LA PRIMERA CARTA DEL MAESTRO KUTHUMI PARA CHARLES LEADBEATER






Introducción
LEADBEATER QUIERE VOLVERSE DISCÍPULO
DEL MAESTRO KUTHUMI

Al igual que muchas otras personas que habían ingresado a la Sociedad Teosófica, Charles Webster Leadbeater (CWL) anhelaba volverse un discípulo (“chela”) de los Mahatmas, quienes generalmente, por el intermediario de Blavatsky les respondían por cartas a los postulantes, advirtiéndoles de las dificultades y pruebas que tenían que pasar para ser aceptados.

En ese entonces Leadbeater estaba muy interesado en el espiritismo y había estado en contacto con varios médiums ingleses de aquella época.

Desconociendo las ilusiones y limitaciones del espiritismo, Leadbeater le escribió una primera carta al maestro Kuthumi pensando que el “espíritu” Ernesto (controlado por el médium William Eglinton) se la mandaría al Maestro como se lo había prometido durante una sesión espiritista.






LEADBEATER RELATA CÓMO LE LLEGÓ ESTA CARTA

Leadbeater de joven era un clérigo de la Iglesia de Inglaterra y actuaba de sacerdote párroco en la Parroquia de Bramshott, Hampshire, Inglaterra.

En 1883, ingresó a la Sociedad Teosófica.

Por muchos años Leadbeater estuvo muy interesado en el espiritismo, y en una ocasión un espíritu le dijo que si Leadbeater quería, él enviaría sus cartas a los Maestros.

En su libro "Cómo la Teosófica vino a mi", Leadbeater relató esa historia:

« En el curso de mis investigaciones en el espiritismo, he estado en contacto con la mayoría de los médiums más destacados de aquella época y he visto los conocidos fenómenos acerca de los cuales puede leerse en los libros que tratan sobre ese tema.

Un médium con quien tuve mucho que ver fue el Sr. Eglinton y aunque oí algunas historias en contra de él, debo dar mi testimonio de que en todos mis tratos con él siempre lo hallé como una persona íntegra, razonable y cortés.

Él tuvo lo que se llama varios controles [espíritus usuales con quien se comunica].

Uno de ellos era una joven piel roja que se apodaba a sí misma Daisy y en todas las ocasiones sus charlas eran muy volubles, tanto apropiadas como inapropiadas.

Otro era un árabe alto llamado Abdallah, de más de seis pies, quien nunca dijo nada pero produjo fenómenos muy destacados y a menudo hizo algunas hazañas que demostraba poseer una gran fuerza. Una vez le vi levantar simultáneamente a dos hombres altos, uno en cada mano.

El tercer control que se aparecía con frecuencia era Ernesto; relativamente se materializaba muy raras veces, aunque con frecuencia hablaba directamente con su propia voz y escribía con su mano característica y bien educada.

Un día, conversando con él, dijo algo que se refería a los Maestros de Sabiduría. Ernesto habló de Ellos con la más profunda reverencia y dijo que en varias ocasiones él tuvo el privilegio de verlos. Entonces le pregunté si se encontraba en condiciones de tomar a su cargo un mensaje o una carta para Ellos. Dijo que estaría muy gustoso de hacerlo aunque tenía que esperar hasta que se le ofreciera una oportunidad y no podía precisar exactamente cuándo podía ocurrir.

Retomando el hilo de mi historia, por supuesto, acepté provisoriamente el ofrecimiento de Ernesto. Le dije que escribiría una carta para uno de los Grandes Seres, y que se la confiaría a él si mi amigo e instructor, el Sr. Sinnett, lo aprobaba.

A la mención de este nombre los 'espíritus' se perturbaron extraordinariamente; especialmente Daisy estuvo muy colérica y declaró que ella no quería saber nada con el Sr. Sinnett bajo ninguna circunstancia; "porque él nos llama fantasmas" dijo ella con grandísima indignación.

De cualquier modo, suavemente insinué mi posición explicando que todo lo que sabía de Teosofía me vino por intermedio del Sr. Sinnett y que en consecuencia no veía que se justificara en ningún modo que yo no consultara con él previamente o tratara de hallar otros medios de comunicación sin que él lo supiera.

Finalmente, aunque con muy poca gracia, los espíritus consintieron y la reunión terminó. Cuando el Sr. Eglinton despertó de su trance y le pregunté cómo podía enviar una carta a Ernesto, el Sr. Eglinton me contestó diciéndome que si yo quería dejarle la carta, él la colocaría en determinada caja suspendida en la pared, donde Ernesto podría tomarla cuando lo deseara.

Entonces le escribí al Sr. Sinnett y le pedí su opinión al respecto. Él se interesó mucho sobre el asunto y me avisó que aceptara enseguida el ofrecimiento y que esperara los resultados. Por consiguiente fui a casa y escribí tres cartas.

1) La primera para el Maestro K.H., donde le decía con toda reverencia que cuando oí por primera vez hablar de la Teosofía, mi único deseo fue ponerme a sus órdenes como pupilo.

Le describí las circunstancias que atravesaba entonces y le pregunté si los siete años de probación, de los que oí hablar, debían llevarse a cabo en la India.

Esta carta la coloqué en un sobre pequeño y lo lacré con todo cuidado con mi propio sello.

2) Luego redacté una carta para Ernesto, donde le recordaba su promesa, y le pedía que por mí hiciera llegar esta carta, trayéndome la respuesta si es que la recibía.

La segunda carta la lacré del mismo modo que la primera.

3) Y agregué una breve nota a Eglinton, pidiéndole que la pusiera en su caja y que me hiciera conocer cualquier noticia acerca de la misma.


Pedí a un amigo que se hallaba conmigo que examinara los sellos de ambas cartas con una lente, de modo que si volviéramos a verlas pudiéramos apreciar si los sellos habían sido tocados.

A vuelta de correo recibí una nota del Sr. Eglinton comunicándome que él había colocado debidamente en su caja la nota para Ernesto y que había desaparecido; y que si llegara a recibir alguna respuesta, me la haría conocer.

Unos días más tarde, recibí una carta a mi dirección escrita con una caligrafía que me era desconocida y al abrirla descubrí mi propia carta a Ernesto aparentemente sin ser abierta; el nombre 'Ernesto' del sobre estaba tachado y abajo mi propia escritura en lápiz.

Mi amigo y yo examinamos de nuevo los sellos con la lente y no pudimos apreciar ningún indicio de que la carta hubiera sido violada y ambos estuvimos de acuerdo en concluir que era completamente imposible que hubiera sido abierta.

No obstante, cuando abrí el sobre, descubrí que la carta que escribí para el Maestro había desaparecido. Todo lo que encontré dentro del mismo era mi propia carta a Ernesto, con unas breves palabras con la bien conocida caligrafía de este último, en la hoja en blanco, al sólo efecto de hacerme saber que mi carta había sido debidamente entregada en manos del Gran Maestro, y que si en el futuro me mostraba digno de recibir una respuesta, Ernesto gustosamente me la haría llegar.

Esperé algunos meses, pero la respuesta no llegaba, y cada vez que iba a las sesiones de Eglinton y me encontraba con Ernesto, siempre le preguntaba cuándo podía esperar la respuesta.

Él invariablemente me respondía que la carta había sido debidamente entregada, pero que nada sabía acerca de la respuesta; y que él no podía hacer más.

Seis meses después, recibí una respuesta, pero no a través de Ernesto, y en ella el Maestro decía que aunque no había recibido la carta, él estaba al tanto de lo que yo le había escrito y procedía a responderme. »
(Cap. 2, p. 29-35)



Jinarajadasa añadió en su libro "Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater":

« Leadbeater envió la referida carta al Maestro K.H. el 3 de marzo de 1884.

El 1º de noviembre de ese año,  Blavatsky debía salir para la India con el Sr. y la Sra. A.J. Cooper-Oakley.

Dos días antes, el 30 de octubre, Leadbeater llegó a Londres para despedir a Blavatsky y pasó la noche en casa de los esposos Sinnett.

En la tarde de ese día Djwal Khul, a través de Blavatsky, le informó a Leadbeater que había llegado una respuesta a su carta del 3 de Marzo, enviada por el Maestro, pero nada le dijo acerca de su contenido.

En la mañana del 31 de Octubre, Leadbeater volvió a Liphook (la estación de la parroquia de Bramshott) con el tren de las 11:35 que partió de la estación Waterloo. Como Liphook está a unos 75 kilómetros de Londres, él debe haber llegado alrededor de la una de la tarde y allí encontró la carta del Maestro. »
(Cap. 1)






EL TEXTO DE LA CARTA DEL MAESTRO

La carta del maestro es de seis páginas, se la envió de manera ordinaria a través del correo, y dice lo siguiente:

« En la última primavera (el 3 de marzo de 1884) usted me dirigió una carta que confió a “Ernesto”. Aunque este mensaje no me llegó jamás, y era poco probable dada la naturaleza del intermediario [una entidad astral embaucadora], su contenido no se me ha escapado.

Sin responder en el momento mismo, le he transmitido una advertencia [de los peligros del espiritismo] por medio de Upasika [Blavatsky quien le había alertado meses atrás].

En su carta usted me decía que desde la lectura de 'Buddhismo Esotérico' [libro escrito por Sinnett] y de Isis Desvelada [libro escrito por Blavatsky] su “único y gran deseo es el de ingresar como chela bajo mi dirección, a fin de adelantar en el conocimiento de la verdad”.

“El Sr. Sinnett” usted añade, “me da a entender que es casi imposible el llegar a chela sin ir a la India”. Usted esperaba emprender ese viaje años más tarde, aunque lazos de agradecimiento lo retenían en su nación [Inglaterra], etc.

Ahora contesto a lo que precede como también a sus otras preguntas:

1) No es necesario pasar en la India los siete años de prueba. Un chela puede pasarlos en cualquier país.

2) No depende de mi propia voluntad el aceptar a nadie como chela. Esta aceptación debe ser el resultado del mérito individual y de esfuerzos persistentes para alcanzar el fin. Fuerce a aquel de los Maestros que haya escogido; haga buenas obras en su nombre y por amor a la humanidad; sea puro y siga resueltamente el sendero de la justicia (tal como lo definen nuestras reglas); sea honrado y altruista; olvídese de usted mismo y trabaje por el bien de los demás y así habrá forzado a ese Maestro a aceptarlo.

He ahí lo necesario para los candidatos en los períodos en que su Sociedad progresa en paz. Pero es necesario aún algo más, cuando la Teosofía, la Causa de la Verdad, puesta entre la vida y la muerte, comparece ante el tribunal de la opinión pública, quien es de todos los tribunales, el más frívolamente cruel, el más alertado y el más injusto.

Es necesario también considerar el Karma colectivo de la casta [eclesiástica] de la que usted forma parte [Leadbeater era un cura anglicano]. Hecho innegable: la causa teosófica que tiene actualmente en el corazón está en este momento siendo expuesta a las tenebrosas intrigas, a la despreciable conspiración del clero y sus misioneros cristianos contra la Sociedad Teosófica. No retroceden ante nada para deshonrar a sus Fundadores [publicaron cartas falsas para hacer pasar a Blavatsky como una embustera].

¿Está pronto para expiar sus pecados?

En ese caso, vaya a pasar algunos meses a Adyar [en la India, donde se encontraba la sede central de la Sociedad Teosófica]. Una ausencia de algunos meses no romperá, ni debilitará siquiera “los lazos de agradecimiento” si su decisión es explicada a su pariente de modo plausible. Para abreviar los años probatorios hay que dedicar a la Teosofía ciertos sacrificios.

Empujada por manos hostiles hasta el mismo borde de un precipicio, la Sociedad tiene necesidad de todo hombre y de toda mujer, dedicados a la causa de la Verdad. Para recoger los frutos de las acciones meritorias, es necesario obrar noblemente y no limitarse a proclamar la necesidad. Como para el “verdadero hombre” de Carlyle*, la dificultad, la abnegación, el martirio y la muerte son las seducciones que arrastran hacia las horas de prueba al corazón del verdadero chela.

