Cuando le preguntaron
al maestro Pastor:
¿Cuáles
son los mejores métodos para desarrollar la receptividad telepática o qué
consejo se les debe dar a los discípulos que buscan un contacto telepático con
guías espirituales?
El maestro respondió lo
siguiente:
« Esta actividad entra en el reino de la alquimia, porque incluso
si la palabra “telepatía” evoca algo muy técnico y muy mental, en realidad es
pura alquimia, y es por eso que para hablar de telepatía es necesario
comprender que solo aquellos que tienen en su naturaleza la capacidad para ser
grandes telépatas podrán practicar la telepatía de un alto nivel, y que un
humano nunca puede forzar a la naturaleza a ser lo que no es.
Lo que no quiere decir que las demás
personas no podrán también desarrollar la telepatía, ya que todos los humanos tienen
en cierto grado esa capacidad, pero en cambio no podrán volverse telépatas de
un alto nivel por más que lo intenten debido a que esa no es su naturaleza,
ellos tienen otros talentos que son los que tienen que desarrollar
principalmente.
Así es que todo el mundo puede ser
telépata hasta un cierto grado, al igual que las semillas que existen en todas las
partes de la tierra, incluso en los lugares más secos del mundo pueden crecer,
inclusive si los suelos son de diferentes grados de fertilidad. Pero entre
regar y provocar la germinación hay una gran diferencia, y hablando de
telepatía, no quiero darles una técnica para que todos ustedes se conviertan en
telépatas. Absolutamente no. Porque no podremos obligar a que la semilla
germine.
Por otro lado, si la semilla quiere
germinar o si está en fase de germinación. Entonces, el simple hecho de regarla
permitirá que florezca completamente al sol. Por lo tanto no vean en lo que les
voy a decir a continuación una técnica, sino solo un consejo para aquellos que
están a punto de convertirse en telépatas, o para aquellos que ya lo son y les
gustaría perfeccionarse y aplicar esa facultad de una manera más racional.
Porque aunque ustedes no lo crean,
hay muchos más telépatas en el mundo de los que la gente se imagina. El
problema es que el humano se encuentra abrumado por pensamientos que no dirige,
y esto proviene principalmente de su cultura, debido a que en la sociedad
actual (y esto es un defecto de su civilización) el hombre no está acostumbrado
a considerar su pensamiento como un órgano que debe de cuidar.
Alguien a quien le duele el estómago
sabe que debe de cuidar lo que come. Alguien que tiene problemas respiratorios
sabe que debe cuidar de sus pulmones. Pues bien, el pensamiento es ese tipo de
órgano, pero mucho más sutil, y es por eso que el hombre no sospecha que sea un
órgano y es por eso que no toma cuidado de su pensamiento.
Si ustedes quieren saber cómo
convertirse en telépatas, o en un mejor telépata, primero pregúntense qué es
pensar, ya que aunque la actividad del pensamiento no es la raíz de la
telepatía, pero dependiendo de la limpieza, estabilidad, calidad de vuestro
pensamiento, la telepatía podrá germinar y crecer.
Es decir que un telépata que ya
tiene dentro de sí la posible eclosión, pero si cuya mente inferior todavía se
encuentra completamente bloqueada debido a que todo el proceso de su
pensamiento sigue paralizado por motivos de tabús, o por traumas, o se
encuentra contaminado por malos pensamientos, o por falta de desapego, etc.
Entonces automáticamente su telepatía se reducirá a la mitad y solo podrá
funcionar de hombre a hombre, en lugar de funcionar de hombre a seres más
elevados, o sea en lugar de poderse contactar telepáticamente con guías
superiores e inclusive con la propia divinidad.
Comprendan que si ustedes quieren
que vuestro receptáculo, ya sea vuestro cuerpo físico, pero también vuestros
chakras energéticos e incluso vuestra mente, puedan recibir lo que viene de
arriba (sea cual sea el grado y el nivel alcanzado) se requiere que ustedes estén
completa y totalmente vibratoriamente limpios a nivel de vuestro receptáculo.
Y cuando digo a nivel de vuestro
receptáculo, no solo me refiero a nivel de la materia sino también a su
contraparte sutil que es el astral, a vuestras emociones, a vuestros
pensamientos, a vuestros deseos, a vuestros apegos, etc.
Pero una vez que el humano ha
dominado su montura (como dicen los alquimistas) entonces puede hacer cualquier
cosa. Puede convocar a los ángeles, o puede tomar la energía de un libro
sagrado, e incluso invocar un aspecto de Dios, ya que en esa situación si puede
convertirse en un telépata que tiene contacto con el mundo divino.
Lo que impide al hombre entrar en
una relación completa, y hasta yo diría constante con lo invisible, con los
diferentes planos de lo invisible, es simplemente la falta de alineación de sus
vehículos inferiores (físico, energético, astral y mental inferior). Y cuanto
más sucios vibratoriamente el hombre tenga esos cuerpos, menos podrá sintetizar
estos cuerpos para desencadenar una comunión con lo invisible. Obviamente me
refiero con lo invisible superior.
Entonces la primera reacción que
ustedes deben de tener cuando quieren tener una relación con los seres del
mundo sutil superior es purificar vuestros cuerpos, y todos los magos les dirán
esto. Y al decirte esto, no estoy invocando la magia, pero simplemente tomo el
ejemplo de ellos.
