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SATSANG Y EL COMERCIO DE LA VERDAD



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Se acerca el Carnaval, la fiesta más importante y esperada del año. Un momento para viajar, divertirse, bailar y beber… O, si lo prefieres, dar un paseo, relajarte o participar en un «satsang». ¿Qué? ¿No sabes qué es un satsang? Entonces lee el artículo y descubre más sobre esta antigua práctica espiritual que en la era moderna se enfrenta al problema de la explotación comercial por parte de supuestos gurús iluminados.

Satsang es una palabra fácil de entender ya que etimológicamente se forma a partir de dos palabras sánscritas: 'sat' que significa verdad, y 'sang' que significa encuentro, o sea que es "un encuentro con la Verdad".

En otras palabras, es una reunión de personas —discípulos o no— alrededor de un maestro o gurú iluminado. Y en su presencia pueden escuchar la Verdad directamente de la fuente.

Sin embargo existen fuentes y "fuentes". Algunas son más puras, otras menos. Incluso hay algunas que parecen cristalinas y potables, pero están contaminadas y son peligrosas. Algunas son incluso venenosas y pueden causar la muerte.

¿Cómo podemos protegernos de los peligros de un falso satsang, entendido aquí como un "encuentro con la ilusión que pretende ser la verdad"? Eso es lo que reflexionaremos juntos.


Una rápida búsqueda en internet podría sorprenderte. Hay "satsangs" de todos los precios y para todos los gustos. El mercado parece estar en auge. Puedes elegir un maestro que se ajuste a ti, tanto en términos de conciencia como de bolsillo.

En Brasil hay muchos tipos: está el guapo gurú cuarentón sonriente y encantador; el seductor hombre moreno con la apariencia y la voz de un pastor; el famoso paulista barbudo con aspecto indio (aunque se parece más a Paulo Freire).

Y luego están los internacionales: el rastafari, el hombre rubio mayor, el calvo con aspecto de monje zen, el apuesto joven con pose de modelo, etc.

No importa. Si buscas, encontrarás un gurú y un satsang cerca de ti. Solo hay un requisito que podría descalificarte de esta experiencia "inolvidable": ¡Estar sin dinero!

Si no tienes dinero, las puertas del Nirvana probablemente estarán cerradas para ti. Esto se debe a que ninguno de los satsangs que investigué es gratuito, excepto aquellos en los que el maestro ha fallecido o está ausente. En esos casos, el satsang se realiza utilizando una foto o estatua del gurú. Ese tipo de satsang, o retiro espiritual, es el más común. 

Pero este artículo no se centra en los retiros espirituales donde los organizadores y coordinadores cobran honestamente por el alojamiento, la comida, el transporte, el alquiler, etc. Aquí reflexionamos especialmente sobre el satsang comercial, aquel donde la presencia del "gurú-dios" es la principal —y más costosa— atracción.

La gran diferencia entre un satsang y un retiro espiritual común radica precisamente en la presencia física del "maestro". Es la oportunidad de estar en presencia de una "megaestrella espiritual", alguien que ha alcanzado la cima del logro humano, también llamado Moksha o Liberación.

En la tradición india, un gurú es considerado la manifestación de Dios en forma humana. Para muchos devotos, no hay diferencia entre el gurú y Dios.

Quizás debido a esta antigua creencia, algunos practicantes de satsang se jactan de los beneficios que puede traer un encuentro con el "maestro". Lo presentan como una panacea para todos los males. Incluso hay sitios web que hablan de curar trastornos psicológicos y psiquiátricos.

Así, sea cual sea el problema que se les presente, la receta es una sesión de satsang. Afirman con orgullo que los psicólogos, terapeutas y psiquiatras no saben nada y son inútiles. Basta con sentarse a los pies del gurú para alcanzar la liberación. Y como por arte de magia, todos los males físicos, mentales y espirituales desaparecen con solo mirar a los ojos del "Iluminado".

Si no sucede a la primera, es porque se necesitan más sesiones de satsang. Cuantas más, mejor. El dinero manda.




¿Es gurú una profesión?

Por lo que podemos observar, muchos gurús actuales ejercen su profesión de forma independiente. Muchos dependen por completo de ella para mantener su estilo de vida, a menudo costoso y lujoso.

La pregunta que surge es precisamente esta: ¿existe la profesión de gurú? Un sacerdote o pastor, por ejemplo, son profesionales titulados que han estudiado, invertido tiempo y dinero para formarse y así poder ejercer su profesión. Y lo curioso es que ni siquiera ellos cobran por sus sermones, consejos o servicios. Generalmente viven de diezmos, donaciones, otros proyectos o de otras profesiones como la de profesor, psicólogo, etc., para no depender de la buena voluntad de los demás.

Alguien podría preguntar: ¿está usted sugiriendo que un gurú deba ser un mendigo, un indigente?

Mi respusta es: no necesariamente. Él puede trabajar como cualquier otra persona. O tener otras fuentes de ingresos para mantenerse, que no deberían ser muchas, ya que si es un maestro espiritual, en teoría, debería dar ejemplo de renuncia y desapego de las cosas materiales.

Pero a mi parecer, los gurús modernos no renuncian al lujo. Quieren ser tratados como reyes y halagados como dioses. 




Satsang: el comercio de la gracia espiritual

Por lo tanto, es importante reflexionar más profundamente sobre el tema de los satsangs comerciales.  ¿Qué vende el gurú cuando cobra por un satsang? ¿El privilegio de estar en su presencia física? ¿O es el derecho a escuchar la "verdad" directamente de sus labios "sagrados"?

¿Y se puede vender la Verdad? ¿O acaso lo que se vende, incluso si es verdad, se convierte en mentira por usarse con fines comerciales?

El gurú no es un profesional común. Estamos hablando de alguien que se presenta como la manifestación de Dios en la tierra, y sin embargo comercializa a ese mismo Dios.

Pero, ¿se puede vender a Dios? ¿Y cuál sería su precio? ¿Cuál es el precio de la vida, el aire, el cuerpo, la salud, el amor, la paz, la felicidad? ¿Alguna vez alguien, o alguna entidad espiritual, te ha cobrado por eso?

No. ¿Y sabes por qué? Porque estas cosas no se compran ni se venden. Lo que es verdadero, real y esencial no tiene precio. Solo lo superficial, artificial e ilusorio tiene valor pecuniario, y por lo tanto se puede vender.




¿Cómo conoceremos el criterio?

