CARLOS CASTANEDA DESAPRUEBA LA ACTIVIDAD SEXUAL




Don Juan aseguraba que el acto sexual implicaba una pérdida de la energía vital, lo cual era un impedimento para el camino del guerrero. Y es por eso que Carlos Castaneda predicaba y exigía públicamente el celibato y la abstinencia sexual a sus seguidores.

En varios de sus talleres y entrevistas, Castaneda explicó que la abstinencia era un requisito para lograr la libertad chamánica, debido a que cada orgasmo y eyaculación implicaban una pérdida de la luminosidad del capullo energético humano, y por ello recomendaba ser «avaros» con la sexualidad para lograr el ahorro y la recanalización energética.




1. Por ejemplo, en 1994 el novelista estadounidense Bruce Wagner entrevistó a Castaneda, y sobre este tema, Castaneda le comentó lo siguiente:


Castaneda: Mi abuelo poseía una pseudo-sensualidad, él decía: "¡Tengo que tener el coño de una mujer! ¡Lo necesito! ¡La necesito ahora!"

Mi abuelo se creía el tipo más caliente de la ciudad. El más extravagante.

Yo tenía lo mismo: todo se me subía a los testículos, pero no era real. Don Juan me dijo: "Te está afectando el azúcar. Eres demasiado débil para tener ese tipo de energía sexual, demasiado gordo para tener esa 'verga caliente'."


Mi abuelo murió teniendo sexo y sus últimas palabras fueron: "¡Aquí voy, nena, aquí voy!".

Tuvo un gran orgasmo y murió. Durante años pensé que eso era lo más grande, magnífico. Entonces Don Juan me dijo: "Tu abuelo murió como un cerdo, su vida y su muerte no tuvieron sentido".

Don Juan dijo que la muerte no puede ser reconfortante, solo el triunfo puede.

Le pregunté qué quería decir con triunfo y dijo: "es libertad, cuando atraviesas el velo y te llevas tu fuerza vital contigo."

"¡Pero todavía hay tanto que quiero hacer!", le respondí.

Don Juan me contestó: "Quieres decir que todavía hay tantas mujeres con las que quieres acostarte".

Él tenía razón. Así de primitivos somos. 


Para recuperar la energía que tiraste por estar follando, tienes que recapitular. Durante la recapitulación recreas la escena. Ves las sábanas, los muebles, el diálogo. Luego llegas a la persona, al sentimiento. ¿Qué sentías? ¡Observa! Inhala la energía que gastaste en el intercambio; devuelve lo que no es tuyo.


Bruce: Suena casi a psicoanálisis.


Castaneda: No analizas, observas. Las filigranas, los detalles... te conectas con la intención de los hechiceros. Es una maniobra, un acto mágico de cientos de años, es la clave para restaurar la energía que te liberará para otras cosas.

Mueves la cabeza y respiras. Y así recorres la lista hasta llegar a tu infancia. Para entonces te sorprenderás; verás patrones de repetición que te darán náuseas. ¿Quién patrocina tu locura? ¿Quién marca la pauta?

La recapitulación te dará un momento de silencio; te permitirá abandonar el lugar y dejar espacio para otra cosa. De la recapitulación surgirán un sinfín de relatos del Ser, pero ya no estarás sangrando tu energía.

Cuando conocí a Don Juan, yo ya estaba todo jodido; me había agotado de esa manera, follando hasta el cansancio. Pero ya no estoy en el mundo, no así; los hechiceros usan ese tipo de energía para volar o para cambiar. Joder es nuestro acto más importante, energéticamente.

Verás, hemos dispersado a nuestros mejores generales pero no intentas llamarlos de vuelta; perdemos por defecto. Por eso es tan importante recapitular tu vida. La recapitulación separa nuestro compromiso con el orden social de nuestra fuerza vital. Los dos no son inextricables.

Una vez que pude sustraer el ser social de mi energía nativa, pude ver claramente que no era tan "sexy".

A veces hablo con grupos de psiquiatras. Quieren saber sobre el orgasmo. Pero cuando estás ahí fuera volando en la inmensidad, te importa una mierda el "Gran O [Orgasmo]".

La mayoría de nosotros somos frígidos; toda esa sensualidad es masturbación mental. Somos "cabrones aburridos", sin energía en el momento de la concepción. O somos primogénitos y los padres no sabían cómo hacerlo, o somos los últimos y ya no les interesa. Estamos jodidos de cualquier manera.

Somos solo carne biológica con malos hábitos y sin energía. Somos criaturas aburridas, pero en vez de eso decimos: "Estoy tan aburrido".


Follar es mucho más dañino para las mujeres; los hombres son drones. El universo es femenino. Las mujeres tienen acceso total, ya están ahí. Es solo que están socializadas de forma tan estúpida. Las mujeres son voladoras portentosas; tienen un segundo cerebro, un órgano que pueden usar para un vuelo inimaginable. Usan sus úteros para ensoñar.

Los hombres le preguntan eso a Florinda: "¿Tenemos que dejar de follar?"

Y ella les responde: "¡Adelante! ¡Mete tu pito donde quieras!"

¡Oh, ella es una bruja terrible! Y ella es aún peor con las mujeres, las diosas de fin de semana que se pintan los pezones y se van de retiro. Ella les dice: "Sí, están aquí siendo diosas. ¿Pero qué hacen cuando llegan a casa? ¡Las follan, como esclavas! ¡Los hombres les dejan gusanos luminosos en la vagina!"

¡Ella es una bruja verdaderamente terrible!







OBSERVACIONES

Carlos Castaneda y sus brujas se mostraron muy condenatorios hacia la actividad sexual, regañando a sus seguidores por no saber controlar sus impulsos sexuales, pero en secreto Castaneda y sus brujas llevaban una vida sexual muy desenfrenada.

Lo cual muestra la inmensa hipocresía de esos "brujos" que preconizaban la continencia sexual, cuando ellos eran los primeros en traicionar lo que predicaban.


En cuanto al tema abordado, otras enseñanzas que si considero válidas, también afirman que la actividad sexual efectuada de la manera usual si genera perdida de la energía vital.

El taoísmo enseña que se puede disminuir esa perdida, aprendiendo a no eyacular y haciendo circular la energía sexual generada.


Por otra parte, no sabría decirles si con la recapitulación se puede recuperar la energía vital que ya ha sido derrochada (como lo afirma Castaneda) pero me late que no.









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