LA RELACIÓN QUE HUBO ENTRE CHARLES LEADBEATER Y ALFRED SINNETT




En su libro "Cómo llegó la Teosofía a mí" Charles Webster Leadbeater relató la convivencia que él tuvo con Alfred Percy Sinnett cuando Leadbeater era un joven cura que laboraba en una parroquia en el sur de Inglaterra.

En ese entonces Sinnett era un promotor importante de la Sociedad Teosófica y un miembro relevante de la Logia de Londres.



Leadbeater lee el primer libro de Sinnett

El primer libro teosófico que llegó a mis manos fue "El Mundo Oculto" del Sr. A.P. Sinnett. Lo vi anunciado en un catálogo de libros de segunda mano y me atrajo mucho el título, así que lo encargué de inmediato y tuve la suerte de conseguirlo.

Naturalmente, las historias que contiene me interesaron profundamente, pero su verdadera fascinación residía en los atisbos que ofrecía de un maravilloso sistema filosófico y de una especie de ciencia interior que realmente parecía explicar la vida racionalmente y dar cuenta de muchos fenómenos que había observado.




Leadbeater conoce a Sinnett

Le escribí una nota al Sr. Sinnett, sin atreverme a creer que realmente fuera el autor del libro que tanto me había impresionado. Su respuesta pronto disipó mis dudas y me invitó a ir a Londres a verlo. Acababa de regresar de la India y se alojaba temporalmente en casa de su suegra, la Sra. Edensor, en Royal Crescent, Notting Hill.

Me recibió con la mayor amabilidad y cordialidad, y por supuesto hablamos mucho de sus libros (pues para entonces también había descubierto "Buddhismo Esotérico") y de la maravillosa revelación que contenían.

Cuanto más oía hablar de la teosofía, más deseoso me sentía de aprender todo lo que se pudiera contarme; pero cuando mencioné la posibilidad de unirme a la Sociedad Teosófica, el Sr. Sinnett se puso muy serio y opinó que eso no sería apropiado, ¡dado que yo era clérigo!

Me pregunté más bien por qué la Sociedad discriminaba a los miembros del clero; y finalmente me atreví tímidamente a plantear la pregunta. El señor Sinnett respondió:

“Bueno, verá, tenemos la costumbre de debatir cada tema y cada creencia desde el principio, sin ningún tipo de prejuicio; y me temo que en nuestras reuniones es probable que escuche muchas cosas que le impactarán profundamente.”

Años atrás, ya había asistido a algunas de las conferencias de la Sra. Besant en el Salón de la Ciencia de Old Street, cerca de City Road, y pensé que después de eso nada de lo que pudieran decir los miembros de la Sociedad Teosófica me ofendería seriamente; así que le aseguré sonriendo al Sr. Sinnett que esperaba no ser ese tipo de clérigo y que estaría dispuesto a participar en cualquier debate que surgiera, independientemente de las creencias de los participantes.

Ante esto el Sr. Sinnett se relajó un poco e incluso dijo que si ese fuera realmente el caso, le complacería especialmente admitir a un clérigo; pero que antes de tomar una decisión tan decisiva debía consultar con su Consejo. Así que tuvimos que dejarlo ahí y regresé a mi parroquia rural a ochenta kilómetros de distancia, en Hampshire.

Sin embargo, al cabo de una semana recibí una carta del Sr. Sinnett en la que me comunicaba que la mayoría del Consejo había aprobado mi admisión y que si yo rellenaba los formularios necesarios, con mucho gusto me propondría personalmente.

Además, me aconsejó que visitara al Sr. G.B. Finch, quien probablemente respaldaría mi solicitud si le causaba una buena impresión. El Sr. Finch resultó ser tan amable como el Sr. Sinnett, y enseguida me notificaron que finalmente había sido aceptado como miembro de la Sociedad Teosófica, y que si lo visitaba en su casa una tarde determinada, podría ser iniciado. Para entonces, el Sr. Sinnett se había mudado a una casa propia en Ladbroke Gardens, y allí me dirigí puntualmente a la hora convenida.





Leadbeater se vuelve miembro de la Sociedad Teosófica

Descubrí que iba a ser iniciado en los misterios de la Sociedad Teosófica junto con otros dos aspirantes, el profesor y la señora Crookes. Ya entonces comprendí el honor de ser admitido junto a un científico tan distinguido, pues aunque el profesor Crookes aún no era Sir William, lo conocía como el descubridor del talio, el inventor del radiómetro y el apóstol de la materia radiante. Unirse a la Sociedad Teosófica era en aquellos tiempos una empresa bastante formidable.

Encontramos el amplio salón de la señora Sinnett abarrotado; de hecho, la asamblea se extendía hasta el rellano y un poco más arriba de la escalera. Calculo que habría unas doscientas personas presentes, incluyendo algunas con nombres muy ilustres, como el profesor Myers, C. C. Massey, Stainton Moses y otros.

Nos sentamos los tres juntos en un sofá en medio de la multitud, y el Sr. Sinnett, tras pronunciar una homilía sobre los objetivos y la labor de la Sociedad Teosófica, nos comunicó una serie de señales y contraseñas que nos permitirían reconocer a nuestros compañeros en cualquier parte del mundo. Estas señales y palabras han caído en desuso en la mayoría de los países, aunque creo que nuestra Presidenta [Besant] aún las proporciona a los candidatos que recibe en la India.





La Logia de Londres

Después de esto, falté muy pocas veces a las reuniones de la Logia, yendo a Londres casi todas las semanas. De hecho, el Sr. Sinnett fue tan hospitalario que me invitó permanentemente a cenar y pasar la noche en su casa en esas ocasiones, ya que vivía a ochenta kilómetros de distancia.

En esas cenas y en las reuniones que las seguían, conocí a muchas personas ilustres y escuché conversaciones muy interesantes e instructivas.



 

Leadbeater se vuelve el secretario de Sinnett

Tan pronto como tuve claros los principios fundamentales de la Teosofía, tal como la conocíamos entonces, y me propuse firmemente, aunque fuera a largo plazo, acercarme a los Pies del Maestro, sentí curiosidad por saber si no podía hacer algo para ayudar en la labor práctica de la Sociedad.

