EL ENCUENTRO QUE TUVO OLCOTT CON HILARIÓN




El coronel Henry Olcott en su diario personal, en la entrada del 19 de febrero de 1881, escribió:

« Hilarión se encuentra aquí de camino al Tíbet y ha estado analizando la situación. Él considera que Bombay es moralmente horrible.

Sus opiniones sobre la India, Bombay, la Sociedad Teosófica en Bombay, Ceilán, Inglaterra y Europa, el cristianismo y otros temas son sumamente interesantes. »




OBSERVACIONES

Hilarión estaba en la isla mediterránea de Chipre y en febrero de 1881 él viajó hacia la Inda desembarcando en el puerto de Bombay.

Ahí fue a la sede de la Sociedad Teosófica que en ese entonces se encontraba en Bombay para saludar al coronel Olcott, y de ahí continuó con su viaje rumbo al Tíbet para reunirse con los maestros que se encontraban en esa región.



Y el testimonio de Olcott es respaldado por una carta que el maestro Kuthumi le escribió al señor Alfred Sinnett en febrero de 1881, en donde entre otras cosas le reveló que:

« La dificultad con Blavatsky (aparte de sus dolencias) radica en que a veces ella escucha telepáticamente dos o más de nuestras voces al mismo tiempo.

Por ejemplo esta mañana mientras que yo estaba hablando de un asunto importante con el "Desheredado" [Djwal Khul] a quien le he dejado un espacio para que te escriba una nota a pie de página, Blavatsky prestó atención a uno de los nuestros que pasaba por Bombay desde Chipre en su camino hacia el Tíbet — y el resultado fue que con ambos ella logró hacer una confusión inextricable. »
(CM 8, p.36)










LOS ENCUENTROS EN LONDRES QUE TUVIERON VARIAS PERSONAS CON LOS MAESTROS



Londres fue una ciudad particularmente relevante en la historia del movimiento teosófico debido a que los maestros Kuthumi y Morya se les aparecieron en varias ocasiones a diferentes personas, en algunos casos lo hicieron físicamente y en otros casos lo hicieron a través de su doble; y aquí les voy a recopilar los testimonios que he ido encontrado.



EN 1851

Blavatsky le reveló a la condesa Wachtmeister que la primera vez que ella se encontró en persona con su maestro Morya fue en el verano de 1851 (cuando Blavatsky tenía 20 años) en Londres a donde ella había ido con su padre.

Este evento fue mencionado por la condesa en el capítulo 8 de su libro “Reminiscencias de H.P. Blavatsky y La Doctrina Secreta”:
 
« Durante su niñez, Blavatsky había visto frecuentemente cerca de ella una forma astral, que siempre parecía venir a salvarla en los momentos de peligro, justo en el momento crítico.
 
Blavatsky se acostumbró a ver esta forma astral como a un ángel de la guarda y sintió que estaba bajo su cuidado y guía.
 
En el verano de 1851 ella fue a Londres con su padre, el Coronel Von Hahn, y un día que andaba afuera caminando, para su gran asombro vio a un alto hindú en la calle con algunos príncipes indos. Ella inmediatamente lo reconoció como la misma persona que había visto en el astral.
 
Su primer impulso fue de correr a hablar con él, pero él le hizo un ademán para que no se moviera, y se quedó embobada mientras pasaban.
 
Al día siguiente fue a pasear a Hyde Park para estar sola y pensar libremente sobre su extraordinaria aventura. Mirando hacia arriba vio la misma forma aproximándose hacia ella y entonces su Maestro le dijo que había venido a Londres con los príncipes indos en una misión importante y que estaba deseoso de encontrarla personalmente, ya que él requería su cooperación en un trabajo que estaba a punto de emprender.
 
Él le dijo entonces cómo iba a ser formada la Sociedad Teosófica, y que quería que ella fuese la fundadora. Le dio un breve panorama de los problemas que tendría que afrontar y también le dijo que tendría que pasar tres años en el Tíbet a fin de prepararla para tan importante tarea.
 
