Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

SAMAEL EN SU VIDA PASADA FUE UN LUJURIOSO BISEXUAL



Samael Aun Weor afirmó en varias ocasiones que él fue anteriormente el famoso conquistador romano Julio César.

Por ejemplo, en su conferencia conocida como “Postulados Herméticos Desvelados” Samael dijo:

« Sí en efecto, yo tuve la personalidad de Julio César, yo mismo fui el celebre “Julio César” de Roma, yo mismo. »


Y en su libro “Mi Regreso al Tíbet” él añadió:

« Yo utilicé la personalidad humana de Julio César para formar el Gran Imperio Romano, me batí como un león en las Galias y todo el mundo sabe que fui asesinado por Bruto, el traidor. »
(Capítulo 6: La Orden Sagrada del Tíbet)


Y cuando uno de sus seguidores le preguntó:

-       De sus pasadas reencarnaciones, ¿cuál le parece que fue la más provechosa para la humanidad?

Samael respondió:

-       Aquella que yo tuve como Julio César.

(Libro: Las Respuestas que dio un Lama)


E incluso hasta pretendió que sus alumnos habían estado también en la antigua Roma junto con él, ya que en la conferencia conocida como “Investigaciones Esotéricas de Gran Valor” Samael dijo:

« ¡Pues hombre! Fíjense ustedes que por mera recurrencia, la mayor parte están conmigo.  ¿Ustedes creen que estarían aquí sino hubieran estado conmigo en el pasado?  Yo les aseguro que si ustedes pudieran recordar en este momento sus vidas anteriores, se verían en Roma conmigo en la época cuando yo tuve la personalidad de Julio César, y se verían ustedes formando parte de las huestes romanas. »


* * * * *

Pero si Samael hubiera estudiado con más cuidado la vida de Julio César seguramente no hubiera afirmado todo eso.

¿Por qué?

Porque resulta que Julio César era completamente el tipo de hombre que Samael aborrecía.

1) Para comenzar Samael repudia a la gente que se divorcia, pero resulta que Julio César se divorció de su esposa Pompeya.

2) Y también Samael detesta la prostitución, pero resulta que Julio César le encantaba, al grado que el historiador romano Suetonio relata que Julio César se gastó fortunas por contratar continuamente los servicios de las prostitutas de lujo que trabajaban en Roma.

3) Y también Samael desprecia a los hombres que tienen relaciones con varias mujeres, pero resulta que Julio Cesar tuvo numerosas amantes, y entre las más famosas están: Cleopatra reina de Egipto, Eunoe reina de Mauritania, Mucia esposa de Pompeyo, Tertula esposa de Craso, Postumia esposa de Rufo, Lolia esposa de Gabinio y Servilia quien fue la madre de Bruto.

Y además dado que a Julio César no le molestaba exhibir su  desenfrenado libertinaje (ya que para nada él fue discreto) eso motivó a mucha gente a burlase de él.

Por ejemplo, en la ceremonia triunfal que se le hizo en su honor tras su victoria en las Galias, sus soldados cantaban esta copla:

Ciudadanos vigilad a vuestras mujeres porque traemos con nosotros al adúltero calvo. En las Galias te luciste fornicando con la ayuda del dinero que aquí pediste prestado.

4) Y también Samael aborrece a los hombres que eyaculan, pero resulta que la contención del semen no era algo que se acostumbrara practicar en la Antigua Roma, sino que al contrario ese imperio fue famoso por sus excesos y orgías. Y los numerosos hijos que Julio Cesar tuvo con diferentes mujeres demuestran que él no era partidario del “Gran Arcano” que preconiza Aun Weor.

5) Pero sobretodo Samael muestra un odio enfermizo hacia los homosexuales, pero resulta que Julio César también tuvo encuentros con hombres siendo el más famoso el que mantuvo con el rey de Bitinia, Nicomedes Filopator.

Y es por eso que sus soldados aludían en sus cantos:

César sometió a las Galias y Nicomedes sometió a César.

Y en una ocasión cuando Julio César estaba defendiendo una propuesta en beneficio de la hija de Nicomedes, su adversario le replicó:

Ahórrate los detalles que de sobra sabemos todos qué es lo que te dio Nicomedes.

Y es por eso que los adversarios políticos de Julio César solían apodarlo:

La Reina de Bitinia.

Y este libertinaje sexual tan exacerbado que mostró Julio César motivó al senador romano Curión a describirlo como:

El hombre de todas las mujeres y la mujer de todos los hombres






CONCLUSIÓN

Esto es un ejemplo más de la megalomanía que tenía Samael, el cual no pudo resistirse a pretender haber sido uno de los personajes más celebres de la historia. Pero también nos muestra que Samael NO investigaba con seriedad porque si lo hubiera hecho, entonces habría evitado decir semejante burrada que puso en relieve su charlatanería.

Y es que Samael demostró con esta afirmación que él no sabía mucho acerca de cómo funciona la reencarnación, porque deben de saber que uno hereda las características que uno desarrolló en sus vidas pasadas. Pero resulta que Samael y Julio Cesar tienen personalidades completamente opuestas, ya que:

Julio Cesar jamás mostró interés por el ocultismo sino que él estuvo toda su vida fascinado por el poder político y militar. Mientras que Samael al contrario jamás mostró interés por la política o la milicia, pero en cambió sí mostró mucho interés por el esoterismo.

Por lo tanto una reencarnación más lógica para Julio Cesar sería que volviera a renacer como un gran gobernante que buscara controlar un imperio (como por ejemplo Napoleón Bonaparte), o en tiempos más modernos que renaciera como un hombre de negocios que buscara hacerse de un imperio comercial (como por ejemplo Carlos Slim).

