Por falta de tiempo a veces me tardo mucho en responder a los comentarios

por lo que les pido paciencia y me disculpo si llega a ser su caso.

LA REENCARNACIÓN EXPLICADA A TRAVÉS DE LA ENERGÍA MENTAL




Sobre este tema el Maestro Pastor dijo lo siguiente:

« Los seres humanos disponen de siete cuerpos principales y cada uno de estos cuerpos posee una llama energética particular que le permite a cada uno de estos cuerpos poder existir y funcionar de acuerdo con su naturaleza.

Por ejemplo, cuando ustedes contemplan el cuerpo físico pero por medio de la clarividencia, ustedes se dan cuenta que el cuerpo físico dispone de una llama enérgica que le permite al cuerpo físico tener vida, movimiento, calor, salud, etc.

Y de la misma manera, cuando ustedes observan al cuerpo astral por medio de la clarividencia, ustedes se dan cuenta que el cuerpo astral también tiene su propia llama energética y es esta llama energética la que le permite al cuerpo astral de poder existir y funcionar como un cuerpo astral.

Y cuando ustedes miran al cuerpo mental por medio de la clarividencia, ustedes se dan cuenta de que el cuerpo mental también tiene su propia llama energética y es esta llama la que le permite al cuerpo mental existir y funcionar como un cuerpo mental.

El hombre es por lo tanto una sucesión de llamas.

Ustedes dicen una sucesión de cuerpos, y ese concepto es correcto, sin embargo sería más verdadero decir que el hombre es sobretodo una sucesión de llamas energéticas.

Entonces hay una llama energética que vibra a nivel físico y que corresponde con el cuerpo físico. Y luego hay otra llama que es más sutil y que vibra a nivel astral y que corresponde con el cuerpo astral. Y luego hay otra llama que es todavía más sutil y que vibra a nivel mental y que corresponde con el cuerpo mental, etc.

Y la llama del cuerpo mental tiene un comportamiento particular que les voy a continuación a detallar:

Durante la encarnación, la llama del cuerpo mental arde con la punta dirigida hacia abajo (en lugar de arder con la punta dirigida hacia arriba como lo hacen las demás llamas).



Lo que le va permitir a esta llama poder ser capaz de habitar completamente el cerebro, infiltrándose por toda la materia cerebral, parecido a como las raíces de un árbol se extienden al interior de la tierra.


Y es así como durante la vida física, esta llama mental se distribuirá y ubicará en todas las partes del cerebro, al grado que puedes imaginar tu cerebro como una especie de esponja en donde cada pequeño espacio vacio de esta esponja (ya que la esponja está llena de agujeros) será habitado por una pequeña chispa de la flama mental.



Es decir que cuando la llama de la mente desciende al cerebro, se ramifica en el cerebro y crea numerosas chispas. Y cada una de estas pequeñas chispas es lo que le dará actividad a una peculiaridad de la conciencia objetiva y de la conciencia cerebral.

Estas pequeñas chispas van a dinamizar todo tipo de actividades incluyendo las que parecen ser bastante banales, tales como: la capacidad de poder ver, hablar, o escuchar, o la capacidad de poder aprender el alfabeto, o poder aprender idiomas, o poder aprender música, o poder aprende cualquier otra cosa como construir puentes, carreteras, lo que sea.

Entonces si ustedes pueden aprender y pueden memorizar, esto se debe únicamente porque a nivel energético existe un lugar para que se pueda llevar a cabo esas actividades como por ejemplo la memorización del alfabeto, y que existe una pequeña chispa que está enviando de su energía para dinamizar ese proceso.

Pero posteriormente cuando el individuo muere, todas estas pequeñas chispas se juntan de nuevo alrededor de la llama principal y esta llama que estaba apuntando hacia abajo, se voltea para apuntar ahora hacia arriba y asciende y se une con otra llama mental más grande que no había cesado de arder pero apuntando hacia arriba.



Y así es como la llama inferior le transmite a la llama superior, todas las energías que ha desarrollado durante la reencarnación, todas las sustancias que has recogido con éxito, y toda la información que ha acumulado a partir de las diferentes experiencias que ha vivido.

Y durante ese tiempo post-mortem las dos llamas vuelven a ser una, hasta que llega el tiempo para una nueva reencarnación, y entonces las dos llamas se vuelven a separar, y la pequeña llama se vuelve a voltear apuntando de nuevo hacia abajo, y la pequeña llama vuelve a descender a la Tierra y a volverse a conectar con un nuevo cerebro en donde va a recrear toda su red de chispas.



