DURANTE MÁS DE 30 AÑOS PRACTIQUÉ ESTAR CONSCIENTE EN EL PRESENTE Y ESTE FUE EL RESULTADO





Alsibar es un investigador que a estudiado mucho a los guías espirituales, y él publicó dos videos donde relata su experiencia después de haber practicado durante muchos años el estado de presencia.




MI CONCLUSIÓN DESPUÉS DE HABER PRACTICADO DURANTE MÁS DE 30 AÑOS ESTAR CONSCIENTE EN EL AHORA





¡Hola a todos! ¿Cómo están? Hoy vamos a hablar de un tema muy interesante. Llevo más de 30 años practicando esto que llamo autoconciencia o presencia. Y hoy voy a hablar de los resultados de esta práctica.

Bueno, lo primero es cómo llegué a conocer la práctica conocida como: conciencia del ahora, el estado de presencia, estar en el aquí y el ahora, etc. La primera persona que me introdujo a estas prácticas fue Osho cuando comencé a leer sus libros, y luego se reforzó con los libros de Gurdjieff. George Gurdjieff tiene esta práctica de autoconciencia; para él, esta práctica era la clave para despertar la conciencia, también llamada iluminación espiritual.

Así que comencé a practicar, comencé a ser consciente de mí mismo cada vez que me acordaba. Entonces, sin importar lo que estuviera haciendo, dirigía mi conciencia, mi atención a mi cuerpo, al momento presente.

Esto era antes de irme a dormir, cuando iba a comer, cuando estaba haciendo algo, incluso cuando hacía el amor. Y también durante el trabajo, en las meditaciones, etc. En todo dirigía mi atención al momento presente. Y el tiempo pasaba. En ese entonces todavía estaba en el instituto, y en el aula, con el profesor allí enseñando, me quedaba en un estado de presencia, completamente atento y presente en el ahora. Esta práctica me acompañó durante muchos años.

Es cierto, y aquí seré muy honesto, que tuve algunas experiencias espirituales místicas durante ese período. Y no diré con absoluta certeza que estas experiencias fueron resultado de esta práctica. Puede que lo fueran, pero el hecho es que independientemente de si lo fueron o no, las experiencias que tuve, a las que llamo epifanías, que tuve entre los 13, 14 y 45 años.

Debo haber tenido como máximo cinco, llegaron con mucha fuerza, con mucha intensidad, pero tenían una peculiaridad: me llevaban a un pico de sensaciones, de amor, de compasión, de lucidez, de conciencia del momento presente. Pero luego pasaban.

Y lo peor era que después que pasaban, me sentía fatal. Me sentía completamente, a veces incluso al borde de la desesperación, porque yo pasaba de ese estado de gran éxtasis, de gran sensación, de plenitud, de unión, a la unidad y el equilibrio. Todo parecía perfecto, tanta felicidad, paz, lucidez, esas cosas.

Y cuando pasaba, y sentía que pasaba, volvía a un estado de tristeza, angustia y desequilibrio. De repente, mi mente ya no era lúcida, de repente todo estaba desequilibrado, sentía una sensación de angustia, tristeza, etc.

Así que a lo largo de estas prácticas, hubo momentos así. Pero en general, llegó un punto en que sentí que esas prácticas ya no me iban a llevar a ninguna parte. Y cuanto más practicaba para intentar revivir esa maravillosa y sublime experiencia, peor se ponía la situación, y más me carcomía el sufrimiento, más me dominaba.

Y pasaron los años, muchos años. Recuerdo que era muy común cuando daba clases; a veces lo recordaba, pero luego lo olvidaba rápidamente. Pero siempre recordaba, por ejemplo, cuando salía del aula, ya sabes, cuando iba del aula a la sala de profesores, o cuando salía del apartamento y subía o bajaba las escaleras, recordaba ser consciente de mí mismo. Y lo era, pero con el tiempo empecé a sentir una especie de sensación extraña, rara, como si no funcionara o como si algo estuviera mal.

Y a veces me preguntaba cómo podía estar mal, pero esa sensación, esa intuición de que estaba haciendo algo mal, de que no iba en la dirección correcta, después de casi 30 años, bueno, casi porque fue menos, fue antes, abandoné esa práctica.

De repente me di cuenta con mucha fuerza de que aquellas técnicas que había practicado durante tantos años ya no me llevaban a ninguna parte y que en cierto modo estaba estancado, paralizado en mi proceso de autoconocimiento.

Esto realmente me impactó bastante porque de repente me encontré totalmente perdido, totalmente sin rumbo. Pero algo me decía: "Mira, después de tantos años practicando estas técnicas, ¿por qué no las abandonas de una vez por todas?".

Y cuando sentí con mucha fuerza y ​​claridad que tenía que abandonar estas prácticas de una vez por todas, no se imaginan lo que sentí, fue una sensación de alivio, la sensación de que me quitaban un gran peso de encima. Porque durante casi 30 años, siempre sentí la obligación de mantenerme atento, la obligación de mantenerme presente. Y esa sensación de obligación me oprimía, me hacía sufrir, me angustiaba.

