¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS? (explicación de Helena Blavatsky)

 
(El siguiente artículo aunque su autor no puso su nombre, muy probablemente fue escrito por Blavatsky, y para una mejor compresión de su explicación les recomiendo que primero lean éste otro artículo link.)
 
 
MAHATMAS Y CHELAS
 
Un Mahatma es un humano que mediante un entrenamiento y educación especiales, ha desarrollado esas facultades superiores y ha alcanzado ese conocimiento espiritual que la humanidad ordinaria solo adquirirá después de pasar por innumerables series de reencarnaciones durante el proceso de evolución cósmica; siempre y cuando, obviamente, no vaya en contra de los propósitos de la Naturaleza, causando así su propia aniquilación.
 
Este proceso de evolución de los Mahatmas se extiende sobre un cierto número de encarnaciones, aunque comparativamente hablando con el resto de la humanidad son muy pocas. ¿Pero qué es lo que reencarna?
 
La Doctrina Secreta, hasta donde ha sido revelada, muestra que los tres principios inferiores (el cuerpo físico, el cuerpo energético y el cuerpo astral) mueren en mayor o menor medida con la llamada muerte física.
 
El cuarto principio (el cuerpo kámico o de deseos) donde residen las tendencias animales del hombre, junto con las partes inferiores del quinto principio (Manas, o sea el mental), tienden a Kama-Loka por morada, donde sufre la agonía de la desintegración en forma proporcional a la intensidad de los deseos inferiores; mientras que Manas purificado, el que está asociado con los principios sexto y séptimo (Buddhi y Arma, o sea el alma espiritual y el Espíritu divino), y es el que entra en el Devachan para disfrutar ahí los efectos de su buen Karma, reencarnando posteriormente en una individualidad superior.
 
Ahora bien, la entidad que cursa una instrucción oculta en sus sucesivos nacimientos, en cada encarnación tiene gradualmente cada vez menos de ese Manas inferior, hasta que llega el momento en que todo su Manas, al tener unas características totalmente superiores, se encuentra centrado en su individualidad superior, y es entonces cuando puede decirse que se ha convertido en un Mahatma.
 
Al momento de su muerte física, los cuatro principios inferiores mueren sin sufrimiento alguno, pues para él estos son, de hecho, como un adorno superficial que se quita o se pone a voluntad. Por tanto, el verdadero Mahatma no es su cuerpo físico, sino ese Manas superior que está inseparablemente unido a Atma y a su vehículo (el sexto principio) — una unión efectuada por él, en un período comparativamente muy corto, debido a que sigue el proceso de auto-evolución establecido por la Filosofía Oculta.
 
Por eso, cuando la gente expresa el deseo de «ver a un Mahatma», realmente no parecen comprender lo que piden.
 
 
¿Cómo esperan ver con sus ojos físicos lo que trasciende esa visión?
 
¿El cuerpo, que es un simple vehículo del alma, es lo que quieren ver y por lo que importunan?
 
Y suponiendo que vean el cuerpo de un Mahatma, ¿cómo van a saber que tras esa envoltura, se encuentra oculta una entidad elevada?
 
¿Con qué conocimiento van a discernir si Mâya (la ilusión) les está mostrando o no, la imagen de un verdadero Mahatma?
 
¿Y quién puede asegurar que lo físico no es Mâya?
 
 
Las cosas elevadas pueden percibirse sólo mediante un órgano sensorio que se corresponda con esas cosas elevadas, y por lo tanto quien desee ver a un verdadero Mahatma debe usar en correspondencia, su vista espiritual. Deberá elevar su Manas de tal manera que su percepción sea clara y toda la niebla creada por Mâya se disperse. Entonces su visión será clara y podrá ver a los Mahatmas por doquier; pues al tener fusionados el sexto y el séptimo principio, que son ubicuos y omnipresentes, puede decirse que los Mahatmas están en todas partes.
 
Esto sería como encontrarnos en la cima de una montaña y tener a nuestra vista toda la llanura, y aún así no estar conscientes de cada árbol o lugar en particular, ya que desde esa elevada posición todo lo que está debajo es casi idéntico, y así como nuestra atención puede ser atraída hacia algo que sea diferente a su entorno, de igual manera (aunque toda la humanidad está dentro de la visión mental de los Mahatmas) no se puede esperar que tomen nota especial de cada ser humano, a menos que éste atraiga su particular atención debido a sus actos especiales.
 
