¿CÓMO SERÁ LA NUEVA ESPIRITUALIDAD EN ESTE NUEVO MILENIO?


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Cómo será la espiritualidad en el nuevo milenio? ¿Cómo el hombre posmoderno abordará  las viejas preguntas sobre su conexión con Dios y lo Sagrado? ¿Cómo afrontar el tsunami de información que nos asalta a diario?

Puede que no estés de acuerdo con este manifiesto, pero si te invita a reflexionar sobre tus viejos paradigmas, conceptos y prejuicios, ¡habrá valido la pena!



La pandilla del "ya"

Sé que muchos pueden estar en desacuerdo conmigo. No soy nada. Simplemente escribo lo que surge repentinamente de mi ser. Les comparto lo que considero válido y saludable. No escribo para unos pocos elegidos. Escribo para todos. Para todos los que estén dispuestos a escuchar, a leer, a buscar, a descubrir, a investigar.

Lamento que la multitud del "YA" seguramente despreciará este manifiesto, incluso por su título. La multitud del "YA" —para quienes no lo sepan— son aquellos que YA saben, que YA llegaron, que YA se sienten seguros, que YA están salvados, que YA son felices, que YA se han iluminado, que YA encontraron.

Estas personas lamentablemente no me escucharán. ¿Por qué lo harían? Ya lo tienen todo. Ya lo han logrado todo.

En realidad están muertos en su busqueda, porque consideran que no les queda nada por descubrir, ni a dónde ir. Están llenos de sí mismos, de sus certezas, de sus verdades prefabricadas, de su intelecto refinado. De las palabras, del pasado, de los libros sagrados, de las propias experiencias. Pero en lo más profundo, muy en lo más profundo, el miedo y la inseguridad se esconden bajo capas y capas de certeza.





El hombre nuevo

Quiero hablarle al hombre nuevo. Al hombre del nuevo milenio que tiene miles de nuevos desafíos que afrontar y resolver.

Quiero hablarle al hombre de la búsqueda, no a la búsqueda de la "Verdad", pues no es algo que se deba buscar, ya que "ES". Sino al hombre que busca aprender a diario. Que aprende a cada instante, minuto a minuto, de todo y de todos. Que no tiene verdades ni respuestas prefabricadas, porque las respuestas prefabricadas no son respuestas verdaderas. Están muertas, pues están enraizadas en el pasado, en lo viejo, en las cenizas de lo que ya está muerto.

Quiero hablarle al hombre abierto al descubrimiento, a la investigación: Eterno, Impredecible, Desconocido, tal como es la VIDA. Este hombre nuevo no erigirá nuevos dioses, ya tenemos demasiados. Ni nuevos amos, pues ya somos lo suficientemente adultos para asumir la responsabilidad de nuestro propio destino. Debemos ser nuestros propios amos.

Por supuesto, habrá resistencia. Siempre ha sido así, y una buena parte de la humanidad, a pesar del salto tecnológico de miles de años, sigue comportándose como un adolescente inmaduro.





Un nuevo amanecer, una nueva espiritualidad

Pero siento que nos llegan los soplos de un nuevo amanecer. He aquí que los hombres comienzan a despertar y a comprender esta nueva forma de vida. ¿Por qué separar la espiritualidad de la vida?

El hombre verdaderamente espiritual es aquel que sabe vivir con plenitud, sabiduría y felicidad. Es el hombre que se ha liberado de sus ilusiones. Que vio el peligro de esa entidad maldita y venenosa que habitaba en su interior, y le puso fin.

Pero que nadie se equivoque. Esta no es una misión fácil. Aunque lo es, dependiendo de la capacidad de comprensión de cada persona. Y es por este camino que el Hombre Nuevo se está forjando gradualmente: a través de la comprensión. No a través de idealizaciones tontas e infantiles sobre lo que "cree que es" o lo que "debería ser". Sino a través de la percepción correcta de lo que REALMENTE ES.

Muchos están muy cerca de esta comprensión. Les falta poco. Pero ese poco aún los separa de la verdadera visión de la Verdad. Sigue siendo un obstáculo. Todavía los mantiene prisioneros de la ilusión de esa entidad que todos conocen: el ego.





Acceso al conocimiento y a la felicidad

Internet ha traído consigo una profusión de información. Un acceso al conocimiento jamás imaginado. Fue, sin duda, una gran revolución. Un auténtico repositorio del conocimiento más importante y valioso que la humanidad haya producido jamás.

Nunca antes se había compartido tanto y tan rápido: desde recetas de repostería hasta las palabras sagradas y preciosas de libros antes raros como el 'Bardo Thodol' y 'El Secreto de la Flor Dorada'. Nunca antes la información había viajado tan rápido. Ya fueran noticias de importancia mundial, chismes de telenovelas o los hechos cotidianos de la vida de las personas.

Internet es una revolución inimaginable hasta hace poco. Pero esta revolución también ha traído consigo sus problemas. No sabemos qué hacer, cómo procesar tanta información. Y lo que es peor: ahora, más que nunca, la humanidad necesita comprender que la sabiduría no tiene nada que ver con el conocimiento. De lo contrario, esto podría arruinarla para siempre, pues ha llegado el momento de que la humanidad madure.





La erudición no es sabiduría

¿Cómo puede la humanidad madurar? ¿Cómo puede evolucionar si continúa cometiendo los mismos errores que nuestros antepasados, es decir, confundir erudición con sabiduría?

