NURY ALEXANDER FUE LA HIJA ADOPTIVA DE CARLOS CASTANEDA


Nury Alexander fue la hija, amante y protegida de Carlos Castaneda, y aquí les voy a poner la información que encuentre sobre ella.





SU VIDA

Nury nació el 4 de septiembre de 1957 en Los Angeles, California. Ella conoció a Castaneda en esa ciudad cuando ella tenía 19 años y él 50 años.

Castaneda la convirtió en su amante preferida y también en un personaje muy valioso y poderoso dentro de su agrupación, transformándola en la segunda persona más importante después de él.

Durante dos décadas Nury vivió en un mundo de fantasía comportándose como una niña soberbia, berrinchuda y despectiva, hasta que en 1998 Castaneda falleció.

Nury, desesperada, viajó al desierto El Valle de la Muerte donde años después restos de su esqueleto fueron hallados.

Para más detalles sobre su vida lean:

·       Su biografía (luego la pongo)






SUS DIFERENTES NOMBRES

Castaneda le solicitaba a sus discípulas que cambiaran sus nombres, y Nury también lo hizo.

Su nombre de nacimiento es Patricia Lee Partin, la llamaban Patty de cariño.

Después que conoció a Castaneda, ella cambió su nombre por Nury Alexander. Nury (con y) aparece en su solicitud original de cambio de nombre, pero Nuri (con i) aparece en otros documentos legales.

Y también fue conocida como Claude.






SU ESTATUTO EN LA AGRUPACIÓN DE CASTANEDA

Castaneda declaró que el Explorador Azul era "una entidad de la conciencia" que él describió como un ser luminoso y alargado de color azul brillante que habita en el mundo de los seres inorgánicos. Es considerado un "explorador" porque tiene la capacidad de cruzar hacia la realidad de los seres humanos.

Y según Castaneda el Explorador Azul cruzó y se transformó en Nury, pero eso es falso porque Nury no era ninguna entidad sobrehumana sino una simple persona ordinaria.






MÁS MENTIRAS

Castaneda también afirmó que Nury era la hija que tuvo con Carol Tiggs (la mujer nagual), pero eso también es falso porque los datos históricos muestran que los padres de Nury fueron otros.


En el taller que se llevó a cabo del 23 al 25 de julio de 1993 en el Instituto Rim en Arizona, la bruja Florinda Donner anunció que la Exploradora Azul era la hija de Carol Tiggs.

El público entonces le preguntó cómo evitó tener agujeros energéticos ya que Castaneda en sus libros declaró que tener hijos genera agujeros en tu huevo luminoso.

Florinda explicó que una hechicera puede simplemente hacer que uno de sus óvulos comience a dividirse “por un acto de voluntad”, pero que normalmente ningún guerrero querría eso porque causaría un enorme “agujero energético”. Pero en el caso de los exploradores, afirmó que tenían su propia energía, pero no cuerpo, por lo que podían ser concebidos y nacidos sin sexo ni causar agujeros energéticos en la madre.

Esta explicación también es falsa ya que no existen "los exploradores" mencionados por Castaneda.

Y cuando posteriormente le preguntaron a Carol sobre este asunto, ella no abordó la historia de Florinda sobre la partenogénesis, sino que simplemente dio una vuelta en el borde de la plataforma, como una modelo en una pasarela de moda, preguntando “¿Ven algún agujero?”.


En el taller que se efectuó del 26 al 29 de mayo de 1995 en el Instituto Omega en Rhinebeck, Nueva York, la instructora de tensegridad Nyei Murez también afirmó que: "La Exploradora Azul es la hija de Carol Tiggs. Carol Tiggs la dio a luz".

Y Nyei también afirmó que la Exploradora Azul había estado "desaparecida durante unos diez años, desde los siete hasta los diecisiete años cronológicos", regresando aproximadamente un año antes que Tiggs.

Pero si ustedes leen las biografías de Nury y de Carol verán que todo eso son mentiras. 






FOTOS

Nury imitó el hábito de Castaneda de mantenerse muy secreta, pero con el tiempo se han encontrado algunas fotos de ella.


La siguiente foto fue tomada del anuario escolar cuando ella era adolescente:







Estas fotos fueron tomadas de un video que le filmaron en 1997 cuando Nury tenía 40 años.












VIDEO

Pueden ver ese corto video que le tomaron a Nury en 1997 a partir de 0:35.

 







NURY DESCRITA POR JACOBO GRINBERG

Jacobo Grinberg fue un famoso científico mexicano que se interesó por el chamanismo; en 1991 él estuvo durante una semana con Carlos Castaneda y sus brujas, y acerca de Nury él mencionó lo siguiente:


« Castaneda invitó a los hombres del grupo a acompañarlo y juntos fuimos a buscar a su hija Nuri, una chica delgada y extraordinariamente sensible, vestida como hombre, que me sorprendió por su comprensión de la teoría sintérica.