La mayor disposición hacia la humanidad como un todo, es la tarea principal de los Mahatmas, pues ellos mismos se han identificado con esa Alma Universal que trasciende a la Humanidad, y el que quiera atraer su atención debe hacerlo de la misma forma, o sea trascendiendo hasta esa Alma que se extiende por doquier.
 
Este conocimiento de Manas puede ser denominado «fe,» pero no debe confundirse con la «fe ciega». La fe ciega es una expresión usada a menudo para indicar la creencia sin conocimiento o comprensión; mientras que el verdadero conocimiento de Manas es esa creencia inteligente, que es el verdadero significado de la palabra «fe».
 
Esta creencia debe estar al mismo tiempo acompañada por la sabiduría, es decir por la experiencia que da la práctica, pues «la verdadera sabiduría lleva consigo la fe». La fe es el conocimiento de Manas (el quinto principio), mientras que la sabiduría, en el verdadero sentido de la palabra, es la capacidad del Intelecto, es decir, es el conocimiento espiritual.
 
En resumen, la individualidad superior del humano, compuesta por su Manas superior, el sexto principio y el séptimo, debe trabajar como una unidad, y sólo entonces se puede obtener «la sabiduría divina» porque las cosas divinas sólo pueden ser experimentadas mediante facultades divinas.
 
Por lo tanto el Chela (el discípulo) debe ponerse en acción solo por el deseo de comprender las funciones de la Ley de Evolución Cósmica, para ser capaz de trabajar consciente y en armonioso acuerdo con la Naturaleza.
 
 
(The Theosophist, julio de 1884)
 
 
 
 
 
 
 
 
 

2 comentarios:

  1. Saludos Cid, considero que la explicación que dió Blavatsky es buena pero es demasiado vaga, fue como un "mejor un poco que nada" destinado a la gente de su época.
    "Mahatma" es un principio interno mas que un estado, ya que el hombre siempre va a tener Ahamkara, es imposible no tener aunque sea una pizca de Ahamkara. "Mahatma" es el ojo en el triangulo, es el "Atmagñani"(Conocedor del Atman), y este "Atmagñani" es el propio Atman cuando es condicionado, es decir, Atman-Buddhi... y es identico al "Paramatma" o al "Brahmatma" que describe en Uttara-Guita(tratado que describe la iniciación de Arjuna en la Bhagavad Guita).
    Así como solo existe un único Atman y un único Buddhi, también existe un solo "Mahatma"; Guru y Chela son uno solo. El Chela aprende en todo momento de su "Maestro Interno"(Mahatma), solo que en primera instancia, "Mahatma" se le manifiesta al Chela mediante una "Maya", es decir, mediante un hombre individual el cual es en realidad una ilusión, por poner un ejemplo: Morya era una expresión del "Yo Espiritual" de Blavatsky, por lo que Blavatsky y Morya en realidad son uno solo... por eso es que el artículo de Theosophist dice: "Entonces su visión será clara y podrá ver a los Mahatmas por doquier; pues al tener fusionados el sexto y el séptimo principio, que son ubicuos y omnipresentes, puede decirse que los Mahatmas están en todas partes.

    Recuerda Cid: Una de las claves para comprender la Doctrina Secreta es observar todo, absolutamente TODO, bajo la lupa de la unidad.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Continuando a lo que decía sobre la unidad Guru-Chela: En cierta parte del libro "La respuesta del Angel", si mal no recuerdo, el ángel dice que cierto tipo de ángel es su "maestro" y su "yo superior". Con todo esto, Cid, se cumple la enseñanza del Kalachakra Tantra, y dicha enseñanza dice 2 cosas importantes:

      1- Todo es Alaya.
      2- No existe "adentro o afuera", sino que todo el Universo es un espejo que refleja los "planos superiores" en los "planos inferiores"(Entre comillas, porque "inferior" o "superior" tampoco existen, sino que es una gran unidad perfecta e incomprensible, la separación de cosas solo existe para que el manas inferior pueda, en cierta forma, tratar de comprender)

      Borrar