Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

EXPLICACIÓN TEOSÓFICA SOBRE LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES




(Observación: esta es la última parte de la investigación de David Pratt sobre la evolución de las especies y cuyo principio lo pueden leer aquí, y le agradezco inmensamente a Nicolás por haber traducido un artículo tan extenso, pero a la vez tan interesante de leer.)


   ÍNDICE

1.   Darwin versus el diseño inteligente
2.   Los ritmos evolutivos
3.   El ser humano es el reservorio de todos los tipos
4.   Evolución astral y física




1 - DARWIN VERSUS EL DISEÑO INTELIGENTE


Sobre la evolución Blavatsky comenta:

« Todas las cosas tienen su principio en el Espíritu, y la evolución comenzó originalmente desde lo superior y proced en descenso. En lugar de lo contrario como se enseña en la teoría darwinista. »
(La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 170)

« No es contra los descubrimientos zoológicos y antropológicos basados en los fósiles humanos y animales que todo místico y creyente en un alma divina se rebela internamente, sino sólo contra las conclusiones gratuitas construidas sobre teorías preconcebidas y forzosamente calzadas con ciertos prejuicios materialistas. »
(La Doctrina Secreta, vol. 1, p. 636-637)

Y es que el darwinismo está enraizado en la aserción materialista de que el Universo consiste sólo de materia y energía física, que los organismos vivos no son más que máquinas complejas y que la mente y la consciencia son simplemente un subproducto del cerebro.

El darwinismo postula también que un organismo físico puede ser transformado en otro completamente distinto mediante la acumulación de mutaciones favorables determinadas por el azar ciego, sin ninguna dirección general, propósito innato o motivo interno.

En cambio la Teosofía describe al mundo físico como la cobertura externa de mundos interiores (astral, mental y espiritual), y de forma similar, todo organismo físico es animado por “almas” y “cuerpos” sutiles e internos, incluyendo un cuerpo astral, una mente instintiva o autoconsciente (de muchos grados de desarrollo) y un ego divino o mónada.


La evolución implica por lo tanto el despliegue de poderes y capacidades latentes en respuesta a los impulsos internos y los estímulos externos (y el desarrollo de formas físicas viables mediante las cuales se pueden expresar dichas facultades).  Y de esta manera el cambio evolutivo tiene lugar en todos los planos de la realidad, incluyendo cada nivel de nuestra constitución.

Según la Teosofía, los órganos se desarrollan y los organismos evolucionan en respuesta a su impulso y dirección interior.  Y tal y como las expresiones físicas de la creatividad humana y la inventiva existen primero como ideas sutiles (o formas de pensamiento). Pues bien, de la misma forma también cada órgano u organismo físico son una expresión de un prototipo etérico preexistente.

En otras palabras:

“No se puede dar ninguna forma a algo, sea por la naturaleza o el ser humano, cuyo tipo ideal no exista ya en el plano subjetivo.”



Y es por eso que Blavatsky explica que:

« Ni la forma del humano, ni aquélla de ningún animal, planta o piedra, han sido alguna vez creadas, y es sólo en la dimensión humana que esto comenzó “siendo”, es decir, objetivizándose en su materialidad presente o expandiéndose desde dentro hacia el exterior a partir de la esencia más sublime y supersensorial para luego manifestarse dentro de su apariencia más densa y física. Y de esta manera, nuestras formas humanas han existido en la Eternidad como prototipos astrales o etéreos. »
(La Doctrina Secreta 1:58, 1:282 y 2:660)

Y también Helena Blavatsky sostiene que es infantil suponer que células ciegas e indiferentes puedan disponerse en órganos, o que las maravillosas complejidades del cuerpo humano se produzcan sin “la presencia supervisora de un impulso cuasi-inteligente” o “inteligencia subconsciente que impregna la materia”.  Y esta inteligencia instintiva y directora “finalmente se puede encontrar como una reflexión de la sabiduría divina y dhyani-chohánica.”
(La Doctrina Secreta, 2:299 pie de página, y 648-649)

(Nota: “Dhyani-chohans” que en sanscrito-tibetano significa “Señores de la meditación” es un término general para designar a los seres divinos cuya consciencia colectiva componen a una “Mente cósmica”, ya sea la que se ocupa de un planeta, o de una estrella, o de una galaxia, etc.)


Y Blavatsky explica también que:

« Asimismo hay centros de poder creador para cada RAÍZ o especie original, de la hueste de formas de la vida vegetal y animal. Y esta no es tampoco una “creación especial”, ni hay “diseño”* alguno, excepto en el plano de la proyección general, señalado por la Ley Universal.

Pero hay seguramente “diseñadores”, aunque estos no sean omnipotentes ni omniscientes en el sentido absoluto del término, ya que ellos son simplemente los constructores que obran bajo el impulso que les da la Conciencia Cósmica, la cual es muy incomprendida en nuestro plano y es simplemente la VIDA y LEY UNIVERSAL.

Y perteneciendo a esta esfera, ellos no tienen por lo tanto, intervención ni posibilidad de actuar en ninguna otra esfera (por lo menos en el presente ciclo de actividad).

Estos constructores obran por ciclos y en una escala de proyección estrictamente geométrica y matemática, como lo demuestran ampliamente las especies animales extintas. Y el hecho de que actúan con un fin en los detalles de las vidas menores (junto a eventos de orden animal, etc.) es suficientemente probado por la historia natural.

En la “creación” de especies nuevas que algunas veces se apartan mucho del tronco padre, según acontece en la gran variedad del género felino (como el lince, el tigre, el gato, etc.), los “diseñadores” son los que dirigen la nueva evolución, añadiendo a las especies ciertos apéndices o privándoles de ellos porque son necesarios o dejan de serlo en el nuevo medio ambiente.

Así, cuando decimos que la Naturaleza provee a todos los animales y plantas de lo que necesitan (ya sean grandes o pequeños) hablamos correctamente, porque estos espíritus terrestres de la Naturaleza son los que forman la Naturaleza integral. La cual si falla algunas veces en su designio, no se debe considerar ciega, ni culparse del fracaso, puesto que perteneciendo a una suma diferenciada de cualidades y atributos, es sólo en virtud de esto que a veces es condicionada e imperfecta. »
(La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 732)

(* Nota del traductor: originalmente la traducción española de “design” estaba consignada como “designio”, constituyendo un cognado falso, pues esa palabra en realidad se refiere a los conceptos de “plan”, “bosquejo”, “diseño” o “proyección” en su acepción inglesa.)



