El
mantra « SO HAM » es probablemente el mantra oriental más famoso
después de « OM ». Lo encuentran en las diferentes religiones y
corrientes espirituales orientales y significa:
« yo soy Él, yo soy Dios »
(Entendiendo
por Dios a LO DIVINO, o sea a esa realidad última que trasciende todo en la
Creación y que en la teosofía se le llama ATMA o el “Espíritu Divino”.)
Curiosidades
El mantra So ham, en las escuelas de meditación se le suele denominar “el mantra natural” o “el mantra que no se pronuncia” debido a que se asemeja al sonido que hace el cuerpo al respirar profundamente. Y para demostrárselos, tápense las orejas, presten atención, y verán que:
- El “so” se asemeja al sonido que hace el aire al inhalar, y
- El “ham” se asemeja al sonido que hace el aire al exhalar.
Y
es así que en la tradición védica, se dice de manera metafórica que cuando un bebé nace, llora
diciendo: ¡Ko-ham, ko-ham! (que en sanskrito
significa ¿Quién soy?)
(Ya
que Ko-ham también es una onomatopeya,
o sea una palabra que se asemeja a un sonido y en este caso se asemeja al
sonido del llanto que emite el bebé al nacer.)
Y
cuando el bebé se calma, el Espíritu del Universo le responde por medio de su
respiración diciendo: “So-Ham, so-ham”
(o sea: tú eres YO)
Y
esto tiene por cierto una profunda realidad, ya que los humanos son seres
Divinos que descienden a la materia para poder regenerarse y así regresar al
mundo divino como seres plenamente activos y despiertos.
(Esto
lo detallo en rondas: desarrollo del hombre)
En
la tradición popular, Soham representa también al cisne, el cual es un animal que
se asocia con lo divino.
Y leí que algunas escuelas orientales prefieren comenzar con la exhalación y por ello llaman a este mantra “HAMSA”.
EXPLICACIÓN ESOTÉRICA
DEL MANTRA SO HAM
La
estructura de la creación puede sintetizarse en los siete planos de existencia.
Más
esta “electricidad trascendental” que es la energía divina que constantemente pasa de un plano de
existencia a otro, sin transformarse, sin deformarse y sin reducirse. Y en el esoterismo a esta
energía divina se le llama “el Fuego Eléctrico” y su vibración proviene directamente del pensamiento de Dios y toca al ser humano
en lo más profundo de su alma.
Y de hecho esta energía divina es la que mantiene a la triada superior con vida y es también la que sostiene al alma espiritual (Buddhi) en su lugar, ya que sin
esta proyección incesante, el alma se sofocaría debido a la cohabitación tan difícil que tiene que manejar con su personalidad, y sin el apoyo de la energía divina, el alma sería completamente distorsionada y no podría hacerse
planes de evolución porque todo estaría muerto en unas pocas generaciones.
Pero para evitar eso, esta
energía divina que proviene directamente de la mente divina, genera una vibración que es como
un mantra. Y es un mantra que ustedes conocen bien, al menos para algunos. No
es una ninguna palabra secreta o mágica que pueda servir para hacer milagros. No.
El único milagro que cumple, es el milagro de la presencia, es decir la perpetuidad
del alma. Y de hecho, es la única palabra que repite el alma, mientras que no
se encuentra todavía plenamente despierta a sí misma.
Y durante todo ese tiempo en el que permanece dormida (como un bebé en el vientre de su madre), el alma
es alimentada por esa energía divina y sostenida por la repetición de esa palabra, que ella no repite conscientemente
pero que es repetida por “el Gran Repetidor” (que es el pensamiento de Dios) ya
que ÉL envía constantemente esa vibración. Y Dios no lo repite para ÉL mismo, sino
que envía esa energía como alimento para todas las almas, porque sin esa vibración, las
almas serían completamente devoradas por las personalidades y sometidas
únicamente a los deseos de las personalidades.
