CASTANEDA AFIRMÓ QUE DON GENARO HIZO DESAPARECER SU COCHE SOBRENATURALMENTE




En su libro 'Viaje a Ixtlán' Carlos Castaneda contó la siguiente historia:

« "¿Recuerdas la vez que trabé tu carro?", preguntó Don Juan.

Su pregunta era abrupta y no tenía relación con la conversación. Se refería a una ocasión en la que no pude arrancar mi coche hasta que él me dijo que ya podía. Dije que nadie olvidaría un evento así.

"Eso no fue nada", dijo don Juan en tono sereno.

"¿Cómo va usted a decir eso? dije en tono de protesta lo que usted hizo aquel día fue algo que verdaderamente yo nunca podré comprender."

"Genaro puede hacer algo mucho mejor. ¿Verdad, Genaro?"

"Así es", respondió Don Genaro.

"¿Qué puede hacer?", pregunté.

"A continuación lo vas a ver", respondió.

Se levantaron y por un instante no supe qué hacer, pero Don Juan me indicó imitarlos. Empezamos a subir el cerrito frente a la casa de Don Juan.

Don Juan movió las manos como si tejiera un hilo invisible, Don Genaro hizo lo mismo y repitió: "Examinemos tu carro."

Llegamos a la cima y dirigí la vista hacia donde había estacionado mi coche. El estómago se me contrajo con una sacudida. ¡El coche no estaba! Corrí cuesta abajo. Mi coche no se veía por ninguna parte. Experimenté un momento de gran confusión. había dejado el coche cerrado como de costumbre. »
(Capítulo 18, extractos)



Castaneda entonces comenzó a indagar cómo Don Genaro logró hacer eso:

« Como siempre que Don Juan me enfrentaba con fenómenos inexplicables, se me ocurrió la idea de que se me estaba engañando por medios ordinarios.

Me puse a calcular cuántos cómplices habrían necesitado Don Juan y Don Genaro para alzar mi coche y llevárselo, pero estábamos solos.

Otra posibilidad era que un cómplice hubiera forzado la portezuela y conectado el alambre de encendido para llevarse el auto, pero esa acción implicaba un conocimiento especializado más allá de sus medios.

La última explicación posible era que tal vez me habían hipnotizando, ya que sus movimientos me resultaron muy nuevos y sospechosos. »
(Ibid)


Luego Castaneda relata como Don Genero lo hace buscar su coche en lugares absurdos: bajo una roca, entre los matorrales, hasta que finalmente Castaneda cae en un estado de trance.



Posteriormente Don Juan le explicó a Castaneda lo que sucedió:

« "El otro día, Genaro nunca movió tu carro del mundo de la gente común. Nada más te forzó a mirar el mundo como los brujos, y tu coche no estaba en ese mundo. Genaro quiso ablandar tu certeza. Sus payasadas hablaron a tu cuerpo acerca de lo absurdo que es tratar de entenderlo todo. Y cuando voló su papalote casi lograste ver [como un brujo]. Hallaste tu coche y estabas en los dos mundos."

- "¿Pero cómo me forzó a ver el mundo como los brujos?", preguntó Castaneda

- "Yo estaba con él. Los dos conocemos ese mundo. Ya conociéndolo, lo único que se necesita para producirlo es usar ese otro anillo de poder que te he dicho que los brujos tienen. Genaro puede hacerlo con la misma facilidad con la que mueve los dedos. Te tuvo ocupado volteando piedras para distraer tus pensamientos y permitir que tu cuerpo viera." »
(Capitulo 19)





Poco después de la publicación de ese libro, el filósofo Sam Keen entrevistó a Castaneda, y sobre este asunto ellos tuvieron la siguiente conversación:


Keen: Cuando contaste cómo Don Juan y su amigo Don Genero hicieron desaparecer tu coche a plena luz del día, no pude evitar rascarme la cabeza. Sé que un hipnotizador puede crear la ilusión de la presencia o ausencia de un objeto. ¿Crees que te hipnotizaron?


Castaneda: Quizás algo así. Pero debemos empezar por darnos cuenta, como dice Don Juan, de que el mundo es mucho más complejo de lo que solemos reconocer. Nuestras expectativas habituales sobre la realidad se crean mediante un consenso social. Nos enseñan a ver y comprender el mundo.

El truco de la socialización consiste en convencernos de que las descripciones con las que coincidimos definen los límites del mundo real. Lo que llamamos realidad es solo una forma de ver el mundo, una forma que cuenta con el respaldo de un consenso social.