Pero en cambio NO tiene sentido que Julio Cesar hubiera renacido como Samael Aun Weor, el cual detestaba todo lo que Julio César adoraba.


Y además todo esoterista serio, lo que menos querría sería haber sido Julio Cesar.

¿Por qué?

Porque la época de gloria de ese tipo ya pasó y en cambio la factura kármica que se echo encima es gigantesca.

Simplemente tengan en cuenta que la invasión de las Galias que llevó a cabo Julio César provocó más de un millón de muertos galos (y no solamente hombres sino también mujeres y niños) y otro millón que fueron vendidos como esclavos.

Y todo eso para satisfacer la ambición y la riqueza de ese individuo que quería coronarse Emperador del Imperio Romano…

Realmente me apiado mucho por el humano que fue Julio Cesar porque va a tardar muchísimas reencarnaciones para terminar de saldar su karma.

Y por consiguiente nadie en su sano juicio querría haber sido Julio Cesar en una de sus vidas pasadas. Solamente los individuos engreídos e ignorantes querrían haber sido semejante tipo y Samael demostró ser uno de ellos.





UNA CORRECTA COMPRENSIÓN DE LA REENCARNACIÓN



(Observación: este artículo fue elaborado por la Logia Unida de Teósofos de Inglaterra, y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido y pueden leer la versión original en inglés aquí)


Hoy es difícil de creer (aunque es cierto) que hasta hace unos 130 años atrás casi nadie en el mundo Occidental había oído hablar acerca de la reencarnación o sabía algo al respecto.

Sin embargo esto no siempre fue así ya que la creencia en la reencarnación había florecido en Occidente en épocas pasadas e incluso había sido parte del Cristianismo en sus inicios hasta que tristemente fue oficialmente declarado un concepto herético por la Iglesia en el siglo VI d. de C.

Y después de ese momento, la noción de la reencarnación desapareció casi por completo del Occidente hasta que finalmente fue reintroducida por Madame Blavatsky y el Movimiento Teosófico, junto con otras enseñanzas orientales que son: el Karma, la Unidad y la Divinidad de todas las formas de vida.

Desde entonces la realidad y la verdad acerca de la reencarnación fueron rápidamente percibidas y aprendidas por muchos, y en poco tiempo la palabra y la idea básica detrás de ella se volvieron nociones comunes.

Y en las últimas décadas, la meticulosa investigación científica y analítica que ha sido llevada a cabo, ha demostrado que la reencarnación es un hecho (como por ejemplo las investigaciones que ha efectuado el Dr. Ian Stevenson).

Y los descubrimientos y conclusiones exhaustivamente documentados de profesionales tan respetados como el Dr. Stevenson, y respaldados como lo están por masas de evidencia incuestionable, no deben de ser ignorados aunque por el momento no puedan ser explicados por la ciencia materialista.

Pero si bien hay un número cada vez más creciente de personas que creen en la reencarnación, parece que pocos de ellos son todavía capaces de explicarla adecuadamente y de detallar cómo funciona realmente.

Ahora bien, la Teosofía afirma que el Karma y la Reencarnación son los dos conceptos espirituales más importantes que la humanidad debe entender con precisión, y esperamos que estos diez puntos que a continuación vamos a dar, les ayuden a lograr una mejor comprensión sobre lo que es la reencarnación.

~ * ~


1. ¿QUÉ ES LA REENCARNACIÓN?

Reencarnación significa lo mismo que re-personificación y renacimiento. Es el alma humana que vuelve a la Tierra una y otra vez y que se instala cada vez en un nuevo cuerpo físico para continuar el viaje progresivo de su evolución interior. Por lo tanto la muerte no es el final y el nacimiento no es el principio.

Los humanos reencarnan debido a tres razones principales:

-      todavía tienen lecciones que aprender,
-      todavía tienen “deudas kármicas” que saldar,
-      todavía no han realizado plenamente su propia naturaleza divina y su absoluta unidad con lo Divino (y por tanto con toda existencia), y por consiguiente aún no se han vuelto conscientes de su verdadero ser y de lo que realmente son.

Además la reencarnación es una Ley de la naturaleza que se aplica a todos. No es cierto que "sólo algunas almas reencarnan" o que "la reencarnación es más la excepción que la regla" como algunos lo han afirmado, sino que al contrario la reencarnación es una necesidad para todos y es un proceso cíclico que continuará hasta que las almas alcancen la meta.


Hay esencialmente tres visiones en el mundo con respecto a lo que nos sucede cuando morimos:

1) Existe la visión de los ateos y los materialistas, que dicen que no somos nada más que un trozo de materia sin propósito y sin alma, y que simplemente dejamos de existir cuando el cuerpo físico muere.

2) Luego está la visión de “una sola vida”, teoría que es mantenida por algunas religiones quienes sostienen que el alma sólo vive una vez en la Tierra y después que el cuerpo muere, el alma va al Paraíso o arde en el infierno por toda la eternidad.

(Y las religiones que enseñan este concepto suelen insistir en que son la única religión correcta y que sólo las personas que pertenecen a su religión en particular irán al Cielo…)

3) Y la tercera posibilidad es la de un proceso continuo de reencarnación. El 25-30% de las personas en Occidente dicen hoy en día que creen en la reencarnación, y esta ha sido la creencia estándar en gran parte del Oriente durante miles de años, teniendo su origen en el Hinduismo (que es la religión más antigua del mundo).

Aunque también la reencarnación es una pieza central del Budismo y de otras religiones de la India.

Y de estas tres visiones, los humanos tienen la libertad de decidir cuál les suena más razonable y plausible para ellos.

(Yo más bien diría que la reencarnación es la única que tiene consistencia porque las otras dos dejan mucho que desear, ya que la idea materialista ha sido ampliamente refutada y la idea religiosa de una sola vida no tiene sentido.)





