Prem Baba y Mooji
(Este artículo fue escrito por Alsibar quien ha estudiado mucho a los guías espirituales, y el texto original en portugués lo pueden leer en este link.)
UN ANÁLISIS IMPARCIAL DEL ESTILO DE VIDA QUE TIENEN LOS GURÚS NEO-ADVAITA OCCIDENTALES
«No eres una persona», «¡No está pasando nada!», «Todo es una broma», «No hay nadie ahí», estas son algunas de las frases prestablecidas que repite hasta la saciedad cualquier estudiante novato de la filosofía hindú conocida como Advaita-Vedanta.
Advaita significa «no dual». Es la comprensión profunda de que en última instancia, todo es UNO, porque en esencia todo es Dios, Brahman ( aham brahmasmi ).
Este profundo despertar a la naturaleza esencial de las cosas surge con la llamada Iluminación espiritual y refleja la visión avanzada de los grandes maestros espirituales de Oriente. Pero cuando las personas repiten estas frases superficialmente, sin la debida comprensión interna, no solo son superficiales, sino también peligrosas.
Quienes poseen un gran poder pero no saben cómo usarlo pueden causar un gran daño a sí mismos y a quienes los rodean. Este es el caso de la filosofía Advaita-Vedanta cuando la utilizan oradores inteligentes y hábiles, pero sin la madurez espiritual necesaria.
El autoproclamado gurú de Advaita puede ser un individuo peligroso e inmaduro espiritualmente. Peligroso porque utiliza una filosofía espiritual profunda y antigua para manipular a la gente. E inmaduro por las mismas razones.
Este individuo se aprovecha de la ingenuidad de las personas, de sus debilidades emocionales y espirituales, y de su falta de conocimiento para vender la imagen de un hombre sabio con una profunda realización espiritual.
Sin embargo, casi nadie lo culpará por no honrar lo que predica, ya que lo que predica no es más que palabras, clichés y frases pegadizas, a menudo sin significado ni lógica. Al predicar que la lógica, el significado y la coherencia pertenecen a la mente, sienta un precedente peligroso. Así, cada vez que alguien intente criticar sus acciones con lógica analítica, él dirá: «Eso es el ego. Ve más allá de la mente, ve más allá de la lógica.»
Y en consecuencia ese instructor de Advaita se sentirá libre de hacer lo que quiera, como quiera, con quien quiera y cuando quiera.
El ejempo de Mooji
Los recientes sucesos, informes y acusaciones que involucran al gurú jamaicano de Advaita conocido como Mooji podrían explicarse perfectamente con la descripción anterior. Pero antes de condenarlo, conviene analizar sus enseñanzas y ver si corroboran o incluso legalizan un tipo de comportamiento poco ético y desenfrenado.
Circulan diversos rumores que van desde el lavado de cerebro hasta la explotación financiera y un comportamiento sexual "inapropiado" para un maestro espiritual. ¿Pero acaso alguna mujer lo ha denunciado por abuso sexual? ¿Existe alguna demanda en su contra por pedofilia, violación o acoso sexual?
Probablemente no, ¿y saben por qué? Porque todo lo que hace —si las acusaciones son ciertas— puede ser inmoral, vergonzoso y socialmente reprobable, pero no es ilegal. Los límites de lo permitido y lo prohibido son muy difusos. Además, nadie sabe con exactitud qué sucedió ni cómo sucedió.
Hasta ahora no he tenido conocimiento de ninguna acusación formal contra Mooji. Lo que sí se ha revelado es que adora a las mujeres jóvenes y que sus relaciones con ellas no parecen muy apropiadas según los estándares morales más conservadores de la espiritualidad.
Mooji, a pesar de afirmar ser descendiente directo del gran maestro Ramana —quien fue un sanyasyn— se asemeja mucho más a ser un discípulo del antiguo gurú Osho —Rajneesh— conocido por su filosofía hedonista y libertaria que aboga por el sexo y el placer libres como camino hacia el despertar espiritual.
¿Por qué sucede esto?
El problema en mi opinión, no radica en el comportamiento en sí, sino en la manipulación y el uso personal de profundas verdades espirituales que se distorsionan para satisfacer los deseos personales del gurú.
Esto es realmente peligroso y controvertido. No estoy en contra del sexo. Pero el uso del poder espiritual para beneficio personal me parece un comportamiento incorrecto e indigno para un maestro.
La raíz del problema reside, quizás, en la propia transmisión de la enseñanza. Al reducir algo tan complejo y profundo como el Advaita Vedanta a simples clichés como: no existe el "individuo", no existe el "ego", todo es solo un gran sueño, sin ley ni orden, etc., ¿no se están dando lugar a interpretaciones erróneas y manipulaciones burdas?
Si los gurús del Advaita predican que "nadie hace nada" porque todo es solo una "gran ilusión", entonces no hay límites, ni reglas, ni respeto por nada. El "maestro" es el "dios" que enseña a sus discípulos —pero especialmente a sus discípulas— cómo encontrar el paraíso en la Tierra.