Y esta pequeña llama que no ha dejado de existir entre las dos reencarnaciones va a depositar “un sedimento energético” en este nuevo cerebro, y este sedimento es lo que ustedes llaman la predisposición: la predisposición para la música, o la predisposición para la ciencia, o la predisposición para los idiomas, o la predisposición para el ocultismo, etc.

Y es por eso que un clarividente que pudiera analizar el “mapa de chispas” que se forma en el nuevo cerebro, podría saber cuáles son las predisposiciones de ese individuo. De la misma manera como un astrólogo puede percibirlo cuando analiza el tema astrológico del mismo individuo, porque en realidad es el mismo cielo.

Y esto se debe porque estas predisposiciones no existen solamente a causa de que ustedes ya las han estudiado intensamente antes en vuestras vidas anteriores. Sino también porque para que esta llama pueda exteriorizar estas chispas, necesita de un impulso que proviene de las estrellas.

Y es por eso que el momento de vuestro nacimiento es tan importante, porque de acuerdo con la forma en que las energías cósmicas se manifiestan en ese momento, ustedes tendrán más o menos facilidad para la activación de estas predisposiciones. »

(Conferencia del 03.11.89)





OBSERVACIONES

Para comprender mejor esta última aseveración, imaginen que ustedes estuvieran desde el mundo divino observando la Tierra viéndola girar, y que dependiendo de la hora que ustedes eligieran, nacerían en el país que se encontraría justo en ese momento en frente de ustedes.

Entonces si por ejemplo ustedes tienen grandes predisposiciones para ser un exitoso financiero, pero si al momento de nacer caen en Alaska, o en África, o en Corea del Norte, o en alguna otra región en donde no existe el mundo de las finanzas. Pues entonces su potencial no se va a poder manifestar en esta nueva reencarnación porque ustedes se encontrarán en un entorno hostil para poder expresar ese potencial.

Y algo parecido sucede con las energías cósmicas que llegan a la Tierra y es por eso que el alma tiene también que considerar ese aspecto al momento en que va a reencarnar y el cual se puede estudiar por medio de la astrología.


Y es muy interesante también constatar que la explicación que dio el Maestro Pastor se corresponde completamente con la explicación dada por la Teosofía, pero simplemente con otras palabras, ya que los maestros teosóficos explican que en el momento en que un humano vuelve a descender sobre la Tierra, entonces su mental (Manas) proyecta un rayo de su esencia hacia el planeta, y este rayo habita un nuevo cuerpo con el cual va adquirir nuevas experiencias.


Y cuando la persona muere, este rayo (el cual se le conoce como “el mental inferior”) se elevará nuevamente hacia el mundo divino y se reintegrará con su fuente original trayendo consigo todo el bien que haya adquirido en esa nueva reencarnación.

Y así es como los humanos van evolucionando.

Sin embargo es un error considerar que el mental superior y el mental inferior son dos entidades diferentes porque en realidad es la misma entidad.

El problema es que como Manas es muy liviano, no puede descender por completo al plano físico, y es por eso que solo puede proyectar una parte de él mismo.

Para darles una analogía, imaginen que quisieran tomar las monedas que se encuentran en el fondo de un agujero, pero como ese agujero es muy pequeño, ustedes no pueden entrar con todo vuestro cuerpo, y es por eso que solo meten un brazo y una mano.

Entonces,

¿Van a decir que vuestra extremidad es una entidad diferente de vuestro cuerpo?

NO

Por supuesto que no ya que vuestro brazo y vuestra mano forman parte integrante de vuestro cuerpo y de ustedes mismos.

Y lo mismo sucede aquí.





¿POR QUE EL CRÁNEO ES REDONDO?





A este misterio, el Maestro Pastor dio la siguiente respuesta:

« ¿Por qué el cráneo es redondo?

Podría ser cuadrado.

¿Qué hubiera impedido a los Seres Divinos de la Creación elaborar a los humanos con una cabeza cuadrada?

¿Porque no?

Incluso vuestra cabeza podría ser triangular.

Entonces,
¿Por qué el cráneo es redondo?

Pues bien, es por una razón de correspondencia, ya que ustedes deben de saber que si el cuerpo del hombre es un templo como lo dice la Biblia, es un templo porque es la suma de los símbolos del Universo.

Siendo el Universo el Gran Templo Cósmico.

Y es por eso que si el cráneo es redondo, es por imitación de ese templo mayor que es el Universo y que para su información es redondo. »

(Conferencia de 03.11.89)





OBSERVACIÓN

Y es interesante ver cómo en otras enseñanzas esotéricas también se afirma que el Universo es redondo.