Le planteé esta pregunta al Sr. Sinnett, y él, en respuesta, abrió un gran cajón repleto de cartas y dijo:

"Todas estas son consultas sobre Teosofía; cada día me llegan a raudales desde todas partes del mundo. Me esfuerzo por responderlas, aunque con dificultad, y contesto unas pocas cada día; pero soy completamente incapaz de hacer frente a tal torrente. Ya estoy atrasado en este aspecto, y obviamente nunca podré ponerme al día, pues la pila de consultas pendientes aumenta constantemente día tras día. Si está dispuesto a hacerse cargo de este pequeño grupo y responderlas lo mejor que pueda, estará prestando un servicio muy importante a mucha gente."

Por supuesto, objeté que aún no sabía lo suficiente como para asumir el cargo de intérprete de la doctrina; pero él me contestó:

“Has leído todos los libros, has asistido a casi todas las reuniones; estoy seguro de que conoces la enseñanza tanto como yo. Además, es evidente que se trata de eso o nada. Con todo el trabajo que tengo que hacer, jamás podré ocuparme de ellos; mientras que tú, en la tranquilidad de tu parroquia rural, podrás estudiar al menos algunos; y, por supuesto, siempre podemos consultarnos sobre cualquier punto complicado que surja.”

Tenía razón al decir que había hecho todo lo posible por familiarizarme con esta maravillosa nueva enseñanza. Había leído sus dos libros, no una sino muchas veces, y creo que cada vez apreciaba más su valor y comprendía mejor las ideas que en ellos se exponían.

Así que llené una maleta con esas cartas (eran 437) y las llevé a Hampshire. Abordé la tarea con entusiasmo —recuerdo que solo me permitía cuatro horas de sueño cada noche— y finalmente logré leerlas todas. Fue una tarea bastante ardua, pues en aquellos tiempos no había máquinas de escribir, así que cada palabra de esos miles tuvo que ser escrita laboriosamente a mano.

Algunas preguntas eran fáciles, otras difíciles; en muchos casos, se requerían largas explicaciones, pues quien preguntaba parecía haber comprendido la instrucción de forma errónea; pero creo que hice lo mejor que pude.

Por supuesto, recibí muchísimas respuestas, de modo que aquel cajón lleno de cartas ocupó la mayor parte de mi tiempo libre durante muchos meses. Puedo decir que, como consecuencia de esa correspondencia, un buen número de nuevos miembros se unieron a la Sociedad, y también amplié considerablemente mi círculo de amigos, así como mi propio conocimiento teosófico, pues no hay mejor manera de aprender un tema a fondo que intentar enseñárselo a otra persona.

(Nota de Cid: las respuestas que Leadbeater y Sinnett dieron han de haber sido algunas veces malas porque los libros que escribieron contienen errores y mentiras.)





Sinnett ayuda a Leadbeater

En noviembre de 1884, Leadbeater se fue a Ceilán para laborar por la causa teosófica pero detestó la vida que él tenía en esa isla y le suplicó a su amigo Sinnett que le ayudara a regresar a Inglaterra.

Sinnett le ayudó con el pasaje de regreso, lo contrató para que fuera el tutor de su hijo, y lo hospedó en su casa durante dos años.

Sobre este asunto el Sr. Sinnett escribió lo siguiente:

« En 1889, nuestro hijo tenía doce años. Por aquel entonces, gozábamos de una buena posición económica. Se nos ocurrió que sería mejor para nuestro hijo que recibiera educación de un tutor teosófico en lugar de asistir a una escuela común, sobre todo porque se creía que tenía una constitución delicada. El señor Leadbeater parecía ser la persona idónea. Lo conocíamos y nos caía bien. Le escribimos ofreciéndole el puesto de tutor residente. »
(Los primeros días de la teosofía en Europa, p.98-99)


« Se comenzaron a hacer arreglos para traer de vuelta a Inglaterra al señor Leadbeater desde Ceilán en donde él se encontraba muy miserable, para que fuese tutor de nuestro hijo Denny, que ahora era un muchacho de 12 años de edad.
. . .
Ellos [ya que Leadbeater se trajo con él a un muchacho ceilandés de 13 años llamado Jinarajadasa] llegaron alrededor de la Navidad de 1889. »
(Autobiografía, p.42)



Jinarajadasa acerca de su estancia con los Sinnett relató:

« Siendo muchacho fui a Inglaterra y viví en la casa de los Sinnett por espacio de dos años. Aunque el Sr. Sinnett fue muy atento conmigo, sólo mantuvimos entre ambos una atención cordial.

Con el Sr. Leadbeater también siempre fue muy cordial, no obstante tuve muchas oportunidades para observar al Sr. Sinnett y conocer sus modales y costumbres, pues en 1884 fui admitido en el grupo Interno de la Logia de Londres como chela [discípulo] del Maestro y fui presentado en el Grupo intimo en el que se realizaban reuniones casi todos los domingos por la mañana en la biblioteca del Sr. Sinnett, donde se discutían diversos temas.
. . .
[El Sr. Leadbeater ganaba muy poco dinero pero] afortunadamente él conservaba algunas buenas prendas de vestir porque era de rigor que en las reuniones de la Logia de Londres, de la que el Sr. Leadbeater era el Secretario [y el Sr. Sinnett el Presidente] todos debían venir vestidos de etiqueta. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater, cap. 2)



A pesar que el maestro Kuthumi le había advertido al Sr. Sinnett que no se inmiscuyera en el espiritismo por los peligros que conlleva esa actividad, el Sr. Sinnett se puso a efectuar sesiones espiritistas.

La principal  médium que Sinnett empleaba era una mujer que llamaba "Mary", pero la asistencia de Mary disminuyó tras casarse en 1893 y cesó en 1898. De 1889 a 1894 Sinnett utilizó a Leadbeater como médium. En junio de 1894, Annie Besant fue admitida en el Grupo Interno de la Logia de Londres.

