EL AMOR Y EL EGO


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)




AMOR, RENDICIÓN Y ÉXTASIS

¿Qué es el amor? ¿Es emoción? ¿Es sensación? ¿Es algo forjado por el pensamiento? ¿Podemos amar con propósito y consciencia? ¿Qué es la rendición? ¿Existe la rendición mientras existe el ego? Reflexionemos juntos sobre este fascinante tema.

El poeta y compositor de Minas Gerais, Paulinho Pedra Azul, dijo una vez: «El amor será hermoso si dos se convierten en uno».

Jesús, en el quinto Evangelio, afirmó: «Cuando hagáis de los dos uno, y cuando hagáis que lo de dentro sea como lo de fuera, lo de fuera como lo de dentro, lo de arriba como lo de abajo, y cuando hagáis que el varón y la mujer sean uno, de modo que el varón ya no sea varón ni la mujer mujer (...) entonces entraréis en el Reino».

Y la explicación es muy simple. El amor es la experiencia de la unidad con todo y con todos. Pero esto solo puede ocurrir en la completa ausencia del ego, debido a que el ego no puede amar. Es contrario a su naturaleza. ¿Cómo podría? El ego es interés, deseo, ambición, pensamiento, tiempo, limitación. Todo lo que hace el ego tiene un interés y un motivo detrás. Y lo que tiene interés y motivo es falso.

«Cuando hayas terminado todo lo que tenías que hacer, dirás: “Soy un siervo indigno; solo he cumplido con mi deber”», dijo Jesús en los Evangelios canónicos.

«Actuar con la intención de obtener algo es actuar desde la ignorancia», afirma Krishna en el Bhagavad-Gita.

En resumen: mientras exista el ego, no hay amor ya que uno es la negación del otro.  De esto se deduce una conclusión sencilla: mientras exista el observador —el pensador— no hay lugar para el amor.

El amor no es emoción. El amor no es sensación. El amor no es deseo. Si tu «experiencia» con el amor se reduce a estos tres aspectos, lo mejor es reflexionar sobre lo que realmente sientes. ¿Podría haber un malentendido? ¿No sería mejor observar este sentimiento, no a la luz del pensamiento, sino de la sabiduría, de la percepción directa, sin la interferencia de las palabras?

Sin duda, podemos descubrir la Verdad directamente por nosotros mismos y no según opiniones, sean cuales sean. La mente, el pensamiento, adora acaparar todo. En este supuesto «dominio» sobre todo, se siente segura y feliz, en la ilusión de haber comprendido. En la ilusión de sentir algo sagrado y valioso. Pero, ¿puede algo tan sagrado y puro, como el amor, ser tocado por el pensamiento?

Sabemos lo que es el pensamiento. Conocemos sus trucos, su astucia, su megalomanía. Es importante trascenderlo. Es importante que se extinga y muera de hambre. Solo entonces podremos vislumbrar algo verdaderamente sagrado y puro. Algo que llamamos Amor, pero que en verdad está más allá de toda clasificación, de toda palabra y denominación.

Tenemos tendencia a separar y clasificar el amor. Decimos que es sensual (eros) y fraternal (ágape). Pero ¿quién hizo esta división?

Lo hizo el pensamiento, y cuando el pensador deja de existir, ¿queda alguna división o clasificación? ¿O todo se reduce a UNO?

El Uno no significa sentir por tus amigos lo mismo que sientes por tu pareja. Significa que ya no existe el ego fragmentando y clasificando las cosas en términos de palabras y definiciones. Entonces cada cosa tiene su lugar, su ámbito y su función. Se establece un nuevo orden y una armonía que el pensamiento desconoce.

Entonces ya no confundirás el "deseo" con el amor. No confundirás el "apego" con el amor. Ni la "posesividad" con el amor. Ni los "celos" con el amor. Ni siquiera la "emoción" con el amor.

Muchos buscamos simplemente la sensación que proporciona el "amor". Pero eso no es más que un proceso biológico, resultado de la activación de proteínas en la química cerebral, como la serotonina y la dopamina.

Eso ya ha sido científicamente comprobado. Y cuando el cerebro deja de producirlas, ¿qué queda? 

Nada. Y por eso la gente se separa y se casa con tanta frecuencia. Siempre buscan nuevas sensaciones, intentando sentir la euforia que ese estado proporciona. Pero cuando el cerebro deja de producir esas sustancias, decimos: "El amor se acabó. ¡Tengo que buscarlo de nuevo!". Y pasamos la vida intentando sentirlo otra vez.

En general, nos engañamos pensando que la culpa es de la otra persona. Buscamos mil y una razones para justificar el fin de nuestros matrimonios y relaciones. Pero no existen relaciones eternas ni perfectas. Eso es una idealización. Una ilusión peligrosa y cómoda a la que nos aferramos porque no queremos afrontar la realidad.

