SIETE DIFERENCIAS ENTRE KRISHNAMURTI Y LOS GURÚS



(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



¿Qué diferencias existen entre Jiddu Krishnamurti y los gurús? Investiguémoslo juntos.

Debido al predominio de los autoproclamados gurús en los medios de comunicación —"los autogurús"— existe una contaminación de filosofías espirituales y pseudo-sabiduría tan similar que el buscador confundido e inmaduro corre el riesgo de pensar que todo es lo mismo.

En medio de esta caótica profusión de filosofía desechable, una voz sobresale: la de Jiddu Krishnamurti. Él no era un "autogurú" porque no se autoproclamó maestro de nadie. Y en los siguientes párrafos, señalo algunas características que demuestran las diferencias básicas entre los autogurús y el antigurú Jiddu Krishnamurti:




1. Una historia sin igual

Lo primero que distingue a Krishnamurti de los gurús es su propia historia. Desde su contacto con los teósofos, Krishnamurti fue educado para creer que sería el vehículo de una conciencia superior, al mismo nivel que las manifestadas en Buda o Cristo, a través de un ser conocido como Maitreya.

Le dijeron que había nacido para eso y que estaría preparado para ello. Entonces crearon la "Orden de la Estrella del Oriente", compuesta por miembros de la alta sociedad europea, fundada exclusivamente para apoyar su misión en la Tierra.

Era una poderosa organización con propiedades, castillos y centros en varios países. Sus miles de miembros estaban dispuestos a dar su vida por el nuevo "mesías". Fue quizás el movimiento mesiánico más importante.

Pero las cosas no salieron según lo planeado. Con el paso del tiempo, ese tímido indio se sintió cada vez más molesto y reacio a todo eso, hasta que un hermoso y solemne día, rompió todas las expectativas y decepcionó a quienes intentaron convertirlo en un nuevo culto, una nueva jaula o una muleta.

Krishnamurti pronunció un discurso poderoso y contundente, rechazando el título de mesías y desmantelando la organización creada a su alrededor. Al desmantelar esa organización, se enfrentó a un destino incierto. Muchos preguntaron: ¿qué harás ahora? Él respondió: «Si tan solo una persona está dispuesta a escuchar la verdad, habrá valido la pena».





2. Renuncia a la fama, al dinero y al poder

A diferencia de casi todos los gurús, Krishnamurti renunció a la fama, al dinero y al poder que esa organización le confería. Esta actitud era comparable a la de los grandes maestros de la humanidad. Al abdicar del título de maestro o salvador, Krishnamurti demostró que no era uno más entre muchos.

Lo que los gurús de los medios modernos buscan y desean con tanta desesperación, Krishnamurti lo rechazó por libre elección.

Mientras algunos insisten en presentarse como gurús, Krishnamurti luchó contra toda autoridad espiritual, ya fuera de maestros, organizaciones, libros, incluyendo la suya propia.

Es sorprendente que incluso hoy en día, muchos insisten en equipararlo con los autoproclamados gurús. Si existen similitudes en sus enseñanzas, es porque muchos gurús lo han plagiado.

Si los autogurús son veneno espiritual, Krishnamurti es su antídoto. Por eso es importante enfatizar las diferencias entre Krishnamurti y quienes explotan espiritualmente a otros.

Poner a Krishnamurti al mismo nivel que los gurús me parece incoherente, absurdo e ingenuo. Es como comparar el espejismo de un oasis con un oasis real. Un sueño con una experiencia real. Una realidad virtual con la realidad concreta. Inri Cristo con Jesucristo. Sal con azúcar. En resumen, no es posible compararlos, y mucho menos equipararlos.





3. Origen de sus enseñanzas

Si bien las enseñanzas de los autoproclamados gurús provienen de la lectura de libros, conferencias, videos y las enseñanzas de otros maestros (algunos muy conocidos), en cambio la sabiduría de Krishnamurti era innata.

La mayoría de los gurús reciclan las enseñanzas de otros y las hacen pasar como propias. Algunos viven inmersos en la lectura de libros, pero condenan la lectura para sus alumnos.