(* Me imagino que el maestro se refiere a la frase célebre del escritor inglés Thomas Carlyle: “El verdadero hombre siente su superioridad al reverenciar lo que realmente le supera. El corazón no abriga sentimiento más noble ni bendito.”)

Usted me pregunta:

-        “¿Qué reglas debería observar durante este estado de probación, y cuándo puedo esperar que empiece?”

Le contesto: su porvenir está en sus propias manos, como ya lo he indicado más arriba, y cada día puede tejer su trama. Si le exigiera que haga tal o cual cosa, en vez de limitarme a un simple consejo, sería responsable de todo efecto que viniera de sus actos y su mérito sería sólo secundario.

Reflexione, verá que esto es cierto. Por lo tanto, confíe su destino a la Justicia sin temer jamás que su respuesta no sea absolutamente verdadera. El estado de discípulo es a la vez educativo y probatorio, sólo de él depende que este estado termine en el Adeptado o en el fracaso.

Comprendiendo mal nuestro sistema, muchos discípulos esperan muy a menudo recibir órdenes, perdiendo así un tiempo precioso que deberían consagrar a esfuerzos personales.

Nuestra causa tiene necesidad de misioneros, de devotos, de agentes y hasta puede ser que de mártires. Pero ella no le puede imponer estos papeles a nadie. Así que elija. Tome en sus manos su propio destino y que pueda la memoria de nuestro Señor, el Tathâgata, ayudarlo a tomar la mejor decisión. [Se refiere a Buda ya que Kuthumi aunque es de origen hindú, pertenece a la tradición budista de los Adeptos transhimaláyicos].

K. H. »






LA HISTORIA DE LA PUBLICACIÓN DE ESTA CARTA

1. Inicialmente Jinarajadasa publicó esta carta en la revista "The Theosophist" de enero de 1908.

2. Luego la incorporó dentro del libro que él editó titulado "Cartas de los Maestros de la Sabiduría" (1919), el cual posteriormente se le conoció como la Primera Serie; la carta fue publicada como la Carta 7, y ha mantenido ese número en las siguientes ediciones.

3. En 1941 publicó un pequeño libro titulado "Cartas de KH a CW Leadbeater" donde transcribió la carta, añadió facsímiles en blanco y negro de la carta y del sobre que le envió Kuthumi, más una larga explicación de lo sucedido y de lo que Kuthumi le dijo a Leadbeater.

4. Y finalmente la web Theosophy Wiki publicó digitalmente la carta, más los facsimiles a color de la carta y del sobre (ver link).

5. La carta original se conserva en los archivos de la Sociedad Teosófica de Adyar.






FACSIMILES

Foto a color de la última página de la carta de Kuthumi.





Foto a color del sobre que Kuthumi le envió a Leadbeater

Dice:

« Para el reverendo CW Leadbeater,
Liphook,
Hants. »



Acerca de este sobre, Jinarajadasa en su libro "Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater" escribió:

« La escritura, en tinta, es del Maestro K.H. Parece como si el Maestro hubiera tenido la intención de escribir 'England' debajo de 'Liphook', el nombre de la ciudad.; pero como la carta iba a ser despachada en Inglaterra, él tachó la letra 'E' y escribió 'Hants', que es la contracción postal de Hampshire, puesto que es costumbre inglesa poner el nombre del Condado cuando la ciudad no es muy conocida.

La carta, de acuerdo al Sr. J.W. Matley (ver Apéndice I), parece haber sido enviada a alguien que luego la despachó por correo en Londres; esta persona, apurada, puso las estampillas en lugar incorrecto e invertidas. 'Kensington' es un distrito postal en el sector oeste de Londres; la fecha es clara: 'OC-30-84' (30 de octubre de 1884). »




 

MI ANÁLISIS DE LO QUE KUTHUMI ESCRIBIÓ

El maestro Kuthumi en esta carta habla esencialmente de los requisitos que se requieren para poder volverse un discípulo de los maestros, y ese tema lo he detallado en este otro capítulo (ver link). 






ANÁLISIS BREVE DADO POR JINARAJADASA

En su libro "Cartas de los Maestros de la Sabiduría", Jinarajadasa escribió lo siguiente:

« Esta carta fue recibida por CW Leadbeater al mediodía del 31 de octubre de 1884, por medio del correo y lleva el matasellos de Londres, "Kensington, 30 de octubre de 1884".

En ese momento, CWL investigaba a fondo el espiritismo y asistía a muchas de las sesiones de William Eglinton , uno de cuyos guías espirituales se llamaba Ernest.

Ernest le aseguró a CWL que conocía la existencia de los Maestros e insinuó su disposición a entregar una carta al Maestro KH. La carta fue escrita y enviada, y el Sr. Eglinton la guardó en la caja destinada a las comunicaciones con los guías espirituales.

Unos días después, el Sr. Eglinton le notificó a CWL que la carta había desaparecido de la caja. En sesiones posteriores, cuando se le preguntó a Ernest qué había sucedido con la carta, este le aseguró a CWL que había sido entregada debidamente.

Upasika es un término más utilizado para HPB en las cartas; la palabra proviene del budismo, donde designa a una mujer discípula laica, una que ha tomado los ocho votos y, por lo tanto, no es una monja que toma dos votos más adicionales.

"Casta a la que perteneces": CWL, en el momento de recibir esta carta, era sacerdote oficiante de la Iglesia de Inglaterra; fue en ese momento cuando los misioneros cristianos de Madrás intentaron destruir la Sociedad Teosófica en lo que se conoce como la 'conspiración de Coulomb' .

"En memoria de nuestro Señor el Tathgata": Esta es una frase impactante, comprendida solo muchos años después de recibir la carta. Se refiere a sucesos de vidas pasadas, cuando CWL vio al gran Maestro cara a cara. Es como si el Maestro intentara, de esta manera, ir más allá de la personalidad de CWL hasta el Ego, en cuya conciencia existían las grandes verdades como conocimiento directo.

(Nota de Cid: Leadbeater posteriormente afirmó que él se había encontrado cara a cara con muchos de los Maestros, incluyendo a Buda, pero son mentiras.)

Varias frases de esta carta, y especialmente la frase "Que la memoria de Nuestro Señor el Tathgata te ayude a decidir lo mejor", aparecen en una carta escrita por el Maestro M., quien sabía poco inglés, a S. Ramaswamier, en 1883. (Véase "Cartas de los Maestros de la Sabiduría", segunda serie, carta 51.)







ANÁLISIS LARGO DADO POR JINARAJADASA

En su libro "Cartas de K.H. a C.W. Leadbeater", Jinarajadasa puso lo siguiente:


La manera supranormal como fue escrita

Esta carta parece estar escrita a mano con lápiz azul, pero no está escrita a mano sino 'precipitada', que es un proceso que requiere el uso de poderes ocultos.

El Maestro K.H. describe el proceso al Sr. A.P. Sinnett de la. siguiente manera:

« Tenga en cuenta que estas cartas no son escritas por mí, sino impresas o precipitadas, y luego se corrigen las faltas. »
(Cartas Mahatma, N° 5)


« Porque, ya sea que yo las 'precipite' o dicte, y aún las escriba personalmente, la diferencia en tiempo economizado es insignificante. Debo pensarlo todo, fotografiar cuidadosamente en mi cerebro cada palabra y cada frase antes que pueda ser repetida por 'precipitación'. El fijar sobre superficies químicamente preparadas las imágenes formadas por la cámara, requiere un previo enfoque del objeto que va a ser representado, pues de otra manera, -como sucede a menudo con las malas fotografías- las piernas del que está sentado aparecerían fuera de proporción con la cabeza, y así sucesivamente; de modo que primero debemos ordenar nuestras frases e imprimir en nuestra mente cada letra destinada a aparecer sobre el papel, antes de que pueda ser leída claramente.

Por el momento eso es todo lo que le puedo decir. Cuando la ciencia haya aprendido más acerca del misterio de la lithophil (o lithobiblion) y de cómo las hojas se imprimen originalmente sobre piedras, entonces podré hacerle comprender mejor el proceso. »
(Cartas Mahatma, N° 6)


También hay una segunda descripción de la precipitación en una carta de H.P.B. al Sr. Sinnett. Luego de mencionar que una carta precipitada mostrará al examen microscópico 'varias capas de diferentes materiales, plomo negro, polvo y tinta, etc.' H.P.B. describe como ella ha observado a su propio maestro, el Maestro M., haciendo una precipitación:

« Yo he visto a menudo al Maestro M. sentado con un libro con los más elaborados caracteres chinos que él deseaba copiar: tenía un libro en blanco delante de sí y solía tomar una pizca de polvo de plomo negro y frotarlo suavemente sobre la página que tenía delante; luego precipitaba tinta sobre la hoja; luego, si la imagen de los caracteres estaba bien y corregida en la mente, los caracteres copiados estaban bien, y si se le interrumpía, entonces iba a haber una equivocación y el trabajo quedaba arruinado. »
(Cartas de H.P.B. a A.P. Sinnett)



Análisis del texto

Como esta carta del Maestro está llena de iluminación para los estudiantes de Ocultismo, me pongo, a semejanza de los antiguos comentaristas de los Vedas y de los Upanishads, a comentar todas las frases que requieren una aclaración, con el propósito de comprender en todo su significado el pensamiento del Maestro.

La primavera última -el 3 de Marzo-

Como ya dije, fue el 3 de marzo de 1884, cuando el Sr. Leadbeater escribió la carta para el Maestro. Él la despachó con 'Ernesto', el espíritu, de la manera en que ya ha sido descripta por él mismo.


que confió a 'Ernesto'

El principal espíritu 'control' de los médiums fue John King, que decía ser Sir Henry Morgan, el bucanero inglés que saqueó la ciudad de Panamá en 1671. En cierto sentido, John King era el 'cabecilla' de los espíritus y los mantenía en orden. Pero 'Ernesto' nunca develó quien había sido mientras estuvo encarnado.


en vista de la naturaleza del intermediario.

Ernesto se equivocó cuando creyó que él podía llegar hasta los Adeptos, aunque sólo fuera para llevar una carta, a menos que ellos lo hubieran permitido. Pero parecería como si Ernesto sólo estaba alardeando y trataba de ser afectuoso con el Sr. Leadbeater cuando le prometió llevar la carta. Sobre este particular el Sr. Leadbeater comenta lo que sigue:

« Aquí puedo mencionar que en relación con esto, más tarde tuve un buen ejemplo de la irrealidad de todas estas comunicaciones. Mucho tiempo después, un espiritista escribió a la revista "Light" explicando que no podía haber semejante posibilidad de la existencia de personas tales como los Maestros, por cuanto Ernesto le había afirmado positivamente que no existían. Escribí a la misma revista, diciéndole que tuve precisamente de la misma autoridad, que no revestía ningún valor, la afirmación de que existían los Maestros, que Ernesto los conocía bien a Ellos. Evidentemente en cada caso, Ernesto reflejó el pensamiento del que interrogaba, tal como estas entidades acostumbran hacerlo a menudo. »
(Cómo la teosofía llegó a mi, p.31)


su contenido no se me ha escapado

Años después, cuando el Sr. Leadbeater fue capaz de desenvolver sus poderes psíquicos y de comunicarse directamente con su Maestro, sin la ayuda de ningún intermediario, el Maestro le informo que mientras él (C.W.L.) estaba escribiendo la carta en su casa de Bramshott, el Maestro la había leído. Por consiguiente aunque Ernesto nunca llevo la carta y el Maestro nunca la recibió, estaba enterado de ‘su contenido'.


le he transmitido una advertencia por Upasika

El vocablo Upasika es la voz femenina de la palabra Pali Upasaka. Un Upasaka es un hombre que toma los 'ocho votos', y una Upasika es una mujer que toma los mismos votos. (Un monje budista toma dos votos más). La palabra que más se acerca en la terminología occidental es la de: hermano laico y hermana laica.