Después de tres días de seria deliberación y de consulta con su padre, Blavatsky decidió aceptar la oferta que le hiciese su Maestro. »
(p.56-57)


El testimonio de la condesa

La condesa Watchmeister añadió el siguiente comentario:
 
« Yo me encontraba en Inglaterra en la época de la visita de los indos y recuerdo haber oído que ellos y que su séquito formaba un conjunto de hombres muy finos, y que uno de ellos era majestuoso y de elevada estatura. »
(p.58-59)


El testimonio de Leadbeater

Charles Leadbeater en su libro "Los Maestros y el Sendero" afirmó:

« Haber visto al Maestro M. en Londres en 1851. »

Pero posteriormente se descubrió que Leadbeater había nacido el 16 de febrero de 1954, ¡O sea tres años después de que sucedió este evento! Y en realidad esa afirmación solo fue una mentira que ese individuo inventó para engrandecerse ante los teósofos.




 

EN 1854

El investigador teosófico Boris de Zirkoff señaló:

« Es casi seguro que Blavatsky también estuvo en Londres en el verano de 1854, porque ella dice que se encontró con su Maestro nuevamente "en la casa de un extraño en Inglaterra, a donde había llegado en compañía de un príncipe nativo destronado", quien sin duda se trataba del príncipe Dhuleep Singh, Mahârâja de Lahore»
(CW I, p. xli)






EN 1861

En una carta que Kuthumi le escribió al Sr. Hume, él indicó que estuvo en Londres:
 
« La más grande y también la más prometedora de tales escuelas en Europa (el último esfuerzo hecho en ese sentido) fracasó rotundamente hace unos 20 años en Londres. Era una escuela secreta para la enseñanza práctica de la magia, fundada bajo el nombre de un club por una decena de entusiastas encabezados por el padre de Lord Lytton.
 
Él reunió con este propósito a los estudiosos más ardientes y emprendedores, como también a los más adelantados en mesmerismo y “magia ceremonial”, tales como Eliphas Lévi, Regazzoni y el copto Zergvan-Bey. Y sin embargo en la pestilente atmósfera de Londres, el “Club” tuvo un final prematuro.
 
Yo lo visité como una media docena de veces y me di cuenta desde el inicio de que no había nada que hacer allí y que nada podría resultar de ese lugar. Y esta es también la razón del por qué la Sociedad Teosófica Británica no progresa prácticamente un paso. Sus miembros dicen pertenecen a la Fraternidad Universal, pero solo de nombre, y en el mejor de los casos gravitan únicamente hacia el quietismo — que es la parálisis completa del alma. Son intensamente egoístas en sus aspiraciones y no cosecharán otra cosa que la recompensa de su egoísmo. »
(CM 28, p.209-210)


Kuthumi escribió esta carta en 1881, y como ahí él indica que visitó esa escuela hace veinte años, eso implica que estuvo en Londres en 1861.






EN 1879

Cuando Blavatsky y Olcott dejaron Nueva York para irse a vivir a la India, ellos pasaron dos semanas en Londres (del 3 al 17 de enero de 1879) y ahí ellos con otros tres teósofos se encontraron con el maestro Morya, y este encuentro lo relató el coronel Olcott en sus "Hojas de un Viejo Diario II":
 
« El incidente más notable de nuestra estancia en Londres fue el encuentro de tres de nosotros con un Maestro mientras caminábamos por la calle Cannon. Esa mañana había una niebla tan densa que difícilmente se podía ver a través de la calle, y Londres ofrecía su peor aspecto.
 
Los dos que estaban conmigo lo vieron primero, pues yo estaba junto al borde de la acera y justo en ese momento mis ojos estaban ocupados en otra cosa. Pero cuando ellos lanzaron una exclamación, volteé rápidamente la cabeza y encontré la mirada del Maestro cuando este me miraba sobre su hombro.
 
No me era conocido, pero reconocí el rostro como el de uno de los Gloriosos, pues una vez visto, ese Adepto no puede confundirse, debido a que como existe una gloria en el sol y otra gloria en la luna, igualmente existe un brillo en los rostros de los humanos ordinarios, y otro trascendente en los rostros de los Adeptos que surge a través de la lámpara de barro del cuerpo (como lo llama el erudito Maimónide) la luz interior del espíritu despierto que irradia refulgentemente.
 
Nuestro grupo continuó unido por la City y juntos regresamos a la casa del Dr. Billing; y al entrar tanto la Sra. Billing como H.P.B. nos dijeron que el Hermano había estado allí y él mencionó que nos había visto a los tres –nombrándonos– en la City.
 
 
El relato de la Sra. Billing es interesante. Ella dijo que la puerta principal estaba cerrada con llave como de costumbre, por lo que nadie podía entrar sin tocar la campanilla. Pero cuando ella dejó su salón para dirigirse al cuarto de H.P.B. a través del vestíbulo, casi tropieza con un extraño de alta estatura que se encontraba parado entre la puerta del vestíbulo y la habitación de H.P.B.
 
