CAROL TIGGS FUE LA MUJER NAGUAL DE CARLOS CASTANEDA




Carol Tiggs fue una de las principales discípulas de Carlos Castaneda y aquí les voy a poner la información que encuentre sobre ella.





SU VIDA

Carol nació el 24 de noviembre de 1947 en Los Angeles, California. Conoció a Castaneda en esa ciudad cuando ella tenía alrededor de 23 años. Dos años después, en 1973 ella se alejó de Castaneda durante diez años y regresó con él en 1983.

Cuando Castaneda falleció en 1998, poco tiempo después cinco de sus discípulas más cercanas desaparecieron (se sospecha que se suicidaron), la única bruja que no desapareció fue Carol quien tomó el liderazgo de Cleargreen, la empresa que Castaneda fundó para difundir sus enseñanzas.

Pero Carol se ha mantenido muy oculta, apareció en un taller de tensegridad que se llevó a cabo en 2015 en Sochi, Rusia; y probablemente no volverá a aparecer ante el público debido a que ella ya es muy anciana.

Para más detalles sobre ella lean:







SUS DIFERENTES NOMBRES

Castaneda le solicitaba a sus discípulos que cambiaran sus nombres, y Carol cambio el suyo en varias ocasiones.

Su nombre de nacimiento es Kathleen Adair Pohlman, pero posteriormente cambió su nombre por: Elizabeth Austin, Muni Alexander, Carol Aranha, Muni Tiggs Alexander, aunque el más famoso es Carol Tiggs.






SU ESTATUTO EN LA AGRUPACIÓN DE CASTANEDA

Carol formaba parte de las "chacmools" (las guerreras) que es así como Castaneda llamaba a sus discípulas personales que constituían su grupo íntimo.

Las tres principales (que supuestamente también habían conocido a Don Juan) eran conocidas como las "brujas" y Carol era una de ellas, las otras dos brujas eran Florinda Donner y Taisha Abelar.

Pero Carol obtuvo un estatuto todavía más elevado ya que Castaneda afirmó que ella era "la mujer nahual", o sea su pareja y equivalente en femenino.

Las otras dos brujas no estuvieron de acuerdo con esa declaración porque Carol llegó después que ellas pero no se atrevieron a contradecir a Castaneda.






SU  OBRA LITERARIA

Carol no escribió ningún libro, y personas que la conocieron dicen que eso se debió porque ella es floja.






FOTOS

Carol imitó el hábito de Castaneda de mantenerse muy secreta, pero con el tiempo se han encontrado algunas fotos de ella.


Las siguientes fotos fueron tomadas cuando ella era una adolescente:


 









La siguiente foto se encuentra en Anuario estudiantil de la UC Berkeley de 1967, cuando Carol tenía 20 años:






Las siguientes fotos fueron tomadas cuando ella era una mujer joven:






 




Esta foto fue tomada por 1997, cuando Carol tenía 50 años:






La siguiente es una foto colectiva de alumnas del Yoga Vocal Heather Lyle, del cual Carol recibió su certificación de instructora el 15 de agosto de 2015. Carol es la mujer que está en la fila de atrás con la camiseta negra.











CAROL DESCRITA POR JACOBO GRINBERG

Jacobo Grinberg fue un famoso científico mexicano que se interesó por el chamanismo, en 1991 él estuvo durante una semana con Carlos Castaneda y sus brujas, y acerca de Carol Tiggs él mencionó lo siguiente:


« El grupo más cercano a Castaneda estaba formado enteramente por mujeres. Algunas que conocí fueron Carol, la Nahual; Nuri, su hija; Florinda Donner; y Ana [Taisha Abelar].

Todas tenían algo en común que las diferenciaba del resto de las mujeres que había conocido, salvo algunas de Tepoztlán: un anhelo de libertad y una energía desprovista de sentimientos mundanos.

(Nota de Cid: ante los demás aparentaban ser guerreras que laboraban arduamente para fundirse en el infinito, pero en realidad si seguían teniendo gustos mundanos, ya que dos personas las espiaron y descubrieron que Castaneda les compraba regalos lujosos y ropa de diseñador.)  

Ana era la más conocida por estas cualidades. Florinda era fuerte y directa, y la que más se parecía al Nahual, Carol, parecía de otro mundo, distante y etérea.