Upasika es la palabra que a menudo utilizaban los Maestros para designar a H.P.B., y mientras ella residió con ellos en el Tíbet, ella tomó los votos de una Hermana Laica.

La advertencia a que se refiere, es una insinuación que hizo H.P.B., al Sr. Leadbeater para que moderara su entusiasmo por los fenómenos espiritistas; pero en aquella ocasión ella no le mencionó que la advertencia procedía de su Maestro. De aquí que el Sr. Leadbeater no sabía en aquel entonces de que el Maestro ya estaba enterado de su ofrecimiento para el servicio y dedicación.


lazos de agradecimiento lo retenían

Por aquella época, el Sr. Leadbeater era uno de los dos curas párrocos de la Iglesia de Inglaterra en la parroquia de Bramshott, Liphook, Hampshire.

El rector o sacerdote a cargo era el Rev. W.W. Capes, que también era Decano Rural. El Sr. Capes era tío del Sr. Leadbeater y 'Caballero' de Oxford; catedrático de Historia Antigua en la Universidad; miembro del Colegio de la Reina y por cierto tiempo instructor del Colegio de Hertford.

El padre de Leadbeater había muerto unos años antes y fue el único hijo sobreviviente. Su madre y él gozaban de buena posición, pero la familia lo perdió todo a raíz de un colapso de un importante banco. Esto le obligó a buscar trabajo lo más pronto posible. Por cierto tiempo estuvo empleado en el bien conocido banco de ‘Williams Deacons y Cía'. Pero como era natural, el trabajo le resultaba estrecho e incompatible. Estaba muy versado en asuntos eclesiásticos y estuvo íntimamente asociado con el trabajo de la Iglesia de 'Todos los Santos' de Margaret Street de Londres.

Como su tío gozaba de mucha influencia en los círculos eclesiásticos, parecía lógico que el neófito ingresara a la Iglesia. Después de los estudios regulares, fue admitido como Diácono por el Obispo Browne de Winchester, el 22 de diciembre de 1878 y ordenado Sacerdote el 21 de diciembre de 1879 en la Iglesia Parroquial de St. Andrew, Farnham, Surrey. Cuando fue admitido como Diácono, se le autorizó a ejercer las veces de cura párroco en Bramshott, una parroquia numerosa.

En aquella época, el Rector Rev. Capes, a menudo debía trasladarse a Oxford para atender su trabajo en la Universidad, y la labor habitual de la extensa parroquia recaía sobre los dos curas. El Sr. Leadbeater se daba cuenta que difícilmente podía ir a la India sin crearle a su tío, a quien tanto debía, dificultades en hallar quien lo sustituyera.


sin ir a la India

Puesto que el Movimiento Teosófico fue originado en la India por dos Adeptos que viven en cuerpos Indios, y que también un extenso número de Adeptos poseen cuerpos orientales, existía, naturalmente, la idea entre los primeros Teósofos, que no había posibilidad de un real progreso espiritual a menos que uno pudiera ir a la India. Esta idea aún prevalece en Europa y las Américas, entre aquellos que creen en la existencia de los Maestros.

Existen centenares de personas en estos países que creen que no se puede iniciar ningún adelanto espiritual a menos que se hagan todos los esfuerzos posibles para librarse de las preocupaciones occidentales e ir a la India en busca de un Maestro.

Es sólo después que se ha llegado a comprender la verdadera naturaleza del Adepto, de como su conciencia puede actuar al instante en cualquier parte del mundo, y de como su conciencia responde instantáneamente cuando el sincero pensamiento de un aspirante relampaguea en lo invisible, que uno sabe que no es necesario abandonar el sitio de residencia con el objeto de acercarse a su Maestro.

Todos nosotros que somos 'hijos del Maestro' sabemos por experiencia personal, como él está atento a cada pensamiento y a cada sentimiento nuestro, donde quiera que nos encontremos; y cómo Él imparte las directivas para efectuar importantes acciones en su servicio. Existen muchos ejemplos que demuestran como los Adeptos saben aunque estén a miles de millas de distancia; selecciono sólo dos:

1. Hacia el año 1884, uno de los miembros más devotos de la Sociedad Teosófica era la señorita Francesca Arundale. Ella recibió en Londres una extensa carta del Maestro K.H. (publicada en "Cartas de los Maestros de Sabiduría", primera serie, n° 20) que a la sazón se hallaba en el Tíbet, de cuya carta copio tres párrafos:

« He seguido todos vuestros pensamientos. He seguido su silenciosa evolución y los impulsos de vuestra alma interior; y puesto que vuestro juramento me lo permite, teniendo algunas palabras que deciros sobre vos misma y aquellos a quienes amáis, aprovecho la oportunidad... de escribiros directamente para deciros unas breves palabras.

Habiendo oído vuestra conversación con H.P.B. la noche de su llegada, puedo deciros que tenéis razón. 

Ella (la madre de la Srta. Arundale) inconscientemente se está haciendo daño a ella misma, un gran daño, por no dominar su mal carácter. Ella misma se atrae hacia sí malas influencias 'astrales' y crea una corriente tan antagónica hacia nosotros, que a menudo nos vemos obligados con angustia a apartarla. »


2. El segundo ejemplo del Adepto que sabía lo que ocurría a miles de millas de distancia, lo relata el coronel H.S. Olcott. En 1888 cuando él se adelantaba a Londres para encontrarse con H.P.B., se hallaba a bordo de un vapor que se acercaba a Brindisi.

En la madrugada del día anterior a su arribo, se hallaba a bordo y se sentía irritado contra H.P.B. pensando que la política que ella mantenía entonces en Europa iba a producir una división en la Sociedad.

Cuando después regresó a su camarote, del aire cayó una extensa carta del Maestro K.H. llena de advertencia e instrucción respecto a la situación que él hallaría en Londres (publicada en Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 19). En esta carta aparecen estas sentencias:

« Uno de los más valiosos efectos de la misión de Upasika, es el empujar a los hombres a estudiarse a sí mismos y destruir en ellos el servilismo ciego a las personas. Observe por ejemplo su propio caso.

Pero su sublevación, mi buen amigo, contra su 'infalibilidad' como usted la llamó una vez ha ido demasiado lejos, y ha sido injusto con ella, por lo cual, y siento el decirlo, usted y otros como usted, tendrán que sufrir a causa de eso.

Precisamente ahora, estando a bordo, sus pensamientos sobre ella eran sombríos y culpables; de modo que hallo favorable la ocasión para que usted mismo se ponga en guardia. »


Vemos así que para el Adepto no existen las distancias y aunque el Maestro se encuentre a miles de millas, su atención puede dirigirse instantáneamente hacia cualquiera que tenga sinceras y profundas aspiraciones, o hacia cualquiera de los pupilos que hacen el trabajo del Maestro.

Uno de los Maestros dijo que en el mundo de hoy, donde se encuentran tan pocos que tengan deseos desinteresados para servir al género humano, o anhelen la verdadera espiritualidad, cuando quiera que un alma ardiente va en busca de la luz, es como si en un oscuro valle un hombre encendiera una llama. La llama puede ser muy pequeña, pero es tan grande la oscuridad que le rodea, que su luz puede verse desde muy lejos.

De un modo similar, el hombre que busca, que es puro, desinteresado, que vigorosamente va en seguimiento de la luz, enseguida es conocido por los Maestros, cualquiera sea la parte del mundo en que se halle este hombre. Y de acuerdo a la medida de su aspiración y de la capacidad de recibir la Luz de la Sabiduría, se le da a él esa luz.

De modo pues: "No es necesario pasar en la India los siete años de probación. Un chela puede pasarlos en cualquier país."


no depende de mi propia voluntad

Aquí, por primera vez, hallamos una idea que es perfectamente el reverso del concepto que generalmente se tiene sobre el particular, esto es, de la aceptación de un pupilo mediante un instructor oculto.

En la India, la idea ha prevalecido como tradición inmemorial, de que el que quiera llegar a ser discípulo sólo debe ir a un Gurú y decirle: "Señor, acéptame" y el Gurú responderá: "Que así sea".

Es verdad que en uno de los Upanishads, un instructor le responde al candidato: "Vuelve después de un año"; y esa respuesta se da por segunda vez, al finalizar el primer año.

Una idea que se destaca es la que ofrece el Maestro K.H., y es que en ocultismo la relación entre Maestro y pupilo no es una cuestión sentimental sino que es el resultado de poner en movimiento definidas fuerzas mediante las cuales llegará a ser discípulo.

Esta idea nos lleva a las palabras de que la relación sólo puede ser establecida como el 'resultado de los méritos personales de uno mismo y de los esfuerzos persistentes para alcanzar el fin'.

Es sólo después de un copioso conocimiento de lo que significa el trabajo de un Adepto que uno llega a comprender que un Maestro no es simplemente un instructor de verdades espirituales, sino que esencialmente es un Gran Agente ejecutivo que maneja las fuerzas del Logos, y como tal, es responsable de la más mínima fuerza que utiliza.

La relación del Maestro con el pupilo, implica que el Maestro puede utilizar algunas de aquellas fuerzas que están a su cargo, para ayudar al pupilo.

En consecuencia, debe tener pruebas suficientes, que vale la pena, de que derive aquellas fuerzas sobre el pupilo, y de que el pupilo a su vez devolverá al reservorio de las fuerzas de los Maestros, más de lo que recibió de Él.


Fuerce a aquel de los 'Maestros'

Nada hay tan Sorprendente como la utilización de la palabra 'Fuerce' subrayada, de modo tal que le llame la atención sobre la realidad que subyace detrás de ese pensamiento.

Tenemos el axioma oculto: "Llamad y se os abrirá"; pero de ello no se sigue, como bien se halla explicado en el libro 'Luz en el Sendero' que el simple deseo de parte de un aspirante sea en realidad un 'llamado', según el oculto significado de la palabra:

"Los que pidan obtendrán. Pero aunque el hombre ordinario pida continuamente, su voz no es oída. Porque pide tan sólo con la mente, y la voz de la mente no es oída sino en la esfera donde ella actúa."
(Luz en el Sendero)

El aspirante tiene que estar tan determinado en la dirección de todos sus pensamientos y sentimientos, que todos converjan en la esperanza de ser aceptado como pupilo.

Si semejante determinación se lleva a la práctica con la acción, día tras día, algunas veces durante años, él golpea a la puerta del Maestro, y el Maestro como agente de la Gran Ley, tiene que abrir la puerta, porque el aspirante habrá "forzado a ese 'Maestro' a abrirla."


los 'Maestros'

Es digno de notar que el Maestro K.H. en la carta escribe dos veces la palabra 'Maestro' entre comillas.

De un modo similar, en una carta a la Srta. F. Arundale, escrita unos meses antes, que escribiera ésta al Sr. Leadbeater, el Maestro escribe 'Maestros' cuando se refiere a los Adeptos. Y llama la atención el hecho, que los Adeptos nunca se llamaron a sí mismos 'Maestros', sino simplemente Hermanos.

Naturalmente, cuando las comunicaciones empezaron entre los Sres. A.P.Sinnett y A.O.Hume y los Adeptos, la palabra 'Maestro' fue aplicada para referirse a Ellos, quizás porque tanto H.P.B. como el Coronel Olcott utilizaron esta palabra.

Sin embargo los Grandes Seres no son Instructores cuyo primer deber es dar instrucciones sobre filosofía y explicar el problema de la Liberación. Ellos nos dejaron claramente establecido, que Sus deberes consisten en ayudar a disminuir la miseria humana, y que Ellos mismos en primer lugar, están interesados por los millones de seres del género humano en masa.

En efecto, una de las dificultades que surgieron entre los teósofos europeos y los Maestros en los años 1880 a 1884, fue debida al hecho de que los primeros parecían estar constitucionalmente incapacitados para comprender que los Maestros no son instructores para producir fenómenos ocultos para convencer al escéptico mundo Occidental sino que Ellos son filántropos en el sentido más puro de la palabra, cuya infatigable labor consiste en 'aligerar algún tanto el pesado Karma que al mundo agobia'.


haga buenas obras en Su Nombre

En todos los países y en todos los tiempos, el problema de la vida espiritual ha sido siempre el mismo; porque las leyes fundamentales del desenvolvimiento del alma no varían, aunque en los temas que tratan de describir la vida del Espíritu, siempre existen variaciones.

