Ausente hasta el 3 de septiembre. Les pido paciencia con los comentarios

BUDA VISTO ESOTÉRICAMENTE




(Observación: “Buddha” es la trascripción original, mientras que “Buda” es la adaptación castellanizada, y en el blog utilizo las dos formas según más convenga.)


Todos conocen la historia de Buda, el joven príncipe que todo lo tenía y abandonó todo para ir en búsqueda de la iluminación, y habiéndola encontrado, se volvió uno de los más grandes sabios que ha conocido la humanidad. Sin embargo en la Teosofía he encontrado información poco conocida que esclarece más sobre ese gran ser.



LA CRONOLOGÍA DE SU VIDA

Al respecto Blavatsky dice:

« De acuerdo a las crónicas singaleses, Gautama Siddharta nació el 8º día de la segunda (o cuarta) luna, en el año 621 antes de nuestra era.

Él huyó del palacio de su padre para convertirse en un asceta, en la noche del 8º día de la segunda luna, en 597 A.C. y habiendo pasado seis años en meditación ascética en Gaya, y dándose cuenta que la tortura física era inútil para lograr la iluminación, decidió tomar un nuevo sendero hasta que alcanzó el estado de Bodhi [que es un estado de culminación en donde se alcanza el conocimiento espiritual de manera intuitiva].

Se convirtió en un pleno Buddha en la noche del 8º día de la doceava luna, en el año 592 A.C. y finalmente alcanzó el Nirvana en el año 543 A.C., Esto de acuerdo al budismo del sur. »
(Glosario teosófico)

« Cronológicamente los budistas del sur están  en lo correcto en datar la muerte de Buddha en el año 543 A.C. Pero los Chohanes tibetanos que poseen todos los documentos relacionados con los últimos 24 años de la vida externa e interna del Buddha (y de la cual ningún filósofo conoce nada) pueden mostrar que no hay una verdadera discrepancia entre las cronologías tibetanas y las cronologías ceilanesas, tal como lo afirman los investigadores de las religiones del Oriente.

Lo que pasa es que para el profano, Buddha nació en el año 68 de la era burmesa de Eeatzana, establecida por Eeatzana (Anjana) Rey de Dewadaha. Mientras que para el iniciado, Buddha nació en realidad en el año 48 de esa era, en un viernes de la luna creciente de mayo.

Y fue en el año 563 antes de la cronología cristiana que Buddha alcanzó su pleno Nirvana, muriendo en realidad (como es afirmado correctamente por Mahavansa) en el año 543 A.C., en el mismo día en que Vilaya desembarcó con sus compañeros en la isla de Ceilán [actualmente Sri Lanka] tal como fue profetizado por el  propio Señor Buddha. »
(Colected Writings, vol. V, p249)

« [Pero esta diferencia en la edad de su vida se debe porque] de acuerdo a la enseñanza esotérica, Buddha vivió en realidad cien años, aunque habiendo alcanzado el Nirvana a los ochenta años, fue considerado como alguien muerto para la gente en la Tierra. »
(CW, XIV, p395-396, 405n)


En resumen

Cada investigador y cada pueblo ponen sus fechas sobre la vida de Buddha, pero dado que mi investigación me llevó a concluir que Blavatsky es muy probablemente una verdadera iniciada y fue una genuina mensajera de los Maestros, en base a lo que dice, pongo la siguiente cronología considerando que probablemente ha de ser la verídica:

  • Gautama Siddharta Nació en el año 623 A.C. 
  • Abandonó su vida de príncipe para convertirse en un asceta a la edad de 24 años. 
  • Se convirtió plenamente en un Buddha en el año 593 A.C., a la edad de 30 años. 
  • Alcanzó el Nirvana en el año 563 A.C., a la edad de 80 años. 
  • Alcanzó el 7º grado de Nirvana en el año 543 A.C., a la edad de 80 años y para la gente, falleció en ese año. 
  • Pero en la enseñanza esotérica se dice que siguió viviendo hasta los 100 años, antes de partir de la Tierra en el año 523 A.C.

Blavatsky no precisa cómo vivió durante esos últimos 20 años, pero yo sospecho que después de su fallecimiento, Gautama Buddha transmutó su cuerpo físico transformándolo en un cuerpo de Luz (un poco como describen la resurrección de Jesús) y siguió permaneciendo en la Tierra durante dos décadas más, pero ya en secreto, atendiendo asuntos de la Logia de los Maestros.

Y esto lo sospecho, porque tanto Blavatsky como el Maestro Kuthumi mencionan que Gautama Buddha fue un discípulo y luego un Adepto de la Hermandad de los Maestros Trans-himalayicos.




EL APRENDIZAJE OCULTO DE GAUTAMA


« El Señor Buddha nunca fue un ermita excepto durante los primeros seis años de su vida ascética, que fue el tiempo que le llevó para entrar plenamente en el Sendero del desarrollo espiritual. Al séptimo año de sus ejercicios de abstinencia y meditación solitaria, comprendió que el camino hacia el Nirvana no era por ahí y se sentó para su transformación por seis días más y en el séptimo día del segundo mes obtuvo la iluminación. »
(CW, XI, p 346-347)

« Sin embargo, no inventó su filosofía, ya que aunque siendo filantrópico por naturaleza, sus ideas se desarrollaron y maduraron mientras se encontraba bajo la tutoría de Tirthankara, el famoso gurú del movimiento espiritual jaina»
(Isis sin velo, II, p322)

« Gautama “el sabio” alcanzó la buddheidad a través de un largo curso de estudio, meditación e iniciaciones, como cualquier otro Adepto tendría que hacerlo, sin perder mi un solo peldaño de la escala que sube hacia el arduo “Sendero de la perfección”.

Él se convirtió en un Buddha por medio del esfuerzo y meritos personales, y después de haber tenido que experimentar todas las penalidades por las que pasa cualquier otro neófito, y no en virtud de un nacimiento divino como algunos lo sugieren. »  (CW, XIV, p400)

(Y es que al igual que como sucede con en el catolicismo, las castas sacerdotales buscan divinizar a esos grandes guías espirituales para que el pueblo los adoren [y las iglesias se aprovechen de esa idolatría]. Pero la realidad es que esos grandes Adeptos son tan humanos como nosotros, pero que a través de sus esfuerzos personales han logrado adelantarse mucho en el sendero de la evolución.)