Cuando estuvimos en Tula, Castaneda nos contó que el desafiante de la muerte se había fusionado con la mujer Nahual y que Carol los contenía a ambos en uno. Todos se voltearon para mirar a Carol y ella asintió con la cabeza.

Y Castaneda añadió: “Con esta mujer he viajado a donde nadie puede viajar”.

Nos volteamos una vez más para mirar a Carol y ella asintió de nuevo diciendo "sí". »

(Nota de Cid: ahí Castaneda está inventando historias fantasiosas y Carol lo respaldaba en sus mentiras.) 






CAROL DESCRITA POR TONY KARAM

Marco Antonio Karam, más conocido como Lama Tony, es un promotor del budismo tibetano, en 1989 fundó la organización Casa Tíbet México y desde entonces la ha dirigido.

Castaneda conoció a Tony por 1982 y decidió que Karam sería su sucesor; y acerca de Carol Tiggs, Tony comentó lo siguiente:


« La llegada de Carol cambió la dinámica del grupo. Cuando Castañeda la nombró su contraparte espiritual, o sea la nagual femenina, hubo reacciones negativas por parte de las otras chacmools quienes argumentaron que Carol no tenía la formación chamánica ni el tiempo que ellas habían pasado con Castañeda para ser su líder. Le faltaba autoridad. Ellas no creían en Carol.


Como parte de mi iniciación en el círculo íntimo, Castaneda me ordenó que tuviera relaciones sexuales con Carol (con quien además Castaneda se había casado).

Esto Castaneda me lo presentó como un honor digno para su sucesor designado.

Me hospedé en un hotel con Carol durante sus viajes que hacía a la Ciudad de México. Nosotros solo éramos dos discípulos siguiendo las órdenes de nuestro maestro.

Castañeda nos dijo que tener sexo era un ejercicio ritualista que unía las energías y buscaba alinear los genes espirituales de su grupo.

No fue algo apasionado, fue algo mecánico que simplemente había que hacer para conseguir esa supuesta sintonía.

Carol se mostró indiferente e impasible ante esa orden, simplemente le dijeron que ella tenía que hacerlo y ella lo hizo.


Después del fallecimiento de Castaneda todo se vino abajo, sin un líder capaz para reemplazar a Castaneda, la carga recayó en Carol, pero ella no estaba apta para ese puesto. »






CAROL DESCRITA POR RICHARD JENNINGS

Richard Jennings fue alumno de Castaneda durante sus últimos años, él conoció bien a las chacmools, y acerca de Carol él comentó lo siguiente:


« Muchos años después de la muerte de Carlos Castaneda, Carol Tiggs sigue manteniendo la absurda historia de que "Castaneda alcanzó la libertad encendiendo su fuego interior” en vez de admitir que él falleció a causa de un cáncer hepático, y que las mujeres desaparecidas están “viajando” en vez de aceptar que se suicidaron.

Ese comportamiento de Carol no solamente es compatible con un trastorno de personalidad narcisista –al igual que Castaneda– sino también con el de una sociópata.

Sin embargo, a diferencia de Castaneda, ella no pertenece al raro tipo de narcisista “gurú carismático”. Ella carece de la capacidad de “leer” a las personas que Castaneda poseía en abundancia. Y tampoco ella tiene su don sobrenatural para contar historias, ni siquiera para inventar mentiras creíbles y coherentes.

Todo lo que Carol tenía a su favor era su relativo atractivo para su edad y las grandilocuentes pero insostenibles historias que Castaneda dejó, las cuales llevaron a los crédulos seguidores de Castaneda a atribuirle superpoderes a Carol, al menos hasta que ella habló.

Por el comportamiento de Carol a lo largo de los años (tanto cuando Castaneda vivía como después sin él) queda bastante claro que Carol carece de principios morales y que simplemente ella utiliza a la gente para sus propios fines, sin importarle el daño que cause.

Lleva el tiempo suficiente en el mundo de las pseudociencias de la Nueva Era como para haber aprendido algunas técnicas para engañar a los más crédulos, incluyendo las técnicas básicas de hipnosis que Castaneda le hizo aprender a principios de los 90 con vídeos y libros.

Pero Carol no tiene ninguna habilidad para contar historias convincentes; por ejemplo, ella no podría ni querría escribir jamás el libro sobre sus supuestas experiencias mágicas que durante mucho tiempo se afirmó que ella estaba preparando, y al parecer es demasiado perezosa incluso para esforzarse lo mínimo necesario para que sus historias sean coherentes.

