APOLOGÍA DEL ATEISMO POR MAURICIO SCHWARZ





El periodista Mauricio-José Schwarz Huerta es ateo y él publicó los siguientes videos donde defiende al ateísmo:
 
 
 
¿Por qué soy ateo?

  

 




¿Qué me satisface de ser ateo?

 
 
 

 

 
HISTORIA DEL ATEISMO


El surgimiento del ateísmo



 
 

 

Breve historia del ateísmo

 

 
 

 
 
MENTIRAS SOBRE EL ATEISMO


La confusión que los creyentes tienen con el ateísmo




 
 
 

Diez mitos sobre el ateísmo




 
 
 

El ateísmo no es una religión

 
 
 

 
 
 
Mentiras que te cuentan sobre los ateos



 
 



Mentiras que se dicen sobre los ateos

 
 
 




EL TEMOR HACIA EL ATEISMO



El miedo al ateísmo


 
 




La persecución contra los ateos

 
 
 
 
 


El pavor al ateísmo militante





 
 

Charla sobre el ateísmo militante

 

 



 
ESCLARECIENDO DUDAS SOBRE EL ATEISMO


Un ateo responde a sus dudas sobre ateísmo

 
 
 
 
 
 
 
¿Qué se requiere para ser ateo?

 
 





 ¿Para qué vivir siendo ateo?

 
 

 

 

Ser ateo está bien

 
 
 
 
 
 



 

 


EL ANACARDO Y LA CONCIENCIA



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Qué tiene que ver un anacardo con la Conciencia? A primera vista, nada. Pero antes de comenzar mi relato, permítanme explicarles a los lectores que quizás no conozcan esta fruta, para que se familiaricen con ella.

Aquí en Ceará, Brasil, hay un árbol muy común conocido como el anacardo. Es frondoso, alto y su fruto tiene un sabor muy peculiar. Juazeiro do Norte solía ser rico en anacardos. Había muchos en cada calle, en cada cuadra, quizás porque era frondoso y su agradable sombra ayudaba a mitigar los efectos del sol abrasador y el clima cálido.

Los niños solían darse un festín comiendo estas frutas, mientras que a los adultos generalmente no les gustaban. Cuántas veces nos sentamos en el suelo con un cuenco lleno de castañuelas entre nosotros, comiendo hasta hartarnos. Hoy en día ni siquiera recuerdo su sabor. Pero me vino a la mente un suceso crucial de mi infancia relacionado con las castañuelas, uno que marcó mi vida para siempre.

No recuerdo qué edad tenía pero seguro que era menor de nueve años. Quizás siete u ocho. Éramos tres: yo, mi prima Ivana Lígia y mi primo Júlio, a quien llamábamos Neto. Íbamos los tres caminando por la Avenida Padre Cícero cuando de repente un anacardo cayó cerca de nosotros.

Uno de nosotros corrió a recogerlo. Era solo un anacardo que había que dividir entre tres. Yo siempre fui muy astuto. Los convencí de que yo comiera mi parte primero. El problema es que me comí casi todo el anacardo, dejando casi nada para los otros dos.

En aquel entonces, mis instintos eran muy agudos, sobre todo mi glotonería. Era famoso en la familia por comer tanto que me llamaban "Esmeril" (una herramienta para afilar herramientas).

Mi primo miró la castañuela casi completamente devorada, me fulminó con la mirada con furia y me hizo una pregunta con un tono de voz que aún resuena en mis oídos hasta el día de hoy:

Chico, ¿no tienes conciencia?


Bueno, no sabía qué era eso. Pero esa palabra me vino a la mente. Fue entonces cuando comprendí que existía algo llamado "conciencia", algo que desconocía hasta ese momento. Obviamente, el significado que ella le dio fue "tener conciencia, conocimiento de lo que es justo". Es decir, un sentido interno de justicia para actuar correctamente en ciertas situaciones. En este caso concreto: el reparto del anacardo entre los tres.

Recuerdo estar confundido en ese momento, sintiéndome muy mal por mi error. Pero desde entonces esa palabra nunca se me olvidó. La palabra "conciencia" se convirtió en un lema, un mantra que forma parte de mi vocabulario desde entonces.

