CARLOS CASTANEDA DESCRITO POR SU AMIGO JOSÉ AGUSTÍN





José Agustín Ramírez Gómez (1944-2024) fue un escritor mexicano que conoció a Carlos Castaneda en 1972 a través del dramaturgo y traductor Juan Tovar quien tradujo al español los primeros cuatro libros de Castaneda.

Castaneda y José Agustín se hicieron amigos.

José Agustín, además de reseñar la obra de Castaneda, también tradujo al español algunos de sus libros, como "El don del águila".


El conductor José Gordon por el año 2004 entrevistó a José Agustín, quien le relató las experiencias que tuvo con Castaneda.

Esa entrevista la pueden ver en estos dos videos:


Primera parte
(minutos 3:10 a 10:30)



 


Segunda parte
(minutos 1:10 a 9:20)


 


También se las transcribí y añadí imágenes para ilustrar la conversación:



Gordon: Nos encontramos en Chalcatzingo, en el Estado de Morelos, en un lugar que prácticamente podría parecer una portada de los libros de Carlos Castaneda.

José Agustín quisiéramos platicar contigo de los encuentros que tuviste con Carlos Castaneda justamente en este sitio.



Agustín: Pues sí mira, él conocía México notablemente bien, aunque en sus libros sus áreas por excelencia son: primero Sonora y Arizona, y luego Oaxaca. Pero en realidad es evidente que él conocía toda la república muy bien y los alrededores de la Ciudad de México, muy específicamente el Estado de Morelos le eran muy queridos. Entonces amaba Tepoztlán, amaba la zona de Xochicalco, el área de Cuautla, pero muy específicamente aquí Chalcatzingo.

Entonces en ocasiones en que él estaba en México y tenía ganas de vernos me hablaba por teléfono y me decía: "Oye voy a andar por tu rumbo". A veces iba a mi casa pero otras veces nos quedábamos de ver aquí precisamente.



Gordon: Tú te encuentras con Carlos Castaneda y tienes la oportunidad de explorar directamente ciertos conocimientos que quizás están insinuados en sus libros. Háblanos un poco de ese mundo que exploraban ya en la charla.



Agustín: Precisamente por las ideas de Don Juan, Castaneda se especializaba en pasar en conspicuo, entonces él decía que tenía que traer un trajecito como de cualquier ejecutivo con su portafolio, ni siquiera muy elegante.

Pero te sentabas a comer con él y entonces por ejemplo veías que la fruta la comía de manera particular, le sacaba ciertas partes a la papaya, las ponía como con cierto ritual y se comía algunas partes.

Yo le pregunté varias veces "¿Por qué haces eso?" y siempre me tiró al loco y hacía como que no me oía y esas cosas no me las quería contestar.


Luego también otro día él estaba hospedado en un hotel de la Zona Rosa, entonces fuimos a recogerlo Jorge Ponce y yo, y él nos recibe en camiseta. Yo siempre lo había visto vestido completo pero esa vez él traía una camiseta como la de Marlon Brando en la película "Un tranvía llamado deseo".


Y yo me quedé muy sorprendido porque Carlos Castaneda estaba fuertísimo, parecía que hacía pesas, tenía una musculatura verdaderamente tremenda. Le dije: "Oye Carlos no es posible pero tú pareces fisicoculturista, estás fuertísimo".

Él me responde: "Pues sí, es que Don Juan te obliga a desarrollar tu condición física; si tú me hubieras conocido a mí hace 20 años, en ese entonces yo era un intelectual hippie como cualquier otro, pero con el entrenamiento de Don Juan el cuerpo se me hizo así".

Y entonces me dijo: "Mira te voy a enseñar otra cosa". Entonces alzó el pantalón y en esa parte de aquí [abajo de la rodilla] tenía como otro músculo que le había salido, una bola, y me dice: "Tócala".

Y se la toqué y era durísima. Y entonces me dice. "Este músculo solamente te sale cuando practicas el famoso paso del poder" que consiste en confiar en los poderes de Don Juan y correr en la noche casi alzando las piernas hasta lo más posible a la altura del pecho, entonces los guerreros van corriendo a toda velocidad en la oscuridad absoluta y algo los guía que ellos no caen en ninguna brecha, no se pegan con ningún peñasco, no se atoran con ramas, etc.



Gordon: Estamos hablando de que esas caminatas podrían haberse dado en este sitio.



Agustín: Es muy factible, claro, perfectamente bien.



Gordon: ¿Qué distancia encontraste entre lo que tú supones que es un personaje, cuando lo estás leyendo, lo que supones que es el creador, y cuando finalmente te encuentras con el hombre real, el personaje que creó esos libros?



Agustín: Era un retrato más bien de carácter el que yo me hacía de él. Físicamente nunca me lo llegué a imaginar y ya cuando lo vi de alguna manera yo pensé: "Bueno, pues sí este es Carlos Castaneda, corresponde muy bien en lo que yo supuse que nunca sería".

Él era relativamente bajo de estatura, le gustaba andar con trajes que lo hacían parecer como una persona común y corriente, era de piel morena, un moreno claro, tenía el pelo totalmente chino rizado y muy cortito.



Ya después con los años, una vez me lo encontré en los Estados Unidos y me dice: "No me vas a reconocer porque el nagual me dio una revolcada".

Le dije: "¿Pues cómo estás?"

