EN LA ANTIGUEDAD
En la antigüedad, la astrología asociaba los doce signos del zodiaco con siete astros que la astrología contemporánea llama los “siete planetas clásicos” y que son:
- El Sol
- La Luna
- Mercurio
- Venus
- Marte
- Júpiter
- Saturno
La astrología afirma que esos astros tienen una gran influencia sobre los humanos y lo que sucede en la Tierra.
Pero los críticos han argumentado que:
- Esa asociación no tiene bases científicas.
- Los planetas están muy alejados para poder tener alguna influencia sobre la Tierra y sus habitantes.
- Los antiguos astrólogos en su ignorancia pensaron que el Sol y la Luna eran planetas.
Esos argumentos son en apariencia validos, sin embargo he aprendido que muchas de las enseñanzas del esoterismo nos parecen incoherentes porque las interpretamos en nuestro contexto conocido de todos los días (exotérico) en el cual no tienen sentido y parecen absurdas, cuando hay que interpretarlas en el contexto esotérico para comprenderlas.
Los antiguos sabios le dieron una gran importancia a esos siete astros, no porque no conocieran los otros, no porque tuvieran creencias paganas, sino porque hay una verdad oculta detrás de ello que la propia astrología actual desconoce.
EN LA TEOSOFÍA ORIGINAL
Al respecto Blavatsky en "La Doctrina Secreta" reveló que:
« Estando bajo el gobierno de siete planetas sagrados*, la doctrina de las Esferas muestra que desde Lemuria hasta Pitágoras, los siete poderes de la naturaleza terrestre y sublunar, al igual que las siete grandes Fuerzas del Universo, proceden y evolucionan en siete tonos, los cuales son las siete notas de la escala musical.
(*Los siete planetas no se limitan a este número porque los antiguos no hayan conocido a los otros, sino simplemente porque ellos eran las casas primitivas o primordiales de los siete Logoi. Podrían descubrirse otros nueve o noventa y nueve planetas más, esto no altera el hecho de que solo estos siete sean sagrados.) »
(II, p.602)
Se les llama planetas sagrados, no porque los otros planetas sean profanos, sino porque están regidos por los siete más importantes Regentes planetarios del sistema solar (cada planeta tiene un “Ser Cósmico” que lo dirige). Estos tienen un papel importante en el funcionamiento energético de todo el sistema solar:
« El Globo, siendo impelido hacia adelante por el Espíritu de la Tierra y sus seis ayudantes, obtiene toda sus fuerzas vitales, vida, y poderes a través del medio de los siete Dhyanis planetarios a partir del Espíritu del Sol. Ellos son sus mensajeros de Luz y Vida. »
(DS II, p.28-29)
El teósofo Geoffrey Barboka lo explica:
« El “Espíritu del Sol” representa al Logos Solar.
El “Globo” significa el Globo D de la Cadena Terrestre [o sea nuestra Tierra].
Los Siete Vigilantes de la Cadena Terrestre son referidos como el “Espíritu de la Tierra y sus seis ayudantes” que son los siete Dhyani-Bodhisattvas.
Los Logoi Planetarios de los siete planetas sagrados son denominados los “siete Dhyanis planetarios”. »
(El Plan Divino, p.235)
« Son entonces los “Siete Hijos de la Luz” – llamados de acuerdo a sus planetas y (por la plebe) frecuentemente identificados con ellos – a saber Saturno, Júpiter, Mercurio, Marte, Venus, y – presumiblemente para el crítico moderno, que no va más profundamente que la superficie de las religiones antiguas – el Sol y la Luna, los cuales son de acuerdo a las enseñanzas Ocultas, nuestros Progenitores celestes, o “Padre” sintéticamente. »
(DS I, p.575)
« Los planetas sagrados son tradicionalmente: Mercurio, Marte, Venus, Júpiter, Saturno, el Sol y la Luna. Pero esta clasificación es aceptada sólo para fines astrológicos, mientras que la verdadera clasificación (que es mantenida en secreto) difiere de esta.
[Marte, el Sol y la Luna] solo fueron utilizados como substitutos para fines esotéricos.
Saturno, Júpiter, Mercurio y Venus son los cuatro planetas sagrados exotéricos, mientras que los tres planetas sagrados esotéricos que no deben nombrarse, ellos fueron los cuerpos celestes en comunicación directa astral y psíquica con la Tierra. »
(DS I, p.575)
Tres de los astros mencionados por los antiguos sabios (el Sol, la Luna y Marte) no son planetas sagrados sino astros substitutos que los antiguos sabios utilizaron para designar unos planetas sagrados que todavía se mantienen secretos.