La erudición desempeña un papel importante en esta nueva etapa de la historia. La ciencia no evoluciona sin conocimiento. Vivimos en la Era de la Información, y quien posea más información, quien esté más conectado y tenga una visión más integral, tendrá mayores posibilidades de alcanzar una posición ventajosa, tanto profesional como socialmente. Lo que todos deberían saber es que el "conocimiento" por sí solo no puede brindar al ser humano la sabiduría, la paz interior ni la felicidad que tanto anhela.

 La felicidad no se encuentra en los libros ni en internet. Lo que hay allí es simplemente conocimiento, textos, registros sobre todo y todos. Incluso si alguien lee sobre la felicidad y la sabiduría, no se vuelve más feliz ni más sabio solo por leer.

Sería maravilloso que así fuera, pero no lo es. La lectura puede proporcionar entretenimiento, estimulación, satisfacción y una especie de placer mental. Pero no me refiero a eso. Hablo de la felicidad que caracteriza a una persona libre de conflictos y sufrimiento psicológico.  Los libros son necesarios. A través de ellos, las personas se informan, se entretienen, viajan a través del tiempo y el espacio, se distraen, se relajan, reflexionan, aprenden y descubren.

Pero cuando el tema es el autoconocimiento y la espiritualidad, tenemos que "quitarnos los zapatos". Tenemos que despojarnos de nuestras vestiduras. Tenemos que morir a lo conocido. Para percibir la Verdad directamente, la mente debe ser libre para ver. Y esto no sucede si está sobrecargada de información, datos y conocimiento general. 

La sabiduría nace solo cuando el hombre, despojado de su pasado, de conocimientos y entendimientos, se mira a sí mismo, a la vida y a "lo que es" de una manera fresca, renovada y directa. Libre de viejos filtros, imágenes idealizadas, el peso de los pensamientos y la distorsión de las palabras.





Vida en abundancia

La nueva espiritualidad no separa, no fragmenta, no oprime. Libera por completo al ser humano de toda ilusión y concepto erróneo. Es un himno de alabanza a la vida, a la vida verdadera que nos enseñaron los grandes maestros del pasado.

La vida abundante no es simplemente una vida de lujo, fama, salud, felicidad en el trabajo y en el matrimonio, como predican los libros de autoayuda. La vida abundante es aquella en la que el ser humano se ha liberado por completo de las garras mortales de su ego ilusorio.

Esta entidad (el ego) le está robando su energía vital, impidiéndole ver la Verdad. El ego es la fuente de todo mal. Se disfraza de bondad, respetabilidad y sociabilidad. Enarbola la bandera de la ética y la moral, pero sus acciones son pura hipocresía y falsedad.

Cualquiera que no se haya liberado del ego —desde el sumo sacerdote o estadista hasta el más vil de los hombres— está sujeto a los altibajos, a las olas inestables del deseo, a los giros y vueltas de lo impredecible, a las ilusiones de la vida, al dolor y al sufrimiento.





La nueva espiritualidad es liberadora

La nueva espiritualidad es liberadora. No aleja al hombre de su hogar ni de su trabajo. No lo separa de su familia, ni de sus sueños, planes y proyectos. No lo atrapa en las garras de la represión y el conflicto. No lo transforma en una especie de zombie culto, instruido y religioso.

La nueva espiritualidad está formada por hombres libres, pero nunca imprudentes ni irresponsables. Libres porque se conocen a sí mismos. Conocen sus mentes. Conocen las trampas del pensamiento condicionado, el deseo y la plaga del "más".

El "más" es una peligrosa ilusión en este sentido. Es el veneno silencioso que el ego ha inoculado en el corazón de los hombres. El "más" es una gran ilusión que pocos perciben, y por esa misma razón son presa fácil de esta verdadera maldición.

Cada vez que nos embarcamos en el camino del "más" —más dinero, más placer, más comodidad, más éxito, más virtudes, más espiritualidad, más amor, más de esto y más de aquello— dejamos de vivir, de ver y de comprender que la eternidad, la felicidad y la liberación no se encuentran en el "más".

Esto es deseo, esto es codicia, esto es envidia, esto es ego. El "más" nos aleja de la atemporalidad inherente a lo que está eternamente presente: ese momento eterno que es completo y pleno en sí mismo. Es la búsqueda del "más" lo que nos ciega, lo que nos distrae, lo que nos aleja de la VERDAD, QUE ES.

Sé que a muchos les costará entender y aceptar esto. Pero, si se detuvieran un instante, si sus mentes les dieran un respiro aunque fuera por un minuto, comprenderían que lo que crea el "más" es la mente inquieta y siempre insatisfecha.





El ego es la petrificación del ser

La vida nunca se detiene ni un instante. Todo se mueve a una velocidad que nuestros ojos y mentes no pueden percibir. Todo se renueva constantemente, aunque a menudo olvidemos estos hechos. Solo el ego está petrificado.

Nada es más duro, más rígido y más concreto que el ego. Incluso las piedras se mueven. El ego no cede, no se rinde, no fluye, no cambia de postura, no se abre, no se transforma, no evoluciona, no crece ni madura. No hay palabras para describir la dureza, la estratificación del ego. Incluso cuando pretende ceder, permanece firme y fuerte en su centro, como una enfermedad maligna e incurable.

Como un virus letal que, por mucho que intentemos destruirlo, permanece vivo gracias a sus características especiales que le otorgan una poderosa capacidad de supervivencia. El ego somos nosotros. El mundo es el ego y el ego es el mundo. Tiene mil y un disfraces, rostros y fases.

