LAS BIOGRAFÍAS DE BLAVATSKY




Para conocer más a fondo la vida de Helena Blavatsky contamos con varias biografías (aunque desafortunadamente la mayoría de ellas todavía no están traducidas al español). Pero, ¿por cuál biografía empezar?  ¿Qué libros valen la pena leer y cuáles no?  Pues bien, a continuación daremos nuestros consejos para quienes desean conocer más sobre esta famosa esoterista.



Biografías escritas por contemporáneos que la conocieron y discípulos de ella

Reminiscencias de H.P. Blavatsky y la Doctrina Secreta” (1893) de la Condesa Constance Wachtmeister. Es un valioso material testimonial elaborado por quien fue una gran amiga de Blavatsky y quien la cuidó mientras que ella estaba viviendo en Europa escribiendo su gran obra “La Doctrina Secreta”. (Es un pequeño libro muy interesante que recomiendo mucho leer y lo pueden descargar aquí)

Incidentes de la vida de la Señora Blavatsky” (1886) de Alfred Sinnett quien fue instruido por el Maestro Kuthumi y conoció bastante bien a Blavatsky cuando ella estuvo residiendo en la India. Este libro tiene la peculiaridad de que fue escrito mientras Blavatsky aún estaba viva.

Hojas de un Viejo Diario: Historia de la Sociedad Teosófica” (1895, el tomo I) de Henry Olcott quien fue el primer presidente de la Sociedad Teosófica. Es un minucioso relato de los orígenes del Movimiento Teosófico con Blavatsky como el hilo conductor. (Aunque en lo personal no lo recomiendo porque es muy largo y no muy preciso, pero si lo quieren leer, lo pueden descargar aquí)

(Nota: la editorial Penguin publicó en 2014 el primer tomo en inglés pero con otro titulo: “Isis in America: The Classic Eyewitness Account of Madame Blavatsky's Journey to America and the Occult Revolution She Ignited” [Isis en América: el clásico testimonio acerca del viaje que hizo Madame Blavatsky a América y la revolución oculta que entamó]. Y se los menciono para que no vayan a pensar que se trata de otro libro.)

La Verdadera H.P. Blavatsky: estudio de la Teosofía y memoria de una Gran Alma” (1928) de William Kingsland quien fue discípulo de Blavatsky.

Reminiscencias de H.P. Blavatsky” (1931) de Bertram Keightley quien fue uno de los principales alumnos y colaboradores de Blavatsky.

H.P. Blavatsky, su vida y su obra por la Humanidad” (1922) por Alice L. Cleather quien fue una de las principales discípulas de Blavatsky.

La Gran Traición hecha a Blavatsky” (1922) también de Alice Cleather.

H.P. Blavatsky tal como yo la conocí” (1923) también de Alice Cleather.

En Recuerdo de H.P. Blavatsky” (1891) escrito el año en que ella falleció por algunos de sus alumnos como un homenaje hacia su maestra.

Respecto a H.P.B.” de George Mead quien también fue alumno de Blavatsky aunque después de la muerte de su maestra se puso a alterar su obra.

Mi Invitada: H.P. Blavatsky” (1932) de Francesca Arundale quien fue tía de Jorge Arundale y hospedó en su casa a Blavatsky cuando ella fue a Londres en 1884.





Biografías escritas por su hermana Vera


Vera Petrovna Zhelikhovsky fue una escritora aclamada en su país y escribió en ruso más de diez esbozos biográficos sobre su hermana mayor Blavatsky y todos ellos deben de ser considerados como material de referencia original importante, debido a que Vera llevaba un diario y era muy meticulosa respecto a sus afirmaciones y a su secuencia cronológica.

Y los principales textos son:

  • La Verdad acerca de Helena Petrovna Blavatsky” (1883) es de acuerdo a Boris de Zirkoff, el texto más importante de los escritos de la Sra. Zhelihovsky y fue citado extensamente por el Sr. Sinnett en su libro debido a que cuando él estaba escribiendo su relato biográfico (un proyecto que por cierto Blavatsky no veía con simpatía), él la urgió para que le diera información y datos, y es por ello que ella se puso a traducir al inglés este texto a fin de proporcionarle al señor Sinnett los hechos que él buscaba.
  • Helena Petrovna Blavatsky y los Teósofos” (1884) es una carta dirigida al editor de Odesskiy Vestnik y también esta carta es citada en el libro de Sinnett.
  • Lo Inexplicable o lo Inexplicado: de reminiscencias personales y familiares” (1884).
  • Fenómenos de la Fuerza Oculta de la Señora Blavatsky” (1884).
  • Helena Petrovna Blavatsky: un esbozo biográfico” (1891) fue escrito para la revista rusa Russkoye Obozreniya y es considerado como el escrito de Vera que más valor tiene a nivel histórico.
  • Helena Petrovna Blavatsky: una Moderna Sacerdotisa de la Verdad” (1893) es una obra que Vera escribió en contestación al libro difamatorio que Solovyoff publicó bajo el título de “Una Moderna Sacerdotisa de Isis”.
  • Mi adolescencia” (1893).
  • Radda-Bai: un bosquejo biográfico” (1893) el cual fue añadido a la edición rusa de “Las misteriosas tribus de las Colinas Azules y el Durbar en Lahore”.
  • Cuando era pequeña: de las reminiscencias de la primera infancia” (1894).





Biografías posteriores escritas por varios teósofos y otros investigadores

H.P.B. - La Extraordinaria Vida e Influencia de Helena Blavatsky” (1993) de Sylvia Cranston, la cual es la biografía más completa que ha sido escrita, con una minuciosa documentación y datos poco conocidos.