Hay tantos meditadores en este
momento que están siguiendo todo tipo de movimientos en todo el mundo. Ellos están
ahí, vienen y traen sus plexos para que tal instructor los inicie, o viajan muy
lejos para que alguien llamado X o Y pueda quitarles sus pecados, pueda quitar
su pesadez, abrir, ensanchar sus chakras para que puedan meditar, iluminarse, ser
iniciados, etc.
Pero no hay nada gratis en el Universo
y especialmente en el camino alquímico de evolución. Y es en ese aspecto en
donde el hombre no ha comprendido, ya que la evolución es alquimia. Es un poco
como un albergue comunal en donde ustedes encuentran lo que todos traen allí.
¿Y por qué?
Porque todo lo que tú mismo no puedas
lograr por tu esfuerzo y para tu evolución, el Maestro por muy grande que sea, tampoco
va poder lograrlo para ti. Entonces el Maestro esperará. Esperará a que tu dios
interior, tu maestro interno despierte y acepte venir y estrechar su mano y
reconocer la hermandad que existe entre ellos. Y esto es lo que se llama
iniciación.
Los hombres hacen mucho ruido
alrededor de la iniciación pero la realidad es que esta representa muy poco. Se
los digo de verdad, la iniciación representa muy poco para nosotros y quiero absolutamente
exorcizar la palabra iniciación en la mente de las personas, porque de lo
contrario ni siquiera podrán convertirse en telépatas.
En estos días está muy de moda
decir:
“Quiero
trabajar para mi iniciación. ¿Cómo hago
para obtener tal iniciación? ¿En qué
iniciación me encuentro en estos momentos?"
Al igual que la gente presuntuosa de
antaño que solo se preocupaba por la marca de su ropa. Pues bien, ahora los
humanos se preocupan por el grado de iniciación que han alcanzado. Esa es la nueva
coquetería. Oh si.
"¿En qué
nivel está mi plexo? ¿Es rosa? ¿Es azul? ¡Y en qué iniciación me encuentro
actualmente? ¿Conoces a algún clarividente que pueda decírmelo? Es muy importante para mí."
Sin embargo no es la iniciación lo
que importa ya que la iniciación es solo el reconocimiento y la dedicación a un
nivel de desarrollo que ustedes mismos han alcanzado por medio de vuestro
propio esfuerzo. Así es que el Maestro no los inicia realmente, él simplemente
les quita el velo que les opacaba y que al ser retirado les permite ver todo lo
que con vuestro esfuerzo ha construido invisiblemente, sin que ustedes lo
supieran, sin que ustedes se hubieran dado cuenta, justamente porque tenían ese
velo que se los tapaba.
Y es cierto que la iniciación en ese
aspecto es importante, porque sin esta revelación ustedes no podrían ser conscientes
de todo lo que han adquirido. Pero comprendan que no es el Maestro quien los
inicia realmente, sino que ustedes por medio de vuestro esfuerzo permiten que
la iniciación se realice.
Entonces el acto del Maestro es
importante, pero el acto del Maestro no lo es todo. Son ustedes mismos quienes
alcanzan un grado superior cada día en el camino de la iniciación. Para darles
una analogía, es un poco como un hombre que ladrillo a ladrillo va construyendo
su casa.
Y aquí es donde se vuelve muy importante
vuestra vida diaria. Estoy cansado de escuchar a la gente quejarse todo el
tiempo de que su vida cotidiana es fastidiosa, monótona y aburrida, y la gente
llora mientras tuerce los brazos pensando para sí misma:
“Señor, no
sirvo para nada, envíame a un instructor que me guíe."
o
“Envíame una
misión que cumplir. Dime si tengo que ir a África para llevar comida a quienes
no tienen nada que comer."
Porque llevadas por la exasperación,
las personas harían cualquier cosa sin siquiera preguntarse qué es lo que
realmente pueden y deben de hacer.
Así que me gustaría que dejen de
llorar por vuestra vida cotidiana de una vez por todas y tomen conciencia que la
vida diaria es lo que ustedes hacen de ella. La vida cotidiana no son únicamente
las ocho horas diarias de trabajo fastidioso que ustedes tienen que hacer cinco
días a la semana para poder sobrevivir en la sociedad, ya que dentro de ese
trabajo ustedes deben de observar qué transformación alquímica pueden lograr, y
por ejemplo ¡cuántos individuos necesitan adquirir más paciencia y más tolerancia!
¿Y qué hacen en
su trabajo?
Todo lo contrario porque para ellos
por un lado está la vida en la oficina, y por el otro lado está la vida como
discípulos.
Entonces cuando salen de la casa a
las ocho de la mañana para ir a la oficina, se ponen los zapatos grandes para
aplastar a todo el mundo, y luego cuando regresan a la casa por la noche, se
ponen las zapatillas blancas para ir a arrodillarse frente a Jesús, o Kuthumi o
algún otro maestro, y se olvidan que todo el día estuvieron aplastando a todo
el mundo, o regañaron a sus asistentes o calumniaron a las personas, etc.
Pero el problema es que sean cuales
sean las apariencias con las que se vistan por la noche, el Maestro puede ver
que siguen llevando grandes zuecos en vuestro interior.
Y esta claridad de mente es lo que
me gustaría que ustedes adquirieran, ya que como lo he dicho mil veces, no
quiero volverlos más cultos, ni más iluminados, ni siquiera quiero iniciarlos.
