EL DESARROLLO DEL HUMANO POR MEDIO DE LOS CHAKRAS




Sobre este tema, el maestro Pastor explicó lo siguiente:

« La mayoría de los humanos aún viven instalados en su plexo solar, que es el chakra de las emociones, pero también es el chakra donde se almacenan todos los datos de las razas.

Y es por eso que las personas que se encuentran ancladas en ese chakra viven según su raza y no según su individualidad. Y es por eso que esos humanos todavía no piensan de manera independiente y pueden ser fácilmente manipulados, porque se colocan en el lugar donde todavía ellos son colectivos, donde su conciencia se alimenta de la energía colectiva. Y ese es el plexo solar.

Es por medio del plexo solar que todos los humanos se encuentran conectados vibratoriamente entre ellos, y es por medio de esa conexión que se crean los efectos grupales, que sean emocionales, ideológicos, filosóficos, etc.

Es a través de ese lugar que el hombre se conecta con la energía colectiva, y entonces si él vive en ese nivel, él vivirá en el alma colectiva y no en el asiento de su propia alma.

Y es por eso que ahí se localiza (a nivel de los chakras) todo el mal de la sociedad, porque es especialmente en ese chakra que todos los males se transmiten de una persona a otra, como si fuera una epidemia y sin que un individuo haya merecido ese desequilibrio. Y esto es lo que se llama el karma colectivo.

Esto es lo que crea, por ejemplo, el karma racial, y que un individuo sea obligado de purgar los errores de la generación anterior de su raza, mientras que en función de su propio karma individual, él no se encontraba obligado a hacerlo. Pero como él se encuentra conectado kármicamente con el resto de las personas de su raza por medio del plexo solar, no le queda más remedio que también sufrir con los demás.


Comprendan que mientras que ustedes permanezcan atados al plexo solar, ustedes vibran junto con la colectividad, y siendo parte de la colectividad, ustedes también se encuentran responsables de la vibración de la comunidad, y por lo tanto también tienen su parte en ese trabajo de elevación y purificación del karma colectivo.

Pero si salen del plexo solar y se vuelven un poco más individuales, un poco más independientes, si aprenden a pensar y a elegir por ustedes mismos, y a ya no dejarse influencian fácilmente, ni a nivel ideológico, ni filosófico, ni político o simplemente por su vestimenta. Entonces ustedes comienzan a subir a través de los chakras.

Y frente al alma colectiva de una raza o de una nación, ustedes ya no son responsables de colaborar para su purificación kármica, sino que ustedes se vuelven responsables de asegurar que se logre la liberación de las almas que todavía se encuentran encerradas en la colectividad.


Y poco a poco los humanos van subiendo en los diferentes chakras, y cada vez que se instalan en un nuevo chakra, también se instalan en un estado diferente de conciencia.

Por ejemplo, cuando logran instalarse en el chakra del corazón, que se encuentra aproximadamente al nivel del pecho, ustedes se colocan allí en un estado de conciencia donde es la relación con los demás la que va a tener más importancia. Es una relación con una cierta forma de devoción, y por lo tanto de amor hacia el otro, y por consiguiente ustedes van a sentir la necesidad de ayudarlo, de cuidarlo, de alimentarlo y de amarlo.

En cambio, cuando se instalan en el chakra de la garganta, ustedes se encontrarán en un estado de conciencia que los llevará a estar más en relación con los demás, principalmente a nivel de la inteligencia. Y ese es el chakra que más desarrollan los instructores, los profesores, los filósofos, los pensadores, y todos aquellos que comunican el pensamiento hacia las otras personas.

Y cuando se instalan en el chakra que se llama el tercer ojo, allí comienzan a convertirse en energía y transmiten la energía a los demás. Y es por ese chakra que reconocemos a los iniciadores, ya sean pequeños o grandes.


Pero despertarse a uno de esos chakras no significa que ustedes ya hayan llegado a dominar el plano de conciencia con el que ese chakra se encuentra relacionado, porque para lograr eso, ustedes deben dominar todos los grados de ese plano de conciencia.

Entonces, hay individuos que incluso habiéndose ya despertados en esos diferentes chakras, ellos deben de seguir esforzándose para dominarlos completamente, para así poder incorporar toda la vibración y saber cómo irradiarla.

Entonces, por ejemplo, en el tercer ojo, reconocemos a los ocultistas, a los iniciadores, a los que manipulan la forma; pero también a un nivel más terrenal, a todos aquellos que intentan buscar o comprender el poder del mundo de la energía precisamente a través de las ciencias como la nuclear. Todo lo relacionado con la energía y la manipulación de la energía corresponden al tercer ojo.