Ella lo describió como un hindú muy alto y apuesto, con una mirada particularmente penetrante que parecía atravesarla. Por un momento permaneció tan perpleja que no pudo proferir una palabra, pero el extraño le dijo: “Deseo ver a Madame Blavatsky.”
 
Y entonces se dirigió hacia la puerta de la habitación donde Blavatsky esta estaba sentada. La Sra. Billing la abrió y lo invitó a pasar. Así lo hizo, y caminó directamente hacia H.P.B., le hizo un saludo oriental y comenzó a hablarle en un idioma cuyos sonidos le eran totalmente extraños a la Sra. Billing, a pesar de que su larga práctica como médium le había proporcionado contactos ocasionales con personas de diferentes naciones.
 
Naturalmente, la Sra. Billing se levantó para abandonar la habitación, pero H.P.B. le pidió que permaneciera y que no se preocupara porque ella y su visitante hablaran en un lenguaje extranjero, pues tenían algunos asuntos ocultos que arreglar.
 
No podría decir si este moreno y misterioso visitante hindú le transfirió a H.P.B. un refuerzo para su poder psíquico, pero esa noche durante la cena H.P.B. alegró el corazón de su anfitriona extrayendo de debajo de la mesa, una tetera japonesa de una ligereza extrema, creo que a petición suya, aunque no estoy seguro al respecto. »
(Capítulo 1)






EN 1884

Mary Gebhard perteneció a una familia adinerada de Alemania, ella tenía una inclinación innata por la filosofía y el ocultismo, al grado que estudió hebreo para poder hacer investigaciones independientes sobre la Cábala. Ella conoció personalmente a Éliphas Lévi y fue su discípula hasta que éste murió en 1875. Y posteriormente ella se afilió a la Sociedad Teosófica.

Y ella relató que en una ocasión en donde ella se encontraba en Londres, ella percibió al maestro Morya:

« El 7 de abril de 1884, en una reunión de la Sociedad Teosófica de Londres en las habitaciones del Sr. Finch, en Lincoln's Inn, yo vi al maestro Morya que en ese momento se encontraba escuchando atentamente el discurso de apertura del coronel Olcott.

Vi a mi lado derecho, un poco más adelante, una persona muy alta y de aspecto majestuoso, a quien reconocí inmediatamente como el Mahatma Morya por una foto que yo había visto de él en posesión del Sr. Sinnett.

Pero esta vez él no estaba vestido de blanco, sino que su vestimenta parecía un material oscuro con rayas de colores que se encontraba enrollado alrededor de su cuerpo.

La visión duró solo unos segundos, y hasta donde pude saber, las únicas personas además de mí que también habían visto al maestro fueron el coronel Olcott, el señor Mohini, y por supuesto, Madame Blavatsky. »
(Primer informe de la SPR sobre HPB, 1884, Apéndice 49)






EN 1889

Archibald Keightley fue uno de los principales discípulos de Blavatsky en Londres, y él narró lo siguiente:

« Las reuniones de la Logia Blavatsky fueron algo fuera de lo común, ya que seguido las discusiones salían de lo ordinario.

Las discusiones eran informales y los participantes se sentaban alrededor de Mme. Blavatsky y le hacían todo tipo de preguntas. En esas reuniones había hombres y mujeres muy diversos, y uno de nuestros deleites era ver como Mme. Blavatsky frecuentemente respondía a través del método socrático, o sea que ella contestaba con otra pregunta y motivaba a su interlocutor a seguir buscando mayor información por su propia cuenta.


A veces venían visitante que permanecían invisibles para la mayoría de las personas, pero que eran percibidos por algunos de nosotros. Y los resultados de esas visitas eran curiosos.

Mme. Blavatsky era muy friolenta y por consiguiente su habitación se mantenía muy cálida, tanto que en las reuniones se sentía a menudo un calor excesivo. Pero una noche de abril de 1889, antes de la hora de la reunión, bajé las escaleras y encontré la habitación completamente helada, aunque las luces y el fuego de la chimenea se encontraban encendidos

Le remarqué esto a Blavatsky, y ella con una sonrisa me respondió:

-      "Ah, esto se debe porque un amigo vino a visitarme y se le olvidó llevarse su atmósfera fría con él cuando partió."


