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¿CÓMO SANAR CON LA AYUDA DE LOS SERES DE LUZ?



Pregunta: esta noche nos reunimos para consultarlo sobre todo en el aspecto de la sanación. Se nos explicó que trabajando en lugares que serían consagrados, un grupo de colaboradores podría ser formado para transmitir energías, ya sea en el campo de la sanación o ya sea para ayudar a las personas en diversos problemas.

La pregunta general es: los miembros que conformamos el grupo en esta sala estamos dispuestos a tratar de ayudar y en ese sentido:
¿Qué podemos hacer?  ¿Cómo debemos organizarnos?


Antes de comenzar con mi explicación quisiera saludarlos a todos.

Veo que vienen esta noche llenos de buena voluntad y en realidad lo que me quieren decir es:

« Gran hermano, lo hemos pensado y venimos a ofrecerte nuestras manos para sanar. Tú sólo tienes que venir y utilizarnos como instrumentos para transmitir la energía divina a través de nosotros para así curar a los enfermos y así todo el mundo estará contento. »

Por supuesto, no es exactamente lo que pensaron, pero en sus esperanzas, es la imagen que surgió en sus mentes, porque es su parte emotiva la que ha sido suscitada.

Ahora bien, cuando deseen sanar a los demás, lo primero que deben de tener en su interior es justamente todo lo contrario. Deben de adquirir una forma de dureza para saber aceptar cuando el otro tiene que sufrir, porque no se puede o no se debe curar por razones kármicas.

¿Y es con el corazón todo exaltado que me presentan esta noche que ustedes creen que van a poder aceptar esa ley?

No. Me acusarán de no haber sanado a tal paciente y que por mi culpa murió. Eso es lo que me dirán si no aprenden primero a obrar como los Maestros obran y a curar como los Maestros lo hacen. Lo que no significa que se vuelvan insensibles.

¿Ustedes creen que porque estamos allá arriba somos insensibles a vuestro dolor?

Los vemos sufrir, los vemos llorar, los vemos incluso pudriéndose en sus cuerpos mientras que el alma todavía se encuentra al interior.


¿CREEN QUE ESO NOS GUSTE?

¿Creen que nos procure alguna alegría dejar que las cosas sigan así?

¡NO!  Eso no nos agrada para nada, y sin embargo, eso lleva miles de años y seguirá hasta que la humanidad en su conjunto haya evolucionado lo suficiente para no generar más karma negativo. Pero antes de ser un corazón lleno de amor y de compasión por la humanidad, primero respetamos la Ley divina.

(Y de hecho, los Maestros sienten ese sufrimiento, porque cuando aceptaron de responsabilizarse por la humanidad, se conectaron con ella, lo que provoca que también sientan todo lo que siente la humanidad, y lo que más siente es dolor. Lo detallo en Los Maestros sufren con la humanidad)



¿JESÚS VINO Y QUÉ HIZO?

Él curó, cierto. ¿Pero curó sin parar como su poder se lo permitía?

¿Curó a todos los leprosos?
¿Curó a todos los ciegos?
¿Resucitó a todos los muertos?

No. Pero lo hizo para demostrar que hay algo más precioso que la sanación, más precioso incluso que la vida misma en la tierra, y es la Verdad, que es la Realidad del hombre en su esencia. No hay que olvidar los testimonios que se han dado en el pasado y utilizarlos para instruirse.

(Por eso Jesús dijo: “Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Más si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.” [Juan 10:37-38]

Porque a través de sus milagros, Jesús mostró lo que puede lograr el ser humano cuando llega a unirse con “Dios” (el Padre, el Cristo, Atma, el Espíritu superior, la Conciencia divina de la creación, llámenlo como quieran). El hombre se vuelve entonces un ser divino, un “dios humano”. Y todos los humanos tienen esa potencialidad de volverse como Jesús y ese es el objetivo de la evolución.)