Nada en este mundo del pensamiento es perfecto ni duradero. Todo lo que el pensamiento crea, toca y desea se transforma, se deteriora y muere, pues esa es su naturaleza. Aunque no quiera aceptarlo. Y no puede, pues es inherente a la naturaleza del ego desear continuidad, seguridad y comodidad.

Solo cuando el hombre se libera de los tentáculos del ego —que es el deseo de permanencia y continuidad— solo cuando el pensador —que también es ego— se extingue por completo, mediante la percepción de sus propias limitaciones y naturaleza, entonces puede surgir algo nuevo, original y verdadero.

En ese «algo» no hay mañana, ni pasado, ni futuro. En él, todo se vuelve claro y unificado. No hay lugar para lamentos, apegos, celos ni fragmentación. No hay lugar para sentimientos de posesión ni exigencias de ningún tipo.

Sé que muchos no me entenderán. Y con razón, pues solo conocemos la dimensión del pensamiento. Y de lo que hablo está más allá, lo trasciende. Y solo aquellos que alcanzan esta dimensión pueden «sentirlo», pues no pertenece al reino de las palabras ni de las definiciones.

El «pensador-ego» intenta acercarse a ello, dominarlo, poseerlo como lo hace con todo y con todos a su alrededor, pero no puede. Sencillamente porque ese algo está totalmente fuera de su alcance.

Cuando se disipan todas las barreras de la ilusión. Cuando los sentimientos de "yo" o "mío" ya no existen. Cuando, aunque sea por un instante, el hombre logra liberarse, abandonar el reino del pensamiento y del ego, entonces surgirá algo nuevo.

No intentes sentirlo. No intentes verlo. No intentes tocarlo, ni dominarlo. Algunos lo llaman rendición. No me gusta ese término porque da pie a muchos malentendidos. Si entiendes "rendición" como "alguien que se rinde o se entrega a algo o a alguien", te equivocas, porque la ilusión de la dualidad persiste. En la verdadera rendición, no hay nadie (yo, ego) que se rinda a algo o a alguien (Dios, Gurú).

El "AMOR" solo puede surgir cuando no queda nada en términos de ideas y conceptos. Así, solo con la extinción y superación de conceptos como «ego», «dios», «rendición» y «amor» podrá el ser humano percibir o sentir verdaderamente algo que trasciende el ámbito de acción del ego.

De lo contrario, nos engañaremos, nos drogaremos e hipnotizaremos. Y esto tendrá el mismo efecto que cualquier droga química que provoque placer, euforia, sensaciones y dependencia.

El amor es la negación de todo el caos creado y mantenido por el pensamiento fragmentado y fragmentador. Solo podemos acercarnos a él indirectamente y de forma negativa, es decir, comprendiendo lo que no es.

En cambio si intentamos contactarlo positivamente —a través de nuestro conocimiento, pensamientos y deseos— se nos escapará porque es lo único en el universo que no ha sido creado ni condicionado.

 Y solo al alcanzar el estado de no condicionamiento, de "purificación" total del pensador, del pasado y de lo conocido, puede emerger ese algo. Pero solo "emerge" cuando ya no estamos ahí para experimentarlo, explorarlo, usarlo a nuestro antojo.

En otras palabras: la verdadera rendición es una consecuencia natural de la extinción del ego. Solo cuando "este" renuncia a querer dominar, clasificar y disfrutar de todo,  entonces el AMOR (o sea la experiencia suprema de la Unidad) puede aflorar.

La relación hombre-mujer es simplemente una representación de esa Unidad enseñada por los grandes maestros, sabios y seres iluminados. La persona promedio solo alcanza Ananda, o el éxtasis de la Unidad, en los raros momentos de intimidad sexual. Pero los místicos y seres iluminados alcanzan ese estado de forma natural y espontánea.

El amor es la experiencia suprema de la Unidad, de la Totalidad, con uno mismo, con el otro y con el Universo.  Es la experiencia mística por excelencia porque  el ego, con su sentido de fragmentación y separación, deja de existir.

Pero ese estado no puede ser deseado ni buscado. Solo cuando, mediante la meditación y el autoconocimiento, el ser humano se libera de las ilusiones del ego, surge esa realidad.

Mientras exista algún movimiento de deseo y del ego —tanto a nivel consciente como inconsciente—, mientras haya búsqueda, esfuerzo o motivos, por sutiles que sean, el Amor no surgirá.

Llámalo Amor, Verdad, Dios, Cristo, Buda, como quieras. Da igual, pues está más allá de toda palabra, concepto y definición.










LO QUE CHARLES LEADBEATER DIJO ACERCA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL




Sobre este asunto, el investigador Gregory Tillett comentó lo siguiente (y en morado añadí mis comentarios):


Si bien los miembros de la Sociedad Teosófica de Adyar estaban tremendamente fascinados con la promesa de la pronta Venida del Señor Cristo-Maitreya, el Instructor del Mundo; en cambio el mundo se preocupaba por los eventos sombríos que se estaban produciendo en Europa y el 28 de julio de 1914 comenzó oficialmente la Primera Guerra Mundial. 