Y cuando el humano se instala en el chakra coronal y éste se encuentra activo, ese humano se ha instalado en la conciencia relacionada con lo divino. Pero por supuesto, allí también de nuevo están todos los grados. Y es así como reconocemos a las personas que intentan transmitir la divinidad, o que hablan de Dios, o que hablan de una cierta forma de divinidad, ya sea de manera religiosa, ideológica, exotérica o de otra forma.

Es porque alguno de los pétalos de ese chakra ya comenzó a vibrar, y por lo tanto comenzó a recibir la energía que le corresponde y esa energía comenzó a integrarse, para hacerla viva dentro del cuerpo por resonancia a nivel de la pineal.

Y la pineal enviará todos estos códigos y las coordenadas de esta nueva energía que ha sido incorporada a todo el sistema de pensamiento de la persona, pero también a todas las células de su cuerpo. Y esto es lo que le permitirá a esa persona irradiar y actuar. Porque mientras la energía no haya sido registrada por la pineal, aunque ya provenga de cualquier chakra, todavía el individuo no está despierto a la realidad de esa energía.

Y es por eso que hay momentos de integración y hay momentos de despertar, y hay una duración para cada uno de ellos.


En el momento de la integración, los pétalos comienzan a abrirse, comienzan a capturar la energía, y eso viene gradualmente a través de las experiencias y las comprensiones de la vida, y luego estos pétalos comienzan a vibrar.

Y cuando su frecuencia vibratoria comienza a ser lo suficiente potente como para activar un circuito que podrá subir hasta la pineal. Entonces la pineal recibirá esta energía proveniente del pétalo de ese chakra. La pineal registrará esa nueva energía, y como una computadora a su vez redistribuirá esa información, y no solo a todos los otros chakras, sino también a las neuronas del cerebro físico y a todas las células del cuerpo.

Y es así como la transformación del individuo pasa a través de la experiencia que va experimentado en la Tierra.

La experiencia comienza allí, el código comienza allí en la vida diaria. Entonces ustedes por medio de esas experiencias guardan una información, y ese código corresponde a un pétalo de uno de los chakras de los que les acabo de hablar.

Pero si solo se la pasan quejándose como usualmente suelen hacerlo, pues solo bloquean todo el proceso con vuestro comportamiento reducido. Pero si en cambio ustedes reciben la energía que les aportó esa experiencia y reflexionan sobre el aprendizaje que se encuentra en esas experiencias que les aporta la simple vida cotidiana. Entonces incorporarán esa energía en ustedes y automáticamente la energía se enviará a uno de vuestros chakras.

Y el pétalo del chakra que corresponda con esa energía, lo recibirá, y luego lo enviará a la pineal, y ahí es donde la vida comienza su proceso alquímico. Ahí es donde las experiencias que aporta la vida en la Tierra se vuelve un camino iniciático, porque cuando ustedes diariamente buscan la iniciación en todo lo que les aporta la experiencia cotidiana, entonces eso desencadena una resonancia vibratoria completa, gracias justamente a la alquimia energética que se desarrolla por medio de esos pétalos, de esos chakras y de la glándula pineal.

Y hasta que ustedes no hayan despertado todos vuestros chakras y todos los pétalos que los componen, ustedes no pueden recibir la conciencia divina, porque es un poco como un avión que intentaría aterrizar, pero sin su tren de aterrizaje.

¿Qué pasaría entonces?


Se estrellaría estrepitosamente, y lo mismo sucede con el hombre que quiere despertar su conciencia divina, pero sin estar todavía preparado para ello. En esos casos hace lo mismo que querer aterrizar pero sin sacar las ruedas de aterrizaje, y el choque es inevitable y se estrella contra el piso.

Y es por eso que antes de querer ir hacia lo divino, primero ustedes deben de sumergirse en la materia y vivir la vida. Y comprendan que eso no es una caída, no es un castigo como algunas personas se los quieren hacer creer. Sino que por el contrario, es el medio que ustedes disponen para poder despertar vuestros chakras a través de las experiencias que les aporta la vida, y una vez despiertos entonces si pueden ascender a lo divino, pero no antes. »

(Conferencia del 29.07.87)










LA EVOLUCIÓN DE LOS HUMANOS EXPLICADA POR EL MAESTRO PASTOR




Sobre esta evolución, el maestro Pastor explicó lo siguiente:

« Cada individuo es parte del alma universal, por lo que al inicio es parte de un alma colectiva, pero para que el humano se convierta en un rey a imagen de su creador, el humano debe volverse individual, porque Dios es individual, ya que Él es UNO.

Así es que por lo tanto, inicialmente los humanos forman parte de la colectividad, debido a que ese es el movimiento de la vida, ya que para crear la vida, Dios tiene que exteriorizarla, y al efectuar esa exteriorización, hay creación de la colectividad.