La Esfinge” (2003) de Marina Cesar Sisson es una magnífica obra donde se aborda varios temas interesantes, muchos de ellos poco conocidos como por ejemplo: su hijo Yuri, el uso de drogas, el casamiento con Nikifor Blavatsky, etc. (Es muy buena y la pueden descargar aquí)

Los Viajes iniciáticos de H.P. Blavatsky” (2013) de José Rubio Sánchez y José Miguel Cuesta Puertes, es un magnífico seguimiento paso a paso de los viajes preparatorios que efectuó Blavatsky alrededor del mundo antes de iniciar la Sociedad Teosófica. (Muy bueno y lo pueden descargar aquí)

Madame Blavatsky y su Teosofía” (1991) de Paola Giovetti. Un lector considera que no es una biografía tan completa como la de Cranston, pero tiene el mismo espíritu de tratar de documentar todo lo que dice y su exposición sobre Blavatsky es bastante fiel.

Más:
  • H.P. Blavatsky y Tulku” (1966) de Geoffrey Barborka.
  • H.P. Blavatsky: el misterio” (1974) de G. de Purucker.
  • Memorias Personales de H.P. Blavatsky” de Mary K. Neff.
  • H.P. Blavatsky y el Movimiento Teosófico” de Charles J. Ryan
  • Cuando llega el Amanecer” (1975) de Howard Murphet.
  • Blavatsky y sus Maestros” de Jean Overton Fuller
  • H.P. Blavatsky y la Doctrina Secreta” de Max Heindel
  • Madame Blavatsky” de G. Baseden Butte
  • El Nacimiento del Movimiento Teosófico” de Michael Gomes
  • H.P. Blavatsky y la Doctrina Secreta” editado por Virginia Hanson
  • El Movimiento Teosófico de 1875 a 1950” por los editores de la revista Theosophy Magazine
  • Una Breve Historia de la Sociedad Teosófica” compilado por Josephine Ransom
  • Helena P. Blavatsky, una introducción en su vida y labor” de Silvia Botheroyd
  • Helena Blavatsky de Nicholas Goodrick Clarke
  • Helena Blavatsky revisitada” de Joseph Howard Tyson
  • Madame Blavatsky, la madre de la espiritualidad moderna(2012) de Gary Lachman
  • Helena Petrovna Blavatsky” (1921) de Katherine Tingley [editora]. Point Loma. CA: The Women's International Theosophical League.


Y a estos libros habría que añadir:

  • La nota biográfica de José Ramón Sordo (la cual la pueden leer aquí luego la pongo).
  • La nota biográfica de Boris de Zirkoff, publicada en los Collected Writings, vol. I, p.534-537.
  • La Sabiduría de Madame Blavatsky” de la Editorial Longseller
  • La Cualidad heroica de H.P.B.” de Alfredo Puig Figueroa.
  • Sinopsis de la vida de H.P.B.” de Josephine Ransom.



Ensayos biográficos con interpretaciones y especulaciones de los autores

H.P. Blavatsky, una mártir del siglo XIX” (1924) de Mario Roso de Luna, es una curiosa obra donde el autor reúne los datos biográficos de las principales biografías que dispuso en su época y los complementa con algunos elementos ficticios.

El Mundo Esotérico de la Señora Blavatsky” (1991) de Daniel Caldwell.

Blavatsky y sus Maestros, una investigación biográfica” (1988) de Jean Overton Fuller.



Otros escritos acerca de Blavatsky

  • De Blavatsky a Krishnamurti” de Maynade.
  • H.P.B. y La Astrología” de Jutta K. Lehmann.
  • H.P.B. y Los Misterios Tibetanos” de Marco Bilibio.
  • La Sabiduría Universal de H.P. Blavatsky” de Anacleto Jose.
  • Sobre la obra literaria de Mme Blavatsky” de José Ricardo Chaves, UNAM.
  • Su Escuela Esotérica” de Franz Hellerschmid.




Cartas de Blavatsky

Una gran fuente de información sobre su vida la encontramos en la numerosa correspondencia que Blavatsky mantuvo con muchas personas y varias de esas cartas han sido recopiladas y transcritas en varios libros, entre los que se encuentran:

H.P.B. Habla” (1951) fue publicada por la casa editorial de Adyar: “The Theosophical Publishing House”.

Las Cartas de H.P. Blavatsky a A.P. Sinnett” (1925) compiladas por A.T. Barker (el mismo que compiló las Cartas Mahatma).

Cartas entre Helena Blavatsky y William Judge” (2013) edición de José Rubio Sánchez

Cinco cartas de H.P.B.” (2011) Blavatsky Editorial. Es un pequeño libro que explica las cartas más relevantes que escribió Blavatsky.

H.P. Blavatsky (cartas) a las convenciones americanas 1888-1891” (1979) publicado por la casa editorial de la Sociedad Teosófica de Pasadena “Theosophical University Press”.

Las Cartas de H.P. Blavatsky” (2003) T.P.H. Adyar. Por el momento solo se ha publicado el volumen 1, pero causó revuelo en el mundo teosófico que se juntaran cartas falsas con cartas legítimas.

Algunas cartas no publicadas de Helena Petrovna Blavatsky” Editorial Rider & Co, London



Nota

Y a parte de esos textos, existe una gran cantidad de material histórico acerca de la vida de Blavatsky, la mayoría elaborados por personas que la conocieron y que dejaron por escrito sus impresiones. Y este material puede consultarse (en inglés) principalmente en:

www.blavatskyarchives.com




Recomendación para abordar las biografías de Blavatsky

Yo en lo personal lo que más les recomiendo es que primero lean las biografías que escribió el investigador José Ramón Sordo, y no únicamente de Blavatsky sino también de sus principales alumnos y de la gente que estuvo cerca de ella, porque él hace una muy buena síntesis de la mayoría de las biografías que se mencionaron previamente, y eso les dará a ustedes una mucho mejor comprensión, no solo de quién fue Blavatsky, sino también de todo el Movimiento Teosófico y por extensión del esoterismo moderno en general.