¿Quiénes son los constructores?

Existen “diseñadores” de muchos grados, pero no debe pensarse en ninguno de ellos como dioses omniscientes, omnipotentes o autoconscientes que pueden “crear” lo que ellos quieran, debido a que su trabajo en nuestro plano físico es predominantemente instintivo y automático, reflejando las necesidades kármicas de las entidades en evolución y los ciclos más amplios de actividad planetaria.

Y es por eso que Blavatsky dice que:

« [La naturaleza] es un conglomerado de fuerzas manipuladas por seres semi-inteligentes (elementales) guiados por altos espíritus planetarios (los Dhyani-chohanes), cuyo agregado colectivo añade formas (...) la MENTE del Universo y su LEY inmutable. »
(La Doctrina Secreta, vol. 1, p. 277-278)

Y tal y como muchos de nuestros propios procesos corporales como la respiración, la circulación sanguínea, la digestión, el crecimiento y la curación son regulados por nuestra voluntad automática que es el sistema nervioso autónomo, el cual en un sentido es una reflexión del yo consciente.

Pues bien, también las operaciones regulares o “similares a la ley” de la naturaleza pueden ser consideradas como procesos automáticos e instintivos de la voluntad y consciencia de seres superiores en nuestro plano.

Por lo que de esta forma, las “leyes” naturales son más parecidas a “hábitos”, y como lo explica Gottfried de Purucker, estas “normas” son una expresión de las acciones de lo que los antiguos llamaban “dioses” que exotéricamente y a menudo eran antropomorfizados, pero esotéricamente el término denota los “principios formadores” de la naturaleza, es decir, las entidades “sin forma” o las “energías naturales conscientes y semiconscientes”.
(Occult Glossary, TUP, 2a edición, 1996, p. 53-54)




O sea que en resumen, la Teosofía afirma que bajo la dirección de la Mente divina que dirige al Universo, los seres divinos que están encargados de gestionar la evolución de la Tierra, ellos diseñan las formas de vida que se van a manifestar en el planeta y estás son construidas por los espíritus de la naturaleza. Y obviamente el entorno también influye en las modificaciones de los rasgos que se van dando en las especies. Pero la Teosofía rechaza la idea que evolución es producto del azar y afirma que hay seres inteligentes que dirigen el proceso.


Al igual que muchas religiones mundiales, la Teosofía también habla de jerarquías de poderes creativos en diferentes grados que proveen los impulsos internos para los trabajos y procesos externos del mundo físico. Y esos escalafones incluyen a “arquitectos” y “constructores” y a las fuerzas semiconscientes de la naturaleza o elementales en los rangos inferiores.

El concepto general es que, en cualquier sistema de un mundo jerárquico determinado, las formas más evolucionadas de consciencia guían e informan a las menos progresadas.

Pero contrario a las religiones, la Teosofía niega la existencia del diseño en el sentido de una “creación especial” por un creador sobrenatural. En cambio postula un anteproyecto evolutivo general (o plan básico) resultado de eras evolutivas pasadas (el cual se encuentra almacenado en los planos más sutiles: astral y akáshico) y es puesto en vigor por una serie de agentes no físicos.

Y cada ciclo evolutivo se construye sobre aquél que se hallaba anteriormente y utiliza patrones y prototipos preexistentes, los cuales son modificados y adaptados según dicte la necesidad, significando con ello que nada tiene que ser creado completamente desde cero y ciertamente tampoco a partir del “vacío”.






2 - LOS RITMOS EVOLUTIVOS


De acuerdo a la Teosofía, la Tierra es la reincorporación de un planeta anterior y las diferentes clases o reinos de mónadas que se forman y evolucionan en nuestro globo prosiguen un viaje evolutivo que no tiene comienzo ni tendrá fines absolutos.

En cada gran ciclo de evolución (que incluye muchos millones de años) las mónadas se reencarnan en cada reino progresivamente, desde los sub-minerales (los elementales) hasta en los reinos superiores a los humanos (los dhyani-chohánicos).

La Teosofía postula que la Tierra actual y sus formas de vida se originaron hace unos 2 mil millones de años en una condición altamente etérica. Y gradualmente se fueron materializando y condensando durante el “arco descendiente” de la evolución planetaria, el cual perduró hasta mediados del periodo de vida terrestre (hace unos 4.5 millones de años).  Y a partir de ese entonces se dio comienzo al “arco ascendente” en donde las formas de vida van a progresivamente entamar el proceso inverso de eterealización o espiritualización (1).

Y se afirma también que el globo donde vivimos es el más material de los 12 que componen la cadena planetaria terrestre; mientras que las otras esferas están situadas en planos más etéricos y espirituales (por lo que no las podemos observar).

Los diferentes reinos u ondas de vida monádicas realizan siete rondas a través de todos los globos en sucesión durante las manifestaciones de una cadena planetaria y permanecen muchos millones de años en cada una de esas manifestaciones.  Y durante estos periodos las mónadas adoptan formas físicas viables y pasan mediante diferentes fases de desarrollo.

En cualquiera de esos globos y en cualquier momento, un reino es el predominante y el grueso de sus mónadas se reencarna en ese globo.

Y cuando una onda de vida abandona una esfera, deja atrás a sus representantes más avanzados (a menudo referidos por el término sánscrito de shishtas, que quiere decir “remanentes”), y al volver a ese globo en la ronda siguiente, dicho efluvio “reactiva” estas semillas etéricas de vida que entonces se materializan y diferencian en una variedad de reservorios apropiados para la evolución de ese reino en particular.

(Observación: el tema que está tratando David Pratt puede ser dificil de entender para quienes no lo han estudiado todavía, y es por ello que les recomiendo que primero lean la sección "Rondas, Cadenas y Globos" en donde esclarezco este asunto.)



