Mabel
Collins fue una escritora inglesa que tenía sus facultades psíquicas un poco
despiertas, lo que le permitió al maestro Hilarión darnos varias obras espirituales
por medio de ella. Y en este capítulo les voy a poner la información
interesante que he encontrado sobre ese asunto, pero para que tengan una mejor
visión del contexto en el que los eventos se sucedieron, les recomiendo que
primero lean el capítulo:
Mabel
Collins aunque escribió muchas novelas es principalmente conocida en los
círculos teosóficos como la autora de El
Idilio del Loto Blanco y Luz en el
Sendero.
EL IDILIO DEL LOTO
BLANCO
El Idilio del Loto Blanco fue publicado en
1884, justo antes de que Mabel Collins se afiliara a la Sociedad Teosófica en
Londres y la primera vez que conoció al coronel Olcott (quien era el presidente
de la Sociedad Teosófica en ese entonces) ella le comentó que ella había
escrito su novela estando en una especie de trance.
Y
sobre esas experiencias psíquicas, el periodista inglés Alfred Sinnett publicó
un libro en donde entre otras cosas, relata la manera cómo Mabel Collins le
comentó que ella escribió El Idilio del
Loto Blanco:
«
En 1878 Mabel Collins estaba viviendo en Londres cuando el obelisco traído
desde Egipto y conocido como “la Aguja de
Cleopatra” fue erigido cerca de su ventana.
Desde
la primera vez que Mabel Collins posó sus ojos en el obelisco, ella fue capaz
de percibir un rostro que nadie más veía.
-
“Era un
rostro egipcio, lleno de poder y voluntad, e intensamente vivo” mencionó
ella.
Poco
tiempo después de que el obelisco fuera instalado, Mabel Collins comenzó a visualizar
una larga procesión de sacerdotes ataviados con túnicas blancas que entraban a
su casa y permanecían cerca de ella mientras que ella estaba escribiendo. Y como
esto comenzó a ocurrir con frecuencia, ella se acostumbró a ese extraño suceso.
Y en
una ocasión mientras que ella estaba escribiendo su novela, su cuñada se
encontraba en la misma habitación pintando, cuando de repente ese extraño
suceso se produjo de nuevo.
Ella
no le dijo nada a su cuñada, pues ya le había mencionado de ese fenómeno en
diversas ocasiones anteriores y por lo tanto prefirió continuar ocupada con su
escritura. Pero en ese momento Mabel Collins relata que:
* Mi cuñada me miró y notó un cambio en mi
apariencia, posteriormente ella me
informó que yo me había puesto rígida “como si fuera de piedra” y mis ojos se cerraron rápidamente pero que a pesar de ello, yo continuaba escribiendo y
escribiendo aunque mucho más rápido que antes, y así ella me miró llenar de
tinta página tras página.
Esto
continuó por un largo tiempo hasta que finalmente volví a abrir los ojos y
solté la pluma. Me veía muy cansada pero para nada me había percatado de haber
estado inconsciente durante todo ese tiempo.
Ella
no dijo nada, pero continuó mirándome y observó como tomaba una página de mi
manuscrito para leer lo que había escrito cuando me di cuenta con gran sorpresa
que no era la novela que estaba escribiendo (como yo lo creía)
sino algo total y completamente desconocido para mí.
Cada
vez más sorprendida fui leyendo página tras página y descubrí que tenía en mis
manos el prólogo y el primer capítulo del libro: El
Idilio del Loto Blanco. […] Para mí fue una maravillosa experiencia, ya que
nunca antes había abandonado mi cuerpo para que mi mano y mi pluma fueran
usadas por otra inteligencia, pues la mía (si se me permite expresarlo así)
siempre había estado presente.
Después
de eso, de vez en cuando volví a experimentar algo similar, pero nunca más
estuve totalmente ausente de la escena como sucedió en la primera vez, y es
así como los primeros siete capítulos de El
Idilio del Loto Blanco fueron elaborados.
