(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)
Acabo de ver el programa televisivo donde la cantante Perla relata el drama por el que ella pasó.
Tras una etapa de gran fama, juventud, belleza y dinero, le sobrevino la depresión y la acumulación compulsiva. Ella guarda de todo: vestidos, objetos viejos, ropa de más de 30, 40 y 50 años. El resultado: su casa se había convertido en un vertedero de cosas inútiles. Hay tanto desorden que apenas puede caminar en su propia casa.
Ahota bien, un viejo dicho dice: el exterior refleja el interior. Una mente desordenada acaba desordenando todo, y una casa llena de cosas viejas e inútiles es un reflejo de ello. La persona no puede liberarse del pasado, ni de lo que lo representa, porque cada objeto está vinculado a un episodio importante del pasado que ya terminó. En el fondo, la mente permanece atrapada en un tiempo glorioso que nunca volverá.
Y aquí aunque se trata del drama personal de una famosa personalidad mediática, sin duda no es la única. Y si cada uno de nosotros no cuida su salud mental, podemos caer en la misma situación, o peor.
Casos emblemáticos como este nos hacen ver la importancia de la meditación en nuestras vidas, pues nos prepara para la renovación, la fluidez y el desapego. Al desprendernos de nuestros pensamientos —que conforman el "yo" y se alimentan de la basura del pasado— iniciamos un trabajo de limpieza y renovación interior, previniendo la acumulación de recuerdos y la consiguiente fijación del ego.
La meditación nos purifica. Es como el agua que elimina todas las impurezas, incluso las más difíciles. Es esta limpieza interna diaria la que necesitamos prevenir y evitar llegar al mismo punto que Perla. Después de todo, la basura acumulada, dentro o fuera, atrae cosas negativas.
Comencemos, pues, nuestra limpieza interna mediante la práctica de la meditación para que podamos mantener no solo la casa limpia, sino especialmente nuestra casa interior sana, organizada y equilibrada.
Que Perla finalmente pueda armonizar su hogar exterior e interior. Pero que su caso nos sirva de lección para no posponer lo que debe hacerse con urgencia. El momento es ahora.
COMENTARIOS
Rosana: Como bien lo afirmas Alsibar, somos acumuladores, especialmente de malos recuerdos del pasado y pensamientos autodestructivos. Estos dañan el presente y por consiguiente el futuro. Por lo tanto, es necesario querer liberarnos de esto a través de la meditación.
Así comencé este camino y con perseverancia, autoanálisis e introspección he diagnosticado mis tendencias negativas que obstaculizan mi progreso. Busco superar los pensamientos y eventos que me convierten en acumulador.
Es en ese momento cuando recuerdo que nuestros monstruos no están afuera, sino adentro. No digo que sea fácil; es algo que se logra gradualmente. Sin embargo, cada día me siento más fuerte porque me doy cuenta de que tengo menos ansiedad.
Así que meditemos porque de nada sirve tener una casa hermosa, el trabajo perfecto y realización profesional si nos sentimos perdidos y vacíos por dentro, manteniendo el mismo patrón de pensamientos y comportamientos que solo conducen hacia la autodestrucción.
Pablo: Estoy de acuerdo Rosana. He dado un giro a mi vida profesional cuando me di cuenta de que cada día sentía un vacío en mi alma. De nada sirve ser rico en dinero y fama si mi alma anhela paz. ¡Sabias palabras!
María: ¡Gracias, Alsibar, por esta hermosa reflexión y por toda la ayuda brindada en el camino de la meditación!

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