BLAVATSKY LA MENSAJERA DE LOS MAESTROS


 
 
(Esta biografía fue elaborada por la Fundación Blavatsky)
 
 
 
PREÁMBULO
 
 « Porque desde el principio, todas las criaturas conscientes han confundido lo verdadero y abrazado lo falso, por eso llegó a existir un conocimiento oculto llamado Alaya Vijñana.
 
¿Quién se encuentra en posesión del verdadero saber? se pregunta.
 
Los grandes Maestros de las montañas nevadas, se responde.
 
Es bien sabido que estos grandes Maestros han vivido en la cordillera nevada de los Himalayas por innumerables edades. Negar frente a millones de hindúes, la existencia de sus grandes Gurús, que viven en los Ashrams esparcidos por todas las laderas Trans o cis-Himaláyicas sería hacer el ridículo ante sus ojos.
 
Cuando el Salvador buddhista apareció en la India sus Ashrams—porque raramente a estos grandes hombres se les encuentra en lamaserías, a no ser que estén haciendo una corta visita—estaban en los lugares que ahora ocupan, y eso, aún antes de que los mismos Brahmanes vinieran del Asia Central a asentarse en el Indo; y antes de eso, más de un Dvija Aryo de fama y renombre histórico se había sentado a sus pies, aprendiendo aquello que culminó posteriormente en una u otra de las grandes escuelas filosóficas. La mayoría de estos bhante himaláyicos eran Brahmanes Aryos y Ascetas. » (1)
 
 « La Doctrina Secreta era la religión universalmente difundida del mundo antiguo y prehistórico. Pruebas de su difusión, registros auténticos de su historia, una cadena completa de documentos mostrando su carácter y presencia en todo país, junto con las enseñanzas de sus grandes adeptos, existen hasta nuestros días en criptas secretas de bibliotecas pertenecientes a la Fraternidad Oculta. » (2)
 
 « Los documentos fueron escondidos, es verdad, pero el conocimiento mismo y su existencia real nunca han sido considerados como un secreto para los Hierofantes del templo, donde los MISTERIOS siempre han sido una disciplina y un estímulo para la virtud. Esta es una noticia muy vieja, y fue repetidamente dada a conocer por los grandes adeptos, desde Pitágoras y Platón hasta los Neoplatónicos. Fue la nueva religión de los Nazarenos que trajo un cambio para lo peor—en la política de los siglos. » (3)
 
 « Ya que no es la culpa de los iniciados que esos documentos estén ahora ‘perdidos’ para el profano; ni tampoco su política fue dictada por egoísmo, o por algún deseo de monopolizar la vivificante tradición sagrada. Ha habido porciones de la Ciencia Secreta que por edades incalculables tuvieron que permanecer escondidas de la mirada profana. Pero esto fue porque impartir a las multitudes sin preparación secretos de tan tremenda importancia, sería equivalente a darle a un niño una vela encendida en un polvorín. » (4)
 
 
 
 
 
ANTECEDENTES
 
Es importante hacer notar que el envío de H.P. Blavatsky, agente y eslabón conector entre los Mahâtmas trans-himaláyicos y el mundo, forma parte de un esfuerzo centenario llevado a cabo por los Maestros de Compasión, el cual se remonta a la época de Tsong-Kha-pa en el siglo XIV.
 
 « Se dice que el nacimiento de Tsong-Ka-pa ocurrió en el año 1358 D.C. en la provincia de Amdo en el noreste de Tíbet cerca del lago de Kokonor. Fue él quien instituyó grandes reformas en el buddhismo de Tíbet, coincidiendo con el establecimiento de la Orden Gelukpa en 1417.
. . .
Él, no sólo fue un gran preceptor sino que además fue el jerarca en jefe del monasterio de Drepung cerca de Lasha. Durante su administración Tsong-Kha-pa estableció también los monasterios de Sera y Ganden. Estos dos monasterios junto con los de Drepung han dominado el Tíbet no sólo en aspectos religiosos sino también en la política del país desde aquel tiempo. » (5)
 
 « Tsong-Kha-pa fue una encarnación del mismo Amita Buddha. Los registros preservados en el Bompa, la principal Lamasería de Tashi-lhum-po, muestran que Sang-gyas (Buddha) dejó las regiones del ‘Paraíso Occidental’ para encarnar él mismo en Tsong-Kha-pa, en consecuencia de la gran degradación en la que habían caído sus doctrinas secretas.
. . .
Hasta el periodo de Tsong-Kha-pa no habían habido encarnaciones de Sang-gyas (Buddha) en Tíbet. Tsong-Kha-pa, dio los signos por los que puede ser reconocida la presencia de uno de los veinte y cinco Bodhisattvas o de los Buddhas Celestes (Dhyân Chohanes) en un cuerpo humano. » (6)
 
 « Como un suplemento de los Comentarios, hay muchos folios secretos sobre las vidas de los Buddhas y los Bodhisattvas, y entre estos existe uno sobre el Príncipe Gautama y otro sobre Su encarnación en Tsong-Kha-pa. Este gran reformador Tíbetano del siglo catorce, se dice que es una encarnación directa de Amita Buddha, y fue el fundador de la Escuela secreta cerca de Shigaste; anexa al retiro privado del Teshu-Lama. Es con él que comenzó el sistema regular lamaístico de encarnaciones de los Buddhas (Sang-gyas) o de Shakya-Thub-pa (Shakyamuni). (7)
 
« Amitabha es el Dhyâni-Buddha de Gautama Sakyamuni, que se manifiesta a través de él cada vez que esta Gran Alma encarna en la tierra, como lo hizo en Tsong-Kha-pa. Como la síntesis de los siete Dhyani-Buddhas, Avalokiteswara fue el primer Buddha (Logos), así Amitabha es el “Dios” interno de Gautama. » (8)
 
 « Entre los mandamientos de Tsong-Kha-pa existe uno que manda a los Rahats (Arhats) hacer un intento por iluminar al mundo, incluyendo a los bárbaros blancos, cada siglo en un cierto período específico del ciclo.
 
Hasta el presente día, ninguno de esos intentos ha sido muy exitoso. Y un fracaso ha seguido a otro fracaso. ¿Tendríamos que explicar el hecho a la luz de cierta profecía?
 
Se dice que hasta el tiempo en que el Pan-chhen-rin-po-chhe (La Gran Joya de la Sabiduría); un título del Lama de Tashi-lhum-po, condescienda a renacer en el país de los Pelings (occidentales), y apareciendo como el conquistador espiritual (Chom-den-da) destruya los errores e ignorancia de las edades, será de poco provecho tratar de desenraizar los malentendidos de Peling-pa (Europa): sus hijos no escucharán a nadie. » (9)
 
 « Hacia mediados del siglo XIX los Maestros de la Sabiduría Trans-Himaláyicos, comenzaron a preparar a un agente por medio del cual pudieran dar al mundo tanta LUZ DE VERDAD como la ley cíclica lo permitiese al final de los primeros cinco mil años de la Kali Yuga, o Edad Negra, de la cronología hindú» (10)
 
Dicho agente fue H.P. Blavatsky, acerca de la cual los Maestros M. y K.H. dijeron que:
 
 « Ella era una mujer de dotes excepcionales y maravillosas. Combinadas con fuertes defectos personales, pero tal como era, no había nadie vivo que se le aproximase en aptitudes para este trabajo» (11)
 
Y que:
 
 « Después de casi un siglo de búsqueda infructuosa, nuestros jefes, tuvieron que aprovechar la única oportunidad que tuvieron de enviar un cuerpo europeo en suelo europeo para que sirviese de eslabón conector entre ese país y el nuestro» (12)
 
 « El primer país arriba referido de acuerdo a los registros de los libros de Kiu-te se encuentra al oeste de la ‘Montaña Nevada’ 160 leguas (las cifras son un velo) desde un cierto lugar y por un camino directo, donde está el Bhante Yul (el país o Asiento de los Hermanos) algunos de ellos Bodhisattvas vivos, la residencia del Mahâ-Chohan. . .el jefe. » (13)
 
Sin embargo:
 
 « Todas las descripciones de localidades son figurativas en nuestro sistema; todo nombre y palabra están velados a propósito. » (14)
 
Las palabras del Maestro K.H. citadas precedentemente nos muestran que aún antes de su nacimiento H.P. Blavatsky comenzó a ser preparada para su misión.
 
 
 
 
 
LA INFANCIA Y JUVENTUD DE BLAVATSKY
 
 « Helena Petrovna Blavatsky nació en Ekaterinoslav, Ukrania (Imperio Ruso) a la media noche del día 30/31 de julio de 1831 de acuerdo al viejo estilo de calendario ruso en boga en esa época, correspondiendo a la media noche del 11/12 de agosto de 1831, según nuestro modo actual de cómputo.
 
Su padre era un militar de carrera, Peter Alexeyevich von Hahn, su madre, Helena Andreyevna de Fadeyev era reconocida en Rusia como novelista, pero murió en 1842. Por su lado materno, Helena era la nieta del Consejero Privado Andrey Mihailovich de Fadeyev y la Princesa Helena Pavlovna Dolgorukov. Fueron estos abuelos los que supervisaron la educación de la pequeña Helena en Saratov y Tiflis en el Cáucaso, después de la muerte de su madre.
 
Los primeros años de la vida de Helena mostraban ya los signos de una carrera agitada debido a la notoriedad que le daba la fecha de su nacimiento. Estos años los pasó en una continua secuencia de cambios: cada vez que su padre era transferido, debido a su puesto de comandante de artillería montada. Además de esto, su madre sufría de mala salud, y finalmente sucumbió a la tuberculosis. » (15)
 
En 1849, el 7 de julio, a los 17 años de edad, se casó en Dzhelalogli (Kamenka) con Nikifor Vassilyevich Blavatsky un funcionario de Estado, de 40 años de edad, el cual fue nombrado Vicegobernador de la recién formada provincia de Erivan el 27 de noviembre (viejo estilo del calendario ruso) de 1849.
 
En un apunte bibliográfico sobre Blavatsky escrito por la señora Helena Fyodorovna Pissarev para el público ruso, titulado Yelena Petrovna Blavatskaya. (16)
 
En este esbozo nos da una relación concerniente al matrimonio de H.P. Blavatsky que es muy diferente de la versión presentada en el trabajo biográfico de A.P. Sinnett. En cierto modo se aproxima más a la historia contada por la propia HPB y que se encuentra en la obra titulada HPB Habla. (17)
 
 « La Sra. Pissarev afirma que lo que narra en su libro le fue relatado por la Sra. Yermolov (18) la cual era esposa del Gobernador de Tiflis entre los años 1840 y 1850. Todos los Yermolov eran amigos íntimos de la familia de HPB, especialmente de los Fadeyev, cuando estaban estacionados en Tiflis.
 
Además de la información obtenida personalmente de la Sra. Yermolov, la Sra. Pissarev conocía sin lugar a dudas las ‘Reminiscencias’ escritas por la Sra. Yermolov, las cuales sin embargo ya no existen habiendo evidentemente sido destruidas durante la revolución rusa. De acuerdo a la Sra. Yermolov, Helena era una muchacha brillante pero muy fantástica. Lo siguiente es la parte más sobresaliente de su narración.
 
El Príncipe Galitzin era un Masón, que tenía la reputación de ser un mago. Frecuentemente solía visitar la casa de los Fadeyev, abuelos de Helena, los cuales supervisaban la educación de su nieta cuando residían en Tiflis. El Príncipe Galitzin solía tener largas conversaciones con Helena.
 
En una ocasión, poco después de la visita del Príncipe a los Fadeyev, Helena desapareció de la casa. La Sra. Yermolov afirma que esta fue la causa de un escándalo en la provincia. Al regresar Helena la familia decidió arreglar un matrimonio para ella. La persona seleccionada fue Nikifor Blavatsky, que al momento era funcionario en la Cancillería del Gobernador. De acuerdo con la señora Yermolov, la familia de Helena esperaba que esta última se opusiera a la boda. Sin embargo para su asombro, ella estuvo de acuerdo con el plan.
 
Basando sus conclusiones en la narración de la señora Yermolov, testigo de los hechos y amiga de la familia, la biógrafa, la señora Pissarev, opina que Helena aceptó este arreglo de matrimonio con el Oficial de Estado Blavatsky, con el propósito expreso de liberarse de las restricciones y supervisión familiar, a fin de poder dedicarse por completo al ocultismo.
 
La Sra. Pissarev sugiere que el Príncipe Galitzin había introducido a Helena con un ocultista, el cual hizo una prueba de sus capacidades psíquicas, y le dio la dirección de un ocultista en Egipto. Además dice que el príncipe había arreglado para ella un viaje en compañía de otras damas rusas, para cuando hubiese terminado sus lazos matrimoniales.
 
Después de la ceremonia de casamiento, la pareja viajó a Darachichag (una palabra que significa “El valle de las flores”. Rompiéndose el estado matrimonial al cabo de tres meses.
 
En 1849-1850 viaja con la condesa Kisselev a Turquía, Grecia, Egipto y Francia. A finales de 1850 regresa a Europa con la condesa Bagration-Muhransky y va con ella a Londres.
 
 
 
 
 
EL ENCUENTRO DE BLAVATSKY CON SU MAESTRO
 
 « Los Teósofos están especialmente interesados en el relato acerca de cómo encontró H.P. Blavatsky a su Maestro, el cual es conocido por ellos como el Maestro Morya, o también como el Mahâtma M. La historia fue publicada por la Condesa Constance Wachtmeister en sus Reminiscencias de H.P. Blavatsky y La Doctrina Secreta. Ya que el libro no se ha impreso hace largo tiempo, en vez de volver a contar la historia, preferimos repetir la narración completa de la Condesa, ya que lleva la autenticidad que no podría ser transmitida de otra manera, repitiendo como lo hace, un incidente que ocurrió entre ella y H.P. Blavatsky.
 
Todas las narraciones subsecuentes son ya sea repeticiones o elaboraciones sobre la historia de la Condesa Wachtmeister. La base de su narración es, como se verá, un Memorando escrito por la misma H.P. Blavatsky al momento del suceso, como fácilmente puede determinarse por las mismas palabras, que fueron escritas en un momento de exaltación. El mensaje mismo transmite el entusiasmo y el fervor que manifestaría una persona joven ante una experiencia inusual. He aquí las palabras de la condesa» (19)
 
 « Durante su niñez, había visto frecuentemente cerca de ella una forma astral, que siempre parecía venir a salvarla en los momentos de peligro, justo en el momento crítico. HPB se acostumbró a ver esta forma astral como a un ángel de la guarda y sintió que estaba bajo su cuidado y guía.
 
En el verano de 1851, fue a Londres con su padre, el Coronel Von Hahn, y un día que andaba afuera caminando, para su gran asombro vio a un alto hindú en la calle con algunos príncipes indos. Ella inmediatamente lo reconoció como la misma persona que había visto en el Astral.
 
Su primer impulso fue de correr a hablar con él, pero él le hizo un ademán para que no se moviera, y se quedó embobada mientras pasaban. Al día siguiente fue a pasear a Hyde Park para estar sola y pensar libremente sobre su extraordinaria aventura. Mirando hacia arriba, vio la misma forma aproximándose hacia ella y entonces su Maestro le dijo que había venido a Londres, con los príncipes indos, en una misión importante, y que estaba deseoso de encontrarla personalmente, ya que él requería su cooperación en un trabajo que estaba a punto de emprender.
 
Él le dijo entonces cómo iba a ser formada la Sociedad Teosófica, y que quería que ella fuese la fundadora. Le dio un breve panorama de los problemas que tendría que afrontar y también le dijo que tendría que pasar tres años, en el Tíbet, a fin de prepararla para tan importante tarea.
 
Después de tres días de seria deliberación y de consulta con su padre, HPB decidió aceptar la oferta que le hiciese su Maestro. » (20)
 
 
 
 
 
SUS VIAJES INICIÁTICOS
 
 « En 1851 poco después de encontrar a su maestro M. en Londres, emprendió un viaje a Canadá, Estados Unidos y México encontrando en ese último país a un chela hindú. Luego prosiguió su viaje hacia América del Sur residiendo principalmente en Perú.
 
En 1852 se embarcó para Ceilán e intentó entrar en Tíbet. En 1853 volvió a Inglaterra. En 1854 fue a Nueva York. En 1855 viajó a Japón, India, Birmania y Java.
 
