Solo conozco una carta que Blavatsky le escribió a Charles Leadbeater, y es la siguiente que a continuación se las traduzco y transcribo.
En ese entonces ella fue a visitar a la familia Gebhard quienes la hospedaron en su residencia que se encontraba en la ciudad alemana Elberfeld, y Leadbeater se encontraba viviendo en Colombo, Ceylán (actualmente Sri Lanka).
Leadbeater le escribió una carta al maestro Kuthumi y se la envió a Blavatsky para que ella se la transmitiera al maestro, debido a que Leadbeater no tenía la capacidad de hacer eso por él mismo.
Ella le respondió en una carta de seis páginas que ella ya no hacía eso y por ello le regresó su carta a Leadbeater, pero cuando Leadbeater recibió el sobre que le envió Blavatsky, la carta que Leadbeater le había escrito al maestro Kuthumi ya no estaba.
Blavatsky en el resto de su carta le contó todos los problemas que ella había tenido con un hindú que la acompañó a Europa llamado Bawaji (o Babaji).
Y al final de la carta de Blavatsky se encontraba un pequeño mensaje que el maestro Kuthumi había precipitado para Leadbeater.
TEXTO DE LA CARTA DE BLAVATSKY PARA LEADBEATER
« Elberfeld, 23 de junio de 1886.
Mi querido Leadbeater,
Me alegré sinceramente de recibir su carta de bienvenida.
En cuanto al archivo adjunto [o sea la carta que Leadbeater le escribió a Kuthumi], no me corresponde enviarlo. No puedo hacerlo, mi querido amigo; porque juré no entregar más cartas y el Maestro me ha dado el derecho y el privilegio de rechazarlo. Así que lo he apartado y se lo envío de vuelta tal como lo recibí.
Si el Mahatma Kuthumi hubiera aceptado o querido leer la carta, la habría sacado de mi buzón, y el hecho de que permanezca allí me indica que la rechaza.
Ahora entérese de lo nuevos acontecimientos: Bawaji está completamente en contra de nosotros y está determinado a causar la ruina de la Sociedad Teosófica.
Hace un mes él estuvo en Londres y estaba listo para partir hacia la India. Pero ahora él está aquí [en Elberfeld], sólo él cielo sabe cuando se irá, porque está viviendo con Frank Gebhard (el hijo mayor que está con él y a quien ha psicologizado completamente) y está en discordia y contienda con la familia Gebhard, la madre, el padre y dos hijos, Arturo y Rodolfo que permanecen leales a los Maestros y a mí, mientras que Frank se encuentra apartado con él.
Nunca viene a visitamos, aunque vive en la vereda de enfrente de la calle; y escribe volúmenes de enseñanzas en contra de nuestras doctrinas. Aún hace más; ha declarado a todos que él va a publicar un manifiesto en donde expresará su pesadumbre por haber contribuido a engañar al público sobre el carácter de los Maestros y lo que Ellos quieren y pueden hacer.
Él sostiene que por cinco años ha estado bajo una maya [engaño]; bajo una ilusión psicológica. Él cree firmemente que durante ese tiempo los fenómenos fueron producidos por los Maestros, que él mismo estuvo en directa comunicación con ellos, y recibió cartas y órdenes, etc., pero ahora él (Bawaji) dice que conoce mejor.
Desde que vino a Europa, él aprendió la "verdad" de que había estado iluminado (!!!). Él ahora dice que los Maestros NUNCA pudieron, en ningún caso, comunicarse con nosotros, ni aún con sus propios chelas [discípulos]; ellos nunca han podido escribir por sí mismos ni aún producir la precipitación de cartas o notas por medio de sus chelas. Todo eso fue la producción de una maya, de elementales, fantasmas, y cuando no fueron 'fraudes', como él dice.
El libro "Buddhismo Esotérico" según él es todo un disparate y una alucinación. Nada de lo que aparece en la revista 'The Theosophist' es verdadero. Mi obra "Isis Develada" y aún "La Doctrina Secreta" dirá que fueron dictadas por algún ocultista o 'espíritu', nunca por los Maestros.