Quienes veían la guerra como un proceso totalmente indeseable y destructivo podían encontrar consuelo en las palabras de Leadbeater quien aseguraba que esa guerra formaba parte del Plan Divino para la Venida del Señor Cristo-Maitreya.

« Comprendan que esta Gran Guerra es parte de la preparación del mundo y que, por terrible que sea, existe otra cara de la moneda: el enorme bien que se está haciendo a las personas. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.479)

(Esa afirmación es una mentira debido a que "el Señor Cristo-Maitreya" no existe, puesto que fue un personaje ficticio inventado por Leadbeater para promover a Krishnamurti como el próximo mesías.)


Leadbeater proclamó que la guerra fue el resultado de la lucha de los "Señores del Rostro Oscuro" contra los Poderes que promovían la evolución, tal como lo habían hecho en la Atlántida unos 13'000 años atrás, y de hecho, «quienes lucharon en la Primera Guerra Mundial eran los mismos que lucharon en la Atlántida».

(Esta afirmación también es falsa ya que el maestro Kuthumi señaló que en la Atlántida lucharon magos blancos contra magos negros, mientras que en la Primera Guerra Mundial lucharon personas comunes.)





Bismarck

Leadbeater proclamó que Alemania estaba obsesionada con el mal y controlada por unos pocos "Señores del Rostro Oscuro", entre ellos Bismarck, con quien Leadbeater afirmó que había conversado extensamente en el plano astral.

(Ver "El lado oculto de las fiestas cristianas", p.466-470)

(Esta es otra mentira porque los datos históricos muestran que Leadbeater no poseía ninguna clarividencia.)


Según Leadbeater, Blavatsky enseñó que Otto von Bismarck (1815-1898), el estadista prusiano conservador que dominó los asuntos alemanes y europeos desde la década de 1860 hasta 1890 y orquestó una serie de guerras en la década de 1860 que unificaron los estados alemanes en un poderoso Imperio Alemán bajo el liderazgo prusiano, era un ocultista.

Blavatsky afirmó que Bismarck había colocado talismanes magnéticos en los cuatro puntos cardinales de Alemania para impedir la resistencia a los ejércitos alemanes.

(Ver "Australia y Nueva Zelanda: El hogar de una nueva subraza", Theosophical Publishing House, Adyar, 1916, p.66)


Y sobre este tema Leadbeater añadió:

« Lean la literatura alemana y verán perfectamente la dirección que ha tomado su pueblo durante más de cuarenta años. Debido a su intenso orgullo, a la enseñanza de la brutalidad y la fuerza, de la sangre y el hierro en lugar de la ley del amor, se han expuesto a esta terrible obsesión, y algunos de los grandes Señores del Rostro Oscuro han vuelto a ocupar su lugar entre ellos.

El príncipe Bismarck fue uno de ellos, como nos contó Madame Blavatsky hace mucho tiempo. En vida, trazó sus planes para la subyugación de Europa. Puede que nos alegremos de que no haya sobrevivido hasta nuestros días, pues sus planes eran mucho más astutos que los de quienes le sucedieron.

Hace mucho tiempo, Madame Blavatsky nos explicó que poseía un considerable conocimiento oculto y que, antes de la guerra con Francia, en 1870, había viajado físicamente a ciertos puntos del norte, el sur, el este y el oeste de Francia, donde había realizado algún tipo de conjuros o creado centros magnéticos con el objetivo de impedir una resistencia efectiva a los ejércitos alemanes. Sin duda, el colapso francés de entonces fue tan completo e inesperado que parecía requerir una explicación inusual. »
(La Gran Guerra, p.4)

(No he encontrado que Blavatsky haya dicho eso, por lo que seguramente esas aseveraciones fueron otra mentira inventada por Leadbeater.)






Leadbeater aborrecía a los pacifistas y estaba a favor de la matanza

A Leadbeater no le agradaban los promotores de la paz, a quienes consideraba "fanáticos bienintencionados pero ignorantes que hablaban de paz a cualquier precio".

La doctrina india de ahimsa, o no violencia, que inspiró a los teósofos a convertirse en vegetarianos, antiviviseccionistas y opositores al uso de pieles, no inspiró a Leadbeater a oponerse al asesinato de alemanes.

Sino que por el contrario, Leadbeater declaró:

« Yo afirmo hechos basados ​​en el conocimiento y no en suposiciones cuando digo que en realidad, es un acto de bondad hacia estos rufianes matar sus cuerpos, pues de esa manera podemos salvar sus almas de esta locura.