En 1857 volvió a Europa, viajó por Francia y Alemania y regresó a Rusia. En 1859 residió en San Petersburgo junto con su padre. En 1860 vivió en Tiflis, y residió en la casa de sus abuelos.
 
Entre 1864-65 residió en el área del Cáucaso, y es en esta época, en Ozurgety, Mingrelia, que experimentó una crisis tanto física como psíquica. Como resultado de ésta, adquirió un control completo sobre sus poderes ocultos que se habían manifestado desde su niñez como ella misma lo expresara, entre ‘la Blavatsky de 1845-65 y la Blavatsky de los años 1865-82 existe un abismo insuperable’. (HPB Speaks II, p. 58). » (21)
 
En 1865 viajó por los Balcanes, Egipto, Siria e Italia. Entre 1865-67 en Tíbet. En un artículo escrito para la revista Light en 1884, Blavasky dice que:
 
 « Yo he vivido en diferentes períodos tanto en el Pequeño Tíbet como en el Gran Tíbet, y estos períodos combinados forman más de siete años. . .me he detenido en Conventos Lamaístas, he visitado Tzigadze (Shigaste), el territorio de Tashi-lhumpo y sus alrededores, y me he adentrado, y he visitado tales lugares del Tíbet, que nunca han sido visitados por otros europeos. » (22)
 
 « En 1867 la encontramos en Transilvania y Hungría. En 1867 va a Italia y el 3 de noviembre de ese año, estuvo presente en la batalla de Mentana, en la cual fue herida. En 1868 fue a Constantinopla y de allí a la India y al Tíbet con su Maestro. De 1869 a 1870 residió en el Tíbet. En 1870 viajó a Grecia y de allí se embarcó para Egipto, sufriendo un naufragio cerca de la Isla Spezzia el 4 de julio de 1871.
 
Entre 1871 y 1872 se estableció en el Cairo Egipto, en donde formó una Societé Spirite con el propósito de investigar los fenómenos espiritistas, pero el proyecto no logró tener éxito. Durante esa época viajó a Siria, a Palestina y al Líbano en donde visitó la comunidad de los Druzos en Monte Líbano.
 
En 1872 residió por una corta temporada en Odessa y después de breves viajes por Europa Oriental fue a París en la primavera de 1873, residiendo en los elegantes apartamentos de su primo Nikolai Gustavovich von Hahn en la Rue de I’Université, con la aparente intención de establecerse allí por un tiempo.
 
Durante esos días se ocupaba principalmente, pintando, escribiendo y tocando el piano, sin embargo, recibió órdenes de su Maestro para ir a los Estados Unidos, abandonando abruptamente su cómoda estancia hacia finales de junio de ese año. » (23)
 
 « Al acercarse a abordar el barco que la llevaría a América, encontró a una mujer alemana que llevaba un niño en brazos, y que estaba desconsolada debido a que alguien le había vendido un boleto falso. La señora Blavatsky trató de convencer al encargado de la compañía para que aceptara el boleto de la señora, y al no lograrlo decidió cambiar su boleto de primera clase por uno de tercera, con el dinero que sobró le compró un boleto a dicha señora. » (24)
 
 « Desembarcó en la Ciudad de Nueva York, el 7 de julio de 1873. Ya que había dejado París precipitadamente no pudo arreglar la transferencia de sus fondos, por lo que tuvo que trabajar para mantenerse, fabricando corbatas en una pequeña fábrica de un judío. Durante esas primeras semanas, fue entrevistada por la veterana reportera Anna Ballar del New York Sun.
 
El 14 de octubre de 1874 encontró al Coronel Henry Steel Olcott en la granja de los Eddy, en Chittenden, Vermont, en donde el Coronel estaba haciendo un reportaje sobre los fenómenos paranormales que estaban ocurriendo en esa granja. » (25)
 
 
 
 
 
FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA
 
 « La historia de la fundación de la Sociedad Teosófica fue relatada con detalle por el Coronel Henry S. Olcott, uno de los fundadores de la organización, y fue publicada en una serie de artículos en el órgano de la Sociedad, la revista The Theosophist, desde marzo de 1892 a septiembre de 1894. Esta serie fue publicada posteriormente en forma de libro bajo el título Old Diary Leaves (Viejas Hojas del Diario).
 
Sin embargo ciertos factores fueron omitidos en la narración del Coronel, especialmente el aspecto referente a HPB y sus Maestros los cuales la enviaron con el propósito específico de establecer la Sociedad en América. Ya que es posible presentar documentos demostrando lo anterior, es conveniente que éstos se incluyan en una obra dedicada a HPB.
 
Debe de hacerse notar, además, que el Coronel Olcott se enorgullecía de su habilidad periodística. De hecho, el había sido ocasionalmente reportero de alguno de los diarios de Nueva York. Su relato, por lo tanto, a veces sigue las idiosincrasias de un reportero, más que el aspecto histórico perteneciente a una Sociedad.
. . .
Yo le dije: “Permettez moi, Madame, encendiéndole su cigarrillo; comenzamos conociéndonos en humo, pero éste, atizó un gran y permanente fuego”.
 
Sin embargo, si el Coronel Olcott realmente abrigaba semejante opinión al momento en que estaba escribiendo estas memorias, ciertamente este no era el punto de vista que tenía H.P. Blavatsky, como puede verse en sus francas declaraciones, escritas en una carta dirigida al Dr. Franz Hartmann:
 
 “Yo fui enviada a América con un propósito y fui enviada a la Granja de los Eddy. Allí, me encontré a Olcott enamorado de los espíritus, así como después se enamoró de los Maestros. Fui ordenada hacerle saber que los fenómenos espiritistas sin la filosofía del Ocultismo eran peligrosos y engañosos, le probé que todo lo que los médiums podían hacer con los espíritus, otros pueden hacerlo a voluntad sin ningún espíritu; que las campanas y la lectura del pensamiento, los toquidos y los fenómenos físicos podían ser efectuados por cualquiera que tuviese la facultad de actuar en su cuerpo físico a través de los órganos de su cuerpo astral; y yo he tenido esa facultad desde que tenía cuatro años de edad, como toda mi familia lo sabe. Podía mover muebles y aparentemente hacer volar objetos y mis brazos astrales que los soportaban permanecían invisibles; todo esto aún antes de que conociera a los Maestros”. » (26)
 
A lo anterior podríamos agregar las palabras del Maestro M:
 
 « Te diré algo que deberías saber, y de lo cual podrías sacar algún provecho. . . .Uno o dos de nosotros esperábamos que el mundo hubiera avanzado a tal punto intelectualmente, si no intuitivamente, que la doctrina Oculta podría ganar una aceptación intelectual, y pudiera darse el impulso para un nuevo ciclo de investigación oculta. Otros, —más sabios como se podrá ver ahora—pensaban de modo diferente, pero se dio el consentimiento para hacer la prueba. Se estipuló, sin embargo, que el experimento se haría independientemente de nuestra dirección personal; que no debería haber una interferencia anormal de nuestra parte.
 
Buscando, encontramos en América al hombre que podría ser el líder, un hombre de gran valor moral, generoso y poseedor de otras buenas cualidades. Estaba lejos de ser el mejor, pero. . .era el mejor disponible. Con él asociamos una mujer de dotes excepcionales y maravillosas. Combinadas con fuertes defectos personales, pero tal como ella era no había nadie vivo que se le aproximase, capacitado para este trabajo. Nosotros la enviamos a América, hicimos que se encontraran—y la prueba comenzó.
 
Desde el principio tanto a ella como a él se les dio claramente a entender que el resultado dependía completamente de ellos, y ambos se ofrecieron para la prueba por cierta remuneración en el lejano futuro—como K.H. diría—como soldados voluntarios para una Empresa Desesperada. Durante los 6 l/2 años que han estado luchando contra tales obstáculos que habrían desanimado a cualquiera que no estuviese trabajando con la desesperación de alguien que arriesga la vida y todo lo que valora en un supremo esfuerzo desesperado. Su éxito aunque fenomenal como lo ha sido en ciertas direcciones, no se ha equiparado con las esperanzas de sus promotores originales. » (27)
 
Y reforzando la idea de que « no había nadie vivo que se le aproximase, capacitado para este trabajo» el siguiente pasaje es apropiado:
 
 « Después de casi un siglo de búsqueda infructuosa, nuestros jefes tuvieron que aprovecharse de la única oportunidad para enviar un cuerpo europeo en suelo europeo que sirviese de eslabón conector entre ese país y el nuestro. » (28)
 
En otra de sus cartas los Maestros explican lo que quieren decir por «Empresa Desesperada», y el pasaje también muestra que el coronel Olcott y la señora Blavatsky eran definitivamente considerados como los agentes para el trabajo de la Hermandad:
 
 « Lo que yo quise decir por ‘Empresa Desesperada’ fue que cuando uno contempla la magnitud de la tarea a realizar por nuestros voluntarios teosóficos, y especialmente los numerosos agentes en oposición formados en orden de batalla, y los que están por formarse, podemos compararlo a uno de esos esfuerzos desesperados en contra de fuerzas aplastantes que el verdadero soldado se precia en realizar. Has hecho bien en ver ‘el gran propósito’ en los humildes inicios de la Sociedad Teosófica.
 
Desde luego, si nosotros hubiésemos emprendido su fundación y la hubiésemos dirigido en propia persona muy probablemente habría logrado mucho más y habría hecho muchos menos errores, pero, nosotros no podíamos hacer esto, ni tampoco este era el plan: a nuestros dos agentes se les dio su tarea, dejándolos—como a ti ahora—hacer lo mejor que pudiesen bajo las circunstancias. Y mucho se ha logrado. » (29)
 
 « Entonces, tratarás de mostrar desde luego que ésta Teosofía no es un nuevo candidato para la atención del mundo, sino solamente una nueva exposición de principios que han sido reconocidos desde la infancia misma de la humanidad. » (30)
 
 « En las Viejas Hojas del Diario da la impresión de que la fundación de la Sociedad Teosófica no fue específicamente el resultado de órdenes definitivas, o el resultado de un plan, ya que el coronel Olcott afirma que:
 
“Esta maravillosa organización, la cual creció a partir de un salón de reuniones común y corriente en una casa en Nueva York, en el año de 1875. . .” (Old Diary Leaves, I, p. vii).
 
Pero cuando él escribió este pasaje para su prefacio en 1895, en Gulistan, Octacamund, debe habérsele pasado por alto el mensaje que HPB había escrito en su Álbum de Recortes Teosófico (ahora en los archivos de Adyar):
 
“Se recibieron órdenes directas de la India para establecer una Sociedad Filosófico-religiosa y escoger un nombre para ella.”
 
Fue en cumplimiento a estas órdenes que H.P. Blavatsky comenzó a tener reuniones en la sala de su apartamento, invitando a gente que estaba interesada en viajes y en espiritismo, así como en temas filosóficos y metafísicos. No había duda de que ella era una fascinante conversadora que entretenía a sus invitados con anécdotas de experiencias interesantes que le habían ocurrido en sus muchos viajes.
 
Y así transcurrió el verano de 1875, hasta que llegó un cierto martes de septiembre. Todo estaba listo. Uno por uno los miembros de un grupo de alrededor de veinte personas se presentaron en Irving Place, No. 46—el departamento que ocupaba la señora Blavatsky en la Ciudad de Nueva York.
 
¿Cuál era la fuerza que los estaba juntando para que debiesen estar presentes en esa noche particular?
 
Incuestionablemente fueron juntados por un lazo común de interés, sin embargo la mayoría de ellos casi no fueron conscientes del significado atribuido a este primer martes de septiembre. Los miembros del grupo sabían, desde luego, que esa noche asistirían a una conferencia interesante; habían sido informados de ello.
 
El 4 de septiembre se había publicado una invitación en el periódico El Cristiano Liberal, bajo la dirección del Rev. Unitario J. H. Wiggin. La conferencia que dio George H. Felt, el 7 de septiembre fue sobre el tema ‘El Canon Perdido de Proporción de los Egipcios’, acompañada de diagramas que había preparado el mismo conferencista.
 
La Conferencia del Sr. Felt creó una gran impresión entre los presentes; a tal grado que se extendió un voto de agradecimiento al conferencista. Apoyado por el espíritu de entusiasmo que había sido evocado, se le ocurrió una idea al Coronel Olcott, tal como él lo narra. Sacó un lápiz de su bolsillo y escribió el siguiente mensaje sobre un trozo de papel: ¿No sería una buena cosa formar una sociedad para esta clase de estudio?
 
El Coronel pasó la nota al Sr. William Q. Judge, que a su vez se la pasó a H.P. Blavatsky. Ella asintió con la cabeza. Inmediatamente el Coronel se puso de pie y dirigiéndose a la reunión, les comunicó la idea.
 
Conociendo el procedimiento parlamentario, ya que él era abogado, el Sr. Judge se puso de pie y propuso una moción para que el Coronel Olcott fuese electo presidente de tal sociedad. Esto fue aceptado, y en su turno el Coronel Olcott propuso que el Sr. Judge fuese hecho secretario de la reunión. Esta propuesta también fue aceptada.
 
En la siguiente noche del 8 de septiembre, diez y seis personas se reunieron para continuar la formación de la Sociedad Teosófica. Se preserva el relato acerca de la reunión como parte del documento oficial de la primera página del Libro de Actas de La Sociedad Teosófica. Es un registro escrito a mano por John Storer Cobb de Boston, ya que la reunión tuvo lugar en la era anterior a la invención de la máquina de escribir, y los registros se llevaban de manera manuscrita. Una copia fotográfica de las minutas de esta reunión fue publicada en la revista The Path. Las minutas de la reunión fueron firmadas por H. S. Olcott, Presidente; y William Q. Judge, Secretario.
 
La segunda hoja del Libro de Actas de La Sociedad Teosófica contiene el relato de la tercera reunión, la cual ocurrió de acuerdo a la agenda establecida, cinco días después, el lunes 13 de septiembre, en el departamento de H.P. Blavatsky en Irving Place, 46, a las 8:00 p. m. El relato fue también publicado en la revista The Path y dice lo siguiente:
 
“El Sr. George H. Felt continuó a partir de la reunión anterior, que había tenido lugar el 8 de septiembre, la interesante descripción de sus descubrimientos sobre la Kabala, los cuales fueron ilustrados por un número de diagramas a colores. Después de una discusión sobre ésto, el orden del día se consagró a ver lo referente a la Sociedad propuesta. El Coronel H. S. Olcott presidió, y el Sr. Charles Sotheran actuó como Secretario.
 
El Comité sobre Preámbulo y Estatutos informó de su avance, y el Sr. D. E. de Lara leyó un ensayo que se le había pedido escribir para el Comité. Por sugerencia del Comité se hizo la moción, Resolviéndose, que el nombre de la Sociedad fuese ‘la Sociedad Teosófica’.”
 
En respuesta a la notificación del Presidente, el día asignado para la siguiente reunión fue, el sábado 16 de octubre. Las minutas de esta reunión registran que diez y ocho personas estuvieron presentes y que el asunto principalmente tratado fue el de leer el Preámbulo y los Estatutos de la Sociedad, por el Coronel Olcott, y Charles Sotheran respectivamente.
 
Después de considerable discusión se decidió programar el Preámbulo y los Estatutos hasta la siguiente reunión, que tuvo lugar el 30 de octubre. En esa reunión se volvieron a leer los Estatutos y después de discutirlos se adoptaron con la estipulación de que el Preámbulo se revisara y luego se imprimiera.
 
Se pasó entonces a la votación para ocupar los diferentes puestos anunciándose el resultado de la elección: Presidente, Coronel Henry S. Olcott, Vicepresidentes, Dr. S. Pancoast y George H. Felt; Secretaria Corresponsal, señora Blavatsky; Secretario de Actas, John Storer Cobb; Tesorero, Henry J. Newton; Bibliotecario Charles Sotheran; Consejeros: Rev. H. H. Wiggin, R. B. Westbrook, LL.D., Sra. Emma Hardinge Britten, C.E. Simmons, M.D. Herbert D. Monachesi; Abogado de la Sociedad, William Q. Judge.
 