Ella me preguntó sobre mi ocupación y le conté sobre mi trabajo en la Universidad y la investigación sobre la hipótesis de la teoría sintérica.

Su comprensión fue directa y completa, como si mi explicación se hubiera grabado perfectamente en su mente.
. . .
Castaneda y su mujer nagual habían tenido una hija, y era la niña delgada que habíamos conocido el primer día.

Nuri era inteligente y perspicaz, como una hoja de acero. Sin embargo, había algo en ella que aún no estaba definido; algo que aún debía madurar. »


(En realidad Castaneda había adoptado a Nury, la cual no era una niña puesto que en 1991 ella ya tenía 34 años pero se comportaba como si fuera una niña.)






NURY DESCRITA POR AMY WALLACE

La escritora Amy Wallace fue parte del grupo íntimo de Carlos Castaneda y también una de sus amantes, y acerca de Nury en el documental de la BBC ella comentó lo siguiente:


« Una mujer en particular ocupaba un lugar especial en el grupo de Castaneda, ella era conocida como Nury Alexander o la Exploradora Azul. Supuestamente  era el ser más importante en este planeta aparte del Nagual Castaneda, ya que ella era la que nos llevaría a todos al infinito.

Pero en realidad era Patty Partin, una camarera de 19 años a la que Castaneda había seducido en algún lugar del sur de California y ella había sido completamente lavada del cerebro, y cuyos huesos fueron descubiertos en el Valle de la Muerte en 2003.

Castaneda había dado el extraño paso de adoptar a Patty como su hija en la década de 1990, y también era sexualmente activo con ella lo que hizo que su adopción como su hija haya tomado una atmósfera completamente extraña ¿sabes lo que me dijo una vez? Me dijo "tienes la misma vagina que mi hija, por eso la amo tanto".

Durante casi veinte años que Nury vivió con Castaneda y a pesar de sus canas, ella se comportaba como una niña afirmando que había estado atrapada en otra dimensión desde los siete años. Ella jugaba con muñecas y hablaba como si fuera una niña pequeña.

Castaneda me contó: "Nury tenía siete años cuando se metió por primera vez en mi cama, ella se subió encima de mí y ¡Pum, pum, pum!  Ella quería hacerlo a los siete años... ¡y lo hicimos!  ¿Qué podía hacer? No podía resistirme... ¡me atacó sexualmente mientras dormía!" »






NURY DESCRITA POR RICHARD JENNINGS

Richard Jennings fue alumno de Castaneda durante sus últimos años, él conoció bien a Nury, y acerca de ella él comentó lo siguiente:


« ¿Y si todo en ti fuera una mentira? ¿Y si tu origen y toda tu historia de vida fueran la fantástica y grandiosa invención de un hombre famoso y poderoso que entró en tu vida al final de tu adolescencia y luego dictó cómo y dónde vivirías, manteniéndote todo el tiempo, durante los siguientes 20 años? ¿Quién serías y cómo podrías seguir adelante después de que ese hombre muriera?

Nury Alexander descubrió que no podía continuar en esas circunstancias. Cuando su inventor/creador dejó de estar presente para mantenerla en el pedestal absurdamente alto que le había erigido; entonces inevitablemente ella cayó a la tierra y murió.

Ella fue la figura perfecta para uno de los mayores creadores de mitos de nuestro tiempo. Cuando se conocieron, ella era una atractiva joven de 19 años que había abandonado la escuela secundaria, y cuyas calificaciones escolares habían sido, en el mejor de los casos, malas.

Criada en un pequeño pueblo rural, ella quedó marcada emocionalmente por el grave accidente que sufrió su cariñoso padre cuando ella tenía solo 11 años. El trágico accidente le hizo perder a ambos padres, ya que no solo su padre, con graves daños cerebrales, tuvo que ingresar en una residencia de ancianos, sino que el dolor de su madre la sumió por completo en sí misma, sin tiempo ni atención para su hija preadolescente.

Como resultado, ella creció profundamente herida por el narcisismo y emocionalmente inmadura. Sus amigos de entonces cuentan que no solo se refugiaba en el alcohol y las drogas, sino también en fantasías de alcanzar el estrellato en Hollywood.

Cuando conoció al hombre que tenía los recursos financieros y creativos para darle ese estrellato y esa sensación de singularidad que ella anhelaba (algo que jamás ella habría podido lograr por sí misma) ella quedó totalmente cautivada. A cambio, le entregó lo único que tenía a su favor: una fuerte energía sexual y una actitud de desenfreno.

