¿POR QUÉ ALGUNAS CARTAS DE KUTHUMI SE PARECEN A LAS CARTAS DE BLAVATSKY?





EN LA CALIGRAFÍA

Algunos grafólogos han comentado que la escritura de Kuthumi que aparece en algunas de las cartas que ese maestro le escribió al señor Alfred Sinnett, se parece a la caligrafía de Blavatsky.

Blavatsky explicó que eso se debe porque el maestro la utilizó como su intermediario energético para precipitar de manera paranormal sus cartas a grandes distancias, y al hacer eso la manera de escribir de Kuthumi se combinó con la manera de escribir de Blavatsky.

Sobre este asunto, el erudito en sánscrito Charles Johnston tuvo la siguiente conversación con Blavatsky:

«
-      “Hay una cosa sobre el Informe de la Sociedad para la Investigación Psíquica que quiero que me expliques. ¿Qué hay acerca de la escritura de las cartas de los maestros?”
 
-      “Bueno, ¿qué pasa con ellas?”, preguntó HPB inmediatamente interesada.
 
-      “Ellos dicen que tú misma las escribiste y que tienen marcas evidentes de tu caligrafía y tu estilo. ¿Qué respondes ante eso?”
 
-      “Déjame explicarlo de esta manera”, respondió después de una larga mirada a la punta de su cigarrillo. “¿Alguna vez has hecho experimentos de transferencia del pensamiento? Si lo has hecho, debes haber notado que la persona que recibe la imagen mental la colorea muy a menudo, o incluso la modifica ligeramente, con su propio pensamiento, y esto se produce en una transferencia de pensamiento perfectamente genuina.
 
Bueno, es algo similar con las cartas precipitadas. Uno de nuestros Maestros, que tal vez no sabe Inglés, y por supuesto no tiene letra Inglesa, desea precipitar una carta en respuesta a una pregunta que le fue enviada mentalmente. Digamos que ese Maestro está en el Tíbet, mientras que yo estoy en Madrás o en Londres. Él tiene el pensamiento de respuesta en su mente, pero no en palabras inglesas.
 
Pues bien, primero él tiene que imprimir ese pensamiento en mi cerebro, o en el cerebro de alguien que sepa inglés, y luego tomar las formas-palabras que surgen en ese otro cerebro para responder al pensamiento. Luego debe formar una clara imagen mental de las palabras escritas dibujando también las formas en mi cerebro o en el cerebro de quienquiera que sea.
 
Entonces, ya sea a través de mí o de algún chela con el que esté relacionado magnéticamente, tiene que precipitar estas formas-palabras en el papel, primero enviando las formas a la mente del chela, y luego llevándolas al papel usando la fuerza magnética del chela para hacer el estampado y recoger el material, negro, azul o rojo, según sea el caso, de la luz astral.
 
Como todas las cosas se disuelven en la luz astral, la voluntad del mago puede extraerlas de nuevo. De modo que él puede extraer los colores de pigmentos para representar la información en la carta, utilizando la fuerza magnética del chela para estamparlos, y guiando al conjunto por medio de su propia fuerza magnética mucho mayor, una corriente de poderosa voluntad.”
 
-      “Esto suena bastante razonable”, respondí. “¿No quieres mostrarme cómo se hace?”
 
-      “Tendrías que ser clarividente”, me contestó ella de manera perfectamente directa y práctica, “para ver y guiar las corrientes. Pero esta es la cuestión: supongamos que la carta se precipitó a través de mí; naturalmente mostraría algunos indicios de mis expresiones, e incluso de mi escritura; pero de todos modos sería un fenómeno oculto perfectamente genuino y un verdadero mensaje de ese Mahatma.
 
Además, a fin de cuentas ellos exageran la semejanza de los escritos. Y los expertos no son infalibles. Hemos tenido expertos que estuvieron muy seguros de que yo no pude haber escrito esas cartas, y eran además buenos expertos. Pero el Informe no dice nada sobre ellos.
 
Y luego hay cartas, con la misma caligrafía, precipitadas cuando yo estaba a miles de kilómetros de distancia. El Dr. Hartmann recibió más de una en Adyar, Madrás, mientras yo estaba en Londres; así que difícilmente yo pude haber escrito eso.”
»
(CW VIII, p.392-408)



Observación

La gente escéptica va a pensar que esto que dijo Blavatsky, ella lo inventó, pero esotéricamente eso si puede ser cierto, y esa característica en donde las caligrafías entre la persona que transmite y la persona que recibe se combinan, se percibe en otro fenómeno ocultista que es cuando una entidad escribe a través de alguien que se encuentra en un estado de trance, lo que se conoce como "escritura automática".







EN LA REDACCIÓN

También le reclamaron a Blavatsky que en las cartas de Kuthumi había ciertas peculiaridades de su manera de hablar el inglés, lo que para sus detractores era una prueba que ella había escrito esas cartas, pero Blavatsky explicó que eso se debía porque el maestro Kuthumi le enseñó el inglés y por eso ella había adquirió esas peculiaridades.

