MAX HEINDEL ASEGURA QUE EL AZÚCAR ES BENEFICIOSO PARA LA SALUD

 

Sergio quien durante un tiempo estudió a Max Heindel, al respecto comentó:
 
« Una de las razones por las que dejé de seguir a Max Heindel es porque él afirma que el consumo del azúcar es algo saludable (Whaaaaat!!!!). Bueno, basta con ver su obesidad para darse cuenta que una vez más esa afirmación, o la hizo un charlatán, o "sus hermanos mayores" le jugaron una travesura, siendo que hoy en día se sabe que el hombre vive mucho mejor sin el consumo de azucares añadidas, y en caso de consumirlas afecta su metabolismo y daña sus receptores de insulina lo que puede provocar diabetes e incluso algunos tipos de cáncer»
 
 
A continuación les pongo una foto de Max Heindel que muestra que efectivamente él engordó:


 
 
 
Sergio no precisó dónde Max Heindel dijo eso, pero buscando encontré que eso lo afirmó en su libro Principios de Salud y Curación, y más precisamente en el capítulo titulado “La ciencia de la nutrición” en donde Max Heindel escribió:
 
« Se supone en general que el azúcar o las substancias sacarinas son dañinos para la salud y especialmente para los dientes, causando caries y dolores de muelas.
 
Esto es verdad sólo en ciertas circunstancias. Es perjudicial en algunas enfermedades como en la biliosidad y la dispepsia, o si se tiene mucho tiempo en la boca, como los caramelos, pero también si se emplea parsimoniosamente en buena salud y se aumenta su consumo en forma gradual conforme el estómago se va acostumbrando a su empleo, se verá que es muy nutritiva.
 
La salud de los negros mejora enormemente durante la zafra azucarera de la caña, a pesar del aumento de trabajo que ello implica. Esto se atribuye a su afición por el dulce zumo de la caña. Lo mismo puede decirse de los caballos, vacunos y otros animales que residen en esas localidades, que gustan mucho de las melazas y residuos que se les dan. Se ponen muy gordos durante la zafra, y su pelo e torna brillante y suave.
 
A los caballos que se alimenten con zanahorias durante unas semanas, se les pondrá el pelo suave y lustroso como la seda, debido a los zumos sacarinos de ese vegetal. El azúcar es una substancia dietética nutritiva y beneficiosa, y no contiene cenizas de ninguna especie. »
(Capítulo 10)
 
 
 
 
Max Heindel ahí afirma que el azúcar es muy beneficioso para la salud, pero esto ha sido desmentido por la ciencia como se los demuestro en este video:
 
 
 
 
Y no solamente los científicos aseguran que el azúcar es nocivo para la salud, sino que también lo afirman los maestros transhimaláyicos como se los demuestro con el consejo que el maestro Kuthumi le dio a su alumno laico Alfred Sinnett:
 
« Evita chocolates, grasas, pasteles y solo utiliza muy poco azúcar, debido a que la fermentación que ésta produce, y especialmente en climas calientes, es muy perjudicial. »
(CM 127, p.455)
 
 
 
 
~ * ~
 
 
Y este es un ejemplo más de la profunda ignorancia que tenía Max Heindel y de lo nociva que puede llegar a ser su enseñanza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

UN ASOCIADO CERCANO ASEGURA QUE CHARLES LEADBEATER ES UN PEDERASTA


 
Nota preliminar explicativa del editor de
la revista OE Library Critic
 
« Ha llegado a mi posesión y sin restricciones en cuanto a su uso, una copia de una carta escrita el 20 de mayo de 1921 para la señora Besant por parte del señor T.H. Martyn, quien fue antiguo Secretario General de la Sección Australiana de la Sociedad Teosófica, también ex Secretario Correspondiente de la Sección Esotérica en Australia, y un miembro con treinta años de experiencia que ha hecho más que cualquier otra persona para construir la Sociedad Teosófica en Australia.
 
Este es uno de los documentos más importantes y significativos que ha aparecido hasta ahora relacionado con la crisis actual que sufre la Sociedad Teosófica, y es bastante evidente que el señor Martyn se dirige a la señora Besant muy desconcertado por algunos hechos condenatorios acerca de ciertos miembros de alto rango de la Sociedad Teosófica.
 
Parece ser, entre otras cosas, que el señor Wedgwood, obispo presidente de la Iglesia Católica Liberal, es buscado por la policía por cargos de pederastia, y que sus colegas, el obispo King y los sacerdotes Farrar y Clark, de la misma iglesia, son buscados por cargos similares. Y que Farrar y Clark tuvieron que huir de Inglaterra para escapar del arresto.
 