Por ejemplo, en el libro “La Respuesta del Ángel”, el ángel lo indica ya que él dice:

« Qué ilusión hay dentro de esta esfera [el Universo] con todos sus soles, sus planetas y con su espacio aparentemente infinito, pero que en realidad es finito. »
(Conversación 28 con Gitta)

Y el ángel también señala esa correspondencia que existe entre el hombre y el Universo, y es por eso que el ángel también dice:

« Cada órgano de tu cuerpo es la imagen de una fuerza del Universo, y es a partir de esa fuerza cósmica que tu órgano recibe su propia fuerza, y así el latido del Corazón del Universo es uno con el latido de tu corazón. Y es por eso que tu cuerpo es en pequeño la imagen del Universo entero. »
(Conversación 24 con Lili)


Y la teosofía también afirma que el Universo es redondo, pero lo hace de una manera más simbólica que detallo y explico en este otro capítulo (link).

Y también es bien conocida la ley de correspondencia, la cual se enseña no solamente en la teosofía sino en prácticamente todas las enseñanzas esotéricas y que dice:

« Como es arriba, es abajo; como es en lo grande, es en lo pequeño. »





LA ILUMINACIÓN DIVINA EXPLICADA POR EL MAESTRO PASTOR




Sobre la iluminación divina, el Maestro Pastor mencionó lo siguiente:

« Muchas personas desean alcanzar la iluminación divina, y para ello se lanzan en el camino espiritual pero como no saben de qué manera entamarlo, se ponen a practicar varias técnicas, tales como: ponerse a meditar o entrar en relajaciones profundas, y también tratan de limitarse a ya no hace esto o dejar de hacer aquello, y también buscan opacar el pensamiento cuando se ponen a pensar mal, y tratan de irradiar buenos pensamientos por lo menos diez minutos durante su meditación, etc.

Y todo esto es bueno, pero desafortunadamente estos buenos pensamientos que la persona proyecta tienen una irradiación muy pequeña, extremadamente pálida, similar a una pequeña linterna, al grado que si este discípulo tuviera que confiar en ese resplandor para ver en su vida, no vería más allá de la punta de sus pies.

¿Por qué?

Porque lo primero que deben de hacer cuando quieren entamar el camino espiritual, es comenzar por establecer el equilibrio en ustedes mismos, y de hecho, esa es la primera tarea que tiene que hacer un discípulo: primero tiene que encontrar su equilibrio.


¿Y de qué equilibrio estoy hablando y cómo adquirirlo?

Hablo de un equilibrio que es simplemente un nivel de paz interior que ustedes van a buscar adquirir con ustedes mismos. Y es que muchos discípulos cuando se tropiezan una y otra vez en sus intentos por ser más espirituales, terminan agriándose la vida y desarrollando un resentimiento hacia su propia persona.

Y entonces todas las mañanas al levantase se dicen a sí mismos:

·        "No soy capaz de liberarme de mis vicios."
·        o "No valgo lo que vale mi compañero de estudios."
·        o "Todavía no estoy en la etapa de hacer esto porque solo soy un pequeño individuo con muy pocos meritos."
·        etc.

Pero tan pronto como nos levantamos por la mañana pensando en estas cosas, automáticamente nos predisponemos al desequilibrio.

¿Por qué?

Simplemente porque la conciencia divina (que es la conciencia superior del individuo), esta conciencia divina es una conciencia de plenitud, una conciencia de amor y una conciencia de paz.

Y por consiguiente tan pronto como se le envía a esta conciencia divina un elemento perjudicial, un elemento agresivo. Entonces automáticamente la consciencia divina rechaza este elemento negativo porque la conciencia divina NO puede ser atacada por vibraciones inferiores provenientes del infierno de las negatividades en las que ustedes viven.

Entonces,

¿Qué hay que pensar de uno mismo?

Si ya no puedes pensar que eres mediocre, que no vales nada, y que tienes todos los defectos.

¿Tienes entonces que pensar que eres magnifico, capaz de todo y lleno de cualidades?

¿Tienes que pensar entonces que ya has alcanzado todos los grados de iniciación?

Por supuesto que no, y si conoces un poco sobre mi manera de pensar, puedes concluir muy rápidamente que no te estoy pidiendo que reemplaces una tontería con otra tontería, y que por consiguiente tendrás que buscar el camino que se le conoce como “el camino del equilibrio” o “el camino del medio”.

Entonces, si no puedes pensar de manera peyorativa de tu persona y tampoco puedes pensar de manera pretenciosa de ti mismo, entonces ¿qué vas a hacer?

