TAISHA ABELAR Y FLORINDA DONNER FUERON KARATECAS






Taisha Abelar y Florinda Donner fueron las dos primeras brujas de Carlos Castaneda.

Taisha conoció a Castaneda por 1964, los dos estudiaban en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA).

Entre finales de 1967 e inicios de 1968, Taisha comenzó a practicar karate. 





TAISHA COMIENZA A ENSEÑAR KARATE

El periódico de la UCLA, "Daily Bruin", en su publicación del 7 de enero de 1971, anunció las clases de karate que Taisha comenzó a impartir:

«
SE FUNDA UN NUEVO CLUB DE KARATE PARA MUJERES

Se ha creado un nuevo club de karate para mujeres en el campus gracias a los esfuerzos de George Takahashi, cinturón negro 3er dan y asesor de karate de la UCLA.

Aunque el karate ha sido popular en la UCLA desde hace bastante tiempo, nunca ha habido una clase de karate dirigida a mujeres. Este nuevo club espera llenar este vacío proporcionando un entrenamiento específicamente adaptado a la constitución física y las capacidades de la mujer.

La clase será impartida por Annamarie Simko (el nombre original de Taisha), quien posee el cinturón negro de primer kyu y actualmente entrena en la Federación Americana de Karate, que es la filial oficial de la Asociación Japonesa de Karate.

Ella trabaja bajo la tutela del sensei Hidetaka Nishiyana, cinturón negro 7º dan, quien es el presidente de la Federación, y del sensei Yutaka Yaguchi, cinturón negro 6º dan. La señorita Simko comenzó su entrenamiento de aárate hace tres años con James Yabe, instructor del Club de Karate de la UCLA.

Todas las mujeres interesadas en desarrollar confianza, autocontrol, aplomo, equilibrio y fortaleza física y mental están invitadas a participar. El objetivo de la clase será alcanzar la perfección espiritual, mental y física.

No se requieren conocimientos previos de karate y la instrucción estará orientada a principiantes. Las clases de karate para mujeres se impartirán todos los jueves a las 17:00 h en el gimnasio femenino, sala 200, aunque próximamente se ampliará el horario. »
(Vol. No. LXXXII, No. 2, p.17)



Observaciones

1. El cinturón 1er kyu es el nivel más alto de cinturón marrón que un estudiante de karate alcanza antes del siguiente nivel, que es el cinturón negro primer dan.

2. George Takahashi, MA, también fue profesor de japonés en el departamento de Lenguas Orientales de la UCLA durante 1965-1971. Taisha también cursó literatura japonesa traducida en el verano de 1966.

3. Taisha pertenecía a un verdadero linaje cultural. Sus maestros de karate fueron:

Gichin Funakoshi, conocido como "el padre del karate moderno", muy influyente.
Nishiyama y Yaguchi fueron algunos de sus alumnos más destacados.
Yabe y Takahashi fueron alumnos de Nishiyama.
Maryann fue alumna de Nishiyama, Yaguchi y Yabe.






FLORINDA TAMBIÉN SE PONE A PRACTICAR KARATE

Florinda también se inscribió en la UCLA y por 1971 ella se involucró con Castaneda y Taisha.

En una charla ella mencionó que también practicaba en la UCLA el karate Shotokan, por lo que seguramente tomó las clases de Taisha.






FOTOS

En la revista Samurai Magazine, que fue la publicación oficial de la Federación Americana de Karate, en noviembre de 1974 se publicó un artículo firmado por Mauricio Hernández titulado “Karate y Mujeres” en el que aparecieron fotos de Taisha y Florinda practicando karate.






















Estas fotografías son una transgresión a la norma que Carlos Castaneda había establecido de no dejarse fotografiar.






ARTÍCULOS

Varios artículos se publicaron en la revista Samurai, firmados por Annamarie Carter (así se llamaba Taisha en ese entonces) y por Regine "Gina" Thal (así se llamaba Florinda en ese entonces).

En noviembre de 1974 se publicó un artículo firmado por Annamarie Carter y Regine Thal, en la página 30, titulado “Karate para Niños”.

En enero de 1975 se publicaron los artículos de Annamarie Carter titulados “Formación de instructores en la perfección de la forma”, pág. 34, y “Karate para mujeres y hombres como ‘no personas’”, pág. 20, este último coescrito con Beverly Evans.

En marzo de 1975 se publicó el artículo de Annamarie Carter titulado “Las artes marciales de China”, pág. 18.






ANUNCIO DE MÁS CLASES

El periódico de la UCLA, "Daily Bruin", en su publicación del 5 de marzo de 1976, volvió a anunciar las clases de karate impartidas por Taisha:

«
KARATE FEMENINO OFRECIDO ESTE TRIMESTRE

Este trimestre se ofrece un curso de karate para mujeres, que hace hincapié en las técnicas y sus aplicaciones. El curso también abarca algunos de los principios filosóficos que sustentan el karate y otras artes marciales en general.

