“Hay
ciclos de 7, 11, 21, 77, 107, 700,
11’000, 21’000, etc.: tantos ciclos harán otro mayor y así sucesivamente.”
(Maestro Morya, CM47, p272)
Muy poco se ha revelado al respecto porque es un conocimiento sagrado que aporta poder, ya que da las claves de cómo está formada la Creación:
(Maestro Morya, CM47, p272)
Muy poco se ha revelado al respecto porque es un conocimiento sagrado que aporta poder, ya que da las claves de cómo está formada la Creación:
«
Estos procesos se han explicado porque sabemos que ninguno de los números
exactos serán entregados, ya que pertenecen a los misterios de las
iniciaciones [de los adeptos] y a los secretos de la influencia
oculta de los números. »
(Blavatsky, Collected Writtings,
vol XIII, p306)
Aún
así podemos encontrar interesantes análisis, por ejemplo sobre la duración de
las Yugas (ver las yugas del hinduismo)
Según
las escrituras védicas con las que la teosofía concuerda:
1)
la Krita o Satya Yuga dura 1’728’000 años.
2)
la Treta Yuga dura 1’296’000 años.
3)
la Dvapara Yuga dura 864'000 años.
4)
la Kali Yuga dura 432’000 años.
Las cuatro Yugas en total
duran 4’320’000 años, formando una Maha Yuga.
« Al analizar las cifras de las cuatro edades, se nota una particularidad y por
el momento la consideraré como simple curiosidad:
-
sumando las cifras de la Satya Yuga (1+7+2+8)
obtenemos 18,
-
sumando las cifras de la Treta Yuga (1+2+9+6)
obtenemos 18,
-
sumando las cifras de la Dvapara Yuga (8+6+4)
obtenemos 18,
-
sumando las cifras de la Kali Yuga y de la
Maha Yuga (4+3+2) solo obtenemos 9, pero si sumamos las dos
obtenemos 18,
-
si sumamos los resultados de las cuatro Yugas
(18+18+18+9) el resultado es 63, ahora bien 6 x 3 = 18 y 6 + 3 = 9.
Vemos
como al sumar y multiplicar las cifras que componen las duraciones de las Yugas
obtenemos reiteradamente los valores 9 y 18. Este número 18 es especial para la divinidad
Krishna en el Bhagavad
Gita, y el mismo poema consta de 18 capítulos.
-
si sumamos las cifras del primer 18 (1+8) da
9,
-
si multiplicamos el primer 18 por el segundo
18 da 324, cuya suma de cifras (3+2+4) da 9,
-
si multiplicamos los tres 18 da 5’832, cuya
suma de cifras (5+8+3+2) da 18,
-
si a 5’832 adicionamos el 9 obtenido en la
Kali Yuga nos da 5’841, cuya suma de cifras (5+8+4+1) da también 18.
Ahora,
como última de estas operaciones aparentemente fantásticas, vamos a multiplicar
las cifras de los valores arriba obtenidos y sumar los resultados.
Valores
obtenidos
|
Multiplicación
de sus cifras
|
Resultado
|
18
|
1
x 8
|
8
|
324 = 18x18
|
3
x 2 x 4
|
24
|
5’832 = 18x18x18
|
5
x 8 x 3 x 2
|
240
|
5’841 = 5’832+9
|
5
x 8 x 4 x 1
|
160
|
Total
|
432
|
Al
analizar la página 32 del primer volumen de la obra Isis sin Velo, encontramos
este párrafo muy interesante:
-
“Higgins creía justamente que el ciclo del
sistema hindú de 432’000 años, era la verdadera clave del ciclo secreto.”
Pero
en el siguiente párrafo, Blavatsky declara que la clave NO puede ser revelada,
aunque podemos reunir algunas indicaciones pues la Kali Yuga consta de 432’000
años, y el gran total (omitiendo a los Sandhis), la Maha Yuga consta de 4’320’000
años. Sin embargo no soy tan competente para decir lo que es este ciclo
secreto, deseo solamente presentar una alusión. »
(William
Judge, revista teosófica Path, Diciembre, 1889)
Justamente
Blavatsky en La Doctrina Secreta (volumen II, p73-74) informa un poco más sobre
el tema:
«
Lo sagrado del ciclo 4320, con cifras adicionales, estriba en el hecho de que
las cifras que lo componen, tomadas separadamente o unidas en varias
combinaciones, son cada una y todas, simbólicas de los misterios más grandes de
la Naturaleza. En verdad, ya sea que uno tome el 4 separadamente, o el 3 por sí
mismo, o los dos juntos sumando 7, o por otro lado los tres adicionados entre
sí y dando 9, todos estos números tienen sus aplicaciones en los aspectos más
sagrados y ocultos, y registran las operaciones de la Naturaleza en sus
fenómenos periódicos eternos.
Ellos
nunca se equivocan, números perpetuamente recurrentes, que develan, para aquel
que estudia los secretos de la Naturaleza, un Sistema verdaderamente divino, un
plan inteligente en Cosmogonía, el cual resulta en divisiones cósmicas
naturales de tiempos, estaciones, influencias invisibles, fenómenos
astronómicos, con su acción y reacción en la naturaleza terrestre e incluso
moral; en nacimiento, crecimiento y muerte, en salud y enfermedad. (Ver las energías cósmicas recibidas por la
Tierra)
Todos
estos acontecimientos están basados y dependen de procesos cíclicos en el mismo
Kosmos, que producen agentes periódicos, los cuales actuando desde afuera,
afectan a la Tierra y a todo lo que vive y respira en ella, desde un extremo al
otro de cualquier Manvantara [periodo de actividad y manifestación]. »







