MAX HEINDEL ADMIRABA MUCHO A CHARLES LEADBEATER





En 1903, Max Heindel se mudó a Los Ángeles, California, en busca de trabajo, y estando interesado por el esoterismo, él asistió a las conferencias que dio Leadbeater quien en ese entonces estaba dando una gira por los Estados Unidos.

Y Max Heindel quedó tan impresionado por lo que escuchó que él le envió una carta a Leadbeater, escribiéndole lo siguiente:


« Los Ángeles, California, enero 15 de 1904.

Al Señor C. W. Leadbeater.
Estimado Señor:

Antes de que usted se ausente de California, deseo expresarle mi agradecimiento por sus conferencias, a todas las cuales he asistido con gran beneficio para mí mismo.

La curiosidad me llevó a escuchar su primera conferencia en donde usted aseveró que todo ser humano tiene dentro de sí facultades clarividentes (que yo razoné me beneficiarían personalmente) lo que me impulsó a seguir asistiendo a vuestras siguientes conferencias.

La segunda conferencia, a la que asistí con la esperanza de adquirir alguna información adicional sobre cómo desarrollar este muy deseado y apetecible poder, advertí que usted nos dijo que esta facultad no debería ser usada con fines egoístas (e interiormente me sentí frustrado) y entonces pensé:

¿Qué beneficio podría recibir el hombre si no podía hacer uso de este poder para sus propios intereses?


Al día siguiente fui a la biblioteca y pedí el libro que usted escribió “El Plano Astral”, que era precisamente el plano que yo deseaba encontrar y sobre dónde uno podía ir y con provecho para uno mismo, y así aprender los secretos de las otras personas. Sin embargo, no pude obtener ese libro debido a que el bibliotecario no tenía ningún ejemplar ni para prestar ni para vender ya que todos estaban agotados.

En cambio adquirí el libro “Karma y Reencarnación” de la Señora Besant, y cuando lo hube leído comprendí porqué los poderes ocultos deben ser usados reverentemente para ayudar a la humanidad y no para beneficio personal.

Vi que yo tenía un sitio en este gran plan cósmico y me pareció algo tan real que no necesité de ningún argumento. Creí todas las palabras que leí y mi disposición mental era por cierto muy distinta de lo que había sido en las dos primeras conferencias, de modo que me presenté a oír su conferencia sobre Reencarnación.

Y desde entonces, he estado literalmente devorando la Teosofía y la he puesto en práctica en mi vida, suspendiendo el uso de tóxicos y el tabaco, aunque no supe, hasta el día siguiente, que esto constituía uno de los preceptos de Buda y, para el peor de los casos, la verdad es que fui un hombre sensual y embustero y nunca había tenido la idea de que yo podía ayudar, o de que mis pensamientos podían hacer daño, o podía alejarlos.

Pero cuando descubrí cómo podía controlar mis pensamientos, me dispuse con el constante propósito de lograrlo y me regocija decir que mis horas de vigilia transcurren muy a menudo, libres de pensamientos obscenos; y si yo pudiera decir otro tanto con mis horas de sueño, por cierto sería muy feliz.

Sin embargo no tengo dudas que con el persistente esfuerzo pronto los habré eliminado, especialmente porque hace pocos días he empezado después de haber leído sus argumentos expuestos en su libro “Vislumbres de Ocultismo”.

Espero que mi extensa carta no le haya cansado, aunque no es ni la décima parte de todo lo que desearía decirle si pudiera hallar las palabras para expresarme. Es maravilloso para mí, aunque apenas pueda comprenderlo, de que yo, que creía ser un simple gusano de la tierra y que creía en la muerte por toda la eternidad una vez que moría, ahora se que vivo para siempre.

No se admire de que me sienta completamente agradecido y de que sienta la necesidad de expresar mi gratitud a usted, que abrió mis ojos al elevado y noble destino que se abre frente a mí.

Una vez más le doy las gracias y que Dios lo Acompañe.
Sinceramente suyo.

MAX HEINDEL»

(Esta carta se publicó originalmente en la revista Theosophist de abril de 1949, Vol. 70, p.17-19 con el título:Cómo ingreso Max Heindel a la Teosofía”)



~ * ~


Y es así como Max Heindel posteriormente se unió a la Sociedad Teosófica de Los Ángeles y se volvió un miembro importante. Pero infortunadamente lo que no sabía Max Heindel es que las enseñanzas de Leadbeater y Annie Besant, aunque tienen cosas buenas, también están plagadas de errores y mentiras como lo he demostrado ampliamente en este blog. Y desafortunadamente muchas de esas mentiras Max Heindel también las incorporó en sus libros como lo voy a demostrar en los siguientes capítulos que iré escribiendo sobre él y su organización.








LA INCURSIÓN DE MAX HEINDEL DENTRO DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA





PRIMER ENCUENTRO DE MAX HEINDEL CON EL ESOTERISMO
 Y CON LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

En 1903, Max Heindel vivía en Boston, pero se fue a Los Angeles, para buscar trabajo.

