¿POR QUÉ HAGO LO CONTRARIO DE LO QUE QUIERO HACER?


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



"Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago." (Romanos 7:15).


En el mundo del cristianismo se le conoce como el conflicto de Pablo este conflicto que radica en querer hacer una cosa, pero hacer otra. Es decir, por ejemplo: quiero hacer lo correcto, pero no puedo; o no quiero hacer el mal, pero termino haciéndolo. En otras palabras, hay una lucha entre el deseo y la realidad. Porque lo que deseo no se cumple.

En palabras de Krishnamurti: ¿Cuál es la realidad? La realidad es que existe una contradicción entre lo que quiero hacer y lo que realmente hago.

El observador contempla sus acciones y se da cuenta de que no concuerdan con sus intenciones. Esta contradicción es el conflicto. Y el conflicto genera sufrimiento.

¿Cómo se puede uno liberar de esta contradicción (conflicto)?

Pongamos un ejemplo: soy envidioso, pero no quiero serlo. Sin embargo cuanto más lucho contra la envidia, más fuerte se vuelve. Existe entonces un «observador» que percibe la envidia y desea eliminarla. Pero la envidia forma parte de mí; no estoy separado de ella. Es decir, yo (el observador) soy la envidia (lo observado).

¿Cuál es el camino para liberarse de esta lucha inútil y agotadora?

Cuando veo envidia, no intento controlarla. Ni siquiera la llamo envidia; simplemente la observo en acción con una mente libre de recuerdos, condenas y juicios. Cuando observo directamente   lo que llamo envidia y la veo en acción, sin condenarla, sin siquiera nombrarla, ¿qué sucede?

Empiezo a ver las cosas tal como son en realidad. Y entonces, al comprender la realidad, que es energía pura en acción, esta se transforma. Es decir, la envidia deja de fortalecerse con palabras, condenas, divisiones, recuerdos y la lucha misma. Y al no alimentarse, se debilita y muere con el tiempo. En resumen, el conflicto mismo fortalecía y perpetuaba la envidia.

Por lo tanto, simplemente observo que sucede (la envidia en acción). De esta manera, la envidia deja de ser una entidad separada que la condena. Así, no solo pongo fin al conflicto, sino que también me libero de aquello que siempre condené por no comprenderlo, por no ver con claridad su naturaleza.

Este es el proceso de autoconocimiento. Y lo que se aplica a la envidia también se aplica a la ambición, la tristeza, la ira, la agresión, el egoísmo, los celos, la soledad, diversas compulsiones,   etc. El proceso de comprensión y liberación es el mismo.








LAS ZONAS PELIGROSAS DEL PLANO ASTRAL




Para poder abordar este tema, primero necesito que sepan que los maestros transhimaláyicos explicaron que el plano astral está compuesto por siete subplanos, los cuales Blavatsky brevemente los describió del más denso al más sublimado de la siguiente manera:



Primer sub-plano

Corresponde en todo con el mundo físico que conocemos, sin embargo todo lo visto en este sub-plano debe de invertirse al traducirlo en términos de la conciencia objetiva física. Es como la imagen invertida en un espejo.





Segundo sub-plano

Es parecido a la primera división, pero los objetos son de una extrema tenuidad, por así decirlo se encuentran “astralizados”. Y este plano es el límite al que usualmente puede llegar el médium común y corriente, y más allá del cual no puede ir. Para que una persona no mediúmnica lo alcance debe estar dormida o en trance, o bajo la influencia de un gas hilarante o de alguna droga. Y también cuando un individuo se encuentra en un estado de delirio ordinario, su consciencia suele acceder a este sub-plano.





Tercer sub-plano

Es de una naturaleza intensamente vivida. Los lunáticos están frecuentemente sintonizados en este estado de consciencia y ven las más terribles visiones. Y también cuando una persona se encuentra en un estado de extremo delirio puede conectarse con este sub-plano. Y también cuando los borrachos tienen alucinaciones (conocidas científicamente como Delirium Tremens) y popularmente como que “ven elefantes rosas”, en realidad ellos no están delirando, sino percibiendo el sub-plano astral psíquico e interpretándolo a su manera. E incluso pueden hasta pasar al siguiente plano, ya que los dos se traslapan.