No quiero tocar ninguno de vuestros chakras, ni darles un átomo de luz. Y no
porque yo sea desinteresado o egoísta, sino porque ustedes tienen todo un océano
de luz a vuestro alrededor, y sería ridículo de mi parte darles una pequeña
porción cuando sé que ustedes tienen la capacidad para tomar toda esa luz. Así
es que mi objetivo es mostrarles cómo tomar la luz en su totalidad.
Y evidentemente hay instructores que se
alegran mucho de poder decir:
“Te voy a dar
la luz. Ven conmigo. Yo te iniciaré."
Y no tengo nada en contra de esos
instructores, porque a pesar de su engreimiento hacen un trabajo muy útil. Pero
sepan que cuando ustedes vienen a mí se enfrentan a la implacable claridad del
pensamiento, a la mente correcta y la lucidez.
Entonces no les voy a decir:
"Ven que
te abriré un chakra, ven que te bendeciré, ven que te daré un poco de energía
para completar tu iniciación, para que así tú puedas lograr tu alquimia
espiritual."
No les diré eso porque sería una
aberración, y si yo pensara de esa manera, entonces la luz descendería
instantáneamente a mi mente y destruiría toda mi posibilidad de comunicarme con
ustedes.
Pero afortunadamente no pienso de
esa manera porque mi labor es revelarles que aquí y ahora, siendo la persona
que ustedes son, ustedes mismos pueden tomar la luz, sin límites, sin recurrir
a un mantra, sin recurrir a grandes maniobras de vuestra mente, sin nada que no
sea ustedes mismos.
Y para ser fuertes, saludables,
radiantes y en el eje de lo divino, simplemente lo que tienen que hacer es visualizar
que sacan directamente la energía del sol. No quiero darles un poco, sino que al
contrario quiero lanzarlos hacia la inmensidad.
E inevitablemente la pequeña águila va
a tener miedo de su primer vuelo cuando no está segura de tener la suficiente
envergadura. Y ahí es donde me gustaría gritarles en voz alta:
“Adelante, no
tengas miedo, sea cual sea el trabajo que tengas que hacer, no tengas miedo."
Y así la vida cotidiana ya no se
vuelve banal, sino que adquiere un alcance completamente diferente, porque la
vida cotidiana se convierte entonces en un laboratorio de alquimia. Y cada
minuto hay algo que transmutar, algo que transformar, algo que hacer mejorar,
aunque solo sea la sonrisa que ustedes le dan por ejemplo a la recepcionista de
vuestra oficina.
Imagínense lo que esa sonrisa puede
hacer en esa mujer que se aburre todo el día en ese trabajo, o que está pasando
por un doloroso divorcio, o que tiene un niño enfermo.
Así es que intenten traer el bien al
mundo, pero traten de hacer algo bueno no preguntándose a qué país de África tienen
que enviar un plato de arroz, porque aquí y ahora ustedes ya pueden hacer algo bueno
que tendrá sus repercusiones también en lo profundo de África y en otros países
que tienen problemas, aunque solo sea por la buena energía que ustedes generan.
¿Por qué la
gente muere de hambre?
No es porque el arroz y el trigo no
crezcan, o los frutos no maduren, sino porque todo el espíritu de la humanidad
tiene hambre.
Y me va a decir que esto es resumir
en muy pocas palabras el problema del hambre. Pero yo os digo que el poder del
hombre es tan grande que él tiene dominio sobre todo lo que posee vida en la Tierra.
Y si los humanos pudieran unirse para crear una hermandad de voluntad para el
bien, entonces en ese momento incluso en los rincones más desolados del planeta
aparecerían nubes reuniéndose para crear fertilidad en el suelo. Y yo sé que
actualmente eso suena completamente ilusorio y utópico, pero les aseguro que es
la verdad.
¿Por qué las
nubes llueven en unos lugares y en otros no?
¿Por qué habría
en la mente de la nube la idea absurda de no regar tal o cual parte del mundo?
¿Han ustedes pensado
en esto?
Pues sepan que el espíritu de la
nube está programado para actuar de tal manera que ella cree vida en todas
partes y derrama agua en todas partes. Pero resulta que los hombres se
encuentran actualmente entre dos reinos: entre el reino bestial y el reino de
los maestros. Y entre estos dos reinos está el reino humano, el reino del
hombre aún inconcluso porque está en proceso de evolución.
¿Y qué hace el hombre
inconcluso sin conocer todavía su fuerza y su poder?
Los usa mal, pero como de todas
maneras él domina el reino animal y la naturaleza, entonces logra con sus malos
pensamientos, con sus malas vibraciones y con sus malas concepciones,
trastornar el esquema perfecto mantenido por el reino de los maestros.
Pero si los hombres, ya en un grado
más civilizado, se juntaran para pensar y para visualizar una tierra
floreciente, entonces no necesitarían comprar semillas, no necesitarían hacer
riegos, no necesitarían sembrar, porque el viento traería la semilla y la nube
traería el agua. Pero todo este ciclo de armonía sólo vive y se articula si
quien es el intermediario (o sea el hombre) entre estos dos reinos funciona adecuadamente.
Y al decirles esto, no pretendo
poner toda la responsabilidad de la desgracia humana en vuestro comportamiento
actual. Ese no es mi punto. Simplemente les digo que sean cuidadosos en las
vibraciones que ustedes generan, porque en donde tienen un poder, también
tienen una responsabilidad.