Y cuando sentí con mucha fuerza en mi corazón que estaba mal, que tal vez había cumplido su propósito por un tiempo, por ejemplo, en la adolescencia, en la juventud, era importante crear cierto sentido de equilibrio, sentirme más centrado y más equilibrado. Mi mente se centró un poco más. Fue importante en esa etapa, pero es una fase inicial. Después ya no.

No, no puedes tomar esas prácticas como la clave del despertar espiritual, que es lo que predicaba Gurdjieff, que es lo que Osho también predicaba de alguna manera, así como muchas disciplinas y guías de espiritualidad tales como el mindfulness o Eckhart Tolle.

Así que terminé abandonando todas esas prácticas, y cuando lo hice, la sensación fue de alivio, de descanso, de paz, como decir, por fin puedo descansar mi mente.

Esto me reveló que tales prácticas, en lugar de traer el estado anhelado de quietud, descanso y relajación mental, en realidad me estaban trayendo más angustia y ansiedad. Esto se me hizo muy claro cuando de repente me ascendieron en la escuela, dejé de ser profesor, me convertí en coordinador, y mis responsabilidades se multiplicaron por diez. Y en consecuencia mi estrés.

Y recuerdo que en ese momento me di cuenta de que cuanto más consciente me volvía, más estresado y ansioso me ponía, incluso me dolía la cabeza. Y pensé para mí mismo: "¿Cómo puede ser esto?" Ya que se suponía que este estado de presencia estaba destinado a traerme liberación, a traerme relajación, a traerme paz.

Así que al repasar toda esa historia, vi que al principio cumplió su propósito, pero después parecía estar empeorando mi situación. Y cuando finalmente abandoné todas esas prácticas que había aprendido de esos gurús, sentí un verdadero alivio, paz y tranquilidad. Por fin me liberé de la obligación de tener que estar consciente, de tener que observar el momento, de tener que recordarme constantemente, de observar mis pensamientos, mis estados, mis emociones, mis sentimientos, etc.

Y entonces, al liberarme de esa obligación, de esas prácticas, de esas técnicas sutiles que había aprendido en mi juventud, comenzó una transformación en mí. Ya no sentía obligación, estrés, angustia, la necesidad de corregir ese estado, como enseñaban Gurdjieff y Ouspensky.

De repente, al salir del aula o bajar las escaleras, simplemente me desconectaba de mí mismo, de cualquier obligación. Y al cabo de un tiempo, empecé a darme cuenta de que Krishnamurti decía algo parecido a lo que yo entendía. Dijo: "Una mente preocupada por sí misma es una mente mediocre".

Así que miré hacia atrás y me di cuenta de que durante todos esos años, en realidad, estaba preocupado por mí mismo. Estaba preocupado por mi crecimiento, por mi despertar. Estaba preocupado por mi estado mental, estaba preocupado por lograr esto, lograr aquello.

Es algo tan sutil y muy difícil de percibir. Desafortunadamente, hay muchas personas que todavía están en ese camino. Y para aquellos que todavía están en ese camino, aquellos que recién comienzan, no, eso está bien. Aquellos que están comenzando, practiquen. Y de repente tendrán algunas experiencias diferentes que los motivarán.

Pero no se apeguen a esas prácticas. Solo tengan el coraje, después de un tiempo, de mirar hacia atrás y darse cuenta de que varias veces volvieron al mismo lugar o cayeron a un nivel aún más bajo que antes.

Después de darte cuenta de que estás atrapado en una práctica que quizás te haya dado ciertas sensaciones, pero que llega un punto en que pierde su significado, llega un punto en que tienes que desapegarte de las prácticas mismas, tienes que desapegarte de los gurús, tienes que desapegarte de tu propia experiencia. Porque lo que nos hace seguir intentando practicar de nuevo con más fervor, con más dedicación, con más esfuerzo, son las experiencias.

Porque, te guste o no, independientemente de si estas prácticas estuvieron involucradas en esas experiencias místicas o no, independientemente de si las causaron o no, dejan un sabor a querer más. Y entonces intentas seguir los mismos pasos, hacer las mismas cosas con la misma energía, con la misma dedicación a experimentar eso, a tener ese sabor, esa sensación de nuevo, pero nunca llega.

Por eso digo que esas experiencias existen, surgen a pesar de las prácticas, porque si fuera solo por las prácticas, solo tendrías que practicarlas y tendrías esa experiencia fantástica, esa experiencia de conciencia expansiva, de expansión de la conciencia, esa experiencia de éxtasis.


Así que ese fue el resultado, amigos, después de 30 años de práctica, pueden llamarlo autoconciencia, observación del ahora, un estado de presencia, observación del momento presente, autoobservación, etc.

Hablo de ello como una práctica espiritual, como sadhana, pero por supuesto puedes percibir tus actitudes ocasionalmente, pero sin la necesidad de alcanzar un estado, sin la obligación de practicarlo siempre.

La autoconciencia es importante, no estoy hablando de eso. La autoobservación que viene naturalmente cuando percibes una actitud, un comportamiento, un pensamiento erróneo y lo modificas, todo eso sigue siendo importante.

Lo que está mal es pensar que esta práctica, la constancia y frecuencia con la que practiques estas técnicas que mencioné, te llevará a la iluminación o al despertar espiritual. No es así, ¿de acuerdo?