Cuarto sub-plano

Este es el peor y más terrible de los sub-planos astrales, y es el estado de consciencia al que se llega en los casos más agudos de delirium tremens. Y de aquí vienen las imágenes que tientan a los hombres incitándolos a cometer todo tipo de depravaciones, de vicios y de crímenes. Y los individuos de naturaleza débil o propensos a esos comportamientos caen bajo su influencia cayendo en esos vicios o cometiendo esos horrendos crímenes.

Aquí son esparcidas las semillas que provocan las epidemias, desastres y catástrofes generales de toda clase que ocurren en la Tierra. Y los hombres durante años (incluso generaciones) a fuerza de estar creando entidades sutiles negativas con sus malos pensamientos, emociones y acciones, inevitablemente algún día terminan por regresárseles estas manifestándose en el mundo físico en forma de calamidades. (Karma).





Quinto sub-plano

Es en este sub-plano donde se dan las premoniciones y sueños, y los vislumbres dentro del pasado y del futuro, así como las reflexiones de la mentalidad inferior y de las cosas mentales y no espirituales. El clarividente mesmerizado puede alcanzar este sub-plano y en caso de ser bueno, aún puede ir al siguiente sub-plano superior.





Sexto sub-plano

De este sub-plano vienen todas las hermosas inspiraciones del arte, poesía, música y tipos elevados de sueño, así como destellos de genialidad. Y de aquí podemos captar reminiscencias de encarnaciones pasadas, aunque no sea posible ubicarlas y analizarlas.





Séptimo sub-plano

La conciencia está en este sub-plano al momento de la muerte o en visiones excepcionales, recordando todos los eventos pasados de su vida en un destello. La memoria de esta conciencia debe guardarse en el corazón, “el asiento del alma espiritual” (Buddhi). Entonces permanecerá allí, aunque las impresiones desde este estado de conciencia no pueden incidir en el cerebro físico.


(Esto Blavatsky se los enseñó a sus estudiantes del Grupo Interno en la reunión del 26-11-1890.)






OBSERVACIONES

El primer sub-plano

El primer sub-plano es donde casi todo el mundo va cuando viaja al astral, es idéntico al plano físico pero invertido como la imagen de un espejo.

En general no es peligroso pero aún así pueden encontrarse con entidades hostiles (para dar una analogía, es como salir a la calle).



El segundo sub-plano

El maestro Pastor sobre las zonas peligrosas del astral comentó:

« Cuando estén desdoblados, si ven que son capaces de cumplir grandes prodigios, como crear arboles, edificios, mares y todo tipo de cosas, eso significa que están en la parte profunda del plano astral, en la zona de la ilusión y entonces tienen que alejarse porque están en peligro.

Y es porque un peligro del astral es que existe toda una fauna de creaturas que viven en ese plano. Y cuando esos seres llegan a encontrarse con un humano, ellas se precipitan sobre él porque tienen hambre de energía. No son entidades malas y la Naturaleza les provee la energía necesaria para su existencia, pero si pueden obtener más, aprovecharán la oportunidad. »
(Conferencia del 7.11.87)

Yo pienso que esa zona a la que se refiere Pastor corresponde al segundo subplano porque los dos subplanos más densos son la parte del plano astral que se ocupa de darle forma al plano físico, ya que una de las funciones del plano astral es de ser el molde del mundo físico.

En el segundo subplano las estructuras comienzan apenas a tomar forma (y por eso ahí es más fácil crear con el pensamiento), mientras que en el primer subplano las formas ya están bien formadas.

Y si el segundo-subplano es peligroso, eso se debe porque se encuentra cerca del bajo astral.



El tercer sub-plano

El bajo astral es la región negativa del plano astral, el cual está habitado por las entidades oscuras. Considero que está formado por los subplanos 3 y 4.