La
escritura era por completo automática y con esto quiero decir que nunca estuve
consciente de las palabras que estaba escribiendo y siempre después cuando lo leía
me resultaba tan desconocido como si lo hubiera escrito otra persona. »
(Alfred
Sinnett, Theosophical History, 1987, vol. 2, n°4, p.121)
Mabel
Collins explicó que los sacerdotes dejaron de venir a ella al finalizar el séptimo capítulo y a pesar que ella estaba muy ansiosa por
completar el trabajo, no pudo continuar escribiendo de esa manera por los
siguientes siete años, hasta que en 1884-85, en medio de muchos problemas y
enfermedades:
« El
trabajo fue retomado nuevamente por un misterioso poder que se encontraba más
allá de mí y que me había elegido como su instrumento, y es así como el libro pudo
ser terminado de la misma forma en que fueron escritos los siete capítulos
previos. Sin que yo fuera consciente de palabra alguna. » (Sinnett, p.122)
(Como
buena novelista, Mabel Collins tenía una imaginación desbordante y la historia
de los sacerdotes que iban a visitarla, yo sospecho que fue la manera como su
mente interpretaba el cambio de conciencia por el que estaba pasando antes de
entrar en ese estado de trance. Pero en cambio la descripción que hace su
cuñada corresponde exactamente con el fenómeno conocido en el esoterismo como
“escritura automática” o “psicografía” en donde otra mente escribe por medio
del cuerpo de la persona que se encuentra en trance.)
LUZ EN EL SENDERO
«
Las circunstancias en las que fue escrito Luz
en el Sendero fueron muy diferentes. Mabel Collins explicó que dicha obra
fue el resultado de un arduo trabajo cuando ella trataba de adquirir cierto
conocimiento.
Cuando
ella fue capaz de salir fuera de su cuerpo físico, se sentía como una chiquilla
comenzando a explorar su recién adquirido poder de desdoblarse y fue guiada por
la mano de un poderoso ser que le mostraba lo que ella debía ver y le explicaba
lo necesario para que ella lo comprendiera.
En
una ocasión ella vio un amplio salón que ella lo nombró “El Aula de Conocimiento” el cual estaba cubierto por piedras
preciosas y con la ayuda de su guía, ella pudo percatarse que éstas formaban
frases.
Él
le dijo que tratara de recordar cuidadosamente aquellas frases y que las escribiera
tan pronto como regresara a su cuerpo físico. Y es así como fueron compuestas
las primeras sentencias de Luz en el Sendero,
y de la misma manera fragmento tras fragmento, el libro entero fue
escrito. »
(Sinnett, p.123)
(Aquí
también la mente de Mabel Collins interpretó su desdoblamiento al astral de esa
manera y es que deben de saber que el astral es un plano de existencia donde
los eventos reales se mezclan con nuestra imaginación.)
¿QUIÉN LE DICTÓ ESOS
LIBROS A MABEL COLLINS?
Mabel
Collins se encontró brevemente con Blavatsky en noviembre de 1884 (el coronel Olcott y Blavatsky vivían en ese entonces en la India, pero habían efectuado una gira por Europa y estuvieron unos días en Londres antes de partir de nuevo hacia la India). Y en una carta publicada en junio de 1889 en la revista “Light”, Blavatsky escribió:
«
Cuando la conocí [a Mabel Collins] ella había justo terminado de escribir El Idilio del Loto Blanco, el cual ella le mencionó al coronel Olcott que le había sido dictado por “un hombre
misterioso”. Sin embargo, a partir de la descripción que ella dio de ese hombre,
ambos [Blavatsky y Olcott] reconocimos de inmediato a un antiguo amigo nuestro:
un griego [Hilarión] el cual en ese entonces no era todavía un Maestro
completo, pero ya era un Adepto. Y los nuevos acontecimientos que surgieron
después nos demostraron que estábamos en lo correcto con nuestra suposición. »
(Collected
Writings VIII, p.427)
Y
en una carta que Blavatsky le escribió al juez N. D. Khandalvala (en julio de 1888),
ella le comentó que hasta 1884 Mabel Collins era una escritora que no estaba
muy interesada en asuntos espirituales, pero que ese año:
«
Ella comenzó a ver de vez en cuando frente a ella, la imagen astral de un
hombre moreno (un griego perteneciente a la Fraternidad de los Maestros) el
cual le pidió a Collins que escribiera bajo su dictado. Ese hombre era
Hilarión, a quien Olcott lo conocía muy bien. Y el resultado de esa colaboración fue
el libro Luz en el Sendero y otros
escritos. »
(M.
Gomes, Theosophical History, vol. 3, n° 7-8, July-October 1991, p.194)
MABEL COLLINS SE
VUELVE ENEMIGA DE BLAVATSKY
Desafortunadamente a partir del año 1889, Mabel Collins experimentó un cambio de actitud cayendo bajo la influencia del Profesor Elliott Coues cuyas ambiciones personales lo llevaron a ser expulsado de la Sociedad Teosófica.