Fue esa lectura la que a mi me ayudó a comprender las desviaciones que se habían efectuado y eso me motivo a volver a involucrarme en el mundo esotérico, debido a que me había alejado de ese ambiente ya que estaba cansado de tener que lidiar con tanto embustero y no poder ver con claridad entre tantos guías.

(Y estas biografías las estoy subiendo en este link)

Y para los que quieran algo más resumido hice una síntesis que puse en los capítulos del blog que están en las secciones:

    -  Blavatsky
    -  Maestros Kuthumi y Morya
    -  Leadbeater y Besant
    -  Movimiento Teosófico

Y para los que quieran profundizar todavía más en la vida de Blavatsky, les recomiendo que lean las siguientes biografías en el siguiente orden:

1.    “Reminiscencias de H.P. Blavatsky y la Doctrina Secreta” de Constance Wachtmeister.
2.    “La Extraordinaria Vida e Influencia de Helena Blavatsky” de Sylvia Cranston, sin duda la mejor y más completa biografía de Blavatsky aunque algunos la sentirán pesada por su extensión.
3.    “La Esfinge” de Marina Sisson. Imperdible.
4.    “Incidentes de la vida de la señora Blavatsky” de Alfred Sinnett.
5.    “Los viajes iniciáticos de Blavatsky”, una obra amena que nos muestra una faceta importante de su preparación iniciático.
6.    “H.P.B.: esbozo biográfico” de su hermana Vera.
7.    “La Verdadera H. P. Blavatsky” de William Kingsland por su inmenso valor testimonial de personas que conocieron a fondo a Blavatsky.







ESCRITOS ANTI-BLAVATSKIANOS

Existen también varios libros que atacan a Blavatsky y que no pueden ser obviados en una reseña como esta y los principales son:

El Teosofismo, historia de una pseudo religión” (1921) de René Guénon, en donde hace un ataque frontal desde la óptica perennialista hacia la teosofía a la que él llama una “pseudo-espiritualidad” considerándola como una forma moderna de contrainiciación. Es la primera obra de Guénon y es un trabajo muy pobre, mal documentado y lleno de prejuicios (como lo demuestro en este capítulo: link).

El Mandril de Blavatsky” (1995) de Peter Washington. Este libro todavía no lo he leído pero sobre el cual la Biblioteca Upasika dice: “Peter Washington hace un repaso a los espiritualistas contemporáneos desde una visión amarillista que no busca la verdad sino el escándalo.”

 Los Maestros revelados. Madame Blavatsky y el Mito de la Gran Logia Blanca” (1994) de Paul Johnson. Este libro tampoco lo he leído todavía, pero el investigador David Pratt publicó un artículo muy bueno en donde derriba toda la argumentación que dio Paul Johson (y su artículo lo pueden leer aquí).

El Movimiento Oculto del siglo XIX y su relación con La Cultura Mundial” escrito por Rudolf Steiner. Pero resulta que mi investigación me demostró que Rudolf Steiner fue muy embustero como próximamente lo voy a demostrar en varios artículos que voy a publicar en el blog.

Una Sacerdotisa Moderna de Isis” (1895) de Vsevolod Solovyoff. Pero el cual fue contrarrestado por el libro de Beatrice Hasting titulado “El Fraude de Solovyoff” y yo no sabía al principio de la existencia de ese libro por lo que efectué mi propia investigación y también llegué a la misma conclusión de que Solovyoff mintió (ver link)

Madame Blavatsky dium y maga” de John Symonds, el cual fue refutado por el libro de Walter Carrithers “Madame Blavatsky

La Sacerdotisa de lo Oculto” de Gertrude Marvin y el cual fue también refutado por el libro de Walter Carrithers “La Verdad Acerca de la Señora Blavatsky: Una Carta abierta a la Autora de la Sacerdotisa de lo Oculto”.

(Nota: y ante la enorme cantidad de ataques que ha sufrido Blavatsky, Beatrice Hastings también publicó en 1937 un libro titulado “En Defensa de la Señora Blavatsky”)



Otros textos que atacaron a Blavatsky

Y hay también numerosos artículos y panfletos que también la atacaron y entre esos destacan:

1) El Reporte Hodson

Publicado en 1885 por Richard Hodgson. Y muchos de los detractores de Blavatsky se han apoyado en ese reporte para repudiar a Blavatsky, pero lo que no saben es que la investigación que llevó a cabo el señor Hodson estuvo tan mal hecha y con una clara intención de difamarla, que la propia Sociedad de la Investigación Psíquica de Londres (quien lo contrató) posteriormente reconoció públicamente haber cometido un error y pidió disculpas. (Como lo demuestro en este artículo: link)

Los ataques contra Blavatsky por Richard Hodson y también por los Misioneros escoceses del Colegio Cristiano de Madrás quienes quisieron imputarle la falsificación de varias cartas por parte de la pareja Coulomb, fueron refutados por varios autores siendo los más importantes: Charles Johnston, Victor Enderby, C. Jinarajadasa, William Kingsland, R. F. Vania, Aldai Waterman (W. Carrithiers), Iverson L. Harris, Beatrice Hastings y el último y más importante: Vernon Harrison.


2) Ataque conjunto de Elliot Coues y Mabel Collins.

Las difamaciones en este ataque han sido la base de “biografías” posteriores hostiles hacia ella, e inicialmente aparecieron en un artículo en el New York Sun de Nueva York, el 20 de julio de 1890.  William Judge promovió un juicio en contra del periódico por difamación, ganándolo en 1892. Y en Inglaterra, Mabel Collins promovió un juicio en contra de Blavatsky pero al final prefirió retirar los cargos.