Sobre este asunto ella le escribió al Sr. Sinnett:

« 6 de enero de 1886. Würzburg.
 
Mi querido señor Sinnett
 
Me siento inspirada para comunicarle lo siguiente: Primero, permítanme decirle que la querida condesa se fue a Múnich como un rayo para tratar de salvar a Hubbe de su debilidad y a la Sociedad Teosófica de desmoronarse. Ella estuvo toda la noche en trance, entrando y saliendo de su cuerpo. Vio al Maestro y lo sintió toda la noche. Ella es una gran clarividente.
 
Bueno, después de leer unas cuantas páginas del Informe Hodgson, me sentí tan disgustada con las mentiras gratuitas de Hume y las absurdas inferencias de Hodgson que casi renuncié a todo en la desesperación.
 
¿Qué podía hacer o decir contra la evidencia en el plano natural de este mundo?
 
Todo se ha vuelto en mi contra y lo único que me quedaba era morir. Me fui a la cama y tuve una visión de lo más extraordinaria. Había invocado en vano a los Maestros, quienes no vinieron durante mi estado de vigilia, pero ahora, en mi sueño, los vi a ambos.
 
Yo estaba nuevamente (una escena de años atrás) en la casa del Maestro Kuthumi, yo estaba sentada en un rincón sobre una estera y él caminaba por la habitación con su traje de montar, y Él estaba hablando con alguien detrás de la puerta, cuando me preguntó sobre una tía fallecida.
 
-        "Yo recordar no poder", le respondí en mi inglés.
 
Él sonrió y dijo:
 
-        "Es muy curioso el inglés que usas."
 
Entonces me sentí avergonzada, herida en mi vanidad, y comencé a pensar (fíjate, en mi sueño o visión que era la reproducción exacta de lo que había sucedido palabra por palabra hace 16 años):
 
-        "Ahora que estoy aquí y no hablo nada más que inglés en lenguaje fonético verbal, tal vez pueda aprender a hablar mejor con Él."
 
(Para que quede claro con el Maestro también usé inglés, que ya sea malo o bueno, era lo mismo para Él, ya que no lo habla, pero entiende cada palabra que digo de mi cabeza; y también hace que yo lo comprenda a él — aunque no podría explica cómo lo logra. Con Djwal Khool también hablaba inglés, él lo hablaba mejor incluso que el Mahatma Kuthumi).
 
Luego, aún en mi sueño, tres meses después, tal como se me hizo percibir en esa visión, yo estaba de pie ante Mahatma Kuthumi cerca del viejo edificio derribando que él estaba contemplando, y como el Maestro no estaba en casa, le llevé unas cuantas frases que estaba estudiando en Senzar en la habitación de su hermana y le pedí que me dijera si las había traducido correctamente.
 
Le di un trozo de papel con esas frases escritas en inglés. Él las tomó y las leyó, y corrigiendo la interpretación las volvió a leer y dijo:
 
-        "Ahora tu inglés está mejorando, trata de sacar de mi cabeza incluso lo poco que sé de él."
 
Y puso su mano sobre mi frente en la región de la memoria y apretó sus dedos sobre ella (y sentí incluso el mismo ligero dolor en ella, como entonces, y el escalofrío que había experimentado) y desde ese día hizo lo mismo con mi cabeza diariamente durante unos dos meses.
 
Nuevamente, la escena cambia y me voy con el Maestro que me está enviando de regreso a Europa. Me estoy despidiendo de su hermana y su hijo y de todos los chelas. Escucho lo que los Maestros me dicen. Y luego vienen las palabras de despedida del Mahatma Kuthumi riéndose de mí como siempre lo hacía y diciendo:
 
-        "Bueno, si no has aprendido mucho de las Ciencias Sagradas y el Ocultismo práctico, al menos has aprendido, en todo caso, un poco de inglés. ¡Ahora lo hablas un poco peor que yo!” — y se rió.
 
La escena cambia de nuevo, estoy en la calle 47 de Nueva York escribiendo “Isis Develada” y Su voz dictándome. En ese sueño o visión retrospectiva, una vez más vuelvo a escribí todo Isis y ahora podía señalar todas las páginas y frases que me dictó el Mahatma Kuthumi —así como las que dictó el Maestro— en mi mal inglés, cuando Olcott se arrancaba el cabello a puñados en su desesperación por entender alguna vez el significado de lo que se pretendía.
 
Me vi de nuevo noche tras noche en la cama, escribiendo Isis en mis sueños, en Nueva York, escribiéndola positivamente en mi sueño y sentí que las frases del Mahatma Kuthumi se imprimían en mi memoria.
 
Luego, cuando estaba despertando (en Würzburg), oí la voz del Mahatma Kuthumi que me dijo:
 
-        “Ata los cabos ahora, el mal inglés y la construcción de las oraciones, eso lo aprendiste de mí...”
 
Terminé de despertar y fue como un relámpago, pero todavía no entendía a qué se refería. Pero una hora después, llegó la carta de Hubbe Schleiden a la condesa, en la que dice que a menos que explique cómo es que Hodgson encuentra y prueba tal similitud entre mi inglés defectuoso y ciertas expresiones del Mahatma Kuthumi, la construcción de oraciones y los galicismos peculiares, si no explico eso entonces se me acusará para siempre de engaño, falsificación (!!) y qué más.
 
