Estoy atendiendo los comentarios que me hicieron durante mi ausencia,

pero como son muchos (+500) les pido paciencia.

LOS CONCEPTOS CLAVES DE LA TEOSOFÍA



(Observación: este resumen fue escrito por el investigador David Pratt y le agradezco mucho a Alexander por haberlo traducido, y añadí en morado comentarios míos para hacerlo más explicativo.)


1)  Infinitud

El lado trascendental de la Existencia es infinito en espacio y tiempo. Es ilimitado y eterno, es insondable e inefable. Y la esencia omnipresente de la naturaleza infinita puede ser llamada: espacio, conciencia, vida, sustancia, fuerza, energía, divinidad (y todos esos conceptos son fundamentalmente Uno).

(Este concepto que enseña la Teosofía de una “Divinidad Infinita” que es la última realidad y está más allá de todo tipo de existencia, también la enseñan diversas Tradiciones Antiguas, así por ejemplo: los cabalistas lo llaman “Ayn Soph”, los budistas lo llaman “Shunyata” y los hindúes lo llaman “Parabrahma”.)



2)  Lo finito y lo infinito

Y dado que todo es Uno. La naturaleza es una unidad dentro de la diversidad, ya que es una en esencia, pero múltiple en la forma.  El conjunto infinito está compuesto por un número interminable de totalidades finitas y que son las cosas relativamente estables y autónomas que observamos a nuestro alrededor (ya sean naturales o construidas por el hombre).

(Esto lo detallo en este capítulo: ¿Quién creó el Universo?)



3)  Vibración y Mundos dentro de mundos

La esencia Una manifiesta no solo una infinidad de formas variadas, y en niveles infinitamente variados, pero también en infinitos grados de espiritualidad y sustancialidad, los cuales comprenden un espectro infinito de vibración o densidad.

Existe por lo tanto, una innumerable serie de mundos dentro de otros que se interpenetran e interactúan los unos con los otros. Sistemas dentro de otros sistemas. Y las energías-sustancias de planos o sub-planos superiores (un plano es una frecuencia de vibración particular) son relativamente más homogéneas y con menos diferencias que las de los planos o sub-planos inferiores.

(Este concepto es difícil de visualizar y es por eso que en los gráficos los diferentes planos de existencia se muestran como si fueran los diferentes pisos de un edificio. Pero en realidad los diferentes planos de existencia están ocupando el mismo piso, como si fueran muñecas rusas.

Solo que las muñecas rusas están huecas y los planos no. Lo que pasa es que la substancia de los diferentes planos se interpenetra pero no se mezcla. Y para visualizarlo, imaginen que un fantasma se metiera al interior de vuestro cuerpo, y otro espíritu más sutil se metiera al interior del cuerpo etérico del fantasma y así de suite.)



4)  Espacio y Tiempo

Así como el espacio ilimitado está compuesto por infinitas unidades finitas de espacio. Pues bien, del mismo modo la duración eterna (La Eternidad) está compuesta por infinitas unidades finitas de tiempo.

El espacio es la totalidad infinita de los mundos dentro de los otros mundos, pero aparece predominantemente vacío porque solo una pequeña fracción de las sustancias energéticas que lo componen solamente son perceptibles y tangibles a una entidad en cualquier momento particular.

El tiempo es un concepto que nosotros utilizamos para cuantificar el ritmo con el que ocurren los sucesos, por consiguiente es una función de cambio y movimiento, y presupone una sucesión de causa y efecto. Cada entidad se extiende en el espacio y cambia “en el tiempo”.

(O sea que la “Divinidad Infinita” crea innumerables universos, y actualmente la ciencia está manejando un concepto parecido el cual lo llama “la teoría del multiverso”.

Nada más que la Teosofía lo afirmó 70 años antes que lo postulara el físico Hugh Everett en 1956 y hubo que esperar otros 50 años para que la comunidad científica comenzara a considerar que esa tesis podía ser real, porque antes tachaban de locos a los astrofísicos que se atrevían a hablar de la posibilidad de que existieran otros universos.