Keen: Entonces un hechicero, como un hipnotizador, crea un mundo alternativo generando diferentes expectativas y manipulando señales para producir un consenso grupal.


Castaneda: Exactamente.







OBSERVACIONES

Los instructores teosóficos explicaron que los antiguos hechiceros eran capaces de hipnotizar a las personas sin que ellas se dieran cuenta y así hacerles creer que ellas estaban experimentando lo que esos hechiceros quisieran: que se transformaban en animales, o que cosas desaparecían y aparecían en frente de ellas, etc.

Pero Don Juan dio otra explicación, dijo que Don Genaro forzó a Castaneda a ver el mundo como lo hacen los brujos, lo cual yo lo interpreto que Genaro trasladó la conciencia de Castaneda a otra realidad.

Pero en el esoterismo se explica que la única otra realidad que se asemeja al mundo físico es el subplano más denso del astral. Sin embargo ahí Castaneda hubiera seguido viendo su coche, debido a que ese subplano es el molde del mundo físico, y por consiguiente lo que aparece en el mundo físico, también aparece en ese subplano.

Por lo que la respuesta que Don Juan dio es incorrecta, y si ese relato es verdadero, la explicación más tangible es que Castaneda si fue hipnotizado, aunque sospecho que esta historia en realidad la inventó ese escritor.









CARLOS CASTANEDA AFIRMÓ HABER ESTADO CONVERSADO CON UN COYOTE

 


Castaneda en su libro "Viaje a Ixtlán" mencionó que él estaba solo acampando en un monte cerca de la casa de Don Juan cuando de repente:

« Vi un coyote que cruzaba el campo en trote calmoso. Estaba cerca del sitio donde yo creía haber visto a un hombre. Recorrió unos cincuenta metros en dirección sur y luego se detuvo, dio la vuelta y empezó a caminar hacia mí.

Di unos gritos para asustarlo, pero él siguió acercándose. Tuve un momento de aprensión. Pensé que tal vez estaba rabioso y hasta se me ocurrió juntar piedras para defenderme en caso de un ataque.

Cuando el animal estuvo a tres o cuatro metros de distancia, noté que no se hallaba agitado en forma alguna; al contrario, parecía tranquilo y sin temores. Amainó su paso, deteniéndose a un metro o metro y medio de mí. Nos miramos, y el coyote se acercó más aún. Sus ojos pardos eran amistosos y límpidos.

Me senté en las rocas y el coyote se detuvo, casi tocándome. Yo estaba atónito. Jamás había visto tan de cerca a un coyote salvaje, y lo único que se me ocurrió entonces fue hablarle. Lo hice como si hablara con un perro amistoso. Y entonces me pareció que el coyote me respondía. Tuve una absoluta certeza de que había dicho algo. Me sentí confuso, pero no hubo tiempo de ponderar mis sentimientos, porque el coyote volvió a "hablar".

No era que el animal pronunciase palabras como las que suelo escuchar en voces humanas; más bien yo "sentía" que estaba hablando. Pero no era tampoco la sensación que uno tiene cuando una mascota parece comunicarse con su amo. El coyote en verdad decía algo; trasmitía un pensamiento y esa comunicación se producía a través de algo muy similar a una frase.

Yo había dicho: "¿Cómo estás, coyotito?" y creí oír que el animal respondía: "Muy bien, ¿y tú?"

Luego el coyote repitió la frase y yo me levanté de un salto. El animal no hizo un solo movimiento. Ni siquiera lo alarmó mi repentino brinco. Sus ojos seguían claros y amigables. Se echó y ladeando la cabeza, preguntó: "¿Por qué tienes miedo?"

Me senté frente a él y llevé a cabo la conversación más extraña que jamás había tenido. Finalmente, me preguntó qué hacía yo allí y le dije que había venido a "parar el mundo".

(Nota de Cid: con "parar el mundo" Castaneda se refiere a detener la manera física y usual como percibimos el mundo, para poder percibirlo en su aspecto energético.)

El coyote dijo "¡Qué bueno!" y entonces me di cuenta de que era un coyote bilingüe. Los sustantivos y verbos de sus frases eran en inglés, pero las conjunciones y exclamaciones eran en español. Cruzó por mi mente la idea de que me hallaba en presencia de un coyote chicano. Eché a reír ante lo absurdo de todo eso, y reí tanto que casi me puse histérico.