¡Por supuesto que he aprendido mi inglés del Mahatma Kuthumi!
 
Esto incluso Olcott lo entenderá. Usted sabe y se lo he contado a muchos amigos y enemigos que mi niñera que llamábamos ‘la Institutriz’ me enseñó el terrible inglés de Yorkshire.
 
Desde que mi padre me trajo a Inglaterra, cuando tenía catorce años, él pensando que hablaba un inglés maravilloso, y la gente le preguntaban si me había educado en Yorkshire o Irlanda, y se reían de mi acento y mi forma de hablar, entonces abandoné el inglés por completo, tratando de evitar hablarlo tanto como podía.
 
Desde los catorce años hasta que pasé de los cuarenta, nunca lo hablé, y mucho menos lo escribí, y lo olvidé por completo. Sabía leer (cosa que hacía muy poco en inglés), pero no podía hablarlo. Recuerdo lo difícil que me resultaba entender un libro bien escrito en inglés, en una época tan lejana como 1867, en Venecia.
 
Todo lo que sabía cuando llegué a los Estados Unidos en 1873 era hablar un poco, y de esto pueden dar testimonio Olcott, Judge y todos los que me conocieron entonces. Ojalá la gente viera un artículo que una vez intenté escribir para el Banner of Light, cuando en lugar de sanguíneo puse sanguinario, etc.
 
Aprendí a escribir el inglés a través de “Isis Develada”, eso es seguro, y el profesor A. Wilder, que venía semanalmente a ayudar a Olcott a organizar los capítulos y escribir el índice, puede dar testimonio de ello.
 
Cuando terminé esa obra (y esta Isis es sólo la tercera parte de lo que escribí, el resto lo destruí) pude escribir tan bien como lo hago ahora, ni peor ni mejor. Mi memoria y sus capacidades parecen haber desaparecido desde entonces.
 
¿Es extraño entonces que mi inglés y el del Mahatma Kuthumi muestren similitudes?
 
El de Olcott y el mío también las muestran en nuestros americanismos que aprendí de él durante estos diez años. Si yo tradujera mentalmente todo del francés no habría escrito escéptico con k, aunque el Mahatma Kuthumi sí lo hizo, y cuando lo puse con c, Olcott, Wilder y el corrector de pruebas lo corrigieron.
 
El Mahatma Kuthumi ha conservado ese hábito de escribirlo así y se ha aferrado a él, y yo nunca lo he hecho desde que me fui a la India. Nunca habría puesto carbólico en lugar de "carbónico" -y fui la primera en notar el error cuando Hume escribió la carta del Mahatma, en Simla, en la que aparece.
 
Es mezquino y estúpido de su parte publicarlo, porque si dice que esto se refiere a una frase encontrada en alguna revista, entonces la palabra correctamente escrita estaba allí ante mis ojos o los de cualquier chela que precipitó la carta, y por lo tanto es evidentemente un lapsus calami si hubo algún calami en la precipitación.
 
"Diferencia en las caligrafías" - ¡oh, gran maravilla! ¿Ha escrito el Maestro KH él mismo todas Sus cartas? ¿Cuántos chelas las han estado precipitando y escribiéndolas?
 
Sólo el cielo lo sabe. Ahora bien, si hay una diferencia tan marcada entre las cartas escritas mecánicamente por la misma persona idéntica (como es mi caso, por ejemplo, que nunca tuve una letra firme), ¿cuánto más hay en la precipitación, que es la reproducción fotográfica de la propia cabeza?
 
Y apuesto cualquier cosa a que ningún chela (si los Maestros pueden) es capaz de precipitar su propia letra dos veces exactamente de la misma manera: siempre habrá una diferencia y una marcada, ya que ningún pintor puede pintar dos veces sobre la misma imagen (véase Schmiechen con sus retratos del Maestro).
 
Ahora bien, todo esto lo entenderán fácilmente los teósofos (no todos) y aquellos que hayan pensado profundamente y conozcan algo del Ocultismo. ¿Pero quién creerá todo lo que digo en esta carta, aparte de unos pocos?
 
¡Nadie!
 
Y sin embargo se me exige una explicación, y cuando salga nadie la creerá. Pero hay que demostrar al menos una cosa: las transacciones ocultas, las cartas escritas a mano, etc., no pueden juzgarse según el criterio cotidiano, los expertos, esto, aquello y lo otro. No hay tres soluciones, sino dos: o bien yo he inventado a los Maestros, su filosofía, he escrito sus cartas, etc., o bien no las he inventado.
 
Si las he inventado y los Maestros no existen, entonces sus manuscritos tampoco podrían existir ya que yo también los habría inventado. Y si las he inventado, entonces ¿cómo se me puede llamar "falsificadora"? Son mis manuscritos y tengo derecho a utilizarlos si soy tan inteligente.
 