Fig. 8.1. Cronología de las eras geológicas según la Ciencia y la Teosofía


Cronología según la ciencia (años AP)
Cronología según la teosofía (años AP)
Eón Fanerozoico


Era Cenozoica


Periodo Cuaternario:


Holoceno
11.700

Pleistoceno
2.588.000
1.090.000
Periodo Terciario:


Plioceno
5.333.000
1.870.000
Mioceno
23.030.000
3.670.000
Oligoceno
33.900.000
5.280.000
Eoceno
56.000.000
7.130.000
Paleoceno
66.000.000
7.870.000
Era Mesozoica


Cretácico
145.000.000
16.000.000
Jurásico
201.300.000
28.000.000
Triásico
252.170.000
44.000.000
Era Paleozoica


Pérmico
298.900.000
74.000.000
Carbonífero
358.900.000
110.000.000
Devónico
419.200.000
148.000.000
Silúrico
443.400.000
179.000.000
Ordovícico
485.400.000
214.000.000
Cámbrico
541.000.000
250.000.000
Eón Proterozoico


(Laurentino)
640.000.000
320.000.000 (Comienzo de la 4a Ronda)
Tardío
1.000.000.000

Medio
1.600.000.000
720.000.000 (Probable comienzo de la 3a Ronda
Temprano
2.500.000.000

Eón Arcaico


Neoarcaico
2.800.000.000
1.300.000.000 (Probable comienzo de la 2a Ronda)
Mesoarcaico
3.200.000.000

Paleoarcaico
3.600.000.000

Eoarcaico
4.000.000.000

Eón Hadeico
4.600.000.000
2.170.000.000 (Comienzo de la 1era Ronda)

La Teosofía explica que los periodos científicos son demasiado largos al incorporar un factor de entre 2 y 9, debido a las falsas aserciones en las que está basada la datación radiométrica (2).



La cuarta ronda de nuestro planeta comenzó a fines del Precámbrico, hace unos 320 millones de años atrás (la cifra científica correspondiente es de 640 millones de años).

La aparición de los primeros fósiles de metazoos (animales multicelulares) indica que surgieron hace unos 600 millones de años. Y su repentina proliferación hace unos 530 millones de años (en la espectacular “explosión cámbrica”) resultó de la reactivación de los tipos astrales raíces por las mónadas que llegaron a nuestro globo desde el globo precedente.

Los científicos creen que los metazoos simples se originaron mucho antes en el Precámbrico y que eventualmente aparecerán fósiles más antiguos y primitivos. Sin embargo se ha encontrado evidencia controversial de que una flora terrestre y fauna de insectos avanzados pueden haber existido durante el Cámbrico o incluso el Precámbrico, pero los científicos ortodoxos lo rechazan puesto que no encaja con sus postulados (3).

La Teosofía indica que las formas de vida etéricas existieron en rondas más remotas, pero ya que estas criaturas invertebradas a lo más habrían dejado sólo una huella fosilizada, y considerando que los científicos no esperan encontrar grandes fósiles que daten de dicho periodo, esto reduce ostensiblemente la posibilidad de que se reconozca tal evidencia por lo que realmente es.

En la explosión cámbrica entraron en escena muchos de los filos animales o diseños anatómicos básicos presentes en el registro fósil reconocido (y los cuales parecieron "salir de la nada"), y también muchos otros filos evolucionaron durante este tiempo, pero que desde entonces se han extinguido.

Ninguna nueva clase de animales ha aparecido desde el Paleozoico intermedio, y tampoco surgió ningún orden nuevo desde las radiaciones de mamíferos y aves a comienzos del Terciario siguiendo a la muerte de los dinosaurios.

La tendencia general ha sido hacia un número en aumento de especies basadas en planes básicos corporales cada vez menores. Por ejemplo: hoy existen unas tres millones de especies de insectos vivos, pero sólo tres diseños de artrópodos básicos comparados con los más de 20 que hubo en el Cámbrico medio.

Desde el comienzo de la cuarta ronda hasta mediados del ciclo de vida planetario (hace unos 4.5 millones de años), la tendencia evolutiva fue de descenso en la materia, resultando con ello en una profusión de nuevas especies que desarrollaron los diseños fundamentales activados al comienzo de la ronda y en una variedad de direcciones especializadas.

Sin embargo, el punto medio del ciclo marcó el comienzo del "arco ascendente" hacia el espíritu, y en adelante más y más mónadas animales tenderán a pasar a un reposo nirvánico inferior pues no serán capaces de evolucionar suficientemente a lo largo de líneas más psicológicas y espirituales.

Los tipos de organismos que emergieron durante la explosión cámbrica testifican la elevada creatividad que hubo en esa época. Y es que fue un periodo de asombrosa experimentación, cuando los elementos de diferentes planes corporales básicos podían mezclarse en un organismo, pero hoy eso ya no es posible pues existe un plan corporal de vertebrados completamente diferente, y otro plan de angiospermas y de moluscos, etc.

La variabilidad limitada de plantas y animales con las que actualmente los criadores tienen que lidiar es otro síntoma del potencial creativo menor que prevalece ahora que el arco descendiente ha terminado.

El desarrollo de la vida en la Tierra ha estado lejos de ser estable y lineal. En lugar de ello, la aparición y diversificación de nuevas reservas y la extinción de las ya existentes tienden a suceder bastante rápida y abruptamente.

Y como sostiene Gottfried de Purucker, a veces el desarrollo evolutivo pasa por fases de mayor rapidez e intensidad:

« Enseñamos la doctrina general de un crecimiento evolutivo lento y firme desde dentro hacia el exterior (...)  También señalamos que este proceso transformacional fijo consiste en producir, mediante lo que podemos llamar autoexpresión, los poderes intrínsecos, nativos, latentes y durmientes o facultades inherentes que animan a la entidad que evoluciona. Y además que esta formación en algunos intervalos cíclicos está marcada por importantes incrementos de intensidad evolutiva, seguidos por periodos de inactividad o descanso, e incluso ocasionalmente por retrogresión aparente, pero no real. »
(G. de Purucker, H.P. Blavatsky: The mystery, San Diego, CA: Point Loma Publications, 1974, p.73-74.)




Conclusión

Desde un punto de vista teosófico, nada aparece de ninguna parte sin ninguna razón o propósito. Cuando se requiere un nuevo tipo de vehículo físico para el desarrollo de una mónada, un prototipo viable es otorgado por los patrones de ciclos evolutivos previos almacenados en el campo de la memoria de la Tierra.

Asimismo, las especies animales o vegetales que sean incapaces de adaptarse suficientemente a condiciones medioambientales cambiantes, o no suministren más vehículos viables para la experiencia evolutiva de las mónadas reencarnantes en ese reino, finalmente se extinguen y su lugar es ocupado por formas más apropiadas.