Y por lo que dice Blavatsky, el tercer subplano es el menos agresivo, pero de todas maneras es peligroso porque ahí ya encuentran entidades predadoras.



El cuarto sub-plano

El cuarto subplano es la parte más oscura del bajo astral, ahí es donde se encuentran las entidades más negativas, y por consiguiente es la zona más peligrosa del plano astral.



El quinto sub-plano

El alto astral es la región positiva del plano astral, el cual está habitado por las entidades luminosas. Considero que está formado por los subplanos 5 y 6.

Por lo que dice Blavatsky, el quinto subplano es el menos luminoso, pero ahí ya ha de ser una zona segura debido a que las entidades oscuras no pueden ascender a ese subplano porque su vibración negativa se los impide.



El sexto sub-plano

El sexto subplano es la parte más luminosa del alto astral, ahí se encuentran las entidades más elevadas del plano astral y es una zona muy segura.




El séptimo sub-plano

El séptimo subplano es la parte más sublimada del plano astral y también es la perta para entrar al plano kámico. También es un lugar seguro.




 

RESUMEN
 
El plano astral se compone de siete subplanos que se agrupan en tres regiones: el molde del plano físico (1,2), el bajo astral (3,4) y el alto astral (5, 6,7).


SUBPLANO ASTRAL
     CARACTERÍSTICAS
7
Séptimo
Antesala del viaje post-mortem
6
Sexto
Alto astral elevado
5
Quinto
Alto astral denso
4
Cuarto
Bajo astral elevado
3
Tercero
Bajo astral denso
2
Segundo
Molde astral elevado del mundo físico
1
Primero
Molde astral denso del mundo físico


Los tres subplanos más elevados son zonas seguras.
El cuarto subplano es el más peligroso.
Y mientras más te alejas del cuarto subplano, menos peligro hay, pero queda el riesgo.









LA NOTA DEL MAESTRO KUTHUMI PARA PATIENCE SINNETT




El 29 de septiembre de 1880, la señora Patience Sinnett, Madame Blavatsky y el Coronel Olcott fueron de picnic a la cima de la colina Prospect Hill, en Simla, India.

Allí, la señora Sinnett recibió una nota en papel rosa de un maestro transhimaláyico, la cual apareció de manera sobrenatural. A ese suceso se le conoce como "el fenómeno de la nota rosa".


Alfred Sinnett relató este evento en su libro 'El Mundo Oculto':

« Una tarde del mes de septiembre después de comer, mi esposa fue a pasear con Madame Blavatsky por la cumbre de un montículo de los alrededores, acompañándolas otra persona, pues yo no iba con ellas.

Una vez allí, Madame Blavatsky preguntó para agradar a mi esposa cuál sería su deseo en aquel momento.

Mi esposa respondió espontáneamente que en aquel instante su mayor placer sería tener una palabra escrita por uno de los Hermanos.

Madame Blavatsky sacó de su bolsillo un trozo de papel rosa, sin escritura arrancándolo de una carta recibida en aquel día: le hizo varios dobleces, y colocándolo en alto en la palma de su mano durante algunos momentos, murmuró diciendo que ya había partido.

Después de comunicarse mentalmente y á distancia con el Hermano, según el método oculto, le preguntó a mi esposa dónde quería que fuese enviada la carta. Inicialmente ella contestó que la quería ver caer sobre su falda, pero luego discurriendo cual fuese la mejor manera de obtenerla, se convino que se encontraría en un árbol.

Por de pronto, Madame Blavatsky pareció equivocarse en la elección del árbol en que el Hermano iba á colocar la carta, pues mi mujer se esforzó en vano en alcanzar la rama inferior de un tronco unido y desprovisto de hojas, sin encontrar nada en él.

Madame Blavatsky, después de comunicarse de nuevo con el Hermano en cuestión, reconoció su error.

