CARTAS DE KRISHNAMURTI A ANNIE BESANT


(Aquí les voy a compilar las cartas que vaya encontrando que Jiddu Krishnamurti le envió a Annie Besant.)



CARTA DE 1910

Nota

Leadbeater conoció a Krishnamurti en abril de 1909, cuando Krishnamurti tenía 14 años, y Leadbeater declaró que ese muchacho tenía el potencial de ser el próximo vehículo del Señor Cristo-Maitreya (un personaje ficticio inventado por Leadbeater, quien supuestamente era el Jefe de todos los Maestro, el Instructor del Mundo, y el Maestro de los humanos y de los ángeles). Y que por consiguiente Krishnamurti tenía que ser entrenado para ese propósito.

Annie Besant en ese entonces se encontraba de gira por los Estados Unidos y ella regresó a la India a inicios de 1910, pero Leadbeater le fue informando de los avances que Krishnamurti iba teniendo, y el propio Krishnamurti supuestamente le envió la siguiente carta que a continuación les muestro el facsímil:




Texto

« Adyar, 3 de enero de 1910

Mi querida madre:

Fue muy hermoso cuando [el señor Leadbeater y yo, astralmente] fuimos a la casa de nuestro Maestro [Kuthumi]. Lo encontramos a él, al Maestro Morya y al Maestro Djwal Khul allá conversando con mucha amabilidad.

Todos nos postramos, y el maestro me atrajo hacia sus rodillas y me preguntó si me olvidaría por completo de mí mismo y nunca tendría un solo pensamiento egoísta, sino que solo pensaría en cómo ayudar al mundo. Le dije que sí, que solo quería estar con él algún día.

Entonces él me besó y me pasó la mano por encima, y ​​sentí que de alguna manera yo era parte de él, y me sentí muy diferente y muy feliz, y he tenido esa sensación desde entonces.

Entonces los tres me bendijeron y nos marchamos. Pero a la mañana siguiente, en el Santuario, cuando le di las gracias de nuevo, sentí sus manos presionando con fuerza mi cabeza, como en la noche.

Ya he recorrido 408 kilómetros [astralmente] y disfruto mucho de los recorridos.

¿Cuándo volverás con nosotros?

Te envío mucho cariño, muchas veces al día.

Tu querido hijo.
Krishna. »



Observaciones

Leadbeater se volvió un discípulo en aprobación del maestro Kuthumi pero él fracasó, sin embargo prefirió pretender ante los demás que él había tenido éxito y se había vuelto un discípulo avanzado.

Posteriormente, cuando Annie Besant se volvió la presidenta de la Sociedad Teosófica, Leadbeater la convenció de que Krishnamurti iba a ser el próximo mesías.

Y para lograr eso, entre otras cosas, Leadbeater le envió a Besant esta carta supuestamente de Krishnamurti, pero claramente se nota que quien la redactó fue Leadbeater, y en esa carta él dice un montón de mentiras debido a que Leadbeater, al fracasar, había perdido su contacto con los maestros transhimaláyicos.

Y esto les muestra lo tremendamente ingenua que era Annie Besant, quien se creía todas las falsedades que Leadbeater le decía.







CARTA DE 1922

Nota

En esta carta Krishnamurti le cuenta a Annie Besant las experiencias que él había tenido en los últimos días, y los eventos mencionados sucedieron cuando Krishnamurti tenía 27 años y vivía en Ojai, California con su hermano menor Nitya y su amiga Hermelind.



Texto

« El 17 de agosto sentí un dolor agudo en la nuca y tuve que reducir mi meditación a quince minutos. El dolor, en lugar de aliviarse como esperaba, empeoró. El clímax llegó el 19. No podía pensar ni hacer nada, y mis amigos me obligaron a retirarme a la cama. Entonces quedé casi inconsciente, aunque era muy consciente de lo que sucedía a mi alrededor.

Este dolor volvía en mí alrededor del mediodía todos los días. Ese primer día, mientras me encontraba en ese estado y más consciente de lo que me rodeaba, tuve la primera experiencia extraordinaria.