Cuando se le pregunta cómo es que él vino conmigo a Europa por orden de su Maestro, tal como él lo expresó, ahora declara que él se equivocó; que él ha "cambiado su mente" y que ahora sabe que todo fue una ilusión. Olcott nunca jamás curó a nadie por medios mesméricos; nunca fue ayudado por los Maestros, etc.
Aún hay más, él ha calumniado a Subba Row, Damodar, Olcott, y a todos los que están en Adyar. A muchos europeos les ha hecho perder la confianza en ellos. Dice que Subba Row nunca ha dicho una sola verdad en su vida a los europeos, siempre ha estado engañando y es un embustero; Damodar también dice que es un gran embustero; él sólo (Bawaji) conoce a los Maestros y lo que ellos son.
En una palabra, él hace que nuestros Mahatmas sean inaccesibles, Seres impersonales tan lejanos que nadie puede acercarse a Ellos!!!.
Y al mismo tiempo él se contradice a sí mismo; ya que a unos él les dice que estuvo 10 años con el Mahatma K.H.; a otros 3; además él fue varias veces al Tíbet y vio al Maestro sólo a la distancia, mientras él entraba y salía del Templo. Esto lo dice muy solemnemente.
La verdad es que él (Bawaji) jamás estuvo en el Tíbet, ni ha visto a su Maestro ni a 100 millas de distancia. Ahora tengo la seguridad de esto por mi propio Maestro.
Bawaji fue un chela en probación. Cuando vino a Bombay a la Sede Internacional, su Maestro me ordenó decir a todos que él aceptó a Khrishna Swami, y que él lo envió a vivir con nosotros, para que trabajara por la Sociedad Teosófica.
Fue enviado a Simla al Sr. S., es decir, él renunció a su personalidad para ser un verdadero chela, Dharbagiri Nath, y desde entonces tomó ese nombre.
Como yo estaba bajo el juramento de silencio, no podía contradecirle cuando le oí jactarse de que él vivió con su Maestro en el Tíbet, y era un chela regular aceptado.
Pero ahora que fracasó como 'probacionista' mostrando ambición personal, celos por Mohini, y un repentino desenvolvimiento de ira y de envidia, y aún odio hacia el Coronel Olcott, y a mi misma; ahora el Maestro me ha ordenado que diga la verdad.
¿Qué piensa usted que hizo?
Porque me miró a la cara y me preguntó qué sabía yo de su vida pasada. Dijo que ciertamente él no pudo ver al Maestro durante los cinco años que estuvo con nosotros sino que él conoció al Mahatma K.H. doce años antes que oyera hablar de la Sociedad Teosófica!!!
Cuando le enseñé la escritura del Maestro en que su Mahatma corroboró mi declaración y afirmó que él (Bawaji) 'nunca le había visto a él, ni fue él al Tíbet, Bawaji con toda frescura respondió que era una carta fantasma, porque el Mahatma nunca hubiera podido escribir cartas ni él diría nada acerca de sus Chelas.
Así pues, él se esconde detrás de una triple coraza de irresponsabilidad, es imposible prenderlo con algo; así como a Frank Gebhard, quien cree que cada palabra de Bawaji es un evangelio.
Bawaji no niega nada, admite todo fenómeno, y se zafa del mismo diciendo que fue una ilusión, su Karma. Cuando se le descubre en flagrante contradicción, se desembaraza de la misma diciendo que ningún chela tiene memoria del tiempo, del espacio y de las formas (!!!) en consecuencia, otra contradicción.
Cuando se le muestra su propia firma defendiendo el fenómeno y predicando las doctrinas de la Sociedad y de los Maestros responde: "¡Oh, si; pero estuve bajo una ilusión. Ahora yo he cambiado mi mente".
¿Qué haría Usted?
Él está resuelto a destruir nuestra Sociedad, y cuando vuelva a la India, introducirá la duda en las mentes de todos los hindúes.
