EL PRINCIPIO DE GÉNERO EN EL KYBALIÓN EXPLICADO POR LAURA QUIJANO



Laura Quijano es una estudiosa de esoterismo y sobre el séptimo principio que enseña el Kybalión, ella publicó el siguiente video:
 


 
 
 
 
 
 

OBSERVACIONES
 
No compagino con mucho de lo que Laura Quijano dijo en su video y a continuación les voy a detallar esos aspectos y las razones por las que no estoy de acuerdo:
 
 
1. En la portada de su video y a la mitad de su discurso Laura Quijano señaló que no se trata de sexo, pero en realidad si se trata de sexo porque William Atkinson (el autor del Kybalión) en el capítulo dos de su libro precisó:
 
“En el plano físico el principio de género se manifiesta como SEXO.”
 
(Nota: él mismo puso en mayúsculas la palabra sexo.)
 
Y en un libro posterior que él escribió y que se titula La Doctrina Secreta de los Rosacruces en donde volvió a hablar de los siete principios cósmicos, ahí de plano escribió que:
 
“El séptimo principio universal es el principio del sexo.”
 
 
 
 
2. Laura Quijano comienza su video repitiendo lo que dice el Kybalión: que el principio de género es un principio universal, pero eso es falso porque para que fuera un principio universal tendría que manifestarse en todos los aspectos del Universo.
 
Por ejemplo el movimiento si es un principio universal porque todo está en movimiento, desde las partículas subatómicas hasta el universo entero. Pero en cambio hay muchas formas de existencia que no tienen género, como por ejemplo: las galaxias no tienen género, ni tampoco los átomos tienen género, y muchas otras cosas no tienen género. Y por consiguiente el género no es un principio universal.
 
 
 
 
3. Luego Laura Quijano repite muy solemnemente el axioma del principio de género que hay en el Kybalión y que dice:
 
El género está en todo; todo tiene sus principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.”
 
Pero eso es falso porque mucho de lo que existe no tiene principios masculino y femenino, por ejemplo:
 
   -  No existen galaxias masculinas y femeninas.
   -  No existen estrellas masculinas y femeninas.
   -  No existen planetas masculinos y femeninos.
   -  No existen satélites masculinos y femeninos.
   -  No existen asteroides masculinos y femeninos.
   -  No existen agujeros negros masculinos y femeninos.
   -  No existen piedras masculinas y femeninas.
   -  No existen minerales masculinos y femeninos.
   -  No existen cristales masculinos y femeninos.
   -  No existen sedimentos masculinos y femeninos.
   -  No existen montañas masculinas y femeninas.
   -  No existen ríos masculinos y femeninos.
   -  No existen océanos masculinos y femeninos.
   -  No existen microorganismos masculinos y femeninos.
   -  No existen luces masculinas y femeninas.
   -  No existen ondas masculinas y femeninas.
   -  No existen átomos masculinos y femeninos.
   -  Etcétera.
 
 
 
 
4. Luego Laura Quijano explica que el Kybalión se está refiriendo por “planos” a los planos de existencia, pero lo que ella no se da cuenta es que las explicaciones que dio William Atkinson sobre los planos de existencia son pésimas debido a que están llenas de errores y falsedades como se los demuestro en este otro capítulo (ver link).
 
Y también es falso que el género se manifiesta en todos los planos (como lo afirma ese axioma) porque los maestros de sabiduría explicaron que el género existe todavía en el plano astral debido a que el plano astral es el molde del plano físico, pero en cambio ya no existe en los planos sutiles superiores, por ejemplo: Dios no tiene género, ni tampoco los ángeles tienen género.
 
Y también es falso que el género está presente en el plano mental (como lo afirma Laura Quijano) porque el maestro Pastor explicó que en ese plano los humanos existen como esferas luminosas.
 
 
 
 
5. Luego Laura Quijano afirma que: “La palabra género se refiere a la capacidad de generación o reproducción que existe en todo”.
 