EXPLICACIÓN DEL MAESTRO PASTOR
Cuando le preguntaron:
- "Los siete planetas llamados sagrados ¿son realmente la sede de los Elohim y sus jerarquías?
Esto fue lo que contestó:
« Para comprender la función de los planetas sagrados tienen que considerar el sistema solar como un inmenso ser cósmico.
Los humanos al igual que los demás seres de los diferentes reinos de la Creación (elementales, mineral, vegetal, animal, ángeles, etc.) son “células” de ese gran Ser. Y aunque les parezca increíble es un ser viviente, con un ciclo de desarrollo y una conciencia al igual que ustedes.
(Nota de Cid: aunque la conciencia de ese Ser está más allá de nuestra comprensión humana, como nuestra conciencia está más allá de su comprensión para nuestras células. Y a ese Ser cósmico se le conoce como el Logos Solar.)
Los planetas son para ese gran Ser lo que los chakras son para ustedes. Los centros por donde se absorbe y se distribuye la energía para el funcionamiento del cuerpo.
Mucha gente no sabe que tenemos más de siete chakras en nuestro cuerpo energético, pero son siete los principales chakras, y por el principio de correspondencia (“como es arriba, es abajo”) podemos resumir que:
Los siete planetas sagrados son los siete chakras principales del sistema solar, por donde se absorbe las energías sutiles del Sol y se distribuyen al resto del sistema solar. »
(Conferencia del 07.11.87)
SEGÚN ALICE BAILEY
Muchos creen que fue Alice Bailey la que reveló la enseñanza sobre los planetas sagrados, pero como vimos Blavatsky ya había hecho algunas alusiones, aunque bastante veladas porque es un tema todavía muy guardado.
En cambio la señora Bailey habló mucho sobre ese tema en sus diferentes libros, pero desde la base ella cometió un grave error que fue el de poner la siguiente clasificación:
Planetas
Sagrados
|
Rayo
|
Planetas No
Sagrados
|
Rayo
| ||
1
|
Vulcano
|
1
|
1
|
Marte
|
6
|
2
|
Mercurio
|
4
|
2
|
Tierra
|
3
|
3
|
Venus
|
5
|
3
|
Plutón
|
1
|
4
|
Júpiter
|
2
|
4
|
La Luna *
|
4
|
5
|
Saturno
|
3
|
5
|
El Sol *
|
2
|
6
|
Neptuno
|
6
|
6
| ||
7
|
Urano
|
7
|
7
|
(Tratado sobre los siete rayos, 1936, Tomo I, p.323)
* Que vela un planeta oculto.
Y si bien Vulcano podría efectivamente ser un planeta sagrado ya que Blavatsky precisó que:
« El Sol es sustituto de un planeta sagrado situado entre Mercurio y nuestra estrella. »
(CW X, p.340)
También Blavatsky detalló que Urano y Neptuno NO son planetas sagrados, ya que ella también preciso que:
« Pero para evitar crear nuevas interpretaciones erróneas, debo establecer que entre los tres orbes secretos (o ángeles de las estrellas) [o sea los tres planetas sagrados que todavía no han sido revelados] no están incluidos ni Urano ni Neptuno. »
(DS I, p.575)
E incluso Blavatsky dio la explicación de por qué Urano y Neptuno NO son planetas sagrados, puesto que en ese mismo párrafo ella añadió:
« Estos dos últimos planetas gigantes no dependen completamente del Sol como si dependen los demás planetas de nuestro sistema. »
(DS I, p.575)
Y esto demuestra que Alice Bailey no leyó "La Doctrina Secreta" con atención y tampoco fue una alumna del maestro Kuthumi y menos una mensajera de los Adeptos transhimaláyicos (como ella lo afirmó) porque entonces ella no hubiera cometido errores tan fragrantes.
Y desafortunadamente esta clasificación errónea ha sido retomada por otros embusteros como es el caso de Vicente Beltrán Anglada.
EN LA ASTROLOGÍA MODERNA
La astrología moderna, aparte de los siete astros tradicionales que les mencioné arriba, ha incluido tres planetas más que son: Urano, Neptuno y Plutón. Y también incorpora a menudo planetas enanos como Ceres y Eris, así como asteroides como Quirón y Juno.
Tal vez Plutón sea uno de esos planetas sagrados cuya existencia se ha ocultado, pero no lo sabemos. Mientras que arriba ya les demostré que Urano y Neptuno no son planetas sagrados.
Y los otros cuerpos celestes que la astrología moderna a veces también incorpora, no tiene sentido porque como se los expliqué arriba, son solamente siete planetas sagrados.