En el mundo de Castaneda, la ex camarera de Denny's, con escasa educación, se convirtió en una figura etérea y cósmicamente avanzada, cuya supuesta creatividad y caprichos narcisistas eran complacidos al máximo.

Castaneda acabó adoptándola como hija, por lo que su intensa relación sexual adquirió también un matiz incestuoso. Y ella utilizó su posición como cúspide y árbitra de la jerarquía social del culto de Castaneda para atraer a jóvenes amantes que competían desesperadamente por sus favores y atención. Y todos sus gastos y lujos eran pagados por completo por su creador/amante/padre.

Dado su desarrollo emocional detenido y su narcisismo desenfrenado, sus principales actividades cuando no tenía relaciones sexuales con su padre o con jóvenes amantes, eran las de una niña: jugar con muñecas e ir a parques de atracciones. 

Así que esta era la persona que Castaneda presentaba no solo a su círculo íntimo, sino también a nosotros en el grupo de los domingos y al contingente mucho más grande de asistentes al taller de Tensegridad como el ser más evolucionado y conectado cósmicamente; aquel que no solo estaba "listo para adentrarse" en la maravilla del infinito, sino también para guiar al grupo de Castaneda en su viaje definitivo.

Castaneda y sus compañeras supuestamente también discípulas de Don Juan, la ensalzaron antes de que la conociéramos, y luego Castaneda supervisó y preparó cuidadosamente sus escasos discursos públicos.

En realidad, por supuesto, ella solo era una criatura especial y cósmicamente maravillosa en la imaginación y las historias de Castaneda. No es de extrañar que no encontrara la manera de continuar cuando su creador murió. Al no unirse a las otras cuatro mujeres más cercanas a Castaneda en su bien planeado viaje para consumar el pacto suicida, ella partió sola hacia el Valle de la Muerte, abandonando su Ford Escort rojo —sin placas, vacío de equipaje ni nada más— para adentrarse en el desierto ardiente y encontrar la muerte a los 40 años. »








CONCLUSIÓN

Nury fue una muchacha que cayó en los engaños de Carlos Castaneda, éste le construyó un mundo de fantasía donde ella era la princesa, pero después de que Castaneda falleció, Nury no supo regresar al mundo real y ella terminó falleciendo prematuramente a la edad de cuarenta años. Ella fue otra victima más de ese escritor.










LOS EXTRATERRESTRES EN LA ANTIGUEDAD EXAMINADOS POR MANUEL CARBALLAL




Varios investigadores consideran que algunos vestigios arqueológicos demuestran que hubo contacto entre las antiguas civilizaciones terrestres con extraterrestres.

Manuel Carballal es un reputado investigador español especializado en lo paranormal, y sobre este asunto él publicó un libro titulado "Extraterrestres en la Antigüedad... o no" que es el octavo tomo de su serie Cuadernos de Campo.










VIDEOS

Este video promociona ese libro y muestra exploraciones que hizo Carballal:

 







Este video es una reseña de ese libro:

 







Este video es una entrevista que le hicieron a Carballal sobre este tema:

 












DURANTE MÁS DE 30 AÑOS PRACTIQUÉ ESTAR CONSCIENTE EN EL PRESENTE Y ESTE FUE EL RESULTADO





Alsibar es un investigador que a estudiado mucho a los guías espirituales, y él publicó dos videos donde relata su experiencia después de haber practicado durante muchos años el estado de presencia.




MI CONCLUSIÓN DESPUÉS DE HABER PRACTICADO DURANTE MÁS DE 30 AÑOS ESTAR CONSCIENTE EN EL AHORA





¡Hola a todos! ¿Cómo están? Hoy vamos a hablar de un tema muy interesante. Llevo más de 30 años practicando esto que llamo autoconciencia o presencia. Y hoy voy a hablar de los resultados de esta práctica.

Bueno, lo primero es cómo llegué a conocer la práctica conocida como: conciencia del ahora, el estado de presencia, estar en el aquí y el ahora, etc. La primera persona que me introdujo a estas prácticas fue Osho cuando comencé a leer sus libros, y luego se reforzó con los libros de Gurdjieff. George Gurdjieff tiene esta práctica de autoconciencia; para él, esta práctica era la clave para despertar la conciencia, también llamada iluminación espiritual.

Así que comencé a practicar, comencé a ser consciente de mí mismo cada vez que me acordaba. Entonces, sin importar lo que estuviera haciendo, dirigía mi conciencia, mi atención a mi cuerpo, al momento presente.