2. LA REENCARNACIÓN NO ES INMEDIATA

La reencarnación no ocurre inmediatamente después de la muerte. No es que el alma abandone su cuerpo físico y que al instante entre en el de un bebé que está a punto de nacer.

Siempre hay un período de intervalo, durante el cual el alma experimenta un estado personal de “Paraíso”, el cual es involuntariamente creado por su propia conciencia y corresponde con aquello que la hace más feliz.

Las enseñanzas teosoficas se refieren a este estado de inmenso bienestar con el nombre tibetano de “Devachan”. Y este dura en gran medida de acuerdo con la cantidad del Karma bueno que el alma creó durante su vida terrestre que acaba de terminar.

Y cuando el alma ha terminado de recoger el fruto completo de ese buen Karma durante su dichosa experiencia devachánica, entonces recomienza el proceso de reencarnación.

La velocidad a la que esto sucede varía de alma en alma y depende de una serie de factores, pero principalmente se debe por la cantidad de Karma bueno de la última encarnación, de la cantidad de experiencia buena y conocimientos que el alma haya acumulado durante esa encarnación, y por el elevado desarrollo y pureza que haya alcanzo esa alma.

Por lo que algunos puede que no reencarnen hasta que hayan pasado varios miles de años, mientras que otros puede que reencarnen en cuestión solo de unos pocos años, ya que no hay reglas firmes y establecidas.

(Sin embargo los maestros precisaron que el promedio de la estancia en el Devachan es de 1’500 años.)





3. LOS HUMANOS SIEMPRE REENCARNAN COMO HUMANOS

Existen distintos reinos en la Naturaleza, los cuales representan etapas definidas y distintas de la evolución interna. Y después de efectuar la evolución completa en uno de esos reinos, las almas de ese reino pasan al reino que está más arriba.

Por ende las almas no pueden volver a un ciclo y una etapa de su evolución que ya ha sobrepasado y completado, debido a que aunque la evolución es un proceso muy lento y gradual, sin embargo esta procede de una manera definida y ordenada.

Y habiendo pasado del reino mineral al reino vegetal, los vegetales no pueden volver a ser miembros del reino mineral.

Y habiendo pasado del reino vegetal al reino animal, los animales no pueden volver a entrar en el reino vegetal.

Y del mismo modo, una vez que hemos pasado esa etapa definitiva y principal de entrar en una larga serie de vidas como una individualidad autoconsciente en el reino humano, no podemos regresar a un nivel inferior de evolución por el cual ya hemos pasado anteriormente, y que por consiguiente no puede tener más propósito o utilidad para nosotros.

Por lo tanto, el alma humana nunca reencarna como un animal, árbol, planta, piedra, o cualquier otra cosa que no sea otro ser humano.





4. EL KARMA Y LA REENCARNACIÓN ESTÁN PROFUNDAMENTE CONECTADOS ENTRE SÍ

El Karma y la reencarnación están inextricablemente vinculados el uno con el otro, ya que es obvio que una sola vida no es lo suficientemente larga para poder cosechar los efectos completos de todas las causas que hemos puesto en movimiento durante esa vida.

Y también es evidente que algunos de los aspectos y circunstancias de nuestra vida actual no tienen sus orígenes en esta vida presente, sino que parecen provenir de un pasado lejano.

Y de hecho, la propia encarnación física es muy frecuentemente debido a un efecto kármico, ya que una de las razones principales por las que nos reencarnamos es para lidiar con nuestro Karma pasado.

Es por eso que los sabios de Oriente dicen que para entender correctamente el Karma, una persona debe también aceptar y creer en la reencarnación. Y para entender correctamente la reencarnación, una persona debe también aceptar y creer en el Karma.





5. NO ELEGIMOS CONSCIENTEMENTE A NUESTROS PADRES

Es una creencia popular en algunos grupos de creer que mientras las almas se encuentran en el mundo divino antes de reencarnar, cada alma conscientemente elige y selecciona a sus padres para su próxima vida, junto con otros aspectos tales como la ubicación, el entorno y las circunstancias del nacimiento y así sucesivamente.

Pero la realidad es que el alma no elige conscientemente o decide quiénes serán sus padres, ni ninguna de estas otras cosas, sin embargo en cierto sentido (aunque no conscientemente) sí lo hace, porque sus padres y otros aspectos de su próximo renacimiento están determinados por el Karma del alma, es decir por las causas que el alma ha puesto en movimiento anteriormente en la Tierra, y cuyos efectos deben ahora ser resueltos.





6. RECUERDO DE LAS VIDAS PASADAS

La gente suele preguntar:

-       Si la reencarnación es verdadera, ¿por qué no recordamos nuestras vidas pasadas o al menos algunos detalles de ellas?

Pero también esa pregunta puede hacerse de vuelta:

-       “¿Por qué no puedes recordar los detalles de lo que estabas haciendo este día hace diez años atrás?

Obviamente tenemos un nuevo cerebro en cada nueva vida porque tenemos un nuevo cuerpo físico. Y si el cerebro de una persona es incapaz de ayudarla a recordar muchas de sus propias acciones, pensamientos y experiencias de la vida presente, ¡entonces difícilmente puede esperar recordar las acciones, experiencias y circunstancias de vidas anteriores, en donde en cada una de ellas tuvo un cerebro completamente diferente!

El recuerdo completo y preciso de todas nuestras vidas precedentes se almacena dentro de nuestra naturaleza superior. Y evidentemente no se almacenan en nuestro cerebro actual.

Ahora bien, mientras más receptivo esté nuestro cerebro a nuestra naturaleza superior, más nos acordaremos de nuestras vidas pasadas.