El karate, que literalmente significa "manos vacías" en japonés, es una forma de combate sin armas. Mediante el entrenamiento, se aprende un sistema de movimientos corporales destinado a desarrollar ciertas sensibilidades en la persona en su totalidad, así como a aumentar el éxito y mejorar la concentración. El entrenamiento de karate también proporciona una forma vital de defensa personal, según Annamarie Carter, quien imparte la clase.

Tradicionalmente el karate se ha considerado una actividad masculina, pero recientemente ha comenzado a atraer a mujeres. Sin embargo, a las alumnas les resulta difícil integrarse por completo en una clase predominantemente masculina, por temor a perder su feminidad o a no poder seguir el ritmo del entrenamiento riguroso.

La clase se imparte los jueves a las 17:00 en el gimnasio femenino, sala 200. Se anima a todas las mujeres interesadas a asistir, independientemente de su experiencia previa. »
(Vol. No. XCVII, No. 39, p.3)






MENTIRAS DICHAS POR TAISHA

Posteriormente en el taller que se efectuó en la Ciudad de México en agosto de 1997, Taisha dijo que los brujos de Don Juan la obligaron a tomar judo para endurecerse, pero que ella cambió a karate por sugerencia de Don Juan porque la usaban demasiado para practicar lanzamientos.

Pero esa aseveración es falsa porque los datos históricos muestran que ella no conoció ni a Don Juan ni a sus brujos.

Lo más seguro es que Taisha y Florinda se pusieron a practicar karate por petición de Castaneda.


Por otra parte, Taisha afirmó en su libro "Donde Cruzan los Brujos" que a inicios de los setentas ella pasó varios años en México recibiendo entrenamiento por parte de los brujos del grupo de Don Juan, pero eso es falso porque en realidad ella estaba en esos años muy inmersa en la UCLA y en sus clases de karate.

Y además Taisha buscaba publicidad para sus actividades a pesar de las supuestas advertencias que Don Juan le había dado a Castaneda sobre la necesidad de que los hechiceros debían borrar su pasado.










¿CONVIENE IMITAR A LOS MAESTROS DE ESPIRITUALIDAD?



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)




EL PAPEL DEL SEGUIMIENTO Y LA IMITACIÓN
EN EL CAMINO ESPIRITUAL

Hoy en día es común ver a personas repitiendo e imitando el estilo de los maestros, ya sean autoproclamados gurús o simples seguidores. El fenómeno de la imitación y el seguimiento es un tema complejo y de suma importancia.

Antes de Krishnamurti, seguir e imitar se consideraba normal e incluso necesario. Sin embargo, el joven indio cuestionó la necesidad de seguir, convirtiendo esto en uno de los puntos centrales de su enseñanza.

El siguiente artículo reflexiona sobre seguir e imitar y hasta qué punto esto puede ser positivo o negativo para el meditador. Esperamos que con esta reflexión, cada persona pueda llegar a sus propias conclusiones y formarse su propia opinión. ¡Que disfruten de la lectura!


Al aprender una profesión, es normal imitar a quienes tienen más experiencia. Por ejemplo, un escritor, un cantante, un pintor o un luchador comienzan sus carreras imitando el estilo de quienes les enseñaron y les precedieron. Solo después de alcanzar cierta madurez y experiencia desarrollan su propio estilo, imprimiendo así su sello personal en su obra.

¿Sigue el camino espiritual ese mismo patrón? ¿Es correcto imitar a los maestros y a los seres iluminados? ¿Hasta qué punto resulta beneficioso? ¿Y cuándo se convierte en un obstáculo para la evolución interior?

Obviamente, todo aquel que aprende necesita algún tipo de formación. Así funcionan las cosas, al menos en este plano de existencia. ¿Quién no ha pasado por un periodo de intensa búsqueda espiritual? Incluso grandes maestros como Buda y Jesús, que sin duda eran espíritus evolucionados, tuvieron que someterse a formación, estudios e investigaciones.

El misterio que rodea, por ejemplo, la vida de Jesús entre los 13 y los 30 años es famoso. El Evangelio no dice nada sobre ese periodo desconocido de la vida del maestro nazareno. Muchos investigadores afirman que estudiaba y se preparaba para su futura misión en escuelas y monasterios de la India. Y aunque existen muchos indicios, no hay pruebas concluyentes de esta afirmación, pero es una hipótesis bastante plausible.

Buda también, antes de la Iluminación, había estudiado libros sagrados y seguido a los famosos maestros espirituales de la época. Sin embargo tuvo que abandonar todo lo que había aprendido para seguir un camino muy personal. La pregunta es: ¿habría podido Siddhartha Gautama influir tanto en la humanidad si no hubiera seguido su propio camino? ¿O fue precisamente ese espíritu de rebeldía e innovación lo que lo hizo tan importante y único?

Quienes más se han distinguido en la historia espiritual de la humanidad no siguieron a nadie. Más bien, se siguieron a sí mismos: a su voz interior, a su intuición. Incluso si eso significaba ir en contra de todo y de todos. Incluso si significaba caminar solos por un sendero difícil y espinoso.

Krishnamurti y Ramana Maharish son ejemplos de «rebeldes espirituales». No tuvieron modelos a seguir. Tuvieron que ser sus propios modelos a seguir. No tuvieron maestros, excepto Dios, que les habló al corazón y los guió. Y sobre todo descubrieron que el camino es algo muy personal y único para cada individuo.