Pero eso es falso porque la Real Academia Española da las siguientes definiciones para la palabra género:
 
1)   Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes.
2)   Clase o tipo a que pertenecen personas o cosas. Ese género de bromas no me gusta.
3)   Grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo, entendido este desde un punto de vista sociocultural en lugar de exclusivamente biológico.
4)   En el comercio, mercancía.
5)   Tela o tejido. Géneros de algodón, de hilo, de seda.
6)   En las artes, sobre todo en la literatura, cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras según rasgos comunes de forma y de contenido.
7)   En biología. Taxón que agrupa a especies que comparten ciertos caracteres.
8)   En gramática. Categoría gramatical inherente en sustantivos y pronombres, codificada a través de la concordancia en otras clases de palabras y que en pronombres y sustantivos animados puede expresar sexo. El género de los nombres.
 
(Fuente: https://dle.rae.es/g%C3%A9nero?m=form)
 
Y como ustedes mismos lo puede constatar ninguna de esas definiciones corresponde a lo que dijo Laura Quijano.
 
El error que ella cometió fue basarse en lo que dijo el Kybalión:
 
“La palabra género deriva de la raíz latina que significa: generar, concebir, procrear, crear, producir.” (Capítulo 13)
 
Pero eso es incorrecto porque la palabra género no deriva de una raíz latina sino de la raíz indoeuropea “gen” que significa parir. Los griegos la utilizaron para componer la palabra gēnós que significa: raza, origen, nacimiento. Y los romanos la utilizaron para componer la palabra generis que significa: estirpe, linaje, nacimiento.
 
William Atkinson no se dio la pena de investigar y erróneamente él pensó que la palabra género proviene de la palabra latina generare que significa: generar, producir, dar a luz; y es por eso que él comete ese error.
 
 
 
 
6. Luego Laura Quijano dice que: “El principio de género opera a través de dos sub-principios: el principio activo tradicionalmente llamado masculino o positivo, sin que positivo signifique bueno; y el principio pasivo tradicionalmente conocido como femenino o negativo, sin que negativo signifique malo”.
 
Pero eso es incorrecto porque como les demostré arriba, las definiciones que da la Real Academia Española sobre la palabra género no corresponden a eso.
 
Y aquí otra vez Laura Quijano cometió el error de basarse en lo que dice el Kybalión:
 
“Las más antiguas enseñanzas herméticas han identificado siempre al principio masculino del género con lo ‘positivo’ y al femenino con lo ‘negativo’, como en la electricidad, por ejemplo. Y se puede agregar ahora que la mente pública se ha formulado una impresión completamente errónea sobre las cualidades del llamado ‘polo negativo’ de la materia electrizada o magnetizada, debido a que los términos positivos y negativos han sido pésimamente aplicados al considerarlos en un sentido literal.” (Capítulo 13)
 
Pero eso no es género sino dualidad como se los demuestro con la definición que hace la Real Academia Española de esa palabra:
 
Dualidad: existencia de dos caracteres o fenómenos distintos en una misma persona o en un mismo estado de cosas.
 
El género en su aspecto sexual forma parte de la dualidad, pero contrario a lo que afirma Laura Quijano, la dualidad no forma parte del género ya que la dualidad abarca una expresión más amplia de la existencia puesto que no solo existe la dualidad sexual sino que también existe dualidad en muchos otros aspectos: bien-mal, salud-enfermedad, etc.
 
 
 
 
7. Luego Laura Quijano dice que: “El principio activo es la energía impulsora que hace posible que el principio pasivo logre generar nuevas manifestaciones”.
 
Pero eso solo es válido en algunas ocasiones (como por ejemplo cuando un creador transforma la materia), mientras que en otras ocasiones eso no es así y a continuación se los demuestro.
 
 
 
 
8. Laura Quijano da como ejemplo la formación de los átomos en donde ella dice: “En el plano físico-inorgánico el principio de género hace posible la generación de átomos a través de la interrelación entre partículas positivas o masculinas, y partículas negativas o femeninas”.
 
Eso también ella lo tomó del Kybalión:
 
“Cuando un corpúsculo femenino se une a otro corpúsculo masculino, empieza determinado proceso. Las partículas femeninas vibran más intensamente bajo la influencia de la energía masculina y giran rápidamente en torno de esta última. Y el resultado es el nacimiento de un nuevo átomo.” (Capítulo 13)
 
Pero eso también es falso porque tanto los electrones como los protones tienen cargas activas.
 