Y esta receptividad está determinada en gran medida por el grado de nuestra conciencia espiritual y por el desarrollo que hemos adquirido en vidas anteriores. Pero incluso en nuestra reencarnación actual, a medida que hacemos nuestra vida cada vez más pura, buena y espiritual, tenemos más probabilidades de mejorar la receptividad de nuestro cerebro con nuestra naturaleza superior y a la memoria de esta.

Hay muchas personas que recuerdan haber vivido antes, y se ha encontrado que miles de estos casos son totalmente precisos en las descripciones dadas en los detalles, nombres, fechas y eventos del pasado.

Y no es poco frecuente que los niños pequeños, recién encarnados, recuerden y mencionen detalles de una vida pasada (usualmente la que precede directamente a su actual). Desafortunadamente aquí en el Occidente escéptico y materialista, muchos padres y maestros ignoran tales cosas y las descartan como mera imaginación infantil.

Los recuerdos de vidas pasadas que ocurren de manera espontánea han resultado por lo general ser mucho más precisos y confiables, que cuando se investigan las vidas pasadas por métodos tales como la terapia de regresión o la hipnosis.

Y muchos investigadores han llegado a la conclusión de que los aparentes recuerdos producidos a través de las técnicas de regresión a menudo son poco más que la imaginación, o son los contenidos de la mente subconsciente, o son detalles e imágenes recogidos del inconsciente colectivo.

Y aunque la curiosidad nos invada, también debemos de estar agradecidos que las escenas y los detalles de nuestras vidas anteriores se nos oculten, porque una vez que las hemos visto y conocido, es muy probable que lo que descubramos no nos guste y mejor hubiéramos preferido no haberlo hecho.





7. LA REENCARNACIÓN SE ADAPTA CONFORME A NUESTROS ACTOS Y NUESTRAS NECESIDADES

En las palabras de los Upanishads, que son las escrituras fundamentales de la filosofía Hindú:

·         La naturaleza de cada cuerpo en el que el alma se reencarna es de acuerdo con nuestras acciones y nuestras necesidades.”

Por consiguiente nuestras acciones del pasado han determinado el cuerpo (o sea nuestra envoltura externa) en el que debemos residir durante esta presente vida, y es también el cuerpo más adecuado y conveniente para ayudar a satisfacer las necesidades del alma para su evolución interior, su desarrollo, y su aprendizaje de sus lecciones de esta vida.

El Karma no comete errores. Por lo que nuestro cuerpo en esta vida puede que sea débil, propenso a la mala salud, o incluso discapacitado... pero eso es el resultado de nuestros actos pasados y de nuestras necesidades presentes.

Y también nuestro cuerpo puede que sea muy fuerte y robusto, lo que nos permite lograr y conseguir todo tipo de cosas en el nivel físico... y de nuevo esto está de acuerdo a los actos del alma y las necesidades para su avance en este aspecto en particular de su evolución.

(Bueno esa es la regla general, pero los Maestros también explicaron que hay un pequeño porcentaje de casos que se debe por otras razones. Y por ejemplo en el caso de las discapacidades y aunque es un caso muy raro, puede que suceda un accidente al momento de reencarnar, y otro caso más frecuente es que el alma haya aceptado esa situación para ayudar a la materia a purificarse, como lo explico en este capítulo: ¿Se deben las discapacidades al karma?)


Por otra parte, algunas personas sienten que son una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre, o viceversa. Y esto tiende a indicar o sugerir que esa alma ha pasado varias de sus vidas más recientes en una sucesión continua de cuerpos pertenecientes a un género particular.

Por lo tanto el alma se ha vuelto particularmente feminizada o masculinizada, dependiendo de qué género fue. Pero debemos recordar que en realidad el alma no es ni masculina ni femenina debido a que la sexualidad solo se requiere en el plano físico para procrear.

Y un alma muy feminizada comprensiblemente odiará encontrarse en un cuerpo masculino, ya que lo sentirá muy extraño y antinatural. Pero si el alma feminizada está ahora en un cuerpo masculino o el alma masculinizada está ahora en un cuerpo femenino, esto es debido a sus actos y necesidades, y una de estas necesidades aparentemente sería “ajustar el equilibrio”, ya que nunca podemos llevar a cabo un proceso real y continuo siendo sólo una mujer o sólo un hombre en todas nuestras encarnaciones físicas.

(Aquí no estoy completamente de acuerdo porque considero que también existen otras razones más válidas como lo explico en el capítulo: la homosexualidad explicada por el esoterismo)

Sin embargo, aquellos que sienten que no pueden permanecer en su género de nacimiento, y por lo tanto deciden cambiarlo, no deben de ser criticados, juzgados o condenados, porque sólo aquellos que están en esa situación particular pueden realmente saber cómo se siente.





8. LA INDIVIDUALIDAD PERMANENTE Y LA PERSONALIDAD ACTUAL

Es importante recordar que siempre hay que hacer una distinción entre la personalidad actual y la individualidad permanente. La personalidad o persona terrenal (por ejemplo: Juan, María, Raúl o Ana) no volverá a reencarnar.

Pero en cambio el alma (o sea la individualidad espiritual) que vivió una vida en la Tierra a través de Juan, María, Raúl o Ana, ella sí volverá a reencarnar a través de otra nueva personalidad.

Así que no debemos cometer el error de pensar que nuestra alma es idéntica a nuestra persona terrenal porque no lo es.

Y aunque algunos aspectos y cualidades de nuestra alma (aspectos y cualidades que hemos adquirido de vidas anteriores, cuando estábamos encarnados en personalidades anteriores) están ciertamente activos y predominan en nuestra vida actual en la Tierra, aún así la personalidad no debe de ser tomada como una entidad completa, o incluso como un reflejo particularmente preciso de la individualidad permanente.

Ya que esa personalidad temporal de Juan, María, Raúl o Ana no fue más que una página de todo el “libro de vidas” de esa alma.