Krishnamurti, por ejemplo, es producto de una historia única y excepcional. Lo mismo ocurrió con la historia de Yogananda y Ramana Maharish. No hay dos historias iguales. Esto demuestra, una vez más, que la Verdad, a pesar de ser Universal, se manifiesta a cada persona de una manera peculiar. Y ahí reside su belleza y su fuerza.

De ahí la pregunta: ¿hasta qué punto nos limitamos a imitar a los maestros? ¿Adónde nos llevará esta imitación? ¿No sería más correcto encontrar nuestra propia verdad y nuestro propio camino? ¿Hay algo más ridículo que querer ser lo que "no eres"?

Ciertamente existe un período de imitación que es comprensible y aceptable hasta cierto punto. Sin embargo creo que llega un momento en que debemos encontrar nuestra propia verdad y nuestro propio camino. Debemos ir más allá de la mera aceptación y imitación para descubrir aquello que nos identifica y nos hace únicos en la historia de la humanidad. Debemos aprender a distinguir entre verdad, hechos, creencias y supersticiones, y construir nuestra propia visión del mundo.

Esto no significa ser ingratos con quienes nos precedieron y nos guiaron. Los maestros son nuestros grandes referentes y les debemos al menos nuestra gratitud y reconocimiento. Sin embargo debemos convertirnos en nuestros propios maestros, mediante nuestro propio mérito y esfuerzo.

El camino de cada persona es sin duda único. Cada maestro ha tenido una historia con contextos socioculturales muy específicos y diferentes. Por ejemplo una persona nacida en el contexto y la cultura brasileña no puede tener la misma visión que alguien nacido en la India. Si la tuvieran, sonaría falsa, extraña y forzada.

Por ejemplo, el brasileño Álvaro Thais, más conocido como "Inri Cristo", es un ejemplo exagerado de esto: él quiere imitar a Jesús en casi todo, incluso en el estilo de vestir típico de esa época. Algo patético, ridículo y absurdo. Incluso dentro del mismo contexto sociocultural, será imposible que dos personas tengan la misma visión de la Verdad.

Babaji, Lahiri Mahasaya, Yogananda y Sri Yukteswar, por ejemplo, vivieron en la misma época y compartieron la misma cultura; sin embargo, la diferencia en visión, comprensión y método entre los tres es enorme. Este hecho se destaca en varios pasajes del libro del propio Yogananda.

Por ejemplo, Yogananda consideraba fundamental la fundación de organizaciones espirituales, mientras que Lahiri Mahasaya siempre se opuso a la creación de tales organizaciones. Solía ​​decir: «Dejen que el aroma del Yoga se extienda naturalmente como el viento».

Sri Yukteswar tenía métodos mucho más severos y rígidos en cuanto al entrenamiento espiritual de sus discípulos. Yogananda, en cambio, era considerado mucho más cariñoso y flexible con ellos.


Por lo tanto se puede concluir que es imposible que existan dos caminos idénticos, dos visiones idénticas, incluso entre personas del mismo contexto cultural; imagínese entre culturas, sociedades, costumbres y épocas completamente diferentes.

La vida ideal de Ramana Maharshi, un sannyasin renunciante, no guarda semejanza con la de Krishnamurti, considerado burgués debido a su elevado nivel de vida. Nisargadata Maharaj, por ejemplo, comía carne y fumaba, a pesar de vivir en una sociedad que tradicionalmente desaprueba tales hábitos. Esto demuestra una vez más que el camino de cada persona es algo muy personal e íntimo.

La cuestión entonces no radica en seguir el ascetismo de Ramana, ni la vida disciplinada de Buda. Tampoco se trata de imitar los hábitos carnívoros de Nisarga, ni la vida cómoda y burguesa de Yogananda y Krishnamurti. Lo fundamental es que cada persona debe encontrar su propio camino y su propia verdad. Y esto estará influenciado —aunque uno no quiera admitirlo— por la historia de vida de cada individuo. De ahí el error de querer imitar y seguir a alguien al pie de la letra. De ahí la importancia de no seguir, no obedecer, no creer.

El viaje de cada persona es una obra de arte única e irrepetible, resultado de diversas influencias y factores sociales, genéticos y espirituales que nos conforman. Esta es la gran lección que la vida nos enseña a través de la diversidad de maestros con sus visiones y vidas tan diferentes. Pero ahí reside la belleza, la grandeza y el misterio de la vida. Parafraseando a Lao Tzu en el Tao Te Ching: existe diversidad, pero el fundamento de su unidad es misterioso.

Valoremos nuestro propio camino y nuestra percepción de la verdad, pues no se puede imitar ni repetir. Es precisamente donde te encuentras y refleja la suma de tus experiencias y vivencias. Nunca habrá otro Jesús, ni otro Buda, ni otro Krishnamurti, ni otro Ramana. Todos ellos son seres únicos y excepcionales, como tú, como yo y como todos los demás.