Pero el sectarismo se ha tenido que ir reduciendo a medida que los nuevos descubrimientos científicos van cada vez más en esa dirección.)



5)  Causación y Karma

Todo cambio (de posición, sustancia o forma) es el resultado de causas. Por lo tanto no existe tal cosa como la posibilidad absoluta. Y es que nada puede suceder sin razón alguna porque no existe nada aislado, ya que todo es parte de una intrincada red de interconexiones causales e interacciones.

La nota clave de la naturaleza es la armonía y cada acción es automáticamente seguida por una reacción igual y opuesta, que tarde o temprano rebota sobre el originador del acto inicial.

Así, todos nuestros pensamientos y hechos eventualmente nos traerán “fortuna” o “desgracia” dependiendo de si fueron armoniosos o no armoniosos. Por lo que a largo plazo, la justicia perfecta prevalece en la Naturaleza.

(La ley que estipula que a toda acción corresponde una reacción, la conoce muy bien la ciencia, pero la teosofía explica que esa ley no solo se aplica a nivel físico, sino también en los otros aspectos sutiles de la existencia.)



6)  Analogía

Como la naturaleza es fundamentalmente una, y los mismos hábitos básicos y los principios estructurales, geométricos y evolutivos se aplican a lo largo de todo, hay correspondencias entre el microcosmos y el macrocosmos. Y el principio de analogía (“como es arriba, es abajo”) es una herramienta vital en nuestros esfuerzos por entender la realidad.

(Y de hecho en el esoterismo es el principal instrumentos que disponemos.)



7)  Relatividad

Todos los sistemas finitos y sus atributos son relativos. Para cualquier entidad, la energía-sustancia que vibra dentro del mismo rango de frecuencias que el de su cuerpo externo, es materia concreta, y los grados más finos de sustancia son lo que nosotros llamamos energía, fuerza, pensamiento, deseo, mente, espíritu, conciencia.

Pero para las entidades de los planos correspondientes, estos grados finos de sustancia son tan reales para ellas como lo es nuestro mundo físico para nosotros.

(Por ejemplo: cuando efectúas un viaje astral, las experiencias que tienes en el astral son una realidad, aunque en el plano físico tu cuerpo está completamente dormido.)

La distancia y el tiempo también son relativos: un átomo es un sistema solar en su propia escala, reencarnando quizás millones de veces en lo que para nosotros es un segundo, y nuestra galaxia podría ser una molécula de alguna entidad cósmica, para la cual un millón de nuestros años son solo un segundo.  El rango de la escala es infinito: la conciencia-materia es a la vez infinitamente divisible e infinitamente agregativa.

(Los ángeles en el libro “La Respuesta del Ángel” dicen que: “las estrellas son las células de DIOS”.)



8)  Jerarquía

Todos los sistemas naturales consisten de sistemas más pequeños, y forman parte de sistemas más grandes. Las jerarquías se extienden tanto “horizontalmente” (en el mismo plano) como “verticalmente” (o sea hacia otros planos de existencia, ya sea superiores o inferiores).

En el nivel horizontal, las partículas subatómicas forman átomos, que se combinan en moléculas y estas se organizan en células formando tejidos y órganos que forman parte de organismos que a su vez forman parte de ecosistemas, y estos a su vez forman parte de planetas, sistemas solares, galaxias, etc.

Y la constitución de los mundos y de los organismos que los habitan forman jerarquías “verticales”, y pueden dividirse en varias capas o elementos interpenetrantes, desde el físico-astral, pasando por el mental, y hacia el espiritual-divino, cada uno de los cuales puede a su vez dividirse.