« Gautama fue alumno de la antigua Escuela Secreta Brahmanica en los Himalayas, la cual es la progenitora de todas las otras escuelas esotéricas, y la cual había sido establecida más allá de los Himalayas muchas edades antes de la aparición del budismo. »  (CW, XIV, p435)

« Udra Ramaputra fue hijo de Rama y un brahmán quien fue por algunos años el maestro espiritual de Gautama Buddha. »
(Glosario teosófico: Udra)

« Después de su iniciación en los misterios por el viejo Brahmán. Su Gurú renunciando a los dioses, divinidades y a una deidad personal, porque sintiendo que el sendero de la salvación no se encontraba en dogmas vanos y en el reconocimiento de una deidad afuera de uno mismo, renunció a toda forma de teísmo y se convirtió en Buddha, el iluminado. »  (CW, IV, p100)




EL DESARROLLO OCULTO DE BUDA COMO ADEPTO


En el esoterismo, los Adeptos son los humanos que se han adelantado mucho en la evolución y que por consiguiente ya han entamado el camino iniciático del Poder energético y del desarrollo de la Conciencia. Y sobre el Señor Buddha, el Mahatma Kuthumi menciona que:

« Él logró el nivel de desarrollo que alcanzarán los humano en la sexta ronda. Y al haber recorrido con tan buen éxito la carrera en sus encarnaciones anteriores, sobrepasó incluso a sus predecesores. Sin embargo un hombre como éste únicamente se encuentra en un billón de creaturas humanas.

Él difería de los otros hombres tanto en su apariencia física como en su espiritualidad y conocimiento.

Sin embargo, incluso él, solamente pudo interrumpir temporalmente su ciclo de encarnaciones en el planeta, y cuando los hombres entren en el Nirvana después de haber alcanzado el nivel de desarrollo de la sexta ronda, y luego regresen para entamar el ciclo de desarrollo de la séptima ronda. El gran Maestro Buddha tendrá que reunirse con ellos.

Solamente que, y puesto que para ayudar a la salvación de los humanos, él renunció a la bienaventuranza y el descanso que procuran el Nirvana. Él renacerá en un grado mucho más elevado. Y hasta entonces, él cobijará bajo su influencia cada decimilenio (o mejor digamos y añadamos que él ya ha cobijado) a un individuo escogido, el cual generalmente trastorna el destino de las naciones. »
(Carta Mahatma 17, p117)


Para que comprendan lo que quiso decir el Maestro Kuthumi, se los voy a explicar más en detalle.

Como se los he dicho en varias ocasiones, los humanos están (y esto a través de las innumerables reencarnaciones que efectúan) los humanos están en un proceso evolutivo que los llevará a volverse seres divinos plenamente desarrollados, los cuales en el siguiente ciclo cósmico dirigirán y se ocuparán de una parte de la Creación.


(Esto lo detallo en el capítulo rondas: desarrollo del hombre)

Ahora bien, este desarrollo no se hace de un solo trecho, sino que se divide en siete etapas que la teosofía llama “rondas”. Y al final de cada ronda, la humanidad entra en el Nirvana en donde va a vivir en la bienaventuranza divina hasta que termine su periodo de descanso y las almas humanas regresen a la manifestación para entamar una nueva etapa de desarrollo en el planeta.


Para darles una analogía, es como si su escolaridad de primaria durara siete años. Y al final de cada año escolar se fueran de vacaciones, para luego volver a la escuela, pero esta vez en un grado superior:

  - 1º de primaria – vacaciones
  - 2º de primaria – vacaciones
  - 3º de primaria – vacaciones
  - 4º de primaria – vacaciones
  - 5º de primaria – vacaciones
  - 6º de primaria – vacaciones
  - 7º de primaria – vacaciones

Y luego viene un nuevo ciclo escolar pero esta vez al nivel superior de secundaria.


Pues bien, con vuestra evolución cósmica sucede algo parecido:

- 1ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 2ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 3ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 4ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 5ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 6ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana
- 7ª ronda en la Tierra – vacaciones en el Nirvana

Y luego
viene un nuevo ciclo de desarrollo, pero esta vez a nivel solar, mientras que la evolución como humanos se hizo a nivel planetario.

_ _ _

Actualmente los humanos en su inmensa mayoría se encuentran en el nivel de desarrollo de la cuarta ronda. Y desafortunadamente todavía falta muchísimo para que termine esta etapa de evolución y los humanos entren de manera masiva en el Nirvana.

Sin embargo, aquellos que por sus esfuerzos aceleran su evolución, van a lograr entrar en el Nirvana antes que los demás. Y por lo tanto van a disfrutar del Nirvana por mucho más tiempo.

Retomado nuestra analogía, imaginen que hay alumnos de cuarto de primaria que se esfuerzan mucho por estudiar y por consiguiente pasan con éxito los exámenes antes de tiempo y se van de vacaciones mucho antes que los demás. Estos estudiantes van a disfrutar de sus vacaciones por mucho más tiempo, aunque cuando termine el periodo estival van a tener que regresar a la escuela para comenzar el quinto de primaria, como sus demás compañeros.

Y de la misma manera sucede en la evolución terrestre. Y es por eso que el maestro Kuthumi explica que:

« Esta cansada sucesión de reencarnaciones, por lo siglos de los siglos debe de recorrerse de un extremo al otro, hasta que el ser humano alcance el final de la séptima ronda, o logre en el ínterin el nivel de desarrollo de un Arhat, luego el de un Buddha, y quede así liberado por una ronda o dos. »
(CM25, p.196)

En el budismo esotérico, un Arhat es un humano que vence los apegos y las debilidades del ego. Y un Buddha es aquel que alcanza el nivel de iluminación que le permite entrar en el Nirvana.