Después de la toma de protesta de los directivos, se cerró la reunión hasta el 17 de noviembre, en cuya fecha el Presidente, el Coronel Olcott, presentó su Ponencia Inaugural.
(G. Barborka, Op. Cit. pp. 42-51)
 
Once años después, la señora Blavatsky escribió al respecto lo siguiente:
 
« A fin de no dejar lugar para equivocaciones se les debe recordar a los miembros de la S.T. el origen de la Sociedad en 1875. Enviada a los Estados Unidos en 1873 con el propósito de organizar un grupo de trabajadores en el plano psíquico, dos años después la escritora recibió órdenes de su Maestro e Instructor, de formar el núcleo de una Sociedad regular cuyos objetos fueron enunciados de forma general de la siguiente manera:
 
1. Hermandad Universal.
 
2. No hacer distinción entre los miembros debido a razas, credos o posición social, sino que cada miembro tendría que ser juzgado y tratado por sus méritos personales;

3. Estudiar las filosofías del Oriente—en especial las de la India, presentándolas gradualmente al público en varias obras que interpreten las religiones exotéricas a la luz de las enseñanzas esotéricas.
 
4. Oponerse al materialismo y al dogmatismo teológico en toda forma posible, demostrando la existencia de fuerzas ocultas desconocidas para la ciencia, en la naturaleza; y la presencia de poderes psíquicos y espirituales en el hombre; tratando, al mismo tiempo de ampliar el punto de vista de los Espiritistas o Espiritualistas mostrándoles que hay otros agentes, muchos otros, trabajando en la producción de fenómenos además de los ‘Espíritus’ de los muertos. La superstición tenía que ser desenmascarada y evitada; y demostrar de la mejor manera posible que hay fuerzas ocultas, benéficas y maléficas que siempre están alrededor de nosotros y que manifiestan su presencia de diferentes maneras. Tal era el programa en sus rasgos generales.» » (31)
 
 « Hasta la fecha la atención se ha focalizado en la fundación de la Sociedad Teosófica y no se le ha otorgado ninguna consideración al factor más importante que concierne la formación de la misma Sociedad—de hecho, la razón principal de la existencia de la organización. Se ha mencionado en la última porción del parágrafo tres en la cita antes referida, que la Sociedad Teosófica iba a ser el canal a través del cual un vasto continente de pensamiento se haría disponible al mundo occidental.
. . .
La Sociedad Teosófica puede definitivamente ser considerada el repositorio, para la diseminación de la Antigua Sabiduría; la preciada herencia de la humanidad. El conocimiento de esta sabiduría ha estado ausente del mundo occidental por dos mil años, en cualquier forma tangible—desde la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Es debido a que la Sociedad ha sido el canal para esta esencia vital, que ha sido una fuente tan grande de inspiración.
(Geoffrey Barborka. Op. Cit. p. 52)
 
Sin embargo por Sociedad Teosófica no debe de entenderse alguna organización en particular, sino el Movimiento Teosófico en su conjunto.
 
A fin de dar una evidencia directa de la descripción precedente, es necesario que observemos con atención la dedicatoria escrita por HPB al inicio de su primera obra Isis Develada, la cual dice:
 
“La autora dedica estos volúmenes a la Sociedad Teosófica, la cual fue fundada en Nueva York, en 1875 D.C., para estudiar los temas sobre los que ellos tratan.”
 
Vemos que HPB dedicó su primer libro a la Sociedad Teosófica Matriz de Nueva York, a partir de la cual emanaron todas las organizaciones Teosóficas que existen en la actualidad.
 
Y el Prefacio de Isis Develada se abre con estas palabras:
 
“La obra sometida ahora al juicio público, es el fruto de un conocimiento algo profundo de los adeptos Orientales y del estudio de su ciencia. Se ofrece a aquellos que estén dispuestos a aceptar la verdad en donde quiera que se encuentre, y a defenderla, incluso enfrentándose al prejuicio popular directamente a la cara. Es un intento para ayudar al estudiante a detectar los principios vitales que sustentan los sistemas filosóficos de antaño.” (32)
 
La obra se comenzó de hecho antes de que la Sociedad hubiese sido formada. El Coronel Olcott narra como se comenzó:
 
“Un día en el Verano de 1875, HPB me mostró algunas hojas manuscritas que ella había escrito, y dijo: ‘escribí estas páginas la última noche bajo órdenes, pero para que vayan a servir, no lo sé. Quizás sean para un artículo en el periódico, quizás para un libro, quizás sea para nada: en todo caso hice lo que se me ordenó’. Y ella guardó estas hojas en un cajón, y por un tiempo no se dijo nada al respecto.” » (33)
 
 
 
 
 
ISIS DEVELADA
 
El 29 de septiembre de 1877 fue publicada Isis Develada. En dos días se vendieron mil ejemplares, y la primera edición se agotó en un período de diez días.
 
Isis Develada, una Llave Maestra de los Misterios de la Ciencia y la Religión, Moderna y Antigua. H.P. Blavatsky dedica esta obra a la Sociedad Teosófica con cuyos Tres Objetos están en concordancia sus enseñanzas.
 
Discute las raíces de todas las religiones, las negaciones de la ciencia y los fenómenos del Espiritismo. Declara que los tres se encuentran frente a un nuevo vacío que sólo puede ser penetrado con el recurso de la sabiduría de los sabios antiguos. Afirma la existencia de la Religión de la Sabiduría como la verdadera Fuente del Movimiento Teosófico en todas las épocas.
 
H.P. Blavatsky confiesa su íntima amistad con Adeptos vivientes, y el hecho de poseer poderes fenoménicos sobre el espacio el tiempo y la materia y prueba las falacias de las ciencias ‘exactas’ por el testimonio de sus propios exponentes. Demuestra que las pretensiones de infabilidad religiosa son meros dogmas teológicos. Levanta su voz en favor de la libertad espiritual y en contra de la tiranía ya sea de la Ciencia o de la Teología. Postula una doble evolución espiritual e intelectual y afirma que la Religión de la Sabiduría es la única filosofía que puede reconciliar la fe y el conocimiento.
 
Expone la Metempsicosis en su sentido esotérico al igual que encuentra la solución a los eslabones perdidos de la ciencia y los misterios que desconciertan a los religionarios. Muestra que la antigua Magia era una Ciencia Divina y a través de la Ley Cíclica o Karma, explica la elevación y caída de las civilizaciones y las destrucciones periódicas y las renovaciones de la Naturaleza. Los sabios de la antigüedad resolvieron todos los problemas de la existencia y ella muestra la secreta e ininterrumpida cadena de Adeptos de la Gran Logia. Entre las grandes proposiciones del Ocultismo afirma que:
 
1)   No existen los milagros, todo está bajo la Ley (Karma).
2)   La Naturaleza es trina; Espíritu, Mente y Materia desenvolviéndose en la Naturaleza;
3)   El hombre también es trino, tiene su cuerpo físico, su cuerpo Astral vivificante (o alma), el hombre real, y sobre estos dos e iluminados por el tercero—el soberano, el Espíritu inmortal.
4)   La Magia, como ciencia es el conocimiento de esos principios, y del medio por el cual la omnisciencia y omnipotencia del Espíritu y su control sobre las fuerzas de la naturaleza puede ser adquirido por el individuo aún estando en el cuerpo.
5)   El conocimiento arcano mal aplicado es ‘Magia Negra’, usado benéficamente, verdadera Magia o Sabiduría.
6)   La Mediumnidad es lo opuesto al Adeptado.
7)   Todas las cosas que alguna vez fueron, son o serán están registradas en la luz astral.
8)   Las razas de los hombres difieren en sus dones espirituales.
9)   Una fase de la habilidad mágica es el abandono voluntario consciente del cuerpo físico por el hombre interior.
1)   La piedra angular de la MAGIA es un conocimiento íntimo práctico del magnetismo y la electricidad.
 
Uno de los argumentos a través de los dos gruesos volúmenes de lsis es siempre que la unión entre el alma del hombre y el espíritu inmortal es posible lo cual es el propósito subyacente de la evolución; que tales seres como Jesús, Buddha y otros han llegado de hecho a esta consumación, y que la verdadera misión de los Fundadores de todas las religiones es señalar el propósito de la evolución Mental y Espiritual, y dar las direcciones y condiciones pertinentes para la ‘perfectibilidad del hombre’.
 
Estos seres elevados son denominados de diversas formas por H.P. Blavatsky: Sabios, Adeptos, Grandes Almas de todos los tiempos. Su conocimiento de la Naturaleza y de las leyes de la misma es designado en su totalidad como la Religión de la Sabiduría, y su ejemplificación práctica es resumida en la cuarta proposición.
 
La sexta proposición en donde se dice que la ‘Mediumnidad es lo opuesto al Adeptado’ constituye uno de los teoremas más importantes de la obra. Muchas, muchas páginas son dedicadas a la discusión de las características, tendencias, prácticas y frutos de la mediumnidad. Sus fenómenos, objetivos y subjetivos, son tratados con gran detalle.
 
En la obra se muestra cómo el Espiritismo o mediumnidad, ha prevalecido en todas las épocas, sin importar bajo qué nombres hayan sido conocidos, y se muestra su recurrencia en casos individuales o entre las masas de los hombres, ya que están sujetos a la ley cíclica, ahora más generalmente conocida por los estudiantes de Teosofía bajo su designación sánskrita de Karma. La mediumnidad y el Adeptado se muestran como dos polos antitéticos, dependiendo del carácter moral del médium, la calidad, el alcance y los efectos buenos o malos del ejercicio en cuestión.
 
“Para resumir todo en unas cuantas palabras, la magia es sabiduría espiritual; la naturaleza, la aliada material, alumna y sierva del mago. Un principio vital común penetra a todas las cosas y este puede ser controlado por la voluntad humana perfeccionada. El adepto puede estimular los movimientos de las fuerzas naturales en plantas y animales en un grado preternatural. Tales experimentos no son obstrucciones a la naturaleza, sino vivificaciones; dándoles las condiciones de una acción vital más intensa.
 
El adepto puede controlar las sensaciones y alterar las condiciones de los cuerpos astral y físico de otras personas que no sean adeptos; él puede también gobernar y emplear si así lo desea, los espíritus de los elementales. Él no puede controlar el espíritu inmortal de ningún ser humano, vivo o muerto, porque todos esos espíritus son por igual chispas de la Esencia Divina, y no están sujetas a ninguna dominación externa”
(lsis Develada II, p. 590)
 
“Aquellos que nos hayan seguido hasta aquí, naturalmente se preguntarán, hacia qué objeto práctico tiende este libro; mucho se ha dicho respecto de la magia y de sus potencialidades, mucho acerca de la inmensa antigüedad de sus prácticas. ¿Es que deseamos afirmar que las ciencias ocultas deben ser estudiadas y practicadas por todo el mundo? ¿Reemplazaríamos el espiritismo moderno por la antigua magia? No, ninguna de las dos cosas; no podría hacerse la substitución ni tampoco podría ser seguido su estudio universalmente, sin incurrir en el riesgo de peligros públicos enormes.
 
No queremos que, ni los científicos, ni los teólogos, ni los espiritistas se conviertan en magos prácticos, sino que todos se den cuenta de que antes de esta era moderna, hubo verdadera ciencia, religión profunda, y fenómenos auténticos. Quisiéramos que todo aquel que tenga una voz en la educación de las masas conozca primero y luego que enseñe que los guías más seguros hacia la felicidad y la iluminación humanas son esos escritos que nos han sido transmitidos de generación en generación desde la más remota antigüedad; y que en los países en donde la gente toma estos preceptos como la regla de sus vidas, prevalecen las más nobles aspiraciones espirituales y una moralidad promedio más elevada.
 
Todos deberíamos llegar a comprender que los poderes mágicos, esto es, los poderes espirituales existen en todo hombre, y en aquellos pocos que los practican y que se sienten llamados a enseñar, y están listos a pagar el precio de la disciplina y de la conquista de sí mismos que exige su desarrollo.
 
 Han surgido muchos hombres que han tenido vislumbres de la verdad, y que han imaginado que la tenían por completo. Tales hombres fracasaron en hacer el bien que hubiesen podido hacer o que trataban de hacer, porque la vanidad elevó su personalidad a una prominencia indebida, interponiéndola entre sus creyentes y toda la verdad que yacía detrás.
 
El mundo no necesita de ninguna iglesia sectaria, ya sea de Buddha, Jesús, Mahoma, Swedenborg, Calvino, o algún otro. Habiendo SÓLO UNA Verdad, el hombre solamente requiere de una iglesia—el templo de Dios dentro de nosotros, amurallado por la materia pero penetrable por cualquiera que pueda encontrar el camino; Los puros de corazón ven a Dios.
 
La Trinidad de la naturaleza es la cerradura de la magia, la trinidad del hombre la llave que encaja en ella. Al interior de los solemnes recintos del santuario, lo supremo no ha tenido ni tiene nombre. Es impensable e impronunciable; y no obstante, todo hombre encuentra en sí mismo a su dios.”
(Isis Develada II, pp. 634-35). » (34)
 
 
 
 
 
PARTIDA A LA INDIA
 
Tal como lo narra Olcott:
 
 « El 8 de julio de 1878, HPB llenó sus papeles para su naturalización, fue conmigo a la Suprema Corte, y debidamente prestó juramento como ciudadana de los Estados Unidos de América. » (35)
 
 « El 17 de diciembre fue nuestro último día en el suelo de América: HPB escribió ese día en su diario: ‘¡Gran Día!  Olcott estuvo empacando. . . ¿qué es lo que sigue ahora? Todo obscuro pero tranquilo. Y luego viene escrito en grandes letras, el grito de júbilo del corazón: ‘¡CONSUMMATUM EST!’ » (36)
 
 « Con la partida del Coronel Olcott y de la señora Blavatsky de Nueva York, la escena de la actividad Teosófica se desplazó de los Estados Unidos a la India. El establecimiento en la India de un centro público de educación teosófica fue una parte esencial de un esquema más amplio del Movimiento Teosófico. La India era la Tierra Madre tanto de la civilización antigua, como de la moderna Occidental, y sus grandes escrituras y tradiciones eran materiales fundamentales indispensables para los estudios metafísicos y la investigación del significado original de las religiones del mundo.
 
El viaje a la India fue interrumpido por una visita de dos semanas a Inglaterra, en donde HPB y Olcott fueron recibidos gratamente, por la Sociedad Teosófica Británica que había sido organizada unos seis meses antes, el 26 de junio de 1878, como resultado de una visita a Londres de John Store Cobb, miembro de la Sociedad Original. Otras personas que también participaron en la formación del grupo de Londres fueron C.C. Massey, un abogado y escritor de Londres, que estuvo en Nueva York en 1875, la Srita. Kislingbury, el Dr. G. Wyld y el Sr. Stainton Moses. » (37)
 
 « El 18 de enero de 1879, HPB, Olcott, Rosa Bates, que era maestra de escuela, y el arquitecto E. Wimbridge, (ambos ingleses) abordaron el vapor Speke Hall, el cual los llevó a Bombay desembarcando el 16 de febrero de 1879. En esta ciudad los Teósofos encontraron una casa que pronto se convirtió al mismo tiempo en el lugar de reunión de los curiosos y de los que acudían con sinceridad. Estaba localizada en la sección nativa de la ciudad y por lo tanto no era frecuentada por la comunidad anglo-inda.
 
El 25 de febrero, el prominente editor del Pioneer, un periódico casi oficial, comenzó una correspondencia con HPB y Olcott. Este fue A.P. Sinnett que posteriormente se hizo conocido como el principal corresponsal de los dos Maestros M. y K.H. cuyas cartas fueron publicadas como Las Cartas Mahatma a A.P. Sinnett.
 