Pero luego el trabajo evolutivo del humano consiste en salir poco a poco de esa colectividad para volverse individual, y esto tanto en aspectos que son completamente cotidianos, como en aspectos que son mucho más espirituales.

Y así poco a poco, al ir descubriendo su individualidad, el humano se conectará, como por casualidad, pero también paradójicamente, con la universalidad.


Como lo he dicho a menudo, todo es paradoja en el universo como en la evolución. Y es por eso que las personas a menudo no comprenden cuando estudian estos conceptos metafísicos, porque ellas no entienden que tienen que lidiar con los opuestos que son estos dos caballos: el blanco y el negro.

Pero el humano debe aprender a conducir su carro perfectamente, para guiar a los dos caballos en una misma dirección. Porque si el caballo blanco tira de un lado y el caballo negro tira del otro lado, entonces el conductor que está dentro del carro pierde el control y terminará cayéndose.


Entonces tengan un poco de control.

¿Y cómo? Se preguntarán.


Pues bien, primero deben comprender ciertas leyes y situar adecuadamente vuestra evolución actual. Entonces sepan que ustedes provienen del colectivo, y por lo tanto, trabajen para encontrar cada vez más una mayor individualidad en ustedes.

Y en esto insisto mucho, porque lo primero que ustedes tienen que hacer no es desarrollar vuestra espiritualidad (como lo suponen muchos), sino vuestra individualidad, ya que sin vuestra individualidad, vuestra espiritualidad queda incompleta.

Entonces antes de ponerse a meditar, antes de ponerse a estudiar, antes de practicar rituales, primero aprendan a pensar por ustedes mismos, y ya no se dejen manipular por los demás, aprendan a elegir por ustedes mismos.


Y como todo es paradójico, al mismo tiempo que el humano se vuelve más y más individual, también se vuelve más y más universal. Y sucede que al mismo tiempo que él es consciente de su propia vida y que se vuelve un ser independiente, al mismo tiempo también él entra cada vez más en correspondencia con todas las demás formas de vida que también existen.

Y es así como un Maestro sabe que él es una individualidad, que él es uno, que él es independiente, pero también percibe la vida de los demás seres que hay en la creación, por ejemplo, él percibe la vida de su discípulo, él percibe la vida de una hormiga, él percibe la vida de un volcán, etc.

Y es por eso que Cristo dijo:

« Si vas a visitar a alguien que está sufriendo, es a mí a quien estás visitando. Si le das de comer a alguien que tiene hambre, es a mí a quien estás alimentando. Si estás cubriendo a alguien que tiene frío, es a mí a quien estás calentando. »


¿Por qué el Cristo les dijo esto?


¿Es por compasión que él dijo eso?

¿Es para motivar a las personas a que sean buenas entre ellas?


Y entonces el cristiano se dice a sí mismo:

"Bueno, ya que el Cristo lo pide voy a ser amable con mi vecino aunque ese tipo me desagrade profundamente, pero lo hago para complacer a Cristo."


No


Cristo no quiere motivar la hipocresía, él mismo no es hipócrita, ya que él solo puede decir la verdad. Entonces, si no es por hipocresía, o para crear un señuelo para hacer que los hombres actúen bien entre ellos.

¿Por qué dijo eso?


Y la respuesta es porque simplemente lo que él dice es una realidad cósmica. Piensen en esa correspondencia de las que les he estado hablando, y traten de entender la unidad que hay en todo lo que existe en el universo, y así ustedes mismos también entenderán la universalidad.

Cuando un humano se vuelve más y más individual, y luego cuando ese humano se convierte en un Maestro, y por lo tanto coloca su conciencia completamente en el chakra coronal y en la glándula pineal. Pues entonces ese humano percibe toda la vida cósmica, y al mismo tiempo que él es una individualidad, al mismo tiempo es todo. Y es por eso que podemos decir que el todo es uno, y que la diversidad en realidad es una. »

(Conferencia del 29.07.87)










EL MOVIMIENTO DE LA VIDA DE DIOS




Sobre este tema, el Maestro Pastor explicó lo siguiente:

« Observen la paradoja que es Dios, ya que él es todo y a la vez él es uno. Y esto se debe porque el universo es la manifestación del Logos cósmico, que ha logrado impulsar su evolución hasta el grado que si bien él es uno (lo que también empuja a los humanos a convertirse en individuos), también él es todo (lo que también empuja a los humanos en su evolución a pasar por la universalidad).

Y al decirles esto, seguramente algunos de ustedes se preguntarán:

¿Pero entonces, el Logos cósmico, es decir Dios, también está evolucionando?


Y la respuesta es que sí.


Ustedes viven dentro de un ser cósmico, así como vuestras células viven dentro de ustedes.