Había un hombre arreglando el camino; ese hombre era yo mismo; el pico que sostenía era yo mismo; la piedra que estaba rompiendo era parte de mí; podía sentir la delicada hoja de vidrio. Los pájaros, el polvo y el ruido eran parte de mí. Justo en ese momento un coche se alejó de mí, y yo sentí que me estaba alejando de mí mismo.

Estaba en todo, o mejor dicho, todo estaba en mí, lo inanimado y lo animado, la montaña, el gusano y todo lo que respiraba. Permanecí en ese feliz estado todo el día. No podía comer nada, y de nuevo, alrededor de las seis, comencé a perder mi cuerpo físico, y naturalmente, el elemental físico hizo lo que quiso; estuve semiconsciente durante el día.

No hubo nada durante todo el día, y no podía soportar demasiada gente en la habitación. Podía sentirlos de una manera bastante curiosa y sus vibraciones me ponían los nervios de punta. Esa noche, alrededor de las seis, me sentí peor que nunca. No quería que nadie estuviera cerca ni que nadie me tocara. Me sentía extremadamente cansado y débil. Creo que lloraba de puro agotamiento y falta de control físico. Tenía la cabeza bastante mal y sentía como si me estuvieran clavando muchas agujas.

Mientras estaba en ese estado, sentí que la cama en la que yacía, igual que el día anterior, estaba sucia y mugrienta más allá de lo imaginable, y no podía acostarme en ella. De repente, me encontré sentado en el suelo, y Nitya y Rosalind cuando me vieron me pidieron que me metiera en la cama.

Yo les pedí que no me tocaran y grité que la cama no estaba limpia. Continué así un rato hasta que finalmente salí a la terraza y me senté unos momentos, exhausto, y me tranquilicé un poco. Empecé a recobrar el sentido y finalmente el Sr. Warrington [quien en ese entonces era el Secretario General de la Sociedad Teosófica en los Estados Unidos] me pidió que me acercara al pimentero que está cerca de la casa.

Allí me senté con las piernas cruzadas en postura de meditación, y mientras permanecí así un rato, sentí que me desbordaba. Me vi sentado, con las delicadas y tiernas hojas del pimentero sobre mí. Estaba mirando hacia el este.

Frente a mí estaba mi cuerpo y sobre mi cabeza vi la Estrella brillante y clara. Entonces pude sentir la vibración del Señor Buda; contemplé al Señor Maitreya y al Maestro Kuthumi. Me sentí tan feliz, tranquilo y en paz.

Aún podía ver mi cuerpo, flotando, y dentro de mí se sentía la calma del fondo de un lago profundo e insondable. Y al igual que ese lago, yo sentía mi cuerpo físico como un lago insondable. Y al igual que ese lago, yo sentía que mi cuerpo físico, con su mente y emociones, y aunque podía agitarse en la superficie, pero nada, nada, podía perturbar la calma de mi alma.

La presencia del Ser poderoso estuvo conmigo por un tiempo y luego desapareció. Yo me sentí sumamente feliz por haberlo visto. Nada volvería a ser igual. Bebí de las aguas cristalinas y puras de la fuente de la vida y mi alma se apaciguó. Nunca más podría tener sed, nunca más podría estar en la oscuridad absoluta.

He visto la Luz. He tocado la compasión que sana toda pena y sufrimiento; no es para mí, sino para el mundo. He estado en la cima de la montaña y he contemplado a los Seres poderosos. Nunca más puedo estar en la oscuridad absoluta; he visto la Luz gloriosa y sanadora.

La fuente de la Verdad me ha sido revelada y la oscuridad se ha disipado. El amor en toda su gloria ha embriagado mi corazón; mi corazón jamás podrá cerrarse. He bebido de la fuente de la alegría y la Belleza eterna. ¡Estoy embriagado de Dios! »


Esta carta se encuentra en los archivos de la Sociedad Teosófica de Adyar, fue publicada en el capítulo 4 del libro de Pupul Jayakar titulado "J. Krishnamurti - Una Biografía" (1986), y posteriormente en el capítulo 18 del libro de Mary Lutyens titulado "Krishnamurti - Los Años de Despertar" (1895).



