¿POR QUÉ BLAVATSKY NOMBRÓ A SU REVISTA “LUCIFER”?


 
En una carta que Blavatsky le escribió a su hermana Vera, acerca de este asunto ella le informó lo siguiente:
 
“Estamos a punto de fundar una revista propia, la cual se va a llamar ‘Lucifer’ pero no te asustes. No es el demonio en el que los católicos han falsificado el nombre de la Estrella de la Mañana, sagrada para todo el mundo antiguo, el ‘Portador de la Luz’, Fósforo, como los romanos a menudo llamaban la Madre de Dios y Cristo, o a caso en la Revelación de San Juan no dice: "Yo, Jesús, la estrella de la mañana”
 
Desearía que la gente tomara esto en cuenta. Es posible que el ángel rebelde se llamara Lucifer antes de su caída, pero después de su transformación no debe de ser llamado así.”
 
 
Y en otra carta Blavatsky le comentó:
 
“¿Por qué me atacan por llamar a mi revista Lucifer? ¡Qué nombre más hermoso! Lux, Lucis-Luz; el Portador de la Luz; ¿qué puede ser mejor? Es sólo a partir del Paraíso Perdido de Milton, Lucifer empezó a ser sinónimo de "ángel caído".
 
El primer trabajo digno de mi revista será quitarle la culpa a ese nombre que los primeros cristianos usaban para Cristo, "Theos-phor-os" en griego; y "Lucifer" en latín, significa "Estrella de la Mañana". Un precursor de la brillante luz del sol. ¿No dijo el mismo Cristo: "Yo soy Jesús, la estrella de la mañana"? (Apocalipsis de San Juan, xxii. 16).
 
Que nuestra revista sea, pues, como la estrella pura de la mañana y profética del brillante amanecer de la Verdad, la unión de toda la diversidad de opiniones, de toda interpretación literaria del espíritu.”
 
 


Y como Blavatsky se lo mencionó a su hermana, en el primer artículo de su revista ella explicó el motivo por el que ella le puso ese nombre a su revista:



«  ¿Qué hay en un nombre?

Muy a menudo hay más en un nombre de lo que el profano está preparado para comprender (o de lo que el místico erudito está dispuesto a explicar). Y es que en realidad es una influencia invisible, secreta, pero muy potente que todo nombre lleva consigo y que deja su huella a donde quiera que vaya.

Carlyle pensó que:

     -    "Hay más o menos casi todo en los nombres."

Y Trimegistro escribió:

-       "Podría desplegar la influencia de los nombres (y que son las vestimentas más importantes)."

Por lo tanto es relevante que se le asigne el nombre de una revista con un objetivo definido, y esotéricamente es todavía más relevante porque es el grano de la semilla invisible que, o bien crecerá para convertirse en un árbol omnidireccional y cuyos frutos dependerán de la naturaleza de los resultados provocados por dicho objeto, o el árbol se marchitará y morirá.

Y estas consideraciones muestran que el nombre que se le asignó a esta revista (y el cual será bastante equívoco para los oídos de los cristianos ortodoxos) no se debe a una selección descuidada, sino que surgió como consecuencia de pensar mucho sobre su objetivo, y fue adoptado como el mejor símbolo para expresar ese objetivo y los resultados a la vista.

Ahora bien, el primero y más importante (si no es que el único objetivo de la revista) se expresa en la primera epístola a los Corintios y la cual dice:

"Es para traer luz alas cosas ocultas de la oscuridad" (4:5)

Y mostrar en su verdadero aspecto y en su significado real y original, las cosas y los nombres, así como los hombres y sus actos y sus costumbres, y finalmente también luchar contra los prejuicios, la hipocresía y las imposturas en todas las naciones y en todas las clases de la sociedad, así como en todos los aspectos de la vida.

Y esa tarea es laboriosa pero no es impracticable ni inútil (ni siquiera como un experimento), y por lo tanto para un intento de tal naturaleza, no se puede encontrar un mejor título que el elegido de “Lucifer”.

Porque en latín Lucifer es la estrella de la mañana, precursora del pleno resplandor del sol del mediodía, es el “Eosphoro” de los griegos, el cual brilla tímidamente al amanecer para reunir fuerzas y deslumbrar al ojo después de la puesta de sol como su propio hermano “Hesperos” que es la radiante estrella de la tarde o el planeta Venus.

Por lo tanto no existe un símbolo más apropiado para el trabajo propuesto y que consiste en arrojar un rayo de luz sobre todo lo oculto por la oscuridad del prejuicio, o por los conceptos sociales, o por los dogmas religiosos erróneos; y especialmente por esa estúpida idea que pretende que una vez que un nombre han sido marcados por invenciones difamatorias (y esto sin importar lo injustas que estas sean) la gente respetable se aleja temblorosa, negándose siquiera a considerarlo desde cualquier otro aspecto distinto al sancionado por la opinión pública.

Los lectores con inclinaciones religiosas pueden argumentar que “Lucifer” es considerado por todas las iglesias como uno de los muchos nombres del Diablo.