Querer ser como otro maestro es similar a un cantante aficionado que pretende convertirse, por ejemplo, en otro Elvis Presley, John Lennon, Michael Jackson o cualquier otro cantante famoso: sencillamente imposible. Todos somos producto de la historia, del tiempo y de una variedad de factores genéticos, sociales, históricos, espirituales, cósmicos, etc., que jamás se repetirán. Estos factores, en conjunto, han creado y siguen creando a la humanidad, y no al revés.






COMENTARIOS

Atenea: Tu texto es excelente. Es un mensaje que muchos necesitan recibir. Esta frase resume la esencia de la búsqueda o el camino espiritual: «Sin embargo, debemos convertirnos en dueños de nuestro propio destino, mediante nuestro propio mérito y esfuerzo». El problema es que, para muchos, esto es difícil; requiere trabajo.


Alsibar: Hola Antena, ¡muchísimas gracias por tu visita y tus comentarios! Es muy difícil, requiere mucho trabajo, ¡pero vale la pena! ¡Un cordial saludo!


Caatinga: ¡Mi magnífico y hermoso texto! Me inspiró, me conmovió en este momento. La iluminación sigue el patrón de la fertilización, del nacimiento solitario. Un camino de originalidad. Salvaje. Único. ¡Felicitaciones! ¡Namaskar!










LAS EXPERIENCIAS MÍSTICAS INVESTIGADAS POR MANUEL CARBALLAL




Manuel Carballal es un reputado investigador español especializado en lo paranormal, y sobre este asunto él publicó un libro titulado "Buscando a Dios Desesperadamente".




RESEÑA

En este video tienen una reseña de ese libro:







ENTREVISTAS

Los siguientes videos son diversas entrevistas que le hicieron a Carballal sobre este tema:























































BLAVATSKY Y LA MASONERÍA


 



FAMILIARES MASONES DE BLAVATSKY

En alguna parte leí que su bisabuelo fue masón y que en la biblioteca familiar que dejó había libros sobre masonería, pero no he podido confirmar esa aseveración.





¿BLAVATSKY FUE MASONA?

Blavatsky no fue masona en el sentido tradicional ya que ella no fue iniciada por una logia masónica, pero en cambio ella recibió reconocimientos honoríficos por parte de varias organizaciones masónicas en homenaje a su gran erudición que mostró en su obra "Isis Develada" (!877).

Ese año Blavatsky fue nombrada miembro honoraria del Antiguo y Primitivo Derecho de la Masonería por John Yarker quien la nombró 'Princesa Coronada 12° del Rito de Memphis y Mizraím', y recibiendo el grado 33° (que es el grado más alto).

Sobre estos honores masónicos que recibió Blavatsky, su hermana Vera Zhelikhovsky comentó lo siguiente:
 
« Los diplomas le fueron enviados por las Logias masónicas de Inglaterra y de Benarés (Sociedad de Saat-Baï), las cuales reconocían a Blavatsky su derecho a los grados superiores de sus fraternidades.
 
El primero iba acompañado por una rosa-cruz con rubíes, y el segundo por un ejemplar antiguo y de gran valor del Bhagavad Gita (que es un texto sagrado de la India). »
(HPB: un esbozo biográfico)



Aunque algunos individuos aseguran que Blavatsky si fue iniciada formalmente, no hay pruebas de ello y la mayoría de los registros indican que su membrecía a la masonería fue a través de títulos honoríficos.

Y es muy sorprendente de que los masones le hayan dado tal estatuto a Blavatsky porque en esa época (salvo casos muy excepcionales) las mujeres todavía no eran admitidas dentro de la masonería.

En 1882 la Logia Simbólica Escocesa hizo un intento modificando sus reglas e iniciando a quince mujeres, pero eso causó tanto revuelo en el mundo masónico que eso llevó a la revocación de todos los permisos para admitir mujeres en la masonería y al cierre temporal de esa logia francesa. Y no fue sino hasta una década después que en 1892 se volvieron a iniciar mujeres ya formalmente dentro de la masonería.

Pero Blavatsky quince años antes no solamente había sido admitida de manera reverencial dentro de la masonería, sino que además fueron varias logias quienes la invitaron, y no estamos hablando de logias pequeñas y marginales sino de logias importantes, respetadas y bien establecidas.

Y aunque Blavatsky tuvo el gran privilegió de ser masona antes que las demás mujeres, ella no fue una masona activa.






BLAVATSKY SABÍA MUCHO DE MASONERÍA

En los libros y artículos que Blavatsky escribió se percibe que ella sabía enormemente de masonería, y no solo conocimientos dados a los miembros novicios, sino también conocimientos reservados para los grados más elevados.

Y la gran erudición masónica que tenía Blavatsky también fue corroborada por varios masones, como por ejemplo el Doctor Jirah Dewey Buck quien sobre este asuntó escribió:
 
« Yo había pasado por treinta y dos grados de masonería, pero tanto en la masonería como en las religiones ortodoxas, había algo que me faltaba.
 
De hecho había tradiciones de "antiguos hitos", y que la masonería había sido originalmente dada al hombre "por Dios mismo", pero ¿qué eran realmente estos antiguos hitos, o cómo y cuándo la AG de TU se los había revelado al hombre?
 