Sanar como ustedes lo entienden, es naturalmente muy hermoso, es muy noble de su parte, y para nosotros también es una muy buena cosa que de poder actuar a través de ustedes. Pero no queremos que nuestra luz, que nuestra voz, que nuestro poder, que nuestra energía, sean desnaturalizadas por la emotividad desconocedora que hay en ustedes. Y si un día, yo no levo mis manos para aquel que viene rastreándose y que se está muriendo, no deben de preguntarme: ¿Por qué?  No me lo reprochen. Tengo Leyes que respetar.

(Y es que el karma que se puede resumir en: “lo que hagas se te regresará”, puede por momentos parecer muy duro, pero es una ley tan importante como lo es la ley de gravitación para mantener el equilibrio y la existencia misma del Universo.)

Yo no soy un orador, tampoco soy un sanador. Soy un portador de la Flama. Por lo tanto, si han comprendido mi naturaleza, también entenderán que tienen que hacer con ella, con nuestra naturaleza puesto que no soy el único, ya que todos los Hermanos actuarán igual. Así que no esperen que sea como un interruptor que se enciende y se apaga, y cuando se enciende hace bajar la energía divina sobre todos los enfermos de la Tierra o sobre todos los pacientes que tengan.

No

Al trabajar conmigo, tendrán que trabajar con la Ley, trabajar con la Verdad y con las exigencias de la Verdad. Obviamente, eso requiere una estructura diferente y requiere una organización diferente a la que un grupo de curación tradicional podría elaborar.

Entonces si quieren nuestra colaboración, lo que van a formar no es un grupo de sanación “normal”, o sea un grupo de curación de brazos rotos o de pobres almas en perdición. Sino que ustedes van a obrar como lo hacemos nosotros, ustedes van a obrar como lo hizo Jesús.

Acuérdense de él y me comprenderán. No es que yo sea su igual, pero busco a hacer a semejanza de lo que se hizo en más grande, por uno de los más grandes, y ustedes también deben hacer lo mismo.



¿Vino Jesús como el gran sanador del mundo?

No. Él vino como el gran redentor del mundo y es por eso que dijo:

Yo soy la luz del mundo, yo soy el camino. Crean en mí, síganme e irán al Padre frente a mí.

Por lo tanto, no hay que gastar energía tratando de construir algo para curar. No. Jesús mismo no lo hizo.

¿En cambio qué fue lo que dio?

La Ley, el Amor y el Camino, Jesús dio esos tres principios porque son las tres piedras fundamentales de la evolución del hombre y por consiguiente, también el camino hacia la salud perfecta.

No quiero hacerlos caminar sobre un camino erróneo. No, nunca les haré hacer un solo paso falso. Y si a veces las decisiones tomadas, o las respuestas contestadas, o las enseñanzas dadas parecen ser un poco duras, se debe porque ante todo está la Ley, y por lo tanto no es el aspecto emocional que nos guía, sino la sabiduría, ya que con el puro emocional no se puede ir muy lejos, debido a que es una impotencia.

Para volver a la estructura del grupo, como se los mencioné: más que un grupo de sanadores, piensen sobre todo en ser un grupo de portadores de la Flama Divina (como lo hacemos nosotros). Y consideren en primer lugar sensibilizar a las personas creándoles conciencia sobre las realidades espirituales.

(Como dice el proverbio: “Si le das un pescado a un pobre, comerá un día, pero si le enseñas a pescar, no volverá a tener hambre”. Igual aquí, si curan a un enfermo, estará bien un cierto tiempo, aunque debido a su ignorancia sobre las leyes ocultas del Universo, es probable que vuelva a sucumbir, pero si le enseñas a estar en armonía con la Creación, ya no volverá a recaer en la desdicha.)


No se puede establecer un centro de sanación y como hacen los médicos, poner una pequeña placa a la entrada que diga:

GABINETE DE CURACIÓN EN NOMBRE DE CRISTO

(Risas de la audiencia)

Lo digo para aligerar un poco la vibración de esta noche, que está algo densa por este asunto tan serio. Y luego esperar a que el primer cliente llegue, y luego el segundo, y luego el tercero, etc. Ustedes no pueden hacer eso.

¿Qué pasaría?