Me dice: "Pues ya me vas a ver", y en realidad él estaba igual que siempre, lo único que tenía era que se había encanecido totalmente, se le había hecho un poco más rarito el pelo porque ya todo era blanco, como puro apagado debido a que como él era moreno, el pelo blanco así le hacía verse; y luego la cara era más bien cuadrada de facciones que tendían hacia lo cuadrado, los ojos eran pequeños, muy vivos, de una inteligencia y de una cosa chisporroteante que yo solamente le he visto en Juan José Arreola, como entre picardía e inteligencia encubierta que no está queriendo mostrarse, pero que está ahí detrás y no puede evitar manifestarse.

Su nariz es recta, ni muy grande ni muy chica; la boca también es de tamaño regular. No tenía grasa, no tenía marcas, no tenía arrugas, al menos en ese momento cuando lo conocimos nosotros, y después incluso ya más grande con el pelo canoso tampoco se le veía muchas arrugas.




Gordon: Un punto polémico que debemos tocar es ¿quién era Carlos Castaneda?  Algunos como por ejemplo Juan Tovar consideraban que Castaneda más que un antropólogo se trataba de un creador de literatura fantástica.



Agustín: Pues es comprensible, él era tan buen escritor que yo mismo he llegado a decir que leer los libros de Carlos Castaneda es un poco como leer "Las mil y una noches" mexicanas o chamánicas.

Pero yo sí creo que era un antropólogo, fue un antropólogo muy bueno además con todo su doctorado, con todos los reconocimientos debidos y por haber, y por eso inicialmente se ganó el prestigio académico.

En un principio todas las grandes mentes interesadas en la cuestión de los alucinógenos como Richard Evans Schultes, como Roger Ham de París, como Roger Wasson el gran micólogo y su esposa Valentina, o como Peter Furts que es el autor del libro "Los alucinógenos y la cultura"; todos ellos le dieron el respaldo total y quedaron fascinados con el trabajo de Castaneda.

Porque además si recuerdas en su primer libro, muy hábilmente después de la parte narrativa que él la llamaba una autobiografía sui géneris, él la termina con un estudio antropológico estructural de lo más árido en el campo de la expresión antropológica.

Entonces al mundo académico le gustó mucho y lo levantó enormemente entre ese público, pero después a raíz de unas cartas que le mandó Roger Watson y que Carlos no contestó, poco a poco se le fue cayendo el prestigio que tenía ante el alto mundo intelectual.

Octavio Paz le retiró su apoyo, Evans Schultes también le retiró su apoyo, y entonces algunos lo mandaban al plano de la charlatanería, estilo Lobsang Rampa, o de gentes que están medrando con el espíritu.

Pero muchas personas más lo veían como un escritor porque él tenía un talento narrativo increíble, tenía el don de la narración, tenía los recursos literarios. Al traducirlo uno se da cuenta de cómo están armados sus libros, y están armados magistralmente.

Pero yo también siempre he dicho que eso no puede ser meramente inventado, porque si es inventado entonces estamos ante una de las mentes con la imaginación más increíble del mundo, que además tiene la disciplina de apoyar físicamente en su cuerpo todas las fantasías que está inventando. Eso de tener músculos particulares muy desarrollados, de estar fuertísimo, evidentemente el señor estaba trabajando con su cuerpo para sostener una falacia supuestamente chamánica o una mera ficción.

Entonces yo siempre he dicho que a mí me aterra más la idea de que sea un escritor que inventó todo eso, porque se me hace una obra entonces de alcances monumentales en el campo de la literatura, uno de los juegos literarios más finos y más ingeniosos que se han escrito jamás, y entonces como escritor tiene una altura increíble.

Por eso prefiero que sea antropólogo, prefiero que haya existido Don Juan, porque se me hace más normal y más accesible.

Entonces yo creo que en lo que él cuenta, cuando menos hay un 60 a 70% de realidad con un 30% de aderezo personal.



Gordon: Agustín hablanos de la paradoja del hombre público que a la vez es un desconocido.



Agustín: Castaneda se especializaba en aparecer cuando menos lo esperabas, como cuando Juan Tovar se paró sorpresivamente para saludar a Castaneda, aunque Tovar todavía estaba comiendo con su cuchara en una mano y su cerveza en la otra mano.

De repente alguien tocaba a la puerta y era Castaneda cuando menos te lo esperabas. Él llegaba sorpresivamente, platicábamos o nos íbamos a algún lado, cualquier cosa. Entonces todo estaba sujeto a él. Eso era parte de su estrategia fundamental, ser enteramente libre.

Él era como lo llamaba "un jinete de la libertad absoluta", y para poder jinetear bien hacia la libertad necesitas protegerte de mil maneras, y una de ellas era que nadie supiera nada de ti, que no conociera tu historia, que no tuviera expectativas de ti.

Y Castaneda logró eso a la maravilla, logró que la gente de alguna forma respetara su privacidad porque él estuvo en mil sitios con mucha gente. Yo pude haber sacado mi cámara sin que él se diera cuenta y tomarle fotos, pero nunca se me pasó por la cabeza hacer eso, se le respetaba.

Y eso le permitía hacer cosas maravillosas, como por ejemplo a mí me tocó presentar su libro "El don del águila" en el University Club, el lugar estaba atascado de todo el mundo esotérico, sus nuevos adeptos eran los del grupo de la Ferrier, que se habían hecho una escisión a causa de Las Enseñanzas de de Don Juan y estaba todo el mundo ahí reunido.

Yo estaba hablando después de que hablaron otros presentadores y de repente veo en la puerta a Carlos Castaneda haciéndome muecas y saludándome.

Solamente alguien como Castaneda puede estar en un lugar donde se está hablando de él, donde todo el mundo quisiera conocerlo, y él está ahí presente y nadie sabe que está, nadie sabe que es él.

Entonces me bajé de la mesa a abrazarlo y platicar un rato con él, y quizás con eso alguien se dio cuenta de que ahí estaba el verdadero Castaneda.