Krishnamurti dijo que nunca había leído libros de filosofía ni textos sagrados. Más tarde, en su madurez, llegó a disfrutar de la lectura del Evangelio y novelas policiacas, estas últimas para entretenerse y las primeras para mejorar sus habilidades lingüísticas.

Lo cierto es que muy pocos hablaban como él. Y muchos de los gurús lo citan o usan sus palabras porque les conviene.





4. No quiso seguidores

Una de las cosas que más distingue a Krishnamurti de los gurús, es que mientras Krishnamurti no quería seguidores, en cambio los gurús son ávidos de tener seguidores. Siempre los buscan para fortalecer su red de apoyo. Siempre intentan crear una organización, un movimiento, un templo o algo donde puedan ser venerados y adulados como dioses.

Krishnamurti lo tuvo todo sin ningún esfuerzo, pero renunció a todo por la Verdad. Y la Verdad es que todos deben ser libres. Absolutamente libres. Y no hay libertad en seguir. La libertad comienza por rechazar toda autoridad, sea quien sea, especialmente a los gurús.





5. Un discurso inolvidable

Krishnamurti no reconfortó ni tranquilizó a nadie. Dijo: «Conócete a ti mismo».

No animó a repetir cosas como «YO SOY esto o aquello» porque eso fortalece la autoimportancia del ego. En cambio Krishnamurti guía a la persona a darse cuenta de quién es realmente, no de lo que imagina, sueña o desea ser. Por eso dice: «Observa quién eres. Percibe tus conflictos, deseos y miedos. Descubre qué subyace a tus acciones, qué motiva tus actitudes».

Su enfoque siempre estuvo en hacer que cada uno debe percibir su propia verdad sin ilusiones. Es importante aclarar este punto: cuando el EGO repite mentalmente "YO SOY", surgen la arrogancia, una sensación de poder y la ilusión de control. Si el ego ya se considera "YO SOY", ¿por qué liberarse?

A partir de entonces, el desorden, la arrogancia y la ilusión se instalan en el espíritu del sujeto, generando conflicto y dolor. Krishnamurti no embelleció ni adornó su discurso para impresionar. Él era lo que era. Decía lo importante y lo verdadero, sin otra intención que la propagación de la Verdad. Quizás por eso muchos lo rechazaron y lo rechazan hasta el día de hoy.





6. Énfasis en la autonomía y la independencia

Uno de los puntos centrales de las enseñanzas de Krishnamurti es la insistencia en la importancia de la libertad, la autonomía, la reflexión y la investigación para que cada persona pueda descubrir la verdad por sí misma.

Demostró que no es necesario someterse a nadie para alcanzar lo Eterno. Esto contradecía una importante tradición de la cultura hindú, la del parampará , la sucesión autorizada de gurús.

Krishnamurti revivió, en la época moderna, el espíritu rebelde, autónomo y libre de Buda y Jesús. No se trataba de una rebelión irresponsable e intrascendente, sino de la rebelión de todos aquellos que tuvieron el coraje de desafiar al sistema.

Al igual que Jesús y Buda, Krishnamurti sacudió las creencias dominantes, denunció la falsedad e hipocresía de los "doctores de la ley" y desafió a quienes se proclaman poseedores de la Verdad.





7. Entre el choque y la canción de cuna

Krishnamurti no es solo "uno más" en medio del "guruismo" que impera en la sociedad actual. Es la negación total de todo eso. No vino a calmar el sueño humano, que ya es profundo y pesado.

Su labor es difícil. Es como liberar a alguien de las drogas. Es como despertar a alguien de un sueño profundo. Es como resucitar a alguien moribundo. Un tratamiento de choque. Eso es lo que la humanidad necesita.

Mientras los gurús te adormecen para quitarte tu dinero, tu libertad y tu vida, En cambio  Krishnamurti te grita desde el otro lado que despiertes y no te dejes llevar por el "canto de sirena".

Toda su vida fue un esfuerzo por despertarte, por advertirte contra las ilusiones y los peligros del camino. Por eso no puede confundirse con los "autogurús".

No te dejes engañar. Y no bebas veneno pensando que es jugo. No rechaces lo único que puede liberarte y despertarte: el autoconocimiento y la meditación, que Krishnamurti enseña y señala tan bien.