Y este proceso puede ser acelerado por cambios medioambientales y desastres naturales, incluyendo erupciones volcánicas, terremotos e impactos de cometas, pero estos son solamente mecanismos que subyacen en causas más profundas.



Referencias

  1. Ver "Evolution in the fourth round", http://davidpratt.info. 
  2. Ver "Geochronology: theosophy and science, Geological timescale", http://davidpratt.info. 
  3. Ver Michael A. Cremo, Human Devolution, Los Angeles, CA: Bhaktivedanta Book Publishing, 2003, págs. 43-54; Richard L. Thompson, Mechanistic and Nonmechanistic Science, Los Angeles, CA: Bhaktivedanta Book Trust, 1981, págs. 191-2.







3 - EL SER HUMANO ES EL RESERVORIO DE TODOS LOS TIPOS


La primera raza-raíz de la humanidad en la cuarta ronda comenzó a desarrollarse a mediados del Paleozoico, y estas formas protohumanas eran seres altos, ovoides, semi-astrales y sin autoconsciencia que no se reproducían sexualmente, sino por fisión (como hacen hoy las células).

Durante los siguientes millones de años se materializaron con lentitud, declinaron en tamaño y asumieron la forma humana actual.

Paralelamente, se afirma que la reproducción sexual en el reino humano se originó en la segunda mitad de la tercera raza-raíz (conocida como la raza lemuriana) hace unos 18.5 millones de años, y en la escala de tiempo teosófica esto ocurrió a fines del Jurásico de la Era Mesozoica, o “edad de los reptiles”.

La segunda raza-raíz (en su etapa terminal) y tercera raza-raíz (en su etapa inicial) se reproducían por gemación, el cual es un método asexual  todavía utilizado por algunos organismos unicelulares (por ejemplo, bacterias, levaduras y protozoos) y en ciertos animales multicelulares (hidras, medusas y ascidias).

Esto procedía de la siguiente manera: en ciertos periodos muchas células vitales dejaban el cuerpo paternal, y mientras que muchas perecían, otras se desarrollaban exitosamente para devenir en otros seres. Si se originaban desde la porción del cuerpo paternal que fue el asiento de los órganos reproductores podían reproducir otro humano, pero si emanaban desde alguna otra parte del cuerpo y el ambiente era favorable, a menudo daban origen a las primeras formas mamíferas, las cuales entonces procedieron a su crecimiento y especialización a lo largo de caminos individuales.

Y sobre este asunto Gottfried de Purucker explica:

« Cada célula vital o germen reproductivo es en sí mismo un almacén o repertorio de tipos inexpresados, y si no existe inhibición natural, barrera física o impedimento para su expresión, el tipo que tiene el mayor impulso para la manifestación será el dominante, y así crece en una entidad representativa que sería el comienzo de una nueva reserva de criaturas. »
(The Esoteric Tradition, TUP, 2a edición, 1973, p.320)

Actualmente, los varios millones de células que componen nuestros cuerpos están tan firmemente agrupados en el tipo dominante de la entidad humana interior que las tendencias inherentes de las células han llegado a ser.

Pero en aquellas épocas remotas (y antes que el despertar de la inteligencia autoconsciente adquiriera fuerza en la última tercera raza-raíz), el predominio de la esencia mental o fluido de vida era mucho más débil sobre las células y los átomos de vida que componían sus cuerpos primitivos y más etéricos, y cuando alguna de las células se liberaba de ese control, seguía instintivamente el camino de la autoexpresión según su fase de desarrollo.

Y una razón adicional de por qué las células se desarrollaron a lo largo de senderos propios fue porque todas las entidades se encontraban en el arco descendiente (que es el periodo de evolución de la materia y la involución del espíritu) y de esta forma todas las reservas de los “humanos” inferiores se hallaban bajo el impulso natural de evolucionar hacia nuevas formas corporales.



LOS MAMÍFEROS

Las primeras criaturas pertenecientes a la clase mamífera aparecen en el registro fósil del Mesozoico inicial y supuestamente evolucionaron de los terápsidos, reptiles parecidos a mamíferos que se originaron en el Carbonífero del Paleozoico, pero no existe rastro fósil continuo que conduzca de reptiles a mamíferos.

Éstos últimos comenzaron a aparecer en números más grandes durante el Cretácico y en el Jurásico, hacia el final de la tercera raza-raíz, y experimentaron una enorme radiación y diversificación a comienzos del Terciario, o periodo atlante prístino, siguiendo a las últimas extinciones cretácicas.

De esta forma, según la Teosofía los orígenes de los mamíferos pueden trazarse a prototipos astrales que datan de la segunda raza-raíz tardía e inicios de la tercera, a fines del Paleozoico y comienzos del Mezosoico (1), cuando los humanos eran andróginos y todavía no habían sido separados en dos sexos ni se habían convertido en mamíferos.

Los cuerpos animales se hicieron completamente físicos antes que los de la humanidad astral, y de esta forma se separaron en macho y hembra desde el estado andrógino precedente y con anterioridad al reservorio humano.

Y hay que notar que entre los vertebrados, los machos y las hembras poseen los órganos reproductivos rudimentarios del otro sexo, y esto apunta a la existencia de antiguos “mamíferos” hermafroditas, o más bien mamíferos ancestrales (2).

Todas las reservas de vida situadas por debajo del nivel de los mamíferos (invertebrados, peces, anfibios, reptiles y aves) se derivaron del reservorio humano primitivo en la anterior ronda planetaria (la tercera), hace cientos de millones de años en el Precámbrico, y mucho antes que la Tierra alcanzara su grado actual de densidad física.

Así, en lo que concierne a nuestra cuarta ronda actual, sólo los mamíferos pueden ser vinculados a prototipos otorgados por el ser humano. Mientras que los "anfibios, aves, reptiles, peces, etc., son los resultantes de la tercera ronda; y las formas fósiles astrales se almacenaron en la envoltura áurica de la Tierra y se proyectaron en la objetividad física subsecuente cuando se generó la deposición de las primeras rocas laurentinas" (3).  Y esto es antes del comienzo de la cuarta ronda.

Y es curioso constatar que las primeras fases de desarrollo por las que pasan los embriones mamíferos, incluyendo los humanos, son muy similares.