Damodar que conoce la verdad acerca de él y podría comprometerlo, se encuentra lejos y no tiene deseos de volver.
Así pues, a menos que Subba Row y unos cuantos ardientes hindúes ayuden al Coronel para desenmascararlo (y Subbaya Chetty (1) sabe que él nunca estuvo en el Tíbet), la Sociedad Teosófica estará perdida, o bien tendrá otra tremenda convulsión.
Adiós mi querido colega y no pierda coraje. Los Maestros están con nosotros y protegerán a todos aquellos que se mantienen firmes con ellos. Escríbame a Ostende, a mi poste restante. Mañana estaré allí.
Siempre vuestra fiel y fraternalmente.
H.P. Blavatsky. »
(Posdata puesta en el comienzo de la primera página)
"Mi bendición y amor a Don David (2) y a todos los hermanos. Mis más grandes y humildes respetos al Supremo Sacerdote Sumangala (3). Pídale bendiciones para mí."
Notas
1. G. Soobiah Chetty, quien residió en Adyar en diciembre de 1941.
2. Por "Don David" Blavatsky se refiere a Anagarika H. Dharmapala, fundador de la Sociedad Mahabodhi, cuyo nombre de nacimiento era Don David Hewavitharane.
3. El sumo sacerdote era en ese entonces el venerable Hikkaduwe Sri Sumangala Thero, sumo sacerdote budista de Ceilán, sumo sacerdote de la Cumbre Adam, Principal del Colegio para sacerdotes budistas de Vidyodaya.
NOTA DEL MAESTRO KUTHUMI PARA LEADBEATER
En la carta que Blavatsky escribió, en diagonal él maestro Kuthumi añadió:
« Tenga valor. Yo estoy contento con usted. Sea reservado. Tenga fe en sus mejores intuiciones. El hombrecito [Bawaji] ha fracasado; él recogerá su recompensa. Mientras tanto, silencio.
K.H. »
LA HISTORIA DE LA PUBLICACIÓN DE LA CARTA DE BLAVATSKY Y LA NOTA DE KUTHUMI
1. Inicialmente Jinarajadasa publicó la carta y la nota en la revista "The Theosophist" de enero de 1908.
2. Luego la incorporó dentro del libro que él editó titulado "Cartas de los Maestros de la Sabiduría" (1919), el cual posteriormente se le conoció como la Primera Serie; la carta fue publicada como la Carta 37, y cuando se reorganizaron las cartas de ese libro en 1988, se volvió la Carta 50.
3. En 1941 publicó un pequeño libro titulado "Cartas de KH a CW Leadbeater" donde al final del libro transcribió la carta y la nota, y añadió facsimiles en blanco y negro de la carta y del sobre que le envió Blavatsky, más una larga explicación de lo sucedido y de lo Blavatsky y Kuthumi le dijeron a Leadbeater.
4. Y finalmente la web Theosophy Wiki publicó digitalmente la carta y la nota, más los facsimiles a color de la carta y del sobre (ver link).
5. La carta original se conserva en los archivos de la Sociedad Teosófica de Adyar.
FACSIMILES
Foto antigua en blanco y negro tomada del final de esta carta.
Foto a color reciente de la sexta y última página de la carta de Blavatsky donde se encuentra la nota del maestro Kuthumi, la cual la escribió con lápiz azul y debido al paso del tiempo se ha ido borrando.
Facsímil a color del sobre que Blavatsky le envió a Leadbeater
Las letras "ELD" que aparecen en el sello postal son la última parte de la palabra ELBERFIELD, el nombre del lugar donde se despachó la carta. Y alguien quitó la estampilla alemana de la carta, para su colección de timbres.
Dice:
« India británica
vía Brindisi
Charles W. Leadbeater, Esq.