Cuando el hombre busca regenerarse a través de medios superficiales y externos, el ego continúa su imperio de dominación. Por eso, incluso al unirse a religiones, practicar técnicas, leer libros de autoayuda o escuchar a maestros espirituales, muchas personas no cambian ni se transforman. El ego simplemente cambia de apariencia.

Al llevar una vida socialmente aceptable mediante un buen trabajo, una posición social estable y hábitos saludables, el ego se protege, creyendo que todo está bien. Quienes piensan así se engañan a sí mismos.





El ego busca seguridad, placer y continuidad

El ego es la ilusión de seguridad, permanencia, paz y comodidad que todos anhelamos. Pero, ¿existen realmente tales cosas? ¿O acaso todo se encuentra en constante inestabilidad, inseguridad, fluidez y movimiento?

El ego siempre está cambiando superficialmente. Solo modifica uno o dos detalles de nuestro estilo de vida, por ejemplo, cuando abandonamos ciertos hábitos dañinos: vicios groseros, despreciables e inaceptables socialmente. Sin embargo, el ego continúa en otro nivel. Pero, al no percibir el peligro de otros vicios más sutiles, no llegamos muy lejos.

Por ejemplo percibimos el peligro de la drogadicción, el alcohol, el tabaco, el consumo desenfrenado, etc. Pero no percibimos el peligro de los pensamientos desenfrenados, automáticos y reactivos. Tampoco percibimos el daño que causa el deseo psicológico. Aceptamos estas dos serpientes como si fueran mascotas y, con ello, sentenciamos nuestra propia ruina.





Los límites del pensamiento y la libertad

La nueva espiritualidad está formada por hombres que piensan, pero que perciben los límites del pensamiento. Conocen su lugar. Utilizan el pensamiento cuando es necesario y útil. No se identifican con él, ni permiten que domine sus mentes y corazones.

Son libres, no porque hayan vencido los «deseos de la carne», ni porque sean buenos o virtuosos. Son libres porque han descubierto una LIBERTAD que no es «de este mundo», pues no fue forjada por el pensamiento. Es la libertad de los hombres que han vencido su ego no por la fuerza, el esfuerzo, la disciplina o el conflicto, sino por la comprensión y la percepción de la VERDAD. Y la verdad no pertenece a nadie.

Nadie puede darla ni transmitirla porque la verdad no es un objeto, ni mucho menos un puñado de conocimiento, ni siquiera una experiencia extrasensorial. Es la verdad de lo que somos. De nuestra vida cotidiana. De nuestro egoísmo. De nuestros motivos secretos y fuerzas impulsoras que influyen y dan forma a nuestras vidas. Es la verdad sobre nuestros miedos, deseos y expectativas. Es la verdad sobre la ilusión y el peligro de vivir bajo el dominio del ego.





El lema de la nueva espiritualidad: ¡Ven y verás!

La nueva espiritualidad no predica nuevos credos, ni nuevos "ismos", ni nuevos mitos, ni nuevos dioses, ni siquiera nuevas teorías metafísicas ni explicaciones sobre lo que es trascendental a nuestros sentidos.

La nueva espiritualidad se basa en el encuentro del hombre consigo mismo, con su propia vida, con su propia verdad. Más allá de todo concepto, opinión, dogma, postura, pensamiento y creencia. La nueva espiritualidad sí requiere una nueva actitud. Ya no se trata de creer para ver, ni de ver para creer. ¡Sino de "VEN Y MIRA"!

Este nuevo hombre encontrará en su interior una dimensión inexplorada que siempre ha existido, pero que ha olvidado, permaneciendo así abandonado. Para entrar en esta dimensión, debe despojarse de todos sus conceptos, prejuicios y todo lo que representa el mundo. De lo contrario, la puerta no se abrirá. Solo aquellos que tengan el valor de lanzarse al abismo de lo DESCONOCIDO podrán vivir plenamente este nuevo momento.

Esto no significa que la persona deba abandonar su capacidad de razonamiento y pensamiento. Sino que permita que sus energías se equilibren para que el orden se establezca naturalmente en su interior. Existe un orden universal superior, tanto fuera como dentro de nosotros.

Está presente en el macrocosmos y el microcosmos del ser humano, así como en los átomos y las moléculas. De este modo, del mismo modo que ordena, coordina, organiza y mantiene los ciclos de la naturaleza, de los mares, de los planetas, las galaxias, del cosmos, de los átomos y del propio cuerpo humano, también lo hará en la mente de quienes se hayan liberado de la ilusión de controlarlo todo.

El ego es caos, desorden, fragmentación, y mientras permanezca en la ilusión de mando, el Orden Interior de lo Desconocido no se establecerá.





Erradica el miedo para ser libre

La nueva espiritualidad se fundamenta en la búsqueda y el encuentro del ser humano con esa fuerza, orden o dimensión que reside en su interior. Habrá miedo. Es cierto. Porque estamos acostumbrados a controlarlo todo, aunque este control sea simplemente una cómoda ilusión.

El miedo es uno de los mayores males que aquejan a la humanidad. La nueva espiritualidad prioriza la erradicación del miedo. Esta es una misión difícil, casi imposible, porque le tememos a todo. Tememos arriesgarnos, tememos aprender, tememos perder nuestro ego, tememos no ser nada. Pero no somos nada, por mucho que no queramos serlo.

La muerte, la enfermedad, la vejez, la miseria, el deterioro, las crisis y las pérdidas están ahí para recordarnos a diario que no somos nada, que no podemos hacer nada, que no controlamos nada.





El orden cósmico existe independientemente del hombre

El universo, con sus leyes maravillosamente perfectas y eternas —incomprensibles para nuestra mente humana—, está ahí para darnos un mensaje: no necesita a los seres humanos para ser lo que es. Por lo tanto, la razón nos dice que debe haber una fuerza que mantiene, sostiene y crea todo en él.