En las religiones de la India hay dos corrientes que marchan paralelas una respecto de la otra y raramente se juntan.

1. Una corriente es la Caridad. La religión India inculca la piedad y la benevolencia; la necesidad de que el hombre justo, constantemente vele por el problema de la miseria; por aquellos que se hallan en la pobreza, enfermedad y sufrimiento.

2. La segunda corriente es aquella en que el alma gira hacia su propia Liberación.

a) Uno de los .métodos para alcanzar esta Liberación, consiste en someterse a un auto-entrenamiento con filosófica separación de los demás y no manteniendo ante sí la visión de un dios personal para que le asista en el proceso.

Este es el tema de la Escuela de la filosofía Sankhya del Budismo, y de la Vedanta 'pura' de Shankaracharya.

b) El segundo método es por medio de la renunciación y devoción a un Dios Personal o Avatara, como Shri Krishna en el Hinduismo, o de Jesús Cristo en el Cristianismo.

Es especialmente una característica de la vida espiritual hindú, de que cada hombre debe buscar su propia Liberación con propósito deliberado y tan rápidamente como le sea posible, aunque él mismo no se consagre para socorrer las necesidades de los demás, a no ser por los medios normales de caridad y de indañabilidad. En consecuencia, este es el ideal del Sannyasi en el Hinduismo y de Thera en el Budismo.

Una vigorosa característica de la vida espiritual Cristiana, es que el amor a dios no debe estar separado de la caridad a nuestros semejantes. A decir verdad la vida monástica siempre ha sido un ideal en el Cristianismo, y sin embargo el Cristianismo más que cualquier otra religión, hace especial énfasis sobre la íntima relación que existe en el servicio social con su adoración a dios. Aún entre las monjas y monjes cristianos, existen varias órdenes que se consagran especialmente para aliviar los sufrimientos.

Este desenvolvimiento ha sido derivado por la inspiración de la palabra de Cristo, cuando Él proclamó que develaría Su presencia en aquellos que padecieran necesidad y sufrimiento. "Porque lo que has hecho a uno de mis hermanos menores, ciertamente a Mí me lo has hecho". De esto se ha derivado la frase: "En su Nombre", el ideal que combina la devoción con la acción.

Por consiguiente, en el Cristianismo hallamos una conjunción de caridad y adoración. Las dos pueden separarse, pero en la vida de los más nobles cristianos, siempre han estado unidas.

Es a este concepto de la vida práctica del ocultista, que aspira a servir al Maestro y al mismo tiempo está intensamente atento a las necesidades de sus prójimos, a que se refiere el Maestro K.H. en estas sorprendentes palabras: "Haga buenas obras en Su Nombre".

Especialmente en la India, los hombres piensan en el Maestro no como el simple exponente de la vida espiritual, sino también como la verdadera encarnación de la Divinidad manifestada en un cuerpo físico.

Por consiguiente, ellos proclaman que la Divinidad puede ser descubierta si se encuentra un Maestro en su cuerpo físico. De modo pues que en la India de hoy día, tal como ocurrió en edades pretéritas, los hombres andan errantes de un sitio a otro en 'busca del Gurú'.

Pero, cuando se llega a comprender que cada uno de los Grandes Maestros se halla en contacto con cada acontecimiento que ocurre en el mundo, en cualquier parte que suceda, mediante el uso de los poderes que son suyos en su calidad de Adepto, entonces se llega a comprender que 'hallar al Gurú' no es un asunto de ir caminando de un sitio para otro, sino que consiste en un cambio interior de corazón y mente.


y por amor a la humanidad

Debe practicarse mucha caridad, no sólo por amor a la humanidad sino también por amor a Dios o para ir 'acumulando buen Karma'.

En ciertas religiones orientales el hombre practica Dâna, esto es, dádiva, porque él espera que así podrá adquirir Punya o 'mérito', esto es, buen karma que lo llevará a Moksha o Nirvana.

Entre las órdenes monásticas Laicas del Cristianismo que se dedican al servicio, la hermosa ofrenda de la caridad se hace para agradar a Dios y para servirle a Él y generalmente no por el simple amor al hombre.

Recuerdo vívidamente cuando visité una institución para ancianos en una ciudad de la América Central y me impresionó profundamente la paciencia con que las monjas atendían a los hombres y mujeres achacosos. La indulgencia que ellas evidenciaban era tan grande, que dije unas breves palabras de admiración por el exquisito sentido de la hermandad humana que ellas demostraban. Pero la respuesta que recibí de ellas me alarmó: 'Nosotras hacemos esto para agradar a Dios'.

No se niega que esto era un verdadero y bello servicio; pero esa ternura a nuestro prójimo no fue prodigada por 'Amor a la Humanidad', precisamente porque ellos eran hombres, cosa que hallamos implícito en el ideal teosófico de la Hermandad. Es este ideal de la Hermandad, del amor a la humanidad, que el Maestro K.H. exige de aquellos que aspiran a ser sus Chelas.

No hay duda que Él aprueba la caridad hecha 'para agradar a Dios'; semejante caridad en ningún sentido disminuye el Chelado. Pero el Maestro es un Bodhisattva, y sólo en aquellos Chelas que rebosan de 'amor a la humanidad', es donde Él puede volcar Su amor al máximo y hacer de ellos sus mejores agentes.


tal como lo definen nuestras reglas

Cada religión da ciertas reglas de conducta respecto a cual es el 'Sendero de la Justicia'. Pero a medida que pasan los siglos, la palabra 'Justicia' o 'Dharma' como se dice en Sánscrito, se utiliza para cubrir toda suerte de acciones y ceremonias que proclaman los sacerdotes y jerarquías religiosas como necesarias para la Justicia o Dharma, pero que nada tienen que ver con la verdadera Justicia.

Cada religión está colmada de mandamientos que se supone han sido dados por un legislador Divino. Pero de las investigaciones practicadas en la historia, se demuestra que todo eso es simplemente el resultado de la acumulación de largas edades de explotación de parte de los sacerdotes o de la superstición ignorante de los pueblos.

Hubo una época en la India, cuando Sati o sea la inmolación de la viuda sobre la pila funeraria de su marido, era proclamada por los sacerdotes y los legisladores, como Dharma o ley de Dios.

Hace solamente unos cuantos años, en Inglaterra, el casarse con la hermana de la difunta esposa, era considerado como un ultraje a la moralidad y prohibido por la ley. Ahora, la ley ha cambiado, aunque la Iglesia de Inglaterra no permite que semejantes matrimonios sean solemnizados por la Iglesia.

Purdah o velo con que se cubren las mujeres cuando se presentan en público, y en el hogar manteniéndolas apartadas de los hombres, es proclamado por los Musulmanes como un mandamiento del profeta Mahoma y por consiguiente por Dios.

En algunas religiones se proscribe la poligamia y en otras se permite. Prohibiciones sexuales de variada naturaleza se proclaman como sanciones divinas, tanto entre las gentes salvajes como entre las personas civilizadas. Todas las civilizaciones están llenas de costumbres permitidas o prohibidas, de acuerdo a los dictados de la tradición o de los convencionalismos.

Empero, al Adepto no le conciernen los convencionalismos de las pasajeras civilizaciones y credos, sino las realidades fundamentales que descansan en el recto pensar, sentir y actuar.

El criterio del Adepto, acerca de lo verdadero y de lo falso de cada costumbre que se proclama como dada por dios, estriba en la respuesta que se dé a la siguiente pregunta: ¿Contiene el germen de la crueldad?

De ahí que el Maestro utilice la notable frase "Tal como la definen nuestras reglas", subrayando la palabra 'nuestras' como para llamar la atención sobre las reglas de los Adeptos y no las reglas de la costumbre o moralidad convencionales.


los periodos en que su Sociedad progresa en paz

El Maestro ya hizo alusión a los siete años de probación que el chela puede llevarlos a cabo en cualquier parte; pero la regla se refiere cuando el desenvolvimiento de los acontecimientos es normal. Pero existen determinados periodos de presión anormal, en que las necesidades de hacer un Gran Trabajo son especialmente urgentes.

En circunstancias semejantes, anormales, la regla normal queda modificada. Una crisis de esta naturaleza es la que ocurrió en 1884, cuando los misioneros cristianos de Madrás, tramaron una intriga con la ayuda de dos de los residentes en la Sede Internacional Teosófica, para probar que H.P.B. había escrito, con su propio puño y letra, las cartas de los Adeptos, y de que la existencia de los Maestros era una pura invención de su imaginación impuesta a sus crédulos discípulos.

Ahora bien, el trabajo de H.P.B. al establecer la Sociedad Teosófica por orden de los Maestros, no fue una simple actividad filosófica; ella era 'la Causa de la Verdad', para utilizar la frase del Maestro. Sobre la existencia y el progreso de la Sociedad existían vastos esquemas de los Adeptos para la regeneración del género humano.

El ataque por los misioneros contra la Sociedad, con el propósito de destruirla, era un ataque contra el género humano, por poco que ellos comprendieran eso. Los misioneros pensaron que estaban haciendo el 'servicio de Dios', aunque en realidad estaban realizando todo lo contrario.


puesta entre la vida y la muerte

Es necesario que nos detengamos con cierta extensión acerca de la situación en que se hallaba la Sociedad Teosófica en 1884 a que se refiere el Maestro. Acabo de mencionar que hubo un ataque a la Sociedad por los misioneros cristianos de Madrás. El génesis del ataque fue el siguiente.

Estando H.P.B. en el Cairo en 1871 conoció al Sr. Coulomb, francés, y a su señora esposa, inglesa. El nombre de soltera de la esposa era Emma Cutting. En 1878, H.P.B. y el Coronel Olcott se fueron a la India y establecieron en Bombay la Sede Internacional de la Sociedad.

Por esa época los Coulomb se dirigieron a Galle, Ceilán, donde abrieron una casa de huéspedes. Esta aventura había fracasado cuando la Sra. Coulomb escribió a H.P.B. solicitándole un préstamo, H.P.B. le respondió que, si ella tenía interés de venir a la India con su marido, les podía hallar trabajo. De modo que los Coulomb hicieron el viaje y cuando llegaron se les proveyó de trabajo en lo que era posible.

El marido era un buen carpintero y se le encontró empleo en una fábrica. Más tarde perdió su empleo de modo que se le dio trabajo en la residencia de los Fundadores. A la Sra. Coulomb se le dio la superintendencia del cuidado de la casa.

Tiempo más tarde, a Coulomb se le dio el cargo de atender una pequeña biblioteca de la Sociedad, mientras a su señora se le dio simplemente el trabajo de secretariado.

Cuando los Fundadores se trasladaron a Madrás en 1882, los esposos Coulomb los acompañaron y vivieron en la nueva Sede Internacional de Adyar.

En febrero del año 1884, H.P.B. y el coronel Olcott hicieron un viaje a Europa. La administración de la Sede Internacional quedó en manos de un Consejo de Control. Este Consejo pronto se dio cuenta que la Sra. Coulomb a menudo trataba de obtener préstamos de dinero de los miembros que llegaban a Adyar.

Enseguida aparecieron las dificultades entre el Consejo de Control y la Sra. Coulomb, hasta que al final despidieron tanto al marido como a su esposa.
Después que los Fundadores se fueron en febrero, nadie ocupó la parte superior del edificio que era la habitación de H.P.B.

Lindando con la habitación había una pequeña sala llamada 'Sala del Santuario' donde había suspendida una cámara de madera llamada 'Santuario'. Fue este 'Santuario' donde los Maestros acostumbraban a colocar sus cartas precipitadas. Por espacio de varias semanas casi nadie subió las escaleras a excepción de los esposos Coulomb.