En cuanto a la filosofía y la doctrina inventadas, la Doctrina Secreta lo demostrará.
 
 
Actualmente estoy aquí sola con la Condesa como mi único testigo. No tengo libros ni nadie que me ayude. Y os digo que la Doctrina Secreta será veinte veces más erudita, filosófica y mejor que Isis Develada.
 
Ahora hay cientos de cosas que se me permite decir y explicar. Se mostrará lo que puede hacer una supuesta espía rusa, falsificadora, plagiadora, etc. Se mostrará toda la Doctrina, la piedra madre, el fundamento de todas las religiones, incluido el Cristianismo, y sobre la base de libros hindúes exotéricos publicados, con sus símbolos explicados esotéricamente.
 
Y también se mostrará la extrema lucidez del libro Buddhismo Esotérico y se demostrará que sus doctrinas son correctas matemáticamente, geométricamente, lógicamente y científicamente.
 
Hodgson es muy inteligente, pero no lo es lo suficiente para la verdad y ésta triunfará, después de lo cual podré morir en paz. . . . »
(CM 140, p.478-481)
 



Esta explicación Blavatsky se la dijo también al Dr. Hübbe:

« Para el Doctor Hübbe-Schleiden, Presidente de la Sociedad Teosófica Alemana y las otras regiones germanas.
. . .

También se me acusa de “similitud de estilo” entre mis cartas y las cartas de los Maestros: que hay los mismos errores de ortografía, galicismos, etc. Y por lo tanto yo soy el Mahatma KH y él es yo.
 
¿Pero por qué no explicarlo de la manera correcta?
 
Pregúntele a Olcott, Judge y todos los que me conocieron en Estados Unidos antes de que escribiera “Isis Develada”, y ellos les dirán que en ese entonces apenas hablaba inglés.
 
Que la mayoría de las páginas de Isis Develada donde hay algo que valga la pena leer, me las dictó el Maestro KH, a veces 30 o 40 páginas a la vez sin un solo error, como lo saben Olcott y el Dr. Wilder
 
Que aprendí a escribir en inglés con el Maestro KH, y lo escribí como lo hizo en “Isis Develada”, con sus características, como por ejemplo sceptic con una K y Bakkus en lugar de Bacchus, etc.
 
Hasta 1868 no hablé inglés, habiéndolo aprendido en mi infancia. Y sólo desde febrero de 1868 hasta 1870, unos nueve o diez meses, y luego durante unos seis meses, hablé sólo inglés, porque no sabía ni tibetano ni hindi, ni nada, con el Mahatma.
 
Puedo decir que volví a aprender de Él el poco inglés que sabía cuando llegué a América en 1873. Aprendí positivamente a escribir de Él mientras escribía “Isis Develada”.
 
Cuando llegué a la India, comencé a deletrear sceptic (una palabra que por desgracia se usa con demasiada frecuencia en nuestra Sociedad) con una c, porque se habían reído de mi ortografía anterior y KH siguió deletreándola a su manera.
 
Él precipitó y escribió a través de mí cientos de cartas antes de que yo fuera a América y conociera a Olcott, pero mi Maestro protestó diciendo que era mediumnidad. En realidad pensé que la primera carta que escribió al Sr. Sinnett había sido escrita a través de mí en Simla; sólo que Él me dijo que estaba equivocada. Tampoco el Sr. Sinnett lo creyó.
 
En cuanto a mi Maestro [Morya] Él no sabe una palabra de inglés. En cada carta que escribía, tenía que tomar su inglés de mi cabeza o de la de uno de sus chelas que habla inglés. No hay milagros en la naturaleza. Todo lo que ocurre debe tener su causa y su efecto. »
(www.blavatskyarchives.com/hpblet010486.htm)
 


Observación

Tiene mucho sentido que si el maestro Kuthumi le enseño inglés a Blavatsky, entonces Blavatsky hablé ese idioma como lo hace Kuthumi.











CUANDO EL OBSERVADOR OBSTRUYE LA ILUMINACIÓN


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



En este diálogo abordo nuevos matices y aspectos específicos sobre la observación, el observador y la iluminación.

Debido a la complejidad y profundidad del tema, es posible que para algunos  lectores les cueste dificultad comprenderlo, por lo que es más propicio para buscadores más experimentados que ya han avanzado en su camino espiritual. ¡Lee el diálogo hasta el final y saca tus propias conclusiones!


--oOo--


Aramisio: He estado leyendo mucho sobre la necesidad de estar presente y observar todo lo que sucede y todo lo que está en el presente. Si quien observa es el yo/ego (y sé que lo es), entonces parece que no debería observar, ¿no es así?


Alsibar: Cuando observas como "sadhana", una práctica espiritual, ¿quién la realiza y con qué propósito? En otras palabras: cuando practicas algo, sea lo que sea, incluyendo esta observación del momento presente, ¿por qué lo haces? ¿Con qué objetivo?


Aramisio: El objetivo es siempre la iluminación.


Alsibar: Entonces... hay alguien buscándolo, ¿verdad? ¿Quién es ese alguien que busca?


Aramisio: ¿No es eso el ego?