Gordon: Estamos hablando de esa necesidad o de ese deseo que a veces tenemos todos de desaparecer, de borrarnos en el anonimato. ¿Cómo lo relacionas con toda esa vida que tiene ese proyecto de mostrarse tan públicamente como se muestra a través de sus libros, y a la vez al mismo tiempo pasar desapercibido?



Agustín: Ese es su gran logro, porque sí hablamos de celebridades, la de Carlos Castaneda ha sido una de las más extraordinarias del fin de milenio ya que fue un hombre que vendió millones de libros.

A mí en lo personal me ha venido a buscar gente de Europa y de Asia nada más para ver si los podía encaminar hacia él. Ahora imagínate a gente que por su propio lado se lanzaba para conocerlo personalmente, ha de haber habido miles.

Pero nadie sabía dónde estaba, nadie sabía cómo era, nadie lo podía localizar si él no quería que lo localizaran; y al mismo tiempo se podía dar el lujo de ir a México, a Europa o a los Estados Unidos y dar grandes conferencias para cientos de gentes o incluso miles de gentes.

Le gustaba difundir las ideas, tenía una capacidad de comunicación portentosa, una gran facilidad de palabra, un gran ingenio, y era muy divertido, te tenía muerto de la risa todo el tiempo.

Entonces eso era algo que le gustaba ejercitar, no podía pasársela en el anonimato absoluto. Pero al mismo tiempo de que estaba ante los reflectores más grandes del mundo, al mismo tiempo estaba en su misterio absoluto.

Nadie lo podía localizar media hora después, él desaparecía y no tenías forma de cómo localizarlo. Entonces eso fue un logro maravilloso en su vida, y si no sabes qué importante es en un momento dado lograr conservarte fuera de las expectativas de la gente, porque la gente cree que te conoce y tiene una idea falsa de ti, y en base a esa idea falsa exige cosas, te demanda cosas.

Y si tú no las cumples o si las cumples de cualquier manera no estás haciendo lo que te corresponde, estás haciendo lo que creen otros que te corresponde.

Entonces la única manera de hacer lo que verdaderamente le corresponde a uno, decía él, es haciendo una niebla alrededor de tu identidad.



Gordon: José Agustín te agradecemos mucho por este retrato hablado, de esa niebla que se llama Carlos Castaneda.






NOTA

El relato de José Agustín es uno de los testimonios que me hacen considerar que tal vez el nagual Don Juan Matus si existió.










EL ESCRITOR JUAN VILLORO HABLA SOBRE CARLOS CASTANEDA




El escritor y periodista mexicano Juan Villoro en el programa "Luz Verde" (número 2, año 1) dijo lo siguiente sobre Carlos Castaneda:

« Carlos Castaneda es un tipo de aspecto más bien andino, me decían un hombre de rostro indígena pero más bien como de zonas de Bolivia, por ahí.

Castaneda no dejaba de dar consejos todo el tiempo, por ejemplo,si tú estabas comiendo unos tacos con él, él te decía: "No le pongas tanta sal porque la sal hace daño, y cuidado con el picante porque te irrita, etc." O sea que era gurú hasta en las cosas más cotidianas.

Me parece también claramente que era un pícaro extraordinario en el sentido de que podía hacernos creer cualquier cosa y que convertía lo más sencillo en algo trascendente.


Carlos Castaneda tuvo una suerte extraordinaria en México porque contó con un editor como el poeta Jaime García Terrés, con un traductor como Juan Tovar, con un portadista como Francisco Toledo, y con un prologuista como Octavio Paz.

Este equipo de ensueño para cualquier escritor acogió a Carlos Castaneda y reveló a uno de los escritores más singulares que ha habido en los últimos años.

Para mí Carlos Castaneda representa el redescubrimiento del desierto como tema poético, la posibilidad también de encontrar paisajes interiores, y la utilización –digámoslo así: religiosa y metafísica– de plantas endémicas de México como el peyote; y a partir de ello hacer ejercicios espirituales, es decir encontrar que la percepción de la realidad es una forma de poder, como él mismo decía. »





VIDEO

Pueden verlo y escucharlo en el siguiente video en los minutos 10:40 a 11:10 y 12:25 a 13:20.




 









LA SOCIEDAD TEOSÓFICA DE ADYAR TRATA DE OCULTAR EL CHARLATANISMO DE CHARLES LEADBEATER





Sobre este asunto el investigador GregorY Tillet escribió:

En lo que respecta a la edición de los libros de Leadbeater, la Editorial Theosophical Publishing House, presumiblemente bajo la dirección de la Sociedad Teosófica de Adyar, parece no tener ningún compromiso con el lema de su Sociedad: «No hay religión superior a la verdad», ya que varias de las obras de Leadbeater están siendo editadas eliminando secciones potencialmente embarazosas, manifiestamente falsas o simplemente ridículas, sin explicación ni justificación alguna.



El libro "Los Maestros y el Sendero"

La obra sometida a la edición más minuciosa —no solo párrafos, sino a veces cláusulas, e incluso un par de palabras suprimidas— es "Los Maestros y el Sendero" (1925).

Un ejercicio interesante que se puede realizar (como hice yo mismo mientras me recuperaba de una gripe) consiste en comparar las primeras ediciones de esa obra con ediciones posteriores, introduciendo cambios en el texto.

Esto podría considerarse una "abreviación" o "condensación" (crear, por ejemplo, una edición resumida) pero al examinar lo que se ha editado, todo se relaciona con "La Venida del Señor Cristo-Maitreya", sus predicciones y los acontecimientos que de ella se derivan.

