¿EXISTEN DIFERENTES TIPOS DE MEDITACIÓN? (Respuesta de Alsibar)

(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Resulta curioso observar cómo un tema aparentemente sencillo suscita tantas preguntas. Todo buscador espiritual probablemente se ha enfrentado al siguiente dilema: ¿cuál es la mejor meditación?

Si ​​como afirma Krishnamurti, no existen métodos ni sistemas de meditación, ¿cómo podemos comprender que él mismo pareciera ofrecer diferentes definiciones de meditación? ¿Cómo podemos llegar a una comprensión que sea a la vez correcta y eficaz? Reflexionemos juntos sobre esto.


Buda enseñó la meditación Sattipathana , o atención plena. Los patriarcas budistas zen desarrollaron el Zazen: sentarse quieto, plenamente consciente del momento presente. Yogananda enseñó el Kriya Yoga, cuyos principios básicos son la atención/conciencia, la respiración y la tranquilidad interior.

En todos estos "métodos" podemos ver un punto fundamental: la consciencia y la tranquilidad. Sin embargo, la historia demuestra que en general, la humanidad tiende a ignorar lo esencial y a aferrarse a lo superfluo.

En el yoga, por ejemplo, lo que importa es el estado interno de atención y plenitud. Las diversas asanas son simplemente estrategias para fortalecer la consciencia del practicante, especialmente de los principiantes.

Pero en general vemos lo contrario: las posturas se han vuelto más importantes que la plenitud interior. Las posturas, a pesar de trabajar el cuerpo físico, no deberían eclipsar el trabajo espiritual interno. Desafortunadamente, el yoga se ha convertido mucho más en un festival de contorsionismo que en una filosofía de liberación interior.

Así pues, entendemos que la meditación tiene, en efecto, diferentes matices y aspectos. Pero no existe uniformidad ni estándar que la limite. Por eso surge el problema de los métodos. Los métodos y sistemas estandarizan algunos aspectos periféricos como las posturas, los preparativos, los lugares, los accesorios, etc.

Algunos de estos factores solo pretenden ayudar al principiante. Por ejemplo, prestar atención a la respiración puede ayudar a relajar a una persona muy inquieta, ya que ser consciente del ritmo respiratorio la calma.

A algunos principiantes les puede resultar fácil observar sus pensamientos, o pueden preferir ser conscientes de sus emociones y reacciones corporales. Algunos pueden querer meditar mientras se mueven, caminan o realizan alguna actividad como bailar.

Otros pueden preferir meditar combinando la meditación con actividades cotidianas, como barrer o lavar los platos. Otros pueden preferir meditar en grupo o solos. No hay reglas para esto. Simplemente no las hay. Pero en todo esto prevalece un principio básico común: la consciencia.


El desarrollo de la plena consciencia no ocurre de la noche a la mañana, salvo en casos muy excepcionales donde el espíritu ya está elevado y nace con una misión especial. Por lo tanto, nadie puede exigir que todos comiencen con "total fuerza".

La atención total o "plena consciencia" es un estado al que no estamos acostumbrados. Pasamos toda nuestra vida en la inconsciencia. Todo nuestro ser, incluyendo mente y cuerpo, tiene gran dificultad para "entrar" en ese estado. Por consiguiente, podemos comenzar "por partes" y "poco a poco", hasta alcanzar estados de consciencia cada vez más plenos.

La consciencia es fuerza espiritual. Cuanto más conscientes somos, más poderosos nos volvemos. Las fuerzas y poderes espirituales latentes se despiertan a través de la consciencia. Un Cristo, un Buda, un Babaji o un Krishnamurti son como los Señores Universo de la espiritualidad, verdaderos titanes del poder y la fuerza de la consciencia espiritual.

Así, entendemos que los distintos "tipos" de meditación son simplemente matices, aspectos o variaciones de la consciencia.

El gran problema a lo largo de la historia de la meditación es que muchas personas comenzaron a inventar métodos cada vez más absurdos y extravagantes, simplemente como una forma de autopromoción.

La meditación es en realidad un estado que debería ser natural para todos nosotros. Pero como actualmente no lo es, se inventaron métodos para "desarrollar" ese estado.

Ahí es donde entró Krishnamurti, aclarando el mundo al explicar que los métodos son un error porque perpetúan al "pensador". El problema es que mientras exista el "pensador", no puede haber meditación.