Sea lo que sea, cualquiera que sea el nombre que le demos: energía, poder, nada, luz, espíritu, Tao, Dios, Jehová, Alá, Brahman, Krishna. La lección es clara: así como hay un control y un orden que crea, organiza, armoniza, mantiene y destruye todo en el universo, también debe haber una fuerza que mora en el interior del ser humano y que también aporta orden, armonía y equilibrio a su ser interior.





Quietud y silencio: atributos de esta nueva dimensión

En la nueva humanidad, los hombres marcharán cada vez más hacia el encuentro con esta dimensión interior. No a través de la mente, ni del pensamiento, ni del deseo, pues estos caminos ya han demostrado ser erróneos. No pueden llevarnos a la morada de esta Fuerza Suprema, Eterna y Desconocida.

Solo en el silencio natural de sus propias mentes. Solo a través de la meditación y el autoconocimiento directo, real, objetivo y verdadero. Solo cuando el hombre encuentre su quietud interior y permanezca en ella, esa Fuerza Creadora comenzará a moverse y actuar de forma natural y espontánea.

Morir al ego, a lo conocido, al pasado es el mismo mensaje que el maestro nazareno nos enseñó hace más de dos mil años: El hombre se entrega en las manos del Padre, se entrega a Jesús, a Krishna, a su Luz Interior; ¿qué importan el nombre y el símbolo?

Morir para renacer del agua y del espíritu —símbolo de renovación y purificación— para convertirse en un ser pleno, libre y verdaderamente FELIZ. He aquí, ha llegado la hora en que los muertos se levantarán de sus tumbas. Estábamos muertos cuando no conocíamos la verdadera vida.

La vida del ego es muerte, miseria y dolor. En las tumbas depositamos todo lo que está muerto. Allí, en nuestro inconsciente, yace toda la podredumbre, todos los residuos de nuestro pasado, todos nuestros restos psicológicos. Ha llegado el momento de levantarnos, de despertar a la vida, ¡a la verdadera Vida!





La percepción de "lo que es" en la atemporalidad del aquí y ahora

Quien quiera venir, que venga y vea. No en el futuro, sino en el aquí y ahora. En la percepción clara, directa y objetiva de "LO QUE ES" reside la liberación. No necesitas hacer nada, practicar nada, participar en nada, ni pagar nada. No podemos alterar ni cambiar "LO QUE ES". Solo "ELLO" puede alterarse a sí mismo.

Percibir "LO QUE ES" es liberarse de la ilusión del ego, del "falso yo", de la ilusión, de maya. Pero, ¿qué es este "LO QUE ES"? Los judíos lo llaman JEHOVÁ: ¡EL QUE ES, EL QUE FUE Y EL QUE SERÁ! Los taoístas lo llaman TAO, los budistas lo llaman Buda, los hindúes lo llaman Brahman. Pero también se le conoce como LA FUERZA SUPREMA, EL PODER SUPREMO, LO ETERNO, LO INTEMPORAL, LO DESCONOCIDO.

No lo postergues. Olvida el pasado y el futuro. ¡Concéntrate en el presente eterno y libérate de toda ilusión! Este es el manifiesto de la NUEVA ESPIRITUALIDAD, el NUEVO HOMBRE y el NUEVO MAÑANA que comienza AHORA.










LAS VIDAS PASADAS INVESTIGADAS POR CHARLES LEADBEATER


(Este artículo fue escrito por el investigador Gregory Tillett.)



Aunque la investigación de Charles Leadbeater sobre las vidas pasadas de los miembros de la Sociedad Teosófica había comenzado en la década de 1890, fue con sus investigaciones sobre las vidas pasadas de Krishnamurti que este tema se convirtió en una de sus principales ocupaciones y en una obsesión para muchos de sus seguidores.

Leadbeater fue autor de numerosos artículos sobre las vidas pasadas de miembros de la Sociedad Teosófica, junto con algunas otras personalidades eminentes.


La historia de esas investigaciones

En abril de 1909 comenzó una serie en la revista 'The Theosophist' titulada "Desgarres en el velo del tiempo" que ofrecía una descripción gráfica de las encarnaciones pasadas de varias personas, la mayoría de las cuales permanecieron anónimas bajo «Nombres Estelares».

Esas vidas abarcaban un período comprendido entre el 22'662 a. de C. y el 624 d. de C., y contenían el tipo de material que resulta en una lectura cautivante.

Cada entrega era esperada con gran expectación por los teósofos, la mayoría de los cuales anhelaban verse representados, aunque fuera de forma secundaria, en alguna de esas aventuras.

Para más información sobre la extraña atmósfera, la expectación y el esnobismo que rodeaban el hecho de ser identificado en esas vidas pasadas, véase el libro "Las Últimas Cuatro Vidas de Annie Besant" de Arthur Nethercot, editada por Rupert Hart-Davis, en Londres, 1963, p. 202-201.

En 1913, muchas de esos artículos se recopilaron en un voluminoso libro de 500 páginas titulado "El hombre: de dónde viene, cómo y adónde va. Registro de investigaciones clarividentes sobre la prehistoria, la antropología y la cosmología con predicciones para el futuro". Editorial Teosófica, Adyar.

Quienes encontraban ese libro particularmente difícil para leer, podían obtener ayuda con el libro "Vade Mecum para el Libro El hombre: de dónde viene, cómo y adónde va" de A. Schwarez, Theosophical Publishing House, Adyar, 1914.