Y según la magnífica obra literaria de ficción del escritor inglés John Milton, Lucifer es Satanás, “el ángel rebelde”, el enemigo de Dios y del hombre. Sin embargo, si uno analiza su rebelión, se encontrará que no tiene una naturaleza peor que la afirmación de su derecho al libre albedrío y de disponer de un pensamiento independiente (y que son los mismos derechos que los hombres han recibido del Creador).

Este epíteto de “rebelde” es una calumnia teológica, a la par con esa otra difamación que hacen los Predestinarios de idolatrar un “Dios Todopoderoso y Omnipotente” que desea todo el tiempo ser adorado y felicitado como se le describe en el Antiguo Testamento.

Y es que tanto ese predestinado Dios como ese predestinado Diablo son ambos de invención humana; y son dos de los dogmas teológicos más repulsivos y horribles desde el punto de vista moral que las pesadillas de los monjes fanáticos han surgido de sus fantasías inmundas.

Datan de la Edad Media, el período de oscurecimiento mental, durante el cual la mayoría de los prejuicios y supersticiones actuales han sido inoculados por la fuerza en la mente humana y de tal modo que en la actualidad se han vuelto casi imposibles de erradicar sus elucubraciones medievales.

Tan profundamente se encuentra enraizada esta preconcepción y aversión hacia el nombre de Lucifer, que al adoptarlo como el nombre para esta revista, los editores tienen asegurado una larga lucha contra los prejuicios que hay al respecto.

Sin embargo la palabra “Lucifer” originalmente significa “el portador de luz” ya que proviene de las palabras latinas lucis que deriva de lux y que significa “luz” y de ferre que significa “traer” (1).

Tan absurdo y ridículo es ese prejuicio que de hecho nadie se ha puesto a pensar:

¿Cómo llegó a llamarse a Satanás el “Portador de la Luz”?

A menos que los rayos plateados de la estrella de la mañana pudieran sugerir de alguna manera “el resplandor de las llamas infernales”.

Es simplemente como lo demostró Henderson:

« Una de esas groseras perversiones que se obtiene al intentar interpretar las sagradas escrituras y que deriva de esa propensión a querer buscar más en un pasaje de lo que en realidad contiene. Es una disposición a ser más influenciado por el sonido que por el sentido, y poniendo en ello una creencia implícita de la interpretación concebida. »

Y lo cual afortunadamente ya no es una de las debilidades de nuestra época actual. Sin embargo el prejuicio permanece ahí para la vergüenza de nuestro siglo.

Y si uno lucha contra los prejuicios y elimina las feas telarañas de la superstición y el materialismo para recordar los más nobles ideales de nuestros antepasados, uno tiene que prepararse para la oposición.

Porque de hecho:

"La corona del reformador e innovador es una corona de espinas."

Por lo que si uno busca rescatar a la Verdad en toda su desnudez del pozo casi sin fondo, en el cual ella ha sido arrojada por la hipocresía y los intereses egoístas, uno no debería de dudar en descender hacia la oscuridad que hay en ese pozo.

Y no importa cuán mal los "murciélagos ciegos" (o sea los moradores de la oscuridad y los que odian a la luz) puedan tratar en su sombría morada al intruso, ya que uno debe de señalar al hipócrita y al traidor de los nobles principios. Y para lograr eso, uno debe ser el primero en mostrar el espíritu y el coraje de predicar la Verdad a los demás

Y es así que apenas se había acordado poner el nombre de “Lucifer” para la revista que ya aparecieron en nuestro horizonte las primeras premoniciones de lo que nos aguardaba, en cuanto a la oposición que se encontraría debido al título elegido.

Uno de los editores [o sea ella Blavatsky] recibió y registró algunas objeciones picantes y las escenas que pongo a continuación son un boceto de lo sucedido:


1er suceso

(Conversación con un famoso novelista.)

Novelista: Cuéntame sobre tu nueva revista. ¿A qué clase de público está dirigida?

Blavatsky: A ninguna clase en particular porque tenemos la intención de apelar al público en general.

Novelista: Estoy muy contento de eso. Por una vez yo seré parte del público porque no entiendo el tema esotérico en lo más mínimo, y quiero hacerlo. Pero debes recordar que si tu público quiere comprenderte, necesariamente debe ser muy pequeño. La gente habla de ocultismo hoy en día (ya que hablan de muchas otras cosas) pero sin la menor idea de lo que significa. Y es que somos tan ignorantes y tan prejuiciosos.

Blavatsky: Exactamente y ese es el motivo para crear esta revista porque queremos arrancar la máscara de cada uno de esos prejuicios.

Novelista: Eso realmente es una buena noticia para mí porque quiero ser iniciado en la enseñanza esotérica. ¿Y cómo se llamará tu revista?

Blavatsky: Lucifer.

Novelista: ¡Qué! ¿Vas a educarnos en el vicio?  Sabemos lo suficiente sobre eso. Los ángeles caídos son abundantes. Con ese título tal vez puedas encontrar alguna popularidad entre las palomas sucias ya que esos temas están de moda en este momento, mientras que los ángeles de alas blancas son votados como aburridos porque no son tan divertidos, pero dudo que puedas enseñarnos mucho.



