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ALFRED SINNETT DESCRITO POR JINARAJADASA


Curuppumullage Jinarajadasa fue el protegido de Charles Leadbeater, y aquí les voy a poner lo que Jinarajadasa dijo acerca de Alfred Sinnett.




Jinarajadasa vivió dos años en la casa de los Sinnett

Leadbeater se encontraba viviendo en Ceilán donde conoció a Jinarajadasa quien entonces era un joven muchacho.


(Detalle de la foto grupal que se tomó en la reunión que tuvieron los budistas de Ceilán con el coronel Olcott en 1889; parado en medio está Leadbeater y el muchacho a lado es Jinarajadasa.)


A Leadbeater no le agradaba vivir en Ceilán por lo que le suplicó a su amigo Sinnett que lo ayudara a regresar a Londres; y Sinnett sobre este asunto en su Autobiografía comentó:

« Se comenzaron a hacer arreglos para traer de vuelta a Inglaterra al señor Leadbeater desde Ceilán en donde él se encontraba muy miserable, para que fuese tutor de nuestro hijo Denny, que ahora era un muchacho de 12 años de edad. . . Ellos [ya que Leadbeater se trajo con él a muchacho ceilandés de 13 años llamado Jinarajadasa] llegaron alrededor de la Navidad de 1889. »
(p.42)


Leadbeater convenció a Jinarajadasa que lo acompañara a Londres, inventándole la historia de que él era la reencarnación de su hermano menor que años atrás había muerto en Brasil habiendo sido asesinado por unos rebeldes (pero el detalle es que esa historia es falsa ya que Leadbeater no tuvo ningún hermano).


Jinarajadasa acerca de su estancia con los Sinnett relató:

« Siendo muchacho fui a Inglaterra y viví en la casa de los Sinnett por espacio de dos años. Aunque el Sr. Sinnett fue muy atento conmigo, sólo mantuvimos entre ambos una atención cordial.

Con el Sr. Leadbeater también siempre fue muy cordial, no obstante tuve muchas oportunidades para observar al Sr. Sinnett y conocer sus modales y costumbres, pues en 1884 fui admitido en el grupo Interno de la Logia de Londres como chela [discípulo] del Maestro y fui presentado en el Grupo intimo en el que se realizaban reuniones casi todos los domingos por la mañana en la biblioteca del Sr. Sinnett, donde se discutían diversos temas.
. . .
[El Sr. Leadbeater ganaba muy poco dinero pero] afortunadamente él conservaba algunas buenas prendas de vestir porque era de rigor que en las reuniones de la Logia de Londres, de la que el Sr. Leadbeater era Secretario, todos debían venir vestidos de etiqueta. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater, capítulo 2)






Las cartas de los maestros

Sinnett guardó las cartas que él recibió de los Maestros teosóficos en una caja de madera, y sobre esta caja Jinarajadasa comentó:

« En Londres, cuando de niño me alojé con el Sr. y la Sra. Sinnett durante dos años, recuerdo bien haber visto en el escritorio del Sr. Sinnett, en su biblioteca, una caja forrada en cuero que contenía estas cartas.

Una noche, en presencia del obispo Leadbeater y mía, el Sr. Sinnett abrió la caja y nos mostró algunas cartas. Me llamó especialmente la atención una de Mahatma D.K., la Carta 37, por su caligrafía inusualmente pulcra y pequeña. »
(La Historia de las Cartas de los Mahatmas)






Kuthumi se aleja de Sinnett

Sobre esta ruptura Jinarajadasa relató:

« Hacia finales de 1884, el Sr. Sinnett había creado una situación entre él y el Maestro Kuthumi (aunque Sinnett nunca se dio cuenta) que le resultaba imposible al Maestro enviar más comunicaciones.

Entre el Sr. Sinnett y el Sr. Leadbeater existía una relación cordial, y este último le debía mucho al Sr. Sinnett, como él mismo ha declarado, al iniciar sus estudios teosóficos.

El Sr. Sinnett solía dudar de la autenticidad de cualquier carta recibida por otros que no fuera él. (Véase la posdata de la Carta 19: "Prepárense, sin embargo, para que se niegue la autenticidad del presente en ciertos círculos". La prueba de esta duda se encuentra en una carta, ahora en Adyar, que el Sr. Sinnett escribió en su momento al Sr. Leadbeater, en la que duda de si la Carta KH al Coronel Olcott es genuina o simplemente la precipitación de algún discípulo).

El Sr. Sinnett sin duda se habría llevado una gran sorpresa si hubiera sabido que su protegido [Leadbeater], con menos de dos años de pertenencia a la Sociedad Teosófica, había recibido comunicaciones directas del Maestro.

(Nota de Cid: eso no tiene nada de sobresaliente ya que hubo personas que recibieron cartas de los maestros tan solo unos pocos días después de haber ingresado a la Sociedad Teosófica.)

Hasta el final de su vida, el Sr. Sinnett creyó estar en comunicación con el Maestro, primero a través de ciertas mujeres sensibles a las que podía inducir al trance con pases, y más tarde a través de una médium psíquica habitual cuyo cuerpo fue poseído por los llamados Maestros. El Sr. Sinnett me aseguró que la posesión era genuina y que una de las entidades era el Maestro M. Nunca dudó de estas comunicaciones. »
(Cartas de los Maestros de la Sabiduría I)






Sinnett se vuelve espiritista

Sinnett era el presidente de la Logia de Londres, pero en vez de continuar enseñando la Teosofía original que él había recibido de los Maestros (como lo había hecho en sus primeros libros) él se puso a enseñar una Pseudo-teosofía llena de errores que había recibido en sesiones espiritistas, y sobre este asunto Jinarajadasa relató lo siguiente:

« Hasta 1889, cuando yo seguí concurriendo a la casa del Sr. Sinnett, aún él no se había dado cuenta de que él había roto el lazo con su Maestro.