Esto era antes de irme a dormir, cuando iba a comer, cuando estaba haciendo algo, incluso cuando hacía el amor. Y también durante el trabajo, en las meditaciones, etc. En todo dirigía mi atención al momento presente. Y el tiempo pasaba. En ese entonces todavía estaba en el instituto, y en el aula, con el profesor allí enseñando, me quedaba en un estado de presencia, completamente atento y presente en el ahora. Esta práctica me acompañó durante muchos años.

Es cierto, y aquí seré muy honesto, que tuve algunas experiencias espirituales místicas durante ese período. Y no diré con absoluta certeza que estas experiencias fueron resultado de esta práctica. Puede que lo fueran, pero el hecho es que independientemente de si lo fueron o no, las experiencias que tuve, a las que llamo epifanías, que tuve entre los 13, 14 y 45 años.

Debo haber tenido como máximo cinco, llegaron con mucha fuerza, con mucha intensidad, pero tenían una peculiaridad: me llevaban a un pico de sensaciones, de amor, de compasión, de lucidez, de conciencia del momento presente. Pero luego pasaban.

Y lo peor era que después que pasaban, me sentía fatal. Me sentía completamente, a veces incluso al borde de la desesperación, porque yo pasaba de ese estado de gran éxtasis, de gran sensación, de plenitud, de unión, a la unidad y el equilibrio. Todo parecía perfecto, tanta felicidad, paz, lucidez, esas cosas.

Y cuando pasaba, y sentía que pasaba, volvía a un estado de tristeza, angustia y desequilibrio. De repente, mi mente ya no era lúcida, de repente todo estaba desequilibrado, sentía una sensación de angustia, tristeza, etc.

Así que a lo largo de estas prácticas, hubo momentos así. Pero en general, llegó un punto en que sentí que esas prácticas ya no me iban a llevar a ninguna parte. Y cuanto más practicaba para intentar revivir esa maravillosa y sublime experiencia, peor se ponía la situación, y más me carcomía el sufrimiento, más me dominaba.

Y pasaron los años, muchos años. Recuerdo que era muy común cuando daba clases; a veces lo recordaba, pero luego lo olvidaba rápidamente. Pero siempre recordaba, por ejemplo, cuando salía del aula, ya sabes, cuando iba del aula a la sala de profesores, o cuando salía del apartamento y subía o bajaba las escaleras, recordaba ser consciente de mí mismo. Y lo era, pero con el tiempo empecé a sentir una especie de sensación extraña, rara, como si no funcionara o como si algo estuviera mal.

Y a veces me preguntaba cómo podía estar mal, pero esa sensación, esa intuición de que estaba haciendo algo mal, de que no iba en la dirección correcta, después de casi 30 años, bueno, casi porque fue menos, fue antes, abandoné esa práctica.

De repente me di cuenta con mucha fuerza de que aquellas técnicas que había practicado durante tantos años ya no me llevaban a ninguna parte y que en cierto modo estaba estancado, paralizado en mi proceso de autoconocimiento.

Esto realmente me impactó bastante porque de repente me encontré totalmente perdido, totalmente sin rumbo. Pero algo me decía: "Mira, después de tantos años practicando estas técnicas, ¿por qué no las abandonas de una vez por todas?".

Y cuando sentí con mucha fuerza y ​​claridad que tenía que abandonar estas prácticas de una vez por todas, no se imaginan lo que sentí, fue una sensación de alivio, la sensación de que me quitaban un gran peso de encima. Porque durante casi 30 años, siempre sentí la obligación de mantenerme atento, la obligación de mantenerme presente. Y esa sensación de obligación me oprimía, me hacía sufrir, me angustiaba.

Y cuando sentí con mucha fuerza en mi corazón que estaba mal, que tal vez había cumplido su propósito por un tiempo, por ejemplo, en la adolescencia, en la juventud, era importante crear cierto sentido de equilibrio, sentirme más centrado y más equilibrado. Mi mente se centró un poco más. Fue importante en esa etapa, pero es una fase inicial. Después ya no.

No, no puedes tomar esas prácticas como la clave del despertar espiritual, que es lo que predicaba Gurdjieff, que es lo que Osho también predicaba de alguna manera, así como muchas disciplinas y guías de espiritualidad tales como el mindfulness o Eckhart Tolle.

Así que terminé abandonando todas esas prácticas, y cuando lo hice, la sensación fue de alivio, de descanso, de paz, como decir, por fin puedo descansar mi mente.

Esto me reveló que tales prácticas, en lugar de traer el estado anhelado de quietud, descanso y relajación mental, en realidad me estaban trayendo más angustia y ansiedad. Esto se me hizo muy claro cuando de repente me ascendieron en la escuela, dejé de ser profesor, me convertí en coordinador, y mis responsabilidades se multiplicaron por diez. Y en consecuencia mi estrés.