Los
dos se coordinaron para desprestigiar a Blavatsky y uno de los métodos que utilizaron fue publicar (el 11 de mayo y 1º de junio de 1889) un artículo en la
revista The Religio-Philosophical Journal
de Chicago en donde acusaban a Blavatsky de ser una mentirosa y a continuación
les transcribo las partes más relevantes de ese artículo:
«
¡ATENCIÓN TEÓSOFOS!
UN
POCO MÁS DE INFORMACIÓN ACERCA DEL LIBRO “LUZ EN EL SENDERO” PARA VUESTRO
BENEFICIO.
En
1885 apareció un extraño y pequeño libro titulado “Luz en el Sendero”.
Es
un tratado escrito para el uso personal de aquellos que desean iniciarse dentro
de la sabiduría esotérica oriental y su autor es la señora Mabel Collins.
El
libro es una joya de gran espiritualidad y me da la impresión a mí (como a
muchos otros lectores) que su contenido representa en gran medida la realidad espiritual. Por lo que
ha tenido muchas reediciones y es muy utilizado tanto por los teósofos fieles,
como por los pecadores ortodoxos quienes lo utilizan como un libro de
oraciones.
Y
este gran interés hacia ese pequeño libro se debe en gran medida porque se
suponía que “Luz en el Sendero” le
había sido dictado a la señora Collins por uno de los Adeptos transhimaláyicos.
Me
gustó tanto el pequeño libro que decidí escribirle una carta a la señora
Collins para elogiarla, pero también para pregunte si era verdad esa afirmación
ya que me encontraba algo incrédulo al respecto.
Ella
respondió de su puño y letra con prontitud y me confirmó que el libro le había
sido inspirado y dictado por un Adepto.
Esta
correspondencia se dio hace unos cuatro años atrás y desde entonces no volvimos
a tener comunicación la señora Collins y yo, hasta ayer cuando inesperadamente
recibí una carta de ella.
No
me sorprendió lo que me escribió, ya que arrojó nueva luz sobre las falsedades
en las que se ha erigido a la Sociedad Teosófica, y con esto me refiero a la
famosa broma de Madame Blavatsky que inventó a los Maestros transhimaláyicos
para atraer la atención del público hacia ella.
Le
cablegrafié a la señora Collins para pedirle si podía utilizar su carta como
testimonio, a lo que ella me respondió: “Use
mi carta a su gusto” y por lo tanto a continuación se las publico:
«
Estimado señor,
Siento
que tengo el deber de escribirle para abordar un difícil (y para mí un doloroso
tema) pero que no debo dejar demorar por más tiempo.
Usted
se acordará que me escribió para preguntarme quién era el autor de “Luz en el Sendero”.
Pues
lamento mucho informarle que le mentí y si usted no estuviera familiarizado con
la actitud de la señora Blavatsky no comprendería la razón de mi conducta.
Por
supuesto debí de haberle contestado la verdad, pero en ese entonces estaba
estudiando con Madame Blavatsky y tuve la cortesía de mostrarle su carta, a lo
que ella de inmediato me dijo que tenía que responderle eso.
Debo
precisar que nunca he estado bajo las órdenes de ella, pero Madame Blavatsky me
lo rogó y me suplicó tanto que le hiciera ese favor, que por ello le
respondí lo que ella me dictó y es por esa razón que le respondí que yo había recibido
el texto de “Luz en el Sendero” por
uno de los Maestros que guían a Madame Blavatsky.
Sin
embargo no me siento bien por haberle engañado y quiero ahora aliviar mi
conciencia asegurándole que yo soy la única autora de ese libro y que nunca
recibí prueba de la existencia de ninguno de esos Maestros que ella menciona.
Atentamente.
Mabel
Collins. »
»
PRUEBAS DE QUE LAS
ACUSACIONES DE MABEL COLLINS Y ELLIOTT COUES SON FALSAS
Las fechas que dan no
coinciden con la realidad
Para
comenzar Blavatsky no pudo haberle rogado a Mabel Collins que engañara al señor
Coues porque Blavatsky partió hacia la India en noviembre de 1884. Y luego
Blavatsky NO volvió a ver a Mabel Collins hasta mediados de 1887 cuando ella
regresó a vivir a Londres.
