LA CAÍDA DE LOS ESPIRITUALMENTE DESPIERTOS


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



Tras despertar espiritualmente, ¿es posible volver a dormirse? ¿Cómo explicamos los deslices o fallas de algunos seres supuestamente iluminados? ¿Es cierto que una vez allí, nadie regresa? ¿Y qué tiene que ver esto con cada uno de nosotros?

Acompáñame en este viaje de investigación donde la verdad podría estar mucho más allá de toda certeza y creencia. ¿Tendrías el valor de afrontar la verdad, incluso si eso significara contradecir muchas de tus creencias? Si la respuesta es  sí, entonces estás listo para la siguiente etapa.

Este artículo no es para principiantes en espiritualidad ya que difícilmente entenderán lo que voy a decir. Me dirijo a quienes llevan tiempo luchando en el camino de la meditación y el autoconocimiento.

Para los principiantes, llegará el momento oportuno para afrontar las duras verdades que expongo a lo largo de este artículo. Pero para quienes ya son buceadores experimentados, quienes ya han tenido la bendición del despertar —aunque sea momentáneamente— este artículo puede resultarles útil y liberador.

El objetivo aquí no es solo destruir o sacudir, sino también construir. Sin la destrucción de lo viejo, no puede nacer lo nuevo. Quienes no estén preparados se confundirán. Algunos tal vez no entenderán nada. Otros despreciarán y rechazarán todo lo que aquí se expone, quizás como una actitud de autodefensa y protección. Pero algunos encontrarán en estas ansiedades el reflejo de las suyas propias , y entonces se darán cuenta de que como ellos, muchas personas ya han atravesado los altibajos del largo viaje del despertar de la consciencia.

Los críticos dirán que carezco de autoridad para hablar sobre este tema, pero por eso me gusta citar otros textos que confirman o comparten las mismas impresiones. Pero —específicamente sobre este tema— lo experimenté directamente. Y esto no es un privilegio mío.

¿Quién no se ha sentido nunca lleno de paz, luz y sabiduría? ¿Quién no ha sentido, al menos una vez, su mente completamente alerta durante un buen rato? ¿Quién no ha experimentado momentos de profunda paz y amor? ¿Quién no se ha sentido nunca en un estado diferente de consciencia con la clara sensación de haber "despertado"?

Pero, del mismo modo, ¿quién no ha experimentado ver cómo todo esto disminuye o se debilita hasta que la mente regresa a su estado normal de semi-consciencia y sueño? ¿Y esa terrible sensación de querer volver a ese estado especial de consciencia, sin poder hacerlo? ¿No sería eso una especie de caída?

La historia de la caída de los ángeles no es simplemente un mito fantástico ocurrido en alguna dimensión de un pasado indeterminado. Puede ser la expresión de una verdad que se manifiesta constantemente, en todas partes y a cada instante.

Cuando Adán y Eva fueron expulsados ​​del Paraíso por haber probado el fruto del bien y del mal, esto también representa la caída de la consciencia humana, que desciende de un estado de dicha y unión divina al mundo mental de la dualidad de los sentidos, donde prevalecen el sufrimiento y la ilusión de separación.

El Kybalion afirma el principio dorado, presente en todos los tiempos y reafirmado por todos los grandes maestros y sabios: «como es arriba, es abajo». La caída de los ángeles y la partida del paraíso no son acontecimientos históricos. Es la representación simbólica de una verdad profunda que cada persona puede comprender según su propio nivel de entendimiento.

Para los viajeros del alma, apunta a la posibilidad de que la consciencia dichosa descienda de su estado de percepción divina, perdiendo así el contacto con el paraíso interior para adentrarse en el mundo de la ilusión. ¿Es esto posible?

Vea lo que Sri Yukteswar, maestro de Paramahansa Yogananda, le dijo en su primer encuentro: "Si alguna vez presencias mi caída del estado de consciencia divina, por favor, prométeme que recostarás mi cabeza en tu regazo y me ayudarás a regresar al Amado Cósmico al que ambos adoramos."

Buda dijo: “Puedes elevar tu destino por encima del de Indra o rebajarlo por debajo del de una larva; lo que sube puede bajar; lo que baja puede subir; los radios de la rueda nunca dejan de girar”.

Y la gran pregunta que queda es: si la consciencia puede desviarse de la percepción de la Verdad, distrayéndose de nuevo por las seducciones de la mente y los sentidos, entonces esto le puede pasar a cualquiera, ¿verdad?

Quizás esto explique las lamentables actitudes y acontecimientos relacionados con las vidas de algunos maestros famosos como Gurdjieff, Osho, Maharishi Mahesh  Yogi, Swami Rama, Satya Sai Baba, entre otros, ya que si incluso ellos cayeron, esto implica que cualquiera está sujeto a caídas y desviaciones. 

(Nota de Cid: de esos instructores que Alsibar menciona, ninguno estaba espiritualmente despierto y la mayoría fueron unos embusteros.) 


Este es un tema poco explorado en la literatura espiritual. Quizás porque es difícil de aceptar. La mente en su movimiento natural de autoprotección y evasión del dolor, no acepta que sus referencias espirituales puedan sucumbir a la tentación o flaquear en su camino ya que esto apuntaría a un sentido de humanidad que generalmente no atribuimos a los mitos.

Estos deben trascender cualquier fragilidad humana, pues es precisamente al identificarse con los mitos que la mente encuentra significado, esperanza y la fuerza para continuar su viaje. Para muchas personas, esta posibilidad de que el maestro que siguen flaquee puede ser devastadora. Aún no están preparadas para afrontar su propia humanidad.

