Novedad: pueden descargar todo el blog hasta 2018 (aquí)

LOS RETRATOS DEL MAESTRO MORYA





LOS RETRATOS GENUINOS


1) El primer retrato conocido del maestro Morya.

Blavatsky cuenta en su diario que este retrato fue realizado el 11 de febrero de 1878 por el señor Harrisse cuando él fue a visitarla a su departamento cuando ella vivía en Nueva York (ver Collected Writtings I, p.407).

Y sobre este suceso, el coronel Olcott narró en su diario lo siguiente:


« El Sr. Harrisse, nuestro amigo francés, era medio artista y una noche cuando la conversación giró en torno a la India y a la valentía de los Rajput, Blavatsky me dijo en susurros que ella trataría que él dibujara un retrato del maestro Morya si yo proporcionaba los materiales.

No teniendo esos materiales en la casa, fui a la tienda más cercana a comprar una hoja de papel adecuado y lápices. Entonces el dependiente envolvió el paquete, me lo dio a través del mostrador, tomo la moneda de medio dólar que le di, y me fui de la tienda.

Al llegar al departamento desenrollé el envoltorio y al estar terminando de hacerlo, ¡dos monedas de un cuarto de dólar en plata cayeron al piso!

Al parecer, el Maestro quería darme su retrato sin que me costara a mí.

Luego Blavatsky le pidió a Harrisse que dibujara la cabeza de un jefe hindú tal como él la concebiría. Él dijo que no tenía una idea clara para hacerlo y quería dibujar otra cosa, pero para gratificar mi esfuerzo se puso a dibujar la cabeza de un hindú.

Blavatsky me hizo señas para que me mantuviera callado al otro lado de la habitación y ella misma se sentó cerca del artista fumando tranquilamente.

De tiempo en tiempo, ella caminaba suavemente por detrás de él para ver el avance del trabajo, pero no habló hasta que el trabajo estuvo terminado, digamos como una hora después.

Muy contento y agradecido lo recibí, lo enmarqué y lo colgué en mi pequeña habitación. Pero algo extraño sucedió después de que le dimos una última mirada a la imagen, ya que mientras yo me encontraba frente al artista, y mientras Blavatsky tomaba en sus manos el dibujo y me lo entregaba, de repente apareció en el papel la firma criptográfica de mi Maestro, colocando por así decirlo, su “huella” y mejorando en gran medida el valor de su regalo.

Sin embargo, en ese entonces yo no sabía si el esbozo que había dibujado el señor Harrisse se parecía o no al maestro Morya, ya que yo todavía no lo había visto en persona.

Y cuando lo hice más tarde, me pareció una verdadera semejanza, y además el maestro me regaló el turbante que el artista aficionado había dibujado en la imagen para cubrirse la cabeza.

Aquí hubo un caso genuino de transferencia de pensamiento, la transferencia de la semejanza de una persona ausente a la conciencia cerebral del artista.

¿Fue por medio del pensamiento de H.P. Blavatsky?

Yo pienso que si»
(Viejas Hojas de un Diario, Vol. I, p.370-372)




Este dibujo se encuentra actualmente en los archivos de Adyar, y sobre este retrato el teósofo Jirah Dewey Buck señaló lo siguiente:

« El señor William Judge me dijo que él estuvo presente en el departamento de Blavatsky cuando el artista dibujó esta imagen en un pedazo de papel de manila, bajo la mirada telepática de ella; transmitiendo así a la visión del artista, la imagen que ella tenía en su propia mente»
(Modern World Movements, 1913, p.141)





2) Se sabe que el maestro Morya le dio su retrato a su discípulo S. Ramabadra Ramaswamier porque después de su muerte en 1893, el hijo de Ramaswamier (K.R. Sitaraman) publicó en 1894 en Madrás, un folleto titulado “Isis todavía más Develada”, en donde aparece la siguiente imagen:




Y en ese folleto al pie del retrato aparece el siguiente texto:


MAHATMA “M …………………….......” (MORYA)
De un dibujo presentado a mi padre.

En el retrato original está escrito:

"A Rama B. Yogi, mi fiel ~~~~~ (la palabra es indescifrable) en conmemoración del evento del 5, 6 y 7 de octubre de 1882, en las selvas de Sikkim."


No se sabe qué ha sido del dibujo original, y la forma en que se produjo. Pero es interesante observar que el retrato que el maestro Morya le regaló a su discípulo Ramaswamier es muy parecido al retrato que realizó el señor Harrisse tres años antes en Nueva York.