Leadbeater no era un médium, él solo pretendió serlo para que Sinnett lo siguiera ayudando, y embaucó a Sinnett transmitiéndole enseñanzas incorrectas pero que complacían a Sinnett, como por ejemplo asegurándole que Blavatsky se había equivocado y que él estaba en lo correcto Sinnett cuando afirmó que Marte y Mercurio también pertenecen a la cadena terrestre.





La clarividencia de Leadbeater

Leadbeater le hizo creer a su entorno de que estaba activando su clarividencia y también de que él estaba despertando la clarividencia de la Sra. Besant.

Y Sinnett se lo creyó:

« Tiempo después, cuando la señora Besant y Leadbeater ya habían desarrollado sus propias facultades psíquicas pudieron ser capaces de verificar el papel que juega Marte y Mercurio en la evolución de la familia humana [y que esos planetas pertenecen a la cadena terrestre]. »
(Autobiografía, p.41)


Al punto que hasta Sinnett le ayudó a Leadbeater a publicar su primer libro "El Plano Astral", el cual inicialmente lo publicó como el Volumen No. 24 de "Las Memorias de la Logia de Londres".

Pero en el blog les he demostrado que la clarividencia de Leadbeater era nula ya que todos sus "descubrimientos clarividentes" han resultado ser falsos. Y a Annie Besant él simplemente la embaucó, como lo constató Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater:

« En el verano de 1896, la señora Besant, Leadbeater y Jinarajadasa pasaron unas vacaciones en la casa de verano del señor y señora Bright en Shepperton sobre el Támesis donde ellos continuaron con sus investigaciones clarividentes.

Jinarajadasa tomó copiosas notas pero constató que Leadbeater hacia la mayor parte de la videncia mientras que la señora Besant solamente agregaba algún detalle adicional. »
(Tillett, The Elder Brother, p.65-66, extractos)





Leadbeater deja de depender de Sinnett

La participación de Leadbeater en la Logia de Londres finalizó cuando él se mudó a la casa de Avenue Road, Londres, ocupada por Besant y otros trabajadores teosóficos; y a partir de entonces Leadbeater recibió apoyo financiero de Besant y de sus propias publicaciones "teosóficas".

Sobre esto Sinnett escribió:

« La Sra. Besant fue admitida a petición suya a las reuniones de nuestro grupo de la Logia de Londres en junio de 1894. Hasta ese momento no se habían desarrollado sus facultades psíquicas. Leadbeater era uno de los elementos más importantes en nuestro grupo, siendo Mary desde luego el otro. Él había estado viviendo con el salario de un trabajo que yo le había conseguido en la oficina de Londres del periódico ‘Pioneer’.

No sé exactamente como surgió la idea pero pronto, después de la conexión de la señora Besant con nuestro grupo, Bertram Keightley le ofreció a Leadbeater que dejara su trabajo en el ‘Pioneer’ y se fuese a vivir a Avenue Road para apoyar el trabajo que se estaba llevando a cabo allí, ofreciéndosele un salario con el que pudiese vivir. »
(Autobiografía, p.48)





Sinnett se enemista con Leadbeater

En abril-mayo de 1906 estalló un escándalo de inmoralidad por parte de Leadbeater que lo obligó a tener que renunciar a su membrecía de la Sociedad Teosófica.

Y aunque Leadbeater y Sinnett ya no se veían porque Leadbeater estaba viajando por el mundo dando conferencias, este escándalo provocó que la amistad entre ellos se enfriara.

Sinnett fue parte de los miembros del Comité (la Junta Consultiva) que interrogaron a Leadbeater, y sobre este escándalo Sinnett escribió:

« Durante varios años antes, el Sr. Leadbeater había estado viajando alrededor del mundo especialmente en los Estados Unidos, dando conferencias.

Mucha gente en América pensó que sería una oportunidad favorable confiarle a Leadbeater el cuidado de sus hijos. Sin embargo de pronto comenzaron a circular horribles rumores en el sentido de que sus relaciones con los muchachos eran de carácter criminal.

Todo esto provocó una gran indignación y algunos de los que creyeron en esos rumores agitaron el asunto con determinación, pidiendo el consejo de la señora Besant y del coronel Olcott.

Alrededor del asunto creció rápidamente una nutrida correspondencia que aunque no se publicó, circuló ampliamente en copias escritas a maquina.

El coronel Olcott, encontrándose entonces en Europa, vino a Londres para tratar el asunto y convocó a un gran comité informal que él denominó ‘Junta Consultiva’ para que lo asesorara para tomar una resolución al respecto.

El señor Leadbeater asistió a la reunión cuyas deliberaciones fueron extremadamente desagradables. Leadbeater admitió francamente que a fin de salvar a los muchachos de lo que él consideraba el gran mal del deseo por el otro sexo, les enseñó lo que comúnmente se llama onanismo.

Habiendo sido interrogado por la Junta en la que había muchos que estaban en su contra, él admitió y dio detalles de sus enseñanzas los cuales eran claramente nauseabundas.
. . .
El Sr. Leadbeater tuvo que presentar su renuncia, la cual fue aceptada por la Junta. »
(Autobiografía, p.46-47)


Cuando Annie Besant fue electa presidenta de la Sociedad Teosófica de Adyar en junio de 1907, ella maniobró para que Leadbeater fuera reincorporado dentro de esa institución, a pesar de la protesta de muchos teósofos.





Posteriormente

Sinnett ya no volvió a ver a Leadbeater ya que este se fue a vivir: primero a Adyar, india; y luego a Sídney, Australia.

Pero Sinnett siguió creyendo que Leadbeater si era un gran clarividente, y por ejemplo cuando Leadbeater en sus libros afirmó que en Marte hay marcianos que cultivan flores, y que en Mercurio los mercurianos tienen que hacer grandes saltos para poder entrar en sus casas, el Sr. Sinnett se lo creyó completamente.








LA RELACIÓN QUE HUBO ENTRE ANNIE BESANT Y ALFRED SINNETT



En Londres la agrupación teosófica se llamaba la Logia de Londres y era dirigida por Alfred Sinnett.