El gran problema es que, al perseguir un ideal de perfección, también crearán autoridades espirituales —gurús— seres perfectos que, idealmente, ya han alcanzado la perfección y nunca caerán, y que por lo tanto son considerados dignos de toda fe, confianza y adoración.

Pero ¿qué sucede si su consciencia sucumbe a la tentación, cediendo a las llamadas "tentaciones mundanas"? ¿Qué ocurre con su imagen idealizada ante los ojos de la organización, los discípulos y los patrocinadores?

Pero el mayor problema es que, al aceptar la idea de que los seres iluminados son incapaces de caer o resbalar, uno comienza a perseguir este ideal. Sin embargo, puede que no exista. Puede que no haya un estado en el que una persona sea completamente libre, que no requiera vigilancia y atención constantes.

Todo indica que no existe un estado en el que la mente y los sentidos puedan vagar libremente a su antojo ya que una leve distracción basta, y ahí vuelven la separación, la ilusión y el sueño.

El alma es libre de desear lo que más le plazca, ya sea aquí o en cualquier otro mundo. Tanto en los planos más elevados como en los más bajos de la consciencia, la ley es la misma: la del libre albedrío. Alcanzar el despertar no significa ser eterna y definitivamente libre, pues la negligencia y el descuido pueden hacer que la persona vuelva a dormirse.

Incluso cuando se alcanzan estados elevados de percepción, la consciencia debe autorregularse para no distraerse con tentaciones y distracciones. Por eso el despertar no es tan simple y fácil como algunos pretenden. La mayoría de las veces solo se vislumbra. Y tampoco tiene nada que ver con gurús ni métodos, ni mucho menos con la repetición de discursos ajenos. 

El despertar es el resultado de una mente que se ha comprendido a sí misma, su propio funcionamiento, y ha despertado a un estado mental diferenciado de consciencia, algo difícil de definir y explicar. Los estados de percepción no son fijos ni estables; son dinámicos.

Krishnamurti solía decir que la iluminación no es algo fijo, y por lo tanto es muy difícil afirmar que alguien ha despertado de forma permanente y sin riesgo de alteración. Pero, como dijo Dogen, cualquiera que esté en verdadera meditación está —en ese momento— iluminado.

Pero, ¿se manifiesta siempre este estado de la misma manera y con la misma intensidad? ¿Quién puede estar siempre en meditación profunda, en ese estado sin pensamientos y —por consiguiente— sin ego? ¿No es más común que este estado dure unos minutos o quizás horas, para luego perderse entre pensamientos, distracciones y preocupaciones? ¿Y hay algún problema con eso?

Recuerda: nadie  puede decirte si has despertado o no. El verbo "despertar" no debe usarse a la ligera. Porque alguien puede despertarse y volver a dormirse poco después. ¿Y cómo saber que alguien no está durmiendo mientras finge estar despierto?

Exteriormente, nada cambia. El despertar es un estado subjetivo e interno, y solo la persona sabe lo que ocurre en su interior. No son las palabras bonitas ni los discursos elocuentes lo que hace que alguien despierte. Es su vida, sus acciones, su carácter, su paz y claridad interior.

En cada caso particular, existen ciertas señales características del despertar que una persona puede identificar. Pero les recuerdo que cada despertar tiene su propia peculiaridad y singularidad; nada es igual en esta dimensión. Dios no tiene una cadena de montaje de seres iluminados. Algunas de estas señales quizás nunca se presenten, otras podrían ocurrir en momentos diferentes, y puede haber otras que no he mencionado. No hay reglas al respecto.


1. Una clara sensación de paz interior y dicha.

2. Una sensación de plenitud y unidad con todo y con todos.

3. Un sentimiento indescriptible de amor y compasión.

5. Serenidad, energía y fuerza interior.

7. consciencia silenciosa de pensamientos, emociones y sensaciones.

8. Mayor consciencia y sensibilidad hacia las cosas externas e internas.

9. Momentos de éxtasis o dicha que se vuelven cada vez más profundos e intensos.

10. Sentimientos de alegría y felicidad sin razón ni explicación.

11. El ego no muere, se convierte en un sirviente.

12. Percepción de la mente como una gran nada luminosa.

13. Sensaciones y percepciones, como luces internas, que son difíciles de describir.

14. Desinterés momentáneo por las cosas perceptibles a los sentidos.

15. Momentos de introspección cada vez más frecuentes.

16. Un sentido del orden, la ética y la moralidad de naturaleza cósmica y universal, no siempre en consonancia con lo social.

17. Presencia de energía dinámica y abundante.

18. Desapego de todo, incluso de los propios pensamientos.

19. Intuición más aguda.

20. Sueños lúcidos o noches de insomnio, pero con un cuerpo y una mente completamente relajados.

21. Pueden ocurrir visiones, así como sueños agradables que hablan de paz y amor.

22. Sueño profundo y reparador: como la mente y el cuerpo están más relajados, no hay necesidad de dormir muchas horas.

23. Estabilidad mental. Las sensaciones y emociones continúan, pero la mente no se ve afectada por ellas.

24. Niveles de estrés muy bajos, casi inexistentes.

25. Calma, tranquilidad, gusto por el silencio y la contemplación de la naturaleza.


Estos elementos podrían indicar un Despertar. Sin embargo,  debido a que este estado es dinámico y presenta variaciones en su intensidad, cuando la consciencia emerge de las profundidades de la meditación, el ego reaparece. Y es en ese momento cuando puede o no tomar el control de la consciencia.