Para entonces, se habían utilizado unos 280 nombres estelares, aunque no todos se relacionaban con personalidades encarnadas, y poco más de cuarenta fueron identificados públicamente.

Las siguientes investigaciones dieron lugar al libro "Las vidas de Alcione: Una investigación clarividente de las vidas a lo largo de las eras de un gran grupo de servidores", dos volúmenes, Editorial Teosófica, Adyar, 1924.


El proceso de reencarnación podía ser observado por ocultistas con un desarrollo psíquico suficientemente avanzado, contemplando el transcurso de la historia humana registrado en los registros akáshicos. Esa era la labor de Leadbeater y la Sra. Besant más otros colaboradores.

Los frutos de la investigación de Leadbeater sobre vidas pasadas resultan una lectura fascinante. Su obra "El hombre: de dónde, cómo y adónde" incluye un relato de las encarnaciones de un pequeño grupo de destacados teósofos en la Luna, cuando habitaban cuerpos similares a los de los monos y servían a quienes ahora son los Maestros.

Diversas relaciones complejas, que para los cínicos resultan desconcertantes, se desarrollaron a lo largo de miles de años. En el año 40'000 a. C., por ejemplo, Leadbeater era la esposa de Annie Besant, y entre sus hijos se encontraban Krishnamurti, Nityananda y más de diez personas. Miles de años después, la señora Besant se casó con Nityananda, la hija de Leadbeater con su esposa. En Perú, alrededor del año 12'000 a. C., Leadbeater se casó con Francesca Arundale, con quien tuvo hijos: Basil Hodgson-Smith, Bertram Keightley y A.P. Sinnett, y adoptó a George Arundale.

El nivel de detalle y complejidad de la información se aprecia en el siguiente extracto de datos genealógicos sobre la vida en Perú, alrededor del año 12'000 a. C. Este extracto proviene de tres páginas dedicadas a esa vida y contiene únicamente información de este tipo.

« Urano se casó con Hesperia y tuvo tres hijos: Sirio, Centauro y Alcione, y dos hijas: Acuario y Sagitario. La esposa de Sirio era Slpica, y sus hijos fueron Pólux, Cástor y Vegan, y sus hijas, Alcestis y Minerva. Fides fue un hijo adoptivo y se casó con Glauco. Pólux se casó con Melpómene y tuvo tres hijos: Cirene, Apis y Flora, y dos hijas: Eroa y Camaleón. Apis se casó con Bootes, Eros con Piscis y Camaleón con Géminis. Vega se casó con Pomona y tuvieron un hijo, Ursa, quien se casó con Lacerta, y dos hijas: Circe y Áyax, esta última casada con Rex. La familia de Ursa incluía a Cáncer (hija), Alastor (hijo), Focea (hija) y Tetis (hijo). De estos, Alastor se casó con Clío y tuvo una hija, Trapecio, y un hijo, Marcab. »





Foto



Esta es una de las fotografías originales que me donó generosamente Russell (“Dick”) Balfour Clarke (1885-1981) en Adyar, 1979.

Ahí aparecen Dick Balfour Clarke, Irving Cooper, Fabrizio Ruspoli y Leadbeater (y su gato) trabajando en Las vidas de Alcyone, Adyar, 1911.

Irving Steiger Cooper (1882-1935) fue secretario de Leadbeater durante muchos años en India y Australia. Fue ordenado sacerdote de la Iglesia Católica Liberal en 1918 y obispo en 1919.

Don Fabrizio Ruspoli (1878-1935) fue oficial de la Armada Italiana (algunas fuentes indican teniente, otras vicealmirante), quien se unió a la Sociedad Teosófica en 1902 y se convirtió en un entusiasta colaborador de la causa.

Ruspoli ayudó a Leadbeater como secretario, transcribiendo sus dictados mientras realizaba sus investigaciones clarividentes sobre vidas pasadas.





Los nombres estelares

Es difícil saber si los nombres estelares elegidos para las personalidades en su encarnación pretendían corresponder a algún rasgo individual.

Las identidades de los nombres estelares, con la excepción de aquellos que consintieron en su publicación, permanecieron en estricto secreto. Los lectores podían consultar las listas incluidas en "El Hombre: de dónde, cómo y adónde" o en "Las vidas de Alcione", pero estas obras solo revelaban unos cuarenta nombres, muchos de ellos figuras históricas famosas más que teósofos vivos, por ejemplo Corona era Julio César, y Deneb era el décimo conde de Dundonald.

Otras figuras históricas notables honradas con su inclusión fueron Buda (llamado Mahaguru), Sir William Crookes (Aries), Lao-Tse (Lyra), Sir Thomas More (Vulcan) y la vizcondesa Churchill (Roxana).

Por supuesto, se conservaban listas privadas, que se ampliaban y circulaban de forma privada. Es de suponer que algunos de los incluidos en esas vidas pasadas no habrían deseado serlo, y además habrían objetado gravemente las acciones que se les atribuían y las características que supuestamente manifestaban en encarnaciones anteriores.

Si bien esas vidas pasadas ofrecían un amplio margen para la creación de héroes, también permitían la figura de villanos claramente definidos. Un gran misterio rodeaba a algunos de los villanos más evidentes, fácilmente identificables en cada vida como malvados y enemigos de los héroes teosóficos.

Los principales villanos eran Ursa, Cáncer, Hesperia, Lacerta y, el más malvado de todos, Escorpio. Este pequeño grupo se manifestaba en numerosas vidas como descontentos, alborotadores e instrumentos de los Poderes Negros. Mientras que otros surgían y desaparecían con diferentes encarnaciones —o como señalaron los escépticos, según complacieran o disgustaran a Leadbeater—, pero estos cinco permanecían sumidos en la maldad.