La constitución humana se puede dividir de varias maneras diferentes:

A)   Ya sea en una trinidad compuesta de un cuerpo físico, un alma y un espíritu.
B)   Ya sea en 7 “principios” conformados:
  • por un cuaternario inferior mortal que se reconstruye con cada nueva reencarnación y el cual está compuesto por un cuerpo físico, un cuerpo astral, un cuerpo de energía de vida, y un cuerpo de pensamientos y deseos inferiores, 
  • y por una tríada superior inmortal, la cual está formada por una mente superior (el ego reencarnante), una intuición espiritual y un dios interno.

Un planeta o estrella puede considerarse como una “cadena” de 12 globos, que existen en 7 planos, y cada globo comprende varios sub-planos.

La parte más elevada de cada organismo (o jerarquía multinivel) es su cumbre espiritual o “absoluto”, la cual es una entidad colectiva o “deidad” que se perfecciona relativamente en relación con la jerarquía en cuestión. Pero el polo más “espiritual” de una jerarquía es el polo más “material” de la siguiente jerarquía superior, así como el polo más bajo de una jerarquía es el polo más alto de la siguiente jerarquía inferior.

(Todo está jerarquizado en la Creación, pero eso no quiere decir que todo esté subordinado, ya que por ejemplo, los humanos disponen del libre albedrío.)



9)  Desde dentro hacia fuera

Cada nivel de un sistema jerárquico ejerce una influencia formativa y organizadora en los niveles inferiores (a través de patrones y prototipos almacenados a partir de ciclos pasados de actividad), mientras que los niveles inferiores a su vez reaccionan a los niveles más altos.

Por lo tanto, un sistema se forma y organiza principalmente desde dentro hacia fuera, desde los niveles internos de su constitución, que son relativamente más duraderos y desarrollados que los niveles exteriores.

Esta orientación interior es a veces activa y consciente de sí misma, como por ejemplo lo somos nosotros en nuestros actos de libre albedrío (pero limitada, sin embargo, por las tendencias kármicas del pasado).

Y a veces es automática y pasiva, dando lugar a nuestras propias funciones corporales automáticas, y también a nuestra conducta habitual e instintiva, y por lo general a las operaciones ordenadas de la naturaleza.

Por consiguiente, las leyes de la naturaleza son los hábitos de las diversas clases de entidades conscientes que componen la realidad, y que van desde las inteligencias superiores (que forman colectivamente la mente universal) hasta las fuerzas elementales de la naturaleza.

(Los seres divinos conducen los procesos del universo, y dirigen a las inteligencias inferiores denominadas “los espíritus de la naturaleza”. Y así el conjunto mantiene funcionando ese complejo sistema llamado El Cosmos.)



10)  La Conciencia y sus vehículos

El núcleo de toda entidad (tanto de un átomo, un humano, un planeta o una estrella) es una mónada, que es una unidad de conciencia-vida-sustancia, la cual actúa a través de una serie de vehículos o cuerpos más materiales.

La mónada o “yo” en la que se centra la conciencia de un determinado organismo está animada por mónadas superiores y se expresa a través de una serie de mónadas menores, cada una de las cuales es el núcleo de uno de los vehículos inferiores de la entidad en cuestión.

En el Universo se pueden diferenciar las siguientes mónadas:

  - la mónada divina o galáctica,
  - la mónada espiritual o solar,
  - la mónada humana superior o de la cadena planetaria,
  - la mónada humana inferior o del globo,
  - y las mónadas animal, vital-astral y física.

En nuestra etapa actual de evolución, somos esencialmente la mónada humana inferior, y nuestra tarea es elevar nuestra conciencia desde el nivel animal-humano hasta el nivel espiritual-humano.

(Todo ser está creado por seres más pequeños y a su vez este ser forma parte de un ser más grande.)



11)  El desarrollo evolutivo

Evolución significa desarrollo, o sea la puesta en manifestación activa de poderes latentes y facultades “implicadas” en un ciclo anterior de evolución. Es la construcción de vehículos cada vez más aptos para la expresión de los poderes mentales y espirituales de la mónada.