Ellos estaban tramando un complot que les permitiría vengarse de la Sociedad Teosófica y de H.P.B., como ya lo mencioné, Coulomb era un carpintero habilidoso y él ideó un tablero de madera corredizo en la parte inferior del Santuario y también hizo una abertura en la pared detrás de éste con un segundo tablero corredizo. La pared de este sitio era delgada.

Aquí comienza uno de los factores más ignominiosos del relato; el papel que jugaron en la conspiración los misioneros cristianos de Madrás. Aún desde el mismo principio del trabajo de la Sociedad Teosófica en la India, el reavivamiento de la religión India y de la cultura, empezó, como era de suponer, a poner obstáculos en el camino y los esfuerzos de los misioneros.

Cada año que pasaba la labor de los misioneros se hacía más ardua, por cuanto los Fundadores de la Sociedad Teosófica, y su grupo de trabajadores, estaban inspirados en hacer revivir a los hindúes su antigua cultura India como a los budistas de Ceilán para hacer revivir el Budismo.

En la India se instalaron escuelas de sánscrito y en Ceilán escuelas vernáculas. Se empezaron a hacer traducciones de las escrituras hindúes y budistas, y de este modo se estableció una contra propaganda al proselitismo misionero.

En consecuencia, cuando los Coulomb se pusieron en contacto con los misioneros, con su historia del tablero corredizo en el Santuario, los misioneros hallaron una excelente oportunidad para aniquilar a la Sociedad Teosófica y a su trabajo.

Tomaron a su cargo a los Coulomb y los atendieron financieramente, lanzando un ataque contra la Sociedad en la revista misionera. Allí ofrecían la así llamada evidencia, para probar que los Maestros eran pura invención de H.P.B. y que las cartas producidas fenoménicamente en el Santuario eran escritas por H.P.B. y colocadas allí por los Coulomb con el consentimiento de ella.

Al mismo tiempo las cartas fraguadas por los Coulomb para dar a comprender que eran de la escritura de H.P.B. lo hicieron para demostrar que la idea de los Maestros era una simple estratagema de parte de H.P.B.

La historia que tramaron los Coulomb era de que, a sugerencia de H.P.B., Coulomb hizo un tablero corredizo en el Santuario y una abertura del otro lado. Así, evidentemente las cartas no eran colocadas misteriosamente por los Maestros, sino que eran escritas por H.P.B. con su propia mano y colocadas en el Santuario mediante la secreta abertura practicada en su habitación.

Ahora bien, docenas de personas, varios meses antes de la partida de H.P.B., no sólo vieron el Santuario, sino que también lo examinaron detenidamente. Ellos sabían muy bien que allí no existía tal tablero corredizo en la parte inferior del Santuario; ni tampoco en la pared donde estaba colocado existía combinación con la habitación del otro lado.

Para los que habían examinado el Santuario, era evidente, después de la partida de H.P.B., que nadie había subido al piso superior de la casa, y que Coulomb había inventado los tableros.

Ésta era la situación de la Sociedad, cuando ella, expresando las propias palabras del Maestro 'puesta entre la vida y la muerte’ ‘comparece ante el tribunal de la opinión pública ese tribunal, el más frívolamente cruel, el más prevenido y el más injusto'.

Bien podría preguntarse que, si los Maestros estaban en tan íntimo contacto con los acontecimientos del mundo, como es que no fueron capaces de advertir el ataque de los misioneros a la Sociedad. Ellos lo advirtieron, y también advirtieron el sacudimiento que esto ocasionaría la Sociedad.

En una carta precipitada en un coche de ferrocarril en marcha, que el Coronel Olcott recibió en Inglaterra el 5 de abril de 1884, aparece lo siguiente:

"Cualesquiera que sean las noticias de Adyar, no sienta ni sorpresa ni descorazonamiento. Es posible  aunque en los límites del Karma tratemos de impedirlo que usted tenga que soportar grandes fastidios domésticos. Durante años han albergado bajo vuestro techo a un traidor y a un enemigo, y el partido de los misioneros está más que dispuesto a aprovecharse de toda la ayuda que ella pueda dar. Un verdadero complot ha sido formado. Ella está alocada por la aparición de M. Lane Fax y por los poderes que usted ha conferido al Comité de Control. Nosotros hemos producido algunos fenómenos en Adyar después que H.P.B. ha dejado la India, a fin de proteger a Upasika contra los conspiradores."
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 58)


Si los Maestros previeron el ataque ¿por qué no lo previnieron?

La respuesta ya fue dada por el Maestro: "aunque en los límites del karma tratemos de impedirlo".

Los errores cometidos, aún por sus agentes de mayor confianza, deben llegar a sus debidos resultados. Con delicada insinuación y sutiles advertencias, pero de tal naturaleza que no fuerce la voluntad de sus agentes, los Maestros indican los posibles peligros. Pero si la advertencia no se toma en cuenta y el error en la técnica se lleva a cabo, ellos no intervendrán para prevenir las consecuencias.

Existe una segunda razón del por qué los Maestros (una vez que el efecto se ha puesto en marcha debido a una causa) únicamente vigilan y no intervienen. Esta razón es para ‘apartar las ovejas de los cabritos' para utilizar el símil cristiano.

Los Maestros utilizaron este disturbio entre los miembros de la Sociedad Teosófica para ver quiénes permanecían por los principios de la Sociedad y quienes por las personas.

Cuando la Sociedad es atacada desde afuera, o los entrechoques de sus karmas personales hacen más amargas las divisiones entre los miembros, los Maestros se dan cuenta de que aquellos para quienes la Teosofía la 'Causa de la Verdad' está estrechamente asociada con una personalidad, cuando la crisis se produce abandonan la Sociedad, porque su fe en la integridad de aquella persona ha sido sacudida, pues en ella ven una prueba que parece que la hace indigna; pero también se dan cuenta de aquellos otros para quienes la Gran Filosofía y especialmente el trabajo por la Hermandad Universal, están basados sobre principios y no sobre personas.

Estos últimos en cada emergencia permanecen firmes dentro de la Sociedad y llevan adelante el trabajo estropeado. Es precisamente para seleccionar a estos últimos y utilizarlos para más amplios campos de servicio, que los Adeptos permiten el entrechoque de las fuerzas kármicas de los miembros sin intervenir por mucho que ellos lo lamenten por la confusión que esto produce en la mentalidad del público y la energía que se malgasta al vivir los miembros anti-fraternalmente.

Porque el futuro de la Sociedad depende de aquellos que primero y ante todo dedican su lealtad a los ideales teosóficos y sólo después devoción a las personas que reverencian como líderes o como instructores.

Pero a menudo los principios y las personalidades se encuentran tan entretejidos en la mente del hombre, que para separar uno del otro se requiere 'una intuición bien desarrollada'. Este es uno de los problemas que tiene que resolver el ocultista.

Otro factor en este problema, es que los Maestros no están ansiosos de que todo el mundo se convenza, de su existencia. Con respecto al trabajo de Ellos y al de sus agentes, el Maestro K.H. dijo que:

"No en esas (personas) que no comprenden el sacrificar ni sus prejuicios, ni sus prevenciones en la exposición de la verdad. No deseamos convencer a estos últimos. Ningún hecho y ninguna explicación puede devolver la vista a un ciego. Además, nuestra existencia se volvería absolutamente intolerable, si no imposible, si todos, sin distinción, estuviesen convencidos."
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 22)


frívolamente cruel

Aquellos que hayan leído las cartas del Maestro K.H. quien posee una delicada apreciación del significado de las palabras Inglesas, notarán una y otra vez el sorprendente conocimiento que el Maestro posee de las inflexiones de las frases inglesas.

Ninguna palabra es tan precisa y tan bien colocada como 'frívolamente cruel' que refleja el deleite de la indignación pública cuando se dirigen a un hombre o a una mujer en su vida pública; en que los sentimientos del ‘publico' se encuentran aventados por la ira levantada por sus prejuicios.

Con un sentimiento de irresponsabilidad que caracteriza a los salvajes, el público trata de desgarrar a pedazos a la víctima motivo de su indignación. No obstante hay una impertinente ligereza en todo esto, porque cuando se les ofrece una nueva víctima o algún otro tema excita sus emociones, se olvidan de los desmanes cometidos y con ello la ruina que ocasionaron.

Existe una frase que dice que el hombre puede ser 'perseguido hasta la muerte'. Un hombre perseguido de esta manera, en algunas ocasiones puede acobardarse completamente y huir, o al menos renunciar a su trabajo, incapaz de seguir 'adelante' contra la insensata persecución del público. Pero hay almas valientes que rehúsan ser perseguidas hasta su muerte.

Un alma de este temple fue H.P.B., y también lo fue Annie Besant. Y con no menos firmeza y negándose a abandonar su trabajo para el Maestro actuó C. W. Leadbeater.

En 1906-1907 muchos de los que se tildaban teósofos trataron de sacarlo del campo del servicio teosófico. Más tarde debió sufrir un vejamen de parte de sujetos despreciables en las calles públicas de Sidney; y sin embargo 'no se le movió un pelo' como vulgarmente se dice, sino que serenamente siguió su camino ejecutando su trabajo, sin el menor resentimiento, como si el griterío fuera como las moscas que nos molestan y las apartamos con nuestras manos.

(Aquí Jinarajadasa esta siendo muy hipócrita porque tanto Leadbeater como Besant hicieron un tremendo destrozo de la enseñanza  teosófica y de la Sociedad Teosófica; y los teósofos de Sidney querían regresar a la Teosofía original.)


el karma colectivo de la casta de la que usted forma parte

Como se desprende claramente de lo que ya dije antes, fueron los representantes del Cristianismo quienes estaban conspirando un atentado para destruir completamente a la Sociedad Teosófica; pero estos misioneros no pertenecían a la iglesia de Inglaterra a la cual pertenecía el Sr. Leadbeater.

El Maestro, por primera vez, desvela un hecho que nadie había pensado antes de que no solamente existe el karma personal sino que también existe el karma colectivo de un núcleo, semejante al de una casta o el de una nación.

Aunque el Sr. Leadbeater no tomaba parte en el complot de los misioneros para destruir la Sociedad Teosófica, sino que por el contrario la apoyaba firmemente, no obstante desde que él también era un ministro de Cristo, también estaba envuelto en el karma colectivo de los misioneros cristianos de Madrás.

Ahora bien, para el Sr. Leadbeater como sacerdote de la Iglesia de Inglaterra, que desconoce a los Metodistas, Bautistas, Congregacionistas y sectas similares 'disidentes de la Iglesia Anglicana' que estaban atacando a la Sociedad, en modo alguno eran 'sacerdotes', porque no tenían la 'sucesión Apostólica' como él la poseía.

Antes de recibir la carta del Maestro, no se hubiera dado cuenta que a él también le alcanzaba la participación en el ataque contra la Sociedad.


¿Estáis pronto a expiar sus pecados?

Hasta que el Sr. Leadbeater no se purificara a sí mismo de alguna manera de los 'pecados' de su casta, de modo que las fuerzas del Maestro pudieran actuar por medio de él sin obstáculos, era de poca utilidad tener la esperanza de llegar a ser un Chela pronto. ¿Cómo podía él purificarse?

Yendo a Madrás; el verdadero campo de los conspiradores misioneros y demostrando públicamente que un sacerdote de Cristo, ordenado, estaba de corazón y de alma con la Sociedad Teosófica. Una acción semejante expiaría los pecados de sus hermanos cristianos, hasta donde le correspondía la porción de su karma.


Los lazos del agradecimiento

El Sr. Leadbeater había mencionado en su carta enviada por medio de 'Ernesto', que a pesar de su intenso deseo para entregarse inmediatamente a la Sociedad Teosófica, existían 'lazos de agradecimiento' que lo retenían para tomar una decisión semejante.

Como ya se explicó, él era cura de la parroquia de su tío, el Reverendo W.W. Capes. Él le debía mucho a su tío, pues le había ayudado por medios financieros y otros, para ingresar en el ministerio cristiano anglicano, creándole un cargo como cura desde el día en que fue admitido como diácono.