Este paraíso siempre está a tu lado, a tus pies, en los satsangs, en los retiros, en tu ashram (comunidad); y si eres joven y bella, también está en tu cama.
La eterna búsqueda humana de la felicidad parece ser la raíz de todo este problema. Al percibir este profundo anhelo en el aspirante, el astuto gurú crea un entorno propicio para una vida libre de las presiones y exigencias morales de la sociedad. Pero esto, a su vez, genera otros problemas colaterales, otras exigencias y presiones.
Cuando se enseña que la felicidad debe existir aquí y ahora, se abren mil y una posibilidades, pero incluso estas tienen sus límites. Y al no respetar estos límites ni enseñar a respetarlos, el gurú abre la caja de Pandora, junto con todos sus males.
El gran problema es que el "gurú" siempre se encuentra en una posición privilegiada de poder. La tentación de aprovecharse de ella es grande y no siempre puede resistirla. En general, el líder predica que la felicidad espiritual incluye la felicidad temporal, y eso es cierto. Pero esto no implica el colapso del sentido común y la razón.
Si Mooji realmente hizo lo que sugieren las acusaciones, no hizo nada diferente de Osho, Michel/Andreas de Holly Hell, Satya Sai Baba, Swami Rama y el brasileño Prem Baba. Todos ellos se aprovecharon de su posición de poder y estatus espiritual para tener todo aquello con lo que sueña cualquier hombre y mujer: máxima felicidad y placer, incluso a costa de sacrificar la ética y el respeto por las fragilidades y limitaciones de los demás.
Todo esto demuestra que el cliché de que "aquí no hay nadie" no es más que una falacia resultante de la manipulación de una verdad profunda y sutil: el Advaita.
Si hay alguien aquí para ser explotado, es porque hay alguien en una posición de poder para explotarlo. De igual modo, en casos más extremos, siempre habrá alguien que responda por sus actos ante la ley y la justicia. Y ante ella, de nada sirve gritar el viejo cliché de que "aquí no hay nadie".
Los seres humanos existen en el tiempo y el espacio como sujetos sociales, y por lo tanto deben ser penalmente responsables de sus actos ante la ley y la sociedad. Y cuando, por casualidad, algún gurú neo- Advaita, o cualquier otra persona, sea condenado por sus actos ilegales, finalmente comprenderá que por mucho que insista en la inexistencia de "alguien" dentro del ser humano, sí hay alguien que llora, que sufre, que piensa, que siente y que merece respeto, consideración y la protección de la ley cuando sea necesario.
COMENTARIOS
Julio: Y si "nadie está haciendo nada", ¿podría esta persona también estar en el camino de la no ilusión?
Ricardo: Conozco a Mooji desde hace tiempo y he podido pasar tiempo con él y solo he visto bondad y respeto, ya sea con una persona o con dos mil. Esas mujeres cercanas a él son seres muy hermosos... Por eso son cercanas a Mooji, su mente puede verlas solo como "mujeres jóvenes", pero eso es solo la "envoltura", la forma.
Mooji dedica su vida a facilitar el descubrimiento de quiénes somos realmente, y puedes estar seguro de que no utiliza conceptos de Advaita para dañar a nadie, al contrario... Además de ser un maestro de Advaita, es una persona ejemplar y totalmente recta. Su vida está dedicada 26 horas al día a los seres que buscan la libertad.
Juan: No se trata de falta de amabilidad, sino de una falta de ética. Si un ginecólogo tuviera relaciones con su paciente o un profesor con su alumna, ¿sería diferente? Lo cierto es que quienes se autodenominan iluminados tienen una mente y un ego que ansían el sexo.
Alsibar: Exacto.
Mariano: 17. Estos falsos maestros son como manantiales secos y nubes arrastradas por la tormenta. Están destinados a la más profunda oscuridad. 18 Se jactan vanamente y apelando a los deseos sexuales, seducen a los que apenas comenzaban a alejarse de los que viven en el error. 19 Prometen libertad, pero ellos mismos son esclavos de hábitos corruptos, pues quien es vencido se convierte en esclavo de quien lo vence. 20 Han escapado de las contaminaciones del mundo por conocer a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Pero si vuelven a enredarse en ellas y son vencidos, su estado final es peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino del bien que, después de conocerlo, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. 22 Lo que dice el proverbio les ha sucedido: «El perro vuelve a su vómito», y «La cerda, después de ser lavada, vuelve a revolcarse en el lodo».
Felipe: Lamentablemente, debido a nuestras vulnerabilidades emocionales, los seres humanos somos manipulados por políticos, líderes religiosos, profesores, influencers digitales, etc. Existe un vacío que necesita ser llenado. Debemos ser dueños de nosotros mismos para no convertirnos en marionetas en manos de nadie.
Alsibar: Cierto.
OBSERVACIÓN DE CID
No he investigado a Mooji y por consiguiente no puedo opinar con profundidad sobre él, pero son numerosos los escándalos de abusos por parte de los "guía espirituales" (gurús, maestros, instructores, etc.) y no solo advaitas sino de todas las denominaciones y de todas las nacionalidades, así que mi consejo es que sean muy desconfiados con esos individuos.
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