Ustedes van a curar a algunos, pero otros, con seguridad, no los curarán, y sin embargo pasaron a su alrededor, pero ustedes sólo tenía “una probable sanación” que ofrecer, mientras que hubieran podido darles algo más valioso que la esperanza de ser curados. Me refiero que ustedes hubieran podido aportarles la Luz.


Por lo tanto, lo que hay que poner como piedra angular, como pilar para la acción, es que más que sanadores, ustedes sean sobre todo los portadores de la Flama Divina, los Apóstoles de los tiempos modernos.

Eso es lo que les propongo y no tengan miedo de hacerlo.


¿CÓMO HACERLO?

En primer lugar, es necesario que trabajen juntos. Es decir que antes de que esa masa de gente llegue a ustedes para pedirles que realicen todo tipo de reparaciones en ellos. Primero ustedes deben aprender a conocerse, pero no a conocerse como amigos, sino a conocerse como hermanos.

Lo primero que se debe efectuar cuando se quiere trabajar con nosotros, es la formación de una fraternidad, ya que la amistad emocional no tiene cabida en estas cosas, porque un día “me caes bien”, dice uno, y al otro día “ya no me agradas más”.

Y mientras tanto, nuestra colaboración es constantemente sacudida por el vaivén de sus estados de ánimo, de sus apreciaciones, que un día son afectuosas y al día siguiente ya no.

Por lo tanto, la colaboración con nosotros no se puede fundar en base a una “reunión amistosa”, ya que nada bueno, durable y funcional puede crearse, si la base humana que la compone, si el equipo de trabajo que se reúne, lo hace llevado por una gran exaltación de esperanza (“¡Vamos a hacer cosas maravillosas!”) o por una amistad emocional (“¡Vamos a ayudar juntos!”). La razón es porque los humanos son volubles. Un día se quieren y al otro día ya no. Un día ellos están de acuerdo y al otro día ya no lo están. Un día creen y al otro día ya no creen. Y las cosas no pueden funcionar así. Por consiguiente se requiere otro fundamento para formar ese templo. Y esa fundación solida y neutral es la Fraternidad.

(Esto también es válido cuando laboran en forma individual. Así por ejemplo, yo me comprometí a difundir la enseñanza de los Maestros y voy a esforzarme en hacer bien esa labor aunque la vida me siga dando golpes, o que los Maestro no se me aparezcan, o que a cada rato ya esté harto de escribir, o que reciba comentarios negativos, etc.  A veces me falla la tenacidad, pero me esfuerzo en volver a enfocarme. Y si les digo esto no es para presumir, sino para explicarles que hay que esforzarse en ser responsables.

Si quieren evolucionar, la mejor manera es ayudando a transmitir la Luz, pero una ayuda fluctuante sacudida por nuestros estados de ánimo no es muy efectiva, por lo tanto, en la medida de sus posibilidades, comprométanse. Tal vez, ser portadores de una gran antorcha lo sientan muy pesado y prefieran mejor portar una pequeña vela, pero aún así comprométanse a no dejar que la flama se apague.



Antes de enviarlos sobre el camino de la sanación, debo decirles todo esto, porque si quieren trabajar con nosotros, entonces no trabajarán de acuerdo con sus ideas, sino de acuerdo con las Leyes divinas. Y la Ley del Amor dice que a pesar que no les sea permitido curar a ciertas personas, sepan sembrar en ellas la Luz, para que una vez que esas personas hayan saldado su karma, en su interior, en su alma, la enfermedad no vuelva nunca más a afectarlas.

Así es que más que sanadores, deben ser Apóstoles, y sólo siendo Apóstoles, podrán ser verdaderos sanadores, porque el curandero que quita la pequeña verruga, que sana la migraña, o que elimina el tumor, NO es un verdadero sanador, debido a que no piensa primero en la Verdad y por lo tanto no soluciona verdaderamente el problema en la persona.

Su energía fue suficientemente fuerte para eliminar o atenuar la manifestación física del problema. Pero en los cuerpos sutiles del paciente, si el origen del padecimiento es energético o kármico, la causa no desaparece y más tarde o en otra vida, la enfermedad volverá y probablemente aún más fuerte, porque ya fue una primera vez experimentada y detenida.

