CARLOS CASTANEDA RELATA LA EXPERIENCIA DE PSICOMETRÍA QUE TUVO LA GORDA



El escritor Carlos Castaneda develó que aparte de él, el nagual Don Juan Matus tenía más aprendices, entre ellos estaban: la Gorda, Néstor y Pablito. Y en su libro 'El Don del Águila', Castaneda mencionó la siguiente historia:


« La Gorda me contó la experiencia que ella tuvo con una misteriosa piedra:

"A mí me pasó una cosa muy rara en las ruinas de Monte Albán, en Oaxaca.

Yo me iba mucho a andar por esas ruinas, a pesar de que el nagual Don Juan me dijo que no pusiera un pie allí.

No sé por qué pero me encantaba ese lugar. Cada vez que llegaba a Oaxaca iba allí.

Como a las mujeres que andan solas siempre las molestan, por lo general iba con Pablito, que es muy atrevido. Pero una vez fui con Néstor y él vio un destello en el suelo, cavamos un poco y encontramos una piedra muy extraña que cabía en la palma de mi mano. Habían hecho un hueco bien torneado en la piedra.

Me sentí muy audaz, metí el dedo en el agujero y me di cuenta de que esa piedra había sido cortada para llevarla en la mano. Ahí nomás empecé a sentir lo que sentía el dueño de esa piedra.

Su dueño había sido un hombre de tamaño enorme, podía sentir que su mano era el doble de la mía. Se aferró a esa roca porque en ello le iba la vida, y al final alguien lo mató.

Su terror me espantó. Pude sentir que algo se acercaba a mi para devorar mi carne. Eso fue lo que sintió ese hombre. Era un hombre de poder, pero alguien todavía más poderoso que él lo atrapó.

Podía sentir que alguien se las traía con el dueño de la piedra. Podía sentir su terror. Sin duda se trataba de un brujo muy poderoso y quien fuera el que estuviera tras él, no sólo quería matarlo sino también quería comerse su carne.

Esto de veras me espantó. En ese momento debí tirar la piedra, pero esa sensación que estaba teniendo era tan nueva que seguía agarrándola en mi mano.

Cuando finalmente la solté, ya era demasiado tarde: algo en mí había sido atrapado. Tuve visiones de hombres que se acercaban, vestidos con ropas extrañas. Sentía que me mordían, desgarraban la carne de mis piernas con sus dientes y con pequeños cuchillos filosos.

Ese hombre cuando lo estaban matando se aferró de la piedra para así poder juntar toda su concentración.

El nagual dijo que el poder del hombre se desplazó del cuerpo a la piedra; sabía lo que estaba haciendo y no quería que sus enemigos se beneficiaran devorando su carne." »
(Capítulo 1, extractos)





OBSERVACION

Cómo de costumbre, no sabemos si este relato contado por Carlos Castaneda realmente fue verdadero o fue una historia inventada por ese escritor.

Pero el esoterismo explica que algunas personas que tienen activada su clarividencia (consciente o inconscientemente) pueden con solo tocar un objeto lograr ver a la persona que es la dueña o que elaboró ese objeto, o eventos o lugares relacionados con esa persona u ese objeto. y a esta faculta se le denomina: psicometría.

Así es que tal vez la Gorda si psicometrizó esa piedra.








LAS MUERTES QUE CARLOS CASTANEDA PROVOCÓ



Varias personas murieron por culpa de Carlos Castaneda y aquí les voy a mencionar a algunas de ellas.



CINCO MUJERES SE SUICIDARON

Cinco de las mujeres más cercanas a Castaneda desaparecieron poco después de que él falleció en 1998, ellas eran:


Nury Alexander, la hija adoptiva de Castaneda





Taisha Abelar, una de las brujas de Castaneda





Florinda Donner, otra de las brujas de Castaneda






Talia Bey, la presidenta de Cleargreen que es la empresa que Castaneda fundó para comercializar sus enseñanzas





Kylie Lundahl, la líder de las instructoras de tensegridad





Desde entonces ya no se ha vuelto a saber nada de ellas con excepción de Nury cuyo restos óseos fueron hallados en el Valle de la Muerte.