Y las pericias por las que pasó el brahmán Ramaswamier para encontrarse con el maestro Morya, las relato en este otro capítulo (ver link).





3) Posteriormente, cuando el Cuartel General de la Sociedad Teosófica se instaló en la ciudad de Adyar, en Madrás, varios testigos mencionaron que en “el cuarto oscuro” que servía para la materialización de las cartas enviadas y recibidas por los Maestros, dentro de un armario se encontraban los retratos de Kuthumi y Morya.



Y tampoco se sabe qué fue de esos retratos.





4) En junio de 1884, el pintor alemán Hermann Schmiechen pintó estos dos retratos de Kuthumi y Morya.



Estos son los retratos más conocidos y la historia de cómo se elaboraron esas pinturas, la relato en este otro capítulo (ver link).







LOS RETRATO FALSOS


Las pintoras Isabel Varley, Florence Fuller y Theodora Mary Hand St. John (todas ellas seguidoras de Leadbeater) pretendieron haber tenido encuentros con los maestros y pintaron retratos de ellos, pero estos retratos casi no se han hecho públicos y en lo personal considero que sus aseveraciones solo fueron inventos.


En 1932, un escritor llamado David Anrias publicó un libro titulado “A través de los ojos de los Maestros, meditaciones y retratos” en donde él pretendió que de manera psíquica, los maestros le habían imprimido mentalmente sus retratos en su cabeza y le habían dado el permiso para que él mostrara esos retratos al mundo.

Pero el detalle es que el rostro que David Anrias dibujó del maestro Morya se parece poco con los auténticos retratos que les puse arriba.



Y los “metafísicos” en base a esos dos retratos (el pintado por Hermann Schmiechen y el dibujado por David Anrias) se han puesto a elaborar nuevos retratos de Morya cada vez más estrafalarios.

Y a continuación les pongo algunos ejemplos de ello:


Aquí parece a Kaliman




Aquí parece a un califa




Y aquí hasta el pusieron el "cetro de poder"







LOS RETRATOS DEL MAESTRO KUTHUMI





LOS RETRATOS GENUINOS

Existen pocos retratos genuinos del maestro Kuthumi ya que solo se conocen tres fotos y una pintura.



1) La foto que posiblemente sea la más antigua es esta en donde el maestro Kuthumi aparece retratado de frente:



Y probablemente esta sea la foto a la que Kuthumi se refirió cuando él le escribió al señor Sinnett lo siguiente:

« ¿Y de dónde te salió el deseo de querer tener mi retrato?

En toda mi vida no me he hecho más que uno; un pobre ferrotipo producido en los días del “Gaudeamus” [de su época universitaria en Europa] y creado por una artista viajera (supongo que emparentada con alguna de las bellezas del salón de la cervecería de Múnich que has entrevistado últimamente) y de cuyas manos tuve que rescatarlo.

El ferrotipo está ahí, pero la imagen misma se ha desvanecido: la nariz se descascaró y uno de los ojos se desvaneció. No tengo ningún otro que pueda ofrecerte por el momento y no me atrevo a prometer darte uno porque nunca quebranto mi palabra. No obstante, podría intentar algún día conseguirte uno»
(CM49, p.285-286)




2) Por otra parte, se menciona que en la entrada del centro de operaciones de la Sociedad Teosófica, cuando esta se encontraba inicialmente instalada en Bombay, existía un cuadro con un esbozo del rostro del maestro Kuthumi, el cual era visible para los que llegaban al Cuartel General.

Y sobre este asunto el investigador Sven Eek escribió:

« Damodar Mavalankar narró que fue un momento dramático cuando él entró por primera vez en julio de 1879 en el Cuartel General en Bombay y vio el cuadro del hombre que él había visto anteriormente tres veces en sus visiones internas [o sea a Kuthumi] y a quien Damodar le atribuía que le había salvado la vida en dos ocasiones.

Después él se enteró que ese hombre era uno de los Adeptos que habían hecho a Blavatsky su “agente directo” para promulgar algunas de las enseñanzas que hasta ese momento se habían mantenido en secreto entre los pocos elegidos, en los templos y ashrams del Tíbet y de la India. Y Damodar pronto encontró a ese Adepto y se hizo su discípulo»
(Damodar and the Pioneers of the Theosophical Movement, p.5)


No se sabe qué fue de ese cuadro.