Sin embargo, hay dos tipos de Buddhas:

  • Los Budas egoístas que entran en el Nirvana sin importarles el sufrimiento de los demás. 
  • Y los Budas de Compasión que por amor a la humanidad, posponen su entrada hasta el final de la ronda para así poder permanecer cerca de los humanos y ayudarlos a liberarse del sufrimiento en el que se encuentran.

(Y es que deben de saber que una vez que entran en el Nirvana, desparecen del mundo manifestado y ya no hay forma que puedan hacer algo por los humanos.)

(Estos dos tipos de budas los detallo en el capítulo: entrada a Nirvana: Buddha egoísta vs Buddha de compasión)


Retomando nuestra analogía, imaginen que uno de los estudiantes que ya pasó con éxito los exámenes (y puede por lo tanto ya irse de vacaciones) sin embargo por bondad, renuncia a ese premio, y sigue yendo a la escuela aunque ya no sea necesario. Pero lo hace para ayudar a sus compañeros.

Y así, muchos alumnos que no eran muy buenos estudiantes, y que por consiguiente estaban teniendo malas notas y que arriesgaban reprobar el año escolar, gracias al apoyo de este joven que los ayuda con sus estudios, estos alumnos poco brillantes logran pasar también los exámenes e ir al grado superior.

Pues bien, el sacrificio que hacen los Budas de compasión es parecido, aunque en una escala mucho mayor, porque no estamos hablando de algunos meses que es lo que dura el año escolar, sino de cientos y cientos de miles de años que es lo que todavía falta para que termine esta cuarta ronda. Y durante todo ese larguísimo tiempo, estos grandes iniciados acompañan a la humanidad en su sufrimiento.


Al respecto, el teósofo G. de Purucker dice:

« Los Budas de compasión habiendo ganado todo, habiendo ganado el derecho a la paz y la bienaventuranza divina, ellos renuncian al Nirvana por largos eones para poder regresar como Hijos de la Luz con el fin de ayudar a la humanidad. Y de hecho la ayudan mucho, ya que a parte de estar continuamente irradiando energía e impulsos espirituales hacia la Tierra, para de manera sutil influenciar a los humanos a hacer el bien. Ellos también crean una barrera vibratoria alrededor del planeta que protege a la humanidad de muchos males.


(Y es que sin los Budas de compasión, las catástrofes que se abaten sobre los humanos serían aún mucho peores de lo que ya sucede.)

Los hombres poco saben del amor inmenso que impulsa las almas de aquellos que asumen la Gran Renunciación durante inconmensurables tiempos, y esto con el objeto de permanecer cerca de la Tierra y ayudar a sus semejantes.

Los Budas de compasión permanecen desconocidos, sin recibir agradecimiento, siempre silenciosos, compasivos, trabajando continuamente y observando a los otros iniciados pasar por delante de ellos para ir hacia el Nirvana, ya que el desplazamiento del río de vidas sigue moviéndose despacio en su recorrido interminable.

Sin embargo estas nobles y grandes almas permanecen firmes como pilares de luz, y aunque saben que un día su recompensa vendrá (y será una recompensa extraordinaria que pocos pueden imaginar). Ellos no piensan en ella y sólo piensan en ayudar, perdurando y perdurando en su labor.

Los Budas de Compasión existen en distintos grados de desarrollo. »
(Occult Glossary y Las Cuatro Estaciones Sagradas, cap. 3 y 4)


Vemos que los Budas de compasión hacen un inmenso sacrificio para ayudar a la humanidad, y Gautama es uno de los más elevados a nivel humano (si no es que el más elevado) ya que mientras que los Maestros “solamente” han alcanzado el nivel de desarrollo que alcanzarán los humanos en la quinta ronda (lo pongo entre comillas porque ya quisiera yo tener ese nivel). Gautama se fue hasta el nivel que tendrán los humanos en la sexta ronda!!!

Y es por eso que el Maestro Kuthumi dice que Buddha sobrepasó incluso a sus predecesores. Y añade que ese desarrollo fulminante hizo que el Señor Buddha se volviera “el patrón de todos los Adeptos, reformador y codificador del sistema oculto.” (CM 9, p43)

En otras palabras, se volvió el jefe de la jerarquía de los Maestros, ya que un iniciado toma el puesto que corresponde con el nivel de desarrollo que ha alcanzado y Buddha sobrepasó a todos los Maestros y por consiguiente se volvió su dirigente.

Sin embargo ese desarrollo tan espectacular es algo sumamente inédito, ya que Kuthumi añade que:

« Nuestro Señor Buddha (como un ser de la sexta ronda) no hubiese aparecido en nuestra época, por grandes que fuesen sus meritos acumulados en renacimiento anteriores, de no haber sido por un misterio, ya que los individuos no pueden aventajar a la humanidad de su ronda por más de un intervalo, porque eso es matemáticamente imposible. Y solamente Buddha forma una excepción a esa regla en virtud de ese misterio. »
(CM15, p96)




LOS PODERES DESARROLLADOS POR EL SEÑOR BUDDHA


Ese “misterio” para mí también es un misterio, así es que no me pregunten al respecto. Pero lo que sí sé es que ese nivel le ha permitido al Señor Buddha alcanzar proezas muy elevadas y superiores a las que pueden efectuar la mayoría de los Adeptos, como lo señala el propio Kuthumi:

« Cuando nuestro gran Señor Buddha alcanzó primero Nirvana en la Tierra [aunque no entró en el Nirvana para permanecer cerca de los humanos como un Buda de compasión], su espíritu se volvió cósmico, es decir que su espíritu podía recorrer a un mismo tiempo y con plena conciencia, los espacios interestelares y continuar a voluntad en la Tierra, en su cuerpo original.

Y la razón de esto se debe porque su Sí divino se había desembarazado tan completamente de la materia, que podía crear a voluntad un substituto interior para sí mismo y dejarlo en la forma humana durante días, semanas y a veces años, sin afectar de ningún modo por este cambio ni el principio vital, ni la mente física de su cuerpo.

Y es que muchos son los que se abren paso a través del huevo áurico, pero pocos son los que una vez afuera son capaces cuando están fuera del cuerpo de ejercer plenamente su Nirira Namastaka (que es la capacidad que tienen los Adeptos más avanzados de producir un substituto de ellos mismos que funcione como su persona al interior de sus cuerpos).