Cuando Blavatsky se fue a vivir a Londres, ella fundó la Logia Blavatsky y todos los teósofos londinenses se fueron con ella, quedando solo unos pocos en la Logia de Londres (incluyendo a Sinnett) los cuales se mantuvieron distantes de Blavatsky.

Annie Besant conoció a Blavatsky pocos meses antes de que ella falleciera. Después de la muerte de Blavatsky, a Besant le pareció una buena idea incorporarse a la Logia de Londres.

Sobre su admisión el Sr. Sinnett escribió:

« La Sra. Besant fue admitida a petición suya a las reuniones de nuestro grupo de la Logia de Londres en junio de 1894. Hasta ese momento no se habían desarrollado sus facultades psíquicas. Leadbeater era uno de los elementos más importantes en nuestro grupo, siendo Mary desde luego el otro. »
(Autobiografía, p.48)


Ingresar a esa agrupación fue una pésima idea por parte de Annie Besant, porque a pesar que el maestro Kuthumi le había advertido a Sinnett sobre los peligros y errores del espiritismo, Sinnett se puso a practicar sesiones espiritistas.

Su principal médium era una mujer que él llamaba "Mary", pero empleó también otros médiums. Varios de estos médiums eran embusteros, y los auténticos lo comunicaron con entidades astrales embaucadoras que le dieron una falsa enseñanza esotérica.

Annie Besant ingenuamente creyó que esa "nueva aportación teosófica" era genuina, cuando en realidad está llena de errores y mentiras. Y para empeorar el asunto, ahí ella conoció a Charles Leadbeater quien es un inmenso charlatán que le hizo creer a la gente que había activando su clarividencia, y también que él estaba despertando la clarividencia de Besant.

Y Sinnett se lo creyó:

« Tiempo después, cuando la señora Besant y Leadbeater ya habían desarrollado sus propias facultades psíquicas pudieron ser capaces de verificar el papel que juega Marte y Mercurio en la evolución de la familia humana.
la señora Besant, en ese entonces en control de la revista "Lucifer" publicó una declaración vindicando los hechos reales, aunque es una lástima que las ediciones actuales de la "Doctrina Secreta" estén aún empañadas por este escandaloso pasaje, acerca de este tema. »
(Autobiografía, p.39-41)


Sinnett cometió el error de afirmar que los planetas Marte y Mercurio forman parte de la cadena planetaria terrestre. Blavatsky le corrigió ese error en su obra "La Doctrina Secreta", y Besant inicialmente respaldó a Blavatsky publicando un artículo en la revista "Lucifer" donde también ella afirmó que Marte y Mercurio no pertenecen a la cadena terrestre.

Pero posteriormente, ya ella encontrándose bajo la influencia de Sinnett y Leadbeater, ella cambió de opinión y publicó otro artículo afirmando que Marte y Mercurio si pertenecen a la cadena terrestre; lo cual les aseguro que es falso y les muestra a qué grado Besant sabía poco de Teosofía y ella era muy manipulable.

En el blog les he demostrado que en realidad Leadbeater no era clarividente puesto que todos sus "descubrimientos clarividentes" han resultado ser mentiras. Y a Annie Besant él simplemente la engatusó, como lo constató Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater:

« En el verano de 1896, la señora Besant, Leadbeater y Jinarajadasa pasaron unas vacaciones en la casa de verano del señor y señora Bright en Shepperton sobre el Támesis donde ellos continuaron con sus investigaciones clarividentes.

Jinarajadasa tomó copiosas notas pero constató que Leadbeater hacia la mayor parte de la videncia mientras que la señora Besant solamente agregaba algún detalle adicional. »
(Tillett, The Elder Brother, p.65-66, extractos)






Sinnett se alía con Besant

Sinnett colaboró con Annie Besant y el coronel Olcott para atacar a William Judge. Esto provocó la primera escisión de la Sociedad Teosófica.

El 27 de junio de 1895 el coronel Olcott (quien era el presidente de la Sociedad Teosófica) nombró al Sr. Sinnett vicepresidente de la Sociedad Teosófica Adyar, en substitución de William Judge.





Besant se va a la India

Para tener mayores posibilidades de volverse la nueva presidenta cuando Olcott falleciera, Besant se fue a vivir a la India donde se encuentra la sede central de la Sociedad Teosófica en Adyar.

Besant y sus secuaces inventaron que los Maestros se habían aparecido a Olcott cuando este estaba agonizando para que designara a Besant como su nueva sucesora.

Sobre este asunto Sinnett escribió:

« El coronel murió en Adyar en febrero de 1907, y yo recibí una carta de la señora Russak que entonces estaba en Adyar, describiendo manifestaciones de los Maestros alrededor de su lecho de muerte, pero ni mi esposa ni yo mismo creímos en la autenticidad de esas supuestas manifestaciones.
. . .
De acuerdo a las reglas de la Sociedad Teosófica, yo, como Vicepresidente fui investido con la autoridad del Presidente, hasta que el nuevo Presidente fuese electo. Entonces surgieron algunos problemas embarazosos.

Por carta el señor Davison que era el Tesorero me urgió desde Adyar a que delegara mi autoridad a alguien que estuviese allá, sugiriéndome que nombrara a Bertram Keightley, mientras que la señora Besant me envió un telegrama pidiéndome que la nominara a ella.

De acuerdo al relato de la señora Russak acerca de las manifestaciones fenoménicas de los Maestros, Annie Besant había sido nombrada como nuevo Presidente aunque en Adyar parecía reinar la confusión.

No creyendo en las supuestas manifestaciones no me pareció correcto consentir a su propuesta, mientras que el haber nombrado a Bertram Keightley, que era muy antagónico a ella debido a que estaba del lado de los enemigos más acerbos del señor Leadbeater, parecería ser ofensivo para ella. Así que opté por el camino intermedio, telegrafiando al señor Davison invistiéndolo con mi autoridad.