Observaciones

En su carta Krishnamurti relató (en una mezcla de lo que imaginó ya que el Señor Maitreya no existe y lo que realmente vivió) la experiencia que él tuvo al despertarse en cierta medida a la realidad divina.

Yo sospecho que los maestros para tratar de que la Sociedad Teosófica de Adyar no se convirtiera una secta adventista por las manipulaciones que había hecho Leadbeater, ellos impulsaron la iluminación espiritual de Krishnamurti para que así al menos él tuviera una visión más clara de la espiritualidad.

Y ese plan de los maestros funcionó ya que posteriormente Krishnamurti rechazó completamente el culto y las fantasías que Leadbeater había creado, pero desafortunadamente Krishnamurti al no haber nunca conocido a los verdaderos maestros, él también rechazó la idea de que los auténticos maestros puedan ayudar a la humanidad para acceder a la Verdad.










CHARLES LEADBEATER SECUESTRÓ A JINARAJADASA CUANDO ÉSTE ERA UN MUCHACHO


(Detalle de la foto grupal que se tomó en la reunión que tuvieron los budistas de Ceilán con el coronel Olcott en 1889; parado en medio está Leadbeater y el muchacho a lado es Jiranarajadasa.)



Entre 1886 y 1889 Leadbeater pasó varios años viviendo en condiciones primitivas, de aislamiento y de incomodidad en Ceilán.

En 1889, tras descubrir a un joven cingalés llamado Curuppumullage Jinarajadasa, a quien posteriormente afirmó que era la reencarnación de su hermano Gerald (quien en realidad nunca existió), Leadbeater escribió a Sinnett afirmando que los Maestros habían ordenado que el niño debía ser educado en Inglaterra.

Leadbeater persuadió al niño, en parte mediante técnicas espiritistas, de que su karma y el Maestro Kuthumi le exigían viajar a Inglaterra para su educación, pero los padres del niño se negaron a permitirlo.

Por lo tanto, Leadbeater planeó secuestrarlo, dado que el niño tenía solo 14 años y estaba bajo el control de sus padres.

Leadbeater acordó con el capitán de una goleta en el puerto de Colombo que Jinarajadasa nadaría hasta su embarcación, donde lo recogerían y lo ocultarían a bordo hasta que el barco zarpara hacia Inglaterra vía Cabo de la Mancha, y luego Leadbeater se encontraría con su nuevo alumno en el Canal de la Mancha.

Jinarajadasa planeaba hacerlo todo con tanto sigilo que no pudiera ser rastreado, así que empacó una maleta con algunas de sus pertenencias, partió hacia el barco. Dejó su maleta con un marinero, al que convencieron de subirla a bordo, y nadó hasta el bote que lo llevaría a la goleta. A bordo, se ocultó en el camarote del capitán, donde permaneció más de treinta y seis horas.

Como era de esperar, los padres de Jinarajadasa se alarmaron al ver que su hijo no regresaba a casa. Buscaron al niño, y su padre, sospechando que Leadbeater estaba involucrado de alguna manera en la desaparición de su hijo, lo amenazó con un revólver, exigiendo saber el paradero de Jinarajadasa.

Sin embargo, después de treinta y seis horas, la familia decidió que si les devolvían al niño, le permitirían ir a Inglaterra con Leadbeater "con su aprobación formal". Leadbeater llevó al niño de vuelta con sus padres y tras recibir su aprobación, partió con él hacia Inglaterra el 28 de noviembre de 1889.

La historia es rocambolesca y en una entrevista con Arthur Nethercot, Jinarajadasa “la negó rotundamente una y otra vez corroborando su inverosimilitud”. (Nethercot, 1961:341)

Sin embargo, Anagarika Dharmapala, el reconocido reformador budista que trabajaba con los teósofos en Ceilán por aquel entonces, conocía la historia y se la contó a BP Wadia, quien fue un pionero teosófico en la India y quien se la contó a Nethercot en 1957.