¿Y quién es el pensador?

Es cuando nuestra mente dice cosas como: "Tengo que meditar... Tengo que practicar... Tengo que lograr... No lo estoy haciendo bien... ¡Maldita sea! No estoy meditando... o ¡Genial, estoy evolucionando! Este método no me funciona, buscaré otros... ¿De verdad estoy evolucionando?". etc., etc.

Este «pensador» es la negación misma de la meditación, porque cuando hay meditación no hay nadie que opine, critique, juzgue, condene ni desee nada.

Existe un principio básico, universal y esencial en la meditación, revelado por Krishnamurti al mundo: en la conciencia/observación no puede haber un «pensador/observador». Si lo hay, entonces no se produce la meditación y la persona, de hecho, se está engañando a sí misma.


Para concluir, los distintos tipos de meditación tienen la CONCIENCIA como principio fundamental. Sin embargo, para que este proceso se lleve a cabo es esencial la ausencia del "observador".

Esto significa, en la práctica, que durante la meditación no puede haber intervención alguna en lo que se observa. Si observo mis pensamientos, no debo juzgarlos, condenarlos, analizarlos ni intervenir en ellos. Debo tener la misma actitud hacia mis emociones, reacciones, impulsos, respiración o cualquier cosa que entre en el campo de mi consciencia. Hasta llegar al punto en que solo exista pura y simple CONCIENCIA u OBSERVACIÓN de fenómenos, procesos y movimientos internos y externos. 

En esta observación pasiva y silenciosa, tiene lugar la MEDITACIÓN, y con ella, la CONCIENCIA se desarrolla, despierta y evoluciona por sí misma. A partir de entonces, las palabras se vuelven imprecisas, impotentes e inútiles.








¿A PARTIR DE CUÁNDO LOS ANIMALES COMIENZAN A REENCARNAR COMO HUMANOS? (Respuesta de Charles Leadbeater)




EN LA LUNA

Charles Leadbeater, en el capítulo 3 de su libro "El Hombre: de dónde, cómo y hacia dónde" afirmó que pudo percibir a través de su clarividencia cuando la Luna estaba físicamente habitada.

Y según Leadbeater en la quinta ronda de la cadena lunar había una familia de humanos lunares.

El maestro Morya en ese entonces era el esposo, el maestro Kuthumi era su esposa, el Buda Gautama Siddhartha era su niño, y el Señor Cristo-Maitreya era su niña.

Y en ese entonces Charles Leadbeater, Annie Besant, Jiddu Krishnamurti y Jiddu Nityananda (el hermano menor de Krishnamurti) eran animales, una especie de monos lunares, y eran las mascotas de esa familia lunar.

Unos salvajes los atacaron, la mona Besant falleció defendiéndolos, pero Leadbeater precisa que "en el preciso momento de morir la mona Besant se individualizó y expiró volviéndose humana".

El mono Leadbeater salió gravemente herido pero con el tiempo se recuperó, y Leadbeater señaló que: "poco a poco se desarrolló vigorosamente la inteligencia del mono Leadbeater, alentada por el amor de su dueño, hasta que la mente ínfima logró atraer respuesta de la superior, y el cuerpo causal relampagueó en su ser poco antes de la muerte".

Los monos Krishnamurti y Nityananda "le sobrevivieron por algún tiempo, siendo su principal característica la entera adhesión a los niños, hasta que el cuerpo emocional, movido por ese puro ardor, atrajo una respuesta del plano intuicional y también alcanzaron la individualización al morir".


Y en el capítulo 4, Leadbeater añadió:

"Volvemos a la Luna, ya en la sexta ronda, donde nuestros individualizados animales han nacido como humanos simples y primitivos, pero no de salvajes y brutal tipo."


Constatación

Leadbeater afirmó que en la cadena planetaria lunar, los animales ya habían comenzado a reencarnar como humanos desde la quinta ronda.







EN LA TIERRA

Una mujer le escribió a Leadbeater preguntando por el estado de su gato tras su muerte. A lo que Leadbeater le contestó:

"Estimada señora, no tiene de qué preocuparse por su difunto gato, ya que su cariño lo ha llevado a la etapa de individualización, por lo que no renacerá en forma felina."

(Esta carta se encuentra en los Archivos de la Sociedad Teosófica en Adyar, está destinada a la señorita P. Kayser, y está fechada el 2 de diciembre de 1933.)