Mi esposa se dirigió entonces hacia otro árbol al que nadie se había acercado; se encaramó un poco y miró entre las ramas que la rodeaban; al primer golpe de vista, nada vio, pero volviendo la cabeza en la misma posición, apercibió un momento después un papel rosa, sobre una rama que tenía enfrente de sus ojos, en un sitio en que momentos antes solo había hojas. Estaba el papel sujeto á la varita de una hoja recién cortada, cuyo tallo aún estaba verde y húmedo.

La nota contenía estas palabras:

"Se me ha solicitado depositar una nota en este lugar, ¿qué puedo hacer por usted?"

Algunos caracteres tibetanos, constituían la firma.

El papel rosa que contenía la escritura, parecía ser el mismo que momentos antes Madame Blavatsky había sacado de su bolsillo.

¿Cómo pudo ser transmitido el papel al Hermano, para que él pudiera escribir eso?

¿Cómo pudo ser llevado al montículo, sin hablar de su extraña colocación en el árbol del modo que he descrito? »
(Capítulo 4)




El coronel Olcott también relató este acontecimiento en su libro 'Las Hojas de un Viejo Diario II':

« El 29 de septiembre, la Sra. Sinnett, H. P. B. y yo fuimos a la cima de Prospect Hill.

En el tejado de pizarra de un pequeño santuario hindú que hay allí, entre los muchos nombres de visitantes garabateados, descubrí el criptograma de Mahatma M. [Morya] con mi propio nombre escrito debajo; pero no sé cómo llegaron allí.

Mientras estábamos sentados charlando, H. P. B. le preguntó a la Sra. Sinnett qué era lo que más le gustaría. A lo que la Sra. Sinnett le respondió:

    -   "Que una nota de los Hermanos caiga en mi regazo,"

Entonces H. P. B. sacó un trozo de papel rosa de su cartera, trazó en él ciertos signos invisibles con el dedo, lo dobló en forma triangular, lo tomó en la mano, caminó hasta la cima de la colina —a veinte metros de distancia—, miró al oeste, hizo algunos signos en el aire, abrió las manos y el papel había desaparecido.

En lugar de que la respuesta cayera en su regazo, la Sra. Sinnett la obtuvo trepando al corazón de un árbol cercano.

La nota del Maestro estaba escrita en el mismo papel rosa, doblado en forma triangular y perforado en una ramita. Dentro, con una letra extraña, se leía:

"Creo que me pidieron que dejara una nota aquí. ¿Qué desea que haga?"

La firma estaba en caracteres tibetanos. Desde el punto de vista probatorio, el punto débil de este incidente fue que la nota no se entregó de la forma deseada. »
(Capítulo 15, p.232)






FACSIMIL

El original se encuentra en la Biblioteca Británica:








¿QUIÉN LA ESCRIBIÓ?

Aunque en esa nota aparece una firma que no había visto antes, yo considero que fue escrita por el maestro Kuthumi porque la escritura se parece a la caligrafía de Kuthumi:




Y también porque posteriormente Kuthumi le envió una nota a Sinnett donde entre otras cosas le dijo:

« No llevo esta vez papel color de rosa para escribir, pero confío en que el modesto papel blanco servirá igualmente para lo que tengo que decir. »
(CM 3a, p.10)






¿POR QUÉ BLAVATSKY ARRANCÓ ESE PEDAZO DE PAPEL ROSA?

En una posterior carta que Kuthumi le escribió a Sinnett, él le explicó que se encontraba en una región donde no era fácil conseguir papel:

« Encontrándome yo lejos de casa y en un lugar en donde se necesita más el aire para respirar que una papelería, nuestra correspondencia amenaza por interrumpirse muy abruptamente, a menos de que maneje juiciosamente las reservas que tengo a la mano. » 
(CM 8, p.33)


Por lo que en ese momento Kuthumi encontrándose en una situación similar, Blavatsky le envió fenoménicamente ese trozo de papel al maestro para que él pudiera escribir esa nota en ese papel.


Y entonces algunos se preguntarán:

¿Por qué Kuthumi no consiguió el papel utilizando esa misma técnica?


Y la respuesta es porque los maestros tienen prohibido utilizar sus poderes para asuntos que no son importantes, y escribir notas y cartas no era considerado un asunto importante, pero como Blavatsky todavía no era una maestra, ella no estaba regida por esa regla y por eso ella si podía utilizar su poder como ella quisiera.


