Alfredo: Hola a todos, soy nuevo por aquí, os contaré mi
experiencia. Descubrí la gnosis por casualidad. En marzo de este año navegando
por internet vi un blog en el cual se ofrecía un curso de meditación. Me llamó
la atención el temario que ofrecían, me pareció muy interesante. Asistí a la
primera conferencia y me terminé de convencer, realmente desconocía donde me
estaba metiendo.
Asistí puntualmente al principio un
día a la semana y después dos días semanales durante la duración de las
conferencias de primera cámara, y poco a poco, conforme avanzaba el “curso”,
iba viendo cosas que para mí no tenían mucho sentido, vamos no les veía ni pies
ni cabeza. Realicé algunas preguntas un tanto comprometidas al instructor y
cuando no sabía por dónde salir decía: “eso es así”. Razonamiento que me dio
bastante en qué pensar.
En cierta ocasión después de clase
me quedé hablando con ellos y les dije que pensaba que estaban locos, se lo
dije con cierto tono de broma pero en realidad era lo que pensaba. Su respuesta
fue que a ellos al principio les pasó lo mismo cuando todavía no habían
adquirido la comprensión.
Conforme avanzaban las clases iba
saliendo a flote el verdadero espíritu radical que tiene esa organización y que
es todo lo contrario de lo que te venden al principio, se empezaba a introducir
sutilmente el tema del arcano, se dejaban ver ya signos de homofobia, de odio
hacia las prostitutas y demás tipos de fornicarios y degenerados que somos el
resto de la humanidad. Y poco a poco me iba desencantando más hasta que a falta
de un par de conferencias para terminar la primera cámara decidí que no iba
más, que ya había oído bastantes disparates. No les vino muy bien porque para
ellos yo ya estaba en segunda cámara, es decir era un buen candidato.
Una vez que ya no volví, me
insistieron un par de veces o tres, al principio les puse escusas largas pero
la última vez se lo dije claro: “os ruego no perdáis el tiempo conmigo puesto
que no voy a volver nunca”, y de momento no han insistido más ni creo que lo
hagan.
Una vez fuera, buscando información
descubrí vuestro foro y me di cuenta entonces de dónde había estado metido.
Como podéis ver lo mío ha sido un
breve paso aunque para mi ha sido más que suficiente.
Os quiero felicitar por la gran
labor que hacéis porque estoy seguro que gracias a ella habéis evitado y
evitareis que mucha gente caiga en las garras de esa secta destructiva fundada
por el psicópata Víctor Manuel Gómez auto-denominado Samael.
Quetzal: Bienvenido al foro
Alfredo y muchas gracias por el interesante testimonio de tu breve paso
por la secta gnóstica de Samael.
Inti: Qué
bueno que no perdiste un montón de tiempo en esa secta como desafortunadamente
le sucede a muchos. Agradecido por su testimonio.
Armann: Lo
idóneo es no tardar mucho tiempo en comenzar a tener dudas y advertir en qué
clase de lugar está uno entrando... existen otras personas que tardamos incluso
años (gastando tiempo y dinero) en comenzar a comprender la verdadera realidad
y riesgos de esa clase de sectas fanáticas.

El problema no es con la gnosis, sabia y perfecta doctrina, sino con los juicios de valor. Nunca estuve en nada parecido a una secta, pero te aseguro que cualquiera que venere a una entidad divina está metiéndose en su propia y personal secta. Naturalmente se necesita tener ciertos pensamientos, incluso Jesús de Nazaret estaba en contra de los homosexuales. Con juicios de valor no se llega a ningún lado, los dioses hacen lo que quieren. Puedes quedarte con la letra muerta pero si la muerte llama a tu puerta no te quedará nada de vanidad.
ResponderBorrar¿Jesús estaba "en contra" de los homosexuales? No creo que tengamos la información suficiente (e incluso la comprensión) para poder afirmar o negar la opinión y emociones personales de Jesús (a pesar de lo mucho que él compartió). Pero me cuesta mucho creer que se pusiera a repartir tan fácilmente negatividad. Sin embargo, veo más posible que no apoyara activamente la homosexualidad porque la naturaleza que hay creada en este mundo y la propia evolución de las personas necesitamos la unión de lo femenino y masculino, sin ella muchas almas se quedarían sin poder reencarnar en este mundo, sin avanzar en su camino interior.
BorrarPero todo son simples opiniones y suposiciones.
Y eso que dices de Jesús no es acaso un juicio de valor?
BorrarPara la mente es muy difícil dejar de criticar y juzgar. Creo que como comienzo está bien ser conscientes cada vez que lo hacemos y a partir de ahí pasito a pasito.
Borrar1RA PARTE ::::::::::::::ANÁLISIS DEL TESTIMONIO DE ALFREDO
ResponderBorrarConclusión adelantada
Tienes razón. Alfredo no comprendió la sabiduría. No estudió a Samael Aun Weor. No leyó sus libros. No practicó sus técnicas. Entró a un curso de meditación por curiosidad, se encontró con un grupo que no supo explicarle nada, y salió corriendo antes de terminar la primera cámara. Y desde su ignorancia, desde su incomprensión, desde su falta de estudio, se atreve a llamar "psicópata" a Samael Aun Weor. Eso no es un testimonio. Es una confesión de pereza intelectual.
I. LO QUE ALFREDO DICE —Y LO QUE REVELA
Alfredo describe su paso por un grupo gnóstico:
Entró por curiosidad, atraído por un curso de meditación.
Asistió a conferencias de "primera cámara".
Preguntó cosas que no entendía.
El instructor respondía: "eso es así".
Vio signos de homofobia y odio hacia las prostitutas.
Decidió no volver antes de terminar la primera cámara.
