EL CUERPO “ATLÉTICO” DE SAMAEL AUN WEOR

 

 
 
 
Samael Aun Weor afirmó:
 
« Debemos tener un cuerpo sano, fuerte, hermoso, bien esbelto, no demasiado gordo, no lleno de grasa, ya que lo necesitamos para el arduo trabajo de nuestra Auto-realización Intima del Ser. »
 
 
 
Pero si ustedes observan las siguientes fotos, van a constatar que Samael no se cuidó, él tenía un cuerpo todo flácido debido a que no hacía nada de ejercicio, e incluso él engordó:
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
CONCLUSIÓN
 
Y este es un ejemplo más de cómo Samael les exigía una cosa a sus seguidores, pero en los hechos él hacía lo contrario.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

2 comentarios:

  1. primera parte : Esta crítica es la más patética y miserable de todas. Los calumniadores, al no encontrar faltas morales ni doctrinales en Samael, recurren al ridículo más absoluto: criticar su cuerpo físico. Es como si un niño de kindergarten se burlara de un atleta olímpico porque no tiene el físico de un modelo de revista. Vamos a despedazar esta estupidez.

    1. La Hipocresía de los Críticos: Exigen Perfección Física, pero Ignoran el Sacrificio
    Los críticos dicen que Samael exigía un cuerpo "sano, fuerte y hermoso", pero que él mismo no lo tenía. ¡Qué falacia tan burda!

    Samael no estaba hablando de un cuerpo de gimnasio; estaba hablando de un cuerpo funcional. Un cuerpo que pueda soportar el rigor de la meditación, la transmutación, el trabajo espiritual. No necesitas abdominales marcados para ser un maestro; necesitas energía, salud y disciplina.

    Samael se entregó por completo a su misión. Viajó a pie desde Colombia hasta México, atravesó selvas, campos, montañas, soportó hambre, frío, persecuciones, enfermedades. Eso no es "no hacer ejercicio"; eso es el ejercicio más brutal que un ser humano puede soportar. Su cuerpo no era de gimnasio porque no tenía tiempo ni recursos para gimnasios; estaba demasiado ocupado salvando almas.

    2. El "Cuerpo Atlético" de los Críticos: ¿Y Sus Almas Atléticas?
    Los críticos se burlan del cuerpo de Samael, pero ¿y sus almas? ¿Acaso ellos tienen un alma "atlética", fuerte, hermosa y esbelta?

    Samael enseñó la autorrealización, no el culto al cuerpo. El cuerpo es un vehículo temporal; lo importante es la conciencia. Si los críticos están tan obsesionados con el físico, que se vayan a un gimnasio y dejen de perder el tiempo calumniando a un maestro espiritual.

    Los críticos, con sus cuerpos "en forma", ¿qué han hecho por la humanidad? Nada. Solo sentarse detrás de un teclado para difamar a un hombre que dedicó su vida a despertar conciencias. Ellos son los que están flácidos, pero en el alma.

    3. El Precio de la Misión: Un Cuerpo Desgastado es la Prueba del Sacrificio
    Samael Aun Weor escribió más de 70 libros a máquina, con dedos que quedaron "casi destruidos", como él mismo dijo. Eso no es "no cuidarse"; es entregar la salud física por la misión espiritual.

    Su úlcera gástrica fue resultado del estrés y del sacrificio. No murió de cáncer de próstata (como mienten los críticos), sino de una úlcera, producto de años de trabajo incesante, viajes, privaciones y persecuciones. Eso no es debilidad; es la prueba de su entrega absoluta.

    El cuerpo de Samael era el de un guerrero, no el de un modelo. Los guerreros no tienen cuerpos de revista; tienen cuerpos marcados por las batallas. Y Samael libró la batalla más dura: la batalla contra la ignorancia humana.

    ResponderBorrar
  2. segunda parte : 4. La Estupidez de los Críticos: ¿Jesús o Buda Tenían Cuerpos de Gimnasio?
    Los críticos dicen que Samael no tenía un cuerpo atlético, pero ¿Jesús, Buda, Krishna o Mahoma tenían abdominales marcados? Por supuesto que no.

    Jesús caminó kilómetros por el desierto, comió poco, durmió en la intemperie. Su cuerpo no era el de un culturista, pero era el cuerpo de un hombre que cumplía su misión.

    Buda se sentó bajo un árbol durante años, meditando en ayuno. Su cuerpo se consumió. ¿Eso es "no cuidarse"? No, es la prueba de su dedicación.

    Samael siguió el mismo camino. No es que "no se cuidara"; es que se entregó por completo a la obra de la Logia Blanca.

    5. La Verdadera Flacidez: La de los Críticos en su Alma
    Los críticos, al burlarse del cuerpo de Samael, están mostrando su propia flacidez espiritual. Están tan vacíos por dentro que necesitan atacar el físico de un maestro para sentirse superiores.

    La Gnosis no es para criticones de salón. Es para guerreros que están dispuestos a pagar el precio de la autorrealización. Samael pagó ese precio con su salud, su juventud, su comodidad y su vida. Los críticos, en cambio, no pagan nada; solo se sientan a juzgar.

    El cuerpo de Samael era el de un atleta de la conciencia. Su fortaleza no estaba en los músculos, sino en su voluntad, su disciplina y su amor por la humanidad.

    Conclusión: La Crítica al Cuerpo de Samael es la Prueba de su Grandeza
    Los críticos han llegado al fondo del pozo. Después de no poder refutar la doctrina, después de no poder encontrar faltas morales, después de no poder negar los frutos de su obra, se agarran de la apariencia física de un hombre que dio su vida por la humanidad.

    Samael no necesitaba un cuerpo de gimnasio; necesitaba un cuerpo resistente. Y lo tuvo. Sobrevivió a viajes imposibles, a persecuciones, a enfermedades, a la pobreza, y aun así escribió 70 libros y fundó un movimiento que transforma vidas en todo el mundo.

    Los críticos, con sus cuerpos "cuidados", ¿qué han hecho? Nada. Solo calumnias y envidia. Su crítica es la prueba de que la Gnosis es poderosa: si no lo fuera, no despertaría tanto odio en los mediocres.

    Emplazamiento final a los calumniadores: Dejen de hacer el ridículo. Si su mejor argumento es que Samael no tenía abdominales, entonces su causa está perdida. Samael Aun Weor, el Avatar, el Maestro, el Hombre, entregó su vida para que ustedes pudieran despertar. Ustedes, en cambio, solo saben morder la mano que les ofrece la verdad. Paz inverencial.

    ResponderBorrar