61 Maliban St. Isla
Colombo
en Ceilán. »
MI EXPLICACIÓN
Bawaji fue un joven brahmán que inicialmente le tenía una gran devoción a Blavatsky después de que ella lo rescató del desorden psíquico en el que él había caído, al grado que le rogó que le permitiera acompañarla cuando Blavatsky fue exiliada a Europa, pero ya en Europa Bawaji se volvió su enemigo y fracasó en su aprobación como discípulo del maestro Kuthumi, y finalmente regresó a la India donde terminó hundiéndose en la desgracia.
EXPLICACIÓN CORTA DE JINARAJADASA
En su libro "Cartas de los Maestros de la Sabiduría", Jinarajadada escribió lo siguiente:
« Esto aparece escrito sobre una carta doblada escrita por HPB en Elberfeld, el 23 de junio de 1886, a CW Leadbeater, quien se encontraba entonces en Ceilán. El mensaje del Maestro se precipitó durante el tránsito.
La carta de HPB al Sr. Leadbeater trataba sobre un discípulo indio del Maestro, S. Krishnamachri , que estaba con ella en Alemania, pero que se volvió contra ella. [Kuthumi al escribir] "El hombrecito ha fracasado" se refiere a este individuo, quien, por lo tanto, "abandonó". »
EXPLICACIÓN LARGA DE JINARAJADASA
En su libro "Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater", Jinarajadada puso lo siguiente:
« Esta carta se refiere a las trágicas circunstancias de una pérdida más de un chela en probación. Este fue un joven Brahmin del Sur de la India, llamado S. Krishnamachari. Era de estatura pequeña, y empleado en las oficinas de recaudación de Nellore, pero entre los años 1880 Y 1881 renunció a ese cargo y se fue a Bombay con H.P. Blavatsky y el Coronel Olcott. En aquel entonces él se cambió de nombre y adoptó el de Bawaji.
H.P.B. recibió instrucciones de los Maestros para que lo utilizara en el trabajo y lo designó para que atendiera a Damodar K. Malavankar.
En ese entonces Bawaji había sido aceptado como discípúlo en aprobación por el Maestro Kuthumi.
Había en esta época un chela aceptado por el Maestro Kuthumi que se llamaba Gwala K. Deb. Creo que era tibetano, porque por varios años vivió en el Tíbet con el Maestro. En la India también se le conoce bajo el nombre de Dharbagiri Nath.
Se presentó una ocasión en que el Maestro Kuthumi necesitaba dos mensajeros para ir a lo del Sr. Sinnett en Simla. El mensajero que se eligió fue R. Keshava Pillai de Nellore, y en las Cartas de los Maestros de Sabiduría (segunda serie N° 65 y 66) se dan detalles de la ayuda que él debía prestar al principal mensajero, Deb.
Pero Deb no podía ir con su propio cuerpo físico, pues él se estaba preparando para cierto trabajo oculto, trabajo que le hubiera sido completamente imposible realizar si exponía su cuerpo a la contaminación del grosero magnetismo circundante del mundo.
Entonces se solicitó la asistencia de Bawaji, y él consintió en prestar su cuerpo físico en ciertas ocasiones, de modo que Deb pudiera vivir con él y hacer el trabajo requerido.
Mientras Deb ocupaba el cuerpo de Bawaji, Bawaji vivía en el astral, sabiendo que su vehículo físico lo estaba usando Deb.
Cuando en febrero de 1885, H.P.B. fue a Europa, la acompañó el Dr. Franz Hartmann, la Srta. Mary Flynn y Bawaji.
En 1886, mientras H.P.B. se encontraba viviendo en Elberfeld, Alemania, Bawaji –que hasta entonces había mirado a H.P.B. con toda reverencia– cambió de actitud.
H.P.B. describe este cambio en su carta al Sr. Leadbeater. Existen varias cartas de H.P.B. al Sr. Sinnett y a otros, todas las cuales expresan el mismo cambio operado en Bawaji, y especialmente de un hecho importante, el que Bawaji declaraba que él era un chela aceptado y que estuvo con el Maestro en el Tíbet.
Pero era Deb el que era discípulo aceptado y no Bawaji, quien sólo se hallaba en las primeras etapas del chela en probación.