Poco tiempo después los Teósofos mudaron su centro, primero a Girgaum Back Road No. 108, y posteriormente a ‘Crow’s Nest’. Tanto HPB como Olcott tenían que hacer frente a una carga cada vez más pesada de correspondencia y como una gran cantidad de las preguntas eran más o menos las mismas, ellos decidieron comenzar una revista. El primer número del The theosophist apareció el primero de octubre de 1879.
. . .
Tres meses antes, en agosto de 1879, un joven acudió a ofrecer sus servicios por la causa; su nombre era Dâmodar K. Mâvalankar, un joven con un buen conocimiento del inglés que resultó ser de gran valía para HPB en la redacción y edición de la revista de la Sociedad. Él pertenecía a una familia acomodada de la casta Karhada Maharashtra Brahmana. Sin embargo, poco después de encontrar a HPB él abandonó su casta y se hizo chela del Maestro K.H. » (38)
 
« En el primer número del The Theosophist publicado el l de octubre de 1879, HPB presentó dos artículos de gran importancia: ‘Qué es la Teosofía’, en el dice que: ‘La Teosofía es la Religión de la Sabiduría arcaica, la doctrina esotérica conocida alguna vez en todo país antiguo que haya merecido el título de civilizado’, este artículo es seguido por uno intitulado ‘¿Qué son los Teósofos?’ En él, HPB dice que la Sociedad Teosófica fue establecida ‘sobre el cimiento de la Hermandad Universal’, mostrando que con su venida a la India había llegado el tiempo de hacer éste un principio cardinal de la Sociedad Teosófica. » (39)
 
 « El principio de la Hermandad Universal ya había sido enunciado claramente en la Circular de Nueva York del 3 de mayo de 1878 en donde entre otras cosas se dice que uno de los objetos de la Sociedad es:
 
“. . .especialmente ayudar a la institución de una Fraternidad de la Humanidad, en donde todos los hombres buenos y puros, de toda raza, lleguen a reconocerse unos a otros como efectos iguales (en este planeta) de una Causa Increada, Universal, Infinita y Sempiterna.” (Circular de Nueva York, redactada principalmente por el Coronel Olcott, y que estuvo lista para ser distribuida el 3 de mayo de 1878.)
 
Un paquete con esta Circular fue llevado a Londres por el Dr. H.J. Billing, otro a Japón por la Condesa Lydia de Pashkoff . Esta circular es muy importante ya que por primera vez se mencionan las importantes palabras ‘Fraternidad de la Humanidad’. Sin lugar a dudas es un hecho, que detrás de la redacción de esta Circular, se encuentra la guía inspiradora de los Adeptos. En la Circular no se menciona en ningún momento el Espiritismo o los fenómenos. (Boris de Zirkoff en H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. I, pp. 375-78)
 
 Y respecto al tema de la Hermandad, es importante que citemos algunos pasajes de la Carta del Mahâ Chohan:
 
« Enseñen a la gente a ver que la vida en esta tierra, aún la más feliz es sólo una carga y una ilusión; que es nuestro Karma, la causa que produce el efecto, el que es nuestro juez, y nuestro salvador en vidas futuras, y pronto perderá su intensidad la gran lucha por la existencia. . . .El mundo en general, y la cristiandad en particular, abandonada por 2,000 años al régimen de un Dios personal, lo mismo que a sus sistemas políticos y sociales basados en esa idea, ha probado ahora ser un fracaso.
 
Si los Teósofos dijesen que— ‘no tienen nada que ver con todo esto; las clases bajas y las razas inferiores (las de la India, por ejemplo, en la concepción de los británicos) no nos conciernen y deben arreglárselas como puedan’ — ¿En que se convertirían nuestras bellas profesiones de benevolencia, filantropía, reforma, etc.? ¿Son esas profesiones una farsa? ¿Y si lo son? ¿Puede ser nuestro sendero el verdadero?
 
¿Vamos nosotros a dedicarnos a enseñar a unos cuantos europeos, alimentados en la opulencia—muchos de ellos cargados con los regalos de la fortuna ‘ciega’ —la razón de ser del toquido de campanas, la materialización de tazas, del teléfono espiritual y de la formación del cuerpo astral, y dejar a los pululantes millones de ignorantes, de pobres y abandonados, a los humildes y oprimidos, a que se encarguen de sí mismos y de su más allá lo mejor que puedan?
 
¡Esto jamás! Más valdría que pereciese la Sociedad Teosófica, con ambos de sus pobres fundadores, que nosotros permitamos que ella se convierta en algo no mejor que en una academia de magia y en un salón de ocultismo. Que nosotros, los devotos seguidores de ese espíritu encarnado de abnegación absoluta, de filantropía, de bondad divina, al igual que de todas las virtudes más elevadas que es posible alcanzar en esta tierra de sufrimiento; del hombre de la humanidad, Gautama Buddha, que nosotros permitiésemos que la Sociedad Teosófica representase la encarnación del egoísmo, el refugio de unos cuantos sin ningún pensamiento en ellos para los muchos, es una idea extraña, mis hermanos.
 
¿Y somos nosotros, los humildes discípulos de esos Lamas perfectos, a los que se espera que permitamos que la Sociedad Teosófica renuncie a su título más noble—el de Hermandad de la Humanidad—para convertirse en una simple escuela de Psicología?
 
¡No, y no!, mis buenos hermanos, ya han estado trabajando demasiado tiempo bajo este error. Aquel que no se sienta bastante competente para captar la noble idea, lo suficiente como para trabajar por ella, no necesita emprender una tarea demasiado pesada para él... »
 
(Varias buenas razones dadas por el CHOHAN de por qué la Sociedad Teosófica debe ser una Hermandad de la Humanidad. Para la Sociedad Teosófica Ecléctica de Simla. Revista Lucifer, Agosto, 1888. También en: H.P. Blavatsky Her Life and Work for Humanity, por Alice Cleather, Op. Cit. pp. 36-41. En castellano, una versión más completa en Âtma Vidyâ, 6:21-23.)
 
Como podría captar esta generación tan ligada a los sentidos uno de los principios más importantes de las enseñanzas Esotéricas, claramente enunciado como la ‘Doctrina del Corazón’, por H.P. Blavatsky en La Voz del Silencio (Los Dos Senderos, verso 2, nota 1, p. 82). El corazón del Universo es Amor—amor tan divino e impersonal difícilmente comprensible para las mentes finitas. En La Voz del Silencio esa Alma es identificada con Alaya, que es la Compasión. (Alice Cleather, Op. Cit., p. 109)
 
En La Voz del Silencio se dice que:
 
“La Compasión no es un atributo. Es la LEY de LEYES—armonía eterna, el SÍ de Alaya; una esencia universal, sin límites, la luz de Justicia sempiterna, e idoneidad de todas las cosas, la ley del amor eterno. Lo más te hagas uno con ella, tu ser fundido en su SER, lo más se una tu Alma con lo que ES, lo más tu llegarás a ser COMPASION ABSOLUTA.” (pp. 69-70)
 
Y en la Doctrina Secreta se dice que:
 
“Alaya es literalmente el ‘Alma del Mundo’. . .la ‘Súper Alma’ de Emerson. . . . ¿Pero cual es la creencia de las escuelas Esotéricas internas. . .? ¿Cuáles son las doctrinas enseñadas sobre este tema por los ‘Buddhistas Esotéricos’? Con ellos, ‘Alaya tiene un doble y hasta triple significado. . . .En el sistema Yogâchâra de la escuela Mahâyâna contemplativo. Alaya es al mismo tiempo el Alma Universal (Anima Mundi) y el Sí de un Adepto adelantado. ‘Aquél que es fuerte en el Yoga puede introducir a voluntad su Alaya por medio de la meditación dentro de la verdadera Naturaleza de la Existencia. ‘Alaya tiene una existencia eterna absoluta’, dice Âryasangha.” (I, pp. 48-49)
 
Y a este respecto, un punto sobre el que quisiera hacer particular hincapié es el hecho de que las razones científicas para la Práctica de la Hermandad, se encuentran en la ley de la Unidad esencial de la Humanidad con la Naturaleza. Ya que el principio de la Hermandad Universal proclama que detrás del velo de carne y materia, las almas de los hombres están indisolublemente unidas en una sola consciencia básica, que es el SÍ de Alaya... la Ley de Amor eterno. Trabajar en perfecta armonía con esta Ley es hacerse divino: el ‘Dios Interno’ no conoce ninguna otra ley, no responde a ningún otro llamado, porque Ello es la Ley. » (40)
 
 « El 31 de mayo de 1882 se tomó la decisión de comprar The Huddlestone Gardens en Adyar, y en enero de 1883 el Centro de Operaciones de la S.T. en la India fue transferido de Bombay a Madrás. El 20 de febrero de 1884, HPB se embarcó para Europa, acompañada por el Coronel Olcott, Mohini y otros. Después de visitar Niza se estableció por un tiempo en París en la ‘Rue Nôtre Dame des Champs’. Se delinean los planes para escribir la Doctrina Secreta, le ayuda William Q. Judge que había venido de Nueva York rumbo a la India.
 
El 7 de abril asistió a una reunión de la Sociedad Teosófica Logia de Londres y el 4 de mayo también asistió a una reunión de la Societé Theosophique d’Orient et d’Occident en París. Durante la segunda semana de mayo fue invitada a residir en el Castillo de Enghien por sus dueños y amigos el Conde y la Condesa de Adhemar. En esa ocasión le encargó a William Q. Judge, hacer anotaciones a Isis como preparación para la Doctrina Secreta. La Condesa Wachtmeister también visitó allí a la señora Blavatsky.
 
El 19 de junio de 1884, el pintor alemán Hermann Schmiechen comenzó a pintar los cuadros de los Mahâtmas M. y K.H. en Londres, terminándolos el 19 de julio de ese año. En otoño de 1884 HPB se trasladó a Elberfeld Alemania residiendo en la casa de los Gebhard. Durante ese tiempo estalló la conspiración de los Coulomb en Adyar.
 
El 6 de octubre llegó a Londres y el 31 del mismo mes se embarcó rumbo a la India, acompañada por los Cooper Oakley. Hizo una escala en Egipto donde cenó con el Primer Ministro y también visitó el Museo Bulak acompañada por el famoso arqueólogo G. Maspero. Llegó a Adyar, Madrás, el 21 de diciembre de 1884. El 2 de enero de 1885 Richard Hodgson estuvo en Adyar, haciendo investigaciones para la Sociedad de la Investigación Psíquica de Londres. (S.P.R. en inglés)
 
El 9 de enero de 1885 recibió de su Maestro el plan para la Doctrina Secreta. Para el 5 de febrero se encontraba gravemente enferma, al borde de la muerte, pero fue revivida por su Maestro, y el 31 de marzo de 1885, dejó Adyar y la India, para nunca más volver, embarcándose rumbo a Europa en compañía de Bawaji, del Dr. Franz Hartmann, y Mary Flynn. » (41)
 
 
 
 
 
LOS ATAQUES CONTRA BLAVATSKY
 
A este punto de nuestra narración, es importante que el lector comprenda que desde el inicio de su carrera literaria en diciembre de 1874, y en especial desde la formación de la Sociedad Teosófica en 1875, y la publicación de Isis Develada en 1877; Blavatsky se convirtió en el blanco de ataques y calumnias.
 
Esto era de esperarse ya que a través de sus escritos ella mostró la fragilidad en que se sustentaban la mayoría de los dogmas de las religiones del mundo contemporáneo, especialmente los del cristianismo con todas sus sectas, los del judaísmo y los de la ortodoxia brahmánica. Por otra parte ella se atrevió a refutar y demostrar la falsedad de muchas teorías « científicas» de su tiempo, y a mostrar que si bien los fenómenos de los Espiritistas cuando no hay fraude de por medio, pueden ser auténticos, ellos se equivocan en cuanto a la explicación de los mismos.
 
 « Tan tempranamente como en el año de 1880 se habían sembrado las semillas de una tragedia intramuros para HPB personalmente, y para la Sociedad. Una pareja indigente, el señor y la señora Coulomb, se habían hecho invitar para permanecer temporalmente en el Cuartel General de la Sociedad. La traición que ellos perpetraron con el tiempo tendría repercusiones de gran alcance. » (42)
 
 
 
LOS MISIONEROS Y LOS COULOMB
 
 « El ataque más fuerte en contra de H.P. Blavatsky, comenzó a fraguarse en 1884, por los misioneros escoceses de Madrás, India; lo cual permanecerá como una deshonra para el trabajo misionero en la India o en cualquier otro país. Los misioneros veían que la difusión del cristianismo estaba amenazada por el trabajo de HPB la cual pretendía enseñar a los hindúes a apreciar y comprender sus propias escrituras.
 
 En agosto de 1879 la señora Emma Coulomb, que había conocido a H.P. Blavatsky en Egipto varios años antes, le dirigió una carta desde Ceilán en donde, de manera patética le pedía ayuda; ya que tanto ella como su marido se encontraban en graves dificultades, y sin dinero. En 1880, los Coulomb fueron recibidos en el Centro de Operaciones de la Sociedad, que a la sazón se encontraba en la Ciudad de Bombay, India. La señora Coulomb ayudaría con los quehaceres domésticos y su esposo trabajaría como carpintero y jardinero, y aunque ambos ingresaron a la Sociedad Teosófica, la señora Coulomb continúo siendo espiritista y fanática cristiana.
 
El golpe fue casi mortal para el cuerpo de HPB. Durante los siguientes tres meses, rara vez fue ella capaz de dejar su cama. Finalmente, hacia finales de marzo, cediendo a las peticiones de los pocos que aún permanecían devotamente leales a ella, se preparó para dejar la India e irse a Europa. El 21 de marzo ella, una vez más, presentó su renuncia como Secretaria Corresponsal, siendo ésta aceptada por el Consejo. » (43)
 
 « La excusa del Coronel Olcott para oponerse a los deseos de HPB para presentar una demanda de difamación era, que los fenómenos psíquicos no podrían ser presentados en una Corte de Justicia. Sin embargo él olvidaba que todo el caso dependía, no de los fenómenos per se, sino de la evidencia proporcionada por los Coulomb.
 
El esposo como carpintero que era, había fabricado trampas y puerta falsas en un ropero para probar que existían trucos; la esposa había falsificado cartas supuestamente escritas por HPB y dirigidas a ella, y estas fueron compradas por los misioneros y publicadas en su revista.
 
Si la abrumadora evidencia en favor de HPB hubiese sido presentada en un Juzgado, se habría podido probar la naturaleza fraudulenta de lo que habían hecho los Coulomb, y HPB habría ganado el caso que quería emprender, por el bien del trabajo y no por el de ella misma. » (44)
 
Unas notas dejadas por HPB, escritas en forma de memorando de una conversación que ella tuvo con uno de los Adeptos Teosóficos, nos dan una mejor comprensión de los efectos desastrosos de la actitud de Olcott. En una parte de ese memorando, publicado por el Sr. Jinarajadasa, y que originalmente fue escrito a lápiz por HPB, el Maestro K.H. dice que:
 
 «. . . la Sociedad Teosófica se ha liberado de nuestras manos e influencia y hemos tenido que dejarla ir, nosotros no hacemos esclavos renuentes. Él (el Coronel Olcott), dice ¿qué la ha salvado?
 
El salvó su cuerpo pero permitió que por puro miedo. . .se le escapara su alma, y ahora es un cadáver sin alma, una máquina que hasta ahora funciona bien, pero que se hará pedazos cuando él se vaya. De los tres objetos sólo el segundo es atendido, pero ya no es ni una hermandad, ni un cuerpo sobre cuya faz anide el Espíritu desde más allá de la Gran Cordillera.
 
Su bondad y amor por la paz son grandes y verdaderamente Gautámicos en su espíritu; pero él ha aplicado mal esa bondad. . . .Esta política ha hecho más daño al espíritu de la Sociedady a su crecimiento que lo que hubiesen podido hacer varios Coulomb… » (45)
 
Dos escritos de la señora Blavatsky: una carta dirigida a los Teósofos Indos, la otra un artículo publicado en la revista Lucifer en 1889, nos dan un sumario del ciclo Indo del Movimiento Teosófico en el Siglo XIX.
 
En la carta, dirigida ‘A mis Hermanos de Aryavarta’, HPB explica por qué ella nunca regresó a la India después de 1885. El artículo ‘Nuestros Tres Objetos’, enlista algunos de los logros que pueden ser atribuidos al trabajo del Movimiento en la India.
 
La carta, que fue escrita en 1890, cinco años después de que HPB dejara la India, comienza hablando de las cálidas comunicaciones que ella ha recibido de los Teósofos Indos. . . . «Esas demostraciones amistosas» explica ella, la obligan a decirles por qué no regresa a la India. La mala salud, dice, no es la única razón:
 
 « Hay una razón mucho más grave. Se me ha trazado una línea de conducta aquí, y he encontrado entre los ingleses y americanos lo que hasta ahora busqué en vano en la India.
 