Además aparece que Leadbeater, maestro confeso de prácticas inmorales para niños, era también buscado en ese momento por la policía británica, y que mucho más tarde fue un invitado en la casa del señor Martyn en Sídney (de 1917 a 1919) pero que el señor Leadbeater tuvo que irse temporalmente y posteriormente se le negó el permiso para regresar porque se supo que él se habían encontrado con niños desnudos en su cama y que habían ocurrido otros asuntos de naturaleza comprometedora de los cuales el señor Martyn “toca meramente el borde”.
 
Y también se señala que la señora Besant ordenó que Wedgwood debía abandonar la Sociedad Teosófica y la Sección Esotérica para proteger el buen nombre de la organización, pero que ella canceló esa orden cuando Jinarajadasa le informó que Leadbeater había declarado que Wedgwood era un iniciado.
 
Se menciona la correspondencia por telegramas que hubo entre la señora Besant y Jinarajadasa sobre el tema. Y el Sr. Martyn afirma además que según su propio conocimiento, Leadbeater es un pervertido sexual y por consiguiente el Sr. Martyn quiere saber cómo los diversos asuntos mencionados anteriormente deben de reconciliarse con la protección y el mantenimiento que hace la presidenta de esos individuos nefastos pero que se consideran ser los líderes y ejemplos espirituales de la Sociedad Teosófica»
(OE Library Critic, vol. 11, No. 10, 21 de diciembre de 1921, p.4)
 
 
 
 
 
 
Extracto de la carta de T.H. Martyn a Annie Besant
 
« En 1906 yo estaba en Londres luchando por su causa y los procedimientos policiales en contra de Leadbeater se volvieron seriamente amenazadores. Uno de los muchachos que Leadbeater cuidó muy desesperado me instó a tratar de evitar que se procediera con ellos y admitió que la única evidencia que podía dar confirmaba las prácticas inmorales de Leadbeater. Finalmente el proceso policial no se concretó. Luego me fui a África poco después y al regresar traté de olvidar lo que implicaba esta confesión.
 
En 1914 Leadbeater vino a vivir a mi casa con mi familia en Sídney. Lo tomé por su propia valoración y la vuestra, considerándolo como un Arhat (o sea un iniciado muy elevado). Me permití caer con simpatía bajo su influencia y con mucho gusto hice efectivos todos sus planes, aunque a medida que pasaba el tiempo ciertamente recibí muchos pequeños sobresaltos.
. . .
En ese momento (1917), la Sra. Martyn se había sentido sumamente infeliz porque Leadbeater se encontrara viviendo en nuestra casa. Ella había visto chicos desnudos en la cama de Leadbeater y había llegado a conocer otros hechos desagradables. Yo me negué a simpatizar con sus declaraciones y ella por mi bien mantuvo la paz y yo mantuve las cosas en orden.
 
Más tarde (entre 1918 y 1919), la escarlatina en la casa provocó que Leadbeater y sus muchachos se mudaran temporalmente, pero posteriormente todas mis persuasiones fueron insuficientes para inducir a mi esposa a que volviera a aceptarlo. Ella se negó rotundamente, aunque nuevamente en consideración a mis propios sentimientos ella no me dijo nada de lo que ella sabía y yo solo lo supe a mi regreso de América (entre 1919 y 1920).
 
En 1919 fui a los Estados Unidos, el joven Van Hook estaba en Nueva York y él me habló libremente de la inmoralidad de Charles Leadbeater y como también Leadbeater fingía percibir por medio de su clarividencia las vidas pasadas de las personas. En sus reseñas de algunas cartas enviadas por Raja [Curuppumullage Jinarajadasa] que le llegaron desde América, cosas que Van Hook dice sobre las "vidas" que me atribuye, por cierto.
 
Ahí está la evidencia de dos chicos que Leadbeater cuidó (el que conocí en Londres en 1906, de quien puedo darle el nombre si lo desea, y el joven Van Hook), ambos posteriores a la investigación de 1906 y también posteriores a las confesiones de todos los niños estadounidenses y a las admisiones que hizo el propio Leadbeater en la investigación de 1906.
 
He reunido estas piezas de evidencia y le agrego los hechos comprometedores de lo que sucedió en mi casa (y solo estoy tocando el borde de este asunto en esta carta) y encuentro mirándome a la cara la conclusión de que Leadbeater es un pervertido sexual; su manía tomando una forma particular que yo he descubierto —aunque sólo recientemente— es una forma bien conocida y bastante común en los anales de la criminología sexual»
(OE Library Critic, vol. 11, No. 11, 4 de enero de 1922, p.4-8)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

MIEMBROS DE LA IGLESIA CATÓLICA LIBERAL SON BUSCADOS POR LA POLICÍA BRITÁNICA POR PEDERASTIA


En 1921 dos obispos de la Iglesia Católica Liberal (Wedgwood y King) y dos sacerdotes (Farrar y Clark) estaban siendo buscados por la policía del Reino Unido por acusaciones de pederastia.
 