Se sospecha que se suicidaron, y esto les muestra lo maquiavélico que era Castaneda, quien pretendía convertir a sus guerreras en "seres libres", pero en realidad las volvió tan existencialmente dependientas de él, que cuando él murió esas mujeres a pesar de disponer de mucho dinero y años de vida por delante, ellas prefirieron quitarse la vida porque no pudieron concebir seguir en la Tierra sin su "Nagual".

Detallo más su desaparición en este otro capítulo (ver link).







UNA MUJER SALTÓ DE UN PUENTE

En 2002 un mujer llamada Janice Emery saltó desde un puente que cruza el desfiladero del Río Grande cerca del pueblo Taos situado en el estado estadounidense Nuevo Mexico.

Pero ella no lo hizo para suicidarse sino para imitar a Castaneda quien en varios de sus libros aseguró que él había saltado al abismo desde un risco y eso le permitió "abrir las alas de su percepción nagualística" 

Pero Emery en vez de lograr acceder a la "Otra Realidad" descrita por Castaneda, ella se mató.

Detallo más este caso en este otro capítulo (ver link).







UN HOMBRE ASESINÓ A SU CUÑADO

El investigador Manuel Carballal en su libro "La Vida Secreta de Carlos Castaneda" mencionó el caso un hombre que mató a su cuñado bajo la paranoia de que este le estaba vampirizándo la energía.

Y en la sentencia judicial en los registros figuraban los libros de Castaneda como inducción para ese crimen. 






MÁS CASOS

Arriba les mencioné los casos que se han hecho públicos y de los que me he enterado, pero seguramente ha de haber más casos que no se han develado de personas que también saltaron al abismo o mataron influenciados por lo que Carlos Castaneda escribió.









CARLOS CASTANEDA AFIRMÓ HABER SALTADO A UN ABISMO




La primera vez que Castaneda mencionó este acontecimiento fue en su cuarto libro "Relatos de Poder" (1974) donde en la tercera parte de ese libro puso un largo relato describiendo como primero Don Juan y Don Genaro (el colega de Don Juan) los estuvieron preparando a él a y Pablito (el aprendiz de Don Genaro) para efectuar ese salto.

Unos días después Castaneda vio a Pablito ser lanzado al abismo por Don Juan y Don Genaro.

Y luego Castaneda relata las sensaciones que él tuvo cuando Don Juan y Don Genaro también lo hicieron saltar al abismo:

« Tuve la sensación totalmente consciente de dar vueltas o flotar durante un momento. Luego caía por los aires, me desplomaba hacia el suelo a una velocidad tremenda. Sentí que mis ropas se desgarraban, que mi carne se desprendía, y finalmente sólo quedaba mi cabeza.

Tuve claramente la sensación de que, al desmembrarse mi cuerpo, perdía el peso superfluo, y así la caída perdió impulso y mi velocidad amainó. El descenso ya no era un vértigo. Empecé a oscilar en el aire como una hoja. Luego mi cabeza fue despojada de su peso y todo cuanto quedaba de "mí" era un centímetro cúbico, una pepita, un diminuto residuo como guijarro.

Todo mi sentir se concentraba allí; luego la pepita pareció reventar y fui un millar de trozos. Supe, o algo en alguna parte supo, que yo tenía conciencia de los mil trozos a la vez. Yo era la conciencia misma.

Luego, alguna parte de esa conciencia empezó a agitarse; se alzó, creció. Adquiría localización, y poco a poco recobré el sentido de los límites, el entendimiento o lo que fuera, y de pronto el "yo" que conocía y me era familiar brotó a una espectacular visión de todas las combinaciones imaginables de escenas "hermosas"; era como si mirara miles de imágenes del mundo, de la gente, de las cosas.