Entonces la imposibilidad de lo que estaba pasando me golpeó de lleno y mi mente se tambaleó. El coyote se incorporó y nuestros ojos se encontraron. Miré los suyos fijamente. Sentí que me jalaban, y de pronto el animal se hizo iridiscente; empezó a resplandecer. Era como si mi mente reprodujese la memoria de otro suceso que había tenido lugar diez años antes, cuando bajo la influencia del peyote, presencié la metamorfosis de un perro común en un inolvidable ser de iridiscencia.

Era como si el coyote hubiera provocado el recuerdo, y la imagen de aquel suceso anterior, invocada, se superpusiera a la forma del coyote; el coyote era un ser fluido, líquido, luminoso. Su luminosidad deslumbraba.

Quise proteger mis ojos cubriéndolos con las manos, pero no podía moverme. El ser luminoso me tocó en alguna parte indefinida de mí mismo y mi cuerpo experimentó una tibieza y un bienestar indescriptibles, tan exquisitos que el toque parecía haberme hecho estallar. Me transfiguré. No podía sentir los pies, ni las piernas, ni parte alguna de mi cuerpo, pero algo me sostenía erecto.

No tengo idea de cuánto tiempo permanecí en esa posición. Mientras tanto, el coyote luminoso y el monte donde me hallaba se disolvieron. No había ideas ni sentimientos. Todo se había desconectado y yo flotaba libremente. »
(Capítulo 18)





Poco después de la publicación de ese libro, el filósofo Sam Keen entrevistó a Castaneda, y sobre este tema Castaneda le comentó:

« Mi conversación con el coyote ilustra bien las diferentes teorías sobre la corporeidad. Cuando se me acercó, le dije:

   -   "Hola, pequeño coyote. ¿Cómo estás?".

Y él me respondió:

   -   "Estoy bien. ¿Y tú?".

No escuché las palabras de la forma habitual. Pero mi cuerpo sabía que el coyote estaba diciendo algo y lo traduje en diálogo.

Como intelectual, mi relación con el diálogo es tan profunda que mi cuerpo tradujo automáticamente en palabras la sensación de que el animal se comunicaba conmigo. Siempre vemos lo desconocido en términos de lo conocido.

Quizás podamos hablar con cualquier animal. Para Don Juan y los demás hechiceros, mi conversación con el coyote no tenía nada de raro. De hecho, me dijeron que debería haber buscado un animal más confiable como amigo, ya que los coyotes son embaucadores y no son de fiar. »






MI OPINIÓN DE ESTE EVENTO

Pudiera ser que en un estado acrecentado de conciencia si se pueda conversar con los animales, y tal vez Carlos Castaneda conversó con ese coyote (aunque da la impresión que en realidad ese coyote era otro ser que tomó la apariencia de un coyote), pero sabiendo lo mentiroso que era Castaneda, lo más probable es que él haya inventado esa historia.







¿CÓMO FLORINDA DONNER CONOCIÓ A CARLOS CASTANEDA?





SEGÚN FLORINDA

En su libro "Ser en el Ensueño" (1991) Florinda Donner afirmó que fue en julio de 1970 cuando ella conoció a Carlos Castaneda por primera vez, y en ese entonces él estaba trabajando como cocinero en un restaurante sencillo de Tucson y se hacía llamar Joe Cortez.

Florinda dijo eso en diferentes partes de su libro:

« Conocí a un grupo de personas en el norte de México en julio de 1970 que resultaron ser los fieles discípulos de la tradición hechicera de los indios del México precolombino. »
(Nota preliminar)


« [Poco después] durante mi viaje a Tucson ... [en un restaurante de paso] tras el enrejado de los pedidos pude ver al cocinero. »
(Cap. 4)


« [Posteriormente lo volví a ver y él me dijo] "Yo soy José Luis Cortez, mis amigos me llaman Joe". »
(Cap. 5)


« [Cuando descubrí quién realmente era le pregunté] ¿Cómo quieres que te llame: Joe Cortez o Carlos Castaneda? »
(Cap. 7)






INCONSISTENCIAS

Pero eso que afirmó Florinda se contradice con lo que Castaneda aseveró en la entrevista que le hizo la académica Graciela Corvalán en 1982, ya que ahí Castaneda afirmó que la Mujer Tolteca fue quien para bajarle el ego a Castaneda, le asignó la tarea de trabajar como cocinero, junto con la Gorda, durante “los últimos tres años”, o sea de 1978 a 1981.