Y en otra ocasión recuerdo que la habitación se fue llenando gradualmente de gente hasta que ya no quedó ningún asiento libre. Y en el sofá estaba sentado un distinguido hindú con su traje tradicional y su turbante.

La discusión continuó y aparentemente nuestro distinguido invitado estaba muy interesado, ya que parecía seguir inteligentemente los comentarios de cada orador.

Y el presidente de la Logia esa noche llegó muy tarde, y al entrar buscó un asiento. Entonces se acercó al sofá y se sentó ¡justo donde se encontraba el distinguido hindú, quien de inmediato y con cierta sorpresa, desapareció! »
(The Theosophical Quarterly, octubre de 1910, p.109-122)






EN 1920

Nicolás y Helena Roerich, junto con sus dos hijos, estuvieron en Londres en 1920, y Helena afirmó que ahí ella vio a los maestros Kuthumi y Morya en una multitud de delegados indios y ella "estaba incómodamente sorprendida por la manera en que la miraban pero ella en ese momento no los reconoció".

Yo al inicio consideré que ella había inventado esa historia para (al igual que Leadbeater) darse más prestigio, pero en su diario personal, en la fecha del 11 de octubre de 1921, ella comenta que “finalmente se cumplió la promesa y recibió el retrato del Maestro Morya”.

Y a mi me sorprendió cuando ella añadió: "¡La similitud del retrato con la aparición del Maestro en Londres es increíble!"

Lo que indica que ella no inventó esa historia sino que efectivamente ella se encontró con un comité de indios en Londres en 1920. Pero dudo mucho que los maestros Kuthumi y Morya hayan estado entre esos indios porque los Roerich (contrario a sus afirmaciones) no se comunicaron los los maestros de Shambala sino con entidades astrales embaucadoras que se hicieron pasar por esos maestros.

Y actualmente considero que Helena Roerich fantaseó que ella vio a los maestros Kuthumi y Morya entre esos indios.










¿CONVIENE ESTUDIAR LAS ENSEÑANZAS DEL MAESTRO VENECIANO?





Mi respuesta es un rotundo NO


Porque resulta que en realidad ese maestro no existe.

"El Maestro Veneciano" es uno de los personajes ficticios que al embustero Charles Leadbeater se le ocurrió inventar para engatusar a sus seguidores.

Y esa mentira fue retomada por varios charlatanes que surgieron después; primero por Alice Bailey, y luego por los mensajeros de los Maestros Ascendidos.

Todo esto se los detallo en este otro artículo (ver link). 




Los Prophet

Elizabeth y Mark Prophet llevaron esa farsa al extremo de no solo transmitir supuestos mensajes del Maestro Veneciano, sino también de haber asegurado que ese maestro por medio de un dictado había revelado que Ruth Hawkins (una de las directoras de la organización de los Prophet) era "su llama gemela" y que cuando ella ascendiera su nombre sería “Diosa de la Belleza”.







Los metafísicos

Los metafísicos modernos repiten como loros los mensajes espurios que inventaron los mensajeros de los Maestros Ascendidos, y algunos metafísicos han añadido más inventos. 





Los canalizadores
 
Posteriormente un montón de embaucadores han estado pretendiendo también comunicarse telepáticamente con El Veneciano y transmitir sus mensajes, pero en realidad esos mensajes han sido elaborados por esas personas y simplemente ellas le atribuyen su autoría a Hilarión para tratar de darles más prestigio a sus mensajes.
 





CONCLUSIÓN
 
Cada vez que escuchen que alguien afirma transmitir las enseñanzas del maestro Veneciano sean muy desconfiados porque es prácticamente seguro que ese individuo es un embustero.
 
 








LOS INSTRUCTORES DE ESPIRITUALIDAD QUE FACUNDO RECOMIENDA ESTUDIAR

 

Facundo es un lector del blog que ha estudiado las enseñanzas orientales, y cuando le pedí que nos mencionara a los autores que él recomienda, me contestó lo siguiente:


Ramaji: es un maestro de autoindagacion, es importante leerlo.

SantataGamana: enseña autoindagación, el sahaja samadhi, Kriya yoga, y el estado turiya; todo de forma accesible para no depender de gurús.

Roderick S. Bucknell: es un experto en budismo que trabaja los tres estado últimos de autoindagacion del buda original.

La compilación en pdf 2016-2019 del blog del Tao: su autor sabe mucho y estudia los niveles desde el Mahamudra tibetano.

Nisargadatta Maharaj; es uno de los más famosos maestros de advaita.