3) Los espiritistas

Entre los espiritistas de la época encontramos a los enemigos más acérrimos de Blavatsky, siendo el más persistente William E. Coleman, que dejó varios escritos en contra de ella (1889-1893). Y durante el siglo XX entre las biografías infamatorias y hostiles destacan:
  • La biografía que escribió Gertrude Marvin Williams La Sacerdotisa de lo Oculto(1946).
  • La biografía que escribió John Symonds Madame Blavatsky dium y maga (1959).
  • Y la biografía que escribió Marion Meade “Madame Blavatsky la mujer detras del mito” (1980) y que puede ser considerada como la biografía hostil por excelencia.



La imparcialidad de mi punto de vista

En el artículo de la Biblioteca Upasika un comentarista arguyó lo siguiente:

« En una reseña crítica se debe intentar la objetividad y no marcar a priori la dirección del lector. Puede verse en esta página que de un tajo se califica de bastante pobre, mal documentado y lleno de prejuicios el trabajo de René Guénon. De igual manera se señala el trabajo de Peter Washington como un trabajo con una visión amarillista que no busca la verdad sino el escándalo, y se enaltece el trabajo de Wachtmeister, Vera Petrovna de Zhelihovsk, William Kingsland, etc. Como puede verse se está forzando la opinión del lector. »

A lo que el administrador le respondió:

“Por supuesto que es una visión subjetiva.”

Y es obvio que ese artículo está a favor de Blavatsky, pero yo les aseguro que he llevado a cabo una investigación seria, profunda y crítica, y concuerdo en gran medida con lo que señala el autor de ese artículo.

Y la razón por la que les aconsejo a los buscadores del conocimiento esotérico estudiar a Blavatsky. No es porque le tenga una gran veneración, sino porque mi investigación me demostró que muy probablemente ella sí fue una verdadera mensajera de los Maestros transhimaláyicos.

Y si digo que René Guénon efectuó una pésima investigación sobre Blavatsky y que Rudolf Steiner fue un embustero. No es porque odie a esos individuos, sino porque mi investigación me ha confirmado con pruebas que eso es cierto.

Pero si alguien me puede demostrar con argumentos validos que estoy equivocado. Yo seré el primero en agradecerle porque a mí no me interesa defender a los escritores “que me caen bien” y acusar a los escritores “que me caen mal”, sino saber cuáles de ellos realmente vale la pena leerlos con profundidad.






LA OPINIÓN DE DOS INVESTIGADORES ACERCA DE LAS BIOGRAFÍAS SOBRE BLAVATSKY

Y para enriquecer más el tema, a continuación les transcribo también la opinión que dieron José Rubio Sánchez y José Miguel Cuesta Puertes en su libro “Los Viajes Iniciáticos de Blavatsky” sobre las diferentes biografías que han sido escritas acerca de ella:

« Los libros que tratan sobre la vida de Blavatsky en castellano son pocos pero tampoco hay demasiados en otros idiomas.

El primero (que sepamos) fue el de Alfred Sinnett en 1886 titulado “Incidentes en la Vida de H.P. Blavatsky” y el cual se escribió con la intención de defender su nombre, y también “como una indirecta protesta contra los crueles y calumniosos ataques contra ella incluidos en el Informe de la Comisión nombrada por la Sociedad de Investigaciones Psíquicas para indagar los fenómenos relacionados con la Sociedad Teosófica”.

Sinnett pudo escribir su libro mientras que Blavatsky estaba viva y consultó con ella si debía o no poner algunos momentos más o menos “delicados” de su vida, como por ejemplo: su verdadera relación con su marido Nikóforo Blavatsky, otros matrimonios, la posible maternidad del niño llamado Yuri, etc.

En las “Cartas de H.P. Blavatsky a A.P. Sinnett” se pueden apreciar algunas de esas valoraciones. Y hay que precisar que esta obra tuvo varias reediciones y en la última, editada después de la muerte de Blavatsky, hay mucha más información.

También tenemos en castellano “Las Reminiscencias de H.P. Blavatsky y La Doctrina Secreta” de la Condesa Wachtmeister, que trata parcialmente de los últimos años en los que la aristócrata sueca se dedicó a ayudar y cuidar a su maestra, y habla también de cómo se escribió La Doctrina Secreta y lo importante que es esta obra para el futuro.

Al poco de morir Blavatsky salieron multitud de noticias en periódicos y revistas (especialmente las revistas teosóficas Lucifer de Londres y The Theosophist de Adyar, en la India), y sus mismos alumnos y conocidos escribieron artículos sobre la fundadora de la Sociedad Teosófica, como los reunidos en el libro “In Memory of H.P.B.”, o el interesante “La Verdadera H.P. Blavatsky” de William Kingsland.

Incluso su hermana, Vera Petrovna Zhelihovsky, escribió dos textos que se publicaron en las revistas antes mencionadas.

La misma Annie Besant preparó un breve artículo titulado “H.P.B. y los Maestros de Sabiduría” en donde la información que da sobre los viajes de Blavatsky es bastante confusa, aunque ella menciona que se basó en un manuscrito encontrado en la biblioteca de Adyar.

No podemos dejar de mencionar “Páginas de un Viejo Diario” de Olcott, también titulada “Historia Auténtica de la Sociedad Teosófica” y escrita a modo de diario, pero centrada en su convivencia con Blavatsky, es decir, desde que se conocieron en la granja de los Eddy en 1874, hasta el final de su vida, tanto la de Blavatsky, el 8 de Mayo de 1891, como la de Olcott, el 17 de Febrero de 1907.