En Europa y América durante los últimos tres años, me he encontrado con cientos de hombres y mujeres que tienen el valor de confesar su convicción en la existencia real de los Maestros, y que están trabajando por la Teosofía siguiendo Sus directrices y bajo Su guía, dada a través de mi humilde persona.
 
En la India, por otro lado, desde mi partida, el verdadero espíritu de devoción hacia los Maestros y el valor para reconocerlos, ha disminuido constantemente. En Adyar mismo, el incremento de las rivalidades y los conflictos ha llegado a la violencia entre personalidades; varios miembros del personal han mostrado hacia mí una animosidad totalmente fuera de lugar e inmerecida, llegando casi al odio.
 
Parece haber estado ocurriendo algo extraño y misterioso en Adyar, durante estos últimos años. Tan pronto como un europeo, con inclinaciones de lo más Teosóficas, lo más devoto a la Causa, y amigo personal mío o del Presidente, pone un pie en el Cuartel General, inmediatamente se convierte en un enemigo personal de uno o de los dos, y lo que es peor, termina lastimando y abandonando la Causa.
 
[Y más adelante, refriéndose al ataque de los Coulomb y al Reporte de la Sociedad de la Investigación Psíquica de Londres, Blavatsky dice:]
 
Si como digo, en el momento crítico, los miembros de la Sociedad y especialmente sus dirigentes en Adyar, indos y europeos, se hubiesen mantenido juntos como un sólo hombre, firmes en su convicción de la realidad y poder de los Maestros, la Teosofía habría salido más triunfante que nunca, y ninguno de sus temores se habría realizado jamás, no obstante lo sutil y astuto de las trampas legales que se me habían tendido, y cualesquiera que hubiesen sido las equivocaciones y errores que yo, su humilde representante, hubiese podido hacer en la conducción ejecutiva de los asuntos.
 
Pero la lealtad y el valor de las Autoridades de Adyar, y de los pocos europeos que habían confiado en los Maestros, no estuvieron a la altura de las pruebas, cuando estas se presentaron. A pesar de mis protestas se me sacó precipitadamente de Adyar. Enferma como estaba, y en verdad casi muriéndome, como dijeron los médicos; aún así me opuse, ya que habría batallado por la Teosofía en la India, hasta mi último aliento, si hubiese encontrado un apoyo leal.
 
Pero algunos temían las complicaciones legales, otros al Gobierno, mientras que mis mejores amigos creían en las amenazas de los doctores, que decían que moriría irremisiblemente si me quedaba en la India. Es así como se me envió a Europa para recobrar mis fuerzas con la promesa de un pronto retorno a mí amada Aryavarta. . . .Pues bien, me fui e inmediatamente comenzaron las intrigas y rumores. . .que si había sido abandonada por los Maestros, que si había sido desleal a Ellos, que si había hecho esto o aquello. . .fue una larga serie de falsas acusaciones, cada correo trayendo algo nuevo.
 
En una carta que recibí de Dâmodar en 1886, me notificaba que la influencia de los Maestros se estaba haciendo cada día más débil en Adyar. . . .Finalmente, me urgía vehementemente a que regresara, diciéndome que desde luego los Maestros cuidarían que mi salud no sufriese por esto. A este respecto le escribí al Coronel Olcott, implorándole que me dejara regresar, y prometiéndole que si fuese necesario, viviría en Pondicherry, en caso de que en Adyar no fuese deseable mi presencia.
 
A esto recibí la ridícula respuesta, de que tan pronto como regresara sería enviada a las islas Andaman como una espía rusa, lo cual el Coronel Olcott descubrió subsecuentemente que era absolutamente falso. Lo rápido que se aprovechan de un pretexto tan fútil para mantenerme fuera de Adyar, muestra el verdadero carácter de la ingratitud de aquellos a los que había sacrificado mi vida y salud.
 
Más aún, urgido, como entiendo que lo estaba por el Consejo Ejecutivo, bajo el pretexto completamente absurdo de que en caso de que muriera, mis herederos podrían reclamar una parte de la propiedad de Adyar, el Presidente me envió un documento legal para firmar, por el cual renunciaba formalmente a cualquier derecho sobre el Cuartel General o aún vivir en él sin el permiso del Consejo.
 
Y esto, aunque yo había gastado varios miles de rupias de mi propio dinero, y había entregado mi participación de las ganancias del The Theosophist a la compra de la casa y de su amueblado. Sin embargo firmé la renuncia sin una sola palabra de protesta. Vi que no era bien recibida, y permanecí en Europa a pesar de mi ardiente deseo por regresar a la India.
 
¿Qué otra cosa podía sentir, sino que todos mis trabajos habían sido recompensados con ingratitud, cuando mis deseos más apremiantes por regresar se topaban con excusas y respuestas triviales inspiradas por aquellos que eran hostiles hacia mi?
 
El resultado de todo esto es demasiado patente. Tu conoces muy bien el estado de los asuntos en la India por lo que no hace falta que me extienda en detalles. En una palabra, desde mi partida, no sólo se ha relajado allí gradualmente la actividad del movimiento, sino que aquellos para los que tenía el más profundo afecto, considerándolos como una madre lo haría con sus propios hijos, se han vuelto contra mi; mientras que en el Occidente tan pronto como acepté la invitación para venir a Londres, encontré gente—no obstante el Reporte de la S.P.R. y las sospechas e hipótesis infundadas, difundidas por todas partes—que creen en la verdad de la gran Causa por la que he luchado, y en mi propia bona fides (buena fe).
 
Actuando bajo las órdenes del Maestro comencé un nuevo movimiento en Occidente de acuerdo a las líneas originales; fundé la revista Lucifer y la Logia que lleva mi nombre. Reconociendo el espléndido trabajo hecho en Adyar por el Coronel Olcott y otros, para llevar a cabo el segundo de los tres objetos de la S.T., esto es, el de promover el estudio de la literatura Oriental, yo estaba resuelta a llevar a cabo aquí los otros dos. Todos saben el éxito que ha tenido esto. Dos veces se le pidió al Coronel Olcott que cambiara de opinión y luego supe que una vez más querían mi presencia en la India, al menos alguno.
 
Pero la invitación llegó demasiado tarde; ya que mi doctor no me lo permitiría, ni tampoco podría, si quisiese ser fiel con el compromiso de mi vida y mis votos, vivir ahora en el Cuartel General, de donde los Maestros y SU espíritu han sido virtualmente desterrados. La presencia de Sus retratos no ayuda en nada; Ellos son letra muerta. La verdad es que nunca podré regresar a la India bajo ningún otro carácter que el de SU fiel agente.
 
Y ya que, a menos de que Ellos aparezcan en medio del Consejo en propia persona (lo cual Ellos ciertamente nunca lo harán ahora), ninguna advertencia mía sobre líneas de conducta oculta parece probable que sea aceptada, ya que se duda del hecho de mis relaciones con los Maestros, lo que incluso algunos niegan totalmente; y no teniendo yo ningún derecho en el Cuartel General ¿por lo tanto, qué razón habría para que yo viviese en Adyar?
 
El hecho es este. En mi posición, medidas tintas son peores que nada. La gente tiene que creer completamente en mi, o bien honestamente no creer. A nadie, a ningún Teósofo se le obliga a creer, pero es totalmente inútil que me pidan que los ayude, si no creen en mí. Aquí en Europa y en América hay muchos que nunca han vacilado en su devoción por la Teosofía. . . .Por lo tanto, el único reclamo que la India podría tener sobre mi, y la fuerza del mismo, estaría en proporción a la actividad de los Asociados por la Teosofía allá, y su lealtad a los Maestros.
 
Que quede bien claro, que de aquí en adelante dedicaré el resto de mi vida solamente a aquellos que confíen en los Maestros y estén dispuestos a trabajar por la Teosofía tal como ellos la entienden, y por la S.T. de acuerdo a los lineamientos que ellos establecieron originalmente. » (46)
 
 
 
EL INFORME HODGSON
 
Durante la misma época en que se estaban dando los ataques provenientes de los Coulomb y los misioneros escoceses, entre los años 1884-1885, Blavatsky fue también objeto de ataques provenientes de la Sociedad de la Investigación Psíquica de Londres (Society for Psychical Research: S.P.R.)
 
Esta organización estaba preocupada sobre todo por estudiar los fenómenos producidos por HPB, muchos de los cuales fueron realizados en la ciudad de Simla al norte de la India, para satisfacer a los señores Hume y Sinnett. Otros de los fenómenos ocurrieron en Adyar en el curso ordinario del trabajo debido a que uno u otro de los Maestros estaba constantemente presente. Fue la publicidad que se les dio a estos fenómenos, por parte de aquellos que pensaban que éstos eran más importantes que la Filosofía Esotérica, lo que condujo al la S.P.R. a hacer sus “investigaciones”.
 
La S.P.R. de Londres envió a un agente australiano inexperto a hacer investigaciones en Adyar, India, sobre los fenómenos producidos por HPB Este agente se llamaba Richard Hodgson y llegó a Adyar el 22 de diciembre de 1884, durante la época en que ocurrían los ataques de los Coulomb en contra de la señora Blavatsky. El primer reporte confidencial de la S.P.R. fue publicado en diciembre de 1884 y el segundo informe Oficial en diciembre de 1885 en sus Memorias Vol. 11 parte IX. Una copia de ese informe le fue enviada a HPB por Sellin, el 31 de diciembre de ese año.
 
Es al erudito Orientalista, el Sr. Charles Johnston, al que le debemos la más brillante exposición razonada que se haya escrito sobre ese Reporte y los métodos de La Sociedad de la Investigación Psíquica de Londres. (S.P.R.). . . .En 1907 el Sr. Johnston presentó una hábil y muy severa denuncia en contra de la S.P.R. en una ponencia que dio en la Convención de la S.T. en América; el caso debió haberse presentado a la atención del público en general (al igual que el mismo Reporte), como un ejemplo de qué tan fácilmente puede destruirse fatalmente la reputación y el carácter de una persona y por tiempo indefinido.
 
En el caso de HPB esto se habría evitado si se le hubiese permitido presentar una demanda por difamación. La evidencia en ambos lados se hubiese podido considerar adecuadamente y el caso tanto de los misioneros como de la S.P.R., habría colapsado.
 
En el curso de su ponencia el Sr. Johnston dijo:
 
« El público aceptó el punto de vista del Sr. Hodgson sin cuestionarlo o examinarlo. . . y así se ha quedado más de veinte años. . . .Era la opinión popular de que la S.P.R. había investigado los fenómenos.
 
1.   La Sociedad (S.P.R.) de hecho nunca los investigó.
2.   Delegó el trabajo a un Comité de cinco personas.
3.   Ese Comité nunca realizó investigaciones.
4.   El Comité confió sus labores en el Sr. Hodgson.
5.   El Sr. Hodgson nunca los investigó.
 
De hecho él no los podía investigar ya que ocurrieron en la ciudad de Simla en 1880. El Sr. Hodgson no llegó a la India sino hasta cinco años después y entonces, basó su reporte sobre la evidencia de unos empleados despedidos, no obstante el hecho de que esos empleados no estuvieron presentes cuando ocurrieron los fenómenos.
 
La acusación realmente grave en contra del Reporte de la Sociedad de la Investigación Psíquica es que ninguno de los que reportan fue testigo de los fenómenos como ellos ocurrieron. Todo este asunto está basado en rumores y conjeturas; rumores muy crédulos, y conjeturas no muy inteligentes. Ni siquiera uno de cada diez mil, de aquellos que hasta nuestros días creen que la S.P.R. ‘desenmascaró’ a la señora Blavatsky, jamás leyó el Reporte.
 
Como el veredicto coincidía con sus prejuicios.
 
a)   aceptaron el punto de vista de la Sociedad (S.P.R.), que
b)   aceptó el punto de vista del Comité, que
c)   aceptó el punto de vista de su agente, quien
d)   nunca vio los fenómenos que profesaba haber investigado.
 
En este reporte el Sr. Hodgson se apoya mucho en la similitud de la escritura. Él presentó a un experto, partes de cartas atribuidas a un Maestro, y algunos escritos supuestamente escritos por la señora Blavatsky.
 
El experto en una contestación en cierto modo detallada, después de hacer comentarios sobre los documentos, dio como su conclusión positiva que ‘la señora Blavatsky no era la que había escrito las cartas atribuidas al Maestro’.
 
El Sr. Hodgson deliberadamente cortó la carta del experto.
 
En otras palabras, ¡suprimió la única evidencia que habría sido aceptada en una Corte de Justicia, porque estaba a favor de la acusada!
 
Los fenómenos producidos por la señora Blavatsky y los Maestros que trabajaban con ella, no fueron meras exhibiciones de magia; sino que eran experimentos realizados con la idea de demostrar que existían ciertas clases de Fuerza; que ciertos poderes definidos podían ser aplicados para producir resultados de un tipo definido en los mundos físico y psíquico. Cada tipo de fuerza así ilustrada ha sido desde entonces reconocida, hasta por la opinión popular como son la Telepatía, la Telekinesis, la Telegrafía sin hilos, los Rayos X, la Materia Radiante, la Energía Interatómica, etc.» » (47)
 
 
 
 
 
EXILIO A EUROPA
 
Como ya se mencionara más arriba, la señora Blavatsky dejó la India para siempre, el 31 de marzo de 1885, un mes después de que Dâmodar hubiese comenzado su viaje al Tíbet, embarcándose rumbo a Nápoles, a donde llegó el 23 de abril de ese año.
 
 « El 29 de abril Blavatsky se instaló en Torre del Greco, no lejos de Nápoles en el Hotel Vesuvio, en donde permaneció hasta finales de julio, sufriendo de reumatismo y escribiendo la segunda parte de Desde las Cavernas y Junglas del Hindostán.
 
Después de pasar por Roma y Suiza, se estableció en Würzburg, Alemania, ocupando unos apartamentos en Ludwigstrasse No. 6. Al principio acompañada solamente por su sirvienta suiza Louise y por Bawaji. En el mes de noviembre de ese año la Condesa Wachtmeister la acompañó, quedándose con ella hasta la primavera del año siguiente.
 
Es durante esa época, probablemente a partir del mes de octubre, que la señora Blavatsky se puso a escribir de manera constante la Doctrina Secreta, hasta principios de enero de 1886 en que recibió una copia del Reporte de la S.P.R. el cual disturbó su mente, al igual que la traición de Bawaji. Solamente hasta el mes de marzo de ese año volvió a tomar un ritmo constante la elaboración de la Doctrina Secreta» (48)
 
 « La Condesa Wachtmeister describe en su libro de ‘Reminiscencias’, cómo HPB estaba profundamente herida por el falso Reporte de la Sociedad de la Investigación Psíquica, y como esto afectaba su trabajo, obligándola a veces a escribir doce veces la misma página que no lograba redactar correctamente, debido a la perturbación que sufría su mente.
 
La Condesa relata que la circunstancia que más atrajo su atención y que más la maravillaba era ‘la pobreza de su biblioteca de viaje’; sin embargo, sus manuscritos estaban llenos, y rebosaban de referencias, citas, alusiones, de una masa de obras raras y recónditas sobre temas de lo más variados. » (49)
 
 « Fue durante el mes de enero de 1886 que el científico alemán, el Dr. Wilhelm Hübbe-Schleiden recibió de los Maestros M. y K.H. los famosos certificados sobre La Doctrina Secreta. El Dr. Hübbe-Schleiden consideraba que La Doctrina Secreta era una obra de la mayor importancia, conteniendo en verdad la sabiduría sagrada de los sabios de todas las edades. Él encontró en sus páginas la clave que podría resolver los enigmas de la existencia así como del macrocosmos y del microcosmos. El Dr. Hübbe-Schleiden conocía a HPB personalmente y le hizo cuatro o cinco visitas de duración indefinida y en octubre de 1885 la vio cuando se encontraba escribiendo su magnum opus. La vio por última vez una tarde y noche, a principios de enero de 1886. » (50)
 
En una carta nos dice que:
 
 « Cuando la visité en octubre de 1885, ella apenas había comenzado a escribir (La Doctrina Secreta), y en enero de 1886 ya había terminado cerca de doce capítulos. . . ella escribía su manuscrito casi todo el día, desde temprano en la mañana hasta la tarde y aún hasta la noche, a menos de que tuviese invitados. También la vi escribiendo frases como si las estuviese copiando de algo enfrente de ella, de donde sin embargo, no vi nada.
 