Y esto se debe porque la vida consciente en el Espíritu divino es tan difícil para algunos iniciados, como lo es nadar para algunas personas. Sin embargo, el Señor Buddha puede lograrlo habitando en otras regiones del Universo.

Por cierto que esa es la forma más elevada de Adeptado que puede esperar un hombre sobre nuestro planeta. Pero es tan rara esa proeza como los Buddhas mismos, siendo el último en lograrlo Tsong-kha-pa de Kokonor (en el siglo XV) quien fue el reformador del lamaísmo. »  (CM9, p43-44)

Permítanme explicárselos:

La conciencia de los humanos comunes sólo permanece despierta en el plano físico, mientras que en los otros planos los humanos permanecen inconscientes fuera de algunas excepciones.

Aquellos que se han entrenado lo suficiente son capaces de viajar y permanecer conscientes en el plano astral.

Los grandes iniciados son capaces de viajar y permanecer conscientes en el plano mental.

Pero aquellos que logran permanecer conscientes en su naturaleza más elevada que es su Espíritu divino (lo que los teósofos llaman Atma) son capaces de ir a planos de existencia que son inaccesibles para el resto de los humanos.



Y quien logra viajar a esos planos superiores de existencia, puede también ir a todas las partes del Universo. Pero es algo que está más allá de las capacidades de la mayoría de los Adeptos, y es por eso que el Mahatma Kuthumi añade que:

« Nosotros [los Maestros] sabemos lo que sucede dentro y hasta el límite extremo, al borde mismo del velo cósmico, debido a la experiencia personal. Pero en cuanto a la información recogida sobre lo que tiene lugar más allá, estamos en deuda con los Espíritus planetarios [que son las Inteligencias divinas que dirigen los planetas] y con nuestro bendito Señor Buddha. »  (CM22, p138)


Estas capacidades superiores a las capacidades que tienen los Adeptos fueron las que le permitieron a Buddha reformar y codificar el sistema oculto que rige a la Hermandad de los Maestros. Y también el hecho que sus facultades extranormales estuvieran plenamente activas, como lo señala el Mahatma Kuthumi en una carta que le escribió al coronel Olcott y en donde dice:

« Vengo a ti, no sólo de manera espontanea y por mi propio deseo, sino también por órdenes del Maha Chohan [del “Gran Jefe”], para cuya percepción interior, el futuro yace como un libro abierto. »




EL DESARROLLO DEL SEÑOR BUDDHA EN EL FUTURO


Pero regresemos a nuestro asunto inicial. Entonces, al haberse vuelto un Buddha y alcanzar el Nirvana, Siddharta ya no requirió reencarnar más. Sin embargo renunció entrar en el Nirvana para permanecer cerca de la humanidad ayudándola como un Buda de compasión.

Pero como además ya alcanzó también el nivel de evolución que tendrán los humanos en la sexta ronda, él no va a necesitar proseguir con la evolución en la Tierra hasta que los humanos comiencen con la séptima ronda en donde ya se desarrollarán como “Seres de Luz”.


Sin embargo, por el sacrificio que hizo el Señor Buddha al postergar hasta el final, la bienaventuranza y el descanso que procuran el Nirvana. En ese entonces Él regresará a la Tierra en un grado mucho más elevado que el resto de la humanidad de la séptima ronda. Y en el siguiente ciclo cósmico tomará su lugar establecido entre los Dhyani-Chohanes (que son los seres divinos que supervisan el universo) mientras que el resto de la humanidad tomarán puestos menos elevados.

(Para usar términos que ustedes conocen mejor, digamos que los humanos en el siguiente ciclo cósmico se van a desarrollar como ángeles, mientras que el Señor Buddha se va a desarrollar como Arcángel.

Pero no consideren esos términos como los concibe la imaginación popular, ya que Pastor menciona que los ángeles son seres tremendamente poderosos y es por eso que deben de atenuar su irradiación al máximo cuando se acercan a la Tierra, porque de lo contrario podrían quemar a los humanos con su intensidad.

Y Pastor menciona que los arcángeles son seres todavía más poderosos, ya que con el simple sonido de su voz podrían provocar que la Tierra temblara.)





EL ELEGIDO DEL SEÑOR BUDDHA



Algo que me intriga, es lo último que menciona Kuthumi:

« El Señor Buddha cobijará bajo su influencia cada decimilenio (o mejor digamos y añadamos que él ya ha cobijado) a un individuo escogido, el cual generalmente trastorna el destino de las naciones. »

Así como yo lo entiendo, Buddha cuidará más particularmente de uno de los miembros de la jerarquía de los Maestros (ya que él es el jefe), y cuando este Adepto venga a la Tierra producirá un gran impacto en los pueblos, y esto ya ha sucedido.

Y aquí yo les pregunto:

¿A quién conocen que haya producido un efecto así?


Y por lo que dice el Maestro Kuthumi, pasarán diez mil años para que vuelva a venir a la Tierra otro ser con ese nivel de luminosidad y que tenga ese impacto en las sociedades.




¿POR QUÉ DIOS CREÓ EL UNIVERSO?




He leído todo tipo de respuestas a esa pregunta:

-        porque Dios se aburría,
-        porque le gusta experimentar,
-        porque su naturaleza es creadora,
-        porque quería jugar y no tenía con quien,
-        porque la creación es un acto que hizo por amor,
-        para impresionar a los ángeles,
-        para su gloria,
-        para compartir con otros el sentimiento de existencia,
-        para su deleite,
-        para tener un cortejo de seres que lo alaben,
-        para que los humanos reinen en el mundo,
-        para que otros seres a parte de los ángeles gocen también de su plan maravilloso,
-        para reírse viendo a sus creaciones preguntarse: ¿para qué las creó?
-        para que lo disfrutemos todos los seres que tengamos el privilegio de vivir en el universo.
-        para ir ensayando y la próxima vez promete que lo hará mejor. :)
-        etc.

Y si bien hay algo de cierto en algunas de esas respuestas, es sin embargo en el esoterismo donde encontré la respuesta más profunda y también la más insólita:


« Dios creó el universo por necesidad. »


(Les dije que la respuesta los iba a sorprender pero a continuación se las voy a esclarecer.)