No estaba por ningún lado para ser descubierto.
 
En otras palabras, estaba la evidencia de los glifos y el significado del simbolismo; y en ello mi primera pista real se derivó de lo que Blavatsky escribió al respecto»
(HPB: en Memoria de Helena Petrovna Blavatsky, p.41-45)







¿CUÁL FUE LA OPINIÓN DE BLAVATSKY SOBRE LA MASONERÍA?

En sus escritos Blavatsky en algunas ocasiones admira a la masonería y en otras ocasiones la critica.







¿CUÁL FUE LA ACTITUD DE BLAVATSKY HACIA LA MASONERÍA?

Blavatsky defendió a la masonería pero también explicó que con el tiempo se había enormemente deformado, y también reveló que los jesuitas se habían secretamente metido dentro de varias logias masónicas para deformarlas.

Y Blavatsky no quiso juntar las logias masónicas con las logias teosóficas porque ella explicó que esas dos instituciones manejan energías distintas y por consiguiente no es bueno combinarlas.






¿QUÉ EXPLICÓ BLAVATSKY DE LA MASONERÍA?

Aquí les voy a ir poniendo los artículos que vaya escribiendo o encontrando sobre lo que Blavatsky dijo acerca de la masonería y los masones:












ALFRED BARKER INDICA QUE MARTE Y MERCURIO NO FORMAN PARTE DE LA CADENA TERRESTRE



Alfred Trevor Barker fue un teósofo que transcribió las cartas que los maestros Kuthumi y Morya le escribieron a los ingleses Alfred Sinnett y Allan Hume, y al final de ese libro conocido como 'Las Cartas Mahatma', él añadió el siguiente texto donde dio su análisis acerca del debate que ha existido en el movimiento teosófico sobre si Marte y Mercurio forman si o no parte de la cadena planetaria terrestre (y en morado añadí mis comentarios).




MARTE Y MERCURIO

El Sr. Sinnett, en su obra póstuma 'Los Primeros Días de la Teosofía en Europa' reabre esta antigua controversia, y a lo largo de sus comentarios hace numerosas insinuaciones de carácter personal contra Madame Blavatsky, tan falsas como indignas hacia su antiguo colega.

(A mi me impresiona que hasta el final de su vida el Sr. Sinnett siguió insistiendo que Blavatsky estaba equivocada cuando claramente se percibe que fue él quien estaba errado.)

Por ejemplo, en el capítulo IX, página 92 ​​de dicho libro, tras señalar que Madame Blavatsky había declarado en su obra 'La Doctrina Secreta' que el Sr. Sinnett había cometido un grave error al representar a Marte, Mercurio y la Tierra como pertenecientes a la misma cadena planetaria, el Sr. Sinnett en esa misma página añade:

« La carta del Maestro de la que ella (HPB) pretende dar un extracto, no contiene lo que ella afirma y corresponde más bien a sus propias indagaciones pero de una versión maliciosamente mutilada de una carta originalmente dirigida hacia mí. »

En realidad, aquí se hace referencia a dos cartas distintas: la primera, dirigida al Sr. Sinnett, se cita en la página 163 del volumen I de 'La Doctrina Secreta'; la segunda, dirigida a la Sra. Blavatsky, se cita en la página 165; la primera está incluida en el presente volumen [de 'Las Cartas Mahatmas'], pero la segunda no.

(En la página 163 Blavatsky citó la respuesta que el maestro Kuthumi le dio al señor Sinnett, y en la página 165 Blavatsky transcribió la respuesta que el maestro le dio a ella donde el maestro declara que Marte y Mercurio no forman parte de la cadena terrestre. Al final de este artículo se los transcribo.)


En la página 94 del libro del Sr. Sinnett aparece lo siguiente:

« Finalmente, cuando... la Sra. Besant, gracias a la ampliación de sus propios conocimientos comprobó definitivamente que Marte y Mercurio pertenecen a nuestra cadena evolutiva [terrestre] y desempeñaban funciones en ella tal como yo las había descrito originalmente, ella publicó una declaración al respecto en la revista 'Lucifer', vol. XVII, pág. 271. »


Para comodidad de quienes no tienen acceso a los volúmenes de Lucifer, el pasaje al que se hace referencia se cita aquí íntegramente junto con una declaración anterior de la Sra. Besant sobre el mismo tema:

Extracto de la revista 'Lucifer' de noviembre de 1893, vol. XIII, pág. 206:

«
MARTE Y LA TIERRA

La aparente contradicción entre la enseñanza de los Maestros, tal como la expuso su mensajera directa, H.P. Blavatsky, y como la entendió el Sr. Sinnett, tiene una explicación muy sencilla. La clave reside en las palabras "Sistema Solar".

Si se considera que dicho término se refiere al sistema solar conocido por la ciencia occidental, la frase del Sr. Sinnett carece de sentido; pero al consultar la serie de cartas de la que se cita el pasaje aislado sobre Marte, se revela de inmediato el significado que se le atribuía a "Sistema Solar" en la correspondencia.