A este respecto, Blavatsky escribe:

« Cuando se tiene en cuenta que todas las formas que ahora pueblan la Tierra son tantas variantes de tipos básicos originalmente provistos por el HUMANO de la tercera y cuarta ronda, se desestabiliza el argumento evolucionista que insiste en la “unidad del plan estructural” que caracteriza a todos los vertebrados.

Los tipos básicos referidos eran muy pocos en número comparados con la multitud de organismos a los cuales finalmente dieron origen, pero una unidad general de tipo ha sido preservada a lo largo de las eras.
. . .
El tipo humano es el repertorio de todas las formas orgánicas potenciales, y el punto central desde donde estas últimas irradian (...)  [Los mamíferos son] post-humanos, y en consecuencia, es fácil explicar el parecido general entre sus fases embrionarias y aquéllas del ser humano, quien necesariamente abarca en sí mismo y sintetiza en su desarrollo los rasgos del grupo que él originó. »
(La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 683-684)


Y es que es curioso constatar como el embrión humano parece adquirir formas parecidas a plantas, peces y reptiles durante su desarrollo (4).  Y bajo este aspecto, debería notarse que en las rondas más antiguas (cuando la Tierra y sus habitantes eran aún muy etéricos) las mónadas después se manifestaron en una forma humana completa, pasando relativamente rápido a través de los reinos inferiores y recapitulando las fases de desarrollo por las cuales transcurrieron durante las encarnaciones previas en la Tierra.

(O sea que al inicio de cada ronda se vuelve a repetir rápidamente por las fases de desarrollo que ya se habían logrado en las rondas anteriores. Un poco como en la escuela en donde al inicio de una nueva clase, se repasa rápidamente lo que ya se había estudiado en los años anteriores.)

Además que como ya se indicó, los grupos animales inferiores a los mamíferos se originaron del “hombre” en las rondas iniciales. No obstante, el término “hombre” aquí se refiere a las formas etéricas protohumanas que no mostraban parecido alguno con los humanos autoconscientes de hoy.



Referencias

  1. A.L. Conger (editor), The Dialogues of G. de Purucker, TUP, 1948, 3:181-2; The Esoteric Tradition, pág. 324. 
  2. H.P. Blavatsky, La Doctrina Secreta, TUP, 1977 (1888), 2:184; ver "Sex and sexuality" secciones 2 y 5, http://davidpratt.info. 
  3. La Doctrina Secreta, 2:684. 
  4. La Doctrina Secreta, 1:184, 2:187-9, 258-9.






4 - EVOLUCIÓN ASTRAL Y FÍSICA


Según la doctrina darwinista: de la descendencia común, todas las especies que han vivido alguna vez en la Tierra provienen directamente de otras, pero la Teosofía niega que esto sea cierto:

« Ningún ocultista puede aceptar la propuesta irracional de que todas las formas ahora existentes (desde la amiba sin estructura hasta el ser humano) son todas descendientes lineales directas de organismos que vivieron hace millones y millones de años antes del nacimiento del humano, durante las épocas presilúricas [el Precámbrico en la terminología moderna] ya sea en el mar o en la tierra.

Para los innumerables tipos de vida no hay necesidad de representar a los miembros de una serie progresiva, pues estos constituyen “los productos de divergencias evolutivas variadas y diferentes, teniendo lugar en una dirección o en otra”.

En un sentido, la “unidad del tipo común” a todos los reinos humanos y animales no es (...) una prueba de la consanguinidad [o sea de la ancestralidad común] de todas las formas orgánicas, sino un testimonio de la unidad esencial del “plan básico” que la naturaleza ha seguido al moldear sus criaturas. »
(La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 258-260 y 737)


La insistencia de Darwin en el cambio evolutivo gradual fue cuestionada por muchos de sus contemporáneos, como por ejemplo por George Mivart:

« Encontramos una ausencia importante (e inexplicable en términos darwinistas) de formas transicionales minuciosamente gradadas. Debido a que todos los grupos más marcados aparecen de una sola vez en escena Y todas estas dificultades serían evitadas si admitiéramos que nuevas formas de vida animal en todos los grados de complejidad aparecen de tiempo en tiempo con relativa brusquedad que evolucionan de acuerdo a las leyes dependientes tanto de las condiciones circundantes como de las interiores. »
(On the Genesis of Species, London: Macmillan, 2a edición, 1871, págs. 161-2; citado en La Doctrina Secreta, 2:697)

Y es que aunque se han descubierto varios fósiles "transicionales", la Teosofía rechaza la hipótesis de que son vínculos en una secuencia más o menos continua de transformaciones corporales como pretenden todavía muchos darwinistas (1).

Esto debido a que todavía existen grandes brechas en el registro fósil. Por ejemplo: entre invertebrados e vertebrados, y entre las varias clases de vertebrados. Lo que apunta a la existencia de prototipos y procesos evolutivos etéricos.

Blavatsky afirma que los factores físicos que influencian la evolución (y en los cuales está enraizado el darwinismo) sólo entran en juego después de "la materialización de los primeros tipos raíces animales fuera del astral"  (2). Pero no es posible ningún cambio subsecuente y significativo en la forma física a menos que hayan sido preparados en el nivel astral o formativo.

Estas transformaciones pueden permanecer latentes e inexpresadas hasta que las circunstancias externas sean apropiadas para su manifestación, resultando así en grandes y súbitas variaciones, o en la aparición de una nueva especie (3), lo cual estaría acompañado de mutaciones genéticas de gran alcance, pero guiadas y coordinadas desde dentro en vez de ser azarosas como lo pretenden los darwinistas.

Y puede ser el caso que, en el pasado, los individuos de una especie hayan dado nacimiento a descendientes que pertenecían a un género o familia distintos. Pero una "descendencia con modificación" parece una idea menos probable para el origen de nuevos órdenes, clases, filos y reinos.