Pero para ello primero necesito explicarles que Dios es doble en su naturaleza más primordial:

Por un lado está lo que los hindúes llaman Parabrahma que es Dios en su aspecto más profundo, más enigmático y más misterioso. Al grado que no hay un término equivalente en los idiomas occidentales para traducir ese nombre y es por eso que se lo define con adjetivos como: lo incognoscible, lo indescriptible, lo inconcebible, lo inmutable, etc. O sea que Parabrahma está más allá de lo que concebimos como existencia y también está más allá de nuestra capacidad de comprensión.

Sin embargo, Parabrahma emana cíclicamente un reflejo de él mismo, el cual SÍ va a tener una existencia y es lo que usualmente los hombres llaman: el Dios creador.

(Aunque cada grupo lo denomina de diferente manera, así por ejemplo: los antiguos egipcios lo llamaban Ra, los antiguos sumerios lo llamaban Enki, los antiguos gnósticos lo llamaban el Demiurgo, los masones lo llaman Gadu, los hindúes lo llaman Brahma, etc.)

Esta doble naturaleza primordial de Dios también la explica el esoterismo:

« En la metafísica oculta, hay propiamente hablando dos “UNOS”:
El UNO en el plano inalcanzable de lo Absoluto e Infinito, del cual NO es posible indagar, y el segundo UNO sobre el plano de las emanaciones. El primero NO puede ni emanar, ni ser dividido, ya que es eterno, absoluto e inmutable. Mientras que el segundo UNO, siendo por así decirlo, el reflejo del primer UNO puede hacer todo esto. [Y por consiguiente este segundo UNO es quien crea el Universo.] »
(La Doctrina Secreta I, pg 130, extractos)

(Para más detalles lean: ¿Quién creó el Universo?)


Entonces para que se hagan una idea de cómo era Dios al principio cuando surgió a la manifestación (y aquí me refiero al segundo UNO, o sea al Dios creador), visualicen el vacio más total que se puedan imaginar. Un vacio donde no hay nada, pero absolutamente NADA, ni siquiera tiempo o espacio, o sea lo que se dice completamente NADA.



Y entonces al inicio aparece Dios como PURA CONCIENCIA surgiendo en el plano de existencia más elevado que se puedan imaginar.



Para hacer más comprensible mi explicación, imaginen a Dios en su primera etapa de existencia como una inmensa Flama divina que irradia pura CONCIENCIA.


¿Pero qué le sucede a una flama?

Pues bien, le sucede que rápidamente se consume si no tiene un combustible que la esté alimentando.

Ahora bien, el problema para Dios es que al inicio sólo existe él como una conciencia irradiando.

Y no hay NADA más que Él.

No hay ni una sola partícula, ni una sola energía, ni una sola forma de existencia que no sea Él. No hay absolutamente nada más que Él como CONCIENCIA PURA y DIVINA.

Entonces comprenderán que Dios se encuentra en ese momento en una situación muy delicada, porque si no elabora una solución para resolver ese problema, pronto dejará de existir.

Pero Dios es muy inteligente (no por nada lo llaman el Todopoderoso ^_^) y logró lo que parecía imposible. Encontró la manera de poderse regenerar él mismo con sí mismo…!!!


¿Y CÓMO LO HACE?


Pues bien, dado que al inicio no existe otra cosa más que él, va a densificar una gran parte de la irradiación que es su conciencia, y con ella va a ir formando los diferentes planos de existencia.



Para concebirlo, imaginen que una gran parte de las chispas que componen a esa Flama divina se van a ir densificando y a medida que se van densificando, se van volviendo cada vez más materiales.

Para dar una analogía, es algo parecido a lo que sucede con el ciclo del agua, en donde el vapor del agua, cuando está en el cielo, es todo ligero, todo sutil, casi impalpable. Pero a medida que se condensa, se va densificando hasta que se materializa en forma de gotas liquidas. Y posteriormente con el calor se vuelve a evaporar para volver a ascender y formar de nuevo nubes en el cielo.


Pues bien, aquí sucede algo parecido, nada más que en vez de ser moléculas de agua, son “chispas divinas”.

Y este proceso va a tener un efecto increíble porque va a hacer que las chispas divinas, al condensarse se transformen en “gotas de combustible”, que al volver a ascender van a volverse a encender y de esta manera van a mantener prendida la gran Flama divina que es Dios en su aspecto más elevado (lo que en el ocultismo se le suele llamar: “el Espíritu Supremo”).


Pero desafortunadamente el asunto no es tan fácil como parece, porque mientras más se condensan las chispas divinas, más su conciencia se va oscureciendo. Al grado que cuando llegan a la materia, la chispa divina que en el plano más elevado es Dios en su aspecto más sublime, en el plano más denso es una partícula de energía comprimida con la conciencia completamente dormida.

Y todo el trabajo que conocemos como evolución, consiste en ir despertando de nuevo a esa chispa divina para que paulatinamente vuelva a encenderse tanto en su energía como en su conciencia y vuelva a ser Dios de nuevo en su máxima expresión.


A este movimiento circular y cíclico que hacen las chispas divinas se le llama en el esoterismo:

EL CÍRCULO DE LA NECESIDAD


(El cual es simbolizado por el Ouroboros que es la serpiente que se muerde su cola y que representa el continuo movimiento cíclico de la creación.)


Y hay dos formas de concebir este recorrido:


1. La primera forma de concebirlo es a través de los reinos

Para ello visualicen a las chispas divinas, primero involucionando y por lo tanto tomando formas de vidas cada vez más densas y por lo tanto, menos luminosas y menos conscientes.


En las primeras etapas son proyecciones cada vez más densificadas del Espíritu Supremo, y cuando las chispas divinas logran plasmarse ya de manera individual, ellas van a laborar en los siguientes reinos como los diferentes espíritus elementales de la creación.

En los niveles más altos van a ser los “elementales solares”, que como su nombre lo indica, son los espíritus que se ocupan de mantener los elementos a nivel solar y por lo tanto, son también los espíritus que se van a ocupar de transmitir las energías del sol hacia los planetas como son el calor, la luz, el prana, etc.