Y un día, a fines de diciembre, mientras él estaba caminando, percibió un letrero en el Blanchard Hall que anunciaba una conferencia sobre esoterismo dada por Charles Leadbeater.

Heindel asistió a esa conferencia y también a las posteriores que también impartió Leadbeater, y eso provocó en él una tremenda sacudida en su forma de ver la vida, al punto que antes de que Leadbeater partiera, Max Heindel le escribió una carta diciéndole:


« Los Ángeles, California, enero 15 de 1904.

Al Señor C. W. Leadbeater.
Estimado Señor:

Antes de que usted se ausente de California, deseo expresarle mi agradecimiento por sus conferencias, a todas las cuales he asistido con gran beneficio para mí mismo.

La curiosidad me llevó a escuchar su primera conferencia en donde usted aseveró que todo ser humano tiene dentro de sí facultades clarividentes (que yo razoné me beneficiarían personalmente) lo que me impulsó a seguir asistiendo a vuestras siguientes conferencias.

La segunda conferencia, a la que asistí con la esperanza de adquirir alguna información adicional sobre cómo desarrollar este muy deseado y apetecible poder, advertí que usted nos dijo que esta facultad no debería ser usada con fines egoístas (e interiormente me sentí frustrado) y entonces pensé:

¿Qué beneficio podría recibir el hombre si no podía hacer uso de este poder para sus propios intereses?


Al día siguiente fui a la biblioteca y pedí el libro que usted escribió “El Plano Astral”, que era precisamente el plano que yo deseaba encontrar y sobre dónde uno podía ir y con provecho para uno mismo, y así aprender los secretos de las otras personas. Sin embargo, no pude obtener ese libro debido a que el bibliotecario no tenía ningún ejemplar ni para prestar ni para vender ya que todos estaban agotados.

En cambio adquirí el libro “Karma y Reencarnación” de la Señora Besant, y cuando lo hube leído comprendí porqué los poderes ocultos deben ser usados reverentemente para ayudar a la humanidad y no para beneficio personal.

Vi que yo tenía un sitio en este gran plan cósmico y me pareció algo tan real que no necesité de ningún argumento. Creí todas las palabras que leí y mi disposición mental era por cierto muy distinta de lo que había sido en las dos primeras conferencias, de modo que me presenté a oír su conferencia sobre Reencarnación.

Y desde entonces, he estado literalmente devorando la Teosofía y la he puesto en práctica en mi vida, suspendiendo el uso de tóxicos y el tabaco, aunque no supe, hasta el día siguiente, que esto constituía uno de los preceptos de Buda y, para el peor de los casos, la verdad es que fui un hombre sensual y embustero y nunca había tenido la idea de que yo podía ayudar, o de que mis pensamientos podían hacer daño, o podía alejarlos.

Pero cuando descubrí cómo podía controlar mis pensamientos, me dispuse con el constante propósito de lograrlo y me regocija decir que mis horas de vigilia transcurren muy a menudo, libres de pensamientos obscenos; y si yo pudiera decir otro tanto con mis horas de sueño, por cierto sería muy feliz.

Sin embargo no tengo dudas que con el persistente esfuerzo pronto los habré eliminado, especialmente porque hace pocos días he empezado después de haber leído sus argumentos expuestos en su libro “Vislumbres de Ocultismo”.

Espero que mi extensa carta no le haya cansado, aunque no es ni la décima parte de todo lo que desearía decirle si pudiera hallar las palabras para expresarme. Es maravilloso para mí, aunque apenas pueda comprenderlo, de que yo, que creía ser un simple gusano de la tierra y que creía en la muerte por toda la eternidad una vez que moría, ahora se que vivo para siempre.

No se admire de que me sienta completamente agradecido y de que sienta la necesidad de expresar mi gratitud a usted, que abrió mis ojos al elevado y noble destino que se abre frente a mí.

Una vez más le doy las gracias y que Dios lo Acompañe.
Sinceramente suyo.

MAX HEINDEL»
(The Theosophits, abril de 1949, p.17)




Y Augusta Foss, quien posteriormente se volvió la pareja de Max Heindel, sobre ese evento ella narró lo siguiente:

« Estaba trabajando como acomodadora en una conferencia realizada en el Blanchard Hall de Los Ángeles, California, por el Sr. C. W. Leadbeater, un antiguo líder teosófico, cuando llevé a un hombre de rostro muy placentero a su respectivo asiento.

La tarde del siguiente día, mientras asistía al bibliotecario que atendía a las visitas a las salas teosóficas, el mismo hombre tan placentero, entró en la habitación y solicitó un libro escrito por un hombre del que había sabido el día anterior.

Luego de hablar con él, fue sabido que era mi vecino y naturalmente lo invité a visitar a mi anciana madre y a mí. Esta visita, fue sucedida por otras, lo que terminó en una hermosa amistad y estudios compartidos.