Como dice Blavatsky:

« El abismo reconocido entre los sistemas de reproducción de los ovíparos vertebrados y los mamíferos constituye el calvario para aquéllos que, junto a los evolucionistas, buscan relacionar todas las formas orgánicas existentes en una línea de descendencia continua. »
(La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 735)



LAS ESPECIES PROYECTADAS DEL ASTRAL

Nuevos géneros, familias y órdenes de criaturas han continuado apareciendo desde mediados de la tercera raza-raíz, cuando la materia perdía su naturaleza previamente plástica y etérea y comenzaba a asumir su densidad actual.  Y si nuevas familias u órdenes de mamíferos no son descendientes modificados o grupos pertenecientes a otras familias y órdenes, entonces pueden concebirse varios escenarios alternativos (involucrando incluso la “generación espontánea”).

Y esto teosóficamente se explica porque en algún punto, una nueva especie que astralmente haya tomado forma (basado en los diseños de especies previas, pero no descendiente de ellas en términos físicos) podría manifestarse abruptamente como una materialización concreta.

Esto sería análogo a la concreción de formas humanas completas que ocasionalmente fueron reportadas en sesiones de espiritismo, y uno de los casos más famosos durante el apogeo de dicho movimiento en el siglo XIX fue la materialización de una mujer aparentemente de carne y hueso conocida como Katie King por la médium Florence Cook (4).

Blavatsky citaba a Katie como ilustración del modo en que la raza lemuriana etérica asumió una forma física completa (5), sólo que el el caso de la raza lemuriana, el proceso tomó millones de años en lugar de un minuto o dos como suced en el caso de las sesiones mediúmnicas.

Y el reino animal también experimentó un proceso parecido de materialización gradual y se hizo completamente físico antes que los humanos de la tercera raza. Sin embargo, una vez que los reinos humano y animal adquirieron una fase totalmente material, cualquier proyección o precipitación de formas etéricas en la visibilidad física debe de haber ocurrido súbitamente.

Alternativamente, sólo las semillas o los huevos de miembros de las nuevas especies podrían ser precipitados en algún medioambiente viable donde puedan desarrollarse, y dichas criaturas no tendrían padres a menos que tales hábitats incluyeran cuerpos de otras criaturas, pero si por ejemplo un reptil depositara un huevo del que saliera un ave (como una vez sugirió Otto Schindewolf).

¡Sin duda debe haber dejado bastante perplejos a los padres!


En conclusión, la razón de por qué generalmente faltan formas transicionales en el registro fósil es porque nunca existieron tales seres físicos.

Según el darwinismo, se esperaría que el mayor de algún subfilo fuese más parecido al más bajo de otro subfilo superior. Sin embargo, usualmente son los representantes inferiores (o más antiguos) de cada filo quienes se asemejan más en los rasgos primitivos.

Y la Teosofía explica que la razón de por qué todas las estirpes mamíferas y premamíferas se aproximan en tipo y carácter cuanto más las trazamos hacia el pasado es porque estas emanaron de una fuente común (y en este caso del “hombre” prehumano etérico).

Todos los reservorios animales tienden a divergir desde el “almacén” humano primitivo y desarrollan especializaciones de órganos y funciones particulares tales como alas, trompas, garras, cuernos o branquias.

Los animales tienen poca capacidad de avanzar constantemente a lo largo de líneas psicológicas, pero hubo muchas oportunidades para ellos de desarrollar variaciones fisiológicas. Por ejemplo, los monos y simios antropoides poseen una anatomía mucho más especializada que los humanos, demostrando que son producto de un desarrollo posterior en lugar de constituir nuestros ancestros, ya que según la Teosofía, ellos se originaron de una cruza humana-animal (6).

Gottfried de Purucker escribe:

« La raza humana, la más primitiva de todas, retuvo su comparativa simplicidad de estructura y función corporales, porque esto no solamente concernía a la experimentación y adaptación a lo largo de líneas físicas.  Y una vez que se había construido para sí misma un vehículo viable, abandonó esa línea de evolución como un camino distinto de evolución para su propio bien, con el objeto de traer a la expresión externa los factores psicológicos, intelectuales y por supuesto espirituales, mucho más importantes y los cuales se encontraban encerrados en su interior. »
(Man in Evolution, p. 132)


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De acuerdo a un antiguo axioma cabalístico: “la piedra se convierte en una planta, la planta en un animal; el animal en un hombre, y el hombre en un dios”.

Pero esto no significa que una forma mineral evoluciona a una forma vegetal, y luego a otra forma animal, y después a una forma humana (que es lo que afirma las doctrinas darwinistas). Sino que significa que una mónada experimenta innumerables encarnaciones en cada reino a la vez al comenzar con los tres ámbitos elementales y siguiendo luego en los dominios: mineral, vegetal, animal y humano, para finalizar en los tres niveles superiores espirituales (los Dhyani-chohanes).

Comenzamos cada gran ciclo planetario como chispas divinas no autoconscientes, y si corremos la carrera exitosamente, la completaremos como seres divinos autoconscientes (y habiendo logrado relativa perfección para el sistema planetario en cuestión).

Pero ningún estado de consciencia puede durar para siempre, ya que luego de un periodo de reposo nirvánico comienza otra etapa de actividad que implica fases similares de desarrollo evolutivo, y de este modo siempre hay nuevas esferas de experiencia en las cuales podemos convertirnos en maestros autoconscientes de la vida.



Referencias

  1. G. de Purucker, Man in Evolution, TUP, 2a edición, 1977, págs. 72-3. 
  2. La Doctrina Secreta, 2:648-9. 
  3. Man in Evolution, pág. 134. 
  4. Ver "Los visitantes de la penumbra", sección 2, http://esoterismo-guia.blogspot.com. 
  5. La Doctrina Secreta, 2:737. 
  6. Ver "Human origins: the ape-ancestry myth", http://davidpratt.info.





18 comentarios:

  1. No se pero cuando estaba en la escuela tenia dudas sobre la
    evolución del hombre planteada por el darwinismo.
    Pero esta explicación me convence mas.
    buen trabajo cid sigue aumentado el contenido del blog.

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  2. Interesante tema, si los animales digamos que son los descendientes del humano, y los mamíferos son los animales que han aparecido en esta cuarta ronda. Y si los reptiles y peces son de la tercera ronda, estos también descienden del humano, entonces ¿como sería el humano de la tercera ronda?, ¿sería una especie de reptil antropomorfo?, ¿el mito de los reptilianos vendría de ahí?.