Jinarajadasa debe haber “revisado” su memoria porque en 1952 escribió el libro “Los siete velos sobre la conciencia” publicado por The Theosophical Publishing House, Adyar, en 1952, en donde en las páginas 72 a 76 relata esta historia, como se describe arriba.

Véase también el libro "Las primeras cuatro vidas de Annie Besant" de Arthur Nethercot, publiado por Rupert Hart-Davis, Londres, 1961, pags. 340-341.


(Fuente: https://cwleadbeater.wordpress.com/2016/04/24/the-abduction-of-jinarajadasa/)










ALEISTER CROWLEY EXAMINADO POR LOS ARCHIVOS AETHER



El canal de esoterismo en youtube 'Archivos Aether' publicó los siguientes videos donde habla acerca de Aleister Crowley:



1) Aleister Crowley y su Libro de la Ley.








2) El sistema del Thelema (elaborado por Crowley) y sus aberrante visiones "iniciáticas".








3) Criticas al ritual de la rosacruz en la versión del Thelema.








4) Magia desde el Thelema, conversación con Lucio Márquez.

Primera parte






Segunda parte








5) Los 72 demonios de la Goetia (un grimorio medieval) son partes del cerebro humano, Aleister Crowley y la neuropsicología.

Primera parte






Segunda parte








6) Los errores de Crowley, conversación con un elevado Iniciado de la OTO.

Primera parte






Segunda parte






Tercera parte






Cuarta parte








7) En este video se relata el tenso momento que Fritz Peters narra en su libro "Recordando a Gurjieff" donde Aleister Crowley habría viajado al Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre instalado en Fontainebleau, para conocer a Gurjieff. Y Gurdjieff habría mostrado su molestia y lo habría echado violentamente de su instituto.








8) Origen sobre el Tarot de Toth (el cual fue elaborado por Aleister Crowley).






9) La verdad del Tarot de Toth revelada.













¿EYACULAR O NO EYACULAR?




Para la mayoría de los hombres lo preferible es que eyaculen, sin caer en excesos.
¿Y qué es eyacular excesivamente?

Eso depende de cada individuo ya que no es lo mismo un adolescente que se encuentra con sus hormonas en plena efervescencia, que un anciano que ya sufrió la andropausia; como tampoco es lo mismo un hombre que se encuentra sano, que un hombre que se encuentra enfermo, etc.

De manera general, eyacular en exceso es cuando esa actividad te debilita demasiado. Entonces es a cada individuo de observarse y buscar un equilibrio.


Ahora bien, algunos instructores enseñan que si dejas de eyacular vas a tener más energía, y considero que ellos tienen razón. Pero para hacer eso adecuadamente se requiere tener disciplina.

Si has trascendido el deseo sexual y ya no sientes la ansiedad por tener una actividad sexual, pues entonces es muy fácil dejar de eyacular, pero solo unos pocos hombres se encuentran en esa situación.

Para los otros hombres que siguen con el deseo sexual prendido pero quieren preservar su energía sexual, ellos pueden seguir teniendo una actividad sexual pero a parte de aprender a retener la eyaculación, ellos deben primero abrir sus principales canales energéticos:



Y luego tienen que hacer todo un trabajo de manejo de la energía sexual.

Después de haber tenido el orgasmo sin eyacular (lo cual es bastante difícil y usualmente solo se logra parcialmente) tienen que por medio de la respiración, la voluntad, la imaginación y contrayendo sus músculos, hacer circular la energía sexual que se generó en los testículos a través de la orbita macrocósmica:



Primero van a ascender la energía sexual por la columna vertebral hasta subirla al cerebro, y luego manteniendo la lengua en el paladar, van a bajar la energía sexual por en frente de la cara, el cuello y el pecho hasta que llegue al vientre, y ahí la van a introducir dentro de los intestinos.