El alma, la individualidad permanente, es llamada Ego en las enseñanzas de la Teosofía, usando el término «Ego» en su verdadero y literal sentido, es decir que significa «Yo». Por lo tanto el alma reencarnante es el verdadero “Yo” de nuestro ser.

(A mi no me gusta explicarlo de esta manera porque la gente comienza a pensar que la personalidad y la individualidad son dos seres distintos cuando en realidad es el mismo ser.

Para darles una analogía, imaginen que la individualidad es un actor y la personalidad es el personaje que ese actor interpreta cuando está encarnado.

Entonces cuando el actor se olvida que es un actor, él se identifica tanto con ese personaje que está interpretando que se olvida que en realidad él no es ese personaje.

Y eso es lo que les sucede a la mayoría de los humanos, porque la mayoría no dicen: “yo soy un alma que está actualmente interpretando el papel de Juan, María, Raúl o Ana”.

Sino que ellos dice: ¡Yo soy Juan!, o ¡Yo soy María!, o ¡Yo soy Raúl!, etc.

Y esto se debe porque al momento de nacer ellos no se acuerdan de nada y por consiguiente vuelven a formar una nueva personalidad en función de lo que van experimentado y aprendiendo en su nueva vida.

Y solamente cuando el alma esté ya lo suficientemente desarrollada para poder recordar su naturaleza anterior que ella va a poder guardar la misma personalidad aunque obviamente con un nuevo cuerpo físico.)





9. LA REENCARNACIÓN Y LA POBLACIÓN MUNDIAL

La población mundial ha aumentado en cerca de 6 mil millones en los últimos 120 años y sigue en aumento, aunque se espera que alcance un máximo entre los años 2025 y 2050.

Y una de las principales causas de este dramático aumento de la población es que las personas, en general, están actualmente reencarnando mucho más pronto, mucho más rápidamente, de lo que lo hacían hace 100 años.

La duración del período devachánico de un alma (en entre dos vidas físicas) está siempre en gran medida determinada por el grado de desarrollo espiritual que tiene esa alma. Y mientras más atea, agnóstica o materialista sea una persona, menos largo y menos definido será ese período intermedio. Y es innegable que ha habido un declive general en todo el mundo en lo que concierne la espiritualidad y el pensamiento superior durante el siglo pasado.

A finales del siglo XIX, la mayoría de la gente en todo el mundo todavía tenía al menos cierto grado de inclinación y creencia espiritual o religiosa, y por lo tanto sus almas estaban más “espiritualizadas” (al menos en cierta medida) y al menos parte de su conciencia estaba dirigida ocasionalmente hacia asuntos más elevados. Y esto permitió prolongar el período del alma en el estado devachánico después de la muerte.

En Occidente, la caída de la Iglesia Cristiana y el ascenso paralelo de la ciencia materialista tuvieron el efecto combinado de crear generaciones de agnósticos, ateos, materialistas y sensualistas, ya que no había nada que llenara el hueco de la conciencia humana entre la fe ciega religiosa (que insistía en que la Biblia es la Palabra de Dios infalible y literal), y las proclamaciones ateas de los científicos, quienes declararon (y lo continúan haciendo) que no hay nada más que materia y que no existe el alma, el espíritu o cualquier verdadero propósito o significado para ninguna cosa.

Y uno de los propósitos de la fundación del Movimiento Teosófico en ese momento fue ayudar a tapar la brecha y ofrecer a la humanidad una espiritualidad inteligente y razonada, basada en la Filosofía Esotérica del Oriente.

Desafortunadamente, después de la muerte de H.P. Blavatsky, las enseñanzas y el enfoque de la Teosofía fueron deliberadamente distorsionados y alterados por ciertos líderes dentro de la Sociedad Teosófica, y el grado de respeto y efectividad que la Teosofía había logrado en Occidente fue en gran parte perdido.

Hoy en día, el Occidental promedio es un agnóstico, o incluso un ateo, y acepta incuestionablemente las opiniones y declaraciones que hace la ciencia, de la misma manera como sus antepasados aceptaban ciegamente las declaraciones que hacia la Iglesia.

Y gran parte del Oriente también se dirige ahora y hacia esa misma dirección, aunque no en la misma medida.

Ahora bien, una visión atea o materialista conduce naturalmente a una disminución completa de la espiritualidad y la ética, y a un aumento de la sensualidad y la superficialidad.

Por lo tanto, no es realmente sorprendente que una gran proporción de almas, no habiendo desarrollado ninguna inclinación o cualidad espiritual en sus más recientes encarnaciones, no tengan mucho en su interior que les proporcione un Devachan más largo  y por consiguiente regresen a la vida terrenal con una desconcertante rapidez.

Y mientras más a menudo regresan, más tiempo y oportunidades tienen para procrear de nuevo y así ayudar a traer a otras almas de nuevo a la encarnación.

Y como la ciencia y el sexo son los dioses del siglo XXI, este problema no muestra signos de disminución.

Todos los grandes problemas y preocupaciones que afectan al mundo de hoy son fundamentalmente problemas espirituales, y hasta que las personas espirituales tengan la inteligencia y la iniciativa de abordarlos de una manera sensata, desinteresada e inteligente, los problemas de la humanidad seguirán aumentando.

Porque tan sólo decir “Amor, amor y luz, luz” y “Todos somos uno”, no hará el trabajo que se requiere para cambiar el mundo.

(En lo general considero que el autor de este artículo da una muy buena explicación, pero siento que aquí no comprendió la razón de la sobrepoblación porque el desarrollo espiritual es un factor que influye principalmente en la calidad de la experiencia devachánica y no tanto en su duración.