El gran maestro Jesús dijo una vez: «Gratis habéis recibido, dad gratis». Por lo tanto este es el parámetro: lo que la Gracia nos da gratuitamente también debe ser dado gratuitamente. Si cobro por lo que Dios me ha dado gratuitamente, actúo como un ladrón.

Y entonces surge la segunda pregunta: ¿lo que el gurú recibió de Dios fue gratis o pagó por ello? ¿Acaso alguien ha comprado la Iluminación, la Autorrealización, el Reino de Dios?

Históricamente sabemos que algunas organizaciones religiosas han vendido un pedazo del cielo. Pero, ¿alguien ha logrado comprar la iluminación?

Que yo sepa, no. Si así fuera, no habría tantos millonarios insatisfechos, deprimidos o infelices.

Dios es Paz, Amor, Bienaventuranza: aquello más sagrado y puro de este universo. Dios o la Verdad es «aquello» que no tiene precio, y por consiguiente no se puede vender. Pero aun así hay personas "inteligentes" que lo venden y necios que lo compran.


Los verdaderos maestros nunca cobraron por sus enseñanzas, ni por su presencia.

Los verdaderos maestros iluminados nunca cobraron por sus enseñanzas ni servicios espirituales. Generalmente trabajaban o tenían alguna otra fuente de ingresos. Quizás porque ya poseían una gran sabiduría y una elevada espiritualidad, algo que no parece ser el caso de los gurús de hoy cuya publicidad y promoción apuntan claramente a la expansión de mercado de sus organizaciones, como cualquier empresa que necesita obtener beneficios y crecer.

Se ha convertido en una auténtica Torre de Babel: ya no es posible diferenciar lo espiritual de lo comercial. ¿Acaso la práctica de cobrar entrada al Reino de Dios está resurgiendo de la Edad Media?

Y lamentablemente la mentalidad de la sociedad moderna está tan dominada por la lógica del mercado que lo considera algo natural.




¿Pueden comercializarse Dios, la Verdad o la Iluminación?

No podemos olvidar una cosa: el sentido de la vida reside en lo invaluable. Valores como el amor, la paz, la felicidad, la sabiduría y la iluminación no son mercancías. Estos tesoros espirituales nos elevan de la condición humana mediocre a la divina.

Ante la duda, observemos el ejemplo de los verdaderos maestros iluminados y veamos si no hay algo erróneo en los gurús de la Nueva Era de la Explotación.

Lahiri Mahasaya , el gran maestro de yoga, trabajó toda su vida como contable para una compañía ferroviaria inglesa. Trabajaba de día y por la noche impartía satsangs gratuitos. Cabe destacar que tenía esposa e hijos a quienes mantener.

Sri Yukteswar , el gran yogui jnana y maestro de Yogananda, vivió de los negocios y propiedades que le dejaron sus antepasados. No cobraba por sus servicios ni por sus satsangs.

Ramana Maharshi , el maha-yogi, era un sanyasin, un renunciante. Su vida era sumamente modesta: solo poseía un taparrabos. Nunca cobró por los satsangs ni por la gracia de su presencia. En su ashram todo era gratuito, incluida la comida, como es costumbre en la India, y no se permitía ningún privilegio.

Nisargadatta Maharaj , un famoso yogui advaita, era dueño de una pequeña tabaquería donde trabajaba durante el día. Por la noche atendía a los visitantes de forma totalmente gratuita.

Las conferencias y consultas individuales de Jiddu Krishnamurti eran totalmente gratuitas. Cuando las conferencias se realizaban en espacios alquilados, se cobraba una tarifa para cubrir los gastos. En un video sobre Krishnamurti, vi a una joven con una cajita en la mano, en la puerta de salida, recolectando donaciones voluntarias.


Finalmente, quiero dejar muy claro que no estoy en contra de los satsangs. Sin embargo, creo que debería haber menos explotación comercial. La gente podría pagar una cantidad voluntaria, o los precios deberían ser más accesibles.

Además, si el gurú es la manifestación de Dios en la Tierra, y no hay diferencia entre "Dios, Gurú y el SER" —como dijo Ramana Maharshi— entonces debe "ser perfecto como tu Padre Celestial es perfecto".

De lo contrario, existe un gran riesgo de que sea una estafa. Y el supuesto "gurú" puede que no esté tan iluminado después de todo. Incluso podría ser un gran charlatán, explotador e hipnotizador.

Afortunadamente, tenemos ejemplos de verdaderos maestros o gurús. Estos, incluso enfrentando las dificultades de la sociedad capitalista moderna, se esforzaron por ser los primeros en dar ejemplo de renuncia, trabajo honesto y una vida moderada.

Así que la próxima vez que asistas a un satsang, reflexiona sobre estas ideas. Analiza si vale la pena pagar por la "gracia divina" o por la presencia del "gurú". Después, sigue tu conciencia; al fin y al cabo es tu vida y tu dinero. 






OBSERVACIÓN DE CID

Al igual que sucede en todas las ramas de la espiritualidad, en el advaita-vedanta también hay mucho comercialismo y charlatanismo.






COMENTARIOS

Ronny: Hola amigo. ¡Excelente publicación! Yo también estoy en contra de cobrar por los satsangs. He participado en algunos con unos tres maestros diferentes, y en mi humilde opinión creo que lo correcto es aceptar donaciones voluntarias según las posibilidades del discípulo, porque de lo contrario se convierte en un negocio.



Alsibar: Hola Ronny, gracias por tu comentario. Es una buena sugerencia. Creo que al menos evitaría algunos abusos, ¿no crees? La acción voluntaria demuestra que el discípulo o el oyente comprendió el propósito del trabajo y se esfuerza espontáneamente por ayudar.

El gran problema con algunos satsangs es que, para convencer a la gente de que pague, el "gurú" intenta demostrar lo importante, sagrada y valiosa que es su presencia, recurriendo a menudo a publicidad exagerada, engañosa e injusta.



Anand Kalai Nitamo: Amigo, estos textos tuyos no pretenden advertir a nadie. Para empezar, eso no existe porque cada uno va a donde necesita ir, incluso si eso significa frustrarse y finalmente aprender a distinguir entre lo falso y lo verdadero. Pero tus textos ni siquiera cumplen ese propósito porque están llenos de tonterías moralistas y religiosas...

¿Quién dijo que un verdadero maestro no debería cobrar por lo que comparte? ¿Jesús? ¡Ay, Dios mío! ¿Qué Jesús? Ni siquiera sabes si ese tipo existió, y además, ¿Quién dijo que eso es un parámetro para algo, amigo?