Un lector desinformado podría simplemente suponer que todo el movimiento, todas las actividades frenéticas, la plétora de escritos (de Leadbeater, entre otros) y toda la trayectoria inicial de Jiddu Krishnamurti nunca existieron, a pesar de que ocuparon la mayor parte del interés y la atención de Leadbeater (por no mencionar a Besant y a la mayoría de los demás líderes de la Sociedad Teosófica de Adyar desde alrededor de 1909 hasta su muerte en 1934).

Al menos cuando los gobiernos proporcionan copias censuradas de documentos, las secciones eliminadas suelen estar literalmente tachadas, de modo que el lector puede saber qué partes se han eliminado.

Pero en cambio la sección eliminada del libro "Los Maestros y el Sendero" es invisible excepto para quien esté dispuesto a comparar ediciones y observar las variaciones.





El libro "La Vida Interior II"

Una edición aún más drástica de «eliminar y ocultar» (de nuevo sin identificación ni justificación), se encuentra en el libro "La Vida Interior" [segundo volumen, Theosophical Publishing House, Adyar, 1910-1911; Theosophical Publishing House, Adyar, 1917; Theosophical Press, Chicago, 1922; 3.ª edición Theosophical Publishing House, Wheaton, 1949] específicamente en relación con el relato de los viajes clarividentes y las visitas psíquicas de Leadbeater a Marte y Mercurio.

A partir de la década de 1960, ese material fue simplemente eliminado de las siguientes ediciones de esa obra. Veintiuna páginas, más o menos, simplemente desaparecieron, sin anuncio ni explicación.

¿Concluyó el editor que el material era erróneo o ridículo? Y de ser así, ¿en qué se basó?


(https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/05/29/on-marsor-not/)





RESPUESTA DE CID

La Sociedad Teosófica de Adyar decidió eliminar esa parte porque ahí Charles Leadbeater dice cosas tremendamente falsas, como asegurar que en el planeta Marte los marcianos cultivan flores, y en el planeta Mercurio los mercurianos tienen que dar grandes saltos para poder entrar en sus casas.

Y para demostrárselos, a continuación les transcribo un resumen del texto censurado:

« Marte y sus Habitantes. . . . El gran sistema de canales que ha sido observado por los astrónomos terrestres fue construido por el segundo orden de los hombres lunares cuando ocuparon por última vez este planeta, y su esquema general consiste en el aprovechamiento del derretimiento anual de las enormes masas de hielo en el borde exterior de los casquetes polares.
. . .
El territorio es en su totalidad plano y tienen gran miedo de las inundaciones.
. . .
Los verdaderos canales no son visibles para los telescopios terrestres; lo que ellos ven son los cinturones verdes que aparecen a cada lado de los canales, solo cuando las aguas son vertidas.

Tal como Egipto solamente existe debido a la existencia del Nilo, de igual manera en Marte, existen grandes distritos gracias a los canales. A cada lado de ellos irradian otros cursos de agua, que se extienden a varias millas en el país vecino y luego se subdividen en cientos de riachuelos, de tal forma que se irriga completamente una franja de terreno de cientos de millas de ancho.
. . .
El clima en la parte habitada es muy agradable usualmente alrededor de 70° Fahrenheit (21° Celsius). . . . 

La apariencia física de los marcianos es muy parecida a la nuestra, excepto que son considerablemente más pequeños de estatura. . . tienen una gran capacidad pulmonar, un hecho que quizás se deba a la rareza del aire y a la consecuente necesidad de tener que respirar profundamente a fin de oxigenar plenamente la sangre.
. . .
Les encantan las flores, de las cuales hay una gran variedad.
. . .
La información que he dado más arriba está basada en observaciones y en investigaciones que he llevado a cabo durante varias visitas a este planeta.  . . .
 
En cuanto a nuestro futuro hogar, Mercurio, sabemos mucho menos que de Marte, porque las visitas han sido apresuradas y menos frecuentes.

Mucha gente pensará que es increíble que vida como la nuestra pueda existir en Mercurio, con un sol que aparece por lo menos siete veces más grande que el nuestro. El calor sin embargo no es tan intenso como podría suponerse. . . . En Mercurio observé que las puertas de las casas tienen una altura considerable. »
(Sexta sección)



Algunos defensores de Leadbeater han argüido que Leadbeater no visitó clarividentemente el plano físico sino el plano astral de esos planetas, pero el maestro Kuthumi en La Doctrina Secreta (I, p.165) especificó que actualmente esos dos planetas se encuentran en un estado de oscurecimiento, lo que implica que no hay vida en esos planetas ni en el plano físico ni en los planos sutiles.

Y en realidad la explicación de por qué Leadbeater dijo eso es porque en la época de Leadbeater se creía que los otros planetas del sistema solar también estaban físicamente habitados como lo está la Tierra, y es por eso que Leadbeater para presumir su falsa clarividencia, él pretendió haber visitado clarividentemente esos planetas.

Pero la exploración espacial que comenzó unas décadas después descubrió que los otros planetas están físicamente inhabitados, demostrando con ello lo embustero que fue Leadbeater.

Y la Sociedad Teosófica de Adyar en vez de ser honesta y aceptar que Charles Leadbeater fue un embaucador, prefirió ocultar la charlatanería de ese individuo eliminando sus textos comprometedores.

Y en el caso de sus libros "Química Oculta", "El Hombre: Cuando, Como, Adonde", "Las Vidas de Alcyone" vols. I y II, de plano dejaron de publicarlos porque todo su contenido son puras mentiras.

Realmente la Sociedad Teosófica de Adyar está siendo muy hipócrita al actuar de esa manera.




