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KRISHNAMURTI Y SRI YUKTÉSWAR EXPLICAN LO QUE ES LA ILUMINACIÓN



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Qué es la iluminación? A pesar de tantas explicaciones, ¿por qué este término sigue siendo tan incomprendido? Conozca la postura de dos grandes maestros sobre el tema y reflexione sobre estas y otras preguntas.

Uno de los términos más incomprendidos en el ámbito místico, espiritualista o religioso es "iluminación". La gran dificultad radica en que, en este campo del "conocimiento", no puede haber malentendidos, ya que el riesgo de autoengaño es alto.

Pero lamentablemente, la propia tradición ha contribuido a estos malentendidos. ¿Quién no ha oído hablar del "Día de la Iluminación" de tal persona? Incluso existen celebraciones para conmemorar dicho día.

Y al presenciar tales acciones, el buscador laico —e incluso el más experimentado— se llena de expectativas, esperando también el día en que dejarán de ser "meros mortales" y se convertirán en Budas o seres iluminados. ¿Pero es realmente así? ¿Cómo podemos saberlo? ¿A quién debemos acudir en este caso? A los iluminados mismos, ¿verdad?

Sin embargo recurrir a las grandes figuras iluminadas del pasado, como Buda y Jesús, resulta imposible. La información disponible sobre sus enseñanzas es escasa y su veracidad cuestionable.


¿Entonces existe información más moderna y fiable sobre este tema?

Recientemente han resurgido dos importantes corrientes espirituales, aparentemente opuestas: la iniciada por Babaji y difundida al mundo por Paramahansa Yogananda, y la de Krishnamurti.

Me sorprende cómo estas dos corrientes representan caminos tan diferentes, pero al mismo tiempo fluyen, en esencia, hacia la misma y singular práctica.




Sri Yukteswar

Paramahansa Yogananda es considerado un representante legítimo del Bhakti Yoga. Sri Yukteswar fue un Jnana Yogi (encarnación de la sabiduría). Y Krishnamurti fue considerado un verdadero Maha-yogi (encarnación del Yoga Supremo), según Pupul Jayakar y otros expertos en la materia.

¿Qué dice entonces la tradición Babaji?

Analicemos un diálogo entre Yogananda y su maestro Sri Yukteswar sobre el encuentro con Dios, la Verdad o la Iluminación:

Yogananda le hizo una vez a su Maestro la siguiente pregunta:
 
-        "Maestro, ¿cuándo encontraré a Dios?"

Su maestro le respondió:
 
-       "Oh... Ya lo has encontrado."

-        "No, señor, no lo creo", replicó Yogananda.

A lo que su Maestro le contestó:
 
-       "Sí… ya lo has encontrado. Estoy seguro de que no esperas encontrar un personaje memorable, sentado en un trono en algún rincón aséptico del Cosmos. Sin embargo, percibo que crees que poseer poderes milagrosos es prueba de que alguien ha encontrado a Dios. No. Uno puede alcanzar el dominio sobre todo el Universo y aun así descubrir que Dios se le escapa. El progreso espiritual se mide por la profundidad de dicha alcanzada en la meditación."

(Extraído del libro "Autobiografía de un yogui" de Paramahansa Yogananda)


El criterio de la Iluminación que Sri Yukteswar enseñó a Yogananda se aplica perfectamente a Krishnamurti. Sus éxtasis místicos, ataques y desmayos debido a la intensidad de Ananda, o Bienaventuranza, son famosos.

Estos éxtasis ocurrieron en diversas etapas de su vida y fueron registrados tanto por sus biógrafos como por el propio Krishnamurti en el libro "El Diario de Krishnamurti". Así, queda claro que Krishnamurti no era simplemente un filósofo o "teórico" de la espiritualidad. Sino que alcanzó plenamente ese estado que las tradiciones religiosas han denominado Iluminación.

El problema es que mucha gente confunde la expansión de la conciencia con la iluminación. Y no necesariamente existe una relación entre ambas. Una persona puede expandir su conciencia, tener visiones y sensaciones extrasensoriales a través de otros medios como el alcohol, las drogas, las plantas alucinógenas, las técnicas de mantras, las visualizaciones, la respiración controlada, etc.

Esto le puede suceder a cualquiera. Pero, si después de la "experiencia" la persona permanece vacía y neurótica, y si esto causa dependencia o daño cerebral, ¿cómo puede considerarse iluminación?

Además, ¿es la iluminación un estado alcanzable mediante el esfuerzo y la disciplina? ¿Es algo que se puede practicar, como ejercitar el cuerpo y la mente? ¿Se puede desear la iluminación como se desea un coche, una casa, un trabajo o una mujer?

Resulta curioso observar que Yogananda no estaba seguro de su Iluminación. Pero su maestro, Sri Yukteswar, le aseguró que ya la había alcanzado. Es decir, se puede inferir que la iluminación es algo que se instala gradualmente en la mente y el espíritu del individuo de forma sutil, sin que este se dé cuenta. Sin que sea consciente de ello.