2do suceso

(Conversación con un hombre de mundo y esta escena sucedió en un trasfondo cuidadoso ya que ocurrió durante una cena.)

Hombre de mundo: Escuché que vas a comenzar una revista sobre el ocultismo. ¿Sabes? Estoy muy contento porque por regla general no digo nada sobre estos asuntos pero han sucedido cosas raras en mi vida que no se pueden explicar de manera ordinaria y espero que a través de tu revista me las puedas esclarecer.

Blavatsky: Lo intentaremos sin duda. Mi impresión es que cuando el ocultismo es aprehendido en cualquier medida, sus leyes son aceptadas por todos como la única explicación inteligible de la vida.

Hombre de mundo: Escuchándote así, ya quiero saberlo todo, y es que por mi honor, la vida es un misterio. Y hay muchas otras personas tan curiosas como yo. Esta es una edad que está afligida por el deseo de “querer saber”. Te conseguiré muchos suscriptores. ¿Y cómo se llamará tu revista?

Blavatsky: Lucifer (y ya advertida por experiencias anteriores me apuré en añadir) pero no malinterpretes ese nombre porque por Lucifer yo no me refiero al diablo sino al Espíritu Divino que se sacrificó por la humanidad y que era reverenciado en la Antigüedad.

Fue posteriormente el escritor John Milton quien lo asoció con el diablo y como somos enemigos jurados de los prejuicios populares, es muy apropiado que ataquemos un prejuicio como este.

Y es que en realidad la palabra Lucifer significa “el Portador de la Luz”, es la Estrella de la Mañana que brilla...

Hombre de mundo (interrumpiéndome): Oh, sé todo eso, no tanto como tú, pero doy por hecho que tienes una buena razón para tomar ese título. Sin embargo pienso que tu primer objetivo es tener lectores y supongo que quieres que el público compre tu revista. Eso está en tu programa, ¿no es así?

Blavatsky: Efectivamente.

Hombre de mundo: Bueno, pues si es así, escucha el consejo de un hombre que sabe de estas cosas. No marques tu revista con el color inadecuado porque si bien es cierto que cuando uno se pone a reflexionar en su significado profundo, es bastante evidente que el nombre de Lucifer es una palabra adecuada. Pero el público no se queda a pensar en derivaciones y significados sino que la primera impresión es la más importante. Por lo tanto muchos van a repudiar la revista si la llamas Lucifer.



3er suceso

(Conversación con una dama de moda interesada en el ocultismo.)

Dama de moda: Quiero saber un poco más sobre la nueva revista que vas a publicar porque has interesado a mucha gente, incluso con lo poco que me has contado. Pero me resulta difícil expresar su verdadero propósito. ¿Qué es?

Blavatsky: Es para tratar de dar un poco de luz a los que lo quieren.

Dama de moda: Bueno, esa es una forma sencilla de expresarlo, y será muy útil para mí. ¿Y cómo se llamará la revista?

Blavatsky: Lucifer.

Dama de moda (después de una pausa): ¡No puedes decirlo en serio!

Blavatsky: ¿Por qué no?

Dama de moda: ¡Porque las asociaciones son terribles! ¿Cuál puede ser el objeto de llamarlo así? Parece una especie de broma desafortunada hecha en contra del público.

Blavatsky: Oh, pero Lucifer, tú sabes, significa “el Portador de Luz” y es típico del Espíritu Divino…

Dama de moda (interrumpiéndome): ¡No importa todo eso!  Yo quiero dar a conocer tu revista, pero no puedes esperar que entre en todas esas explicaciones cada vez que menciono el título. ¡Imposible!

La vida es muy corta y la gente está demasiado ocupada. Además produciría un efecto tan malo; mis amistades pensarían que soy pringa, y luego no podría hablar, porque no podría soportar que piensen eso de mi.

No lo llames Lucifer, por favor no lo hagas. Nadie sabe todo lo que me acabas de mencionar sobre ese nombre y ahora Lucifer está asociado con el diablo.

Blavatsky: Pero eso es un gran error, y uno de los primeros prejuicios con los que nos proponemos luchar porque en realidad Lucifer es el heraldo pálido y puro del amanecer…

Dama de moda (interrumpiendo): Pensé que ibas a hacer algo más interesante y más importante que blanquear personajes mitológicos. Todos tendremos que volver a la escuela o leer el Diccionario clásico del Dr. Smith.

¿Y para qué sirve quererlo corregir cuando la malinterpretación ya está hecha y tan profundamente generaliza en el mundo?

Pensé que ibas a contarnos cosas sobre nuestras propias vidas y cómo hacerlas mejores. Supongo que Milton escribió sobre Lucifer, ¿no? Pero nadie lee a Milton ahora. Mejor elige un título moderno con algún significado más humano en él.



4to suceso

(Conversación con un periodista.)