 



 


EL ELEVADO GRADO MASÓNICO QUE JEAN BRICAUD LE OTORGÓ A CHARLES LEADBEATER




Sobre este acontecimiento, el investigador Gregory Tillett comentó:

Tras su iniciación en la masonería mixta por James Wedgwood en Sídney en 1915, Charles Leadbeater ascendió con extraordinaria rapidez en las filas de la masonería (pero no por mérito propio sino por el inmerecido prestigio que Leadbeater había adquirido).

Junto con Wedgwood, Leadbeater buscó otras fuentes de autoridad masónica, todas dentro de lo que se conoce como "la masonería marginal", es decir, la masonería fuera de las organizaciones tradicionalmente reconocidas.

Esto incluyó la obtención de un alto grado en la «Antigua Orden de Memphis-Mizraim» de manos del masón marginal francés Jean Bricaud.


Jean (o Joanny) Bricaud (1881-1934), también conocido como Tau Jean II, fue un ocultista francés muy involucrado en el movimiento neo-gnóstico francés, en el que fue consagrado obispo el 21 de julio de 1913 por el obispo Louis-Marie-François Giraud.

Bricaud fue el Patriarca de la Iglesia Gnóstica Universal.

Luego se convirtió en jefe de la Orden Martinista en 1916.

En 1919, Bricaud recibió una autorización de Theodor Reuss para establecer el Santuario Soberano Francés de la MM [33°, 90°, 96°], y el 30 de septiembre activó la fundación francesa del «Gran Consejo Supremo de Ritos Confederados, Rito Escocés Antiguo, Memphis y Misraim, Real Orden de Escocia», etc.

Para una versión poco objetiva de la historia de la «Antigua Orden de Memphis-Mizraim» según Bricaud, véase: http://www.parareligion.ch/sunrise/mm1.htm


(https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/07/22/bricaud-and-memphis-mizraim/)





NOTA DE CID

Constato que Jean Bricaud fue un pseudo ocultista que se involucró con embaucadores y otros pseudo ocultistas, y también creó pseudo organizaciones esoteristas.






CARTA

Abajo pueden ver el facsímil de la carta mecanografiada que Leadbeater le envió a Jean Bricaud para agradecerle por el alto grado masónico que éste le había otorgado, pero no considero que fuera muy genuina la «Antigua Orden de Memphis-Mizraim» que Bricaud dirigía.











SOBRE EL MALENTENDIDO Y SUPUESTO FRACASO DE LA MISIÓN DE KRISHNAMURTI


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a Jiddu Krishnamurti y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Este artículo es el resultado de mis estudios e investigaciones más recientes sobre Jiddu Krishnamurti y el fenómeno de la iluminación.

Reflexiono sobre las cuestiones que rodean la vida y obra de Krishnamurti, la mala interpretación de sus enseñanzas y el supuesto fracaso de su misión.

Es un artículo algo extenso debido a la importancia fundamental de los temas tratados. Léalo y saque sus propias conclusiones.

Quien lea a Krishnamurti debe recordar que no experimentó un proceso gradual de iluminación; no necesitaba buscar nada, ni meta, ni objetivo. Según su propio relato y el de quienes lo conocieron —incluidos maestros, amigos y los llamados videntes—, la mente de Krishnamurti ya estaba iluminada desde la infancia. Y esto explica su dificultad para comprender las limitaciones de la mente humana ordinaria, condicionada por el tiempo y la sociedad.

Toda su vida la dedicó a liberar a la humanidad de sus propias ilusiones, y al mismo tiempo a intentar comprender por qué las personas no podían alcanzar la anhelada liberación. A menudo, cuando se le preguntaba sobre esto, Krishnamurti devolvía la pregunta a su interlocutor:

     -   "Tú mismo debes responderla, no yo."

Y no era retórica ya que Krishnamurti realmente quería comprender la razón de la dificultad de la humanidad para alcanzar la iluminación interior.

Debido a que se le consideraba iluminado —y porque la gente creía que esto significaba que tenía todas las soluciones a los problemas del universo— lo cuestionaban e incluso le exigían respuestas sobre sus propias limitaciones.

A menudo lo presionaban para que respondiera preguntas cuyas respuestas él desconocía. Para responderlas, habría tenido que haber pasado «de la oscuridad a la luz» y, por lo tanto, comprender las dificultades particulares de esa transición. Pero como él mismo no la había experimentado, le era imposible dar respuestas satisfactorias.

Con el paso de los años, se hizo cada vez más evidente que su misión no sería tan fácil como quizás había imaginado al disolver la Orden de la Estrella de Oriente en 1929. Liberar a la humanidad resultaría ser una tarea difícil, ingrata y casi imposible.

No se sabe con certeza cuántas personas fueron liberadas mientras Krishnamurti aún estuvo vivo; oficialmente, no hay ninguna, ni siquiera entre quienes le eran cercanos y vivieron con él durante tantos años.

Él mismo reconoció solo un caso de "mutación real de la psique": el de Vimala Thakar. Pero esta información es extraoficial. Fue la propia autora quien la proporcionó en su libro "Viaje Eterno". Y dado que su relato no fue desmentido ni por las Fundaciones ni por el propio Krishnamurti, todo indica que se trata de información fiable.







Sus fundaciones

Para comprender el motivo de esta guerra informativa entre las Fundaciones y los biógrafos no oficiales de Krishnamurti,  es necesario analizar el contexto en el que Krishnamurti vivió y su relación con las Fundaciones.