Es muy importante que la depositen en ese lugar (que los taoístas llaman el Dan-Tien bajo) porque ese lugar es apto para guardar la energía y que el cuerpo la vaya tomando según la vaya necesitando.

En este otro artículo les detallo más esta técnica (ver link).


Si ustedes solo evitan eyacular pero no hacen todo este trabajo que les acabo de indicar, entonces la energía sexual se va a quedar en la zona genital donde va a estancarse, congestionarse y deteriorarse. y eso con el tiempo va a provocar tensiones emocionales, desequilibrios psicológicos, padecimientos y en el peor de los casos incluso cáncer.

Y tampoco es bueno que solo suban la energía hasta la cabeza porque eso les va a ocasionar terribles jaquecas.

Y aunque la energía sexual se podría trasladar directamente de la zona pélvica al Dan-Tien bajo sin hacerla circular por toda la orbita macrocósmica, pero si ustedes no tienen abierto aunque sea ese canal energético, entonces la energía no va a poder circular y no la van a poder aprovechar.


Algunas enseñanzas dizque esotéricas como por ejemplo el gnosticismo samaeliano, el rosacrucismo de Krumm-Heller, o la magia de la OTO y de la Golden Dawn, dicen que con solo recitar unos mantras ya se espiritualiza la energía sexual, pero eso es falso.

Para comenzar dudo mucho que esos mantras realmente sean eficaces. Y en segundo lugar, para poder espiritualizar la energía sexual de esa manera se requiere llevar una vida muy santa, lo cual muy pocos hombres actualmente logran efectuar.

Los maestros taoístas (que son los que más saben sobre este asunto) tienen técnicas para transmutar la energía sexual en energía espiritual, pero hacer eso es todavía más laborioso que trasladar la energía sexual de los testículos al vientre.

Y aún suponiendo que esos mantras sirvieran realmente para hacer ascender la energía sexual, si vuestros canales energéticos están obstruidos, entonces ustedes no van a poder elevar la energía sexual por mucho que recitéis esos mantras.

Para darles una analogía, es como si ustedes estuvieran en una carretera que está obstruida por rocas, pues bien por mucho que ustedes pisen el acelerador de vuestro coche, los obstáculos impedirán a vuestro vehículo de avanzar.

Y de la misma forma, por mucho que ustedes recitéis oraciones, mantras, encantamientos o lo que sea para elevar la energía sexual, si vuestros canales energéticos están sucios y obstruidos, pues entonces la energía sexual no se moverá.

Y es por eso que les digo que es tan importante primero abrir vuestros canales energéticos, pero esa información esas escuelas pseudo-esotéricas no la enseñan. Así que por vuestro bien, no le crean a esas organizaciones.

Para preservar la energía sexual, la técnica taoísta es lo mejor que he encontrado, pero es importante hacer todo ese trabajo energético que les mencioné arriba, y si no lo van a hacer con dedicación y esmero, entonces es mejor que sigan eyaculando.


Médicamente los doctores no recomiendan forzar la retención de la eyaculación por los efectos secundarios físicos y psicológicos negativos que eso provoca, tales como: tensión de los genitales, frustración, ansiedad, inflamación.

Yo estuve durante muchos años reteniendo mi eyaculación y si no aprenden a lograr el orgasmo sin eyacular, entonces efectivamente si se producen esos efectos negativos.

Pero si llevan a cabo el método taoísta ya no hay esos efectos, excepto con la próstata que con el tiempo si se me estuvo inflando, pero después de tomar hierbas medicinales para curar la prostatitis, ya resolví ese problema.











¿CÓMO LIBERARTE DE LAS CRISIS REPETITIVAS?


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)


¿Qué son las crisis?
 
Son situaciones disruptivas que desencadenan cambios. Son decisivas para producir transformaciones necesarias para la expansión de la vida. Ciertas situaciones críticas son tan dolorosas que dejan profundas huellas en nuestra psique, e incluso en el cuerpo. Enfermedades físicas y psicológicas como el estrés, la hipertensión, la depresión y los trastornos mentales y del comportamiento son algunos ejemplos de las huellas que dejan las crisis.