~ * ~

Que este mensaje sirva de advertencia a todos aquellos que buscan la Luz Verdadera y Eterna. Espero que ya no haya ninguna duda sobre la diferencia entre Krishnamurti y los gurús.

Mientras que los gurús representan el dormir, el soñar, la "soñación despierta", Krishnamurti representa la vigilia, el despertar.

Pero si, después de todo lo dicho, aún piensas que estoy equivocado, siéntete libre. Sigue tu camino. El libre albedrío es tu derecho inviolable.

Pero si por el contrario has comprendido lo dicho, ya no te dejarás engañar por el discurso florido y poético de los gurús. Y así podrás comenzar un nuevo camino.

Si este camino te lleva a la paz, la tranquilidad y la quietud, ten la seguridad de que tu liberación está cerca. Esta libertad no se puede dar ni vender. Está dentro de ti, y el camino para encontrarla es a través de la quietud, el silencio y la atención. Esto es meditación. Y esto es lo que Krishnamurti nos enseñó tan bien.










CHARLES LEADBEATER TENÍA ALGO DE CLARIVIDENCIA YA QUE DESCUBRIÓ A KRISHNAMURTI




En este blog he demostrado que Charles Leadbeater no tenía nada de clarividencia puesto que sus descubrimientos clarividentes han resultados ser tremendamente falsos (ver link).

Sin embargo algunas personas creen que a pesar de esos enormes fallos, Charles Leadbeater si ha de haber tenido algo de clarividencia puesto que él descubrió a Jiddu Krishnamurti y éste se convirtió en un gran guía espiritual.

Pero la realidad es que Leadbeater no descubrió verdaderamente a Krishnamurti como a continuación se los voy a demostrar.


Desde mucho tiempo antes Leadbeater ya tenía la idea de engañar a la gente pretendiendo que pronto iba a venir el nuevo mesías.

Inicialmente Leadbeater quería proclamarse él mismo como el nuevo mesías, pero rápidamente se dio cuenta de que hacer eso no le iba a funcionar porque nadie se lo iba a creer.

El coronel John Murdoch Prentice, sobre este asunto comentó lo siguiente:

« Morton [en una reunión que tuve con él en 1962] me dijo que él estaba profundamente convencido de que Leadbeater había engañado completamente a la Señora Besant con respecto a sus supuestos logros ocultistas, y que él inicialmente tenía la intención de usarla como un medio para que ella lo proclamara [a Leadbeater] como el próximo vehículo de la reencarnación de Cristo ante los teósofos y el mundo entero.

Y esto confirma la historia que me contó Ferdinand T. Brooks en 1913.

Sin embargo, su reputación empañada le hizo imposible a Leadbeater reclamar ese estatus tan exaltado para sí mismo, por lo que él tuvo que buscar un sujeto adecuado a quien él pudiera dominar. »
(cwleadbeater.wordpress.com/2016/06/10/leadbeater-as-vehicle-for-the-world-teacher)


Harold Morton fue uno de los jóvenes discípulos que Leadbeater tuvo en Sídney, luego se volvió un sacerdote católico liberal y secretario general de la Sociedad Teosófica de Adyar. Morton fue convocado por Leadbeater a Perth cuando Leadbeater estaba falleciendo en 1934, y fue la última persona que recibió instrucciones de él antes de su muerte.




Primer candidato

Tal vez haya habido otros antes, pero el primer candidato que conozco que Leadbeater eligió para ser el próximo mesías fue Hubert van Hook (nacido en 1896) quien era el hijo del Dr. Weller van Hook, un cirujano de Chicago que había ayudado a Leadbeater a poder reingresar dentro de la Sociedad Teosófica después de que Leadbeater había tenido que renunciar por el escándalo de perversión que estalló sobre él.

E incluso Leadbeater se llevó al joven Hubert en 1909 a Adyar para "un entrenamiento especial", pero seguramente Leadbeater no quedó satisfecho con la rebeldía que caracteriza a los jóvenes occidentales, y probablemente por eso él decidió remplazar al poco tiempo al joven Hubert por un niño indio más dócil y fácil de controlar.