Y ahí yo le pregunto a Laura Quijano:
 
¿Dónde está el principio pasivo en los electrones?
 
Yo no veo que los electrones sean un “principio pasivo” sino que por el contrario son súper activos, mucho más que los protones.
 
Además que los electrones y los protones no copulan para procrear a los átomos, sino que los átomos están compuestos por protones, neutrones y electrones. Y ahí yo le pregunto a Laura Quijano:
 
¿Qué son los neutrones?
 
¿Partículas asexuales?
 
¿Y qué género tienen las demás partículas?
 
Los neutrinos, los bosones, los fotones, los quarks, los gluones, las partículas que componen a la antimateria, las partículas que componen a la materia oscura, etc.
 
El mundo subatómico es mucho más complejo que simplemente quererlo clasificar en “partículas masculinas y femeninas”, y querer asociar el mundo subatómico con el género como lo hizo el autor del Kybalión es mostrar mucha ignorancia de cómo funciona la física cuántica.
 
Ahora bien, a William Atkinson todavía se lo perdono porque cuando el publicó su libro (en 1908) los físicos apenas estaban descubriendo el mundo subatómico, pero en pleno siglo XXI es el colmo que sigas afirmando semejante disparate cuando la física ya tiene muchos conocimientos al respecto. Laura si quieres ser una gran instructora tienes que estudiar más la ciencia porque ahí cometes errores garrafales.
 
 
 
 
 
 
CONCLUSIÓN
 
Laura Quijano es una gran investigadora y muchos de sus videos son muy interesantes, pero desafortunadamente aquí ella está muy errada porque su admiración hacia William Atkinson le nubla el discernimiento y le obstaculiza ver todas las falsedades que dijo ese individuo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

LO QUE SUCEDE CUANDO UN OBJETO ROTA (SEGÚN EL KYBALIÓN)


 
Sobre este asunto el libro El Kybalión dice lo siguiente:
 
« Para mostrar los efectos que tienen las frecuencias de vibración cuando se van incrementando, los científicos han ofrecido la ilustración de una rueda, peonza o cilindro que se mueve cada vez más rápidamente
 
Supongamos primeramente que la rueda o cilindro gira lentamente. Entonces lo podremos ver fácilmente, pero no percibimos el menor sonido. Luego vamos aumentando gradualmente la velocidad hasta que ésta se vuelve tan rápida que comienza a oírse una nota muy baja y grave. Y conforme sigue aumentando la velocidad la nota se va elevando en la escala musical.
 
Y así se van distinguiendo unas tras otras las diversas notas conforme aumenta la velocidad de rotación. Y finalmente, cuando el movimiento ha llegado a cierto límite se llega a la última nota perceptible para el oído humano, y si la velocidad aumenta aún más, entonces ya no se escucha nada.
 
Nada se oye porque la intensidad del movimiento es tan alta que el oído humano no puede registrar sus vibraciones. Entonces comienzan a percibirse poco a poco sucesivos grados de color. Primero el ojo comienza a percibir un oscuro color rojo, y este rojo va haciéndose cada vez más brillante. Y si la velocidad sigue aumentando, el rojo se convertirá en anaranjado, y el anaranjado luego en amarillo, y después seguirán sucesivamente matices de verdes, azules, índigo, y finalmente aparecerá el color violeta, conforme aumenta el grado de velocidad.
 
Y si la velocidad se acrecienta aún más, entonces desaparece todo color porque el ojo humano ya no puede registrarlos. Pero hay rayos invisibles emanando del objeto revolucionante, como los rayos que se usan al fotografiar y otras radiaciones sutiles de la luz. Entonces comienzan a manifestarse los peculiares rayos conocidos como los «rayos X», etc. (conforme va cambiando la constitución del objeto). Y cuando se alcanza el grado de vibración apropiado, se emiten electricidad y magnetismo.
 