No hagáis con palas y picos lo que ustedes
pueden hacer con pureza de vuestra mente, con la pureza de vuestro corazón, con
la pureza de vuestras buenas vibraciones.
Pero volvamos a la telepatía.
Les di este largo discurso para
mostrarles lo importante que es para el hombre saber manejarse a sí mismo en
primer lugar, así como una balanza maneja el equilibrio entre sus dos platillos.
Porque no se puede intentar desarrollar la telepatía sino existe un gran
equilibrio entre las fuerzas que constituyen al ser humano: el yin y el yang,
el calor y el frío, etc., y que son de hecho lo manifestado y lo inmanifestado,
es decir, su materia y su espíritu.
Y hasta que no lleven todos vuestros
vehículos hacia un plano de equilibrio, no podrán hacer nada en el ocultismo con
armonía, y si lo hacen será de forma caótica y con un gran riesgo.
¿Por qué?
Porque si vuestra aura se abre pero
aún tienen muchos apegos, un pensamiento muy distorsionado que se articula mal
y que aún generan energías negativas, etc. Entonces automáticamente cuando se
abren, ya sea para hacer telepatía, magnetismo o cualquier otra cosa, vuestra vibración
es muy pesada y tienen todos los problemas del mundo para poder acceder al
plano mental.
Y los más afortunados van a poder atravesar el plano
astral para entrar un poquito en el plano divino, pero la mayoría se van a
quedar atrapados en el plano astral, y ahí es donde les digo que tienen riesgos
porque en ese mundo hay todo tipo de entidades que ustedes van a poder contactar,
tanto para el bien pero sobretodo para el mal. Pero incluso si ustedes se
encuentran con entidades capaces de hacer el bien, siempre es a expensas de vuestra
energía vital.
Y es por eso que muchos curanderos
solo pueden ejercitar sus capacidades de curación durante diez o quince años, y
si luego persisten entonces acaban muriendo porque las entidades que trabajan con
ellos desde el plano astral necesitan energía para poder incorporarse al plano
físico, y para eso estas entidades utilizan la energía vital, la energía que
recorre todo el cuerpo energético y que trabaja de plexo a plexo. Y esto
también sucede con los médiums y con los individuos que se relacionan con las
entidades que se encuentran en el astral.
Y a partir de ese momento no se
puede hacer nada para ayudar a esas personas, porque depende de ellas entender
que primero su plano físico debe estar armonizado para que de esta forma cuando
su aura se abra, aunque ellas no tengan el grado iniciático para ascender al
plano más alto, pero siempre que se abran en un estado de pureza, equilibrio y
armonía, entonces de forma instantánea se conectarán con el mundo divino.
Naturalmente solo lo alcanzarán en
la medida de sus posibilidades iniciáticas, pero les aseguro que lo alcanzarán.
Mientras que los otros, aunque sean muy capaces, pero si no tienen esta
alineación en pureza, rectitud y claridad de mente e intenciones. Pues a pesar
de su grado iniciático, ellos permanecerán en el plano astral.
Esto es asombroso pero es la verdad,
porque las iniciaciones no hacen todo como les dije al principio, y sobre todo
no las primeras iniciaciones.
La iniciación que más cuenta y que
verdaderamente determina al individuo en un plano divino es la que los Maestros
llaman la tercera iniciación mayor, porque a partir de ese momento ya no hay
necesidad de preocuparse por el plano astral, y basta con mantener la actitud
del pensamiento en el eje divino.
Piensen en esa imagen, dibujen en vuestra
mente un eje que va hacia lo divino, y tan pronto como os sentáis dispersos, o
que vuestro entusiasmo decae, o que los miedos o las angustias comienzan a
invadirlos, o que tienen malos pensamientos hacia alguien, piensen en ese eje
que los conecta con lo divino.
Sientan que recogen toda vuestra
substancia como si fueran un imán que la atrajera y céntrenla y piensen en este
eje de luz, en este inmenso corredor que va directamente hacia a vuestro ser
superior. Y verán que si cada vez tienen este reflejo, entonces cada vez más
van a poder depurarse y ponerse chispeantes, radiantes. Mientras que si solo lo
intentan con horas y horas de meditación, respiraciones, visualizaciones de
chakras, peregrinaciones, seminarios, etc. Así no lo lograrán.
Hasta que rieguen suficientemente la
raíz, la flor no aparecerá, y la raíz no es otra cosa que la síntesis de todo
lo que ustedes son (vuestro cuerpo, pero también vuestros chakras, vuestros pensamientos,
vuestra alma, etc). Y hasta que el humano comprenda que debe alinearse
perfectamente y pararse en el eje, ni siquiera puede esperar encontrarse con la
sombra de un Maestro.
Y sin embargo es muy fácil llegar a
la luz de un Maestro, no se trata de ser una gran persona merecedora, no se
trata de sacrificarse por la humanidad, no se trata de hacer largas horas de
oración o meditaciones, sino simplemente de ser simple y puro. Como lo dijo ese
gran iniciado que fue Jesús: “sean como los niños porque de ellos es el reino
de Dios”.
Y para ser telépata esto es muy
importante porque en el marco de la telepatía el canal permanece poderosamente
consciente, debido a que ahí el pensamiento mismo tiene el recurso de
articularse y moverse. Y así como en la utilización del péndulo, si la persona
no ha adquirido el hábito de tener un pensamiento neutro y la capacidad para
escuchar sin interferir, igual sucede con la telepatía, y entonces la persona
no podrá ser un buen telépata porque oirá mil una voces al mismo tiempo, sin
darse cuenta.