Y por consiguiente la gente que es muy materialista no es que vaya a reencarnar más rápido, sino que se la va a pasar durmiendo de manera inconsciente sin tener un sueño devachánico durante su estancia en el mundo divino.

Y además la manera tan dogmatizada que las Iglesias imponen su religiosidad a los pueblos. No es una forma elevada de espiritualidad, sino más bien un lavado de cerebro.

En consecuencia no es de extrañar que la mayoría de aquellos que se revelaron contra el adoctrinamiento religioso hayan terminado por irse hacia al otro extremo de la balanza volviéndose ateos, agnósticos y materialistas.

Pero eso no es suficiente para recortar tan drásticamente el periodo devachánico que les recuerdo que los maestros precisaron que en promedio era de 1500 años y que sospecho que el autor de este artículo desconocía que era tan largo.

Por lo tanto yo considero que son otras las razones que han provocado que la población haya aumentado tanto en estos dos últimos siglos, y esas razones las explico en este capítulo: reencarnación vs sobrepoblación)





10. EL FINAL DE LA REENCARNACIÓN

Cuando el alma ha terminado de perfeccionarse, y también se ha purificado, resuelto todos sus asuntos kármicos y fusionado conscientemente con su Yo Superior (el puro Espíritu eterno), entonces y sólo entonces se puede decir que el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento ha llegado a su fin.

Y en la actualidad muy pocos de nosotros están todavía cerca de llegar a esa etapa.

En el Hinduismo y en el Budismo, al ciclo o rueda de nacimientos y muertes se le llama “Samsara”, lo que literalmente en sanscrito significa “el mar de sufrimiento” y “el océano de la existencia condicionada”.

Y cuando el alma individual o Ego ha terminado de atravesar este océano de la existencia condicionada y ha alcanzado la Budeidad (a falta de una mejor expresión) puede entonces entrar en el océano infinito de la no existencia incondicionada, la cual se le llama el “Nirvana”.

Esto no significa que el alma deja de existir y es aniquilada, sino más bien que se funde y se reabsorbe en el Absoluto, volviéndose Una con ÉL.

(Aunque en realidad, siempre ha sido una Una con Absoluto, pero tuvo que olvidarlo para que pudiera volver a saberlo.)

Pero mayor que quien entra alegre y sin vacilación en la eterna e indescriptible felicidad del Nirvana, es aquel que, habiendo llegado a su umbral, le da la espalda y renuncia al Nirvana para permanecer conscientemente en esta Tierra para ayudar y servir a la humanidad que sufre.

El quien entra con alegría en el Nirvana, dejando todo lo demás atrás para siempre, y es descrito en el Budismo y en la Teosofía como un “Pratyeka Buddha” (un Buda de Egoismo). Mientras que el que efectúa la gran renunciación y por lo tanto se convierte en uno de los salvadores de la humanidad se le llama un Buda de Compasión.

(Y esto lo detallo en este capítulo: entrada a Nirvana: Buda egoísta vs Buda de compasión)






ANEXO

Aprovecho para traducirles y añadirles los comentarios que se pusieron en el artículo en inglés por lo interesantes que son:


Sarasvati dice: Creo que usted se equivocó y en realidad quiso decir que el Pratyeka Buddha es el Buda de la falta de egoísmo, no del egoísmo.

Respuesta: No hay ningún error al describir un Pratyeka Buddha como un "Buda del Egoísmo" porque así es como el término se utiliza y se define en el libro "La Voz del Silencio" y otras obras de Blavatsky y también ese es el significado que le da el Budismo.

Lamentablemente ciertos teósofos posteriores como Annie Besant optaron por dar un significado totalmente nuevo y erróneo al término, lo que fue perpetuado y popularizado por instructores como C.W. Leadbeater y Alice Bailey.

El término "Buda del egoísmo" puede parecer una paradoja, por lo que se ha elaborado otro artículo que lo explica y el cual se titula "Los Dos Caminos".

(Nota: los artículos que menciona son del blog en inglés.)



Peter dice: Me preguntaba si era posible que un alma encarnase directamente en un cuerpo humano sin antes pasar por formas materiales menos evolucionadas.

Respuesta: De acuerdo con la Teosofía, nada en las leyes y procesos de la Naturaleza puede ser evitado, y por consiguiente ningún ser o entidad puede brincar etapas de las necesidades del plan evolutivo.

Todo este tema es en realidad mucho más profundo de lo que puede ser adecuadamente cubierto en un breve artículo y una explicación como esta. Y es posible que le resulte útil leer algo más complejo y detallado sobre la naturaleza del alma humana y la constitución interior del hombre, la cual se detalla en el artículo titulado: “Manas - El misterio de la mente”.

Y un breve artículo que también podría ayudar a responder a su pregunta más claramente es “La Diferencia entre Alma y Espíritu”.



Louis dice: ¿Hay artículos teosóficos que explican por qué el hinduismo enseña que algunas almas humanas podrían encarnarse en cuerpos animales?

Respuesta: El artículo titulado "La Transmigración de los Átomos de la Vida" puede proporcionar las explicaciones y respuestas que usted estaba buscando en ese sentido.



Jenny dice: Soy bastante nuevo en esto y me pregunto: ¿Hay eventos o etapas de Karma que el alma debe experimentar? ¿Y cuáles son las lecciones o experiencias exactas que el alma debe tener antes de que esté completa?

Respuesta: Tienes razón sobre eso. La Teosofía sostiene que el alma tiene que pasar por muchos tipos de experiencias a lo largo de su larga peregrinación evolutiva, y que esta es una de las razones por las que existe la Tierra, es decir, para proporcionar al alma tales oportunidades.

Y esto puede ser contestado con mayor profundidad y detalle a través del estudio de las enseñanzas Teosóficas originales, y particularmente de los libros:

·        "El Océano de la Teosofía" de William Judge,
·        "Respuestas a las preguntas sobre el Océano de la Teosofía" de Robert Crosbie, y
·        "La Clave de la teosofía" de HP Blavatsky.



