Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de marzo.

EL ZODIACO EXPLICADO ESOTÉRICAMENTE



El siguiente artículo apareció por primera vez en julio de 1953 en la revista “Theosophy”, la cual es la principal publicación mensual de la Logia Unida de Teósofos, y el texto continuaba con un pie de página que decía:

«  La pregunta es:

¿Estamos lo suficientemente agradecidos hacia los sabios de la antigüedad por el zodíaco?

¿Tiene algún valor moral conocer el simbolismo zodiacal?

Para mayor información, el estudiante debe remitirse a los trabajos de H.P. Blavatsky y William Q. Judge, de quienes se han recogido las aseveraciones para la elaboración de este artículo. »

Hay una gran cantidad de información valiosa contenida en este estudio, mucha de la cual proviene de “La Doctrina Secreta”, un libro que a menudo no puede estudiarse de forma suficientemente cuidadosa, ya que requiere de esfuerzo, pero siempre valdrá la pena si se hace bien.


« La mitología amerindia se asemeja al Génesis de la Biblia, ya que en las leyendas de los dakotas, el “Primer Nacido” de los sioux (al igual que Adán) se cansó de vivir solo y por lo tanto formó un compañero para sí mismo (no como pareja, sino sólo un hermano) y no a partir de una de sus costillas, sino de un espigón que sacó de su gran dedo del pie, y éste fue el Pequeño Hombre...

Y desde entonces su Hermano Mayor ha sido su guía en cada etapa del progreso humano, desde la infancia hasta la adultez, y a partir de las normas que le entregó su Gran Hermano y de los consejos que dio al Pequeño Hombre, podemos definir muchas de nuestras creencias más profundas y costumbres más sagradas de nuestro pueblo. »
(El Espíritu de los Indios)

En la simbología de La Doctrina Secreta también tenemos a nuestros “Hermanos Mayores” y los más elevados de los Primeros Nacidos son las jerarquías que diseñaron y construyeron el Universo (y a un nivel más pequeño y local tenemos a las jerarquías que diseñaron y construyeron a la Tierra como también a todos los seres que viven en ella).

Generalmente a estos Hermanos Mayores las religiones los llaman “dioses y jerarquías divinas”, mientras que los teósofos los llaman “Dhyani-Chohanes”, y ellos son las inteligentes superiores a través de las cuales funcionan los “principios” del Kosmos.

Existen siete grandes jerarquías de Poderes Creativos los cuales están relacionados con los siete rayos, y que a nivel de nuestro sistema solar “los siete de la escala manifestada están conectados con los Siete Planetas”. Y de estos últimos, a su vez surgieron los Manus y Progenitores de la humanidad quienes la han desarrollado en sus diferentes aspectos (espiritual, psíquico, astral y físico).

Según Platón, el Universo fue configurado por los Primeros Nacidos en base al dodecaedro (que es un cuerpo geométrico que tiene doce caras).


Y esto es lo que se representa en los 12 signos del zodíaco.

(Y el esoterismo también aclara que si bien al comienzo se enseña que el Universo es septenario, en una enseñanza más avanzada se revela que también es doceavo, o sea que son doce las energías primordiales a partir de cuales se crea todo lo que existe en el Universo.)

El tiempo a nivel cósmico (lo que en el esoterismo se le llama “La Eternidad” o “la Duración”) está marcado por grandes ciclos y en cada uno de esos ciclos ocurren doce transformaciones (a las que le siguen parciales destrucciones provocadas alternadamente por el fuego y por el agua).

Dichas transformaciones comienzan a nivel metafísico y suprahumano, y terminan con la naturaleza física de la Creación y los seres que viven en ella.

En lo que concierne a nuestro planeta, esos cambios tienen lugar durante las cuatro grandes eras (oro, plata, bronce y hierro) de la primera Mahayuga, y los relatos míticos que hay sobre la Creación, los Diluvios y destrucciones similares están relacionados con estos ciclos.

Dentro de estos grandes ciclos hay ciclos más pequeños y así por ejemplo las doce horas diurnas en la vida cotidiana de los humanos son el reflejo en pequeño de los 12 periodos prototípicos de una “Eternidad”.