Después, las escenas se emborronaron. Tuve la sensación de que pasaban frente a mis ojos a velocidad creciente, hasta que ya no me era posible examinar ninguna por separado. Finalmente, fue como si presenciara la organización del mundo rodando frente a mis ojos en una cadena continua sin fin.

De repente me hallé parado en el risco con Don Juan y Don Genaro. »



Y después Castaneda escribió:

« Cuando desperté, al atardecer, Don Juan y yo nos sentamos junto a la puerta de la casa, y entonces Don Juan me dijo:
. . .
"Anoche, tu burbuja de percepción se abrió y sus alas se desplegaron. No hay otra cosa que decir al respecto. Es imposible explicar lo que te sucedió, de modo que no voy a intentarlo y tú tampoco deberías. Baste decir que las alas de tu percepción tocaron tu totalidad. Anoche fuiste y viniste del nagual al tonal, una y otra vez. Fuiste lanzado en el abismo dos veces para no dejar posibilidad de error. La segunda vez experimentaste el impacto pleno del viaje a lo desconocido. Y tu percepción desplegó las alas cuando algo en ti se dio cuenta de tu verdadera naturaleza. Eres un racimo." »




Gran parte de su libro 'El Segundo Anillo de Poder' (1977) lo dedica  a ese asunto, sería muy largo transcribirles todo por lo que solo les pongo el inicio del prefacio:

« Mi último encuentro con Don Juan, Don Genaro y sus otros dos aprendices, Pablito y Néstor, tuvo como escenario una plana y árida cima de la vertiente occidental de la Sierra Madre, en México Central. La solemnidad y la trascendencia de los hechos que allí tuvieron lugar no dejaron duda alguna en mi mente acerca de que nuestro aprendizaje había llegado a su fin y que en realidad veía a don Juan y a don Genaro por última vez. Hacia el desenlace, nos despedimos unos de otros y luego Pablito y yo saltamos de la cumbre de la montaña, lanzándonos a un abismo. »




En su libro "El Don del Águila" (1981) Castaneda escribió:

« Don Juan me hizo saltar en el preciso momento en el que él y todos sus guerreros habían encendido sus conciencias. »




En su libro 'El Lado Activo del Infinito' (1998) Castaneda dedicó todo un capítulo a este tema, les transcribo las partes más relevantes:

« [Después de ver a Don Juan y sus compañeros transformarse en bolas luminosas, ascender en el cielo y finalmente desaparecer.] Supe lo que tenía que hacer. Se me había acabado el tiempo. Me eché a correr a toda velocidad hacia el precipicio y salté al abismo. Sentí el viento en mi cara por un momento, y luego, la negrura más piadosa me tragó como un pacífico río subterráneo.

[Posteriormente, cuando regresé a los Estados Unidos, exclamé]

¡Había saltado a un abismo en México!

El siguiente pensamiento que tuve fue una deducción cuasi lógica: puesto que había saltado al abismo deliberadamente para morir, ahora debía ser un fantasma. "Qué extraño", pensé, "que regresara en forma fantasmal a mi apartamento en la esquina de Westwood y Wilshire en Los Ángeles después de haber muerto. No es de extrañar que mis sentimientos no fueran los mismos. Pero si fuera un fantasma", razoné, "¿por qué habría sentido la ráfaga de aire fresco en mi cara o el dolor en mis pantorrillas?" »






¿DESDE QUÉ ALTURA SALTÓ?

En su libro 'El Lado Activo del Infinito', Castaneda especificó que fueron 200 m:

« Un solo sendero subía a la plana meseta. Después de llegar, me di cuenta de que no era tan extensa como parecía al contemplarla a la distancia. La vegetación de la meseta no difería de la vegetación de abajo; arbustos verduscos y de tallo leñoso que tenían la apariencia ambigua de árboles.

