En 1878, Helena Petrovna Blavatsky (H.P.B.) y Henry Steel Olcott (H.S.O.) residían en Nueva York en un edificio ubicado en el número 302 de la calle West 47th Street, y que hacía esquina con la avenida 8th Avenue.
Ese inmueble se volvió conocido como la "Lamasería" (que es así como se le denomina a los monasterios budistas) debido a que Blavatsky y Olcott profesaban el budismo.
En ese lugar ellos había elaborado la obra "Isis Develada" la cual se publicó en 1877, y también se había convirtió en la sede no oficial de la Sociedad Teosófica que había sido fundada en 1875.
Pero habiendo cumplido esos cometidos en los Estados Unidos, los Maestros transhimaláyicos les dijeron que ahora tenían que ir a la India para continuar con su labor.
No me acuerdo si fue Blavatsky o Olcott quien en su diario escribió algo como:
- "El Chohan [el Jefe, o sea Serapis] ordena que vayamos a la India."
Cuando encuentre ese texto publico su contenido exacto y la referencia.
Y aquí les voy a poner los datos históricos que encuentre sobre su partida de Nueva York.
BLAVATSKY SE VUELVE ESTADOUNIDENCE
Antes de partir, Olcott convenció a Blavatsky de que se naturalizara estadounidense por las ventajas que esa nacionalidad le confería, y ella lo hizo en julio de 1878.
Y la información que he encontrado al respecto lo he puesto en este otro artículo.
EL TESTIMONIO DE OLCOTT
Sobre su partida de Nueva York, el coronel Olcott escribió lo siguiente en su libro "Las Hojas de un Viejo Diario I":
« A medida que se acercaba la época de nuestro cambio de residencia, se hacía más vehemente el entusiasmo de H.P.B. por la India, los indios, el Oriente entero, y todos los orientales; y su desprecio por los occidentales en masa, por sus costumbres sociales, su tiranía religiosa y sus ambiciones.
. . .
Nuestra partida se decidió por fin, y comencé en el otoño de 1878 a poner en orden mis asuntos temporales.
Teníamos una activa correspondencia con nuestros amigos de Bombay y de Ceilán (muchos buddhistas e indoístas se hicieron miembros de la Sociedad, por correspondencia).
Nuestra pequeña biblioteca fue enviada allá, y poco a poco nuestros bienes y muebles fueron vendidos o dados. No hacíamos ostentación de nuestras intenciones, pero nuestro salón se veía más asediado que nunca por los amigos y conocidos que estaban al corriente.
Las notas de H.P.B. en mi diario, durante mis frecuentes ausencia de Nueva York en las últimas semanas, demuestran la prisa nerviosa que ella tenía por emprender el viaje, y sus temores de ver fracasar el arreglo de mis asuntos.
El 22 de octubre escribió a propósito de las instrucciones insistentes de los Mahâtmas: “N. dejo la guardia y llegó S. con la orden de tener todo pronto para el comienzo de diciembre. Pues bien, H.S.O. juega su partida decisiva”.
Esto se refiere al cambio de personalidad de las inteligencias que ocupaban el cuerpo de H.P.B., y los cambios de escritura corroboran el hecho.
El 14 de noviembre , el mismo toque de aviso; se nos dijo que deberíamos hacer los mayores esfuerzos para salir el 20 de diciembre a lo sumo. He aquí el párrafo que hace el final de la página: "¡Oh dioses! ¡Oh India de rostro esplendoroso! ¿Es esto el principio del fin?"
El 21 de noviembre, llegaron por el mismo canal nuevas órdenes urgentes: se nos decía que comenzáramos a preparar los baúles. Varias personas deseaban acompañarnos al Indostán y algunas trataron de conseguirlo, pero , por último, quedamos cuatro para emprender el viaje: H.P.B., la señorita Bates, una institutriz inglesa; el señor Wimbridge, un artista y arquitecto, y yo.
El 24 comenzamos el embalaje, y al otro día, la señorita Bates salió para Liverpool, llevando dos baúles de H.P.B.
Sin cesar llegaban órdenes dándonos prisa para emprender el viaje. A propósito de la inesperada dimensión de un miembro, H.P.B. exclama: “¡Oh, cuándo nos libraremos de estas miserables molestias!”