De hecho, ayudamos a llevar a cabo el entrenamiento que les demostrará que no deben dejarse engañar ni hipnotizar de nuevo, como lo han hecho esta vez. ... Son simplemente bestias salvajes peligrosas que deben ser devueltas a las tribus primitivas a las que pertenecen.
. . .
Y no solo es ventajoso para los alemanes y sus aliados primitivos morir, sino que también es ventajoso para los Aliados. Morir así es ganar, pues mediante ese acto supremo de autosacrificio logran un avance que de otro modo les costaría veinte vidas. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.481 y 483)

(Con esas declaraciones Leadbeater muestra su verdadero rostro: un inglés que ve a los germanos como enemigos y no como hermanos; y esto les muestra que contrario a lo que él pretendía, en realidad Leadbeater no tenía nada de espiritual.)



Según Leadbeater, la causa de la guerra no fue, a pesar de la opinión popular, política, sino un caso masivo de posesión u obsesión, cuyo "exorcismo" consistía en la matanza indiscriminada del enemigo:

« Lo más bondadoso que podemos hacer por ellos es destruir sus cuerpos físicos, para que se salven de crímenes aún más atroces, para que sus egos poseídos por el demonio sean liberados.

Tras su espantoso fracaso, quedaron libres para comenzar de nuevo a ascender por la escalera de la evolución desde las profundidades de la barbarie en las que habían permitido que sus seres inferiores cayeran. »
(El lado oculto de las fiestas cristianas, p.474)

(Leadbeater veía con buenos ojos matar a la gente.)






Los desvaríos de Leadbeater sobre la guerra

La guerra, al ser "una de las pruebas periódicas de Dios a su pueblo", debía considerarse un desafío y una "maravillosa oportunidad". Si no se superaba el desafío, los resultados posiblemente seguirían el funesto curso que condujo a la destrucción de la Atlántida, en la que según Leadbeater descubrió a traves de los registros akáshicos, murieron sesenta y cinco millones de personas en veinticuatro horas.

Pero Leadbeater confiaba en que los Aliados triunfarían, proclamándolos "en verdad, la Espada del Señor", porque se trataba de una "guerra santa". Y quienes morían como héroes tenían el gran consuelo de saber que podrían renacer en la nueva subraza, y Leadbeater lo explicaba siempre que expresaba su solidaridad con los teósofos cuyos hijos habían muerto.

Pero su labor era más sutil: patrullaba los campos de batalla con su cuerpo astral, acompañado por una tropa de "ayudantes invisibles" asistiendo a los recién fallecidos.

(Ver "El lado oculto de las fiestas cristianas", p.481)

(Leadbeater muestra la típica actitud ciega de afirmar que el bando al que perteneces el es "bueno" y "apoyado por Dios"; mientras que el bando opuesto son los "malos" y "dominados por las fuerzas oscuras".

Y esa afirmación que hizo de "ayudar con su cuerpo astral" es otra mentira porque Leadbeater no demostró poder desdoblarse astralmente.)



El coronel G.F. George Frederick Braund (1866-1915), comandante del 2.º Batallón, antiguo miembro de la Sociedad Teosófica de Adyar y de su Escuela Esotérica en Sídney, quien fue abatido a tiros en Galípoli el 4 de mayo de 1915 por uno de sus propios centinelas al no responder a un desafío, fue puesto al frente del "nuevo departamento de trabajo", es decir, los "ayudantes invisibles" durante la guerra, y colaboró ​​en la selección de aquellos entre los recién fallecidos que renunciarían a Devachan, o el cielo, y renacerían de inmediato.

El relato de Leadbeater sobre los "ayudantes invisibles" se encuentra en su libro con ese título, editado por la Theosophical Publishing Society, Londres, en 1896.

Y entre las otras almas que aceptaron un renacimiento rápido para colaborar en esa obra, se encontraban el rey Eduardo VII (1841-1910) y el general británico Lord Roberts de Kandahar (1832-1914), quienes durante la guerra renacieron como mujeres y se unieron al ejército.

(Esto último lo afirmó Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater, y lo que dijo se transcribió en la Carta para la EST n.º 11, diciembre de 1941, p.3-4)

(Lo más seguro es que esas afirmaciones también sean mentiras.)






Los textos de Leadbeater sobre la guerra

La guerra se convirtió casi en una obsesión para Leadbeater, quien habló extensamente sobre ella integrándola en su esquema para la evolución del mundo.

Entre sus escritos dedicados a ese tema están:


"La Gran Guerra" (The Great War), folleto de Adyar Nº 199, Editorial Teosófica, Adyar, 1916; reimpreso de The Theosophist, febrero de 1916, reimpreso en 1920.


"Una Visión Oculta de la Guerra" (An Occult View of the War), Theosophical Publishing House, Londres, 1916.


"La Llegada del Maestro del Mundo y la Muerte, la Guerra y la Evolución" (The Coming of the World-Teacher and Death, War and Evolution) es un libro de extractos de conferencias y escritos de Leadbeater, con contribuciones parciales de Annie Besant y otros autores. Selección y arreglos de Mary E. Rocke. Londres: G. Allen & Unwin, 1917.


"El Lado Oculto de las Fiestas Cristianas" (The Hidden Side of Christian Festivals), St Alban Press, Sídney, 1920. En particular la parte III titulada "Discursos durante la guerra".