Shinzen Young: explica muy bien la comunicación entre metta y meditación sentada y su practica.

Michael Langford: su método de meditación es el más libre, claro, y simple además que deja claro que si y que no para avanzar en solo 100 páginas.

William Bodri: es experto en budismo esotérico y oriente que sabe por experiencia de lo que habla e instruye, y por supuesto de base los paramitas de la voz del silencio.



Facundo recomienda la siguiente secuencia:

Todos esos libros te dejan claro que es lo básico de cada cosa para trabajar por ti mismo. El orden que descubrí: es Paramitas,meditación sentada, metta para la vida cotidiana y llegar a la observación de si y a un solo sabor de Krishnamurti, y por último cuando comience la introspección autoindagacion en cuatro niveles para destruir la mente ( tres niveles del buda y el último de Ramaji-Ramana).

El resto de libros lo pueden usar para adaptar a sus necesidades o aclarar puntos como también sumar prácticas según necesidad personal.

Saludos cordiales y no dependan de gurus, maestros o instituciones. ¡Sean libres!

Benditos sean todos los buscadores verdaderos.





Su opinión sobre Jiddu Krishnamurti

Acerca de Krishnamurti, Facundo comenta lo siguiente:

Hay niveles de iluminación, Krishnamurti no lo era totalmente, si elevado pero no totalmente iluminado, la prueba es que casi no tuvo iluminados y no libero a casi nadie aunque si era interesante su enseñanza (muy para el intelectual burgués ateo de la época).

Es más creo que tenía el nivel "un solo sabor" (nivel 3 de 4) del Mahamudra y el nivel 8 de 10 de la clasificación de Ramaji que es visto como "YO SOY".

Mí conclusión después de años es que no conviene leer a Krishnamurti. Lo ame, pero solo era un estímulo a mí intelecto y algo a mí budhi, como dijo Ramón Sordo en su gráfico "el escupió toda la tradición", sino no se hubiera largado a enseñar sin ser plenamente iluminado.

Un iluminado completo no necesita riqueza y no tiene necesidades sociales o de amor, ni tampoco es viciosa del alimento (cómo Blavatsky). El verdadero iliminado si está en el mundo es para ayudar y no porque crea que el mundo es real. Por eso no coincido con el ideal de Alsibar de un despierto que sea profesional y trabaje, con esto me doy cuenta de que Alsibar tampoco es iluminado, ya que considera este mundo real.

Obvio que comparado a Osho y a otros pseudo-gurus, Krishnamurti es un santo, pero no libera y estanca, ¿cómo crees que un bodhisatva puede serlo sino es con base en el Dharmakaya, cómo puede servir sino es desde la no meditación o estado natural aplicar los paramitas?... ¿A caso el Bodhisatva no es el ideal teosófico?

¿Qué crees que es Prajna, el séptimo paramita de la teosofia, que es mente, mundo, creencias o algo por el estilo?

Es Sahaja samadhi o estado natural libre de mente (Dharmakaya)... las mismas escrituras Mahayana alertan sobre no engañarse con Ishvara o falso dios.






Mi opinión sobre lo que dijo Facundo

Me da la impresión que Facundo si ha estudiado bastante y por eso les comparto sus recomendaciones, para ofrecerles más opciones, pero no puedo opinar sobre los guías y textos que él aconseja leer porque no los he estudiado.

Concuerdo que Krishnamurti y Blavatsky no fueron iluminados completos. Sin embargo varios investigadores que valoro y que han estudiado mucho sobre espiritualidad, están fascinados con Krishnamurti.

Yo si se los recomiendo si ustedes sintonizan con Krishnamurti, pero sean conscientes que Krishnamurti también tuvo sus fallas.












LOS DIFERENTES NIVELES DE ILUMINACIÓN SEGÚN RAMAJI Y ANANDA DEVI





El gurú Ramaji junto con su compañera Ananda Devi publicaron un libro de 820 páginas titulado "1000: los niveles de conciencia y mapa de las diferente etapas del despertar para los buscadores e instructores espirituales" donde hablan de los diferentes niveles de iluminación que esa pareja considera, y que enumeran del 1 al 10.

Vi que incluso ya han hecho una nueva edición revisada, expandida y mejorada de ese libro.

En ese libro también clasifican a cientos de gurús.