Y es una pena que de los cuatro tomos que constituyen la obra original, al castellano solo se hayan realizado unos resúmenes en los dos tomos editados por la Comisión de Difusión y Propaganda de la Sociedad Teosófica de Argentina, en el año 1963.

Esta obra fue muy criticada por considerar que “deslucía” el personaje de H.P.B., contando curiosidades que la hacían “más humana”. Para algunos eso es bueno, porque muestra más la grandeza de Blavatsky, pero para otros, como Roso de Luna, es una muestra de cómo, ni los más cercanos a ella, la entendían.

Con el tiempo fueron apareciendo más obras, y en castellano resalta por méritos propios la del mencionado Mario Roso de Luna: “H.P. Blavatsky, Una Mártir del Siglo XIX” y que es un intento enciclopédico de narrar la misteriosa vida de la que siempre consideró su Maestra, por más que no la conoció en vida.

Roso utilizó todo el material a su alcance (Sinnett, Vera, Besant, Hartmann, sobre todo) y dio sus propias descripciones y explicaciones tanto de los viajes que realizó Blavatsky, como de muchos elementos de su vida y enseñanzas.

Nosotros respetamos a Roso y en cierta manera lo valoramos, pero hay que reconocer que su libro es un tanto “pesado” de leer y que se desvía constantemente en digresiones cogidas muy “al pelo”.

En castellano también tenemos lo que de su vida cuenta René Guenón al atacar la Teosofía en su demoledor libro “El Teosofismo”, un artículo de Julius Evola “La Teosofía y la Antroposofía”, y más recientemente “El Mandril de Madame Blavatsky” de Peter Washington, así como la biografía de la italiana Paola Giovetti, “Madame Blavatsky y su Teosofía”, un libro titulado “Teosofía” de Jacques Lantier, editado por Edaf.

Y hoy en día, ya sea en castellano o en inglés, podemos destacar la obra de Sylvia Cranston “H.P.B.” que es un tanto panegírica, y la de Marina Cesar Sisson “La Esfinge” que es más critica. Y también hay que mencionar sobre todos, el libro “Personal Memoirs of H.P. Blavatsky” de Mary Neff, que es donde más datos hemos podido recabar sobre los viajes que efectuó.

Y también sirven para conocer mejor a Blavatsky y su vida, las cartas que escribió, y algunas de esas cartas han aparecido hace relativamente poco tiempo, no sin algunas controversias, como “Las Cartas de H.P.B.”, vol. I, 1869-1879, publicada por Adyar y en donde se han integrado muchas cartas espurias e incluso falsas.

Por último cave recalcar que la propia obra de Blavatsky es una gran fuente de información, pues vemos (sobretodo en su primera obra “Isis sin Velo”) muchos de sus viajes contados por ella misma. »
(Prologo, p.13-15)


(Observación: y para los que quieran más información editorial sobre las diferentes biografías, la pueden obtener en el link de la Fundación Blavatsky.)



Ver también:





LA ALQUIMIA Y LOS ALQUIMISTAS



(Observación: este artículo fue publicado en la revista Theosophy, Vol.25, Nº11, de septiembre de 1937 y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido.)

La palabra “Alquimia” es una combinación de las palabras hebreas “el y “chemi”.

La palabrael” en hebreo significa Sol Poderoso y la palabra “chemi significa Fuego. Y como “Khem era el nombre del Antiguo Egipto, esto hace que comúnmente se suponga que la ciencia de la alquimia se originó en la tierra de los Faraones, pero en realidad la alquimia se originó mucho antes desde la época de la Atlántida y el Antiguo Egipto fue solamente la tierra de su renacimiento.



HISTORIA DE LA ALQUIMIA

Se dice que la alquimia fue introducida en el Antiguo Egipto por Hermes Trismegisto.

¿Pero quién fue Hermes Trismegisto?

Pues bien “Trismegisto” significa: “Tres veces grande”.

Y el nombre de “Hermes” (y como tantos otros nombres famosos de legendarios esoteristas de la historia) fue un nombre genérico común para designar a una larga línea de Iniciados.

Tot-Hermes fue uno de los Reyes Instructores, los “Hijos del Fuego” que encarnaron en la Tercera Raza (1) para instruir a la humanidad naciente en las artes y en las ciencias.

Los iniciados egipcios siempre consideraron a Tot-Hermes como un símbolo de la Tercera Raza. Pero en cualquiera de los caracteres en que aparece Hermes, siempre se le acredita como el primero en enseñar la ciencia de la magia a los egipcios.

Y dado que “Hermes” implica a una Fraternidad de Iniciados más que a un solo individuo, los Libros de Hermes deben de ser considerados como una colección de escritos y no como la obra de un solo hombre.

En el siglo III a. de C., Manetón mencionó que existían 36’000 manuscritos y Seleuco habló de 20’000.

En el siglo IV d. de C., Jámblico dijo que conocía 1’200 manuscritos, de los cuales él había visto 42. Y este neoplatónico declaró que todo el conocimiento humano estaba contenido en 36 de estos manuscritos, mientras que los otros seis trataban particularmente de la ciencia de la medicina.

El facsímil de uno de estos tratados médicos de Hermes fue adquirido por la Astor Library de Nueva York hace muchos años.

Y el tratado original conocido como “El Papiro Ebers” consiste en un rollo de papiro amarillo-marrón de la más fina calidad compuesto de 110 páginas, y cada una de las cuales está cuidadosamente numerada y contiene una descripción de más de 700 medicamentos, muchos de los cuales son desconocidos por los médicos de la actualidad.

La filosofía Hermética pasó de Egipto a Grecia a mediados del siglo VII a. de C. Y desde ese momento los Libros de Hermes fueron los libros de texto de los filósofos griegos, y el Hermes egipcio se convirtió en el dios griego de la sabiduría.