~ * ~


Este fue el preludio de la correspondencia que se inició entre Kuthumi y Alfred Sinnett.









LA SEGUNDA CARTA DEL MAESTRO KUTHUMI PARA ALFRED SINNETT




Esta es la segunda carta que el maestro Kuthumi le escribió a Alfred Sinnett.




ANTECEDENTE

Tras recibir la primera carta del maestro Kuthumi, el Sr. Sinnett le escribió de nuevo, afirmando, en esencia, que la mentalidad europea era menos inflexible de lo que Kuthumi la había descrito, y exponiendo algunas de las condiciones bajo las cuales estaría dispuesto a trabajar por la causa de los Maestros.

Sinnett también sugirió, junto con su amigo Hume, la creación de una rama independiente de la Sociedad Teosófica, ya que no les gustaba el concepto de Fraternidad Universal que preconiza la Sociedad Teosófica.

Esta nueva organización que denominaron "Sociedad Anglo-India" no estaría sujeta ni a Blavatsky ni al Coronel Olcott, sino que sería directamente vinculada a la Hermandad de los Maestros, con los Mahatmas impartiendo sus instrucciones y enseñanzas directamente a los miembros de esta organización. 






LA RESPUESTA QUE LE DIO KUTHUMI

Mien tras que la primera carta Kuthumi la había enviado desde el Monasterio de Toling, en cambio con la segunda carta se encontraba en algún lugar del Valle de Cachemira y se dirigía a consultar con su jefe Serapis sobre esta proposición que también había recibido en una carta de Allan Hume.

Sinnett precisó que la recibió en Simla el 19 de octubre de 1880.

A continuación se las traduzco y añadí subtítulos para especificar los diferentes temas que Kuthumi aborda.

--oOo--



Estimado señor y hermano:

La ciencia oculta

Nuestra correspondencia seguirá siendo incompatible hasta que quede completamente claro que la ciencia oculta tiene sus propios métodos de investigación, tan fijos y arbitrarios como los de su opuesta, la ciencia física. Si esta última tiene sus preceptos, también los tiene la primera; y quien quiera cruzar la frontera del mundo invisible no puede prescribir cómo proceder, del mismo modo que el viajero que intenta penetrar en los recovecos subterráneos de Lhasa [capital del Tíbet] —el bienaventurado podría mostrar el camino a su guía—.

Los misterios nunca han estado, ni podrán estar, al alcance del público en general, al menos no hasta ese anhelado día en que nuestra filosofía espiritual se vuelva universal. Nunca más que una minoría apenas apreciable de hombres ha poseído el secreto de la naturaleza, aunque multitudes han presenciado las pruebas prácticas de la posibilidad de poseerlo.

El adepto es la rara florecimiento de una generación de investigadores. Para convertirse en uno de nosotros, debe obedecer el impulso interior de su alma, independientemente de las consideraciones prudenciales de la ciencia o la sagacidad mundanas.




Los deseos de Sinnett

Su deseo [de Sinnett] es comunicarse directamente con uno de nosotros, sin la intermediación del Madame Blavatsky ni de ningún medio. Su idea, según entiendo, sería obtener dichas comunicaciones mediante cartas —como la presente— o mediante palabras audibles, para ser guiado por uno de nosotros en la administración, y principalmente en la instrucción de la sociedad [que Sinnett quería fundar].

Usted busca todo esto y sin embargo, como usted mismo dice, hasta ahora no ha encontrado «razones suficientes» para siquiera abandonar sus «modos de vida», directamente hostiles a tales formas de comunicación.

Esto es poco razonable. Quien quiera enarbolar la bandera del misticismo y proclamar su inminente reinado, debe dar ejemplo a los demás. Debe ser el primero en cambiar sus modos de vida; y considerando el estudio de los misterios ocultos como el escalón más alto en la escalera del Conocimiento, debe proclamarlo a viva voz a pesar de la ciencia exacta y la oposición de la sociedad.