3) Y posteriormente, cuando el Cuartel General fue trasladado a Adyar en Madrás, varios testigos mencionaron que en “el cuarto oscuro” que servía para la materialización de las cartas enviadas y recibidas por los Maestros, dentro de un armario se encontraban los retratos de Kuthumi y Morya.



Y tampoco se sabe qué fue de esos retratos.




4) Para complacer al señor Sinnett, en el año de 1882, el maestro Kuthumi le pidió a su discípulo Djwal Khool, que hicieran un dibujo de su rostro para enviárselo a Alfred Sinnett.

Y el primer intentó resultó en un fracaso, como Kuthumi lo señaló en una carta a Sinnett:


« Dice Djwal Khool (quien te presenta sus más respetuosos saludos y disculpas) que “tú has descrito incorrectamente el curso de los acontecimientos en lo que respeta a mi primer retrato”.

Y lo que él dice es lo siguiente:

El día en que Blavatsky fue a visitarte, ella no te pidió que le dieras un trozo de papel sino hasta después que tú comenzaste a hablarle acerca que tú querías tener mi retrato, el cual ella dudaba mucho que lo pudieras obtener.

Y fue solamente después de haber conversado durante media hora en el salón de frente, que ustedes dos formando los dos puntos superiores del triangulo, cerca de la puerta de tu oficina, y tu esposa formando el punto inferior (él dice que ella estaba allí) fue cuando Blavatsky te dijo que ella lo intentaría.

Y fue solo entonces cuando ella te pidió una hoja de papel blanco grueso, y que tú le diste un trozo de papel delgado, y que para empeorar el asunto todavía más, ese papel había sido tocado por una persona muy anti-magnética.

Sin embargo Djwal Khool dice que él hizo lo mejor que pudo.

Y al día siguiente, cuando la señora Sinnett apenas había visto el papel 27 minutos antes de que él lo hiciera, él llevó a cabo la tarea. No fue “una hora o dos antes” como tú dices, pues él le había dicho a Blavatsky que dejara que lo viera tu esposa justo antes del desayuno.

Y después del desayuno ella te pidió un pliego de cartulina Bristol, y tú le diste dos pliegos, ambos marcados y no uno como tú dices.

Y Djwal Khool dice que la primera vez que Blavatsky lo presentó fue un fracaso, pues “las cejas parecían sanguijuelas”, y solo fue terminado durante el atardecer, mientras que tú estabas en el Club, en una cena a la que Blavatsky no quiso asistir.

 Y fue de nuevo él, Djwal Khool, el “gran artista”, el que tuvo que eliminar las “sanguijuelas” y corregir el gorro y los rasgos y el que hizo que el retrato se pareciera más a mi, después de que Morya, habiéndolo echado a perder, no quiso tomarse el trabajo de corregirlo y prefirió irse a dormir.

Y finalmente me dice Djwal Khool, que aunque yo me burle del retrato, el parecido es bueno, pero que hubiera sido mejor si el sahib Morya no hubiera interferido, y si a él (Djwal Khool) se le hubiese dejado a su propia expresión artística.

Tal es su historia y por lo tanto él no está satisfecho con tu descripción de los eventos»
(CM24B, p.184)



En cambio el segundo intento fue mucho más exitoso:

« Ahora, en cuanto al coronel Chesney, puesto que sinceramente y según parece, él fue lo bastante perceptivo para discernir algo de los contornos de la cara de tu pobre y humilde amigo — aunque probablemente esa impresión que él tuvo de mi rostro surgió más de su imaginación que de una verdadera percepción clarividente, como tu dices en lo que se refiere a la producción de Djwal Khool o de Morya.

Y Djwal Khool sintiéndose muy orgullosos de su obra, me pidió permiso para precipitar otro retrato similar para el coronel Chesney. Y desde luego que se le concedió el permiso, aunque yo me reí de la idea, y Morya le dijo a Djwal Khool que el coronel se reiría también  de lo que sospecharía ser un gesto de vanidad mío.

Pero Djwal Khool insistió en intentarlo y entonces pidió permiso para presentárselo él mismo al coronel Chesney; un permiso que como de costumbre, fue negado por nuestro jefe [el Chohan Serapis] quien reprendió a Djwal Khool por no comprometerse con las reglas.