Periodista: Sí, es una buena idea, publicar esta revista tuya. Todos nos reiremos de eso, por supuesto, y lo contaremos en los periódicos. Pero todos lo leeremos porque secretamente todos anhelan lo misterioso. ¿Y cómo la vas a llamar?

Blavatsky: Lucifer.

Periodista (golpeando una luz): ¿Por qué no mejor “The Fusee”? Es un buen título y no tan pretencioso.


* * * * * * *

El novelista, el hombre del mundo, la dama de moda y el periodista deberían ser los primeros en recibir un poco de instrucción, y vislumbrar el carácter real y antiguo del significado de la palabra Lucifer no puede dañarlos y quizás los cure de un poco de ese prejuicio ridículo.

Deberían estudiar la obra de Homero y la Teogonía de Hesíodo. "Eósforo y Hesperos", la bella estrella de la mañana y de la tarde. Porque si bien es cierto que hay cosas más útiles en esta vida que "blanquear a personajes mitológicos", al menos también hay que tratar que la gente deje de calumniarlos y ennegrecerlos.

Rechazar el título de “Lucifer” solo porque sus asociaciones son tan terribles, es perdonable (si puede ser perdonable en cualquier caso) solo en un misionero ignorante de alguna secta disidente, y cuya pereza natural y falta de educación lo llevó a preferir arar las mentes de los paganos, tan ignorantes como él mismo, que llevar a cabo el proceso más rentable pero bastante más arduo de arar los campos de la granja de su propia familia.

Pero en el clero instruido todos reciben una educación más o menos clásica, y por lo tanto, se supone que están familiarizados con los pormenores de la sofistería teológica y la casuística, por lo que este tipo de oposición es absolutamente imperdonable debido a que no solo huele a hipocresía y engaño, sino que coloca a esos clérigos directamente en un nivel moral inferior al que ellos llaman el ángel apóstata.

Y al esforzarse ellos por mantener en nombre de Lucifer como un ser satánico, ese clero está mostrándose más diabólico que el propio diablo, ya que prefieren gobernar sobre el espíritu de las masas mediante una perniciosa MENTIRA oscura y productora de muchos males, que servir al cielo esclareciendo la VERDAD.

Y tales prácticas son típicas de los jesuitas, pero su escritura sagrada es la primera en contradecir sus interpretaciones y la asociación de Lucifer con Satanás.

Por ejemplo en el capítulo 22 del Apocalipsis, versículo 16, dice lo siguiente:

«  Yo, Jesús soy la raíz y Lucifer.  »

Y aquí por la palabra de Lucifer no se está refiriendo a un ser diabólico sino al Ser Divino, a la brillante “Estrella de la Mañana” que es su verdadero significado en latín.

Pero la adversidad hacia el nombre de “Lucifer” se volvió tan grande que posteriormente la Iglesia romana se vio obligada a ocultar la calumnia teológica detrás de una interpretación bilateral.

Y es así que la Iglesia Católica nos dice que Jesús es el "Portado de Luz bueno" (el “Lucifer” divino), mientras que Satanás es el "Portado de Luz malo" (el “Lucifer” infernal) y por eso cayó al infierno (2).


Y sobre el Arcángel Miguel (“el gran conquistador de Satanás”) su identidad corresponde en el paganismo con Mercurio-Mitra, a quien, después de defender el Sol [que es el símbolo de Dios] de los ataques de Venus-Lucifer, se le dio la posesión de este planeta, en el texto “et datus est ei locus Luciferi” (3).

(Y es que deben de saber que muchos dogmas cristianos fueron originalmente adoptados de las religiones paganas.)

Y dado que el Arcángel Miguel es el "Ángel de la Cara" y el "Vicario del Verbum", ahora es considerado por la Iglesia Romana como el regente del planeta Venus que “el demonio vencido había usurpado” (4).

Y esta es la razón por la cual uno de los primeros Papas se llamaba Lucifer, como prueban Yonge y los registros eclesiásticos (5).



Conclusión

De todo esto se desprende que el título elegido para nuestra revista es tanto relacionado con ideas divinas y piadosas como también inadecuadamente se le ha asociado con la supuesta rebelión del héroe del Paraíso Perdido de Milton.

Y al elegir ese titulo, arrojamos el primer rayo de luz y verdad sobre un prejuicio ridículo que no debería tener cabida en esta nuestra "era de hechos y descubrimientos".

Trabajamos por la verdadera Religión y la Ciencia, en interés de los hechos frente a la ficción y el prejuicio. Y es nuestro deber (como lo es el de la Ciencia física) arrojar luz sobre hechos en la Naturaleza hasta ahora rodeados por la oscuridad de la ignorancia.

Y como la ignorancia es justamente considerada como la principal promotora de la superstición, esa investigación es por lo tanto considerada una noble y benéfica labor, pero las ciencias naturales son solo un aspecto de la Ciencia y la Verdad.

Mientras que el conocimiento esotérico o la teosofía, que es el conocimiento de la Verdad Divina, dondequiera que se encuentre es aún más importante en los asuntos humanos, y la verdadera ciencia no debería limitarse simplemente al aspecto físico de la vida.