Al día siguiente (en grandes letras con lápiz rojo), a propósito de mis preparativos casi terminados, dice: “Su destino depende de eso. Es menester que nuestro mobiliario haya sido vendido al mejor postor antes del 12 de diciembre”.
La venta tuvo lugar, en efecto, el 9. Ese día escribió: “Me acosté a las cuatro de la mañana y me desperté a las seis, gracias a M., que había cerrado la puerta con llave, de modo que Juanita (la criada) no podía entrar. Me levanté, desayuné y fui a la Battery a ver a ____ (un ocultista que estaba relacionado con la Logia de la Fraternidad Blanca). Volví a las dos y me encontré con un ruido y un desorden infernales a causa de la venta. Todo ha sido vendido por nada… 5 de la tarde. Todo ha sido sacado. ¡Adiós barón de Palm! ¡Cené sobre una tabla de tres pulgadas de ancho!"
Después vino el ajetreo de las últimas visitas, los artículos en los periódicos y la réplicas de H.P.B.
El día 13 recibí una carta autógrafa del presidente de los Estados Unidos, recomendándome a todos los ministros y cónsules norteamericanos; además un pasaporte diplomático del ministerio de Estado y la misión de dar cuenta al gobierno de los medios prácticos de ampliar nuestros intereses comerciales en Asia.
Esos documentos resultaron más tarde muy útiles en la India, cuando se sospechó que H.P.B. y yo fuésemos espías rusos. Los detalles de ese ridículo incidente se darán en su debido tiempo y lugar.
Veo en mi diario que no hallé tiempo para tomar algún descanso durante esos últimos días; me pasaba la noche escribiendo cartas, corría a Filadelfia y a otros lugares, tragando casi al vuelo un poco de alimento, cuando me era posible, y a través de esa agitación, se oía siempre la severa voz de las órdenes para que partiéramos antes del día de gracia fijado en el 17: ni uno más.
La escritura de H.P.B. se transforma en garabatos y en la página del 15 de diciembre, veo dos de esas variantes de su letra, que anteriormente ha descrito y que prueban que su cuerpo fue ocupado por dos Mahâtmas esa misma noche.
Yo había comprado un fonógrafo Edison del primer modelo, y esa noche muchos de nuestros miembros y de nuestros amigos, entre los cuales se contaba el señor Johnston, en representación de Edison que se hallaba imposibilitado de venir, hablaron ante el receptor a nuestros amigos conocidos y desconocidos de la India.
Las diferentes hojas de estaño, debidamente marcadas para reconocerlas, fueron desprendidas del cilindro con todo cuidado y empaquetadas; aún se conservan en la biblioteca de Adyar para que edificación de los tiempos venideros.
Entre las voces registradas se encuentran: la de H.P.B., especialmente neta y clara; la mía, la de [William Quan] Judge y de su hermano John, las del profesor Alejandro Wilder, la señorita Sara Cowell, los dos señores Laffan, el señor Clough, D.A. Curis, señor Grisggs, S.R. Well, señor y señorita Amer, doctor J.A. Weis, señores Shinn, Terriss, Maynard, E.H. Johnston, O’Donnovan, etc. Todas personas muy inteligentes, algunos bien conocidos como autores, periodistas, pintores, escultores, músicos, etc.
En mayo de 1895 envié estas hojas de estaño a la casa Edison de Londres para saber si se las podría reproducir sobre los actuales cilindros de cera y conservarlas así para la posteridad. Desgraciadamente no se pudo sacar nada de ellas porque las marcas hechas por la voz, estaban todas aplastadas.
Es una lástima muy grande porque de nos ser así, se hubiera podido obtener varios ejemplares del original y la fuerte voz de H.P.B. hubiese podido resonar en nuestras reuniones del mundo entero el día del Loto Blanco, aniversario de su muerte.
El 17 de diciembre fue nuestro último día pasado sobre el suelo americano. H.P.B. escribió en su diario: ¡”Gran día! Olcott ya embalando… ¿después?, todo está oscuro pero tranquilo”.
Después en letras grandes, se ve el grito de alegría: “¡Consummatum est!” [que es una locución latina que significa «todo está cumplido»].
Este es el último párrafo:
“Olcott volvió a las 7 de la tarde con los billetes para el vapor inglés 'Canadá' y quedó escribiendo cartas hasta las 11:30.