Esta foto fue tomada en Adyar y pueden ver de derecha a izquierda a Krishnamurti,  Hubert van Hook y Niya (el hermano menor de Krishnamurti).







Segundo candidato

Y es así que en abril de 1909 Leadbeater "descubrió" a Krishnamurti quien en ese entonces tenia 14 años.

Leadbeater le dijo a sus seguidores que había elegido a Krishnamurti porque "ese muchacho tiene el aura más maravillosa que jamás había visto, sin una partícula de egoísmo". (Miller, 1990, p.2)

Pero como se los he demostrado la clarividencia de Leadbeater era nula, y yo sospecho que en realidad Leadbeater eligió a Krishnamurti porque Krishnamurti tenía un rostro agradable y se veía muy inocente como aparece en las fotos que le tomaron en esos años:












Pero lo que Leadbeater no calculó es que Krishnamurti cuando creció querría volverse más independiente, y es así que a finales de 1914 Krishnamurti le envió una carta a Leadbeater que parecía ser una nota de independencia ya que entre otras cosas le dijo: 

« Pienso que ahora ya es tiempo para que tome mis asuntos en mis propias manos. Pienso que podría llevar a cabo mejor las instrucciones del Maestro si no se me forzaran haciéndolas desagradables tal como ha ocurrido por algunos años. . .no se me ha dado ninguna oportunidad para sentir mis propias responsabilidades, y he sido arrastrado como un bebé. No había querido escribir antes acerca de esto porque no deseaba preocupar a la señora Besant, pero pienso que ustedes dos saben ahora cual es mi posición. »
(Mary Lutyens, Candles in the Sun, 1957, p. 77)





Tercer candidato

Poco tiempo después Leadbeater volvió a "descubrir" a un nuevo candidato para mesías en un niño indio de trece años llamado Rajagopal, pero para infortunio de Leadbeater, Krishnamurti ya era muy conocido y su nuevo candidato no prosperó.





CONCLUSIÓN

Ese no es el comportamiento de alguien que descubre candidatos a mesías por medio de su clarividencia, sino de un embaucador que modifica su estrategia cada vez que su proyecto no iba en la dirección que él quería. Y al final Krishnamurti se volvió un gran guía espiritual, pero eso no fue gracias a que Leadbeater lo eligió sino por el contrario fue debido a que Krishnamurti repudió a Leadbeater.






 


LOS TEÓSOFOS QUE ACUSAN A ALICE BAILEY DE SER UNA CHARLATANA






Alice Cleather y Basil Crump

Los primeros fueron los ingleses Alice Leighton Cleather y Basil Woodward Crump. La señora Cleather fue una de las principales discípulas de Blavatsky, y el señor Crump fue el gran amigo y colega de Cleather.

Los dos aparte de teósofos también eran grandes expertos en budismo, e incluso se fueron a vivir a Asia para profundizar más en sus conocimientos.

Pues bien, los dos estando muy molestos por las falsedades que escribió Alice Bailey, ellos publicaron en 1929 un pequeño libro titulado "El Pseudo-Ocultismo de Alice Bailey".

Pueden leer ese libro completo en español:



O pueden leer por separado las tres partes que lo componen con mis comentarios:



Por otra parte, pueden leer las respuestas que dieron Alice Bailey y Basil Crump en la revista "The Occult Review":





Victor Endersby

Los teósofos Victor A. Endersby y su esposa Frances publicaron mensualmente en California la revista "The Theosophical Notes" de 1950 hasta 1978, y en septiembre de 1963 ellos publicaron un análisis sobre Alice Bailey titulado: "Un Estudio de la Escuela Arcana de Alice A. Bailey".



Ese documento está compuesto por dos partes:
 
1) La primera parte es el análisis realizado por Alice Cleather y Basil Crump, más un prólogo y notas adicionales de Victor Endersby.


2) La segunda parte son cuatro artículos escritos por Victor Endersby:







Richard Robb

Richard Robb es el fundador de la librería teosófica más importante del mundo “The Wizards Bookshelf”.