Max Heindel y mi madre resultaron grandes amigos y pasaban muchas horas hablando sobre viejos filósofos, pues mi madre era una gran lectora»
(Memorias de Max Heindel y la Fraternidad Rosacruz, cap. 1)





MAX HEINDEL SE VUELVE UN MIEMBRO ACTIVO
 DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

Sobre esto, Aungusta Foss contó:

« Max Heindel se inscribió como miembro de la Sociedad Teosófica de Los Ángeles [y fue admitido el 9 de marzo de 1904] y resultó uno de los más entusiastas admiradores de Madame Blavatsky y su Doctrina Secreta. Aunque no estaba enteramente satisfecho con las Enseñanzas del Oriente y buscaba una doctrina filosófica Cristiana.

En un corto tiempo fue elegido vice-presidente de la sociedad. Y durante los dos años que duró en ese cargo [de 1904 a 1905], un grupo de miembros se interesó por el estudio de la astrología.

Max Heindel fue uno de ellos, y yo que llevaba ya varios años estudiándola, lo asistí en el estudio de las estrellas, pues en tiempos previos los miembros de la Sociedad Teosófica habían tenido aversión a la astrología y yo era la única interesada»
(Memorias)




Y Jinarajadasa quien fue el principal discípulo de Leadbeater, comentó sobre el encuentro que él tuvo con Max Heindel, lo siguiente:

« Debo mucho a Max Heindel. Cuando lo encontré en Tacoma, en los Estados Unidos de América, él era un conferencista teósofo y me informó de que estaba dando conferencias con proyecciones de linterna.

Para mi esa técnica fue una gran novedad, y en vista que expresé el deseo de conocer mejor ese procedimiento, él me llevó a su habitación y allí él me mostró cómo usaba su linterna mágica con una hoja de papel en blanco para presentar la ampliación de los diagramas.

Inmediatamente me di cuenta de las nuevas posibilidades que ofrecían las conferencias ilustradas con diagramas, y a mi regreso a Chicago proyecté varios diagramas que fueron elegantemente dibujados sobre el papel con el propósito de pasarlos mediante la linterna.

Estos diagramas, incluyendo otros tomados de otros libros, constituyeron luego las materias de que está compuesto el libro “Fundamentos de Teosofía”.

Este libro ha llenado una sentida necesidad de una gran cantidad de personas, especialmente de la América Latina, pues presenta un nuevo punto de vista de la Teosofía. Y precisamente ahora esta obra ese encuentra en su octava edición inglesa y también se halla traducida a otros idiomas»
(Theosophist)





MAX HEINDEL SE SEPARA DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA
 DE LOS ANGELES

Sobre este asunto Aungusta Foss narró lo siguiente:

« En el verano de 1905, Max Heindel se enfermó gravemente y por varios meses estuvo al borde de la muerte, con problemas cardíacos. Luego de esta enfermedad se retiró de la Sociedad Teosófica de Los Angeles, y en abril de 1906, partió hacia el norte. Llegó a San Francisco en la mañana del 17 de abril, pero no estuvo ahí contento consigo mismo, algo lo empujaba a partir inmediatamente hacia Seattle; lo cual él hizo.

El 18 de Abril de 1906, San Francisco fue escenario de un terremoto y fuegos devastadores. Y cuando Max Heindel llegó a Seattle, él comenzó a enseñar astrología, reencarnación, etc., pero su salud nuevamente se deterioró. Su pobre corazón continuaba con problemas, y otra vez pasó algún tiempo en el hospital, pero su voluntad inquebrantable le salvaba continuamente de volverse un inválido crónico.

Contra los consejos médicos, nuevamente comenzó sus conferencias y enseñanzas. Enseñó en Portland, Oregón, Seattle y Yakima, Washington y Duluth, Minnesota; ciudades en las que tuvo gran aceptación.

Y por esa época, una amiga, que estaba viajando por Alemania, se había contactado con el Dr. Rudolf Steiner y se volvió una gran entusiasta en las enseñanzas de este Doctor.

En sus cartas ella le sugería a Max Heindel que fuera a Alemania a ver a este hombre, pero Heindel estaba muy contento con su trabajo en el norte; además no tenía medios económicos para emprender tal viaje. Pero esta amiga era tan persistente que ella volvió a América para persuadirlo en persona para que la acompañara de vuelta en Alemania, a ver a su maestro.

Su oferta de pagarle el viaje de ida y vuelta lo convenció al fin de dejar sus clases e ir a Alemania. Y este viaje lo realizó en el otoño de 1907»
(Memorias)






MAX HEINDEL SE SEPARA COMPLETAMENTE
 DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

Después de estar cinco meses estudiando en los círculos teosóficos alemanes (los cuales eran dirigidos por Rudolf Steiner) y lo cual les relaté en el artículo anterior a este.

Max Heindel regresó a los Estados Unidos en donde al poco tiempo publicó su principal libro que es “El Concepto Rosacruz del Cosmos”, y el cual tuvo mucho éxito. Y también fundó su propia organización “La Fraternidad Rosacruz” la cual tuvo un rápido crecimiento.

Pero desafortunadamente Max Heindel, tanto en sus libros como en su escuela, él adoptó muchas de las mentiras que inventaron Charles Leadbeater y Rudolf Steiner, contaminando así la enseñanza que él impartió con las mismas falsedades.