En realidad escribes estos textos de mierda para hacerte el gurú por debajo de la mesa, para que te reconozcan como un bombero espiritual... Solo te estoy observando, ¿sabes? Estás ahí con el culo al aire, creyendo que estás camuflado, ¿eh?



Alsibar: Hola Anand Calai Nitamo, primero: si es una tontería, ni te molestes en leerlo, y mucho menos en responder. Segundo, si no crees en la existencia física de Jesús, ¿qué hay de la espiritual? Tercero, no soy un gurú. Pero, ¿por qué te molestaste tanto? ¿Te queda bien el saco?



Víctor: Anand Nitamo se enfadó porque es instructor de satsang. Eso es todo lo que tengo que decir.



Julian: Blog que muestra el rostro (feo) de Anand Nitamo y una descripción de su viaje espiritual, demostrando que es una especie de gurú:

http://awakeningintensivo.blogspot.com.br/



Sam: Estos comentarios solo me hacen entender una cosa: continúa con tu propósito de abrir los ojos de los menos informados, porque toda esta gente que estaba en contra del texto, que por cierto es espléndido y muy esclarecedor, está haciendo exactamente lo que dice el texto, por eso están tan nerviosos.

Casi dicen que están (iluminados), ¡Pero eso es mentira! Si lo estuvieran, no se ofenderían tanto. Son solo un montón de embaucadores. Además, ¿qué es esa pseudo-iluminación de estos tipos? UNA FARSA... y esta gente abusiva es tan falsa que necesita esconderse... después de todo, la verdad es incómoda. Felicidades Alsibar. Sigue desenmascarándolos; alguien debe estar agradecido.



Catinga: ¡Excelente texto, amigo! Yo diría que todo es un proceso de "deshonra" espiritual de la humanidad. Siguiendo la ola de "deshonra" de la política, la cultura y la religión. Siendo esclavos ignorantes y ciegos como somos, cualquier payaso de luz (amos mediocres) puede hacer lo que quiera con sus "satsangs". No faltarán incautos espirituales. Es la decadencia de la gente en relación con la iluminación, sus estúpidas búsquedas siempre llenas de culpa y servidumbre; estas son las nuevas señas de identidad de la espiritualidad de los nuevos esclavos. Un fuerte abrazo.



Ligia: Hola. ¿Conoces a la primera persona que se enfadó cuando se publicó el texto? Debe ser discípulo del gurú que se hace llamar Dios y seguidor de Ramana... y ese individuo siempre habla de amor, pero busqué fotos de su familia en esas reuniones y no vi ninguna. ¿Podrían ser esas reuniones una excusa para que haga travesuras grupales, ya que dice estar casado, pero nunca vemos a su esposa...? Alsibar, creo que sin querer has tocado el punto débil (la parte podrida) de muchos gurús de mierda, falsos, mentirosos y sin escrúpulos. ¡¡¡Felicidades!!!



Alsibar: Amigos, gracias por su fuerza y ​​apoyo. Son personas como ustedes las que me inspiran a seguir adelante con este trabajo. ¡Un fuerte abrazo para todos!



Bryanna: Querido amigo, entiendo perfectamente lo que intentas decir y estoy de acuerdo con todo. Soy incluso más radical; no creo en ninguna deidad humana. Si pudiera acercarme a Dios, no necesitaría comer ni beber. Si fuera un ser iluminado, crearía las condiciones para que cualquiera pudiera oírme, sin toda esta tontería de satsangs comerciales, etc.

Pero este tipo de personas existen en todas partes: en el espiritismo (falsos médiums, cuando cobran), en la Iglesia Evangélica (el pastor que vive a costa de la Iglesia), en la Iglesia Católica (sacerdotes que viven con muchos privilegios), en el hinduismo esos falsos yoguis que se creen los mejores, sectas que dicen no ser religiosas pero que guardan secretos, y para entrar hay que pagar cuotas anuales, mensuales... No doy ni un céntimo a nada de eso. Si todos nos uniéramos en una sola corriente, no habría separación.



Alsibar: Bryanna, muchas gracias por tu comentario. Estoy totalmente en contra de cualquier tipo de radicalismo. Sin embargo, respeto tu postura y agradezco tu participación. ¡Un fuerte abrazo!



Mario: Hay satsangs y darshans gratuitos, he ido a algunos pero siempre están casi vacíos. Y los de pago siempre están tan llenos que hay que reservar con antelación.

¡Todo maestro es un impostor! ¡El verdadero maestro es el silencio interior! Pero necesitamos dormir bien para despertar bien.

Alsibar, amigo mío, continúa y trata de ser feliz.
Si buscas la verdad con sinceridad, ¡la encontrarás incluso con un maestro "falso"! - Jaja... gracias.



Alsibar: ¡Gracias por tu participación Mario! No entendí dos cosas: ¿cómo puede un verdadero maestro ser un impostor? Si es un impostor, no es auténtico. Es simple lógica, ¿no? ¿Y crees que estoy "intentando" ser feliz? Mis escritos son la manifestación de mi felicidad interior. Pero estoy de acuerdo con algunas cosas que dijiste: "el verdadero maestro es el silencio interior", sin duda.

La otra cosa es que tienes razón al señalar que quienes tienen dinero llenan eventos como estos. Simple lógica capitalista: "lo caro debe ser bueno". Veo tristemente que muchos no valoran lo gratuito. Es una inversión de valores. ¿Qué vale más: el amor libre o el amor pagado? Depende de nosotros, o no, luchar contra esta mentalidad materialista en esta era de oscuridad e ilusión.



Jocely: Una vez vi una conferencia de una persona muy interesante que habló sobre las diferentes etapas de la evolución y las necesidades espirituales. Escuchen: para algunas personas que se encuentran en ciertas etapas evolutivas, la figura de un maestro espiritual es necesaria, mientras que para otras que posiblemente sean almas con un largo proceso evolutivo y varios pasos por este y otros planetas, la figura de un "gurú" o pastor/sacerdote, etc., ya no es necesaria.

No somos superiores ni inferiores a nadie: simplemente somos diferentes... incluso puede que hayamos dependido totalmente de algún maestro en una de nuestras vidas pasadas... lo importante es que la gente busca con o sin un gurú: podrían estar simplemente invirtiendo en un proceso autodestructivo, pero están buscando algo dentro de la etapa evolutiva en la que se encuentran... en cualquier caso, creo que debemos tener cuidado al calificar o descalificar la devoción de las personas: ¡es un asunto serio y ninguno de nosotros tiene la iluminación para ello!