Sin embargo el retrato estuvo terminado tres minutos después que yo consentí, y Djwal Khool parecía estar enormemente orgulloso de su tercera obra. Él dice, y me parece que tiene razón, que el parecido es el mejor de los tres retratos que él ha efectuado.

Pues bien, se envió ese retrato al coronel Chesney del modo acostumbrado, pero esta vez por medio de Djwal Khool, Deb y Fern, ya que en ese momento Blavatsky y Damodar se encontraban en Puma»
(CM53, p.300)


Y en una tercera carta el maestro Kuthumi añadió:

« Recuerda que en el fenómeno destinado para el coronel Chesney, únicamente hubo, hay y habrá, una cosa fenoménica real, o más bien: un acto de ocultismo. Y esto es el retrato de tu humilde servidor, y lamento decirte que es la mejor de las dos reproducciones que hizo Djwal Khool»
(CM51, p.287)


Y desafortunadamente tampoco se sabe que fue de esos retratos del maestro Kuthumi que recibieron el señor Sinnett y el coronel Chesney.





5) En junio de 1884, el pintor alemán Hermann Schmiechen pintó los siguientes retratos de Kuthumi y Morya.



Estos son los retratos más conocidos, y la historia de cómo se elaboraron esas pinturas, la relato en este otro capítulo (ver link).

Y hay que remarcar que posteriormente el maestro Kuthumi le escribió a su “discípulo laico” Sinnett:

« Creo que ahora ya estarás satisfecho con mi retrato hecho por Herr Schmiechen, mientras que no lo estabas con el que tienes. Sin embargo a su manera todos son semejantes. Solo que mientras que los otros son producciones de chelas, este fue pintado por la mano de Morya en la cabeza del artista y frecuentemente en su brazo. »
(CM 60, p.349)




6) Y existen dos fotos del maestro Kuthumi que yo sospecho que fueron tomadas por ese entonces debido a que si se fijan, el maestro lleva el mismo traje que llevaba cuando Hermann Schmiechen pintó su retrato.






Y este traje es típico de la región de Cachemira, de donde es originario el maestro Kuthumi.







LOS RETRATOS FALSOS


Las pintoras Isabel Varley, Florence Fuller y Theodora Mary Hand St. John (todas ellas seguidoras de Leadbeater) pretendieron haber tenido encuentros con los maestros y pintaron retratos de ellos, pero estos retratos casi no se han hecho públicos y en lo personal considero que sus aseveraciones solo fueron inventos.


En 1932, un escritor llamado David Anrias publicó un libro titulado “A través de los ojos de los Maestros, meditaciones y retratos” en donde él pretendió que de manera psíquica, los maestros le habían imprimido mentalmente sus retratos en su cabeza y le habían dado el permiso para que él mostrara esos retratos al mundo.

Pero el detalle es que el rostro que David Anrias dibujó de Kuthumi poco se parece con los auténticos retratos que les puse arriba.




Y ahí los esoteristas” comenzaron a desvariar cada vez más, porque por ejemplo, el compositor y ocultista britanico Cyril Scott se le ocurrió la descabellada idea de poner en la portada de su melodía titulada "Su influencia secreta en todas las edades" (1933) al maestro Kuthumi tocando el piano.





Y también hay “metafísicos” que se nota que ni siquiera se dieron la pena de investigar un poco y que han dibujado el rostro de Kuthumi de las maneras más diversas.

Y a continuación les pongo algunos ejemplos de ello:











¿POR QUÉ EL NIÑO JESÚS IMPRESIONÓ A LOS RABINOS? (Según Rudolf Steiner)




En su libro “El Quinto Evangelio”, Rudolf Steiner escribió lo siguiente:


« Voy a relatar algunos pormenores de la vida de Jesús:

A partir de los doce años de edad. Fue esta la edad en que, como ya sabemos, por un acto místico, el yo de Zoroastro, que se había incorporado en uno de los dos niños Jesús que en aquel tiempo habían nacido, pasó al otro niño Jesús, o sea, al que principalmente en los primeros capítulos del Evangelio de Lucas se describe.

Comenzaremos pues nuestro relato con el instante de la vida de Jesús de Nazaret en que el niño Jesús del Evangelio de Lucas había acogido en sí mismo el yo de Zoroastro. Sabemos que en el Evangelio se alude a este instante de la vida de Jesús de Nazaret, por el relato de que, en oportunidad de un viaje a Jerusalén, para la fiesta de Pascua, se había extraviado el niño Jesús del Evangelio de Lucas y al ser hallado, estuvo sentado en medio de los doctores, y todos se pasmaban de sus poderosas respuestas.