Fue así como tuvo lugar la así llamada ‘elección' del nuevo Presidente, pero no se presentó ningún otro nombre salvo el de la señora Besant, y simplemente se le pidió a la Sociedad aprobar o desaprobar esa nominación. »
(Autobiografía, p.46-47)






Besant despide a Sinnett

Sobre este asunto el señor Sinnett comentó:

« Ella hizo, sin embargo, lo que consideré y aún considero que fue un gran error. Ella invitó al señor Leadbeater a que emergiera de nuevo de su retiro y que se uniera a ella en Adyar, utilizando toda su influencia para inducir al Consejo General a que lo recibiera de vuelta en la Sociedad Teosófica.

Esta acción de su parte provocó una conmoción frenética en la Sociedad produciéndose de inmediato separaciones en muchas partes.

Ya se había desarrollado una relación tensa entre la señora Besant y yo mismo ... y aunque primero me confirmó como Vicepresidente, después de haber escrito mi artículo "Las Vicisitudes de la Teosofía", ella me pidió formalmente que abandonara el cargo. »
(Autobiografía, p.47-48)


« El 28 de junio de 1907 la señora Besant fue declarada Presidente de la Sociedad Teosófica habiendo recibido una abrumadora mayoría de votos: de 12'984 miembros 7'072 votaron por ella, 152 en contra de ella, y 5'760 no votaron.

Ella le pidió a Sinnett que abandonara el puesto de Vicepresidente por haber dudado que los Maestros se le hubieran aparecido a Olcott [quien fue el primer presidente de la Sociedad Teosófica para designarla a ella como su sucesora], y designó a Sir Subramania Iyer, un eminente juez indo, para que ocupara ese puesto. »
(Tillett, The Elder Brother, p.94) 


Respecto a la vuelta del señor Leadbeater a la Sociedad Teosófica de Adyar, el señor Sinnett dice que:

« Las personas que en este país [Inglaterra] adoptaron un punto de vista severo respecto a su conducta, estaban profundamente irritadas, incluyendo a muchos miembros de la Logia de Londres.

La misma Mary [Maude Scott-Elliott] estaba acremente indignada por su restauración en la Sociedad y su influencia con muchos miembros de la Logia de Londres era todopoderosa.

Yo no tenía resentimiento y no compartía exactamente sus sentimientos, pero cuando surgió la cuestión de votar en la Logia de Londres, el voto fue absolutamente unánime a favor de retirarnos de la Sociedad Teosófica.
. . .
La Logia no quería disolverse sino continuar independientemente con un nuevo nombre. Es así como se formó la Sociedad Eleusina, a principios del año de 1909. »
(Autobiografía, p.49)






Besant reincorpora a Sinnett

Pero la animosidad solo duró dos años:

« En julio de 1911 el señor Sinnett decidió regresar a la Sociedad Teosófica. La señora Besant le ofreció el puesto de Vicepresidente, el cual él aceptó gustosamente.
. . .
El señor Sinnett desbandó la Sociedad Eleusina, y reconstituyó como antes la Logia de Londres, ligada directamente con Adyar. »
(Ransom, Historia de la S.T., p.392)


« La Sociedad Eleusina sólo duró uno o dos años. El problema de Leadbeater en lo que respecta a la Sociedad en términos generales se había prácticamente disipado.
. . .
Yo mismo sentí que era absurdo que permaneciera fuera del gran movimiento que yo había tenido el privilegio de comenzar en el Mundo Occidental, y discutiendo el asunto con la señora Besant en el curso de su visita a Londres en 1911 ... descubrí que ella también quería que yo regresara, lo cual hice y fui reinstalado en mi antiguo puesto de Vicepresidente. »
(Autobiografía, p.49)






LA VIDA EN MARTE SEGÚN ALFRED SINNETT




1. Alfred Sinnett tenía la creencia errónea de que Marte y Mercurio forman parte de la cadena planetaria terrestre.

Esto hizo que Sinnett concluyera que la humanidad que actualmente se está desarrollando en la Tierra anteriormente lo había hecho en Marte y en el futuro lo haría en Mercurio (todo eso físicamente).

En otras palabras: que los humanos terrestres antes reencarnaban en Marte, pero los que ya habían evolucionado lo suficientemente ahora estaban reencarnando en la Tierra, y en el futuro los más avanzados comenzarían a reencarnar en Mercurio.

Y es por eso que Sinnett en su libro "Buddhismo Esotérico" (1883) escribió:

« Marte está en un estado de obscuración completa en la actualidad, por lo que respecta a la ola de vida humana. »
(Capítulo 7)

Eso significa que no hay vida humana en Marte, pero Sinnett dejó entender que si hay vida animal y vegetal.




2. Pero en su libro "El Crecimiento del Alma" (1896), Sinnett cambió su afirmación y dijo que si hay humanos viviendo en Marte, pero son los más despreciables que no pudieron continuar con su evolución en la Tierra:

« Una gran parte de la familia humana actual ha vivido en Marte, donde, si pudiéramos visitar el planeta ahora, como de hecho hacen algunos de nuestros compañeros más avanzados, en el vehículo de conciencia apropiado mientras están fuera del cuerpo físico, aún encontraríamos a los menos avanzados —la escoria de la familia— aún allí. »
(Capítulo 10)




3. Sinnett había estado utilizando médiums para obtener más "información ocultista" y a partir de 1909 comenzó a utilizar los servicios del médium Robert King (quien en realidad fue un charlatán) y quien le dijo puras mentiras.

En su "Autobiografía" Sinnett contó:

« Una noche de noviembre [de 1909], King escuchó una nueva voz que afirmaba ser la de Laplace, el astrónomo que me había dado información sobre Marte, sus habitantes y sus canales. Hasta ese momento, King no entró en trance conmigo, sino que repitió lo que oyó decir. »
(p.57)



Esto llevó a Sinnett a incrementar más sus "descubrimientos" sobre la vida en Marte, los cuales los plasmó en un folleto titulado "Conocimiento Teosófico Expandido" (1919) que luego lo incorporó en su libro "Frutos Coleccionados de Enseñanza Oculta" (1919), y ahí de nuevo Sinnett cambió su afirmación diciendo que los humanos que viven en Marte no son los más despreciables sino los más primitivos:

« Por el momento nos resulta imposible comprender las condiciones de vida en los planetas suprafísicos, y podemos dejarlos de lado por ahora. Pero en los tres planos físicos, incluyendo Marte detrás de nosotros y Mercurio delante, la humanidad se encuentra ahora dispersa: una parte ya establecida en Mercurio, otra parte en Marte.