No es que dejara de portarme mal, de ser glotón o de repente me convirtiera en una persona con conciencia. Pero esa palabra me aportó algo nuevo que desconocía: que uno debe hacer lo correcto sin importar lo que piensen los demás ni el miedo al castigo. Es comprender que lo correcto debe hacerse tanto si alguien nos observa como si no. De eso se trata la conciencia, y desde entonces, esa palabra se instaló en mi mente y en mi corazón.

Con el paso de los años, esa palabra ha adquirido nuevos matices y significados. Hoy comprendo la importancia de tener una conciencia ética y moral bien formada. No digo que ya la tenga perfectamente desarrollada, pero me esfuerzo por fortalecerla y aplicarla en mi vida diaria. No siempre lo consigo, pero lo intento. Sin embargo, también soy consciente de que no siempre puedo obedecer a esta «conciencia».


El otro significado de la palabra consciencia —y uno fundamental para mí— es el de «estar atento», alerta, vigilante, totalmente concentrado en el presente, en lo que sucede aquí y ahora. Es la misma palabra que escuché de mi primo en la infancia, pero con un significado más amplio. Ser consciente o tener autoconciencia es el camino para alcanzar una Conciencia superior, o Conciencia Suprema, también llamada Dios.

Agradezco a mi familia, a mi abuelo, abuela, tíos y tías, y también a mis primos, quienes contribuyeron enormemente a mi comprensión del mundo y de mí mismo. Me ayudaron a cultivar mi intelecto, sembrando semillas que luego germinarían y me convertirían en quien soy hoy: crítico, consciente, pero humano e imperfecto como todos.

Desde esta perspectiva del viaje interior, de la expansión y maduración de la conciencia, Dios usó a mi primo para darme mi primer «despertar de la conciencia» y, por lo tanto, en cierto modo, fue mi primer maestro.

¡Gracias! ¡Muchísimas gracias!










¿CÓMO CAROL TIGGS CONOCIÓ A CARLOS CASTANEDA?




Carol Tiggs fue la 'mujer nagual', o sea la pareja de Carlos Castaneda, y existen tres versiones de cómo se conocieron.




SEGÚN CASTANEDA

Castaneda en su libro "El Don del Águila" (1981) aseveró que él conoció a Carol por primera vez en Arizona.


« Le referí [a la Gorda] un incidente que tuvo lugar en Arizona al inicio de mi aprendizaje.

Un día me hallaba descansando en casa de Don Juan, después de una caminata agotadora. Don Juan parecía hallarse extrañamente nervioso. A cada rato se ponía de pie para mirar por la puerta. Parecía estar esperando a alguien.

De pronto y de manera bastante abrupta me dijo que un auto acababa de llegar al recodo del camino y que se dirigía a la casa. Dijo que se trataba de una muchacha, de una amiga suya, que le traía unas cobijas.

Yo nunca había visto a Don Juan tan penoso. Me dio una inmensa tristeza verlo tan indispuesto, al punto que no sabía qué hacer. Pensé que quizás él no quería que yo conociese a esa chica, así que le sugerí que yo podía esconderme, pero no había dónde en el cuarto, por lo que él me hizo acostarme en el suelo y me cubrió con un petate.

Oí el sonido del motor de un auto que estaba siendo apagado, y después por las rendijas del petate vi a una muchacha parada junto a la puerta. Ella era alta, delgada y muy joven. Pensé que era hermosa.

Don Juan le dijo algo con voz baja e íntima, después se dio la vuelta y me señaló.

-       "Carlos está escondido bajo el petate –le dijo a la muchacha con voz clara y fuerte–. Saludalo."

La muchacha me agitó la mano y me saludó con la sonrisa más amistosa del mundo.

Yo me sentí estúpido y molesto porque Don Juan me había colocado en esa situación tan avergonzante. »
(Capítulo 6)






SEGÚN CAROL

En un taller celebrado en Longmont, Colorado, en 1995, Carol narró a los asistentes una historia completamente diferente sobre cómo ella conoció a Castaneda.

« Carol dijo que su primer encuentro con Carlos Castaneda y Don Juan fue cuando ella tenía 19 años. Dijo que había estado en la Ciudad de México estudiando historia del arte. Se describió a sí misma como una chica mimada que hablaba con un ceceo pronunciado que creía que la hacía adorable.