En otras palabras: gracias a la meditación, el ego se neutralizó temporalmente. La consciencia regresa entonces a su estado normal. Pero el ego permanece. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un ego consciente y un ego inconsciente?


1) En el primer caso, el ego comienza a actuar en los aspectos prácticos de la vida diaria. Es el ego quien cuida del cuerpo, buscando alimento, agua, seguridad y comodidad para él. Es el ego quien es consciente de las cosas externas: el trabajo, la familia, las facturas, las obligaciones sociales, civiles y legales.

Sin el ego, el cuerpo del Iluminado moriría de inanición y falta de cuidados, ya que incluso comer requiere ser consciente de las necesidades del cuerpo. Una consciencia en éxtasis profundo y meditación pierde por completo la noción de separación.


2) En el segundo caso, el del ego inconsciente, es el estado en el que vive la mayor parte de la humanidad: el ego es el controlador supremo y todo gira a su alrededor.

Al regresar de la meditación, se da cuenta de que meditó y de que esto podría llevar a la pérdida total de su poder. El ego quiere perpetuarse en el control; no quiere perder su importancia y centralidad. Por lo tanto, al regresar de la meditación, piensa: ¿qué puedo hacer para sacar provecho de esto?

Es entonces cuando empieza a ocuparse de alguna actividad considerada "espiritual"; de esta manera, se perpetúa sutil y camufladamente. Y así es como la consciencia se distrae de nuevo con el mundo de las formas visibles. Se duerme, soñando que está despierta.

A veces, la persona supuestamente "despierta" sabe muy bien que ya no está en ese estado, pero habiéndose convertido en un gurú famoso, empieza a vender una imagen falsa que le trae fama, dinero y poder, algo que no quiere dejar claro.


Así pues, tú, meditador sincero, debes saber que es imposible despertar y continuar con una mente parlanchina. El parloteo, sea mental o no, es señal de sueño, no de despertar. El verdadero despertar provoca una transformación tanto interna como externa. Los momentos de meditación son experiencias de despertar, pero cuando la consciencia regresa de la meditación, vuelve al "sueño", algo parecido a una siesta.

Muchos que se autoproclaman iluminados conocen muy bien esta alternancia de estados. Por eso muchos utilizan bellos discursos y posturas para disimular el hecho de que en ese estado fuera de la meditación, no están iluminados.

A muchos les encanta hablar con belleza. Pero  recuerda: el discurso no es el estado. Repetir algo como un loro no significa nada. E incluso aquellos a quienes llamamos iluminados no están libres de caer en el sueño porque, como dijo Dogen: "Basta con un solo pensamiento o una distracción para que vuelvas a caer en la separación."

A pesar de que todas las escrituras y los grandes maestros afirman que existe un estado de liberación completa del cual no hay retorno, esto sigue siendo muy raro en este mundo. Sri Yukteswar afirma que existen tres grandes planos: el físico, el astral y el causal, y que cada uno de ellos tiene varios niveles de gradación.

Los seres en el plano causal se describen como altamente evolucionados: "Los seres del cuerpo causal se deleitan únicamente con la ambrosía del conocimiento eternamente nuevo. Beben de las fuentes de la paz, caminan sobre el terreno inexplorado de las percepciones y nadan en el océano infinito de la dicha."

Pero incluso en esta etapa, el alma aún no estaría completamente liberada. Solo liberándose de los tres mundos —incluido el mundo causal, que es el más evolucionado— alcanzaría la libertad suprema, es decir, la unificación con el Infinito, «sin pérdida alguna de individualidad». Hasta entonces, incluso los seres evolucionados tienen que pasar por varios ciclos de idas y venidas, según sus palabras: "El hombre no realizado necesita pasar por innumerables encarnaciones terrenales, astrales y causales antes de emerger de sus tres cuerpos."

Es entonces razonable afirmar que incluso los seres altamente evolucionados, al descender a la materia burda, deben mantener encendida la llama de la vigilancia, a riesgo de caer. Esta es una posibilidad que acompaña a todos: desde los seres más ignorantes hasta los más evolucionados e iluminados.

Por eso es tan importante una vida de vigilancia constante respecto a los principios éticos y los límites del propio ego. El ego se convierte en una especie de animal domesticado, al servicio  de un Orden superior, pero su peligro nunca debe subestimarse. Es a través de la verdadera Meditación —no de técnicas— que el ego se mantiene en su lugar.

Quien piensa que por haberse iluminado ya no necesita cuidar del ego, de modo que este permanezca bajo constante vigilancia, corre un gran riesgo de caer, como  tantos otros han caído. Las consecuencias de esto son inimaginables: desde  un infierno mental hasta graves problemas con las leyes y las autoridades locales.

La oración y la meditación,  el "Orad y velad" mencionado por Jesús, siguen siendo una de las mayores armas para todos —iluminados o no— para evitar que la consciencia caiga en el infierno y la oscuridad como consecuencia de  sus propias acciones, errores e ilusiones.

Por lo tanto, ¡oren y mediten!






COMENTARIOS

Ana: Excelente texto Alsibar.


Roger: Respecto a esta idea del despertar o la iluminación como algo definitivo e irreversible, sin duda se debe al instinto natural de la mente de buscar seguridad. Por ejemplo: si soy un buscador, es obvio que deseo alcanzar la liberación definitiva y absolutamente irreversible. Jamás querría alcanzarla y permanecer vulnerable, con el riesgo de volver al sueño (pesadilla) de una vida de sufrimiento dominada por las ilusiones y las sombras del pensamiento.