Pues bien, eso significa que no tienes que pensar nada sobre ti mismo, ni bueno ni malo, nada en lo absoluto.

Y así, suspendiendo el movimiento de tu pensamiento, la pureza de la cual tantas veces he hablado a propósito de la mente, esa pureza que gradualmente conduce hacia la iluminación simplemente surgirá.

Pero las personas creen que para alcanzar la iluminación divina se requiere de toda una complicada alquimia energética la cual involucra años y años de esfuerzos y sacrificios. Alquimia que involucrará energías de Sirio, de Júpiter o de no sé dónde más.

E incluso he escuchado excentricidades tales como considerar energías que necesitarían del oro potable para supuestamente ser capaces de integrar verdaderamente la vibración divina hasta en la célula. Pero les aseguro que no hay nada más risible que un alquimista que trata de llegar a Dios por medio de su horno de alquimista.

Por lo tanto no se trata de “hacer mayonesa”, sino simplemente hay un momento dado en donde hay que dejar de “batir los huevos” (es decir, los pensamientos, las ideas, todo lo que se tiene de preconcebido sobre uno mismo, sobre la existencia y sobre la divinidad).

¡Y estoy hablando de todos los huevos!

Obviamente los huevos malos, pero también los huevos que parecen muy buenos. Hay que dejar de batir todos los huevos.

Porque,

¿Qué sucede cuando batimos los huevos?

La clara se expande y termina desbordándose. Y lo mismo sucede con el individuo que no para de agitar sus creencias, termina por dilatar demasiado su cuerpo astral (cuando es muy emocional), o por dilatar demasiado su cuerpo mental (cuando es muy intelectual), y es invadido por estas sustancias que vienen como velos, para esconder la verdadera visión de Dios.

Y durante todo este tiempo, el individuo se la ha pasado agitando y agitando sus creencias, creyendo que de esta manera alcanzará la iluminación divina. Pero yo te aseguro que ese método solo lo envuelve más dentro de la ilusión.

Y si quieres seguir un poco mi consejo, si quieres escuchar un poco mis palabras, y te diré que si llegué a donde estoy, es escuchando esas palabras de mi maestro y habiendo comprobado su efectividad, te puedo asegurar que son reales.

Entonces si quieres llevar tus esfuerzos hacia donde yo llevé los míos para alcanzar la iluminación divina.  ¡Deja de pensar!  Y no escuches a aquellos que te dan recetas complicadas como por ejemplo: meditar enfocándote en cierto chakra, o elevar tal energía para irradiar desde ese chakra, o incorporar la energía de Sirio, o conectarte con la Jerarquía Solar, o tratar de ir a fisgonear en Shambala, etc.

Porque en realidad nada es más simple que estar instantáneamente conectado con la divinidad. Y para lograr eso simplemente hay que dejar de ser todo lo que NO es la divinidad.

Y entonces automáticamente entre estas dos columnas que de repente se erigen rectas porque ya no están siendo tambaleadas con tantas creencias; entre estas dos columnas rectas, silenciosas y absolutas, automáticamente surge la verdadera visión de lo que es lo divino.


Y el alma ya teniendo una visión clara también se levanta y se detiene entre estas dos columnas y ya no es necesario que te preguntes si a partir de ese momento eres un pequeño iniciado, un mediano iniciado o un gran iniciado.

Ya no necesitas preguntarte si estás en la primera, segunda o tercera iniciación mayor, o si aún necesitas reencarnas diez veces, cuarenta veces o si ya puedes decirle adiós a la reencarnación.

Ya no necesitas cuestionarte nada, simplemente te mantienes en ese estado de suspensión, y manteniéndote en ese estado, tu maestro interior te va indicar lo que debes de hacer para mantenerte continuamente en ese estado y no solamente bascular en ese estado durante una buena meditación.

Y tu maestro interior te indicará lo que necesitas trabajar para avanzar, él te dirá qué energía necesitas incorporar, y en ese instante su indicación será una buena indicación, y en ese momento tendrás que incorporar realmente la energía que viene del Sol, o de Júpiter, o de Sirio, o de Shambala, o de donde tenga que venir. Pero solo en ese momento y no antes y no después.

Y en ese momento, la absorción de esa energía será algo verdadero, no será producido por tu imaginación, sino que será algo tan real que no podrás dudarlo. Y no se lo contarás a nadie. Simplemente el silencio se impregnará en ti porque sabrás que es en silencio y en la soledad que esta alquimia energética tiene lugar.

No puede haber ningún testigo, ningún familiar, ningún amigo, ni siquiera Dios. Solo estás tú solo contigo mismo en esa cueva que es tu materia, y dilatas el sol que tiene en tu interior, poco a poco.