Cabe destacar que esta parte no aparece en todas las ediciones de ese libro, aunque sí figura en el índice. Se eliminó de la versión revisada publicada en 1973. Presumiblemente esta sección se omitió por contener comentarios ofensivos. Por ejemplo:

« Estos soldados alemanes, bajo su actual obsesión, no son hombres, sino demonios; ningún ser maligno de los infiernos medievales imaginarios puede regocijarse más en la crueldad bestial que ellos. Lo más bondadoso que podemos hacer es destruir sus cuerpos para que se salven de crímenes aún más atroces. »
(p.474)


Pero por muy desagradables que resulten hoy en día, esos sentimientos eran los que Leadbeater defendía con vehemencia, y su racismo se manifestaba claramente en muchas de sus obras.


(Fuente: https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/11/06/leadbeater-on-world-war-i/)

 



CONCLUSIÓN

Este es un ejemplo más de lo mentiroso y desquiciado que era Charles Leadbeater.










LAS PARTES QUE COMPONEN A CADA PRINCIPIO DEL HOMBRE EXPLICADO POR GEOFFREY BARBORKA



Aquí voy a analizar lo que el teósofo Geoffrey Barborka dijo acerca de las diferentes partes que componen a cada uno de los siete principios que constituyen a los humanos y que son:

    -  Su espíritu divino (Atma)
    -  Su alma espiritual (Buddhi)
    -  Su mental (Manas)
    -  Su cuerpo de los deseos y las pasiones (Kama)
    -  Su cuerpo de vitalidad (Prana)
    -  Su cuerpo astral (Linga-Sarira)
    -  Su cuerpo físico (Sthula-Sarira)


Lo siguiente Barborka lo puso en la sexta sección del capítulo nueve de su libro "El Plan Divino".

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LOS 49 COMPONENTES

Barborka dijo:

En la Doctrina Secreta se menciona que:

« El Hombre necesita cuatro Llamas y tres Fuegos para serlo en la Tierra, y requiere la esencia de los cuarenta y nueve Fuegos para ser perfecto. »
(DS II, p.57)

Las cuatro Llamas están representadas por el cuaternario perecedero, o sea los cuatro principios inferiores: Sthūla-śarīra (el cuerpo físico), Linga-śarīra (el cuerpo modelo), Prāna (el principio de vida), Kāma (el principio del deseo).

Mientras que los tres Fuegos representan la tríada eterna, los tres principios superiores: Manas (el principio de la mente); Buddhi (el principio discernidor); Ātman (el principio universal).

Y la esencia de los cuarenta y nueve fuegos puede traducirse como los siete principios subdivididos en siete – el siete con el siete, 7 x 7= 49. En otras palabras, el “siete dentro del siete” representa los siete principios con sus aspectos septenarios, es decir, cada uno de los siete principios consiste de siete aspectos: 7 x 7= 49.



Observaciones

Así como cada plano de existencia está constituido por sub-planos, pues bien bajo la Ley de Correspondencia que dice que "como es arriba, es abajo; como es en lo grande, es en lo pequeño", también cada principio del hombre está constituido por sub-principios.

Y dado que la estructura esotérica del universo es septenaria, eso implica que cada principio está constituido por siete sub-principios.

Y puesto que tenemos siete principios en total, eso implica que en total el hombre está compuesto por 49 sub-principios (que en la Teosofía se los denomina "los 49 Fuegos").  







LOS SIETE COMPONENTES DE ATMA

Barborka dijo:

Para ilustrar este punto, consideremos al séptimo principio, Atman:

Dentro de una esfera pueden colocarse siete esferas representando el principio de Ātman, cada esfera representando un aspecto de Ātman.

Así está el:

Sthūla-śarīra, aspecto de Ātman
Linga-śarīra, aspecto de Ātman
Prāna, aspecto de Ātman
Kāma, aspecto de Ātman
Manas, aspecto de Ātman
Buddhi, aspecto de Ātman
Ātman, aspecto de Ātman




Cada principio puede ser enumerado de la misma manera, resultando en los cuarenta y nueve Fuegos.




Observaciones

Es preferible decir Atma y no Atman porque Atman es el principio más elevado del Universo (El Espíritu Divino Cósmico), y Atma (o sea tu espíritu divino) es un rayo de Atman.

Los instructores teosóficos casi no revelaron nada sobre los 49 sub-principios.

No me gusta que Barborka denomine a las diferentes partes que componen a Atma con los nombres de los siete principios porque eso genera confusión, aunque seguramente cada una de esas partes está asociada esencialmente con uno de esos principios.

Utilizar a Atma como ejemplo no me parece una buena idea porque casi no sabemos nada de Atma, y es por eso que yo prefiero utilizar al cuerpo físico, el cual si lo conocemos mucho mejor.

Yo intuyo que los siete sub-principios del cuerpo físico han de ser los diferentes sistemas que componen al cuerpo físico (el sistema oseo, el sistema respiratorio, el sistema nervioso, etc.).