LA CONEXIÓN ENTRE MAX HEINDEL Y RUDOLF STEINER






LOS EVENTOS

En 1903, Max Heindel se mudó a Los Ángeles, California, y estando muy interesado en el esoterismo, él se convirtió en miembro de la Sociedad Teosófica donde fue incluso vicepresidente entre 1904 y 1905.

Y aunque Max Heindel mostró una gran admiración por Madame Blavatsky, la Teosofía no lo satisfizo por completo debido que para su gusto era una enseñanza demasiado oriental y con muy pocas referencias hacia el cristianismo.

Y es por eso que al escuchar que existía “un maestro espiritual” que enseñaba de manera más cristiana en el viejo continente, Max Heindel fue a Alemania durante cinco meses, en donde frecuentó los círculos teosóficos alemanes, especialmente el de Berlín, y escuchó muchas conferencias y también tuvo varias reuniones privadas con Rudolf Steiner, quien en ese entonces era el secretario general de la sección alemana de la Sociedad Teosófica.

Y la admiración que Max Heindel tuvo inicialmente por Rudolf Steiner se demuestra por el hecho que en el primer libro que él publicó, en 1909, titulado “El Concepto Rosacruz del Cosmos” (y que es considerado su obra principal), Max Heindel puso la siguiente dedicación:


« A mi estimado amigo, el Dr. Rudolf Steiner, en reconocimiento profundo de la valiosa información recibida; y con toda mi gratitud a mi amiga la Dr. Alma Von Brandis, por la inestimable influencia que ejerció en el florecimiento de mi alma en esta vida»


La Dr. Alma Von Brandis fue una amiga de Max Heindel quien le facilitó los medios para que él pudiera ir a Alemania a visitar y escuchar a Steiner. Pero en la segunda edición de ese libro (la cual se publicó un año después), Max Heindel eliminó la dedicatoria inicial.







LOS MOTIVOS DADOS POR MAX HEINDEL


En el prefacio de esa segunda edición Max Heindel dio sus razones por las qué él decidió quitar esa dedicatoria, y él explicó lo siguiente:

« Desde principios de noviembre de 1907 hasta finales de marzo de 1908, dediqué mi tiempo a la investigación de las enseñanzas del Dr. Rudolf Steiner, quien estuvo ausente de Berlín casi todo ese tiempo.

En la última de unas seis entrevistas personales que tuve con el Dr. Steiner, le mencioné que yo había comenzado a escribir un libro sobre temas esotéricos, el cual iba a ser un compendio de las enseñanzas del Oriente y del Occidente.

Y el Dr. Steiner me instó que si iba a poner algunas de las enseñanzas que él me había transmitido, entonces debería mencionarlo a él también en el libro como autoridad y fuente de información. Y es por eso que estuve de acuerdo en dedicar mi libro al Dr. Steiner.

Sin embargo durante enero, febrero y marzo de 1908, el Hermano Mayor a quien ahora yo conozco y venero como mi Maestro, vino a veces en varias ocasiones por medio de su cuerpo vital, y me iluminó sobre varios puntos.

En abril y mayo, y después de pasar una prueba de la que no se me había informado, fui invitado a viajar al lugar donde se encuentra el Templo de la Rosa-Cruz.

Y allí conocí al Hermano Mayor pero esta vez en su cuerpo físico; y allí se me dio la filosofía sintética de gran alcance que plasmé en el presente libro, y que en opinión de muchos antiguos estudiantes de Inglaterra, de Europa y de los Estados Unidos, este libro encarna todo lo que se ha enseñado en público o esotéricamente en el pasado, pero además también mucho más de lo que nunca antes se había impreso.

Y por lo tanto, el manuscrito inacabado que le había mencionado al Dr. Steiner fue destruido, pero como la enseñanza posterior y más completa dada por el Hermano Mayor corroboró las enseñanzas del Dr. Steiner, en líneas generales, pensé que era mejor dedicar el libro al Dr. Steiner, para que no pareciera que le había plagiado.

Aunque si se compara mi libro con la enseñanza que da el Dr. Steiner, se verá que mi libro contiene mucha más información.

Y por consiguiente esa dedicación ha sido un error debido a que le hace creer a muchas personas que simplemente mi libro retoma las enseñanzas del Dr. Steiner y que él es el responsable de las declaraciones hechas en mi obra.

Esta inferencia es obviamente injusta para el Dr. Steiner, y una lectura cuidadosa de las páginas 8 y 9 mostrará que nunca tuve la intención de transmitir tal idea. Pero que no veo cómo transmitir la verdadera idea en una corta dedicatoria, y por lo tanto he decidido retirar la misma con una disculpa para  el Dr. Steiner por cualquier molestia que pueda causar las conclusiones precipitadas sobre su responsabilidad en la elaboración de mi libro titulado “El Concepto Rosacruz del Cosmos»
(In re dedication)





Posteriormente en una carta que Max Heindel le escribió a un estudiante, él le mencionó lo siguiente sobre este asunto:

« 14 de octubre de 1911

Con respecto a las acusaciones que me dirigió el alumno del Dr. Steiner, no me importa nada. El Dr. Steiner dejó de tener conexión con los Rosacruces desde que él se convirtió en el Secretario General de la sección alemana de la Sociedad Teosófica.