Al inicio no vi el abismo. Sólo al conducirme allí Don Juan, tuve conciencia de que la meseta terminaba en precipicio; en verdad, no era meseta, sino la cima plana de una montaña. Era redonda y las laderas al este y al sur estaban desgastadas; sin embargo, los lados que daban al oeste y al norte parecían haber sido partidos por un cuchillo.

Desde el borde del precipicio podía ver el fondo del abismo, quizás a una distancia de unos dos cientos metros. Estaba cubierto de las mismas plantas leñosas que crecían por todas partes. »






INCONSISTENCIAS

En su historia hay contradicciones en los diferentes relatos que Castaneda dio, ya que:

En su libro 'Relatos de Poder' afirmó que Don Juan y Don Genaro
lo hicieron saltar al abismo, y ellos continuaron con él al día siguiente.

Mientras que en su libro 'El Don del Águila' Castaneda dijo que Don Juan fue quien lo hizo saltar al abismo en el preciso momento en el que Don Juan y sus brujos habían encendido sus conciencias y se habían transformado en globos luminosos. Genaro y los otros estaba en el cielo esperando a Don Juan. Y mientras que Castaneda estaba saltando él vio como Don Juan y su grupo ascendían por el cielo hasta finalmente desaparecer.

Pero en 'El Lado Activo del Infinito' Castaneda dice que primero vio a Don Juan y sus brujos encender sus conciencias, convertirse en bolas de luz, y fue solo después de que desaparecieron en el cielo que él decidió saltar al abismo.

Este es un ejemplo más de las numerosas inconsistencias que Castaneda dijo.






¿QUÉ TAN VERÍDICO ES ESTO?

El maestro Pastor explicó que cuando los humanos alcanzan un alto nivel de desarrollo, ellos pueden sintonizarse con el mundo divino y por consiguiente van a poder trascender las leyes físicas, lo que entre otra cosas les va a permitir levitar.

Eso es lo que hizo Jesús cuando caminó sobre el agua, y probablemente eso también es lo que hicieron las personas que se relata a lo largo de la historia que levitaron (cuando esos sucesos han sido reales y no truqueados).

Pero para lograrlo se necesita haber alcanzado un muy elevado grado de espiritualidad, algo que Castaneda estaba muy lejos de lograr.


Pero parece que hay otras maneras de levitar ya que en el espiritismo se mencionan casos en donde los "espíritus" (en realidad entidades astrales) hicieron flotar objetos y hasta personas. Y después de haber investigo ese asunto, considero que unos pocos de esos casos tal vez si fueron verídicos.

Pero en las dos técnicas que les mencioné arriba solo se dice que las personas flotaron (en los casos más sorprendentes) unos cuantos metros del piso, no que sobrevivieran a un salto efectuado a 200 metros de altura.

Y esa explicación que supuestamente dio Don Juan de que Castaneda se salvó porque estuvo pasando del nagual al tonal (o sea del mundo físico al mundo sutil) una y otra vez, lo que le permitió que "su burbuja de percepción se abriera y sus alas se desplegaran", eso no lo he escuchado en ninguna otra parte.

Y dado que en ninguna otra enseñanza se habla de ese método, ni Castaneda volvió a efectuar ese salto, ni ningún chamán ha podido demostrar que con sus poderes chamánicos puede sobrevivir a algo así, lo más seguro es que ese salto al abismo sea otra mentira más inventada por Castaneda.

Y me parece verdaderamente inconcebible que Castaneda haya sido tan inconsciente para poner esa historia en sus libros, asegurando de que era cierta, sin preocuparse por lo que eso podría provocar.

Ya que desafortunadamente esa mentira causó mínimo una tragedia (aunque posiblemente hubieron más) puesto que una mujer llamada Janice Emery y que era muy fanática de Castaneda, decidió seguir los pasos del "Nagual" y ella saltó de un puente "para también abrir sus alas de percepción" pero lo único que ella logró fue matarse.