!Lo que es una década después de lo que Florinda Donner aseguró haberlo conocido cocinando en un restaurante!

Extracto de esa entrevista:

« Castaneda nos dijo: "La Mujer Tolteca es la que ahora me enseña. Ella es responsable de todo."
. . .
Cambiando de tema, Castaneda comenzó a contarnos la historia de sus tres últimos años. Una de sus tantas tareas fue la de ser cocinero en esas cafeterías de rutas.

"La Gorda me acompañó ese año como mesera. ¡Más de un año anduvimos por allí como Joe Córdoba y su Señora! Mi nombre completo era José Luis Córdoba, para servirlos –dijo haciendo una profunda reverencia– aunque todos me conocían como Joe Córdoba." »


Y para colmo, Florinda se equivocó y Castaneda no utilizó el apellido Cortez sino Córdoba.

Pero además Castaneda en esa entrevista precisó que la Mujer Tolteca solo se volvió su nueva jefa después de que Don Juan partió hacia el infinito, y en otra ocasión Castaneda declaró que eso sucedió en 1973, lo cual implica que su trabajo como cocinero tuvo que haberlo hecho después de ese año y no en 1970 como lo afirmó Florinda.

Y a eso hay que añadir que casi al final de su libro "Una Realidad Aparte", Castaneda escribió que en octubre de 1970 él estuvo con Don Juan y Don Genaro quienes produjeron varios fenómenos sorprendentes ante él: Don Genaro hizo temblar las montañas, y luego mágicamente se posicionó detrás de Castaneda mientras que Castaneda lo seguía, y entonces Don Juan hizo caer la misma hoja dos veces.

Pero esos eventos sucedieron tres meses antes de cuando Florinda afirmó haber conocido a Castaneda cocinando en un restaurante, e implican que por lo tanto Castaneda todavía estaba con Don Juan, lo cual se contradice con las declaraciones que Castaneda le hizo a Graciela Corvalán.


Se nota que Florinda inventó su historia de sus primeros encuentros con Castaneda, basándose en la historia que Castaneda contó de cuando la Mujer Tolteca lo puso a trabajar de cocinero.

Pero Florinda no prestó atención a los detalles y por eso ella cometió muchos errores en su relato.






LA REALIDAD

Florinda Donner no conoció por primera vez a Carlos Castaneda en 1970, sino en 1971.

Florinda no lo conoció en Tucson, Arizona, sino en la ciudad de Los Angeles, en California.

Y Castaneda no estaba en ese tiempo trabajando de cocinero, sino cursando en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) donde Florinda también estaba estudiando.










MILES REID FUE UN ALUMNO PERSONAL DE CARLOS CASTANEDA




Miles Reid es un instructor de tensegridad (los "movimientos mágicos" enseñados por Carlos Castaneda).

Fue un "elemento" (así Castaneda nombró a los miembros masculinos que formaron parte de su equipo durate sus últimos años de vida).

Su nombre de nacimiento es Paulo Rivarola, pero como Castaneda le solicitaba a su personal cambiar de nombre, él lo cambió por Miles Reid.

Miles trabajó para Cleargreen (la empresa que Castaneda fundó para comercializar su tensegridad) hasta 2010, cuando se independizó ofreciendo talleres con su entonces esposa, Aerin Alexander.

Ambos demandaron a Cleargreen, lo que resultó en un fallo que dictaminó que la marca "Tensegrity" no estaba protegida por los derechos de autor ni marca registrada.

Actualmente Miles ofrece su propia versión de la formación en tensegridad a través de su empresa Energy Life Sciences.






ENTREVISTA QUE LE HICIERON EN 1998

La periodista de 'The News', Blanca Robleda, entrevistó a Miles Reid en México en 1998 por motivo de un taller de tensegridad que iba a efectuar (y en morado añadí mis comentarios).


APRENDIENDO SOBRE SABIDURÍA ANTIGUA

Para los chamanes del antiguo México, tanto los pases mágicos como la recapitulación eran herramientas claves en su búsqueda de la libertad y la capacidad para percibir energía directamente tal como fluye en el Universo.

Carlos Castaneda aprendió este conocimiento con el chamán Don Juan Matus.

Castaneda transmitió más tarde lo que sabía a sus aprendices, tal como Miles Reid, y también explicó esta sabiduría en sus muchos libros.