Si observas, los grandes iluminados no dedicaron tanta energía a menospreciar la devoción de los demás: invertieron mucho en el diálogo/discurso con bondad y no con ignorancia o pasión. al leer las publicaciones aquí, sentí mucha ira... pero ¿Por qué este sentimiento de desdiso hacia aquellos que vieron en el gurú un camino? ¿Por qué no alegrarse por las almas que comienzan su largo camino evolutivo? ¿Por qué querer alimentar con granos a aquellos que todavía necesitan leche materna?

Casi no me detuve a escribir, pero mi corazón me pidió que compartiera esta "intuición" mía. por cierto: no tengo un gurú, pero iré, con buena sentencia, a un satsang de pago... es mejor usar mi dinero, ganado con mucha dedicación y honestidad, para cosas que me elevan que para cosas que me destruyen... solo una cosa más: las guerras religiosas/espirituales (además de los factores económicos/políticos) ocurren porque cada uno piensa que su camino es más iluminado que el del otro... en mi opinión, cuando un ser está en el camino de la iluminación, no dedica energía a propagar la falta de iluminación en los demás. la luz simplemente ilumina y deja la sombra atrás... la luz nunca se queda detrás de la sombra...



Alsibar: Hola Jocely, ¿cómo estás?

Sinceramente, estoy de acuerdo en parte. Las devociones deben respetarse, ya que se relacionan con la libertad y el libre albedrío de cada individuo. Incluso las encuentro hermosas y las admiro.

Con lo que no estoy de acuerdo es con el radicalismo, la intolerancia y los excesos de algunos grupos e individuos.

Creo que la verdad debe ser dicha, pero, por mucho que uno no quiera que sea así, siempre será un punto de vista, ya que refleja la experiencia y la visión personal de una persona, incluso si se trata de un avatar.

Por lo tanto, estoy de acuerdo en parte cuando dices que los grandes iluminados no descalificaron la devoción o religiosidad dominante. De hecho, los grandes iluminados, como Buda, Jesús y Krishnamurti, fueron grandes reformadores, y no tendría sentido erigir lo nuevo sin destruir, al menos en parte, las creencias y prácticas antiguas. Así, Jesús dijo: «No se echan retazos viejos en telas nuevas, ni vino añejo en odres nuevos».

Antes de Jesús, el judaísmo predominaba. Ahora bien, ¿cómo se puede implementar lo nuevo sin desacreditar algunos de los fundamentos de lo antiguo?

Es cierto que Jesús condenó principalmente la hipocresía de los escribas y fariseos. Pero también estableció nuevas formas de devoción y religiosidad. Tal como lo hizo Buda en relación con el brahmanismo dominante de la época, como bien sabrás.

En la era moderna, Krishnamurti desempeñó, en mi opinión, el mismo papel. Suavizó algunas asperezas al repensar o deconstruir los fundamentos de la religiosidad tradicional basada en el miedo, el apego y la dependencia. Ahora bien, cuando llega un Avatar, viene a establecer los principios de la nueva religión, ¿no crees? Como dice Krishna en el Bhagavad Gita 4:7-8:

«Dondequiera y cuandoquiera que haya un declive del Dharma y un auge predominante de la irreligión, entonces yo mismo desciendo. Para salvar a los justos y aniquilar a los malvados, y para restablecer los principios de la religión. Yo mismo vengo milenio tras milenio. »

En otras palabras, los Avatares vienen a denunciar el error, las mentiras, la ilusión y la falsedad. Y esto, obviamente, va en contra de los intereses de quienes se adhieren a tales prácticas.

Por lo tanto, estoy de acuerdo en que nadie debe ser atacado personalmente, pues no somos jueces de nadie, y solo Dios conoce el corazón del hombre. Pero no hay manera de hablar de la verdad sin desacreditar las mentiras, ¿verdad?

Creo sinceramente que así como las personas religiosas tradicionales tienen derecho a la libertad de expresión, quienes discrepan también la tienen. En mis artículos y videos, intento hablar sobre lo que creo que es verdad, desde mi punto de vista, invitando a las personas a reflexionar sobre sus propias creencias y prácticas espirituales para ayudarlas, porque muchas son, en efecto, víctimas de "ladrones".

Finalmente, quienes estén en sintonía con esta comprensión —o cerca de ella— me entenderán. Los demás continuarán su camino, según su nivel y capacidad de comprensión, de acuerdo con su karma y proceso evolutivo. Sé que muchos tendrán que aprender por las malas, como sucedió con los discípulos de Jim Jones, David Koresh, Osho, etc. Pero yo estoy haciendo mi parte, la parte que creo que es verdadera y la parte que siento —en mi corazón— que debo hacer.

Para concluir, quiero decir que, si bien creo que la religión a menudo separa más de lo que une, sé que muchas personas ya han superado el sectarismo, la intolerancia y el radicalismo. Y eso es lo más importante. Independientemente de si uno es tradicionalista, espiritualista, ateo o místico. Sin embargo, lo que vemos en estos movimientos es mucho sectarismo, radicalismo e intolerancia —desafortunadamente—. Pero incluso esto debemos comprenderlo y amarlo; sin embargo, no debemos permanecer en silencio. Porque cuando la luz está ausente, reina la oscuridad.








¿KRISHNAMURTI Y EL ADVAITA-VEDANTA ENSEÑAN LO MISMO?






RESPUESTA DE ALSIBAR

(Alsibar es un investigador que ha estudiado mucho a los guías espirituales y sobre este asunto él dijo)

He visto a mucha gente creer que Krishnamurti y el Advaita-Vedanta enseñan lo mismo. ¿En realidad enseñan lo mismo? Vean este video para descubrirlo.


 


Desafortunadamente este video no tiene subtítulos y por consiguiente no puedo traducírselos del portugués al español, pero seguramente ahí Alsibar ha de haber dicho que aunque en algunos aspectos hay similitudes, sin embargo Krishnamurti y el Advaita-Vedanta no enseñan lo mismo.

Y a continuación les pongo los comentarios interesantes que se publicaron:


Hugo: En el Advaita-Vedanta, el yo físico (nombre y forma, o cuerpo-mente) no existe; es una ilusión.