Algunas crisis son temporales, otras se repiten constantemente en una especie de "eterno retorno", y aunque el escenario y los personajes cambian pero el guion básico es esencialmente el mismo.

Es difícil entender cómo los mismos problemas insisten en volver, por mucho que intentemos evitarlos. ¿ Quién no ha tenido alguna vez una sensación de "déjà vu", como si dijera: "Ya he vivido esto antes"? La sensación es la de estar atrapado en una especie de  bucle temporal.

La pregunta es: ¿cómo liberarse de este círculo vicioso?



El comienzo de la liberación

Reconocer nuestra propia parte de culpa en la cadena de crisis es el comienzo de la liberación. Comprender el proceso de escape también es crucial. Escapar a través de iglesias, drogas, fútbol, ​​relaciones, estudios, trabajo, sexo o cualquier otra actividad superficial no evita la reaparición de estas pesadillas recurrentes.

Los cambios superficiales no abordan la raíz del problema y por lo tanto reaparecen. Es necesario extraer las raíces del problema para que no vuelva a crecer. ¿Pero dónde están estas raíces? ¿Cómo exterminarlas para que no vuelvan a brotar?




Primer paso: aceptar la culpa

Al admitir que las raíces están en uno mismo, comienza un serio trabajo de liberación. Pero admitirlo no es fácil. El dolor que causa percibir la verdad sobre nosotros mismos es muy fuerte, en algunos casos, insoportable.

Mirarse a uno mismo, ver los propios errores y fracasos, es un verdadero golpe para nuestro orgullo. Esto puede ser angustioso, especialmente para quienes se idealizan demasiado. Sin embargo, lo cierto es que la situación crítica la crean las actitudes, pensamientos y sentimientos arraigados en el pasado.

Se necesita valentía para admitir que todo lo que está sucediendo —todas las crisis y sus repeticiones— es el resultado de nuestras propias ilusiones y fracasos pasados.




Segundo paso: desarraigando las raíces

Tras el primer paso viene el segundo: erradicar las causas profundas de las crisis. Ahora bien, ¿puede esto hacerse mediante alguna acción directa de la voluntad? ¿O existe otra posibilidad? ¿Existe alguna acción que no se origine en el ego, el centro que causa todos los problemas?

Esta acción no es algo que uno hace, sino que surge de la percepción de la verdad sobre uno mismo, sin condenación ni juicio de ningún tipo. Es en este momento que uno debe ser muy cuidadoso. Uno debe verse como uno es realmente y no como la imagen idealizada que nosotros mismos creamos, porque si ya nos vemos como seres perfectos, completos y acabados, no hay posibilidad de cambio ni transformación.

¿Qué somos realmente?

Ego, tristeza, desilusión, sufrimiento, esperanzas, condicionamiento, memoria, vacío, deseo, conflictos, etc. Y a partir de este pequeño conjunto de fragmentos, nos identificamos con algo superior a nosotros mismos: Dios, Luz, etc. Pero cuando el ego se identifica con algo superior a sí mismo, el resultado final es sufrimiento y decepción.

Debemos ver la realidad de quiénes somos, no a través del filtro del ego, de las palabras, del pensamiento, sino más bien silenciando estas cosas.




Tercer paso: la verdad te hace libre

Enfrentar la verdad transforma y libera. Quizás, en nuestra esencia, seamos luz, amor, paz, etc. Pero eso no es lo que importa en este asunto. Es necesario que cada persona se vea como es en el presente, no como una posibilidad.

¿Y qué somos actualmente?

Somos un movimiento de fuerzas en perpetuo conflicto y contradicción. Una maraña de energías desconectadas e impersonales que buscan la supremacía, la continuidad y la felicidad permanente. Un montón de basura, metales comunes que se cuidan como si fueran oro. Quizás haya oro debajo de tanta basura, pero eso es solo una posibilidad.

Mientras una persona no confronte su propia verdad interior, la Matrix de la ilusión continuará dominándola y esclavizándola. De ahí la importancia de ser consciente de los propios movimientos y de la realidad interior directamente, sin intermediarios.