Bawaji cuyo cuerpo había sido ocupado por Deb en su misión especial, empezó, debido al peso de este hecho, a formar a su alrededor un núcleo de personas en oposición a H.P.B. Además, Bawaji torcía los hechos para alargar su vanidad.
Como resultado de toda esta situación, y el doblez de su conducta, Bawaji fue un fracaso.
El Maestro expresó: "El pequeño hombre ha fracasado". El comentario del Maestro sobre esta situación, está escrito sobre la última página de la carta de H.P.B. en sentido atravesado. El texto del Maestro fue precipitado sobre la misma mientras la carta era llevada por el correo.
Más o menos un año después, Bawaji volvió a la India y nada más se supo de él en los círculos teosóficos. Pocos años más tarde, él falleció oscuramente.
La carta de H.P.B. también devela el hecho de que en 1884, el Sr. Leadbeater deseaba enviar una carta a su Maestro por medio de ella. H.P:B. rehusó aceptar esa comisión, pues el Maestro, –por solicitud de Blavatsky– la había eximido de ser el punto de apoyo en el plano físico para producir fenómenos, después que le había sucedido el ataque de los misioneros, ya que algunos parecían empezar a desconfiar de ella.
Fue entonces que la Sra. Laura C. Holloway se adiestró para ver si ella podía ser lo suficientemente sensible en el recto sentido para servir a los propósitos de ser un punto de apoyo; pero ella fracasó.
Mohini M. Chatterjee, que era también un chela aceptado, fue probado del mismo modo, pero también fracasó.
Por consiguiente, H.P.B. dice que ella le devuelve al Sr. Leadbeater la carta para el Maestro. No obstante, cuando la carta de H.P.B. llegó a Colombo, la carta para el Maestro que H.P.B. le devolvió no estaba adentro, en cambio en la última página de la carta de H.P.B., en sentido atravesado, había ese mensaje del Maestro.
Análisis de lo que el Maestro escribió
El texto del Maestro está escrito en lápiz azul, fue precipitado en la última hoja de la carta de H.P.B. mientras el sobre era llevado por el correo.
Hay varios ejemplos de este método adoptado por los Maestros, cuando en vez de escribir una carta, han expresado su enseñanza en palabras o frases esparcidas, o escrito sobre la carta en sentido atravesado.
El Maestro comienza diciendo: "Tenga valor".
Todos aquellos que se mantuvieron en estrecho contacto con H.P.B. son conocedores de cuán extremadamente sensitiva era ella a cualquier posible detrimento o peligro para la Sociedad Teosófica.
Después de la gran sacudida que la Sociedad debió soportar por el ataque de los misioneros, en que tantos fracasaron para dar abiertamente su testimonio de confianza en la verdadera dignidad de la Sociedad. Bien podemos imaginar lo alarmada que estuvo H.P.B. por la deserción de Bawaji.
Su ansiedad ciertamente exageró la infidencia de él; porque aparte de la división que produjo en la familia Gebhard, en ninguna parte existen rastros de que en aquella época, el ataque de Bawaji a H.P.B. haya causado el menor disturbio.
Pero el Sr, Leadbeater se hallaba lejos, en Ceilán, y la carta de H.P.B. era lo suficientemente alarmante como para hacer creer a cualquiera que sobre la Sociedad iba a descender otra crisis.
Las palabras más positivas del Maestro: "Tenga valor", demostraron a Leadbeater que el peligro para la Sociedad no era de la naturaleza que conmovió sus cimientos en 1884.
Luego el Maestro dice: "Yo estoy contento con usted".
Cinco simples palabras, pero ¡qué vida le habrán llevado al Sr. Leadbeater! En la actualidad no hay nadie, a excepción mía, que sepa a fondo cuánto debió soportar el Sr. Leadbeater en medio de una falta absoluta de comodidad mientras vivió en ese entonces en Colombo, en la Sede Central de la 'Sociedad Teosófica Budista'.