Y el observador es lo observado, pero no psicológicamente, pues para ellos el observador es el testigo silencioso e inmutable, separado del cuerpo-mente, sino físicamente el observador es lo observado, dando origen en mí al Atma, que es conciencia pura, según afirman los gurús del Advaita.

Krishnamurti dice que el observador es lo observado, pero esto es solo psíquicamente, no físicamente, porque físicamente, en el mundo material, tenemos al observador y a lo observado separados, como es evidente.

Y el verdadero yo, en el Advaita, es Atma, el Espíritu, que se denomina conciencia testigo, que no es más que el yo psicológico.

Así que observen cuán diferentes son los dos puntos  entre Krishnamurti  y los gurús del Advaita, y cómo intentar estudiarlos juntos genera mucha confusión.

Lo sé por experiencia; simplemente me confundí y me perdí al intentar conciliar ambas enseñanzas, pero es imposible, una excluye a la otra.

Y, según mi experiencia directa, el planteamiento de Krishnamurti es mucho más preciso, como un bisturí que corta toda ilusión y se alinea con mi propia visión y experimentación.


Alsibar: Estoy de acuerdo.


Samuel: Así es. Cuando empiezas a profundizar en Krishnamurti y a comprenderlo, ves las diferencias y cómo criticó la idea advaita de que somos Atman, que somos un Observador separado, que no somos el cuerpo...


Alsibar: Exactamente.


Hugo: Veo que también hay quienes afirman que el diagnóstico al que apuntan tanto Krishnamurti como Carl Jung es el mismo. Los mismos puntos, la misma idea pero expresada con palabras diferentes y que solo se diferencian en sus métodos, pero eso no es cierto.

Yo les digo que no y que en realidad son totalmente diferentes: Jung, el psicoanalista, crea métodos; mientras que Krishnamurti te libera de ellos.

Yo mismo solía confundir las enseñanzas de Krishnamurti con el Advaita, pero en realidad Krishnamurti apunta a la no dualidad, aunque su enseñanza es muy diferente del Advaita.

La gente quiere encajar a Krishnamurti en su conocimiento acumulado, y no se dan cuenta de que necesitan vaciarse de todo ello.

De entre todos los gurús, filósofos y psicoanalistas, Krishnamurti es único, original y diferente a todo lo demás por lo que nos revela.

Pero reina la confusión.

Todos te ofrecerán algo: un método, una deidad, un mito, un mantra, una práctica, algo a lo que tu ego se aferre, la conciencia pura, el observador o testigo omnisciente y silencioso, el yo, el ser puro, el alma; todo producto del pensamiento, una mera idealización, una imagen.

Pero más allá de ese pequeño cúmulo de recuerdos, no somos nada, absolutamente nada.

Krishnamurti te lo quita todo y te deja completamente solo, a solas contigo mismo. No quiere darte nada, pero eso es bueno; y si lo comprendes, te lo quitará todo, pero relájate, porque lo que se lleva es pura ilusión.

En esto Krishnamurti es único.


Alsibar: ¡Enhorabuena por tu claridad!


Hugo: Gracias, Alsibar. Veo muchos videos con Krishnamurti en la portada y el título "el observador no existe". Contienen gran parte de lo que Krishnamurti enseña, pero de repente aparece una frase como "el estado testigo", y pienso: "¡Vaya, eso no es Krishnamurti!".

Incluso vinculan a Krishnamurti con Eckhart Tolle, diciendo que enseñan lo mismo, que la observación de Krishnamurti es el estado de presencia, el "aquí y ahora" de Eckhart Tolle. Y pensé: "Dios mío, ya están distorsionando a Krishnamurti, intentando comercializarlo para las masas, y han desvirtuado la enseñanza pura y genuina".

Es absurdo, hoy en día los "me gusta" en internet valen más que la calidad de la enseñanza, y la gente es capaz de cualquier cosa, incluso de intentar apagar la única luz en medio de esta densa oscuridad de ignorancia que se vende como sabiduría en internet.


Alsibar: Por eso es tan importante no dejarse engañar por estas distorsiones, y señalarlas para que la gente no sea engañada. Un cordial saludo, Hugo, y gracias por tus palabras y tu participación.


Cecilia: Entonces, esta idea de que la Conciencia lo es todo, que todo es Conciencia, expresión de la Conciencia, esta idea de que todo está hecho de conocimiento puro, que la Conciencia, este conocimiento puro, es la sustancia de la que se origina todo lo conocido... bueno... sabemos que esto es puro Vedanta. Si pudiera aclararme esto, se lo agradecería. Gracias de antemano.


Alsibar: Sí, es puro Vedanta, pero la forma en que lo presentan gurús neo-advaita como Mooji y Rupert Spira es completamente errónea.






OBSERVACIÓN DE CID

Para empeorar el asunto, son tantos los instructores que han surgido que ya no se puede hablar de una única enseñanza Advaita-Vedanta debido a que cada uno de esos instructores da su versión, y sus explicaciones pueden llegar incluso a contradecirse entre ellas.










LA MANIPULACIÓN QUE HACEN LOS INSTRUCTORES NEO-ADVAITAS


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Al inicio está bien ser tú mismo porque nunca pensaste que podrías ser diferente de quien siempre has sido. Pero entonces llega el gurú neo-Advaita y dice: «No eres lo que crees». E incluso sin haber pensado nunca que podrías ser diferente, tu mente absorbe ese pensamiento y empieza a buscar maneras de resolver un problema que hasta ese momento no habías tenido porque nunca antes lo habías pensado, por la sencilla razón de que era natural ser tú mismo.

Pero ahora surge un problema que nunca pensaste que existía, y ahora sabes que existe porque te lo contaron. Empiezas a leer y ver videos sobre estos temas, y como mucha gente repite lo mismo, terminas creyendo que debe haber algo de cierto.

Así, para resolverlo y recuperar la paz que tenías antes de que todo esto empezara,  compras libros, meditas, buscas más gurús, participas en satsangs, etc. , con la esperanza de convertirte en lo que siempre fuiste y siempre creíste ser, pero dejaste de creerlo porque el propio gurú neo- Advaita te metió esa idea en la cabeza.

Y finalmente, tras años de buscar, leer, escuchar y practicar esta supuesta consciencia del momento presente, llegas a la conclusión de que realmente eres lo que creías ser desde el principio, y que solo empezaste a dudar de ello después de que los gurús neo- Advaita te convencieran de que no pensabas correctamente.

Lo cierto es que los gurús inocularon en tu mente un problema que no te pertenecía, del que no tenías conocimiento, pero que, después de eso, ocupó tu mente durante años y años, y solo se resolvió tras años de importantes inversiones de tiempo, energía y dinero. 

