Les pido una disculpa, pero por falta de tiempo no voy a

poder atender los comentarios hasta finales de mayo.

LA TRIPLE CONSTITUCIÓN DEL HOMBRE: CUERPO, ALMA y ESPÍRITU



Es la estructura del ser humano enseñada en occidente en la Antigüedad. Encontramos la idea en los filósofos griegos, en los gnósticos e inclusive en los primeros padres de la iglesia católica.

« Esa es la antigua división platónica. Platón era un Iniciado y por lo tanto, no podía entrar en detalles prohibidos [para esa época, pero permitidos en la actualidad], sin embargo quien está familiarizado con la doctrina arcaica [esotérica] encuentra La estructura septenaria en las diferentes combinaciones [lo explico más adelante] ... Platón consideraba al ser humano como constituido de dos partes: la una eterna, formada de la misma esencia que lo Absoluto, la otra mortal y corruptible, derivando sus partes constitutivas de los “dioses menores creados”. Platón muestra que el hombre es un compuesto de:

1)   un cuerpo mortal,
2)   un principio inmortal, y
3)   un “alma separada de tipo mortal”.
. . .
Esta es también la división adoptada por San Pablo, otro Iniciado que sostiene que existe un cuerpo psíquico que es sembrado en lo corruptible (el alma), y un cuerpo espiritual que es elevado a la substancia incorruptible. Incluso el apóstol Santiago en el versículo (3:15) lo corrobora diciendo que la “sabiduría” (de nuestra alma inferior) no descendió de lo alto, sino que es terrestre (“psíquica”, “demoníaca”, ver texto griego) mientras que la otra Sabiduría es celestial.

[El texto original en griego no lo encuentro, pero en la Biblia dice: “porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino que es terrenal, animal, diabólica” refiriéndose a los celos y la retención en el corazón, o sea a nuestra naturaleza baja, animal (nuestra “alma inferior”).]

Ya que es tan claro que Platón e incluso Pitágoras, aun cuando hablan de sólo tres “principios”, les dan siete funciones separadas en sus varias combinaciones, por lo que si los contrastamos con las enseñanzas teosóficas esto se hará más claro. »
(Blavatsky, La Clave de la Teosofía, p90-91)

Y tiene razón, la teosofía original enseña que el ser humano está constituido de siete principios: un cuerpo físico y seis envolturas sutiles.


Estos siete principios podemos reagruparlos en tres partes:

1)   El cuaternario inferior conformado por el cuerpo físico, astral, de vitalidad y del deseo, que es “mortal y corruptible” ya que es destruido al final de cada reencarnación.
2)   El dúo superior formado por Atma y Buddhi (llamada la Monada) que es la parte divina e imperecedera de nuestro ser, en español los llamamos el Espíritu y su vehículo, el Alma (espiritual).
3)   Nuestro mental (Manas) que es lo que nos define como seres individualidades. Podemos considerarlo como nuestra “alma humana”, nuestro “Yo” y es potencialmente inmortal.

La Monada (Atma-Buddhi) siendo algo puramente espiritual es abstracta, universal. No tiene individualidad por sí misma. Sin embargo, nosotros podemos volvernos Seres divinos, si alcanzamos a unirnos con nuestra parte divina (como Jesús). Y para eso es la evolución que se efectúa a través de muchas reencarnaciones. Y ahí radica la dualidad de Manas (o sea nosotros como Almas humanas) que tenemos la posibilidad de evolucionar siguiendo el camino del bien guiados por Buddhi (nuestra Alma espiritual), o involucionar hundiéndonos en el camino del mal, dominados por Kama (nuestra Alma animal).



William Judge, uno de los fundadores de la Sociedad Teosófica también aborda el tema:

« Con respecto a la naturaleza del hombre, en los círculos religiosos cristianos encontramos dos ideas prevalecientes: una es la enseñanza y la otra es su aceptación común. La primera ciertamente no es ningún secreto de la Iglesia, pero como rara vez la escuchan los laicos, es casi arcana para el pueblo. Casi todo mundo dice que tiene un alma y un cuerpo, y hasta allí llega todo. Pero qué es el alma y si esta es la verdadera persona o si tiene poderes propios, esto no se investiga, y los predicadores generalmente se limitan a hablar de su salvación o condenación. Y por hablar así del alma, como si fuera algo diferente de uno mismo, la gente ha adquirido una idea subyacente de que ellos no son almas, ya que pueden perder su alma.

Esto ha influido en la tendencia que ha generado hacia el materialismo, induciendo a los hombres a prestar mayor atención al cuerpo que al alma, dejando esta última a la tierna misericordia del sacerdote cuando se es católico, y cuando se es disidente, el cuidado del alma es más frecuentemente pospuesto para el día de la muerte. [Muchos que han obrado mal, comienzan solo a preocuparse cuando se acerca la hora de su fallecimiento].