Es como si el curandero pusiera un tapón en el canal por donde desciende esa energía nociva que causa la enfermedad. La acumulación de esa energía a nivel sutil va a provocar cada vez más presión que en algún momento va a botar el tapón del curandero y esa energía va a estrellarse sobre la parte física de la persona provocándole un padecimiento aún más severo.


Y déjenme decirles que hay muchos curanderos a los que nos gustaría quitarles su poder porque hacen más mal que bien. (Pero los Maestros no lo hacen porque no tienen derecho de intervenir, ya que los humanos disponen del libre albedrío.)

Entonces deben saber hacer como lo hacemos nosotros. Así por ejemplo, no hay que exteriorizar el poder divino como si fuera un espectáculo, sino como una fuerza para liberar. Por consiguiente y sin importar lo que hagan para ayudar, se los reitero: háganlo en conexión con nosotros.


Y esto no significa que para cada trabajo tendrán que hacer una larga meditación de preparación. La conexión con nosotros es algo que tienen que desarrollar en ustedes y sucederá muy rápido, precisamente porque nosotros también queremos trabajar con ustedes, y por lo tanto nos aplicaremos para que desarrollen rápidamente la intuición y la inspiración. Pero eso tan pronto como se hayan decidido a ser primero Apóstoles modernos y no simples curanderos.

En cambio si lo que quieren es trabajar con sus pequeñas técnicas para realizar las labores que les interesan y poder sanar a las personas que les interesan, entonces no hay necesidad de nosotros, no hay necesidad de ponerse en contacto, no hay necesidad de ser un Apóstol, simplemente necesitan aplicar lo que ya saben. Pero si deciden trabajar con nosotros, entonces es otra cosa, y no es más complicado, ni más exigente, simplemente es trabajar respetando la Ley.

Así es que resumiendo:

En primer lugar, no construyan nada centrado sobre la piedra de base de lo que podría ser un típico grupo de sanación.

En segundo lugar, antes de comenzar a ejercer la sanación. Edifiquen primero la fraternidad y tengan un comportamiento universal, de hermano a hermano. Y esta es la parte más difícil. Pero si usted quiere trabajar con los Maestros y con Cristo, tiene que tener una visión universal, porque es importante que entiendan que a través de nuestro canal, van a utilizar una energía sagrada.

¿La van a derrochar haciendo no importa qué o la van a utilizar haciendo las cosas bien?

Entonces, antes de querer comenzar, lo más importante es hacer una introspección en ustedes mismos y deshacerse de todas esas fantasías que tienen para así renacer como discípulos conscientes y responsables adentro de la Jerarquía.

¿Es demasiado pesado, se los pregunto?

Si después de lo que acaban de escuchar, ya no se sienten tan entusiasmados y consideran esa labor demasiado pesada, comprenderemos, y nadie de aquí arriba (como ustedes dicen) se los reprochará, ni los tratará de débiles o pequeños. Créanme que esos pensamientos están lejos de nosotros. Y sepan que seguiremos amándolos, instruyéndolos y cuidándolos. Que estén con la tranquilidad que seguiremos siendo los mismos, y es porque nosotros somos inalterables, tenemos una naturaleza que es inmutable, porque nos comportamos en función de la Verdad y no del emocional.

Así que para aquellos que se quedan, porque lo desean, porque quieren renacer, porque quieren ser responsables en este mundo loco y en decadencia. Si uno solo de ustedes se levanta, aunque sea débil, ignorante, inseguro, pecador, y diga:

« Gran Hermano, yo acepto, yo no valgo gran cosa, pero aún así me ofrezco, y si puedes lograr algún trabajo conmigo, mis respetos, porque serás el primero que lo habrá logrado. »

(Risas de la audiencia)

Entonces, si uno solo de entre ustedes se levanta y acepta de volverse un Apóstol, el trabajo se hará a través de él. Lo que importa es que estén con nosotros, que trabajen en colaboración con nosotros. Pero para trabajar con nosotros, se requiere que quieran volverse Apóstoles. Insisto. Y no hay que reflexionar toda la noche como si se tratara de la gran pregunta filosófica del año:

¿Voy a ser o no voy a ser un Apóstol moderno? “To be or not to be.”