No le presté mucha atención a la manera en que trabajaba desde el punto de vista de un cazador de fenómenos, y no los controlé por tal motivo; pero sé que vi una gran cantidad de la bien conocida escritura K.H. azul, como correcciones y anotaciones en su manuscritos, así como en libros que reposaban ocasionalmente sobre su escritorio. Y esto lo noté principalmente en las mañanas antes de que ella comenzara su trabajo. Yo dormía en el sofá de su estudio después de que ella se retiraba a dormir, y el sofá estaba sólo a pocos pies de su escritorio.
 
Recuerdo muy bien mi asombro una mañana, cuando al levantarme, encontré una gran cantidad de páginas en tamaño doble oficio cubiertas con esa escritura de lápiz azul reposando sobre su propio manuscrito en su lugar, sobre su escritorio. ¿Cómo llegaron esas páginas allí?, no lo sé, pero no las vi antes de que me acostara y ninguna persona estuvo de manera corporal en la habitación durante la noche, ya que yo soy de sueño ligero.
 
Debo decir sin embargo que el punto de vista que adopté entonces era el mismo que ahora sostengo. Nunca he juzgado ni juzgaré el valor o el origen de cualquier producción mental por la manera o medio por el que fue producida. Y por esa razón retuve mi opinión entonces pensando y diciendo: Esperaré hasta que la Doctrina Secreta esté terminada y entonces podré leerla tranquilamente; ésta será para mí la prueba, la única que pueda servir.
 
Esta es la razón de por qué en la noche cuando me despedí por última vez de HPB me fueron dados los dos certificados. . . .Al menos, así los encontré en mi copia del Reporte de la S.P.R. de Hodgson, después de que ya la había dejado. » (51)
 
El primer certificado está precipitado en lápiz rojo y dice lo siguiente:
 
“Si esto puede ser de algún uso o ayuda para el Dr. Hübbe-Schleiden—aunque lo dudo—yo el abajo firmemente humilde Fakir, certifica que la ‘Doctrina Secreta’ le es dictada a Upâsikâ en parte por mí mismo y en parte por mi hermano K.H.” (52)
 
(Nota: Upâsikâ significa discípula y se refiere a HPB.)
 
El segundo certificado está precipitado en lápiz azul y dice lo siguiente:
 
“Me pregunto si esta nota mía vale la pena de ocupar un lugar selecto entre los documentos reproducidos y a cual de las peculiaridades del estilo de escritura ‘Blavatskyano’ se encontrará que parece más.
 
El presente es simplemente para satisfacer al Dr. —‘mientras más pruebas se den lo menos se creerá’—Que siga mi consejo y que no haga públicos estos documentos. Es para su propia satisfacción que él aquí firmemente está feliz de asegurarle que La Doctrina Secreta cuando esté lista, será la triple producción de M, Upâsikâ y el más humilde servidor del doctor.
K.H.
S.E.C.” (53)
 
 « Parece ser, sin embargo, que en el tiempo en el que el Dr. Hübbe Schleiden recibiera los dos ‘certificados’, HPB le envió a William Q. Judge, copias de estos ‘certificados’ los cuales eran reprecipitaciones.
 
Alrededor de un año después, habiendo surgido algunas dudas en las mentes de algunos individuos, los Maestros enviaron al Sr. Judge otras tres comunicaciones, dos precipitadas en el usual lápiz azul y rojo, y una tercera en lápiz negro, este texto de cartas enviadas a W. Q. Judge dice lo siguiente:
 
El certificado que se dio el año pasado diciendo que la Doctrina Secreta sería, cuando esté terminada, la triple producción de Upâsikâ, de M. y de yo mismo fue y es correcto, aunque algunos han dudado no sólo los hechos que se dan en él sino también la autenticidad del mensaje en el cual éste estaba contenido. Copia esto y también conserva la copia del mencionado certificado.
 
Encontrarás que ambos te serán de utilidad el día en que, sin que tú lo pidas, ocurrirá que recibas el original de las manos de la misma persona a la que le fue dado el certificado, con el propósito de permitirte copiarlo, y entonces tu podrás verificar la exactitud de la copia que ahora se te envía.
 
Y podrás entonces muy bien indicarles a aquellos que deseen saber, qué partes de La Doctrina Secreta han sido copiadas por la pluma de Upâsikâ en sus páginas, aunque sin comillas, de mi propio manuscrito y quizás del de M. aunque éste último es más difícil debido a la rareza de su escritura conocida y por la más grande ignorancia de su estilo. Todo esto y más se verá que es necesario a medida que pase el tiempo pero para lo cual tú estás bien capacitado para esperar. K.H.
 
Abajo de la Carta del Mahâtma K.H., el Mahâtma M. agregó lo siguiente:
 
“El Dr. continuará en su mismo camino trillado por muchos años. Prosigue y no temas nada. Estoy junto a ti cuando menos lo esperas. No, este no es mi estilo personal—este último está en un lenguaje que no podrías leer—sí correcto, toda la época transita—no se dan detalles circunstanciales.
M.”
 
La profecía contenida es la primera de estas dos cartas, esto es, la del Maestro K.H., se realizó con todo detalle. El Dr. Hübbe Schleiden le mostró al Sr. Judge sus cartas originales de los Maestros.
 
 Además de estas dos comunicaciones, hubo una copia de los ‘certificados’ originales precipitados en lápiz negro y una comunicación adicional que dice lo siguiente:
 
“Omitiendo las Firmas podría ser usado en el libro.
M.”
 
Y escrito en lápiz rojo sin firma:
 
“Un esfuerzo por defender al maestro no puede fallar.”
» (54)
 
 « El 8 de mayo de 1886, H.P. Blavatsky dejó Würzburg y se trasladó a Ostende, Bélgica, deteniéndose en Elberfeld, Alemania. Se instaló en Ostende a principios de julio de ese año, primero en un hotel y poco después en una casa en Rue d´Ouest No. 17. » (55)
 
La Condesa Wachtmeister, se reunió con HPB al terminar el verano. Dada la estratégica localización de Ostende, Blavatsky recibió una mayor cantidad de visitantes, especialmente provenientes de Inglaterra.
 
 « HPB no estaba satisfecha con la tinta que había en Ostende, así que ella fabricó su propia tinta—tal como ya lo había hecho antes en Rusia. Durante este período se dio la correspondencia entre HPB y J. Ralston Skinner, autor del libro The Source of Measures (El Origen de las Medidas, Una Clave del Misterio Hebreo-Egipcio del Origen de las Medidas), publicado en 1875, y frecuentemente citado por HPB en La Doctrina Secreta» (56)
 
En sus Reminiscencias, la Condesa Wachtmeister dice que:
 
 « Pronto nos establecimos en nuestra rutina diaria, y yo estaba contenta de ver que cada día HPB era capaz de hacer más trabajo, y estaba entrando de nuevo en lo que ella llamaba ‘sus corrientes’. Eran frecuentes las comunicaciones de su Maestro y de los diferentes chelas, y nosotras vivíamos en nuestro mundo. » (57)
 
 Con la Condesa Wachtmeister a su lado continuó escribiendo La Doctrina Secretahasta la última semana de marzo de 1887 en que cayó gravemente enferma de los riñones.
 
 « El doctor Belga que la atendía, decía que nunca había conocido un caso de una persona con un ataque de riñones como el que sufría HPB y que hubiese vivido tan largo tiempo como ella lo había hecho; y que estaba convencido de que nada la podría salvar. Esta misma opinión era compartida por el Dr. Ellis que había venido desde Londres.
 
Dos o tres noches después, la señora Blavatsky comenzó a mostrar los signos de muerte y todo parecía indicar que esa noche moriría, y mientras estaba sentada sola al lado de su cama, ella abrió sus ojos y me dijo que estaba contenta de morir, y que pensaba que el Maestro la dejaría finalmente libre. Sin embargo, ella estaba muy ansiosa acerca de su Doctrina Secreta. Me dijo que debía tener mucho cuidado con sus manuscritos y entregárselos todos al Coronel Olcott con indicaciones para que los imprimiera.
 
Ella había esperado que hubiese podido dar más al mundo, pero el Maestro sabe más lo que hace. Y así estuvo hablando a intervalos, diciéndome muchas cosas. Finalmente se sumió en un estado de inconsciencia, y me preguntaba cómo terminaría todo esto. Me parecía imposible que ella muriera y dejara su trabajo inconcluso; y por otra parte ¿qué pasaría con La Sociedad Teosófica? ¿Cómo sería posible que el Maestro que estaba a la cabeza de esa Sociedad, permitiese que se derrumbara?
 
Es verdad que podría ser el resultado del Karma de los miembros, cuyo falso y débil corazón había llevado a La Sociedad Teosófica a tal punto, que ya no había más vitalidad en ella, y de esta manera tenía que morir, sólo para ser revivida en el curso del siguiente siglo.
. . .
Tales eran los pensamientos que pasaban por mi mente, mientras me encontraba sentada hora tras hora durante esa angustiosa noche, cuidándola mientras que ella parecía ponerse cada vez más débil. Una ráfaga de abatimiento se apoderó de mí, al sentir cómo quería verdaderamente a esta noble mujer, y me di cuenta de lo vacía que sería mi vida sin ella. Sería una prueba muy seria el ya no tener su afecto y confianza. El solo pensamiento de perderla hizo que mi alma se sublevara en rebeldía. Exclamé un amargo suspiro y no supe más.
 
Cuando abrí mis ojos, la temprana luz de la mañana estaba entrando por la ventana, y tuve la horrible aprehensión de que al dormirme—quizás HPB habría muerto durante mi sueño—mientras que yo no había sido fiel a mi vigilia. Volteé hacia la cama con horror y allí estaba HPB, mirándome calmadamente con sus ojos gris claro y dijo: Condesa, ven acá. Volé a su lado. ¿Qué es lo que pasó HPB? Dígame, se ve tan diferente de cómo se venía la noche anterior.
 
Ella contestó: “Sí, el Maestro estuvo aquí; Me dio a escoger, que muriese y estuviese libre si yo quería, o que podía vivir y terminar La Doctrina Secreta. Me dijo lo grande que serían mis sufrimientos y los horribles momentos que me esperaban en Inglaterra (porque voy a ir allí); pero cuando pensé en todos esos estudiantes a los que me será permitido enseñarles algunas cuantas cosas, y en La Sociedad Teosófica en general, a la cual ya he dado la sangre de mi corazón, acepté el sacrificio, y ahora para hacerlo completo, tráeme por favor un poco de café y algo de comer y dame mi caja de tabaco.”
 
Corrí a hacer sus encargos y a contarle a la señora Gebhard la buena noticia, la encontré recién vestida, y lista para relevarme de mi vigilia, y después de varias exclamaciones de alegría ella insistió en que me fuese a dormir, mientras que ella misma atendía a HPB.
 
Cuando bajé, todo era alegría. HPB estaba levantada y vestida, platicando alegremente con todos. El Dr. Ellis la había vuelto a masajear y le había dado su medicina, y todos estaban esperando la llegada del grupo que vendría a vigilar la elaboración del testamento. HPB estaba en el comedor lista a recibirlos, y todos la miraban estupefactos de asombro, al entrar con sus caras largas y serias esperando ser llevados ante la presencia de una mujer moribunda.
 
El doctor dijo: “Mais c´est inoui, Madame aurait du mourir (Pero es inaudito; la señora debió haber muerto). No podía comprender. Mientras tanto, HPB sentada en su silla, fumando su cigarrillo, tranquilamente le ofreció uno y luego comenzó a bromearlo. El notario estaba desconcertado y volteó hacia el doctor belga para que le diese una explicación.
 
El otro comenzó a excusarse, diciendo varias veces, ‘Mais elle aurait du mourir’, [Pero ella debió haber muerto] cuando llegó el cónsul americano, como un hombre de mundo, se acercó a HPB le dio la mano y le dijo que estaba muy contento de que le hubiese hecho trampa a la muerte esta vez, y se entabló entre ellos una animada y divertida conversación. » (58)
 
 
 
 
 
SUS ÚLTIMOS AÑOS EN LONDRES
 
El 1 de mayo de 1887 HPB dejó Ostende y se trasladó a Londres, residiendo en Maycot, Crownhill, Upper Norwood. El traslado estuvo a cargo de Bertram Keightley y del Dr. Archibald Keightley. Este último nos relata que:
 
 « En Ostende la encontramos viviendo con la Condesa Wachtmeister trabajando intensamente, escribiendo de 6 a.m. a 6 p. m. » (59)
 
El primero cuenta que:
 
« La mudanza se efectuó sin ningún incidente desagradable, aunque el empaquetado de sus libros, papeles, manuscritos, etc., fue una empresa verdaderamente terrible, ya que ella continuó escribiendo hasta el último momento. . .cuando llegamos a Maycot, y antes de que hubiésemos estado más de dos horas en la casa, HPB ya había sacado sus materiales para escribir y estaba intensamente trabajando nuevamente.
. . .
Uno o dos días después. . .HPB puso en nuestras manos (de Bertram y Archibald Keightley) el manuscrito completo hasta ese momento, dándonos la instrucción de leerlo, puntuarlo, corregir el inglés, alterarlo y en general tratarlo como si fuera nuestro—lo cual naturalmente no hicimos, teniendo una opinión tan elevada de su conocimiento como para tomarnos tal libertad con tan importante trabajo.
. . .
Finalmente le presentamos a ella un plan, sugerido por el carácter de los mismos temas y de esta manera la obra consistiría de dos volúmenes, cada uno dividido en tres partes. . . este plan fue debidamente sancionado por ella. » (60)
 
 « Una gran parte del manuscrito fue mecanografiado en ese período. Esto le dio una gran oportunidad a HPB. Los espacios eran amplios, y se podía insertar mucho. Y no hace falta decir que así lo hizo ella. El grueso manuscrito mecanografiado fue cortado, pegado, recortado, y vuelto apegar varias veces, hasta que varios de ellos eran el doble de tamaño que el manuscrito original.
 
Pero en todo esto saltaba a la vista que ningún trabajo y molestia, ningún sufrimiento o dolor podrían intimidarla para continuar con su tarea. Paralizada con reumatismo, sufriendo de enfermedades que varias veces habían sido fatales, ella aún así trabajó infatigablemente escribiendo en su escritorio desde el momento en que sus ojos y manos podían guiar la pluma. » (61)
 
Los dos Keightley, Bertram, y Archibald, quienes ayudaron a llevar a HPB a Inglaterra, estaban continuamente pendientes organizando el manuscrito de la Doctrina Secreta.
 
 « El 19 de mayo de 1887 se organizó la Logia Blavatsky y tuvo su primera reunión en esa fecha en la casa de Maycot, siendo HPB uno de sus miembros fundadores. Su primer presidente fue G. B. Finch.
(Zirkoff, y Eek, Ensayos Biográficos).
 
Bertram Keightley relata en sus Reminiscencias de H.P. Blavatsky, cómo se formó la Logia Blavatsky:
 
“Desde el día de su llegada a Maycot, HPB quería que se hiciese algo activo y más o menos público. Así que decidimos, ya que la Logia de Londres parecía completamente dormida sin esperanza, si no es que muerta, que formaríamos por nuestra cuenta una nueva Logia de la Sociedad Teosófica, y para enfatizar nuestra posición y como medio para clavar en el mástil nuestra bandera, decidimos tomar el nombre de Logia Blavatsky.” (62)
 
El libro de actas de la Logia Blavatsky, al registrar su primera reunión formal el 19 de mayo de 1887 declara ‘que el objetivo de la logia sea el trabajo activo’. (63)
 
La siguiente reunión fue el 25 de mayo en la cual se adoptó la resolución de comenzar una revista y de formar una compañía de publicaciones. » (64)
 
 « Después de un tiempo, las reuniones semanales de la Logia Blavatsky atrajeron a una gran concurrencia de aquellos que deseaban escuchar hablar a HPB sobre temas recónditos relacionados con la Doctrina Secreta.
 