Constatación

Leadbeater afirmó que en la cadena planetaria terrestre, los animales ya comenzaron a reencarnar como humanos desde la cuarta ronda (puesto que actualmente nos encontramos en la cuarta ronda).






LA REALIDAD

El maestro Kuthumi explicó que los animales solo alcanzan el nivel de los humanos en la séptima ronda:

« Durante la séptima ronda, los humanos se habrán convertido en seres divinos, y los animales se habrán convertido en seres inteligentes. »
(CM 23b, p.177)


O sea que los seres más evolucionados de cada reino, al final del ciclo evolutivo planetario (el cual se compone de siete rondas) habrán alcanzado el nivel del reino superior siguiente: los humanos más avanzados habrán alcanzado el nivel de los ángeles, y los animales más avanzados habrán alcanzado el nivel de los humanos.

Pero aún así, esos seres solo efectuarán el desarrollo en ese reino superior durante el siguiente planeta que se formará.

Para darles una analogía, al final de la primaria, los mejores alumnos habrán alcanzado el nivel de secundaria (en su primera etapa), pero la secundaria solo la cursarán en el siguiente ciclo escolar.

De igual manera, los seres más avanzados que evolucionaron en el reino animal durante la cadena lunar, alcanzaron el nivel de los humanos en la séptima ronda de esa cadena, pero solo comenzaron a reencarnar como humanos en la cadena terrestre.

Y los seres más avanzados que evolucionan actualmente en el reino animal de nuestra cadena terrestre, alcanzarán el nivel de los humanos en la séptima ronda de esta cadena, pero solo comenzarán a reencarnar como humanos en la siguiente cadena planetaria.






CONCLUSIÓN

Lo que Charle Leadbeater enseño es falso, y es un ejemplo más de los desbarajustes que ese individuo le hizo a la enseñanza teosófica.








LA HISTORIA DE LAS MENTIRAS QUE SE HAN INVENTADO SOBRE LA CADENA TERRESTRE




Los instructores teosóficos explicaron que un planeta es solo el componente visible de un sistema compuesto por siete globos (los seis otros globos siendo sutiles) y al cual ellos denominan: una cadena planetaria.

Pero desafortunadamente varios pseudo-instructores le han añadido falsedades a la enseñanza de la cadena terrestre, y aquí les voy a relatar la historia de esas mentiras.




KUTHUMI

La deformación de esta enseñanza comenzó cuando el señor Alfred Sinnett en octubre de 1882 le envió una carta al maestro Kuthumi en donde entre otras cosas le preguntó:

« ¿Qué otros planetas, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos, entre los conocidos por la ciencia convencional? ¿Son los planetas más espirituales —A, B, Y y Z— cuerpos visibles en el cielo, o son todos los conocidos por la astronomía de naturaleza más material? »
(CM 23a, p.148)


A lo que el maestro Kuthumi le respondió:

« Marte y otros cuatro planetas de los que la astronomía aún no sabe nada. Ni A, ni B, ni Y, ni Z son conocidos; ni pueden ser vistos por medios físicos por muy perfeccionados que estén. »
(CM 23b, p.176)


Ahí constato que el maestro Kuthumi consideró que la pregunta de Sinnett era doble:

1) La primera pregunta fue "¿Qué otros planetas, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos, entre los conocidos por la ciencia convencional?"

Y el maestro pensó que Sinnett se refería a los planetas del sistema solar y por eso él respondió: [Aparte de la Tierra y Mercurio están] "Marte y otros cuatro planetas de los que la astronomía aún no sabe nada."

2) Y la segunda pregunta fue "¿Son los planetas más espirituales —A, B, Y y Z— cuerpos visibles en el cielo, o son todos los conocidos por la astronomía de naturaleza más material?"

Y el maestro consideró que Sinnett se refería a los globos más sutiles de la cadena planetaria, y por eso él respondió: "Ni A, ni B, ni Y, ni Z son conocidos; ni pueden ser vistos por medios físicos por muy perfeccionados que estén."





SINNETT

Pero desafortunadamente Sinnett no comprendió bien la respuesta que le dio Kuthumi, y es por eso que él creyó que Kuthumi le había dicho que la cadena terrestre está compuesta por la Tierra, Marte, Mercurio, más cuatro globos sutiles.