Pablo: Hola Alsibar! El tema tratado es de suma importancia. En este sentido, recomiendo encarecidamente la introducción que se presenta en el siguiente enlace:

http://www.dharmainc.org/video/12-stage-view-special-focus-lectures-introduction


Clorita: Tuve mi experiencia de ascensión, o nirvana, o como quieras llamarlo, cuando tenía 22 años... pero, cuando me encontraba en el estado más elevado de iluminación, fue necesario descender. Dado que ese estado es de pluralidad o consciencia simultánea, digamos que la decisión de regresar es colectiva (los seres de energía pueden sentirla), y al carecer de ego, no podemos desear nada... pero fue la decisión correcta y sabia.

Ahora estoy aquí en un estado de separación y recibo pequeñas ráfagas de sensaciones muy profundas que me hacen sentir el éxtasis de la vida, y esto reconforta (e incluso asusta) al ego. Es difícil expresarme aquí, pero mi experiencia fue etapa por etapa, despertando cada chakra claramente. Si una persona no está moderadamente preparada, estoy seguro de que puede enfermar mentalmente de forma permanente. Estoy seguro de la reencarnación en esta vida. Un abrazo.

Tanguito tiene un enlace interesante sobre la limpieza de la glándula pineal en:

http://lei971.blogspot.com.br/p/agrotoxicos.html



Alsibar: Gracias por sus comentarios.

Clorita, no entendí del todo por qué dijiste que la decisión de regresar es colectiva, ¿y por qué fue la decisión correcta y sabia? Intuyo tu respuesta, pero sería enriquecedor si pudieras contarnos tu propia experiencia. La experiencia realmente reconforta al ego... quizás la liberación reside precisamente en liberarse del deseo de más experiencias, ¿no crees?

Y en serio... Es importante no forzar las cosas mediante métodos que podrían despertar esto prematuramente, porque el riesgo de problemas como la depresión y la locura es muy alto. Creo que una experiencia saludable implica paciencia y serenidad, sin deseos de despertar energías sutiles, porque en el momento adecuado el despertar de estas fuerzas ocurrirá naturalmente a lo largo del proceso de maduración espiritual.

Hay muchos relatos de problemas relacionados con las prácticas y métodos de yoga y meditación. Muchas personas desean poderes y experiencias extrasensoriales, e incluso los alcanzan. El problema es que no son permanentes, y la persona termina regresando a su pequeño mundo, teniendo que enfrentar todos los problemas inherentes a la vida y a sí misma. Y a menudo el impacto es grande porque la persona no quiere afrontar la dura realidad de la vida cotidiana, con sus contradicciones y dolorosa dualidad.

¡Gracias por tu colaboración y espero verte de nuevo por aquí!

Un abrazo fraternal






OBSERVACIONES DE CID

Los instructores más elevados que conozco también dicen que puede haber recaídas en el despertar espiritual y por eso es importante mantenerse muy cuidadosos, no confiarse ni bajar la guardia.

Pero también hay que ser discernientes y no fantasear que uno ya ha despertado como muy probablemente le sucedió a Clorita.

Y también hay que tener mucho cuidado con los gurús, quienes afirman estar despiertos, pero que en realidad en su mayoría son unos charlatanes.









CARLOS CASTANEDA RELATA LA EXPERIENCIA DE PSICOMETRÍA QUE TUVO LA GORDA



El escritor Carlos Castaneda develó que aparte de él, el nagual Don Juan Matus tenía más aprendices, entre ellos estaban: la Gorda, Néstor y Pablito. Y en su libro 'El Don del Águila', Castaneda mencionó la siguiente historia:


« La Gorda me contó la experiencia que ella tuvo con una misteriosa piedra:

"A mí me pasó una cosa muy rara en las ruinas de Monte Albán, en Oaxaca.

Yo me iba mucho a andar por esas ruinas, a pesar de que el nagual Don Juan me dijo que no pusiera un pie allí.

No sé por qué pero me encantaba ese lugar. Cada vez que llegaba a Oaxaca iba allí.

Como a las mujeres que andan solas siempre las molestan, por lo general iba con Pablito, que es muy atrevido. Pero una vez fui con Néstor y él vio un destello en el suelo, cavamos un poco y encontramos una piedra muy extraña que cabía en la palma de mi mano. Habían hecho un hueco bien torneado en la piedra.

Me sentí muy audaz, metí el dedo en el agujero y me di cuenta de que esa piedra había sido cortada para llevarla en la mano. Ahí nomás empecé a sentir lo que sentía el dueño de esa piedra.

Su dueño había sido un hombre de tamaño enorme, podía sentir que su mano era el doble de la mía. Se aferró a esa roca porque en ello le iba la vida, y al final alguien lo mató.

Su terror me espantó. Pude sentir que algo se acercaba a mi para devorar mi carne. Eso fue lo que sintió ese hombre. Era un hombre de poder, pero alguien todavía más poderoso que él lo atrapó.

Podía sentir que alguien se las traía con el dueño de la piedra. Podía sentir su terror. Sin duda se trataba de un brujo muy poderoso y quien fuera el que estuviera tras él, no sólo quería matarlo sino también quería comerse su carne.

Esto de veras me espantó. En ese momento debí tirar la piedra, pero esa sensación que estaba teniendo era tan nueva que seguía agarrándola en mi mano.

Cuando finalmente la solté, ya era demasiado tarde: algo en mí había sido atrapado. Tuve visiones de hombres que se acercaban, vestidos con ropas extrañas. Sentía que me mordían, desgarraban la carne de mis piernas con sus dientes y con pequeños cuchillos filosos.