 
 
Nota preliminar explicativa del editor de
la revista OE Library Critic
 
« Ha llegado a mi posesión y sin restricciones en cuanto a su uso, una copia de una carta escrita el 20 de mayo de 1921 para la señora Besant por parte del señor T.H. Martyn, quien fue antiguo Secretario General de la Sección Australiana de la Sociedad Teosófica, también ex Secretario Correspondiente de la Sección Esotérica en Australia, y un miembro con treinta años de experiencia que ha hecho más que cualquier otra persona para construir la Sociedad Teosófica en Australia.
 
Este es uno de los documentos más importantes y significativos que ha aparecido hasta ahora relacionado con la crisis actual que sufre la Sociedad Teosófica, y es bastante evidente que el señor Martyn se dirige a la señora Besant muy desconcertado por algunos hechos condenatorios acerca de ciertos miembros de alto rango de la Sociedad Teosófica.
 
Parece ser, entre otras cosas, que el señor Wedgwood, obispo presidente de la Iglesia Católica Liberal, es buscado por la policía por cargos de pederastia, y que sus colegas, el obispo King y los sacerdotes Farrar y Clark, de la misma iglesia, son buscados por cargos similares. Y que Farrar y Clark tuvieron que huir de Inglaterra para escapar del arresto»
(OE Library Critic, vol. 11, No. 10, 21 de diciembre de 1921, p.4)
 
 
 
 
 
 
Extracto de la carta de T.H. Martyn a Annie Besant
 
« Una semana antes de que usted me llamase y me diera vuestro mensaje en octubre de 1919, yo visité a la Sra. St. John, ella estaba en un gran problema porque la policía se encontraba tomando medidas (eso me dijo) contra cuatro miembros de la Iglesia Católica Liberal: Wedgwood, King, Farrar y Clark.
 
Ella quería advertir a Wedgwood en Australia y no sabía cómo hacerlo sin incriminarse a sí misma agravando un delito. También me dijo que Farrar había salido del país y estaba segura de que la policía no lo encontraría. King había decidido quedarse en Londres sabiendo que Farrar estaba fuera del camino, etc. La Sra. St. John me dijo que aunque Wedgwood parecía estar comprometido, ella misma no creía que él fuera culpable de los cargos.
 
Por supuesto mientras yo estaba en Londres me enteré de las acusaciones de sodomía con niños contra Wedgwood (por parte del Mayor Adams y otros) y también me habían llegado informes sobre él desde Sídney, pero lo que me dijo la Sra. St. John fue una completa sorpresa.
 
Una semana después Graham Pole envió un mensaje para decirme que usted deseaba verme urgentemente y fui. Luego usted me dijo que deseaba comunicarse con Wedgwood en Sídney, pero al hacerlo directamente estaría agravando un delito grave y por eso me dio el mensaje para Raja ordenándole que Wedgwood debía dejar la Sección Esotérica y la Sociedad Teosófica. Usted se había comprometido seriamente y consideraba que era su deber proteger el buen nombre de la Sociedad Teosófica.
 
Se me ocurrió asociar eso con una charla que usted había dado el domingo anterior en la Sección Esotérica sobre la magia negra y el exceso sexual, y le pregunté si se refería al caso de Wedgwood en esa charla y usted me dijo que si, y que Krishna que a veces era muy intuitivo en un comentario le había sugerido esa explicación.
 
Ahora veo que esto fue mucho más allá de dar a entender que Wedgwood se había mal comprometido a sí mismo; un buen hombre puede hacer eso y ser inocente del mal. Para mí significaba que según vuestra propia evidencia y la de Krishna, Wedgwood era culpable de depravación sexual.
 
Entonces surgió el asunto de la iniciación de Wedgwood. Usted me dijo que no era un iniciado, lo cual me pareció acertado ya que ¿cómo un pervertido sexual podría serlo?
 