Aunque no recibió más cartas, estaba absolutamente convencido de que el Maestro seguía comunicándose con él por medio de una dama clarividente, a quien utilizaba poniéndola en trance cada vez que ella se paraba en la casa de los esposos Sinnett (pues ella residía en Irlanda y se trasladaba a Londres una o dos veces al año).

Más tarde, cuando esta señora no pudo actuar más como intérprete del Maestro (así lo creyó firmemente el Sr. Sinnett) buscó otro médium, y más tarde otro.

Cuando lo vi la última vez, el médium que tenía era un hombre. Y el Sr. Sinnett nunca dudó de la legitimidad de esas comunicaciones por medio de esos canales. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater)


Algunos de esos médiums fueron completos charlatanes (como por ejemplo Robert King quien muy probablemente es el señor que Jinarajadasa señaló).

Y los médiums que posiblemente si fueron genuinos no contactaron a Sinnett con los Maestros sino con entidades astrales embaucadoras que se hicieron pasar por esos Maestros.

El maestro Kuthumi le había advertido a Sinnett de los peligros del espiritismo, pero Sinnett no le hizo caso y esto fue uno de los factores que provocó que Kuthumi se alejara de Sinnett.






Carta de Sinnett a Jinarajadasa

Jinarajadasa transcribió una carta que él recibió de Sinnett:

« 14, Westbournc Terrace Road, W.
14 de diciembre de 1905.

Mi estimado Raja:

En respuesta a su pregunta específica, o mejor dicho, a la que usted me transmite —pues sospecho que usted mismo habrá adivinado mi respuesta—, ciertamente yo no estaría dispuesto a tomar ninguna medida que pudiera llamar la atención sobre otras cartas del Maestro, salvo las publicadas en mi libro “El Mundo Oculto”. Ningún otro texto debió haberse publicado jamás. Este desafortunado resultado fue contrario a Su deseo [de Kuthumi] y al mío.

La correspondencia en su conjunto estaba terriblemente contaminada por lo que solo puede considerarse la mediumnidad de Madame Blavatsky en este asunto, y gran parte de lo que se ha publicado se debe a la clara traición de ciertas personas a quienes en su momento confié copias.

Cuanto más difícil sea acceder a estas cartas, mejor. Los extractos que publiqué en "El Mundo Oculto" fueron seleccionados con sumo cuidado, y estoy seguro que reflejaban el pensamiento del Maestro con suficiente precisión. Pero siempre hay que recordar que la correspondencia de un Maestro, obtenida a través de la mediumnidad de un discípulo, no siempre puede considerarse como Sus palabras textuales.

Al comienzo de "La Doctrina Secreta" se citan algunos pasajes como si fueran de una carta del Maestro, lo cual sé que son distorsiones deplorables. (4)

En realidad, no deseo que esta carta se publique, pero no es necesario que usted lo haga. Ningún secreto sobre lo que digo en mis conversaciones con otros.

Siempre suyo,
A. P. Sinnett. »
(La Historia de las Cartas de los Mahatmas)


Blavatsky hizo un muy buen trabajo al transmitir esas cartas, pero el señor Sinnett en vez de tomar conciencia de que él se había equivocado en ciertos aspectos de la enseñanza que recibió, él prefirió echarle la culpa a Blavatsky.






La opinión de Jinarajadasa sobre Sinnett

Jinarajadasa escribió lo siguiente acerca de Sinnett: 

« La explicación que daré a continuación es la parte más difícil de mis comentarios a las cartas del Maestro Kuthumi porque se relaciona con la profunda desaprobación que un gran teósofo [Sinnett] que amó a su Maestro dio a este Maestro, debido a su orgullo intelectual y a su falta de intuición.

Entre los leales trabajadores de la Sociedad Teosófica después de H.P.B. y el Coronel Olcott, se hallaba A.P. Sinnett.

Fue una maravillosa conquista la de él cuando mediante su libro "El Mundo Oculto" anunció al mundo Occidental la existencia de los Adeptos y de su filosofía.

Seguramente años antes, Blavatsky comenzó esta monumental obra con sus libro "Isis Develada"; en 1875 ella y el Coronel Olcott con otras personas fundaron la Sociedad Teosófica; y en 1878 empezó un brillante trabajo al fundarse la revista "The Theosophist".

Pero fue el Sr. Sinnett quien, por primera vez, en su libro "Buddhismo Esotérico" dio al mundo externo moderno, un panorama general de la Sabiduría de los Maestros, especialmente a la intervención que ellos tienen en la evolución de la Humanidad.

Aparte de las múltiples respuestas dadas a preguntas que a menudo versaban sobre los más variados temas, el Sr. Sinnett captó con su mente las líneas generales de lo que los Maestros tenían que decir sobre el hombre, los mundos invisibles, la vida después de la muerte, y el progreso de la humanidad en conjunto a través de eones de tiempo. Con 'Buddhismo Esotérico' nació otra presentación de la Sabiduría, con una claridad mental que el mundo moderno podía examinar y abarcar.