UNA MUJER SALTÓ DE UN PUENTE POR CULPA DE CARLOS CASTANEDA




Carlos Castaneda estuvo asegurando en varios de sus libros que él saltó de un risco hacia el abismo y eso le permitió "abrir las alas de su percepción", y eso fue lo que lo salvó de morir después de dar ese salto y le posibilitó poder ver el 'nagual' (el mundo sutil).

Y desafortunadamente una mujer creyó que eso era cierto.


Janice Emery vivía en Santa Fe, ella era una gran seguidora de Castaneda y asistía a los talleres que se impartían de Tensegridad.

Pero lamentablemente en 2002 ella quiso imitar al "Nagual" y saltó de un puente que cruza un barranco del Río Grande. Ella estaba convencida de que si ella también realizaba el "salto al vacío" entonces ella también podría acceder a la "Otra Realidad" descrita por Castaneda. Pero en vez de lograr abrir las alas de su percepción, lo que logró fue matarse.

Esta tragedia fue reportada por el periódico 'Santa Fe New Mexican', en su publicación del 20 de febrero de 2002, y a continuación les transcribo la noticia que se puso en la portada:

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LA MUERTE DE ESA MUJER NO FUE SUICIDIO

Quienes la conocían dicen que Janice Emery, quien estudió al místico Carlos Castaneda, podría haber creído que podía volar.

Aparentemente, Janice Emery esperaba poder volar como un pájaro, y en algún momento entre el 12 de febrero y el jueves, podría haber intentado averiguar si podía.

La policía dijo que Emery saltó del puente del desfiladero del Río Grande cerca de Taos.

(Nota de Cid: Taos es un pueblo ubicado en el estado de Nuevo Mexico, EE. UU.)

Unos días antes de que Emery abandonara su casa en Santa Fe, le contó a una vecina que las mujeres que estudiaban con el místico Carlos Castaneda solían ir con su maestro a un lugar en México desde donde saltaban. Una de las mujeres, a la que a veces llamaban bruja, saltó con Castaneda, le dijo Emery a su amiga. Emery no supo decir qué le pasó a la bruja, pero Castaneda "despertó en su oficina en Los Ángeles".

Jennifer Railey le preguntó a su amiga con incredulidad: "Jan, ¿no piensas saltar?". 

Railey también era vecina de Emery, y además era su discípula espiritual. Ella dijo: "Esa mujer no era suicida, no podemos entender cuál era su camino, pero su intención no era quitarse la vida".

Pero Emery le dijo a Railey: "Podría equivocarme y hacer alguna tontería, matarme, pero esa no es mi intención. Aunque soy tu maestra, no me idealices. Todos los humanos cometemos errores".

Emery había sido alumna de Castaneda, un hombre que escribió varios libros sobre sus experiencias místicas con un chamán mexicano al que llamaba Don Juan.

Emery decía que creía en cambiar su percepción de la realidad a través de la meditación y las experiencias extracorpóreas que le permitían mover su espíritu de un lugar a otro a voluntad.


El 14 de febrero, las autoridades encontraron el Ford Taurus de la mujer de 47 años, residente de Santa Fe, abandonado cerca del desfiladero del Río Grande en Taos. En el puente del desfiladero, a 200 metros sobre el Río Grande, un agente de policía encontró una caja de leche de plástico apoyada contra la barandilla. Las autoridades temían que Emery la hubiera usado para "ayudarse a cruzar el barandal del puente".

Un día después, un equipo de búsqueda y rescate avistó el cadáver de una mujer en el río, aproximadamente a una milla y media al sur del puente.

El domingo, la policía estatal contrató a Known World Guides de Taos para ayudar a sacar el cuerpo del agua con una balsa. La Oficina Estatal del Médico Forense, utilizando una foto de Emery, confirmó la identidad.

Los amigos y vecinos de Emery, que aunque escuchaban y respetaban sus creencias espirituales pero no las compartían, dijeron estar "conmocionados" por su muerte. Ninguno de ellos creía que ella tuviera la intención de hacerse daño.