Esta Sociedad nunca fue 'Teosófica' y aunque por algún tiempo, unos centenares de cingaleses se hicieron miembros de la Sociedad Teosófica Madre, ellos fueron ante todo budistas, tanto al principio como al final, y dudo, si ha habido más de media docena de budistas que tuvieran una idea clara de lo que es Teosofía; si era una filosofía o un modo de considerar la vida.
En la Sede Central Teosófica de Ceilán, nunca existió aquella atmósfera característica tal como ahora entendemos esta palabra. y aparte de la ausencia de esa simpática atmósfera de Adyar, las desagradables condiciones puramente físicas del lugar, en Pettah, poblado por 'gente nativa' y en medio de un compacto gentío, a cualquier europeo de hábitos refinados le hubiera impulsado de inmediato a abandonar el lugar lo más rápidamente posible.
El Sr. Leadbeater tenía, en el primer piso, hacia el final del edificio, lindando sobre la calle, una pequeña habitación que le servía de escritorio, comedor y dormitorio; la minúscula cama estaba separada de la galería por un biombo de lona.
Es verdad que tenía un cuarto de baño para él, y para llegar a él tenía que descender al piso principal; pero al lado del baño había, no un water-closet, porque no había agua, ni tampoco se le hacía la limpieza diaria que se acostumbra en la India, sino que existía un horrible sumidero que se limpiaba una vez al año.
En el piso principal había una imprenta y un hall para las predicaciones semanales, desde las nueve hasta las doce de la noche.
La Sociedad Budista le fijó un pequeño salario y puso a su disposición un sirviente. Pero lo reducido que era este sueldo para su subsistencia, puede ser apreciado si nos hacemos cargo de que él, la mayoría de las veces se alimentaba sólo de arroz, pan y bananas, y un poquito de algo que parecía leche. El té y el café era para él un lujo demasiado costoso. La Sra. Sinnett periódicamente le enviaba calcetines y pañuelos.
Tenía que viajar constantemente por las villas; generalmente lo hacía de noche y en carretas de bueyes, porque de día tenía que atender la organización de las escuelas, recibir subscripciones y hacer cobranzas.
El primer año viajó con el coronel Olcott, pero después viajó solo. El diario del Sr. Leadbeater en esos años, sólo contiene breves alusiones de los sitios visitados. Pero cuán penosos debieron ser sus viajes, recién ahora me doy cuenta de ello por haber nacido en esa isla; y es sólo después que fui a Inglaterra, cuando comprendí cuáles eran las condiciones en que el Sr. Leadbeater había vivido, aunque en aquella época, por haber yo nacido en medio de ese ambiente, era lo normal que así fuera para mi.
Pero él se mantuvo 'firme en la brecha'. Inmediatamente después del Coronel Olcott, fue el Sr. Leadbeater quien ayudó a levantar el Movimiento Educacional Budista en Ceilán, aunque los budistas no parece que han comprendido este trabajo, ni aún en el día de hoy.
Pero si el Maestro le dijo: "Yo estoy contento con usted", ¿Qué importaba lo que los demás pudieran decir o no?
Luego el Maestro le dice: "Tenga fe en sus mejores intuiciones".
Viviendo en Ceilán como él vivió, después de haber roto tan súbitamente sus lazos con los miembros del Movimiento Teosófico de Inglaterra, nadie halló que le informara sobre los acontecimientos que allí se sucedían, a excepción de las informaciones de los Sinnett, cuyas cartas conservo aquí en Adyar.
(Probablemente la Srta. F. Arundale también le escribió ocasionalmente a Leadbeater, pero evidentemente nada de importancia que se guardara para futura lectura.)
En las cartas la Sra. Sinnett, cuando ella le comunicaba cualquier novedad teosófica, lo hacía pero sin condenar.
El Sr. Sinnett sentía una cálida admiración por la pureza del carácter del Sr. Leadbeater y confiaba en él; por eso le escribía con entera libertad. Pero casi siempre tenía predisposición para ir en contra de H.P.B. y el Coronel Olcott.