Al menos, Carol ha sido lo suficientemente inteligente como para mantenerse alejada del ojo público durante la mayor parte del tiempo.

Siendo graduada de Stanford, es evidente que ella no es tonta, pero si es torpe, y la prueba está en su estrepitosa reaparición en un taller de Cleargreen, después de 17 años de ausencia, inventando una historia melodramática y manifiestamente falsa sobre su infancia, pero también afirmando que una técnica que acababa de aprender ese verano al certificarse como instructora de yoga vocal, se la había enseñado Don Juan en su supuesto primer encuentro. Por lo tanto es muy improbable que Carol vuelva a cometer el error de reaparecer en público.

El triste "regreso" de Carol a los talleres después de tantos años solo confirmó lo que quienes la habíamos visto y conocido a lo largo de los años, ya sabíamos: Carol no es nada sin el manipulador que guionizó, escenificó y supervisó sus apariciones como una de las dos protagonistas vivas más importantes de su elaborado mito.

Como Bruce Wagner le dijo a Amy Wallace tras la muerte de Castaneda respecto a Carol: "Ella no está más capacitada para el puesto de líder que yo para arreglar la fontanería de tu casa".

Lejos de ser una hechicera sumamente poderosa que "cabalga sobre el Desafiador de la Muerte", o incluso una super mujer, en realidad ella es una víctima patética de su propia grandiosa red de mentiras y la de Castaneda, cuyo objetivo era hacer que una narcisista pareciera lo suficientemente especial como para merecer la atención y la admiración de los demás.

Y la suprema ironía, en mi opinión, es que tantos años después de la muerte de Castaneda y su elevación a la categoría de ser sobrenatural, la señora Tiggs y los pocos charlatanes que quedan en Cleargreen se han reducido a vender falsas "técnicas de respiración", exactamente como los muchos gurús que Castaneda afirmaba haber visitado y de los que se burlaba sin piedad en las sesiones dominicales.

Mientras que Taisha Abelar era una creyente ferviente, inteligente y talentosa, y Florinda Donner era una mentirosa compulsiva y sociópata con carisma natural, Carol es básicamente una sociópata inepta y sin escrúpulos, sin un titiritero que la transforme en un ser mágico.

Basándome en el material que revisé y en las personas con las que hablé para elaborar una biografía de Carol, no siento más que desprecio por la forma en que  ella ha actuado y tratado a la gente.

Sus decisiones, acciones e inacciones solo han generado creciente sospecha y burla hacia el legado de Castaneda. Así que merece ser repudiada y lo que queda de la organización Cleargreen ser disuelta.

Sin embargo, como sabemos por el doloroso espectáculo nacional de Donald Trump, los narcisistas patológicos nunca admiten sus fechorías ni sus fracasos. Culparán a otros y en general inventarán mentiras y excusas hasta el día de su muerte.

Sí, el culto a Castaneda es una historia de víctimas y villanos. Y Carol fue ambas cosas: víctima de los años de abuso y manipulación de Castaneda, pero sus propias fechorías, abusos de confianza y fraude descarado la convierten también en la gran villana de la era posterior a Castaneda.

En honor a todas las personas cuya confianza y fe ella traicionó, es hora de sacar a la luz quién es realmente Carol Tiggs. »










¿CÓMO CAROL TIGGS SE CONVIRTIÓ EN LA MUJER NAGUAL?





Carlos Castaneda en su libro "El Don del Águila" (1981) reveló la manera como el nagual Don Juan Matus inició a Carol Tiggs en el sendero del guerrero chamánico, lo que terminó por transformar a esa jovencita linda y simpática, en una mujer poderosa: 'La Mujer Nagual', su semejante en femenino. 


« Casi inmediatamente después de conocerme, Don Juan se topó con una 'mujer doble' [que es el tipo de persona que puede convertirse en Nagual].
. . .
Me contó que un día, cuando él vivía en Arizona, fue a una oficina del gobierno a llenar una solicitud. La señora del mostrador le dijo que llevara esa solicitud a un empleado en la sección contigua, y sin mirarlo, señaló hacia su izquierda.

Don Juan siguió la dirección de su brazo extendido y vio a una mujer doble sentada en un escritorio [era Carol Tiggs].