Y al mismo tiempo que escuchará la
voz proveniente del plan divino, también escuchará las voces del astral. Y
todas estas voces se mezclarán y cuando escuche un mensaje no entenderá la
relación de unas palabras con otras, o de una determinada frase con otra, o por
qué un día el mensaje fue bueno y al día siguiente fue malo; por qué la primera
vez escuchó algo que resultó ser certero, pero al día siguiente la predicción
fue completamente errónea.
Esto es lo que sucede cuando la
persona todavía se encuentra sintonizada entre los dos planos (el astral y el
mental) y por lo tanto aún no se encuentra bien centrada hacia el eje de lo
divino. Pero una vez que la persona está completamente centrada en ese eje, ya
no tiene que tener miedo, e independientemente de si solo está usando su oído
interno, o si usa también un péndulo, o si usa el tarot, o si utiliza otros
soportes, ella puede ser el receptáculo de la telepatía sin correr ningún
riesgo.
Entonces,
¿Cómo volverse un
mayor telépata?
Pues bien, habiéndoles dicho este
largo preliminar porque era necesario, Para aquellos que quieran desarrollar
esa facultad les voy a revelar que simplemente se requiere que se pongan en un
estado de escucha. Y aunque eso parece algo muy trivial, sepan que esa es la
clave de la telepatía.
¿Qué significa
ponerse en un estado de escucha?
No es entrar en un gran estado de deseo
y decirse a sí mismo: “Jesús, Kuthumi o el maestro que quiera, estoy aquí esperando
a que me contesten”. No, no es eso. No se trata de fantasear sino por el
contrario, cuando un individuo quiere telepáticamente escuchar, debe crear
mediante un enfoque intenso, una bola de luz vibrante. Es decir que sin pensar
en nada, debe centrarse y concentrarse extremadamente, tanto en sus átomos
físicos como en su voluntad y en su mente.
Entonces lo que recomiendo como técnica
ya que el humano trabaja mucho más fácilmente usando la visualización que
simplemente con palabras. Lo que les aconsejo es que elijan la postura que más les
convenga y que piensen que centralizan una gran bola de luz intensa y radiante
a nivel del tercer ojo, y que en esa bola radiante concentran allí el máximo de
vuestra conciencia.
Tienen que sentirse como si
estuvieran adentro de ese pequeño sol después de un tiempo. Es necesario que
toda vuestra conciencia esté transpuesta en esta bola de luz y que tengan la
impresión, ya sea de ser ese pequeño sol, o que ese sol está consciente y que ese
sol son ustedes.
Y una vez que hayan activado esta
situación, entonces todo lo que tienen que hacer es enviar vuestra solicitud. Y
en el caso de que quieran una respuesta específica a alguna pregunta, o si solo
quieren abrirse para recibir un mensaje, se quedan dentro del sol e invocan a
la luz divina por ejemplo mediante un rezo, y llaman a vuestro Maestro ya sea
usando palabras o simplemente en silencio por medio de vuestra voluntad, y solo
esperando escuchar su voz. Y pueden utilizar cualquiera de estos dos métodos,
depende de vuestros antecedentes personales. Y esto es para enviar.
Ahora bien, para recibir tienen que
mantenerse en ese estado de escucha y de receptividad durante un determinado tiempo,
y si notan que durante ese tiempo de escucha no ha sucedido nada y que no han
recibido ningún mensaje telepático, no se preocupen. Eso no significa que su
llamada no haya sido escuchada, ni tampoco que ustedes no sean telepáticos,
sino usualmente eso significa que alguno de vuestros cuerpos superiores de vuestra
constitución oculta recibió el mensaje, pero que no pudo llevarlo hacia vuestra
mente concreta.
Y eso es lo que
pasa muy a menudo.
Es decir que vuestra conciencia del
plano x (del plano de lo invisible para esquematizar), aunque haya recibido la
respuesta de los guías, o la respuesta del maestro, no es capaz de pasar ese
mensaje hacia vuestra mente concreta para que así vuestro pensamiento lo pueda
escuchar.
¿Y a qué se
debe ese problema?
Ese problema por lo general se debe
porque aunque el individuo haya logrado hacer una buena apertura y haya logrado
controlar su pensamiento para crear ese eje de luz. Pero sí aún residen en él
ciertos preceptos, ciertas ideas falsas, ciertos límites, ciertos dogmas, ciertos
tabúes, etc. Entonces aunque su cuerpo sutil recibió la respuesta del Maestro, pero
cuando quiso proyectarlo hacia la mente concreta, encontró ese muro que se lo
impidió.
Por ejemplo si una persona pregunta:
"¿Pero
explícame quién es Jesús? Estoy cansado de escuchar por un lado que él es el
hijo de Dios y por otro lado que solo es un Maestro. ¿Cuál es la verdad?"
Tomemos a este individuo en crisis,
enfrentado a estas dos afirmaciones y que quisiera saber de una vez por todas cual
de ellas es cierta. Pero si en él persiste, y hasta diría a pesar suyo, cierta
creencia de que Jesús es necesariamente el único hijo de Dios porque esa
creencia se la inculcaron desde pequeño, entonces cuando su cuerpo sutil
recibirá la verdad de que Jesús fue un Maestro, habrá un conflicto entre la
creencia mantenida por la mente concreta del individuo y la verdad percibida
por su psique.