Curtis y Judge pasaron ahí la velada. Maynard llevó a cenar a su casa a H.P.B. Volvió a la nueve de la noche. Él le regaló una petaca para su tabaco.
¡Carlos se ha perdido! (nuestro gran gato). Hacia media noche H.S.O. y H.P.B. se despidieron de la araña del gas y tomaron un coche para ir hasta el barco”.
Así termina el primer volumen de la Historia de la Sociedad Teosófica con la partida de sus fundadores, que dejan América. »
(Capítulo 19)
EL TESTIMONIO DE BLAVATSKY
En su diario Blavatsky escribió lo siguiente (curiosamente Blavatsky se refiere a ella en tercera persona del singular):
1 de diciembre
Aproximadamente, quedan entre 17 y 23 días. ¡Ya veremos qué tan preparado está el «Junior»! [Nota de Cid: por junior se refiere a Olcott, quien era un chela junior, o sea un discípulo novicio.]
SU DESTINO DEPENDE DE ESO
(Estas palabras están escritas con lápiz rojo, en letras grandes y con una caligrafía que Jinarâjadâsa consideraba que es del Maestro Serapis. A su lado hay una breve frase, también en rojo, firmada con los símbolos a los que H.P.B. se refiere en una carta como "el Viejo Caballero, vuestro Narayan".)
Por la mañana, H.P.B., que estaba en el baño, oyó la melodiosa voz de H.S.O.: el «Junior» había regresado de Providence. Logró que la «Tool Company» firmara por 500 dólares. Vio a Hayden; este vendrá el sábado.
Los muebles y el resto de las cosas deben venderse o deshacerse de ellos antes del día 12. Son órdenes.
Cena. El fiel Marble se unió al grupo. Ahora están O’Donovan y Batchelor. ¿Quién será el siguiente?
H.P.B. respondió a H.C.C. en Bombay. Él recibirá la carta quince días antes de la llegada de ella.
Muy bien.
Por la tarde-noche [fue visitada por]: el señor y la señora Maynard, «Tom», Marble, Batchelor, O’Donovan, Curtis, el coronel Chaille Long.
2 de diciembre
Cartas de H.J. Billing, Palmer Thomas y un necio de Chicago —Stanley Sexton, 2 Park Row—. Este último exige unirse a la S.T. (Sociedad Teosófica) y obtener «tres veces tres» grados desde el principio. Pregunta si H.P.B. vio o sintió el doble de este sujeto «magnético» hace cinco meses. ¡Qué asno! Respondí a todas las cartas.
Una lluvia torrencial. Wimb. no fue a la oficina, sino que se quedó holgazaneando en el sillón, al lado de H.P.B., y durmió profundamente.
H.S.O. partió esta mañana hacia Filadelfia. Dice que es su último viaje, el definitivo. Bueno... ¡tal vez I. [el adepto Hilarión] lo apresuró! [El artista Walter] Paris estuvo presente en la cena.
Por la tarde-noche: un tal señor Thompson, de Montreal, un ex clérigo a quien se le abrieron los ojos ante el fraude del cristianismo, leyó mi obra "Isis", y dice que «aprendió mucho en ella» y sintió la necesidad de conocer a su autora.
Harrisse vino pero disgustado por la seriedad de la conversación de Thompson, se marchó al comedor y se retiró temprano.
Descubrí que la joya de la Rosa Cruz había desaparecido del cajón de la cómoda. Sé quién se lo llevó. Ya volverá. Daulte llegó tarde y aportó 3 dólares al fondo de la Arya Samaj. ¡Un hombre noble!
3 de diciembre
Llegan cartas de Evans (desde Washington) —llenas de efusividades y tonterías—, concluyendo que su destino (kismet) es unirse a nosotros en la India.
Hoy salí a hacer un recado para Sahib [el maestro Morya].
Marble trajo un álbum y fijó la fecha de la subasta para el próximo martes, 10 de diciembre.
Judge estuvo presente en la cena.
Por la noche. Recibí una tarjeta postal de la señorita Ellen Burr; envía diez ejemplares que contienen un artículo de la señora D. Expresa su pesar por nuestra partida.
Curtis, Judge, Wimb. y H.P.B. crean un amuleto. La señora Wells viene a recoger su talismán; lo recibe y, a cambio, regala un libro nuevo que incluye un retrato de H.P.B. caracterizada como un lama. Wimb. le añade bigote y barba al retrato. H.P.B. le entrega a la señora Wells los dos jarrones.
