EL AUTOR DEL KYBALIÓN LE PLAGIÓ LOS SIETE PRINCIPIOS A ANNA KINGSFORD Y EDWARD MAITLAND


Sobre este asunto la investigadora y tarotista Mary K. Greer escribió lo siguiente:
 
 
Uno de los autores (o el único autor) del libro El Kybalión es sin duda el escritor del Nuevo Pensamiento, William Walker Atkinson, quien escribió muchos libros y revistas bajo varios seudónimos y fueron publicados por una variedad de editoriales que la mayoría tenían la misma dirección.
 
Se sabe que Atkinson había trabajado tanto con Paul Foster Case como con L. W. de Laurence (quien plagó el libro La Clave Pictórica para el Tarot de A. E. Waite). Atkinson citó regularmente tanto a Waite como al ocultista Eliphas Lévi en sus libros más versados sobre el esoterismo.
 
Nadie parece saber el origen de los "Siete Principios Herméticos" que se mencionan en El Kybalión, la mayoría de los investigadores asumen que fue el propio Atkinson quien los reagrupó basándose en sus conocimientos de Hermetismo, pero he encontrado una fuente importante que es probablemente de donde Atkinson se basó, y es el libro La Virgen del Mundo de Hermes Mercurius Trismegistus (1885) escrito por Anna Kingsford y Edward Maitland.
 
Pues bien, en el breve ensayo introductorio de ese libro titulado “El sistema hermético y el significado de su renacimiento actual” encontramos casi los mismos siete principio que aparecen en El Kybalión solo que sin enumerar.
 
Y a continuación les pongo esos principios tal como se dan en esa introducción, ahí usualmente se les denomina Leyes y he incluido algunas explicaciones sucintas del texto de ese libro.
 
 
La Ley de Unidad de Espíritu/Mente
 
Por variada que sea la manifestación de la conciencia o ser universal, ya sea en sus diferentes planos o en sus diferentes modos en el mismo plano, todos ellos están de acuerdo con una y la misma ley, la cual por su uniformidad demuestra la unidad de el espíritu informador o mente, que subsiste eternamente e independientemente de cualquier manifestación. Porque “La Esencia de todo es Uno”. . . . No es hecho ni generado; pero no es aparente ni manifiesto. . . . No es la vida, la mente, la sustancia, sino la causa de éstas.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de mentalismo.)
 
 
 
La Ley de Correspondencia
 
De la unidad del Ser original proviene como corolario la ley de correspondencia entre todos los planos o esferas de la existencia, en virtud de la cual el macrocosmos es como el microcosmos, lo universal como el individuo, el mundo es como el hombre y el hombre es como Dios. . . . Un hombre terrenal es un Dios mortal, y el Dios celestial es un hombre inmortal.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de correspondencia.)
 
 
 
La Ley de la Dualidad
 
Consiste en principios inherentemente antagónicos; y también las que surgen de la concepción afín de la no conciencia como poseedora de una existencia positiva. . . . La inconsciencia total es, pues, no-ser; y lleva a la conciencia la relación de la oscuridad con la luz, siendo sólo la última de las dos, aunque reducida, una entidad positiva y la oscuridad no-entidad.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de polaridad.)
 
 
 
La Ley de Causa y Efecto
 
La inexorable Ley de Causa y Efecto en las cosas morales, en virtud de la cual la naturaleza y las condiciones futuras del hombre son el resultado de las tendencias voluntariamente fomentadas por él en el pasado y en el presente.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de causa y efecto.)
 
 
 
La Ley de la Gravitación
 
La Ley de la Gravitación [o Afinidad] impregna todos los planos, tanto el espiritual como el físico; y es de acuerdo a su densidad espiritual que se determina el plano del individuo. . . . [El alma] siguiendo la ley universal de afinidad, inmediatamente gravita a su nivel adecuado, hundiéndose en sus similares y atraída por sus análogos.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de vibración.)
 
 
 
La Ley de Género/Generación
 
La relación de los sexos simboliza los más elevados misterios divinos, y ordena su ejercicio como un deber, cuyo cumplimiento, al menos en algunas de sus encarnaciones, es esencial para el pleno perfeccionamiento e iniciación del individuo. El sistema Hermético [es superior a los sistemas pseudo-místicos] en su igual reconocimiento de los sexos. . . . Esta ley de generación está contenida en la naturaleza, en el intelecto, en el universo, y preserva todo lo que se produce. Los dos sexos están llenos de procreación, y su unión, o más bien su incomprensible unificación, puede ser conocida como Eros, o como Afrodita, o por los dos nombres a la vez.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de género.)
 