Y posiblemente:

  -  el sistema oseo tal vez sea el sub-principio físico del cuerpo físico,
  -  el sistema respiratorio tal vez sea el sub-principio pránico del cuerpo físico,
  -  el sistema nervioso tal vez sea el sub-principio manásico del cuerpo físico,
  -  el sistema sanguíneo tal vez sea el sub-principio átmico del cuerpo físico,
  -  etc.

Y basado en esta ilustración, podemos considerar que las envolturas sutiles que componen al humano: su cuerpo astral, su cuerpo pránico, etc., también están compuestas por sus respectivos sistemas.

Lo cual hace un total de 49 sistemas (que en la Teosofía se los denomina "los 49 Fuegos").  


Ahora bien, hay que remarcar que los científicos consideran que existen doce sistemas biológicos que componen al cuerpo humano, y no siete.

Pero esto no contradice la enseñanza esotérica sino que expone un aspecto más profundo ya que si bien en un primer aborde se señala que la estructura oculta del universo es septenaria, en una enseñanza más profunda se revela que también es doceávica.










LA RELACION ENTRE LAS RONDAS Y LOS PRINCIPIOS DEL HOMBRE SEGÚN GEOFFREY BARBORKA



Aquí voy a analizar lo que el teósofo Geoffrey Barborka dijo acerca de las correspondencias que existen entre las siete envolturas que componen a los humanos y las siete rondas. Lo siguiente lo puso en la sexta sección del capítulo nueve de su libro "El Plan Divino".

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UN PRINCIPIO EN CADA RONDA

Barborka dijo:

En vista de lo que se ha explicado en las secciones anteriores, la relación de Rondas y Principios cubre la enseñanza, con especial referencia al Reino Humano, de que uno de los siete principios de los cuales está constituido el hombre se desarrolla completamente en una Ronda.



Observaciones

Pienso que Barborka quiso decir que cada uno de los siete principios que componen al ser humano:

    -  Su naturaleza divina (Atma)
    -  Su naturaleza espiritual (Buddhi)
    -  Su naturaleza humana (Manas)
    -  Su naturaleza bestial (Kama)
    -  Su cuerpo de vitalidad (Prana)
    -  Su cuerpo astral (Linga-Sarira)
    -  Su cuerpo físico (Sthula-Sarira)

Cada uno de ellos se desarrolla completamente en una de las siete rondas.

Pero yo no estoy de acuerdo con esa aseveración debido a que en las primeras rondas los humanos apenas se están formando.



El maestro Kuthumi explicó que:

« En la primera ronda el hombre es un ser etéreo – no inteligente, pero si súper espiritual [no como un gran iniciado, sino como un niño recién nacido]. Y en cada una de las subsiguientes razas-raíces, sub-razas y razas menores por las que pasa, él se desarrolla cada vez más en un ser encajonado o encarnado, aunque todavía es preponderantemente etéreo. Y al igual que el animal y el vegetal, el hombre en esta primera ronda desarrolla cuerpos monstruosos en correspondencia con la tosquedad del ambiente (el cual también es inicialmente etéreo).

En la segunda ronda el hombre es todavía gigantesco y etéreo, pero su cuerpo se hace cada vez más firme y condensado. Él se vuelve un hombre más físico, aunque todavía menos inteligente que espiritual, pues la evolución de la mente es más lenta y difícil que la de la estructura física, y la mente no se desarrolla tan rápidamente como el cuerpo.

En la tercera ronda el hombre tiene un cuerpo perfectamente concreto o compacto; en un principio con la forma de un simio gigante, y más inteligente (o más bien astuto) que espiritual. Porque en el arco descendente, él ha alcanzado ahora el punto en donde su espiritualidad primordial ha sido eclipsada o dominada por su naciente mentalidad. Y en la última mitad de esta tercera ronda, su estatura gigantesca decrece, su cuerpo mejora en textura (quizás el microscopio podría ayudar a demostrar esto) y se convierte en un ser más racional – aunque todavía sea más un simio que un hombre. »
(CM 14, p.87)


Entonces en las tres primeras rondas no pudieron haberse completado ninguno de los principios que componen al hombre. Y es por eso que considero que más bien en cada ronda se trabaja principalmente en un principio específico pero que éste va a seguir perfeccionándose en las siguientes rondas.






­¿QUÉ PRINCIPIO SE DESARROLLA EN CADA RONDA?

Barborka dijo:

Como esta es la Cuarta Ronda, el cuarto principio, Kama (el principio del deseo) está experimentando sus fases principales de desarrollo.



Observaciones

Dado que la cuarta ronda es donde más se densifica la materia, yo me inclino más a considerar que en la cuarta ronda se trabaja principalmente con el cuerpo físico.

Y dado que el maestro Kuthumi especificó que los humanos de la quinta ronda habrán desarrollado la sabiduría, y los humanos de la sexta ronda habrán desarrollado la espiritualidad, eso me hace concluir que en la quinta ronda se trabaja principalmente con manas, en la sexta ronda se trabaja principalmente con buddhi, y en la séptima ronda se trabaja principalmente con atma.