Y recuerdo que en ese momento me di cuenta de que cuanto más consciente me volvía, más estresado y ansioso me ponía, incluso me dolía la cabeza. Y pensé para mí mismo: "¿Cómo puede ser esto?" Ya que se suponía que este estado de presencia estaba destinado a traerme liberación, a traerme relajación, a traerme paz.

Así que al repasar toda esa historia, vi que al principio cumplió su propósito, pero después parecía estar empeorando mi situación. Y cuando finalmente abandoné todas esas prácticas que había aprendido de esos gurús, sentí un verdadero alivio, paz y tranquilidad. Por fin me liberé de la obligación de tener que estar consciente, de tener que observar el momento, de tener que recordarme constantemente, de observar mis pensamientos, mis estados, mis emociones, mis sentimientos, etc.

Y entonces, al liberarme de esa obligación, de esas prácticas, de esas técnicas sutiles que había aprendido en mi juventud, comenzó una transformación en mí. Ya no sentía obligación, estrés, angustia, la necesidad de corregir ese estado, como enseñaban Gurdjieff y Ouspensky.

De repente, al salir del aula o bajar las escaleras, simplemente me desconectaba de mí mismo, de cualquier obligación. Y al cabo de un tiempo, empecé a darme cuenta de que Krishnamurti decía algo parecido a lo que yo entendía. Dijo: "Una mente preocupada por sí misma es una mente mediocre".

Así que miré hacia atrás y me di cuenta de que durante todos esos años, en realidad, estaba preocupado por mí mismo. Estaba preocupado por mi crecimiento, por mi despertar. Estaba preocupado por mi estado mental, estaba preocupado por lograr esto, lograr aquello.

Es algo tan sutil y muy difícil de percibir. Desafortunadamente, hay muchas personas que todavía están en ese camino. Y para aquellos que todavía están en ese camino, aquellos que recién comienzan, no, eso está bien. Aquellos que están comenzando, practiquen. Y de repente tendrán algunas experiencias diferentes que los motivarán.

Pero no se apeguen a esas prácticas. Solo tengan el coraje, después de un tiempo, de mirar hacia atrás y darse cuenta de que varias veces volvieron al mismo lugar o cayeron a un nivel aún más bajo que antes.

Después de darte cuenta de que estás atrapado en una práctica que quizás te haya dado ciertas sensaciones, pero que llega un punto en que pierde su significado, llega un punto en que tienes que desapegarte de las prácticas mismas, tienes que desapegarte de los gurús, tienes que desapegarte de tu propia experiencia. Porque lo que nos hace seguir intentando practicar de nuevo con más fervor, con más dedicación, con más esfuerzo, son las experiencias.

Porque, te guste o no, independientemente de si estas prácticas estuvieron involucradas en esas experiencias místicas o no, independientemente de si las causaron o no, dejan un sabor a querer más. Y entonces intentas seguir los mismos pasos, hacer las mismas cosas con la misma energía, con la misma dedicación a experimentar eso, a tener ese sabor, esa sensación de nuevo, pero nunca llega.

Por eso digo que esas experiencias existen, surgen a pesar de las prácticas, porque si fuera solo por las prácticas, solo tendrías que practicarlas y tendrías esa experiencia fantástica, esa experiencia de conciencia expansiva, de expansión de la conciencia, esa experiencia de éxtasis.


Así que ese fue el resultado, amigos, después de 30 años de práctica, pueden llamarlo autoconciencia, observación del ahora, un estado de presencia, observación del momento presente, autoobservación, etc.

Hablo de ello como una práctica espiritual, como sadhana, pero por supuesto puedes percibir tus actitudes ocasionalmente, pero sin la necesidad de alcanzar un estado, sin la obligación de practicarlo siempre.

La autoconciencia es importante, no estoy hablando de eso. La autoobservación que viene naturalmente cuando percibes una actitud, un comportamiento, un pensamiento erróneo y lo modificas, todo eso sigue siendo importante.

Lo que está mal es pensar que esta práctica, la constancia y frecuencia con la que practiques estas técnicas que mencioné, te llevará a la iluminación o al despertar espiritual. No es así, ¿de acuerdo?

Así que esta es mi advertencia y también mi experiencia. Muchas gracias por su atención. No olviden darle me gusta, suscribirse al canal y nos vemos en nuestro próximo video. Un abrazo a todos. Hasta la próxima.









¿QUÉ PASÓ DESPUÉS DE QUE DEJÉ DE PRACTICAR EL ESTADO DE PRESENCIA?





Después de más de 30 años, dejé de practicar el estado de presencia porque me di cuenta de que estaba estancado, paralizado, dando vueltas en círculo. ¿Y después de eso, qué pasó?