Y en ese momento su psique retendrá
la respuesta, pero no podrá proyectarla debido a que las creencias del
individuo formarán un obstáculo.
Y ahí es cuando los Maestros, si ven
a alguien con buenas intenciones, ellos intervienen poderosamente. Ellos se
dicen a sí mismos:
“Bueno, mi
mensaje no puede llegar en este momento porque hemos estado tratando de que lo reciba
durante una hora, pero sus creencias se lo están obstaculizando."
Entonces los Maestros crearán eventos
que le ayudarán a esa persona para poder percibir la verdad, y es en ese
momento que ocurrirán toda una red de circunstancias para que el individuo
puede ser conducido hacia consideraciones más profundas, más esotéricas y más
ocultas.
Y así, trayendo un poco de cultura
esotérica, y por lo tanto entrenando su mente concreta para recibir la amplitud
de las ideas divinas, automáticamente cuando un año después este individuo se
abre, oye claramente una voz que le dice:
"Jesús es
un Maestro"
Y es el mensaje
que por fin pudo manifestarse hasta su cerebro.
Y esto es lo que les está sucediendo
a todos, porque todos son telepáticos todo el tiempo. Todos están en telepatía
entre sí, por ejemplo entre familiares y amigos, pero también entre un grupo familiar
con otro grupo familiar, y los diferentes grupos familiares con la entidad que
representa a la nación, y la nación con otra nación, y todas las naciones con
el Logos planetario, etc.
Todo es telepatía porque todo es
intercambio, resonancia como ya se los he dicho. Así que todo depende de la
pureza de vuestro vehículo, de vuestro grado iniciático y de la amplitud de las
ideas de vuestra mente concreta, y allí también hay mucho trabajo por hacer.
Y es por eso que es necesario que para
poder llegar a un nuevo nivel iniciático, a uno más avanzado se requiera de una
nueva raza. Porque una raza trae una nueva civilización, y una nueva civilización
trae nuevos modales, una nueva cultura, y esta nueva cultura es una nueva forma
de mover las energías.
Y al decirles esto por favor no lo
vayan a interpretar como racismo, ya que como se los he dicho anteriormente,
todas las almas que conforman a la humanidad están unidas, y lo que se va
modificando es únicamente el instrumento que ellas utilizan para poder interactuar
con el plano físico y los planos sutiles.
Entonces cuando tenemos que llegar a
otra iniciación, necesitamos de otra forma de ver las cosas, necesitamos de una
nueva raza para que esta genere una nueva cultura, otras costumbres, otro
esoterismo (aunque el esoterismo en su raíz nunca cambia). Es un poco como
cuando ustedes estudian las religiones, ustedes constatan que a grandes rasgos todas
dicen lo mismo. Sin embargo las religiones no pueden ir más allá del sistema
que ellas crearon porque solo disponen hasta de un cierto grado vibratorio que ellas
pueden alcanzar, y el cual solo puede proveer de una cierta iniciación a los humanos.
Y es por eso que una vez habiendo
adquirido ese grado de iniciación, se requiere de un nuevo sistema. Entonces lo
que cambia como lo he dicho mil veces es simplemente la manera como se expresa
la religión, pero no es la verdad que está dentro de ella y que le sirve de
médula espinal, de sustancia y de vitalidad.
Por eso no deben de tenerle miedo al
cambio, sino que por el contrario deben de valorarlo, incluso si les parece que
eso provoca que todo se derrumbe en el sistema que ustedes ya conocen y al cual
(y a pesar de sus defectos) ustedes ya están familiarizados. Pero a pesar de
ese desmoronamiento el cambio es bueno porque es donde reside el hombre nuevo,
una nueva raza, un nuevo estado de ánimo, una nueva forma de ver las cosas.
Y es en ese cambio que habrá la
posibilidad de obtener nuevas respuestas a lo que en la actualidad parece
completamente enigmático, debido a que actualmente los humanos están saturados
de condicionamientos, que sean condicionamientos dogmáticos o condicionamientos
sociales, es decir el estado de las costumbres.
Entonces para no seguir atado a
todos estos condicionamientos y poder liberarse, las personas deben volverse
consciente de estos condicionamientos. Pero no quiero obligarles a luchar
contra estos condicionamientos. Absolutamente no ya que muchas veces son
necesarios, porque sin estos tutores, muchos hombres no hubieran logrado nada.
Habrían quedado marginales y ni siquiera habrían aprendido el alfabeto o lo más
básico en la actividad del pensamiento.
Entonces lo que se necesita es
considerar el condicionamiento como algo útil para llevar el lado cerebral del
ser humano a un cierto nivel de madurez. Y una vez que ese aspecto cerebral ha
adquirido ese estado de madurez, entonces hay que deshacerse de ese
condicionamiento para que esa madurez lo lleve hacia la libertad.
Y esta es libertad que quiero para ustedes.
No es la libertad del alma floreciendo en su cielo divino. Eso es genial pero
eso no es toda la libertad. No quiero tener discípulos que sean de espíritu
libre pero que estén completamente encarcelados en la tierra. No quiero a esos
monjes que viven en torres aislados de los demás.
