EL MAYOR DESAFÍO DE LA ESPIRITUALIDAD


(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)



El mayor desafío de la espiritualidad (ya sea Advaita u otra) no se trata de renunciar, ni de ese "trabajo" —que no es más que un medio de autopromoción y estatus—. No se trata de hablar con elocuencia, ni de "comprender", ni de "iluminación", ni siquiera de "despertar".

El mayor desafío para la persona sabia es ser una persona normal y corriente. Al fin y al cabo, aceptar los retos cotidianos, las limitaciones y las dificultades de una vida "normal" no es algo que agrade al ego.

Pero lo que vemos hoy son personas que utilizan la espiritualidad para autopromocionarse, obtener estatus y prestigio. Se jactan de una supuesta sabiduría al defender "lo que es", pero lo último que desean es ser quienes son.

Quieren ser famosos, especiales, halagados y adorados. El mayor desafío para el aspirante a sabio espiritual es el anonimato y la invisibilidad. Eso sería un duro golpe para el ego.

Aceptar lo que es —por definición— significa aceptar la vida tal como es, a las personas tal como son, el propio ser tal como es, los pensamientos tal como son, con todas sus limitaciones y defectos. Es percibirse a uno mismo como pequeño, insignificante e inútil ante lo Inconmensurable, y en ese estado descansar, desaparecer, aquietarse… observando el flujo y reflujo de los fenómenos dentro y fuera de uno mismo.  
                                                                                      
Pero permanecer en silencio no significa caer en la complacencia. Significa participar activamente en el juego de la vida como un observador externo, sabiendo cuándo actuar y cuándo no, reconociéndose como parte de este complejo sistema donde todos desempeñan un papel y nadie es más importante ni superior a los demás.

Es importante que cada persona se cuestione sus objetivos en el camino de la espiritualidad. ¿Qué es lo que realmente desea? ¿Fama, dinero, poder? ¿Estatus? ¿Una forma de ganar dinero fácil? ¿Una manera de sanar los traumas de una infancia infeliz convirtiéndose en alguien admirado, amado y respetado? ¿Escapar de su propia insignificancia? Se requiere mucha madurez y valentía para admitir esto ante uno mismo.

El camino del medio es el más difícil.
         
Convertirse en monje es relativamente fácil. Ser un escapista es incluso glamuroso. Todos admiran y respetan a quienes renuncian a su propia vida para convertirse en monjes o sanyasin (renunciantes); eso, en muchos casos, alimenta el ego.

Pero, ¿quién admira al hombre común —“El tonto de la colina”— retratado de forma poética y fiel en la música de los Beatles?

Grandes maestros como Jesucristo, Lahiri Mahasaya, Sri Yukteswar, Krishnamurti, Papaji, etc., dieron ejemplos de una vida equilibrada. El ideal cristiano de "vivir en el mundo sin formar parte de él", el "camino medio" predicado por Buda, la "aceptación de lo que es" de Krishnamurti y los maestros del Advaita , el "actuar a través de la no acción" de Lao Tzu, el "actuar sin aferrarse a los frutos de la acción" de Krishna, todos tienen la misma naturaleza semántica, el mismo significado, el mismo sentido.
  
En resumen, encontrar el equilibrio entre la vida espiritual (tranquilidad) y la vida social (vida activa) es el mayor desafío de todos.








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