Así que esta es mi advertencia y también mi experiencia. Muchas gracias por su atención. No olviden darle me gusta, suscribirse al canal y nos vemos en nuestro próximo video. Un abrazo a todos. Hasta la próxima.









¿QUÉ PASÓ DESPUÉS DE QUE DEJÉ DE PRACTICAR EL ESTADO DE PRESENCIA?





Después de más de 30 años, dejé de practicar el estado de presencia porque me di cuenta de que estaba estancado, paralizado, dando vueltas en círculo. ¿Y después de eso, qué pasó?

Lo primero que sentí fue una gran sensación de libertad, de ligereza, porque ya no me sentía obligado a estar consciente, a tener que seguir observando, a tener que recordarme a mí mismo o practicar algún tipo de técnica, lo que fuera.

Entonces, lo primero que recuerdo haber sentido fue una sensación de libertad. Así que caminé y me distraje. Y no tuve que observar mi respiración, por ejemplo, algo que solía hacer mucho. No tuve que estar presente, no tuve que observar mis pensamientos. Fue una verdadera sensación de liberación y ligereza.

Fue una sensación realmente buena porque, como dije, pasé más de 30 años desde la preadolescencia, desde que descubrí qué era la meditación, desde que empecé a practicar estas cosas. Así que fue mucho tiempo, y después de más de 30 años, finalmente lo dejé todo y me sentí libre, ligero, suelto como dicen.


 ¿Pero qué pasó después, Alsibar?

Sí, pasó algo más después, amigos. Junto con esa sensación de ligereza, una sensación de tranquilidad comenzó a instalarse dentro de mí de manera natural, sin que yo tuviera que hacer absolutamente nada. Internamente, me sentí cada vez más sereno, cada vez más tranquilo y cada vez más pacífico.

Eso estaba sucediendo. Percibí esa tranquilidad; ya no tenía esa angustia, ya no tenía ese sufrimiento. Era una tranquilidad que les confieso, en ese momento me pareció extraña porque había pasado toda mi vida esforzándome, luchando.

Así que sentí esa tranquilidad, pero pensé, ¿qué está pasando? Era una sensación extraña a veces. Pero no se quedó solo en esa sensación de calma y tranquilidad, sino que se profundizó, se hizo cada vez más grande, una sensación de tranquilidad más grande e intensa, de modo que esa sensación de tranquilidad, de quietud, evolucionó hacia una especie de vacío.

¿Cómo era ese vacío?

No era exactamente así, no era mirar y decir, "Aquí está el vacío", no lo era, pero era una sensación de que no existía nada más allí, nada.

Y también sentí un desapego completo y absoluto, diría yo. Pero un desapego no solo de las cosas materiales. Seguí trabajando, ya sabes, haciendo mis cosas normalmente, pero había un desapego, como si ya no existiera dentro de mí. Y como ya no existía, tampoco existía "lo mío". No en relación con las cosas físicas.

Seguí ocupándome de las cosas físicas, ya que soy administrador, pero internamente ya no había búsqueda, ni conceptos. Ya no había ninguna percepción de lo que era la espiritualidad, ni la búsqueda de Dios, ni la búsqueda de la verdad. Un desapego completo, digamos, e incluso un distanciamiento total de estos asuntos espirituales o filosóficos.

Eso no significa que haya intercambiado asuntos espirituales o filosóficos por asuntos materiales, pero simplemente dentro de mí ya no había ningún apego, ninguna dirección, nada. Era una sensación, un sentimiento de desapego completo de todas las ideas, todos los conceptos, todas las concepciones, todas las experiencias, de toda la búsqueda, de todo, absolutamente todo, como si fuera una gran nada.

Esto se fue instalando poco a poco. Y recuerdo de nuevo la sensación de aún más extrañeza. Como si dijera: "¿Qué está pasando?". Sentía que allí se estaba produciendo un proceso, pero no lo entendía. Y permití que eso sucediera, que fluyera, que se manifestara naturalmente sin mi interferencia. Solo había, como dije, a veces el pensamiento de lo que estaba pasando. Y esto continuó durante bastante tiempo.

Entonces si comenzó otra etapa, otra fase de esto. De repente estaba allí lavando los platos en la cocina, cuando de la nada me encontré completamente consciente. Eso fue repentino, como si una claridad, una comprensión, hubiera surgido de repente. Sientes una repentina sensación de claridad, de lucidez. Y junto con esa sensación, esa sensación de claridad mental, una claridad en el sentido de que todo se me aclaró de repente, todas las preguntas existenciales que me habían atormentado durante toda mi vida.

Y junto con esa sensación, llegó una sensación de alegría, paz, felicidad y oleadas de éxtasis. De repente, me encontré consciente de todo, y de la nada me encontré completamente inmerso en el presente.

Es importante recalcar que esto no era algo que yo buscara. No era el "ahora" que practicaba mediante una técnica y que dirigía por mi propia voluntad. Era un estado de presencia inexplicable. Era una sensación de energía inmensa, de claridad y de una presencia muy fuerte y natural. De repente, lo veía todo y experimentaba la consciencia del presente, o el estado, el llamado estado de presencia, pero sin ningún esfuerzo, sin ninguna lucha, sin necesidad de ninguna técnica.