4 de diciembre
Ya tengo los diez ejemplares del "Hartford Daily Times". El artículo es efusivo y halagador. Envié ejemplares a Bombay, Londres (a Massey y Thomas), Corfú y Washington, para el desconsolado Evans.
Recibí una tarjeta postal de Ammi Brown; dice que enviará una fotografía —si no está lista ahora, la enviará a la India—.
También llegó una tarjeta postal de H.S.O., quien habla de un gran éxito; anoche estuvo en Washington. Ya veremos. Anoche, Judge durmió aquí. H.P.B. salió a comprar sellos postales; tuvo otro altercado con Sahib.
Tengo la mejilla hinchada de nuevo. Hubo una discusión con Jenny, quien reclama 9 dólares que, según ella, H.S.O. le debe. Ni Wimb. ni H.P.B. pudieron satisfacer su demanda. Wimb. le dio 2 dólares, pero ella juró que su casero la echaría a la calle. No puedo hacer nada al respecto. Consigo algo de dinero para nuestro sustento y nuestras necesidades, pero para Jenny... no hay nada.
Escribí a la señorita F.E. Burr pidiéndole un retrato y agradeciéndole por los periódicos. Cena. Telegrama de W.Q. Judge para Wimb.: «Moción denegada», etc. Wimb., desesperado, vuelve a temer acabar en prisión. Es hora de marcharse.
Por la tarde. La Sra. Haskell, del 116 de West 29th St., vino acompañada de su hija —una joven que estudia medicina— y trajo consigo a la Sra. Elizabeth K. Churchill, de Providence, redactora editorial —que planea escribir sobre nosotros—, así como a la Srta. Alice C. Fletcher y al Dr. Bennett, un médico «psíquico» (sea lo que sea que eso signifique). La Sra. Haskell invita a H.P.B. —ahora que ha tenido que dejar su hogar— a alojarse en su casa y pasar unos días con ella. —Cartas de Hurrychund.
5 de diciembre
Judge llegó temprano. Lo único que le pide a Wimb. es que mantenga la calma hasta su partida; pero nuestro «Don Quijote» no puede prometerlo. Bueno, si acaba en la cárcel, será por su propia culpa, y entonces... adiós. No le esperaremos.
Carta de Junior para M. Tiene grandes esperanzas de hacer su entrada en Bombay con el sello del Gobierno marcado en su trasero. Ya veremos. Conseguí muestras de mineral para M∴; así nos ahorramos algo de trabajo para [aparece el símbolo del maestro Narayan].
Carta de la Sra. Ames. Suplica que vayamos a verla. Dice que su Ned está encantado con la idea. No me apetece nada; ¡no tengo ganas en absoluto!
Suponemos que Taffy está en Liverpool... ¡Faltan 12 días! Llegó Marble. Estuvo haciendo trabajos de carpintería en la silla rota para que tuviera un aspecto decente de cara a la subasta.
La subasta es el próximo martes. Pasó toda la tarde preparándolo todo: colgando marcos y tomando notas. Un alma buena y honesta.
Wimb. se marchó después de cenar para hacer las maletas. H.P.B. se quedó a solas con Marble; luego llegó Daulte y se quedó hasta las doce.
6 de diciembre
Carta de Richard y Boag informando de la llegada de un paquete desde Rusia. Fui al centro con Wimb.
Acabo de volver de ver a Richard y Boag. He recibido el libro y los documentos de la Sra. Jelihovsky [la hermana de Blavatsky]. ¡Y también una carta en la que se expresa desesperación porque aún no ha llegado ningún paquete desde Estados Unidos! ¡¡Y esto ocurre el 29 de octubre, cinco meses después de haber sido enviado!! Olcott tiene que ocuparse de esto, o bien recuperar el dinero del seguro.
Creo que hemos vuelto a pasar frío. ¡Oh, cuerpo viejo, miserable, vacío y decrépito!
Después de cenar, Wimb. quedó sumamente sorprendido por la llegada de Sinclair y Moses. Pensó que venían a arrestarlo. Venían a proponer un acuerdo. Si no hace el ridículo, mañana estará libre de todo problema. —Juega su última carta.