Cuando le entregó su solicitud, se dio cuenta de que era solo una jovencita. Ella le dijo que no tenía nada que ver con esas solicitudes, pero compadeciéndose del pobre anciano indígena, se tomó el tiempo de ayudarlo a tramitarla.

Se necesitaban algunos documentos legales, documentos que Don Juan llevaba en el bolsillo, pero fingió total ignorancia e impotencia. Hizo como si la burocracia le resultara un enigma. "No era nada difícil simular una total falta de atención", decía don Juan. Solo tenía que volver a su estado de lucidez habitual.

Su propósito era prolongar su encuentro con la muchacha el mayor tiempo posible. Su mentor le había dicho, y él mismo lo había comprobado en su búsqueda, que las mujeres con doble personalidad son bastante raras.

Su mentor también le había advertido que ese tipo de mujeres poseen recursos internos que las hacen sumamente volátiles. Don Juan temía que, si no jugaba sus cartas con astucia, ella lo abandonaría.

Se aprovechó de su compasión para ganar tiempo. Provocó más retrasos fingiendo que los documentos legales se habían perdido. Casi a diario le traía uno diferente. Ella lo leía y con pesar le decía que no era el correcto. La joven se conmovió tanto por su lamentable situación que incluso se ofreció a pagarle a un abogado para que redactara una declaración jurada en lugar de los documentos.

Tras tres meses, Don Juan consideró oportuno presentar los documentos. Para entonces ella ya se había acostumbrado a él y casi esperaba verlo a diario. Don Juan fue una última vez para agradecerle y despedirse. Le dijo que le hubiera gustado llevarle un regalo para mostrarle su aprecio, pero que no tenía dinero ni para comer.

Conmovida por su sinceridad, ella lo invitó a almorzar. Mientras comían, él reflexionó que un regalo no tiene por qué ser necesariamente un objeto comprado. Podría ser algo que solo perdure en la mirada del que lo contempla. Algo para recordar, más que para poseer.

Sus palabras la intrigaron. Don Juan le recordó que había expresado compasión por los indígenas y su condición de pobres. Le preguntó si le gustaría verlos desde otra perspectiva: no como pobres, sino como artistas. Le contó que conocía a un anciano, el último de su estirpe de bailarines de poder. Le aseguró que el hombre bailaría para ella si se lo pedía; además, le prometió que jamás había visto nada igual, ni lo volvería a ver. Era algo que solo los indígenas habían presenciado.

La idea le encantó. Lo recogió después del trabajo y se dirigieron a las colinas donde él le había dicho que vivía el indígena. Don Juan la llevó a su casa. Le pidió que detuviera el coche a cierta distancia y comenzaron a caminar el resto del camino. Antes de llegar a la casa, se detuvo y trazó una línea con el pie en la tierra arenosa y seca. Le dijo que esa línea marcaba un límite y la animó a cruzarla.

La propia mujer nagual [Carol Tiggs] me contó que hasta ese momento le había intrigado mucho la posibilidad de presenciar a un auténtico bailarín indígena, pero cuando el anciano indígena trazó una línea en la tierra y la llamó límite, empezó a dudar. Entonces se alarmó profundamente cuando él le dijo que ese límite era solo para ella y que una vez que lo cruzara, no habría vuelta atrás.

Al parecer, el indígena notó su consternación e intentó tranquilizarla. Le dio una palmadita cortés en el brazo y le aseguró que no le pasaría nada mientras él estuviera cerca. Le explicó que el límite podía interpretarse como una forma de pago simbólico al bailarín ya que éste no quería dinero. El ritual sustituía al dinero, y el ritual requería que ella cruzara el límite por voluntad propia.

El viejo indio, con gran regocijo cruzó la línea y le dijo que para él todo aquello era una completa tontería india, pero que al bailarín, que los observaba desde dentro de la casa, había que complacerlo si quería verlo bailar.

La mujer nagual dijo que de repente sintió tanto miedo que no pudo cruzar la línea. El anciano indígena intentó convencerla diciéndole que cruzar ese límite era beneficioso para todo el cuerpo. Cruzarlo no solo lo había hecho sentir más joven, sino que realmente lo había rejuvenecido; tal era el poder que tenía ese límite.

Y para demostrarlo, volvió a cruzarlo e inmediatamente sus hombros se encorvaron, las comisuras de sus labios se descompusieron y sus ojos perdieron el brillo. La mujer nagual no pudo negar los cambios que habían supuesto esos cruces.