Y entonces, eso fue lo que me mostró que ese estado de presencia que tanto había buscado, por el que tanto había luchado, que tanto me había esforzado por encontrar, tenía que llegar de forma natural, espontánea, y era muy fuerte, muy intenso, algo que nunca antes había sentido, con tal intensidad y sin ningún esfuerzo, sin ninguna intención, sin ninguna lucha.

A partir de entonces comenzaron diversas sensaciones, diversas alteraciones de la conciencia. Tanto de día como de noche, sentía oleadas de silencio, oleadas de amor, oleadas de paz, oleadas de felicidad, una sensación de unidad, de energía, a menudo de poder, de compasión. Pero lo principal era esa sensación de estar totalmente consciente, totalmente presente con todo. Totalmente presente, totalmente consciente de todo, de la respiración, de los sonidos, de los detalles, de los olores, de todo, pero de una manera muy intensa, muy fuerte, muy poderosa.

Es como si todos mis sentidos se volvieran hipersensibles y mi cerebro se volviera hiper consciente, como si hubiera habido una ola muy fuerte de consciencia que me hubiera traído a ese momento presente, pero no era un presente doloroso, como dije, era un regalo, un momento que se manifestaba como amor, como paz, como compasión, como encantamiento, como belleza y muchas otras cosas.

Ese fenómeno, ese proceso, como puedo llamarlo, duró un total de nueve meses.

Y mucha gente me pregunta: "Alsibar, y después de que todo eso terminó, ¿qué quedó? ¿Qué quedó después de esos meses?"

Bueno, amigos, por supuesto esas sensaciones elevadas, ya saben, esas cosas más fuertes, esas señales que se manifestaron en mí, como olas que me llenaron, digamos, sensaciones más fuertes, pasaron. Pero cuando todo eso terminó, de repente me di cuenta de algo sin precedentes. Por primera vez en mi vida, mi mente estaba completamente en silencio, e incluso después de que todo eso hubiera pasado, todavía había una sensación de equilibrio, orden, paz y centrado. Ya no había lucha, ni conflicto, ni resistencia. Y lo mejor de todo, no había rastro, ni señal, nada del viejo sufrimiento psicológico del que, por así decirlo, pasé toda mi vida tratando de deshacerme.

Entonces lo que quedó fue ese estado que ya no era el estado de ese fenómeno, ya saben, de los nueve meses, pero tampoco era el estado anterior a los nueve meses. Hmm. El estado en el que he pasado mi vida practicando cosas. E incluso hoy, porque también me han preguntado qué queda, qué permanece, qué sigue existiendo, la misma sensación que cuando terminó aquel proceso, una sensación o un sentimiento.

La palabra "sentimiento" no es muy precisa. Lo que existe es paz, silencio, tranquilidad, equilibrio. Ya no hay sensación de división, separación ni lucha. Y siento que mi mente actúa de una manera muy práctica y funcional. Se vuelve altamente funcional. Actúa cuando debe actuar, y actúa en busca de seguridad, protección, salud y bienestar para garantizar todo esto para el cuerpo, para que el cuerpo no se lastime, para que el cuerpo no tenga problemas, problemas prácticos, ¿verdad? Así que siento que mi mente actúa de una manera funcional y al mismo tiempo eficiente y efectiva.

Entonces, amigos, después de todo esto, estoy seguro de que el estado de presencia del que tanto hablan estos gurús, y que enseñan en varias técnicas, este estado de presencia no se puede provocar. No se puede controlar. Cuando intentas controlar lo que llamas el estado de presencia, no es el verdadero estado de presencia, ¿de acuerdo? El verdadero estado de presencia viene naturalmente.

Lo que practicas tratando de conseguir ese estado no es de ninguna manera el estado de presencia, a pesar de lo que lo llamen los gurús. Entonces, amigos, hoy mis sentidos son normales, sensibles, activos y en perfecto orden de funcionamiento. Y también percibo que las cosas vienen, pero no las interpreto. Solo en casos muy específicos, cuando se necesita una interpretación.

Entonces siento, veo, obviamente escucho todo, y actúo. Llega una intuición, y surge un impulso para actuar cuando es realmente necesario, cuando se requiere acción. Generalmente esa acción es efectiva, es precisa. Porque es como si tuviera la intuición de lo que necesito hacer. Así que ya no necesito preocuparme ni sentir ansiedad, porque cuando llega el momento de actuar, surge un impulso para actuar, y es como una intuición que me muestra exactamente la manera correcta de actuar en relación con un problema, un desafío o cualquier asunto práctico.

Y para que lo entiendas mejor, para que este estado sea más claro, es como si ya no hubiera sentido del yo, mas que solo en casos específicos, cuando es necesario, como por ejemplo para una necesidad material. Y casi no hay pensamiento, muy poco, solo realmente cuando es necesario.

Otra característica de ese estado es la ausencia total de esfuerzo. Es decir ya no estoy en ese estado de presencia que sentí en los últimos meses. Lo que existe ahora es un gran silencio, una gran quietud, una gran serenidad y equilibrio también. Es como si todo funcionara en su lugar correcto, de manera adecuada y apropiada.

Y además, es un sentimiento de amor inteligente y práctico. Es decir, la gente podría preguntar: "¿Todavía sientes esas oleadas de amor, de compasión que sentías?"

