LOS RETRATOS DE LOS MAESTROS RELATADO POR ORCI


 
En los dos siguientes videos la Orden Rosa-Cruz Iniciática (ORCI) hace un repaso resumido de los retratos que se han hecho de los Maestros de Sabiduría:
 
 


 
 
 
 
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
OBSERVACIONES
 
Como de costumbre los dirigentes de la ORCI efectúan una buena investigación, pero también como de costumbre les reclamo que no hagan una clara distinción entre los verdaderos instructores y los charlatanes, ya que aparte de Blavatsky, Olcott y sus allegados que muy probablemente si estuvieron en contacto con los maestros, todos los demás individuos que menciona Phileas del Montesexto (Steiner, Russak, Lewis, Anrias, Ballard, Roerich, Bailey, etc.) fueron unos embusteros y por consiguiente lo más seguro es que ellos NO hayan estado en comunicación con los maestros.
 
 
Y quisiera hacer algunas aclaraciones:
 
 
1. Esta foto no fue tomada por Nicolas Roerich en 1928 y tampoco el original se encuentra guardado en el Museo Roerich en Nueva York, sino que en realidad esa foto fue tomada en 1924 por la exploradora estadounidense Aloha Wanderwell y el original se encuentra guardado en la Biblioteca Pública de Detroit.
 
 
El hombre que se encuentra en medio no es el noveno Panchen Lama por las razones que explico en este otro capítulo (ver link).
 
Y es pueril seguir discutiendo sobre la identidad del Tibetano de Alice Bailey porque como se los he demostrado numerosas veces en el blog, ese “Maestro tibetano” no existió ya que solo fue un personaje ficticio inventado por Alice Bailey para darse más prestigio (ver link).
 
 
 
 
 
2. Concuerdo que esta foto es falsa:


Pero no estoy seguro que haya sido tomada a partir del dibujo de John Augustus Knapp:
 

A causa que en el dibujo de Knapp los rostros de los maestros Kuthumi y Morya están muy oscuros, mientras que en la foto sus rostros se encuentran muy blancos.
 
 
 
 
 
3. Esta imagen tal vez si proviene de una fotografía genuina:


Debido a que cuando el señor Alfred Sinnett le pidió al maestro Kuthumi si le podía dar un retrato suyo, el maestro le respondió:
 
« ¿Y de dónde te salió el deseo de querer tener mi retrato?
 
En toda mi vida no me he hecho más que uno; un pobre ferrotipo producido en los días del “Gaudeamus” [o sea de la época universitaria que efectuó Kuthumi en Europa] y creado por una artista viajera (supongo que emparentada con alguna de las bellezas del salón de la cervecería de Múnich que has entrevistado últimamente) y de cuyas manos tuve que rescatarlo.
 
El ferrotipo está ahí, pero la imagen misma se ha desvanecido: la nariz se descascaró y uno de los ojos se desvaneció. No tengo ningún otro que pueda ofrecerte por el momento y no me atrevo a prometer darte uno porque nunca quebranto mi palabra. No obstante, podría intentar algún día conseguirte uno»
(CM 49, p.285-286)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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