Sin embargo el Sr. Sinnett tenía un extraño defecto. Aunque tenía un profundo amor hacia el Maestro Kuthumi, a quien se dirigía como 'guardián', su voluntad fue deficiente para cambiar ciertos aspectos de su carácter tal como el Maestro deseaba que lo hiciera.

Por último también tenía un acendrado prejuicio considerando la superioridad de las razas occidentales sobre las razas orientales que consideraba inferiores.

Aunque algunas veces le invadió miedo por el poder que evidentemente poseían los Adeptos, jamás estuvo convencido que ellos, seres orientales, realmente reunían un mejor conocimiento que él mismo sobre todas las materias, especialmente como occidental.

Sólo necesitamos leer la larga correspondencia mantenida entre él y los Maestros, para advertir de inmediato cuán constantemente él presiona sus puntos de vista, en contra de aquellos presentados por los Maestros; de cómo debía evidenciarse la Teosofía a las mentes occidentales.

No fue una simple chanza cuando Blavatsky le obsequió una copia de "Isis Develada" con la dedicatoria: "Para el jefe", no mencionando a su propio Maestro (sin el menor sentido de irreverencia, sino en su literal y familiar americanismo 'el jefe'); ella solía llamarlo 'sub-jefe'.

Fue este orgullo intelectual que a menudo lo llevó a ser injusto y 'cruel' como dijeron los Maestros, tanto para con Blavatsky como para con el Coronel Olcott.

La democracia americana, y (para el Sr. Sinnett) la falta de cortesía y 'tratos sociales' que tenía el Coronel Olcott, le irritaba intensamente. Y según él, también Blavatsky estaba constantemente equivocada la mayoría de las veces.

Poco a poco fueron creciendo de un modo tan irrazonable sus demandas a los Maestros, y se hallaba tan poco dispuesto a aceptar las rígidas reglas del Ocultismo que a pesar de lo que hizo el Maestro Kuthumi, el Sr. Sinnett empezó a levantar una barrera cada vez mayor entre él y su 'guardián' a quien él amaba entrañablemente (corazón de corazones).

Por último, cuando en 1884, después que empezó el ataque Coulomb y su actitud hacia H.P.B. recrudeció en su constante acusación por necedades y desatinos que él la culpaba, el Maestro le dijo:

"Bien; virtualmente ella está muerta; y es usted mismo perdón por esta otra verdad quien ha matado a este rudo pero fiel Agente. Además, personalmente a usted, en verdad ella le era adicta.

Amigo, cuídese del orgullo y del egoísmo, dos de las peores trampas para los pies de aquel que aspira a escalar los elevados senderos del Conocimiento y de la Espiritualidad. Usted ha abierto a los Dugpas una brecha en su armadura; no se queje si ellos la han encontrado y lo han descalabrado."
(Cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett, n° 66)

El Sr. Sinnett recibió esta carta en Londres el 10 de octubre de 1884, tres semanas antes de que el Sr. Leadbeater recibiera la suya. Un poco antes, en julio de ese mismo año, el Maestro le escribió al Sr. Sinnett:

"Estoy determinado a hacer un nuevo esfuerzo (el último que me es permitido) para abrir su intuición interior... Por desgracia, aunque su intelecto puramente humano es grande, sus intuiciones espirituales están empañadas y confusas, pues nunca fueron desarrolladas."
(Cartas de los Mahatmas a A.P.Sinnett, n° 62)

Debe haber sido después del 10 de octubre y antes del 31 de octubre (la fecha de la primer carta al Sr. Leadbeater), que con un poco de mayor injusticia que la empleada generalmente hacia Blavatsky, el Sr. Sinnett cerró (sin saberlo él mismo y aquí estriba su tragedia) la puerta en la misma cara del Maestro. Y es así que el Maestro le escribió:

"La razón está de parte de ella. Las acusaciones que le hace [a Blavatsky] son extremadamente injustas y viniendo de usted, me apena más aún. Si después de esta declaración usted sigue manteniendo la misma actitud, debo expresarle mi profundo pesar por este nuevo fracaso nuestro, deseándole con todo mi corazón mejores éxitos con instructores más dignos. Ciertamente que a ella le falta caridad, pero en cambio a usted le falta discernimiento.
Con todo sentimiento
K.H."

Pero el Sr. Sinnett siguió manteniendo la misma actitud hasta el fin. Un año después murió. Cuando lo vi, seguía manteniendo su injusta y despreciativa actitud hacia Blavatsky con toda pujanza, especialmente por su contribución a la Teosofía.

(Por contraste, la Sra. Patience Sinnett, mujer extremadamente intelectual, comprendía a H.P.B. y le hizo concesiones por sus modales libres de convencionalismos e impetuosos, porque realmente la amaba. H.P.B. lo sabía bien, como asimismo los Maestros.)
. . .

El Sr. Sinnett tenía una vigorosa creencia y no era asunto nuestro cambiársela, pues si el Maestro se hubiera determinado a hacer una comunicación, lo hubiera hecho primero con él, y sólo por medio de él a otros.

Al Sr. Sinnett le hubiera venido como un recio golpe saber que el Sr. Leadbeater, tan joven en todos los asuntos teosóficos, había recibido cartas del Maestro, mientras que él (el Sr. Sinnett) no.

El Maestro deseaba que el Sr. Sinnett no se sintiera lastimado y de ahí su advertencia en las palabras: "No enseñe mis notas a nadie".

Mientras vivió el Sr. Sinnett, ni el Sr. Leadbeater ni yo mismo deseábamos que él, si llegaba a leer la segunda carta cuando saliera impresa, se sintiera lastimado por esta declaración del Maestro.