La explicación es sencilla. Mientras la gran mayoría se dirigió a la Tierra, el remanente rezagado, aún no apto para encarnar aquí, permanece en Marte, una vanguardia superior que ya se dirige al planeta.

Esta condición de retraso del remanente marciano —que por supuesto asciende a millones— consiste en aquellos que (retomando mi explicación anterior sobre la consciencia) no han realizado los esfuerzos necesarios para adquirir vehículos superiores.

No existe ningún vehículo de consciencia humana en la Tierra, ni siquiera entre los más primitivos, que no sea definitivamente superior en algunos aspectos importantes a los vehículos de consciencia que ahora habitan Marte.

Curiosamente, como suele ocurrir en el declive, algunas capacidades aún permanecen activas entre ellos, lo que les permite realizar cosas que nosotros mismos, a pesar de nuestro desarrollo superior, somos incapaces de lograr.

Los marcianos pueden manipular la materia mediante artes que nosotros, en cierta medida, hemos perdido, aunque el uso de tales artes no representa una inteligencia superior, del mismo modo que la capacidad de una araña para tejer una telaraña que ningún arte humano podría imitar no representa una superioridad intelectual por parte de la araña.

Moralmente, la condición de los marcianos está por debajo de cualquier nivel que podamos comprender fácilmente. Sus formas son, para nuestro gusto más refinado, grotescamente feas, y ejemplifican prácticamente un dicho que se aplica con menos acierto a algunas razas salvajes de nuestro planeta: carecen de modales y sus costumbres son bestiales.


La vida animal en Marte se encuentra en un nivel bajo, en consonancia con la de los humanos. Su naturaleza es puramente reptiliana, y el desarrollo del gusto entre sus habitantes puede intuirse a partir del hecho de que su alimento consiste en la sangre de los reptiles que pululan en los vastos lagos interiores, comúnmente llamados canales, que cubren las zonas habitables del planeta.

Incluso entre los marcianos, la ley evolutiva que se impone gradualmente a la multitud avanza lentamente. Algunos Egos —pues ya se debe considerar a los marcianos como humanos— gradualmente establecen pretensiones sobre un vehículo de conciencia superior al de quienes los rodean, y entonces se vuelven aptos para encarnar en esta tierra, siendo traídos bajo la guía de emisarios apropiados de la Logia Blanca en grupos a veces de considerable tamaño.

He oído hablar de un caso reciente en el que en los últimos uno o dos años se trajeron a este mundo unos cien mil Egos marcianos, que se encarnaron, algunos de ellos en los aborígenes, como se les llama, de Australia, otros en los tipos más primitivos de África Central, y los mejores entre las poblaciones de Asia Central. »
(p.167-68)




4. Charles Leadbeater era amigo de Sinnett y él afirmó que por medio de su clarividencia había viajado a Marte y lo que descubrió lo puso en su libro La Vida Interior II” (1912) y entre otras cosas dijo:

« Por todas partes se ven signos de una civilización muy antigua, ya que los habitantes han conservado la tradición de todo lo que se conocía cuando la gran ola de vida de la humanidad terrestre ocupó el planeta, y desde entonces le han agregado muchos otros descubrimientos.
. . .
Los marcianos han llevado sus estudios médicos y científicos a tal perfección que las enfermedades han sido eliminadas, e incluso han desaparecido en gran medida los signos comunes de la vejez. Prácticamente nadie parece viejo, y parece que casi no se sienten viejos; pero después de una vida algo más larga que la nuestra, el deseo de vivir se desvanece gradualmente y el marciano desea la muerte. »
(Sexta sección)



Esto se contradice con lo que Sinnett estuvo afirmando, ya que mientras que Sinnett aseguraba que los marcianos eran muy primitivos, en cambio Leadbeater aseguraba que los marcianos eran muy evolucionados.

Para lidiar con esta dicotomía, Sinnett siguió consultando con médiums y sus conclusiones las puso en su libro "Ciencia Suprafísica" (1919):

« Desencaminados por el hecho descubierto por la astronomía convencional, de que ese planeta [Marte] destaca por sus obras de irrigación artificial a escala colosal, algunos pensadores apresurados han llegado a la conclusión de que la raza marciana es más avanzada que la nuestra, y para complicar aún más las cosas, una observación clarividente de Marte reveló que está parcialmente habitado por una variedad de humanidad altamente avanzada que representa una civilización en algunos aspectos superior a la nuestra.

¿Cómo es compatible esta visión con lo que creía haber aprendido con certeza: que la población de Marte era la rezagada de la humanidad terrestre y se encontraba en un estado de desarrollo muy lamentable, en una condición que solo podemos describir como de profunda degradación en comparación con la nuestra?

Aunque la palabra degradación no sea exactamente aplicable porque la condición marciana simplemente representa una etapa de la que la humanidad primitiva aún no ha salido.

Desde nuestro punto de vista, se trata de una etapa verdaderamente innoble y repugnante. En esa etapa, la forma humana tiene un aspecto similar al de un gorila: piernas cortas, cuerpo robusto, brazos largos y fuertes; y los hábitos de vida predominantes resultan aborrecibles para nuestra imaginación.

En Marte, la vida animal que se asemeja a la nuestra es escasa. Todo lo que no es cuasi-humano pertenece al orden reptiliano, y enormes criaturas de este tipo, que habitan los inmensos "canales" (más propiamente dichos, mares alargados, pues tienen kilómetros de ancho y en algunos lugares alcanzan los dos kilómetros de profundidad), proveen a la población humana de alimento.

Poco a poco, a medida que incluso los marcianos más rezagados se vuelven aptos para una vida ligeramente mejor que la que llevan, son traídos en grandes grupos a la Tierra y se reencarnan en los tipos más primitivos que se pueden encontrar en África Central o en el interior de Australia.

Desde esas condiciones, con el paso del tiempo, pueden ascender gradualmente a razas superiores.


¿Cómo podemos conciliar la visión de la población marciana que acabo de dar con los resultados de la investigación clarividente?