Por varios años siguientes él y su madre vivieron en Bramshott y naturalmente, existían estrechas relaciones entre ellos y el Rector.

El ir a la India hubiera significado a ojos vista, cortar los lazos de gratitud que lo unían a su benefactor. Y cuando el Sr. Leadbeater le escribió a su Maestro en 1884, se daba cuenta de que no podía hacer eso.


si vuestra decisión es explicada de modo plausible

El Maestro le sugirió 'una ausencia de algunos meses'. El Sr. Leadbeater tenía una razón muy 'plausible' para hacer una breve visita a la India si él lo hubiera solicitado.

Por esa época, en la India había una gran escuela para muchachos de un camarada suyo a quien profesaba profundo afecto. Este amigo era capitán de barco costero de la Compañía de Navegación de la British India Steam, y hacía algunos años que el Sr. Leadbeater tenía una invitación para ir a visitarlo.


los años de probación

La palabra 'probación' significa simplemente ponerse uno mismo a prueba fue utilizada en estos primeros días en un sentido un tanto diferente al que se le concedió posteriormente.

Más o menos desde 1889, probación vino a significar la admisión formal de un aspirante a 'chela', esto es, ser uno del núcleo seleccionado del Maestro. Es en ese momento de la admisión que el Maestro produce una 'imagen viviente' del chela, lo examina periódicamente para observar los cambios de carácter que se producen en el chela; no obstante, existe una etapa preliminar, durante la cual el aspirante está puesto bajo observación, aunque el Maestro no asume una responsabilidad hacia él, como en el caso del chela.

A esta etapa preliminar, que generalmente es un. período de siete años, es a la que el Maestro se refiere, cuando dice que los 'siete años de prueba’ se pueden pasar en 'cualquier parte'. Luego, veremos que el Sr. Leadbeater redujo este período a menos de doce horas y se convirtió en chela.


hay que dedicar a la Teosofía ciertos sacrificios

El Maestro hace alusión al hecho de que el progreso en el Sendero del Ocultismo 'sólo debe ser el resultado del mérito individual y de esfuerzos persistentes para alcanzar el fin’.

El aspirante debe 'golpear' a la puerta del Maestro con hechos de autosacrificio; debe crear tal acumulación de karma bueno, que pruebe que él se destaca de entre los muchos y se ofrece para unirse al pequeño núcleo de aquellos que se comprometen a 'aliviar un tanto' el pesado karma del mundo.

Como sucede en el caso del barco que debe pasar a un nivel mayor de agua mediante una esclusa y mientras se halla dentro de la misma, ésta debe ser llenada antes de que sus puertas puedan abrirse a un nivel mayor de agua, de un modo similar el aspirante debe crear la suficiente fuerza de karma antes de que las 'puertas' que conducen a la entrada del Sendero se abran.

Es por medio de sacrificios de varias clases, que traen aparejado molestias, sufrimientos, renunciaciones, etc., por una noble causa, como el idealista aumenta 'su caudal de karma bueno'.

En aquellos días la idea de 'sacrificio' sonaba como una cosa extraña en relación del ingreso a la Sociedad Teosófica, o trabajar por sus ideales. Pero las ideas Teosóficas están tan difundidas en los países de la India y naciones de habla inglesa, así como en Inglaterra y los Estados Unidos, que hoy en día no se considera que sea una locura el que se aspire a vivir la vida superior y uno se resuelva a asociarse con los teósofos aunque eso le ocasione pequeños sacrificios. Pero en los primeros días de la Sociedad no era así.

Hacia fines del siglo pasado, en muchos países –a excepción de la India si un hombre quería ser Teósofo se le consideraba que estaba un poco loco y en algunos países cristianos donde imperaba el fanatismo, se le perseguía. Todo esto ha cambiado en Inglaterra, en la mayoría de los países de Europa y en los Estados Unidos de Norte América.

Pero no ocurre lo mismo en la América Latina con veinte repúblicas el Sur y Centro de América, México, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico. En estos países, donde la influencia protestante se siente muy débilmente en la. vida social o pública, el poder de la Iglesia de Roma presiona con cruel autocracia sobre sus adherentes.

Lo conozco por experiencia personal. Durante mis dos largas giras en que trabajé por la Teosofía en estos países, observé que los sacerdotes invariablemente trataron, no sólo por medios sutiles sino algunas veces abiertamente, de suprimir la propaganda Teosófica, amenazando especialmente a las mujeres que eran miembros de la Iglesia, con penalidades religiosas, si ellas asistían a mis conferencias.

La Teosofía ha sido oficialmente excomulgada en nombre del Papa, como una horrenda herejía y en determinado mes de cada año, se eleva una plegaria a la Virgen María para que salve al mundo de la Teosofía.

En esos países, los investigadores de la Verdad, necesitan hacer un acto de sacrificio cuando quieren identificarse abiertamente con la Teosofía y la Sociedad Teosófica.

En efecto, si un hombre o una mujer intrépidamente hacen frente a los sacerdotes, ellos separarán al teósofos porque ese es un ‘mal negocio', amonestando a todos de que el impío hijo o hija de la Iglesia será condenado a la perdición eterna.

Aún es más, es tan sutil la influencia que ejercen los sacerdotes católicos Romanos, que muchos hombres y mujeres de la América Latina deben soportar una velada persecución, que no sólo afecta a sus bienes materiales, sino también a sus parientes.

Lo que Cristo dijo en Palestina, aún continúa siendo una verdad, respecto a la oposición que deben sostener los ardientes investigadores: "Los enemigos del hombre estarán en su propia casa".

Si el ardiente investigador se muestra fiel a los dictados de su Yo superior, y soporta con valor la persecución, entonces habrá demostrado, como muchos lo han hecho, desafiando con valor la opinión pública y las hostilidades de su familia y amigos, lo que dijo el Maestro K.H.:

"El hombre que conformándose al código del honor, generalmente recibido y admitido, se condena él mismo por la salvación de una causa honorable, puede ser que se aperciba un día que es así como ha realizado sus más altas aspiraciones.

El egoísmo y la ausencia de renunciación, son los más grandes obstáculos en el Sendero del Adeptado."
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 10)

Cuáles son los sacrificios que hizo el Sr. Leadbeater por la Teosofía lo veremos luego.


teosofía

Un hecho que se destaca en las voluminosas enseñanzas dadas por los Adeptos en los primeros días de la Sociedad, es notar cómo la palabra Teosofía aparece tan raras veces, como designación de las enseñanzas que Ellos ofrecían.

En mis compilaciones de 'Las Cartas de los Maestros de Sabiduría' (primera y segunda serie), la palabra aparece sólo cuatro veces, y en la carta del Sr. Leadbeater dos veces. En el volumen más amplio de las cartas de los Maestros M. y K.H. al Sr. Sinnett compiladas por el Sr. A.T. Barker en 'Las Cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett', la palabra Teosofía aparece siete veces.

Por supuesto, esta palabra ahora la utilizan todos, incluso el público, como un rótulo que representa un conjunto de ideas sostenidas por un cuerpo de personas que profesan (así piensa el público) una nueva fe.

Sin embargo, a medida que leemos las cartas de los Adeptos, surge con toda claridad que no es el nombre lo que importa sino las verdades y los principios, porque estos son eternos y no cambian, cualquiera sea el rótulo que en las sucesivas civilizaciones se le haya aplicado.

Dos veces en esta carta, y tres veces en otras, el Maestro escribe 'teosofía' con una 't' minúscula. Nosotros advertimos que las letras mayúsculas no existen en las escrituras Devanagari que se utiliza para el Sánscrito, ni en ninguna de las escrituras derivadas de él en cualquier idioma vernáculo de la India.

Por supuesto, este vocablo es Griego, un idioma que no tiene mayúsculas, o más bien, en donde todas las letras son mayúsculas, en las primitivas formas de escritura.

Esta palabra aparece por primera vez en Proclo, el instructor NeoPlatónico de Alejandría (nacido el año 410) cuando él hablaba de 'la teosofía de los pueblos extranjeros' para describir sus creencias tales como la existencia de los dioses. (Las palabras griegas utilizadas por Proclo están dadas en una nota al pie de las pag. 19 y 20 por T. Whittaker en su trabajo The NeoPlatonists)

Cada vez que los Maestros hablan de la 'Sociedad Teosófica', la 'S.T.', la 'Sociedad' y los 'Fundadores' (se refieren sólo a H.P.B. y al coronel Olcott) siempre utilizan mayúsculas.

(También se refieren a William Judge.)

Un hecho muy digno de notarse es que en la Sociedad Teosófica, a pesar de haber sido originada por los Maestros y de que es Su mensajera en el mundo, y Ellos la han guiado en su variada carrera, no se hace mención de la palabra Teosofía en la Constitución de la Sociedad que regula el trabajo de sus partes constitutivas, las 'Sociedades Nacionales' o 'Secciones'.

Tampoco existe allí una definición oficial de lo que es la Teosofía. En consecuencia, cada miembro de la Sociedad tiene el derecho de proclamar, de acuerdo a la Constitución, lo que es y lo que no es la Teosofía. Para el trabajo de la Sociedad, no es necesario que en primer término se proclame una filosofía bien definida y purificada, sino establecer una Hermandad Universal.


Es necesario obrar noblemente

El énfasis que el Maestro hace de la palabra 'obrar', subrayándola, es una aguda advertencia de que el tiempo para soñar, esperar y planear ha pasado.

En una carta a la Srta. Arundale, el Maestro describe cómo los sueños bellos e inegoístas tienen un origen más elevado que el de la mente del yo inferior.

"Las buenas resoluciones son las imágenes de las buenas acciones: imágenes pintadas por el mental, sueños, llamadas secretas de Buddhi a Manas."
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, nº 20)

Bien pudo haber sido, que cuando él hizo énfasis sobre la acción inegoísta, el Maestro recordaba las palabras de Carlyle: 'El fin del Hombre es una Acción y no un Pensamiento', porque inmediatamente después tenemos una cita de Carlyle.


Como para el "hombre verdadero" de Carlyle

Un hecho interesante del Maestro K.H. es que evidentemente él ha leído con amplitud la literatura Occidental, porque en muchas de sus cartas hallamos citas o referencias de ellas.

En una carta él cita el libro 'La Luz de Asia', en otra cita a Tennyson; y en una carta del Maestro M., este último le pide al Sr. Sinnett que le copie el primer verso del bien conocido poema de Christina Rossetti: "Does the road wind uphill all the way?" ("¿Es todo cuesta arriba el camino hacia la cima de la colina?")

Una cita rara es la del poeta Dinamarqués. (Cartas de los Maestros de Sabiduría, segunda serie, n° 77).

Otra referencia que resultó difícil de localizar es una declaración del filósofo Griego Anaxágoras. Un amigo, mi profesor de griego, finalmente logró localizarla.

La cita de Carlyle es la siguiente:

"la dificultad, la abnegación, el martirio y la muerte son las seducciones que arrastran..."

Es evidente que el Maestro leyó a 'Héroes and Hero Worship' de Carlyle, porque al leerse 'The Heros as Prophet' es donde aparecen las siguientes sentencias:

"Es una calumnia para los hombres, decirles que para que cometan acciones heroicas, ellos necesitan ser aguijoneados mediante el camino fácil, con la esperanza de placeres, recompensas, y dulces de cualquier naturaleza, ¡sean de éste o del otro mundo! En el fondo del más miserable de los mortales, subsiste algo de nobleza.

El pobre soldado asalariado para que lo maten, tiene su 'honor de soldado' a pesar del ejercicio reglamentado y del chelín diario. No es gustando de cosas agradables sino ejecutando actos nobles y verdaderos, que el más pobre hijo de Adam oscuramente anhela realizar para justificarse él mismo ante el cielo de Dios, como un hombre hecho a semejanza de Dios. Le muestra el camino al más obtuso y al más fatigado, al que, enardecido, lo convierte en héroe.

La dificultad, el martirio, la abnegación y la muerte son las seducciones que arrastran el corazón del hombre. Encended la genial vida interior de él, y tendréis una llama que arde por encima de las consideraciones inferiores."