Por la noche. Pike y Hallet. Wimb. fue a su oficina. Cuando, a las 12, quisieron marcharse a casa, ¡la puerta de abajo no se pudo abrir! El pestillo y el pomo estaban rotos. Regresaron y se quedaron sentados hasta las 2. Finalmente, H.P.B. sugirió llamar a un policía a través de la ventana de la cocina; él forzó la puerta y así los liberó. Wimb. llegó a casa a las dos y media.
7 de diciembre
Ninguna carta de H.S.O. Una carta de la señorita Ellen F. Burr, que incluía un dólar para mi retrato. No puedo darle el suyo, ya que en él siempre parece como si estuviera borracha.
Quiere que escriba para su periódico desde la India. Tengo que ir hoy a hacerme unas cuantas fotografías.
Carta de Billing: dice que en su salón se escuchó una voz que les comunicó que solo había cuatro teósofos en Londres a quienes él debía enseñar teosofía; al preguntarle quién era, respondió: «Uno de los Hermanos de la India».
Thomas estaba presente.
Judge vino esta mañana. Anoche fue a Tiflis y se enteró de que por fin habían recibido el paquete, ¡y que la señora Jelihovsky había vendido su pájaro por 30 rublos! Debe de haber estado pasando hambre.
Wimb. resolvió los asuntos; ahora todo está en orden. Vendió el mono y trajo el dinero. H.P.B. pasó todo el día con Marble preparando la subasta. Compró un baúl para camarote por 4 dólares. Se hizo fotos: 3 dólares la docena.
Por la noche. Cartas de Otho Alexander, Nicolaides y tres para Olcott. Marble, Batchelor y Thompson, desde Montreal.
8 de diciembre
Vino la señorita Potter; ella, H.P.B. y Wimb. fueron al fotógrafo.
¡H.P.B. se hizo una foto con Wimb., una foto de grupo! La señorita Potter volverá el martes. Escribimos desde el cuarto-armario, que antiguamente ocupaba H.S.O., adonde nos llevó Marble bajo el pretexto de una subasta. Enviamos ejemplares de "The Stars" —que contenían el artículo de Curtis sobre la lotería de H.P.B.— a Hurrychund, Mooljee, Thomas y Otho Alexander; también enviamos una carta a Vera Jelihovsky.
Pike fue el primero en aparecer —lo cual fue un alivio, pues Jenny se marchó a las tres y Marble me tenía casi loca con su inquietud constante.
Visitas por la tarde: Blackmore y Clough —este último reclama su diploma. Luego llegaron Curtis y Maynard, acompañados por un tal capitán Hommons (un místico, vidente y rosacruz). Después vino Tom, junto con Wimb. y O’Donovan. Finalmente, Paris rompió una lámpara de gas y se llevó un montón de trastos; Marble terminó durmiendo sobre cuatro sillas, sin colchón, en el comedor.
Mañana, despedidas. Pero... ¿estará listo H.S.O.? Esa es la cuestión. ¡Solo queda una semana, una sola semana más! ¡Que Dios lo ayude si falla...!
9 de diciembre
Me acosté a las cuatro y me despertaron a las seis; todo por culpa de Marble, que cerró la puerta con llave e impidió que Jenny pudiera entrar. Me levanté, desayuné y salí al encuentro de [símbolo de un Adepto a quien Blavatsky fue a recibir en "The Battery", un punto del puerto de Nueva York]. Regresé a casa a las dos.
¡Qué alboroto y qué escándalo infernal hubo en la subasta! Todo se vendió por una miseria, como dicen en Estados Unidos. Si Marble se superó a sí mismo en amabilidad, no fue menos su celo: ¡vendió en la subasta tres persianas que pertenecían a Levi, el propietario de la casa, por 50 centavos!
Curtis vino a ver si podía sacar un artículo sobre la venta. Levi, el dueño de la casa, apareció exigiendo su dinero, pues creía que H.P.B. se iba a marchar llevándose los muebles. El tendero insultó a Jenny y alegando que se le debían más de 100 dólares, declaró que no pensaba fiar ni un centavo más. ¡Encantador!
El subastador se llevó un reloj grande, prometiendo venderlo por 60 dólares. El capitán Hommons llegó con Maynard; le dio al N.º 64 el apretón de manos y la contraseña de los «Madagascar» [...] y por consiguiente fue aceptado como miembro, firmó el compromiso, pagó a Maynard 5 dólares de cuota de inscripción —que debían enviarse a Hurrychund— y se marchó.