Y para ilustrarles este asunto, tomemos justamente a una de las células de vuestro cuerpo. Pues bien, esta célula tiene su inteligencia, su fuego, su grado de vibración, su evolución, etc. Y esta célula vive dentro de una entidad más grande que es vuestro cuerpo, y de la cual ustedes son la conciencia que habita ese cuerpo.

Y al mismo tiempo, ustedes viven dentro de una entidad aún más grande que es el Logos planetario, y el Logos planetario vive dentro de una entidad aún más grande que es el Logos Solar, y así sucesivamente.

Y la vida solamente puede tener lugar de esa manera, y es por eso que el proceso del parto existe tal como ustedes lo conocen en la naturaleza. Es por analogía con el nacimiento cósmico y la vida cósmica. Porque siempre una entidad está dentro de una entidad más grande.

Y la entidad más pequeña recibe su sustancia, su vida y su energía de la entidad más grande a la que pertenece.


Y ahora seguramente también se preguntarán:

¿Y de quién recibe el Logos cósmico su sustancia?


Y la respuesta es que también la recibe de otro Logos, pero es un Logos sobre el cual ya no se puede decir nada porque es tan inmensamente descomunal para la concepción de los seres humanos, que no se puede ya hablar al respecto. Y esto es lo que va creando las diferentes escalas de la vida, o sea las pirámides de la vida.

Y el humano, evolucionando dentro de esta entidad que es la Tierra, cuando ha terminado con su evolución en el planeta, emerge de esta entidad planetaria, y esto es lo que corresponde a lo que algunos iniciados llaman el nacimiento cósmico, porque eso es equivalente a un parto efectuado por parte del Logos planetario.

Y este humano será impulsado hacia otro Logos (el Logos solar) dentro del cual otra jerarquía de seres de grado vibratorio superior lo recibirán para que así él continúe con su evolución, pero ésta ya no será planetaria, sino solar.

Y así sucesivamente hasta llegar a la tercera divinidad de La Trinidad. Acuérdense que está el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Y actualmente ustedes están (y esto explicado de manera muy esquemática) en el útero de la Tierra, lo que es equivalente al Espíritu Santo, y por lo tanto ustedes están en estos momentos en proceso de formación.

Y posteriormente ustedes entrarán en la sustancia del Hijo, y entonces se encontrarán espiritualmente iluminados. Y luego entrarán en la sustancia del Padre, y ahí estarán en revelación con el poder. Y luego serán expulsados del Padre para convertíos en un nuevo Dios, y así ustedes mismos crearán una nueva creación.


Y después de decirles esto, finalmente se preguntarán:


¿Quién es Dios en todo eso?


Y la respuesta es que Dios es el mayor error de concepción que tienen los hombres, porque si bien es cierto que Dios existe, hay una verdad aún mayor, y es que no existe como los hombres se lo imaginan. Y hay todavía una verdad aún mayor, y es que ustedes son Dios.

Y que cuando este Dios llega a un total resurgimiento, él comienza de nuevo a crear, pero esta vez con un control absoluto de todos sus componentes energéticos, y se convierte en el Padre de una nueva creación.

Y es así como Dios se regenera, porque ustedes deben de saber que el universo no es eterno sino perpetuo. Es decir que se renueva y que continúa regenerándose dentro de los ciclos. En otras palabras, Dios, o sea ustedes, nosotros y todo lo que existe, perpetúa su eternidad porque él encarna y porque vive en todas estas formas que hay en el universo, porque Dios es un movimiento. Y si Dios se detiene, él muere.

Y sé que esto último que acabo de decir va a desconcertar a muchos, pero esto es un hecho.

¿Y por qué muere Dios?

Simplemente porque la energía (ya que podemos asociar la esencia divina con la energía) es movimiento, y si el movimiento se detiene, entonces la energía comienza a apagarse, y entonces Dios mismo fallece.

Y esto debido a que el principio de la vida, el principio mismo de Dios, es de ser un movimiento, y es en ese movimiento que se crea la perpetuidad de la sustancia de la vida. Entonces la perpetuidad de Dios pasa necesariamente por el movimiento del universo.



Y habiéndoles dicho esto, aprovecho para dirigirme a ti que aún no sabes que eres Dios y que en este momento estás atravesando por la etapa humana. Y a ese Dios que en este momento es un humano, le digo:

« Tu eternidad la encontrarás en la proyección que haces a través de la formas que vas tomando. Pero no olvides que la forma solo es un instrumento para llegar a esa meta. Así que no cometas el error de identificarte con esa forma. »


Y por eso que Cristo dijo:

"Mientras haya una oveja perdida, iré a buscarla."


Lo que en un nivel esotérico significa:

“Hasta que una parte de mí no haya regresado, yo no puedo ser yo mismo como un todo."