Entonces,  pregunto, ¿dónde estaba el problema? ¿Existía siquiera la idea de que había un problema por resolver? ¿Era todo una ilusión? ¿Había realmente un problema?

Como diría cualquier gurú neo-Advaita al principio de su carrera: no hay ningún problema.

Entonces, ¿por qué necesito gastar tanto tiempo, dinero y energía  para llegar a la  conclusión obvia de que no hay ningún problema, ni lo ha habido nunca, conmigo ni con nadie más, y que todo fue una creación de mi mente?

Si mi mente no era consciente de ningún problema, y ​​si yo era naturalmente lo que siempre fui, y si nunca imaginé ser diferente de lo que era... ¿Por qué no dejar las cosas  como siempre fueron? ¿Por qué entrometerme con lo que estaba en paz?

En pocas palabras: si todo sigue tan tranquilo como siempre, los gurús, los libros, las prácticas y los movimientos espirituales pierden su importancia y significado. Al sembrar un problema en tu cabeza, que luego ellos mismos dirán que no existe, te controlan y manipulan.

Pero la verdad es que al  ocupar tu mente con un problema inexistente, innecesario e inútil, y luego ofrecerse a resolverlo, simplemente te están manipulando, explotando y engañando.










ATMANANDA KRISHNA MENON EXAMINADO POR ALSIBAR



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Muchos consideran a Atmananda Krishna Menon como uno de los tres titanes de la enseñanza Advaita del siglo XX, una lista corta que también incluye a Ramana Maharshi y Nisargadatta Maharaj.

Atmananda nació en 1883 en Peringara, cerca de Tiruvalla, en el estado de Travancore (actual Kerala).

A los 10 años recibió la visita de un sabio, un sannyasin, quien le dio japa, una iniciación en forma de mantra yoga. Él practicó durante varios años sin éxito, regresó a la escuela y mientras desvelaba su necesidad de Dios, se encontró repentinamente con el mismo sannyasin que había conocido de niño, quien le dijo que pronto encontraría un maestro.

Después de completar sus estudios de derecho, se convirtió en abogado del gobierno e inspector de policía.

Se dice que Atmananda oró intensamente durante mucho tiempo para encontrar un verdadero sat-guru, un auténtico maestro o rishi/santo iluminado. Esto finalmente lo llevó a su primer encuentro en Calcuta con Swami Yogananda, quien no debe confundirse con Paramahansa Yogananda, el gurú que introdujo el Kriya Yoga y la meditación a muchos occidentales.

Su encuentro duró solo una noche, pero cambió el curso de su vida. Tras este encuentro, comenzó a practicar Bhakti Yoga y Raja Yoga, así como Jnana Yoga (el camino del conocimiento).

Atmananda realizó el Ser en 1923, siendo conocido como Sri Atmananda . Más tarde, tras comenzar a enseñar, utilizó únicamente el Jnana Yoga, criticando abiertamente el Bhakti Yoga y el Raja Yoga.

Dijo que su carrera profesional le ayudó a descubrir la Verdad, ya que una profesión en la policía o el ejército ofrece una base ideal para la práctica espiritual, ya que esta profesión en particular presenta la mayor cantidad de obstáculos y tentaciones. Esto es particularmente importante para los estudiantes occidentales, que viven en una cultura moderna de distracción y tentación sin precedentes.

Atmananda influyó profundamente en muchos occidentales, entre ellos John Levy, autor de "La naturaleza del hombre según el Vedanta" escrito con la perspectiva de Atmananda, y Wolter Keers, el estudioso holandés de Sri Atmananda y Ramana Maharshi.

Ananda Wood, discípulo directo de Atmananda, también escribió extensamente sobre él.

Atmananda ejerció una importante influencia sobre Jean Klein, y a través de él, sobre sus alumnos, entre ellos Francis Lucille. Francis Lucille, a su vez, influyó en Rupert Spira.





Algunas enseñanzas de Atmananda

¿Cómo pueden los pensamientos que surgen y desaparecen en mí ser diferentes de mí mismo?  Cuando hay pensamientos, me veo a Mí mismo; cuando no hay pensamientos, permanezco en Mi propia gloria.

La Verdad está aquí y ahora. Está en todas partes. Si no se encuentra aquí y ahora, no se encontrará en ningún otro lugar ni en ningún otro momento.

Por mucho que intentes matar el ego, este solo se fortalecerá. Así que debes abordarlo desde el otro lado. Todos comprenden, a pesar del ego. Lo cierto es que el ego muere automáticamente cuando comprendes algo. ¡Nunca lograrás traer luz a tu interior si insistes en disipar primero toda la oscuridad de tu habitación! Por lo tanto, simplemente ignora el ego e intenta comprender, y la comprensión misma lo eliminará.

El mundo brilla por mi luz: sin mí, nada existe. Yo soy la luz en la percepción del mundo.

El esfuerzo humano consiste en crearse una esclavitud, aferrarse fuertemente a ella y querer ser libre sin abandonar la esclavitud misma.

¿Eres un ser humano? Define lo que es un ser humano. Un ser humano es una mezcla incongruente de cuerpo, sentidos y mente, junto con el Principio del Ser. Todo, excepto el Principio del Ser, cambia a cada instante. Pero admitirás que eres este Principio del Ser. Como Principio del Ser, eres el trasfondo permanente que conecta todos estos cambios que van y vienen. Este Principio del Ser es diferente y está separado del cuerpo, los sentidos y la mente, que están en constante cambio. ¿Dónde está el ser humano durante el sueño profundo, cuando no tiene cuerpo, sentidos ni mente? Ciertamente en ninguna parte. Sin embargo, estás ahí como ese Principio del Ser. Por lo tanto, no eres un ser humano, sino un principio inmutable y permanente. Como tal, puedes comprender la Verdad más allá de todo.

Dios es solo un concepto, aunque sea el más elevado que la mente humana puede crear. Pero tú no eres un concepto.

Vichara-marga (el camino directo) es la eliminación de la falsedad a través de argumentos, dejando sólo la Verdad Absoluta como el Ser Real.

Para el alma individual (yo), todo es externo. Para Dios, todo es interno. Para el Sabio (jnanin), no hay interior ni exterior. Él está más allá de ambos.