El Maestro conocía esta característica del Sr. Sinnett: su creencia de que él era el único y verdadero representante de los deseos del Maestro porque en una extensa carta que recibió el Coronel Olcott del Maestro a bordo de un vapor mientras se acercaba a Brindisi en 1888 (Carta XIX de las Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie) le daba instrucciones y advertencias respecto a la molesta situación en Londres, añadiendo el Maestro una posdata:

"Preparaos, sin embargo, a ver negar en ciertos sitios la autenticidad de la presente".

Y el Maestro tuvo razón, y aquello de 'ver negar en ciertos sitios' se desprende de las cartas escritas por el Sr. Sinnett el 12 y 23 de octubre de 1888 al Sr. Leadbeater que entonces estaba trabajando en Ceilán.

"Cosa extraña; Olcott tiene en su poder una carta aparentemente del Maestro Kuthumi, recibida mientras se dirigía a su camarote. Después de mostrar cierto misterio al principio, finalmente me la enseñó; no me siento del todo seguro de esa carta, me parece muy en suite, en comparación con las otras cartas manuscritas en color azul que llegaron durante la crisis en 1884, cuando después Madame Blavatsky admitió conmigo que durante ese período los Maestros permanecieron apartados y dejaron todo a varios chelas, incluso la libertad de utilizar la escritura azul.

Por supuesto este párrafo es estrictamente privado para usted. No deseo levantar una nueva borrasca impugnando la autenticidad de la carta, la que después de todo no tiene una directa referencia a mí y no obstante al leerla en cierto sentido parece escrita para mí; nueva circunstancia que me induce a la desconfianza.

Como lo sé en mi propio corazón, en mi interna lealtad al Maestro y sus ideales, hasta donde soy capaz de interpretarlos, son perfectamente invariables como siempre, tan sanos tanto para usted como para mí que no puedo decir más.

Toda la carta es precisamente una glorificación a Madame Blavatsky. Bien; si Él me hiciera conocer que Él desea que yo le pida perdón a Madame Blavatsky, por haberle (¿estado?)* juzgando mal (a)* ella, yo iría a pedirle disculpas muy humildemente, pero de lo contrario sólo puedo seguir la Luz Interna.

Por supuesto, Olcott en su candidez, considera la carta como absolutamente genuina, sin un solo pensamiento de duda y no se le puede reprochar porque proceda así... No pienso en lo más mínimo que sea de utilidad decirle a Olcott, que yo no creo en la autenticidad de la carta."

(* La palabra entre paréntesis y la que le sigue, también entre paréntesis, se hallan en la carta original.)


De este modo pues, doy término a esta triste historia de un espléndido trabajador por la Teosofía, que pudo haber llegado a ser un servidor mucho mayor si sólo hubiera tenido menos orgullo mental y también menos orgullo de raza. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater)






OBSERVACIÓN

Jinarajadasa percibió muy bien los defectos y la caída de Alfred Sinnett, por lo que yo sospecho que él también ha de haber percibido muy bien los defectos y la caída de Charles Leadbeater, nada más que sobre su protector él prefirió no decir nada negativo.







EL HIJO DE ALFRED SINNETT


(Fotografía tomada por Arthur King, en Londres, donde aparece la señora Sinnett con su hijo.)


Percy Edensor Sinnett, conocido comúnmente como "Den", "Denny" o "Dennie", fue el único hijo de Alfred Percy Sinnett y Patience Edensor Sinnett.



BIOGRAFÍA

Su infancia en India

Su padre se casó con su madre en Londres en 1870, el periódico Pioneer contrató a Sinnett como editor y la pareja se fue a vivir a la India en 1872.

Denny nació en Allahabad el 16 de mayo de 1877, su salud parece haber sido frágil desde pequeño.



Su adolescencia en Londres

En 1883 la familia Sinnett regresó a Londres.


Leadbeater se vuelve tutor de Denny

El deseo de Sinnett de que Denny recibiera educación privada le brindó a Leadbeater la oportunidad de “escapar” de Ceilán.

« En 1889, nuestro hijo tenía doce años. Por aquel entonces, gozábamos de una buena posición económica. Se nos ocurrió que sería mejor para nuestro hijo que recibiera educación de un tutor teosófico en lugar de asistir a una escuela común, sobre todo porque se creía que tenía una constitución delicada. El señor Leadbeater parecía ser la persona idónea. Lo conocíamos y nos caía bien. Le escribimos ofreciéndole el puesto de tutor residente. … El acuerdo solo se rompió cuando nuestra ruina total, a la que volveré a referirme más adelante, hizo imposible su continuidad. »
(Sinnett, Los primeros días de la teosofía en Europa, p.98-99)


« Se comenzaron a hacer arreglos para traer de vuelta a Inglaterra al señor Leadbeater desde Ceilán en donde él se encontraba muy miserable, para que fuese tutor de nuestro hijo Denny, que ahora era un muchacho de 12 años de edad. . . Ellos [ya que Leadbeater se trajo con él a un muchacho ceilandés de 13 años llamado Jinarajadasa] llegaron alrededor de la Navidad de 1889. »
(Sinnett, Autobiografía, p.42)

Leadbeater solo fue tutor de Denny durante unos meses.


Denny era muy disfuncional

De joven, Denny intentó ser periodista, como su padre, pero no lo logró. De hecho, en todas las profesiones que intentó, fracasó; solía ser despedido tras un breve periodo de prueba. Intentó ingresar en la milicia, pero no superó el examen.