Yo no lo he leído, pero Facundo quien es un estudioso de la espiritualidad oriental, comentó lo siguiente al respecto:




Review de Facundo

Entre los instructores que Ramaji y Ananda clasificaron están:

En nivel 10: Ramana.
En nivel 8: Jiddu Krishnamurti y Blavatsky.
En nivel 7: Osho.
En nivel 6: UG Krishnamurti.

Un verdadero ser iluminado al 100 % o sea en nivel dharmakaya y que ya destruyo la mente (el concepto de mundo y yo) solo se asienta en la conciencia y no necesita ni riquezas ni parejas aún menos tantas.

No se limpia el subconsciente hasta pasar el nivel 8.

Krishnamurti no libero a casi nadie, solo estimulaba el intelecto y algo de budhi. Claramente por estar en nivel 8 o de "Un solo Sabor" del Mahamudra. Obvio que era evolucionado pero no iluminado total.

Krishnamurti tenía dos frases que recuerdo me llegaban de pibe (así se dice en Argentina): "El amor es destrucción" y "El observador es lo observado", si las analizamos son frases del nivel 8 o Yo Soy o de "Un Solo sabor del Mahamudra" ya que el amor caracteriza ese nivel, la visión de testigo y de mundo así como unidad, el tema es que eso sigue siendo una construcción del yo falso, aún siendo mínimo.

Por eso el no iluminó porque no tiene la verdad última de la no mente o nada también llamada no meditación y llamada corazón de la derecha por Ramana Maharishi o estado de Sahaja Samadhi, obviamente Krishnamurti estaba en estado superior al de vacío o desconceptualización de observación de si pero no estaba liberado porque además su forma de vivir lo confirma. Investiga y deja de confiar tanto en el intelecto porque el logro del Dharmakaya es cualitativo y deconstructivo y no tiene nada que ver con el intelecto, esa es la verdadera Iluminación y que es pie a el adeptado de los Mahatmas para formar el sambhokaya y el nirmanakaya.

Otro ejemplo de nivel 6 es el "Recuerdo de si" del Cuarto Camino y "la observación de si" como nivel 7. El recuerdo de si tiene el secreto de trabajar tierra y agua que nadie lo dice y por eso se estancan en atención plena la mayoría o sea no es solo atención sino también compasión o metta cómo lo llama el budismo.

Sin embargo hay que tener en cuenta que estos numeración son referencias nada más para ordenar el pensamiento, no son la realidad sino representaciones, por ejemplo el nivel 6 representa el nivel de atención plena, aceptación y renuncia, el 7 adhesión al vacío y el 8 renuncia al vacío y vivir el yo soy, el 9 transfiguración y 10 es no mente no meditación equivalente al último estado de no meditación del Mahamudra tibetano; del 6 al 10 coincide con los cuatro inconmensurables del budismo, los 4 niveles del mandukya y los cuatro niveles de la Kábala.

Los niveles del 1 al 5 deben ser los primeros 5 paramitas de Blavatsky y por eso es que la mayoría de la humanidad se dice que esta en nivel 2.


Ahora bien, existen otras clasificaciones, por ejemplo según el blog de estudios de la iluminación desde la perspectiva de "un curso de milagros" los dos Krishnamurti no eran iluminados, incluso tampoco lo era totalmente Ramana, alegan que la ilusión tiene que romperse en todos los niveles incluido el cuerpo físico: Ramana por ejemplo vivió mucho dolor por el cáncer.

El blog al que me refiero es: http://jugandoalegremente.blogspot.com/






Mi opinión

Considero que si han de existir diferentes niveles de iluminación, pero no sé qué tan válida es la clasificación que Ramaji y Ananda expusieron en su libro, y estoy en desacuerdo con varios de los niveles que les pusieron a algunos instructores debido a que:

Yo en lo personal a Osho ni siquiera lo pondría en un nivel positivo, porque aunque ese individuo fue un hombre brillante, los abusos y atrocidades que cometió indican que para nada él estaba iluminado espiritualmente (ni siquiera un poco porque entonces hubiera tenido algo de empatía hacia sus seguidores), sino que por el contrario él fue un gurú manipulador que terminó perdido en el narcisismo, la megalomanía y la locura.

A UG Krishnamurti es un instructor tremendamente deprimente, lo cual es opuesto a alguien iluminado que ve la divinidad en todo; así que considero muy sobrevalorado que lo hayan puesto en el nivel 6.

Ramana no siento que tuviera el nivel 10 si lo comparamos con Buda quien es el iluminado por excelencia.


Mi conclusión es que sean cautos con las clasificaciones.