Una noche, mientras ella caminaba sola por el Parque de la Alameda, notó a un anciano y a un joven bajo y corpulento, que la miraban fijamente desde cerca. Le parecieron "mexicanos toscos".

Ella empezó a caminar rápido para alejarse de ellos, pero ellos seguían acercándose. El joven se le acercó mucho y oyó al anciano decir:

     -   "No la dejes escapar. Agárrala por la pierna si puedes."

El joven no sabía qué hacer. le preguntó a Carol:

-       "¿Eres estadounidense? ¿Cómo te llamas? ¿Cuántos años tienes? ¿Tienes novio?"

Carol estaba realmente aterrorizada en ese momento y amenazaba con gritar pidiendo ayuda a la policía, cuando el anciano soltó un eructo tremendo. Entonces ella se quedó paralizada y contestó:

     -   "Me llamo Carol Tiggs, tengo 19 años y no tengo novio."
»






LA VERDAD

En realidad Carol si tenia novio y se llamaba Mark Silliphant, y en la década de los setenta Mark formaba parte del circulo íntimo de Castaneda.

Entre 1970 e inicios de 1971, cuando Carol tenía alrededor de 23 años, Mark se la presentó a Castaneda quien en ese entonces tenía 45 años.

Y fue así como Carol y Castaneda realmente se conocieron.










LA RELACIÓN DE CAROL TIGGS CON EL DESAFIADOR DE LA MUERTE



En los relatos de Carlos Castaneda, el Desafiador de la Muerte es un antiguo brujo que se escondió dentro del mundo de los sueños para escapar de la muerte, y desde hace miles de años ha tenido contacto con los naguales del linaje de Don Juan a quienes les ofrece mayores capacidades chamánicas a cambio de una porción de su energía.

Castaneda dijo que el Desafiador de la Muerte se llevó a Carol Tiggs del mundo físico hacia otra dimensión, que también la denomina 'La Segunda Atención', ahí Carol Tiggs estuvo durante diez años y luego regresó al mundo físico.

Y aquí les voy a reagrupar cronológicamente lo que Castaneda y sus discípulas dijeron sobre este tema.




DECLARACIÓN DE CASTANEDA EN 1991

En 1991 Castaneda visitó Tula con un grupo de gentes e invitó al científico Jacobo Grinberg, quien sobre ese viaje comentó:

« Cuando llegamos a Tula, Castaneda nos llevó a la plaza central y a la iglesia donde había tenido su encuentro con el Desafiador de la Muerte. Entramos en la iglesia donde él había sido entrevistado por ese antiguo brujo, y a mí me pareció el lugar más triste del mundo.

Más tarde nos contó que el Desafiador de la Muerte se había fusionado con la mujer Nagual Carol Tiggs y que ella los contenía a ambos en uno. Todos se voltearon para mirar a Carol, y ella asintió con la cabeza.

“Con esta mujer –dijo Castaneda– he viajado a donde nadie puede viajar.”

Nos volteamos una vez más para mirar a Carol y ella asintió de nuevo diciendo "sí"»






DECLARACIÓN DE CASTANEDA EN 1993

En 1993 se publicó el noveno libro de Castaneda titulado "El Arte de Ensoñar" donde detalla su encuentro con el Desafiador de la Muerte en esa iglesia.

Al final de su libro, en el capítulo 13, Castaneda menciona que después de conversar con ese antiguo brujo, pierde la conciencia y cuando despierta se encuentra en un cementerio con la cabeza en el regazo de Carol, ella le dice que lo halló ahí desnudo e inconsciente.

Cuando Castaneda le cuenta a Carol que el Desafiador de la Muerte es una mujer, Carol revela que ella ya lo sabe porque también ha estado comunicándose con el Desafiador de la Muerte un par de semanas antes, cuando le hizo ver cómo escapó realmente de sus captores (p.245).

Luego van al Hotel Catedral donde se duermen juntos. Cuando Castaneda despierta, está solo, y el gerente de recepción del hotel le dice que la mujer estadounidense que había alquilado la habitación acaba de irse hace un momento.

Castaneda entonces camina hasta la casa de Don Juan, encontrándolo a él y a sus compañeros en “agonía”. Castaneda le cuenta lo sucedido y Don Juan deduce que el Desafiador de la Muerte “utilizó el cuerpo energético de Carol de una manera oscura y ominosa… y creó a la Carol Tiggs del hotel, una Carol Tiggs de pura intención” (p.258).