Cuarto paso: el autoconocimiento no es un proceso dual

Comprender que el autoconocimiento no es un proceso de análisis dual constituye el cuarto paso. Desafortunadamente pocas personas comprenden qué es el autoconocimiento. Muchos creen que se trata de encontrar defectos, juzgarlos, admitirlos y luchar contra ellos; pero nada más lejos de la realidad.

El análisis parte del ego, ¿y cómo podría el ego analizarse a sí mismo? No puede.

La libertad no reside en el autoanálisis (el proceso dual de ego-observador x ego-objeto observado). Tampoco en la búsqueda ansiosa de autoconciencia, alerta o recuerdo de sí.

La razón es muy simple: si hay esfuerzo, expectativa o deseo, el resultado será frustrante porque el ego no puede detenerse. El deseo no puede detenerse a sí mismo, a través del deseo. Estas son señales claras de que el ego ha "contaminado" el proceso de autoconocimiento.

En el verdadero autoconocimiento no hay dualidad. Esta es una paradoja difícil de comprender. En otras palabras: el estado de percepción/observación/autoconocimiento solo se alcanza mediante el no esfuerzo y la no dualidad.

Si alguien desea despertar sus poderes latentes, debe entrar en la dimensión de la unidad, donde no existe el yo que busca (o sea el observador), ni el deseo (que es el anhelo de observación), ni el objeto de la búsqueda (que es la transformación). Simplemente hay que observar, percibir y tomar consciencia.




Quinto paso: ¡Sólo tenlo en cuenta!

Simplemente observar, sin hacer nada. Percibimos el mundo que nos rodea a través de la "cortina" del ego. Y este ego es como un espejo distorsionado que nos impide ver la realidad tal como es.

Esta verdad es lo que eres ahora, no lo que serás en el futuro. Evita idealizaciones y proyecciones. Este es el verdadero autoconocimiento. Mírate. Mirarte es tomar consciencia de tus pensamientos, deseos, emociones, sentimientos, reacciones y actitudes ante los desafíos y circunstancias reales.

Pero si al principio te resulta difícil, no dejes que la ansiedad te domine; el deseo, la expectativa de alcanzar este estado, o incluso prolongarlo, crea un nuevo problema. Por lo tanto, no te esfuerces, no lo anheles. Deja que este estado "venga" de forma natural, que se establezca.

Pero haz tu parte: cada vez que lo recuerdes, sumérgete en él. Evita analizar, criticar o juzgar lo que percibes en ti mismo, sea lo que sea. Tales actitudes solo fortalecen el ego, impidiendo su debilitamiento y la transformación del centro. 




El sexto paso: la consciencia trae liberación

Pero la consciencia pasiva, no la consciencia activa. Si lo prefieres, puedes reservar un tiempo cada día para entrar en este estado. Pero no te atasques con horarios ni rutinas. Sin embargo, si lo deseas, puedes reservar un tiempo cada día —por la mañana al despertar, por la noche antes de dormir— para "VER".
Recuerda: en este estado, no hay actor, entidad ni ego. Solo hay una "conciencia pasiva" de lo percibido. Pero no debe considerarse un estado de pasividad mórbida. No lo es. Hay mucha acción en la observación silenciosa; simplemente, el cerebro no la percibe. Krishnamurti dijo: "El observador es lo observado".

A partir de ahí, comienza un movimiento sutil y misterioso, más allá de la acción del ego. Este "movimiento" activa las poderosas energías inherentes al ser humano, que están fuera del campo de acción del ego, del pensamiento.

Solo la conciencia pasiva genera el poder capaz de debilitar y superar las actitudes recurrentes, mecánicas y condicionadas del ego, responsables de las crisis repetitivas. Al establecer un cambio en el centro controlado, las cosas cambian. Y las crisis cumplirán su verdadera función: desencadenar cambios profundos en el individuo, impulsándolo a evolucionar, crecer y expandirse en su viaje hacia el infinito.