Uno de los primeros alquimistas griegos fue Anaxágoras, de quien Norton escribió en su pintorescoOrdinal of Alchemylo siguiente:

« Anaxágoras, de todos ellos, fue quien escribió más claramente
   en su Libro de Conversiones Naturales.
   De todos los Padres de la Antigüedad que he conocido,
   él es quien más revela el fundamento de esta Ciencia. »

La Alquimia de Anaxágoras se ocupaba de la física cósmica. Él enseñó que el espacio está lleno de un número incontable de átomos de infinita variedad y divisibilidad, declarando que la inteligencia que animaba a los átomos los hacía agruparse y formar las diversas sustancias físicas.

Su teoría atómica fue elaborada por Leucipo y su discípulo Demócrito de Abdera, quien enseñó que los átomos del espacio son movidos por una moción incesante que a su vez genera movimiento rotatorio.

Y es extraño que los hombres que levantaron la ciencia moderna de la física sobre la base de la teoría atómica de Demócrito (tal como la reafirmó John Dalton) hayan pasado por alto o ignorado el hecho de que Demócrito se llamó a sí mismo alquimista y afirmó haber obtenido todo su conocimiento de los Libros de Hermes.

La línea de la filosofía Hermética fue continuada por Apolonio de Tiana, cuya vida revela su conocimiento de muchas de las enseñanzas secretas de Hermes.

Los Neoplatónicos también bebieron profundamente de la sabiduría de Egipto, y uno de ellos (Jámblico) fundó una escuela para la perpetuación de la filosofía Hermética. Y desde ese momento, las líneas Herméticas y Neoplatónicas del Movimiento Teosófico se entrelazaron estrechamente.

En el siglo IV la palabra Alquimia apareció en las obras de Julio Fírmico Materno.

En el siglo siguiente, Zósimo escribió una obra enciclopédica sobre el tema, la cual ahora se conserva en la Biblioteca Imperial de París.

Durante los siglos V y VI, cuando la Iglesia Cristiana había llegado al poder completo, se prohibió el estudio de la alquimia. Sin embargo fue revivido con la invasión Mahometana, y a partir de entonces creció el número de alquimistas europeos.

Algunos de ellos, por desgracia, sólo estaban interesados en el aspecto físico de la alquimia. Otros en cambio eran grandes filósofos que también se interesaron en su significado interior, y usaron los símbolos alquímicos para mantener viva, en el mundo, a la Antigua Sabiduría Arcana.

Estos hombres trabajaban por algo mucho mayor que la fama o la riqueza mundana y al igual que Platón, ellos consideraban el conocimiento como el único objetivo digno de su esfuerzo.

Todos ellos estaban sujetos a una sola promesa:

“Arriesgarse, saber y guardar silencio.”

El objetivo de todos ellos era el mismo: beneficiar a la humanidad. Y los nombres de estos alquimistas están grabados en los registros del Movimiento Teosófico en letras de oro, porque fueron ellos quienes mantuvieron viva la ciencia y la filosofía durante las Épocas Oscuras, y pavimentaron el camino para que Blavatsky pudiera resurgir el conocimiento a finales del siglo XIX.

¿Pero qué entendían ellos por Alquimia?

¿Alguno de ellos hubiera declarado, como hacen nuestros diccionarios modernos, que el propósito de la alquimia era transformar los metales vulgares en oro?




¿QUE ES LA ALQUIMIA?

El gran alquimista Eiranaeus Philalethes, escribiendo en el siglo XVII, dice:

« Quiera Dios que todos los hombres se conviertan en Adeptos de nuestro arte, pues entonces el oro (el gran ídolo de la humanidad) perdería su valor y deberíamos valorarlo sólo por su enseñanza científica. »
(Open Entrance to the Closed Palace of the King)

Por lo tanto consideremos a la alquimia en base a lo que dicen sus verdaderos exponentes y no por lo que pretenden los engañadores y embusteros que degradaron esa noble tradición oculta.

Paracelso dio la verdadera definición de la alquimia hace 400 años:

« Entender los elementos invisibles, atraerlos mediante sus correspondencias materiales, controlarlos, purificarlos y transformarlos por el poder viviente del espíritu. Esto es Alquimia. »
(Paragranum)

Y esto hace referencia al hecho (el cual fue enseñado por todos los verdaderos alquimistas y particularmente fue enfatizado por Blavatsky) de que la naturaleza y el hombre son trinos, estando compuestos por:

    -  un cuerpo físico
    -  un alma o energía permanente
    -  y un espíritu que está por encima de los otros dos.

Y es por eso que una antigua obra alquímica, publicada en 1678, dice que:

« El Arte de la alquimia es llevado a la perfección según la virtud del cuerpo, del alma y del espíritu.

Y se requiere de estos tres elementos debido a que el cuerpo nunca sería penetrable si no fuera por el espíritu, pero el cuerpo y el espíritu no podrían influenciarse entre sí, sin la intervención del alma.

Y esto se debe porque el espíritu es una cosa invisible y nunca podría aparecer sin una vestidura y esa vestidura es el alma. »
(Ripley Revived)

Pero de los tres constituyentes de la naturaleza y del hombre, sólo el cuerpo físico es visible, mientras que el alma y el espíritu son invisibles.  La alquimia por lo tanto es la ciencia que trata también con los constituyentes invisibles de la naturaleza y del hombre.

Y según Paracelso, la alquimia les muestra a los hombres cómo atraer estos elementos invisibles mediante sus correspondencias materiales.




¿Y CÓMO LOGRAN ESTO LOS ALQUIMISTAS?