Especialmente es digno de notarse que el Maestro subrayó la palabra seducciones. Como puede suponerse fácilmente, la palabra fue subrayada como para llamar la atención del Sr. Leadbeater hacia aquellos sacrificios que el hombre ordinario consideraría como penosos, pero que para el 'hombre verdadero' siempre será considerado como un privilegio, pero al poner la palabra en bastardilla, tiene una razón mucho más interesante, porque el mismo Carlyle la colocó en bastardilla.

No es raro para el estudiante o para el escritor, cuando descubre una frase sorprendente recordar sus palabras; pero difícilmente recordará qué palabras en la frase están subrayadas, esto es, en itálica. Es razonable entonces, suponer, que cuando el Maestro citó a Carlyle, tuvo ante sí el libro 'Héroes and Hero Wordship'; y no lo citó de memoria, sino directamente del libro.


el "hombre verdadero"

Cuando el Maestro citó a Carlyle, hizo un cambio muy significativo. Carlyle escribe: 'un Hombre a. semejanza de Dios'; el Maestro escribe: 'el hombre verdadero'. Este cambio no fue hecho accidentalmente sino con un propósito determinado.

En todas las comunicaciones de los Maestros, en el periodo 1880-1888, ellos siempre objetaron utilizar la palabra 'Dios', como una designación para describir la Realidad Última, la Causa Raíz, el Substratum que es la base del Universo y la Causa Primaria de todas las cosas. Porque, como puede verse en todas partes, la palabra Dios, por lo menos hace relación a un Dios Personal, esto es, un Creador, un

Manipulador del Universo, imaginado con una forma humana (aunque él pueda tener muchas cabezas y brazos como en las imágenes hindúes). Una vez que se personaliza de tal manera la Realidad Última, el resultado que invariablemente sigue, es el de ofrecerle plegarias, pidiéndole beneficios o que se le libre de las operaciones de sus propias leyes.

Es obvio que la mente del hombre, infinitesimal comparada con la del vastísimo Universo, no puede hacer nada sino una imagen desfigurada de un Dios Personalizado. Uno de los malos resultados  no necesariamente inevitable, pero ciertamente muy común es que el hombre pierde de vista el hecho que es absolutamente esencial que él conozca, esto es: que él vive en un Universo regido por leyes inmutables y enteramente dignas de confiar en ellas.

Cuando este hecho supremo se coloca en el fondo de la conciencia humana y no en su superficie, existe un natural intento de 'librarse' del Karma, la Ley de Causa y Efecto, por medio de la invocación de ayuda a caprichosos agentes que están fuera de esta ley.

En esta personalizada concepción de la Realidad última, la que velozmente trae aparejado en su séquito, muchos males, tales como las rivalidades en las religiones que designan a la Realidad bajo diferentes nombres, proclamando una salvación exclusiva para aquellos que lo adoran solamente bajo aquel nombre especial y luchan furiosamente por lo que para ellos es el sólo y único Dios verdadero.

Empero, si la Realidad pudiera ser concretada y personalizada, en el corazón humano brota una natural inclinación para adorarla. Pero con una adoración semejante vienen los sacerdotes y las ceremonias, que asisten al alma en su adoración, o bien pueden retorcerla o limitarla en su adoración, y efectivamente así ocurre a menudo cuando los sacerdotes y la intriga eclesiástica cobra dominio sobre el corazón humano.

Sobre este asunto el gran Adepto conocido como el Mahachohán [Serapis], una vez declaró:

"Libradas de los lazos que las encierran, del peso muerto de las interpretaciones dogmáticas, de los nombres personales, del antropomorfismo y de los sacerdotes asalariados, las doctrinas fundamentales de todas las religiones se mostrarán idénticas en su sentido esotérico. Osiris, Krishna, Buda, Cristo, no serán más que nombres diferentes para significar la Vida Única y Real que conduce a la beatitud final NIRVANA.

El Cristianismo místico, es decir, el Cristianismo que enseña la redención humana por nuestro séptimo principio, el Para-Atma (Augoeides), llamada por unos Cristo, por otros Buda, y que corresponde a la regeneración o sea al nuevo nacimiento espiritual, este Cristianismo aparecerá como la misma verdad que el Nirvana del Budismo".

El Gran Adepto sigue diciendo:

"El mundo en general y el Cristianismo en particular, sometidos durante 2000 años al dogma de un Dios personal, como así también los sistemas políticos y sociales basados en esta idea, han demostrado ahora ser un fracaso".
(Carlas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 1)


No menos sorprendente es la afirmación del Adepto de que el aumento de la lucha por la vida (de cuán inmensamente ha aumentado esa lucha desde que Él escribió en 1881, todos lo podemos probar), es debido al peso que las religiones hacen al proclamar un Dios personal, lo que es causa del temor que se tiene a la muerte.

"Hoy en día, en todas partes, ya se trate de cristianos, de musulmanes o de paganos, la justicia es una palabra vana, el honor y la piedad son tirados al viento. En resumen, las personas más deseosas de servimos personalmente, comprenden mal los fines principales de la Sociedad Teosófica.

Entonces, ¿qué acción ejerceremos nosotros sobre el resto de los hombres y sobre ese oleaje llamado 'la lucha por la vida' que es en el fondo el padre y el más prolífico de la mayor parte de los dolores y de las penas, como de todos los crímenes? ¿Por qué ese combate ha venido a ser en este mundo un fin casi universal?

Nosotros respondemos: porque ninguna religión, salvo el Budismo, ha enseñado el desprecio práctico de la vida terrestre. Por el contrario, cada una, siempre con esta sola y única excepción, han inculcado a sus fieles por medio de sus infiernos y condenaciones, el más grande temor a la muerte. He aquí por qué vemos esta lucha por la vida, sostenida con la mayor aspereza en los países cristianos, particularmente en Europa y América. Lucha que es menos ardiente en las regiones Paganas y casi desconocida entre las poblaciones budistas.
. . .
Enseñen al pueblo a comprender que la vida en esta tierra, incluso la más feliz, no es más que carga e ilusión; que es nuestro propio Karma la causa que produce los efectos, ése es nuestro propio juez, nuestro salvador en las vidas del futuro, y la gran lucha por la vida perderá pronto su intensidad”.
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, nº 1)


No se debe suponer que los Adeptos proclaman que 'Dios' no existe. Una declaración semejante nos llevaría al más grosero materialismo, que es la verdadera negación de su filosofía. Un Adepto, el Maestro 'Serapis', en sus comunicaciones con el Coronel Olcott en 1875, al final de sus cartas, invoca cuatro veces sobre él la 'Bendición de Dios'.

Los dos grandes filósofos del Hinduismo, Shankaracharya y Ramanujacharya, cada uno de ellos es jefe de escuelas filosóficas distintas, interpretando de modos distintos una y la misma enseñanza Vedanta.

La división subsistente estriba en esto: Si la Realidad Última puede ser concebida como un principio Impersonal Absoluto, o bien, si es capaz, a un mismo tiempo, de develarse a sí mismo como Dios Personal, sin perder sus atributos como el Absoluto. La Vedanta 'no-dualista', 'pura', representada por Sankaracharya, afirma la ilimitable, insuperable Divinidad de este Principio, la verdadera esencia de la Existencia, Bienaventuranza e Inteligencia; pero la naturaleza de AQUELLO no es distinta a la naturaleza del Alma humana, o expresándolo más adecuadamente, el Alma y AQUELLO son siempre uno e inseparable, aunque el Alma aparezca separada cuando acciona como un ser en un cuerpo.

Pero el filósofo Ramanujaracharya, insiste de que mientras el Alma y AQUELLO son siempre uno, a pesar de eso existe un aspecto del Absoluto que es el Dios Personal, que el Alma puede adorar por los siglos de los siglos, hasta obtener la Liberación, mientras permanece unida a AQUELLO. Esta filosofía afirma la completa identidad del Alma con Dios, pero 'con una diferencia'.

La respuesta que da el Budismo a este intrincado y excelso problema, ha sido expresada correctamente por Edwin Arnold en su libro 'La Luz de Asia', con el verso inicial que él introduce al primer Sermón predicado por Buda después de la iluminación.

"¡OM, AMITAYA! (1) no midas con palabras lo Inconmensurable; ni sumerjas el hilo del pensamiento en lo Insondable.
Quien pregunta, yerra; quien contesta, yerra. ¡No digas nada!"

No obstante el recelo que los Adeptos tienen para utilizar la palabra Dios tal como se utiliza en la conversación ordinaria, no debe deducirse por esto que Ellos niegan la existencia de DIOSES, Seres tan supremos en esplendor, poder y amor que Dios dispuso para servir 'a nosotros los hombres y para nuestra salvación', a los que podemos adorar con toda nuestra devoción y por esta adoración, llegar más pronto a nuestra Liberación.

Pero estos Dhyan Chohanes, Logoi Planetario, Logoi Solar todos se hallan dentro de la Ley de la Realidad Última. Allí se encuentran también los Grandes Seres dentro del Sistema Solar, a quienes llamamos; Logos Solar: en Él nosotros 'vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser'. Sin embargo, más allá de Él existen más grandes Logoi. En cuanto a la naturaleza de la Realidad Última, donde el mismo Logoi 'vive, se mueve y tiene su ser', ¿quién tiene el derecho de proclamar que no es ÉL?


Si yo exigiera

Estas palabras del Maestro tienen en realidad un gran significado. Desde que somos principiantes, constantemente queremos ser guiados por aquellos que consideramos que son 'nuestros mayores'; nuestra devoción hacia Ellos es grande y por consiguiente estamos completamente dispuestos a llevar a cabo sus órdenes.

No obstante en Ocultismo, el problema que se presenta no es el de una obediencia ciega al código de otro, sino que debemos 'tomar en nuestras propias manos, nuestro propio destino', tal como dice el Maestro a la conclusión de esta carta.

Es verdad que nuestro deseo de no equivocarnos nunca en el Sendero que tomamos y especialmente de no producir complicaciones en el trabajo del Maestro, nos hace sentir la necesidad de tener los consejos de nuestros mayores. Sin embargo, el hecho es que nosotros mismos debemos encontrar el verdadero camino, por medio de nuestro discernimiento y de nuestra intuición.

Podemos cometer errores, eso ocurre a menudo, sin embargo, si nuestro corazón es puro, y nuestros motivos son para prestar servicios desinteresados, cualquier error que cometamos creará, comparativamente hablando, sólo un pequeño karma de confusión.

Esto podemos compensarlo por medio de acciones de ayuda a los demás. Mientras tanto, aunque hallamos cometido un desatino con alguien, habremos crecido en poder para decidir y discernir confiando en nosotros mismos.

El Sr. Leadbeater preguntaba qué es lo que él debía hacer con el propósito de ser aceptado como chela. El Maestro no le indicó lo que él debía hacer, porque Leadbeater tenía que actuar por su propia iniciativa, para que la operación del Karma fuera precisa y sin mezcla.

Después veremos, en la segunda carta del Maestro, como el Sr. Leadbeater decidió el curso que debían seguir sus acciones; cómo el Maestro lo aceptó como chela; cómo el Maestro luego le especifica cuáles eran las acciones que el esperaba de su nuevo chela.

Pero al principio, cuando recibió la primer carta donde el Maestro le explica en términos generales los problemas de la probación y la necesidad de ayudar a salvar a la Sociedad, el Sr. Leadbeater debió obrar solo: 'confiad vuestro propio destino a la Justicia sin temer jamás que su respuesta no sea absolutamente verdadera'.


se termine en el Adeptado o en el fracaso

Hacia fines del año 1882, el Maestro informó que de aquellos que aspiraban a ser chelas y se les había puesto en probación y probados ese año, la mitad había fracasado. En una carta al coronel Olcott, el Maestro le escribe:

"¿Por qué debo yo, aún ahora (para poner sus pensamientos en su verdadero cauce) recordarle los tres casos de locura en el término de siete meses entre los 'chelas laicos', sin mencionar uno que se ha vuelto ladrón?"
(Cartas de los Mahatmas a AP. Sinnett, n° 67)

Haciendo referencia a uno de ellos, cuyo deseo era ser aceptado como chela por el Maestro M., el Maestro K.H. escribe:

"La opción para recibirlo, o no, como chela regular, queda en las manos del Chohan. M. simplemente lo puso a prueba, tentándolo y examinándolo por todos los medios, de modo que su verdadera naturaleza salga a relucir.  Esta es para nosotros una regla inexorable, aunque a sus ojos occidentales esto les disguste, y no lo puedo impedir aunque yo mismo lo quisiera.