Se va a vivir a Sudáfrica

Cuando estalló la guerra de Sudáfrica en 1899, Denny (de 17 años) se trasladó a Ciudad del Cabo y trabajó con la policía custodiando prisioneros.

Se enamoró y en 1900 se casó con una mujer local, Gwendolyn Gladys Darley-Hartley (1881-?).sin que sus padres lo supieran en aquel momento.

Tuvieron dos hijos: John (“Jack”) Owen Edensor Sinnett (1900-1971) y Leonard Edensor Sinnett (1901-?).

Denny perdió su cargo y su rango de subteniente debido a informes desfavorables de sus superiores. No encontrando otro trabajo en Sudáfrica, él con su familia se fueron a Londres.

No encontró trabajo en Londres y dependieron del apoyo financiero su padre, pero éste se redujo drásticamente después de que Sinnett perdió los ahorros de toda su vida a causa de una transacción comercial fraudulenta.



Su final

Denny regresó a Sudáfrica, donde contrajo tuberculosis, y sin ninguna fuente de ingresos, se vio obligado a volver a Londres, donde falleció el 11 de mayo de 1908 (casi cumplía 31 años), dejando a su esposa viuda con sus dos hijos.

El impacto de su muerte aceleró el cáncer que padecía su madre, quien murió en noviembre de ese mismo año.

En 1909, la viuda de Denny se volvió a casar con Henry Shoetensack.






DENNY Y LOS MAESTROS

En 1882, Denny se enfermó y Kuthumi le envió a Sinnett un mechón de su cabello para ayudarlo con su magnetismo:

« El otro día en la casa del Sr. Hume [amigo de Sinnett], me di cuenta del miedo que ella tenía [la esposa de Sinnett] de llevarse consigo gérmenes de la enfermedad [que pudieran empeorar la salud de su hijo] a su hogar.
. . .
Espero que me perdone si le aconsejo que cosa lo que viene dentro en una bolsita —una parte bastará— y se lo cuelgue al cuello del niño.

Como no puedo llevar a su casa todo el magnetismo de mi persona física, hago lo que más se acerca a eso enviándole un mechón de cabello como vehículo para la transmisión de mi aura concentrada. No permita que nadie lo manipule, excepto la Sra. Sinnett. »
(Carta Mahatma 118, p.451)


Otro mechón de cabello fue enviado en 1884. Blavatsky le escribió a Sinnett:

« Tu amigo y maestro [KH] te envió a través de mí (al menos yo lo conseguí de segunda mano de Djwal Khool) un mechón para reemplazar el que tenía Dennie (¿qué le pasó? ¿Lo perdió o lo dañó?), pero no sé dónde lo puse. Está en algún lugar de mi baúl. Lo encontraré y te lo enviaré. »
(Cartas de Blavatsky a Sinnett, n. 33, p.79)



Parece que inicialmente los Mahatmas esperaban que Denny se convirtiera en una influencia positiva cuando creciera. En una carta a Sinnett, Blavatsky le escribió por solicitud de su Maestro Morya:

« M. aconseja al Sr. Sinnett que se asegure especialmente de que su hijo pequeño no coma carne —ni siquiera de aves aves— y que se lo escriba a la Sra. Sinnett. Una vez que la madre haya puesto al niño bajo la protección de Kuthumi, que se asegure de que nada corrompa su naturaleza. El niño podría convertirse en un poderoso motor de bien en un futuro próximo. Que se le eduque según lo dicte su propia naturaleza. »
(Cartas de Blavatsky a Sinnett, n. 4, p.5)


Fuentes:
https://cwleadbeater.wordpress.com/2017/01/10/denny-sinnett/
https://theosophy.wiki/en/Percy_Edensor_Sinnett







LA RELACIÓN QUE HUBO ENTRE CHARLES LEADBEATER Y ALFRED SINNETT




En su libro "Cómo llegó la Teosofía a mí" Charles Webster Leadbeater relató la convivencia que él tuvo con Alfred Percy Sinnett cuando Leadbeater era un joven cura que laboraba en una parroquia en el sur de Inglaterra.

En ese entonces Sinnett era un promotor importante de la Sociedad Teosófica y un miembro relevante de la Logia de Londres.



Leadbeater lee el primer libro de Sinnett

El primer libro teosófico que llegó a mis manos fue "El Mundo Oculto" del Sr. A.P. Sinnett. Lo vi anunciado en un catálogo de libros de segunda mano y me atrajo mucho el título, así que lo encargué de inmediato y tuve la suerte de conseguirlo.

Naturalmente, las historias que contiene me interesaron profundamente, pero su verdadera fascinación residía en los atisbos que ofrecía de un maravilloso sistema filosófico y de una especie de ciencia interior que realmente parecía explicar la vida racionalmente y dar cuenta de muchos fenómenos que había observado.




Leadbeater conoce a Sinnett

Le escribí una nota al Sr. Sinnett, sin atreverme a creer que realmente fuera el autor del libro que tanto me había impresionado. Su respuesta pronto disipó mis dudas y me invitó a ir a Londres a verlo. Acababa de regresar de la India y se alojaba temporalmente en casa de su suegra, la Sra. Edensor, en Royal Crescent, Notting Hill.

Me recibió con la mayor amabilidad y cordialidad, y por supuesto hablamos mucho de sus libros (pues para entonces también había descubierto "Buddhismo Esotérico") y de la maravillosa revelación que contenían.

