RESPUESTA DE ALSIBAR
(Alsibar es un investigador que ha estudiado mucho a los guías espirituales y en su blog él dio la siguiente respuesta.)
Muchas personas han desarrollado cierta aversión hacia el Dios del Antiguo Testamento debido a su comportamiento excesivamente negativo, ya que a menudo demostraba sentimientos de ira, venganza, violencia, etc.
Aunque resulte difícil de aceptar, a lo largo de este artículo explicaré por qué creo que el Dios de los judíos es, en efecto, el mismo Dios de los hindúes, budistas, taoístas y todos los grandes místicos —incluidos los impersonalistas—, es decir, el verdadero y único Dios.
Cuando somos niños, nuestros padres nos dan nalgadas porque aún no entendemos lo que está bien y lo que está mal. Por ejemplo, cuando mi hija era pequeña, tuve que darle unas cuantas nalgadas fuertes porque no paraba de tocar el enchufe. Por más que le decía que no lo tocara porque era peligroso, ella seguía haciéndolo.
Obviamente, no entendía qué significaba "peligro" porque aún no tenía la capacidad cognitiva para ello. Así que la solución de emergencia que encontré fue darle una buena nalgada. Después de eso, nunca más volvió a tocar los enchufes. Miraba y pasaba de largo. En resumen, fue una forma de protegerla de un gran problema.
Esta analogía sirve para ilustrar mi punto. Los antiguos judíos, como se demuestra en la propia Biblia, eran un pueblo con una mentalidad muy primitiva. Su comportamiento generalmente obstinado y beligerante muestra que difícilmente podían tener una noción de Dios distinta a la que les presentaban los antiguos profetas. En resumen, necesitaban temer el castigo para "someterse".
Esto se confirma en las Cartas de Cristo, en la primera conversación que Jesús tuvo con su madre, María, poco después de su iluminación, que le reveló la Verdad. La reacción de su amada madre fue típica de un judío conservador. ¿Cómo podía no existir la condenación eterna? ¿Cómo podían no ser necesarios los sacrificios? ¿Cómo podía el hombre obedecer las leyes si no era mediante el castigo? Simplemente no podía comprender su mensaje.
Sin embargo, lo que demuestra que el Dios Padre de Jesús es el mismo que el de Moisés y Abraham es precisamente que Jesús fue anunciado por los antiguos profetas. Con el tiempo, Dios mismo, a través de profecías, preparó al pueblo judío para un mensaje más avanzado sobre espiritualidad.
Mientras que con Moisés prevalecía la Ley del castigo, con Jesús trajo la nueva lección: la Ley del Amor. Mientras que en el Antiguo Testamento el Reino de Dios se veía como un evento utópico en el futuro, o como un logro histórico con la restauración de la gloria del pueblo de Israel, Jesús vino a hablar del Reino que ya habita en cada uno de nosotros. En resumen, es lo mismo que sucede en una escuela: en los primeros grados se imparten las lecciones más básicas, y posteriormente los estudiantes reciben nuevas lecciones a medida que crecen y maduran.
¿Cómo sé que el Dios de Jesús y Moisés es el verdadero Dios?
Mediante algunas “claves secretas” que son universales, a saber:
Cuando Moisés preguntó el nombre de Dios, como era costumbre en aquel entonces, puesto que todas las cosas y los dioses tenían nombre, Él no se lo dio. En cambio, se expresó como el "Sin Nombre", aquel que está más allá de todo nombre: "Y Dios le dijo a Moisés: 'YO SOY EL QUE SOY'. Y añadió: "Así dirás a los hijos de Israel: 'YO SOY me ha enviado a vosotros''" (Éxodo 3:14).
Esta frase es una especie de contraseña universal presente en todas las grandes tradiciones y sirve para identificar el aspecto insondable e incognoscible de Dios. Está presente en las palabras de Moisés, de Jesús y también en el Apocalipsis, como para demostrar que se trata de la misma conciencia eterna, el YO SOY universal, presente en todas las culturas y grandes religiones.
Lo curioso es que incluso los "impersonalistas" como Jiddu Krishnamurti hablaban con frecuencia de la percepción de lo "Que Es", identificando ello con la Verdad, la Realidad (Dios).
Otros elementos que refuerzan mi tesis son algunas frases del Antiguo Testamento que, por su nivel de profundidad, hacen imposible imaginar que no provengan de una fuente verdaderamente elevada.
Hasta el día de hoy, la máxima de Jesús: «Ama a tu prójimo como a ti mismo», es considerada válida por todos los grandes místicos, incluso los de otras religiones. Esta máxima ya existía en el Antiguo Testamento, pero Jesús la retoma y le otorga la visibilidad e importancia que merece.
La frase: «Estad quietos y sabed que yo soy Dios», fue considerada por el gran sabio hindú Ramana Maharshi como la esencia de la sabiduría universal.
Y por último, no menos inquietante: cuando Dios dice en el Antiguo Testamento: «Sois dioses, todos sois hijos del Altísimo». Ya estaba diciendo lo que todos los grandes místicos, distantes en el tiempo y el espacio, habían afirmado a través de sus propias experiencias.
Estas máximas tenían como objetivo elevar la conciencia de los pueblos en cuestión, y por lo tanto,eran tan elevadas para su época.
Por consiguiente al leer el Antiguo Testamento, conviene tener en cuenta estos puntos que he mencionado. Además, es evidente que algunos profetas pudieron haber malinterpretado o percibido de forma incorrecta o inexacta ciertas cosas. Sus ideas y pensamientos pudieron haber influido en la recepción del mensaje. A pesar de esto, es importante recalcar que la Verdad Universal no cambia, pero las personas sí.
En otras palabras, no es que la Verdad cambie; después de todo, es eterna. Sin embargo, es amplia y vasta. Y así como dos más dos sigue siendo cuatro desde la alfabetización hasta el doctorado, la Verdad no evoluciona; lo que evoluciona es la conciencia humana, y cuanto más evoluciona, mayor es su capacidad para comprender y aceptar verdades profundas, abstractas, complejas y a menudo difíciles de asimilar.
Consideremos por ejemplo a Krishnamurti, quien a pesar de usar un lenguaje moderno para transmitir esta misma Verdad esencial, aún no ha logrado que su mensaje sea comprendido plenamente. Si en la antigüedad la gente no podía entender una frase relativamente simple como «el Reino de Dios está dentro de nosotros», imagínense si se les planteara la cuestión del «observador y lo observado».
(https://alsibar.blogspot.com/2021/10/o-deus-do-antigo-testamento-e-o.html)
OBSERVACIÓN DE CID
Alsibar tiene razón cuando afirma que la enseñanza espiritual se adapta en función del desarrollo que van alcanzando los humanos, ya que esto también lo han dicho grandes instructores como por ejemplo el maestro Pastor (ver link).
Pero en cambio Alsibar no ha indagado lo suficiente cuando él habla del Dios del Antiguo Testamento porque ese "Ser" en realidad es un revoltijo de entidades, incomprensiones y fabulas, como se los detallo en este otro capítulo (ver link).
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