Los
hindúes han interpretado esta palabra como:
« SO HAM »
Lo
que se puede traducir en español como:
« YO SOY ESO »
Y
el hecho de que el pensamiento divino emita ese recuerdo incesante, esa
repetición constante, hace que circule en el alma una energía continua como
si fuera un circuito cerrado. Y de esta manera, el alma se recuerda a ella misma que
ella es divina. Entonces el alma persiste y repite incansablemente:
« SO HAM, SO
HAM »
O
si lo prefieren en español:
« YO SOY ELLO, YO SOY LO DIVINO »
(Y
es que deben de saber que al principio de vuestra evolución, vuestra parte
superior, o sea la individuad, se encuentra dormida, mientras que la parte
inferior, o sea la personalidad, se desarrolla más rápidamente, ya que
interactúa intensamente en el mundo físico. Esto lo explico en el capítulo: en realidad todos estamos durmiendo en el
vacío)
Y
si efectúan esta repetición en un estado meditativo y de manera a que se vuelva
una profunda convicción en ustedes, entonces si lo hacen correctamente, van a sentir en su
ser como un chisporroteo energético, como si se encontraran sumergidos en una
agua gaseosa. Y eso es la energía de SO HAM. Y como esa energía es inalterable,
desde el Espíritu de la Divinidad hasta ustedes, pues bien, ustedes reciben SU
energía.
Y también
hay otro beneficio que se genera por repetir ese mantra y este es más
fisiológico. Verán, cuando repiten ese sonido, el “Ham” resuena particularmente en la
garganta. Y tan pronto como encuentran la manera de hacer vibrar ese chakra (el
chakra laríngeo) junto con su correspondencia física (o sea la garganta)
entonces armonizan el aura y restablecen ciertas energías que se encontraban
ya sea mal alineadas o ya sea ausentes.
Y
es que deben de saber que hay un gran poder de armonización a descubrir y no
sólo mediante el manejo de los chakras, sino también y sobre todo, por la
vibración de los órganos físicos. Y es porque ciertos sonidos y ciertas músicas
hacen particularmente vibrar una parte del cuerpo, y esta parte del cuerpo al
vibrar, hace vibrar el chakra con el que tienen correspondencia. Y al invocar
una energía y al hacer vibrar un chakra, entonces el chakra absorbe esa energía
invocada y así la persona se encuentra regenerada.
Y
en la meditación siempre van a encontrar este procedimiento:
- Pongo a resonar ciertas partes de mi cuerpo. Ya sea porque manejo mi cuerpo como lo hace por ejemplo el hatha-yoga, o porque repito ciertos sonidos, o porque pienso en ciertas frases, o porque visualizó ciertos colores, etc.
- Y entonces a través de esa resonancia, pongo a vibrar también al chakra correspondiente (algo que ustedes no sabrán hacer de manera consciente, pero que simplemente se lleva a cabo de manera automática).
- Y luego este chakra al activarse más, se convierte en una inmensa mano que agarra la energía que llega a él y la absorbe.
Y
es por eso que al hombre nunca debería de faltarle energía. Con la excepción de si acaba justo de utilizarla para algún trabajo o alguna creación. Pero no
requiere más que de unas cuantas horas de descanso o una noche de sueño para
recuperarse. Los humanos por lo tanto, nunca deberían de quedarse sin energía,
¡Ya que la energía se
encuentra por todas partes!
Y
no sólo hablo de la energía del planeta, sino también de la energía del grupo
humano, de la energía del pensamiento vigorizante de los Maestros y de la energía
del pensamiento nutritivo de la Divinidad Solar. Entonces,
¿Cómo puede faltarles
energía?
¡Pregúntense eso!
Al
individuo sólo le puede faltar la energía que si este se encuentra completamente encerrado
sobre sí mismo, emplastado vibratoriamente y con un aura tan replegada que incluso a la energía solar se le dificulta pasar a través de ella.
¡Por lo tanto, aprendan
a expandir el aura!
(Maestro Pastor, conferencia del 27-09-92)
LA MEDITACIÓN SO HAM
Bueno, habiéndoles explicado el aspecto religioso y esotérico del mantra « SO HAM ». Pasemos ahora a la meditación que se efectúa con ese mantra:
Encuentran
varias versiones en el internet. Pero básicamente consiste en entrar en un estado
meditativo, o sea en un estado en donde sus pensamientos y emociones se
encuentran pausados y se desconectan temporalmente del exterior para concentrarse
en su conciencia interior. Y para lograr eso, usualmente se ponen en una posición
de meditación (ver la importancia de la postura para meditar).