O sea que mientras que esta conciencia divina que se transforma en una sustancia universal y que toma todas las formas que constituyen las numerosas existencias del universo, no se reintegra totalmente en todas estas partículas que lo constituyen. Entonces Dios es como un ser desorganizado que no llega a controlar su pensamiento y sus actos.

Y de ahí es donde aparece lo que ustedes perciben como caos e imperfección. Es en esa falta de armonía que hay entre los diferentes componentes de esa sustancia universal que es Dios.

Y sé que para el espíritu humano es muy difícil aceptar que él es Dios, pero que además él es un Dios que busca redescubrir su propia naturaleza divina, y que para ello se sumerge en la materia, lo que le permite regenerarse y crear así su perpetuidad.


Y este proceso, ustedes de manera análoga lo hacen también al estar encarnando y tomar diferentes cuerpos, diferentes formas en la Tierra. Ustedes mismos lo hacen a la manera de Dios, y de esta manera logran perpetuar vuestra existencia.

Ustedes están consientes que no tienen la misma forma desde el principio hasta el final de vuestra evolución. Pero en cambio si viven en diferentes formas y es justamente a través de esas formas, que ustedes pasan por la regeneración.

Pues bien, Dios hace lo mismo, pero a escalas cósmicas. Él se proyecta en el movimiento de la vida, y al proyectarse en ese movimiento, aparecen una multitud de creaturas.

¿Por qué?

Porque la proyección crea una velocidad, crea una dinámica, y por lo tanto crea una frecuencia. Y si hay una nueva frecuencia, eso significa que también hay una alteración de la frecuencia inicial. Y es sobre cada uno de los diferentes tonos de esa nueva frecuencia que florecen las diferentes formas de vida.

Y es así como se desarrollan todos los seres y todos los planos de conciencia que conforman al universo, desde un pequeño átomo, y luego pasando por una pequeña célula, y luego un insecto, un pez, un perro, un gato, y luego un ser humano, y más adelante, un Logos planetario, un Logos solar, etc.


Quiero que ustedes entiendan la absoluta unidad que hay en la vida para que así ustedes tengan una compresión más clara de las nociones metafísicas que hay sobre los conceptos del universo. Y también ustedes pueden leer libros al respecto, y eso es bueno y necesitan instruirse para agudizar el discernimiento, y por eso también estudiar se los recomiendo.

Pero para desencadenar y liberar un movimiento real de comprensión en vuestro interior, lo que primero que necesitan entender es esta unidad de la vida. Porque cuando conocen vuestra verdadera naturaleza, cuando logran admitirla, o al menos sospechan ligeramente de esta verdad. Entonces conocen cual es el objetivo, cual es vuestro destino, y así logran vivir vuestra vida diaria, vuestra vida física, vuestra vida espiritual, vuestra vida iniciática, perfectamente en acorde con ustedes mismos porque ustedes saben a donde tienen que ir.

Abren la vela, sopla el viento y pueden felizmente navegar, en lugar de remar, remar y remar como sucede con los demás.



El saber es felicidad, pero también es fuerza, porque eso es precisamente lo que provoca que la montaña se eleve, como dijo ese gran hermano.

La montaña no se va a mover porque alguien sea muy poderoso, y por lo tanto, podrá manipular todas las moléculas de la montaña por medio de su voluntad, poniendo así cada molécula de la montaña en un estado de ingravidez que permitirá hacer levitar a la montaña.

No

Lo que realmente permite que la montaña se mueva es simplemente la toma de conciencia, el conocimiento absoluto y la integración total, que la energía y la conciencia que hay en esa montaña son las mismas que las que hay en tu interior. Y es así que cuando le ordenas a la montaña levantarse, la montaña se eleva y levita.

Entonces no es un poder el que es puesto en aplicación, sino simplemente es una alegría, es la sonrisa de la vida.


En cambio, cuando el hombre está allí, con su varita mágica y sus fórmulas y su atuendo de hechicero, tratando de forzar las energías para volverse rico, guapo, atractivo, famoso, y tantas cosas más. ¿Por qué no funciona?

Es porque ese hombre no ha entendido que no hay necesidad de ejercer un poder, pero en cambio uno debe ser lo que es poderoso. Y por lo tanto, no hay ningún esfuerzo a hacer con la voluntad, sino que hay un esfuerzo a hacer con la apertura, con el "Yo soy eso".

Y si eres eso, entonces aquello que eres va a obedecer, porque hay correspondencia, y es ahí donde el humano puede crear todo un mundo, porque él podrá proyectarse y crear correspondencia.



Así que ahora que les he dicho todas estas cosas, es mi turno de preguntarles:


¿Dónde está la imperfección?