La ciencia es un resumen de cada hecho, una comprensión de cada verdad dentro del alcance de la investigación y la inteligencia humana. Pero la genuina enseñanza esotérica es "la ciencia profunda y precisa de Shakespeare en filosofía mental" (como lo dijo Coleridge), y ha demostrado ser más benéfica para el verdadero filósofo en el estudio del corazón humano (y por lo tanto en la promoción de la verdad) que la ciencia más precisa, pero ciertamente menos profunda de cualquier miembro de la Real Institución.

Aquellos lectores que sin embargo no se encuentran convencidos de que la Iglesia no tenía derecho a insultar a una bella estrella, y que lo hicieron por la mera necesidad de dar cuenta de uno de sus numerosos préstamos del paganismo con todas sus concepciones poéticas, se les pide que lean nuestro artículo "La historia de un planeta" y tal vez después de su lectura, vean hasta qué punto Dupuis estaba justificado al afirmar que "todas las teologías tienen su origen en la astronomía".

Y es que para los orientalistas modernos, todos los mitos son solares y este es un prejuicio más, y una preconcepción a favor del materialismo y será uno de nuestros deberes combatirlo como gran parte del resto. »

(Revista Lucifer, Vol.1, No.1, septiembre de 1887, p.1-7. Retranscrito en los Blavatsky Collected Writings, Vol. 8, p.5-13)



Notas

(1)  Fue Gregorio el Grande, el primero en aplicar este pasaje de Isaías: "Cómo caíste de los cielos, Lucifer, hijo de la mañana, etc.", a Satanás, y de esta manera de desvirtuar la audaz metáfora que el profeta asignó originalmente para un rey sirio hostil a los israelitas, y Gregorio la aplicó para el diablo.

(2)  de la Segunda Memoria de Mirville a la Academia de Francia, vol. IV, citando al Cardenal Ventura. [Nota del compilador: esta referencia no ha sido definitivamente identificada].

(3)  de Mirville, “Des Esprits, etc. ”, vol. IV, p.161.

(4)  “Angelus faciei Dei sedem superbi humilis obtinuit”, dice Cornelius à Lapide (en Vol. VI, p.229). [Nota del compilador: esta referencia es probablemente para la edición del Élysée Pélagaud de las obras de Cornelius à Lapide, aún no localizadas, y la oración latina es citada por de Mirville, op. cit., vol. IV, p.163, al pie de página.]

(5)  [Nota del compilador: Desafortunadamente Blavatsky no detalló a qué Yonge se refiere aquí, aunque muy probablemente se refiera a Charles Duke Yonge (1812-1891) quien fue profesor de Historia y Literatura Inglesa en el Queen's College de Belfast.

En cuanto a los registros eclesiásticos mencionados por Blavatsky, los más conocidos entre ellos y teniendo en cuenta la historia del Papado, no hacen mención de ningún Papa con ese nombre.

A este respecto, el estudiante es remitido al Liber Pontificalis o Gesta Pontificum Romanorum que consta de las vidas de los obispos de Roma desde la época de San Pedro hasta la muerte de Nicolás I en 867, y al que se añadieron suplementos en una fecha posterior, continuando la serie.

El Liber, usado por Bede para su Historia Ecclesiastica, se imprimió por primera vez en Mainz en 1602 y la mejor edición es del erudito francés, monseñor Louis Marie Olivier Duchesne (2 vols., París, 1886-1892). Pero ningún Papa con el nombre de Lucifer aparece en el trabajo mencionado anteriormente, ni en ninguna otra fuente disponible.

Sin embargo es concebible que Blavatsky se haya referido al obispo de Cagliari (de ahí que se le llame Caralitanus) quien murió en 371 y quien fue un ferviente defensor de la causa de Atanasio y es considerado popularmente en Cerdeña como un santo, y varias de sus controversiales escrituras aún existen.

Lo mencionamos como el único individuo llamado Lucifer de quien existen registros tangibles en la historia de la Iglesia.]













LAS FALSEDADES QUE DIJO SAMAEL AUN WEOR




Hace unos meses atrás publiqué un artículo en donde resumí las razones por las cuales no recomiendo estudiar el gnosticismo samaeliano y ese artículo lo pueden leer aquí:


Y desde entonces en la sección de los comentarios, los seguidores de Samael no han parado de vituperarme:

-      Que por qué odio tanto a Samael.
-      Que no debo de difamarlo porque no se lo merece.
-      Que cómo me atrevo a atacar a alguien que no puede defenderse.
-      Que muestro un gran ego, arrogancia y soberbia al descalificarlo.
-      Qué en vez de solo criticar debería de ver también lo bueno que hay en él.
-      Qué si estudiara con más cuidado su obra me percataría de lo magnífica que es.
-      Etc.

Y como a mi me gusta investigar con seriedad, he seguido este último consejo y me he puesto a estudiar con más profundidad la obra de Samael Aun Weor, y lamento informarles que más estudio a Samael y más estoy desconcertado por lo pésima que es su enseñanza, al grado que en la actualidad estimo que sólo un 15% de su obra es más o menos útil.