Para el Sr. Sinnett, nada de lo que se hacía en la Sede Internacional en Adyar, era correcto o razonable. En lo referente al Movimiento en Europa, según los informes de él, se hallaba debilitado, y cuando H.P.B. volvió a Londres procedente de Alemania, y empezó a verter de nuevo la vida en la Sociedad dijo que ella estaba haciendo más mal que bien.
Si el Sr. Leadbeater hubiera aceptado como exacto todo lo que le decía el Sr. Sinnett en sus cartas, bien podía haber estado preocupado por el futuro de la Sociedad Teosófica.
Porque él tenía una profunda consideración por el Sr. Sinnett y debieron pasar muchos años antes de que la fe en su amigo decayera, debido a su falta de desapasionamiento y fidelidad en el relato de los sucesos.
Precisamente en ese período, en que las cartas del Sr. Sinnett presentaban el lado lóbrego de las cosas, el aviso de que él tuviera fe en sus 'mejores intuiciones', era evidentemente una advertencia necesaria, puesto que el Maestro se la dio.
Luego el Maestro le dijo "El hombrecito ha fracasado".
De cómo fracasó, se pone en evidencia en la carta de H.P.B. Pero ¿por qué fracasó, quien puede saberlo sino el propio Maestro?
Es evidente que el privilegio de haber sido tomado como chela en probación, no sólo hace surgir a la superficie lo bueno, sino también surge lo que hay de malo.
Bawaji es una ilustración más del dicho de H.P.B.: "El Sendero del Ocultismo está rodeado de naufragios".
Luego el Maestro le dijo: "Él recogerá su recompensa".
Cuando fracasamos en Ocultismo, es muy difícil que conozcamos exactamente cuál será la 'recompensa' kármica que obtendremos. Es evidente que ello depende de las causas que produjeron el fracaso, de la porción de debilidad moral que entró en juego en la tragedia: cobardía, ambición, envidia o celos.
Cada fuerza que se pone en movimiento en los planos: físico astral o mental, sea para el bien, sea para el mal, generan sus resultados en sus planos respectivos.
Si el motivo es bueno, no tiene otro resultado que lo bueno en el plano mental; es un plano con un poder mucho mayor que el que corresponde al astral o al físico.
Los desatinos cometidos por negligencia o apatía crean mucho menos karma malo que el generado por los celos, la envidia o la ambición.
Cada vez que ocurre un fracaso pequeño o grande, por lo menos uno de los efectos en las vidas futuras es el de estar rodeados de obstáculos, uno tras otro obstruyen nuestro camino, y de un modo incomprensible y aparentemente inmerecido, los obstáculos se presentan cuando ansiosamente esperamos realizar esta o aquella otra aspiración.
La 'recompensa' del fracaso se traduce en contratiempos en las vidas futuras. No obstante, nunca fracasamos para siempre. Cualquier bondad que se halla hecho en servicio del género humano para los Maestros (y Bawaji tiene una foja de servicios prestados en ambos sentidos) le traerá, en vidas futuras, una cosecha de una oportunidad tras otra, a pesar de cada contratiempo. Si la llama de la aspiración sigue ardiendo, las oportunidades perdidas vuelven de nuevo.
Y finalmente el maestro le dice: "Mientras tanto: silencio".
Llevando en su mente y en su corazón lo que el Maestro le dijo, el Sr. Leadbeater mantuvo 'silencio', trabajando arduamente, confiando en sí mismo, y hasta que su Maestro le comunicó que publique el conocimiento oculto que había reunido como resultado del entrenamiento del Maestro, no dio ningún indicio del progreso oculto que había obtenido, como chela que resistió a todas las pruebas encontrándosele siempre en su puesto. »
NOTA DE CID
Lo que Jinarajadasa no dice es que Leadbeater posteriormente también fracasó en su aprobación, pero se lo ocultó a los demás y pretendió que él había triunfado y se había convertido en un discípulo elevado y exitoso.


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