Chi, qi o prana
es el nombre que se le da a la energía sutil que aporta la vitalidad.
Y la explicación que usualmente esgriman aquellos que rechazan la existencia de esa
energía, es que los practicantes de las disciplinas que manejan el chi, en
realidad ellos no están sintiendo ni controlando esa energía, sino que es
producto de su imaginación.
Y
en una primera instancia es comprensible que haya gente que piense eso debido a
que la energía chi no se puede percibir con los sentidos físicos, sino que se
requiere despertar los sentidos energéticos para irla sintiendo.
Y
también una de las técnicas principales para mover esa energía es por medio de
la intensión mental. Por lo que se recomienda a los practicantes novicios que
aunque ellos todavía no sientan la energía, visualicen y actúen como si
realmente estuvieran sintiendo y moviendo la energía chi, porque de esa manera
ellos están facilitando la disposición para que posteriormente realmente eso
suceda.
Y
por lo tanto es lógico que un individuo con una creencia materialista concluya
que todas esas sensaciones que dicen tener los practicantes más avanzados son
solamente imaginarias.
Pero
ustedes deben de saber que ese procedimiento de visualizar en una primera fase
para así poder facilitar después realmente sentir, no es exclusividad de las
disciplinas que manejan el chi, ya que por ejemplo, muchos sexólogos recomiendan
a las mujeres que les cuesta trabajo alcanzar el orgasmo, que aunque ellas no
lleguen al clímax, ellas se imaginen que están teniendo un gran orgasmo y actúen
como tal, porque justamente eso les va a ir facilitando poder posteriormente
realmente obtener un orgasmo de verdad
Y
de hecho esa técnica en la sexología funciona justamente porque el orgasmo no
es otra cosa más que la energía sexual que por medio de la excitación se va
activando cada vez más, hasta que finalmente termina por estallar provocando
esa sensación de placer.
Pero
cualquier mujer les dirá que existe una gran diferencia entre imaginar tener un
orgasmo y experimentar un orgasmo de verdad. Y de la misma manera cualquier practicante
de Chi-Kung les asegurará que existe una gran diferencia entre visualizar que uno
mueve la energía chi dentro del cuerpo y realmente sentir moverse la energía chi
en nuestro interior.
Pero
además, si bien es cierto que esa visualización puede surtir un efecto placebo en
los practicantes novicios, esto ya no es viable en los practicantes más experimentados.
Y
para ilustrárselos, imaginen que ustedes le preguntaran a un ciego, cómo puede
él estar tan seguro que los objetos que toca son reales y no producto de su
imaginación.
Y
seguramente el ciego les contestará:
« Pues verás, estar mega
seguro al 100% no lo puedo estar porque quien me dice que no vivo en una
Matrix, pero como llevo toda mi vida tocando esos objetos, estoy prácticamente
seguro de que sí son reales, y por ejemplo cuando se me olvida que hay un
mueble enfrente de donde estoy caminando, el dolor que siento al chocarme con él
me recuerda que ese mueble si es un objeto real y no producto de mi imaginación. »
Y
lo mismo les puedo decir yo con respecto a la energía sutil, porque ya son más
de 35 años que llevo interrelacionándome con la energía chi. Y aunque no la
puedo ver, ni la puedo oír, ni la puedo oler. Si la puedo sentir. Y he
experimentado innumerables veces con ella.
Así
es que cuando un materialista me sale con su argumento de que en realidad lo
que estoy sintiendo es falso porque solo es producto de mi imaginación. Para mi
esa respuesta es casi insultante, porque mientras que ese tipo no ha hecho ningún
esfuerzo por tratar de averiguar si verdaderamente la energía chi existe o no. Yo
en cambio llevo décadas experimentado de todas las maneras posibles con esa
energía:
He
experimentado con frio, con calor, con lluvia, con sol, en la mañana, en la
noche, en luna llena, en luna nueva, en Europa, en América, de manera
solitaria, en grupo, etc.
Y
es por eso que mi confianza de que la energía chi realmente existe se ha vuelto
tan inquebrantable, porque mi certeza está basada en decenas de miles de
experiencias efectuadas durante tantísimos años y de tantísimas formas
diferentes.
Y
algo que me sorprendió mucho es que no solamente suceden las reacciones habituales
que uno ya conoce porque son las que normalmente se producen, como por ejemplo:
cuando después de frotar las palmas de mis manos, siento como los chakras de mis
manos se activan, o que después del orgasmo siento muy claramente como la
energía sexual circula dentro de mi cuerpo.
