EN LA LUNA
Charles Leadbeater, en el capítulo 3 de su libro "El Hombre: de dónde, cómo y hacia dónde" afirmó que pudo percibir a través de su clarividencia cuando la Luna estaba físicamente habitada.
Y según Leadbeater en la quinta ronda de la cadena lunar había una familia de humanos lunares.
El maestro Morya en ese entonces era el esposo, el maestro Kuthumi era su esposa, el Buda Gautama Siddhartha era su niño, y el Señor Cristo-Maitreya era su niña.
Y en ese entonces Charles Leadbeater, Annie Besant, Jiddu Krishnamurti y Jiddu Nityananda (el hermano menor de Krishnamurti) eran animales, una especie de monos lunares, y eran las mascotas de esa familia lunar.
Unos salvajes los atacaron, la mona Besant falleció defendiéndolos, pero Leadbeater precisa que "en el preciso momento de morir la mona Besant se individualizó y expiró volviéndose humana".
El mono Leadbeater salió gravemente herido pero con el tiempo se recuperó, y Leadbeater señaló que: "poco a poco se desarrolló vigorosamente la inteligencia del mono Leadbeater, alentada por el amor de su dueño, hasta que la mente ínfima logró atraer respuesta de la superior, y el cuerpo causal relampagueó en su ser poco antes de la muerte".
Los monos Krishnamurti y Nityananda "le sobrevivieron por algún tiempo, siendo su principal característica la entera adhesión a los niños, hasta que el cuerpo emocional, movido por ese puro ardor, atrajo una respuesta del plano intuicional y también alcanzaron la individualización al morir".
Y en el capítulo 4, Leadbeater añadió:
"Volvemos a la Luna, ya en la sexta ronda, donde nuestros individualizados animales han nacido como humanos simples y primitivos, pero no de salvajes y brutal tipo."
Constatación
Leadbeater afirmó que en la cadena planetaria lunar, los animales ya habían comenzado a reencarnar como humanos desde la quinta ronda.
EN LA TIERRA
Una mujer le escribió a Leadbeater preguntando por el estado de su gato tras su muerte. A lo que Leadbeater le contestó:
"Estimada señora, no tiene de qué preocuparse por su difunto gato, ya que su cariño lo ha llevado a la etapa de individualización, por lo que no renacerá en forma felina."
(Esta carta se encuentra en los Archivos de la Sociedad Teosófica en Adyar, está destinada a la señorita P. Kayser, y está fechada el 2 de diciembre de 1933.)
Constatación
Leadbeater afirmó que en la cadena planetaria terrestre, los animales ya comenzaron a reencarnar como humanos desde la cuarta ronda (puesto que actualmente nos encontramos en la cuarta ronda).
LA REALIDAD
El maestro Kuthumi explicó que los animales solo alcanzan el nivel de los humanos en la séptima ronda:
« Durante la séptima ronda, los humanos se habrán convertido en seres divinos, y los animales se habrán convertido en seres inteligentes. »
(CM 23b, p.177)
O sea que los seres más evolucionados de cada reino, al final del ciclo evolutivo planetario (el cual se compone de siete rondas) habrán alcanzado el nivel del reino superior siguiente: los humanos más avanzados habrán alcanzado el nivel de los ángeles, y los animales más avanzados habrán alcanzado el nivel de los humanos.
Pero aún así, esos seres solo efectuarán el desarrollo en ese reino superior durante el siguiente planeta que se formará.
Para darles una analogía, al final de la primaria, los mejores alumnos habrán alcanzado el nivel de secundaria (en su primera etapa), pero la secundaria solo la cursarán en el siguiente ciclo escolar.
De igual manera, los seres más avanzados que evolucionaron en el reino animal durante la cadena lunar, alcanzaron el nivel de los humanos en la séptima ronda de esa cadena, pero solo comenzaron a reencarnar como humanos en la cadena terrestre.
Y los seres más avanzados que evolucionan actualmente en el reino animal de nuestra cadena terrestre, alcanzarán el nivel de los humanos en la séptima ronda de esta cadena, pero solo comenzarán a reencarnar como humanos en la siguiente cadena planetaria.
CONCLUSIÓN
Lo que Charle Leadbeater enseño es falso, y es un ejemplo más de los desbarajustes que ese individuo le hizo a la enseñanza teosófica.
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