Naturalmente, recurrí a las cartas mismas —de las cuales poseo copias— para resolver el enigma, y ​​descubrí que el Maestro KH utilizaba el término en un sentido especial y muy preciso.

Él explica tres tipos de Manvantaras, Pralayas, etc.: universal, solar y menor. Un Manvantara menor se compone de siete Rondas, es decir, el circuito siete veces de una Cadena Planetaria de siete Globos. A dicha cadena pertenece nuestra Tierra. Un Período Solar consta de siete de dichas Rondas séptuples, es decir, cuarenta y nueve; siete de dichas Cadenas Planetarias componen un 'Sistema Solar'; en tres de dichas cadenas, nuestra Tierra, Marte y Mercurio, forman el Globo D.

El Globo D de la Cadena de Marte y el Globo D de la Cadena de Mercurio son visibles para nosotros, porque esas cadenas están suficientemente cerca de la nuestra en evolución, una detrás de nosotros, otra delante de nosotros, para que su materia afecte nuestros sentidos, mientras que las cuatro cadenas restantes están demasiado lejos en evolución como para tener suficiente en común con nosotros para ser visibles.

Marte y Mercurio tienen una relación especial con nuestra Tierra en toda la evolución del Sistema Solar, aunque no forman parte de la Cadena de la Tierra. Las otras cuatro Cadenas Planetarias que pertenecen a nuestro Sistema Solar están demasiado lejos detrás de nosotros o delante de nosotros como para que incluso sus Globos D sean visibles.

Otros planetas del sistema solar de la Ciencia, tal como se concibe en Occidente, no pertenecen al Sistema Solar de la Filosofía Esotérica; y es precisamente ignorar esto lo que ha provocado la confusión.

Un lector occidental, naturalmente, le da al término su propio significado, sin saber que en las enseñanzas se utilizaba con un sentido completamente distinto. Así pues, una vez más, encontramos que las doctrinas de los Maestros son coherentes entre sí.

Annie Besant. »



Extracto de la revista 'Lucifer' de diciembre de 1895, vol. XVII, pág. 271:

« La antigua discusión sobre Marte y Mercurio se ha reavivado recientemente en cierta medida en los círculos teosóficos, y se me ha pedido que diga si se ha arrojado alguna luz más sobre el tema.

En la revista Lucifer vol. XIII, pág. 206, escribí una explicación que parecía satisfactoria en lo que respecta a los documentos que tenía entonces en mis manos.

Yo estaba a punto de partir hacia la India cuando escribí ese párrafo y el Sr. Sinnett guardó silencio, a su manera generosa, durante mi ausencia; pero a mi regreso me mostró la carta original en la que se fundamentó la declaración de su libro 'Buddhismo Esotérico', la carta citada parcialmente en 'La Doctrina Secreta' (vol. I., p.187 [p.163 en la edición original]); esta carta fue una de las recibidas en los primeros tiempos y no se encontraba entre las que tenía copias.

Esta carta original no dejaba lugar a dudas sobre la declaración del Maestro al respecto, pues decía categóricamente que Marte y Mercurio forman parte de la cadena de la cual nuestra Tierra es el cuarto globo.

Como la Sociedad estaba entonces preocupada por el asunto del Sr. Judge, el Sr. Sinnett no deseaba que este tema se reviviera simplemente para justificarse, pero ahora no hay razón para que el asunto no se aclare.

Los hechos son estos: la cadena planetaria consta de los Globos A, B, Marte, Tierra, Mercurio, F y G, y alrededor de estos la gran ola de vida ha barrido tres veces y media, llegando a la Tierra por cuarta vez; la mayor parte de la humanidad pasó de Marte a la Tierra, y pasará de la Tierra a Mercurio.

Pero la clase dominante de la humanidad —y aquí hay un hecho que arroja algo de luz sobre las afirmaciones opuestas— no participó en esta evolución general. Llegó directamente a la Tierra desde otra región en un período mucho más tardío de la evolución, y nunca había estado en Marte.

Otro hecho, que HPB evidentemente tenía en mente, al escribir sobre esta cuestión, es que Marte también está involucrado en una evolución completamente diferente, sobre la cual no se puede decir nada públicamente.

Por lo tanto, es imposible aclarar el asunto a satisfacción de los estudiantes exotéricos, pero es justo que se declare públicamente que la afirmación del Sr. Sinnett está completamente respaldada por el original. carta. »


Se verá de inmediato que en la primera declaración (Lucifer, Vol. XIII) la Sra. Besant apoya principalmente la explicación dada en 'La Doctrina Secreta', mientras que en la segunda declaración (Lucifer, Vol. XVII) la Sra. Besant dice que la carta citada parcialmente en la página 163 de 'La Doctrina Secreta' afirma categóricamente "que Marte y Mercurio forman parte de la cadena de la cual nuestra Tierra es el cuarto globo".

(Es sorprendente lo manipulable que era Annie Besant.)



La carta a la que se hace referencia se encuentra entre las que dejó el Sr. Sinnett y por lo tanto es posible examinar los hechos a la luz del documento original.