Es de dominio público que existían numerosos desacuerdos entre las diversas Fundaciones asociadas con Krishnamurti alrededor del mundo. Según el sitio web oficial de Krishnamurti en Brasil, existen cuatro fundaciones reconocidas oficialmente: las de Inglaterra, Estados Unidos, India y España. Cada una tiene sus propias particularidades, planes y desafíos administrativos específicos.

Si bien Krishnamurti fue una especie de regalo para la humanidad, las Fundaciones —que poseían los derechos de su legado intelectual— también deseaban tener control absoluto sobre su vida. Esto quizás explique por qué ninguna de ellas hace referencia a la obra de Susunaga Weeraperuma, quien incluso sin autorización de las Fundaciones, escribió varios libros sobre la vida y obra de Krishnamurti. Según Susunaga, él fue autorizado directamente por el propio Krishnamurti. 

Esto también explicaría por qué Vimala Thakar —la persona iluminada por Krishnamurti— fue completamente ignorada por sus biógrafos oficiales, a pesar de su innegable importancia, dado que su caso era muy conocido en aquel entonces. Además que Vimala podría haber sido la única persona iluminada bajo la influencia directa de Krishnamurti .

¿Y por qué nadie habla de esto? ¿ Por qué prefirieron ignorarla? ¿Por qué optaron por presentar a Krishnamurti como un fracaso? ¿Qué tiene de malo reconocer la iluminación de Vimala? ¿Es porque era hindú, y si solo ella hubiera sido iluminada por Krishnamurti, eso la convertiría en una especie de sucesora espiritual suya?    


Krishnamurti sabía que sería imposible iluminar a todos. Cuando se le preguntó sobre las consecuencias de la disolución de la Orden de la Estrella de Oriente, se dice que afirmó que si al menos una o dos personas lo escuchaban y realmente deseaban ser libres, ya habría valido la pena todo el esfuerzo.

Quizás no convenía a las Fundaciones, por razones políticas o desconocidas, presentar a Vimala como la única persona iluminada por la acción directa de Krishnamurti, ya que eso  le habría otorgado a Vimala un estatus espiritual demasiado elevado.

Vimala había escrito más de treinta libros sobre temas relacionados con la espiritualidad, y en uno de ellos relataba cómo ella conoció a Krishnamurti, sus encuentros y conversaciones, hasta que él la trató directamente por un problema de oído. Fue en ese momento cuando se produjo la «explosión» del sentido del yo, que la transformó por completo a partir de entonces.

El escritor español Carlos Silva, y otros autores como Pupul Jayakar, ya habían llamado la atención sobre el problema del "Círculo Interior" que sobreprotegía a Krishnamurti. Sus miembros, integrados por influyentes asociados y patrocinadores de las Fundaciones, intentaban controlar a Krishnamurti como si fuera de su propiedad. Y en cierto modo lo era, puesto que poseían los derechos de autor de su obra, marca e imagen.

Esto creó una situación muy difícil para la mente iluminada del sabio indio, ya que las Fundaciones se crearon precisamente para gestionar asuntos administrativos, algo de lo que inicialmente Krishnamurti quería mantenerse al margen. 

A menudo se le pedía a Krishnamurti que tomara decisiones en contra de su voluntad sobre cuestiones que implicaban decisiones, bloqueos y desacuerdos entre los miembros de las Fundaciones.

Cabe recordar que las personas que conformaban las Fundaciones eran muy queridas y cercanas a él. Amigos personales como Mary Lutyens, David Bohm, Mary Zimbalist y empresarios que apoyaban su obra mediante financiación. Por lo tanto a Krishnamurti le resultaba muy difícil separar su vida personal de los asuntos burocráticos.      

En resumen, miles de lectores, fans y el público en general quedaron con la amarga sensación de un supuesto fracaso.





Las últimas palabras de Krishnamurti

Su última grabación, poco antes de su muerte, debió de haber conmocionado a muchos. Lo que llama la atención es que incluso en los últimos momentos de su vida, Krishnamurti siguió siendo el mismo de siempre: un ser amoroso, sensible, lúcido y coherente, y preocupado por cómo iban las cosas.

Sus últimas palabras fueron también su última controversia. Tras su muerte, se publicó un artículo de Osho que comentaba las últimas palabras de Krishnamurti, en el que el gurú afirmaba que Krishnamurti había dicho en ese momento que su vida había sido un gran desperdicio porque nadie lo había tomado en serio. Pero probablemente haya un malentendido.

Según Mary Lutyens, lo que Krishnamurti realmente dijo fue que NADIE había comprendido nada sobre su misterio y que nadie había entrado en contacto con esa Inteligencia Suprema que había utilizado su cuerpo a lo largo de su vida.

Krishnamurti tenía razón. La manifestación de esa Inteligencia Suprema, tal como ocurrió con Krishnamurti, fue única en la historia de la humanidad. Quizás en siglos o milenios no aparezca otro titán espiritual de tal magnitud. Fue un fenómeno extremadamente raro, como Jesús o Buda. Pero eso no significa que nadie alcanzara la iluminación o que su obra fuera un fracaso.

La transformación se dio en muchas personas y continúa ocurriendo. No con la misma fuerza y ​​singularidad que en el caso de Krishnamurti, pero dentro de la capacidad y los límites de cada individuo.

Nadie será jamás un Krishnamurti, así como nadie será jamás un Jesús o un Buda. Incluso seres de gran luz como San Francisco, Saulo de Tarso, San Agustín, Padre Pío, Dogen, Nagarjuna, Bodhidharma, etc., no se convirtieron en semejantes a sus maestros, a pesar de haberse sumergido en la misma fuente. No se convirtieron en copias; al contrario, fueron seres humanos únicos que cumplieron la misión que les fue destinada.