Y a nivel oculto los doce signos del zodíaco representan la evolución espiritual y psíquica de las razas humanas, así como las épocas y (en sus principales aspectos) las divisiones del tiempo. Y esta estupenda concepción fue sintetizada por los antiguos sabios en un solo diseño pictórico, conocido como el Zodíaco (o el Cinturón Celestial).


(El zodiaco a nivel esotérico es una síntesis de ese ciclo doceavo por el que pasa la Creación y los seres que habitan en ella.)


Los sabios enseñaron que los dioses y los humanos tienen su origen en el Uno Universal, Eterno Inmutable que es la Unidad Absoluta.

Esta Fuente inicial era denominada en la antigüedad “el Círculo del Cielo”, y en el esoterismo se le representa simbolizado por un punto al interior de un círculo, siendo dicho punto el Logos (también conocido como el Sol Espiritual Central).


Ese punto es la Primera Causa que da origen a todo. Pero aquello de lo que emana ese punto (o más bien es su expresión) era pasado de alto por esos antiguos Instructores. Y el “emanador” es representado por el círculo, el cual a su vez es representado en la astrología por el gran círculo zodiacal.

Y es por eso que en la enseñanza esotérica de La Doctrina Secreta se hacen y responden las siguientes preguntas:

« ¿Qué es lo que siempre es?  Respuesta: el Espacio o el eterno Anupadaka (sin padres).
¿Qué es lo que siempre fue?  Respuesta: la Semilla en la Raíz.
¿Qué es lo que siempre va y viene?  Respuesta: el Gran Aliento.

Entonces, ¿hay Tres Eternidades?

No, los tres son uno... » (DS I, p.11)

(Este asunto lo explico en el capítulo: ¿Quién creó el Universo?  Y para una mejor comprensión de la simbolización esotérica que se emplea, sepan que Parabrahma es simbolizado por la nada, Brahma es simbolizado por el círculo y el Logos es simbolizado por el punto.)



A Brahma a veces se le llama en el esoterismo “la Gran Madre” o “la Sustancia Madre” ya que es la substancia homogénea verdaderamente primordial. Y de esa sustancia primordial surgió “el Huevo Dorado” (Hiranyagarbha) que es el Sol Espiritual Central del Universo (El Logos), y del cual a su vez emergieron todas las jerarquías superiores e inferiores de las Fuerzas Creativas, los Poderes y los progenitores divinos del Universo.

Es por ello que se le designa muy acertadamente al “Espacio-Madre” como “la Madre de los Dioses”, puesto que es desde su Matriz Cósmica que nacieron todos los cuerpos celestiales, y la astronomía antigua inculcaba la idea de un origen común para todos los cuerpos celestes (antes que Kepler, Newton y otros científicos).

Con Pitágoras, el punto dentro del círculo representaba a la Mónada inmanifestada que permanecía en soledad y penumbras. Pero cuando llegó el momento, irradió de sí misma: el UNO (que es el primer número).

La Mónada vuelve al silencio tan pronto como ha evolucionado la Tríada, de la cual emergieron los restantes siete números de los diez, los cuales son la base del universo manifestado y también del zodiaco antiguo. Y es que en lugar de los doce signos zodiacales actualmente conocidos por el público en general, originalmente había solamente diez:

-       Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, después el dual Virgo-Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

Estos signos eran exotéricos, pero sumados a ellos se insertaron dos signos místicos (que solamente comprendían los iniciados). Sin embargo, cuando se consideró necesario exteriorizar dicho par de signos adicionales, se agregaron con sus actuales nombres, los cuales en realidad ocultan su verdadera denominación, y que dan la clave al secreto de la creación y al origen del bien y del mal.

Evidentemente, lo anterior se remite a una época en la que los signos Virgo y Escorpio estaban originalmente unidos y eran considerados como uno solo. Pero más tarde se separaron por la inserción de Libra (que simboliza el punto de equilibrio).


La balanza representa aquel eterno equilibrio que es necesario en un universo de armonía y justicia precisa, el balance de las fuerzas opuestas: centrípeta y centrífuga, luz y oscuridad, o ESPÍRITU y MATERIA.