Lo que me lleva a considerar que tal vez en la primera ronda se trabajó principalmente con el cuerpo astral, en la segunda ronda se trabajó principalmente con el cuerpo pránico, y en la tercera ronda se trabajó principalmente con kama.







LAS PROGRESIVAS EMANACIONES DE LOS PRINCIPIOS
­  
Barborka dijo:

Aunque Atman se considera como el séptimo y último principio a desarrollar completamente, sin embargo es el principio originador desde el punto de vista de la emanación.

Con esto quiero decir que los siete principios son emanados, o desplegados, desde este principio universal.

De la misma manera los siete Principios-Elementos se han descrito como emanando desde el Principio-Elemento originador, Ādi-tattva. Similarmente, en el caso de un universo, emana o emerge desde su Punto Central originador – su Ātman o Paramātman.

Se ha afirmado repetidamente que Ātman es incapaz de funcionar o de manifestarse en el plano físico, por lo que debe hacer posible su presencia por medio de su upādhi que es el principio Buddhico.

Upādhi, generalmente se traduce como “un vehículo”, pero también puede traducirse como “substituto”, ya que el significado literal de la palabra es “aquello que se halla en el lugar de”, de aquí un “velo”, o el “velo del espíritu”, el cual Ātman emite para que pueda brillar a través de la emanación.

Sin embargo, aún Buddhi es incapaz de manifestarse o funcionar en el plano físico sin su upādhi, Manas, que emerge de Ātma-Buddhi.

Desde Ātma-Buddhi-Manas es emanado Kāma.

Desde Ātma-Buddhi-Manas-Kāma emerge Prāna.

Desde Ātma-Buddhi-Manas-Kāma-Prāna despliega a Linga-śarīra.

Y finalmente desde Ātma-Buddhi-Manas-Kāma-Prāna-Linga-śarīra es emanado Sthūla-śarīra.

A causa de este “descenso” emanacional debería estar claro que cada principio comparte no solo su próximo principio emanador, sino toda la serie de principios.



Observaciones

Concuerdo con lo que Barborka dijo acerca de las sucesivas emanaciones de los principios, y basándome en lo que dijo el maestro Kuthumi, considero que en la primera ronda se logró crear (aunque todavía estando en un estado muy rudimentario) a los seis principios sutiles; y solo el cuerpo físico se logrará crear posteriormente, no lo tengo claro si en la tercera o en la cuarta ronda.







EL DESARROLLO DE LOS COMPONENTES DE LOS PRINCIPIOS
­
Barborka dijo:

Expresado en un símbolo místico usado en las Estancias de Dzyan, el hombre es un Saptaparna (una “planta de siete hojas”), donde se desenvuelve un parna en cada Ronda.

Como la palabra parna significa "hoja", puede decirse que un parna simboliza un principio. Y en siete Rondas se desarrollarán todas las hojas.


Otra forma simbólica de expresar esta enseñanza se proporciona en el Comentario:

« El Hombre necesita cuatro Llamas y tres Fuegos para serlo en la Tierra, y requiere la esencia de los cuarenta y nueve Fuegos para ser perfecto. »
(DS II, p.57)

Las cuatro Llamas están representadas por el cuaternario perecedero, o sea los cuatro principios inferiores: Sthūla-śarīra (el cuerpo físico), Linga-śarīra (el cuerpo modelo), Prāna (el principio de vida), Kāma (el principio del deseo).

Mientras que los tres Fuegos representan la tríada eterna, los tres principios superiores: Manas (el principio de la mente); Buddhi (el principio discernidor); Ātman (el principio universal).

Y la esencia de los cuarenta y nueve fuegos puede traducirse como los siete principios subdivididos en siete – el siete con el siete, 7 x 7= 49. En otras palabras, el “siete dentro del siete” representa los siete principios con sus aspectos septenarios, es decir, cada uno de los siete principios consiste de siete aspectos: 7 x 7= 49.


En las palabras de un Comentario:

« Lo mismo tiene lugar con el hombre y con cada “hombre” (cada principio) en el hombre. »
(DS II, p.29)


En cuanto incumba al desarrollo evolutivo de un principio en una Ronda,

« Es sencillamente lo siguiente: Cada Ronda lleva consigo un desenvolvimiento nuevo y hasta un cambio completo en la constitución mental, psíquica, espiritual y física del hombre; evolucionando todos estos principios en una escala siempre ascendente. »
(DS I, p.162)


El siguiente diagrama sirve para indicar el desarrollo de un principio para cada Ronda, como también para representar los 49 Fuegos.

A mano izquierda se indican las Rondas, a mano derecha los Principios, uno para cada Ronda. Los principios están colocados en descenso emanacional, de modo que Ātman se representa primero. Las Rondas, sin embargo, están indicadas en orden de ascenso, indicando el avance o ascenso en espiral que está acometiendo durante el Ciclo de Necesidad, siendo una Ronda equivalente a una curva del ascenso en espiral.