(Y es que deben de saber que toda energía está respaldada por un elemental)


Luego, a medida de que siguen involucionando esas chispas divinas van a llegar a reinos más bajos, y así se van a volver los “elementales de la naturaleza” que son los espíritus que se ocupan de mantener los elementos a nivel planetario. Y que en la tradición antigua se les conoce como:
  • Salamandras para los elementales del fuego, 
  • Sílfides para los elementales del aire, 
  • Ondinas para los elementales del agua, 
  • Gnomos para los elementales de la tierra.

Vemos como las chispas divinas van tomando formas cada vez más densificadas hasta llegar al penúltimo escalón involutivo que son los elementales del inframundo, los cuales son los seres que a través de su vibración (la cual es tremendamente densa) hacen que la materia se mantenga compactada.


Sin ellos, la materia se transformaría de nuevo en energía y el plano físico no podría existir. Desafortunadamente, el precio a pagar para cumplir ese trabajo es el oscurecimiento temporal de su conciencia, de su luz, de su divinidad. Y es por eso que ese reino de individuos está hundido en las tinieblas. Porque no se puede hacer de otra manera para que la energía se mantenga como materia: se necesita de una fuerza vibratoria que la tire hacia abajo.


Y por fin las chispas divinas llegan al reino más bajo y más denso que es el reino mineral, en donde han logrado completamente comprimir su esencia hasta volverla completamente materia, pero el precio a pagar es que su conciencia se encuentra completamente dormida en ese nivel.

Y aquí comienza el trayecto inverso que es un largo proceso de evolución para que las chispas divinas regresen a su fuente de origen que es el Espíritu Supremo.



Los siguientes reinos ya los conocen: son el reino vegetal y el reino animal, en donde las chispas divinas toman formas de vida cada vez más despiertas y más conscientes.

Pero cuando llegan al reino humano, se hace una gran selección, en donde las chispas divinas que logren despertar su divinidad proseguirán en los siguientes niveles evolutivos y aquellas que no lo logren serán utilizadas para servir en otros aspectos de la creación y en el siguiente ciclo cósmico podrán volver a intentarlo.

Entonces las chispas divinas que logran despertar su divinidad, van a comenzar a desarrollarse (en los siguientes ciclos cósmicos) en niveles cada vez más superiores de la creación.


Volviéndose las inteligencias cósmicas que se van a ocupar de construir, mantener y dirigir secciones cada vez más grandes del Universo.

Estos grandes seres son conocidos en el cristianismo como las jerarquías angelicales: ángeles, arcángeles, tronos, querubines, serafines, etc.



Hasta que finalmente las chispas divinas se vuelven a unir con el Espíritu Supremo.



Ahora bien, esta es la versión simplificada del círculo de la necesidad, la cual es la que usualmente se enseña en las escuelas esotéricas. Pero existe otra forma más completa de concebir este recorrido, la cual es muy poco conocida y la cual se puede describir como:



2. Ir de lo inmensamente grande hacia lo inmensamente pequeño para luego regresar de nuevo a lo inmensamente grande.

Para facilitarles la comprensión, visualicen esta vez al Espíritu Supremo como si fuera una inconmensurable nube de CONCIENCIA, pero inmensísima, incluso muchísimo más grande que todo el universo.

Esta inmensísima nube de conciencia está compuesta por pequeñas nubes de conciencia (así como el océano está compuesto por pequeñas gotas de agua).

Entonces al momento de la densificación, estas nubes de conciencia se van a compactar, a compactar, a compactar, hasta que logren el máximo grado de compactación que puedan lograr y en donde se van a transformar en átomos.


(Yo sospecho que la compactación va incluso más lejos y llega a los niveles más profundos del mundo sub-atómico, pero para simplificar el asunto, consideremos aquí que sólo llega hasta el nivel atómico.)

Vemos que en esta versión más completa del círculo de la necesidad, las chispas divinas son:
  • en su nivel más elevado “nubes de conciencia” que componen al Espíritu Supremo,
  • mientras que en su nivel más bajo, se transforman en átomos de energía que componen al plano físico.

Pues bien, esas chispas divinas van a hacer un primer recorrido del círculo de la necesidad a esa escala atómica. Conformando así la substancia de base que va a constituir a los diferentes planos de existencia.



Y luego en su siguiente recorrido del círculo de la necesidad, las chispas divinas se van a juntar en grupos para formar estructuras de vida más grandes. Y así por ejemplo, esta vez van a evolucionar a nivel microbiológico siendo células, microbios, etc.


Y cuando trasciendan su etapa material siendo microorganismos en el plano físico, van a seguir evolucionando, pero esta vez siendo microorganismos del plano astral, luego del plano mental y así hasta llegar al plano más elevado.

Y así por ejemplo, los microorganismos más elevados serán las “células de luz” que componen a los cuerpos de luz de los ángeles.

(Porque deben de saber que todos los seres están conformados por innumerables seres más pequeños. Esto la ciencia ya lo ha descubierto a nivel físico, puesto que la biología por medio de los microscopios ha percibido que los cuerpos están constituidos por células. Pero el esoterismo explica que esto también se aplica a los cuerpos sutiles y a los seres de los reinos invisibles.

Y así por ejemplo:

-        tu cuerpo energético está conformado por innumerables nadis que son como “células energéticas”.
-        tu cuerpo mental está constituido por innumerables partículas mentales que son como “células mentales”.
-        los elementales de la naturaleza están constituidos por “células etéricas”.
-        etc.

Todo en el universo está conformado por entidades más pequeñas, y todo a su vez se agrupa para formar entidades más grandes.)


Y en su siguiente recorrido del círculo de la necesidad, estas formas de vida microbiológicas se van a juntar para formar estructuras de vida aún más grandes y complejas. Y esta vez el conjunto va a evolucionar en forma de plantas, animales, humanos, etc. O sea el recorrido que les mencioné anteriormente más arriba.