Antes de ese tiempo él recibió una pequeña instrucción de un Hermano Rosacruz, como yo también la he recibido desde entonces, pero Steiner nunca estuvo en contacto real con los Hermanos mayores, y nunca lo logrará en esta vida porque su deseo desordenado de posición y de poder lo llevó a abandonar las Enseñanzas occidentales y eludir el trabajo pionero que estoy haciendo yo ahora.

Además de querer superar y expulsar a la Sra. Besant, quien es la directora pero solo en nombre de la sección exterior y no tiene ningún control sobre su llamada "escuela interna".

Cuando dediqué la primera edición de mi libro “Cosmos”, yo ignoraba la verdadera posición y los celos de Steiner. Lo que le ha hecho olvidar incluso la cortesía de un caballero común porque nunca me ha agradecido por el libro con autógrafo que le envié»
(Carta a la Sra. Laura Bauer quien tradujo el libro Cosmos al alemán)




Y para ilustrar más este asunto, les pongo también las explicaciones que dio al respecto Augusta Foss quien fue la pareja de Max Heindel:

« Una amiga de Heindel que estaba viajando por Alemania, se había contactado con el Dr. Rudolf Steiner y se volvió una gran entusiasta en las enseñanzas de este Doctor. En sus cartas le sugería a Max Heindel que fuera a Alemania a ver a este hombre, pero Heindel estaba muy contento con su trabajo en el norte; además no tenía medios económicos para emprender tal viaje.

Pero esta amiga era tan persistente que volvió a América para persuadirlo en persona a que la acompañara de vuelta en Alemania, a ver a su maestro. Y su oferta de pagar al Sr. Heindel el viaje de ida y vuelta lo convenció para dejar sus clases e ir a Alemania.

Este viaje lo realizó en el otoño de 1907. Pero luego de asistir algunas de las clases del Dr. Steiner, se descorazonó, quedando desilusionado, pues sus conocimientos eran similares a los que ya poseía. Y cuando le mencionó esto a su amiga, esta quedó muy resentida, lo que motivó la ruptura de su amistad con Heindel.

Cuando Heindel retornó a su habitación abatido y desilusionado, debido a que había abandonado un campo fértil de trabajo en América yendo a Europa, sólo para saber que no había encontrado lo que él esperaba.

Entonces comenzó los preparativos para retornar a América, cuando un Maestro, un Hermano Mayor de la Orden Rosacruz, uno de los Hierofantes de los Misterios, vino a él y le ofreció impartir las enseñanzas que tanto él deseaba, pero con la condición que las mantuviera en secreto.

Max Heindel había buscado por años y rezado con el fin de encontrar algo con que aplicar la sed del alma del mundo. Y habiendo sufrido y vivido las ansias de su corazón por estas verdades, él no pudo prometer esto al Hermano Mayor y se rehusó a aceptar nada que no pudiera ser transmitido a los demás humanos deseosos de conocimientos y verdades.

El Maestro entonces lo dejó.

Puede alguien imaginar el sentimiento que sobrevendría a un hombre moribundo, privado de alimentos por algún tiempo y luego de ofrecerle un pedazo de pan, antes de poder probarlo, se le quitara.

Su última condición sin duda fue más desdichada que la primera. Y así fue con Max Heindel. Su desilusión al recorrer una distancia tan grande para reunirse con alguien que le había dado a entender que era un gran amigo y que tenía una nueva enseñanza oculta (mucho más profunda) para darle, pero que él se rehusó, hacía sus sentimientos de sufrimiento más intensos aún.

Max Heindel se sentó durante horas quedando ciertamente aturdido luego de haber visto partir al Maestro. Y en su desilusión, teniendo que volver a América y comenzar en donde había dejado, sintiendo que había perdido tiempo y dinero yendo a Alemania, pasó varios días de infelicidad.

Luego el Maestro volvió a su habitación otra vez y le comunicó que había pasado la prueba. Le dijo que si hubiera aceptado la propuesta o condición específicamente, la de mantener las enseñanzas en secreto al mundo, él, el Hermano Mayor, no hubiera vuelto.

Y el Maestro también le comunicó que el candidato en principio elegido, el que estuvo bajo instrucción durante algunos años [o sea Rudolf Steiner] y quién de hecho había resultado ser el mismo que fue usado como atracción para que Max Heindel fuera a Berlín, utilizando a una amiga con fin de inducirlo a ir.

Desafortunadamente ese individuo había fracasado en pasar la prueba en 1905 y también, que él, Max Heindel, había estado bajo observación de los Hermanos Mayores por un número de años como el mejor sustituto en caso de que fallara el primero.

