Carlos Castaneda explicó que los brujos del linaje de Don Juan, si son lo suficientemente impecables, acumulan la suficiente energía y poder, hacen todo lo que se requiere para no ser devorados por "El Águila", y dedican todas sus fuerzas para lograrlo; en vez de morir como lo hacen el resto de los humanos, ellos encienden su fuego interior, se transforman en bolas luminosas y se funden con el Infinito.
Y Castaneda afirmó que su maestro, el Nagual Don Juan Matus, junto con sus compañeros brujos, lo lograron.
¿CÓMO SUCEDIÓ ESE ACONTECIMIENTO?
Castaneda declaró que él estuvo presente cuando ese acontecimiento sucedió y al final de su libro "El Don del Águila" (1981) él lo describió de la siguiente manera:
« [Primero se despidieron de mi los hombres]. Después vinieron las guerreras a mí. Cada una de ellas me abrazó y me susurró un deseo en el oído, un deseo de plenitud y de logros.
. . .
Don Juan me hizo saltar [a un abismo] en el preciso momento en el que él y todos sus guerreros habían encendido sus conciencias.
Tuve una visión, como de sueño, de una hilera de gente que me miraba. Después lo racionalicé como si fuera parte de una serie de visiones o alucinaciones que tuve después de saltar. Esta era la magra interpretación de mi conciencia del lado derecho, abrumada por lo pavoroso del evento total.
En mi lado izquierdo, sin embargo comprendí que había entrado en el otro yo, pero sin la ayuda de mi racionalidad.
Los guerreros de Don Juan me habían agarrado por un instante, antes de que se desvanecieran en la luz total, antes de que el Águila los dejara pasar. Yo sabía que se hallaban esperando a Don Juan y a Don Genaro en una esfera de las emanaciones del Águila, que estaba más allá de mi alcance.
Entonces vi a Don Juan tomando la delantera, y después solo hubo una fila de exquisitas luces subiendo en el cielo. Algo como un viento parecía hacer que la fila se contrajera y oscilara. En un extremo de la línea de luces, donde se hallaba Don Juan, había un inmenso brillo. Eso me hizo pensar en la serpiente emplumada de la leyenda tolteca. Y después las luces se desvanecieron. »
(Fin del capítulo 15)
¿CUANDO SUCEDIÓ ESO?
Aseveración incorrecta
En 2001 el canal de televisión española TVE-2 transmitió en el programa "Negro sobre Blanco" una emisión dedicada a Carlos Castaneda donde participaron siete apasionados de ese escritor.
El presentador, Fernando Sánchez Dragó, comentó que:
- "En cierta ocasión me contaron que en el mismo momento que murió Don Juan, se desencadenó el terrible terremoto que hubo en la Ciudad de México."
A lo que Concha Labarta, presidenta de la Asociación de los seguidores de Castaneda en España, le respondió:
- "Pues la fecha que Castaneda siempre dio para la desaparición de Don Juan fue el año 1985, que creo que fue cuando sucedió el gran terremoto en México, o sea que si coincidiría."
(Pueden ver ese extracto en este link.)
El terremoto que destruyó muchos edificios en la Ciudad de México ocurrió el 19 de septiembre de 1985, pero hasta ahora yo no he encontrado que Castaneda haya dicho que la partida de Don Juan sucedió en ese año.
Al final de su libro "Relatos de Poder" Castaneda afirmó que se arrojó a un abismo después de todo lo que se cuenta en ese libro, y el resto de su vida Castaneda afirmó que Don Juan dejó este mundo ese mismo día.
Por ejemplo en el libro "El Don del Águila", Castaneda precisó que Don Juan lo hizo saltar a ese abismo en el preciso momento en el que Don Juan y todos sus guerreros encendieron sus conciencias (ver el texto arriba).
Y dado que el libro "Relatos de Poder" se publicó por primera vez en 1974, eso implica que la partida de Don Juan y sus brujos no pudo haber sucedido en 1985 y tuvo que haberse producido antes de 1974.
Fecha dada por Castaneda
David Worrell fue alumno de Castaneda y el declaró que Castaneda afirmó que ese suceso ocurrió en junio de 1973 (pero no dio la referencian de dónde y cuándo Castaneda habría aseverado eso).
CASTANEDA MANTUVO ESA ASEVERACIÓN
Castaneda el resto de su vida siguió afirmando que Don Juan y sus brujos partieron de esa manera.