Pero
resulta que el libro “Luz en el Sendero”
sólo se publicó hasta en marzo de 1885. Y por otra parte, la supuesta carta que
el señor Coues le envió a Mabel Collins, tiene por dirección: “72 Clarendon
Road”. Pero resulta que la señora Collins no vivió ahí sino hasta después de
febrero de 1885, o sea tres meses después de que Blavatsky ya se había ido de
Inglaterra.
Por
lo tanto Mabel Collins mintió, ya que cuando supuestamente Blavatsky “le
rogó y le suplicó”, en realidad Blavatsky estaba al otro lado del mundo en
el Oriente y fue sólo dos años y medio después que ella volvió a encontrarse
con Mabel Collins.
Mabel Collins se
contradice con sus afirmaciones anteriores
Porque además
fue la propia Mabel Collins quien afirmó a varias personas que su libro El Idilio del Loto Blanco había sido
escrito por alguien más, al grado que en la portada puso la siguiente
inscripción:
Para el verdadero autor
El inspirador de esta obra;
Está dedicado.
El inspirador de esta obra;
Está dedicado.
Y
les recuerdo que ese libro se publicó antes de que ella haya entrado a la Sociedad Teosófica
y haya conocido a Madame Blavatsky.
Testimonio de
Williams Judge
William
Judge también publicó un panfleto defendiendo a Blavatsky y entre otras
cosas dijo:
A)
Que en 1887 la señora Collins le envió una carta en donde le escribió:
«
Para el editor de la revista The Path: en cuanto a “Luz en el Sendero”, es decir el conjunto de axiomas que he
encontrado inscritos en las paredes de un determinado lugar, no veo ningún
método factible para hacer tales explicaciones al público, y por lo tanto en la
actualidad propongo colocar este prefacio antes de cada uno de los
libros. »
B)
Que su siguiente libro “A través de las
Puertas de Oro” (publicado en 1887) también está dedicado a un ser
desconocido quien según ella, fue a su habitación y le contó la historia.
C)
Y que la señora Collins le declaró en 1888 cuando él estaba en Londres que ella
no sabía nada acerca de la filosofía o las leyes del ocultismo, ni del Karma,
ni de cualquier doctrina teosófica de largo alcance.
Testimonio de Doctor
Archibald Keightley
El
Doctor Keightley declaró que en 1884 cuando la señora Collins entró en la
Sociedad Teosófica, ella afirmó que su libro El Idilio del Loto Blanco se debió a la inspiración de un ser
misterioso, y después de haberlo descrito la señora Blavatsky dijo que a partir
de esa descripción y por el tono del pensamiento de las paginas que le mostró,
ella consideró que ese ser era un amigo suyo perteneciente a la Fraternidad
Oculta.
Testimonio de la
señora Passingham
La
señora Passingham declaró que:
«
A principios de 1885 la señora Collins visitó a un amigo común en Girton, y
pasó el día en mi casa hasta que expresó su deseo de partir temprano, ya que
según sus palabras: “tenía una cita que
cumplir a las 8 de
la noche con su inspirador (el quien le estaba dictando la Luz en el Sendero) y no quería estar ausente de su alojamiento a esa hora”. Así que
la envié de vuelta en mi carruaje a su hogar y posteriormente se me informó que
el escrito de esa noche había sido muy exitoso, probablemente debido a las
condiciones armoniosas en las que se encontraba en ese entonces. »
(Nota:
el artículo completo que publicó Blavatsky con estos testimonios lo pueden leer
en los Collected Writings vol. XI, p. 306-330.)
La propia Mabel
Collins se retractó posteriormente
Y para colmo la señora Collins renegó su propia acusación, ya
que en 1912 (23 años después de haber difamado a Blavatsky)
ella publicó un libro titulado “Cuando el
Sol se mueve hacia el Norte” en donde volvió a mencionar la misma
descripción que había hecho antes de cómo le fue inspirado el contenido del
libro Luz en el Sendero:
«
El Maestro me tomó de la mano y con pleno conocimiento de lo que me sucedía, me
adherí a él y salí de mi cuerpo físico pasando del plano material al espacio
etéreo.
Entramos
en “la Sala del Saber” y el Maestro sosteniéndome todavía de la mano, me
llevó a través del pavimento de la capilla hasta la pared y vi claramente las
primeras reglas de “Luz en el Sendero”
aparecer en lo más alto del muro.
Mirando
con cuidado las leí y el Maestro me dijo:
-
“Fija
estas reglas en tu memoria y llévalas contigo a la Tierra y escríbelas.”