(Risas de la audiencia)

Me encanta cuando ríen. Si hay risas, ya es la fraternidad que comienza, porque el amor no se instala que en la alegría. Tendrán obstáculos, es normal, pero cuando vean a un hermano con un problema, vayan en su ayuda y háganlo reír para que se relaje y se tranquilice, porque el amor puede fortalecer una fraternidad y sólo en la alegría el amor puede nacer.

Es por eso que antes de querer ir a ayudar a los demás, primero deben ustedes mismos haber resuelto sus problemas internos. Tener claro qué es lo que quieren y qué es lo que ya no quieren ser. Y si han comprendido quien soy, sabrán inmediatamente cómo deben de ser y lo que tienen que hacer.

Se los repito, yo no soy ni un sanador, ni un escritor, ni siquiera soy un redentor del mundo, pero en cambio tengo el Poder y la Verdad, y cuando esos dos aspectos de lo divino se activan por la acción de los hombres: crean un nuevo mundo, porque si usted está de acuerdo con nosotros y la Ley, entonces es más que la sanación lo que viene, es la semilla del nuevo mundo.

Por lo tanto, centralicen su esfuerzo en hacer venir el nuevo mundo por la difusión de la enseñanza y del fuego sagrado, porque quien dice Apóstol, dice también iniciador, y quien dice iniciador, dice bautismo. Si pueden bautizar (en su sentido oculto) pueden verdaderamente sanar. En cambio alguien que no sabe bautizar no puede verdaderamente sanar. Es imposible. Y ya expliqué la razón. Porque su energía va obstaculizar la exteriorización de la enfermedad, pero el origen de la enfermedad seguirá estando ahí. Ahora bien,

¿Qué es lo que verdaderamente sana?
¿Es el hombre con sus mil y un técnicas?

Porque todo han inventado, desde instrumentos materiales muy sofisticados, hasta las picaduras de abejas, pasando por los sonidos y colores. Todo está ahí. La gama de terapias es muy amplia y sin embargo sólo hay un único sanador: el Espíritu de Gracia. Solo hay él. Por lo que deben saber bautizar para poder sanar, porque aquel que bautiza, da el espíritu, y sólo es el espíritu quien puede sanar.


Por eso les pido que ante todo, sean Apóstoles, porque podrán bautizar y podrán realmente sanar. Y no me refiero a la pequeña curación física. Hablo de la verdadera liberación.

(Creo que ya comprendieron que por Apóstol, Pastor se refiere a ser como los discípulos de Jesús que siguieron transmitiendo la Luz, difundiendo el mensaje de Amor que dio Jesús. Y no como la iglesia lo ha deformado, de ser los propagandistas de una doctrina religiosa.

Predicadores hay muchos y la humanidad sigue igual de mal porque a esos individuos sólo les interesa aumentar el número de seguidores para su iglesia. No iluminar a la gente. Entonces ustedes sean como los primeros Apóstoles, sean Portadores de Luz, liberando a las personas de la ignorancia y de sus extremos: tanto del materialismo, como del dogmatismo religioso. Liberen a través de la palabra, a través de su experiencia con lo divino.)

Y sobre la palabra “sanación” les voy a pedir que ya no la empleen, porque la gente piensa no importa qué al respecto. Utilicen mejor la palabra “liberación” porque en realidad eso es lo que ocurre. Cual sea la causa de la enfermedad o del padecimiento, es la liberación que procura el Espíritu de Gracia del problema lo que realmente sana.


¿CÓMO EL HOMBRE SE VUELVE LIBRE?

Se vuelve libre porque es bendecido por la Gracia Divina. Se vuelve libre porque comprende y su consciencia crece. Solo hay eso que da la libertad, la verdadera, la libertad Cósmica. No la libertad de curar su pierna para poder seguir jugando al futbol. No es esa libertad la que nos importa. (La verdadera libertad la detallo en ¿Es el hombre libre? ¿Qué es la libertad?)