"Creo que realmente pensaba que podía volar", dijo Elisabeth Sherif, amiga y vecina de Emery en su comunidad de viviendas compartidas en West Alameda Street.

"Jan creía que no teníamos que abandonar este plano dejando nuestro cuerpo atrás", dijo Railey, "que somos lo suficientemente mágicos como para llevarnos nuestros cuerpos con nosotros cuando nos vamos, como enseñaban los antiguos brujos en México".

"Había construido su propio pequeño mundo", dijo Caroline Lippincott, otra amiga y vecina.

"Pero era muy sensata", dijo Sondra Kosel, "Es difícil imaginarla corriendo ese tipo de riesgo".

Sus amigos la describían como práctica, sensata, disciplinada, con los pies en la tierra y buena oyente.

"No era una persona soñadora", dijo Kosel.


Emery, originaria de Michigan, era alegre y vivaz,  dijo Lippincott. "Se fijaba en todo: el hermoso día, las nubes, etc."

Las habilidades de Emery incluían la fabricación de joyas, la carpintería y practicaba buceo, entre otras cosas. También era masajista, sanadora y maestra de la espiritualidad de Castaneda.

A Emery le encantaba la naturaleza y solía llevar a sus amigos a largas caminatas, según Lippincott.

Pero Emery también sufrió una lesión en la cabeza a causa de un cáncer, lo que probablemente la llevó a estudiar sanación en Inglaterra y California. Durante sus estudios, conoció a Castaneda, quien falleció en 1998.

"Creo que ella quería estar con la gente de Castaneda y sus lesiones la impulsaron por ese camino que, en cierto modo, la salvó, pero al mismo tiempo la alejó de esta realidad", dijo Lippincott.


La última vez que sus amigos vieron a Emery fue la mañana del 12 de febrero. "Vi cómo se apagaba su luz alrededor de las 4 de la mañana", dijo Sherif, quien vivía al lado.

Esa semana, Emery les dijo a sus amigos y vecinos que se iba a Michigan para hacerse cargo del negocio de masajes de una amiga y que regresaría en abril.

"Dejó un número de teléfono falso donde podían contactarla", dijo Sherif.

Emery también le dijo a Railey que su viaje a Michigan era "mucho más. Simplemente no lo entiendes".

"Creo que tal vez no quiso contárselo a la gente y fue a experimentar (volar)", dijo Lippincott.

Antes de irse, Emery dejó regalos para sus amigos, incluyendo una gran olla de arcilla micácea para pozole que le regaló a Sherif. También hizo una diosa de terracota para Railey.

Emery también marcó las páginas del libro de Castaneda, 'La Rueda del Tiempo', para Railey con notas Post-it azules: "Cuando un guerrero decide hacer algo, debe llegar hasta el final, pero debe asumir la responsabilidad de sus actos. Sin importar lo que haga, primero debe saber por qué lo hace, y luego debe proceder con sus acciones sin dudas ni remordimientos".

"Y eso fue lo que hizo", dijo Railey.






OBSERVACIONES

Lo primero que constato es que Emery se leyó el libro de Castaneda "El Lado Activo del Infinito" en donde él dice que después de saltar al abismo perdió la consciencia, y cuando despertó estaba en su recamara (no en su oficina) en Los Angeles.

Pero si Emery hubiera leído el libro "El Segundo Anillo de Poder" entonces ella sabría que en ese libro la bruja Doña Soledad le dijo a Castaneda que las mujeres no necesitan saltar al abismo ya que ellas disponen de otros medios para lograr lo mismo que los hombres.

« Las mujeres están mejor que los hombres en ese sentido. No están obligadas a arrojarse a un abismo. Las mujeres cuentan con otros medios. Tienen sus propios abismos. Las mujeres menstrúan. El Nagual me dijo que esa era su puerta. Durante la regla se convierten en otra cosas. Sé que era en esos períodos cuando él enseñaba a mis niñas.