No, han disminuido, pero siguen presentes. Simplemente están más equilibradas. El amor se equilibra con la inteligencia, con la sabiduría. Porque si solo queda el amor, puedes estropearlo todo. Incluso puedes hacerte daño, como he visto hacer a algunas personas. Así que el amor viene con sentimiento y al mismo tiempo con inteligencia, con reflexión, viene con un sentimiento de analizar la situación concreta y entonces el sentimiento se equilibra y la razón, la practicidad y la inteligencia se equilibran.

Y además, hay un estado que yo llamo paz, pero no es la paz que conocemos, no es la paz que reconoce la mente, no es la paz de la dualidad, del pensamiento. La llamo paz porque está más allá de todas las palabras. Yo lo llamo paz a poder comunicarme, pero no se parece en nada a la paz mental ni a la paz que creé o sentí cuando practicaba esas técnicas de presencia.


Bueno, amigos, eso es todo. Muchísimas gracias a todos los que se quedaron hasta el final. Que la paz esté con ustedes y hasta la próxima. Adiós a todos. Un saludo.










EL NACIMIENTO Y LA JUVENTUD DE CARLOS CASTANEDA EN PERÚ




Carlos Castaneda en algunas ocasiones pretendió que él era europeo, mientras en otras ocasiones él afirmó que era brasileño, pero posteriormente se descubrió que en realidad él era peruano.

Nació el 25 de diciembre de 1925 en Cajamarca, Perú. Sus padres lo llamaron: Carlos César Salvador Arana Castañeda.

Su padre, César Arana Burungaray, trabajaba como relojero y orfebre (un artesano que trabaja metales preciosos).

Su madre, Susana Castañeda Novoa, parece que era ama de casa.

Castaneda tuvo una hermana mayor llamada Lucy Chávez Arana.


Foto de la familia, la hermana está sentada y Carlos en ese entonces era un niño.





En la siguiente foto Castaneda aparece con su madre:
 
 



 

El periodista Geoffrey Gray escribió que la familia era tan pobre que Castaneda fue enviado lejos de casa cuando él era un niño, y no a un internado de élite en Buenos Aires como posteriormente Castaneda pretendió, sino a la granja avícola de sus familiares en la zona rural de Brasil (Nota: no he podido comprobar si esta aseveración es cierta).



En 1933, a la edad de 7 años, Carlos inició sus estudios de primaria en la Escuela Fiscal 91 de Cajamarca.


Foto tomada por esas fechas.






En 1940, a la edad de 14 años, Carlos ingresó en el Colegio San Ramón de Cajamarca.


Alumnos de ese colegio posan con el director (4), Carlos Castaneda era apodado "Fashturo" (1), y sus mejores amigos eran Juan Jave (2) y Alejandro Velez (3).






En 1944, a la edad de 18 años, Carlos se fue solo a la capital de Perú, Lima, donde se matriculó en la Escuela de Bellas Artes porque en ese entonces él quería ser escultor.



Castaneda en la playa.







En 1947 su padres y hermana se reunieron con él en Lima debido a la enfermedad de su madre, pero lamentablemente su madre falleció en diciembre de 1950.




El 10 de septiembre de 1951, con 25 años de edad, Castaneda zarpó hacia los Estados Unidos a bordo del barco S.S. Yavari.

Castaneda abandonó a su primera esposa Gina Lu Corso, en ese momento estando embarazada de Charito, la única hija biológica que tuvo Carlos Castaneda.










VIDEOS

El poeta y narrador peruano Ybrahim Luna Rodríguez (nacido también en Cajamarca pero en 1979) entrevistó a los últimos compañeros de colegio y amigos de la infancia de Carlos Castaneda.

Uno de ellos, además, es el único personaje real que aparece en los libros de Castaneda con su nombre auténtico.

En los siguientes videos pueden ver extractos de esas entrevistas:



A partir de 0:50

 






A partir de 1:30







NOTA

Para quienes estén interesados en saber más sobre ese periodo, el investigador que más ha escrito sobre la vida de Castaneda en Perú ha sido Manuel Carballal en su libro "La Vida Secreta de Carlos Castaneda".










 

LOS ENCUENTROS QUE URI GELLER TUVO CON CARLOS CASTANEDA




Acerca de los encuentros que el ilusionista Uri Geller tuvo con Carlos Castaneda, el investigador Manuel Carballal relató lo siguiente:


« Encontré un documento de la CIA que hace mención a un congreso que se iba a realizar en, creo recordar en Costa Rica, en el que aparecen mencionados Carlos Castaneda y Uri Geller en el mismo documento.

Entonces se me encendió la chispa. Yo ya había conocido a Uri Geller unos años antes, tuve un par de encuentros con él, quien es famoso por doblar cucharas. Entonces se me ocurrió buscar su teléfono, él vivía en Londres y descubrí que se acaba de mudar a Israel en Tel Aviv ya que él es israelí.

Entonces con la ayuda de un amigo lo localizamos, le llamé y le dije: "Te acordarás de mi, soy Manuel Carballal, nos conocimos en España, te llamo porque me acabo de encontrar unos documentos de la CIA donde aparece tu nombre junto al de Carlos Castaneda; y te quería preguntar si tú llegaste a conocer a Castañeda".

Y él me contestó: "Si, si, éramos muy amigos, nos presentó Andrija Puharich".