Krishnamurti

Krishnamurti defiende una postura muy similar; veamos qué dice al respecto:

« La iluminación no es un lugar fijo. No existe un lugar fijo. Lo único que necesitamos es comprender el caos, el desorden en el que vivimos. Cuando lo comprendemos, el orden se establece naturalmente, y con él llega la claridad y la certeza. Cuando la mente puede ver con claridad, la puerta se abre. Lo que sucede después es indescriptible. »

(Extraído del libro "Nuestra Luz Interior - El verdadero significado de la meditación" de Jiddu Krishnamurti)


Solo la mente completamente silenciosa conoce, es consciente de la existencia o inexistencia de algo que trasciende toda medida. El silencio es la forma suprema del orden más elevado. Por lo tanto, el silencio no es algo que se invente, se intente experimentar o de lo que se tome conciencia. En el momento en que nos damos cuenta de que estamos en silencio, el silencio deja de existir.

En otras palabras, el iluminado no es consciente de su iluminación. No afirma "estoy iluminado", ni siente que lo está. Porque si lo afirma, es porque no lo está. Por lo tanto nadie puede buscar la iluminación y esperar a que ocurra en un día y hora específicos.

Todo lo que se dice al respecto es, en general, mera formalidad para los seguidores y las organizaciones que desean celebrar el "día de la iluminación de sus maestros". Pero en realidad, la iluminación es un proceso sutil que ocurre inconscientemente, y cuando sucede, no hay nadie que registre el día y la hora en que ocurrió. ¡

 Reflexiona sobre esto y saca tus propias conclusiones.











SOBRE EL MALENTENDIDO Y SUPUESTO FRACASO DE LA MISIÓN DE KRISHNAMURTI


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a Jiddu Krishnamurti y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Este artículo es el resultado de mis estudios e investigaciones más recientes sobre Jiddu Krishnamurti y el fenómeno de la iluminación.

Reflexiono sobre las cuestiones que rodean la vida y obra de Krishnamurti, la mala interpretación de sus enseñanzas y el supuesto fracaso de su misión.

Es un artículo algo extenso debido a la importancia fundamental de los temas tratados. Léalo y saque sus propias conclusiones.

Quien lea a Krishnamurti debe recordar que no experimentó un proceso gradual de iluminación; no necesitaba buscar nada, ni meta, ni objetivo. Según su propio relato y el de quienes lo conocieron —incluidos maestros, amigos y los llamados videntes—, la mente de Krishnamurti ya estaba iluminada desde la infancia. Y esto explica su dificultad para comprender las limitaciones de la mente humana ordinaria, condicionada por el tiempo y la sociedad.

Toda su vida la dedicó a liberar a la humanidad de sus propias ilusiones, y al mismo tiempo a intentar comprender por qué las personas no podían alcanzar la anhelada liberación. A menudo, cuando se le preguntaba sobre esto, Krishnamurti devolvía la pregunta a su interlocutor:

     -   "Tú mismo debes responderla, no yo."

Y no era retórica ya que Krishnamurti realmente quería comprender la razón de la dificultad de la humanidad para alcanzar la iluminación interior.

Debido a que se le consideraba iluminado —y porque la gente creía que esto significaba que tenía todas las soluciones a los problemas del universo— lo cuestionaban e incluso le exigían respuestas sobre sus propias limitaciones.

A menudo lo presionaban para que respondiera preguntas cuyas respuestas él desconocía. Para responderlas, habría tenido que haber pasado «de la oscuridad a la luz» y, por lo tanto, comprender las dificultades particulares de esa transición. Pero como él mismo no la había experimentado, le era imposible dar respuestas satisfactorias.

Con el paso de los años, se hizo cada vez más evidente que su misión no sería tan fácil como quizás había imaginado al disolver la Orden de la Estrella de Oriente en 1929. Liberar a la humanidad resultaría ser una tarea difícil, ingrata y casi imposible.

No se sabe con certeza cuántas personas fueron liberadas mientras Krishnamurti aún estuvo vivo; oficialmente, no hay ninguna, ni siquiera entre quienes le eran cercanos y vivieron con él durante tantos años.

Él mismo reconoció solo un caso de "mutación real de la psique": el de Vimala Thakar. Pero esta información es extraoficial. Fue la propia autora quien la proporcionó en su libro "Viaje Eterno". Y dado que su relato no fue desmentido ni por las Fundaciones ni por el propio Krishnamurti, todo indica que se trata de información fiable.







Sus fundaciones

Para comprender el motivo de esta guerra informativa entre las Fundaciones y los biógrafos no oficiales de Krishnamurti,  es necesario analizar el contexto en el que Krishnamurti vivió y su relación con las Fundaciones.

Es de dominio público que existían numerosos desacuerdos entre las diversas Fundaciones asociadas con Krishnamurti alrededor del mundo. Según el sitio web oficial de Krishnamurti en Brasil, existen cuatro fundaciones reconocidas oficialmente: las de Inglaterra, Estados Unidos, India y España. Cada una tiene sus propias particularidades, planes y desafíos administrativos específicos.

Si bien Krishnamurti fue una especie de regalo para la humanidad, las Fundaciones —que poseían los derechos de su legado intelectual— también deseaban tener control absoluto sobre su vida. Esto quizás explique por qué ninguna de ellas hace referencia a la obra de Susunaga Weeraperuma, quien incluso sin autorización de las Fundaciones, escribió varios libros sobre la vida y obra de Krishnamurti. Según Susunaga, él fue autorizado directamente por el propio Krishnamurti. 

Esto también explicaría por qué Vimala Thakar —la persona iluminada por Krishnamurti— fue completamente ignorada por sus biógrafos oficiales, a pesar de su innegable importancia, dado que su caso era muy conocido en aquel entonces. Además que Vimala podría haber sido la única persona iluminada bajo la influencia directa de Krishnamurti .