UG



Si el filósofo indio UG Krishnamurti realmente alcanzó la iluminación como consecuencia de pasar siete años escuchando las conferencias de Jiddu Krishnamurti, es algo que desconocemos.

UG niega cualquier influencia de Krishnamurti en su proceso de transformación psíquica. Aun así, es evidente que se nutrió de la fuente de Krishnamurti. Negar esta influencia es imposible porque, al ser tan similar, incluso lo confundieron con el original.

Sus enseñanzas, su expresión e incluso su forma de hablar no anulan la fuerte influencia de Krishnamurti sobre él. Después de todo, hubo años de coexistencia, diálogos y conversaciones directas con Jiddu.

Pero quien nace para ser UG jamás será un Jiddu Krishnamurti. Cada florecimiento es único. Tocar la misma fuente y energía que otra persona tocó no significa convertirse en una copia del otro. Cada persona sigue su propio camino e historia personal.





La opinión de Alsibar

Retomando las últimas palabras de Jiddu Krishnamurti —dejar una puerta abierta—, Krishnamurti concluyó diciendo: «Pero aquellos que vivan las enseñanzas podrán entrar en contacto con esta Conciencia e Inteligencia Supremas».

Así que no todo estaba perdido. Simplemente no quiso dar nombres para que nadie se proclamara su sucesor espiritual, evitando así disputas y rencillas internas. Al responder a esta última pregunta, tuvo que ser cauto, como lo había sido a lo largo de su vida.

Correspondió a investigadores independientes, como el autor de este artículo, buscar respuestas a esta pregunta fundamental: si Krishnamurti no logró iluminar a nadie, o bien era un instructor incompetente o sus enseñanzas no eran ciertas.

Como docente sé que si nadie en un aula aprende lo que se enseña, el problema reside sin duda en el profesor o en sus métodos de enseñanza. Pero en el caso de Krishnamurti el problema es quizás más complejo.

Es probable que la humanidad no estuviera preparada para recibir enseñanzas tan elevadas. Pero tal vez las generaciones futuras sí lo estén. Krishnamurti dejó un vasto legado que sin duda contribuirá a la evolución espiritual de las generaciones venideras. De este modo la transformación masiva que muchos soñaron y anhelaron en la Nueva Era no sería más que una gran utopía.

Nunca ha existido una transformación colectiva de la humanidad. Místicos, santos, sabios y seres iluminados han sido muy pocos en comparación con la cantidad de personas que han habitado la Tierra desde los albores de la civilización. Es una cifra tan pequeña que resulta insignificante. Lo cierto es que todas las transformaciones siempre han sido individuales.

Los más grandes seres iluminados de la humanidad nunca transformaron profundamente a las masas. A lo sumo, las masas se convirtieron en sus devotos y seguidores. En el mejor de los casos, los maestros se convirtieron en mitos, referentes o refugios espirituales, pero nunca fueron un factor en la transformación colectiva, y lo mismo se aplica a Krishnamurti.   

Las semillas fueron sembradas por todos los maestros que surgieron durante este período de fin de milenio, señalando el comienzo de una Nueva Era para la humanidad. Lo que distingue a Krishnamurti es que su vida y su mensaje fueron ampliamente documentados a lo largo de muchos años mediante diversos medios y recursos modernos.

Nunca antes en la historia la vida de un gran maestro había sido registrada con tanto detalle, desde tantos ángulos y perspectivas. Por eso incluso  sus supuestas "contradicciones", debidas a cambios   en su lenguaje y enfoque, fueron ampliamente percibidas y debatidas por muchas personas.

A lo largo de su vida, Krishnamurti perfeccionó su lenguaje para transmitir sus enseñanzas de la mejor manera posible. Con frecuencia tuvo que modificar términos y expresiones para comunicar sus ideas con la mayor precisión. Y lo que no funcionaba con el paso de los años, simplemente dejó de usarlo.

A finales de la década de 1970 y principios de la de 1980, vemos a un Krishnamurti más sereno, con un lenguaje más conciso, preciso y sobrio. Y al ser preguntado sobre estos cambios, Krishnamurti confirmó que si bien su lenguaje había evolucionado, la esencia de sus enseñanzas se había mantenido.

Krishnamurti pasó los últimos años de su vida  intentando comprender por qué sus palabras no habían tenido el efecto que él esperaba. A veces su desánimo era evidente, rozando la angustia y la amargura.

    -    "Me pregunto si me entienden", repetía constantemente.

En verdad nadie entendía nada. Durante una reunión pública algunos asistentes llegaron incluso a pedirle que dejara de hablar, pues si sus palabras no se comprendían, sus conferencias eran inútiles. Al ver el vídeo, pensé que iba a levantarse y abandonar el escenario.
 
-       "¿De verdad es eso lo que quieren? ¿Que me vaya y los abandone aquí solos?", preguntó de nuevo al público.

Algunos respondieron que sí. Pero él los miró otra vez y vio que algunos no hablaban e incluso parecían estar en desacuerdo con esa propuesta tan inusual y ¿por qué no decirlo?, ingrata.  

Krishnamurti no se fue, no los abandonó. Eso habría sido un acto simbólico de falta de compasión y amor por la humanidad. Él permaneció allí con ellos, a pesar de la evidente insatisfacción y resistencia por parte del público.

Tras unos minutos, Krishnamurti tomó una medida bastante inusual que debió sorprender a muchos. Sin vergüenza alguna y apartándose de todo lo que había dicho a lo largo de su vida (ya que siempre había negado a los maestros que lo precedieron) Krishnamurti utilizó  una parábola de Jesús para cerrar el asunto y concluyó:
 
-       "Quizás algunos de ustedes comprendan esto: como la semilla sembrada, parte caerá en terreno pedregoso, parte en campo fértil y parte simplemente morirá."