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  3. Hola Cid.
    Muchas veces me pasa que leyendo -la doctrina secreta- de Blavatsky y leyendo las cartas de los Mahatmas (enviadas a Sinnet) me encuentro (o al menos me lo parece) con diferentes conceptos filosóficos, incluso algunos parecieran ser diametralmente opuestos. Por ejemplo, al comienzo del post, Cid, cita a la doctrina secreta:

    « Todas las cosas tienen su principio en el Espíritu, y la evolución comenzó originalmente desde lo superior y procedió en descenso. En lugar de lo contrario como se enseña en la teoría darwinista. »
    (La Doctrina Secreta, vol. 2, p. 170)

    « No es contra los descubrimientos zoológicos y antropológicos basados en los fósiles humanos y animales que todo místico y creyente en un alma divina se rebela internamente, sino sólo contra las conclusiones gratuitas construidas sobre teorías preconcebidas y forzosamente calzadas con ciertos prejuicios materialistas. »
    (La Doctrina Secreta, vol. 1, p. 636-637)

    Al leer las cartas de los Mahatmas se plantea algo completamente diferente, incluso de una filosofía materialista. Cito de la carta N| 10:

    “La idea de Dios no es una idea innata sino una idea adquirida, y nosotros sólo tenemos una
    cosa en común con las teologías:
    revelamos el infinito. Pero, mientras que nosotros atribuimos a todos los fenómenos que
    proceden del espacio infinito e ilimitado, duración y movimiento, y unas causas materiales,
    naturales, sensibles y conocidas (al menos para nosotros), los teístas les atribuyen causas
    espirituales, sobrenaturales e ininteligibles y desconocidas.”
    “(La Mente Universal). Cada nueva idea debería apoyarse en unas cuantas reflexiones y
    argumentaciones; por ejemplo, nosotros estamos seguros de que se nos va a censurar por las siguientes contradicciones aparentes. (1) Negamos la existencia de un Dios consciente y
    pensante, basándonos en que tal Dios o bien debe estar condicionado, limitado y sujeto a
    cambio, y por lo tanto no infinito, o bien (2) si nos lo presentan como un ser eterno, inmutable e independiente, sin ninguna partícula de materia en él, entonces contestamos que eso no es un ser sino un principio inmutable y ciego, una ley. Y, sin embargo, ellos dirán que nosotros creemos en Dhyans o Planetarios ("espíritus" también) y les dotamos de una mente universal, y esto debe ser explicado.
    Nuestras razones pueden resumirse brevemente como sigue:
    (1) Negamos la absurda proposición de que pueda haber, incluso en un universo ilimitado y
    eterno, dos existencias infinitas, eternas y omnipresentes.
    (2) Sabemos que la materia es eterna, es decir, que no ha tenido principio, (a) porque la
    materia es la Naturaleza en sí, (b) porque lo que no se puede aniquilar y es indestructible,
    existe necesariamente —y, por lo tanto, no podría empezar a ser, ni puede dejar de ser; (c)
    porque las experiencias acumuladas de incontables edades y las de la ciencia exacta, nos
    demuestran que la materia (o la naturaleza) actúa en virtud de su propia energía peculiar, de la cual ni un solo átomo está nunca en estado de reposo absoluto, y por lo tanto, tiene que haber existido siempre, es decir, sus componentes deben haber cambiado constantemente de forma, de combinaciones y de cualidades, pero sus principios o sus elementos son absolutamente indestructibles.
    (continua...)

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  4. Continuación:
    Entonces, ¿en qué creemos realmente? Pues creemos en el tan ridiculizado flogisto (véase el artículo: "¿Qué es la fuerza y qué es la materia?", Theosophist de septiembre), y en lo que algunos filósofos congénitos llamarían nisus, el movimiento o esfuerzo incesante, aunque perfectamente imperceptible (para los sentidos ordinarios) que un cuerpo ejerce sobre otro —las pulsaciones de la materia inerte— su vida. Los cuerpos de los espíritus Planetarios están formados de aquello a lo que Priestiey y otros llamaron flogisto y para lo cual nosotros tenemos otro nombre —esta esencia en su séptimo estado más elevado forma aquella materia de la cual se componen los organismos de los más puros y elevados Dhyans, y en su forma más inferior o más densa (tan impalpable sin embargo que la ciencia lo llama energía y fuerza) sirviendo como protección a los Planetarios de primer grado o grado inferior. En otras palabras, nosotros creemos sólo en la MATERIA, en la materia como naturaleza visible y en la invisibilidad de la materia como el Proteo invisible, omnipresente y omnipotente, con su incesante movimiento, que es su vida, y que la naturaleza saca de sí misma, puesto que ella es el gran todo fuera del cual nada puede existir.”

    “La existencia de la materia es, pues, una realidad; la existencia del movimiento es otra realidad; su existencia por sí misma y su eternidad o indestructibilidad es una tercera realidad. Y la idea del espíritu puro como un Ser o una Existencia, désele el nombre que se quiera, es una quimera, un enorme absurdo.”

    Afirma que solo creen en la materia, sin embargo, Blavastky habla de materialismo e incluso del Espíritu, con “E” mayúscula. Cosa que en las cartas también se menciona:

    “Ni nuestra filosofía ni nosotros mismos creemos en Dios y menos que nada en uno cuyo
    pronombre necesita de una "E" 20 mayúscula. Nuestra filosofía entra dentro de la definición de Hobbes. Es, preeminentemente, la ciencia de los efectos por medio de sus causas y la ciencia de las causas por medio de sus efectos…”
    (Carta N| 10)

    Esto deja ver una brecha entre ambas doctrinas, tal vez sea solo en apariencia, o tal vez hay algo que no concuerda del todo entre lo que decían los maestros en sus cartas y lo que enseñaba Blavatsky (que según tengo entendido la doctrina secreta le fue dictada por los mismos maestros).

    Según su conocimiento, Cid, ¿usted puede ver lo mismo? ¿o con un manejo más profundo de la enseñanza esotérica, lo que veo es una diferencia externa y no en el fundamento de la doctrina?

    PD: Gracias por su trabajo, el blog es muy bueno e iluminador. Saludos.

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    1. Hola Sergio,

      Ese problema de las contradicciones también seguido las encuentro.

      En algunas ocasiones, sí se debe porque se están diciendo cosas contrarias. Pero la mayoría de las veces se debe porque no se utilizan las palabras con rigurosidad.

      Y en otros casos (como el que señalas aquí arriba) se debe porque las palabras a nivel esotérico tienen un sentido diferente del sentido que usualmente se utiliza a nivel profano.