Naturalmente, eso también es importante: poder curar a alguien que sufre físicamente, pero hay que saber cual dolor es el menor.

¿Es que su alma sufrirá menos cuando la enfermedad haya partido?

Os lo digo, que a veces el alma sufre más...

(Maestro Pastor, 18-04-85)


Ver también:

¿QUÉ ES SER HUMANO?


Foto de Bart Nino

« Muchas personas imaginan que la espiritualidad es algo tan perfecto, tan elevado, que piensan que para alcanzarla necesitan deshacerse de su humanidad. Ahora bien, si tienes ojos para ver y corazón para sentir la naturaleza de las cosas, te darás cuenta de que en realidad aquel quien es más espiritual, al mismo tiempo es el más humano. Es cuando un hombre llega a ser profundamente humano que es capaz de cumplir todas las bondades, de rechazar la guerra para buscar la paz, de destruir las negatividades para que crear las armonías.

Mientras que un individuo que no es más que sólo “él mismo”, una creatura que es simplemente el flujo y reflujo de deseos, emociones, ambiciones y proyecciones. Esta persona no puede realmente pretender ser humano. Por lo tanto, existe un gran margen entre lo que llaman hombre y la capacidad de humanidad de ese hombre.

Cuando se fijan en el mundo, se dan cuenta que no hay verdadera humanidad en el corazón de los hombres y en sus acciones, aún hay guerras, tortura, esclavitud. En las relaciones sociales se impone la competencia y la agresividad, en las relaciones con el dinero impera las estafas y la explotación, etc.

No quisiera ser severo con la familia humana, sin embargo, hay que decir las cosas como son. La humanidad se cree humana, pero no lo es, por lo menos no todavía. La individualidad que ha sido desarrollada está todavía tan fuertemente arraigada con las pasiones del bajo astral, que sería suficiente un paso para que el individuo se acerque al animal, y cuando digo “animal” No deben considerarlo en un plano peyorativo. Incluso para algunos, sería de mayor valor evolutivo, tendrían más tranquilidad y más serenidad si se quedaran en el reino animal, que a ser el tipo de individuo del que estoy hablando y que todavía no es plenamente humano.

El animal es regido por una serie de leyes. El animal no se crea prácticamente ningún karma. Hay un cierto karma hacia los humanos que se ha creado debido a la agresividad de los animales salvajes que durante mucho tiempo han aterrorizado y devorado a los hombres. Pero es un karma minúsculo, porque el animal no tiene una verdadera conciencia que le permita juzgar lo que hace, y por lo tanto ser juzgado por lo que hace. Mientras que el humano, o al menos aquel que empieza a convertirse en un humano, detiene esa chispa que es la mente que le procura una forma de auto-conciencia, que le permite un análisis sobre sí mismo y una autogestión de sus propios impulsos.

Así, el hombre se vuelve plenamente responsable de sus actos, ya que tiene el poder de elegir. Por eso digo que para muchos individuos sería mejor que siguieran siendo animales, en vez de tratar de correr en la familia humana. Se harían muchos menos daño a ellos y a los demás.

Lo que deben de entender es que si ustedes han alcanzado ese nivel para desarrollar el sentido de la responsabilidad y del poder, si los Maestros del Karma, los señores de la evolución han aceptado de descender a la humanidad la chispa de la mente, liberándolos así de los reinos inferiores para ir al arquetipo humano, es porque se espera al mismo tiempo que la familia humana llegue a ser verdaderamente humana y no simplemente se quede al estado de bestias inteligentes con su conciencia vibrando plenamente en el plano astral, con justo lo suficiente de inteligencia para hacer todavía más destrozos, incluso del que las bestias harían.

Hay un peligro al obtener la chispa mental. La mente parece ser algo magnifico, permite tener ideas, ser capaz de conceptualizar, poder hablar, etc. Parece ser el regalo divino que Dios dio a los humanos para elevarlos arriba de los animales. Sin embargo, existe un peligro real al recibir ese don (y es que el individuo a fuerza de acumular karma negativo por el daño que está causando, termine por ser destruido a nivel vibratorio, ver ¿cómo es la vida en el más allá?)