De hecho, no hay nada de qué quejarse respecto a Krishnamurti. Ni él ni nadie más podía abrir por la fuerza los corazones y las mentes de las personas. Cada uno debe preparar su propio terreno para recibir la semilla de la sanación o la transformación interior.

El iluminado no puede iluminar a nadie, aunque quisiera. Y tampoco puede realizar por los demás la labor que es responsabilidad individual de cada persona.

Cada persona debe hacer su parte y no culpar a otros por sus propias dificultades y deficiencias. A través de los grandes maestros del pasado, la Verdad se ha vuelto accesible para todos. Lo que nos ha llegado hasta ahora son solo fragmentos.

Con Krishnamurti, el mensaje del Dharma —la Verdad Universal— regresa con una nueva apariencia, en un lenguaje moderno accesible para todos.

No es necesario ser perfecto, ni abandonar el hogar, la familia y el trabajo para encontrar la iluminación. Sin embargo si es necesario asumir la propia  parte de responsabilidad, y ante las dificultades, buscar soluciones.

Si las enseñanzas de Krishnamurti parecen demasiado complicadas, quizás sea mejor abrirse a otras fuentes de sabiduría y conocimiento. Los dos seres iluminados vinculados a la historia de Krishnamurti —UG y Vimala— bebieron de otras fuentes; no se limitaron a Krishnamurti. 

No puedo concluir este artículo sin ofrecer mi contribución a todos aquellos que anhelan la iluminación. En mi camino espiritual, la fe, la devoción y la oración siempre han sido aliadas fundamentales en momentos de gran crisis.

Siempre recurrí a Dios, al Poder Supremo —sea cual sea su nombre— para que me mostrara la Luz. Y misteriosamente esta Luz siempre me condujo a los libros de Krishnamurti. Bastaba con abrir cualquier libro para encontrar la respuesta, la Luz que me devolvía al camino correcto.

Sé que muchos lectores de Krishnamurti lo consideran ateo o algo similar, pero no lo era. Simplemente no necesitaba creer en Dios porque lo vivía como una realidad personal. Quería que la gente trascendiera el nivel de las creencias y alcanzara el nivel de la experiencia directa. 

Es como si a través de Krishnamurti, la Inteligencia Suprema intentara una nueva estrategia para ayudar a la humanidad en su ascenso evolutivo, dado que la religión, las tradiciones y los sistemas habían fracasado.

Así nació la figura del iluminado moderno, capaz de alcanzar altos niveles de conciencia en contacto con esa Inteligencia Suprema mientras atiende a las exigencias y desafíos de la vida material.

A través de Krishnamurti queda claro que nadie necesita aislarse en un bosque, una cueva o un monasterio para tener contacto personal con lo Sagrado. Krishnamurti no abandonó la vida social  ni el mundo, sino solo sus ilusiones, supersticiones, mentiras y falsedades.


Krishnamurti nunca tuvo un trabajo formal. Su labor consistía en transmitir enseñanzas a la humanidad. No rehuía nada. Vivía, estudiaba, viajaba, tenía relaciones y disfrutaba de la vida en todas sus dimensiones, incluido el amor.

Demostró al mundo que es posible experimentar la Verdad, incluso en medio de la rutina diaria, y que no es necesario despreciar el cuerpo ni las comodidades de la vida moderna (como un buen coche o una casa, por ejemplo) para ser espiritual.

Él buscaba vivir una vida sana y equilibrada, disfrutando de los placeres que la vida ofrecía sin culpa, miedo ni falso moralismo. A través de su ejemplo, la Existencia parece enviar un mensaje al mundo: que nadie necesita ser moralmente perfecto ni socialmente impecable para encontrar la Realidad. Solo necesitan ser honestos, valientes, sinceros y tener la Verdad como punto de referencia y objetivo. 

Si la misión de Krishnamurti era ser un mensajero y no un maestro, la cumplió con éxito. Así como Jesús, desde la cima de su sufrimiento, pareció haber fracasado, en el caso de Krishnamurti, el fracaso es solo aparente. Aún queda mucho tiempo para que su valor sea reconocido.

Krishnamurti sembró las semillas y ahora le corresponde a cada ser humano cultivar la tierra para que crezcan y florezcan. Su obra ha concluido hace más de setenta años. Ahora es nuestro turno.  No duden en buscar ayuda divina. Sepan que nadie tiene el poder de despertar a otro. La iluminación comienza dentro de cada ser humano. La luz está en todas partes, pero solo ustedes pueden abrirle la puerta e invitarla a entrar. Siempre ha sido así y siempre lo será.






OBSERVACIONES DE CID

Yo valoro a Alsibar debido a que se percibe que él ha estudiado mucho a los guías espirituales y pocas personas comparten de manera gratuita y benévola sus investigaciones.

Pero si es un hecho que Alsibar sobredimensiona a Krishnamurti porque está históricamente demostrado que esa declaración de que Krishnamurti iba a ser el próximo mesías fue una mentira inventada por el embustero Charles Leadbeater, y que fue ciegamente apoyada por Annie Besant quien en ese entonces era la presidenta de la Sociedad Teosófica de Adyar.

Afortunadamente Krishnamurti al final abandonó esa farsa, alcanzó cierto grado de iluminación, y a pesar de sus limitaciones y fallos trató de ayudar a los demás también a despertar espiritualmente.

Entonces no es que Krishnamurti haya fracasado en su misión de ser el nuevo "instructor espiritual del mundo", sino que esa misión nunca existió ya que fue una mentira inventada por el charlatán Leadbeater.