Luego
cierran los ojos y se ponen a respirar de manera cada vez más profunda, sin
presionarse, pero buscando a entrar en un estado cada vez más profundo de
relajación. Y cuando sienten que ya llegaron a ese estado meditativo, entonces
comienzan a repetir el mantra « SO HAM », y ahí cada instructor va con su
versión:
- Hay quienes recomiendan hacerlo en silencio, ya que consideran que de esa manera se concentra uno mejor.
- Leí que yoguis como Vivekananda o Sivananda recomiendan recitar el mantra en susurro, ya que de esa manera “hablamos con nuestra voz interior que proviene del corazón y no con nuestra voz física”.
- Otros recomiendan pronunciarlo en voz alta para que “resuene intensamente a nuestro alrededor”.
- Y también hay quienes recomiendan asociarlo con la respiración y por lo tanto, pensar o hacer como si mencionaran el vocablo “SO” cuando se inspira, y pensar o mencionar el vocablo “HAM” cuando se expira.
- Y los metafísicos recomiendan remplazar el mantra “SO HAM” por la entonación “YO SOY”.
Observación
Los
instructores que no tienen conocimientos muy profundos, sólo consideran la repetición del mantra como una
manera de afianzar nuestra convicción en nuestra naturaleza divina. Pero como
lo pueden constatar, la meditación So Ham tiene dos funciones:
1) Elevar nuestra conciencia, y
2) Regenerarnos energéticamente.
Para
el primer objetivo no se requiere que se pronuncie el mantra en sanskrito, pero no
les recomiendo el término “Yo soy” porque este se encuentra muy impregnado con
otros sentidos:
-
Yo
soy Juan o yo soy María.
-
Yo
soy un hombre o yo soy una mujer.
-
Yo
soy alguien que sufre o que se encuentra lleno de penas,
-
Etc.
La
frase “Yo soy” está tan asociada con aspectos de la personalidad que estos aspectos los
van a distraer durante su meditación o los van a cansar por tener que hacer un
esfuerzo mayor de concentración. Por lo tanto es mejor utilizar una frase que
no tiene esas connotaciones, y el sanskrito, al ser una lengua mística, sirve
mucho para ello.
Ahora
bien, si por más que lo intentan, no logran acostumbrarse al sanskrito, entonces
utilicen otra frase. Pero por favor no digan “Yo soy Dios” porque eso es una
discordancia. Por lo tanto, mejor digan:
« Lo Divino yace cada
vez más en mí »
En
cuanto al segundo objetivo, si bien considero en lo personal que asociar el mantra con la
respiración puede ser energéticamente muy eficiente, también puede volverse muy pesado a cabo de un
momento para quien no está acostumbrado a ello, y además
que la persona suele terminar pronunciando el mantra de manera mecánica.
Lo cual no es adecuado, ya que lo más importante en esta meditación, es la intención que le pongan. Esto debido a
que no se trata de pronunciar muchas veces el mantra “So Ham”, sino de
pronunciar ese mantra sintiendo cada vez más su significado y por lo tanto teniendo cada vez más la convicción en ello:
-
“que
no eres un simple ser de carne y hueso, aquello es sólo tu vehículo para interactuar
en el plano físico. Pero tú eres mucho más que eso. Tú eres una chispa de la
Divinidad que vino a la Tierra para evolucionar.”
Por
lo tanto, les recomiendo que pronuncien el mantra como se sientan más a gusto. Lo
importante es que el significado del mantra vibre en su interior.
En
cuanto a hacerlo a voz alta o no, todo depende cuál sea su propósito, ya que
como vimos, a nivel esotérico, para elevar la conciencia no se requiere
pronunciar con la voz, pero para regenerarse energéticamente sí se requiere, debido a
que la resonancia del “HAM” en la garganta, ayuda a activar el chakra Vishuddha (o sea el chakra laríngeo) lo
que va permitir que este chakra absorba la energía invocada.