¿Y por qué nadie habla de esto? ¿ Por qué prefirieron ignorarla? ¿Por qué optaron por presentar a Krishnamurti como un fracaso? ¿Qué tiene de malo reconocer la iluminación de Vimala? ¿Es porque era hindú, y si solo ella hubiera sido iluminada por Krishnamurti, eso la convertiría en una especie de sucesora espiritual suya?    


Krishnamurti sabía que sería imposible iluminar a todos. Cuando se le preguntó sobre las consecuencias de la disolución de la Orden de la Estrella de Oriente, se dice que afirmó que si al menos una o dos personas lo escuchaban y realmente deseaban ser libres, ya habría valido la pena todo el esfuerzo.

Quizás no convenía a las Fundaciones, por razones políticas o desconocidas, presentar a Vimala como la única persona iluminada por la acción directa de Krishnamurti, ya que eso  le habría otorgado a Vimala un estatus espiritual demasiado elevado.

Vimala había escrito más de treinta libros sobre temas relacionados con la espiritualidad, y en uno de ellos relataba cómo ella conoció a Krishnamurti, sus encuentros y conversaciones, hasta que él la trató directamente por un problema de oído. Fue en ese momento cuando se produjo la «explosión» del sentido del yo, que la transformó por completo a partir de entonces.

El escritor español Carlos Silva, y otros autores como Pupul Jayakar, ya habían llamado la atención sobre el problema del "Círculo Interior" que sobreprotegía a Krishnamurti. Sus miembros, integrados por influyentes asociados y patrocinadores de las Fundaciones, intentaban controlar a Krishnamurti como si fuera de su propiedad. Y en cierto modo lo era, puesto que poseían los derechos de autor de su obra, marca e imagen.

Esto creó una situación muy difícil para la mente iluminada del sabio indio, ya que las Fundaciones se crearon precisamente para gestionar asuntos administrativos, algo de lo que inicialmente Krishnamurti quería mantenerse al margen. 

A menudo se le pedía a Krishnamurti que tomara decisiones en contra de su voluntad sobre cuestiones que implicaban decisiones, bloqueos y desacuerdos entre los miembros de las Fundaciones.

Cabe recordar que las personas que conformaban las Fundaciones eran muy queridas y cercanas a él. Amigos personales como Mary Lutyens, David Bohm, Mary Zimbalist y empresarios que apoyaban su obra mediante financiación. Por lo tanto a Krishnamurti le resultaba muy difícil separar su vida personal de los asuntos burocráticos.      

En resumen, miles de lectores, fans y el público en general quedaron con la amarga sensación de un supuesto fracaso.





Las últimas palabras de Krishnamurti

Su última grabación, poco antes de su muerte, debió de haber conmocionado a muchos. Lo que llama la atención es que incluso en los últimos momentos de su vida, Krishnamurti siguió siendo el mismo de siempre: un ser amoroso, sensible, lúcido y coherente, y preocupado por cómo iban las cosas.

Sus últimas palabras fueron también su última controversia. Tras su muerte, se publicó un artículo de Osho que comentaba las últimas palabras de Krishnamurti, en el que el gurú afirmaba que Krishnamurti había dicho en ese momento que su vida había sido un gran desperdicio porque nadie lo había tomado en serio. Pero probablemente haya un malentendido.

Según Mary Lutyens, lo que Krishnamurti realmente dijo fue que NADIE había comprendido nada sobre su misterio y que nadie había entrado en contacto con esa Inteligencia Suprema que había utilizado su cuerpo a lo largo de su vida.

Krishnamurti tenía razón. La manifestación de esa Inteligencia Suprema, tal como ocurrió con Krishnamurti, fue única en la historia de la humanidad. Quizás en siglos o milenios no aparezca otro titán espiritual de tal magnitud. Fue un fenómeno extremadamente raro, como Jesús o Buda. Pero eso no significa que nadie alcanzara la iluminación o que su obra fuera un fracaso.

La transformación se dio en muchas personas y continúa ocurriendo. No con la misma fuerza y ​​singularidad que en el caso de Krishnamurti, pero dentro de la capacidad y los límites de cada individuo.

Nadie será jamás un Krishnamurti, así como nadie será jamás un Jesús o un Buda. Incluso seres de gran luz como San Francisco, Saulo de Tarso, San Agustín, Padre Pío, Dogen, Nagarjuna, Bodhidharma, etc., no se convirtieron en semejantes a sus maestros, a pesar de haberse sumergido en la misma fuente. No se convirtieron en copias; al contrario, fueron seres humanos únicos que cumplieron la misión que les fue destinada.





UG



Si el filósofo indio UG Krishnamurti realmente alcanzó la iluminación como consecuencia de pasar siete años escuchando las conferencias de Jiddu Krishnamurti, es algo que desconocemos.

UG niega cualquier influencia de Krishnamurti en su proceso de transformación psíquica. Aun así, es evidente que se nutrió de la fuente de Krishnamurti. Negar esta influencia es imposible porque, al ser tan similar, incluso lo confundieron con el original.

Sus enseñanzas, su expresión e incluso su forma de hablar no anulan la fuerte influencia de Krishnamurti sobre él. Después de todo, hubo años de coexistencia, diálogos y conversaciones directas con Jiddu.

Pero quien nace para ser UG jamás será un Jiddu Krishnamurti. Cada florecimiento es único. Tocar la misma fuente y energía que otra persona tocó no significa convertirse en una copia del otro. Cada persona sigue su propio camino e historia personal.