Ese hombre cuando lo estaban matando se aferró de la piedra para así poder juntar toda su concentración.

El nagual dijo que el poder del hombre se desplazó del cuerpo a la piedra; sabía lo que estaba haciendo y no quería que sus enemigos se beneficiaran devorando su carne." »
(Capítulo 1, extractos)





OBSERVACION

Cómo de costumbre, no sabemos si este relato contado por Carlos Castaneda realmente fue verdadero o fue una historia inventada por ese escritor.

Pero el esoterismo explica que algunas personas que tienen activada su clarividencia (consciente o inconscientemente) pueden con solo tocar un objeto lograr ver a la persona que es la dueña o que elaboró ese objeto, o eventos o lugares relacionados con esa persona u ese objeto. y a esta faculta se le denomina: psicometría.

Así es que tal vez la Gorda si psicometrizó esa piedra.








LAS MUERTES QUE CARLOS CASTANEDA PROVOCÓ



Varias personas murieron por culpa de Carlos Castaneda y aquí les voy a mencionar a algunas de ellas.



CINCO MUJERES SE SUICIDARON

Cinco de las mujeres más cercanas a Castaneda desaparecieron poco después de que él falleció en 1998, ellas eran:


Nury Alexander, la hija adoptiva de Castaneda





Taisha Abelar, una de las brujas de Castaneda





Florinda Donner, otra de las brujas de Castaneda






Talia Bey, la presidenta de Cleargreen que es la empresa que Castaneda fundó para comercializar sus enseñanzas





Kylie Lundahl, la líder de las instructoras de tensegridad





Desde entonces ya no se ha vuelto a saber nada de ellas con excepción de Nury cuyo restos óseos fueron hallados en el Valle de la Muerte.

Se sospecha que se suicidaron, y esto les muestra lo maquiavélico que era Castaneda, quien pretendía convertir a sus guerreras en "seres libres", pero en realidad las volvió tan existencialmente dependientas de él, que cuando él murió esas mujeres a pesar de disponer de mucho dinero y años de vida por delante, ellas prefirieron quitarse la vida porque no pudieron concebir seguir en la Tierra sin su "Nagual".

Detallo más su desaparición en este otro capítulo (ver link).







UNA MUJER SALTÓ DE UN PUENTE

En 2002 un mujer llamada Janice Emery saltó desde un puente que cruza el desfiladero del Río Grande cerca del pueblo Taos situado en el estado estadounidense Nuevo Mexico.

Pero ella no lo hizo para suicidarse sino para imitar a Castaneda quien en varios de sus libros aseguró que él había saltado al abismo desde un risco y eso le permitió "abrir las alas de su percepción nagualística" 

Pero Emery en vez de lograr acceder a la "Otra Realidad" descrita por Castaneda, ella se mató.

Detallo más este caso en este otro capítulo (ver link).







UN HOMBRE ASESINÓ A SU CUÑADO

El investigador Manuel Carballal en su libro "La Vida Secreta de Carlos Castaneda" mencionó el caso un hombre que mató a su cuñado bajo la paranoia de que este le estaba vampirizándo la energía.

Y en la sentencia judicial en los registros figuraban los libros de Castaneda como inducción para ese crimen. 






MÁS CASOS

Arriba les mencioné los casos que se han hecho públicos y de los que me he enterado, pero seguramente ha de haber más casos que no se han develado de personas que también saltaron al abismo o mataron influenciados por lo que Carlos Castaneda escribió.









CARLOS CASTANEDA AFIRMÓ HABER SALTADO A UN ABISMO




La primera vez que Castaneda mencionó este acontecimiento fue en su cuarto libro "Relatos de Poder" (1974) donde en la tercera parte de ese libro puso un largo relato describiendo como primero Don Juan y Don Genaro (el colega de Don Juan) los estuvieron preparando a él a y Pablito (el aprendiz de Don Genaro) para efectuar ese salto.

Unos días después Castaneda vio a Pablito ser lanzado al abismo por Don Juan y Don Genaro.

Y luego Castaneda relata las sensaciones que él tuvo cuando Don Juan y Don Genaro también lo hicieron saltar al abismo:

« Tuve la sensación totalmente consciente de dar vueltas o flotar durante un momento. Luego caía por los aires, me desplomaba hacia el suelo a una velocidad tremenda. Sentí que mis ropas se desgarraban, que mi carne se desprendía, y finalmente sólo quedaba mi cabeza.

Tuve claramente la sensación de que, al desmembrarse mi cuerpo, perdía el peso superfluo, y así la caída perdió impulso y mi velocidad amainó. El descenso ya no era un vértigo. Empecé a oscilar en el aire como una hoja. Luego mi cabeza fue despojada de su peso y todo cuanto quedaba de "mí" era un centímetro cúbico, una pepita, un diminuto residuo como guijarro.

Todo mi sentir se concentraba allí; luego la pepita pareció reventar y fui un millar de trozos. Supe, o algo en alguna parte supo, que yo tenía conciencia de los mil trozos a la vez. Yo era la conciencia misma.

Luego, alguna parte de esa conciencia empezó a agitarse; se alzó, creció. Adquiría localización, y poco a poco recobré el sentido de los límites, el entendimiento o lo que fuera, y de pronto el "yo" que conocía y me era familiar brotó a una espectacular visión de todas las combinaciones imaginables de escenas "hermosas"; era como si mirara miles de imágenes del mundo, de la gente, de las cosas.

Después, las escenas se emborronaron. Tuve la sensación de que pasaban frente a mis ojos a velocidad creciente, hasta que ya no me era posible examinar ninguna por separado. Finalmente, fue como si presenciara la organización del mundo rodando frente a mis ojos en una cadena continua sin fin.