A las cinco en punto: todo ha terminado. Adiós, barón de Palm.
Por la tarde. Curtis vino a escribir un artículo. Marble, postrado. Wimb. se fue a la oficina. ¡Aparece Evans, desde Filadelfia, para buscarme! Imposible. De repente, hace su aparición H.S.O. ¡Se pone mandón y trata a Wimb. con aire de superioridad durante toda la noche, hasta que este último acaba perdiendo la cabeza por completo!
H.S.O. llama al [...] «viejo caballo».
10 de diciembre
Desayunamos sobre una tabla de tres pulgadas de ancho. Llegan cartas de Daniels y Evans. Se publica un artículo en el "Herald" sobre «Madame Blavatsky». Un reportero del "Graphic" viene a entrevistar a H.P.B.; se le ruega, muy respetuosamente, que se vaya al diablo.
H.P.B. escribe a Buck, en Cincinnati; a Ellen Burr, en Hartford; y a Hyde, a quien devuelve su diploma. Dos mujeres judías adineradas, la señora y la señorita Hoymen, montan un asedio repentino y logran entrar a la fuerza. La señora desea unirse a la Sociedad y firma la solicitud.
Por la tarde. H.S.O. le presta 100 dólares a M...
11 de diciembre
Cartas de la señorita Burr. Marble se pasa el día diciendo tonterías.
Visitas, visitas, visitas.
H.S.O. le presta 100 dólares a Morya.
Salí de juerga con Judge.
12 de diciembre
Cartas... de todas partes. H.S.O. va a Orange para ver a Belle [su hermana]; H.P.B., como le han extraído unos dientes, no va. Enviamos respuestas y hacemos algunas compras.
Por la tarde. Curtis viene y nos invita al teatro de Fulton. Tom viene a cenar y trae un álbum. Marble no para de decir tonterías y de inquietarse; ¡me vuelve loca! Después de cenar, llega Harrisse. El Dr. Weisse trae su nuevo libro sobre filología y nos quedamos en casa. ¡Doulton Fulton y el hijo de Stephen Pearl Andrews!
H.S.O. no pudo dormir en absoluto.
13 de diciembre
H.S.O. va a Menlo Park, a ver a Edison, por el asunto del fonógrafo. H.P.B. está enferma; envía un telegrama a Belle Mitchell, quien viene desde Orange y pasa el día con ella.
Visitas, visitas. Artículos en todos los periódicos. La Sra. Wells es iniciada. La Sra. Ames viene con su hija y también es iniciada. Curtis. Traen nuestras fotografías. Se envían a la señorita Burr, para Thomas y Wyld, en Inglaterra.
Llegan órdenes desde Filadelfia. Kali sospecha de la partida y piensa en arrestar a H.S.O. Este recibe su nombramiento oficial del Gobierno y es designado comisionado, con un pasaporte especial. También tiene que ir a Filadelfia el lunes o el martes.
No volver nunca a Nueva York.
Judge, Wimb., H.S.O. y Morya permanecen en consulta hasta las 4 de la madrugada.
14 de diciembre
H.S.O. se marcha temprano. Wimb. y Judge intentan ayudar a H.P.B. Hoy deben salir los baúles; y efectivamente salen, consignados a Hur Chund, en Bombay. ¡Una carga menos!
Tales, sintiendo un repentino afecto por H.P.B., envía un carruaje y a un muchacho a buscarla. Ella se niega rotundamente. Viene la señorita Potter, quien desea unirse a la Sociedad Teosófica; promete enviar 5 dólares.
Ya veremos. Llega Marble y... H.P.B. se queda dormida.
H.S.O. regresa con un fonógrafo que pesa 100 libras. Viene el general Doubleday; se marcha tal como llegó. Wimb. está de juerga otra vez con los miembros del «Tile Club»; se lo toma con calma. El pobre H.S.O. apenas tuvo tiempo de tomar tres cucharadas de sopa antes de marcharse.
H.P.B. cena sola, con Charles [su gato] ronroneando y Marble parloteando. H.S.O. tendrá que ir a Filadelfia. Enviaremos los baúles por tren el lunes por la noche; y nosotros partiremos cuando H.S.O. avise que está listo. Una sabia decisión del «viejo Caballo».
