En 1926, el mago británico Aleister Crowley visitó al místico armenio George Gurdjieff en la escuela llamada "Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre" que Gurdjieff estableció en la mansión "Le Priuré" ubicada en Fontainebleau, cerca de Paris.
La manera como se desarrolló ese encuentro es objeto de debate y existen relatos contradictorios sobre lo que ocurrió exactamente.
Algunos biógrafos y testigos dicen que Gurdjieff se enfureció con Crowley y lo expulsó, como por ejemplo el historiador James Webb quien en su libro "El Círculo Armonioso" (1980) sugiere que Gurdjieff inicialmente trató a Crowley con cortesía, pero luego lo criticó airadamente llamándolo "inmundo" y "sucio por dentro" antes de expulsarlo de la propiedad. Crowley, según estos relatos, se marchó visiblemente afectado por la confrontación.
Mientras que por otro lado, otros biógrafos y testigos, como Gerald Yorke, quien fue un estrecho colaborador de Crowley, afirman que el encuentro fue un evento sin importancia en el que los dos hombres simplemente se "olfatearon" mutuamente sin mayor trascendencia.
El propio Crowley no menciona el incidente en sus obras, lo que ha llevado a especular que la historia de la humillación pudo ser un simple rumor o cotilleo exagerado. O que por el contrario si fue real y por eso Crowley no quiso mencionarlo.
En cualquier caso, no se estableció una relación duradera entre ambos, y sus métodos y filosofías son marcadamente diferentes.
Y aquí les voy a compilar la información que encuentre sobre ese encuentro.
Antecedentes
El autor del siguiente video da información previa sobre lo que sucedió antes de ese encuentro, y explica el principal motivo del antagonismo de los seguidores de Gurdjieff hacia Crowley.
« En 1926 Aleister Crowley se encontraba en Fontainebleau donde el mago británico ya había estado varias veces, una de ellas en 1911 y otra en 1920. Cuatro años antes, en 1922, George Gurdjieff había llegado a esa localidad y estableció ahí su instituto.
Dos años antes, en 1920, Crowley ya había fundado su escuela mágica en Sicilia pero ésta sería clausurada en 1923 y Crowley acabaría marchándose hacia Túnez, aunque en 1924 ya se encontraba en París, y desde ahí marchó a Fontainbleu para conocer a Gurdjieff, sin embargo éste no se encontraba pues Gurdjieff estaba presentando sus danzas sagradas en los Estados Unidos. Aun así Crowley visitó la escuela del sabio armenio y fue recibido por el Mayor Frank Pinder, discípulo de Gurdjieff.
De esta visita de 1924, Crowley escribió:
"Gurdjieff parece un hombre excelente, escuche más sentido y perspicacia de lo que he escuchado durante años, cené con Pinder a las siete y media, el oráculo para mi visita fue hay pocos hombres hay suficientes, la velada fue realmente maravillosa con Pinder al cual le manifesté que Gurdjieff es un adepto muy avanzado aunque dudo que Pinder conociese la verdadera posición de Gurdjieff sobre el sexo y sus castigos, por ejemplo privar al delincuente de una comida o hacer que permanezca de pie media hora con los brazos extendidos son pues castigos infantiles y sin valor moral."
Efectivamente Pinder explicó y defendió el trabajo de Gurdjieff pero Crowley se dio cuenta que Pinder no entendía del todo el trasfondo de la estricta disciplina de Gurdjieff cuyo modelo taoísta y lógico planteaba que la energía sexual era una fuerza poderosa que debía ser regulada y con para lo cual Gurdjieff utilizaba el castigo físico o corporal con sus discípulos.
Mientras que por el contrario Crowley defendía la exploración psicológica mediante métodos de estricto auto dominio mental donde el sexo sería el medio para superar las limitaciones internas y las represiones externas.
Crowley se despidió de Pinder y le prometió que volverían a encontrarse cuando Gurdjieff estuviese en Fontainebleau, no obstante Gurdjieff regresó a Francia en el verano de 1924 pero ese mismo año tuvo un grave accidente automovilístico, y por ese motivo y otros, el encuentro entre Crowley y Gurdjieff no se produjo hasta 1926.
