LA INCURSIÓN DE CHARLES LEADBEATER EN EL ESPIRITISMO





EN INGLATERRA

Charles Leadbeater en el primer capítulo de su libro "Cómo llegó la Teosofía a mí" relató lo siguiente acerca de como él incursionó dentro del espiritismo cuando él era un joven que vivía en Inglaterra:


Su primera experiencia con el espiritismo

La primera vez, si mal no recuerdo, que oí hablar del espiritismo así fue en relación con las sesiones espiritistas que el Sr. D. D. Home celebró con el emperador Napoleón III. El reverendo Maurice Davies escribió una serie de artículos describiéndolas en el periódico "The Daily Telegraph", pero sus afirmaciones me parecieron en aquel entonces bastante increíbles, y una noche, al leerle uno de los artículos en voz alta a mi madre, expresé serias dudas sobre la veracidad de esa descripción.

El artículo concluía, sin embargo, con la observación de que cualquiera que no creyera en la historia podría convencerse fácilmente de su veracidad reuniendo a algunos amigos y pidiéndoles que se sentaran en silencio alrededor de una pequeña mesa, ya fuera en la oscuridad o con poca luz, con las palmas de las manos ligeramente apoyadas sobre la superficie.

Se afirmaba que un plan aún más sencillo consistía en colocar un sombrero de seda común sobre la mesa, con el ala hacia arriba, y dejar que dos o tres personas apoyaran las manos suavemente sobre ella. Se aseguraba que el sombrero o la mesa comenzarían a girar, demostrando así la existencia de una fuerza ajena al control de los presentes.

Esto parecía bastante sencillo, y mi madre sugirió que como ya empezaba a anochecer y el momento parecía oportuno, hiciéramos el experimento de inmediato. Así pues, cogí una mesita redonda con una pata central, que normalmente se usaba para sostener una maceta con una gran cala.

Saqué mi sombrero de seda del perchero del recibidor, lo coloqué sobre la mesa y pusimos las manos sobre su ala, como se indicaba.

La única persona presente, además de mi madre y yo, era un niño de doce años que como descubrimos después, era un poderoso médium físico, pero yo no sabía nada de médiums entonces.

No creo que ninguno de nosotros esperara resultado alguno, y sé que me sorprendió enormemente cuando el sombrero dio una suave pero decidida media vuelta sobre la superficie pulida de la mesa.

Cada uno de nosotros pensó que el otro lo había movido inconscientemente, pero pronto resolvió esa duda pues giraba y se movía con tanta fuerza que nos resultaba difícil mantener las manos sobre él.

A mi sugerencia, alzamos las manos; el sombrero se elevó bajo ellas, como si estuviera unido a ellas, y permaneció suspendido a unos centímetros de la mesa durante unos instantes antes de volver a caer sobre ella.

Este nuevo suceso me asombró aún más, e intenté obtener el mismo resultado. Durante unos minutos el sombrero se negó a responder, pero cuando finalmente se elevó como antes, ¡arrastró la mesa consigo!

Allí estaba mi familiar sombrero de seda, del que nunca antes había sospechado que tuviera cualidades ocultas, suspendido misteriosamente en el aire desde la punta de nuestros dedos, y no contento con desafiar las leyes de la gravedad por sí solo, ¡adjuntó una mesa a su copa y la levantó también!

Miré hacia las patas de la mesa; estaban a unos quince centímetros de la alfombra, ¡y ningún pie humano las tocaba ni estaba cerca de ellas! Pasé mi propio pie por debajo, pero no había absolutamente nada allí, nada físicamente perceptible, al menos.

Por supuesto, cuando el sombrero se movió por primera vez, pensé que el niño pequeño debía estar haciéndonos una broma; pero en primer lugar, era obvio que no lo estaba haciendo, y en segundo lugar, era imposible que hubiera producido ese resultado sin que nadie lo viera.

Después de unos dos minutos, la mesa se separó del sombrero, e inmediatamente este volvió a su sitio, pero el experimento se repitió varias veces a intervalos de pocos minutos. Entonces la mesa comenzó a balancearse violentamente y arrojó el sombrero.

Eso era una clara señal para nosotros (si alguno de nosotros hubiera sabido interpretarla) pero ninguno de nosotros tenía idea de qué hacer a continuación, aunque estábamos muy interesados ​​en esos movimientos extraordinarios. Yo mismo no pensaba en el fenómeno como una manifestación de los muertos, sino solo como el descubrimiento de alguna fuerza nueva y extraña.





Leadbeater se pone a investigar el espiritismo

Este comienzo un tanto frívolo me impulsó a indagar más a fondo, y pronto descubrí que existía una considerable bibliografía sobre el tema y que podía profundizar en mis investigaciones mediante sesiones con médiums.

Por supuesto me topé con cierto grado de fraude, e incluso con más estupidez, pero pronto pude convencerme sin lugar a dudas de que al menos algunas de las manifestaciones se debían a la acción de aquellos a quienes llamamos muertos.

Prácticamente no hay fenómeno del que lea en libros sobre espiritismo, ni del que oiga hablar en círculos espiritistas, que no haya presenciado personalmente bajo condiciones de prueba específicas.

Cualquier lector que desee un relato más completo de mis investigaciones y sus resultados lo encontrará en mi libro "El Otro Lado de la Muerte", o en la pequeña parte del mismo que se publica por separado bajo el título de "Espiritismo y Teosofía".