La identidad de los cuatro primeros es relativamente clara: la Dra. Elizabeth Chidester o Robert Dennis (Ursa), el Sr. Knothe (Cáncer), la Sra. Helen Dennis (Hesperia) y la Sra. Kate Davis (Lacerta). Todos ellos son los «villanos» que acusaron a Leadbeater en Estados Unidos en 1906 por inmoralidad.

Scorpio ha sido identificado con la Dra. Eleanor Hiestand-Moore, pero por mucho que Leadbeater la odiara por sus virulentos ataques en Theosophic Voice, la revista que ella fundó con ese único propósito, siguió siendo una figura improbablemente insignificante.

Es mucho más probable que Scorpio se mantuviera como un villano misterioso y nunca especificado, reconocible en cualquiera que desempeñara ese papel en cualquier momento, una sutil amenaza para cualquier posible enemigo que pudiera sentirse incómodo al ser identificado de esa manera en los chismes teosóficos.

Los personajes principales se identifican en la siguiente tabla. Analizar el significado de los nombres que se les atribuyen es un ejercicio interesante y bastante provechoso.

George Arundale – Fides

Francesca Arundale – Spica

Annie Besant – Heracles

Esther Bright – Beatriz

Bhagavan Das – Capricornio

H.P. Blavatsky – Vajra

G.N. Chakravarti – Cetus

Alex Fullerton – Alastor

Basil Hodgson-Smith – Vega

Alfred Hodgson-Smith – Tifis

Hubert van Hook – Orión

Weller van Hook – Aldebarán

Sra. van Hook – Aquiles

Jinarajadasa – Selen

W.Q. Judge – Focea

Krishnamurti – Alcione

Fritz Kunz – Rigel

C.W. Leadbeater – Sirio

G.R.S. Mead – Marcab

Nityananda – Mizar

Narayianiah – Antares

H.S. Olcott – Ulises

Sra. Marie Russak – Helios

Johan van Manen – Aletheia

James Wedgwood – Lomia

B.P. Wadia – Polaris

Ernest Wood – Xulón


Diversas listas privadas de nombres estelares circularon dentro de la Sociedad Teosófica, especialmente durante el apogeo de las «Vidas»; algunas de ellas se consultaron en los Archivos y la Biblioteca de la Sociedad Teosófica en Adyar.

Además, las anotaciones manuscritas en ejemplares de "Las vidas de Alcione" y "El Hombre: de dónde, cómo y adónde" conservados en la biblioteca de Adyar proporcionaron información adicional, al igual que el material archivado en los Archivos de la Sociedad Teosófica en Adyar.

De los aproximadamente trescientos nombres estelares empleados, solo unos cuarenta se publicaron con los nombres correspondientes con su actual reencarnación.

Arthur Nethercot, en su investigación para la biografía de la Sra. Besant, descubrió la identidad de más de 90 personas.

Gregory Robertson, quien me acompañó como asistente de investigación durante la mayor parte de mi estancia en Adyar, y durante un tiempo después de mi regreso a Sídney, identificó todos los nombres estelares excepto uno («Escorpio») mediante una laboriosa y meticulosa comparación de listas publicadas e inéditas. Véase "La identificación de personajes en Las vidas de Alcione" de Gregory Robertson, publicación privada, Sídney, 1980.

Aunque se barajaron varias hipótesis sobre la identidad de «Escorpio», es evidente que Leadbeater lo conservaba como una amenaza que podría utilizarse contra un enemigo concreto.


He recibido una copia de un duplicado, el documento no tiene fecha, pero parece datar de mediados de la década de 1920.



Si esto le parece complicado al lector, debió parecerles aún más complicado a quienes trabajaban en la compilación de esas vidas pasadas. Ernest Wood recordó:

« Cuando el número de personas en las vidas pasadas superó las trescientas, la lista se cerró ya que la investigación se había vuelto inmanejable. Yo llevaba un registro donde anotaba cada nombre estelar y su posición con respecto a los demás personajes en todas las vidas.

Con este registro, ayudé al Sr. Leadbeater a compilar sus tablas, informándole de la información. Le indicaba los periodos durante los cuales un personaje podría estar desaparecido, para poder localizarlo y tenerlo en cuenta durante todo el periodo que abarcaban las investigaciones.

Considerábamos que el uso de dicho registro era totalmente legítimo para ahorrar energía psíquica, aunque privaba a las vidas pasadas de cualquier valor probatorio para quienes conocíamos el proceso. »





Listados

Además del registro, se compilaron enormes diagramas genealógicos que mostraban las interrelaciones entre individuos en vidas específicas. También se prepararon «cuentas» que mostraban el número específico de relaciones de un individuo con otro personaje a lo largo del periodo de esas vidas pasadas.

Julia Somner compiló "Un estudiante traza la vida de Alcione" (1910) con los nombres estelares impresos y columnas para que el estudiante completara con los nombres de los parientes y las relaciones.

Mary Lutyens le mostró al autor un diagrama preparado para mostrar a su madre (Lady Emily Lutyens) en el esquema de encarnaciones; es un documento enorme y complejo.

Una de las pocas fotografías que muestran a Leadbeater sonriendo es donde también lo muestra sosteniendo uno de esos árboles genealógicos. De izquierda a derecha, Ernest Wood, la Sra. Gertrude Kerr, Leadbeater, la Sra. Dorothy Jinarajadasa, el Dr. Raimond van Marle.