Alsibar: ¡Así es! Es el ego mismo el que busca la Iluminación. Pero mientras el ego tenga el control, no habrá Iluminación, ¿entiendes? En otras palabras, la búsqueda de la Iluminación por parte del ego es en sí misma su negación, su impedimento.


Aramisio: ¡Pero el ego no busca el mejoramiento espiritual!


Alsibar: Bueno... ese es el problema: en este caso, es el ego el que busca, aunque creas que no. Esa es la raíz de la ilusión. Eso es lo que impide la Iluminación. Es el ego el que piensa: «¡Estoy observando!» O: «¡Estoy prestando atención!». Si percibes la atención como «atención», entonces es la memoria la que reconoce el hecho. Y este reconocimiento proviene del pasado, es decir, del ego.


Aramisio: Entiendo... este es un punto complicado. Entonces, cuando observo, ¿fortalezco mi ego y me alejo aún más de la iluminación?


Alsibar: Cuando observas con la INTENCIÓN de lograrlo, sí obstaculizas porque entonces creas el tiempo, la búsqueda y al buscador. ¿Y qué es un buscador sino el ego mismo? Pero cuando simplemente observas, pero no una observación con la intención de llegar o lograr algo, sino solo una observación simple, común y cotidiana... Como la que hago ahora, observando las teclas de mi celular para escribir.

Esta observación es natural, ¿entiendes? No es un estado provocado, practicado, producido con una intención. Este es el movimiento natural de la vida. No necesitas practicarlo, porque sucede de forma natural. Es lo mismo cuando el ETERNO se manifiesta: ¡no haces nada! ¡Es "Él" quien lo hace todo! Ni siquiera notas cuando "Él" viene. Solo te das cuenta después de que ha pasado.  


Aramisio: Sí, lo entiendo, escribiste un artículo interesante sobre esto hace unos días.


Alsibar: Entonces, en ese estado de completa libertad, de repente miras y ves silencio. Pero es algo natural. No haces nada, ni buscas verlo intencionalmente. Es como un evento, ¿entiendes?


Aramisio: Es cierto, sobre todo porque para un buscador, cada práctica tiene un propósito espiritual.


Alsibar: Así es. Y este supuesto "ego espiritual" se fortalece con la práctica y la búsqueda. Y entonces, en lugar de liberarse, el aspirante queda atrapado, dando vueltas en círculos.


Aramisio: A través de la observación, como práctica, eliminamos nuestro objetivo principal, que es la iluminación.


Alsibar: La iluminación no necesita enfoque. Cuando no estás enfocado en nada, estará ahí. La iluminación es la AUSENCIA DEL YO. Si hay un "enfoque", entonces hay "alguien" que dirige ese enfoque. Ese "alguien" que dirige la atención a un enfoque es el ego mismo.


Aramisio: Ahí radica otro problema para mí. Porque, ¿cómo puedo buscar sin enfoque? (aunque esa búsqueda sea una metáfora).


Alsibar: Exactamente, por eso no deberías buscar. Si "buscas", recreas al "buscador". Y al crearlo, quedas prisionero del ego y del tiempo.


Aramisio: ¿Entonces no podemos ser buscadores?


Alsibar: No en ese sentido. ¿Qué hay que buscar si el mero acto de buscar niega el objetivo?


Aramisio: ¿Entonces todo lo que necesito hacer es Ser?


Alsibar: No. ¡Ya lo eres! No "necesitas serlo". Cuando no sientes que tienes que ser nada, ¡es cuando lo eres!


Aramisio: Sí, lo sé, pero necesito ser consciente de eso.


Alsibar: No. Ese es otro error. Otro engaño. Es el ego el que dice eso. Es el ego el que se dice a sí mismo: «¡Debo tomar consciencia!». ¿Y el resultado? ¡Orgullo espiritual!


Aramisio: Así que ya no sé qué hacer, jajaja.


Alsibar: ¡Nada! ¡Solo vive y sé feliz! Y verás la luz brillar naturalmente en tu ser. La luz de la paz, del amor, del silencio, de la quietud.


Aramisio: Pero si no hago nada como dices, ¿qué quedará? ¿No será el ego?


Alsibar: El ego es el acto mismo de "hacer". Se alimenta de "hacer". Cuando no haces nada, el ego se neutraliza temporalmente. Cuando el ego se neutraliza, ¿qué sucede?


Aramisio: Teóricamente nada, pero el ego dominará.


Alsibar: El ego ya domina. El ego es oscuridad (ignorancia). Si neutralizas la oscuridad, surge la luz. Eso es lo que aún no te has dado cuenta: si el ego practica, busca, dirige el enfoque, por ejemplo, tiene el control.


Aramisio: Está bien, pero si no hacemos el bien, ¿no prevalecerá el mal?


Alsibar: Ese es otro tema. En cuanto a hacer el bien... Veamos: hacer el bien pensando en el cielo, o en busca de cualquier recompensa, no es bueno. Pero cuando se neutraliza el poder del ego, el bien empieza a fluir con naturalidad. Si haces el bien pensando en el cielo, eres egoísta. El ego no sabe qué es el bien ni qué es el amor. Pero cuando, mediante la comprensión, se neutraliza el ego, el amor fluye espontáneamente, como la respiración.