Tanto en los mundos objetivos como subjetivos, estos son los dos poderes y mediante su eterna interacción el Universo del espíritu y de la materia permanecen en armonía, y esos poderes hacen que los planetas sigan sus trayectorias y se mantengan en sus órbitas elípticas, trazando así la cruz astronómica en sus revoluciones a través del zodíaco.

Los antiguos astrólogos sabeanos (del suroeste de la península arábica) enseñaban que dentro del signo doble Virgo-Escorpio se ocultaba la explicación de la transformación gradual del mundo, desde su estado original subjetivo, hasta el estado bisexual material.  Y por el contrario se dice que la unión de esos signos conducirá a la destrucción del universo manifestado.

Las jerarquías divinas conocidas como “Los Hijos de la Luz” son nuestros progenitores celestes y están relacionados (y a menudo identificados) con los planetas sagrados que son:

-       Saturno, Júpiter, Mercurio, Marte, Venus y dos otros planetas que todavía la ciencia oficial desconoce y que fueron simbolizados por el Sol y la Luna.


Antiguamente estos planetas eran considerados cuerpos celestes cuyas jerarquías divinas estaban directamente en comunicación astral y psíquica con nuestro planeta, haciendo que sus esferas visibles envuelvan a nuestra humanidad con sus características internas y externas, llamándose así Rectores o Regentes de nuestras mónadas y facultades espirituales.

Y así como emanan siete rayos diferentes del Sol Espiritual Central, también todos los Adeptos y Dhyani-Chohanes se dividen en siete clases, cada uno siendo conducido por una de las siete formas o manifestaciones de la Sabiduría Divina.

En todas las épocas, dicha Sabiduría Suprema se ha identificado con el Dragón, y astronómicamente la constelación Draco estuvo una vez en el centro del cielo, y era tan amplia que se conocía como “el Gran Dragón” extendiéndose sobre siete de los signos del Zodíaco.

Cuando la Gran Pirámide de Egipto era un templo de iniciación (según los primeros anales de la quinta raza raíz), La principal estrella de la constelación de Draco era la Estrella Polar de ese entonces, y simbolizaba la guía hacia lo divino y es por eso que el sacerdote mayor (El hierofante o Maestro de Sabiduría) era también llamado “la Estrella” ya que guiaba al neófito hacia su renacimiento espiritual.

Hermes Trismegisto se refirió a estos “Hermanos Mayores” de la humanidad como una colonia de dioses, quienes eran las encarnaciones del Septenario Superior, y que se instalaron en la Tierra para que los humanos no estuviesen desprovistos de su naturaleza superior.

Blavatsky señala que los Ah-Hi (como también se les llama en sánscrito a esta jerarquía divina) mucho tiempo atrás fueron egos planetarios, solares, lunares y finalmente egos reencarnantes. Ellos son los anfitriones colectivos de los seres espirituales y se convierten en humanos como parte de sus transformaciones: “Los creadores del mundo renacen en la Tierra una y otra vez”.

Sin embargo, cuando los humanos se espiritualicen lo suficiente, ya no será necesario tratar de buscar que adquieran una comprensión correcta de la Sabiduría Antigua porque ellos sabrán entonces que siempre ha habido grandes Reformadores del Mundo a lo largo de la historia y que esos Reformadores:

A)  Fueron la emanación directa del Logos (bajo cualquier nombre con el que se le llame) es decir la encarnación esencial de uno de los siete aspectos del Espíritu Divino, y
B)  Que ya aparecieron antes o durante los ciclos pasados.

Y así Buddha, Krishna, Zoroastro, Manu o Tot-Hermes se manifestaron primero en la Tierra como uno de los siete poderes del Logos (primero individualizado como Dios y luego asumiendo forma material) y estos Avatares han seguido reapareciendo sucesivamente como grandes Sabios e instructores para la quinta raza raíz (y después de haber enseñado en las dos razas raíces precedentes).

En el simbolismo antiguo, se consideraba que era siempre el Sol (me refiero al Sol espiritual, no al sol visible) quien enviaba a los principales Salvadores y Avatares. Los Manus y Rishis eran también considerados dioses planetarios, y se decía que vinieron al comienzo de las razas humanas para vigilar su evolución y encarnaron en la Tierra una y otra vez para enseñar a la humanidad.