Sus respuestas a las preguntas propuestas en esas reuniones, fueron posteriormente publicadas como Memorias de la Logia Blavatsky (The Transactions of the Blavatsky Lodge), las cuales incluyen discusiones de problemas científicos abtrusos lo mismo que sus comentarios sobre profundidades metafísicas. Esas Memorias tienen un valor incalculable debido al extenso apéndice sobre el tema de los Sueños, en el cual se explica la psicología del Sueño de acuerdo a la filosofía Teosófica.
 
Abrigada, cuidada y ayudada en su trabajo por sus amigos ingleses, HPB recobró enormemente sus fuerzas, con las cuales vertió nueva energía en el Movimiento Teosófico. A partir de mayo de 1877, ella sólo tenía cuatro años más de vida, pero estos fueron años de extraordinaria laboriosidad y fecundidad para la causa Teosófica.
 Durante este período ella completó y publicó La Doctrina Secreta, escribió La Clave de la Teosofía, La Voz del Silencio y El Glosario Teosófico» (65)
 
 « Después de cuatro meses en ‘Maycot’, la Logia Blavatsky requería de un lugar más amplio con una localización más céntrica en Londres. Los Keightley encontraron justo el lugar adecuado en Lansdowne Road No. 17, una casa de tres pisos rodeada de hermosos jardines. La mudanza al nuevo cuartel general el 15 de septiembre de 1887 ocurrió simultáneamente con un evento de gala, la publicación de la primera edición de la elegante nueva revista Lucifer» (66)
 
 « Para la revista Lucifer, HPB escribió los comentarios más desafiantes sobre la civilización moderna. Sus contribuciones a la revista The Theosophist se habían interesado en su mayor parte en la filosofía y el trabajo del Movimiento. Ahora en la revista Lucifer, sus artículos editoriales llevaban la lucha del Movimiento Teosófico a territorio ‘enemigo’, ya que representaban desafíos directos a la mojigatería de la religión establecida y estaban calculados para sacudir la complacencia de las clases educadas hacia un reconocimiento de las contradicciones morales de sus vidas.
 
El título de la revista era por sí solo suficiente para levantar comentarios adversos aún antes de que apareciera su primer número, dando a HPB la oportunidad para exhibir como una falacia teológica la identificación de Lucifer ‘con el Demonio. En el primer editorial HPB explica:
 
“Ahora bien, el primer y más importante, si no es que el único objeto de esta revista, está expresado en su portada, en las palabras citadas de la Primera Epístola a los Corintios. Es para llevar la luz ‘a las cosas escondidas en las tinieblas’ (iv, 5); para mostrar en su verdadero aspecto y su significado real original, las cosas y sus nombres, los hombres, sus acciones y costumbres; finalmente es para luchar en contra del prejuicio, la hipocresía y la impostura en toda nación y en toda clase de la Sociedad así como en todo departamento de la vida.” » (67)
 
 « La vitalidad que le dieron al movimiento los artículos editados en la revista Lucifer fue el clímax de los acontecimientos que en Europa se habían estado desarrollando, desde que HPB dejó la India. Su presencia en el continente resultó en una reanimación del valor, la confianza y la acción por parte de aquellos que permanecieron leales durante las acusaciones de los Coulomb, la investigación de la S.P.R. y los ataques en contra de HPB y la Sociedad, en la Prensa. (68)
 
 El mejor resumen de las actividades realizadas en esta época por la señora Blavatsky nos lo dan sus propias palabras al final de una carta que ya hemos citado antes:
 
“Actuando bajo las órdenes del Maestro comencé un nuevo movimiento en Occidente de acuerdo a las líneas originales; fundé Lucifer y la Logia que lleva mi nombre. Reconociendo el espléndido trabajo hecho en Adyar por el Coronel Olcott y otros, para llevar a cabo el segundo de los tres objetos de la S.T. esto es, el de promover el estudio de la literatura Oriental, yo estaba resuelta a llevar a cabo aquí los otros dos.” » (69)
 
 « En la revista Lucifer, de octubre de 1888, apareció una nota en la que se dice que ‘se formará una Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica bajo la dirección de HPB’ Y en una carta de HPB dirigida al Dr. J. D. Buck, ella dice que:
 
“En todos lados se sentía su necesidad. Siendo incapaz de divulgar una gran cantidad de cosas públicamente (ya sea en Lucifer o en La Doctrina Secreta), y los miembros antiguos y ya probados teniendo el derecho de aprender algunas cosas en ocultismo—más que los que no pertenecen a la Sociedad, había un clamor por todas partes para que se formara una sección, como ésta—mientras que yo esté viva y pueda serle útil a la gente.
 
En ella no hay lugar para el despotismo. . .ni gloria para mí, sino sólo una serie de conceptos erróneos, calumnias, sospechas e ingratitud en un futuro casi inmediato; pero si de los cien teósofos que ya se han comprometido, pudiese poner por el sendero correcto y verdadero a una media docena de ellos, moriría feliz. Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos.
. . .
Yo sólo puedo mostrar el camino a aquellos cuyos ojos estén abiertos para la verdad, cuyas almas estén llenas de altruismo, caridad y amor por toda la creación y que lo último en que piensen sea en ellos mismos.” (70)
 
Las Enseñanzas que HPB le dio a su Escuela Esotérica, fueron impresas en Londres en tres Instrucciones por ‘The Aryan Press’. La Instrucción 1 en enero y febrero de 1889; la Instrucción II, en marzo y abril; la Instrucción III, en 1889-90. » (71)
 
Además de estas tres Instrucciones impresas en vida de HPB, basándose en las Enseñanzas que ella le dio a su Grupo Interno, después de julio de 1891, sus alumnos compilaron e imprimieron la Instrucción IV, su Suplemento; y las Instrucciones V, y VI.
 
 « El primer volumen de la Doctrina Secreta fue publicado el 20 de octubre de 1888 y en diciembre de ese mismo año, el segundo. Como la primera edición de 500 ejemplares se había agotado antes de su publicación, se efectuó una segunda impresión el año siguiente. Originalmente la Doctrina Secretafue publicada por: The Theosophical Publishing Co., Ltd. Duke Street, Adelphi, Londres, W.C.; William Q. Judge, 117 Nassau Street, New York; The Manager of The Theosophist, Adyar, Madrás, India, 1888. » (72)
 
Desde el Preliminar de la Doctrina Secreta, HPB expresa claramente entre líneas el carácter singular de sus enseñanzas, cuando dice que:
 
 « La Doctrina Secreta no es un tratado o una serie de teorías vagas, sino que contiene todo lo que puede ser dado a conocer al mundo en éste siglo (DS, I, xxxviii)
 
Llevará siglos antes de que se de mucho más de ella» (DS, I, xxxviii)
 
Ahora es permitido que vea la luz, después de largos milenios del más profundo silencio y secreto, un bosquejo de unas cuantas verdades fundamentales de la Doctrina Secreta de las edades Arcaicas. Digo ‘unas pocas verdades deliberadamente, porque aquello que debe permanecer sin decirse no podría ser contenido en cien volúmenes como éstos, ni tampoco podría ser impartido a la presente generación de Saduceos. Pero, aún lo poco que ahora se da es mejor que un completo silencio sobre estas verdades vitales». (D.S., I. xxii). » (73)
 
 
Aproximadamente a finales de la primavera de 1889. HPB recibió una invitación para ir a Fontainebleau, no lejos de París. Poco después de su llegada escribió dos deliciosas cartas a su tía Nadya en las cuales dice:
 
 « El delicioso aire, completamente impregnado de la resina de los pinos del bosque y calentado por el sol, al que he estado expuesta días completos, manejando en el bonito parque—me ha revivido, me ha devuelto la fuerza que había perdido hace tanto tiempo. » (74)
 
 « Sin embargo, la visita a Fontainebleau fue notable en la historia teosófica porque fue ahí en donde ella escribió la mayor parte de La Voz del Silencio. Quizás el haber escapado de la atmósfera contaminada y brumosa de Londres haya sido conducente para haber puesto por escrito esta preciosa obra. (75)
 
Mientras que HPB estaba fuera de Londres, su Clave de la Teosofía fue publicada (alrededor de la tercera semana de julio). En su prefacio se explica que: El propósito de este libro se expresa exactamente en su título... No es un libro de texto de Teosofía completo o exhaustivo, sino sólo una clave o llave para abrir la puerta que conduce al estudio más profundo. » (76)
 
Este libro fue dedicado por HPB: “A todos sus Alumnos, para que aprendan y enseñen a su vez”.
 
En la última parte de septiembre de 1889, fue publicada en Londres La Voz del Silencio, por The Theosophical Publishing Society. Editada al mismo tiempo como edición Adyar, Madrás y Nueva York.
 
 « Ocho meses antes de su muerte HPB formó un ‘Grupo Interno’, en el cual podrían ser posibles los primeros pasos en la práctica del ocultismo. Este Grupo Interno existió desde agosto de 1890, y su última reunión fue en abril de 1891, unos cuantos días antes de su muerte. (77)
 
El Grupo Interno fue formado, y tenía sus reuniones semanales en la casa de Avenue Road No. 19, en una habitación que había sido construida especialmente para este propósito, la cual se comunicaba con la recámara de HPB; en esta habitación nunca entraba nadie salvo ella misma y sus doce discípulos. . .HPB se sentaba con sus seis alumnos a su derecha y sus seis alumnas a su izquierda, en una formación semicircular, durante nuestra instrucción. » (78)
 
 « El 3 de julio de 1890 se estableció el Cuartel General de la Sociedad Teosófica en Europa, en Avenue Road No. 19, St. John’s Wood, Londres, cerca del Regent’s Park, en donde H.P. Blavatsky murió en medio de un arduo trabajo, el 8 de mayo de 1891. » (79)
 
 « El ‘último mensaje’ de HPB para sus discípulos se lo dio a la Sra. Cooper-Oakley dos noches antes de morir. A las tres de la mañana ella miró de repente hacia arriba y dijo: “Isabel, Isabel, no rompan el vínculo (keep the link unbroken); no dejen que mi última encarnación sea un fracaso”. » (80)
 
 
 
 
 
REFLEXIONES
 
 « ¿Sí HPB fue realmente la Mensajera de la Hermandad Trans-Himaláyica, para el siglo pasado (XIX), por qué entonces ella misma siempre fue un ‘Centro de tormenta’; que en donde quiera que estaba, tenían lugar trastornos, conmociones, y disturbios psíquicos?
 
Esta pregunta obviamente presupone que en la mente del que pregunta, ya existe un ideal de lo que debería ser un ‘Mensajero’ como tal; y encontraremos que esto como regla general está sacado de su ideal de la personalidad de Jesucristo, un ideal que por tantos siglos ha dominado el pensamiento y cautivado la imaginación de toda la Cristiandad.
 
Sin embargo en el caso de un fenómeno tan extraordinario, como es la personalidad de HPB, debemos procurar despojar nuestras mentes de ideas preconcebidas, y abordar el problema a la luz de las enseñanzas antiguas que ella revivió y reformuló para el mundo moderno.
 
He hablado de la ‘Puerta’ que, simbólicamente, fue abierta por los Maestros, en la última cuarta parte del siglo diez y nueve, para permitir que penetrara un rayo de la Luz Sagrada, en la negrura de la Kali Yuga. HPB era parte de esa luz. Ella misma dijo que ella era un ‘Misterio’ y considerándola como tal, debemos recordar que la misma negrura de la época en la que vivimos intensifica este misterio; y como los discípulos de Emaús, ‘nuestros ojos están restringidos’ y no podemos ver.
 
Solamente la pureza y la práctica de la hermandad pueden otorgar este poder de visión interior, la capacidad de ver por debajo de la superficie, de penetrar a través de la máscara de la personalidad. Pero la pureza y la caridad (la cual es amor fraterno) no son virtudes que florezcan fácilmente en la Kali Yuga; de hecho raramente se encuentran.
 
Por lo tanto a la presente raza de mortales se le llama en ocultismo ‘los muertos en vida’ (ver San Pablo: ‘Ustedes están muertos en sus pecados’); Y por lo tanto, también, la creencia en las potencialidades divinas del alma del hombre son casi inexistentes en el duro, y frío Occidente materialista, y están lentamente muriendo en el Oriente, ciertamente en la India. Ya que una cosa es la verdadera espiritualidad; y otra totalmente distinta el psiquismo; y es sólo en este último en el que hay interés y curiosidad en estos últimos tiempos.
 
Como una luz llevada dentro de un lugar obscuro lleno de criaturas que ‘aman más las tinieblas que la luz, de igual modo ocurrió con HPB Instantáneamente, como mariposas nocturnas atraídas hacia una lámpara, todos los habitantes de este obscuro lugar que es nuestra tierra—el reino de la ilusión (ver la Carta del Maha Chohan)—fueron irresistiblemente atraídos alrededor de ella. No solamente obscurecieron la Luz --y esto lo hicieron con abundancia—sino que finalmente en 1891 la apagaron; esto es, ella fue retirada de entre nosotros, regresando al reino de donde vino.
 
La personalidad de HPB no solamente era una máscara; también era un espejo. Pocos fueron aquellos que fueron ante ella con humildad de espíritu, con un deseo sincero de obtener Luz y Verdad. Si una persona maliciosa o una de mala naturaleza acudían a visitarla, ellos veían solamente su propio reflejo; y se iban pensando que ella sólo era una ‘vieja maliciosa’. ¡Cuántas veces fui testigo de esto! Otra de sus funciones era la de actuar como un ‘resolvente psíquico’, trayendo a la superficie la escoria, cualquiera que esta fuese.
 
En la colección de apreciaciones de HPB ‘por algunos de sus alumnos’ publicada poco después de su muerte, hay una, escrita por el Sr. Johnston, que demuestra más que ningún otro una percepción de lo más profunda, ya que él hace una distinción entre un ser como HPB y una ‘gran persona’ ordinaria. El dice que su ‘mera presencia, refutaba de inmediato la negación de la vida espiritual’, y continúa diciendo que:
 
« Este sentido de poder de la individualidad no era lo que uno ha sentido en la presencia de alguna gran personalidad, que domina y empequeñece haciendo insignificantes a las personas que la rodean. . . .Era más bien el sentido de una realidad profundamente asentada. . .un espíritu construido sobre las mismísimas profundidades de la Naturaleza que penetraba hasta la base misma de las primitivas eternidades de la Verdad. . . .Otro lado. . .que desenvolvía. . .más lentamente, el gran y penetrante conocimiento interior de su alma.
 
Uno era aquietado por así decirlo, por la benévola personalidad, y tranquilizado por el sentimiento de un poder equilibrado. . .hasta que un repentino cambio de pensamiento, o cambio de sentimiento le abrían a uno los ojos, y uno reconocía la presencia de un habitante de la eternidad.
. . .
Con una fuerza que no tiene paralelo ella afirmó la existencia del alma; con una fuerza trascendente ella enseñó la realidad del espíritu, viviendo la vida, y manifestando las energías de un inmortal. Ella se arrojó con fuerza torrencial en contra de las obscuras y nocivas nubes del mal y la ignorancia, que envuelven y envenenan la vida humana; la hendidura en sus cargadas masas a través de la cual, en lo alto, captamos un destello de lo azul, dan testimonio de la grandeza y del poder que la desgarró.
 
Ella fue una personalidad de tal magnitud que llegó a dividir al mundo entre sus adherentes y sus oponentes, no dejando en medio a nadie indiferente. La prueba de la fuerza de su naturaleza lo demuestra la fiera animosidad de sus enemigos, así como la amante devoción de sus amigos.
. . .
Siendo un espíritu inmortal. . .ella perpetuamente adoptó su propia posición acerca de las realidades de naturaleza espiritual. . . .Y este poder dominante, y esta clara luz interior, estuvieron unidas a una naturaleza de maravillosa bondad, admirable delicadeza, y de absoluto olvido de si misma y perdón de las ofensas de los demás.
 
Nada en ella fue más notable, nada la señala verdaderamente más como a una de los electos, que la gran humildad de su carácter. Esta humildad no era una mera afectación sino la expresión profundamente sincera de su propia naturaleza. Uno que estuvo junto a ella, tan calmada y tranquila en la muerte, nunca hubiera podido creer que ese espléndido poder hubiere dejado de existir, que un poder como el de ella pudiese ser apagado por la muerte, que una gran alma como la de ella pudiera alguna vez dejar de existir. »
 
Sin embargo, fue esta ‘gran alma’ profundamente apreciada por nuestro inspirado y clarividente amigo, la que fue echada de Adyar, arrojada de la India por aquellos que ella amaba, y por los que ella había hecho más. ‘El vino a los suyos y los suyos no lo recibieron’, es aquí una verdad trágica y lastimosa.
 