Aramisio: En el cristianismo se nos enseña, y así lo hice durante muchos años, a buscar el bien y evitar el mal.


Alsibar: ¿Cómo buscas el bien? ¿A través del ego? Entonces no es bueno. El amor no surge mientras el mal (el ego) esté al mando.


Aramisio: Sí, en realidad no es del todo correcto.


Alsibar: Pero cuando el ego desaparece... entonces el amor llena tu ser. No solo amor, sino paz y sabiduría. Porque el amor sin sabiduría se convierte en temeridad. El amor y la sabiduría deben estar en equilibrio.


Aramisio: Bueno, sí, pero para mí el problema es cómo sacar el ego de la ecuación.


Alsibar: Ya te lo dije. Inténtalo. Simplemente entrégate y todo empezará a suceder de forma natural. Sin darte cuenta.


Aramisio: Entonces no debería haber lucha, ni búsqueda, ni expectativa.


Alsibar: Exactamente, simplemente entrega y confianza. Abandono de uno mismo. Tomemos un ejemplo que conocemos bien. ¿Qué practicaba Jesús cuando alcanzó la iluminación ?


Aramisio: Nada


 Alsibar: ¿Necesito decir más?


Aramisio: No, jajaja.


Alsibar: Jesús simplemente sintió la necesidad de cambiar. Se aisló. Se fue al desierto. Pero primero fue a ver a Juan el Bautista y allí fue tocado por la energía divina. ¡Eso es todo!

Pero no fue el único, San Agustín de Hipona era así, y Saulo de Tarso también. Simplemente se "arrepintieron"... se entregaron, y la Luz Divina se apoderó de sus espíritus. ¡Saulo de Tarso perseguía a los cristianos cuando se convirtió!


Aramisio: Es cierto. Aprendemos a actuar frenéticamente, impulsados ​​por el ego. ¿Entonces quizás nuestra lectura extensiva nos está perjudicando?


Alsibar: ¡Claro que sí! Dios se manifiesta en el silencio, en la quietud. No en la PRÁCTICA DE LA QUIETUD. Pero cuando el ego desaparece y ya no desea nada ni busca nada para sí mismo, entonces la Luz se manifiesta.


Aramisio: En las Cartas de Cristo, Cristo recomienda leerlas extensamente.


Alsibar: Porque la gente tiene el corazón duro. El propósito de leer las cartas es abrir la comprensión, ampliar la consciencia. Si ya entiendes, no necesitas vivir leyendo como un robot.

Cuando encuentras tu Luz Interior, ¿para qué seguir leyendo lo que ya entiendes? Ahora bien, quienes no han entendido... en serio tiene que pedir la gracia de la comprensión.


Aramisio: Sí, Cristo dice que después de que entendemos, ya no debemos depender más de Él.


Alsibar: Obviamente. Eso se debe a que serás guiado directamente por la Fuente Divina, la Conciencia Crística dentro de ti. Que es lo que enseña en todas las Cartas.

El significado de las Cartas es solo uno: que encontramos el Reino de Dios dentro de nosotros mismos. Una vez que lo encuentras, ¡ya está! Ya no necesitas leerlas.

Leer en exceso puede embotar la mente e impedir que la Luz del entendimiento surja en ti. Y entonces corres el riesgo de caer en los mismos errores que tus antepasados: confundir la Luna con el dedo que la señala, los medios con los fines.


Aramisio: ¡Sí, es cierto!


Alsibar: Los libros sagrados son simplemente indicadores, sugerencias y guía para que cada persona encuentre a Dios en su interior.

El propósito de todos los libros sagrados es señalar esta Luz Interior. Siempre ha sido así. Desde Krishna, Buda, Jesús, Lao Tzu, y más recientemente, Cristo a través de las Cartas, y Krishnamurti; todos han dicho al unísono: ¡ENCUENTRA LA LUZ QUE HAY EN TI! Y cada libro o enseñanza es un indicador, un mapa hacia esta Luz interior. 


Aramisio: Sí, porque la verdadera fuente está en nosotros. ¡Así es! Después de esta conversación, tendré que reestructurar mi proceso.


Alsibar: Sí, es cierto, para eso sirven estas conversaciones. Desafortunadamente muchas personas se encierran en sus creencias, visiones y opiniones y terminan estancadas.

Tu sincero deseo de encontrar la Luz te guía, y sin duda la encontrarás. Pero "tú" no estarás ahí para verla. NUNCA OLVIDES ESTO: donde está "tú", no está la Luz. "Tú" es oscuridad, el "ego", y ambos no pueden existir al mismo tiempo. Cuando uno emerge, el otro desaparece automáticamente.

Es como la Luz y la Oscuridad. Cuando uno aparece, el otro desaparece. En este movimiento equilibrado entre la presencia y la ausencia del "ego", la vida se realiza.