El género humano se divide en siete grupos diferentes los cuales tienen diferentes características físicas, mentales y espirituales. Y cada uno de esos grupos humanos nació bajo la guía e influencia de uno de los siete planetas sagrados y las esferas de los espíritus que viven en ellos. Es por eso que en la antigüedad se creía (con justa razón) que todas las razas humanas estaban íntimamente ligadas con los planetas, y estos a su vez con los signos zodiacales, y es así que toda la historia del mundo se encontraba registrada en esos signos.

En Egipto, el neófito era iniciado en el misterio de los signos del zodíaco por medio de una danza circular que representaba el curso de los planetas tal y como hasta hoy se celebra en Rajputana (que es una región al noreste de la India) donde se practica la danza de Krishna y los Gopis. Luego de esta danza, el neófito recibía una cruz (el Tau) convirtiéndose con esta iniciación en un astrónomo o sanador.

El ciclo de iniciaciones por la que pasaban los discípulos era una representación en pequeño de la gran serie de signos cósmicos en el año sideral (25’868 años). Y así como los cuerpos celestes al término de ese periodo vuelven a las mismas posiciones relativas que ocupaban al comienzo, de la misma manera también el “hombre interior” al concluir con el ciclo de iniciaciones, había recuperado el estado prístino de la pureza divina y el conocimiento con el cual se embarcó en su viaje de encarnaciones terrestres.

El zodíaco ha sido conocido en la India y en Egipto desde tiempos inmemoriales y el conocimiento que tenían los antiguos sabios y magos de esas civilizaciones, con respecto a la influencia oculta de las estrellas y de los cuerpos celestes sobre la Tierra, era mucho mayor del que la astronomía moderna puede esperar alcanzar.

La ciencia moderna está satisfecha con cálculos astronómicos y predicciones basadas en las leyes matemáticas infalibles. Sin embargo la sabiduría antigua agregaba a la fría visión científica el elemento vivificante de su alma y espíritu que es la astrología.

Los principales rasgos en la vida de una persona se dan en conformidad a la constelación bajo la cual nació, es decir con el carácter de su principal “animador” (o sea la jerarquía divina que esa constelación representa).

Las unidades humanas proceden todas de la misma fuente que es el Sol Central Espiritual (El Logos) y cada esfuerzo de la voluntad para purificarse y unirse con el Yo Divino la libera de uno de los rayos inferiores. Y así a través y por medio de la evolución, la entidad espiritual del ser humano es conducida a niveles más altos (de rayo en rayo) hasta que nuevamente es reabsorbida en el único y supremo rayo del Padre-Sol.

Este último es el verdadero centro de todo ser que habita en el Cosmos, y cada uno puede recibir la influencia de ese centro, tal y como “cada persona está o estará ligada a algún Adepto en particular”.

Nuestro destino está escrito en las estrellas, y llegará un día en que la astrología será restaurada por aquellos miembros del Movimiento Teosófico que cumplan los requisitos morales para poseer nuevamente el “Gran Misterio”.

Todo lo anterior puede resumirse así:

« La Jerarquía de los Poderes Creativos se divide en siete energías cósmicas principales (primero en tres cuya combinación genera los cuatro siguientes) conocidas como “los siete rayos esotéricos” y dentro de doce grandes Órdenes, las cuales están representadas en los doce signos del zodíaco. Y además estas siete jerarquías y sus rayos están vinculadas con los siete planetas sagrados. Todo esto después se subdivide en numerosos grupos de seres espirituales, semi-espirituales y etéreos. »

Las enseñanzas relacionadas al zodíaco son el trabajo de los Sabios que vinieron al comienzo del gran ciclo humano y le dieron al hombre (cuando este comenzó su ardua ascensión hacia el desarrollo espiritual) todos eso símbolos e ideas de carácter astronómico que han perdurado en todos los ciclos, y estos incluyen las “ideas innatas” que impactaron en el centro perenne de la naturaleza humana.