Y cuando el objeto ha alcanzado cierto grado de vibración, sus moléculas se desintegran, volviéndose en sus elementos originales o átomos. Y si la vibración continúa aumentando, entonces los átomos son separados en los incontables corpúsculos de que están compuestos. Y finalmente incluso los corpúsculos desaparecen y ahí puede decirse que el objeto está compuesto de la sustancia etérea.
 
La ciencia no se atreve a ir más lejos en la ilustración, pero los hermetistas enseñan que si las vibraciones se siguieran incrementándose, entonces el objeto remontaría los estados sucesivos y superiores de manifestación, y así llegaría al plano mental y después al plano espiritual, hasta que finalmente reentraría en el TODO que es el Espíritu Absoluto.
 
El «objeto», sin embargo, habría cesado de ser un objeto mucho antes de que alcanzase la etapa de sustancia etérea, pero aún así la ilustración es correcta en cuanto demuestra los efectos del aumento continuo de la intensidad vibratoria»
(Capítulo 9)
 
 
 
 
 
 
OBSERVACIONES
 
Aquí el autor del Kybalión afirma que mientras más rápido rota un objeto, más va a emitir vibraciones de una mayor frecuencia, pero eso es falso como a continuación se los voy a demostrar.
 
Él comienza diciendo que cuando un objeto se pone a girar más rápidamente emite un sonido. Eso es cierto en la Tierra a causa de la fricción que tiene ese objeto con la atmosfera, pero si ese objeto estuviera girando en el espacio no emitiría ningún sonido.
 
Luego el autor del Kybalión dice que conforme la velocidad de rotación sigue aumentando, el sonido se va elevando en la escala musical.
 
Es cierto que el sonido de un objeto que rota tiende a volverse más agudo conforme la velocidad de rotación aumenta, pero los sonidos que emite no son las notas de la escala musical y por consiguiente no se van a ir escuchando las diversas notas musicales como lo pretende el autor del Kybalión.
 
Luego él dice que a mayor velocidad de rotación van a comenzar a percibirse los sucesivos grados de color. Pero eso es falso porque un objeto emite luces a causa de las reacciones físicas y químicas luminiscentes que se producen en su materia, no porque esté rotando muy rápido. Y a las pruebas me remito ya que por ejemplo un agujero negro rota muy rápido pero no emite ninguna luz, en cambio una vela encendida puede estar inmóvil y aún así emite luz.
 
Luego el autor del Kybalión dice que si la velocidad de rotación se acrecienta aún más, entonces el objeto va a emitir, primero rayos X, y luego a mayor velocidad: electricidad y magnetismo.
 
Pero eso también es falso porque la emisión de esas ondas y energías no se debe por la velocidad en que un objeto está rotando sino por los procesos físico-químicos que se producen en ese objeto.
 
Por ejemplo, la maquina que se utiliza en los hospitales para hacer radiografías está inmóvil pero aún así emite rayos X, una pila puede estar inmóvil y aún así produce electricidad, un imán puede estar inmóvil y aún así produce magnetismo.
 
Y finalmente el autor del Kybalión termina diciendo que si la velocidad de rotación se siguiera acrecentando aún más, la materia del objeto se volvería primero sustancia etérea, luego substancia mental, luego substancia espiritual, y finalmente substancia divina.
 
Pero eso es falso porque los maestros de sabiduría explicaron que para que la materia física se espiritualice se necesita aumentar su vibración interna, no hacerla rotar rápidamente. Así por ejemplo, Jesús después de su crucifixión transformó su cuerpo físico en luz consciente, pero eso lo hizo a través de su conciencia y no haciendo girar rápidamente su cuerpo.
 
Y en realidad lo que sucede en el mundo físico es que mientras más rápido un objeto rote, más genera una fuerza exifuga, y si esa fuerza se vuelve más intensa que las fuerzas que mantienen en cohesión al objeto, entonces eso va a provocar un rompimiento del objeto y los pedazos que se separen serán proyectados hacia afuera del objeto. Pero esa materia seguirá siendo física.
 
 
 
 
 
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Y este es un ejemplo más que les muestra lo ignorante que era el autor del Kybalión tanto en asuntos esotéricos como científicos.