La opinión de Alsibar

Retomando las últimas palabras de Jiddu Krishnamurti —dejar una puerta abierta—, Krishnamurti concluyó diciendo: «Pero aquellos que vivan las enseñanzas podrán entrar en contacto con esta Conciencia e Inteligencia Supremas».

Así que no todo estaba perdido. Simplemente no quiso dar nombres para que nadie se proclamara su sucesor espiritual, evitando así disputas y rencillas internas. Al responder a esta última pregunta, tuvo que ser cauto, como lo había sido a lo largo de su vida.

Correspondió a investigadores independientes, como el autor de este artículo, buscar respuestas a esta pregunta fundamental: si Krishnamurti no logró iluminar a nadie, o bien era un instructor incompetente o sus enseñanzas no eran ciertas.

Como docente sé que si nadie en un aula aprende lo que se enseña, el problema reside sin duda en el profesor o en sus métodos de enseñanza. Pero en el caso de Krishnamurti el problema es quizás más complejo.

Es probable que la humanidad no estuviera preparada para recibir enseñanzas tan elevadas. Pero tal vez las generaciones futuras sí lo estén. Krishnamurti dejó un vasto legado que sin duda contribuirá a la evolución espiritual de las generaciones venideras. De este modo la transformación masiva que muchos soñaron y anhelaron en la Nueva Era no sería más que una gran utopía.

Nunca ha existido una transformación colectiva de la humanidad. Místicos, santos, sabios y seres iluminados han sido muy pocos en comparación con la cantidad de personas que han habitado la Tierra desde los albores de la civilización. Es una cifra tan pequeña que resulta insignificante. Lo cierto es que todas las transformaciones siempre han sido individuales.

Los más grandes seres iluminados de la humanidad nunca transformaron profundamente a las masas. A lo sumo, las masas se convirtieron en sus devotos y seguidores. En el mejor de los casos, los maestros se convirtieron en mitos, referentes o refugios espirituales, pero nunca fueron un factor en la transformación colectiva, y lo mismo se aplica a Krishnamurti.   

Las semillas fueron sembradas por todos los maestros que surgieron durante este período de fin de milenio, señalando el comienzo de una Nueva Era para la humanidad. Lo que distingue a Krishnamurti es que su vida y su mensaje fueron ampliamente documentados a lo largo de muchos años mediante diversos medios y recursos modernos.

Nunca antes en la historia la vida de un gran maestro había sido registrada con tanto detalle, desde tantos ángulos y perspectivas. Por eso incluso  sus supuestas "contradicciones", debidas a cambios   en su lenguaje y enfoque, fueron ampliamente percibidas y debatidas por muchas personas.

A lo largo de su vida, Krishnamurti perfeccionó su lenguaje para transmitir sus enseñanzas de la mejor manera posible. Con frecuencia tuvo que modificar términos y expresiones para comunicar sus ideas con la mayor precisión. Y lo que no funcionaba con el paso de los años, simplemente dejó de usarlo.

A finales de la década de 1970 y principios de la de 1980, vemos a un Krishnamurti más sereno, con un lenguaje más conciso, preciso y sobrio. Y al ser preguntado sobre estos cambios, Krishnamurti confirmó que si bien su lenguaje había evolucionado, la esencia de sus enseñanzas se había mantenido.

Krishnamurti pasó los últimos años de su vida  intentando comprender por qué sus palabras no habían tenido el efecto que él esperaba. A veces su desánimo era evidente, rozando la angustia y la amargura.

    -    "Me pregunto si me entienden", repetía constantemente.

En verdad nadie entendía nada. Durante una reunión pública algunos asistentes llegaron incluso a pedirle que dejara de hablar, pues si sus palabras no se comprendían, sus conferencias eran inútiles. Al ver el vídeo, pensé que iba a levantarse y abandonar el escenario.
 
-       "¿De verdad es eso lo que quieren? ¿Que me vaya y los abandone aquí solos?", preguntó de nuevo al público.

Algunos respondieron que sí. Pero él los miró otra vez y vio que algunos no hablaban e incluso parecían estar en desacuerdo con esa propuesta tan inusual y ¿por qué no decirlo?, ingrata.  

Krishnamurti no se fue, no los abandonó. Eso habría sido un acto simbólico de falta de compasión y amor por la humanidad. Él permaneció allí con ellos, a pesar de la evidente insatisfacción y resistencia por parte del público.

Tras unos minutos, Krishnamurti tomó una medida bastante inusual que debió sorprender a muchos. Sin vergüenza alguna y apartándose de todo lo que había dicho a lo largo de su vida (ya que siempre había negado a los maestros que lo precedieron) Krishnamurti utilizó  una parábola de Jesús para cerrar el asunto y concluyó:
 
-       "Quizás algunos de ustedes comprendan esto: como la semilla sembrada, parte caerá en terreno pedregoso, parte en campo fértil y parte simplemente morirá."


De hecho, no hay nada de qué quejarse respecto a Krishnamurti. Ni él ni nadie más podía abrir por la fuerza los corazones y las mentes de las personas. Cada uno debe preparar su propio terreno para recibir la semilla de la sanación o la transformación interior.

El iluminado no puede iluminar a nadie, aunque quisiera. Y tampoco puede realizar por los demás la labor que es responsabilidad individual de cada persona.

Cada persona debe hacer su parte y no culpar a otros por sus propias dificultades y deficiencias. A través de los grandes maestros del pasado, la Verdad se ha vuelto accesible para todos. Lo que nos ha llegado hasta ahora son solo fragmentos.