A partir de ese recuerdo, se puede citar una noción antigua de la tradición zodiacal gracias a los registros ocultos de una edad desconocida para la historia:

« Sobre el esquema zodiacal del océano superior celeste, en cierto sector de la Tierra, un mar del interior fue consagrado y conocido como “el Abismo del Aprendizaje”.

Doce centros en la forma de doce pequeñas islas que representaban los 12 signos zodiacales (dos de los cuales permanecieron en el misterio durante muchos años) eran las moradas de doce Hierofantes o Maestros de Sabiduría.

Este mar de conocimiento y aprendizaje permaneció allí por largo tiempo, donde ahora se extiende el desierto de Gobi, y perduró hasta el último periodo glacial, cuando un cataclismo local trasladó las aguas de este mar hacia el sur y hacia el oeste, creando así un gran desierto, y dejó sólo un oasis, con un lago y una isla en el medio, como reliquia del anillo zodiacal en la Tierra. »

La Doctrina Secreta enseña que cada suceso de importancia trascendental, tales como los cataclismos geológicos al final de una raza raíz y el comienzo de una nueva (lo que implica un gran cambio para la humanidad cada cierto tiempo tanto a nivel físico, moral como espiritual) este cataclismo se prepara, por así decirlo, en las regiones siderales de nuestro sistema planetario. Y mediante la observación, la experimentación y el conocimiento, los sabios antiguos tomaron en cuenta todas las combinaciones concebibles de causas y determinaron sus efectos con precisión matemática.

Dicho conocimiento les llegó como resultado de su pureza en cada plano de su ser y descubrieron que los planetas eran como las agujas del reloj que señalaban (en el circuito de nuestro sistema solar) las horas de ciertos eventos periódicos. Y así por ejemplo, descubrieron que cuando un gran ciclo da paso al siguiente, se producen efectos dinámicos que alteran la superficie del planeta mediante la inversión de los polos terrestres y otras convulsiones, lo que afecta el curso de la evolución humana.

Los sabios orientales estaban perfectamente familiarizados con este aspecto de la ley cíclica, ya que investigaron en ella, registraron sus observaciones y las preservaron. Y habiendo presenciado las incontables vidas ciclo tras ciclo en el pasado, y visto su comportamiento bajo diferentes condiciones en otros espacios estelares hace mucho tiempo atrás, los sabios disponían de una base sobre la cual establecer sus conclusiones y predecir lo que sucedería en las eras futuras. Sin embargo las profecías siderales del zodíaco nunca señalan un evento en particular, sin importar cuan solemne y sagrado pueda ser para una parte de la humanidad.

Blavatsky en La Doctrina Secreta se pregunta:

« ¿Por qué ver en el signo de Piscis una referencia directa a Jesucristo, quien fue uno de los muchos grandes Reformadores mundiales, cuando esa constelación refulge como símbolo de todos los Salvadores espirituales del pasado, del presente y del futuro, quienes aportan la luz y disipan la oscuridad mental? »

Todas esas profecías apuntan a leyes naturales periódicas y recurrentes, las cuales son sólo comprendidas por los iniciados ya que: “el zodíaco es el modelo de la Gran Ley”.

Doce grandes dioses, como se enseñaba antiguamente en Egipto (o doce jerarquías divinas como lo enseñan los maestros transhimaláyicos) producen el giro completo de la Gran Rueda de la Vida y la Ley, y abarcan todos los planos objetivos y subjetivos y todos los estados. Y esto también se aplica a nuestro planeta, el cual pasa por doce transformaciones.

La Tierra se vuelve cada vez más densa luego de las seis primeras transformaciones, y todo lo que ella contiene (incluido el ser humano) se vuelve cada vez más material, mientras que en las seis transformaciones siguientes ocurre lo contrario, y tanto la Tierra como los seres que habitan en ella se irán desarrollando de manera cada vez más refinada y espiritual con cada cambio.


(Esto lo enseñan también los Maestros, ver: link. Nada más que ellos hablan de siete rondas y no de doce transformaciones. Pero como lo hemos visto, en una enseñanza más profunda se precisa que el proceso también es doceavo.)