Mientras que un 45% es solo una pseudo-enseñanza esotérica en donde expone algunas verdades pero mescladas con muchas deformaciones y mentiras.

Y el 40% restante ni siquiera se le puede catalogar de pseudo enseñanza esotérica, porque francamente son puras fantasías llenas de falsedades y megalomanía.

Y si no me creen, a las pruebas me remito:



LAS FANTASÍAS QUE ENSEÑÓ SAMAEL


Por ejemplo lo que dice Samael acerca de las momias y los vampiros es opuesto a lo que enseña el esoterismo y corresponde en realidad a la fantasía popular y a los inventos de Hollywood como lo demuestro en estos dos capítulos:


Y no contento con declarar semejantes engaños, Samael no tuvo la menor circunspección en inventar el delirio de que en el Antiguo Egipto él fue momificado y que desde entonces (hace más de 4’000 años) él mantiene viva a su momia y la usa periódicamente para ser “inmortal”, y lo cual esotéricamente es completamente falso como lo demuestro en este otro capítulo:

·        La momia de Samael Aun Weor

Pero si esto ya de por sí es muy desquiciante, las historias que Samael inventó sobre los extraterrestres lo son aún más.

Y es que deben de saber que Samael tenía la creencia errónea que se manejaba a principios del siglo pasado de que los otros planetas del Sistema Solar estaban también físicamente habitados como lo está la Tierra.


Y en base a esa creencia falsa, Samael inventó muchas historias delirantes relacionadas con los extraterrestres.

Por ejemplo, Samael aseguraba que existen grandes ciudades físicas en la superficie de Marte como las hay en la Tierra, y a medida que las sondas espaciales se fueron acercando al planeta rojo, Samael (en vez de considerar que tal vez se había equivocado) se puso a dar pretextos cada vez más disparatados.

Con las primeras sondas que se mandaron al espacio, Samael dijo que estaban demasiado lejos para poder observar con claridad si Marte estaba habitado.

Con las siguientes sondas que se mandaron específicamente hacia el planeta Marte, Samael dijo que las fotos que había tomado la NASA en realidad eran de la Luna, porque los científicos marcianos nos habían hecho esa farsa ya que ellos no querían que supiéramos de la existencia de la civilización marciana porque entonces iríamos con nuestros cohetes y nuestras bombas atómicas a invadirlos.

Y con las siguientes sondas las cuales hicieron aterrizar vehículos exploratorios sobre la superficie de Marte, Samael dijo que los ingenieros de la NASA habían sido muy torpes porque habían hecho aterrizar sus aparatos en lugares desérticos (como por ejemplo el desierto del Sahara en la Tierra) y es por eso que mostraban un planeta deshabitado.


Y después Samael ya no pudo seguir inventando más pretextos porque falleció, y me pregunto qué más pretextos habría inventado porque en la actualidad está más que demostrado que NO hay vida en Marte como la hay en la Tierra y esto incluso la Teosofía lo había anteriormente precisado porque la enseñanza teosófica especificó que actualmente Marte se encuentra en un estado de adormecimiento y por consiguiente falta mucho antes de que la vida vuelva a surgir en ese planeta.

Y estos errores garrafales que enseñó Samael, se deben porque para elaborar su “Gnosis” en vez de basarse en lo que dice el esoterismo, Samael se basó en lo que inventaron varios escritores de fantasía, como por ejemplo:

  • Narciso Genovese quien pretendió que un grupo de marcianos lo llevaron a él y a otros científicos terrestres a visitar Marte para mostrarles la avanzada civilización marciana, y en 1958 publicó un libro titulado “Yo he estado en Marte” en donde relataba esa supuesta expedición. 
  • O Salvador Villanueva Medina quien pretendió que unos venusianos se lo habían llevado a visitar la avanzada civilización que hay en Venus, y posteriormente en 1953 público un libro titulado “Yo estuve en Venus” contando su aventura.
  • O Yosip Ibrahim quien en 1972 publicó un libro titulado “Yo visité Ganimedes” y en donde narra una historia parecida, nada más que en vez de ir a Venus, él pretendió que los extraterrestres le hicieron visitar el más grande satélite de Júpiter.

Dibujo de la ciudad marciana de Tanio según Narciso


Todos esos individuos inventaban esas historias y pretendían que eran ciertas porque todavía no se había comenzado la exploración espacial y la gente pensaba que en los otros planetas la vida existía de la misma manera como existe en la Tierra (sólo que más avanzada).

Pero a medida que las sondas espaciales fueron demostrando que los demás planetas estaban físicamente deshabitados, esas creencias se fueron derrumbando, mostrando con ello la gran charlatanería de varios instructores “esotéricos” (como Samael o Leadbeater) quienes habían fundado su enseñanza en base a esa mentira.

Y es así que Samael enseñó varias cosas pretendiendo que eran verdaderas y que ahora sabemos que son completamente falsas.