Volví
a mi cuerpo físico y tuve memoria plena de lo que había hecho y de lo que había
visto y leído. Yo había estado por primera vez en el estado conocido por los
ocultistas del Sur de la India como “jagrat
de swapna” y que corresponde al estado de conciencia en el que se encuentra el
clarividente despierto.
En
ese estado leí y trasladé a mi memoria las primeras líneas de la antigua enseñanza
mística conocida ahora por todos los estudiantes de ocultismo con el título de
“Luz en el Sendero”. »
(Extractos
del capítulo X)
Peritaje caligráfico
Como
pueden ver, hay muchos testimonios, pero la prueba más interesante es cuando se
compara la escritura de Mabel Collins en diferentes ocasiones.
Aquí hay un texto con
su escritura normal:
Y aquí hay un
extracto del manuscrito original de
El Idilio del Loto Blanco:
Y
como pueden observar cambia drásticamente su manera de escribir. Lo cual es
típico de la escritura automática, ya que la persona que se encuentra en trance
adopta (en mayor o menor medida dependiendo de qué tan despierta se encuentre)
el estilo de la escritura del individuo que escribe por medio de ella.
Y
si comparamos esta última escritura con la escritura del maestro Hilarión:
Vamos
a constatar que hay coincidencias:
Por
ejemplo el maestro Hilarión suele escribir la “e” en mayúscula ondulada “E” mientras que Mabel
Collins suele escribirla en minúscula cursiva “ℯ”.
ADJUNTO
La explicación del juez N.
D. Khandalvala
Y
por último les pongo la opinión sobre esos sucesos dada por el señor Khandalvala
quien fue un miembro muy respetado de la Sociedad Teosófica en la India:
«
Cuando la señora H.P. Blavatsky habló en la India acerca de los Maestros, ella explicó que ellos vivían
lejos y eran inaccesibles para la gran mayoría de los humanos, lo que generó una
gran cantidad de dudas acerca de su existencia. Sin embargo muy pocos se
percataron del testimonio independiente que se encuentra en un pequeño libro
publicado en Inglaterra en 1884.
Su autora explicó que un obelisco de Egipto conocido como “La Aguja de Cleopatra” fue llevado a Inglaterra y colocado a la orilla del rio Támesis, frente a la pequeña casa en la que vivía en ese entonces. Ella miraba por la ventana todos los días al obelisco y comenzó a percibir a hombres que salían del monumento vestidos con atuendos muy peculiares.
Esta
señora se ganaba la vida escribiendo novelas, pero un día mientras ella estaba
trabajando en su escritorio, ella vio una fila de sacerdotes vestidos de blanco
que se colocaron a su lado y ella entró en una especie de trance. Entonces su
mano se puso a trabajar escribiendo de una manera diferente y esto se prolongó
durante varios días hasta que terminó la mitad del libro titulado “El Idilio del
Loto Blanco” y luego se detuvo la escritura automática.
Ella no sabía la razón de ello, pero un día un amigo le presentó al coronel
Olcott, a quien ella intrigada le comentó cómo había escrito “El Idilio del Loto
Blanco” pero que no lo había podido terminar.
El coronel Olcott le recomendó que si
alguna vez había considerado lucrar mediante la publicación de ese libro, ella debía
renunciar a tal pensamiento y volver a intentarlo. Así lo hizo ella y la
redacción del idilio se terminó de la misma manera, mediante la escritura
automática.
La
señora inglesa era psíquica y ella mencionó que en varias ocasiones visitó con su
cuerpo astral una sala, en cuyas paredes ella veía y leía algunas líneas escritas en letras de
oro, y que cuando se despertaba, ella se acordaba y las ponía en un papel. Y es así
como escribió el notable librito titulado “Luz en el Sendero”.
El
libro fue publicado a principios de 1885, cuando Blavatsky y el Coronel Olcott
estaban en Inglaterra, ellos le dijeron que pensaban que las líneas les fueron
dictadas por un Adepto occidental al que conocían.
Pues
bien, los Maestros mencionados en “Luz en
el Sendero” no son otros que aquellos de los que habló Blavatsky en la
India, y es remarcable que uno de ellos le dictara a esa señora inglesa uese pequeño pero magistral libro, dando así los primeros principios del estudio esotérico en
una forma más adecuada para los Occidentales. »
(Esto
es un extracto del artículo que escribió titulado: “Madame H.P. Blavatsky as
I knew her” el cual fue publicado en la revista The Theosophist
en junio de 1929, p.213-222 y julio 1929, p.309-318.)