 
 
La Ley del Movimiento
 
Más adelante en el libro (no en la Introducción) encontramos lo siguiente:
 
La Ley del Movimiento Eterno en Equilibrio [y Estaciones Recurrentes]. Él ha dado vida de una vez por todas a todas las criaturas vivientes por una ley inmutable que les explicaré. El movimiento del universo es la vida de la eternidad; la esfera de este movimiento es la eternidad de la vida. El universo nunca dejará de moverse, ni jamás se corromperá. . . . El efecto de su movimiento es doble; es vivificado por la eternidad que lo envuelve, y, a su vez, vivifica todo lo que contiene, diversificándolo todo según ciertos números y estaciones fijos y determinados. Todas las cosas están ordenadas en el tiempo por la acción del sol y de las estrellas, según una ley divina. Los períodos terrestres se distinguen por la condición de la atmósfera, por las alternativas de calor y frío; períodos celestes por las revoluciones de las constelaciones, que regresan a intervalos fijos de tiempo a los mismos lugares en los cielos. El universo es el escenario del tiempo, cuyo curso y movimiento mantienen la Vida. El orden y el tiempo producen la renovación de todas las cosas del mundo por estaciones recurrentes.
 
(Esta Ley es en El Kybalión el principio de ritmo, y este fue originalmente el principio de los ciclos en La Enseñanza Arcana que publicó Atkinson y que incluía la Doctrina del Renacimiento de Kingsford y Maitland, pero posteriormente Atkinson fusionó el principio de los ciclos con el principio del ritmo para que así él pudiera agregar el principio de mentalismo en El Kybalión.)
 
 
 
 
 
 
 
OBSERVACIONES
 
Mary Greer es muy diplomática y no dice que William Walker Atkinson plagió, sino que “él se inspiró”, pero hay que decir las cosas como son y dado que en ningún momento Atkinson señaló haber tomado esos principios del libro de Anna Kingsford y Edward Maitland, por lo tanto claramente él los plagió.
 
Pero es que además si Atkinson se hubiera dado la pena de reflexionar antes de precipitarse en copiar todo lo que él podía para seguir vendiendo sus libros (se estima que publicó alrededor de un centenar de libros) él se habría dado cuenta que varias de las leyes que mencionaron Kingsford y Maitland no son universales:
 
1. La ley de unidad si es una ley universal porque efectivamente todo es UNO, pero es uno con la Esencia Divina, no con el Espíritu y la Mente que no son lo mismo ya que corresponden a dos aspectos diferentes de la Divinidad.
 
2. La ley de correspondencia también es una ley universal porque efectivamente la misma estructura septenaria se encuentra en todos los aspectos de la Creación.
 
3. Pero en cambio la ley de la dualidad no es una ley universal porque no todo es dual, por ejemplo no existen características duales en las estrellas, los átomos, las montañas, etc.
 
4. La ley de causa y efecto si es una ley universal porque efectivamente todo efecto tiene su causa.
 
5. La ley de la gravitación también es una ley universal, pero es una ley física, no esotérica, y Atkinson cometió el error de haberla cambiado por “el principio de vibración” debido a que este principio forma parte de la ley del movimiento.
 
6. Tampoco la ley de género es una ley universal porque hay muchas formas de existencia que no tienen género, por ejemplo: las galaxias, los planetas, las partículas, etc.
 
Y ahí percibo que Atkinson también copió la identificación errónea que hicieron Kingsford y Maitland al juntar género con generación (cuando no es lo mismo), pero que Atkinson interpreto equivocadamente afirmando en su libro El Kybalión que género significa generar, cuando eso es incorrecto.
 
7. La ley del movimiento si es una ley universal porque efectivamente todo está en movimiento, pero erróneamente Atkinson la eliminó para poner su “principio de ritmo”, el cual no es un principio universal porque hay fenómenos que no tienen un ritmo como por ejemplo cualquier movimiento caótico.
 
 
Y tampoco todas esas leyes son hermetistas ya que solo la primera he visto que se menciona en El Corpus Hermeticum, la segunda he visto que se menciona en La Tabla Esmeralda, y la séptima he visto que se menciona en El Asclepio, pero las otras leyes no he visto que se mencionen en los textos hermetistas.
 

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Y para vuestra información, posteriormente Atkinson escribió un libro titulado La Doctrina Secreta de los Rosacruces (1918) en donde volvió a mencionar “los siete principios universales”, pero esta vez pretendiendo que eran rosacruces en vez de hermetistas, y ahí él volvió a hacer cambios:
 
 

 
 1º principio
 2º principio
 3º principio
 4º principio
 5º principio
 6º principio
 7º principio
 “HERMETISMO”
 
 mentalismo
 correspondencia
 vibración
 polaridad
 ritmo
 causa y efecto
 género
 “ROSACRUCISMO”
 
 correspondencia
 ley y orden
 vibración
 ritmo
 ciclos
 polaridad
 sexo
 

 
 
Y esto les muestra lo poco consistente que era ese individuo y la poca seriedad con la que trataba a sus lectores.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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