Si miras con atención, descubrirás que él no estaba allí. El hacedor no estaba allí; el pensador no estaba allí; el observador no estaba allí; el disfrutador no estaba allí; el sufriente no estaba allí, pero todo está en el fondo; en la fuente.

Cuando hablas de la Verdad, tú (el ser) debes dejar de hablar y permitirle a Él (la Verdad o el Ser Real) hablar, o expresarse, en Su propio lenguaje.

Todos los métodos de los Upanishads intentan separarlo de Anatma y establecerlo en Atma. Pero aquí, según el método directo, se demuestra que nunca puedes escapar ni de tu propia sombra ni de tu realidad. Solo te pido que examines profundamente lo que llamas Anatma y veas, sin lugar a dudas, que esto es solo Atma, la Realidad misma.

¿Soy el cuerpo, los sentidos o la mente? No. Si me autodeclaro 'algo', ese algo debe estar conmigo dondequiera que vaya. Hacer, pensar, percibir y sentir no me acompañan a dondequiera que vaya. Solo el 'Saber' está siempre conmigo. Por lo tanto, soy el Saber incomparable de la Conciencia. Soy eso siempre, y estoy desapegado. Solo puedo ser aquello que permanece cuando el objeto o la parte activa se separa del perceptor, la percepción o lo percibido.

(Fuentes: Advaita Vision, Advaita Info y el libro Notas sobre los discursos espirituales de Sri Atmananda.)



Conozca más en el enlace: https://www.facebook.com/VicharaMarga











APRENDE A DISTINGUIR A LOS VERDADEROS MAESTROS ADVAITA DE LOS FALSOS


(El siguiente artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los gurús, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Sabes qué es la filosofía Advaita o no dualista? ¿Sabes quiénes fueron los grandes maestros de esta escuela filosófica india? ¿Merecen realmente ese título los actuales autoproclamados "maestros" Advaita? ¿Qué contradicciones encontramos en sus discursos y actitudes? ¿Cómo podemos reconocer a un verdadero maestro de Advaita? ¿Qué referencias tenemos al respecto? Reflexionemos un momento.

Ante todo, quiero dejar claro que no tengo nada en contra de la llamada "Advaita" o filosofía no dualista. Al contrario. Creo que sabios como Shankaracharya, Ramakrishna y Ramana Maharshi no solo comprendieron la Verdad Universal o Dharma, sino que la vivieron y la demostraron con su propia vida y ejemplo.

Lo que critico son los llamados neo-Advaitas o pseudo-Advaitas. Estas personas se han apropiado del discurso del verdadero Advaita y lo utilizan para autopromocionarse y explotar a sus seguidores.

Es decir, solo han tomado la parte que les podría ser útil, para impresionar a los demás y hacerse los "maestros". Pero en realidad no viven la Verdad. Al contrario, al usar una filosofía que es por definición altruista para fines egoístas y personales, distorsionan y tergiversan algo que es originalmente puro, sagrado y santificado.

El Dharma, o Verdad Universal, es como la fuente de un río, cuyas aguas brotan puras. Pero a lo largo de su recorrido se mezcla con contaminación y suciedad de todo tipo hasta convertirse en lodo, y ya no podemos decir que sea la misma agua pura. No se puede beber agua contaminada.

Pues bien, las enseñanzas de los neoadvaitas son similares. Ellos parecen puros, pero solo en apariencia. Utilizan una retórica aparentemente hermosa y profunda, pero esencialmente vacía porque carecen del espíritu de los verdaderos maestros.

No es difícil descubrir su contradicción. Cuando hablan, demuestran un espíritu de altruismo y desapego. Pero cuando actúan, revelan un espíritu ambicioso y engañoso. No se parecen en nada al alma de quienes enarbolaron la verdadera bandera de la visión advaita (no dualista) de la vida.


No es difícil distinguir a un verdadero maestro de Advaita de un charlatán. Basta con mirar más allá de sus palabras y discursos —que suelen ser muy similares— para ver sus acciones y actitudes. Su estilo de vida. Y lo que se dice entre líneas.

Un verdadero maestro de Advaita siempre vive feliz y satisfecho. No quiere cambiar nada porque todo ya es perfecto. Por lo tanto no hay ambición en él. Por consiguiente usualmente son personas extremadamente sencillas, desapegadas de todo. Incluso de la idea de ser un ser especial o un maestro predestinado.

Observa la vida de un Ramana o un Ramakrishna. No ves ambición ni deseos de ningún tipo en ellos. Simplemente viven y disfrutan del presente eterno. En general no hacen proselitismo, no viajan a dar conferencias ni escriben libros. ¿Para qué molestarse si todo "ya es" como debería ser?

Sin embargo, con fines didácticos, analicemos algunos puntos que servirán como base para el análisis y la reflexión:


1. Un verdadero maestro de Advaita no sale a la caza de discípulos.

¿Por qué sería así? Si Brahma, Dios, la Gracia lo es todo y cuida de todo, entonces los discípulos vendrán por sí solos. O no. Y si no aparecen, ¿qué importa? Después de todo, ¿no es todo ya perfecto, puesto que todo ya es "lo que es"? Así que si algún "maestro" demuestra con sus acciones que busca discípulos, desconfía de él.



2. Un verdadero maestro de Advaita no cobra por sus servicios.

Ahí es donde muchos se traicionan. Un charlatán solo busca dinero. Por eso cobra por todo lo que hace. Y siempre está inventando algo: satsangs, reuniones, retiros, etc. No es que no se pueda cobrar. Al fin y al cabo, si gastamos dinero en un evento, tenemos que recibir algo a cambio. Ese no es el punto.

El punto es que un maestro verdaderamente autorrealizado nunca cobraría  porque está más allá del cuerpo, más allá de cualquier conciencia de la necesidad de dinero. Su confianza y fe en la Gracia Divina son tan grandes que simplemente no le importa.

Quiero enfatizar aquí que el punto crítico no es cobrar, sino afirmar ser un maestro iluminado, demostrando una actitud contradictoria de apego al dinero. Si alguien quiere cobrar por un evento, por la razón que sea, no hay problema. Pero andar por ahí pretendiendo ser un maestro autorrealizado revela una gran contradicción que merece nuestra atención y sospecha.



3. Un verdadero maestro de Advaita nunca se considera un maestro.

Obviamente, en la India existe esta antigua tradición de maestro y discípulo. Forma parte de la cultura y la tradición de ese pueblo. Pero intentar reinventarla en Occidente suena falso y superficial. Es como intentar importar la tradición de la Familia Real Británica a nuestro país. Simplemente no funciona. Funciona allí porque forma parte de la cultura.