Y es por eso que cuando él escribió su libro "Buddhismo Esotérico" (1883) donde resumió las enseñanzas que le había dado el maestro Kuthumi, Sinnett declaró:

« Además de la Tierra, la cual se encuentra en el punto más material de todos, sólo hay dos mundos más de nuestra cadena que sean visibles a los ojos físicos — el uno tras él y el otro ante él. Estos dos mundos son, efectivamente, Marte y Mercurio, Marte, el que está antes que el nuestro y Mercurio después.

Marte en un estado de obscuración completa en la actualidad por lo que respecta a la ola de vida humana, y Mercurio principiando precisamente a prepararse para su próximo período humano.

Los dos planetas que están por detrás de Marte y los dos que siguen a Mercurio, no están constituidos por un orden de materia que el telescopio pueda percibir, pues de los siete, cuatro son de naturaleza etérea. »
(Capítulo 7)


Ahí Sinnett dijo dos mentiras completas y dos medias:

1) Que Marte y Mercurio forman parte de la cadena terrestre.

Pero eso es falso como más abajo se los demostraré.


2) Que los humanos terrestres primero se desarrollaron en Marte, actualmente lo están haciendo en la Tierra, y en el futuro lo harán en Mercurio.

Pero eso también es falso ya que los Maestros transhimaláyicos explicaron que las almas que actualmente se desarrollan en el reino humano en la Tierra, en el ciclo cósmico anterior se desarrollaron en el reino animal en la Luna cuando ese astro contenía vida, y en el próximo ciclo planetario se van a desarrollar en el reino angelical, el cual ya no es un reino planetario sino solar.


3) Que los globos invisibles para la vista física son de naturaleza etérea.

Si por etéreo se refiere a algo sutil, su afirmación es correcta. Pero en la teosofía original etéreo también se refiere al cuarto estado de la materia física, y en ese caso su afirmación es incorrecta. Y en la neoteosofía de Leadbeater, etéreo se refiere a los cuatro estados superiores de la materia física, y en ese caso su afirmación también es incorrecta.


4) Que Marte se encuentra actualmente en un estado de obscuración completa en lo que respecta a la ola de vida humana.

Pero esa afirmación es incompleta porque el maestro Kuthumi especificó que actualmente Marte se encuentra en un estado de adormecimiento (lo que Sinnett llama oscurecimiento) para toda forma de vida, lo que implica que actualmente no hay vida en Marte ni en su plano físico ni en sus planos sutiles. Y lo mismo sucede también actualmente en Mercurio.





BLAVATSKY

Blavatsky en su obra "La Doctrina Secreta I" (1888) dedicó las páginas 163 a 165 para corregir la primera mentira que dijo Sinnett, y en particular ella dijo:

« Ni Marte ni Mercurio pertenecen a nuestra cadena. Son, junto con los demás planetas, unidades septenarias en la gran multitud de cadenas de nuestro sistema. »
(p.164)


Y ella añadió que para estar segura volvió a consultarlo con el maestro Kuthumi y él le respondió:

« De nuevo [reitero que], ambos (Marte y Mercurio) son cadenas septenarias, tan independientes de los señores y superiores siderales de la Tierra como tú eres independiente de los "principios" de Daumling (Tom Thumb). »
(p.165)





JUDGE

William Judge en ese entonces era el líder del movimiento teosófico en los Estados Unidos, y el su libro "El Océano de la Teosofía" (1893) también corrigió el error de Sinnett:

« La Tierra es séptuple. Es una entidad, no un mero trozo de materia bruta. Y al ser por lo tanto una entidad de naturaleza septenaria, debe haber otros seis globos que giran con ella en el espacio. Y este conjunto de siete globos se ha denominado la Cadena Planetaria Terrestre.
. . .
La cual concuerda perfectamente con el hombre mismo, que tiene otros seis constituyentes, de los cuales solo el cuerpo físico le es visible, ya que ahora actúa en la Tierra —o el cuarto globo— y su cuerpo representa la Tierra. Los siete globos constituyen una sola entidad, y todos se interpenetran. Pero debemos decir "globo" porque la forma final es globular o esférica. »
(Capítulo 3)





BESANT

Annie Besant en esa época todavía era seguidora de Blavatsky y ella también aseveró que Sinnett se había equivocado, al punto que publicó un artículo en la revista "Lucifer" de noviembre de 1893, dedicado a este asunto y en donde en resumen concluyó que:

« Marte y Mercurio tienen una relación especial con nuestra Tierra en toda la evolución del Sistema Solar, pero no forman parte de la Cadena de la Tierra. »
(p. 206)





SINNETT

A pesar de esas correcciones que le hicieron, Sinnett no aceptó que se había equivocado y él siguió insistiendo que Marte y Mercurio si pertenecen a la cadena terrestre. 





