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LAS CRISIS DE LA ADOLESCENCIA Y DE LOS CUARENTA VISTAS ESOTERICAMENTE




Sobre este tema, el Maestro Pastor dijo lo siguiente:

« Cuando miramos la vida de un humano, nos damos cuenta de que él es solamente consciente de su cuerpo y de algunas emociones, y preciso solo de algunas emociones porque por ejemplo, para tomar conciencia de las grandes emociones místicas que hay en su corazón, él debe prepararse para ponerse en un estado particular, usando las oraciones, el incienso o la meditación.

Y es solo a través de ese proceso que el humano puede darse cuenta de una emoción superior que podemos identificar como un sentimiento espiritual, pero que sin embargo eso sigue siendo solo una emoción, y esa es una emoción que muchos hombres ni siquiera conocen.

Entonces, consideren que si el mundo de las emociones aún no es está bien conocido,

¡Imaginen todo lo que les queda por conocer a los humanos!


Cuando los humanos conozcan bien ese sentimiento espiritual, es decir el sentimiento de paz y el sentimiento de ser una conciencia encarnada, o sea de ser ante todo un espíritu dentro de un cuerpo, y no solamente de pensar ser Pablo, o Juan, o María, sino cuando el ser humano verdaderamente tendrá la sensación y la convicción interna de ser una entidad de luz dentro de un cuerpo físico, lo que por cierto le dará emociones mucho más refinadas y que en ese momento serán emociones que serán totalmente naturales, mientras que hoy en día se las llama emociones místicas o religiosas.

Pues bien, cuando el ser humano adquiera ese nivel, entonces podrá trabajar de forma activa, individual y autónoma con su cuerpo astral. Y entonces se va a liberar de muchas enfermedades. No porque la medicina haya evolucionado, sino porque el humano habiéndose liberado de ese velo que le impedía ver más allá de la materia, y habiéndose por consiguiente hecho consciente del plano astral, él podrá trabajar él mismo en ese plano astral.

Es como hoy, si ustedes se lastiman en algún lugar del cuerpo, debido a que ven y a que sienten vuestro cuerpo físico, ustedes tienen la posibilidad de curarlo ustedes mismos, y puede por ejemplo poner un desinfectante y una venda en esa herida.

Pues bien existe ese mismo tipo de lesión en el cuerpo astral, y sin embargo el hombre no puede curarse porque no las ve. Y estas no son lesiones graves, no son más graves de hecho que las abrasiones que se pueden hacer en el cuerpo físico.

Pero es necesario saber que al igual que como sucede con el cuerpo físico, un rasguño que se hace en el cuerpo astral va a experimentar cierta supuración, y si esta supuración no se atiende, puede convertirse en un absceso, y si este absceso no se atiende, puede convertirse en algo peor.

Así es que ya ven, de la misma manera como sucede en el cuerpo físico, también sucede en el cuerpo astral, y una emoción que afecta a un ser humano y que no se atiende, se acumulará con otra emoción del mismo estilo, y entonces estas dos emociones se emparejarán y se acumularán con otra emoción que se les parezca, y así sucesivamente.

Y al principio, lo que solo era un rasguño emocional (pero como este rasguño no se atendió) este actuará exactamente como una supuración que se va agravando e infectando. Lo que provoca que en solo quince años de existencia, nos encontremos con un joven que no podrá liberarse de todas esas abrasiones emocionales que solo por medio de una gran crisis que lo llevará a rebelarse contra sus padres y contra la sociedad en general.

Y es que deben de saber que lo que ustedes llaman “la crisis de la adolescencia” no es algo que tenga a fuerza que suceder. No, no lo es en absoluto. Simplemente hay válvulas de seguridad, tanto a nivel psicológico como a nivel del cuerpo astral. Y estas válvulas de seguridad operan de acuerdo a ciertos ciclos.