Para mí era demasiado tarde porque yo soy demasiado vieja para llegar a conocer el verdadero aspecto de esas puertas. Pero el Nagual insistía en que las niñas estuviesen atentas a todo lo que les sucediese en ese momento. Él las llevaría a las montañas durante esos días y se quedaría junto a ellas hasta que viesen la fractura entre los mundos. »
(Capítulo 1)


Pero eso no exime de culpa a Castaneda ya que no todos sus admiradores se leyeron todos sus libros, además que los hombres si tienen que pasar esa prueba y él estuvo alardeando que de verdad saltó al abismo y salió ileso.

Y también presionaba a sus seguidores con frases como "Cuando un guerrero decide hacer algo, debe llegar hasta el final".

Además Castaneda y sus brujas seguido cambiaban las enseñanzas de Don Juan a su antojo y no me extrañaría que para impresionar a Emery, le hayan contado que ellas iban con Castaneda a ese risco donde también ellas saltaban.






CONCLUSIÓN

Janice Emery fue otra de las victimas de Carlos Castaneda, ella tuvo su parte de responsabilidad por creer ciegamente lo que ese escritor afirmaba, pero si Castaneda hubiera sido más cuidadoso con los relatos que él inventaba, esta tragedia se habría evitado.








LA IMPORTANCIA DE LA PLENA ATENCIÓN Y EL SILENCIO INTERIOR


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Cuál es la importancia de la atención y el silencio interior? ¿Por qué estamos tan distraídos con la realidad del momento presente? ¿Qué relación tiene esto con nuestro sufrimiento psicológico? ¿Cuál es la conexión entre la atención y el silencio? ¿Podría algún gurú enseñarnos a prestar atención? ¿Cómo podemos mejorar nuestra atención en la vida cotidiana? Eso es lo que veremos en este artículo.

 Todo meditador conoce la importancia de prestar atención al aquí y ahora. Sin embargo esto es una de las cosas más difíciles de lograr. Los seres humanos vivimos toda nuestra vida sin sentir la necesidad de atención o consciencia. Así, como dijo Gurdjieff, "todo en él sucede accidentalmente".

El hecho es que funcionamos automáticamente. Rara vez prestamos nuestra atención plena a algo. En general, nuestra consciencia siempre está en el pasado o en el futuro. Y el presente queda olvidado. Rara vez nos detenemos a observar un paisaje, escuchar un sonido, oler un aroma, observar sensaciones.

Los pensamientos, los recuerdos y los deseos siempre "arrastran" nuestra atención. Involuntariamente, nos identificamos con todo lo que está dentro y fuera de nosotros. Parece que todo existe para distraernos. Y así vivimos semi dormidos, sin verdaderamente estar despiertos.

Rara vez somos conscientes de nuestras ansiedades, nuestros cuerpos, nuestras reacciones, nuestros movimientos, deseos y motivaciones. Esto provoca que todo en nuestro interior sea "movido" por fuerzas desconocidas y accidentales. La atención puede despertarnos, poniendo "orden en la casa", y este es un gran paso en el camino hacia el despertar completo.

Lo cierto es que tener esta calidad de atención es muy difícil hoy en día. Todo a nuestro alrededor capta nuestra atención, impidiéndonos tener una atención más holística, más completa y más integral.

El trabajo, la política, las deudas, los hijos, los estudios, los problemas familiares, las enfermedades, la publicidad, el consumismo, el anhelo de autoafirmación, el idealismo, la búsqueda de dinero, fama, estabilidad y poder, etc. Todo esto consume gran parte de nuestra energía que podría utilizarse para el desarrollo de la consciencia o la atención.

Para aliviar la tensión causada por este agotamiento energético, buscamos algún tipo de distracción como el alcohol, las drogas, el juego, las compras o cualquier otro tipo de entretenimiento. Esto se convierte en un círculo vicioso.