El pasaje citado se encuentra en la página 176 [Carta 23b] de este volumen, en el párrafo numerado (23), y con el debido respeto a la Sra. Besant, cabe señalar que no hay nada en ese párrafo ni en el resto de la carta que pueda interpretarse como una afirmación categórica de que "Marte y Mercurio forman parte de la cadena de la cual nuestra Tierra es el cuarto globo".

Se ha señalado que Madame Blavatsky no fue precisa en su cita de la carta del Maestro, ya que ella añadió la palabra "etc." y omitió la palabra "aún". Algunos pretenden convencerse a sí mismos y a otros de que este hecho es suficiente para invalidar toda la exposición de H.P. Blavatsky sobre la enseñanza relativa a la naturaleza de las cadenas planetarias septenarias.

Pero debería ser evidente para todo estudiante que en realidad, en el peor de los casos, esta cita errónea invalida la hipótesis que Madame Blavatsky ofreció como posible explicación del malentendido del Sr. Sinnett, y deja completamente intacta la doctrina de la cadena septenaria con un solo globo físico, implícita en cada línea de 'La Doctrina Secreta' y que de hecho, es parte integral de la filosofía esotérica.

Como se afirma una y otra vez y desde todos los puntos de vista en estas páginas de 'La Doctrina Secreta' (Vol. I, p.162-9):

« Ni Marte ni Mercurio pertenecen a nuestra cadena. Son, junto con otros planetas, Unidades septenarias en la gran multitud de 'cadenas' de nuestro sistema, y ​​todos son tan visibles como invisibles son sus globos superiores. »
(p.164)


Y de nuevo:

« Además, la única Ley eterna despliega todo en la Naturaleza por manifestar según un principio séptuple; entre el resto, las incontables cadenas circulares de mundos, compuestas por siete globos, graduados en los cuatro planos inferiores del mundo de formación (los otros tres pertenecen al Universo Arquetípico).

De estos siete, solo uno, el más bajo y el más material de esos globos , se encuentra dentro de nuestro plano o medios de percepción, los otros seis se encuentran fuera de él y, por lo tanto, son invisibles al ojo terrestre.
. . .
Para aclararlo: se nos habla de los planetas —de los cuales solo siete eran considerados sagrados, por estar gobernados por los más altos regentes o dioses—, . . . que cada uno de ellos, ya sea conocido o desconocido, es un septenario, como la cadena a la que pertenece la Tierra; ... mientras que los globos superiores de estos planetas se encuentran en otros planos completamente fuera del de nuestros sentidos terrestres.
. . .
Estos compañeros invisibles corresponden curiosamente a lo que llamamos 'los principios' en el hombre. Los siete se encuentran en tres planos materiales y uno espiritual. (Considero que aquí hubo un error de imprenta ya que es al revés: los seis globos sutiles de una cadena planetaria se encuentran en tres planos solares espirituales, y el globo D o sea el físico está en el plano solar donde se encuentra la materia física.) »
(DS I, p.152-153)


Y en otra parte de la Doctrina Secreta se añade:

« Pero puede afirmarse que nuestro satélite es solo el cuerpo físico de sus principios invisibles. Dado que hay siete Tierras [o sea siete globos: uno físico y seis sutiles que componen la cadena terrestre], también hay siete Lunas, siendo la última [la más densa] la única visible; lo mismo ocurre con el Sol, cuyo cuerpo visible se denomina Maya, un reflejo, al igual que el cuerpo del hombre. “El Sol real y la Luna real son tan invisibles como el hombre real”, dice una máxima oculta. »
(DS I, p.179)



¿Podrían ser más claras las palabras?

Difícilmente y sin embargo durante más de treinta años la Sociedad Teosófica [de Adyar] se ha permitido difundir esta superstición engañosa, prefiriendo suponer que fue Madame Blavatsky quien no comprendió de qué ella escribía.

El misterio, después de todo, es tan claro como puede serlo. Las cadenas septenarias de Globos de las que tanto hablan los Libros de Texto Teosóficos son siete Unidades con principios, cada una con un cuerpo físico y seis principios superiores o más sutiles, invisibles a los sentidos ordinarios, pero que coexisten y se interpenetran entre sí.

Los estudiantes de astrología, al menos, pueden comprobar por sí mismos que la correspondencia entre el hombre y un planeta es exacta; pues así como los seis principios invisibles de un planeta se corresponden con los seis principios invisibles del hombre, los siete planetas sagrados se corresponden con la totalidad de los siete principios de nuestra Tierra, y por lo tanto del hombre.

¿Cómo es posible, entonces, que la teoría que atribuye a la Cadena Terrestre tres planetas físicos sea correcta desde cualquier punto de vista?

Es manifiestamente ridícula, porque si fuera cierta, implicaría, según la ley oculta de correspondencia, que el hombre también debe tener tres cuerpos físicos, lo cual es absurdo y demuestra que toda esa teoría es falsa de principio a fin.

La publicación de estas cartas brinda al estudiante la oportunidad de examinar toda la gama de la enseñanza teosófica a su luz, añadiendo a ello la facultad de la crítica, la más elevada y discriminatoria de la que es capaz.