Cuanto más oía hablar de la teosofía, más deseoso me sentía de aprender todo lo que se pudiera contarme; pero cuando mencioné la posibilidad de unirme a la Sociedad Teosófica, el Sr. Sinnett se puso muy serio y opinó que eso no sería apropiado, ¡dado que yo era clérigo!

Me pregunté más bien por qué la Sociedad discriminaba a los miembros del clero; y finalmente me atreví tímidamente a plantear la pregunta. El señor Sinnett respondió:

“Bueno, verá, tenemos la costumbre de debatir cada tema y cada creencia desde el principio, sin ningún tipo de prejuicio; y me temo que en nuestras reuniones es probable que escuche muchas cosas que le impactarán profundamente.”

Años atrás, ya había asistido a algunas de las conferencias de la Sra. Besant en el Salón de la Ciencia de Old Street, cerca de City Road, y pensé que después de eso nada de lo que pudieran decir los miembros de la Sociedad Teosófica me ofendería seriamente; así que le aseguré sonriendo al Sr. Sinnett que esperaba no ser ese tipo de clérigo y que estaría dispuesto a participar en cualquier debate que surgiera, independientemente de las creencias de los participantes.

Ante esto el Sr. Sinnett se relajó un poco e incluso dijo que si ese fuera realmente el caso, le complacería especialmente admitir a un clérigo; pero que antes de tomar una decisión tan decisiva debía consultar con su Consejo. Así que tuvimos que dejarlo ahí y regresé a mi parroquia rural a ochenta kilómetros de distancia, en Hampshire.

Sin embargo, al cabo de una semana recibí una carta del Sr. Sinnett en la que me comunicaba que la mayoría del Consejo había aprobado mi admisión y que si yo rellenaba los formularios necesarios, con mucho gusto me propondría personalmente.

Además, me aconsejó que visitara al Sr. G.B. Finch, quien probablemente respaldaría mi solicitud si le causaba una buena impresión. El Sr. Finch resultó ser tan amable como el Sr. Sinnett, y enseguida me notificaron que finalmente había sido aceptado como miembro de la Sociedad Teosófica, y que si lo visitaba en su casa una tarde determinada, podría ser iniciado. Para entonces, el Sr. Sinnett se había mudado a una casa propia en Ladbroke Gardens, y allí me dirigí puntualmente a la hora convenida.





Leadbeater se vuelve miembro de la Sociedad Teosófica

Descubrí que iba a ser iniciado en los misterios de la Sociedad Teosófica junto con otros dos aspirantes, el profesor y la señora Crookes. Ya entonces comprendí el honor de ser admitido junto a un científico tan distinguido, pues aunque el profesor Crookes aún no era Sir William, lo conocía como el descubridor del talio, el inventor del radiómetro y el apóstol de la materia radiante. Unirse a la Sociedad Teosófica era en aquellos tiempos una empresa bastante formidable.

Encontramos el amplio salón de la señora Sinnett abarrotado; de hecho, la asamblea se extendía hasta el rellano y un poco más arriba de la escalera. Calculo que habría unas doscientas personas presentes, incluyendo algunas con nombres muy ilustres, como el profesor Myers, C. C. Massey, Stainton Moses y otros.

Nos sentamos los tres juntos en un sofá en medio de la multitud, y el Sr. Sinnett, tras pronunciar una homilía sobre los objetivos y la labor de la Sociedad Teosófica, nos comunicó una serie de señales y contraseñas que nos permitirían reconocer a nuestros compañeros en cualquier parte del mundo. Estas señales y palabras han caído en desuso en la mayoría de los países, aunque creo que nuestra Presidenta [Besant] aún las proporciona a los candidatos que recibe en la India.





La Logia de Londres

Después de esto, falté muy pocas veces a las reuniones de la Logia, yendo a Londres casi todas las semanas. De hecho, el Sr. Sinnett fue tan hospitalario que me invitó permanentemente a cenar y pasar la noche en su casa en esas ocasiones, ya que vivía a ochenta kilómetros de distancia.

En esas cenas y en las reuniones que las seguían, conocí a muchas personas ilustres y escuché conversaciones muy interesantes e instructivas.



 

Leadbeater se vuelve el secretario de Sinnett

Tan pronto como tuve claros los principios fundamentales de la Teosofía, tal como la conocíamos entonces, y me propuse firmemente, aunque fuera a largo plazo, acercarme a los Pies del Maestro, sentí curiosidad por saber si no podía hacer algo para ayudar en la labor práctica de la Sociedad.

Le planteé esta pregunta al Sr. Sinnett, y él, en respuesta, abrió un gran cajón repleto de cartas y dijo:

"Todas estas son consultas sobre Teosofía; cada día me llegan a raudales desde todas partes del mundo. Me esfuerzo por responderlas, aunque con dificultad, y contesto unas pocas cada día; pero soy completamente incapaz de hacer frente a tal torrente. Ya estoy atrasado en este aspecto, y obviamente nunca podré ponerme al día, pues la pila de consultas pendientes aumenta constantemente día tras día. Si está dispuesto a hacerse cargo de este pequeño grupo y responderlas lo mejor que pueda, estará prestando un servicio muy importante a mucha gente."

Por supuesto, objeté que aún no sabía lo suficiente como para asumir el cargo de intérprete de la doctrina; pero él me contestó:

“Has leído todos los libros, has asistido a casi todas las reuniones; estoy seguro de que conoces la enseñanza tanto como yo. Además, es evidente que se trata de eso o nada. Con todo el trabajo que tengo que hacer, jamás podré ocuparme de ellos; mientras que tú, en la tranquilidad de tu parroquia rural, podrás estudiar al menos algunos; y, por supuesto, siempre podemos consultarnos sobre cualquier punto complicado que surja.”