Ahora piensen en la pregunta que me hicieron inicialmente al comienzo de la conversación:

¿Dónde está la imperfección?

¿Todavía creen que existe algo imperfecto?

Quiero escuchar vuestra respuesta


Por supuesto que no.


En cambio lo que si existe, es una enorme cantidad de cosas en la creación que están todavía dormidas. Hay una multitud de átomos de conciencia que aún no están vibrando adecuadamente, y es esa falta de vibración armoniosa la que crea la zona llamada caos.

La materia misma es divinidad, y ustedes, como sustancia en evolución, son un alma, pero también son materia.

El átomo de conciencia que forma el mineral, el agua o la flor es el mismo que forma vuestra alma. Y es por eso que todo llega a corresponderse, y el objetivo es que todos los reinos de la creación se vuelvan equilibrados y mantengan una correspondencia armoniosa entre ellos.

Las correspondencias son una necesidad y una realidad debido a esto, porque todos los reinos, todas las formas, todas las creaturas y todos los diversos estados de conciencia están compuestos de la misma sustancia divina.

Entonces Dios mantiene una relación entre todas sus creaciones. Él no creó creaciones separadas y se dijo: allí  pongo el físico, y allá pongo lo etéreo, allí el humano, y allá lo divino. No. La creación no se formó de esa manera. En cambio si hay una sustancia divina que va tomando sucesivamente todas esas formas. Y dentro de todas las diferentes formas, esa sustancia divina sigue siendo ella misma, o sea Dios.


Así es que aunque hoy no logre hacerles admitir que ustedes son Dios, y que todo es Dios, no olviden este concepto, de modo que un día en que tengan un instante de iluminación, el día en que ocurra una apertura de esa pequeña rueda que es el hombre y que no deja de girar. El día en que esa rueda se ponga en frente de la radiación divina, entonces la energía que en ese momento reciba pueda hacer crecer esa semilla que esta noche he plantado en vuestra mente.

Así es que se los repito para que no se les olvide:



TÚ ERES DIOS



Y les digo esto no porque sea tranquilizador saberlo, sino porque es la verdad. Y ustedes no pueden dejar de serlo, no pueden evitarlo, y tratar de negarlo es simplemente perder vuestro tiempo. Y si no fueran Dios, no tendrían una evolución. Absolutamente no.

Entonces me van a decir:

¿Pero por qué Dios crea todo este universo, toda esta creación, toda esta manifestación, todo este cosmos?

¿De qué le sirve a Dios que se transforme en todo esto?

¿Es porque Dios se aburre o es porque es necesario?   Y si es necesario, ¿por qué Dios no puede vivir sin la materia y para qué le sirve sumergirse en la materia para luego volver a ascender a los planos superiores?

¡No entiendo nada!



Es cierto que el asunto es un poco complicado, pero con buena voluntad ustedes pueden comprenderlo. Y para que entiendan estas cosas, no deben ubicarse a nivel de un ser humano, sino que deben ponerse en el lugar de Dios, es decir imaginen por un momento que ustedes son esa conciencia, ese gran Creador que ha elaborado a todo el Universo.

Hagan esa experiencia, cierren sus ojos e imagínense y colóquese en el lugar de Dios, esa gran conciencia que se encuentra en lo más elevado de la creación. Pero a pesar de todos sus poderes, esa gran conciencia también tiene limitaciones, y uno de sus grandes problemas es que también se va extinguiendo. Y para que me lo comprendan mejor, imaginen a Dios como una inmensa flama que poco a poco se va apagando.

Entonces Dios, para no apagarse, va a crear el movimiento de la vida, lo que le permitirá poder regenerarse por medio de ese movimiento. Entonces sientan como Dios proyecta una parte de su substancia en millones y millones de partículas y chispas divinas que van a surgir en el universo



Y ahora traten de mantener vuestra conciencia en todas esas millones y millones de partículas, y notarán que ustedes no pueden hacerlo, y Dios tampoco puede hacerlo. Y es por eso que finalmente después de esa gran explosión que surge en el Universo, de ese Big Bang como lo llaman los científicos, cada chispa va a adquirir su propia conciencia.

Y es así como tú naciste, y así es como también nacieron todos los átomos de conciencia de los cuales tú eres uno de ellos, y es así como Dios se volvió diferente de sí mismo, diferente de su universalidad.

Por lo tanto, ahora que ustedes han percibido que esas partículas divinas ya no pueden seguir estando consciente de que ellas son Dios. Ahora céntrese en una de esas partículas e imaginen el recorrido que ella hace descendiendo hasta llegar a la materia.

El problema es que al mismo tiempo que esta chispa divina va descendiendo, su conciencia también se va apagando, hasta que queda completamente inconsciente.