Don Juan entonces comparte la siguiente interpretación: “Creo que ya no hay ninguna Carol Tiggs. Tampoco hay ninguna mujer en la iglesia [Desafiador de la Muerte]; ambas se han fusionado y se han ido volando en las alas de la intención, creo, hacia adelante” (p.258).
 
Castaneda le pregunta “¿Qué cree que le pasó a Carol Tiggs?”

Don Juan le responde: “Carol Tiggs se ha ido.”

Castaneda le pregunta: "¿Pero adónde se ha ido?"

Don Juan le contesta: "Adónde fueron los brujos de la antigüedad. Te dije que el don del Desafiador de la Muerte son las infinitas posibilidades de los sueños" (p.260)






DECLARACIONES DE RENATA Y NYEI EN 1995

En el taller que se llevó a cabo el 14 y 16 de marzo de 1995 en Los Angeles, estuvieron presentes las tres principales instructoras de tensegridad: Renata Murez, Nyei Murez y Kylie Lundahl. 



Durante la segunda noche, Renata comenzó diciendo que ella quería aclarar un punto sobre Carol Tiggs acerca de lo que le habían preguntado individualmente después de la sesión del martes. Dijo que le habían preguntado por qué habían dicho que había tanta energía disponible desde el regreso de Carol Tiggs.

Reni explicó que Carol es básicamente la Desafiadora de la Muerte, habiendo absorbido la energía de la Desafiadora de la Muerte en los diez años que pasó en la Segunda Atención.

Explicó además que en los últimos meses las tres habían visto a Carol Tiggs en Tula. Las llevó a un sueño mientras todas estaban despiertas, lo cual fue otro ejemplo de la tremenda energía de Carol.


Luego Nyei profundizó en una pregunta anterior sobre mundos paralelos, diciendo que sabía que era un concepto muy confuso. Explicó que las Brujas "no comparten la subjetividad con nosotros" porque era difícil para ellas describir fenómenos que están tan fuera de nuestra conciencia.

Dijo que por ejemplo recientemente se vieron envueltas en una extraña oscuridad, cuyo centro era Carol Tiggs. La describió como un lugar misterioso y sutil, y añadió que Carol es hermosa, joven, divertida, encantadora y la persona más agradable que uno pueda imaginar. Afirmó que lo que experimentaron con ella en Tula fue sin embargo asombroso y muy difícil de describir.

Dijo que conocía a Carol desde hacía muchos años, pero que sentía que en realidad no la conocía del todo debido a que Carol se fusionó con el Desafiador de la Muerte, y entraron en un sueño que este último mantiene. El Desafiador de la Muerte alberga la raíz de otra Carol Tiggs de misterio, oscuridad y belleza infinitos, y si uno está dispuesto a suspender el juicio, sucede algo indescriptible. En esa experiencia reciente, dijo que las tres escucharon una canción o melodía que las arrastró a un hermoso misterio.

En ese momento, en respuesta a una persona que interrumpió para preguntar quién era el Desafiador de la Muerte, Nyei explicó la tradicional vinculación del Desafiador de la Muerte con el linaje de Don Juan y que cuando Castaneda se reunió con él, no quiso el don tradicional del Desafiador de la Muerte a cambio de la energía del Nagual.

Como resultado, cuando Carol Tiggs se reunió posteriormente con el Desafiador de la Muerte, se fusionaron de tal manera que el Desafiador de la Muerte "cabalga" sobre Carol Tiggs.

Castaneda también se fusionó con el Desafiador de la Muerte durante el período de nueve días descrito al final de su libro "El Arte de Ensoñar".

Carol afirmó haberse fusionado con el Desafiador de la Muerte durante diez años, y cuando regresó era "ambos". Y continúa "descubriendo" y "fusionándose" más desde su regreso.






DECLARACIÓN DE CASTANEDA A TRAVÉS DE CAROL EN 1995

Carol llevó a los miembros de Cleargreen a una visita guiada “ultrasecreta” a Tula (probablemente fue el 20 de mayo de 1995).

En su discurso, seguramente escrito por Castaneda, ella afirmó: “Fui médica y ahora estoy estudiando lógica simbólica”.

(Nota de Cid: ninguna de esas dos afirmaciones es cierta.)