Tenía razón al decir que había hecho todo lo posible por familiarizarme con esta maravillosa nueva enseñanza. Había leído sus dos libros, no una sino muchas veces, y creo que cada vez apreciaba más su valor y comprendía mejor las ideas que en ellos se exponían.

Así que llené una maleta con esas cartas (eran 437) y las llevé a Hampshire. Abordé la tarea con entusiasmo —recuerdo que solo me permitía cuatro horas de sueño cada noche— y finalmente logré leerlas todas. Fue una tarea bastante ardua, pues en aquellos tiempos no había máquinas de escribir, así que cada palabra de esos miles tuvo que ser escrita laboriosamente a mano.

Algunas preguntas eran fáciles, otras difíciles; en muchos casos, se requerían largas explicaciones, pues quien preguntaba parecía haber comprendido la instrucción de forma errónea; pero creo que hice lo mejor que pude.

Por supuesto, recibí muchísimas respuestas, de modo que aquel cajón lleno de cartas ocupó la mayor parte de mi tiempo libre durante muchos meses. Puedo decir que, como consecuencia de esa correspondencia, un buen número de nuevos miembros se unieron a la Sociedad, y también amplié considerablemente mi círculo de amigos, así como mi propio conocimiento teosófico, pues no hay mejor manera de aprender un tema a fondo que intentar enseñárselo a otra persona.

(Nota de Cid: las respuestas que Leadbeater y Sinnett dieron han de haber sido algunas veces malas porque los libros que escribieron contienen errores y mentiras.)





Sinnett ayuda a Leadbeater

En noviembre de 1884, Leadbeater se fue a Ceilán para laborar por la causa teosófica pero detestó la vida que él tenía en esa isla y le suplicó a su amigo Sinnett que le ayudara a regresar a Inglaterra.

Sinnett le ayudó con el pasaje de regreso, lo contrató para que fuera el tutor de su hijo, y lo hospedó en su casa durante dos años.

Sobre este asunto el Sr. Sinnett escribió lo siguiente:

« En 1889, nuestro hijo tenía doce años. Por aquel entonces, gozábamos de una buena posición económica. Se nos ocurrió que sería mejor para nuestro hijo que recibiera educación de un tutor teosófico en lugar de asistir a una escuela común, sobre todo porque se creía que tenía una constitución delicada. El señor Leadbeater parecía ser la persona idónea. Lo conocíamos y nos caía bien. Le escribimos ofreciéndole el puesto de tutor residente. »
(Los primeros días de la teosofía en Europa, p.98-99)


« Se comenzaron a hacer arreglos para traer de vuelta a Inglaterra al señor Leadbeater desde Ceilán en donde él se encontraba muy miserable, para que fuese tutor de nuestro hijo Denny, que ahora era un muchacho de 12 años de edad.
. . .
Ellos [ya que Leadbeater se trajo con él a un muchacho ceilandés de 13 años llamado Jinarajadasa] llegaron alrededor de la Navidad de 1889. »
(Autobiografía, p.42)



Jinarajadasa acerca de su estancia con los Sinnett relató:

« Siendo muchacho fui a Inglaterra y viví en la casa de los Sinnett por espacio de dos años. Aunque el Sr. Sinnett fue muy atento conmigo, sólo mantuvimos entre ambos una atención cordial.

Con el Sr. Leadbeater también siempre fue muy cordial, no obstante tuve muchas oportunidades para observar al Sr. Sinnett y conocer sus modales y costumbres, pues en 1884 fui admitido en el grupo Interno de la Logia de Londres como chela [discípulo] del Maestro y fui presentado en el Grupo intimo en el que se realizaban reuniones casi todos los domingos por la mañana en la biblioteca del Sr. Sinnett, donde se discutían diversos temas.
. . .
[El Sr. Leadbeater ganaba muy poco dinero pero] afortunadamente él conservaba algunas buenas prendas de vestir porque era de rigor que en las reuniones de la Logia de Londres, de la que el Sr. Leadbeater era el Secretario [y el Sr. Sinnett el Presidente] todos debían venir vestidos de etiqueta. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater, cap. 2)



A pesar que el maestro Kuthumi le había advertido al Sr. Sinnett que no se inmiscuyera en el espiritismo por los peligros que conlleva esa actividad, el Sr. Sinnett se puso a efectuar sesiones espiritistas.

La principal  médium que Sinnett empleaba era una mujer que llamaba "Mary", pero la asistencia de Mary disminuyó tras casarse en 1893 y cesó en 1898. De 1889 a 1894 Sinnett utilizó a Leadbeater como médium. En junio de 1894, Annie Besant fue admitida en el Grupo Interno de la Logia de Londres.

Leadbeater no era un médium, él solo pretendió serlo para que Sinnett lo siguiera ayudando, y embaucó a Sinnett transmitiéndole enseñanzas incorrectas pero que complacían a Sinnett, como por ejemplo asegurándole que Blavatsky se había equivocado y que él estaba en lo correcto Sinnett cuando afirmó que Marte y Mercurio también pertenecen a la cadena terrestre.

Leadbeater incorporó dentro de su neo-teosofía las mentiras que Sinnett dijo, y posteriormente esa pseudo-teosofía fue difundida por Annie Besant a nivel mundial.