«El Reino de los Cielos se alcanza por la fuerza», afirman los místicos cristianos. Solo con las manos armadas, dispuesto a conquistar o perecer, el místico moderno puede aspirar a lograr su objetivo.

Mi primera respuesta, según creía, abarcaba la mayoría de las preguntas de su segunda e incluso tercera carta. Habiendo expresado en ella mi opinión de que el mundo en general no estaba preparado para una prueba demasiado contundente del poder oculto, solo quedaba tratar con los individuos aislados que, como usted, buscan penetrar tras el velo de la materia hacia el mundo de las causas primordiales; es decir, ahora solo necesitamos considerar sus casos y el del Sr. Hume.

Este caballero también me ha honrado con el honor de dirigirse a mí por mi nombre, planteándome algunas preguntas y exponiendo las condiciones bajo las cuales estaría dispuesto a colaborar seriamente con nosotros. Pero dado que sus motivos y aspiraciones son diametralmente opuestos, y por lo tanto conducen a resultados diferentes, debo responderles a cada uno por separado.

La primera y principal consideración para que aceptemos o rechacemos su oferta radica en el motivo interno que lo impulsa a buscar nuestras instrucciones y en cierto sentido, nuestra guía. Esta última, en todos los casos, bajo reserva, según entiendo, y por lo tanto, sigue siendo una cuestión independiente de todo lo demás.

Ahora bien, ¿cuáles son sus motivos? Intentaré definirlos en su aspecto general, dejando los detalles para una consideración posterior. Son:

1) El deseo de recibir pruebas positivas e irrefutables de que realmente existen fuerzas en la naturaleza de las que la ciencia no sabe nada.

 2) La esperanza de apropiarse de ellas algún día, cuanto antes mejor, ya que no le gusta esperar, para poder: (a) demostrar su existencia a unas pocas mentes occidentales selectas; (b) contemplar la vida futura como una realidad objetiva construida sobre la roca del Conocimiento, no de la fe; y (c) finalmente aprender, lo más importante entre todos sus motivos, quizás, aunque el más oculto y el mejor guardado, toda la verdad sobre nuestras Logias y nosotros mismos.

En resumen, obtener la certeza de que los 'Hermanos' —de quienes tanto se oye hablar pero tan poco se ve— son entidades reales, no ficciones de una mente desordenada y alucinada. Estos, vistos desde la mejor perspectiva, nos parecen sus "motivos" para dirigirse a mí. Y con el mismo espíritu les respondo, esperando que mi sinceridad no se malinterprete ni se atribuya a una actitud hostil.

Para nosotros, estos motivos, sinceros y dignos de toda consideración desde un punto de vista mundano, parecen egoístas. (Disculpe lo que podría considerar una tosquedad en el lenguaje, si su deseo es realmente el que profesa: aprender la verdad y recibir instrucción de nosotros, que pertenecemos a un mundo muy distinto al suyo).

Pero son egoístas porque debe saber que el principal objetivo de la Sociedad Teosófica no se trata tanto de satisfacer las aspiraciones individuales sino de servir a nuestros semejantes; y el verdadero significado del término «egoísta», que quizás les resulte chocante, tiene para nosotros un sentido particular que no pueden tener para ustedes. Por lo tanto, y para empezar, no deben interpretarlo de otra manera que no sea en el sentido original.

Quizás comprendan mejor nuestro significado cuando les digamos que, en nuestra opinión, las más altas aspiraciones por el bienestar de la humanidad se corrompen con el egoísmo si en la mente del filántropo acecha la sombra del deseo de beneficio propio o la tendencia a cometer injusticias, incluso cuando estas existen inconscientemente para él.

Sin embargo, ustedes solo han discutido para desacreditar la idea de una Hermandad universal, han cuestionado su utilidad y han aconsejado remodelar la Sociedad Teosófica según el principio de una universidad para el estudio especial del ocultismo. ¡Eso, mi respetado y estimado amigo y hermano, jamás lo haremos!