 
Otro testimonio de la misma colección es el de un brahmán de casta elevada, un miembro de la raza más orgullosa y más exclusiva sobre la tierra, para quienes todos los pueblos occidentales son Mlechchhas (parias); pero él declara que:
 
“Ella une sus manos como un sumiso niño ante la blanca Yogini del Occidente. ¿Por qué? Porque ella ya no es una mujer Mlechchha, ella ha pasado ese nivel, y todo hindú—el más puro de los puros entre los Brahmanes estaría orgulloso y encantado de llamarla hindú y madre”.
 
 
Uno de los tributos más excelentemente apreciativos viene de la pluma del Sr. William Kingsland. Él escribe así:
 
« HPB frecuentemente nos señaló. . .a hombres y a mujeres que eran verdaderos teósofos, aunque se encontrasen fuera del movimiento Teosófico.
. . .
Actualmente en el mundo un Teósofo ya ha llegado a significar alguien que cree en la Reencarnación y el Karma, o alguna otra doctrina distintiva. Pero el término nunca fue limitado tanto en su aplicación por la gran fundadora de la Sociedad Teosófica.
 
Ella enseñó estas doctrinas a fin de que los hombres puedan disociarse de todas las formas de doctrina, y alcanzar el ‘Sí de Alaya’. No existe una doctrina más antigua que ésta de la Compasión Divina, de la Hermandad Universal. Ella es la esencia de todas las enseñanzas de todos los Buddhas y Cristos que ‘el mundo haya alguna vez conocido’. Está por arriba de todas las doctrinas, todos los credos, todas las fórmulas; es la esencia de toda religión.
 
Sin embargo los hombres nunca la ven, no ven el principio uno y único que puede salvar al mundo; y se refugian en cambio en los deseos egoístas de su naturaleza inferior. . . .Por qué asombrarse entonces de que alguien que creía tan ardientemente en la naturaleza divina del hombre, en la ley divina del amor, se haya opuesto con desdén y desprecio a las enseñanzas de la religión así como a las de la ciencia, las cuales. . .degradan a la humanidad.
 
Y Blavatsky pagó el castigo. Malentendida calumniada y vilipendiada al máximo, ella vivió una vida de heroína, y murió como una mártir. Sólo los que eran sus amigos íntimos, sabían como ella sufría mental y corporalmente... Ella trabajó como ninguna otra mujer había trabajado, a lo largo de años de tortura física y mental.
 
Hace unos cuantos años estaba a las puertas de la muerte. Humanamente hablando, debió haber muerto entonces. Los doctores ya no contaban con ella; ella misma sabía que estaba muriendo, y se regocijó en gran manera. Pero el Maestro vino con ella, le mostró el trabajo que aún debía hacerse, y le dio a escoger—la alegría de morir o la cruz de vivir.
 
Ella escogió la cruz, y así, no meramente nos enseñó el significado de la Teosofía por medio del precepto, sino también por el ejemplo. Ella misma era la más grande de los Teósofos no meramente porque ella había fundado el movimiento, y restaurado para el mundo los tesoros de la antigua sabiduría, sino porque ella misma había hecho la ‘Gran Renunciación’. »
 
 
Otro testimonio de un tipo un poco diferente nos lo da el Dr. Archibald Keightley, quien conoció tan bien a HPB y tan íntimamente como ninguno de sus amigos y alumnos, exceptuando apenas a la Condesa Wachtmeister. El punto sobre el cual deseo especialmente citar sus palabras es uno muy importante, un punto en el que yo misma siempre he creído firmemente. él escribe así:
 
« Es casi imposible transmitirle a alguien que no la haya conocido lo multifacético de su carácter personal. . . .No es posible comprender en ningún grado las muchas fases de un sólo carácter humano, y en especial uno tan complejo como el de HPB. Estoy convencido plenamente por una larga observación de sus acciones que había un propósito en todos sus actos y palabras, y que dependía del observador qué tanto se podía aprovechar de la lección. . . .Yo mismo estoy convencido de que HPB usó el instrumento físico que era llamado H.P. Blavatsky, con un propósito claro e infatigable, aunque el instrumento se haya deteriorado tanto por la enfermedad, que cada vez se hizo más difícil dirigirlo. »
 
Esta es, en efecto, la simple y exacta verdad, vista y comprendida por muy pocos; negada con determinación incluso ferozmente, y opuesta por la mayoría, esto es—que ‘HPB’ la Iniciada era la Verdadera Mensajera y Maestra, y que H.P. Blavatsky, Su ‘vehículo’ no era una médium (como la mayoría afirma), sino un instrumento especialmente preparado, y seleccionado, siempre plenamente consciente, en su propio cerebro. Verdaderamente ella fue realmente ‘el misterio de la Logia’ tal como ella le dijo a uno de sus alumnos. » (81)
 
Y ella ahora transmite aquello que ha recibido y que ella misma ha aprendido, a todos aquellos que quieran aceptarlo. En cuanto a aquellos que rechacen su testimonio, —esto es, a la gran mayoría—no les guarda ningún resentimiento, porque ellos tendrán tanta razón desde su punto de vista en negar, como ella tendrá tanta razón desde el suyo en afirmar, ya que ven la VERDAD desde dos puntos de vista diferentes. (82)
 
 
 
 
 
 
 
 
NOTAS
 
(1) H.P. Blavatsky, The Secret Books of ‘Lam-Rim’ and Dzyan, H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol, XIV, pp. 422-24. The Theosophical Publishing House, Wheaton/Adyar.
(2) H.P. Blavatsky, The Secret Doctrine [La Doctrina Secreta], The Theosophical Publishing Company, Limited, London, New York Adyar, 1888. Edición facsímile por The Theosophy Company, Los Angeles, California, 1925. The Theosophical University Press, Pasadena, al pie de la letra ed. 1952 y ed. facsímile 1977. The Theosophical Publishing House, Adyar ed. al pie de la letra, 1978. Vol. l. p. xxxiv
(3) lbid. Vol. I, p. xxxv
(4) Ibid. Vol. I, p. xxxiv-v
(5) Geoffrey A. Barborka, H.P. Blavatsky, Tíbet and Tulku, The Theosophical Publishing House, Adyar, 1966, pp. 80-81
(6) H.P. Blavatsky, Tsong-Kha-pa-Lohans in China, Collected Writings, Vol. XIV Op. Cit. pp. 427-31
(7) H.P. Blavatsky, Amita Buddha Kwan-Shai-Yin, and Kwanyin. What the Book of Dzyan and the Lamaseries of Tsong-Kha-pa say, Ibid. pp. 425-26
(8) H.P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, Op. Cit., Vol. l, p. 108
(9) H.P. Blavatsky, Tsong-Kha-pa, Op. Cit., p. 431
(10) Alice Leighton Cleather, H.P. Blavatsky, Her Life and Work for Humanity, Thacker Spink and Co., Calcuta 1922, p. 9
(1l) Mahâtmas M. y K.H., Las Cartas Mahâtma a A.P. Sinnett. Transcritas y compiladas con Introducción por A. T. Barker. Rider and Company, Londres, 1923, Carta XLIV, p. 263. Blavatsky Editorial, México
(12) Ibid. Carta, XXVI, p. 203
(13) H.P. Blavatsky, The Secret Books of ‘Lam-Rim’ and Dzyan, Op. Cit., p. 423
(14) H.P. Blavatsky, Enseñanzas Tíbetanas, H.P. Blavatsky Collected Writings, Op. Cit., Vol. VI, p. 98. Vida Después de la Muerte:Devachan y los Estados Post-mortem, por HPB y Kuthoomi, Blavatsky Editorial, Mex. 2004
(15) Geoffrey A. Barborka, Op. Cit., p. 7-9.
(16) Publicada primero en una antología titulada « Temas Teosóficos, por la Sociedad Teosófica rusa», hacia 1911. Segunda edición revisada en 1937 por la oficina editorial de la Revista Teosófica rusa Vestnik, Ginebra, Suiza, Cit., en: G. A. Barborka p. 15
(17) Volumen II. Publicado por Theosophical Publishing House, Adyar, India, 1951. En una carta al Príncipe Dondukov-Korsakov. Cit., en G.A. Barborka, p. 15
(18) La señora Mariya Grigoryevna Yermolov estaba casada con el hijo mayor del famoso General, A.P. Yermolov, el cual era en verdad un gran líder militar en su tiempo. Cit. en. G. A. Barborka p. 15
(19) Geoffrey A. Barborka, op. cit. pp. 12-17
(20) Condesa Constance Wachtmeister, Reminiscences of H.P. Blavatsky and The Secret Doctrine, The Theosophical Publishing Society, Londres, 1893, pp. 56-57
(21) Ensayos Biográficos en G. A. Barborka Op. Cit. pp. 6-41 y Boris de Zirkoff, Collected Writings Op. Cit.
(22) Light, 9 de agosto, 1884, Vol. IV, No. 188, pp. 323-24; republicado en H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. VI, pp. 269-80
(23) Ensayos Biográficos, G. A. Barborka, y B. de Zirkoff. Op. Cit.
(24) Henry S. Olcott, Old Diary Leaves, Primera Serie, The Theosophical Publishing House, Adyar tercera impresión 1974 pp. 28-29
(25) Ensayos Biográficos, Op. Cit.
(26) Geoffrey A. Barborka, op. cit. pp. 42-43. La carta está fechada el 13 de abril de 1886. Citado en Personal Memoirs of H.P. Blavatsky, by Mary K. Neff, p. 255. E.P. Dutton & Co. lnc. New York, 1937
(27) Las Cartas Mahâtma, Op. Cit. Carta, XLIV (44), p. 263
(28) Ibid. Carta, XXVI (26), p. 203
(29) Ibid. Carta, VIII, p. 35
(30) Ibid. Carta, VIII, p. 34-35
(31) H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. VII, pp. 145-46, también en Âtma Vidyâ, 6:15       
(32) H.P. Blavatsky, Isis Develada [Isis Unveiled], J.W. Bouton, NewYork, 1877. Traducida al castellano: Isis Develada. Blavatsky Editorial, México (En proceso).
(33) Henry S. Olcott, Op. Cit. pp. 202-203
(34) Resumen de Isis Develada en: The Theosophical Movement, 1875-1925, Dutton, N.Y., 1925, p. xiv, 26-39
(35) Henry S. Olcott, Op. Cit. p. 473
(36) Ibid p. 481
(37) The Theosophical Movement, 1875-1950. The Cunningham Press, Los Angeles, California, 1951, p. 56, 57
(38) Sven Eek, Damodar and the Pioneers of the Theosophical Movement, The Theosophical Publishing House, Adyar, 1978, pp. 556-557
(39) Alice Leighton Cleather, Op. Cit., pp. 21-22
(40) Ibid. pp. 109-10
(41) Ensayos Biográficos de G. A. Barborka y B. de Zirkoff, Op. Cit.
(42) Sven Eek, Op. Cit., p. 559
(43) The Theosophical Movement, 1875-1925, Op. Cit., pp. 82-88
(44) Alice Leighton Cleather, Op. Cit. p. 51
(45) C. Jinarajadasa, Letters from the Masters of the Wisdom, First Series, T. P. H., Adyar, 1919, Sexta impresión 1973, Carta 47 p. 101
(46) A Mis Hermanos de Aryavarta. Por qué no regreso a la India, H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. XII, pp. 156-167
(47) Alice Leighton Cleather, Op. Cit., pp. 52-54
(48) Ensayos Biográficos, Op. Cit.
(49) Boris de Zirkoff, Rebirth of the Occult Tradition, The Theosophical Publishing House, Adyar, 1977, también como Introducción Histórica a La Doctrina Secreta, The Theosophical Publishing House, 1978, p. [9]
(50) Ibid. pp. [12]-[14]
(51) Condesa Constance Wachtmeister, Op. Cit., pp. 112-113
(52) C. Jinarajadasa, Op. Cit., Segunda Serie, Carta No. 70, p. 127
(53) Ibid. Carta No. 69, p. 126
(54) Boris de Zirkoff, Op. Cit., pp. 17-19. Ver también: ‘Autoría de la Doctrina Secreta’, W. Q. Judge en: Echoes of the Orient, compilado por Dara Eklund, Point Loma Publications lnc., San Diego, Calif., 1975, Vol. l, p. 321 et. seq.
(55) Ensayos Biogáficos, Op. Cit.
(56) Sylvia Cranston, HPB The Extraordinary Life and Influence of Helena Blavatsky, Founder of the Modern Theosophical Movement, G. P. Putman’s Sons, New York, 1993 pp. 313-314
(57) Condesa Constance Wachtmeister, Op. Cit., p. 64
(58) Ibid. pp. 72-77
(59) Sylvia Cranston, Op. Cit., pp. 322-3
(60) Reminiscencias de la Doctrina Secreta, Bertram Keightley, Op. Cit., pp. 90-91
(61) Ibid. Dr. Archibald Keightley, p. 99
(62) Bertram Keightley, Reminiscenses of H.P. Blavatsky, The Theosophical Publishing House, Adyar, 1931 p. 9
(63) The Theosophical Journal, Londres, Inglaterra, noviembre-diciembre, 1962, p. 7, en Sylvia Cranston, Op. Cit., p. 323
(64) Sylvia Cranston, Op. Cit. p. 323.
(65) The Theosophical Movement, 1875-1950, Op. Cit., pp. 127-128
(66) Sylvia Cranston, Op. Cit. p. 333
(67) The Theosophical Movement, 1875-1950, Op. Cit., p. 128
(68) Ibid. pp. 130-132.
(69) H.P. Blavatsky, A mis Hermanos de Aryavarta, CW, XII, Op. Cit., p. 164
(70) H.P. Blavatsky, Carta al Dr. J. D. Buck, fechada el 1 de diciembre de 1888. Citada por William Q. Judge, ‘Estando Ella Muerta, sin embargo Habló’, The Path, julio 1892, pp. 121-122; original en Adyar, Madrás, India. En: Sylvia Cranston, Op. Cit. p. 365.
(71) La Sección Esotérica, Introducción de Boris de Zirkoff, H.P. Blavatsky Collected Writings, Op. Cit., Vol., XIl, p. 499
(72) Boris de Zirkoff, Rebirth of the Occult Tradition, Op. Cit. p. 58
(73) H.P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, ed.1888
(74) HPB. Carta a Nadya, publicada en The Path, noviembre, 1895
(75) Sylvia Cranston, Op. Cit., p. 389
(76) Ibid. p. 393
(77) H.P. Blavatsky, The Inner Group Teachings, to her personal pupils (1890-91). Una reconstrucción de la enseñanzas, por H. J. Spierenburg, con una introducción histórica por J. H. Dubbink, Point Loma Publications lnc. San Diego, California, 1985 pp. vii-viii. Segunda ed. con más material y mejor tipografía, 1995
(78) Alice Leighton Cleather, H.P. Blavatsky as I knew Her, by one of her pupils, Calcuta y Simla, Thacker, Spink & Co., 1923, p. 24
(79) Boris de Zirkoff, Ensayos Biográficos, Op. Cit.
(80) Sylvia Cranston, Op. Cit. p. 407
(81) Alice Leighton Cleather, H.P. Blavatsky, Her Life and Work for Humanity, Op. cit. pp, 71-76. Ver también la importante obra, H.P. Blavatsky Tíbet and Tulku, por Geoffrey Barborka. The Theosophical Publishing House Adyar, 1966
(82) H.P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, Op. Cit., p. xxxvii
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

3 comentarios:

  1. Realmente impresionante la biografía de esta gran mensajera e iniciada, es una verdadera lastima que sus verdaderas enseñanzas hayan Sido tan tergiversadas a través del tiempo por un manojo de charlatanes visionarios, nada más resta rescatar ese inmenso legado ..

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  2. hola te consulto queria saber si alguna vez hablaron los teosofos o los mathamas de los inciensos se que es una pregunta media tonta pero queria saber si dieron una formula gracias

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