Y entonces me cuenta su historia de cómo conoció a Castaneda, de cómo se relacionó con él, Uri me dijo:


"Puharich escribió unos cuantos libros, uno de ellos se titulaba 'La Seta Sagrada: Clave para la puerta de la eternidad'. Era un libro que trataba de una seta que tenía propiedades alucinatorias, pero no me acuerdo si Puharich hizo sus pruebas en México o en Brasil porque ocurrió hace mucho tiempo.

Yo conocí a Puharich mientras me estaban estudiando a mí en el Research Institute de Stanford.

Puharich conocía a Carlos Castaneda y me llevó a conocerle a un lugar llamado Westwood en California. Recuerdo que fuimos hasta ahí con un hombre que se llama Feeby Wood que nos llevó en su coche, un Lincoln Continental.

Recuerdo muy bien como Castaneda se quedó atónito por mis habilidades, claro que le doblé una cuchara y leí su mente, y luego me llevó a una sala, una habitación a solas sin Puharich y me contó muchas cosas acerca de su trabajo, su sistema de creencias, el tiempo que pasó en México, etc.

Volví a verle en varias ocasiones, por ejemplo le volví a ver después de mi trabajo en la Ciudad de México (que era también para la CIA), y también para el presidente López Portillo, quien me hizo ciudadano mexicano porque le encontré petróleo para Pemex.

Así que no me extraña ver mi nombre en la misma hoja de la CIA, porque no me cabe ninguna duda de que la CIA también siguió a Carlos Castaneda ya que para ellos él era un enigma.

Me acuerdo que por el año 1973, Carlos me mostró un artículo en donde había salido en la portada de la revista 'Times'.

Por esas fechas Castaneda desapareció del publico. Él creía profundamente que todo lo que escribía en sus libros era real. Y la razón por la que Castaneda estaba tan interesado en conocerme era porque Puharich escribió un libro sobre mí titulado 'El Misterio de Uri Geller'." »







VIDEO

Pueden escuchar lo que les transcribí arriba en este video a partir del minuto 49:45.








OBSERVACIONES

Uri Geller resultó ser un individuo muy embustero, por lo que tal vez si efectuó en frente de Castaneda su espectáculo de doblar una de sus cucharas ya preparadas, pero dudo mucho que le haya podido leer la mente.

Pero Castaneda si vivía en Westwood, y me da la impresión que Uri Geller si tuvo esos encuentros con Castaneda.










EL ESQUEMA EVOLUTIVO TERRESTRE EXPLICADO POR ARTHUR POWELL




Aquí les voy a poner lo que el escritor neo-teósofo Arthur Powell escribió sobre el esquema evolutivo terrestre, y esto se encuentra en los capítulos 3 y 4 de su libro "El Sistema Solar".




DEFINICIÓN PRELIMINAR

una cadena consiste en 7 globos, cada uno de los cuales tiene 7 períodos de actividad, de modo que 49 períodos globales constituyen 1 período-cadena.

Cuando se completa el período-cadena, se desintegran los globos que lo forman, y la materia que los compone se reforma para crear 7 nuevos globos. Estos 7 nuevos globos atraviesan entonces las 7 rondas de actividad, precisamente como antes, y luego se interrumpen, sólo para reformarse una vez más en otro conjunto de 7 globos
.
El proceso tiene lugar 7 veces, y las 7 cadenas, cada una consistente en 7 globos, se forma, de esa manera, en sucesión, y cada una se prolonga durante sus 7 rondas de actividad.

Los nuevos globos están formados con materia desintegrada de la cadena precedente, aunque integrados por las mismas partículas materiales última.




Observación

Esto se los explico en este otro capítulo en la sección "Evolución cósmica de la humanidad" (ver link). 

En resumen: así como los humanos están constituidos de siete cuerpos y reencarnan, los planetas también están constituidos de siete globos y también "reencarnan".

Pero parece que contrario a lo que afirma Powell, no se utiliza la misma materia para formar los nuevos planetas.








DENSIFICACIÓN Y SUBLIMACIÓN



Los globos no están compuestos por los mismos grados de substancia, el Diagrama V aclara lo que sucede:

La primera cadena está formada por:

2 globos de materia átmica;
2 globos de materia búddhica;
2 globos de materia mental superior; y
1 globo de materia mental inferior.


La segunda cadena desciende un escalón en el orden de su materia, de modo que tiene:

2 globos de materia búddhica;
2 globos de materia mental superior;
2 globos de materia mental inferior; y
1 globo de materia astral.


Las cadenas tercera y cuarta se hunden aún más abajo en la materia, como se indica en el Diagrama V.



El diagrama presenta diversos puntos interesantes, que son dignos de nota. Así, de los 49 globos de la serie total de 7 cadenas:

4 son átmicos;
8 son búddhicos;
12 son mentales superiores;
12 son mentales inferiores;
8 son astrales; y
5 son físicos.

De manera que sólo las cadenas primera y séptima tienen globos puramente átmicos; sólo las cadenas segunda y sexta tienen globos puramente búddhicos; todas, salvo la cadena cuarta, tienen globos mentales; todas, salvo las cadenas quinta y séptima, tienen globos mentales inferiores; sólo las cadenas tercera, cuarta y quinta tienen globos físicos.