Lo primero que sentí fue una gran sensación de libertad, de ligereza, porque ya no me sentía obligado a estar consciente, a tener que seguir observando, a tener que recordarme a mí mismo o practicar algún tipo de técnica, lo que fuera.

Entonces, lo primero que recuerdo haber sentido fue una sensación de libertad. Así que caminé y me distraje. Y no tuve que observar mi respiración, por ejemplo, algo que solía hacer mucho. No tuve que estar presente, no tuve que observar mis pensamientos. Fue una verdadera sensación de liberación y ligereza.

Fue una sensación realmente buena porque, como dije, pasé más de 30 años desde la preadolescencia, desde que descubrí qué era la meditación, desde que empecé a practicar estas cosas. Así que fue mucho tiempo, y después de más de 30 años, finalmente lo dejé todo y me sentí libre, ligero, suelto como dicen.


 ¿Pero qué pasó después, Alsibar?

Sí, pasó algo más después, amigos. Junto con esa sensación de ligereza, una sensación de tranquilidad comenzó a instalarse dentro de mí de manera natural, sin que yo tuviera que hacer absolutamente nada. Internamente, me sentí cada vez más sereno, cada vez más tranquilo y cada vez más pacífico.

Eso estaba sucediendo. Percibí esa tranquilidad; ya no tenía esa angustia, ya no tenía ese sufrimiento. Era una tranquilidad que les confieso, en ese momento me pareció extraña porque había pasado toda mi vida esforzándome, luchando.

Así que sentí esa tranquilidad, pero pensé, ¿qué está pasando? Era una sensación extraña a veces. Pero no se quedó solo en esa sensación de calma y tranquilidad, sino que se profundizó, se hizo cada vez más grande, una sensación de tranquilidad más grande e intensa, de modo que esa sensación de tranquilidad, de quietud, evolucionó hacia una especie de vacío.

¿Cómo era ese vacío?

No era exactamente así, no era mirar y decir, "Aquí está el vacío", no lo era, pero era una sensación de que no existía nada más allí, nada.

Y también sentí un desapego completo y absoluto, diría yo. Pero un desapego no solo de las cosas materiales. Seguí trabajando, ya sabes, haciendo mis cosas normalmente, pero había un desapego, como si ya no existiera dentro de mí. Y como ya no existía, tampoco existía "lo mío". No en relación con las cosas físicas.

Seguí ocupándome de las cosas físicas, ya que soy administrador, pero internamente ya no había búsqueda, ni conceptos. Ya no había ninguna percepción de lo que era la espiritualidad, ni la búsqueda de Dios, ni la búsqueda de la verdad. Un desapego completo, digamos, e incluso un distanciamiento total de estos asuntos espirituales o filosóficos.

Eso no significa que haya intercambiado asuntos espirituales o filosóficos por asuntos materiales, pero simplemente dentro de mí ya no había ningún apego, ninguna dirección, nada. Era una sensación, un sentimiento de desapego completo de todas las ideas, todos los conceptos, todas las concepciones, todas las experiencias, de toda la búsqueda, de todo, absolutamente todo, como si fuera una gran nada.

Esto se fue instalando poco a poco. Y recuerdo de nuevo la sensación de aún más extrañeza. Como si dijera: "¿Qué está pasando?". Sentía que allí se estaba produciendo un proceso, pero no lo entendía. Y permití que eso sucediera, que fluyera, que se manifestara naturalmente sin mi interferencia. Solo había, como dije, a veces el pensamiento de lo que estaba pasando. Y esto continuó durante bastante tiempo.

Entonces si comenzó otra etapa, otra fase de esto. De repente estaba allí lavando los platos en la cocina, cuando de la nada me encontré completamente consciente. Eso fue repentino, como si una claridad, una comprensión, hubiera surgido de repente. Sientes una repentina sensación de claridad, de lucidez. Y junto con esa sensación, esa sensación de claridad mental, una claridad en el sentido de que todo se me aclaró de repente, todas las preguntas existenciales que me habían atormentado durante toda mi vida.

Y junto con esa sensación, llegó una sensación de alegría, paz, felicidad y oleadas de éxtasis. De repente, me encontré consciente de todo, y de la nada me encontré completamente inmerso en el presente.

Es importante recalcar que esto no era algo que yo buscara. No era el "ahora" que practicaba mediante una técnica y que dirigía por mi propia voluntad. Era un estado de presencia inexplicable. Era una sensación de energía inmensa, de claridad y de una presencia muy fuerte y natural. De repente, lo veía todo y experimentaba la consciencia del presente, o el estado, el llamado estado de presencia, pero sin ningún esfuerzo, sin ninguna lucha, sin necesidad de ninguna técnica.

