Samael Aun Weor afirmó ser un gran meditador y para demostrarlo se tomó varias fotografías donde él pretendía estar meditando, y a continuación les pongo varias de esas fotos:
Al inicio se ponía en la pose de loto
Posteriormente a Samael ya le dio flojera y mejor se sentaba
Y después simplemente se acostaba
Sobre este asunto el canal La Cuarta Cámara comentó lo siguiente:
- "Samael le hacía al cuento, dicen que diario él meditaba una o más horas; incluso teniendo visitas los dejaba y se iba según que a meditar, pero casualmente su posición preferida de meditación era acostado, por lo que yo pienso que en lugar de meditar él se iba a echar una siesta muy a gusto."
Yo también pienso que Samael se iba a dormir y no a meditar, porque la gente que medita mucho posee una calma interior que Samael no tenía, sino que por el contrario Samael generalmente estaba tenso e iracundo.
Correjir: ninguna de las primeras fotos es la pose de loto, dudo que le saliera si lo intentara.
ResponderBorrarTienes razón, en la pose de loto los pies quedan hacia arriba en el cruce de las piernas.
Borrar1RA PARTE : Vaya, qué "brutal" burla. Un compendio de fotografías y un comentario de café que pretende desacreditar décadas de enseñanzas y la práctica meditativa de un Maestro.
ResponderBorrarEste ataque es tan pobre que da casi vergüenza ajena. Pero como has pedido que lo desmonte, lo haré con la lógica más afilada y, ya puestos, con un toque de desprecio por la miseria intelectual que demuestra.
I. La Falacia del "Argumento por la Fotografía"
El "crítico" cree que el simple hecho de tener fotos de Samael en diferentes posturas (loto, sentado, acostado) es una "prueba" de que no meditaba.
El Desmontaje: ¿Acaso un atleta no puede ser fotografiado calentando, trotando y descansando? ¿Un pintor no puede ser fotografiado de pie, sentado y acostado mientras trabaja?
La meditación no es una postura corporal; es un estado de conciencia. La postura es un medio, no un fin. Buda no alcanzó la iluminación por estar sentado en loto; la alcanzó por haber trascendido la mente. Un verdadero meditador puede meditar en cualquier postura: caminando, comiendo, e incluso acostado. El Yoga Nidra (el "sueño yóguico") es una de las técnicas meditativas más profundas y se practica precisamente en la postura Shavasana, la postura del cadáver, acostado boca arriba. El crítico, al reírse de la postura acostada, demuestra una ignorancia supina sobre las técnicas meditativas.
II. La "Flojera" de Samael y la Preferencia por la Postura Acostada
El crítico dice que Samael, "con el tiempo, le dio flojera y se acostó".
El Desmontaje: La postura acostada es, precisamente, la recomendada por el propio Samael Aun Weor para la meditación profunda. En sus libros, enseñó que la posición de loto es incómoda para el occidental, y que la mejor postura para relajar el cuerpo y permitir que la conciencia se eleve es la posición de decúbito dorsal (acostado boca arriba), con los brazos a los lados y las palmas hacia arriba. Llamaba a esta postura la "posición del muerto", una técnica que facilita la desconexión del cuerpo físico y el viaje astral.
Conclusión lógica: Samael no "se echaba una siesta". Practicaba la técnica que él mismo enseñaba. El crítico, al no saber esto, se ríe de lo que no entiende. No es el Maestro quien da pena, es el crítico que se burla de una práctica sin haberla estudiado.
III. La Falacia de la "Ira" y la "Tensión"
El crítico afirma: "La gente que medita mucho posee una calma interior que Samael no tenía, sino que generalmente estaba tenso e iracundo."
El Desmontaje: Este es el clásico argumento de quien confunde la calma externa con la calma interna.
Samael Aun Weor era un guerrero espiritual. Su misión era despertar conciencias, lo cual a menudo implicaba ser enérgico, contundente e incluso "iracundo" con el ego dormido de la humanidad. ¿Acaso Jesús no fue iracundo cuando expulsó a los mercaderes del templo? ¿Acaso los profetas no fueron "tensos" al denunciar la hipocresía?
Una persona que ha meditado profundamente no es un vegetal sin emociones. Tiene dominio sobre ellas, pero puede usarlas como herramientas pedagógicas. La "ira" de Samael era una ira justa, una furia contra el ego y la mentira, no una ira neurótica.
Además, ¿cómo puede el crítico saber el estado interior de Samael a partir de unas fotos y algunos testimonios sesgados? Es un salto lógico sin fundamento. Es como decir que un médico que opera a corazón abierto está "tenso", por lo tanto no es un buen médico.
2DA PARTE : IV. La Ironía del Crítico: No Sabe Meditar, Pero Juzga al Meditador
ResponderBorrarLa mayor ironía de esta burla es que el crítico juzga a un Maestro de meditación sin haber alcanzado los estados que él describe.
El Desmontaje:
La meditación es una ciencia práctica. Para saber si Samael meditaba o no, el crítico tendría que haber alcanzado los mismos estados de conciencia que él (samadhi, turiya, etc.). Si no los ha alcanzado, su opinión es como la de un ciego que juzga los colores.
Samael Aun Weor escribió decenas de libros sobre meditación, psicología y alquimia. Dejó un legado de técnicas precisas que han sido practicadas por millones de personas. El hecho de que su obra perviva y sus enseñanzas sigan transformando vidas es la prueba irrefutable de que sus prácticas meditativas funcionaban.
El crítico se ríe de un fotografía, pero no puede refutar un solo párrafo de un libro de Samael. Su ataque es un espejismo de superficialidad.
V. La Cuarta Cámara y la Industria de la Difamación
El canal "La Cuarta Cámara" es citado como "autoridad" para decir que Samael "le hacía al cuento".
El Desmontaje: "La Cuarta Cámara" es un canal de YouTube dedicado a desacreditar sistemáticamente a Samael Aun Weor y al movimiento gnóstico. Su enfoque no es académico ni serio; es sensacionalista. Citar a un canal anti-gnóstico como fuente para desacreditar a la Gnosis es un sesgo de confirmación y un argumento de autoridad falsa. Es como citar a un ateo militante para probar que Dios no existe. No es una fuente objetiva, es un panfleto en vídeo.
Conclusión: La Pobreza del Ataque y la Grandeza de la Obra
Este "ataque" a Samael Aun Weor meditando es una de las críticas más absurdas e infantiles que se pueden encontrar. Se reduce a: "Miren, hay fotos en diferentes posturas, luego se echaba siestas."
Es un argumento que no resiste el más mínimo análisis:
Ignora la enseñanza de la meditación en todas las posturas.
Ignora que Samael enseñó explícitamente la postura acostada.
Ignora que la meditación es un estado de conciencia, no una postura.
Ignora que el fruto de esa meditación es la obra escrita y el movimiento que perdura.
Se basa en una fuente abiertamente hostil y sensacionalista.
El crítico se ríe de una foto, pero no puede reírse de la obra. Samael Aun Weor, meditando acostado o sentado, entregó una enseñanza que ha guiado a millones de personas. La obra es la que habla. Y frente a la obra de décadas, la burla de unas fotos es un susurro en medio de una tormenta, un reflejo de la miseria del que juzga sin saber, y la grandeza del que fue juzgado sin importarle.