Y lo que ustedes llaman evolución, es simplemente el proceso que permite que la conciencia de esta chispa divina vaya despertando cada vez más. Entonces imaginen que esta chispa desciende hasta convertirse en materia, y por consiguiente en una primera etapa esa chispa divina va a sumergirse en el suelo de un planeta, rodar en la arena, cubrirse de barro, y observen cómo poco a poco esa chispa se va espesando gradualmente hasta que finalmente toma la forma de un mineral.

En esa primera etapa la chispa divina no puede hacer nada, y aunque pudiera no lo haría porque su conciencia está completamente dormida. Pero ahí ya comienza su proceso de regenerarse, su proceso de despertar, y después de muchos, pero muchos años de evolución, esa chispa divina va a comenzar a desarrollar un poco de percepción porque ahora podrá sentir el calor, el frío y sentir el exterior de la vida. Y en esa siguiente etapa, esa chispa divina toma la forma de una planta.

Luego se desarrolla aún más y ahora podrá moverse, sentir e incluso mentalizar un poco. Y en esa siguiente etapa, esa chispa divina toma la forma de un animal.

Y luego esa chispa divina se desarrolla aún más y se da cuenta de su propia existencia, se vuelve autoconsciente de ella misma, y ​​también desarrolla la inteligencia, la comprensión, el discernimiento, etc. Y en esa etapa toma la forma de un ser humano. Y ese eres tú, eso es lo que tú eres actualmente.

El problema es que esa chispa divina cuando se ve en el espejo, se mira a sí misma y solo ve su cuerpo, y por eso ella cree que ella solo es eso. Pero a partir de ese momento comienza su camino hacia la vida cósmica.

Hasta ahora solo había tenido una vida planetaria. Y todo su objetivo era volver a tomar conciencia de ella misma. Pero ese no es el final de su viaje, porque una vez que esa chispa divina ha alcanzado la etapa de iluminación, ahora su objetivo es volver a ser consciente del Dios que ella es.

Y es así como todas estas chispas divinas encuentran en una primera etapa, la conciencia de su alma. Y luego en una segunda etapa, encuentran la conciencia de su sol divino. Y hay una tercera etapa donde ellas se encuentran a sí mismas, es decir, donde cada una de estas partículas recuerda que es Dios, se unen nuevamente, y es así como Dios se regenera y perpetúa su existencia.





Y ES POR ESO QUE TODO ES DIOS



¿Porque de dónde viene la materia?

¿De donde se extraen los átomos que forman las montañas, los elementos, el cuerpo, las células, etc.?


Pues bien, si prestaron atención a lo que les acabo de decir, estás partículas se extraen de un suministro de partículas que se encuentran lo suficientemente dormidas como para ser densificadas en un plano físico. Y es por eso que en algunas religiones, los sabios concluyen que todo es Dios, y es por ello que esos sabios le dicen a sus discípulos:

« Cuando miras la roca, debes saber discípulo que estás frente a Dios, porque la roca es verdaderamente Dios. Y cuando miras la flor, debes saber que allí también estás frente a Dios, porque la flor también es Dios. Y cuando mires a tu hermano, debes saber que también estás frente a Dios, porque tu hermano también es Dios. »


¿Y por qué esta afirmación es verdadera?


Es verdadera simplemente porque Dios construye todo lo que existe con su propia sustancia divina que lo constituye.

Dios se divide y se exterioriza para sumergirse en la materia; materia que él mismo es, pero que se encuentra vibrando en una frecuencia diferente, en una frecuencia más baja.

Entonces la célula de tu mano es tan Dios como lo es tu propia alma. Y ​​un día, cuando ese átomo de conciencia se libere de su deber que es actualmente de ayudarte en tu propia evolución siendo una célula de tu cuerpo. Esa chispa divina comenzará su propia evolución que la llevará a convertirse en una individualidad así como tú lo eres ahora.

Y entonces también habrá una sociedad donde ese átomo de conciencia que antes era una célula, ahora será un humano, y ese átomo de conciencia ahora se llamará María, Juan o Miguel. Y ese átomo de conciencia se preguntará sobre su existencia y se dirá:

¿Pero de dónde vengo?  ¿Quién soy?  ¿Por qué la vida es tan dura? ¿Por qué el mundo es tan imperfecto?  ¿A dónde voy?


Si supiera...


(Risas en la sala)


Ustedes son tan antiguos, que el número de años que llevan existiendo es incalculable, solo que ustedes van cambiando de forma. Antes fueron una célula, ahora son un humano, y en el futuro serán un Logos planetario, y luego un Logos solar, etc.