El ego, por lo tanto, seguirá emergiendo de vez en cuando. Como una ballena que sube a la superficie para respirar. pero necesita venir porque de lo contrario, mueres. Es el ego el que se encarga de la supervivencia, la protección y el consuelo. Si lo eliminas por completo, mueres.

El ego llega y hace lo que necesita: trabajo, dinero, estudios, obligaciones, seguridad física, familia, sustento, placer, etc. Pero luego se retira, y cuando se va... ahí está la Luz. pero no la reconoces porque no puedes verla.

«Quien ve mi rostro muere» duice Dios en la Biblia. Así que... nadie ve la Luz directamente, sino solo sus efectos, sus resultados, que son los llamados 'frutos del espíritu': paz, ecuanimidad, amor, equilibrio, tranquilidad, armonía, sabiduría, fuerza, energía, alegría, felicidad, serenidad, luz, etc.

Prueba lo que dije. Habrá un cambio significativo en ti. No tengo duda, ¡y algún día podrás darme tu opinión! ¿De acuerdo?


Aramisio: ¡Muchas gracias! Volveré a leer nuestra conversación más tarde para asegurarme de entenderla mejor.


Alsibar: ¡De nada! ¡Estamos aquí para lo que necesites!






COMENTARIOS

Aramisio: ¡Muy bien, aprendí mucho de esta conversación!


Alsibar: ¡Gracias, Aram, por la oportunidad! ¡Y que sean muchas más! ¡Saludos!


Juan: Así es... ya no nos damos cuenta de cómo es la vida cuando perdemos el control; todo pasa desapercibido. Solo a veces percibimos el silencio, pero no lo tocamos y nos perdemos de nuevo. Hay días de más ruido y confusión, pero ya no dejan las huellas de antes; no se registran, permanecen superficiales, sin penetrar. El ego no puede hacer nada porque él mismo no es nada.


Alsibar: Exactamente comentario, amigo. Saludos cordiales y gracias por tu participación.


Miguel: Muy bien, aprendí mucho. Veo a mucha gente que proclama su espiritualidad a viva voz, pero veo mucho ego en juego. Creo que una persona en el camino hacia la iluminación pierde el deseo de decir: "Soy esto o aquello", simplemente es, y la humildad ahoga ese ego.


Alsibar: Así es, amigo. Gracias por tu participación y comentario. Saludos cordiales.


Enrique: Muy bien, amigo mío, un diálogo profundo y esclarecedor. Cuando existe esta "búsqueda", debe haber un buscador, la dualidad entre lo que es y lo que debería ser, que genera todo el proceso de tiempo, esfuerzo, gurús y condicionamiento. Al comprender que esto es una ilusión, porque el resultado de la búsqueda es encontrar "más de lo mismo", quizás emerja algo que no sea del ego, lo que K. llamó Inteligencia, lo que Jesús denominó La Verdad y lo que tantos otros pensadores y maestros han llamado de forma diferente. Gracias por compartir estas reflexiones:) Que la paz sea contigo.


Alsibar: Hola Enrique, gracias también por tus amables palabras y comentarios. Saludos cordiales.










LOS PLANETAS INTRAMERCURIALES






EN LA ASTRONOMÍA

El matemático francés Urbain Le Verrier basándose en las perturbaciones gravitacionales que se observan en el planeta Urano, en 1846 dedujo que debería existir un planeta todavía más lejos que provocaría esas perturbaciones.

Y sus cálculos le permitieron poco tiempo después al astrónomo Johann Galle descubrir Neptuno, compartiendo honores con John Couch Adams, quien llegó a conclusiones similares de forma independiente.

Entusiasmado por ese éxito, Le Verrier dedujo que también debería de existir un planeta entre Mercurio y el Sol que explicaría las perturbaciones gravitacionales que se observan en Mercurio.

A ese planeta los científicos lo llamaron Vulcano, pero en ese caso por más que los astrónomos buscaron, no encontraron ningún planeta, y posteriormente la Teoría de la Relatividad General propuesta por Albert Einstein explicó la órbita anómala de Mercurio, y por consiguiente el planeta Vulcano fue desechado.






EN LA TEOSOFÍA

En 1882, cuando el periodista Alfred Sinnett le preguntó al maestro Kuthumi.

« ¿Podrían ser descubiertos algunos otros planetas, además de los que ya son conocidos por los astrónomos, por medio de instrumentos físicos si fuesen dirigidos de manera apropiada? »
(CM 23A, p.146)


El maestro le respondió:

« No todos los planetas intra-Mercuriales ni tampoco aquellos en la órbita de Neptuno han sido todavía descubiertos, aunque se sospecha fuertemente de su existencia [refiriéndose a Vulcano].

Pero nosotros sabemos que ellos existen y en dónde se encuentran; y que existen innumerables planetas "apagados" dicen ellos [los astrónomos], mientras que nosotros [los maestros transhimaláyicos] preferimos decir "en oscurecimiento", planetas en formación y todavía no luminosos, etc.

Pero el que digamos que 'nosotros sabemos' es inútil para la ciencia, cuando incluso ni los espiritistas admiten nuestro conocimiento.