Marble, inquieto, envió un telegrama a A. C. Wilder. El Tile Club ofreció una cena a Wimb. en el hotel Monico’s. Wimb. Bebió.
Olcott regresó a las 10 y pasó la velada escribiendo cartas. Envió una fotografía de Edison a Constantinopla, Corfú y Londres. El fonógrafo silba.
15 de diciembre
Día dedicado por completo a hacer el equipaje.
Cena. Paris, Wimb., Tom, Marble y Gustam.
Velada. Dos jueces —Wm. y John—; este último fue iniciado. Wilder, el Dr. Weisse, Shin y Ferris, los dos hermanos Langham, Clough y Curtis. Griggs llegó desde Connecticut para ser iniciado. O’Sullivan y Johnston, del fonógrafo. Todos enviaron discursos a los hermanos en la India. La Sra. Wells, la Sra. Ames y su hija, Maynard, O’Donovan y un pintor que acompañaba a la Sra. Ames. Edison estuvo representado por E. H. Johnson.
16 de diciembre
Preparativos de equipaje. H.P.B. fue a la oficina de O. y destruyó documentos. Cambió dinero por billetes ingleses. En la oficina se reunió con Maynard, Marble y Griggs. Más tarde, Olcott regresó a casa. Wimb. desapareció hasta las 2 de la tarde.
Velada. Brosnan trajo regalos para Olcott, Wilder, el Dr. Gunn y el Dr. Campbell; también para O’Sullivan y su esposa, Tomlinson, y Maynard y su esposa.
Cartas de Massey, Taffy y Billing.
17 de diciembre
¡Un gran día! Olcott terminó de hacer su equipaje. A las 10 pensaba ir a Filadelfia. A las 12, [nombre indecifrable] apareció y —dado que él [H.S.O.] ya no recibiría más dinero, tras haber cobrado sus últimos 500 dólares de la Reading Co.— decidió enviarlo desde Nueva York mañana o pasado mañana.
Bouton vino y entregó tres ejemplares; el Dr. Weisse también trajo dos ejemplares para los periódicos de Bombay y Calcuta. Marble se mostraba inquieto, pero se mantuvo útil. Así pasó todo el día.
¿Qué vendría después? Todo estaba a oscuras, pero en calma.
Consummatum Est
Olcott regresó a las 7 con tres pasajes para el vapor británico 'Canada'. Escribió cartas hasta las 11:30. Curtis y Judge pasaron la velada allí. Maynard llevó a H.P.B. a cenar a su casa.
(CW I, p.424-432)
Facsímil
A continuación les pongo el facsímil en blanco y negro de la última entrada mencionada arriba:
Jinarajadasa sobre este facsímil comentó:
« Sobre esta entrada hay un círculo y una cruz con tres líneas encima —a modo de flecha que apunta hacia abajo—, trazados con lápiz rojo; al lado aparece la firma o rúbrica del Maestro Narayan, el «anciano caballero». La expresión "Consummatum est" («está terminado») está escrita con lápiz azul y parece ser de la caligrafía de H.P.B. »
(La Personalidad de H.P.B., p.3)
Zirkoff sobre este facsímil comentó:
« Como muestra el facsímil, sobre esta entrada aparece un símbolo grande trazado con lápiz rojo —una flecha que apunta hacia abajo, hacia un círculo que contiene una cruz— y, a un lado, la firma del Maestro Narayan. La expresión "Consummatum est" («está terminado» o «se ha cumplido») aparece escrita en letras grandes, con lápiz azul y subrayada. No es seguro si estas dos palabras están escritas de puño y letra de H.P.B. o no. »
(CW I, p.440)
EL TESTIMONIO DE LA PRENSA
Blavatsky había adquirido cierta fama a causa del éxito que su obra "Isis Develada" había obtenido, por lo que varios periodistas fueron a entrevistarla antes de su partida, y abajo les pongo los artículos que he encontrado:
Reportaje del periódico "The Hartford Daily Times" de Connecticut, Link.
Reportaje del periódico "The Daily Graphic" de Nueva York, Link.
Reportaje del periódico "The Sun" de Nueva York, Link.
Reportaje del periódico "The World" de Nueva York, Link.