Con Krishnamurti, el mensaje del Dharma —la Verdad Universal— regresa con una nueva apariencia, en un lenguaje moderno accesible para todos.

No es necesario ser perfecto, ni abandonar el hogar, la familia y el trabajo para encontrar la iluminación. Sin embargo si es necesario asumir la propia  parte de responsabilidad, y ante las dificultades, buscar soluciones.

Si las enseñanzas de Krishnamurti parecen demasiado complicadas, quizás sea mejor abrirse a otras fuentes de sabiduría y conocimiento. Los dos seres iluminados vinculados a la historia de Krishnamurti —UG y Vimala— bebieron de otras fuentes; no se limitaron a Krishnamurti. 

No puedo concluir este artículo sin ofrecer mi contribución a todos aquellos que anhelan la iluminación. En mi camino espiritual, la fe, la devoción y la oración siempre han sido aliadas fundamentales en momentos de gran crisis.

Siempre recurrí a Dios, al Poder Supremo —sea cual sea su nombre— para que me mostrara la Luz. Y misteriosamente esta Luz siempre me condujo a los libros de Krishnamurti. Bastaba con abrir cualquier libro para encontrar la respuesta, la Luz que me devolvía al camino correcto.

Sé que muchos lectores de Krishnamurti lo consideran ateo o algo similar, pero no lo era. Simplemente no necesitaba creer en Dios porque lo vivía como una realidad personal. Quería que la gente trascendiera el nivel de las creencias y alcanzara el nivel de la experiencia directa. 

Es como si a través de Krishnamurti, la Inteligencia Suprema intentara una nueva estrategia para ayudar a la humanidad en su ascenso evolutivo, dado que la religión, las tradiciones y los sistemas habían fracasado.

Así nació la figura del iluminado moderno, capaz de alcanzar altos niveles de conciencia en contacto con esa Inteligencia Suprema mientras atiende a las exigencias y desafíos de la vida material.

A través de Krishnamurti queda claro que nadie necesita aislarse en un bosque, una cueva o un monasterio para tener contacto personal con lo Sagrado. Krishnamurti no abandonó la vida social  ni el mundo, sino solo sus ilusiones, supersticiones, mentiras y falsedades.


Krishnamurti nunca tuvo un trabajo formal. Su labor consistía en transmitir enseñanzas a la humanidad. No rehuía nada. Vivía, estudiaba, viajaba, tenía relaciones y disfrutaba de la vida en todas sus dimensiones, incluido el amor.

Demostró al mundo que es posible experimentar la Verdad, incluso en medio de la rutina diaria, y que no es necesario despreciar el cuerpo ni las comodidades de la vida moderna (como un buen coche o una casa, por ejemplo) para ser espiritual.

Él buscaba vivir una vida sana y equilibrada, disfrutando de los placeres que la vida ofrecía sin culpa, miedo ni falso moralismo. A través de su ejemplo, la Existencia parece enviar un mensaje al mundo: que nadie necesita ser moralmente perfecto ni socialmente impecable para encontrar la Realidad. Solo necesitan ser honestos, valientes, sinceros y tener la Verdad como punto de referencia y objetivo. 

Si la misión de Krishnamurti era ser un mensajero y no un maestro, la cumplió con éxito. Así como Jesús, desde la cima de su sufrimiento, pareció haber fracasado, en el caso de Krishnamurti, el fracaso es solo aparente. Aún queda mucho tiempo para que su valor sea reconocido.

Krishnamurti sembró las semillas y ahora le corresponde a cada ser humano cultivar la tierra para que crezcan y florezcan. Su obra ha concluido hace más de setenta años. Ahora es nuestro turno.  No duden en buscar ayuda divina. Sepan que nadie tiene el poder de despertar a otro. La iluminación comienza dentro de cada ser humano. La luz está en todas partes, pero solo ustedes pueden abrirle la puerta e invitarla a entrar. Siempre ha sido así y siempre lo será.






OBSERVACIONES DE CID

Yo valoro a Alsibar debido a que se percibe que él ha estudiado mucho a los guías espirituales y pocas personas comparten de manera gratuita y benévola sus investigaciones.

Pero si es un hecho que Alsibar sobredimensiona a Krishnamurti porque está históricamente demostrado que esa declaración de que Krishnamurti iba a ser el próximo mesías fue una mentira inventada por el embustero Charles Leadbeater, y la cual fue ciegamente apoyada por Annie Besant quien en ese entonces era la presidenta de la Sociedad Teosófica de Adyar.

Afortunadamente Krishnamurti al final abandonó esa farsa, alcanzó cierto grado de iluminación, y a pesar de sus limitaciones y fallos trató de ayudar a los demás también a despertar espiritualmente.

Entonces no es que Krishnamurti haya fracasado en su misión de ser el nuevo "instructor espiritual del mundo", sino que esa misión nunca existió ya que fue una mentira inventada por el charlatán Leadbeater.









 

¿FUERON VERDADEROS AVATARES O FRAUDES?






En la religión hindú, se le denomina avatar a la persona que es la encarnación terrestre de alguna deidad.

Alsibar es un investigador que ha estudiado mucho a los guías espirituales y él publicó este video donde analiza a tres instructores famosos que fueron considerados por mucha gente como avatares.