José Ramón Sordo fue el creador de la Fundación Blavatsky y uno de los teósofos que más ha sabido de teosofía.






Otros teósofos







LUT

La Logia Unida de Teósofos ha publicado varios artículos:






 
Cid

Yo no soy teósofo pero si he estudiado mucho la teosofía y en mi blog he publicado numerosos artículos demostrando que Alice Bailey fue una embustera.







CONSTATACIÓN

A mi me impresiona mucho que los seguidores de Alice Bailey sigan creyendo que ella transmitió una nueva porción de la enseñanza de los Maestros transhimaláyicos, cuando quienes han estudiado enormemente esa enseñanza aseguran que eso no es cierto.

Pero es que además cualquiera que se de la pena de hacer un estudio comparativo entre:

-        Lo que enseñó Alice Bailey y El Tibetano.
-        La teosofía original enseñada por Kuthumi, Morya, Blavatsky y William Judge.
-       Y la neo-teosofía enseñada por Charles Leadbeater y Annie Besant.

Se da inmediatamente cuenta que la enseñanza de Alice Bailey casi no tiene nada de la teosofía original y en cambio tiene mucho de la pseudo-teosofía de Leadbeater y Besant, la cual está llena de errores y mentiras.

Y por consiguiente es absolutamente falso que Alice Bailey haya sido la nueva mensajera de los Maestros, y en realidad ella le plagió a Leadbeater y Besant, y pretendió que El Tibetano le dictó telepáticamente para así impresionar a la gente.










KRISHNAMURTI Y EL ESOTERISMO




Jiddu Krishnamurti prácticamente no sabía nada de esoterismo, y no mostró ningún interés por estudiarlo.

No he visto que alguna vez él haya hablado acerca de ocultistas o de disciplinas esotéricas tales como la alquimia, el hermetismo, el rosacrucismo, etc.

Y ni siquiera Krishnamurti se dio la pena de estudiar la enseñanza impartida por sus protectores: Charles Leadbeater y Annie Besant.

El biógrafo Gregory Tillet comentó:
 
« La señora Besant estaba molesta por algunas historias que habían llegado a sus oídos, ya que se decía que después de la reunión del Campamento de la Estrella [en 1927], Krishnamurti había dicho que él nunca había leído un libro teosófico en su vida debido a que no podía entender la jerga en la que estaba escrito. »
(The Elder Brother, p.228)
 


Otra anécdota en este sentido la relató el profesor P. Krishna quien fue Rector del Centro de Educación Rajghat de la Fundación Krishnamurti en la India, y él contó un diálogo que Krishnamurti tuvo con un amigo sobre la educación que él recibió por parte de Leadbeater y Besant.
 
« Un hombre en una ocasión le dijo a Krishnamurti que él era muy afortunado de haber sido criado en la Sociedad Teosófica por grandes instructores como Charles Leadbeater y Annie Besant, a lo cual Krishnamurti le respondió:
 
-      “Sí, fui muy afortunado de tener maestros como ellos.”
 
Entonces el hombre le dijo:
 
-      “Nosotros no tenemos tanta suerte ya que estamos pasando por instituciones ordinarias. ¿Cómo podremos entonces encontrarnos con la verdad?”
 
A lo que Krishnamurti le respondió:
 
-      “Señor, tuve suerte porque lo que me dijeron me entró por un oído y me salió por el otro.”
»
(Theosophist de mayo de 1997.)
 
 

Y si Krishnamurti no tuvo las ganas de hacer el esfuerzo para intentar comprender la neo-teosofía de Leadbeater y Besant, entonces menos disposición él iba a tener para estudiar la teosofía genuina y las antiguas enseñanzas esotéricas que son mucho más difíciles de abordar.

Lo cual por un lado fue algo bueno para él ya que así no tuvo que lidiar con el montón de errores, malas explicaciones, falsedades y descomunal charlatanismo que hay en la mayoría de las "enseñanzas esotéricas".

Pero por el otro lado él se perdió las verdaderas enseñanzas esotéricas que yo considero que si son muy valiosas.

Y el resultado de esto fue que Krishnamurti dice muchas cosas incorrectas cuando él habla de temas relacionados con el esoterismo.