Y por último le fue comunicado que sus enseñanzas debían ser difundidas al público antes de concluir la primera década del siglo, lo que sería hacia el fin de Diciembre de 1910. Y en esta última entrevista con el Maestro, le fueron dadas las instrucciones de cómo llegar al Templo de la Rosa-Cruz.

En el Templo Max Heindel pasó algo más de un mes en directa comunicación con y bajo instrucción personal de los Hermanos Mayores, quienes le impartieron gran parte de las enseñanzas del Concepto Rosacruz del Cosmos.
. . .
Cuando Max Heindel llegó al Templo de la Hermandad Rosacruz, tal como le fue indicado, él estaba extrañamente sorprendido pues previamente se había figurado ese edificio como una hermosa y gran estructura, resultando ser bastante diferente.

El fue hospedado en lo que aparentemente era una modesta pero espaciosa casa de un gentil hombre de campo, un edificio que nadie hubiera imaginado que podía ser la sede de un tan antiguo y poderoso grupo de místicos.

Y antes cientos de curiosos, hombres y mujeres, habían indagado en Alemania en sus ansias de encontrar este edificio, pero ellos, como Max Heindel, se lo habían imaginado siempre como un noble y gran templo.

Y así lo encontró él, cuando sus ojos fueron abiertos para percibir el Templo espiritual ínterpenetrando y atravesando la estructura física. Y allí, como ya se dijo, los Hermanos Mayores le impartieron las enseñanzas de ese maravilloso libro, “El Concepto Rosacruz del Cosmos”, que debía ser el principal texto de estudio de la Asociación que Max Heindel quería formar: La Fraternidad Rosacruz.

Ellos también le habían dicho que las 350 o más páginas de su manuscrito deberían ser ampliadas y reescritas cuando llegara a la atmósfera tan eléctrica de América. Pero Max Heindel dudaba de esto, pues él estaba tan convencido y exaltado por las enseñanzas que había recibido de los Hermanos Mayores que no se imaginaba reescribiéndolas, pero este era el caso»
(Memorias de Max Heindel y la Fraternidad Rosacruz)








EL ENOJO DE RUDOLF STEINER


Rudolf Steiner estuvo muy molesto y declaró que lo habían traicionado, plagiado y distorsionado su enseñanza, como lo atestiguan las declaraciones que él hizo en la conferencia que dio en Oslo, el 5 de octubre de 1913, y en donde él dijo:

« Sabemos que la ciencia espiritual y nuestro movimiento antroposófico tienen muchos enemigos, y que ellos proceden de una manera bastante extraña. Desde hace un tiempo, hay personas que dicen que nuestra ciencia espiritual está contaminada de un estrecho cristianismo e incluso de jesuitismo.

Pero también ocurre que en forma increíble se procede a falsificar nuestra ciencia. Así por ejemplo un hombre que venía de América lo acogimos durante un cierto tiempo, él tomó apuntes y luego, en forma desfigurada, la llevó consigo a Norteamérica, donde creó y publicó, en base a lo aquí él recibió, una “Teosofía Rosacruz”.

Él admite haber aprendido de nosotros muchas cosas, pero pretende que después fue contactado por los maestros quienes le enseñaron mucho más. Y a partir de entonces él negó haber aprendido de nosotros, lo profundo que él había sacado de nuestros ciclos de conferencias (en aquel entonces aún no publicadas).

Ante lo que ocurre en Norteamérica podemos mantenernos apacibles, igual que los hizo Hil-lel el Viejo; sin embargo, reproduciendo lo exteriorizado por otros, se ha dicho que también en Europa existe una cosmovisión rosacruz, pero de característica estrecha y jesuítica, y que aquella nueva ciencia,

¡Sólo ha podido prosperar en la atmósfera pura de California!

Así es que ya ven cómo proceden nuestros adversarios. Podemos contemplarlos con indulgencia y hasta con cierta compasión, pero no hay que cerrar los ojos ante semejantes hechos. Y preferiría no hablar de estas cosas, pero al servicio de la verdad es necesario hacerlo, pues hay que mirar las cosas con claridad»
(El Quinto Evangelio, cap. 5)




Y este asunto lo volvió a retomar en una conferencia que Steiner dio el 10 de junio de 1917, en Leipzig:

« Voy a hablar de un hecho que ocurrió hace algún tiempo. Un cierto Herr Grashof [Max Heindel era el seudónimo de Grashof] se convirtió en miembro de nuestra Sociedad y durante un tiempo asistió a conferencias en cada pueblo donde eran dadas; él siempre estuvo allí.

Y naturalmente ustedes pueden preguntar:

¿Por qué fue admitido como miembro?

Y la respuesta es que en ciertas circunstancias es imposible negar la admisión a las personas, especialmente si son introducidas por personas de confianza [refiriéndose a la Dr. Alma Von Brandis].

Y algunos me dirán que ¡era una cuestión para prevenir lo que iba a suceder!

Cierto, pero supongamos que un hombre como Grashof viniera y yo le dijera:

-      “No podemos admitirte. ¿Y por qué no? ¡Oh, porque más tarde serás un traidor!