Nota

Leadbeater fue un hombre muy mentiroso por lo que no sé que tan auténticas sean esas historias espiritistas que él contó.







ADVERTENCIA DE BLAVATSKY Y KUTHUMI

El 30 de octubre de 1884, Leadbeater recibió una carta del maestro Kuthumi, quien entre otras cosas le dijo:

« En la última primavera (el 3 de marzo de 1884) usted me dirigió una carta que confió a “Ernesto” [un espíritu guía del médium William  Eglinton].

Aunque este mensaje no me llegó jamás, y era poco probable dada la naturaleza del intermediario [una entidad astral embustera], su contenido no se me ha escapado.

Sin responder en el momento mismo, le he transmitido una advertencia [de los peligros del espiritismo] por medio de Upasika [Blavatsky]. »


Curuppumullage Jinarajadasa, quien fue el protegido de Leadbeater, sobre esta frase comentó:

« La advertencia a la que se refiere, es un aviso que hizo Madame Blavatsky al Sr. Leadbeater para que moderara su entusiasmo por los fenómenos espiritistas. »
(Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater, capítulo 1)



Nota

Sabiendo el rechazo que los Maestros teosóficos tienen hacia el espiritismo, no era solo que Leadbeater moderara su entusiasmo por los fenómenos espiritistas, sino que se alejara completamente de eso porque sino él se iba a encadenar con las entidades embaucadoras del astral.







EN CEILÁN

El 4 de noviembre de 1884, Leadbeater viajó a la India para trabajar por la causa teosófica. El coronel Olcott en ese entonces era el presidente de la Sociedad Teosófica y lo envió a Ceilán para que laborara en esa isla.

El ceilandés Anagarika Dharmapala fue un famoso y muy respetado renovador budista, él conoció a Leadbeater en esa época, y él comentó lo siguiente:

« La escuela budista de inglés fundada por C.W. Leadbeater tiene una historia sombría.

El señor Leadbeater mostró su cariño por varios niños y comenzó la escuela para enseñarles. La escuela se convirtió en el centro del escándalo y el Sr. Leadbeater tuvo que ser enviado por un tiempo a Adyar y la escuela quedó en manos de profesores cingaleses.
 
A su regreso de Adyar, se descubrió que el señor Leadbeater no había cambiado y seguía actuando igual, y comenzó a realizar sesiones de espiritismo con algunos pocos chicos hasta la medianoche en una habitación oscura.
 
Yo era uno de los asistentes. El señor Leadbeater nos hizo poner las manos sobre la mesa de té y observamos que esta comenzaba a moverse. Luego él hablaba con un espíritu y estableció un código de golpes para obtener las respuestas.
 
Lo primero que hizo fue obtener el registro de nuestras vidas pasadas. Cada uno recibió un nombre y a un niño le dijeron que había sido la esposa del señor Leadbeater en una vida anterior.
 
Continuamos con estas actividades espiritistas durante algunas semanas, pero luego las abandonamos debido al escándalo. »
(Carta al "The Buddhist Chronicle" publicada en septiembre de 1922)



Nota

Constatamos que a pesar que Kuthumi y Blavatsky le habían advertido a Leadbeater de que no practicara más el espiritismo por lo nociva que es esa actividad, él siguió haciéndolo.

Y esto desacredita de que Leadbeater haya sido un discípulo exitoso de Kuthumi.






DE NUEVO EN INGLATERRA

Leadbeater detestaba vivir en Ceilán por lo que le suplicó a su amigo Alfred Sinnett que lo ayudara a regresar a Inglaterra.

A finales de 1889 Sinnett le pagó el viaje y lo contrató para que fuera el tutor de su hijo.

A pesar de que el maestro Kuthumi también le había advertido a Sinnett que no se inmiscuyera en el espiritismo por los peligros que eso conlleva, el señor Sinnett lo hizo y practicaba sesiones espiritistas en la Logia de Londres de la que él era el presidente.

La principal  médium que Sinnett empleaba, era una mujer que llamaba "Mary", pero la asistencia de Mary disminuyó tras casarse en 1893 y cesó en 1898. De 1889 a 1894, Sinnett utilizó a Leadbeater como médium. En junio de 1894, Annie Besant fue admitida en el Grupo Interno de la Logia de Londres.

Jinarajadasa publicó en varios folletos algunas de las enseñanzas mediúmnicas recibidas a través de Leadbeater (ahora muy raros): por ejemplo:

"Algunas Enseñanzas Fundamentales por CW Leadbeater, Jefe Externo de la Sección Esotérica", Adyar, 1937.



Nota

Leadbeater no era un médium, él solo pretendió serlo para que Sinnett lo siguiera ayudando, y embaucó a Sinnett transmitiéndole enseñanzas incorrectas pero que complacían a Sinnett, como por ejemplo asegurándole que Blavatsky se había equivocado y que él estaba en lo correcto Sinnett cuando afirmó que Marte y Mercurio también pertenecen a la cadena terrestre.






POSTERIORMENTE

La participación de Leadbeater en la Logia de Londres finalizó cuando él se mudó a la casa de Avenue Road, Londres, ocupada por Besant y otros trabajadores teosóficos; y a partir de entonces, recibió apoyo financiero de Besant y de sus propias publicaciones "teosóficas".

Y aunque no estoy seguro parece que después de dejar la Logia de Londres Leadbeater cesó sus actividades espiritistas. 







No hay comentarios.:

Publicar un comentario