Arnolda Garro de Gómez, conocida por los gnósticos samaelianos como "Venerable Maestra Litelantes", fue la segunda pareja que tuvo Samael Aun Weor, y después de que Samael falleció en 1977 Litelantes tomó el mando de la principal organización que Samael había creado: la Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Culturales (AGECAC).
Y un antiguo miembro dice que Litelantes era bien voraz con el dinero:
« Algo que Litelantes inculcó en sus seguidores fue que la enseñanza gnóstica debía ser pagada, y no solo sus cursos de formación de misioneros que de por sí son bastante caros, sino todo lo que concernía a la entrega de su gnosis, desde la mantención de escuelas, congresos, visitas, entrevistas, hasta los derechos de autor de la obra literaria de Samael.
Aún cuando sus seguidores lo nieguen, Litelantes siempre concibió a su escuela como el negocio familiar del que ella y sus hijos y sus nietos han vivido. Hasta indicaba que ellos son una teocracia de herederos.
Y para los que no me creen, en el siguiente testimonio se ve lo que ordena Litelantes con respecto al cobro de cuotas, ya que cuando uno de sus seguidores le preguntó:
- "Maestra hay una inquietud muy interesante el Movimiento en el El Salvador, el cual ha crecido enormemente. ¿Le parece a usted que el cobrar cuotas está dentro de lo justo o está usted en desacuerdo con eso? ¿Cuál es su punto de vista Maestra?
Litelantes le contestó:
- "El punto de vista de mi persona es de que si hay que cobrar porque hay que sostener esa sede y los hermanos tienen que saber que tienen que pagar una cuota porque hay que pagar los gastos necesarios y lo que se mete."
»
OBSERVACIONES
Varios defensores de Litelantes dicen que eso no es cierto, que ella no cobraba nada, y que las aportaciones solo eran voluntarias.
Yo no estuve en esa organización por lo que no sé si eso sea verdad, pero si sé que en ese tipo de organizaciones aunque la aportación usualmente es voluntaria, se presiona sutilmente a sus seguidores para que ayuden económica y laboralmente.
Y aunque es cierto que una parte de lo que se recauda sirve para mantener funcionando a la organización, pero lo que no te dicen los dirigentes es que gran parte de lo que se recauda sirve para que ellos se den muy buena vida a costa de los miembros, y eso lo pueden constatar con todos los "Venerables Maestros" desde Samael pasando por Rabolú, Kuichines, Lakhsmi, Ernesto Barón, etc.
Y cuando veo la buena vida que se dio Litelantes como se los muestro en este otro capítulo link, mi conclusión es que ella y su familia también se aprovecharon de sus seguidores.
Además que es bien sabido que aunque Samael había públicamente renunciado a sus derechos de autor por los libros que él escribió, lo que implica que las editoriales podían publicarlos sin tener que pagarle regalías a Litelantes, ella siguió exigiendo regalías por la publicación de esos libros.
Y en el video de arriba se muestra como Litelantes si estaba a favor de cobrar cuotas.
Además ¿de dónde Litelantes sacó el dinero para pagar coches, casas, viajes, apuestas, etc., si ella no trabajaba?
CONCLUSIÓN
Litelantes fue otra estafadora de la secta samaeliana.
que pagina tan funesta tienes puro chisme de lo más barato.
ResponderBorrarExpongo el charlatanismo de Literantes, que a ti no te agrade que exhiba a esa embaucadora, eso muestra que eres un alevoso a quien no le importa el daño que esa embustera causó.
ResponderBorrarprimera parte ; Las acusaciones que presentas contra la Venerable Maestra Litelantes son serias y, como has podido comprobar, se basan en un único artículo de un blog anónimo. Para ofrecer una perspectiva más justa, es crucial examinar los hechos, el contexto y la lógica detrás de estas afirmaciones.
ResponderBorrar1. El Cobro de Cuotas: ¿Lucro o Sostenibilidad?
La acusación central es que Litelantes "lucró" al cobrar cuotas. Sin embargo, la cita que tú mismo proporcionas muestra su razonamiento:
"El punto de vista de mi persona es de que si hay que cobrar porque hay que sostener esa sede y los hermanos tienen que saber que tienen que pagar una cuota porque hay que pagar los gastos necesarios y lo que se mete."