Cuando el niño llega aproximadamente a los catorce o quince años, tendrá una mayor oportunidad de madurez, y por consiguiente tendrá que aprender mucho en esos años y su discernimiento tendrá que entrenarse. Pero toda esta enseñanza el joven no la puede cultivar e integrarla a menos que se libere de toda esa serie de abrasiones que ha ido acumulando. Y eso es lo que desencadena automáticamente su reacción de rebeldía, de ira, o de no asimilación a la familia o a la sociedad.

Y aunque es un comportamiento molesto, es un proceso útil porque es exactamente como cuando la persona se libera de las toxinas que tiene acumuladas dentro del cuerpo.


Por lo tanto, siempre que haya una acumulación de conflictos a nivel afectivo, automáticamente habrá una crisis en un ciclo muy preciso. Y dependiendo del carácter del adolescente, esto puede desencadenar en un movimiento de anarquía o de rebelión. Pero si esa no es la nota fundamental de su carácter, entonces ese humano sufrirá de algún otro tipo de crisis.

Y es así también que cuando el hombre llega a los cuarenta años tendrá más fácilmente una nueva crisis, porque es en ese momento que los asuntos sentimentales del hombre maduro brotan antes de pasar al siguiente ciclo. Mientras que es a los catorce o a los quince años que se resuelven los problemas emocionales del niño.

Y esto hace que uno se dé cuenta de que el hombre está perfectamente regulado para que durante su vida tenga oportunidades para purificarse, tanto en su psicología, como en su cuerpo físico, como en su cuerpo astral, como en su cuerpo energético, ya que él entrará en ciertas edades en una fase de purificación.

Y desafortunadamente la gente que rodea al individuo, estas personas no lo entenderán debido a que considerarán que es un momento de inestabilidad. Porque es cierto que es bastante difícil lidiar con una persona que se está limpiando de todas esas abrasiones emocionales. Y sin embargo es para su bien así es que debemos de ayudarlo.

Además que esta es la oportunidad de hablar con la persona, es la oportunidad de hacerla comprender sus sentimientos, sus rechazos, su ira, su dolor, etc.

Así que también es el momento para que toda su familia o sus amigos hagan un balance juntos, porque a menudo si un individuo sufre de un momento de crisis es porque también los otros en mayor o menor medida, o de alguna manera, lo han empujado hacia esa situación.

Cada uno es más o menos responsable de las abrasiones que uno hace a los demás y por consiguiente uno debe también ayudar a los otros a sanar. Lo que permitirá a los humanos por medio de una ayuda reciproca, tener perfectamente la posibilidad de liberarse mutuamente de lo que los abruma.

Pero aquí es donde los humanos no solo ignoran de este ciclo natural de liberación de los conflictos, recuerdos y trastornos que afectan a las personas y el cual se efectúa en ciertas edades, sino que además como es un momento incómodo, ellos hace todo lo posible para silenciarlo y reprimirlo.

La sociedad actual está constituida de tal manera que busca constantemente sofocar lo que está mal, ocultar lo que está mal, ya sea a nivel económico, o a nivel individual, o a nivel emocional, a cualquier otro nivel. Y eso es algo que tendrá que cambiar en el futuro para que los hombres puedan desarrollarse verdaderamente en libertad sin ser agobiados por los demás y la sociedad. »

(Conferencia del 11.06.90)










CONSEJO A LOS JÓVENES QUE QUIEREN SER ÚTILES EN EL MUNDO



Pregunta:  ¿Qué consejos les daría a los jóvenes que quieren obrar de manera concreta para mejorar el mundo?

Yo diría que los jóvenes tienen que darles consejos a la generación anterior. Lo que no significa que deban ordenarles, sino que siendo una nueva psicología venida al mundo, o sea teniendo una nueva forma de pensar, ellos demuestran una mayor apertura y una mayor comprensión hacia la espiritualidad, y en ese sentido, los mayores deben tomar el ejemplo de los jóvenes. En cambio, la nueva generación debe aprender la disciplina de la generación anterior.

Ahora bien, en relación con la espiritualidad, ¿qué es lo que la nueva generación debe de hacer?