En cambio, cuando la verdadera enseñanza sea conocida, se verá que el cuidado del alma que es el Sí (el “Yo”) es un tema vital que requiere la atención de cada día, y que no debe de ser diferido sin que resulte en un grave daño en todo el hombre. [Para los Maestros espirituales es mucho más grave el daño que la gente le causa a su alma, aunque no se ve ni se siente, que el peor daño físico que se puedan provocar]

La enseñanza cristiana sustentada por San Pablo (puesto que de hecho es sobre él que descansa la doctrina cristiana) es que el hombre es un compuesto de cuerpo, alma y espíritu. Esta es la constitución triple del hombre en la que creen los teólogos, pero que es mantenida en el olvido porque su examen podría resultar en la readopción de puntos de vista que en el pasado fueron aceptados, pero que ahora son heréticos.

Porque cuando ponemos de este modo el alma entre el espíritu y el cuerpo, llegamos muy de cerca a la necesidad de examinar la cuestión de la responsabilidad de esa alma, dado que el cuerpo en sí mismo no puede tener responsabilidad propia. [El cuerpo actúa bajo nuestras órdenes]. Y a fin de hacer responsable al alma por los actos realizados, debemos asumir que esta tiene facultades y funciones. A partir de esto es fácil tomar la posición de que el alma puede ser racional o irracional, como lo pensaron a veces los antiguos filósofos griegos, y entonces solo hay un paso para más proposiciones teosóficas.

Este esquema de la naturaleza trinaría del hombre contiene de hecho la enseñanza teosófica de la constitución septenaria, porque las otras cuatro divisiones que faltan en la clasificación, se pueden encontrar en los poderes y funciones del cuerpo, del alma [y del espíritu], como trataré de demostrar más adelante [en otros capítulos].

Esta convicción de que el hombre es de septenario y no meramente [tripartita o] una dualidad, fue sostenida hace largo tiempo y claramente enseñada a todos con demostraciones, pero al igual que otras doctrinas filosóficas desapareció de la vista, porque fue gradualmente retirada en el momento en que la moral en Europa estaba degenerando, y antes de que el materialismo logrará pleno poder junto con su gemelo, el escepticismo. »
(El Océano de la Teosofía, cap. IV, p29-30)



La estructura terciaria explica la estructura septenaria

En la actualidad, esta composición triple de cuerpo, alma y espíritu es aceptada por varias iglesias. Desafortunadamente, las personas intransigentes lo toman como pretexto para refutar la estructura septenaria, sin comprender que es un aspecto más profundo de la enseñanza espiritual.

Deben saber que usualmente, en las religiones hay una enseñanza pública destinada para el pueblo que en general todavía no tiene el desarrollo suficiente y por lo tanto se requiere enseñarles de una manera más sencilla. Y otra enseñanza más oculta que al principio está reservada a las mentes más eruditas y que progresivamente se extiende a todo el pueblo a medida que este evoluciona. Y si la estudian con cuidado verán que la enseñanza oculta NO se opone a las escrituras sagradas. ¡Al contrario! Permite comprenderlas mejor. Así en nuestro caso, la estructura trinaría explica la estructura septenaria. Déjenme explicárselos:

La ciencia moderna ya sabe que todo lo que existe en el Universo está formado a partir de la energía, incluso la materia que es energía en su máxima densificación (ver explicación esotérica de E=mc²). El esoterismo enseña que todo está formado a partir de las múltiples combinaciones de siete energías originales o si prefieren, de una manera religiosa se les puede considerar como las siete emanaciones originales de Dios para formar la Creación (simbolizadas en el Génesis por los siete días).

En una primera etapa, a partir de la esencia prístina (“Dios”), surgieron simultáneamente tres energías primarias, conocidas en el cristianismo como la Santísima Trinidad que postula que aunque Dios es único, su naturaleza es tripartita, (representadas por Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo). Estas tres energías primarias, pueden solo combinarse de cuatro maneras posibles, creando así las siete energías originales de la Creación (3+4=7). Los colores ayudan mucho para comprenderlo: de la Luz blanca surge en una primera etapa los tres colores primarios (rojo, azul y amarillo). Estos se pueden combinar de cuatro maneras diferentes:

-        rojo + azul = morado,
-        azul + amarillo = verde,
-        rojo + amarillo = naranja,
-        rojo + azul + amarillo = marrón.


Estos son los siete colores de base, a partir de los cuales se pueden hacer ¡infinidad de combinaciones!


Es por eso que la Creación es septenaria, porque está hecha a partir de siete energías originales conocidas en el esoterismo como “los Siete Rayos”. Las tres primeras surgidas de la esencia prístina y las cuatro siguientes formadas a partir de las combinaciones posibles de las tres primeras. Bajo el principio de correspondencia que dice que “como es arriba, es abajo”, encontramos esa estructura septenaria en todos los aspectos de la Creación y la estructura del hombre no escapa a la regla, es así que a partir de los tres principios de base (cuerpo, alma y espíritu), se combinaron de las cuatro maneras posibles para formar los cuatro principios siguientes y así constituir los siete principios que componen al ser humano.