(Lo detallo en este capítulo: rondas: desarrollo del hombre)



12)  La evolución y la reencarnación cíclica

La evolución cíclica es un hábito fundamental de la naturaleza. Un período de actividad evolutiva, el cual está seguido por un período de descanso. Todos los sistemas naturales evolucionan a través de actividad y reposo.

Las entidades nacen de una “semilla” (o sea del núcleo que permanece del ciclo evolutivo anterior de la mónada), y se desarrollan hacia la madurez, luego envejecen y finalmente fallecen, pero solo para reaparecer posteriormente en una nueva forma después de ese período de descanso. Por consiguiente cada nueva encarnación es el producto del karma pasado y de las opciones presentes.

(Y eso se aplica tanto a un átomo, como a un humano, como a una estrella, etc.)



13)  El nacimiento y la muerte

Nada proviene de la nada: la materia y la energía no se crea ni se destruye, sino que solo se transforma. Por lo tanto, todo evoluciona a partir de la materia preexistente.

El crecimiento del cuerpo de un organismo se inicia en los planos inferiores, e implica la transformación de las sustancias energéticas superiores en las más bajas, más materiales, junto con la atracción de la materia del medio ambiente.

Cuando un organismo ha agotado la reserva de energía vital con la que nace, se retira la fuerza coordinadora de la mónada que mora en ella y el organismo “muere” (es decir que se desmorona como una unidad y sus componentes constitutivos van por caminos separados).

Los vehículos inferiores se descomponen en sus respectivos planos, mientras que en el caso de los humanos el ego reencarnante entra en un estado onírico de reposo y asimila las experiencias de su encarnación.

Y cuando llega la hora de la siguiente encarnación, el ego reencarnante se “viste” con muchos de los mismos átomos de diferentes grados que había usado anteriormente, llevando la impresión kármica apropiada.

Los mismos procesos básicos de nacimiento, muerte y renacimiento se aplican a todas las entidades, desde átomos, humanos y seres cósmicos (planetas, estrellas, galaxias, etc.).

(Y es que los planetas, las estrellas, las galaxias, etc., son los “cuerpos físicos” de Seres Cósmicos cada vez más grandes. Nada más que la Conciencia de esos Seres Cósmicos está más allá de nuestra percepción.)



14)  La evolución e involución de los mundos

Los planetas se componen de 10 reinos (3 reinos de elementales, el reino mineral, el vegetal, el animal, el humano y 3 reinos de seres espirituales). Y los planetas proporcionan el campo para la evolución de esos reinos.

El impulso para una nueva manifestación de un mundo surge de su jerarquía divina, de la cual emanan una serie de globos o planos cada vez más densos (el Uno se expande en los muchos).

Durante la primera mitad del ciclo evolutivo (el arco descendente) las energías-sustancias de cada plano se condensan cada vez más, mientras que durante la segunda mitad del ciclo evolutivo (el arco ascendente) se subliman cada vez más, hasta que finalmente los globos son reabsorbidos adentro de la jerarquía espiritual y tienen un período de descanso nirvánico.

El arco descendente se caracteriza por el desarrollo de la materia y la involución del espíritu, mientras que el arco ascendente se caracteriza por la evolución del espíritu y la sublimación de la materia.

(Pero hay que precisar que al final de ese ciclo, el planeta deja un remanente que es la materia que no se pudo sublimar y que queda vagando en el espacio como un “esqueleto sideral” el cual lentamente se va a ir desintegrando. Y un ejemplo de ello es la Luna.)



15)  La evolución de la mónada

En cada gran ciclo evolutivo, que comprende muchas realizaciones planetarias, una mónada comienza como una chispa divina sin conciencia, y reencarna en cada reino de la naturaleza con el propósito de ganar experiencia y desplegar sus facultades inherentes, y termina el ciclo como un dios autoconsciente.