Sin embargo, cuando el tasímetro de Edison sea ajustado a su máximo grado de sensibilidad y conectado a un gran telescopio, y sea perfeccionado. Entonces será de gran utilidad porque ajustado de esa manera proporcionará la posibilidad de no solamente medir el calor de la más remota de las estrellas visibles, sino también de detectar por sus radiaciones invisibles, a estrellas que de otra manera son indetectables, y por consiguiente a planetas también.

El descubridor, un M.S.T. [Miembro de la Sociedad Teosófica] muy protegido por M. [el maestro Morya] piensa que si en cualquier punto en un espacio vacío del firmamento —un espacio que parece vació aún a través de los telescopios más potentes— el tasímetro indica un aumento de temperatura y lo sigue marcando invariablemente, eso sería una típica prueba de que el instrumento está percibiendo un cuerpo celeste que por diversos motivos no se puede percibir de manera física.

Y la ciencia también oirá sonidos de ciertos planetas antes de que los vea. Esto es una profecía. »
(CM 23B, p.169-170)




Y en esa misma carta, cuando el Sr. Sinnett le preguntó a Kuthumi:

« ¿Qué otros planetas de aquellos conocidos por la ciencia, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos? »
(CM 23A, p.148)


El maestro le contestó:

« Marte y otros cuatro planetas de los cuales la astronomía todavía no sabe nada. »
(CM 23B, p.176)




Y Blavatsky señaló que ese planeta entre Mercurio y el Sol es uno de los planetas denominados en el esoterismo 'los siete planetas sagrados' y que ha sido representado por el Sol:

« El Sol es sustituto de un planeta sagrado situado entre Mercurio y nuestra estrella. »
(CW X, p.340)






OBSERVACIONES

En su primera respuesta el maestro Kuthumi revela que hay uno o más planetas que orbitan entre Mercurio y el Sol, y en su segunda respuesta el maestro Kuthumi señala que hay otros cuatro planetas en nuestro sistema de mundos de los cuales la astronomía todavía no sabe nada.

No tengo claro que quiso decir por "nuestro sistema de mundos". No pienso que se refiera a nuestro sistema solar porque él mencionó al planeta Marte pero no a los planetas externos del sistema solar, por lo que me inclino más a considerar que el maestro Kuthumi se está refiriendo a los planetas que se encuentran cerca del Sol, o sea lo que los astrónomos llaman 'los planetas interiores del sistema solar' y cuyos planetas conocidos son: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Pero si mi indagación es correcta, habría cuatro planetas más actualmente desconocidos, y uno o más de ellos estarían orbitando entre Mercurio y el Sol.


Yo he investigado mucho a los maestros teosóficos y he concluido que si tienen conocimientos muy avanzados, y que posiblemente ellos ya tienen su tercer ojo muy activado, y también reciben enseñanzas de seres superiores, y por consiguiente muy probablemente lo que el maestro Kuthumi aseveró sea cierto.

Pero entonces surge la duda de por qué más de ciento cincuenta años después, con nuestra avanzada tecnología, todavía no hemos podido descubrir esos planetas.

El maestro Kuthumi profetizó que el desarrollo de la astronomía infrarroja y la radioastronomía permitirían descubrir muchos cuerpos celestes que no se pueden detectar con los telescopios normales, y él tuvo razón.

¡Y tengan en cuenta que el maestro Kuthumi lo profetizó más de setenta años antes de que esas dos ramas de la astronomía se establecieran!

Ya que la radioastronomía surgió formalmente en 1932 gracias al descubrimiento de Karl Jansky de ondas de radio provenientes del centro de la Vía Láctea, aunque la investigación se desarrolló plenamente después de la Segunda Guerra Mundial.

Y la astronomía infrarroja finalmente se estableció como método de búsqueda en las décadas de 1950 y 1960, gracias a la mejora de detectores como las celdas de sulfuro de plomo (PbS) y la definición de sistemas fotométricos infrarrojos.

Pero esos métodos son inservibles para detectar posibles planetas intramercurianos debido a la gran cantidad de calor y radiaciones electromagnéticas que emite el Sol.

Y si esos planetas son muy pequeños (que es lo más probable) sería muy difícil detectarlos con los otros tipos de telescopios debido a que serían ocultados por el intenso brillo del Sol.

En cuanto a la posibilidad de detectarlos por medio de las anomalías gravitacionales que provocarían, si son planetas muy pequeños tampoco con eso se podrían percibir.

E incluso puede que sean «planetas en formación y todavía no luminosos» como dijo el maestro Kuthumi, y que yo interpreto que ya existen sutilmente pero que su cuerpo físico todavía no se ha creado.

O también algunos de esos planetas todavía desconocidos podrían ser planetas que a nivel sutil siguen existiendo pero que su cuerpo físico ya ha sido destruido; pienso por ejemplo en el Cinturón de Asteroides que sería el remanente de uno de esos planetas, o también podría ser un planeta que haya sido recientemente engullido por el Sol.


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Necesitamos más información para poder indagar más al respecto, pero pienso que si ha de haber algo entre Mercurio y el Sol.