El plano central de los cinco planos es el mental, y este plano solo se divide en dos partes. Cada una de las 7 cadenas tienen globos representativos en el plano mental; todas, salvo la cuarta cadena, tienen globos representativos en ambos planos, es decir en el mental superior y en el mental inferior.

De acuerdo a esta consideración queda en claro que el plano mental juega un papel de gran importancia en la evolución del hombre, pues de la totalidad de 49 globos, 24 o casi la mitad, están en el plano mental. De ahí lo apropiado de la definición ocultista acerca del hombre: "Es el ser del universo, en cualquier parte del universo en que se halle, en quien el Espíritu supremo y la Materia más baja se juntan mediante la Inteligencia."

Así también podemos decir que, en la serie de 7 cadenas, la espiritual suprema se une a la materia más baja mediante la materia mental, la sustancia de la inteligencia.



Observación

Esto está lleno de falsedades como más abajo se los detallo.








PRALAYAS



La desintegración de los globos en sus componentes materiales, y su reintegración en 7 nuevos globos en un nivel inferior o superior, según el caso, está ilustrada en el Diagrama VI.

El período entre dos cadenas sucesivas cualesquiera, durante el cual la materia de la cadena anterior se halla en estado de desintegración, se conoce como el pralaya de la cadena, o el pralaya intercadena.



Observaciones

En teosofía se denomina manvantaras a los periodos de actividad y pralayas a los periodos de reposo.

Existen pralayas menores donde el planeta "duerme", y pralayas mayores donde el planeta "muere". 








EL ESQUEMA EVOLUTIVO TERRESTRE




Siete período-cadena forman un Esquema de Evolución. Actualmente estamos en la cuarta cadena de nuestro Esquema Evolutivo.

El Diagrama VII ilustra el Esquema Evolutivo Terrestre y muestra las 7 cadenas, conteniendo cada una 7 globos; las 7 rondas de cada cadena están indicadas con los círculos que corren a través de los globos.

Sin embargo, nótese que aunque en el diagrama se presenta la totalidad de los 49 globos del Esquema, no más que un conjunto de 7 se halla usualmente en existencia en cualquier tiempo dado (salvo respecto de unos pocos "cadáveres", como nuestra Luna, que no se desintegró por completo).

En el diagrama, Marte, la Tierra y Mercurio aparecen como pertenecientes a la cuarta cadena, y la Luna a la tercera cadena.

Lo que actualmente llamamos Luna es el último residuo de un globo mucho mayor, que fue el planeta físico de la tercera cadena, manteniendo la misma posición en la tercera cadena que la mantenida por la Tierra en la cuarta cadena.

En la séptima ronda de la Cadena Terrestre, la Luna se desintegrará por entero, de modo que la Tierra carecerá de satélite.



Observación

Powell se basó en lo que enseñó Charles Leadbeater pero su explicación está llena de errores como a continuación se los voy a demostrar.










CORRECCIONES

Los instructores teosóficos originales (Kuthumi, Blavatsky y William Judge) explicaron que así como los humanos pasan por una serie de reencarnaciones, bajo la Ley de Correspondencia que dice que «como es abajo, es arriba; como es en lo pequeño, es en lo grande», los planetas también "reencarnan".

Aunque sería más correcto decir que las cadenas planetarias también se recorporifican. Pero estos instructores casi no dieron información al respecto y solo revelaron que la Luna fue la anterior "reencarnación" de la Tierra.


Leadbeater aportó más información sobre este tema, pero sus enseñanzas están llenas de errores y mentiras como a continuación se los voy a demostrar. 

Leadbeater arbitrariamente consideró una serie consecutiva de esas recorporificaciones a las que llamó «esquema evolutivo terrestre» decretando que la cadena terrestre era la cuarta y que la cadena lunar había sido la tercera.

Pero si bien seguramente el numero siete aparecerá en este asunto debido a que la estructura esotérica del universo es septenaria, no sabemos en qué etapa estamos de la sucesión de "reencarnaciones" por las que pasa nuestro planeta.




LA CADENA TERRESTRE

Los instructores teosóficos originales explicaron que así como los humanos disponen de siete envolturas (una física y seis sutiles), de igual manera los planetas también disponen de seis envolturas (una física y seis sutiles).



A las envolturas de los planetas, en la Teosofía se les denomina «globos», y al conjunto de siete globos se le denomina «cadenas planetaria».

Esto implica que la cadena terrestre está compuesta por un globo físico que es la Tierra, y seis globos sutiles.

Pero el señor Alfred Sinnett no comprendió esto, y él enseñó en sus libros que la cadena terrestre está compuesta por los planetas Marte, Tierra, Mercurio y cuatro globos desconocidos.

Blavatsky le corrigió y en la Doctrina Secreta ella escribió: "Ni Marte ni Mercurio pertenecen a nuestra cadena terrestre. ... Marte y Mercurio tienen sus propias cadenas septenarias y son independientes de la Tierra." (Vol I, p.164-5)

Pero el señor Sinnett no quiso escucharla y él siguió insistiendo con su error; y como Sinnett había mantenido a Leadbeater cuando éste regresó a Londres, Leadbeater decidió complacer a Sinnett afirmando lo mismo.