No es suficiente conocer completamente lo que el chela es o no es capaz de hacer en ese momento y durante el periodo de su probación. Nosotros debemos saber en lo que él puede ser capaz de convertirse bajo oportunidades diversas y de toda especie."
(Cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett, n° 30)


Explicando que este proceso de prueba se aplica a todos y en otra refiriéndose a otro que fracasó, Moorad Alí Beg, un inglés que se convirtió al Mahometismo, el Maestro escribe:

"Lo que le ocurrió a Fern les ha sucedido a todos los que le precedieron, y les sucederá, con diversos resultados, a todos los que le sigan a él. A todos se nos prueba de este modo; y mientras Moorad Alí  fracasó yo, triunfé".
(Cartas de los Mahatmas a A.P.Sinnett, n° 54)


No debe extrañarse, entonces, que el Maestro escriba:

"No suspire por el día en que pueda llegar a ser un Chela. No persiga un objetivo en que los peligros y los rigores le son desconocidos. Numerosos, en verdad, son los Chelas que se ofrecen a nosotros, este año contamos tantos probacionistas fracasados como aceptados.

El estado de Chela le quita el velo al hombre interior y activa a la vez las virtudes y los vicios dormidos. El vicio latente engendra pecados activos, y a menudo se termina en la alienación mental. Eche una mirada a su alrededor; tome informes en Bareilly y Cawnpore y juzgue usted mismo.

Sea puro, virtuoso; viva santamente y será protegido. Pero, recuerde, vale más para aquel que no es puro como un niño, renunciar a la vida del Chelado."
(Cartas de los Maestros de Sabiduría, primera serie, n° 9)


Durante el periodo en que estuve en íntimo contacto con el trabajo de los Maestros, entre los pupilos de los Maestros hubo tres que se suicidaron, mientras otro trató de suicidarse.

En cuanto a aquellos otros cuyos fracasos asumieron otras formas, 'su número es legión'. Tanto ahora como antiguamente, sigue siendo una verdad que: 'Muchos son los llamados, pero pocos son los escogidos'.


comprendiendo mal nuestro sistema, los Chelas

La idea que prevalece en la India sobre la relación existente entre el Gurú (instructor) y su Shishya (pupilo), es que el pupilo debe atender a su instructor, siempre debe estar pronto para servirle en todo sentido.

El corolario que le sigue a este concepto, es que el pupilo, no debe hacer nada sin expresa instrucción del instructor. Todo esto es razonable si se parte de la idea de que la tarea del pupilo consiste en ser un humilde servidor del Maestro.

Pero en Ocultismo la idea es completamente distinta. Un Maestro de Sabiduría no necesita una banda de discípulos que lo rodeen y le sirvan en sus necesidades personales; ni para que sean simples pupilos a quienes a cambio les enseña religión y filosofía.

Un Adepto es fundamentalmente, por su posición, un Agente en el Plan del Logos, porque Él es de hecho aquello de: 'Yo y mi Padre somos Uno' por consiguiente, Él es un organizador de las Divinas energías; Él es una estación distribuidora de los poderes que el Plan del Logos reserva para el género humano.

Un Maestro, por consiguiente, no busca simples discípulos, sino que Él necesita aprendices que puedan someterse a un rápido entrenamiento para ser auxiliares eficientes y dignos de confianza. Necesariamente tienen que ponerse a tono con el espíritu de cada pensamiento y de cada acción de su ‘jefe'. Por consiguiente, debe seguirse un definido entrenamiento y una estricta disciplina.

Así como el mismo Maestro es un agente del Plan Divino, así también cada discípulo debe convertirse rápidamente en un agente de los planes del Maestro en aquel departamento del Gran Trabajo. Por un lado, el pupilo debe ser dócil, esto es, lo que el vocablo Latino expresa, enseñable; 'susceptible de recibir enseñanza'; pero por otro lado también debe demostrar iniciativa. Porque el pupilo, también algún día debe a su vez convertirse en Maestro. Por consiguiente, tiene que poseer capacidad para dirigir y para ordenar.

Es cierto que el Maestro da directivas a su pupilo; y algunas veces, como podemos observarlo en la segunda carta recibida por el Sr. Leadbeater, da directivas muy precisas. Sin embargo, por regla general el Maestro da una idea de conjunto del trabajo que debe hacer el pupilo y los resultados finales que Él espera de ese trabajo. Pero deja que el pupilo por sí solo haga sus propios experimentos a fin de llegar al objetivo que él se ha propuesto.

Esto hace recaer sobre el pupilo una responsabilidad que él cree que no podrá llevar sobre sí; él quisiera mas bien que el Maestro le diera órdenes, de modo que afecte todo lo que él, el pupilo, hace. Esto, por supuesto sólo haría del pupilo una mera herramienta mecánica en manos del Maestro y esto es lo último que el Maestro espera de él. Hoy día, en la India, continuamente llegan hasta algunos de nosotros, personas que quieren trabajar por la Sociedad Teosófica y nos dicen: 'He venido para servir.

¿Quiere usted decirme qué es lo que debo hacer?', cuando a nuestra vez le interrogamos: '¿Qué sabe hacer usted?', la respuesta es completamente insatisfactoria: 'Nada'; lo que al experimentado empleador le hace comprender que el solicitante no es eficaz para la mayoría de los trabajos, aunque tenga una gran voluntad de servir.

En Ocultismo, el pupilo, aunque siempre 'dócil', esto es, enseñable y atento para cumplir cualquier orden del Maestro, y alerta a cualquier insinuación que de Él provenga, tiene que estar siempre listo para hacer proyectos y llevarlos a cabo por medio de sus propios planes, si es que él se esfuerza para servir a su Maestro. De aquí las palabras del Maestro:

"Comprendiendo mal nuestro sistema, los Chelas esperan a menudo recibir órdenes, perdiendo así un tiempo precioso que deberían consagrar a esfuerzos personales".


la memoria de nuestro Señor, el Tathâgata

Por mucho tiempo esta frase me resultó enigmática y no se aún si he interpretado correctamente el pensamiento del Maestro. Si invocó la bendición del Tathâgata titulo que los budistas dan al Sr.Gautama Buda la explicación sería bien sencilla, aunque parece raro que se invocara esta especial bendición sobre un clérigo cristiano. Pero, ¿cuál es esa 'memoria' del Señor que se invoca? La frase sugiere que en alguna parte del pasado el Sr. Leadbeater debe haber estado con el Sr. Buda. En esta vida el leyó el libro 'La Luz de Asia', de modo que él conocía bien el término Tathâgata como así mismo la vida del Sr. que se narra en el poema. Pero no debe ser la memoria o recuerdo de un personaje aparecido en un poema lo que el Maestro invoca.
No cabe la menor duda, de que él estuvo con el Sr. Buda, así como hemos estado miles de nosotros, en muchas encarnaciones previas a su aparición como Bodisattva.

En alguna parte, en la naturaleza del Ego, debe existir un bello recuerdo dormido el que puede ser despertado. Si el caso fuera así, entonces, en una ocasión como esta, en que la decisión del Sr. Leadbeater influiría por muchas vidas, esta memoria podía, si se la despertaba, ser una gran fuente de iluminación para el Ego.

Desde 1909, el Sr. Leadbeater supo los detalles de su pasada encarnación como un griego de Atenas. En cambio él no estuvo encarnado en la India en la época en que el Sr. Buda dio su gran enseñanza, aunque algunos compañeros de trabajo del Sr. Leadbeater, como la Dra. Besant, y yo mismo, estuvimos presentes en esa época. No obstante, en las investigaciones de las vidas pasadas de 'Alcione', se en contró, una ocasión muy significativa, en que el Sr. Leadbeater estuvo con el Sr. Buda.

Una descripción completa de este incidente se da en el libro 'Las Vidas de Alcione', Vida V (pp. 64-66).

El Tathâgata, en una vida que Él vivió hace unos 40.000 años A.C., viajó desde la ciudad de la Isla Blanca, en el Asia Central, a Egipto. En Egipto Él enseñó a los sacerdotes atlantes, la Misteriosa Enseñanza de la Luz Oculta y del Trabajo Oculto. Más tarde, las leyendas egipcias hablan de Él como de Thoth o Téhuti, llamado en la tradición griega, Hermes Trismegistus 'Hermes, el Tres Veces Grande'.

En su regreso, desde Egipto hacia Su hogar en el Asia Central, se detuvo por algún tiempo en Arabia, donde Su Hermano, el Manú de la Quinta Raza Raíz, había venido con Su Hueste, y estaba disponiendo la colonización de Su Segunda SubRaza, o raza árabe.

En esa época, nacieron allí como miembros de una misma familia, cinco Egos cuyos destinos son, la de convertirse en grandes instructores en el futuro, siguiendo el 'Rayo de los Budas'.

Después de un período de tiempo durante el cual el Señor dio Sus Enseñanzas a los descendientes directos del Manú, llamó ante Él, en una reunión de despedida, a esos cinco Egos, (uno de los cuales, era el Ego llamado C.W. Leadbeater en esta encarnación), y les dio el siguiente 'encargo' respecto al trabajo futuro de ellos:

"¡Salud! Hermanos míos a través de las edades; ¡Salud! a Uds. que serán los que propagarán el Amor y la Sabiduría de Dios sobre el mundo desde un océano a otro. Muchas y grandes serán las dificultades y pruebas; sin embargo más grande será vuestra recompensa; porque por muchos miles de años deberán trabajar afanosamente preparándose para la tarea que pocos pueden tomar sobre sí; pero cuando sea alcanzada, ustedes brillarán como las estrellas en el cielo; porque vuestras son las bendiciones de Aquellos que hacen volver a muchos hacia la rectitud. Hay una dinastía espiritual cuyo trono nunca está vacante; sus miembros forman una dorada cadena cuyos eslabones jamás pueden separarse, porque Ellos hacen volver al mundo hacia Dios de donde procede. A esta dinastía pertenecen ustedes; deben compartir Su labor y Su brillantez. Felices son entre los hombres, Hermanos míos del Glorioso Misterio; porque a través de ustedes. brillará la Luz. Cada vez más la Luz Oculta se manifestará; cada vez más la Labor Oculta se hará abiertamente y será comprendida por los hombres; y ustedes serán las manos que levantan el velo; las voces que proclamarán las buenas nuevas al mundo. Ustedes serán los portadores de la Libertad, de la Luz y de la Alegría; y sus nombres serán santificados en los oídos de las generaciones que aún no han nacido. Adiós, en este cuerpo no me verán más, pero no olviden que en espíritu siempre estamos juntos.”

Con esta invocación a lo más Elevado en C.W. Leadbeater para que lo recordara y por esta memoria pudiera guiarse para poder 'decidir lo mejor’.

(Las numerosas vidas pasadas que supuestamente Leadbeater percibió con ayuda de su clarividencia, en realidad son pura charlatanería.)



La carta termina con las iniciales 'K.H.' del nombre Koot Hoomi [Kuthumi], que no es precisamente el nombre personal del Maestro, sino el titulo del oficio que Él desempeña como elevado dignatario de Koothoompa (2), una agrupación del Budismo Tibetano.




Apuntes

1. En sánscrito, Amitaya significa: 'lo que no puede medirse'

2. Se pronuncia Kethoomba, esto se lo informó el Maestro a Mohini Chatterjee en la carta 59, ver "Cartas de los Maestros de Sabiduría, segunda serie". »













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