La mente no es una capacidad que pueda efectuarse por sí misma con pureza. La mente es por lo tanto un instrumento. La mente no es una ley divina, existen los conceptos divinos, pero no existe el “intelecto divino”. El intelecto es exclusivo de la actividad humana. Y cuando un hombre recibe la capacidad de intelectualizar, de concebir, de darse cuenta de sus impulsos, de sus deseos, y que por lo tanto puede crear estrategias para obtener lo que desea, puede convertirse en un mago negro o un mago blanco.

Y cuando digo mago, estoy hablando de magia que afecta la vida de todos los días, manipulación de la sustancia del pensamiento, de los deseos, de las emociones, etc. Por lo tanto, lo que le vayas a hacer a los demás puede ser interpretado como magia, aunque no hayas efectuado un ritual o conjuro. El poder del hombre proviene de su mental, de lo que un día fue capaz de conceptualizar y de poder crear un sistema para realizar ese concepto.

Si la humanidad no hubiera recibido esa chispa, no habría habido ninguna evolución, ni siquiera alguna ideación divina. Con esto quiero decir que el hombre nunca hubiera sospechado de la existencia de fuerzas superiores, que existen grandes galaxias fuera de la Tierra o conceptos profundos como el tiempo y el espacio. Es por el mental que el hombre logra volverse superior a todos los otros reinos de la tierra, a todas las demás criaturas de la naturaleza. Entonces les pregunto:

¿Qué van a hacer con ese mental?


Puesto que es el punto de intersección entre la divinidad y la creación, puesto que es el brillo de la inteligencia y el poder del humano, ¿qué van a hacer con él?

Si ponen el mental al servicio sus pasiones, van a volverse muy hábiles y muy competentes para satisfacer sus pasiones, para obtener el objeto de sus deseos. Y la vida diaria permite en gran medida ilustrar lo que acabo de decir, ya sea para deseos pequeños o grandes.

Por ejemplo, una mujer coqueta encontrará la manera de pagar el vestido que la sedujo en la ventana. Un hombre ambicioso encontrará la manera de obtener el puesto que codicia, etc. Ya sea para una pequeña o una gran cosa, sepan que no pueden estar conscientes de su deseo, ni elaborar el acto adecuado para lograr concretizar ese deseo, sin el mental. »
Pastor (maestro de sabiduría, 28-05-89)

El problema es que los deseos bajos, los deseos pertenecientes al astral que se les suele llamar “las bajas pasiones”, son como las drogas, sobre el momento su concretización te llena de satisfacción, te llena de júbilo, pero su efecto es de corta duración y requieren cada vez dosis mayores para causar la misma euforia, haciendo que progresivamente esas bajas pasiones te van dominando y pervirtiendo tu integridad. Lo peor es que el mal que causes para satisfacer esos deseos te va a aprisionar en el karma de la Tierra. En cambio si te esfuerzas por superar tu naturaleza inferior, por volverte cada vez un ser más humano, te espera en el futuro una existencia magnifica llena de bienaventuranza y alegría. (Ver ¿Qué es la libertad?)

Es interesante ver como en el libro La Respuesta del Ángel tienen una reflexión similar los ángeles:

« Los tres niveles [inferiores: mineral, vegetal, animal] serán contenidos en el cuarto, el HUMANO, pero nosotros – los llamados seres humanos – no somos todavía el HUMANO. Nuestra tarea es comenzar a vivir ese cuarto nivel y volvernos un lazo consciente entre el mundo creado y el mundo creador.
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[La verdadera Vida] todavía no la conoces, porque estas en proceso de nacer. Sueñas todavía de la Vida.
Una Vida vendrá en comparación de la cual, la vida actual es: Muerte.
Todavía no podrías soportarla, pero ¡Vete preparando!
Algunas veces ya la sientes. »
(Conversación 44, p257 y 30L, p185)