La explicación de esta aparente confusión es que ambas historias son ciertas. La mayor parte de la población marciana está compuesta por los rezagados ya descritos, y cuando recababa información sobre ellos, simplemente intentaba obtener una visión integral de cómo se distribuía la humanidad en la cadena septenaria.

Por lo tanto no era necesario informarme, o al menos no se me informó, que además de la multitud de rezagados, Marte era en realidad el escenario de encarnación de un considerable número de egos pertenecientes a la "Ronda Interior".

Esta frase se refiere a una rama de la enseñanza oculta de la que se ha hablado muy poco hasta ahora en los escritos teosóficos, aunque la idea central se menciona en algunos de los míos.

Al pensar en la evolución humana, debemos, en primer lugar, contemplar su corriente principal, que incluye a los sesenta mil millones de entidades que constituyen la familia humana.

También existe esa maravillosa corriente de rápida evolución (rápida en relación con la corriente principal) descrita como el Sendero de la Iniciación.

Pero también debemos considerar una tercera corriente, intermedia, por así decirlo, entre las otras dos, compuesta por egos que, debido a ciertas cualidades kármicas especiales, sin recorrer el Sendero de la Iniciación, se desplazan por el camino normal de la evolución por delante de la gran mayoría.

Estos egos que constituyen lo que se ha denominado la "Ronda Interior", se desplazan de planeta en planeta de toda la cadena y la completan en periodos que se sitúan dentro del periodo mundial (para la mayoría) del mundo del que partieron. Esta es una formulación abstracta del principio.

Más concretamente, se refiere a una posibilidad de evolución que nunca ha surgido en la historia anterior de la cadena planetaria. Las Rondas Interiores solo pueden concebirse como comenzando en el periodo de la actividad actual de este mundo.

Pero, en cualquier caso, parece que algunos individuos cualificados surgidos de la variada civilización del período atlante, han alcanzado un progreso evolutivo casi completo, hasta el punto de estar encarnados en Marte, apenas por detrás del nuestro. Allí, por supuesto, son enormemente superiores a la mayor parte de la población rezagada, asumiendo así, naturalmente, el control de la multitud inferior.

Pero las complicaciones de la historia no terminan aquí. Los pocos que lograron el progreso evolutivo completo fueron reforzados por un número considerable de individuos atlantes (que, por supuesto, aceptaron la tarea voluntariamente) que retrocedieron en contra del curso normal de la evolución y se encarnaron en Marte.

Surge entonces la pregunta: ¿Cómo comenzó su encarnación? ¿Qué progenitores, entre la población rezagada, podrían haber sido aptos para darles vida?

La respuesta revela otro capítulo interesante en esta intrincada historia. Un Ser de elevada dignidad, al emprender una tarea similar a la realizada por los "Manu" de una nueva raza en la Tierra, seleccionó a los mejores de la población rezagada y separándolos del resto, a través de una larga serie de generaciones, los elevó a una condición relativamente superior.

Se convirtieron en los progenitores de los egos atlantes entrantes, cuya llegada, por supuesto, impulsó enormemente el progreso de las formas mejoradas. Obviamente, todo este trabajo se realizó hace mucho tiempo, pero han transcurrido dos o tres millones de años desde el período medio de la raza atlante, por lo que ha habido tiempo suficiente para que sucedieran muchas cosas.

Así, aunque no es cierto que toda la raza superior que ahora domina Marte sea estrictamente gente de la Ronda interior, se puede considerar convenientemente que lo sea.

Los pocos que lograron recorrer rápidamente toda la cadena de planetas, probablemente se encarnaron en Marte, después de la mayoría que regresó de la Tierra, y encontraron cuerpos disponibles de un tipo ya mejorado.

Parecería que las observaciones clarividentes del Sr. Leadbeater se referían exclusivamente a algunos de los habitantes de la Ronda Interior que pudo observar.

La impresión que tuvo de que constituían la mayor parte de la población marciana parece, según entiendo ahora, el único error en su descripción, la cual, si bien yo solo sabía que la mayor parte de la población marciana pertenecía sin duda al orden rezagado, me resultó desconcertante y profundamente angustiante.

Los habitantes de la Ronda Interior son una pequeña minoría en comparación con la multitud que se encuentra por debajo, pero debido a su superioridad en otros aspectos, dominan por completo a los rezagados.

Si, con el paso del tiempo, es posible que de alguna manera, independientemente de facultades suprafísicas, lleguemos a saber algo sobre los marcianos, es una cuestión que no me atreveré a abordar con seguridad. Pero entiendo que algunos marcianos de la Ronda Interior están muy interesados ​​en establecer relaciones físicas con la Tierra, utilizando las fuerzas más sutiles de la naturaleza para una comunicación telegráfica.

Cuando hasta ahora se hablaba vagamente de la posibilidad de obtener comunicaciones de Marte, todo pensador inteligente se habría percatado de lo absurdo de suponer que los marcianos podrían hacerse inteligibles para nosotros sin un idioma común. Pero todo lo que he explicado disipa esta dificultad.

Los marcianos de la Ronda Interior están suficientemente avanzados en su evolución, especialmente aquellos que han completado un circuito adicional de la cadena planetaria como para haber desarrollado entre ellos lo que podría considerarse una Logia Blanca marciana, un cuerpo de adeptos marcianos capaces, como tales, de comunicarse con otros mundos. Y la comunicación a ese nivel ya está establecida libremente. Esa situación explica que la información que acabo de exponer me haya llegado.

Estamos a punto de presenciar cambios maravillosos en la vida humana de este planeta, cambios sociales y espirituales de inmensa importancia. Y entre ellos, parece más que posible que la comunicación interplanetaria sea uno de los logros más asombrosos de la ciencia en el futuro. »
(Ed. 1924, p.103-108)


En resumen Sinnett dijo que aunque la mayoría de los marcianos eran muy primitivos, también había algunos que eran muy evolucionados.