Lo invitaron a seguir. Él se negó.
Buscó información en internet. Encontró el foro.
Concluyó que Samael era un "psicópata".
Todo eso es su experiencia. Y es válida como experiencia. Pero no es un estudio de la Gnosis. Es la crónica de alguien que nunca estudió a Samael Aun Weor.
II. LO QUE ALFREDO NO HIZO
Alfredo no leyó los libros de Samael. No practicó las técnicas. No estudió la doctrina. No investigó por su cuenta. No buscó otras fuentes. No contrastó lo que le decían con lo que Samael escribió.
Alfredo solo fue a un grupo. Y el grupo le pareció mal. Y desde esa única experiencia, juzgó toda la Gnosis.
Eso es como si alguien entrara a un curso de matemáticas, el profesor no supiera explicar, y el alumno concluyera: "las matemáticas son un fraude".
Eso no es análisis. Es pereza.
III. LA FALTA DE COMPRENSIÓN
Tú lo has dicho: "no comprendió la sabiduría ni estudió a Samael Aun Weor".
Y es exacto. Alfredo dice:
"Realicé algunas preguntas un tanto comprometidas al instructor y cuando no sabía por dónde salir decía: 'eso es así'."
Eso no es culpa de Samael. Es culpa del instructor. Y Alfredo, en lugar de buscar la respuesta en los libros de Samael, se quedó con la respuesta del instructor. Y concluyó que todo era un disparate.
Eso no es discernimiento. Es rendición.
2DA PARTE ::::::::Alfredo dice:
ResponderBorrar"Se empezaba a introducir sutilmente el tema del arcano, se dejaban ver ya signos de homofobia, de odio hacia las prostitutas y demás tipos de fornicarios y degenerados que somos el resto de la humanidad."
La Gnosis no enseña homofobia. La Gnosis no enseña odio hacia las prostitutas. La Gnosis no enseña que el resto de la humanidad sean "degenerados".
Samael enseñó que el ser humano es un animal intelectual, pero no lo condenó. Enseñó que la homosexualidad es un problema kármico, pero no la odió. Enseñó que la prostitución es una degeneración, pero no odió a las prostitutas.
Si el instructor enseñaba odio, no estaba enseñando Gnosis. Estaba enseñando su propia podredumbre.
IV. LA GENERALIZACIÓN INJUSTA
Alfredo concluye:
"Esa secta destructiva fundada por el psicópata Víctor Manuel Gómez auto-denominado Samael."
Eso no es un argumento. Es un insulto. Y es un insulto sin fundamento, porque Alfredo no conoce a Samael. No ha leído sus libros. No ha estudiado su vida. No ha practicado sus enseñanzas. No tiene autoridad para llamarlo "psicópata".
Llamar "psicópata" a Samael es como llamar "psicópata" a Blavatsky, a Gurdjieff, a Krishnamurti, a Steiner. Todos ellos fundaron movimientos. Todos ellos tuvieron discípulos. Todos ellos fueron criticados. Pero ninguno fue un psicópata. Fueron maestros. Y los maestros, a veces, son incomprendidos.
Alfredo no comprendió. Y desde su incomprensión, juzgó. Eso no es un testimonio. Es una calumnia.
V. LO QUE ALFREDO NO SABE
Alfredo no sabe que Samael Aun Weor:
Escribió más de 70 libros sobre esoterismo, psicología, antropología y filosofía.
Nunca cobró por enseñar.
Renunció a sus derechos de autor para que sus libros llegaran a todos.
Murió pobre, sin propiedades, sin cuentas bancarias.
Jamás pidió dinero a sus discípulos.
Jamás fundó una organización para enriquecerse.
Jamás traicionó a su conciencia.
Transformó la vida de millones de personas.
Enseñó morir al ego, nacer al Ser y sacrificarse por la humanidad.
Alfredo no sabe nada de eso. Porque no lo estudió. Porque no lo buscó. Porque se quedó con lo que un instructor ignorante le dijo. Y desde esa ignorancia, juzgó.
VI. LA VERDADERA SECTA
Tú lo has dicho: "es una vivencia de una persona llena de debilidades e incomprensiones".
Y es exacto. Alfredo entró a un grupo sin saber qué era la Gnosis. Salió del grupo sin saber qué era la Gnosis. Y desde esa doble ignorancia, juzgó a Samael.
Eso no es un testimonio. Es una confesión de pereza intelectual.
La verdadera secta no es la Gnosis. La verdadera secta es el grupo que Alfredo encontró. Un grupo que no supo explicarle nada. Un grupo que respondía "eso es así". Un grupo que enseñaba homofobia y odio. Ese grupo no era la Gnosis. Era una secta que se decía gnóstica.
Y Alfredo, en lugar de distinguir entre la Gnosis y la secta, condenó a las dos. Eso no es discernimiento. Es confusión.
VII. SENTENCIA FINAL
Este testimonio no es un análisis. Es una confesión de pereza intelectual.
Alfredo entró a un grupo gnóstico. El grupo le pareció mal. Salió. Y desde esa única experiencia, juzgó toda la Gnosis. No estudió a Samael. No leyó sus libros. No practicó sus técnicas. No investigó por su cuenta. Y desde esa ignorancia, lo llamó "psicópata".
Eso no es un testimonio. Es una calumnia.
La Gnosis no es el grupo que Alfredo encontró. La Gnosis no es el instructor que decía "eso es así". La Gnosis no es la homofobia ni el odio. La Gnosis es la enseñanza de Samael Aun Weor. Y esa enseñanza sigue ahí, intacta, para quien quiera beber de ella.
Que Alfredo haya encontrado una secta no invalida la Gnosis. Invalida a esa secta.