De repente me hallé parado en el risco con Don Juan y Don Genaro. »



Y después Castaneda escribió:

« Cuando desperté, al atardecer, Don Juan y yo nos sentamos junto a la puerta de la casa, y entonces Don Juan me dijo:
. . .
"Anoche, tu burbuja de percepción se abrió y sus alas se desplegaron. No hay otra cosa que decir al respecto. Es imposible explicar lo que te sucedió, de modo que no voy a intentarlo y tú tampoco deberías. Baste decir que las alas de tu percepción tocaron tu totalidad. Anoche fuiste y viniste del nagual al tonal, una y otra vez. Fuiste lanzado en el abismo dos veces para no dejar posibilidad de error. La segunda vez experimentaste el impacto pleno del viaje a lo desconocido. Y tu percepción desplegó las alas cuando algo en ti se dio cuenta de tu verdadera naturaleza. Eres un racimo." »




Gran parte de su libro 'El Segundo Anillo de Poder' (1977) lo dedica  a ese asunto, sería muy largo transcribirles todo por lo que solo les pongo el inicio del prefacio:

« Mi último encuentro con Don Juan, Don Genaro y sus otros dos aprendices, Pablito y Néstor, tuvo como escenario una plana y árida cima de la vertiente occidental de la Sierra Madre, en México Central. La solemnidad y la trascendencia de los hechos que allí tuvieron lugar no dejaron duda alguna en mi mente acerca de que nuestro aprendizaje había llegado a su fin y que en realidad veía a don Juan y a don Genaro por última vez. Hacia el desenlace, nos despedimos unos de otros y luego Pablito y yo saltamos de la cumbre de la montaña, lanzándonos a un abismo. »




En su libro "El Don del Águila" (1981) Castaneda escribió:

« Don Juan me hizo saltar en el preciso momento en el que él y todos sus guerreros habían encendido sus conciencias. »




En su libro 'El Lado Activo del Infinito' (1998) Castaneda dedicó todo un capítulo a este tema, les transcribo las partes más relevantes:

« [Después de ver a Don Juan y sus compañeros transformarse en bolas luminosas, ascender en el cielo y finalmente desaparecer.] Supe lo que tenía que hacer. Se me había acabado el tiempo. Me eché a correr a toda velocidad hacia el precipicio y salté al abismo. Sentí el viento en mi cara por un momento, y luego, la negrura más piadosa me tragó como un pacífico río subterráneo.

[Posteriormente, cuando regresé a los Estados Unidos, exclamé]

¡Había saltado a un abismo en México!

El siguiente pensamiento que tuve fue una deducción cuasi lógica: puesto que había saltado al abismo deliberadamente para morir, ahora debía ser un fantasma. "Qué extraño", pensé, "que regresara en forma fantasmal a mi apartamento en la esquina de Westwood y Wilshire en Los Ángeles después de haber muerto. No es de extrañar que mis sentimientos no fueran los mismos. Pero si fuera un fantasma", razoné, "¿por qué habría sentido la ráfaga de aire fresco en mi cara o el dolor en mis pantorrillas?" »






¿DESDE QUÉ ALTURA SALTÓ?

En su libro 'El Lado Activo del Infinito', Castaneda especificó que fueron 200 m:

« Un solo sendero subía a la plana meseta. Después de llegar, me di cuenta de que no era tan extensa como parecía al contemplarla a la distancia. La vegetación de la meseta no difería de la vegetación de abajo; arbustos verduscos y de tallo leñoso que tenían la apariencia ambigua de árboles.

Al inicio no vi el abismo. Sólo al conducirme allí Don Juan, tuve conciencia de que la meseta terminaba en precipicio; en verdad, no era meseta, sino la cima plana de una montaña. Era redonda y las laderas al este y al sur estaban desgastadas; sin embargo, los lados que daban al oeste y al norte parecían haber sido partidos por un cuchillo.

Desde el borde del precipicio podía ver el fondo del abismo, quizás a una distancia de unos dos cientos metros. Estaba cubierto de las mismas plantas leñosas que crecían por todas partes. »






INCONSISTENCIAS

En su historia hay contradicciones en los diferentes relatos que Castaneda dio, ya que:

En su libro 'Relatos de Poder' afirmó que Don Juan y Don Genaro
lo hicieron saltar al abismo, y ellos continuaron con él al día siguiente.

Mientras que en su libro 'El Don del Águila' Castaneda dijo que Don Juan fue quien lo hizo saltar al abismo en el preciso momento en el que Don Juan y sus brujos habían encendido sus conciencias y se habían transformado en globos luminosos. Genaro y los otros estaba en el cielo esperando a Don Juan. Y mientras que Castaneda estaba saltando él vio como Don Juan y su grupo ascendían por el cielo hasta finalmente desaparecer.

Pero en 'El Lado Activo del Infinito' Castaneda dice que primero vio a Don Juan y sus brujos encender sus conciencias, convertirse en bolas de luz, y fue solo después de que desaparecieron en el cielo que él decidió saltar al abismo.

Este es un ejemplo más de las numerosas inconsistencias que Castaneda dijo.






¿QUÉ TAN VERÍDICO ES ESTO?

El maestro Pastor explicó que cuando los humanos alcanzan un alto nivel de desarrollo, ellos pueden sintonizarse con el mundo divino y por consiguiente van a poder trascender las leyes físicas, lo que entre otra cosas les va a permitir levitar.