Cuando se alcanza el cénit de este ciclo, se produce una disolución gradual y la vida física es destruida, pero no hay aniquilación de los seres porque cuando se llega a ese punto, la humanidad, las plantas, los animales y cada átomo se han adaptado para vivir tanto de forma objetiva como subjetiva.

Entonces se suceden los ciclos de evolución de la naturaleza septenaria del hombre:

    -  espiritual o divina,
    -  psíquica o semi-divina,
    -  intelectual,
    -  pasional,
    -  instintiva,
    -  semi-corpórea,
    -  y la puramente material o física.

Todas ellas evolucionan y progresan cíclicamente, pasando de una a otra, en una forma centrípeta y centrífuga, única en su esencia y septenaria en sus aspectos. Y cada principio de la composición septenaria del ser humano se relaciona con un plano, un planeta y una raza-raíz. Y cada uno de esos aspectos, a su vez puede ser beneficioso y constituir fuerzas poderosas para el propio humano.

La simbología del zodíaco no es propiedad de la religión, la astronomía o astrología. La llave de los misterios del zodiaco debe de ser girada siete veces. Y en cada evento de la vida (y por pequeño que este sea) hay un significado oculto que tiene una raíz septenaria, ya sea humana o cósmica, y el conocimiento para determinar ese aspecto oculto en cada suceso pertenece a los Adeptos de todas las épocas.

El ser humano es en sí mismo un sendero zodiacal, a través del cual su sol personal (Atma) realiza un circuito, y si logramos crecer a través de la devoción y el esfuerzo durante el viaje de nuestro sol interior en ese zodíaco íntimo, entonces aprenderemos el significado de la peregrinación más importante de la luminaria terrestre.




OBSERVACIONES

Este texto es la traducción del artículo publicado por la Logia Unida de Teósofos de Inglaterra (link) y le agradezco mucho a Nicolás por haberlo traducido. Desafortunadamente el zodiaco es un tema que todavía no domino bien, por lo que por el momento me siento incapaz de esclarecerles las explicaciones que dieron los instructores teósofos en este artículo (sobre todo la segunda parte).

Pero espero a medida que adquiera más conocimientos podérselos detallar. Y es que los teósofos se olvidan seguido que las enseñanzas esotéricas se deben de explicar con muchas ilustraciones, ejemplos y aclaraciones para que la gente pueda comprender mejor lo que están diciendo.

Aún así les puse el artículo porque este muestra las bases del conocimiento oculto que se tiene del zodiaco y como pueden darse cuenta, el zodiaco no es “un simple invento hecho por las civilizaciones primitivas”.


Sino que es una representación mucho más profunda de lo que la gente se imagina, ya que refleja en su simbología, el proceso de los ciclos por el que pasa todo lo que existe en el Universo.



24 comentarios:

  1. Hola Cid, no me queda clara la parte de Budha donde dice que descendió como si fuera un ser evolucionado proveniente del logos y no un humano que ha logrado conectar con su tríada superior ñ. Gracias!

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    1. A mi tampoco me queda clara esa parte. Lo que yo he comprendido hasta ahora de los Avatares, lo puse en este capítulo:

      • ¿QUIÉN ES MÁS ELEVADO, JESÚS O BUDA?

      http://esoterismo-guia.blogspot.com/2015/09/jesus-y-buda.html

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    2. Gracias Vid. Si esa ha sido una de las interrogantes que se me han ido despertando desde que empecé a leer los textos en inglés de The Teosophist. Felizmente no es algo relevante para el crecimiento espiritual en estos momentos para nosotros. Pero si era una pequeña duda. Gracias!

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    3. De repente sea que es un ser que está evolucionando a cierto nivel y ya se le asignan tareas (antes de su iluminación) y su tríada superior puede estar conectada a otros planos aun mas superiores y con otras entidades con agendas particulares, lo cual es independiente de la personalidad evolucionada pero finita. Claro que estoy especulando totalmente ajajaja.

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  2. Hola Cid muy buenas noches me intereso mucho este tema la primera vez que vi sobre los signo zodiacales fue en el anime los Caballeros de Zodiaco sobre todo por mi signo en especial Geminis :) !! Cid ,usted que signo es ¿?