No
Quiero que el humano sea libre de
los pies a la cabeza, del cuerpo a la mente, y de la mente hasta el alma. Y
para eso ustedes necesitan una sociedad más lúcida que permita florecer mentes
más lúcidas, y es por eso que todo el sistema actual va a tener que cambiar.
Y se hará todo lo posible para traer
cada vez más lucidez a los humanos, para que puedan adquirir la iniciación que
se le prometió en los tiempos venideros y que es la libertad. Y ese es el
destino hacia el que ustedes se dirigen, y es por eso que tienen miedo y tratan
de sentir seguridad yendo a ver a tal gurú o a tal otro guía, y le preguntan:
"Dime cómo
debo vivir, dime cómo debo comer, dime cómo debo vestir, dime cómo debo pensar,
qué mantra es el mejor, a cual divinidad debo orar, cuál es mi rayo de
acción."
El hombre tiene
miedo y se pregunta cuál es el manual para la libertad.
Pero cuando
ustedes sean libres, verán que no necesitan instrucciones de uso.
Por ejemplo cuando
se están ahogando, ¿necesita una instrucción para decirles cómo respirar?
No
Ustedes de manera intuitiva suben a
la superficie del agua y toman una gran bocanada de aire. Pues bien, la
libertad es lo mismo.
Ahora mismo se están ahogando dentro
la sociedad por todos los condicionamientos que los sofocan, y por eso quieren saber
cómo respirar en el caos actual, pero yo os digo: dejar eso en las manos de la
naturaleza y la naturaleza misma los llevará hacia el aire que necesitan tomar.
Están preguntándome cómo desarrollar
la telepatía, cómo ser libres, cómo ser iniciados. Y de la misma forma les
digo: escucha a tu maestro interior.
Pero ustedes no escuchan a la sabiduría
que hay en vuestro interior a pesar que es el mejor guía. Por ejemplo, cuando
hacen algo malo, tienen remordimientos, sienten que han cometido un error. El
remordimiento está ahí y les avisa.
¿Pero a caso escuchan
la enseñanza del remordimiento?
No
Aguantan esa depresión durante unos dos
o tres días y luego, la próxima vez, comienzan de nuevo a pesar de la voz de la
naturaleza, la voz del equilibrio.
Entonces para qué quieren
preguntarles a los maestros exteriores por medio de la telepatía, si no escuchan
a vuestro propio maestro interior, el cual sabe mejor que los demás qué es lo
que ustedes deben de hacer ya que se encuentra en ustedes.
Y si por ejemplo se dejan llevar por
la glotonería y saturan vuestro estomago de tartas, de carnes o de salsas, y
luego el estomago les duele. No vengan a preguntarme a mí qué necesitan comer
para estar saludable.
Escuchen al maestro que hay en ustedes,
porque inevitablemente cuando se están avorazando de todos esos antojos, él les
advierte; y no intenten hacerme creer que no hay en una voz en vuestro interior
que os dice:
"Esto no
es bueno para ti."
Ustedes saben muy bien que la voz
les habla, pero ustedes le responden:
"Cállate,
cállate, que yo si quiero, esto no es tu asunto."
¿Entonces qué
hace vuestro maestro interno?
Como el pensador de Rodin, apoya la
barbilla en la mano y se dice a sí mismo:
“Veremos más tarde,
cuando haya terminado con un úlcera, o cuando comience a tener diabetes."
Pero el problema es que el individuo
habiéndose enfermado, es a Dios a quien culpa por su enfermedad. ¡Y de esta
manera nunca se quieren confrontar con su propia responsabilidad!
Entonces escuchen la voz de vuestro
maestro interior y asuman la responsabilidad de vuestros actos, y si a pesar de
la advertencia ustedes deciden continuar, luego no se quejen. Nadie en el reino
de los maestros los culpará de ninguna manera.
Un Maestro nunca los amonestará por
ejemplo por el uso del tabaco. Un Maestro nunca los criticará por usar incluso
las drogas más violentas. No. Un Maestro sabe que ustedes son libres y que
tienen el derecho incluso de hacerse pedazos si así ustedes lo desean. Es vuestra
libertad, por lo que incluso si a los maestros les duele la destrucción que
ustedes llevan a cabo, ellos les permitirán cumplir vuestro deseo porque
ustedes disponen del libre albedrio. Pero tienen que asumir vuestra
responsabilidad y no quejarse del daño que ustedes mismos se han ocasionado.
¿Pero qué hacen
la mayoría de las personas, ya sea que estén drogadas por drogas, drogadas por
comida, drogadas por películas o lo que sea?
En medio de la debacle comienzan a
gritar:
“¡Ayúdanos que
no podemos soportarlo más!"
Y es así que escuchamos grandes
lágrimas subiendo desde la Tierra. Y sin embargo, y a pesar que enviamos numerosos
guías para indicarles cómo comer, cómo respirar, cómo pensar, cómo amar, cómo
meditar, cómo vivir. Ustedes no los quieren escuchar.
¿Por qué la
mayoría de la gente carece de fuerza y de coraje?
La respuesta es
porque no se hacen responsables.
Miren vuestras vidas, muchas mujeres
esperan que sus maridos les resuelvan todo, a imagen del papá que las cuidaba;
y también muchos maridos esperan refugiarse en sus esposas, a la imagen de la
madre que los atendía. Y el día que tienen un problema en la vida social o en
la vida iniciática, se derrumban llorando miserablemente.