Como todo ser que quiere despertar, que quiere ascender en el sendero de la iniciación, la nueva generación debe cumplir con los mismos requisitos, por lo tanto, hacer todo lo que hace todo discípulo. En particular, ser determinado y concebir la espiritualidad tal como ella es, y no verla a través de lentes que la distorsionan, lentes formados por credos, por creencias o cualquier otra cosa.

Mirar la realidad, mirar la espiritualidad tal como es descrita por los antiguos, de la manera más limpia y pura posible. Tomen las enseñanzas de los antiguos, quiten todo el texto que está alrededor, tomen la frase principal y mediten sobre esa frase, para substraer la sustancia de esa frase, de manera a que la palabra se vuelva iniciática y no sea simplemente un discurso dirigido a vuestro mental.

(Por ejemplo con el catolicismo. No se entorpezcan con los festejos, ritos, peregrinajes y todos los dogmas que se han ido formando alrededor de Jesús: que ir a visitar la Tierra Santa, que participar en tal procesión, que festejar Pascuas y representar por centésima vez la crucifixión, etc. Todo eso es superfluo, ajeno a la espiritualidad y se ha ido formando para aumentar el poder de la iglesia, para que esta tenga mayor influencia sobre el pueblo. Pero si realmente valoran a Jesús, concéntrense en la esencia de su enseñanza y vuelvan esa enseñanza parte de sus vidas.

Y pienso que en realidad este consejo es transgeneracional y conviene a todos, pero a las generaciones anteriores se les dificulta por el condicionamiento en el que fueron educadas.)

Que la substancia de la frase del Maestro se convierta en un fuego que llegue a vuestro ser y los encienda como se inflama la esencia cuando se avienta al fuego. Y para producir ese efecto, hay que dirigirse directamente a la sustancia de las frases, a la sustancia de las enseñanzas que sean esotéricas o religiosas.

(Curiosamente, el estudio de la verdadera enseñanza esotérica me permite comprender mejor la enseñanza religiosa)


DIFERENCIAS Y SIMILITUDES ENTRE LAS GENERACIONES


La nueva generación no tiene que hacer cosas particulares en comparación con lo que había hecho la generación anterior, debido a que las exigencias son las mismas de generación en generación.

Lo que es diferente es la realización de esas nuevas almas humanas, que tienen como necesidad y objetivo de ir más lejos. Pero no necesariamente de ir más lejos porque sean más puras o más avanzadas que las anteriores, sino simplemente porque ellas deben ir más lejos en una forma de expresión.

(Lo que se refleja en la historia, en donde se ve una evolución progresiva de la humanidad. Posteriormente, la generación anterior volverá a reencarnar, volviéndose entonces la nueva generación y así las olas de almas se van alternando hasta que la humanidad haya alcanzado la cúspide de su evolución cósmica.)

Un ejemplo de esto es el Rayo cinco, o sea el rayo de la ciencia que ha influido enormemente en todo el Occidente. En un primer aborde, se podría pensar que todos los humanos que tenían la necesidad de expresar ese rayo, sólo empeoraron el materialismo, debido a que actualmente la ciencia se basa principalmente en el materialismo, la ciencia demuestra por el momento únicamente el materialismo y proviene de un pensamiento muy materialista.

Sin embargo, ese rayo, ese procedimiento de pensar, ha servido enormemente e incomparablemente al avance de todas las almas que han encarnado en Occidente, porque era de esa manera que ellas iban a poder evolucionar. Mientras que otras almas, que vienen en otras generaciones, necesitarán de otro rayo de civilización para evolucionar. Y así, de turno en turno, se emplea la devoción, la ciencia u otra cosa.

Ahora bien, esto no significa que las nuevas almas que reencarnan en la Tierra, sean a fuerza mejores o más evolucionadas. Lo que significa es que su modo de expresión es diferente y que por lo tanto van a construir una civilización diferente, una sociedad diferente, una religión diferente, una educación diferente, una ciencia diferente, etc.

