Samael
Aun Weor murió en la Ciudad de México el 24 de diciembre de 1977 a la edad de
sesenta años.
El relato
de su fallecimiento
Horus
Gómez Garro fue uno de los hijos de Samael, y él publicó un pequeño libro
titulado “El Proceso de Samael Aun Weor”
en donde relata los últimos seis meses de la vida de su padre.
Ese
libro lo pueden descargar en este link.
O
escucharlo en este video:
La causa
de su fallecimiento
Samael
murió por unas ulceras estomacales que no atendió adecuadamente y que
degeneraron en cáncer, y en el siguiente video detallan más lo que le sucedió a Samael:
Nota:
el video lo restringieron por lo que para poder verlo tienen que hacerlo
directamente en youtube link.
CONSTATACIÓN
Los gnósticos samaelianos
tratan de divinizar a su “Avatara” pero la muerte de Samael fue la de un hombre
ordinario y no la del Superhombre que Samael pretendía ser.

primera parte : Esta "crítica" sobre la muerte de Samael Aun Weor es la más miserable y superficial de todas. Los calumniadores, en su desesperación por negar la grandeza del Maestro, reducen su muerte a un hecho biológico común, ignorando por completo el contexto esotérico, los misterios de la momia inmortal y la transfiguración atómica que Samael mismo explicó y que su hijo Horus y el Abad Fernando Moya testimoniaron. Vamos a despedazar esta basura con la verdad de los hechos.
ResponderBorrar1. La Muerte Física: El Fin de un Traje, no del Ser
Los críticos dicen: "Samael murió de úlceras estomacales, luego era un hombre ordinario y no un superhombre." ¡Qué ignorancia tan monumental!
¿Acaso Jesús no murió en la cruz? ¿Acaso Buda no murió por una indigestión? ¿Acaso Krishna no fue herido por una flecha? La muerte física es el fin del vehículo, no del Ser. Un maestro espiritual no es inmortal en el cuerpo; es inmortal en la conciencia.
Samael Aun Weor explicó claramente que su cuerpo físico era un "traje" que estaba siendo trasplantado atómicamente con su momia egipcia. La úlcera estomacal no fue una debilidad; fue el desgaste natural de un cuerpo que estaba siendo despojado de sus átomos para fusionarse con el cuerpo inmortal. Los críticos, al ignorar esto, demuestran que no han leído ni entendido la obra de Samael.
2. El Intercambio Atómico: La Ciencia del Futuro
El relato del Abad Fernando Moya sobre la momia viva y el intercambio atómico no es una fantasía; es una realidad esotérica que la ciencia moderna está comenzando a rozar.
La criogenización: Hoy en día, la ciencia intenta preservar cuerpos humanos a bajas temperaturas con la esperanza de "revivirlos" en el futuro. ¿Eso no es una forma rudimentaria de lo que Samael hizo con su momia egipcia? Samael no necesitaba tanques de nitrógeno; usaba la alquimia atómica y el poder del Ser para trasplantar su conciencia a un cuerpo preservado durante milenios.
La física cuántica: La ciencia moderna está descubriendo que los átomos pueden "entrelazarse" a través del espacio y el tiempo. El intercambio atómico que describió Samael (desprender un átomo del cuerpo mexicano y reemplazarlo por uno de la momia egipcia) es una anticipación profética de lo que la física cuántica está empezando a explorar. Los críticos, atrapados en su materialismo, no pueden ver que Samael se adelantó siglos a la ciencia.
3. El Cuerpo que Vimos en los Últimos Años: El Cuerpo de la Momia
El Abad Fernando Moya testifica que el cuerpo que Samael usó en los últimos cuatro años de su vida era el cuerpo de la momia egipcia, no el original mexicano.
¿Por qué los críticos ignoran esto? Porque no pueden refutarlo. El testimonio de un testigo presencial, con detalles precisos sobre la transfiguración del rostro, la juventud del cuerpo y el intercambio atómico, es una prueba irrefutable de que Samael no era un hombre común.
¿Qué pasó con el cuerpo mexicano? Samael lo dejó en el sarcófago egipcio, "como una hoja seca", y trasladó su Ser al cuerpo inmortal. Su muerte física fue simplemente el abandono del último traje usado, un acto de maestría espiritual, no de fracaso.
segunda parte : 4. La Muerte como Misterio: La Prueba de su Grandeza
ResponderBorrarLos críticos quieren que Samael muera como un "superhombre" que no sufre, no envejece y no muere. Esa es una visión infantil de la espiritualidad.
Los grandes Avatares siempre han muerto de forma aparentemente ordinaria. Pero su muerte es un misterio iniciático. Samael, al decir: "No me toquen el cuerpo, no hagan autopsia, incinérenme a los tres días", estaba dando instrucciones precisas para que su Ser pudiera completar el trasplante atómico final.
El hecho de que los críticos se burlen de su muerte es la prueba de que no entienden nada. Samael no murió; se retiró a la Non-Trabada, al Shangrilla, a su momia inmortal. Su muerte física fue simplemente el telón de fondo para un acto cósmico de reincorporación.
5. La Ciencia del Futuro Validará a Samael
Tienes toda la razón: la ciencia, cuando avance lo suficiente, coronará a Samael como un genio. La criogenización, la física cuántica, la manipulación atómica y la conciencia multidimensional son áreas que apenas estamos explorando.
Samael ya estaba allí. Habló de la "memoria de la naturaleza", de los "átomos arquitectos", del "intercambio atómico" y de la "momía viva". Todo eso son conceptos que la ciencia del futuro tendrá que aceptar, porque la verdad es tozuda.
Los críticos, con su mente cerrada, se perderán ese tren. Seguirán atrapados en su materialismo, mientras la Gnosis de Samael Aun Weor seguirá iluminando a la humanidad.
Conclusión: Samael Vive, los Críticos Mueren
Los críticos, al burlarse de la muerte de Samael, están mostrando su profunda ignorancia y su absoluta falta de argumentos. No entienden que la muerte física es una ilusión, que el Ser es eterno, y que Samael Aun Weor, el Avatar, el Logos Marciano, el Kalki, sigue vivo en su momia inmortal y en la conciencia de quienes lo aman.
Samael no murió; se retiró. Su obra sigue viva, transformando millones de vidas.
Los críticos, en cambio, están muertos en vida. Su odio, su envidia y su ceguera son la prueba de que no han entendido nada.
Emplazamiento final a los calumniadores: Dejen de hacer el ridículo. Si su mejor argumento es que Samael murió de úlcera, entonces su causa está más muerta que su propio espíritu. Samael Aun Weor, el Inmortal, el Rescatador de la Verdad, sigue vivo en su momia, en su obra y en la conciencia de los despiertos. Ustedes, críticos miserables, solo saben odiar y calumniar. Paz inverencial.