La responsabilidad es la base para
la fuerza y el coraje, y por eso la necesitan tanto para poder lograr la
alquimia que se va produciendo en el camino del discípulo. Por ejemplo cuando el
Maestro llegue y os diga:
"No hagas
más esto porque ahora quiero que este chakra se abra en ti, así que no debes de
seguir haciendo esto o aquello en tu vida diaria."
Si ustedes no tienen esta
responsabilidad como discípulo, no podrán realizar esta petición y ese aparente
sacrificio.
Pero en cambio si ustedes son
responsable, entonces el Maestro podrá venir e incluso decirles:
"Escúchame,
para el bien de la humanidad es necesario que te sacrifiques, ¿aceptas?"
Y para ese verdadero sacrificio ustedes
si tendrán el coraje y la fuerza para llevarlo a cabo. Pero pregúntenle a
alguien que no sea responsable de sacrificarse por los demás, y verán que
incluso antes de que el Maestro haya terminado de hablar, todos los huesos de
ese individuo estarán temblando y quedará reducido a polvo.
Es el miedo… Es el miedo lo que
retiene a la humanidad. Pero cuando ustedes son responsables, ya no permiten que
el miedo los paralice, y solo tienen miedo de no hacer vuestro trabajo lo
suficientemente bien y durante el suficiente tiempo requerido.
Responsabilidad. Quiero que esta
palabra entre en vuestras mentes. No quiero que salgan de aquí sin ser
penetrados por esa palabra. Responsabilidad.
Salgan de aquí como seres
responsables, asúmanse. Y comprendo que tengan miedo, es un hecho, no pueden
evitarlo ya que no saben lo que va a venir. Pero asuman la responsabilidad de ustedes
mismos. No les pido que sean grandes superhéroes. La espiritualidad no es el
club de las supermujeres y los superhombres. Al contrario, las personas que
están con los Maestros son personas como todos los demás.
¿Entonces cuál
es su diferencia ya que están con el Maestro?
Y la respuesta es que ellos saben lo
que significa ser un humano vivo, y por ese mismo hecho saben lo que significa
ser divino. Y es por eso que hasta que ustedes no sepan lo que significa ser un
humano vivo, no podrán saber lo que significa ser divino. Y es por esa razón que
Jesús les dijo:
“Dejen que los
muertos entierren a los muertos."
Deben reflexionar con atención sobre
esta oración porque en ella hay una gran sabiduría, y cuando ustedes toman
conciencia de lo que significa, ustedes se vuelven responsables de vuestras
vidas.
Cuando salgan de aquí, aborden
vuestros problemas con responsabilidad. Tienen un problema con vuestro cónyuge
o con vuestro hijo, con un compañero de oficina o incluso con vuestro jefe. No
tengan miedo y tan pronto como puedan busquen solucionar ese problema. Pero afrontándolo
de manera lúcida, conversando con madurez y no como un niño que patalea y se
pone a llorar y a reclamar lo que considera que le corresponde y a hacer su
capricho. Esa no es la manera adecuada de manejarlo.
Cuando una persona responsable
quiere resolver un problema, comienza analizándolo, posicionándose como
espectador, mirando los entresijos de la situación, y luego elige la regla de sabiduría
que pueda resolver ese problema. Y así se las arregla para solucionarlo.
Pero las personas no quieren
confrontarse a estas cosas y de esta forma se van acumulando todos esos
problemas que se prolongan y se prolongan, y que surgen y vuelven a repetirse.
Así que sean responsables de una vez por todas. La espalda recta.
Observen cómo caminan la mayoría de
ustedes, y cómo se sientan también. Vuestra misma postura les muestra la
depresión en la que ustedes se encuentran, el miedo que hay dentro de ustedes,
la falta de tenacidad que hay en vuestras mentes. Y no les estoy diciendo que se
pongan todos rectos y orgullosos. No. Pero en cambio párense con dignidad, sean
dignos, no se trata de mostrar orgullo, solo se trata de ser dignos.
Un ser que se siente responsable se
ama a sí mismo, y por lo tanto tiene dignidad, porque mientras ustedes no se amen
a ustedes mismos, no pueden tener ese reflejo de dignidad. Y por eso se encorvan,
y es de esta forma como se ve a algunas personas caminando por las calles,
todas inclinadas, dando testimonio de su miedo.
Por lo tanto piense en enderezar
vuestro cuerpo, y al hacerlo encontrarán que eso resonará también en la actitud
de vuestra mente. Así que adquieran el hábito de sostenerse con dignidad, aunque
sea de manera flexible, y verán que al obligar a vuestro cuerpo a pararse con
dignidad, vuestra mente con la misma energía liberará esa actitud mental,
porque todo es resonancia. Solo por eso. »
(Conferencia
del 19.09.87)
Con las cuarentenas, vacunas transgenicas masivas y la campaña mediática mundial de miedo, la Humanidad se encamina hacia una horrible dictadura, no veo acción por parte de los Maestros u organizaciones espirituales para contrarrestar esto.
ResponderBorrarDesde antes de que surgiera el covid el mundo ya se dirigía hacia un régimen cada vez más dictatorial, y los maestros de manera oculta ayudan a la humanidad, pero ellos no pueden obligar a los hombres a que sean más fraternales entre ellos, ya que deben de respetar el libre albedrío que disponen los humanos. Así que si la gente decide votar por políticos cada vez más populistas y desquiciados, ese es su derecho.
Borrarexcelente...gracias
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