Dean dice: ¿Qué pasa si una persona se esfuerza por el crecimiento espiritual y la sabiduría en esta encarnación, pero en una vida futura se convierte en un individuo egoísta y materialista?  ¿Realmente importa que entendamos la divinidad y los principios de la Teosofía en esta vida, si posteriormente los olvidarlos y retrocedemos al materialismo posiblemente en una encarnación futura con todos los efectos que siguen nuestras acciones?

Respuesta: La respuesta desde la perspectiva de las enseñanzas teosóficas es que el conocimiento real, la comprensión y el progreso espiritual nunca se pierden por completo. Puede quedar oscurecida y ahogada en su expresión en una vida futura y aún así permanecer latente, y todavía están allí debido a que se ha convertido en parte del alma misma.

El alma nunca olvida lo que ha aprendido de manera verdadera y sinceramente. Y cuando las circunstancias y las condiciones sean correctas, ese esfuerzo y crecimiento del pasado volverán a ocupar el primer plano.

Por supuesto, si hemos actuado de manera irresponsable e imprudente mientras tanto, tendremos que lidiar con las consecuencias kármicas de eso, pero esto no anula las adquisiciones positivas del alma.



Jillian dice: En cierta medida he aceptado la reencarnación desde hace algún tiempo. Lo que no creo es que podamos retroceder como insecto, caballo o vaca. Ustedes enseñan que una vez que se toma el nacimiento humano entonces la reencarnación es humana a humana. ¿Estoy bien?

Respuesta: Sí Jillian y esto es exactamente lo que enseña la Teosofía. (Ver el tercer punto en el artículo de arriba.)



Dwin dice: ¿Existe una enseñanza de la reencarnación en la Teosofía que diga que el alma reencarna siete veces en un cuerpo masculino y viceversa?  ¿Y si no son siete, es otro número?

Respuesta: No, la Teosofía no enseña esto sobre la reencarnación "siete veces en un cuerpo masculino y viceversa".

Todo procede de acuerdo con la Ley del Karma (que son los efectos necesarios que fluyen de las causas que nosotros mismos hemos puesto en movimiento) y aunque es según la Ley y por lo tanto la Justicia perfecta, rara vez es tan ordenada o matemáticamente modelada como la noción que estás sugiriendo.

No puede haber un número determinado para todos, ya que todos somos diferentes y ponemos diferentes causas kármicas en movimiento de diferentes maneras.

Por lo que desde la perspectiva teosófica, la teoría del "número particular" es una manera muy materialista de ver la reencarnación.

(Nota: y a esto yo añadiría que el Maestro Kuthumi también precisó que hay algo de azar en el género en el que volvemos a nacer.)





LA REENCARNACIÓN DE LOS ANIMALES



(Observación: en este capítulo les voy a ir poniendo toda la información esotérica interesante que encuentre sobre este tema y para comenzar les comparto el siguiente artículo que fue escrito por William Judge y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido.)

« Muy poco se ha dicho sobre la cuestión de si la reencarnación se aplica de la misma forma con los animales que con los humanos.

Y sin duda, si los sabios brahmanes que tienen un profundo conocimiento de las obras sánscritas, hicieran públicas sus opiniones, nosotros dispondríamos entonces de un amplio material para pensar y para encontrar muchas pistas sobre este asunto, las cuales se encuentran escondidas dentro de las teorías y alegorías hindúes.

E incluso las tradiciones folclóricas de la India (y a pesar de las grandes distorsiones que estas han tenido) pueden sugerir mucho ya que detrás de todas esas “supersticiones” populares se puede encontrar una parte de la verdad cuando estas supersticiones se examinan bajo la luz de la Sabiduría Antigua.

Y un buen ejemplo ilustrativo de esto se encuentra en el nuevo tratamiento propuesto para la viruela, ya que según la antigua superstición popular, todos los pacientes con esta enfermedad debían de permanecer y ser tratados en la oscuridad. Pero esta práctica fue abandonada por los médicos modernos.

Sin embargo, recientemente alguien tuvo el usual “destello” y consideró que probablemente los rayos del sol tuvieran alguna afectación sobre esta enfermedad y por consiguiente comenzó a poner vidrios rojos en todas las ventanas donde estaban los pacientes de viruela.

Y esto ha tenido un gran éxito ya que se ha descubierto que la enfermedad de la viruela depende del hecho que los rayos químicos perjudicaban a la piel y a la salud (como acontece en el caso de una insolación).

Aquí vemos por lo tanto que fue correcto el nuevo tratamiento que se aplico, aunque este se inspirara en una antigua superstición, pero la cual estaba basada en una ley de la naturaleza.

Y de la misma manera, la tradición popular de un pueblo tan antiguo como el hindú merece un escrutinio con el propósito de descubrir la verdad oculta, y puesto que ellos poseen varias nociones acerca del destino de los animales, un análisis cuidadoso de estas nociones podría darnos sugerencias importantes.



EXPLICACIÓN TEOSÓFICA

Ahora bien, observando la cuestión a la luz de las enseñanzas teosóficas, vemos que existe una gran distinción entre el hombre y los animales.

El hombre reencarna como hombre porque ha llegado a la cima de la escala actual de su evolución. Y no puede retroceder al reino inferior de los animales porque su mental está ya demasiado desarrollado en él.

El hombre puede entrar en el estado devachánico porque es un pensador consciente. Mientras que la mente de los animales no se encuentra tan desarrollada y por lo tanto los animales no pueden ser autoconscientes en el sentido en que el hombre lo es.