CONSTATACIÓN

Actualmente sabemos que lo que dijeron Sinnett y Leadbeater es falso y que no hay vida física en Marte, y de hecho tampoco hay vida sutil ya que el maestro Kuthumi reveló que "Marte se encuentra en un estado de oscurecimiento" (DS I, p.165)








LA VIDA EN MERCURIO SEGÚN ALFRED SINNETT




En la época en que vivió Alfred Sinnett se tenía la creencia errónea de que los otros planetas del sistema solar también estaban físicamente habitados como lo está la Tierra.

Esto aunado al concepto equivocado que elaboró Sinnett de afirmar que Marte y Mercurio forman parte de la cadena planetaria terrestre, hicieron que Sinnett concluyera que la humanidad que actualmente se está desarrollando en la Tierra anteriormente lo hizo en Marte y en el futuro lo hará en Mercurio (todo eso físicamente).

En otras palabras: que los humanos terrestres antes reencarnaban en Marte, pero los que ya habían evolucionado lo suficientemente ahora estaban reencarnando en la Tierra, y en el futuro los más avanzados comenzarían a reencarnar en Mercurio.

Y es por eso que Sinnett en su libro "Buddhismo Esotérico" (1883) escribió:

« Mercurio se está preparando para su próximo período humano*. »
(Capítulo 7)


Y para callar a aquellos que consideraban que no podía haber vida física en Mercurio debido a que ese planeta orbita demasiado cerca del Sol, Sinnett les respondió:

« * Vale la pena de observar en este punto, en beneficio de las gentes que se sientan dispuestas a objetar desde el punto físico científico, que Mercurio se halla demasiado cerca del Sol, y por consiguiente demasiado caliente para poder ser una morada apropiada para el hombre, que en un informe oficial del Departamento Astronómico de los Estados Unidos sobre las recientes Observaciones del Monte Whitney pueden verse declaraciones que pueden detener la critica sobre la ciencia oculta en este punto.

Los resultados de las observaciones de Monte Whitney sobre la absorción selectiva de los rayos solares demuestran, según el informe oficial, que ya no sería imposible presuponer las condiciones de una atmósfera que pudiera hacer Mercurio habitable en un extremo de la escala y Saturno en el otro.

No tenemos que ocuparnos para nada de Saturno ahora, ni si fuera necesario explicar, por los principios ocultos, la habitabilidad de Mercurio, no tendríamos que ocuparnos de cálculos acerca de la absorción selectiva.

El hecho es que la ciencia ordinaria tiene en cuenta el Sol, a la vez demasiado y demasiado poco, como depósito de la fuerza del Sistema Solar —demasiado por cuanto el calor de los planetas tiene mucho que ver con otra influencia por completo distinta del Sol, influencia que no será del todo comprendida hasta que se sepa más que hasta el presente acerca de las correlaciones del calor y del magnetismo y del polvo meteorice magnético que llena los espacios interplanetarios.

De todos modos, basta —para rebatir cualquier teoría que pudiera oponerse contra las explicaciones que ahora se dan, desde el punto de vista de los fieles devotos de la ciencia del año último— con señalar que tales objeciones estarían ya fuera de fecha.

La ciencia moderna es muy progresiva —siendo éste uno de sus mayores méritos— pero no es una costumbre meritoria en los hombres de ciencia modernos el creer en cada grado de su progreso, que todo concepto incompatible con ese grado de conocimiento, tiene que ser necesariamente absurdo. »
(Capítulo 7)





Charles Leadbeater era amigo de Sinnett y afirmó que por medio de su clarividencia él había viajado a Mercurio y lo que descubrió lo puso en su libro La Vida Interior II” (1912):

« De nuestro futuro hogar, Mercurio, yo sé mucho menos que del planeta Marte, debido a que las visitas a este otro planeta han sido apresuradas y poco frecuentes.

Mucha gente pensaría que es increíble que una vida como la nuestra pueda existir en Mercurio, con un sol que aparece al menos siete veces más grande que aquí. Pero en realidad el calor no es tan intenso como se supondría que fuera, y me informaron que esto se debe gracias a una capa de gas que se encuentra en las afueras de la atmósfera mercuriana, la cual evita que la mayor parte del calor penetre.
. . .
Los habitantes de Mercurio que he visto allí son muy parecidos a nosotros mismos, aunque al igual que sucedió con Marte, ellos son algo más pequeños.

Y la influencia de la gravedad tanto en Marte como en Mercurio es menos de la mitad de lo que es en la Tierra, pero mientras que en Marte yo no noté ninguna forma particular en la que se hubiera tomado ventaja de esta menor gravedad, en cambio si observé que en Mercurio las puertas de las casas se encuentran a una altura considerable del suelo.

Por lo que si esas puertas se ubicaran en la Tierra, nosotros necesitaríamos hacer una gran hazaña gimnástica para alcanzarlas, pero en cambio en Mercurio solo se requiere hacer un pequeño salto.

Y otra cosa que me sorprendió mucho es que todos los habitantes de ese planeta ya nacen con la vista etérica despierta, y recuerdo que esta peculiaridad me llamó mucho la atención al observar a un niño que miraba los movimientos de una creatura que se arrastraba; y vi que cuando esa creatura entraba en su morada, el niño mercuriano aún podía seguir viendo sus movimientos, incluso cuando la creatura ya se encontraba en lo más profundo del suelo. »
(Sexta sección)




Sinnett se creyó lo que dijo Leadbeater y por eso cambió su explicación y en vez de seguir afirmando que Mercurio "se estaba preparando para su próximo período humano", Sinnett declaró que ya había algunos humanos (los más avanzados) que se encontraban viviendo físicamente en Mercurio.

Y es por que en su libro "Frutos Coleccionados de Enseñanza Oculta" (1919) escribió:

« La humanidad se encuentra ahora dispersa: una parte ya está establecida en Mercurio, mientras que otra parte sigue rezagada en Marte. »
(p.167)





CONSTATACIÓN

Actualmente sabemos que lo que dijeron Sinnett y Leadbeater es falso y que no hay vida física en Mercurio, y de hecho tampoco hay vida sutil ya que el maestro Kuthumi reveló que "Mercurio apenas está comenzando a salir de su estado de oscurecimiento" (DS I, p.165)