Y un verdadero maestro sabrá mantenerse distante, interiormente desapegado, porque conoce sus peligros. Así, el verdadero maestro de Advaita nunca se considera maestro de nada. Pues reconoce que solo hay un Maestro Verdadero: Brahman, Dios.

Y si, por alguna razón, Dios lo ha colocado en la posición de maestro, por medios naturales, lo acepta como parte del Plan Cósmico o Divino. Pero todo esto se hace sin ningún rastro de egoísmo ni deseos personales. A diferencia de los "Advaitas" occidentales que se regodean en el título de maestro.

Un verdadero maestro de Advaita nacido aquí en Occidente no adoptaría esa costumbre india, porque si todo ya es, que sea como es. Cada cultura y país tiene sus propias costumbres y tradiciones. Lo curioso de todo esto es que quienes se adhieren a los principios del "advaita" solo importan lo que les interesa y les conviene. También deberían importar llevar verdaderamente una vida espiritual y la tradición del desapego de las posesiones materiales.



4. Un verdadero maestro de Advaita no hace publicidad de sí mismo.

¿Por qué habría de hacerlo? Dios lo es todo. Y todo le pertenece. Entonces, ¿para qué hacer publicidad? Solo si el individuo no ha comprendido internamente esta verdad, tiene sentido hacer publicidad.

Los verdaderos maestros, en general, se mantienen alejados de la atención pública y la notoriedad, porque su único objetivo en la vida es vivir "ahora lo que ya son". Es decir, su beatitud y plenitud interior no les permite buscar nada para sí mismos, y en realidad han dejado de buscar por completo.

Y es precisamente ahí donde vemos que Ramana y Ramakrishna fueron verdaderos maestros autorrealizados. El silencio, la tranquilidad y la sencillez eran la clave de sus vidas, así que ¿para qué hacer publicidad? ¿Para qué buscar discípulos? Bastaba con ser y esperar. Si era la voluntad de Dios, los discípulos aparecerían. Si no, no. De una forma u otra, estarían satisfechos.



5. Los verdaderos maestros de Advaita hablan poco o viven en silencio.

¿Por qué hablar tanto? No quieren cambiar nada ni convertir a nadie, porque todo ya es como debería ser. Por eso, en general, viven en silencio contemplativo, simplemente observando la danza, el movimiento del mundo. Salvo en casos muy excepcionales, hablan. Ese fue el caso de Ramakrishna y Ramana. Y así es como actúa un verdadero maestro de Advaita.

En cambio los falsos maestros de Advaita hablan mucho. Quieren demostrar sabiduría e impresionar a los demás. Buscan discípulos y seguidores, por lo que hablan sin cesar, a pesar de afirmar constantemente que no hay nada que enseñar ni aprender. Entonces, ¿por qué hablan tanto? ¿Por qué son tan verbosos?

La respuesta es simple: porque no son lo que predican. Quieren apoyo para su "trabajo", que en general no es más que la glorificación de su propio nombre e imagen.



6. Es imposible contradecir, decepcionar o molestar a un maestro de Advaita.

Un maestro de Advaita, por definición, es alguien que comprende en su interior que Dios es todo y que todo ya es Dios. Por lo tanto todo lo que sucede, sucede según Su voluntad, es decir, según la voluntad Divina. Entonces, ¿cómo se puede contradecir a alguien así?

Ellos no quieren nada y no desean nada de nadie. En su ser solo hay silencio y paz. ¿Cómo podrían desear algo más allá de lo que ya son?

Pero en cambio  a los falsos maestros de Advaita todo les molesta. Cualquier cosa o persona que obstaculice o interfiera con sus objetivos de fama y poder es rechazada de inmediato. Los falsos maestros de Advaita tienen una obsesión: ser famosos y conocidos. Mientras que los verdaderos maestros de Advaita solo quieren una cosa: NADA. Porque todo, absolutamente todo, YA ES.



7. Los falsos maestros de Advaita siempre hablan de una "entrega total".

¿Por qué? La entrega de la que hablan los verdaderos maestros de Advaita es una entrega a la vida, al aquí y ahora, a "lo que es".

Mientras que los falsos maestros de Advaita, en general hablan de una entrega dudosa y confusa porque no admiten públicamente que esa "entrega" que ellos quieren significa entregarles la vida, la voluntad y el dinero. Pero en la práctica, eso es lo que sucede.

Eso es una oportunidad perfecta para charlatanes y oportunistas. En cambio la entrega de la que hablan los verdaderos maestros de Advaita no tiene nada que ver con dar dinero ni con seguir ciegamente las órdenes del maestro. El verdadero maestro solo quiere una cosa: tu liberación y felicidad. Nunca te exigirá una obediencia ciega, total e irrestricta.



8. Los verdaderos maestros no desprecian tu capacidad reflexiva.

Esta capacidad sigue siendo útil incluso después de la liberación. Se utilizará en el momento oportuno, cuando sea necesaria. ¿Cómo puede alguien producir un razonamiento coherente y lógico si no tiene capacidad reflexiva?

Sin embargo, esta capacidad reflexiva ya no domina la mente del hombre liberado. La usa como quien usa un micrófono o un celular. Y tras usarlo, lo apaga y lo silencia.

En cambio los falsos maestros de Advaita la distorsionan a su antojo. Desprecian la reflexión para obstaculizar cualquier intento del discípulo de reflexionar sobre su propia situación. No quieren personas que piensen, analicen y duden. Prefieren zombis obedientes y dependientes, seguidores ciegos de todas sus órdenes, por absurdas que sean.



9. Los falsos maestros de Advaita se contradicen.

Finalmente, solo quiero destacar la última contradicción de los pseudo-advaitas. Estos advaitas dicen que todo ya es. Y que no hay nada mejor que SER... Pero si ya somos Ser, y todo ya es, entonces, si ese es el caso, nadie necesita ir a ningún lado, ni seguir a nadie, ni participar en reuniones o satsangs. No se puede enseñar a ser "lo que ya es".

¿Cómo se le enseña a un animal a ser lo que ya es? ¿O a una planta? ¿O incluso a un niño? Si todo ya es, entonces ¿para qué tanta charla? ¿Para qué la propaganda? ¿Para qué los debates? ¿Para qué fundar organizaciones y movimientos? ¿Para qué el culto a la personalidad del "maestro"?

Todo ya es. No se necesita nada más. ¡Eso es todo!