Si así alguien podía tener la certeza de haber sido hermano de Krishnamurti dos veces, primo ocho veces y haberse casado con él una vez. La cercanía a Alcione significaba cercanía a los Maestros y desarrollo espiritual; por lo tanto, era importante.

Algunos teósofos incluso afirmaban que había sido descendiente o cónyuge de los propios Maestros.

Se preparaban árboles genealógicos detallados para las personas más importantes, que proporcionaban datos sobre los intrincados detalles de sus vidas desde el presente hasta hace unos doscientos mil años.

Lo siguiente representa una parte de un árbol genealógico preparado para Sirius (el propio Leadbeater).


Sujeto A – Últimas 20 Vidas

Duración promedio de la vida en la Tierra 66 años y un tercio

Periodo promedio entre encarnaciones: 1208 años y medio

Fecha de nacimiento – Lugar – Raza – Sexo – Edad – Entre vidas

A. C.

23.650 – Norteamérica – IV.1 – M – 56 – 929

22.665 – Norteamérica – IV.2 – M – 64 – 1.135

21.466 – Poseidonis – IV.3 – M – 84 – 1.826

19.556 – Bactria – IV.4 – M – 71 – 1.276

12.095 – Perú – IV.3 – M – 82 – 1.266

10.747 – China – IV.4 – M – 79 – 1.050

9.618 – Poseidonis – IV.5 – F – 54 – 1262

1907 – Arabia – Vol. 2 – M – 45 – 1338

524 – Grecia – Vol. 4 – M – 70 – 2301

D. C.

1847 – Inglaterra – Vol. 5 – M


El principal interés en las vidas pasadas se centró en el grupo de teósofos conocido como «El Grupo de Servidores». Véase el libro "The Band of Servers" de C. W. Leadbeater, Theosophical Publishing House, Adyar, 1924.

Estos representaban la élite de la evolución humana, que renacía para prepararse para la nueva Raza Raíz, y figuraron de manera prominente en esos listados; se conocían unos 250 nombres para ellos, aunque esta cifra no se consideraba definitiva.

Los participantes en "Las vidas de Alcione" incluían 161 hombres y 91 mujeres, la mayoría británicos (86), indios (59) o estadounidenses (43). Solo unos pocos provenían de Australia (14), aunque se encontraron más allí una vez que Leadbeater se estableció en Sídney.

El resto procedía de Holanda y las Indias Orientales Neerlandesas (13), Francia (13), Italia (8), Rusia (5), Alemania (4), con algunos españoles, birmanos, suizos y parsis.

El Grupo de Servidores representaba la vanguardia de la evolución futura en este planeta, reunidos en esta vida como resultado de su estrecha relación y devota dedicación a los Maestros en el pasado.





El único relato contado por Besant

Jinarajadasa sugirió que la Sra. Besant escribió solo una vida, la número 28:

« Su estilo difiere del de las vidas escritas por Charles Leadbeater. … Los versos finales también son de una intensidad gráfica, esos versos no podrían haber sido escritos por el narrador pragmático y sin dramatismo que era el Sr. Leadbeater. »
(Investigaciones clarividentes de Ernest Wood por C.W. Leadbeater y “Las vidas de Alcíone”, p.28)





Publicaciones

Una pregunta fundamental sobre la reedición de las obras más importantes de Leadbeater surge en relación con los enormes volúmenes que recogen su supuesta investigación psíquica sobre las vidas pasadas de unas 300 personas.

Los libros "El hombre: de dónde, cómo y hacia dónde. Un registro de investigaciones clarividentes", Theosophical Publishing House, Adyar, 1913 (524 páginas) y "Las vidas de Alcíone. Una investigación clarividente de las vidas a lo largo de la era de un gran grupo de servidores", 2 volúmenes, Theosophical Publishing House, Adyar, 1924 (738 páginas), ambos atribuidos a Annie Besant y C.W. Leadbeater (aunque en realidad fueron escritos por Leadbeater).

Y a esto se puede añadir la serie, atribuida exclusivamente a Leadbeater: "El crecimiento del alma a través de la reencarnación", en cuatro volúmenes, Theosophical Publishing House, Adyar: Vidas de Erato y Spica (1941), Vidas de Orión (1946), Vidas de Ursa, Vega y Eudox (1948) y Vidas de Ulises, Abel, Arcor y Vale (1950).

"El Hombre: de dónde, cómo y adónde" se publicó en 1913 y se reimprimió cuatro veces, con una quinta reimpresión abreviada en 1971. "Las Vidas de Alcíone" se publicó solo una vez (1924). Y una vez expirados los derechos de autor de las obras, se publicaron en diversas ediciones de bolsillo.


¿Por qué Theosophical Publishing House nunca ha reeditado estas obras en la actualidad?

La respuesta es probablemente porque comenzaron a recibir muchas críticas.






CRÍTICOS

Estas vidas pasadas no estuvieron exentas de críticas, aunque quienes participaron en ellas afirmaban que los críticos eran generalmente aquellos que habían sido excluidos.


William Hare

El crítico más franco y entusiasta fue William Loftus Hare, un teósofo británico. En una publicación posterior se analizarán las críticas, cuyos comentarios iban desde quienes sugerían que todo era una fantasía hasta quienes argumentaban que se trataba de un fraude deliberado.

En la revista 'The Occult Review' de febrero de 1923, William Loftus Hare criticó esas vidaspasadas en particular, y la obra clarividente de Leadbeater en general, afirmando que el material se refería a un período o lugar imposible de confirmar o refutar, o, si se refería a un período históricamente accesible, trataba de trivialidades que resultaban imposibles de verificar.