Ciertamente los discípulos de Gurdjieff no le tenían aprecio a Crowley, aunque el Mayor Pinder fue educado con Crowley y reconocía la figura intelectual y ocultista del mago británico, pero por el contrario Stanley Nott y Alfred Richard Orage (seguidores de Gurdjieff) despreciaban a Crowley y lo calificaba de ser un charlatán.
No obstante los discípulos de Gurdjieff no brindan información alguna de la conversación que hubo entre Crowley y Gurdjieff, si bien parece que la conversación tuvo como tema principal la adicción a la heroína y los ataques de asma que sufría Crowley; y la insistencia de Crowley por encontrarse con Gurdjieff es porque éste tenía una reputación como sanador de adicciones a las drogas, además que Crowley lo consideraba ser un alto adepto y nunca mostró enemistad rivalidad u odio en contra del sabio armenio.
Crowley negaba ser un mago negro pues para Crowley esa era la etiqueta más tonta que le habían puesto porque en palabras de Crowley: "el mago negro es aquel que viola todo principio de la ciencia, decencia e inteligencia", y también Crowley dijo: "yo no podría oficiar una misa negra porque yo no soy sacerdote consagrado de la iglesia cristiana, y el celebrante tiene que ser un sacerdote porque toda la idea de la práctica es profanar el sacramento de la eucaristía, por consiguiente tienes que creer en la verdad del culto y la eficacia de su ritual".
(Nota de Cid: no concuerdo con las definiciones que dio Crowley, y considero que es más sencillo definir a un mago negro como aquel que utiliza la magia para propósitos negativos, y hay diferentes tipos de misas negras.)
Por tanto hacer magia negra para Crowley sería una desviación en el proceso psíquico y ritualístico en cuanto al conocimiento y conversación del santo ángel guardián, aunque reconoce que tuvo algunos episodios donde practicó la magia goética de invocación de espíritus y las batallas astrales contra otros magos, pero eso no lo convertía en un mago negro en sentido estricto y amplio de la palabra.
Aunque la mayoría de los discípulos de Gurdjieff si lo consideraban un mago negro porque Crowley tenía la capacidad para producir en las personas el encantamiento, o sea que las podía excitar, atraer y manipular con su lenguaje y sus acciones, o en otras palabras: Crowley representaba el tantra de la mano izquierda, cuya magia da un crecimiento vertiginoso pero también conlleva una rápida autodestrucción del mago a causa del poderoso uso de la energía sexual para manipular la realidad y los demás.
Por eso Gurdjieff decía que sólo los que estaban despiertos repelían la magia negra, y tal vez por eso los discípulos de Gurdjieff eran tan repelentes con Crowley, pues ellos y su maestro Gurdjieff representaban el tantra de la mano derecha por el cual la energía sexual era objeto de abstención control y regulación. »
El testimonio de Charles Stanley Nott
Charles Stanley Nott fue un autor y editor inglés, discípulo de Gurdjieff, él fue testigo de ese encuentro, y en su libro "Las Enseñanzas de Gurdjieff: el diario de un alumno", él relató lo siguiente al respecto:
« Un día, en París, conocí a un conocido neoyorquino que me habló de las posibilidades de publicar literatura moderna. Como yo me interesé, él se ofreció a presentarme a un amigo suyo que estaba pensando en dedicarse al mundo editorial, y quedamos en vernos al día siguiente en el restaurante Le Select de Montparnasse.
Llegó su amigo; era Aleister Crowley. Ellos pidieron unas bebidas, que por supuesto yo pagué, y empezamos a charlar. Crowley tenía magnetismo y el encanto de muchos charlatanes; también tenía una especie de peso muerto que impresionaba. Su actitud era paternal y benigna, y unos años antes podría haber caído en su trampa. Ahora veía y presentía que no podía tener nada que ver con él. Él habló en términos generales sobre el mundo editorial, y luego se desvió hacia su jerga de magia negra.
"Para tener éxito en cualquier cosa", dijo, "incluso en el mundo editorial, hay que tener cierta combinación. Aquí hay que tener al Maestro, aquí al Oso, allá al Dragón: un triángulo que dará resultados... y así sucesivamente."
Cuando se quedó callado, le dije: "Sí, pero sobre todo hay que tener dinero. ¿Tengo razón al suponer que usted tiene el capital necesario?"
"¿Yo?, replicó. "No tengo ni un franco."
"Yo tampoco", le respondí.