Usando la iglesia y luego la plaza de Tula como telón de fondo, les cuenta al grupo la versión muy explícita de su supuesto encuentro con el Desafiador de la Muerte en esa iglesia (que incluyó exhibicionismo y tocamientos, como se describe detalladamente en el discurso).

Después de darse placer mutuamente, el Desafiador de la Muerte se ofrece a convertir a Carol en una “supervagina”.

En un insulto hacia Nury (la hija adoptiva de Castaneda) y haciendo la ridícula afirmación de que la apariencia de Carol había cambiado drásticamente como resultado del encuentro con el Desafiador de la Muerte, Castaneda hace que Carol le diga al grupo a través de los comentarios guionizados:

“Por supuesto que tengo que decirles que no me veía entonces como me veo ahora. Me veía como Nury, toda mocosa. El Desafiador de la Muerte se llevó mi nariz, mi cuerpo de palillo… El Desafiador de la Muerte era, naturalmente, la imagen exacta de esa cosa en el museo, a la que me parezco ahora”.

(Nota de Cid: esa afirmación también es falsa ya que las fotos que le tomaron a Carol cuando ella era adolescente muestran que si tenía curvas.)



Castaneda la hizo llevarlos desde la plaza al hotel donde supuestamente pasaron nueve días follando.

Las acotaciones escénicas que Castaneda escribió para ella en el discurso, le dicen a Carol: "Acompáñalos al hotel, después de mostrarles los dos restaurantes del pueblo. Párate en la esquina y señala las dos últimas habitaciones, en la esquina misma, en el segundo piso".

Luego, él la hace decirles: “Yo, como la nueva criatura que no era Carol Tiggs, llevé a Carlos allí, y a pesar de que era mi hermano, lo seduje como si no hubiera un mañana. Pero yo no era Carol Tiggs, era algo más. Algo atado y decidido, frío y a la vez apasionado. Cuando cerraba los ojos, podía ver escenarios que no pertenecían a ninguna experiencia; seres extraños, como sombras, venían a mí y me examinaban. Me pinchaban y me daban vueltas, buscando algo no dicho”.

Y la historia de hechicería pornográfica continúa así durante algunos párrafos más antes de pasar a Carol supuestamente despertando e intentando localizar a Castaneda diez años después.

Castaneda la hace concluir con estas afirmaciones sobre el Desafiador de la Muerte: “Dijo que había vivido miles de años no por codicia, sino por amor a la vida y a la humanidad. Su único sueño, que nada tenía que ver con la supervivencia, era ayudar a la humanidad a alcanzar un nivel de razón e inteligencia que no poseemos. Dijo que somos ritualistas y repetitivos, y que tenemos delirios de grandeza sin justificación. Somos un desastre.

Dijo que invocar su nombre en Tula sería como una señal para despertarlo. Y que podría haber seres osados ​​que invocarían su nombre en mi presencia. Al invocar su nombre en mi presencia, que es su presencia, su diálogo interno se detendría e incluso podrían vislumbrar sueños sobre sueños tejidos en este maravilloso lugar, ahora ocupado por este absurdo y miserable pueblucho”.

También invocó el supuesto nombre de la criatura y leyó el poema en náhuatl que supuestamente le había dado el Desafiador de la Muerte.


Carol condujo al grupo al parque cercano y los hizo reunirse junto al césped. Seleccionó a Taisha, Florinda, Kylie, Reni, Nyei, Bruce y Tracy, y los agrupó en el césped. Los miró fijamente a los ojos (con sus lentes de contacto negros), susurró el nombre del Desafiador de la Muerte al oído de uno de ellos y les indicó que cayeran rígidos en los brazos de dos ayudantes.

(Esto llegó a conocerse como la "mirada" de Carol, que realizó con personas seleccionadas en varias ocasiones, incluyendo un taller al año siguiente).

Según el relato de Amy en su libro "La Aprendiza de Bruja", cada uno de los siete cayó hacia atrás y se quedó quieto, excepto Bruce, quien sufrió convulsiones espasmódicas. Después de unos minutos, Carol los "despertó" con la ayuda de sus asistentes.