La clarividencia de Leadbeater

Leadbeater le hizo creer a su entorno de que estaba activando su clarividencia y también de que él estaba despertando la clarividencia de la Sra. Besant.

Y Sinnett se lo creyó:

« Tiempo después, cuando la señora Besant y Leadbeater ya habían desarrollado sus propias facultades psíquicas pudieron ser capaces de verificar el papel que juega Marte y Mercurio en la evolución de la familia humana [y que esos planetas pertenecen a la cadena terrestre]. »
(Autobiografía, p.41)


Al punto que hasta Sinnett le ayudó a Leadbeater a publicar su primer libro "El Plano Astral", el cual inicialmente lo publicó como el Volumen No. 24 de "Las Memorias de la Logia de Londres".

Pero en el blog les he demostrado que la clarividencia de Leadbeater era nula ya que todos sus "descubrimientos clarividentes" han resultado ser falsos. Y a Annie Besant él simplemente la embaucó, como lo constató Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater:

« En el verano de 1896, la señora Besant, Leadbeater y Jinarajadasa pasaron unas vacaciones en la casa de verano del señor y señora Bright en Shepperton sobre el Támesis donde ellos continuaron con sus investigaciones clarividentes.

Jinarajadasa tomó copiosas notas pero constató que Leadbeater hacia la mayor parte de la videncia mientras que la señora Besant solamente agregaba algún detalle adicional. »
(Tillett, The Elder Brother, p.65-66, extractos)





Leadbeater deja de depender de Sinnett

La participación de Leadbeater en la Logia de Londres finalizó cuando él se mudó a la casa de Avenue Road, Londres, ocupada por Besant y otros trabajadores teosóficos; y a partir de entonces Leadbeater recibió apoyo financiero de Besant y de sus propias publicaciones "teosóficas".

Sobre esto Sinnett escribió:

« La Sra. Besant fue admitida a petición suya a las reuniones de nuestro grupo de la Logia de Londres en junio de 1894. Hasta ese momento no se habían desarrollado sus facultades psíquicas. Leadbeater era uno de los elementos más importantes en nuestro grupo, siendo Mary desde luego el otro. Él había estado viviendo con el salario de un trabajo que yo le había conseguido en la oficina de Londres del periódico ‘Pioneer’.

No sé exactamente como surgió la idea pero pronto, después de la conexión de la señora Besant con nuestro grupo, Bertram Keightley le ofreció a Leadbeater que dejara su trabajo en el ‘Pioneer’ y se fuese a vivir a Avenue Road para apoyar el trabajo que se estaba llevando a cabo allí, ofreciéndosele un salario con el que pudiese vivir. »
(Autobiografía, p.48)





Sinnett se enemista con Leadbeater

En abril-mayo de 1906 estalló un escándalo de inmoralidad por parte de Leadbeater que lo obligó a tener que renunciar a su membrecía de la Sociedad Teosófica.

Y aunque Leadbeater y Sinnett ya no se veían porque Leadbeater estaba viajando por el mundo dando conferencias, este escándalo provocó que la amistad entre ellos se enfriara.

Sinnett fue parte de los miembros del Comité (la Junta Consultiva) que interrogaron a Leadbeater, y sobre este escándalo Sinnett escribió:

« Durante varios años antes, el Sr. Leadbeater había estado viajando alrededor del mundo especialmente en los Estados Unidos, dando conferencias.

Mucha gente en América pensó que sería una oportunidad favorable confiarle a Leadbeater el cuidado de sus hijos. Sin embargo de pronto comenzaron a circular horribles rumores en el sentido de que sus relaciones con los muchachos eran de carácter criminal.

Todo esto provocó una gran indignación y algunos de los que creyeron en esos rumores agitaron el asunto con determinación, pidiendo el consejo de la señora Besant y del coronel Olcott.

Alrededor del asunto creció rápidamente una nutrida correspondencia que aunque no se publicó, circuló ampliamente en copias escritas a maquina.

El coronel Olcott, encontrándose entonces en Europa, vino a Londres para tratar el asunto y convocó a un gran comité informal que él denominó ‘Junta Consultiva’ para que lo asesorara para tomar una resolución al respecto.

El señor Leadbeater asistió a la reunión cuyas deliberaciones fueron extremadamente desagradables. Leadbeater admitió francamente que a fin de salvar a los muchachos de lo que él consideraba el gran mal del deseo por el otro sexo, les enseñó lo que comúnmente se llama onanismo.

Habiendo sido interrogado por la Junta en la que había muchos que estaban en su contra, él admitió y dio detalles de sus enseñanzas los cuales eran claramente nauseabundas.
. . .
El Sr. Leadbeater tuvo que presentar su renuncia, la cual fue aceptada por la Junta. »
(Autobiografía, p.46-47)


Cuando Annie Besant fue electa presidenta de la Sociedad Teosófica de Adyar en junio de 1907, ella maniobró para que Leadbeater fuera reincorporado dentro de esa institución, a pesar de la protesta de muchos teósofos.





Posteriormente

Sinnett ya no volvió a ver a Leadbeater ya que este se fue a vivir: primero a Adyar, india; y luego a Sídney, Australia.

Pero Sinnett siguió creyendo que Leadbeater si era un gran clarividente, y por ejemplo cuando Leadbeater en sus libros afirmó que en Marte hay marcianos que cultivan flores, y que en Mercurio los mercurianos tienen que hacer grandes saltos para poder entrar en sus casas, el Sr. Sinnett se lo creyó completamente.