Cuando la académica Graciela Corvalán lo entrevistó en 1982, Castaneda le dijo:
"El objetivo es salirse del mundo vivo; salirse con todo lo que uno es pero con nada más que con lo que uno es. La cuestión es no llevarse nada ni dejar nada: Don Juan se salió enterito vivito del mundo. Don Juan no muere porque los toltecas no mueren."
Cuando el escritor Keith Thompson entrevistó a Castaneda en 1994, sobre este asunto tuvieron la siguiente conversación:
Thompson: ¿Dónde está Don Juan ahora?
Castaneda: Se ha ido, él ha desaparecido.
Thompson: ¿Sin idea de adónde?
Castaneda: Don Juan me dijo que iba a cumplir el sueño del hechicero de abandonar este mundo y entrar en «dimensiones inimaginables». Desplazó su punto de encaje de su fijación en el mundo humano convencional. Lo llamaríamos combustión desde dentro. Es una alternativa a la muerte, o te entierran a dos metros bajo tierra entre las pobres flores o ardes. Don Juan eligió arder.
Había llegado al final deliberadamente. Con intención. Quería expandirse, unir su cuerpo físico con su cuerpo energético. Su aventura estaba allí, donde la pequeña poza personal se une al gran océano. Lo llamó el "viaje definitivo". Tal inmensidad es incomprensible para mi mente, así que solo puedo renunciar a explicarla.
EL PROPIO CASTANEDA
Castaneda estuvo asegurando a lo largo de su vida de que él también partiría como lo hizo Don Juan y sus brujos, pero a los 72 años enfermó gravemente y murió por causas de un cáncer hepático.
¿QUÉ TAN VERÍDICA ES ESTA HISTORIA?
El maestro Pastor explicó que cuando se alcanza un grado muy elevado de desarrollo, el humano puede transformar su cuerpo físico en un cuerpo de luz, y eso es lo que efectuó Jesús después de la crucifixión (ver link).
En el budismo se menciona algo parecido ya que en esa religión se afirma que los monjes más elevados puede transformar su cuerpo de materia en lo que ellos llaman "el cuerpo arcoíris".
Pero soy muy escéptico que Don Juan y sus brujos hayan logrado ese proceso. Primero porque se requiere haber alcanzado un muy alto grado de espiritualidad, y aunque Don Juan y sus compañeros eran grandes chamanes, ellos no eran nada espirituales sino individuos que dominaban muy bien el viaje astral, pero no sabían manejar sus cuerpos superiores, lo que los incapacitaba para llevar a cabo esa metamorfosis.
Y en segundo lugar, porque aunque casi no se ha revelado nada de cómo se efectúa esa transformación, la manera como la describe Castaneda suena muy fantasiosa.
Él dice que vio "una fila de exquisitas luces subiendo en el cielo. Algo como un viento parecía hacer que la fila se contrajera y oscilara. En un extremo de la línea de luces, donde se hallaba Don Juan, había un inmenso brillo. Eso me hizo pensar en la serpiente emplumada de la leyenda tolteca. Y después las luces se desvanecieron."
Pero no tiene sentido que los humanos que transforman sus cuerpos físicos en cuerpos luminosos se eleven por el cielo, ya que los planos superiores de existencia se encuentran también aquí en la Tierra, solo que en otras dimensiones.
Esa imagen corresponde más a la creencia cristiana en donde el Paraíso lo visualizan arriba y el Infierno lo imaginan abajo.
CONCLUSIÓN
Por todo lo que les acabo de explicar, yo considero que ese relato de Castaneda sobre la partida de Don Juan y sus compañeros, lo más probable es que ese escritor lo haya inventado.
Respecto al cuerpo de luz William Bodri en su libro Nyasa Yoga explica cómo se va dando la sublimación de los principios hasta el cuerpo de luz además de que es un manual de yoga para ello. Otro autor es Erik Yudelove desde el yoga taoista, otro es Mark Stavish ( hermetista experto) en su libro sobre el cuerpo de luz y por último Madirolas Isasa lo enseña en su libro sobre Merkava que está disponible para para su descarga gratuita. Esto del cuerpo de luz está muy ligado a la última visión del buda de las úlceras, que es la última etapa de instrospección (consultar el libro El lenguaje del crepúsculo de Roderick S. Bucknell).
ResponderBorrarY como dices tu, es alta la espíritualidad para lograrlo, para resumirlo, este mundo ya no debe existir y el yo menos. Saludos cordiales.