Nuevamente, los siete principios están colocados horizontalmente, cada principio siendo representado por “siete” estrellas en forma de columna, estando seis estrellas “libres”, y la séptima “llena”. La “estrella llena” en cada columna sirve para mostrar el principio especial que se está desarrollando durante una Ronda.



Puesto que la Hueste de Mónadas Humanas en el presente está ocupada en seguir la Cuarta Ronda, en el ascenso en espiral, será evidente que el Cuarto Principio, Kāma, está sosteniendo su desarrollo preeminente.

Ya que la humanidad está ocupada en desenvolver la quinta fase principal de desarrollo, siendo esta equivalente a lo que se llama la Quinta Raza-Raíz, se está acentuando el aspecto Manas del principio Kāmico.

Durante la Sexta Raza, el aspecto Buddhico del principio Kāmico saldrá a la luz en el desarrollo. Entonces durante la Séptima Raza, el aspecto Ātman de Kāma recibirá su desenvolvimiento preeminente.


Durante la Quinta Ronda el principio Manásico se desenvolverá en todos sus aspectos séptuples.

En el diagrama las “estrellas libres” sirven para indicar los otros seis aspectos de cada Principio. La “estrella llena” representa el Principio plenamente desarrollado por la Ronda.

Sin embargo, una palabra de advertencia se agregará respecto a las representaciones diagramáticas: Un diagrama es útil para ilustrar un punto específico, aunque al mismo tiempo la representación diagramática puede extraviar respecto a otros aspectos de la enseñanza.

Así, sería erróneo considerar los 49 Fuegos como siendo partes diferentes y separables, una de la otra. La totalidad de los 49 Fuegos interpenetran a cada otro, al igual que se interpenetran los siete principios unos a otros. Son separados de esta manera únicamente para propósitos de estudio.

En el caso de los 49 Fuegos, representados así de manera diagramática, la ilustración sirve para llamar la atención al hecho de que algunos de los Fuegos han sido “encendidos” o desarrollados, particularmente aquellos que pertenecen a los principios inferiores.

Por otra parte los Fuegos de los principios superiores esperan su desarrollo o desenvolvimiento en futuras Rondas. De hecho, todos los Fuegos que pertenecen a las Rondas superiores están inactivos en el presente.

En cuanto a lo que atañe a sus principios superiores, el hombre todavía está a oscuras. Sin embargo, hay la posibilidad de efectuar esta iluminación. Ejemplos de esto aparecen en la tierra de vez en cuando.



Observaciones

No me gusta que Barborka a los sub-principios los denomine igual que a los principios porque eso genera confusión, aunque seguramente cada uno de esos sub-principios está asociado principalmente con un principio.

Los instructores teosóficos casi no revelaron nada sobre los sub-principios ("los 49 fuegos").

Yo intuyo que los siete sub-principios del cuerpo físico han de ser los diferentes sistemas que componen al cuerpo físico (el sistema oseo, el sistema respiratorio, el sistema nervioso, etc.).

Y por ejemplo, el sistema oseo tal vez sea el sub-principio físico del cuerpo físico, el sistema respiratorio tal vez sea el sub-principio pránico del cuerpo físico, el sistema nervioso tal vez sea el sub-principio manásico del cuerpo físico, etc.

Por lo que esto me hace considerar que la explicación que dio Barborka sobre el desarrollo de los 49 sub-principios a lo largo de las siete rondas probablemente no sea correcta.










APOLOGÍA DEL ATEISMO POR MAURICIO SCHWARZ





El periodista Mauricio-José Schwarz Huerta es ateo y él publicó los siguientes videos donde defiende al ateísmo:
 
 
 
¿Por qué soy ateo?

  

 




¿Qué me satisface de ser ateo?

 
 
 

 

 
HISTORIA DEL ATEISMO


El surgimiento del ateísmo



 
 

 

Breve historia del ateísmo

 

 
 

 
 
MENTIRAS SOBRE EL ATEISMO


La confusión que los creyentes tienen con el ateísmo




 
 
 

Diez mitos sobre el ateísmo




 
 
 

El ateísmo no es una religión

 
 
 

 
 
 
Mentiras que te cuentan sobre los ateos



 
 



Mentiras que se dicen sobre los ateos

 
 
 




EL TEMOR HACIA EL ATEISMO



El miedo al ateísmo


 
 




La persecución contra los ateos

 
 
 
 
 


El pavor al ateísmo militante





 
 

Charla sobre el ateísmo militante

 

 



 
ESCLARECIENDO DUDAS SOBRE EL ATEISMO


Un ateo responde a sus dudas sobre ateísmo

 
 
 
 
 
 
 
¿Qué se requiere para ser ateo?

 
 





 ¿Para qué vivir siendo ateo?

 
 

 

 

Ser ateo está bien