Y así como un alquimista energético, vas a ir paulatinamente absorbiendo las diferentes energías que requieras del universo cuando sea el momento.

Y con estas energías vas a ir pacientemente construyendo un diapasón energético, y cuando este diapasón energético termine de ser elaborado, al momento de hacerlo sonar, uno sonido extraordinario se producirá el cual estremecerá toda tu cueva y hará que las paredes se disuelvan.

¿Y sabes qué es lo que aparecerá?


Aparecerá lo que siempre ha existido pero que no podías percibir porque te encontrabas muy restringido por la materia, aparecerá simplemente la luz divina.




Y todo asombrado te dirás a ti mismo:

« Pero no es posible que por tanto tiempo, tantas reencarnaciones, yo pensé que estaba encerrado en esta caverna que es la materia. Pensé que estaba encerrado ahí viviendo en la oscuridad, y que tenía que escapar a través de un túnel para así alcanzar la luz divina.

Y ahora me doy cuenta que en realidad todo ha sido siempre luz divina desde el inicio, desde el primer día que abrí los ojos y comencé a respirar y pensar. ¡Todo es luz!   ¡Completamente luz!  Y yo que pensaba erróneamente que estaba encerrado en una cueva, en la oscuridad, y que tenía que ir a otra parte para encontrar la luz. »


Esa reflexión te harás cuando alcances la iluminación divina, porque en realidad la iluminación divina no se trata que Dios, desde lo alto de su reino, venga finalmente a iluminarte, sino que tú enciendas la luz divina que hay en tu interior.

Y ese día cuando la luz por fin brillará en ti, tú te darás cuanta que en realidad todo es luz, y simplemente hay seres en donde la luz todavía no se encuentra encendida.

Entonces si actualmente te sientes como un niño que camina en la oscuridad esto se debe simplemente porque tu luz todavía no está encendida.

Y es por eso que te sientes tan confundido y perdido ante la vida, pero te aseguro que si te encuentras tan desorientado al grado que seguido no sabes qué hacer, esto se debe únicamente porque tu templo interno no está todavía suficientemente iluminado.

¡Te lo aseguro!


TÚ YA ERES LUZ
PERO TU LUZ TODAVÍA NO ESTÁ ENCENDIDA


Y para ilustrártelo, esta noche, cuando dejes esta sala y vayas a tu casa, intenta hacer un pequeño experimento para que tu psicología participe plenamente en la aceptación de lo que te acabo de decir.

Cuando entres a tu casa, no enciendas la luz, no oprimas el botón de alumbrar, sino que ingresa a tu casa sin electricidad, y observa el espesor de la oscuridad que parece estar allí rodeándote.


Y entonces recordarás cómo también de la misma manera te parece avanzar en la misma oscuridad por la vida y por consiguiente sin saber qué hacer ni qué camino tomar.

Pero volvamos a tu casa sin luz, avanza cuidadosamente y te percatarás que te cuesta trabajo ubicar los objetos, y por ejemplo te dirás a ti mismo:

« Bueno pero si llevo viviendo tanto tiempo aquí, ¿cómo es que no puedo ubicar las cosas con facilidad? »

Y cuando por fin hayas podido ingresar en tu habitación, observa una vez más como la oscuridad lo invade todo y como eso te impide poderte mover con seguridad. Y toma consciencia que su templo interior se encuentra exactamente en la misma situación.

Y solo entonces enciende la luz, y percibe como cambia completamente la situación. De repente puedes ver tu cama, puedes ver tu armario, puedes ver todos tus objetos familiares con facilidad. Todo se vuelve identificable, todo se vuelve conocido, todo se vuelve palpable, y todo se convierte al mismo tiempo en una comunicación entre colores y formas.

Y todo este cambio sucede simplemente porque encendiste la luz.

Pues bien, exactamente lo mismo sucede con tu vida. Es exactamente el mismo fenómeno.

Ustedes seguido se sienten confundidos, perdidos, sin saber qué es lo que deben de hacer, o qué camino es el que de deben tomar. Y caminan en la vida a tanteos de la misma manera como lo hicieron en vuestra casa cuando esta se encontraba sumergida por la oscuridad.

Pero todo esto se debe al hecho que vuestro templo interno aún se encuentra apagado, pero cuando se alcanza la iluminación divina, entonces su templo interno se ilumina y se convierte en algo palpable, visible y conocido para ustedes por el simple hecho de que la luz divina se encuentra por fin encendida en vuestro interior. »

(Conferencia del 03.11.89)