Como por ejemplo cuando en plena Guerra Fría, Samael publicó una carta abierta destinada para el Presidente de los Estados Unidos y al Primer Ministro de la Antigua Unión Soviética, exhortándoles a que dejaran de construir cohetes espaciales porque según él, los científicos terrícolas que mencionó Narciso Genovese ya estaban construyendo naves espaciales mucho más sofisticadas con la ayuda de los marcianos…

(Y obviamente los dirigentes de esas dos potencias no le hicieron caso)

Pero no contento con afirmar todas esas falsedades, Samael todavía inventó muchas más historias delirantes.

Por ejemplo Samael aseguró que Buda después de morir se fue a reencarnar a Marte para volverse el “Jesucristo” de los marcianos. 0_0

Y como hubo un Redentor terrestre que fue a salvar a los marcianos, en contra partida debía de haber también un Redentor marciano que fuera a salvar a los terrícolas y es por eso que Samael declaraba que en su ser interior él era el Regente de Marte…!!!!!

Otra historia delirante era que las personas que se encuentran desaparecidas, se debía porque los marcianos, venusianos, jupiterianos, etc., se las habían llevado a vivir a sus respectivos planetas y esos terrícolas ahora se encontraban allá procreando con los extraterrestres a una nueva raza hibrida muy avanzada que vendría posteriormente a salvar a la humanidad.

Y así por ejemplo uno de los científicos que mencionó Narciso Genovese ahora se encontraba casado con una marciana.

Y seguramente algunos de ustedes se preguntarán:

¿Qué había que hacer para formar parte de esos privilegiados elegidos?

Pues bien, Samael aseguró que lo que había que hacer era suplicarles mentalmente a los extraterrestres para que nos llevaran con ellos:

« Los Gnósticos deben salir a los campos y a los bosques más profundos, y allí en paz y en profunda meditación comunicarse telepáticamente con los Marcianos, o los Mercurianos, o los Venusianos, y rogarles que los lleven a Marte, o a Mercurio, o a Venus.

Y un día cualquiera en la soledad del campo, podremos tener la dicha de ver aterrizar una nave cósmica cerca de nosotros y entonces su tripulación puede llevarnos, que sean Marcianos, Mercurianos, Venusianos, etc. Porque ellos son verdaderos hombres con cuerpo de carne y hueso. »
(Libro “Las Naves Cósmicas”, capitulo 2)

Y Samael también aseguró que en el futuro todas estas razas extraterrestres “con cuerpos de carne y hueso” que viven en los otros planetas del Sistema Solar se iban a presentar públicamente ante los humanos terrestres.

¿Y cómo lo iban a hacer?

Pues Samael profetizó que por medio de un bonito desfile en la Tierra:

« El viejo iniciado vio inmensas multitudes de humanos extraterrestres entrando en las grandes ciudades. Humanos de Venus, de Mercurio y de Marte.

Los Venusianos encabezaban el desfile y pusieron sus discos voladores sobre camiones nuestros terrestres.

Y los Venusianos eran bellos de rostro y pequeños de estatura. Mientras que los Mercurianos eran algo más altos y llenos de gran sabiduría. Y en cambio los Marcianos eran de la misma estatura que nosotros, pero menos sabios que los Mercurianos

Entonces el místico entendió que antes del gran cataclismo final seremos visitados oficialmente por otras humanidades planetarias para advertirnos muy severamente que si no obedecemos entonces será el fin. Pero antes se nos dará la oportunidad para escuchar la Ley y el Orden. »
(Libro “La Montana de la Juratena”, capítulo 7)

Pero Samael también advirtió que los hombres no escucharán y es por eso que tendrá que suceder una gran catástrofe a nivel mundial, porque si no sucediera, entonces casi todos los humanos terminarían por convertirse en homosexuales y lesbianas (y de hecho Samael alertó que ya hay países en donde el 85 al 95% de su población son homosexuales y lesbianas!!!).

Pero afortunadamente habrá unos pocos elegidos que Samael va a salvar y resguardar en una isla secreta y otros pocos elegidos que van a ser llevados a Ganimedes por los extraterrestres para luego ser regresados a la Tierra pero ya dotados con súper poderes…

(Sinceramente yo no sé como la gente puede creer que Samael fue un gran maestro cuando ese tipo dijo todas estas aberraciones.)


Y otros disparates que dijo Samael son:

Que los atlantes tuvieron una gran colaboración con los marcianos.

Que cuando el hombre llegué a la Luna, descubrirá que en la cara invisible de la Luna hay vida vegetal y animal, y que la Luna es rica en petróleo.

Que los vampiros son el producto de los gays combinado con la magia negra y que los vampiros son homosexuales (y por eso odian a las mujeres) y las vampiras son lesbianas (y por eso odian a los hombres).

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Y estos son solo algunos cuantos ejemplos de lo delirante que puede llegar a ser la enseñanza de Samael, pero son suficientes para mostrarles que cuando afirmo que una gran parte de la enseñanza samaeliana son puras fantasías llenas de falsedades y megalomanía, es porque verdaderamente así lo es (como se los acabo de demostrar).