Uno no puede adoptar esa actitud sobre algo que todavía no ha sucedido, pero solo sucederá en el futuro. Estas personas obviamente deben ser admitidas en la Sociedad Antroposófica.

Y este hombre Grashof, asistió a todas las conferencias que pudo. Tomó prestadas notas hechas por los miembros y se las copié a todos. Y lo que la gente no estaba dispuesta a darle, lo extrajo a través del intermediación de la persona que lo presentó [la Dr. Von Brandis].

Luego, después de un tiempo, regresó a América de donde había venido, y escribió un libro compilando todo lo que él había escuchado en las conferencias y encontrado en los libros, y también información que había acumulado de conferencias inéditas.

Pero no hizo mención de esto, en un prefacio a su libro en él dijo que:

-      “Escuché esto y aquello del Dr. Steiner, pero sentí que el Dr. Steiner no estaba preparado para ello. Entonces se me apareció un Maestro [¡un Maestro en los Alpes de Transilvania, por supuesto!] y de este Maestro aprendí las verdades más profundas que todavía me faltaban."

Pero en realidad lo más profundo y lo más elevado en ese libro, él lo copia de mis conferencias y de mis libros y de las notas tomadas por los miembros. Su libro fue publicado en Estados Unidos bajo el título “El Concepto Rosacruz del Cosmos”, e incluso eso fue un plagio.

Y algunas personas podrán decirme:

-      “Bueno, después de todo, es un estadounidense y quizás uno no pueda esperar nada más de ellos...”

Pero aquí en Alemania había una editorial, dirigida por un tal Dr. Hugo Vollrath. Y ese tipo estaba ansioso por traducir el libro al alemán, y lo hizo, y lo sacó como una serie de Cartas de Instrucción. Y en su prefacio afirmaba que algunos de los contenidos, en verdad se habían dado por primera vez en Alemania, pero que tuvieron que madurar en el aire puro de California!!!

En el mundo literario dicho procedimiento es escandaloso ya que es un robo y debería de haber sido reconocido como tal, y lo habría sido si hubiera habido algún juicio correcto. Realmente me gustaría contar los nombres de las personas que conocen los hechos reales. Pocos se interesan en tales asuntos, sin embargo, se repiten repetidamente»
(The Heindel-Steiner Connection, by Charles Weber)




Y en otra conversación dada en Dornach, el 28 de marzo de 1921, Rudolf Steiner volvió a salir con la misma reclamación:

« Preferiría no decir esto, sin embargo muchas personas tienen muchos puntos de vista sobre estas cosas. Por ejemplo, había una vez un cierto, ¿cómo se llamaba a sí mismo? En sus libros se hacía llamar Max Heindel, pero aquí tenía otro nombre, se llamaba Grashof.

Este hombre inicialmente había grabado todo lo que podía grabar en nuestras conferencias públicas y libros. Y de todo esto él escribió un libro "Cosmo Rosacruz", y luego incluyó en una segunda edición también lo que está en los ciclos y lo que ha descartado de lo contrario.

Y en ese libro él le dijo a su gente, allá en los Estados Unidos, que él había dado el primer paso aquí con nosotros, pero para ganar el segundo paso él había ido a Hungría para convertirse en un maestro. Y luego afirmó que había obtenido ese nivel. Sin embargo, la realidad es que solo copió de lo que aquí había recibido, y especialmente de todas las conferencias que había escuchado.

¡Así que fue un completo y simple plagio!

Y algunos de ustedes sabrán que entonces sucedió algo hilarante, y es que ese libro se ha traducido al alemán, con la observación de que en Europa uno puede obtener la misma enseñanza, pero que sería mejor obtenerla en la forma en que pudo surgir bajo el sol libre de América !!! »
(SE 203-305)




Y en una carta que Rudolf Steiner le escribió a Eduard Selander, quien era el dirigente de la sección en Helsinki, él le dijo lo siguiente:

« A este respecto solo mencionaré que, recientemente una gran parte de mi trabajo ha sido impreso en América sin mi permiso, y de una manera sin precedentes. El peligro no miente en el hecho de que esto es un plagio. Y en si eso no es importante en si, ya que las personas pueden plagiar tanto como quieran. Eso no es lo que me importa, puesto que en el campo de la enseñanza, eso es de la menor importancia.

En cambio lo importante es que mi trabajo ha sido impreso de una manera totalmente distorsionada y que las distorsiones son perjudiciales. Y por lo tanto, si no se imprimen las enseñanzas como deberían de ser, eventualmente ocurrirá un gran agravio.

Después de todo, debe ser una cuestión que preocupe a la gente ya que no todos nuestros estudiantes son capaces de discernir y hay quienes piensan que las publicaciones falsas y distorsionadas son las verdaderas»
(Correspondencia y documentos, p.287)







MI OPINIÓN AL RESPECTO

Cada uno de estos dos bandos busca llevar agua para su molino. Y así los seguidores de Rudolf Steiner acusan a Max Heindel de haberse robado la enseñanza antroposófica. Mientras que los seguidores de Max Heindel aseguran que él no se la robó, sino que tuvo un instructor de la misma fuente rosacruz que también instruyó a Rudolf Steiner, pero Max Heindel recibió todavía más enseñanza.