Don Juan cruzó la línea por tercera vez. Respiró hondo, expandiendo el pecho; sus movimientos eran rápidos y audaces. La mujer nagual comentó que se le pasó por la cabeza que incluso podría intentar propasarse. Su coche estaba demasiado lejos para escapar. Lo único que pudo hacer fue convencerse de que era una tontería temerle a aquel viejo indígena.

Entonces el anciano apeló de nuevo a su razón y a su sentido del humor. Con tono conspirador, como si revelara un secreto con cierta reticencia, le dijo que solo fingía ser joven para complacer al bailarín, y que si ella no lo ayudaba cruzando la línea, se desmayaría en cualquier momento por el esfuerzo de caminar sin encorvarse. Caminó de un lado a otro de la línea para mostrarle el inmenso esfuerzo que implicaba su pantomima.

La mujer nagual dijo que sus ojos suplicantes revelaban el dolor que su cuerpo envejecido sufría al intentar aparentar juventud. Así que ella cruzó esa línea para ayudarlo y acabar con todo aquello. Ella ya quería irse a casa.


En el instante en que cruzó la línea, Don Juan dio un salto prodigioso y se deslizó sobre el tejado de la casa. La mujer nagual dijo que Don Juan voló como un enorme bumerán. Y cuando aterrizó a su lado, cayó de espaldas.

El susto fue indescriptible, pero también la emoción de haber presenciado tal maravilla. Ni siquiera preguntó cómo había logrado semejante hazaña. Ella quería correr de vuelta a su coche y regresar a su casa.

El anciano la ayudó a levantarse y se disculpó por haberla engañado. De hecho, dijo que él mismo era el bailarín y su vuelo sobre la casa había sido su danza. Le preguntó si había prestado atención a la dirección de su vuelo. La mujer nagual hizo un círculo con la mano en sentido contrario a las agujas del reloj.

Le dio una palmadita paternal en la cabeza y le dijo que era muy auspicioso que hubiera estado atenta. Luego le comentó que tal vez se había lastimado la espalda al caer y que no podía dejarla ir sin asegurarse de que estuviera bien. Con decisión le enderezó los hombros y le levantó la barbilla y la nuca, como si le indicara que extendiera la columna. Acto seguido, le dio un fuerte golpe entre los omóplatos, dejándola sin aliento. Por un instante ella no pudo respirar y se desmayó.

Cuando recuperó la consciencia, estaba dentro de su casa. Le sangraba la nariz, le zumbaban los oídos, respiraba agitadamente y no podía enfocar la vista. Él le indicó que respirara profundamente contando hasta ocho. Cuanto más respiraba, más claro todo se volvía. En un momento dado, ella me contó que toda la habitación se volvió incandescente. Todo brillaba con una luz ámbar.

Se quedó aturdida y ya no podía respirar profundamente. La luz ámbar era ahora tan densa que parecía niebla. Luego, la niebla se transformó en telarañas ámbar. Finalmente se disipó, pero el mundo permaneció uniformemente ámbar durante un tiempo más.

Entonces Don Juan comenzó a hablarle. La llevó afuera de la casa y le mostró que el mundo estaba dividido en dos mitades. El lado izquierdo era claro, pero el derecho estaba velado por una niebla ámbar. Le dijo que era monstruoso pensar que el mundo o nosotros mismos somos comprensibles. Le explicó que lo que ella percibía era un enigma; un misterio que solo se podía aceptar con humildad y asombro.

Luego le reveló la regla. Su lucidez era tal que comprendió todo lo que él decía. La regla le pareció apropiada y evidente.

Le explicó que las dos facetas de un ser humano están totalmente separadas y que se requiere gran disciplina y determinación para romper ese sello y pasar de una a otra.

Los humanos dobles tienen una gran ventaja: la condición de ser doble les permite un movimiento relativamente fácil entre los compartimentos del lado derecho. Pero la gran desventaja de los seres dobles es que, al tener dos compartimentos, son sedentarios, conservadores y temerosos del cambio.

Don Juan le dijo que su intención había sido hacerla pasar de su compartimento derecho extremo a su lado izquierdo-derecho más lúcido y agudo; pero en cambio, por alguna extraña razón, su golpe la había enviado a través de toda su dualidad, desde su lado derecho extremo cotidiano a su lado izquierdo extremo.