Y entonces, eso fue lo que me mostró que ese estado de presencia que tanto había buscado, por el que tanto había luchado, que tanto me había esforzado por encontrar, tenía que llegar de forma natural, espontánea, y era muy fuerte, muy intenso, algo que nunca antes había sentido, con tal intensidad y sin ningún esfuerzo, sin ninguna intención, sin ninguna lucha.

A partir de entonces comenzaron diversas sensaciones, diversas alteraciones de la conciencia. Tanto de día como de noche, sentía oleadas de silencio, oleadas de amor, oleadas de paz, oleadas de felicidad, una sensación de unidad, de energía, a menudo de poder, de compasión. Pero lo principal era esa sensación de estar totalmente consciente, totalmente presente con todo. Totalmente presente, totalmente consciente de todo, de la respiración, de los sonidos, de los detalles, de los olores, de todo, pero de una manera muy intensa, muy fuerte, muy poderosa.

Es como si todos mis sentidos se volvieran hipersensibles y mi cerebro se volviera hiper consciente, como si hubiera habido una ola muy fuerte de consciencia que me hubiera traído a ese momento presente, pero no era un presente doloroso, como dije, era un regalo, un momento que se manifestaba como amor, como paz, como compasión, como encantamiento, como belleza y muchas otras cosas.

Ese fenómeno, ese proceso, como puedo llamarlo, duró un total de nueve meses.

Y mucha gente me pregunta: "Alsibar, y después de que todo eso terminó, ¿qué quedó? ¿Qué quedó después de esos meses?"

Bueno, amigos, por supuesto esas sensaciones elevadas, ya saben, esas cosas más fuertes, esas señales que se manifestaron en mí, como olas que me llenaron, digamos, sensaciones más fuertes, pasaron. Pero cuando todo eso terminó, de repente me di cuenta de algo sin precedentes. Por primera vez en mi vida, mi mente estaba completamente en silencio, e incluso después de que todo eso hubiera pasado, todavía había una sensación de equilibrio, orden, paz y centrado. Ya no había lucha, ni conflicto, ni resistencia. Y lo mejor de todo, no había rastro, ni señal, nada del viejo sufrimiento psicológico del que, por así decirlo, pasé toda mi vida tratando de deshacerme.

Entonces lo que quedó fue ese estado que ya no era el estado de ese fenómeno, ya saben, de los nueve meses, pero tampoco era el estado anterior a los nueve meses. Hmm. El estado en el que he pasado mi vida practicando cosas. E incluso hoy, porque también me han preguntado qué queda, qué permanece, qué sigue existiendo, la misma sensación que cuando terminó aquel proceso, una sensación o un sentimiento.

La palabra "sentimiento" no es muy precisa. Lo que existe es paz, silencio, tranquilidad, equilibrio. Ya no hay sensación de división, separación ni lucha. Y siento que mi mente actúa de una manera muy práctica y funcional. Se vuelve altamente funcional. Actúa cuando debe actuar, y actúa en busca de seguridad, protección, salud y bienestar para garantizar todo esto para el cuerpo, para que el cuerpo no se lastime, para que el cuerpo no tenga problemas, problemas prácticos, ¿verdad? Así que siento que mi mente actúa de una manera funcional y al mismo tiempo eficiente y efectiva.

Entonces, amigos, después de todo esto, estoy seguro de que el estado de presencia del que tanto hablan estos gurús, y que enseñan en varias técnicas, este estado de presencia no se puede provocar. No se puede controlar. Cuando intentas controlar lo que llamas el estado de presencia, no es el verdadero estado de presencia, ¿de acuerdo? El verdadero estado de presencia viene naturalmente.

Lo que practicas tratando de conseguir ese estado no es de ninguna manera el estado de presencia, a pesar de lo que lo llamen los gurús. Entonces, amigos, hoy mis sentidos son normales, sensibles, activos y en perfecto orden de funcionamiento. Y también percibo que las cosas vienen, pero no las interpreto. Solo en casos muy específicos, cuando se necesita una interpretación.

Entonces siento, veo, obviamente escucho todo, y actúo. Llega una intuición, y surge un impulso para actuar cuando es realmente necesario, cuando se requiere acción. Generalmente esa acción es efectiva, es precisa. Porque es como si tuviera la intuición de lo que necesito hacer. Así que ya no necesito preocuparme ni sentir ansiedad, porque cuando llega el momento de actuar, surge un impulso para actuar, y es como una intuición que me muestra exactamente la manera correcta de actuar en relación con un problema, un desafío o cualquier asunto práctico.

Y para que lo entiendas mejor, para que este estado sea más claro, es como si ya no hubiera sentido del yo, mas que solo en casos específicos, cuando es necesario, como por ejemplo para una necesidad material. Y casi no hay pensamiento, muy poco, solo realmente cuando es necesario.