BESANT

Ya sin la guía de su antigua maestra (Blavatsky falleció en 1891) Besant terminó cayendo bajo la influencia de Sinnett, al punto que ella publicó en la revista "Lucifer" de diciembre de 1895, un artículo donde apoyaba a Sinnett:

« . . .  en la revista "Lucifer" vol. XIII, pág. 206, escribí una explicación que parecía satisfactoria en lo que respecta a los documentos que tenía entonces en mis manos.

Yo estaba a punto de partir hacia la India cuando escribí ese párrafo y el Sr. Sinnett guardó silencio, a su manera generosa, durante mi ausencia; pero a mi regreso me mostró la carta original en la que se fundamentó la declaración de su libro "Buddhismo Esotérico".
. . .
Esa carta original no dejaba lugar a dudas sobre la declaración del Maestro al respecto, pues decía categóricamente que Marte y Mercurio forman parte de la cadena de la cual nuestra Tierra es el cuarto globo. . . .  »
(p.271)


Ahí Besant está diciendo una inmensa mentira porque en la carta original el maestro Kuthumi no dice categóricamente que Marte y Mercurio forman parte de la cadena terrestre. Y esto les muestra como a Annie Besant no le importaba decir mentiras para engañar a la gente, con tal de convencerlas en lo que ella quería.





SINNETT

Sinnett siguió insistiendo con su error y en su libro "El Crecimiento del Alma" (1896) él escribió:

« Marte, la Tierra y Mercurio están en asociación evolutiva. Marte es el planeta que se encuentra detrás de la Tierra en el orden de progreso de toda la cadena, y Mercurio nos precede. »
(Capítulo 10)


Y además añadió más mentiras porque dijo que los globos sutiles de la cadena terrestre se encontraban en el plano mental y en el plano astral:

« En el primer globo de la serie, la existencia está totalmente condicionada por un entorno que corresponde al que llamamos el plano manásico [mental] de la Tierra, mientras que el punto más bajo de materialidad, tocado por el segundo globo de la serie, se encuentra al mismo nivel que el que aquí llamamos plano astral. »
(Capítulo 10)


Eso es falso como más abajo se los demostraré.





BESANT

Annie Besant se volvió la presidenta de la Sociedad Teosófica de Adyar en 1907 y ella impuso sus libros, los de Leadbeater y los últimos que había escrito Sinnett, como la enseñanza teosófica corregida, pretextando que Blavatsky y William Judge habían cometido muchos errores.

Pero la realidad es lo contrario porque lo que Blavatsky y William Judge enseñaron está en concordancia con lo que los Maestros transhimaláyicos enseñaron, mientras que lo que Besant, Leadbeater, Sinnett y sus seguidores enseñaron está lleno de falsedades.





LEADBEATER

Charles Leadbeater estaba muy desdichado en Ceylán, Sinnett le ayudó con su pasaje de regreso a Londres, lo hospedó en su casa y le pagó por educar a su hijo.

Y Leadbeater en agradecimiento hacia su mecenas, apoyó todas las mentiras que Sinnett había dicho, y además pretendiendo que por medio de su clarividencia las había confirmado. 

En su libro "El Hombre: Cuándo, Cómo, Adónde" (1913) Leadbeater escribió:

« Nuestra cadena, la cadena terrestre, es la cuarta en el orden de sucesión y tiene, por lo tanto, físicamente manifiestos tres de sus siete globos, a saber: el cuarto D, la Tierra; el tercero C, Marte, y el quinto E, Mercurio. »
(Capítulo 1)


Y también metió los globos sutiles de la cadena terrestre en los planos mental y astral (la cadena terrestre es la que está más abajo):






SINNETT

Sinnett hasta el final de su vida siguió insistiendo que él tenía razón y que Blavatsky estaba equivocada, y así en su libro póstumo "Los Primeros Días de la Teosofía en Europa" (1922) escribió:

« La carta del Maestro de la que ella [Blavatsky] pretendió dar un extracto, no contiene lo que ella afirma y corresponde más bien a sus propias indagaciones pero de una versión maliciosamente mutilada de una carta originalmente dirigida hacia mí.
. . .
Finalmente, cuando la Sra. Besant, gracias a la ampliación de sus propios conocimientos comprobó definitivamente que Marte y Mercurio pertenecen a nuestra cadena evolutiva [terrestre] y desempeñaban funciones en ella tal como yo las había descrito originalmente, ella publicó una declaración al respecto en la revista 'Lucifer', vol. XVII, pág. 271. »
(p.92 y 94)





BARKER

Sinnett falleció en 1921 y le heredó las cartas de los maestros a su amiga Maud Hoffman, quien le permitió al teósofo Alfred Trevor Barker que las transcribiera y él las publicó en el libro "Las Cartas Mahatma" (1923).

Entonces la gente pudo ver con sus propios ojos la pregunta que Sinnett le hizo a Kuthumi, y la respuesta que el maestro le dio. Y así constatar que efectivamente Sinnett se equivocó, que Besant mintió, y que Leadbeater está errado; pero muy pocos lo hicieron.


Y Barker también al final de ese libro escribió un artículo titulado "Marte y Mercurio" donde demostró que Sinnett estaba errado, y donde concluyó diciendo:

« Durante más de treinta años la Sociedad Teosófica [de Adyar] se ha permitido difundir esta superstición engañosa, prefiriendo suponer que fue Madame Blavatsky quien no comprendió de lo que ella escribía. »
(p.489)





LA SOCIEDAD TEOSÓFICA DE ADYAR

La Sociedad Teosófica de Adyar decidió publicar el libro "Las Cartas Mahatmas" pero omitiendo el artículo del señor Barker, así como la introducción que escribió y en donde entre otras cosas dice: 

« En nada se justifica más plenamente a Madame Blavatsky que en la explicación y refutación que ella ofreció en "La Doctrina Secreta" sobre la errónea teoría de Marte y Mercurio, publicada originalmente en el libro "Buddhismo Esotérico".

Los detalles de esta antigua controversia son bien conocidos por los teósofos, y es afortunado que la publicación en este volumen de la carta, originalmente tan malinterpretada por el Sr. Sinnett, refute definitivamente las críticas que se le hicieron a Madame Blavatsky al respecto. »
(p. xix)


O sea que los líderes de la Sociedad Teosófica de Adyar no quieren que la gente sepa del charlatanismo de Besant, Leadbeater y Sinnett.






POWELL

Arthur Powell fue un estudiante de la pseudo-teosofía de Leadbeater y Besant, y él escribió el libro "El Sistema Solar" (1930) donde resumió las explicaciones que esa pareja dio sobre ese tema en sus diferentes libros.

Y sobre la cadena terrestre, Powell escribió:

« Los 7 globos de una cadena, por convención aceptada, se conocen respectivamente como los Globos A, B, C, D, E, F y G.

En la cadena terrestre, los Globos A y G son mentales inferiores; los globos B y F son astrales; los globos C, D y E son físicos; C es el planeta Marte, D es la Tierra, y E es el planeta Mercurio. A, B, F y G carecen de nombres en la actualidad, salvo las letras que los designan. »
(Capítulo 1)


Y también puso la siguiente gráfica:









¿POR QUÉ ES INCORRECTA LA VERSIÓN DE SINNETT?

Los instructores teosóficos originales (Kuthumi, Blavatsky y William Judge) explicaron que así como los humanos disponen de siete envolturas: una física y seis sutiles; de igual manera y bajo la Ley de Correspondencia que dice "como es en lo pequeño, es en lo grande", los planetas también disponen de seis envolturas: una física y seis sutiles.



A las envolturas de los planetas, en la Teosofía se les denomina globos, y al conjunto de siete globos se le denomina: una cadena planetaria.

Esto implica que la cadena terrestre está compuesta por un globo físico que es la Tierra, y seis globos sutiles.

Pero el señor Alfred Sinnett no comprendió esto, y él enseñó en sus libros que la cadena terrestre está compuesta por los planetas Marte, Tierra, Mercurio y cuatro globos desconocidos.

Pero afirmar eso es una aberración porque sería lo equivalente a afirmar que un humano está compuesto por tres cuerpos físicos, lo cual todos sabemos que es falso.