Intentó cuatro veces que recuperara la consciencia, pero fue en vano. Sin embargo, sus golpes la ayudaron a percibir la pared de niebla a voluntad.

Aunque no lo había pretendido, Don Juan tenía razón al decir que esa línea era un límite infranqueable para ella. Una vez que la cruzó, al igual que Silvio Manuel, jamás regresó»
(Esto está al final del capítulo 11)





OBSERVACIONES

En ese relato Don Juan afirma que casi inmediatamente después de haber conocido a Carlos Castaneda, Don Juan también conoció a Carol Tiggs, quien en ese entonces trabajaba en una oficina del gobierno en Arizona.

Castaneda reveló que conoció a Don Juan en el verano de 1960 o 1961 (algunos de los testigos que lo escucharon revelar eso dicen que fue en 1960 y otros dicen que fue en 1961).

Posteriormente se descubrió que Carol Tiggs nació el 24 de noviembre de 1947, lo que implica que en el verano de 1960 ella tenía doce años. ¡Pero es absurdo que una niña de doce o trece años trabajara en una oficina del gobierno estadounidense!

Pero además, cuando se investiga la vida de Carol Tiggs se descubre que ella nunca vivió en Arizona, sino que ella residió toda su vida en California, al menos hasta la muerte de Castaneda que ocurrió en 1998. Por lo que ese relato de Castaneda es una mentira.


¿Podría haber sucedido ese acontecimiento en otro lugar y en otra fecha?

Francamente considero que no debido a que Carol Tiggs mostró ser muy incompetente en asuntos chamánicos; y he escuchado que Carlos Castaneda la nombró "mujer nahual" solo para convencerla que regresara con él.

Lo cual ha de ser cierto porque Carol no ha mostrado tener ningún poder, ninguna capacidad extranormal, ni tampoco ningún conocimiento oculto, y la gente que la ha conocido dice que ella es una persona muy común.









 

LAS FACCIONES DE CARLOS CASTANEDA



Este es un retrato hablado dibujado por un perito a partir de las descripciones que les puse abajo, y como más abajo podrán constatarlo, quedó bastante bien.



Carlos Castaneda se mantuvo muy secreto y durante muchos años el publico no supo como era su cuerpo y su rostro, lo único que dispusimos fueron las descripciones que dieron algunas personas que lo conocieron, y aquí se las voy a reagrupar.



JOSÉ GOMEZ
 
El escritor José Agustín Ramírez Gómez fue amigo de Castaneda y lo describió de la siguiente manera:

« Carlos Castaneda estaba fuertísimo, parecía que hacía pesas, tenía una musculatura verdaderamente tremenda.

Él era relativamente bajo de estatura, le gustaba andar con trajes que lo hacían parecer como una persona común y corriente, era de piel morena, un moreno claro, tenía el pelo totalmente chino rizado y muy corto.

Cuando envejeció encaneció totalmente, se le había hecho un poco más rarito el pelo porque ya todo era blanco, como puro apagado debido a que como él era moreno, el pelo blanco así le hacía verse; y luego la cara era más bien cuadrada de facciones que tendían hacia lo cuadrado, los ojos eran pequeños, muy vivos, de una inteligencia y de una cosa chisporroteante que yo solamente le he visto en Juan José Arreola, como entre picardía e inteligencia encubierta que no está queriendo mostrarse, pero que está ahí detrás y no puede evitar manifestarse.

Su nariz es recta, ni muy grande ni muy chica; la boca también es de tamaño regular. No tenía grasa, no tenía marcas, no tenía arrugas, al menos en ese momento cuando lo conocimos nosotros, y después incluso ya más grande con el pelo canoso tampoco se le veía muchas arrugas. »





JUAN TOVAR

El dramaturgo Juan Tovar tradujo al español los cuatro primeros libros de Castaneda y él lo describió así:

« Carlos Castaneda es de corta estatura, complexión robusta, color moreno, cabello crespo y fisonomía mestiza. Podría verosímilmente ser nativo de cualquier país latinoamericano, pero quizá no tanto de Brasil (que él decía ser), como de Perú (que se ha dicho que es), o de México (que oí decir). »





JUAN VILLORO

El periodista Juan Villoro dijo lo siguiente sobre Castaneda:

« Carlos Castaneda es un tipo de aspecto más bien andino, me decían un hombre de rostro indígena pero más bien como de zonas de Bolivia, por ahí. »






CONSTATACIÓN

Posteriormente se descubrieron algunas fotos de Carlos Castaneda y la descripción que hicieron de él es correcta.





