Y en su siguiente recorrido del círculo de la necesidad, estas entidades conformadas por una infinidad de chispas divinas, se van a reagrupar, para evolucionar esta vez como Logos planetarios, o sea como dioses creadores, pero a nivel local, o sea a nivel de un planeta.


Y en su siguiente recorrido del círculo de la necesidad, estos Logos planetarios se van a agrupar para esta vez evolucionar como Logos solares, o sea como dioses creadores, pero esta vez a nivel estelar.



Y en su siguiente recorrido del círculo de la necesidad, estos Logos solares se van a agrupar para esta vez evolucionar como Logos galácticos, o sea como dioses creadores, pero esta vez a nivel de galaxias.



Y así hasta volver a evolucionar como el LOGOS UNIVERSAL.



Y mientras que unas chispas divinas se dirigen hacia una conciencia macrocósmica, otras chispas divinas se dirigen hacia una conciencia microcósmica, para mantener el sistema funcionando.

_ _ _

Es difícil para mí darles detalles de este asunto porque ya estamos llegando a la frontera de la enseñanza que todavía es mantenida secreta y por lo tanto solamente son pizcas de información las que he encontrado al respecto.

Lo cual por cierto, me hace estar un poco preocupado al publicar este capítulo porque no estoy seguro que ya sea permitido dar esta información de manera tan pública y explicita como yo lo estoy haciendo, ya que hasta donde yo sé, esta parte de la enseñanza esotérica no había sido todavía comunicada de manera tan abierta.

Y de hecho yo tardé muchos años para descubrir lo que les estoy contando aquí, y Pastor fue quien más explicó este asunto. (Y esta es una de las razones por la cuales pienso que Pastor es efectivamente un verdadero Maestro de Sabiduría.)

Ahora bien, no crean que él lo dijo así de manera tan clara y detallada como yo se los estoy poniendo. Lo insinuó en una conferencia, lo medio comentó en otra, añadió unos detalles más en otra. Y uniendo esas diferentes piezas es como terminé por llegar a esta conclusión.

Pero aunque estoy algo nervioso de poner de manera tan pública esta parte de la enseñanza, aún así decidí hacerlo porque considero que es una información muy importante para poder comprender a Dios y al Universo. Y es que cuando yo descubrí esto, fue como si un velo se hubiera disipado y entonces varios aspectos de la enseñanza que me intrigaban, se me esclarecieron.

Principalmente:

¿Por qué los humanos para evolucionar tienen que descender a la Tierra?

Ya que seguramente muchos de ustedes se han de preguntar:

¿Para qué complicarse tanto en descender hasta el plano físico?

Si el esoterismo explica que la existencia cósmica de los humanos va a efectuarse en los planos divinos (como lo detallo en el capítulo: ¿se puede vencer a la muerte?)

¿Entonces, para qué complicar tanto el asunto en estar haciendo reencarnar y reencarnar a los humanos en el planeta?

¿Por qué no simplemente evolucionar ya de una vez en los planos superiores de existencia?


Y la respuesta es porque al igual que Dios, para poderse regenerar, las almas humanas tienen que ir a tomar la energía que se encuentra en la materia. Para así poderse volver como soles radiantes y poderosos en el mundo divino.

Y para lograr esta meta, se requiere hacer todo este laborioso proceso llamado “involución y evolución”.



Ahora bien, cuando he llegado a explicar esto, lo que usualmente me reclaman mis auditores, es la idea de tener que volver a involucionar.

Generalmente me dicen:

O sea que una vez que llegue a la etapa final y me junte con el Espíritu Supremo, luego voy a tener que volver a tener que hacer todo ese recorrido, pero ahora a la inversa para volver a descender a la materia…???

!(0_0)!

¡Hay no, yo ya no quiero hacer eso, yo quiero quedarme arriba!

Pero lo que no comprenden es que si el círculo de necesidad se llama así es porque justamente es una NECESIDAD.

Ya que sin este proceso todo el sistema colapsaría…!!!

Y ustedes pueden darse cuenta de ello a nivel humano, y así por ejemplo, si las células de vuestro cuerpo no se regeneraran, entonces ustedes no podrían vivir más que unas pocas semanas. O sea que no podrían ni siquiera salir del vientre de su madre, que ya estarían muertos. Pero gracias a que sus células se regeneran, ustedes pueden tener una existencia y llevar a cabo una vida: crecer, estudiar, viajar, enamorarse, tener experiencias, tener hijos, tener nietos, etc.

Pues bien lo mismo sucede con Dios, y gracias a esa regeneración que efectuamos todas las chispas divinas que lo componemos, Dios puede tener una existencia, una vida y una historia que es simplemente la historia del universo.

(Sin embargo, y al igual que como sucede con el hombre, esa regeneración conlleva un desgaste energético que va hacer que llegue un momento en que la regeneración ya no pueda más efectuarse y Brahma sea reabsorbido por Parabrahma. Pero esa es otra historia que en otra ocasión les detallaré lo poco que he descubierto al respecto.)

Ahora bien, Dios es muy generoso y recompensa con creces el esfuerzo que hacen sus chispas divinas.

Y así por ejemplo, el esfuerzo que hacen las almas humanas por reencarnar en el plano físico, es recompensado por una estancia en el “Paraíso” que en promedio es de veinte veces mayor a lo que duró su vida en la Tierra.

Otro ejemplo: como les mostré en la imagen de arriba, los humanos tienen que hacer todo un esfuerzo de involución y evolución para convertirse en seres divinos plenamente desarrollados.


Y este proceso se efectúa en siete rondas, pero cada nueva ronda es más larga que la anterior. Lo que hace que el esfuerzo que hicieron las almas humanas para involucionar y evolucionar será recompensada por una existencia como seres divinos cuatro veces mayor al tiempo del esfuerzo que tuvieron que hacer.

Y es que contrario a lo que suelen pensar las personas (y a lo que suelen declarar las religiones por lo general). No se puede alcanzar cierto grado de divinidad nada más porque sí. Nada más porque Dios lo decretó.

Al contrario, hay que trabajar para alcanzar ese nivel. Pero el esfuerzo es recompensado por una existencia en ese plano mucho mayor a lo que duró el esfuerzo. Y esto es válido en todas las escalas de la Creación.