(Nota: los globos se ponen en forma de U porque los seres que evolucionan en ellos lo hacen descendiendo en los primeros globos y luego asciendo en los últimos globos.)






Ubicación de las cadenas planetarias

Y no contento con decir esa mentira, Sinnett siguió añadiendo más mentiras.

Una de esas mentiras fue afirmar que los globos se encuentran ubicados en los planos físico, emocional, mental, intuicional y espiritual.


Lo cual es falso porque Blavatsky en la Doctrina Secreta I puso un diagrama en la pagina 200 donde señaló que los globos sutiles de la cadena terrestre (y por extensión de las demás cadenas planetarias) se encuentran en los planos intermedios del sistema solar:



Aquí les pongo un diagrama más sencillo:


Mientras que los planos mencionados por Sinnett corresponden a los subplanos del plano más denso del sistema solar:



No son los mismos nombres porque Leadbeater deformó la enseñanza original:

    -  El plano atmico lo llamo plano espiritual.
    -  El plano búddhico lo llamo plano intuicional.
    -  El plano manásico lo llamo plano mental.
    -  El plano kámico lo llamo plano emocional.
    -  El plano astral lo metió dentro del plano emocional.
    -  El plano pránico lo metió dentro del plano físico.

O sea que Leadbeater y Sinnett hicieron un tremendo desbarajuste.







CONSTATACIÓN

Tristemente la falsa explicación que inventó Sinnett y que Besant y Leadbeater apoyaron, es la que más se a extendido por el mundo gracias a la difusión que la Sociedad Teosófica de Adyar ha hecho, y también porque otros embusteros (Steiner, Heindel, Bailey, etc.) la adoptaron y se la enseñaron a sus seguidores.







EL ESPÍRITISMO EXAMINADO POR TREVOR BARKER




Alfred Trevor Barker fue un teósofo famoso en el mundo teosófico porque transcribió las cartas que recibieron los señores Alfred Sinnett y Allan Hume de los maestros Kuthumi y Morya, y publicó esas cartas en el libro conocido como "Las Cartas Mahatma".

Y sobre el espiritismo, en la introducción de ese libro él escribió lo siguiente (y en morado añadí mis comentarios).

--oOo--



Se ha observado una marcada tendencia en algunos sectores de la Sociedad a inclinarse hacia lo que el maestro Kuthumi denomina "la más insensata y fatal de las supersticiones: el espiritismo" (Carta n.º 49).

En otra carta el maestro afirma:

"Se está fundando una sociedad psíquica … crecerá, se desarrollará y se expandirá, y finalmente la Sociedad Teosófica de Londres quedará absorbida por ella, perdiendo primero su influencia y luego su nombre, hasta que la Teosofía, en su propia denominación, se convierta en cosa del pasado."

Es lamentable que estas palabras sigan siendo tan ciertas hoy como cuando fueron escritas.

En estas cartas se analiza a fondo toda la cuestión desde todos los puntos de vista, de modo que resulta imposible que un estudiante imparcial la malinterprete.

El problema reside, entonces como ahora, en la incomprensión de la verdadera naturaleza de los fenómenos espiritistas.




La equivocación que cometen los espiritistas

Quienes se adhieren a los métodos del espiritismo afirman que se puede establecer comunicación con las almas y los espíritus de los difuntos mediante médiums debidamente cualificados.

Que la comunicación entre vivos y muertos sea posible se acepta como un hecho demostrable en estas cartas y no se cuestiona en absoluto. Pero, ¿con quién realmente se comunican?

Aquí reside la clave de todo el asunto.


El maestro Kuthumi afirma repetidamente que la comunicación con las almas y los espíritus de los muertos es imposible.

(En realidad Kuthumi dijo que la mayoría de los humanos entran en un profundo sueño después de morir, y por eso son muy pocos los casos donde los espiritistas se comunican realmente con humanos muertos, y la inmensa mayoría de los casos son con entidades astrales embusteras que se hacen pasar por almas de personas fallecidas.)

Porque al morir, la conciencia que pertenece al séptimo, sexto y quinto principio del ser humano (que incluye el alma, el espíritu y todo lo que hace al hombre humano) se retira a un período de gestación inconsciente que precede al renacimiento en el Devachan o mundo celestial.