Sino
que también varias veces me han sucedido acontecimientos imprevistos y opuestos
a lo que yo esperaba que fueran a suceder, lo cual me demuestra que el manejo
de la energía no es el producto de mi imaginación.
Y
para ilustrárselos a continuación les relato algunos de esos eventos que me han
sucedido:
1)
Para abrir los chakras de las manos, la técnica más eficaz que yo conozco
consiste en proyectar el puño de una de las manos hacia la palma de la otra
mano, y detenerse a unos pocos milímetros para así provocar una “explosión
pránica” en la palma, lo que va paulatinamente abriendo el chakra.
Y
como yo había leído que los cuarzos canalizan mejor la energía, se me ocurrió
la idea de usar un cuarzo en vez del puño, pensando que así iba a abrir más
rápido e intensamente el chakra de mi mano.
Pero
el día que utilicé los cuarzos, en vez de sentir que mi sensibilidad aumentaba.
Por el contrario sentí dolor en mis palmas, y luego mis manos dejaron de sentir
la energía durante aproximadamente dos meses hasta que progresivamente fui poco
a poco recuperando la sensibilidad.
Ahora
bien, si esa experiencia hubiera sido producto de mi imaginación, entonces
después de haber utilizado los cuarzos yo hubiera comenzado a sentir la energía
todavía más intensamente como consecuencia del efecto placebo, ya que eso era
lo que yo estaba esperando que fuera a suceder. Pero descubrí que utilizar los
cuarzos resultó ser una mala ida ya que sucedió todo lo contrario.
Y
yo sospecho que al haber utilizado los cuarzos me lastimé los chakras de mis
manos y es por eso que requerí de todas esas semanas para que mis chakras se
fueran paulatinamente recuperando.
2)
Otro suceso imprevisto fue con mi plexo solar.
Verán,
en el chi-kung existe una técnica para ir despertando los principales chakras del
cuerpo a partir de los chakras de las manos cuando estos ya se encuentran
activados.
Y
en una ocasión en donde yo me encontraba muy enojado, se me ocurrió utilizar
esa técnica para armonizar mi plexo solar debido a que lo sentía muy agitado,
ya que pensé que al calmar ese chakra, también calmaría mi estado de animo.
Pero
una vez más resultó en todo lo contrario debido a que ese masaje energético que
me di, en vez de calmar mi chakra, me provocó un dolor de vientre tan intenso,
que no pude dormir en toda la noche.
Y
aquí una vez más, si esa experiencia hubiera sido producto de mi imaginación,
entonces después de haber masajeado mi plexo solar, debería de haberme sentido
mejor ya que ese era el efecto que yo esperaba obtener, pero lo que sucedió fue
todo lo opuesto.
Y
yo sospecho que al haber energizado mi chakra cuando este se encontraba
perturbado, eso solo provocó que la perturbación se intensificara áun más, al grado que
esa alteración se manifestó incluso de manera física con un dolor agudo en mi
vientre.
3)
Y otro ejemplo que me acuerdo, es que cuando yo estaba comenzando a abrir mi órbita
microcósmica haciendo circular de manera consciente la energía a través de
ella.
Para quienes no lo
sepan, la órbita microcósmica es el canal energético principal que tenemos, el
cual sube por la espina dorsal y baja por enfrente del cuerpo.
Pues
bien, para subir la energía del coxis hasta la cabeza, eso me resultó bastante
fácil de hacer, pero en cambio no lograba bajar la energía por en frente debido
a que se me bloqueaba a la altura de la garganta.
Pero
consideré que eso no sería grave ya que pensé que la energía se iría bajando
poco a poco, como el agua que se filtra entre las rocas. Así que no le presté
más importancia a ello.
Sin
embargo, una vez más estuve muy equivocado ya que a los pocos días comencé a
tener terribles dolores de cabeza. Lo cual me extrañó mucho debido a que rara
vez a mí me daban jaquecas.
Y
es así que me puse a trabajar seriamente en abrir mi orbita microcósmica por en
frente hasta que finalmente lo conseguí y curiosamente después de eso los
dolores de cabeza dejaron de producirse.
Y
aquí una vez más deduzco que si ese manejo de la energía hubiera sido producto
de mi imaginación, entonces no me habrían surgido esos dolores de cabeza puesto
que yo pensaba que la energía iba a seguir circulando, pero yo sospecho que eso
no sucedió así y es por eso que al estarse acumulando la energía en mi cabeza,
eso provocó esas terrible jaquecas.
4)
Y ya que estamos hablando de la órbita microcósmica, me acuerdo que en otra
ocasión me sucedió algo que me dejó muy impactado.