Habiendo descartado los «motivos personales», analicemos sus «condiciones» para ayudarnos a hacer el bien público. En términos generales, estos términos son:

1) Primero, que se fundará una Sociedad Teosófica Angloindia independiente gracias a su valiosa colaboración, en cuya administración ninguno de nuestros representantes actuales tendrá voz ni voto.

2) Y segundo, que uno de nosotros tomará a la nueva entidad bajo su patrocinio, estará en comunicación libre y directa con sus líderes y les brindará pruebas fehacientes de que posee un conocimiento superior de las fuerzas de la naturaleza y los atributos del alma humana que les inspirará la debida confianza en su liderazgo. He copiado sus propias palabras para evitar imprecisiones al definir la situación.


Desde su punto de vista, estos términos pueden parecer tan razonables que no susciten disidencia; y de hecho, la mayoría de sus compatriotas —si no de los europeos— podrían compartir esa opinión.

¿Qué podría ser más razonable, dirá usted, que pedirle a ese maestro —deseo de difundir su conocimiento— que se reúna con él y que uno le presente al otro las pruebas experimentales de que sus enseñanzas son correctas?

Un hombre de mundo, que vive en él y simpatiza plenamente con él, sin duda tiene razón. Pero a los hombres de este otro mundo nuestro, ajenos a sus modos de pensar y a quienes a veces les resulta muy difícil comprenderlos y apreciarlos, difícilmente se les puede culpar por no responder a sus sugerencias con el entusiasmo que, en su opinión, merecen.

La primera y más importante de nuestras objeciones se encuentra en nuestras Reglas. Es cierto que tenemos nuestras escuelas y maestros, nuestros neófitos y shaberones (adeptos superiores), y la puerta siempre está abierta para quien llama. Y sin excepción, damos la bienvenida al recién llegado; solo que en lugar de ir a su encuentro, él debe venir a nosotros.

Más aún: a menos que haya alcanzado ese punto en el camino del ocultismo del que es imposible regresar, al haberse comprometido irrevocablemente con nuestra asociación, nunca —salvo en casos de suma importancia— lo visitamos, ni siquiera cruzamos el umbral de su puerta en presencia.

¿Acaso alguno de ustedes anhela tanto el conocimiento y los poderes benéficos que este confiere como para estar dispuesto a abandonar su mundo y venir al nuestro?

Que venga, pues; pero que no piense en regresar hasta que el sello de los misterios haya sellado sus labios, incluso contra la posibilidad de su propia debilidad o indiscreción. Que venga sin duda, como el discípulo del maestro, y sin condiciones; o que espere, como tantos otros, y se conforme con las migajas de conocimiento que encuentre en su camino.




Sobre Blavatsky y Olcott

Y suponiendo que ustedes vinieran así —como ya lo han hecho dos de sus compatriotas— como lo hizo Madame Blavatsky y como lo hará el Sr. Olcott; suponiendo que lo abandonaran todo por la verdad; que trabajaran incansablemente durante años por el arduo y empinado camino, sin amedrentarse ante los obstáculos, firmes ante toda tentación; que guardaran fielmente en su corazón los Secretos que se les confiaron como prueba; Si hubieran trabajado con toda su energía y desinterés para difundir la verdad e impulsar a los hombres al pensamiento correcto y a una vida recta, ¿les parecería justo que, después de todos sus esfuerzos, concediéramos a la Sra. B. o al Sr. O., como «ajenos», las condiciones que ahora solicitan para ustedes mismos?

De estas dos personas, una ya nos ha dedicado tres cuartas partes de su vida, la otra seis años de la plenitud de su juventud, y ambas trabajarán así hasta el final de sus días. Si bien siempre han trabajado por su merecida recompensa, nunca la han exigido ni se han quejado cuando no han logrado nada.

Aun cuando cada uno podría haber logrado mucho menos de lo que logra, ¿no sería una flagrante injusticia ignorarlos, como se propone, en un campo tan importante de la labor teosófica?

La ingratitud no es uno de nuestros vicios, ni imaginamos que ustedes desearían aconsejarla.