EL FETICHISMO SEXUAL QUE TENÍA CARLOS CASTANEDA





Carlos Castaneda tuvo varias mujeres que se volvieron sus discípulas personales, y algo que desconcierta es que todas ellas al volverse las alumnas de Castaneda, ellas optaron por cambiar su apariencia femenina por una apariencia masculina, particularmente teniendo el cabello muy corto, muchas teniendo el cuerpo musculoso, y algunas practicando actividades que en esa época eran típicamente varoniles, como por ejemplo el karate.

Y a continuación se los demuestro con varios ejemplos:



Nury  Alexander

Nury antes de conocer a Castaneda era muy femenina.




Pero ya formando parte del grupo íntimo de Castaneda, ella tomó una apariencia masculina.






Carol Tiggs

Carol también antes de conocer a Castaneda era muy femenina.




Pero ya formando parte del grupo íntimo de Castaneda, ella también tomó esa apariencia masculina.






Talia Bey

Talia también antes de conocer a Castaneda era muy femenina.




Pero ya formando parte del grupo íntimo de Castaneda, ella también tomó esa apariencia masculina.






Taisha Abelar

Taisha también antes de conocer a Castaneda era muy femenina.




Pero ya formando parte del grupo íntimo de Castaneda, ella también tomó esa apariencia masculina y además se volvió una experta en karate.






Florinda Donner

Florinda no era tan femenina antes de conocer a Castaneda.




Pero ya formando parte del grupo íntimo de Castaneda ella se volvió mucho más masculina y también se convirtió en una experta en karate.






Renata Murez, Nyei Murez y Kylie Lundahl

Las instructoras personales de tensegridad de Castaneda también tenían un aire varonil.








TESTIGOS

Varias personas que conocieron a Carlos Castaneda y convivieron con sus discípulas personales, también constataron esa masculinización de todas las mujeres cercanas a Castaneda.


Jacobo Grinberg



El famoso científico mexicano fue amigo de Castaneda y sobre este tema él comentó:

« Todas ellas eran delgadas y de aspecto masculino. »





Margaret Runyan


Margaret fue esposa de Castaneda antes de que se volviera famoso, y en una entrevista que le hizo la BBC ella contó lo siguiente:

« Esas mujeres posteriormente me negaron el acceso a él. En una ocasión me acerqué a ellas, esas mujeres eran raras: altas y corpulentas, parecían hombres, eran extrañas, y les pregunté: "¿Saben quién soy?". Y me respondieron: "Sí, lo sabemos, eres Margaret". Y les dije: "Quiero ver a Carlos". Y ellas me contestaron: "Lo sentimos pero no puedes verlo". »







¿POR QUÉ MOTIVO HICIERON ESO?

Todavía no he encontrado la respuesta, pero es obvio que fue el propio Carlos Castaneda quien las presionó para que ellas tomaran esa apariencia masculina.






ELLAS NO LO HICIERON POR CONVICCIÓN

Y algo que si he constatado es que ellas no tomaron esa apariencia masculina por gusto propio, ya que aquellas que siguieron vivas después de que Castaneda falleció, ellas volvieron a retomar una apariencia más femenina como lo muestran las más recientes fotos que he encontrado de ellas:


Renata Murez





Nyei Murez






Carol Tiggs








¿LO HICIERON POR MOTIVOS CHAMANÍSTICOS?

No, debido a que esotéricamente es mejor tener el cabello largo porque una abundante cabellera puede servir como una zona del cuerpo para acumular energía.

Y dado que en las enseñanzas de Don Juan están obsesionados con acumular energía, entonces lo lógico es que se preconizara tener el cabello largo.






MI OPINIÓN

Dado que las alumnas personales de Carlos Castaneda no solamente eran sus discípulas sino también sus amantes, yo sospecho que Castaneda las obligaba a tomar esa apariencia varonil porque posiblemente él tenía un fetichismo de tener relaciones sexuales con mujeres muy masculinas; y eso tal vez se haya debido porque Castaneda tendría alguna tendencia homosexual que él no quiso reconocer pero que si quiso fantasear con ello.