Hare señaló que hubo algunas excepciones notables cuando Leadbeater estaba dispuesto a distorsionar por completo la historia cuando le convenía, como en el caso de la fecha de nacimiento de Jesús en el 105 a. de C.




John Prentice

John Prentice, siempre un crítico acérrimo de Leadbeater, escribió un ataque contra sus investigaciones clarividentes de la historia en apoyo de las acusaciones de Hare (véase Dawn, 1 de noviembre de 1923).

Leadbeater había declarado en su libro "El Hombre: de dónde, cómo y adónde" (1913, p.486) que no existía publicado en otros libros la información que él estaba revelando.

Pero Prentice en The Occult Review de septiembre de 1923 afirmó que el material para las vidas peruanas en el libro "El Hombre: de dónde, cómo y adónde" (1913, p.482-90) había sido extraído de los "Comentarios Reales sobre las Yucas del Perú" de Garcilasso de le Vega (escritos en 1609 y publicados en traducción al inglés en 1638, 1869 y 1871).

Estas críticas fueron notables, ya que suscitaron la única respuesta pública que Leadbeater haya dado jamás contra sus críticas. La revista The Occult Review de septiembre de 1923, publicó una respuesta del propio Leadbeater. Esto representó una notable desviación de su política habitual de no responder jamás a las críticas ni a los ataques; y por lo general eran sus discípulos quienes escribían para defenderlo.

En su carta, Leadbeater afirmó que simplemente había anotado lo que veía en los registros akáshicos y consideró la sugerencia de Hare de que había copiado material de otras fuentes como una "grave impertinencia", acusándolo de "una gran grosería de acusaciones infundadas de engaño". Esto, por supuesto, no respondía a la crítica de Hare.




Ernest Wood

Varios críticos de Leadbeater (entre ellos posteriormente Ernest Wood) afirmaron que esas vidas pasadas eran una falsificación, aunque no parecían utilizar ese término en su sentido habitual, ni siquiera legal, sugiriendo más bien que Leadbeater había extraído al menos parte del material, no de investigaciones clarividentes, sino de fuentes más mundanas.




Un parsi

Por ejemplo, un parsi señaló que en una de las vidas pasadas persas, Leadbeater había confundido los nombres masculinos y femeninos. Esta fue también una de las pocas reencarnaciones en las que Leadbeater proporcionó información tan sustancial como nombres propios.

El mismo parsi presentó lo que consideraba pruebas adicionales de fraude, diciendo:

« Una noche, el señor Leadbeater, con mucha vacilación, me dijo unas palabras en sánscrito, a las que me indicó que estaba escuchando. Según él, le resultaba muy difícil pronunciar con claridad palabras de idiomas extranjeros. Me preguntó si reconocía el idioma. Yo le dije que sí, era sánscrito, perfectamente reconocible.

Al día siguiente, este interesante hecho surgió en una conversación entre Wood y Leadbeater y el parsi, que estaba seguro de haber oído la frase en sánscrito en otro lugar.

En ese momento, la mirada del parsi se posó casualmente en un libro que estaba fuera de lugar en el estante. En el instante recordó que el pasaje del que hablaban estaba citado en ese libro, y el parsi exclamó: " «¡Pero! ahora lo recuerdo. Fue en este libro, 'El sueño de Ravana', que está fuera de lugar, donde leí esa frase".

Leadbeater, pareció confundido y comentó que el sirviente había estado quitando el polvo de los libros y desvió la conversación hacia otro tema. »
(Citado en "¿Es esto teosofía?" de Ernest Wood, Rider, Londres, 1936, p.139-141)

Ese parsi fue casi con toda seguridad B.P. Wadia.




Ferdinand Brooks

Si bien la mayoría creía, y algunos dudaban, una minoría ridiculizaba y disfrutaba recitando un extenso poema de F.T. Brooks que comenzaba así:

« En las Vidas, en las Vidas,
He tenido toda clase de esposos y esposas,
He muerto y renacido,
Muchos cuerpos he habitado,
Pero mi anatomía superior prospera.

En las Vidas, en las Vidas,
Hemos estado tan ocupados como abejas en sus colmenas,
Ya fueran árabes o turcos,
Anhelábamos trabajar,
En las Vidas, en las Vidas. »
(La Sociedad Teosófica y su Espectro Esotérico", p.283)




Conclusión

Aunque varios defensores de Leadbeater han intentado utilizar su obra "Química Oculta", por ejemplo, como prueba de la exactitud de su clarividencia, no parece haber comentarios equivalentes sobre los escritos de las vidas pasadas descubiertas por él, a pesar de que pretenden proporcionar una cantidad sustancial de datos históricos y científicos, algunos de los cuales, al menos, son susceptibles de evaluación crítica.


Fuentes:
https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/05/16/in-the-lives-in-the-lives/
https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/06/03/working-on-the-lives/
https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/06/19/whither-the-lives/
https://cwleadbeater.wordpress.com/2017/09/10/identifying-the-characters-in-the-lives-again/







OBSERVACIÓN DE CID

Es estúpido utilizar el libro "Química Oculta" para tratar de legitimar la clarividencia de Leadbeater y Besant porque ese libro está tan lleno de mentiras que la Sociedad Teosófica de Adyar ha preferido dejar de publicarlo, como también ha dejado de publicar los libros que relatan esas supuestas vidas pasadas descubiertas "clarividentemente" por Leadbeater y su equipo porque han resultado ser muy falsas.