Su declaración me llevó a preguntarme hasta qué punto usted confirmó o no todas las muchas otras afirmaciones que hizo Leadbeater sobre varias otras personas que según él son discípulos, iniciados, etc. En mis notas (escritas inmediatamente después de que la dejé) aparecen que le pregunté qué era yo y qué debía hacer con respecto a los otros y a su respuesta
. . .
En Estados Unidos, después de dejarle, ciertas personas vinieron a verme y me dijeron que habían escuchado que la verdad sobre Wedgwood finalmente había salido a la luz y me explicaron que él había admitido en Londres su problema ante uno de ellos (o ambos, no estoy seguro) y que se hicieron grandes esfuerzos para ayudarlo a superarlo; pero que aunque las cosas fueron bien durante un tiempo, más tarde él volvió a caer en sus malos hábitos»
(OE Library Critic, vol. 11, No. 11, 4 de enero de 1922, p.4-8)
 
 
 
 
 
 
Desenlace
 
Annie Besant ya tenía la intención de expulsar a Wedgwood de la Sociedad Teosófica, pero como ella se enteró que Leadbeater había declarado que Wedgwood era un iniciado, ella cambió completamente de parecer y atacó al señor Martyn, por lo que éste le respondió:
 
« Con fecha del 4 de marzo de 1922, la señora Besant escribió una carta circular dirigida a todos los miembros de la Sociedad Teosófica, y como en algunas partes de esa carta se hacen referencias hacia mi persona, aprovecho esta oportunidad por invitación del editor de la revista Dawn para responderle parcialmente.
. . .
En octubre de 1919, cuando salía de Londres para regresar a Sídney, la señora Besant envió a buscarme y me pidió que le llevara un mensaje suyo al señor Jinarajadasa. Me dijo que los métodos habituales de comunicación estaban cerrados para ella y que la involucrarían en las posibles consecuencias de agravar un delito.
 
El mensaje en sí era que el señor Jinarajadasa, quien entonces se encontraba en Sídney, debía decirle al señor Wedgwood que debía renunciar a la Sociedad Teosófica y a la Escuela Esotérica.
 
Por cierto, la señora Besant me dijo que tuvo que tomar esa acción debido a una gran inmoralidad, no solo sospechada, sino también confirmada. Que en una charla previa a una reunión de la Escuela Esotérica sobre el tema “magia negra y perversión sexual”, ella se refirió a este caso en particular. Y que el señor Wedgwood no era un iniciado.
. . .
Para volver ahora a la circular de la Sra. Besant, ella hace la siguiente declaración:
 
-      "La carta publicada por el Sr. Martyn contiene una serie de acusaciones infames contra varias personas que yo sé que son incapaces de la conducta imputada, y no creo en ninguna de esas acusaciones. No las discuto; ninguna persona decente las mencionaría excepto en un tribunal de justicia, o en preparación para una acción legal, y si los persecutores de esta inmundicia tienen alguna justificación para hacer tales acusaciones, deben de inmediato poner su información en manos de la policía."
 
La señora Besant ignora el hecho de que ella misma hizo las "acusaciones infames" que se relacionaron con el señor Wedgwood, pero pasando por alto ese lapsus de su parte, puedo precisar que en mi propia carta le señalo a la señora Besant que una semana antes de que ella misma enviara a buscarme, yo visité a una cierta dama que vive en Londres y que esta dama me dijo que la policía amenazaba con procesar a dos obispos de la Iglesia Católica Liberal [por sus actividades pederastas] y el señor Wedgwood era uno de ellos, y también iban a interrogar a algunos sacerdotes. Que ella había conseguido sacar a uno de estos últimos fuera del país, cuyo testimonio era el más temido, etc., etc.
 
Supongo que estas son las acusaciones infames a las que se refiere la señora Besant, pero yo no las hice, simplemente le informé de lo que me dijo la dama de Londres.
 
Y se notará que la señora Besant declara azarosamente que ella sabe que los individuos nombrados son incapaces de la conducta imputada. Pero lamentablemente la señora Besant está nuevamente mintiendo porque el 28 de febrero de este año, solo cuatro días antes de la fecha de su carta circular, uno de los sacerdotes nombrados hizo una confesión escrita, de la cual una copia certificada se encuentra actualmente en mi posesión, y en esa confesión él afirma:
 
-      "La imputación contra mí, así como contra Wedgwood, ____ y ____, en la carta del Sr. Martyn, es completamente cierta."
 
Y como resultado de esta confesión, el señor Wedgwood ha tenido que renunciar a la Iglesia Católica Liberal y a la Sociedad Teosófica. Así que ese castillo de naipes se derrumba ante la total confusión de sus "ocultistas" [Leadbeater y Besant] que quieren hacerle creer a la gente que un pervertido sexual [Wedgwood] es un iniciado y el agente elegido por la Gran Logia de los Maestros para actuar como su canal para transmitir la Gracia Divina de la Sucesión Apostólica y un nuevo sistema sacerdotal a la Sociedad Teosófica. »
 
(Este texto primero se publicó en la revista Dawn, y luego en la revista E.O. Library Critic del 19 de julio de 1922, Vol. 11, No. 25, p.5-8)