Sabiendo que yo estaba residiendo en Le Prieuré, me preguntó si podía conseguirle una invitación, pero no quería ser el responsable de presentar a semejante hombre. Sin embargo, para mi sorpresa, él apareció unos días después y le ofrecieron té en el salón.
Los niños estaban allí, y le comentó a uno de ellos algo. Gurdjieff se levantó y habló con el chico quien a partir de entonces dejó de prestar atención a Crowley.
Crowley y Gurdjieff conversaron un rato. Sin perderlos de vista, tuve una fuerte impresión de dos magos, el blanco y el negro: uno fuerte, poderoso, lleno de luz; el otro también poderoso, pero pesado, torpe e ignorante.
Aunque "mago negro" es una descripción demasiado fuerte para Crowley, ya que él nunca entendió el significado de la verdadera magia negra; pero cientos de personas cayeron bajo su "hechizo". Era inteligente, pero como dice Gurdjieff: "Es estúpido quien es inteligente".
El escritor Alfred Richard Orage dijo sobre esto:
« Ay, pobre Crowley, yo lo conocía bien, solíamos encontrarnos en la Sociedad para la Investigación Psíquica cuando yo era secretario interino. Una vez, mientras hablábamos, me preguntó: "Por cierto, ¿qué número tienes?"
Sin tener ni idea de lo que él quería decir, dije de repente: "Doce".
"¡Dios mío! ¿De verdad lo tienes?", respondió: "Yo solo tengo siete". » »
El testimonio de Fritz Peters
Fritz Peters fue un escritor estadounidense quien también fue discípulo de Gurdjieff y pasó cuatro años y medio en ese instituto; y él relató ese encuentro en su libro "Recordando a Gurdjieff".
Cuando pueda transcribiré lo que Fritz Peters escribió, y por el momento les pongo el comentario que hizo el canal de youtube Archivos Aether al respecto:
« En este video comento el tenso momento que se narra en la obra "Recordando a Gurjieff" de Fritz Peters, donde Aleister Crowley habría viajado a Francia para visitar a Gurdjieff cerca de Paris en el Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre donde se encontraba Gurdjieff y sus alumnos.
Pero Gurdjieff al cabo de un rato habría mostrado su molestia y habría echado a Crowley violentamente de su instituto.
Al parecer Aleister Crowley se había mostrado interesado por la obra "Relatos de Belcebú a su nieto" de Gurdjieff, pero también hay algunas evidencias que muestran que su amigo Alan Bennett le habría recomendado a Aleister Crowley conocer a Gurdjieff
Los discípulos de Alan Bennett ya habían viajado para conocer a Gurdjieff, por lo que no es raro que se dé esta situación que cuenta en el libro que Gurdjieff habría echado Aleister Crowley demostrando su completa molestia por encontrar su presencia.
Se cuenta también que Gurdjieff lo habría llamado sucio; ya se decía que Aleister Crowley había criticado en privado las prácticas de Gurdjieff, pero no se había dado una situación tan directa y agresiva como se dio en ese momento. Al parecer Gurdjieff no estaba muy contento con el pensamiento de Aleister Crowley y sus prácticas.
Hoy en día los buscadores actuales intentan encontrar una verdad detrás de muchas maneras de entender el mundo, algunos intentan conjugar las enseñanzas de Gurdjieff (El Cuarto Camino) con las doctrinas de Aleister Crowley (Thelema).
Ya vemos que tanto como George Gurdjieff y Aleister Crowley no se llevaban bien en primera instancia, pero eso no significa que sea algo incompatible ya que es característico de nuestra época actual y de nuestro contexto cultural, robar de por aquí y por allá, sin embargo hay que tener siempre la conciencia sobre el origen de lo que uno consume del conocimiento que uno absorbe.
Ahora yo me hago la pregunta de si para Aleister Crowley que era llamado la bestia no fue un orgullo que Gurdjieff lo echara. »
Comentarios
Boudham: Curioso que luego aparecerían personajes como Samael o Jodorowsky que mezclan cosas de Gurdjieff y Crowley en un mismo cóctel.
Archivosaether: La razón por la cual hice este vídeo fue para hacer notar que hay muchas corrientes modernas que mezclan sin tener consciencia de que en realidad lo que se esta mezclando son doctrinas discrepantes
Makosh: Son filosofías totalmente diferentes y jamás complementarias.
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