Experiencia personal
Cuando
era joven y andaba picoteando en todas las enseñanzas que encontraba para ver cuál podía
servirme, supe de este mantra e intenté hacer la meditación So Ham, pero se me
dificultó bastante.
Para
comenzar, en ese entonces mi mente todavía estaba muy agitada lo que me impedía
alcanzar el silencio interior. Y por otra parte la técnica rítmica con la
respiración me incomodaba y todavía no me acostumbraba a las palabras
sanskritas. Así que lo dejé después de algunos intentos (y debo de confesarles que
no fui nada perseverante al respecto).
Sin
embargo, y esto de manera casi instintiva e innata, siempre me gustó quedarme
contemplando paisajes majestuosos e inmensos como pueden ser el océano, las
montañas o las estrellas. Y usualmente me ponía al mismo tiempo a reflexionar
sobre lo que había estudiado en el esoterismo. Y ahora me percato que esa
manera de proceder tuvo un efecto similar a la meditación So Ham, ya que con el
tiempo se fue desarrollando en mí una profunda convicción de que soy sobre todo
una conciencia y no sólo un cuerpo con un cerebro. Por lo tanto se los menciono
por si prefieren utilizar ese método.
USO OCULTO DEL MANTRA SO HAM
Al respecto, el Maestro Pastor dice:
« Cuando
se muere. Antes de poder ascender al mundo divino, todo
el mundo tiene que pasar por una zona intermediaria (conocida en la teosofía como
el Kama-Loka).
Este pasaje requiere
mínimo de tres días para todos los discípulos y para todos los iniciados, y
después de esos tres días se puede, ya sea regresar a la materia como lo
demostró Jesús, ya sea partir hacia el mundo divino como lo hicieron otros
iniciados después de su muerte.
Y esperar
tres días no parece mucho. Y de hecho tres días es nada comparado con el tiempo
que se pasa en el plano divino antes de volver a reencarnar. Pero esos tres
días son muy importantes porque en ocasiones durante la espera, a veces se
producen pérdidas de energía enormes. Lo que hace que el discípulo, para
recuperar sus capacidades, debe de volver a su fuente iniciática, o sea al lugar
donde se encuentra su correspondencia vibratoria, sus hermanos y su guía espiritual.
Y el discípulo debe de ser de nuevo reforzado (en cierta forma renovado) y por lo tanto tiene que
renacer en ese plano sutil.
Y
del mismo modo que tuvo que nacer en el plano físico, del mismo modo se ve obligado a
renacer también en el plano espiritual, lo cual al igual que en cada nueva reencarnación, requiere de nuevo de aprendizaje, de adaptación, de fortalecimiento, etc.
Por
consiguiente, lo mejor es poder pasar al mundo divino en plena consciencia, con la adquisición
total de sus energías. Y eso sólo lo pueden hacer aquellos que han abundantemente meditado, o
sea que han practicado la ciencia de la concentración con frecuencia.
¿Cómo hacer entonces
para pasar rápido por ese mundo intermedio, para evitar ese renacimiento y así entrar
en plena conciencia al mundo divino?
Para
morir con la adquisición total de sus energías, se requiere morir meditando. Es
decir que al momento en que sienten que van a morir (y todo el mundo sabe
exactamente cuándo ese momento ha llegado) se necesita sólo de tres segundos
para alinearse con su alma y partir en plena conciencia. Y es por ello que este
procedimiento no puede hacerse que por aquellos que han abundantemente meditado y desarrollado así una gran capacidad de concentración.
La
concentración es algo que puede ser tan rápido como el relámpago. No hay necesidad
de empezar por lavarse las manos, arreglarse el pelo, encender una vela,
aflojarse el cinturón, sentarse cómodamente, contar hasta diez y luego esperar
a que el vacio se haga en su cabeza. No. Ya que la concentración es algo que se puede
lograr de inmediato y que debe de tener lugar instantáneamente, de lo contrario
no es de la concentración, es de la divagación.
Al
divagar, el hombre dispersa sus energías y al dispersarlas, se produce un
adormecimiento, entonces la mente disminuye su actividad por falta de energía.