Los elementales (“mónadas bebé”) no tienen libre albedrío, sino que actúan automáticamente en armonía unos con otros y con el resto de la naturaleza.

En cada reino sucesivo van aumentando la diferenciación y la individualidad, que alcanzan su apogeo en el reino humano gracias a la autoconciencia y al libre albedrío. Y en el reino humano en particular, aparece la evolución autónoma.

Pero no hay ningún poder superior otorgando privilegios o repartiendo favores, sino que evolucionamos según nuestros méritos kármicos. Y a lo largo de nuestro progreso a través de los reinos espirituales volvemos a estar cada vez más unidos con la naturaleza y voluntariamente “sacrificamos” nuestras limitadas libertades conscientes (especialmente la libertad de hacer lo que nos venga en gana) para trabajar en paz y armonía con el conjunto del que formamos parte.

Los dioses más altos de una jerarquía o sistema-mundo comienzan como elementales en la siguiente.

La materia de cualquier plano está formada por mónadas agregadas y cristalizadas en su sueño nirvánico, y las entidades espirituales y divinas encarnadas como planetas y estrellas son los electrones y los núcleos atómicos (los bloques materiales) de mundos a escalas aún mayores.

La evolución no tiene principio ni fin, es una aventura a través de los campos de la infinitud, en la que siempre hay nuevos mundos para experimentar y convertirse en maestros de la vida autoconsciente.

(Esto lo detallo en este capítulo: ¿Por qué Dios creó el Universo?)



16)  La Fraternidad Universal

No hay una separación absoluta en la naturaleza. Todas las cosas están hechas de la misma esencia, tienen el mismo potencial divino-espiritual, y están interrelacionadas por lazos magnéticos de simpatía. Es imposible realizar todo nuestro potencial, a menos que reconozcamos la unidad espiritual de todos los seres vivos y hagamos de la Fraternidad Universal la clave de nuestras vidas.

(Así por ejemplo, los maestros explican que todas las mónadas humanas de la Tierra están energéticamente unidas y forman un ser cósmico que está naciendo y que se le conoce como: La Humanidad.)





4 comentarios:

  1. soy yo otra vez,no pude abrir mi cuenta de correo electronico,así que no me escriba allí
    me gustaria mucho que me llame por telefono o que venga a visitarme alguna vez,publique este mensaje y respondame por favor
    muchas gracias por su atención

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    1. Estimado lector, se me complica mucho llamarte y aun más visitarte porque me encuentro del otro lado del planeta, pero te agradezco mucho tu invitación y la tendré en cuenta si algún día paso por tu país.

      Amicalmente
      Cid

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  2. Hola Cid, gracias por la información tan interesante.
    He leído sobre el "universo fraccionado" (fractal universe), lo cual dice que el universo se repite a sí mismo consecutivamente. Ahora bien, lo que leí era que así como el universo nuestra existencia también es fraccionada, es decir, de planos "más grandes" a planos "más pequeños". Decía que nuestro Ser, empieza como una galaxia, luego se "refleja" como una estrella, luego se "aloja" en el centro de nuestro sol, luego en el núcleo de la Tierra y por ultimo como Ser humano. Por eso decía que debemos re-conectar nuestra relación con la Madre Naturaleza, porque la Naturaleza en verdad eres Tú mismo.

    No sé que tanto hay de verdad en esto, pero cuando lo leí por primera vez sentí algo profundo, me temo que el autor de esta información ya ha fallecido, (ya que en un último post habló sobre una cirugía, y su sitio web ya no funciona, de eso ya pasó más de un año y estaba mal de salud)
    ¿Qué opinas, Cid? Saludos

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    1. En cierta forma la teoría fractal tiene similitud con la Ley de correspondencia que menciona el esoterismo y dice que “como es arriba es abajo”. Y que por eso ves la misma estructura en las diferentes escalas del Universo.

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