SPENCER LEWIS TRANSFORMÓ INGREDIENTES DE COCINA EN ORO


Esto lo informó el periódico neoyorkino The World en un artículo publicado el 2 de julio de 1916, con el título “Visitando el Templo Místico donde el Imperator Lewis labora como Alquimista”, y que sobre este asunto mencionó lo siguiente:
 
 
« Para la convocatoria de junio del supremo Consejo de la Antigua y Mística Orden Rosae Crucis [AMORC] celebrada en la parte trasera de la vivienda del N°70 Oeste de la Calle 87, la cual está habilitada como templo, H. Spencer Lewis, Imperator de la Orden, realizó la ceremonia mística de transmutación.
 
Colocó quince ingredientes en un crisol, los revolvió con los dedos y al cabo de dieciocho minutos sacó un trozo de metal amarillo. Todos los presentes quedaron profundamente impresionados creyendo que había sacado una pieza de oro.
 
Llamé al templo el miércoles. El Sr. Roth, que es estudiante de jeroglíficos, y el Sr. Callahan, quien una vez exploró conmigo una tumba egipcia, me acompañaron. Se nos extendieron dos manos alegres.
 
-         "¿Sería tan amable, Sr. Lewis de decirnos cómo hace el truco de alquimia mediante el cual transmuta las cosas en oro?", le pregunté.
 
-         "El truco es genuino", respondió el Imperator. “Ahora, para empezar, recuerda que podemos estar locos o ser insectos, pero no pretendemos que nos crezcan alas en los hombros. En la noche de nuestra convocatoria, a la que asistieron el Portador de la Antorcha y la Virgen Vestal, los otros doce oficiales y otros de la orden avanzada en número de treinta y siete, yo pronuncié un discurso diciendo que por primera vez en América demostraría el proceso secreto de la transmutación.
 
Durante cientos de años los Hermanos Mayores de nuestra Orden en Egipto trabajaron en sus crisoles y lucharon con los problemas de la alquimia en un intento de aplicar las leyes fundamentales de nuestra filosofía y ciencia. Por fin lograron la transmutación en el plano material. Siendo los integrantes del Cuarto Grado los más avanzados, sentí el llamado a hacer la manifestación por primera vez en este país.
 
Había ordenado a cada uno de los quince miembros que trajeran un ingrediente determinado, y puedo decir que estos ingredientes eran los que se pueden encontrar en cualquier cocina, por ejemplo: saleratus [bicarbonato de sodio], jengibre, etc., pero estos no estaban entre ellos. La sal era una. Una rosa en plena floración era otra, aunque no recogerías una rosa en una cocina.
 
Luego teníamos una botella llena de agua destilada y un cubo de zinc. Como accesorios, nos proporcionaron un crisol, fuego y un par de pinzas, todo el equipo necesario para efectuar la transmutación.
 
Bueno, cuando todo estuvo listo pedí a los quince hermanos y hermanas que pasaran al frente con sus ofrendas. Nadie sabía lo que tenían los demás. Los diversos ingredientes se juntaron en el crisol con el trozo de zinc que había sido probado con ácido nítrico y cuidadosamente pesado.
 
Esto lo agité con los dedos durante varios minutos y podría agregar que me quemé los dedos en el proceso. En el momento adecuado dejé de remover y con un par de tenazas tomé del crisol un poco de metal amarillo, el metal transmutado que pasó la prueba del ácido y resultó ser un poco más pesado que el zinc. Todos los presentes lo vieron. Podría agregar que no hay dinero en hacer oro de esa manera. Obtienes solo un poco por todos tus dolores".
 
-         "¿Era verdadero oro?", le pregunté.
 
-         "El oro transmutado de otros metales", dijo Lewis, haciendo una declaración en lugar de una respuesta, "es el oro más puro. Ahora sobre la Orden rossacruz se estableció en la dinastía de Thutmosis III quien fue el esposo de Isis. El obelisco de Central Park, uno de los dos erigidos en Egipto por Thutmosis III, y destinado a estar algún día en el país donde el águila despliega sus alas, lleva el sello de la orden así como muchos otros auténticos símbolos rosaecrucianos."
 
 
Sobre ese trozo de metal amarillo que el Imperator dijo que había transmutado, se puede decir con autoridad que todas las sugerencias de que podría enviarse al laboratorio de la Universidad de Columbia para su examen o su experimento será rechazado.
 
El metal se mantendrá en el Templo de la Calle Ochenta y Siete como una joya preciada de la Orden.
 
El Imperator no volverá a dar una demostración de transmutación. Siguiendo la costumbre establecida desde hace mucho tiempo, los quince miembros que le entregaron la materia prima deben mantener sus partes individuales del secreto. Nadie conoce la combinación, pero colectivamente son dueños de la fórmula. En caso de fallecimiento del Imperator, los quince pueden reunirse tres años después y repetir la ceremonia. »
(extractos)
 
 
 
 
 
OBSERVACIONES
 
Para impresionar a sus seguidores y atraer a más curiosos hacia su organización, Harvey Spencer Lewis, el fundador de AMORC, pretendió dar una demostración del proceso secreto de la transmutación que se dice que los más grandes alquimistas pueden efectuar y en donde transforman metales ordinarios en oro.
 
Mañosamente Lewis precisó que no era beneficioso realizar esa transmutación y que él lo haría una única vez, para que así la gente no lo estuviera presionando para que produjera oro todo el tiempo.
 
Pero dado el inmenso charlatanismo que mostró tener Spencer Lewis, lo más seguro es que él NO haya realmente realizado esa transmutación sino que simplemente haya efectuado un truco de ilusión (lo más probable es que haya tenido el trozo de oro escondido en la mano). Y la prueba es que los quince miembros, aunque supuestamente ellos conocían colectivamente la fórmula, nunca pudieron producir oro.
 
 
~ * ~
 
 
Y este es un ejemplo más de lo tremendamente embustero que era Spencer Lewis.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1 comentario:

  1. "(...) el trozo de zinc que había sido probado con ácido nítrico y cuidadosamente pesado. (...)

    Dato curioso: cuando sumerges una pieza de zinc en ácido nítrico, se produce dióxido de nitrógeno, un gas marrón (https://m.youtube.com/watch?v=mgvH3hgyR6M) . Tal vez esa fue la "prueba del zinc".

    Por otro lado, el oro es resistente al ácido nítrico y no se corroe como los demás metales. Tal vez Lewis realmente tenía una pieza de oro, pero la habrá colocado en algún momento del "espectáculo", para impresionar a los presentes.

    ResponderBorrar