Y para quienes quieran verificarlo en los siguientes capítulos se los detallo:

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LA PSEUDO ENSEÑANZA ESOTÉRICA DE SAMAEL


Muchos investigadores acusan a Samael por haber plagiado a todo cuanto escritor pudo, como lo detallo en este capítulo:


Y eso es cierto, pero los samaelianos argumentan que Samael no plagió, sino que hizo un “magnifico trabajo” de resumir las diferentes enseñanzas esotéricas en el gnosticismo samaeliano. Sin embargo yo les puedo asegurar que el “resumen” que hizo Samael de la enseñanza teosófica es verdaderamente desastroso.

Y es que Samael ni siquiera plagió a la teosofía. Lo que en realidad hizo fue tomar las palabras teosóficas, ponerles un significado diferente, y a partir de ahí inventar toda una historia distorsionada que poco tiene que ver con la verdadera enseñanza teosófica.

Y esto yo me di cuenta que Samael lo hizo con lo que enseña la teosofía acerca de lo que sucede después de morir y con el proceso de la evolución a través de los diferentes reinos, y también con las cadenas planetarias, etc. Y cuando pueda haré unos capítulos detallando esas alteraciones que cometió Samael.


Otro aspecto que alaban mucho los samaelianos es que Samael enseñó a transmutar la energía sexual, pero la manera como lo explica está muy incompleta y con graves errores como lo detallo en este capítulo:

·        La alquimia sexual según Samael Aun Weor (luego lo publicaré)

Y también Samael dijo muchas falsedades y errores en diferentes temas como progresivamente se los voy a ir demostrando, y para comenzar aquí les detallo las aberraciones que dijo con respecto a nuestro satélite:


Y todo esto me ha llevado a la conclusión de que Samael en realidad no estudiaba con seriedad las enseñanzas esotéricas, sino que solo las utilizaba para ver qué podía sacar de ellas con el propósito de darle un aire “ocultista” a su gnosticismo samaeliano.





EL ODIO ENFERMIZO DE SAMAEL


Otro aspecto que desacredita profundamente a Samael como maestro es el desprecio descomunal y desquiciado que muestra hacia todos aquellos que no comparten su manera de pensar y lo cual lo descalifica completamente como el instructor altamente evolucionado que él pretendía ser.

Y esto se los demuestro en los siguientes capítulos:






SAMAEL FUE UN MENTIROSO EMPEDERNIDO


Y otro aspecto más que desacredita a Samael como instructor es que fue un tipo extremadamente engañoso, al grado que prácticamente no encuentro una pagina en sus libros en donde no diga una mentira.

Por ejemplo sobre las vidas pasadas que pretendió tener, estas son contrarias a lo que enseña el esoterismo y en realidad Samael las fue inventando en función de sus caprichos como lo demuestro en estos capítulos:

·        Las vidas pasadas de Samael Aun Weor (luego lo pondré)
·        La existencia de Samael en un universo anterior (luego lo pondré)


Y otro ejemplo son las numerosas mentiras que dijo acerca de los Maestros y los otros instructores esotéricos:

·        Las mentiras que dijo Samael de Blavatsky (luego lo pondré)
·        Las mentiras que dijo Samael del Maestro Kuthumi (luego lo pondré)
·        Las mentiras que dijo Samael del Maestro Morya (luego lo pondré)





ANÁLISIS DE OTROS INVESTIGADORES

Y para que vean que no soy el único que llegó a la conclusión de que Samael y sus Gnosis son nocivas, también les pongo las investigaciones que han efectuado otras personas:

·        La Gnosis Develada es un foro donde se desmenuzan las falsedades del Movimiento Samaeliano.
·        El Movimiento Gnóstico: ¿Lavado de cerebro o socialización tardía y voluntaria? Es un estudio sociológico que se hizo sobre esa organización.
·        (Luego pondré más)






CONCLUSIÓN

Samael es uno de los peores instructores que he conocido, ya que su enseñanza solo es superada en tonterías por los disparates que inventó Ronald Hubbard (el fundador de la Cienciología) y su megalomanía solo es superada por los delirios del “Mesías Cosmoplanetario”, pero fuera de ellos está difícil encontrar instructores más desquiciados que Samael.

Ahora bien, esto no quiere decir que no vayan a encontrar cosas buenas en la enseñanza samaeliana (porque buscando, todas las enseñanzas tienen algo bueno que ofrecer) pero sinceramente lo bueno que hay en el gnosticismo samaeliano es poco comparado a todo el revoltijo indigesto y lleno de fantasías, distorsiones y falsedades que componen a la mayor parte de dicha enseñanza.

Además que esa parte positiva la pueden encontrar mucho mejor explicada en las enseñanzas más genuinas.

Y es por eso que después de haber investigado el gnosticismo samaeliano con mayor profundidad, reitero mi consejo que no vale la pena estudiarlo porque es muy perjudicial para los buscadores sinceros debido a que los va a confundir muchísimo y cuando verdaderamente quieran estudiar el autentico esoterismo ya no van a poder comprenderlo porque su mente estará saturada por todas las elucubraciones que inventó Samael.