Además de todo esto, el reino animal encontrándose en un nivel inferior, tiene el impulso de elevarse hacia las formas superiores. Pero aquí tenemos la clara declaración de los Adeptos, quienes por medio de Blavatsky aseguraron que aunque los animales pueden ascender a niveles cada vez más elevados de su propio reino, ellos no pueden subir al nivel humano en el actual periodo evolutivo terrestres, debido a que ya hemos rebasado el punto intermedio de la cuarta ronda.

Y sobre este asunto de la reencarnación de los animales, Blavatsky menciona lo siguiente:

« Al referirse a los animales como seres “sin alma”, eso no quiere decir que los animales (desde el más humilde hasta el más elevado) no dispongan de una “alma”, sino sólo que NO disponen de un Ego-Alma consciente que sobrevive después de la muerte, es decir de ese principio que existe en el ser humano y que vuelve a reencarnase en un humano semejante.

Por lo tanto, el animal sólo tiene un cuerpo astral que sobrevive a la forma física durante un corto período de tiempo después de morir, pero su Mónada (animal) no se reencarna en la misma especie, sino en una especie superior. Y obviamente no tiene Devachan.

El animal tiene las semillas de todos los principios humanos en su interior, pero estos están latentes. »
(La Doctrina Secreta II, p.196, nota a pie de página)


Vemos que Blavatsky hace la distinción aludida anteriormente entre el hombre y el animal y la cual depende esencialmente que el humano ya dispone de un Ego-Alma (o sea de Manas con Buddhi y Atma) mientras que el animal solo los dispone en un estado latente.

Pero siendo dichos principios ya incipientes en el animal y la puerta hacia el reino humano cerrada, los animales podrán elevarse a una especie superior del reino animal, pero no alcanzarán el estado humano.

Y por supuesto, esto tampoco quiere decir que ningún perro (u otro animal) no vuelva a encarnarse como perro, sino que la mónada animal tiende a elevarse hacia una especie superior, cualquiera que esta sea, pero siempre que haya superado la necesidad de tener una mayor experiencia como “perro”.

Y bajo esta posición, Blavatsky asume que sería natural suponer que la forma astral del animal no dura mucho tiempo, y es por eso que las apariciones astrales de los animales son poco comunes.

Lo cual es un hecho ya que yo conozco sólo un número limitadísimo de casos en los cuales un animal querido haya reaparecido en su forma astral después de fallecer, y ni siquiera el prolífico campo del espiritismo tiene muchos ejemplos de este tipo.

Y aquellos que han aprendido algo sobre el mundo astral, saben que los humanos pueden asumir en el plano astral la forma de un animal (o de otras formas con las que se sintoniza más su carácter) y que esta clase de aparición no se limita a los muertos, sino que es más común entre los vivos.

Y es por medio de tales señales que los clarividentes conocen la vida y el pensamiento de los espíritus que se presentan ante ellos, y fue bajo la operación de esta ley que Swedenborg vio tantas cosas curiosas en su tiempo.

Ahora bien, la objeción que hacen algunos detractores y que se encuentra basada en el inmenso número de animales vivos y muertos (lo que implica que se requiere de una gran provisión de mónadas pertenecientes a ese reino) puede ser refutada de esta manera:

Mientras que se afirma que las mónadas animales no pueden entrar más a la etapa humana, en cambio en ninguna parte se dice ni se infiere que la provisión de monadas para el reino animal se haya detenido.

Y estas nuevas mónadas animales podrían provenir de otros mundos para que evolucionen entre los animales de este globo, ya que no hay nada imposible en ello.

Y también proporciona la respuesta a la interrogante:

¿De dónde vienen las nuevas mónadas animales, suponiendo que todas las presentes han agotado el número completo de especies superiores posibles de experimentar aquí en la Tierra?

Y también es muy posible que las mónadas animales que se encuentran actualmente en la Tierra puedan ser llevadas a otras partes de la cadena terrestre antes de que lo haga el hombre para su desarrollo necesario, lo que reduciría el número de sus apariciones en el planeta.

En cambio lo que hace que el ser humano permanezca aquí en la Tierra durante tanto tiempo es que el poder de su pensamiento es tan grande que genera un Devachan que dura en promedio unos quince siglos (con excepciones), e incluso para algunos que desean estar en el “Paraíso”, su Devachan puede tener una duración aún más larga.

En cambio, los animales al carecer de un mental desarrollado, ellos no tienen Devachán y deben ser forzados a seguir adelante hacia el siguiente globo de la cadena terrestre.

Y esto tiene sentido y es útil en cuanto a que les proporciona a las mónadas animales la posibilidad de desarrollo para prepararse para cuando ellas entren en un nuevo reino humano (el cual se desarrollará en el siguiente ciclo cósmico planetario). »

(Artículo firmado como “William Brehon” y aparecido en la revista The Path de abril de 1894, y el texto original en inglés lo pueden leer: aquí.)





RESUMEN

Los animales también reencarnan, pero a diferencia de los humanos, los animales tienen sus siete principios mucho menos desarrollados que los humanos (y principalmente los tres de arriba).


Y esto les impide tener toda esa experiencia post-mortem tan compleja y prolongada que tienen los humanos.

(Y la cual detallo en el capítulo: ¿Qué sucede después de morir?)

Por lo tanto, mientras que los humanos tardan en promedio 1’500 años antes de volver a reencarnar. En el caso de los animales, ellos después de morir permanecen por un corto tiempo con su cuerpo astral y rápidamente vuelven a reencarnan, ya sea en la misma especie en la que nacieron en su vida anterior, o en una especie animal superior.

(Nota: y sobre lo que dijo Williams Judge acerca de la evolución de las mónadas animales a través de las rondas y las cadenas planetarias, es un tema complicado, pero ya que haya recopilado más información al respecto, lo detallaré en otro capítulo.)