Estaba
haciendo circular la energía sexual a través de mi órbita microcósmica para
depositarla en mi vientre (porque ahí es donde se puede guardar sin que haga
daño). Y cuando la energía estaba pasando a la altura de mi pecho sucedió algo
completamente insólito que no me lo esperaba:
Sentí
como si una especie de escotilla en mi pecho se abriera, y la energía fue
súbitamente chupada por esa abertura, y la escotilla se cerró y la energía
desapareció.
Quedé
tan sorprendido que abrí los ojos, tratando de comprender lo que había
sucedido, porque nunca antes me había pasado eso. Llevaba miles de veces
haciendo circular la energía sexual de mi coxis hacia mi vientre a través de la
orbita microcósmica, y era la primera vez que yo experimentaba eso que me
acababa de suceder.
Y
lo que más me sorprendía es que la energía había completamente desaparecido.
Algo que nunca había sucedido antes. Porque siempre que hago circular la
energía percibo como se va difuminando progresivamente. Pero aquí fue de manera
súbita. Cuando llegó a mi pecho, “algo” la absorbió y la energía desapareció
porque ya no la sentí en ninguna parte de mi cuerpo.
Y
quedé tan intrigado por lo que había sucedido, que varias veces traté que se
volviera a producir ese fenómeno. Y es así que incluso hacia mover la energía
en círculos a la altura de mi pecho para ver si de esa manera podía volver a
reproducir esa absorción que había experimentado, pero nunca más volvió a
suceder.
Y
aquí una vez más, yo insisto que si eso hubiera sido generado por mi
imaginación, entonces lo habría vuelto a experimentar ya que ese era mi deseo,
pero por más que lo he intentado nunca más lo he vuelto a sentir.
Posteriormente
leí en un libro de Carlos de León que a la altura del pecho existe una especie
de “rejilla energética” que es un patrón cuadrado conformado por siete orificios
cubiertos, los cuales se van progresivamente descubriendo y brillando a medida
que la persona va evolucionando.
Así
que tal vez haya sido esa rejilla la que absorbió la energía, aunque esta vez
no se los podría asegurar.
~ * ~
Y estos son algunos
ejemplos, luego pondré más, pero pienso que son suficientes para ilustrar mi
argumentación de que la energía sutil no es producto de la imaginación.
EN CONCLUSIÓN
Aquellos
que han leído mi blog, saben que soy una persona muy desconfiada porque en
mi búsqueda he sido embaucado por varios charlatanes. Así es que para que yo acepte
a un instructor como posiblemente un verdadero maestro, es porque lo he investigado
de manera profunda y exhaustiva. Y lo mismo sucede con la energía chi.
Y
es por eso que cuando yo les afirmo que la energía chi sí existe, no es porque
otros también lo digan, sino porque es el resultado al que he llegado después
de haber investigado intensamente este asunto a lo largo de más de 35 años, y lo cual me ha
llevado a estar convencidísimo de que la energía chi es real y no es producto
de mi imaginación.
Y por lo tanto a mi vez yo les digo no me crean porque yo lo afirmo, ya que si ustedes quieren realmente saber, los
invito a que ustedes también experimenten porque así ustedes sabrán por ustedes
mismos si lo que les estoy diciendo es cierto o no.
Solo
que les pido un favor, si van a investigar, háganlo con seriedad, porque luego
me salen individuos que practican las técnicas que puse en el blog, y como ellos
no sienten nada, me objetan que lo que les digo es mentira.
Pero
lo que esa gente no comprende es que esas técnicas NO dan resultados inmediatamente.
Para darles una analogía, es como si un entrenador deportivo les dijera que
ustedes pueden correr 10’000 metros, y ustedes le respondieran:
-
“probé
las técnicas que me diste pero sigo sin poder correr esa distancia.”
A
lo que seguramente el entrenador les va a responder:
-
“No seas ingenuo, las técnicas que te di no
son para que ya puedas lograrlo en un día o en una semana, pero si practicas
con constancia, cada vez lo vas a poder lograr más.”
Y
lo mismo les respondo a los escépticos con respecto a percibir y manejar las
energías sutiles.
Algunas
personas que ya tienen su cuerpo energético muy activado lo logran en poco
tiempo, mientras que otras personas que tienen su cuerpo energético muy
anquilosado requieren de mucho más tiempo. Pero hasta ahora no he conocido a ninguna
persona que haya practicado con seriedad y que no haya terminado por sentir la
energía chi.