Deja tras de sí el cadáver físico, la contraparte etérica o doble, y finalmente la envoltura emocional y mental, que es la correspondencia en materia más sutil del cuerpo físico, y que puede denominarse el vehículo de la conciencia en su propio plano, así como el cuerpo físico es el vehículo de la conciencia en el mundo físico.

Sin embargo, debe entenderse claramente que cada una de estas envolturas vacías posee una cierta consciencia ilusoria propia, que es la consciencia colectiva de la agregación de átomos y moléculas que las componen, y que es completamente distinta de la consciencia del individuo, o entidad real, que las inspiró en vida. El cuerpo físico tiene una consciencia similar, de naturaleza puramente animal e instintiva.

Al morir, la consciencia incluso de la envoltura la abandona temporalmente y no regresa a ella hasta que se completa la retirada de los principios 5.º, 6.º y 7.º.Solo después de que esto se logra, cierta conciencia de la existencia regresa a los cuerpos vacíos.




Los elementarios

Son estos cadáveres [astrales] en descomposición los que pueden ser temporalmente revitalizados por los esfuerzos de un médium; estos pueden comunicarse, y de hecho lo hacen, pero solo como si recordaran lo que fue, y no como si fueran conscientes de los hechos presentes.

Esta es la razón de los mensajes a menudo estúpidos, sin sentido y carentes de espiritualidad del más allá, que tanto disgustan al buscador del verdadero conocimiento.




Excepciones

El breve análisis anterior es la regla para toda la humanidad, con la excepción de las víctimas de accidentes y suicidios, por un lado, y por otro, de aquellos individuos excepcionales (solo el ocultista experimentado sabe cuán excepcionales son) que han alcanzado la inmortalidad.

(Todavía no han alcanzado la inmortalidad pero ya son capaces de mantenerse despiertos en el astral.)




No se dejen engañar por el espiritismo

Aquellos estudiantes de "ocultismo" que creen ser guiados por entidades desencarnadas, desde teósofos difuntos hasta "adeptos que han renunciado al uso de cuerpos físicos en la tierra" (Buddhismo Esotérico, pág. 133, octava edición), mediante los métodos de los médiums, las tablas ouija y sus equivalentes, harían bien en considerar su posición a la luz de estas cartas.

La comunicación con los teósofos difuntos (es decir, las entidades reales), como ya se ha demostrado, es imposible, pues, ¡ay!, no pueden ser incluidos entre aquellos que han alcanzado la inmortalidad, siendo las excepciones a la regla general que rige a la humanidad muy pocas; y con respecto a la guía de los "espíritus adeptos" desencarnados, cabe preguntarse cómo aquellos que no han merecido instrucción individual de adeptos en carne y hueso pueden esperar recibir ayuda directa de sus superiores: los espíritus planetarios, la Hueste Dhyan Chohanic.

Es fundamental recalcar que al externalizar la fuente de la que busca inspiración, el estudiante sacrifica toda posibilidad de alcanzar las grandes realidades del logro espiritual y el conocimiento directo.

Blavatsky escribió:

« Solo la siempre incognoscible y desconocida Karana, la Causa sin causa de todas las causas, debe tener su santuario y altar en el terreno sagrado e inexplorado de nuestro corazón: invisible, intangible, innombrable, salvo a través de la "voz suave y apacible" de nuestra conciencia espiritual.

Quienes lo veneran deben hacerlo en el silencio y la santificada soledad de sus almas, haciendo de su espíritu el único mediador entre ellos y el Espíritu Universal, de sus buenas acciones sus únicos sacerdotes y de sus intenciones pecaminosas las únicas víctimas sacrificiales visibles y objetivas de la "Presencia". »
(DS I, p.280)




Mejor estudien la enseñanza de los maestros

La importancia de comprender correctamente las doctrinas relativas a la condición post mortem se evidencia en la significativa frase del maestro Kuthumi: "Quien posee las llaves de los Secretos de la Muerte, posee también las Llaves de la Vida".

El doble significado y aplicación de las doctrinas teosóficas relacionadas con la Muerte parece haber sido pasado por alto. La entrada a los Misterios siempre ha sido a través de la Puerta de la Muerte; y como en el Libro de los Muertos Egipcio, bajo el simbolismo del paso del alma de la vida a través de la Muerte hasta Devachan, se oculta la preciosa enseñanza que debidamente comprendida, traerá de vuelta al aspirante que ha atravesado las agonías de la Muerte en Vida.