Sin embargo yo no estoy de acuerdo con ninguno de esos dos grupos y a continuación les voy a decir lo que yo pienso al respecto. Nada más que antes vamos a resumir la situación para esclarecer mejor el contexto:

Una amiga de Max Heindel que era muy admiradora de Rudolf Steiner, lo convenció para que él la acompañara a Alemania para que así él también se instruyera de Steiner.

Y cuando Max Heindel regresó a los Estados Unidos, él puso en el gran libro que estaba escribiendo, una dedicatoria agradeciéndoles muy profundamente a Steiner y a su amiga por todo lo que ellos le habían dado.

Pero luego en la siguiente edición, Max Heindel se retractó dando como explicación que él le había prometido a Steiner mencionarlo en su libro, pero como la gente estaba pensando equivocadamente que su libro era una copia de las enseñanzas de Rudolf Steiner, él quitó esa dedicación, porque si bien él pudo corroborar que lo que enseñaba Rudolf Steiner estaba en acorde con lo que le enseñó ese “Maestro Rosacruz” que él conoció en Alemania.

En cambio ese Maestro le enseñó mucho más y por consiguiente su libro “El Concepto Rosacruz del Cosmos” contenía mucha más información que la que transmitía Steiner.


Pero la verdad es que esa explicación que da Max Heindel no me convence para nada.

Primero porque la dedicación que él escribió muestra un sincero y enorme agradecimiento, no es nada más un compromiso que él habría prometido, sino que realmente se percibe que en ese momento él estaba muy agradecido con Steiner y con su amiga.

Pero sobre todo, porque después de haber estudiado a Rudolf Steiner, estoy convencidísimo de que esa historia que narra Max Heindel, de que él se encontró con un gran “Maestro Rosacruz” es un invento falso.

Y esto debido a que la obra de Rudolf Steiner es una de las enseñanzas más pésimas que he conocido. Y por consiguiente NO tiene ningún sentido que un Gran Maestro Rosacruz haya enseñado las mismas mentiras, disparates y delirios que enseñó Rudolf Steiner.

Porque les aseguro que Rudolf Steiner dijo cosas verdaderamente muy absurdas como por ejemplo afirmar:

  • Que el sol, la luna y los planetas del sistema solar salieron de la Tierra.
  • Que después de que el sol salió, la vida se volvió muy inhóspita en la Tierra y por eso los humanos de la época lemuriana se fueron a vivir a los otros planetas. Pero posteriormente regresaron cuando también la luna se salió de la Tierra y la vida se mejoró durante la época atlante.
  • Y como los humanos en los diferentes planetas habían adquirido diferentes características, eso provocó las diferentes razas que hay actualmente en la Tierra.
  • Que en realidad no hubo un niño Jesús, sino dos niños Jesús, y también dos Josés y dos Marías, pero que uno de los niños era una especie de zombi inmaculado y que el espíritu de Zoroastro habitaba en el otro niño, pero que a los doce años el espíritu de Zoroastro se fue a vivir dentro del otro niño, haciendo que el niño donde antes habitaba muriera.
  • Y que cuando el cadáver de Jesús fue puesto en el sepulcro, un temblor provocó que la tierra se abriera, el cuerpo cayera dentro de la grieta, la tierra se volviera a cerrar y por eso al día siguiente encontraron el sepulcro vacío.
  • Y que no es el corazón el que hace circular la sangre, sino que es la circulación de la sangre la que hace latir al corazón.
  • Y que el cerebro es un segundo estomago en donde las papas terminan de digerirse, y por eso ahora hay muchos periodistas, porque la gente come muchas papas.
  • Y así Rudolf Steiner afirma una interminable sucesión de incongruencias que estoy recopilando en este blog


Entonces como ustedes mismos lo pueden constatar, la enseñanza de Rudolf Steiner es tremendamente delirante, y no tiene ningún sentido que un verdadero maestro dijera todos esos disparates.

O sea que haberle copiado sus “enseñanzas” a Rudolf Steiner fue una pésima idea por parte de Max Heindel.

Y si Max Heindel se hubiera dado la pena de haber estudiado con más profundidad la Teosofía, él se habría percatado de la enorme charlatanería que había en Rudolf Steiner. Pero en vez de eso, él lo aceptó, como también aceptó las falsedades que enseñaron Leadbeater y Annie Besant.








EN CONCLUSIÓN

Y todo esto me demuestra que Max Heindel no supo distinguir entre los verdaderos instructores y los embusteros. Y también me indica que su historia de haber sido contactado por Los Grandes Maestros Rosacruces lo más probable es que solo haya sido una mentira inventada por él para darse más prestigio.

Porque de hecho su libro “El Concepto Rosacruz del Cosmos es una obra bastante mala debido a que ahí Max Heindel retoma muchas de las mentiras que inventaron Charles Leadbeater y Rudolf Steiner.

Y esto lo demostraré en otros capítulos.