 



Y a continuación se los traduzco:


Hola a todos, en este video vamos a realizar un análisis aplicando los criterios del video anterior para ver si líderes espirituales muy famosos —y la gente siempre me pregunta qué pienso de esos individuos— fueron verdaderos avatares.

Así que hoy vamos a aplicar los tres criterios del avatar para analizar el caso de Sathya Sai Baba, Samael Aun Weor y Jiddu Krishnamurti.




SATHYA SAI BABA

El primero que vamos a analizar es el gurú indio Sathya Sai Baba.


1. Vamos a aplicar el primer criterio: ¿Sathya Sai Baba ha sido reconocido como una encarnación divina por otros sabios iluminados?

Recientemente recibí algunas publicaciones de un amigo mío diciendo que a Andressa le encantaba y que Yogananda había reconocido a Sathya Sai Baba como una encarnación divina. Pero como no tengo forma de verificar esa información, así que en caso de duda voy a considerar que eso pueda ser cierto.

Digamos que en el reconocimiento por otros sabios iluminados, Sathya Sai Baba cumplió ese criterio.


2. Y ahora pasemos al segundo criterio, para aquellos que no recuerdan cuál es, el criterio dos es la vida de la persona. Y en el caso de Sathya Sai Baba, ¿su vida fue guiada por la verdad y la honestidad?

Considero que no por las numerosas acusaciones que tuvo de pedofilia, incluyendo un documental muy serio de la BBC con una familia occidental (realmente no se puede decir que esa familia mienta).
 
Y además de esos casos, otra cosa que se vuelve muy obvia fueron los fraudes que Sai Baba practicaba, los trucos de ilusionismo que él efectuaba pretendiendo de que eran "milagros".

Por ejemplo, la materialización de Vibhuti (ceniza sagrada) no era más que pequeñas pastillas que Sai Baba ponía entre sus dedos y apretaba. Así que su materialización del Vibhuti era una gran mentira.

También cuando lo filmaron se puede ver en los videos que alguien le da un pequeño paño, y dentro del paño se escondían los pequeños objetos que Sai baba pretendía materializar.

Y en uno de esos videos se ve que Sai Baba está recibiendo una condecoración —creo que es del alcalde o del viceministro o algo así— y vemos que antes de que haga la materialización, cuando recibe la placa, ya tiene el rosario en la mano.

Y las otras materializaciones... si prestan atención al video, verán que siempre hay alguien dándole algo en un vaso de agua, luego se lo pone en la boca, luego hace como si regurgitara y saca una especie de huevo decorativo.

Así que no puedes decir que una persona así se base en la verdad y la honestidad. Por eso usa esa táctica para engañar a la gente.

He oído que dentro de su movimiento hay un grupo dedicado exclusivamente a difundir estas mentiras y crear esta atmósfera de misticismo. Uno de estos grupos se encarga específicamente de transmitirle información de personas influyentes que acuden a ellos, como Divaldo Franco, por ejemplo.

La gente cree que alguien realizó milagros, y ya piensa que ese individuo es sagrado. Pero para comenzar esos milagros podrían ser mentiras (como es el caso de Sai Baba), e incluso aunque fueran reales eso no indica iluminación.

Lo diré de nuevo: los milagros no indican iluminación. Hay milagros por todas partes, iglesias evangélicas, João de Deus realizando miles de milagros, así que no te guíes por el criterio de los milagros.

A veces es la propia fe de la persona, es la persona misma la que sana, como dijo Jesús mismo. Así que los milagros no sirven como criterios de evaluación para un Avatar. Puede que haya algunos hasta el final, pero no sirven como criterio, ¿de acuerdo?

Y si quitas los milagros que Sathya Sai Baba pretendió realizar y que tanto carean sus proselitistas, no queda nada en ese individuo.


3. Y el último criterio es la efectividad, la validez de las enseñanzas. ¿Hay enseñanzas verdaderamente profundas y efectivas que transformen e iluminen a sus seguidores?

Yo era un gran fan de Sathya Sai Baba, estaba loco por él, ¿sabes? Al principio, y luego cuando leí su primer libro y vi las enseñanzas, Dios mío, muy superficiales, muy débiles, como caldo de Bila, realmente.

Y nunca conocí a nadie que haya alcanzado la iluminación a través de las enseñanzas de Sathya Sai Baba, pero honestamente, son muy superficiales.


Así que la conclusión es que Sathya Sai Baba fue un fraude ya que de los tres criterios solo cumplió uno (y no es seguro).



Nota de Cid

Para mi el hecho de que esos "sabios iluminados" hayan declarado que Sathya Sai Baba era un avatar, eso demuestra que esos "sabios" no eran muy discernientes debido a que hay numerosas pruebas que demuestran que Sathya Sai Baba fue un embaucador.

Las numerosas acusaciones de pederastia son fragantes, y todos los "milagros" efectuados por Sathya Sai Baba han resultado ser simples trucos de ilusionismo.

Ese individuo ha sido el más famoso falso avatar indio, pero en India hay muchos otros embusteros que también pretenden ser avatares.







SAMAEL AUN WEOR

El segundo que vamos a analizar es el instructor colombiano naturalizado mexicano Samael Aun Weor.


1. El primer criterio. ¿Reconocimiento de otros sabios iluminados? Cero. Nada. Ningún reconocimiento en absoluto, nadie que yo conozca, ni de grandes personas iluminadas y sabias.