NOTA

Este capítulo me permite también mostrarles por qué todas esas corrientes (que sean religiosas o dizque esotéricas) que consideran que la materia es algo malo, algo pecaminoso, algo corrompido, etc. Todas esas corrientes de pensamiento están equivocadas porque la materia es al contrario justamente el tesoro más valioso que tiene Dios, ya que es ella quien le permite a Dios regenerarse.

¡Dios especialmente creó la materia para su salvación!

Entonces, no hay que repudiarla como si fuera la parte malvada de la creación, como si el cuerpo fuera el objeto de todos los pecados. Sino al contrario, hay que tratar a la materia con el respecto y el aprecio que se merece. Y comprender que nuestro deber no es satanizarla sino sublimarla.

Y es por eso que el ángel en el libro “La Respuesta del Ángel” dice:

« No hay materia despreciable, ya que el Universo es SU cuerpo. »

(Conversación 36 con Gitta)




OBSERVACIÓN

Y también este capítulo me permite ilustrarles por qué si tuviera que dar una imagen de Dios, sería algo parecido a esto:



Porque:

¿QUIÉN ES DIOS?

Dios es una infinidad de seres, a la vez todos distintos y a la vez todos siendo UNO solo, ya que todos ellos siendo formados por la misma esencia divina.


¿Y QUÉ ES LA VIDA?

Pues bien, la vida es el incesante recorrido que hacen todos esos seres a través de los diferentes niveles del circulo de la necesidad para que justamente el TODO (o sea Dios) pueda tener una existencia y llevar a cabo su vida cósmica.





ANEXO

Aquí les voy a ir poniendo a medida que los vaya encontrando, los textos que después de reflexionarlos, me llegaron a hacer concluir lo que les expuse arriba, para que ustedes puedan también checarlos y hagan su propio análisis al respecto.


El UNO está en todo

Cuando el escritor Alfred Sinnett le preguntó al Mahatma Kuthumi:

« ¿Es que toda forma mineral, vegetal, animal, siempre contiene dentro de ella, esa chispa divina que implica la potencialidad de desarrollarse en esas inteligencias superiores que dirigen los planetas y que son los Espíritus planetarios? »

A lo que el Maestro le respondió:

« Invariablemente, sólo que preferiblemente llama a esas formas el germen de una futura inteligencia cósmica. Y es así como debes de ver retrospectivamente a las entidades minerales, vegetales y animales.

Debes de considerar a cada entidad, en su punto de partida en el proceso de la creación, como un átomo cósmico primordial ya diferenciado por el primer estremecimiento del aliento de la vida de Brahma. Porque la potencialidad que finalmente se desarrolla en un Espíritu planetario perfeccionado, se esconde en (y de hecho es) ese átomo cósmico primordial. El cual atraído por su “afinidad química” con otros átomos semejantes, hacen que la suma del agregado de tales átomos unidos con el tiempo llegue a ser un planeta generador de hombres.

Ahora bien, la gran dificultad en captar este proceso reside en el riesgo de formar concepciones mentales más o menos incompletas de las operaciones del elemento UNO, de su inevitable presencia en todo átomo imponderable, y en su subsiguiente incesante y casi ilimitada multiplicación en nuevos centros de actividad, sin que esto afecte en lo más mínimo su propia cantidad original.

Y es que en efecto, en realidad no existe más que un solo elemento, y es imposible comprender nuestra enseñanza sin antes haber fijado firmemente este concepto en la mente. Por consiguiente, debes de perdonarme si me detengo en este tema por más tiempo.

Este elemento es pues (hablando metafísicamente) el único substrato o causa permanente  de todas las manifestaciones de este universo fenoménico. Al grado que hasta en todo mineral está dicho Espíritu. Y yo diría incluso que cada grano de arena, cada canto rodado y cada risco de granito es este Espíritu divino cristalizado o petrificado. »
(Carta Mahatma 15, p 88-93, extractos)



El poder de Dios se encuentra en la materia

« Muchos hombres miran al Cielo, implorando: “¡Dios envíame tu Poder!”  Porque son discípulos que no conocen la estructura de la Creación. Y es que la gente piensa erróneamente que el poder de Dios se encuentra en el “Cielo”, cuando en el Cielo lo que se encuentra es el Espíritu de Dios. Pero si lo que quieren es encontrar su Poder, entonces tienen que descender a la materia.

¿Por qué?

Porque la materia es el lugar donde van a encontrar la mayor parte de su energía. Y justamente el ser humano reencarna para ir a buscar la energía que hay en la contracción de las partículas del Espíritu de Dios que componen la materia.

Y cuando digo esto, es porque la materia es la zona donde el Espíritu divino se encuentra en su estado más densificado y más compactado. La materia es por consiguiente el lugar donde el Espíritu divino se encuentra más concentrado ya que es la zona de la creación donde se encuentra la mayor cantidad de partículas de conciencia divina por centímetro cubico (sólo que estas se encuentran dormidas). Y es por lo tanto, el lugar donde va existir la mayor cantidad de energía, ya que cada partícula de conciencia divina, comporta también una parte de energía. »
(Conferencia del 04-06-89)



La opinión de los ángeles es similar

En el libro “La Respuesta del Ángel”, los ángeles dan una visión que corresponde con lo que dicen los Maestros:

« Materia y Espíritu, muerte y vida, no hacen más que UNO. La energía es materia y la materia es energía. La irradiación se vuelve materia y la materia se vuelve irradiación. Y el Creador reposa desde la profundidad de todo lo creado.

En la creación, todo está hecho de energía y materia. Pero está AQUEL que las dirige que no es ni fuerza ni materia. Y la energía creadora eleva la materia. Pero eso depende de ti.

La materia que han asumido, es el peso que los llevará hacia la liberación. El peso les indica el camino, pero en la otra dirección.

Si pudieran sentir la atracción de amor que tiene la materia hacia el Espíritu y si pudieran percibir la atracción de amor que tiene el Espíritu hacia la materia. ¡Entonces se sumergirían en el ÉXTASIS DIVINO! »
(Conversaciones 15, 34, 35 y 54 con Gitta)