LAS DECLARACIONES DE FLORINDA Y TAISHA EN 1995

       


Del 26 al 29 de mayo de 1995 tuvo lugar un Taller en Nueva York. Cuando una mujer preguntó sobre el Desafiador de la Muerte y Carol Tiggs. Florinda Donner respondió que el Desafiador de la Muerte “está montando a Carol Tiggs, por lo que en un nivel, ella es Carol Tiggs”. De hecho, después de la experiencia de la Ciudad de México, dijeron, “no sabemos en este momento si ella es la Carol Tiggs que siempre hemos conocido. Estamos tratando de traerla de vuelta en sueños, lo cual es muy difícil cuando tenemos que estar tan en el mundo, dando un taller durante cuatro días”.


Taisha respondió a una pregunta sobre Carol Tiggs y el Desafiador de la Muerte diciendo que la fusión de Tiggs con el Desafiador de la Muerte se explicó en el libro "El  Arte de Soñar", debido al don de energía nagual que Castaneda le hizo al Desafiador de la Muerte. Pero algo incluso ahora ha cambiado.

“Ahora mismo no sabemos si hay una Carol Tiggs. Cada vez que nos lleva en un sueño a la vieja Tula, cambia. En este reciente viaje a México, cambió aún más. Está en transición, volviendo a soñar o reorganizando unidades energéticas en algo más, aún no sabemos qué”.

Carlos y Carol siempre tuvieron la misma energía, como dijo Don Juan, pero lo que el Desafiador de la Muerte causó fue una especie de fusión total de esta energía.






DECLARACIÓN DE CAROL EN 1995

En el Taller que se efectuó del 6 al 8 de octubre de 1995 en el auditorio de la escuela secundaria Culver City. Carol describió brevemente su reencuentro con Don Juan cuando era una joven estudiante de arte en México, con la intención de actuar como un "puente cultural" hacia el mundo hispanohablante.

Luego describió con detalle el fatídico día en que conoció al Desafiador de la Muerte. Como resultado de este encuentro, dijo: "Hay tres posibilidades sobre si Carol Tiggs aún existe. La primera es que sí, la segunda es que no, y la tercera es que tiene la esencia de Carol Tiggs, pero también algo más".

Lo describió como un "día caluroso y luminoso". Imitó su propio ceceo. Había una pequeña puerta recortada en la iglesia que requería un paso para entrar. Cuando ella, nerviosa, comenzó a dar un paso (lo cual demostró), una mano se extendió y la agarró del brazo para atraerla.

Con una voz ronca y siniestra, el Desafiador de la Muerte, a quien no se atrevió a mirar, dijo: "Me alegra verte, Carol Tiggs. Te he estado observando durante mucho tiempo".

A Carol le halagó que mencionaran su nombre y de alguna manera eso la tranquilizó.

El Desafiador de la Muerte le dijo que la mirara, pero ella no pudo. Sin embargo, el cuerpo energético de Carol se sintió atraído hacia ella. La Desafiadora de la Muerte le dijo: "Soy toda una mujer", y agarró la otra mano de Carol y la colocó sobre su pecho.

Luego, la Desafiadora de la Muerte besó a Carol en los labios, y Carol cayó de espaldas al suelo, con el pelo largo y despeinado, balbuceando, con tono horrorizado: "Pero la gente nos verá".

(Carol explicó su reacción de horror diciendo que, “en ese momento, era una heterosexual convencida”).

La Desafiadora de la Muerte respondió que nadie podía ver, porque “estábamos soñando dentro de un sueño”. La Desafiadora de la Muerte le dijo a Carol que quería algo de ella y que le daría cualquier cosa a cambio.

Carol no pudo responder. La Desafiadora de la Muerte dijo que no era algo que ella pudiera decidir por ella, que dependía totalmente de Carol, pero que “sería una gran aventura”.

Esa fue la frase clave para convencer a Carol, que siempre estaba buscando aventuras. Así que Carol dijo “Sí”.

La Desafiadora de la Muerte dijo entonces: “Cambiemos este sueño y sentémonos junto al Mar de la Conciencia”.

Carol dijo que estaba emocionada, imaginando que iban a la playa. La Desafiadora de la Muerte la llevó de vuelta afuera a través de la pequeña puerta. Pasaron de la oscuridad de la iglesia al brillo del exterior. Era muy brillante y finalmente, según contó Carol, empezó a tener "destellos de algo. La conciencia del mar estaba de alguna manera viva, como yo creía que era Dios de niña, impersonal pero a la vez personal para cada persona".