      Por ejemplo, en la vida cotidiana, el Espíritu divino es sinónimo de Dios. Pero en la teosofía el ESPÍRITU no tiene nada que ver con el Dios que profesan las religiones, ya que los maestros afirman que “el dios creador” de las religiones es solamente un personaje inventado, debido a que son las LEYES INMUTABLES las que se encuentran detrás de la Creación. Y el ESPÍRITU es el aspecto más elevado de esa Creación.


      La materia es otro ejemplo de esa ambigüedad con la que se utilizan las palabras, porque por ejemplo: Pastor menciona que existe una materia que está realmente muerta y la cual va a existir durante todo el ciclo de vida del Universo.

      Y esa materia muerta sirve para que las energías que se condensan y se transforman temporalmente en materia puedan anclarse en el plano físico.

      Entonces cuando Kuthumi habla sobre la materia. ¿A qué materia se está refiriendo?

      ¿A “la materia muerta” o a “la materia viva”?


      Y esto es un aspecto que me molesta de los instructores: que no sean más rigurosos y den todos los detalles necesarios para poder tener una mejor comprensión de lo que están diciendo.

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    2. Puede ser que se refiera a Mulaprakriti en el glosario teosófico la define así:

      “Literalmente: “raíz de la Naturaleza (prakriti) o de la Materia”. – La raíz Parabrahmica, el abstracto principio deifico femenino: la substancia indiferenciada, Âkâza. [La materia cósmica indiferenciada, materia primordial, esencia o raíz de la materia, eterna causa material y substancia inmanifestada de todo ser; o sea la masa inmensa de materia informe, caótica o indiferenciada, de la cual surgen todas las formas o manifestaciones materiales del universo visible o manifestado, de igual modo que de la informe masa de barro salen todas las figuras y vasijas que fabrica el alfarero. – Los alquimistas occidentales le dan el nombre de “Tierra de Adan”, y los vedantinos, Parabrahman, si bien, en rigor, “el Mûlâprakriti es solo el velo echado sobre Parabrahman”. (Vease: Doctr. Secret., I, 39, nota)].”

      Aunque puede que se refiera a Mulaprakriti, de todas maneras, es un concepto bastante místico, o un tanto incomprensible para el lego (me incluyo).

      Saludos, Cid.

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  5. Vaya tema, la evolución. Existen teorías de los estudiosos del fenómeno extraterrestre, dicen que los annunaki(Una raza a la cual se le consideraba como los dioses de la antigüedad) vinieron a la tierra en busca de esclavos, utilizando la ingeniería genética para diseñar una raza nueva a partir de los primates. De esto también se quiere explicar el Rh negativo y el porque no es compatible con el positivo si somos de la “misma especie".
    Saludos Cid

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    1. Esa teoría, el primero en promoverla fue el escritor Zacarias Sitchin, y tengo muchas objeciones al respecto, porque si eres una raza extraterrestre que tiene una tecnología tan descomunalmente avanzada que te permite viajar a otras estrellas,

      Para que vas a querer ir hasta el sistema solar para sacar los minerales que tiene un pequeño planeta rocoso, cuando hay tantos asteroides en tu sistema estelar que tienen eso mismos minerales en mayores cantidades y sin el problema de la gravedad ni el problema de la distancia que en cambio sí tiene la Tierra…???

      Para qué vas a complicarte en crear una raza de esclavos vivientes, cuando puedes crear maquinas que son mucho más eficientes y que no necesitan ser continuamente alimentadas, ni tampoco dormir ocho horas al día…?????

      Y como esas razas tan primitivas pudieron vencer a seres que poseían una tecnología tan avanzada…??????

      Si los estudiosos del fenómeno extraterrestre reflexionarán más en vez de solo querer vender libros, se darían cuenta que muchas de sus teorías son incoherentes.

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  6. Cuando dice esclavos, creo que no se refiere al sentido típico de la palabra, si no que esos seres nos chupan la energía, para mantenernos bajos de ánimo y así poder alimentarse, ya que se alimentan de eso, que conste que tampoco me creo esa teoría, pero hay que considerarlo todo.

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    1. En la teosría original, los annunaki esclavizaron a los hoambres para poder extraer el oro bajo la Tierra...

      La segunda teoría que mencionas corresponde a lo que hace la mayoría de la fauna astral hostil. Pero ahí regresamos a lo mismo: una civilización tan avanzada tecnológicamente no necesita venir a chuparle la enegía a los humanos, ya que ellos disponen de otros medios mucho más eficientes para obtener energía.

      Por ejemplo, simplemente la toman del sol y la transforman en lo que ellos quieran.

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  7. si las formas se originan en el astral mental y espiritual, ¿será posible visualizar un aspecto físico a tener en la próxima encarnación?

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    1. Sí, nada más que su concretización dependerá de:

      - qué tanto poder tengas,
      - que tanto tiempo y esfuerzo le dediques,
      - y qué tan factible sea.

      Por ejemplo. No es lo mismo querer tener ojos azules que querer tener un ojo en la nuca.

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  8. Hola Cid

    En alguna parte de blog, comentaste que en algún tiempo recurriste con un "psíquico" (no recuerdo el termino correcto) por que pasabas por algunas dificultades(provocadas por alguien tal vez) y eso te fue de utilidad.

    Puedes, de ser posible, comentarnos más sobre esa experiencia.

    Recibe un cordial saludo...

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    1. En este capítulo hablo más sobre esa experiencia:

      • ¿CÓMO PROTEGERTE DE LA BRUJERÍA?

      http://esoterismo-guia.blogspot.com/2014/07/como-protegerte-de-la-brujeria.html

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  9. es lindo encontrar teorias...explicadas, bien exprimidas al punto de cuestionarse si venimos de una gran explosion, de un conjunto de organismos o somos fruto de algun pensamiento esoterico de algun extraño ser de un planeta que desconocemos. Cid, genial info, se la comparto a mis compas de la gran hermandad blanca. es bueno poder compartir pensamientos y opiniones, te sigo vale?

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  10. Mira Cid, han traducido al castellano el libro Fundamentals of the Esoteric Philosophy de G. de Purucker: http://www.theosociety.org/pasadena/fund-sp/Fundamentos-GdP.pdf

    Un saludo.

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