La filosofía Hermética está basada en la ley de correspondencias, y es por eso que una declaración que se encuentra en la Tabla de Esmeralda de Hermes empieza con estas palabras:

« Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo. »

Y Blavatsky dice que esta ley de analogía y correspondencia es:

« La ley rectora de la naturaleza, el único verdadero hilo de Ariadna que nos puede guiar por los inextricables senderos de su dominio hacia sus misterios principales y finales. »

En la Ciencia Oculta, esta ley es la primera y más importante clave de la física cósmica, y por lo tanto es la clave que desvelará los secretos de la alquimia porque bajo la operación de esta ley, toda la naturaleza se ve evolucionando en líneas paralelas.

Desde los dioses hasta los hombres, desde los mundos hasta los átomos, todo el universo es una inmensa cadena, y cada una de sus conexiones está unida a la cadena que la precede y también a la cadena que la sigue. Y así pues, la alquimia es la ciencia que revela las correspondencias que existen a lo largo de toda la naturaleza.

Los alquimistas medievales conocían estas correspondencias y revelaron muchos indicios sobre ellas, pero sin revelar todo el secreto.

Y Blavatsky hizo lo mismo (explicando al mismo tiempo la razón de su reticencia):

« Cada uno de los principios humanos está en correlación con un plano, con un planeta y con una raza; y los principios humanos, en todos los planos, son correlativos a fuerzas ocultas de naturaleza septenaria, siendo las correspondientes a los planos más elevados, de un poder formidable. De modo que cualquier clasificación septenaria proporciona inmediatamente una guía segura para descubrir poderes ocultos tremendos, cuyo abuso sería el origen de males incalculables para la humanidad. »
(La Doctrina Secreta I, xxxv)

(Bueno hay que relativizar un poco este asunto porque no es suficiente con que dispongas del conocimiento sino también es importante que dispongas de la capacidad para poder soportar las fuerzas que vas a manejar porque de lo contrario terminarías muy dañado.)


Paracelso define la alquimia como la capacidad de controlar, purificar y transformar la naturaleza por el poder viviente del espíritu. Y aunque esta es la tercera y última cláusula de su definición, es donde cada estudiante de alquimia estaba obligado por comenzar.

La purificación era el primer paso y es un proceso que debe comenzar en el hombre mismo, y es por eso que un viejo tratado alquímico contiene esta advertencia:

« Que nadie se disponga a estudiar la Alquimia hasta que, habiendo limpiado y purificado su corazón, esté vaciado de todas las cosas impuras. Que sea caritativo y que disfrute de la tranquilidad constante con el fin de que su mente se eleve. Porque a menos que se encienda con el haz de la luz divina, difícilmente será capaz de penetrar los misterios de la naturaleza. »
(Canons of Espagnet)


La purificación de la mente y el corazón es el primer paso, y el conocimiento de uno mismo es el segundo. Y es por eso que el alquimista Geber escribiendo en el siglo VIII dice lo siguiente:

« Quien no conoce los principios naturales en sí mismo está muy alejado de la Ciencia Sagrada. »

En esa gran obra alquímicaCentrum Naturae Concentratumse afirma que la más elevada sabiduría posible para el hombre es el conocimiento de sí mismo.

Y el alquimista Alipili dice.

« El estudiante de alquimia debe aplicarse a sí mismo el arte de la transmutación, y luego podrá continuar de manera próspera y buscar con éxito los misterios de todas las cosas naturales. »

El alquimista Moravo Sendivogius habló de la estima que todos los hombres sentían hacia la ciencia de la alquimia, “la cual puedes fácilmente comprender, si sabes cómo conocerte a ti mismo”.

El tema del arte alquímico es el hombre mismo, su propósito es la regeneración y la perfección última del hombre adquirida a través del conocimiento de sí mismo y el reconocimiento de la unidad del hombre con toda la naturaleza.

Los alquimistas medievales presentaron estas ideas al mundo en forma de símbolos. Paracelso declaró que el hombre y el universo están compuestos de “Tres Sustancias”: Sal, Azufre y Mercurio.
  • La Sal hacía referencia a la forma física. 
  • El Azufre simbolizaba los principios internos y energizantes. 
  • Y el Mercurio representaba la esencia espiritual por encima de los otros dos.

Y cuando los alquimistas medievales hablaban de los cuatro elementos, realmente estaban describiendo los cuatro planos del ser (físico, psíquico, mental y espiritual).

Y cuando hablaban de la transmutación en realidad se referían al proceso por el cual la naturaleza inferior del hombre puede ser transmutada en el oro puro de la Trinidad Superior.

Su “Alkahest” era el Ser Superior, y su “Piedra Filosofal” era Atma-Buddhi-Manas (2).

Como lo expresó Philalethes:

« Una triplicidad o trinidad en la naturaleza. »




LOS DIFERENTES NIVELES DE LA ALQUIMIA

La ciencia de la alquimia puede estudiarse bajo tres aspectos, y el más bajo de ellos es el aspecto físico, a partir del cual ha surgido nuestra ciencia moderna de la química.

¿Cómo difiere la química moderna de la antigua alquimia?

Esta pregunta fue contestada en 1910 por un prominente químico Inglés H. Stanley Redgrove:

« Si se me pidiera contrastar la alquimia con la química y la física del siglo XIX, diría que si bien en nuestras ciencias modernas abunda una riqueza de detalles muy exactos y mucha verdad relativa, pero ellas carecen de la profundidad y la percepción filosófica, mientras que la alquimia sí se caracterizó por un mayor grado de profundidad y percepción filosófica porque los alquimistas comprendieron la verdad fundamental del Cosmos. »
(Alchemy, Ancient and Modern)

Y esa verdad fundamental es que el Cosmos es un organismo vivo y cada una de sus partículas está animada por la Vida Única.