Ninguno de ellos tiene la menor intención de interferir en la gestión de la proyectada Rama Angloindia ni de imponer sus directrices. Pero la nueva sociedad, si es que llega a formarse, debe (aunque lleve un nombre propio y distintivo) ser, de hecho, una rama del organismo matriz, como lo es la Sociedad Teosófica Británica en Londres;  y contribuir a su vitalidad y utilidad promoviendo su idea principal de una Fraternidad Universal, y de otras maneras prácticas.




Sobre los fenómenos producidos

Aunque los fenómenos se hayan manifestado de forma deficiente, existen —como usted mismo lo admite— algunos que son irreprochables. Los "golpes en la mesa cuando nadie la toca" y los "sonidos de campana en el aire", según usted, "siempre se han considerado satisfactorios", etc., etc.

De esto deduce que los buenos "fenómenos de prueba" pueden multiplicarse fácilmente hasta el infinito. Y así es, en cualquier lugar donde nuestras condiciones magnéticas y de otro tipo se ofrezcan constantemente; y donde no tengamos que actuar con y a través de un cuerpo femenino debilitado [Blavatsky] en el que, como podríamos decir, ruge un ciclón vital la mayor parte del tiempo.

Pero, por imperfecta que sea nuestra agente visible [Blavatsky] —y a menudo es sumamente insatisfactoria e imperfecta—, es la mejor disponible en la actualidad, y sus fenómenos han asombrado y desconcertado durante medio siglo a algunas de las mentes más brillantes de la época.

Si bien desconocemos la "etiqueta periodística" y los requisitos de la ciencia física, aún tenemos una intuición de los efectos de las causas. Y dado que usted no ha escrito nada sobre los fenómenos que usted considera tan convincentes, tenemos derecho a inferir que se puede estar desperdiciando mucha energía valiosa sin obtener mejores resultados. El asunto del broche, por sí solo, es —a ojos del mundo— completamente inútil, y el tiempo me dará la razón. Su buena intención ha fracasado por completo.

Para concluir: estamos dispuestos a continuar esta correspondencia si la visión del estudio oculto que he expuesto le resulta satisfactoria. Todos, independientemente de nuestro país o raza, hemos superado la prueba descrita. Mientras tanto, con la esperanza de que todo salga bien, le aseguro, como siempre,

Koot' Hoomi Lal Sing







LO QUE SUCEDIÓ DESPUÉS

La Sociedad Anglo-India finalmente se fundó el 21 de agosto de 1881, pero con otro nombre: "Sociedad Teosófica Ecléctica de Simla". Hume fue su presidente y Sinnett su vicepresidente, pero no duro mucho tiempo ya que poco después Hume se enemistó con los Maestros y Sinnett regresó a Londres.






HISTORIA DE LA PUBLICACIÓN DE ESTA CARTA

1) Alfred Trevor Barker la publicó completa en el libro "Las Cartas Mahatmas" (1923), es la carta nº 2, p.6-10.

3) Actualmente la carta original se encuentra en el folio 1 de la Biblioteca Británica.





FACSIMILE

Pueden ver las fotos a color de las doce páginas que componen esta carta en la web Theosophy Wiki (ver link).

Abajo solo les pongo la última página:









DESCRIPCIÓN FÍSICA DE ESTA CARTA

George Linton y Virginia Hanson en su libro "Guía de Lectura de las Cartas del Mahatma a AP Sinnett" dicen lo siguiente sobre esta carta:

« Es similar en apariencia a la primera carta, y está escrita en la misma tinta negra mate. Está compuesta por seis hojas de papel blanco de tamaño estándar, escrita por ambas caras. Además, como en la primera, la firma está en una caligrafía ligeramente diferente a la del texto y en una tinta un poco más oscura. Tiene un matiz rojizo en algunos puntos. La firma también difiere un poco de la anterior, ya que las últimas tres partes están unidas y la "h" al final es ilegible o falta. Hay tres puntos formando un triángulo debajo de la firma. »
(p.37-38)