Y es por eso que arriba Leadbeater declaró: "la cadena terrestre tiene físicamente manifiestos tres de sus siete globos, a saber: el cuarto D, la Tierra; el tercero C, Marte, y el quinto E, Mercurio".

Pero afirmar eso es una aberración porque sería lo equivalente a afirmar que un humano está compuesto por tres cuerpos físicos, lo cual todos sabemos que es falso.

Y en su hipocresía Leadbeater aseguró que: "hay leves diferencias en cuanto a los nombres que Blavatsky y Sinnett dan a los globos de la cadena terrestre, pero los puntos capitales son idénticos".

Pero eso es falso porque en realidad, y como se los acabo de demostrar, Blavatsky y Sinnett dicen cosas muy diferentes.



(Nota: los globos se ponen en forma de U porque los seres que evolucionan en ellos lo hacen descendiendo en los primeros globos y luego asciendo en los últimos globos.)






UBICACIÓN DE LAS CADENAS PLANETARIAS

Y no contento con decir esa mentira, Leadbeater siguió añadiendo más mentiras.

Una de esas mentiras fue afirmar que los globos se encuentran ubicados en los planos físico, emocional, mental, intuicional y espiritual.



Lo cual es falso porque Blavatsky en la Doctrina Secreta I (el libro que en la nota 2 Leadbeater recomendó leer pero que él no leyó adecuadamente) puso un diagrama en la pagina 200 donde señaló que los globos sutiles de la cadena terrestre (y por extensión de las demás cadenas planetarias) se encuentran en los planos intermedios del sistema solar:



Aquí les pongo un diagrama más sencillo:


Mientras que los planos mencionados por Leadbeater corresponden a los subplanos del plano más denso del sistema solar:



No son los mismos nombres porque Leadbeater deformó la enseñanza original:

    -  El plano atmico lo llamo plano espiritual.
    -  El plano búddhico lo llamo plano intuicional.
    -  El plano manásico lo llamo plano mental.
    -  El plano kámico lo llamo plano emocional.
    -  El plano astral lo metió dentro del plano emocional.
    -  El plano pránico lo metió dentro del plano físico.

O sea que Leadbeater hizo un tremendo desbarajuste.






DENSIFICACIÓN Y SUBLIMACIÓN DE LOS GLOBOS

En esto Leadbeater también dice mentiras porque él pretende que con cada nueva cadena, los globos se manifiestan en un plano más denso, y así por ejemplo en la cadena anterior (la tercera) las "reencarnaciones" de Marte y Mercurio estaban en el plano emocional.



Pero eso también es falso, ya que aunque probablemente en las recorporificaciones iniciales, los globos D (o sea los planetas que se encuentran en el plano físico) eran sutiles, luego esencialmente gaseosos, luego en gran medida líquidos, luego principalmente sólidos, y en las siguientes recorporificaciones se va a efectuar el proceso inverso.

Pero esta densificación y sublimación de los planetas se efectúa a nivel de los diferentes estados de la materia física:


ESTADOS
DE LA MATERIA
ELEMENTO AL QUE SE LE ASOCIA
TATTVAS
(EN SANSKRITO)
aún desconocido
en occidente
materia primordial
o suprema (aether)
adi
aún desconocido
en occidente
materia “sin padres”
auto-existente
anupadaka o
aupapaduka
etéreo
éter
akasha o alaya
incandescente
fuego
taijasa o tejas
gaseoso
aire
vayu
liquido
agua
apas
solido
tierra
prithivi


No es que en su recorporificación anterior el globo D estaba en el plano emocional, y en su recorporificación todavía más anterior estaba en el plano mental.

Además como se los indiqué arriba, esos planos sutiles (pránico, astral, mental, etc.) forman parte del globo D, así como vuestros cuerpos sutiles forman parte de ustedes. Leadbeater hace un revoltijo tremendo con la enseñanza teosófica.


Blavatsky señaló que después de que la cadena lunar "falleció", su "alma" pasó un tiempo en el Nirvana, y después de muchos miles de millones de años, sus skandhas se transfirieron hacia los globos nacientes de la cadena terrestre.

Así como los humanos después de morir pasan un tiempo en el Devachan (el "paraíso") y cuando vuelven a reencarnan transfieren las características que desarrollaron en su vida anterior a través de las skandhas hacia sus nuevos cuerpos: físico, astral, mental, etc.

De la misma forma lo hacen los planetas, nada más que ellos lo efectúan a escalas mucho mayores y en plazos de tiempo muchísimo más considerables.

Y Blavatsky ilustró eso con el siguiente gráfico (DS I, p.172):




Y dado que la "reencarnación" anterior de la Tierra fue un planeta físico (la Luna), lo lógico es que las reencarnaciones anteriores de Marte y Mercurio también hayan sido planetas físicos.

Y más teniendo en cuenta que Mercurio se encuentra más desarrollado que la Tierra, puesto que el maestro Kuthumi especificó que Mercurio está por comenzar con su séptima ronda (DS I, p.165), mientras que la Tierra apenas se encuentra en su cuarta ronda.







CONCLUSIÓN

Este es un ejemplo más de los tremendos destrozos que Charles Leadbeater hizo de la Teosofía original, y desafortunadamente Arthur Powell difundió esas falsedades.