Los alquimistas declararon:

« Todo es una expresión del Principio de Vida en una forma material. La Vida es la cosa real, mientras que la forma externa es simplemente la casa en la que reside. »
(Paracelso en “De Pestilate)

Pero a pesar de su materialismo actual, la ciencia moderna se está cada vez más acercando a esta proposición fundamental de la alquimia, y cada paso hacia adelante es un cumplimiento de la predicción hecha hace ciento cincuenta años atrás por Blavatsky de que la química en el futuro renacería como la Nueva Alquimia.

Y uno de los primeros de estos pasos fue hecho hace un siglo por un eminente biólogo Escocés, Robert Brown, mientras observaba los movimientos biológicos de los organismos microscópicos en los líquidos.

Él notó que cada variedad de animálculo tenía un movimiento específico, y que pequeñas partículas de material “inerte” como la gutagamba, el carbón, etc., todas ellas mostraban movimientos característicos similares.

Y los estudiantes teosóficos reconocen en ese movimiento, al movimiento incesante de la Vida Única (el Gran Aliento) y en ese movimiento “característico” al funcionamiento de la Ley del Karma que “opera sobre todas las cosas y seres, desde el átomo más pequeño concebible hasta el inmenso Brahmâ (3).




¿QUÉ PUEDE APRENDER EL QUÍMICO MODERNO DE LA ANTIGUA ALQUIMIA?


En 1927, el Profesor Paul Walden, conferenciante no residente de la Universidad de Cornell, habló sobre este tema y preguntó:

¿Por qué nosotros, los químicos modernos, no podemos recoger algunas enseñanzas de esos estudiosos antiguos?

Él acusó a los científicos de perder toda relación con la naturaleza, diciendo a sus oyentes que la química ya no se puede considerar como “una ciencia natural” debido a que ya no representa el conocimiento de la naturaleza en su conjunto.

Y comenzó a defender a los alquimistas medievales asegurando que:

« La alquimia era una ciencia que incluía todas las ramas de la industria técnico-química. »

Y añadió que:

« Los modernos sucesores de los antiguos alquimistas: los híper-químicos y los teósofos, bien podrían sostener desde su punto de vista que la transformación o materialización de la energía les ha sido conocida desde hace mucho tiempo. »

Y esto es cierto ya que Blavatsky gastó gran parte de su energía demostrando a los científicos de su época que estas cosas eran conocidas por los teósofos, y constatando que incluso entonces la Ciencia estaba “lenta pero seguramente acercándose hacia los dominios de lo Oculto”.

Y durante los años transcurridos desde que estas palabras fueron escritas, la ciencia se ha acercado aún más a estos dominios, pero la verdadera naturaleza de la materia le es todavía desconocida.

Según el escritor moderno Jaffe:

« Las nuevas partículas subatómicas que se han descubierto en el siglo XX (el electrón, el protón, el neutrón, el positrón) son tan desconcertantes en su significado fundamental como lo fue la antigua concepción del átomo. Y el largo sendero que los hombres de ciencia han seguido en la persecución del fuego fatuo llamado Materia, los ha llevado hacia otro fantasma que es la Radiación. Y si dominamos la Radiación, entonces podremos entender la Materia. »
(Outposts of Science)

Y probablemente los científicos modernos encontrarían la clave de ese misterio si siguieran el consejo de los antiguos alquimistas.

Y el Dr. Carrel parece inclinado a tomar este punto de vista, ya que él dice que:

« La ciencia del hombre será la ciencia del futuro. »

Y siguiendo los pasos de Paracelso, lamenta el hecho de que todavía no es entendido el hombre en su conjunto, admitiendo con pesar que “la investigación científica moderna ha destruido el mundo del alma”.

Pero un nuevo día amanecerá para el conocimiento moderno cuando los científicos consideren seriamente las tres proposiciones fundamentales de la Alquimia, tal como las expresó Trithemius en el siglo XVI:

« El espíritu del hombre es una Unidad, creándolo y formándolo todo. Y actuando por mediación del hombre puede producir cosas maravillosas.

Tales procesos ocurren según la Ley. Y aprenderéis la Ley mediante la cual se logran estas cosas si aprendéis a conoceros a vosotros mismos. »




NOTAS:

(1) “Tercera Raza” aquí significa toda la Raza Humana y el uso correcto de este término es el de “Raza Raíz”. Una Raza Raíz está contenida dentro de un período (o ciclo) evolutivo mucho más largo llamado Manvantara, que tiene un principio y un final. En el presente Manvantara, estamos en el período evolutivo de la humanidad conocido como la Quinta Sub-raza de la Quinta Raza Raíz.

Un Manvantara dura muchos millones de años y dentro de ese inmenso período hay siete Razas Raíces, cada una de las cuales está dividida en siete “Sub-razas”, las cuales a su vez se dividen en siete “Razas Familia”.

Siempre hay ciclos dentro de ciclos y el más corto de estos ciclos es de unos 30’000 años. Pero siempre hay un largo período de superposición a medida que un período de desarrollo racial se mezcla con el siguiente.

Sin embargo somos nosotros (cada alma eterna) quienes estamos pasando a través de todos estos períodos evolutivos una y otra vez, encarnación tras encarnación, de época en época, sin ningún destino final en este proceso cósmico.

(2) “Atma-Buddhi-Manas” significa Espíritu-Intuición-Mente: y es la Tríada inmortal, también conocida como el Eterno Peregrino, el Ser Superior, el Ego Reencarnante, y somos nosotros realmente.

(3) «Brahmâ» es el principio Absoluto impersonal en el Universo, es el TODO.


Texto original en inglés aquí: www.wisdomworld.org/setting/alchemy.html