Eso es lo que hizo Jesús cuando caminó sobre el agua, y probablemente eso también es lo que hicieron las personas que se relata a lo largo de la historia que levitaron (cuando esos sucesos han sido reales y no truqueados).

Pero para lograrlo se necesita haber alcanzado un muy elevado grado de espiritualidad, algo que Castaneda estaba muy lejos de lograr.


Pero parece que hay otras maneras de levitar ya que en el espiritismo se mencionan casos en donde los "espíritus" (en realidad entidades astrales) hicieron flotar objetos y hasta personas. Y después de haber investigo ese asunto, considero que unos pocos de esos casos tal vez si fueron verídicos.

Pero en las dos técnicas que les mencioné arriba solo se dice que las personas flotaron (en los casos más sorprendentes) unos cuantos metros del piso, no que sobrevivieran a un salto efectuado a 200 metros de altura.

Y esa explicación que supuestamente dio Don Juan de que Castaneda se salvó porque estuvo pasando del nagual al tonal (o sea del mundo físico al mundo sutil) una y otra vez, lo que le permitió que "su burbuja de percepción se abriera y sus alas se desplegaran", eso no lo he escuchado en ninguna otra parte.

Y dado que en ninguna otra enseñanza se habla de ese método, ni Castaneda volvió a efectuar ese salto, ni ningún chamán ha podido demostrar que con sus poderes chamánicos puede sobrevivir a algo así, lo más seguro es que ese salto al abismo sea otra mentira más inventada por Castaneda.

Y me parece verdaderamente inconcebible que Castaneda haya sido tan inconsciente para poner esa historia en sus libros, asegurando de que era cierta, sin preocuparse por lo que eso podría provocar.

Ya que desafortunadamente esa mentira causó mínimo una tragedia (aunque posiblemente hubieron más) puesto que una mujer llamada Janice Emery y que era muy fanática de Castaneda, decidió seguir los pasos del "Nagual" y ella saltó de un puente "para también abrir sus alas de percepción" pero lo único que ella logró fue matarse.








UNA MUJER SALTÓ DE UN PUENTE POR CULPA DE CARLOS CASTANEDA




Carlos Castaneda estuvo asegurando en varios de sus libros que él saltó de un risco hacia el abismo y eso le permitió "abrir las alas de su percepción", y eso fue lo que lo salvó de morir después de dar ese salto y le posibilitó poder ver el 'nagual' (el mundo sutil).

Y desafortunadamente una mujer creyó que eso era cierto.


Janice Emery vivía en Santa Fe, ella era una gran seguidora de Castaneda y asistía a los talleres que se impartían de Tensegridad.

Pero lamentablemente en 2002 ella quiso imitar al "Nagual" y saltó de un puente que cruza un barranco del Río Grande. Ella estaba convencida de que si ella también realizaba el "salto al vacío" entonces ella también podría acceder a la "Otra Realidad" descrita por Castaneda. Pero en vez de lograr abrir las alas de su percepción, lo que logró fue matarse.

Esta tragedia fue reportada por el periódico 'Santa Fe New Mexican', en su publicación del 20 de febrero de 2002, y a continuación les transcribo la noticia que se puso en la portada:

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LA MUERTE DE ESA MUJER NO FUE SUICIDIO

Quienes la conocían dicen que Janice Emery, quien estudió al místico Carlos Castaneda, podría haber creído que podía volar.

Aparentemente, Janice Emery esperaba poder volar como un pájaro, y en algún momento entre el 12 de febrero y el jueves, podría haber intentado averiguar si podía.

La policía dijo que Emery saltó del puente del desfiladero del Río Grande cerca de Taos.

(Nota de Cid: Taos es un pueblo ubicado en el estado de Nuevo Mexico, EE. UU.)

Unos días antes de que Emery abandonara su casa en Santa Fe, le contó a una vecina que las mujeres que estudiaban con el místico Carlos Castaneda solían ir con su maestro a un lugar en México desde donde saltaban. Una de las mujeres, a la que a veces llamaban bruja, saltó con Castaneda, le dijo Emery a su amiga. Emery no supo decir qué le pasó a la bruja, pero Castaneda "despertó en su oficina en Los Ángeles".

Jennifer Railey le preguntó a su amiga con incredulidad: "Jan, ¿no piensas saltar?". 

Railey también era vecina de Emery, y además era su discípula espiritual. Ella dijo: "Esa mujer no era suicida, no podemos entender cuál era su camino, pero su intención no era quitarse la vida".

Pero Emery le dijo a Railey: "Podría equivocarme y hacer alguna tontería, matarme, pero esa no es mi intención. Aunque soy tu maestra, no me idealices. Todos los humanos cometemos errores".

Emery había sido alumna de Castaneda, un hombre que escribió varios libros sobre sus experiencias místicas con un chamán mexicano al que llamaba Don Juan.

Emery decía que creía en cambiar su percepción de la realidad a través de la meditación y las experiencias extracorpóreas que le permitían mover su espíritu de un lugar a otro a voluntad.


El 14 de febrero, las autoridades encontraron el Ford Taurus de la mujer de 47 años, residente de Santa Fe, abandonado cerca del desfiladero del Río Grande en Taos. En el puente del desfiladero, a 200 metros sobre el Río Grande, un agente de policía encontró una caja de leche de plástico apoyada contra la barandilla. Las autoridades temían que Emery la hubiera usado para "ayudarse a cruzar el barandal del puente".

Un día después, un equipo de búsqueda y rescate avistó el cadáver de una mujer en el río, aproximadamente a una milla y media al sur del puente.