Para aquellos que no conocen nada acerca de esta sabiduría, y para aquellos que quieren aprender más, el taller "La libertad del guerrero: El legado de los chamanes del antiguo México", se realizará en la ciudad de México los días 7 y 8 de noviembre de 1998.

Algunos de los instructores de Tensegridad -tal como explica Miles Reid en esta entrevista- que fueron estudiantes de Castaneda, dirigirán el taller. En una reciente entrevista con The News, Miles habló sobre Don Juan y el legado de Castaneda:


Blanca: ¿Qué tipo de relación tuvo usted con Carlos Castaneda?


Miles: Soy aprendiz de Carlos Castaneda, él me impartió, junto con otros aprendices, de todas las maneras que pudo, el conocimiento de los chamanes de su linaje. En los años que estuvo con nosotros, nos enseñó cientos de pases mágicos; y también nos inició con la práctica de la recapitulación.

Más importante aún, hizo un fenomenal esfuerzo para imbuirnos con lo que él llamó "La vía del guerrero". Para él, esto significaba que no debía haber contradicciones entre lo que decíamos y lo que hacíamos. Él era la personificación total de esa vía, el único que hemos conocido, aparte de sus colegas, cuyas palabras y actos estaban totalmente unificados.

(Eso es falso, Castaneda fue muy hipócrita porque él les exigía celibato e impecabilidad a sus seguidores más fervientes, pero en cambio él en secreto llevaba una vida sexual desbocada y era muy pernicioso.

Y sus colegas, las brujas, eran igual de hipócritas que él, dándose muy buena vida, llena de lujos y amantes.)


Blanca: ¿Qué son los pases mágicos, y cuáles de ellos se enseñarán en el taller de México?


Miles: Los pases mágicos son movimientos ensoñados, quiero decir que fueron descubiertos por los chamanes del linaje de Don Juan mientras estaban en estados de conciencia acrecentada, llamados ensueños.

Mis colegas y yo estamos descubriendo que de verdad son pases mágicos: si permitimos a los movimientos que nos guíen, son pasarelas a otros estados de conciencia.

Los pases mágicos que se enseñarán en México, incluyen la serie llamada "Rueda del tiempo", y otra secuencia que se practica en parejas llamada "Las alas del Afecto" y la "Recapitulación".


Blanca: ¿Qué es exactamente la recapitulación y como puede realizarse?


Miles: La recapitulación es un pase mágico especializado que consiste en revivir sistemáticamente la vida de uno, acompañado de una manera específica de respirar.

A través de la respiración de la recapitulación, podemos abandonar viejos pensamientos y comportamientos que han sido alojados en nuestro ser, y devolver esta conciencia al universo, dejándonos libres para movernos hacia los reinos de la percepción y de la acción.

Cuando oí por vez primera acerca de esto, protesté que tomaría años. Carlos Castaneda respondió que se trataba de la tarea de una vida. "Pero , ¿y qué? –me preguntó– ¿Qué sentido tiene vivir sin estar conscientes de nuestras acciones?"


Blanca: Tengo entendido que tanto la recapitulación como los pases mágicos son herramientas usadas por los chamanes en su búsqueda de la libertad. ¿Qué entienden ellos por libertad?.


Miles: La libertad, para los chamanes del linaje de Don Juan, significa la habilidad de ver la energía directamente tal como fluye en el universo, libre de las ataduras de la socialización. Para los chamanes, el mundo, tal como lo conocemos, es un acuerdo. Si nos salimos de los límites de este acuerdo, el mundo se convierte en una maravilla, y otros mundos se abren a nuestra percepción.


Blanca: ¿Qué es la Tensegridad?


Miles: Tensegridad es la versión moderna de los pases mágicos, rescatados del secreto y de las adaptaciones que fueron hechas para cada practicante específico. La palabra Tensegridad, tomada de la arquitectura, es una combinación de tensión y de integridad, las fuerzas principales de los pases mágicos.


Blanca: ¿Quién o qué era un guerrero según la percepción de Don Juan?


Miles: Para Don Juan Matus, el guerrero era un ser que vivía cada momento como si fuera el último. Desde este punto de partida, el guerrero no tiene nada que perder, y no tiene tiempo. Carlos Castaneda nos lo dijo una y otra vez: "el guerrero sólo tiene tiempo para la libertad".


Blanca: Ahora que Castaneda ha muerto, ¿como se preservará su conocimiento?


Miles: Carlos Castaneda partió en lo que los chamanes llaman el viaje definitivo, queriendo decir que dejó el mundo de la misma manera que Don Juan Matus lo hizo: con zapatos y completamente consciente.