« El Uno deviene manifestado en el Tres, pero el Tres es un Todo y no consiste en tres partes, de las cuales una vendría en sucesión después de la otra, sino que surgen a la existencia al mismo tiempo. La Reacción no puede existir sin Acción y ellas se deben a la coexistente Potencia o Causa. Esta Trinidad se manifiesta [a nivel humano] en tres diferentes principios o modos de acción que han sido denominados Cuerpo, Alma y Espíritu, o de acuerdo al simbolismo de la antigua ciencia oculta [la alquimia]: Tierra, Agua y Fuego.

  • 7) A  – El Espíritu puro (Atma) o “Fuego”. 
  • 6) AB – El Alma espiritual (Buddhi), una combinación de Kama y Atma o “Agua y Fuego” (el principio de la Inteligencia Espiritual). 
  • 5) AC – El Mental (Manas), una combinación de la Materia y el Espíritu o “Tierra y Fuego” (el principio de la mente) 
  • 4) B  – El principio animal en el hombre (Kama), representado por el “Agua”. 
  • 3) ABC – La esencia de la vida (Prana) una combinación de Materia, Alma y Espíritu o “Tierra, Agua y Fuego”. 
  • 2) BC – El cuerpo astral (Linga Sarira) una combinación de la Materia y Kama o “Tierra y Agua”. 
  • 1) C  – El cuerpo físico (Sthula Sarira) representado por la “Tierra”
» (Franz Hartmann, La Magia Blanca y Negra)

Nótese como solo hay siete combinaciones posibles a partir de los tres elementos de base (A, B y C). Personalmente hubiera puesto a Manas (el alma humana) como principio de base en vez de Kama (su alma animal), aunque Kama al estar en medio de la estructura da más simetría. Sin embargo, lo importante es la explicación ya que existen otras versiones en Oriente.


_  _  _

Si bien muchas personas aceptan la idea que a parte del cuerpo tienen también un Alma y un Espíritu, la verdad es que NO tienen realmente idea de lo que es el Alma y el Espíritu. Estos los explicaré detalladamente (posteriormente) en Alma y Espíritu.


Ver también:

3 comentarios:

  1. Hay algo que me dejo en duda, según otras enseñanzas, dan a conocer
    que el prana es el penúltimo de los cuerpos sútiles y que el Astral es el antepenúltimo, asi como lo puedes ver en este link

    http://2.bp.blogspot.com/_kQeyfjoL_zI/TFCxNMGbmaI/AAAAAAAAAIQ/6Cu9EhfUxvg/s1600/constitucionseptenaria.jpg

    básicamente da a conocer la constitución septenaria del hombre, pero esa es mi duda, entre que posiciones se encuentra prana y el astral.

    espero que puedes aclararlo.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mira, hay muchas versiones. Algunas son deformaciones de versiones previas, otras son explicaciones dadas de otra manera. Checa este capítulo:

      LAS DIFERENTES CLASIFICACIONES DE LOS CUERPOS DEL HOMBRE

      http://esoterismo-guia.blogspot.mx/2012/08/diferentes-clasificaciones-cuerpos.html

      Aquí doy la clasificación dada por la Teosofía Original, porque la considero la más genuina, pero incluso ahí, sus miembros no estaban completamente de acuerdo con el orden del cuerpo astral y del cuerpo energético.

      Necesitaríamos que un (autentico) Maestro se volviera a manifestar y nos explicara bien el asunto. Pero mientras tanto, lo que yo te aconsejo es que no te compliques la vida con ese asunto, pero en cambio tengas bien consciente que:

      - así como la parte divina es una trilogía superior (Atma-Buddhi-Manas),
      - la parte material es también una trilogía inferior (Físico-Astral-Prana) y
      - entre los dos el puente que los une es Kama, como te lo puse en la imagen de arriba.

      Las razones las detallo en este capítulo:

      CUERPO ASTRAL o ETÉRICO ¿CUÁL VA PRIMERO?

      http://esoterismo-guia.blogspot.mx/2011/02/cuepo-astral-eterico-cual-va-primero.html

      (Nota: aquí no menciono de la parte de Manas que desciende durante la reencarnación para formar el mental inferior y sintonizarse con Kama para complicar la explicación)

      Eliminar
  2. La existencia de una alma única que se define por el espíritu que iguala la identidad del joven, es la que determina el carácter del proyecto del estilo que determina la dinámica de la ejecución de tal o cual mecanismo juvenil. Cuando se trata de un alma madura esos mecanismos por concepto tendrán una mecánica diferente.

    ResponderEliminar