El domingo, la policía estatal contrató a Known World Guides de Taos para ayudar a sacar el cuerpo del agua con una balsa. La Oficina Estatal del Médico Forense, utilizando una foto de Emery, confirmó la identidad.

Los amigos y vecinos de Emery, que aunque escuchaban y respetaban sus creencias espirituales pero no las compartían, dijeron estar "conmocionados" por su muerte. Ninguno de ellos creía que ella tuviera la intención de hacerse daño.

"Creo que realmente pensaba que podía volar", dijo Elisabeth Sherif, amiga y vecina de Emery en su comunidad de viviendas compartidas en West Alameda Street.

"Jan creía que no teníamos que abandonar este plano dejando nuestro cuerpo atrás", dijo Railey, "que somos lo suficientemente mágicos como para llevarnos nuestros cuerpos con nosotros cuando nos vamos, como enseñaban los antiguos brujos en México".

"Había construido su propio pequeño mundo", dijo Caroline Lippincott, otra amiga y vecina.

"Pero era muy sensata", dijo Sondra Kosel, "Es difícil imaginarla corriendo ese tipo de riesgo".

Sus amigos la describían como práctica, sensata, disciplinada, con los pies en la tierra y buena oyente.

"No era una persona soñadora", dijo Kosel.


Emery, originaria de Michigan, era alegre y vivaz,  dijo Lippincott. "Se fijaba en todo: el hermoso día, las nubes, etc."

Las habilidades de Emery incluían la fabricación de joyas, la carpintería y practicaba buceo, entre otras cosas. También era masajista, sanadora y maestra de la espiritualidad de Castaneda.

A Emery le encantaba la naturaleza y solía llevar a sus amigos a largas caminatas, según Lippincott.

Pero Emery también sufrió una lesión en la cabeza a causa de un cáncer, lo que probablemente la llevó a estudiar sanación en Inglaterra y California. Durante sus estudios, conoció a Castaneda, quien falleció en 1998.

"Creo que ella quería estar con la gente de Castaneda y sus lesiones la impulsaron por ese camino que, en cierto modo, la salvó, pero al mismo tiempo la alejó de esta realidad", dijo Lippincott.


La última vez que sus amigos vieron a Emery fue la mañana del 12 de febrero. "Vi cómo se apagaba su luz alrededor de las 4 de la mañana", dijo Sherif, quien vivía al lado.

Esa semana, Emery les dijo a sus amigos y vecinos que se iba a Michigan para hacerse cargo del negocio de masajes de una amiga y que regresaría en abril.

"Dejó un número de teléfono falso donde podían contactarla", dijo Sherif.

Emery también le dijo a Railey que su viaje a Michigan era "mucho más. Simplemente no lo entiendes".

"Creo que tal vez no quiso contárselo a la gente y fue a experimentar (volar)", dijo Lippincott.

Antes de irse, Emery dejó regalos para sus amigos, incluyendo una gran olla de arcilla micácea para pozole que le regaló a Sherif. También hizo una diosa de terracota para Railey.

Emery también marcó las páginas del libro de Castaneda, 'La Rueda del Tiempo', para Railey con notas Post-it azules: "Cuando un guerrero decide hacer algo, debe llegar hasta el final, pero debe asumir la responsabilidad de sus actos. Sin importar lo que haga, primero debe saber por qué lo hace, y luego debe proceder con sus acciones sin dudas ni remordimientos".

"Y eso fue lo que hizo", dijo Railey.






OBSERVACIONES

Lo primero que constato es que Emery se leyó el libro de Castaneda "El Lado Activo del Infinito" en donde él dice que después de saltar al abismo perdió la consciencia, y cuando despertó estaba en su recamara (no en su oficina) en Los Angeles.

Pero si Emery hubiera leído el libro "El Segundo Anillo de Poder" entonces ella sabría que en ese libro la bruja Doña Soledad le dijo a Castaneda que las mujeres no necesitan saltar al abismo ya que ellas disponen de otros medios para lograr lo mismo que los hombres.

« Las mujeres están mejor que los hombres en ese sentido. No están obligadas a arrojarse a un abismo. Las mujeres cuentan con otros medios. Tienen sus propios abismos. Las mujeres menstrúan. El Nagual me dijo que esa era su puerta. Durante la regla se convierten en otra cosas. Sé que era en esos períodos cuando él enseñaba a mis niñas.

Para mí era demasiado tarde porque yo soy demasiado vieja para llegar a conocer el verdadero aspecto de esas puertas. Pero el Nagual insistía en que las niñas estuviesen atentas a todo lo que les sucediese en ese momento. Él las llevaría a las montañas durante esos días y se quedaría junto a ellas hasta que viesen la fractura entre los mundos. »
(Capítulo 1)


Pero eso no exime de culpa a Castaneda ya que no todos sus admiradores se leyeron todos sus libros, además que los hombres si tienen que pasar esa prueba y él estuvo alardeando que de verdad saltó al abismo y salió ileso.

Y también presionaba a sus seguidores con frases como "Cuando un guerrero decide hacer algo, debe llegar hasta el final".

Además Castaneda y sus brujas seguido cambiaban las enseñanzas de Don Juan a su antojo y no me extrañaría que para impresionar a Emery, le hayan contado que ellas iban con Castaneda a ese risco donde también ellas saltaban.






CONCLUSIÓN

Janice Emery fue otra de las victimas de Carlos Castaneda, ella tuvo su parte de responsabilidad por creer ciegamente lo que ese escritor afirmaba, pero si Castaneda hubiera sido más cuidadoso con los relatos que él inventaba, esta tragedia se habría evitado.