(Eso es falso, Castaneda murió de forma ordinaria.)

Antes de irse, Carlos Castaneda dio a conocer su conocimiento en todas las formas posibles. Contó la historia de su aprendizaje en once libros y aportó una gran riqueza de herramientas en otro libro: "Los pases mágicos".

A través de todo esto y de los talleres de Tensegridad, creó un cuerpo unificado de practicantes –instructores y participantes– que continúan trabajando diligentemente, tanto en solitario como en grupos de práctica, para realizar el sueño de los chamanes del antiguo México: el sueño de la libertad.

Las tres estudiantes femeninas de Don Juan Matus: Florinda Donner-Grau, Taisha Abelar y Carol Tiggs, supervisarán la instrucción y el desarrollo de los pases mágicos en este contexto.


Blanca: ¿Este conocimiento puede experimentar cambios?


Miles: Si, en el sentido de que los pases mágicos tienen que ser utilizados o adaptados a nuestro tiempo y manera de vivir. Estos movimientos tal como eran originariamente practicados por los chamanes del antiguo México, eran muy vigorosos – esos chamanes no llevaban vidas sedentarias, vidas urbanas. Al contrario que ellos, nosotros partimos de nuestro estado sedentario para realizar los pases mágicos.

Yo solía incordiar a Carlos Castaneda: "Pero, Nagual, la semana pasada, cuando nos enseñó este movimiento, las palmas de las manos estaban cara al suelo..." yo estaba muy molesto.

Para los chamanes, lo único cierto es el cambio, y sólo una tradición que permanece viva y fluida puede sobrevivir.


Blanca: ¿Qué debe esperar la gente de los talleres?


Miles: La gente puede esperar que los instructores den lo mejor de lo mejor, y por lo tanto proporcionen a los participantes un contexto para practicar la recapitulación. Ellos van a enseñar a los participantes cómo practicar la Tensegridad para que sea una ayuda para la recapitulación, como una manera de ayudarlos a entrar en la vía del guerrero buscando libertad.

En otro aspecto, la gente no debería esperar nada, así todo será nuevo. Esto es lo que buscaban los chamanes del antiguo México, un estado de ser en el cual las expectativas del orden social sobre nosotros y todo a nuestro alrededor dejan de existir. Ellos pueden realmente ver y actuar desde un nuevo punto de partida. Ellos son de verdad libres.

(Miles no dijo nada nuevo, solo repitió lo que Castaneda y sus brujas ya habían dicho, y que en gran medida son mentiras.) 








DIOS INDAGADO POR MAURICIO SCHWARZ





El periodista Mauricio-José Schwarz Huerta publicó los siguientes videos donde habla acerca de Dios:
 
 

 
Para aceptar un dios pedimos menos pruebas que para aceptar comprar una salsa en el súper

  

 




Dios no existe... existen dioses, a medida... y allí empieza el problema

  
 

 



Más sobre el dios de los vacíos, el dios del negocio, el dios aspirina



 
 

 

Un dios que no se parece a ningún dios y que ya murió ¿es un dios?

 

 
 

 

Sobre la idea de dios se construye toda una forma de vida que peligra sin ese dios




 
 
 

Los científicos creyentes no saben más de dios que cualquier otra persona




 
 
 

Los dioses de las religiones se dedican sobre todo a castigar a propios y ajenos

 
 
 

 
 
 
Los endebles motivos que argumenta el teísmo



 
 



Uno de los argumentos religionistas más socorridos para creer que si existe dios es "la apuesta de Pascal"

 
 
 




Mi respuesta a quienes dicen que es tan probable que exista un dios como que no exista


 
 




¿Qué le preguntaría yo al dios bíblico si existiera y se me presentara?


 
 
 
 
 

Suponiendo que existiera tu dios, qué diría si hablara con él





 


¿El papa Francisco proclama que dios estaba mal al ordenar matar a los homosexuales?





 



Fracasa otro intento por inventarse un dios que no tenga todas las deficiencias de los anteriores

 
 
 
 
 
 
 
Ningún dios le dice a su pueblo que no vale para nada y debe servir a otros

 
 





Cuando los dioses no quieren que disfrutemos de la sexualidad





 


Dios y los niños

 


 



NOTA

Mauricio Schwarz hizo buenas reflexiones pero su cavilación esta limitada a la visión de un ateo materialista.