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  3. Que significa levantarse casi siempre a las 3 Am madrugada y sentir algo raro en el corazón. Leí que supuestamente a esa hora en donde más actividad paranormal y esoterica hay. Y hace poco me pasó una experiencia fuerte. Que opinas de eso?

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    1. No sabria decirte a qué se pueda deber. Sorry.

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  4. Ayer a esa hora aproximadamente como a las y 3 y media Am no recuerdo exactamente. El corazón me empezó a latir muy rápidamente y después cuando se me quitó porque respire profusamente mucha veces y comenze a tocer me senté y el cuerpo se me entumeció completamente. Y me quedé allí completamente. Hoy me levanté pero me sentir extraño como si fuera a pasarme lo mismo a la misma hora, la diferencia que está vez me relaje y confíe y se me fue el sentimiento rápido. Es extraño porque escuche un gallo cantando. Y mucho escalofrío.

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    1. Por las dudas checa con un Doctor y ahora que me acuerdo, Blavatsky menciona que cuando entra muy bruscamente el cuerpo astral en el cuerpo físico, eso ocasiona fuertes latidos en el corazón.

      Su narración la puse en este otro capítulo:

      • PELIGROS DEL VIAJE ASTRAL

      http://esoterismo-guia.blogspot.com/2012/02/astral-viaje-proyeccion-cuerpo-peligro.html

      Tal vez (sin podertelo asegurar) esa situación que se repite en las noches pudiera deberse a eso y si fuera el caso, ordenale a tu cuerpo astral que deje de estar viajando.

      En este otro capítulo lo detallo:

      • TENGO PODERES Y NO SÉ QUÉ HACER

      https://esoterismo-guia.blogspot.mx/2016/06/tengo-poderes-y-no-se-que-hacer.html

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    2. A mi me ocurria algo muy parecido, pero se me quito al realizar el circulo de proteccion antes de dormir talves te pueda ayudar.Saludos G.N

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    3. Aquí detallo cómo generar ese círculo de protección:

      • ¿CÓMO DEFENDERTE CONTRA LAS ENTIDADES NOCIVAS?

      http://esoterismo-guia.blogspot.com/2014/06/como-protegerte-de-energias-negativas.html

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  5. Pero cada vez que uno duerme se va automáticamente al astral o es mentira?

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    1. No sabría decirte con certeza, pero en lo personal no creo que cada vez que uno duerme se vaya automáticamente al astral.

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  6. Eso de los rayos es una copia barata de el sistema de chakras de la India, de los diferentes poderes misticos que otorgaban y por que no de los siete planetas conocidos en la antiguedad, como siempre Bobatsky esparciendo mierda y no faltan pendejos como ud que se creen toda esa basura. Investigue un poco! Astrologia vedica por ejemplo.

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    1. Es curioso como los provocadores acostumbran recomendar lo que menos hacen ellos mismos.

      Justamente aquí yo llevo cientos de capítulos exponiendo la profunda investigación que he llevado a cabo, mientras que tú sólo públicas un comentario lleno de groserías.

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  7. Hola Cid, quisiera que me dieras tu opinión respecto a un sueño que tuve hace unos dos años, tan vívido que aún me pregunto si pudo ser real. Brevemente. Soñé que bajando unas pequeñas escaleras entraba en un lugar sumamente oscuro, negro, era una habitación grandísima como la sala de un gran hospital. Estaba todo lleno de camas con gente en ellas y se respiraba una atmósfera de gran tristeza y ahogo. Se oían lamentos y gemidos de gran sufrimiento que procedían mayormente de hombres. Al entrar y verme rodeada de todo aquello, salí despavorida de allí con un miedo que me atravesaba el alma. Esos gemidos y esa oscuridad que aún recuerdo como ayer, me hacen preguntarme si en sueños visité el bajo astral. Siempre tengo sueños oscuros, tristes, nada felices, hacen que me levante cansada e influyen en el día que he de vivir.
    Gracias de antemano y un saludo.

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    1. El verdadero viaje astral y el simple sueño se asemejan mucho, pero unos factores que caracterizan al viaje astral son:

      1. Que lo que experimentas lo sientes mucho más realista que si fuera un simple sueño, al grado que en tu interior te dices: “esto no es nada más imaginación mía, esto lo estoy realmente viviendo”.