Y también sabemos que esas grandiosas respuestas se debían a que en el yo de Zoroastro todo cuanto le surgía como por recuerdo espiritualmente revelado, se traducía en las sorprendentes respuestas de Jesús de Nazareth.

Y Sabemos, además, que por la muerte de la madre, por un lado, y del padre, por el otro lado, se unieron las dos familias en una sola, en la cual siguió viviendo el niño Jesús fecundado por el yo de Zoroastro»
(Capítulo 4)




Y como ustedes mismos lo pueden leer, la respuesta que dio Rudolf Steiner a la pregunta que les puse arriba, es porque el espíritu de Zoroastro entró en el cuerpo de Jesús cuando este cumplió los doce años, y debido a la gran sabiduría que poseía Zoroastro, este pudo impresionar a los rabinos.

Y no sé ustedes, pero esto me suena tremendamente fantasioso, y más que en ninguna enseñanza esotérica se menciona semejante historia.

Pero además, Rudolf Steiner explica el asunto de una forma todavía mucho más enajenada porque él asegura que en realidad existían dos parejas (cuyos dos hombres se llamaban José, y las dos mujeres se llamaban María).

Y las dos parejas tuvieron al mismo tiempo un niño, al cual en los dos casos lo llamaron Jesús.

Y el espíritu de Zoroastro vivía en uno de ellos, pero cuando cumplieron los doce años, el espíritu de Zoroastro se fue a vivir al cuerpo del otro niño Jesús.

Y luego el hombre de una de las parejas murió, y la mujer de la otra pareja también murió, y las dos personas restantes se juntaron para formar una nueva pareja, en la cual siguió viviendo “el niño Jesús fecundado por el espíritu de Zoroastro”.


Y como ustedes lo pueden constatar, la explicación que da Rudolf Steiner se vuelve tremendamente disparatada.



~ * ~


Y este es un ejemplo más de a qué punto los relatos de Rudolf Steiner pueden ser impresionantemente delirantes.






RUDOLF STEINER ASEGURA QUE EL CATOLICISMO ES UNA COPIA DEL MITRAISMO





En su libro “El Quinto Evangelio”, Rudolf Steiner escribió lo siguiente:

« Se extendía sobre los territorios del Asia Occidental, e incluso de Europa, un culto asiático, un culto mezclado con diversos otros cultos, pero que principalmente representaba el culto de Mitra.

En muchos lugares de los más diversos territorios había templos del culto de Mitra y en algunos lugares se asemejaba al culto de Atis, pero esencialmente era de Mitra. Y había templos y otros lugares en que se cumplían sacrificios a Mitra y a Atis.

En cierto sentido eran cultos paganos, pero compenetrados de ritos y ceremonias de Mitra y Atis.

Y cuán extendido era este culto, lo muestra el ejemplo de que la Basílica de San Pedro en Roma se halla en el mismo sitio en que otrora existía semejante templo; e incluso hay que decir, lo que a muchos católicos podría parecer una blasfemia: la forma exterior del ceremonial de la Basílica de San Pedro y todo cuanto de él se deriva, no se diferencia en mucho del antiguo rito de Atis, en cuyo antiguo sitio se halla ahora dicha Basílica.

Y en muchos sentidos el culto actual de la religión católica, es una continuación del antiguo culto de Mitra»
(Capítulo 4)



Sobre esto, yo no estoy de acuerdo con Rudolf Steiner, debido a que es bien sabido que el cristianismo antiguo incorporó varias tradiciones de las otras religiones para así poder atraer más fácilmente a los seguidores de esas otras religiones.

Y dado que el mitraismo era muy practicado por los legionarios romanos, era lógico que el cristianismo antiguo también incorporara varios aspectos del mitraismo.

Pero de ahí a asegurar que el catolicismo es una continuación del mitraismo, me parece muy exagerado ya que también tienen sus diferencias.

Por ejemplo, el mitraismo era un culto totalmente cerrado y exclusivo para hombres, mientras que en cambio el catolicismo era un culto más abierto en donde también podían asistir las mujeres y los niños.

Y no sabría decirles si en el lugar donde actualmente se ubica la Basílica de San Pedro, anteriormente había un templo de Mitra (como lo afirma Rudolf Steiner), pero yo sospecho que eso es solo una mentira inventada por él.