Y al interior de todas esas diferenciaciones que son en realidad de especializaciones, los humanos van a poder evolucionar. Es por eso que al final de cada ciclo, hay que derrumbar la sociedad existente, hay que romper la religión existente, hay que abolir la ciencia existente, porque esos aspectos de la humanidad ya no van a servir, puesto que las almas que las necesitaban ya evolucionaron y la nueva oleada de almas no las necesitan de esa forma.

Y es porque las almas que vienen necesitan de otras cosas, y lo reitero, no necesariamente es porque sean más avanzadas o mejores, sino porque su forma de expresión es diferente.



LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES SON LAS MATRICES DE LAS NUEVAS CIVILIZACIONES

Sin embargo, aunque la nueva civilización sea diferente de la anterior, necesita de su predecesora para formarse.

De la misma manera que ustedes han sido los artífices de esta sociedad, de esta civilización. Y al interior de esta sociedad, otras almas que estuvieron en la Tierra antes que ustedes, y que forman parte de una oleada anterior, han podido venir a aprender y evolucionar. Y de la misma manera, ustedes, a través de la sociedad que será construida en el futuro por esas nuevas oleadas de almas, eso les permitirá encarnar en una nueva civilización en donde podrán cumplir un nuevo paso de vuestra evolución.

En otras palabras, siempre hay un hermano mayor que construye para sí mismo, el escalón que le conviene. Pero al mismo tiempo ese escalón es la base sobre la cual va a construir su hermano más joven, su propio escalón. Y de esta manera, de escalón en escalón, los humanos se ayudan mutuamente a crecer.

(Maestro Pastor, 18-05-88)


OBSERVACIÓN

Aprovecho el tema para también darles un consejo de mi parte a los jóvenes (no que ya sea viejo, pero tampoco soy de la nueva generación). Bueno, este pequeño toque de vanidad habiendo sido precisado.
Debo advertirles que se vienen tiempos muy duros en un futuro bastante cercano.

Todos los desequilibrios que han estado generando los hombres en estas décadas están a punto de estallar, y cuando eso pase, parecerá que se viene el fin del mundo.

Se viene una desastrosa crisis ecológica, resultado de la desenfrenada explotación que se ha llevado sobre los recursos de la tierra, lo que ocasionará grandes cataclismos y hambrunas.

También el derrumbe del sistema financiero internacional que se ha vuelto una burbuja titánica de dinero ficticio y cuando estalle, los ahorros, sueldos y pensiones de todos van a desaparecer, ocasionando una gigantesca crisis económica y social que derrumbará el bienestar social que se había logrado en la sociedad moderna.

A eso añádanle el envejecimiento de la población de los países ricos que va a ser una pesadísima carga para las generaciones jóvenes, el final del petróleo barato, el resurgimiento de las dictaduras y otros infortunios.

Y para colmo, las nuevas generaciones NO están preparadas para todo lo que se les viene. Hijos del consumismo, están obsesionados en satisfacer sus deseos en un hedonismo insaciable, y en general no están acostumbrados a lidiar con la penuria, con la adversidad y con el sufrimiento.

Veo muchos jóvenes que se drogan para escapar de su malestar, y no digo que su sufrimiento sea irreal, conozco muy bien lo que es sentirse vacio por dentro, pero si no pueden soportar la situación actual, en donde en general hay bienestar. No quiero imaginar cómo se van a poner cuando les caigan encima las peores crisis que la humanidad haya vivido desde las guerras mundiales.

Tienen que prepararse o de lo contrario el choque va a ser muy traumatizante. Y por prepararse no me refiero que se vayan a encerrar en un bunker llenos de paranoia y miedo, sino que estén conscientes de lo que se les avecina y desarrollen la templanza, la tenacidad y al mismo tiempo la serenidad para afrontarlo.

Ustedes no son los principales responsables, pero si serán los que tendrán que lidiar con ello, y en ese aspecto, el conocimiento esotérico, espiritual y humanista les va a ser de mucha ayuda.


Algunos ejemplos de jóvenes que están cambiando al mundo para bien.



Ver también:

¿CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS LA ESPIRITUALIDAD?