Visto
del exterior, parece que la persona medita, incluso ella cree estar en un
estado muy favorable para meditar, pero eso NO es un
estado de meditación, no es un estado de consciencia, ni un estado de concentración. Eso es simplemente un
estado de dispersión en el cual las energías se han caído y ya no alimentan a
la mente o a las emociones.
Ese
estado es parecido al estado de trance. Ahora bien, el trance jamás ha llevado
a un estado de conciencia o de meditación. El trance lleva al trance, abre las
puertas sobre el astral y el astral abre las puertas a entidades nocivas.
Entonces todas las personas que practican meditación, pero dejándose ir,
abandonándose, dejándose poco a poco dormir, esas personas en realidad están poniéndose en riesgo de
abrir sus cuerpos astrales a entidades nocivas del astral y de ser parasitados o de ser
vampirizados energéticamente.
(Esto
lo explico en: ¿Cómo protegerse para meditar sin peligro?)
La
concentración por lo tanto es algo dinámico, no es para nada un estado de
inactividad. Cierto, primero hay que despejar nuestro interior de pensamientos y
emociones, pero la conciencia permanece activa y despierta. Y esto debido a que
la meditación es una VOLUNTAD. Y la razón a esto es porque el fuego que se activa durante la verdadera
meditación es el fuego de la kundalini, no hay que olvidarlo. Y la kundalini es
el rayo Uno del Universo: es el Poder.
Así
que la autentica meditación es un acto de poder, no es “vengan a mí las
margaritas”. Requiere alinearse con el alma, concentrarse, querer meditar y en
ese momento: ser la Voluntad.
Y
aquel que NO conoce lo que es verdaderamente la Voluntad (aunque sea una pequeña presunción de
lo que es la voluntad) no puede meditar. Y no estoy hablando de la voluntad que se puede
relacionar con la tenacidad, o sea a esa voluntad que es típica en el hombre cuando
dice:
- “Yo quiero tal cosa y persistiré hasta lograrlo.”
La Voluntad no es
eso. La Voluntad es el Poder. La Voluntad es la capacidad de conocer una ley que rige al Universo y de sostener esa ley, porque el rayo Uno
es la Ley.
¿Entonces, qué debe
de hacer el discípulo cuando sobreviene la muerte?
Si
sienten que llegó ese momento. Y no importa en qué circunstancia se encuentren,
ya sea que estén conduciendo o simplemente en la cama. Concéntrese de
inmediato, aunque sólo sean tres segundos. Les digo, funciona muy bien.
Concéntrense, alinéense con su alma y digan con toda su voluntad:
« Yo Soy Eso, Soy el
Espíritu, Soy el Alma »
(O sea que en ese momento, deben de concientizarse
profundamente en el significado del mantra SO HAM)
Y
verán que al momento del pasaje, les parecerá que no están muriendo, sino simplemente
deshaciéndose de una envoltura que es el cuerpo. Y automáticamente, en la zona de
conciencia superior que van a descubrir, su guía estará ahí para asesorarlos
sobre lo que quieren y puedan hacer durante su estancia en el mundo divino. » (15-05-88)
En
otra conferencia, Pastor mencionó que si hacen correctamente esa
concientización al momento de morir, entonces en su siguiente reencarnación, ya
regresarán a la Tierra como iniciados. Obviamente en un principio será como jóvenes discípulos
iniciados, pero con ese acto ya habrán logrado efectuar un gran paso evolutivo.
Y es que el momento de fallecer es un momento muy importante. Por eso en las
diferentes escuelas iniciáticas, se enseñan métodos especiales que se deben de realizar en ese instante en el que uno está dejando la vida física (como son por ejemplo las técnicas que enseña el budismo para tratar de lograr la iluminación en ese momento).
Cuando
encuentre esa conferencia la transcribo.
(Observación:
siendo « SO HAM » un mantra muy conocido, es normal que muchos gurús
hablen al respecto, pero ninguno de ellos menciona los aspectos ocultos que menciona
Pastor, y esto es uno de esos detalles que se añaden a mi análisis para considerar que efectivamente Pastor es un verdadero Maestro de Sabiduría.)