2. Segundo criterio, el criterio de la efectividad de sus enseñanzas. Y ahí también nada. Yo estudié las enseñanzas de Samael y la mayoría son puro plagio, nada más que eso. Claramente todo lo que lei es plástico. Tomó algo de Krishnamurti, algo de Gurdjieff, algo de diversos maestros esotéricos, e hizo una ensalada loca y la presentó al público, pero eso no funciona.

Y ese asunto de su magia sexual es nocivo. Son mentiras y puedes ser peligroso. Tengo un artículo sobre ese tema. Bueno, entonces Samael no cumplió con el segundo criterio, que era el criterio de la validez de las enseñanzas.


3. Y el tercer y último criterio, el criterio de la vida de la persona, tampoco cumplió con ese.

Por lo poco que sé, una persona que plagia, que miente, que desprecia, eso es un falso instructor.


Conclusión: Para mí, Samael Aun Weor, llamado por sus seguidores como un Avatar, no fue de ninguna manera, ni siquiera cerca de eso.



Nota de Cid

Samael Aun Weor ha sido uno de los charlatanes más nefastos que ha existido.

Se puso todos los títulos "divinos" presuntuosos que pudo encontrar, él afirmó ser:

    -  El Buda Maitreya
    -  El Cristo Rojo
    -  El Quinto Ángel del Apocalipsis
    -  El Logos del planeta Marte
    -  El Hierofante de los Misterios Egipcios
    -  El Jinete Blanco del Apocalipsis
    -  El Súper Mega Clarividente
    -  El Genio de los Viajes astrales
    -  El Maestro de los Misterios Mayores
    -  El Gran Doctor de las Medicinas Ocultas
    -  El Bodhisatva de no sé qué más
    -  Etc.

Ese título de avatar se lo plagió a otro embustero llamado Serge Raynaud de la Ferrière y el título completo es "El Kalki Avatar de la Era de Acuario", lo cual es un revoltijo de conceptos porque Kalki es el nombre que los hindús le dan al próximo avatar que vendrá al final de la Kali-Yuga, no al inicio de la Era de Acuario que es un concepto de la astrología occidental y que no tiene correspondencia con la astrología india.







JIDDU KRISHNAMURTI

Y ahora el análisis final: Jiddu Krishnamurti


1. ¿Fue reconocido por otros maestros sabios e iluminados?

Por muchos, por decir lo menos. Por ejemplo el Dalai Lama, él no dijo que fuera un avatar pero reconoció que había validez en sus enseñanzas, así que Krishnamurti cumple el primer criterio.


2. Segundo criterio, el criterio de la validez de sus enseñanzas. ¿Iluminó a alguien? ¿Transformó a alguien? ¿Despertó a alguien?

Eso es cierto. Hay dos ejemplos muy famosos de personas que fueron iluminadas a través de Krishnamurti y esas personas son Vimala Thakar y UG Krishnamurti.



Y ciertamente, las enseñanzas de Krishnamurti son realmente efectivas si transforman a las personas.


3. Y el tercer criterio, que es el criterio de la vida de la persona, el ejemplo de la persona.

Krishnamurti fue una persona honesta, recta, no hipócrita, su vida no se basó en mentir y engañar. Ciertamente Krishnamurti cumple ese criterio, solo tuvo ese desliz con Rosalinda, pero ese es otro caso.

Como dije, este criterio no es un criterio de perfección, es un criterio de honestidad, es un criterio de verdad. Krishnamurti nunca defendió el celibato y nunca atacó el sexo- para mí, meterse en ese lío, él fue mucho más una víctima que un abusador.


Así que eso fue todo, ese fue el análisis de hoy. Analizamos a Sathya Sai Baba, Samael Aun Weor y Jiddu Krishnamurti. Y el único que cumple con los tres criterios fue Krishnamurti. Así que eso es todo, amigos. Espero que hayan disfrutado del video de hoy. Que Dios los bendiga y hasta la próxima.



Nota de Cid

Muchos investigadores critican al Dalai Lama diciendo que no es tan sabio e iluminado como la gente cree.

No estoy seguro de que Vimala y UG realmente hayan alcanzado la iluminación.

Y aunque Krishnamurti fue un gran guía espiritual, para nada él fue un avatar. Eso fue una mentira que el charlatán Charles Leadbeater inventó para engañar a la gente.






OBSERVACIONES

Esos tres criterios para evaluar si una persona es un avatar, aunque suenan bien, no terminan de convencerme porque se podrían aplicar a otros instructores, como por ejemplo: Omraam Mikhael Aivanhov, Peter Deunov, Eckhart Tolle, etc.

Se puede encontrar a "sabios iluminados" que digan que esos instructores si son mensajeros divinos, que su enseñanza es trascendental, y que sus vidas han sido impecables. Pero claramente ellos no son avatares.

Los instructores teosóficos dicen que los verdaderos avatares son muy pocos y tardan mucho en llegar, históricamente los más conocidos han sido: Jesús, Gautama, Zarathustra, Krishna y Rama.

Mientras que prácticamente todos aquellos que han afirmado ser avatares han resultado ser unos mentirosos.










¿KRISHNAMURTI Y EL ADVAITA-VEDANTA ENSEÑAN LO MISMO?






RESPUESTA DE ALSIBAR

(Alsibar es un investigador que ha estudiado mucho a los guías espirituales y sobre este asunto él dijo)

He visto a mucha gente creer que Krishnamurti y el Advaita-Vedanta enseñan lo mismo. ¿En realidad enseñan lo mismo? Vean este video para descubrirlo.