Falta de atención > Pensamientos > Identificación > Problemas > Estrés > Diversión > Distracción > Falta de atención

Prestar atención a este círculo vicioso y observarlo directamente, de forma objetiva, en tu interior, es un paso importante en el camino hacia el autoconocimiento. Pero en este "viaje" hay muchos escollos. El meditador debe ser consciente de los peligros que se presentan, ya que las tentaciones y las ilusiones son numerosas. Sin embargo, nunca olvides algo muy simple: la atención o consciencia es tu refugio y tu seguridad contra todos los males que surgen en este proceso.

Además, solo tú puedes "desarrollar" la consciencia, y nadie más. Ningún gurú, método, sistema u organización puede dártela. Lo único que un maestro o gurú puede hacer es animarte a meditar, y nada más. Nadie puede transmitirte esta "gracia". ¡Ah, si tan solo pudieran! Todo sería más sencillo, ¿verdad? Pero, afortunada o desafortunadamente, todo el trabajo lo tienes que hacer tú y solo tú.

En mi opinión, el mayor problema con las drogas, el alcohol, la religión y otros artificios es precisamente la evasión de la realidad. Gurdjieff lo llamaba a todo esto "amortiguadores". Al no querer ver la realidad —que nos resulta dolorosa— recurrimos a todo tipo de evasiones. Y cuando ya no tenemos "amortiguadores" externos, recurrimos a los "internos". Viajamos a través de buenos recuerdos del pasado o en algún sueño del futuro.

Algunas personas recurren a una forma más sutil de "evasión". Aprenden técnicas de meditación que activan áreas del cerebro responsables de las sensaciones de paz, placer o éxtasis. Pero sigue siendo una evasión. Ese es el problema con la mayoría de las técnicas de meditación. Nos brindan una sensación de paz y bienestar, pero la causa del dolor persiste. Y tan pronto como la sensación desaparece, volvemos al inevitable enfrentamiento con la realidad.

Un buen consejo, en estos casos, sería prestar atención a lo que nos molesta, a lo que nos oprime, sin identificarnos con ello, rechazarlo ni querer escapar de ello. Recuerda: la atención es Luz, y la Luz purifica, ilumina y sana todas las cosas. 

Finalmente, ¿cómo podemos mantenernos atentos sin interrumpir nuestra rutina diaria de trabajo, estudios, familia, etc.? Prueba algo muy sencillo: empieza por escuchar. Escucha atentamente los sonidos externos. Una atención placentera y espontánea, nada forzado.

En ese momento de atención plena, la mente se aquietará naturalmente. En ese estado, simplemente observa todo lo que sucede, dejando que fluya libremente. Con la práctica, aprenderás a identificar ese estado de percepción. Y desde esa atención silenciosa puedes observar cualquier cosa: una emoción "negativa", un sentimiento "malo", un motivo inconsciente, una reacción "indeseable", etc.

Si, durante este período, un pensamiento se entromete en tu observación, no lo interrumpas. Deja que fluya también. Simplemente no te identifiques con él y continúa tu observación hasta que cese por sí solo. Después, continúa prestando atención a los sonidos y movimientos externos e internos. Es una experiencia increíble poder observar y escuchar las cosas desde este centro silencioso. ¿Alguna vez has "experimentado" esto?

En conclusión, recuerda estas dos palabras clave: atención y silencio. Se complementan. Debemos aprender a vivir así. De ahí la importancia de dedicar tiempo a experimentar ese estado.

No es necesario sentarse en una postura específica, ir a una habitación especial y aislada... No. Simplemente hazlo cuando te acuerdes, y puedes hacerlo en cualquier lugar, durante cualquier actividad.

Sin embargo si podemos dedicarle un poco de tiempo sentados en el sofá o incluso en la cama antes o después de dormir, ya será muy beneficioso y positivo, puesto que ayudará a que ese estado surja con mayor frecuencia a lo largo del día.

ATENCIÓN y SILENCIO son las claves de la MEDITACIÓN.