En este capítulo les pondré la información interesante que vaya encontrando sobre este tema, y por el momento tengo solamente lo que respondió el Maestro Pastor.


Cuando le preguntaron:


Para la educación espiritual de nuestros hijos, ¿debemos confiárselos a una iglesia tradicional, aunque no compartamos todo lo que ahí se enseña, o debemos introducirlos en nuestra propia búsqueda espiritual?


El maestro respondió:


« Primero deben descubrir cuál es el nivel espiritual del niño, porque así podrán orientarlo mejor.

Ustedes no tienen la obligación de que sus hijos pertenezcan a una iglesia, sin importar cual sea. No es un requerimiento evolutivo. Eso no es realmente para el niño la garantía de un desarrollo espiritual, porque el niño es ante todo él mismo.

Por otro lado, no hay mejor instructor que los padres. Por lo tanto, si ustedes quieren inculcar la espiritualidad a sus hijos, lo primero que tienen que hacer es demostrarla a través de vuestros propios actos, de vuestras reacciones, de vuestros pensamientos, etc., que el niño pueda hacer referencias concretas de espiritualidad con relación a sus padres y no solo sea palabras.

Y la razón de esto es porque el niño en su comportamiento psicológico tiene necesidad de la referencia de los padres, un poco como el discípulo tiene necesidad de la referencia del maestro. Es el ejemplo a seguir “hacemos como papa, hacemos como mama”. De cierta forma el niño idolatra el comportamiento parental.

Entonces, son los padres en primer lugar quienes tienen que inculcar el conocimiento e introducir sus hijos a la espiritualidad, antes que cualquier sistema, antes que cualquier educador. El padre y la madre tienen una función iniciática que es primordial. Lo que no quiere decir que todos los padres cumplirán esa función, depende mucho del nivel evolutivo de los padres, eso es un hecho.

Entonces enséñenles a los niños los principios de la espiritualidad, la realidad universal que ustedes mismos han aprendido. Y si después, al hablar de lo que existe en la tierra como escuelas esotéricas, como iglesias y otros movimientos espirituales, si ellos optan por ir a una iglesia, déjenlos ir, pero en primer lugar, enséñenles la universalidad.

Estamos en una época en que ya puedo decirles eso. En épocas anteriores habría recomendado que pertenecieran a una iglesia, porque la sociedad estaba en transformación, en edificación. Y en ese entonces, sí era imperativo que el individuo fuera iniciado por la iglesia.

Pero en esta época moderna, se trata de llegar a la universalidad, entonces instruyan a los niños sobre la universalidad y después ellos elegirán su sendero con conocimiento»
(Conferencia del 06.12.86)






MI OPINIÓN

Preferiblemente, no se debe imponer un camino al niño, sino enseñarle a caminar, para que así él pueda recorrer el camino que escoja como un ser libre, responsable y activo. Desafortunadamente la mayoría de los padres no saben todavía caminar ellos mismos.

Y las iglesias son muy renuentes a aceptar ese principio, porque su poder, influencia e ingresos depende del número de fieles que tienen. Y estos provienen en su mayoría de las familias que imponen su iglesia a sus hijos, mientras que hay pocos adultos que voluntariamente se integran.

Y para aquellos que ya tienen un cierto desarrollo esotérico, podrá parecerles retrogrado que alguien que no está sometido y que ya ha adquirido conocimientos más profundos de espiritualidad, decida ir a una iglesia.

Pero tienen que saber que algunas personas, debido a su tipo de rayo, necesitan de la iglesia para evolucionar. Y es por eso que en la humanidad, la religión siempre va a existir, pero esta será cada vez más elevada y cada vez más cercana a la Verdad.

Y aunque usualmente por razones vibratorias si suele suceder, pero no necesariamente porque los padres estén en un camino espiritual, los hijos también van a desarrollar ese anhelo por la búsqueda espiritual.

Por lo tanto si después de un tiempo, ustedes ven que sus hijos no sienten el mismo interés, no hay que forzarlos, significa que todavía no han llegado a ese punto de desarrollo y que ellos tienen otras experiencias que adquirir antes.