 


Desafortunadamente este video no tiene subtítulos y por consiguiente no puedo traducírselos del portugués al español, pero seguramente ahí Alsibar ha de haber dicho que aunque en algunos aspectos hay similitudes, sin embargo Krishnamurti y el Advaita-Vedanta no enseñan lo mismo.

Y a continuación les pongo los comentarios interesantes que se publicaron:


Hugo: En el Advaita-Vedanta, el yo físico (nombre y forma, o cuerpo-mente) no existe; es una ilusión.

Y el observador es lo observado, pero no psicológicamente, pues para ellos el observador es el testigo silencioso e inmutable, separado del cuerpo-mente, sino físicamente el observador es lo observado, dando origen en mí al Atma, que es conciencia pura, según afirman los gurús del Advaita.

Krishnamurti dice que el observador es lo observado, pero esto es solo psíquicamente, no físicamente, porque físicamente, en el mundo material, tenemos al observador y a lo observado separados, como es evidente.

Y el verdadero yo, en el Advaita, es Atma, el Espíritu, que se denomina conciencia testigo, que no es más que el yo psicológico.

Así que observen cuán diferentes son los dos puntos  entre Krishnamurti  y los gurús del Advaita, y cómo intentar estudiarlos juntos genera mucha confusión.

Lo sé por experiencia; simplemente me confundí y me perdí al intentar conciliar ambas enseñanzas, pero es imposible, una excluye a la otra.

Y, según mi experiencia directa, el planteamiento de Krishnamurti es mucho más preciso, como un bisturí que corta toda ilusión y se alinea con mi propia visión y experimentación.


Alsibar: Estoy de acuerdo.


Samuel: Así es. Cuando empiezas a profundizar en Krishnamurti y a comprenderlo, ves las diferencias y cómo criticó la idea advaita de que somos Atman, que somos un Observador separado, que no somos el cuerpo...


Alsibar: Exactamente.


Hugo: Veo que también hay quienes afirman que el diagnóstico al que apuntan tanto Krishnamurti como Carl Jung es el mismo. Los mismos puntos, la misma idea pero expresada con palabras diferentes y que solo se diferencian en sus métodos, pero eso no es cierto.

Yo les digo que no y que en realidad son totalmente diferentes: Jung, el psicoanalista, crea métodos; mientras que Krishnamurti te libera de ellos.

Yo mismo solía confundir las enseñanzas de Krishnamurti con el Advaita, pero en realidad Krishnamurti apunta a la no dualidad, aunque su enseñanza es muy diferente del Advaita.

La gente quiere encajar a Krishnamurti en su conocimiento acumulado, y no se dan cuenta de que necesitan vaciarse de todo ello.

De entre todos los gurús, filósofos y psicoanalistas, Krishnamurti es único, original y diferente a todo lo demás por lo que nos revela.

Pero reina la confusión.

Todos te ofrecerán algo: un método, una deidad, un mito, un mantra, una práctica, algo a lo que tu ego se aferre, la conciencia pura, el observador o testigo omnisciente y silencioso, el yo, el ser puro, el alma; todo producto del pensamiento, una mera idealización, una imagen.

Pero más allá de ese pequeño cúmulo de recuerdos, no somos nada, absolutamente nada.

Krishnamurti te lo quita todo y te deja completamente solo, a solas contigo mismo. No quiere darte nada, pero eso es bueno; y si lo comprendes, te lo quitará todo, pero relájate, porque lo que se lleva es pura ilusión.

En esto Krishnamurti es único.


Alsibar: ¡Enhorabuena por tu claridad!


Hugo: Gracias, Alsibar. Veo muchos videos con Krishnamurti en la portada y el título "el observador no existe". Contienen gran parte de lo que Krishnamurti enseña, pero de repente aparece una frase como "el estado testigo", y pienso: "¡Vaya, eso no es Krishnamurti!".

Incluso vinculan a Krishnamurti con Eckhart Tolle, diciendo que enseñan lo mismo, que la observación de Krishnamurti es el estado de presencia, el "aquí y ahora" de Eckhart Tolle. Y pensé: "Dios mío, ya están distorsionando a Krishnamurti, intentando comercializarlo para las masas, y han desvirtuado la enseñanza pura y genuina".

Es absurdo, hoy en día los "me gusta" en internet valen más que la calidad de la enseñanza, y la gente es capaz de cualquier cosa, incluso de intentar apagar la única luz en medio de esta densa oscuridad de ignorancia que se vende como sabiduría en internet.


Alsibar: Por eso es tan importante no dejarse engañar por estas distorsiones, y señalarlas para que la gente no sea engañada. Un cordial saludo, Hugo, y gracias por tus palabras y tu participación.


Cecilia: Entonces, esta idea de que la Conciencia lo es todo, que todo es Conciencia, expresión de la Conciencia, esta idea de que todo está hecho de conocimiento puro, que la Conciencia, este conocimiento puro, es la sustancia de la que se origina todo lo conocido... bueno... sabemos que esto es puro Vedanta. Si pudiera aclararme esto, se lo agradecería. Gracias de antemano.


Alsibar: Sí, es puro Vedanta, pero la forma en que lo presentan gurús neo-advaita como Mooji y Rupert Spira es completamente errónea.






OBSERVACIÓN DE CID

Para empeorar el asunto, son tantos los instructores que han surgido que ya no se puede hablar de una única enseñanza Advaita-Vedanta debido a que cada uno de esos instructores da su versión, y sus explicaciones pueden llegar incluso a contradecirse entre ellas.