Otra característica de ese estado es la ausencia total de esfuerzo. Es decir ya no estoy en ese estado de presencia que sentí en los últimos meses. Lo que existe ahora es un gran silencio, una gran quietud, una gran serenidad y equilibrio también. Es como si todo funcionara en su lugar correcto, de manera adecuada y apropiada.

Y además, es un sentimiento de amor inteligente y práctico. Es decir, la gente podría preguntar: "¿Todavía sientes esas oleadas de amor, de compasión que sentías?"

No, han disminuido, pero siguen presentes. Simplemente están más equilibradas. El amor se equilibra con la inteligencia, con la sabiduría. Porque si solo queda el amor, puedes estropearlo todo. Incluso puedes hacerte daño, como he visto hacer a algunas personas. Así que el amor viene con sentimiento y al mismo tiempo con inteligencia, con reflexión, viene con un sentimiento de analizar la situación concreta y entonces el sentimiento se equilibra y la razón, la practicidad y la inteligencia se equilibran.

Y además, hay un estado que yo llamo paz, pero no es la paz que conocemos, no es la paz que reconoce la mente, no es la paz de la dualidad, del pensamiento. La llamo paz porque está más allá de todas las palabras. Yo lo llamo paz a poder comunicarme, pero no se parece en nada a la paz mental ni a la paz que creé o sentí cuando practicaba esas técnicas de presencia.


Bueno, amigos, eso es todo. Muchísimas gracias a todos los que se quedaron hasta el final. Que la paz esté con ustedes y hasta la próxima. Adiós a todos. Un saludo.










EL NACIMIENTO Y LA JUVENTUD DE CARLOS CASTANEDA EN PERÚ




Carlos Castaneda en algunas ocasiones pretendió que él era europeo, mientras en otras ocasiones él afirmó que era brasileño, pero posteriormente se descubrió que en realidad él era peruano.

Nació el 25 de diciembre de 1925 en Cajamarca, Perú. Sus padres lo llamaron: Carlos César Salvador Arana Castañeda.

Su padre, César Arana Burungaray, trabajaba como relojero y orfebre (un artesano que trabaja metales preciosos).

Su madre, Susana Castañeda Novoa, parece que era ama de casa.

Castaneda tuvo una hermana mayor llamada Lucy Chávez Arana.


Foto de la familia, la hermana está sentada y Carlos en ese entonces era un niño.





En la siguiente foto Castaneda aparece con su madre:
 
 



 

El periodista Geoffrey Gray escribió que la familia era tan pobre que Castaneda fue enviado lejos de casa cuando él era un niño, y no a un internado de élite en Buenos Aires como posteriormente Castaneda pretendió, sino a la granja avícola de sus familiares en la zona rural de Brasil (Nota: no he podido comprobar si esta aseveración es cierta).



En 1933, a la edad de 7 años, Carlos inició sus estudios de primaria en la Escuela Fiscal 91 de Cajamarca.


Foto tomada por esas fechas.






En 1940, a la edad de 14 años, Carlos ingresó en el Colegio San Ramón de Cajamarca.


Alumnos de ese colegio posan con el director (4), Carlos Castaneda era apodado "Fashturo" (1), y sus mejores amigos eran Juan Jave (2) y Alejandro Velez (3).






En 1944, a la edad de 18 años, Carlos se fue solo a la capital de Perú, Lima, donde se matriculó en la Escuela de Bellas Artes porque en ese entonces él quería ser escultor.



Castaneda en la playa.







En 1947 su padres y hermana se reunieron con él en Lima debido a la enfermedad de su madre, pero lamentablemente su madre falleció en diciembre de 1950.




El 10 de septiembre de 1951, con 25 años de edad, Castaneda zarpó hacia los Estados Unidos a bordo del barco S.S. Yavari.

Castaneda abandonó a su primera esposa Gina Lu Corso, en ese momento estando embarazada de Charito, la única hija biológica que tuvo Carlos Castaneda.










VIDEOS

El poeta y narrador peruano Ybrahim Luna Rodríguez (nacido también en Cajamarca pero en 1979) entrevistó a los últimos compañeros de colegio y amigos de la infancia de Carlos Castaneda.

Uno de ellos, además, es el único personaje real que aparece en los libros de Castaneda con su nombre auténtico.

En los siguientes videos pueden ver extractos de esas entrevistas:



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NOTA

Para quienes estén interesados en saber más sobre ese periodo, el investigador que más ha escrito sobre la vida de Castaneda en Perú ha sido Manuel Carballal en su libro "La Vida Secreta de Carlos Castaneda".