Como persona, se sentía "como una mota de polvo, pero a la vez muy íntima con esta entidad impersonal. De repente sentí dolor en el pie izquierdo. Me encontré caminando por las calles de Tucson. Vi un periódico y la fecha era diez años después".
  
Carol afirmó que luego luchó por ser consciente de su entorno, recuperarse y encontrar el dinero que había enterrado según las instrucciones previas de Don Juan.

Luego fue a buscar a su “hermano” Carlos. Lo llama hermano “porque tenemos la misma configuración de energía”. Lo encontró en la librería Phoenix, donde “habló durante un tiempo interminablemente largo como resultado de la conmoción de verme”.

Carol describió cómo habían descubierto que al regresar de sus diez años en la Segunda Atención, había adquirido “el ojo del hechicero”. Una noche, Carol estaba mirando a Castaneda y sus ojos estaban vidriosos y un lado de su mandíbula cayó. Temió que estuviera sufriendo un derrame cerebral. Pensó que tendría que ponerle una inyección y de alguna manera se concentró en el punto de estimulación en el escroto como el lugar para hacerlo.

Le preguntó a Castaneda si quería “las agujas finas o las gruesas” (esto era una broma recurrente entre ellos).

Él murmuró: “¿Para qué preguntar? Sabes que me pondrás las gruesas de todos modos”. Luego la golpeó. Estaba encantada de que él estuviera bien. Luego, volvió a casa y se miró en el espejo de cuerpo entero de su habitación.

De repente, sintió dolor en la pierna y la cabeza, y se dio cuenta de que se había hipnotizado a sí misma y había estado apoyada en el espejo durante cinco horas.

En los días siguientes descubrió que su ojo izquierdo tenía el efecto de detener a la gente. Empezó a practicar y lo usó en el supermercado, donde no le cobraban. Lo hizo con mucha gente, y con algunos tuvo resultados muy inquietantes. Según ella, lo único que hace es "detenerlos un instante. Puedes volver a ese instante e intentar prolongarlo, poco a poco, con la Tensegridad".






RESUMEN

En resumen Castaneda y sus discípulas afirmaron que Carol Tiggs también se encontró con el Desafiador de la Muerte en esa iglesia ubicada en Tula, ahí el Desafiador de la Muerte le reveló a Carol que en realidad él era una mujer, tuvieron encuentros sexuales, y después la Desafiadora de la Muerte le propuso a Carol llevarla al "Mar de la Conciencia”.

Carol aceptó, su estancia en esa otra dimensión le pareció que fue solo un pequeño momento, pero cuando ella regresó al mundo físico ya habían pasado diez años.

Entonces Carol volvió a reencontrarse con Castaneda, y descubrieron que Carol y la Desafiadora de la Muerte se habían fusionado.


Y hay que señalar que esa historia se contradice que lo que Castaneda había estado diciendo antes: que Carol se había ido a esa otra dimensión con Don Juan y sus brujos, no con la Desafiadora de la Muerte.






OBSERVACIONES

Yo no sé si la Desafiadora de la Muerte realmente existe o fue otra mentira inventada por Carlos Castaneda, pero lo que si sé es que esos diez años que supuestamente Carol Tiggs pasó en esa otra dimensión, en  realidad ella los pasó físicamente continuando con su vida en Los Angeles y simplemente en 1973 ella se separó de Castaneda, y en 1983 ella volvió a juntarse con él (ver link). 

Ese encuentro erótico que Carol tuvo con la Desafiadora de la Muerte suena a fantasías inventadas por Castaneda, quien mientras les exigía a sus seguidores de ser muy castos, en cambio él estaba tremendamente obsesionado con el sexo (ver link).

Y esa afirmación de que Carol Tiggs y la Desafiadora de la Muerte se fusionaron resulta muy falsa porque se subentiende que la Desafiadora de la Muerte tiene grandes conocimientos y capacidades sobre la ensoñación, pero fuera del pequeño grupo que les mencione arriba, las personas que conocieron a Carol Tiggs señalaron que ella es una mujer muy ordinaria sin conocimientos ni poderes chamánicos.

Y dado que en los talleres donde ella participó mostró mucho charlatanismo y fraudulencia, concluyo que esa aseveración ha de ser cierta.