      2. La sucesión de los eventos que experimentas en el viaje astral suelen tener más consistencia y coherencia, mientras que en los sueños la historia suele ser muy surrealista.

      3. Y después de haber viajado al astral sueles despertarte cansado porque el viaje astral consume mucha energía.

      Entonces, por lo que mencionas, es probable que hayas estado efectivamente en alguna parte baja del astral y que tú conciencia haya interpretado ese lugar de esa manera, porque debes de saber que el astral es un plano muy ilusorio en donde la realidad se mezcla con la imaginación.

      Para protegerte las recomendaciones de base son:

      1) Antes de irte a dormir, pídele a los seres de luz que te cuiden y la forma más sencilla de hacerlo es rezar un Padre Nuestro y luego hacer tu petición.

      2) Visualizar un circulo de protección como lo explico en este capítulo:

      • ¿CÓMO DEFENDERTE CONTRA LAS ENTIDADES NOCIVAS?

      http://esoterismo-guia.blogspot.com/2014/06/como-protegerte-de-energias-negativas.html

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  8. Hola Cid me podria explicar que quiere decir esta parte :
    « Sobre el esquema zodiacal del océano superior celeste, en cierto sector de la Tierra, un mar del interior fue consagrado y conocido como “el Abismo del Aprendizaje”.

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    1. Tal vez sea una forma alegórica de referirse a Shambala, ya que los Maestros explican que actualmente se encuentra en un lugar secreto en el desierto de Gobi, pero que antes era una isla cuando el desierto de Gobi era un mar.

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  9. Cid, muchas gracias por tu respuesta. Lo pondré en práctica, aunque siempre suelo rezar una oración antes de dormir por ese motivo. Lo del círculo de luz es muy interesante y practicaré. Lo que me gusta menos es la posibilidad de haber estado en el bajo astral pues me da que pensar y no me gusta para nada la idea.
    Me gusta mucho tu blog, muy cuidado, bien sintetizado y trabajado y sinceramente me pregunto si es obra de una sola persona, tú Cid, o tras todo este trabajo se encuentra algún tipo de organización teosófica. Bueno, es una pregunta interior, no es necesaria la respuesta. Te agradecemos y mucho tan buena labor.
    Un abrazo.

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    1. El 99% soy yo, pero últimamente me han salido colaboradores como Nicolás que amablemente me ha traducido varios artículos del inglés o Vinci que me ha hecho un resumen de los autores que él aprecia.

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  10. hola amigo cid muy interesante este tema sabes una amiga me hablo sobre los signos y acertaba con la personalidad de cada uno y me dijo que los piscis segun ella era el mejor signo a que a traves de las encarnaciones uno pasa por cada signo y que piscis al ser la casa 12 era el la ultima casa la mas espiritual ademas contiene algo de los demas signos y que son muy espirituales y nobles eso me hablaba yo soy piscis pero yo era muy nostalgico y fantasioso creia q era el peor de los signos el mas debil pero ella me dijo que Jesucristo tiene las caracteristicas de piscis? pues sufria por la humanidad que piensas al respecto?
    otra pregunta que sabes acerca de la ascendencia me dijeron q soy ascendente en cancer por la hora de nacimiento saludos amigo cid

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    1. Los astrólogos suelen preferir un signo en particular, pero en lo personal pienso que todos son complementarios, ya que ellos corresponden a las doce energías pilares de la Creación.

      Para darte un ejemplo,

      ¿Qué órgano es más importante en el cuerpo?

      ¿El corazón, el cerebro, los riñones o el hígado?

      Todos son importantes porque si falta uno de ellos, el sistema entero se colapsa.

      Incluso hasta el ano es importante porque si dejara de funcionar, no te digo los aprietos en los que te encontrarías después de unos días…

      (^_^)

      Sobre tu otra pregunta, he leído que el ascendente complementa las características de tu signo principal (y en algunos casos incluso se impone). Pero también depende del grado de desarrollo que vayas adquiriendo porque mientras más evoluciones, menos las energías de los planetas y las estrellas tendrán influencia sobre ti y más tú te volverás una individualidad con tu propia voluntad.

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