Dicha facultad es impersonal; no critica ni hace acepción de personas, pues para ella las personas carecen de importancia. Pero con las ideas, con las doctrinas, tiene todo que ver, y si bien es inevitable que el uso de esta facultad por parte de los estudiantes de todo el mundo revele muchas discrepancias en las doctrinas teosóficas aceptadas hoy en día, es igualmente seguro que gran parte de esa enseñanza recibirá una confirmación irrefutable.

ATB






OBSERVACIÓN DE CID

Esa necedad por parte de la Sociedad Teosófica de Adyar de seguir respaldando el error mencionado por el Sr. Sinnett de que Marte y Mercurio también forman parte de la cadena planetaria terrestre se debe porque Charles Leadbeater también respaldó esa afirmación, y como Annie Besant creía ciegamente todo lo que decía ese individuo, ella cambió su posición y afirmó que esa aseveración era cierta.

Y como la Sociedad Teosófica de Adyar no quiere admitir que Leadbeater fue un inmenso charlatán y que Besant se dejó completamente engatusar por ese individuo, sus dirigentes prefieren continuar apoyando falsedades que confrontarse a esa triste realidad.







TEXTOS

A continuación les transcribo los textos señalados:

En la Doctrina Secreta, Blavatsky puso lo siguiente:

« [El Sr. Sinnett] preguntó: "¿Qué planetas, de los conocidos por la ciencia ordinaria, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos?"

Ahora bien, si por 'Sistema de Mundos' el consultante [o sea el Sr. Sinnett] se refería a nuestra cadena terrestre, entonces, por supuesto, era probable que la respuesta se malinterpretara, porque la respuesta fue:

"Marte, etc., y otros cuatro planetas de los que la astronomía no sabe nada. Ni A ni B, ni Y ni Z son conocidos ni pueden verse por medios físicos, por muy perfeccionados que sean." »
(DS I, p.163)


El Sr. Sinnett dice que ese extracto es una versión maliciosamente mutilada de la carta que el maestro Kuthumi le escribió. pero esa aseveración es incorrecta porque ya disponemos de los originales de esas cartas y efectivamente el Sr. Sinnett hizo esa pregunta y recibió esa respuesta; y ustedes mismos lo pueden comprobar si leen las Cartas Mahatma.

Sinnett preguntó:

« (23) ¿Qué otros planetas, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos, entre los conocidos por la ciencia convencional?

¿Son los planetas más espirituales —A, B, Y y Z— cuerpos visibles en el cielo, o son todos los conocidos por la astronomía de naturaleza más material? »
(CM 23a, p.148)


Y la respuesta del maestro Kuthumi fue:

« Marte y otros cuatro planetas de los que la astronomía aún no sabe nada.

Ni A, ni B, ni Y, ni Z son conocidos; ni pueden ser vistos por medios físicos por muy perfeccionados que estén. »
(CM 23b, p.176)


Ahí constato que el maestro Kuthumi consideró que la pregunta 23 era doble:

1) La primera pregunta fue "¿Qué otros planetas, además de Mercurio, pertenecen a nuestro sistema de mundos, entre los conocidos por la ciencia convencional?"  Y el maestro pensó que se refería a los planetas del sistema solar y por eso él respondió: [Aparte de la Tierra y Mercurio están] "Marte y otros cuatro planetas de los que la astronomía aún no sabe nada."

2) Y la segunda pregunta fue "¿Son los planetas más espirituales —A, B, Y y Z— cuerpos visibles en el cielo, o son todos los conocidos por la astronomía de naturaleza más material?" haciendo referencia a los globos más sutiles de la cadena planetaria, y por eso el maestro respondió: "Ni A, ni B, ni Y, ni Z son conocidos; ni pueden ser vistos por medios físicos por muy perfeccionados que estén."


Como ustedes lo pueden constatar Besant mintió cuando ella afirmó que "Esta carta original no deja lugar a dudas sobre la declaración del Maestro al respecto, pues decía categóricamente que Marte y Mercurio forman parte de la cadena de la cual nuestra Tierra es el cuarto globo."

Y aunque Blavatsky en su explicación añadió la palabra "etc." haciendo referencia a la Tierra, y omitió la palabra "aún", y también omitió la segunda pregunta que el Sr. Sinnett escribió, eso no quita el sentido general. Así que es grotesco que los adyardianos utilicen ese pretexto para tratar de renegar la crítica que hizo Blavatsky.

Y la respuesta que el maestro le dio a Blavatsky cuando ella le preguntó sobre este asunto es muy tajante al respecto ya que ella escribió:

« Al comenzar la presente obra, el autor [o sea Blavatsky] convencido de que la especulación sobre Marte y Mercurio era errónea, solicitó por carta a los Maestros una explicación y una versión autorizada. Ambas llegaron a su debido tiempo, y a continuación se presentan extractos textuales de las mismas.

". . . De nuevo, ambos (Marte y Mercurio) son cadenas septenarias, tan independientes de los señores y superiores siderales de la Tierra como tú eres independiente de los "principios" de Daumling (Tom Thumb) . . ." »
(DS I, p.165)