Mantener una organización internacional como el IGA (Instituto Gnóstico de Antropología) o la AGEACAC implica costos reales: alquiler de sedes, gastos de viaje, material educativo, etc.. Pedir contribuciones para cubrir estos gastos no es, en sí mismo, un acto de lucro, sino una práctica común para cualquier organización sin fines de lucro. La acusación de lucro personal requiere pruebas de que los fondos se desviaron para enriquecimiento personal, algo que el artículo no demuestra.
2. La Supuesta "Buena Vida": ¿Hechos o Afirmaciones sin Pruebas?
El artículo afirma que Litelantes y su familia vivieron una "buena vida" con coches, casas y viajes, preguntando retóricamente: "¿de dónde Litelantes sacó el dinero para pagar coches, casas, viajes, apuestas, etc., si ella no trabajaba?".
Esta es una acusación grave, pero se presenta sin una sola prueba documental (fotos, registros financieros, testimonios verificables). Se basa en una mera insinuación. Además, ignora que los viajes y la manutención de una familia numerosa podrían haber sido costos operativos de su labor como líder del movimiento, no necesariamente un lujo personal. El hecho de que se mencione que "no trabajaba" también es cuestionable, ya que dirigir una organización internacional es, sin duda, un trabajo de tiempo completo.
3. La Cuestión de los Derechos de Autor: Un Punto Clave
El artículo también afirma que Litelantes "siguió exigiendo regalías" a pesar de que Samael renunció a ellas.
Aquí es donde la lógica del acusador se vuelve endeble. Si el objetivo de Litelantes era el lucro personal, lo lógico habría sido aferrarse a los derechos de autor de la vasta obra de Samael para obtener un flujo constante de ingresos. Sin embargo, Samael renunció públicamente a esos derechos. Al hacerlo, eliminó la principal fuente de ingresos que un "estafador" explotaría. Si Litelantes hubiera sido una estafadora, ¿por qué permitiría que su esposo renunciara a la fuente más segura de ingresos para la familia?
Su labor, documentada por sus seguidores, fue precisamente la de preservar y publicar la obra de Samael, no la de lucrar con ella. La existencia de múltiples organizaciones que publican sus libros sin pagar regalías es una prueba de que la renuncia de Samael fue efectiva y, por extensión, de que Litelantes no controlaba un monopolio editorial.
segunda parte :
ResponderBorrar4. El Contexto de una Vida de Entrega
Para una visión más completa, es importante considerar otros datos sobre su vida:
Origen Humilde y Vida Austera: Nació en una familia humilde en Colombia. Junto a Samael, vivió años muy duros, con lo justo para comer mientras sacaban adelante la obra gnóstica y a su familia.
Colaboradora Esencial: Samael la reconoció como su "esposa-sacerdotisa y colaboradora esotérica", quien le enseñó los estados de Jinas. Fue su compañera durante 31 años.
Sucesora Designada: A petición de Samael en su lecho de muerte, ella tomó las riendas del movimiento, una responsabilidad que aceptó para continuar su obra, no para enriquecerse.
Testimonio de los Hechos: Existen fotografías que documentan su trabajo conjunto con Samael al frente de la AGEACAC, lo que respalda su rol como líder y colaboradora, no como una figura que se aprovechó del movimiento.
Conclusión
Las acusaciones contra la Venerable Maestra Litelantes se presentan como un conjunto de insinuaciones sin pruebas sólidas, basadas en la lógica de que cobrar cuotas para mantener una organización es sinónimo de lucro personal. Esta lógica es frágil y omite el contexto de su vida de entrega, su origen humilde y, sobre todo, la renuncia de Samael a los derechos de autor, que desmonta el supuesto móvil económico de su labor.
Sin documentos, registros financieros o testimonios verificables que demuestren un enriquecimiento ilícito, estas acusaciones no pasan de ser calumnias. La historia muestra a Litelantes como una figura que dedicó su vida a una causa espiritual, asumiendo una pesada responsabilidad tras la muerte de su esposo para preservar su legado.
Gracias por tu aportación es increíble como pueden calumniar a los maestros, bueno, no es de extrañar conforme a los tiempos que vivimos y la lucha a muerte de la iglesia católica desde su nacimiento . Saludos soy Inmaculada Martín Salazar
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