Dios se divide y va en lo más profundo de sus divisiones, y luego poco a poco cada una de sus divisiones emerge de nuevo hacia la universalidad, mientras que al mismo tiempo otra parte de Dios vuelve a dividirse, para así perpetuar el movimiento.

Y esta es la rueda de la que hablan los esoteristas, en donde las chispas divinas suben y bajan, es la rueda del universo, y esta rueda también está simbolizada por la serpiente que se muerde su cola.



Y entonces dado que todo es involución y evolución, es decir, el movimiento mismo de la vida. Cada cierto ciclo un cierto número de átomos de conciencia dejan de ser la célula de un organismo y comienzan con su evolución que los llevará hacia la individualización, y por lo tanto, ellos pasarán por los reinos inferiores al reino humano, luego por el reino humano, y luego por los reinos superiores. Así como ustedes en estos momentos lo están haciendo

Y al mismo tiempo, habrá un nuevo grupo de átomos de conciencia que se hundirán el la inconsciencia y en la materia para servir de células a esos otros átomos de conciencia que están en ese proceso de evolución.

Y es justamente con ese procedimiento como cada átomo de conciencia, cada chispa de Dios logra renovarse.


Y seguramente ahora ustedes se han de preguntar:

¿Cuándo fue el comienzo y cuándo será el final?





LOS DIFERENTES CICLOS QUE HAY EN EL UNIVERSO



Porque en verdad, hay un inicio y un final en los ciclos internos, es decir, en la manifestación de un mundo y de una humanidad. Y todo esto nos lleva a hablar sobre los ciclos cósmicos.

Ustedes comprenden bien lo que es el ciclo planetario porque ustedes estás allí. El ciclo planetario es por ejemplo, el ciclo que experimentan con los años que pasan, y también con los ciclos de vuestras reencarnaciones con sus nacimientos y sus fallecimientos.

Estos son ciclos de tiempo cortos que ustedes pueden entender muy bien.

Pero ahora imaginen un ciclo más largo, por ejemplo, el de las estrellas. Y como todo es sustancia y todo es un soporte para la vida y la evolución. Resulta que las estrellas también son entidades que evolucionan, solo que sus ciclos son mucho más largos porque estos se colocan en otra rueda evolutiva, la cual gira a una escala mucho más inmensa y a una velocidad mucho más lenta. O sea que es otro ritmo, otro ciclo.


El humano, en su ciclo terrestre, es una pequeña rueda que gira muy rápido. Y tiene que acostumbrarse a ese ritmo y tiene que dominarlo. Y es así como el humano tiene vidas sucesivas muy rápidas. Pero luego, cuando comienza con su evolución, cuando se convierte en un iniciado, y luego en un Maestro, entonces la rueda que lo compone toma otro tamaño, su diámetro aumenta y se convierte en una rueda que gira un poco más lentamente. Entonces su ciclo, su vida, tendrá un ritmo diferente.

Y el humano que ya será un Maestro seguirá teniendo un ciclo de nacimiento y de muerte, pero ahora siendo un Maestro, ya no será el mismo ritmo que tiene el hombre común. Y esto significa que también habrá un tiempo para que se manifieste en el mundo físico y un tiempo para que se retire del mundo físico, pero aun ritmo más amplio.

Y cuando el eje de su rueda corresponde a un cierto eje de la pequeña rueda que es el humano en evolución, entonces se crea un canal y se produce la proyección de la energía del Maestro sobre el humano. Y es en ese momento, en esa hora cósmica llega un mesías a la Tierra, por ejemplo.

Y luego, arriba del Maestro, hay otra rueda que es aún más grande y que por lo tanto gira aún más lentamente y es el ciclo del Logos.

Y cuando las ruedas que componen al Logos, al Maestro y al humano se alinean, lo cual sucede en ciertas horas cósmicas muy precisas, entonces hay una iluminación de toda la humanidad y es la energía del Logos mismo quien se proyecta hacia los humanos. Y eso es lo que se espera próximamente, esa es gran conjunción que se va a dar en el futuro.


Comprendan que todo es ciclo, pero el ciclo difiere con cada ser. Sin embargo hay momentos en que las ruedas de los diferentes ciclos se alinean y es entonces cuando hay una proyección de lo mayor hacia lo menor. Y esta proyección se realiza de manera alternada, es decir que se realiza con la ayuda de las ruedas intermediarias.

Y así que el Logos toma como intermediarios a los Maestros para poderse proyectar hacia los humanos. Y esto se repetirá hasta que los humanos ellos mismos se conviertan en Maestros, y los Maestros en un Logos, etc.

Y así es como el ciclo de la rueda cósmica se repite hasta que todos los átomos de conciencia que hay en el universo se hayan iniciado. »

(Conferencia del 29.07.87)





Nota: para una mayor comprensión de este tema, les recomiendo que también lean los capítulos: