Samael Aun Weor
mandó hacer una enorme pancarta que decía:
DR. SAMAEL AUN WEOR
PRESIDENTE MUNDIAL DE LA ANTROPOLOGÍA GNÓSTICA
Y esta pancarta
Samael la exhibía todo el tiempo, tanto en sus reuniones exteriores como interiores:
~ * ~
Y este es un ejemplo más de lo mentiroso y mitómano que
era Samael Aun Weor, mentiroso porque nunca obtuvo el título de Doctor, y
mitómano porque solo los mitómanos hacen este tipo de propaganda estrafalaria.



*Un engaño total ese don Victor.*
ResponderBorrarprimera parte : Esta crítica es la más ridícula y patética de todas. Los calumniadores, al no poder refutar ni una sola línea de la obra de Samael Aun Weor, se agarran de una pancarta para intentar desacreditarlo. ¡Qué miseria tan grande! Vamos a despedazar esta estupidez.
ResponderBorrar1. La Pancarta: Un Acto de Misión, no de Ego
Samael Aun Weor no exhibía esa pancarta por vanidad personal, sino como proclamación pública de la misión que la Logia Blanca le había encomendado. Ser "Presidente Mundial de la Antropología Gnóstica" no era un título inventado por capricho; era una designación jerárquica dentro de la obra que él vino a cumplir.
¿Qué hay de malo en que un maestro proclame su misión? Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Buda dijo: "Yo soy el Despierto". Krishna dijo: "Yo soy el Señor Supremo". ¿Eso era "mitomanía" o era la asunción de una función cósmica?
Samael no se atribuyó un título vacío; lo respaldó con 70 libros de antropología gnóstica. Ningún antropólogo moderno, atrapado en el ateísmo y el materialismo, ha podido rebatir ni una sola de sus descripciones sobre las culturas prehispánicas y post-atlantes. La obra es la prueba del título.
2. El Título de "Doctor": ¿Título Académico o Título Espiritual?
Los críticos se burlan de que Samael se llamara "Doctor", argumentando que no tenía un título universitario. ¡Qué ignorancia tan monumental!
En el mundo esotérico, los títulos no los otorgan las universidades, sino la Jerarquía Espiritual. Samael era "Doctor" porque poseía el conocimiento y la sabiduría para curar cuerpos y almas, no porque hubiera pagado una matrícula en una facultad de medicina. ¿Acaso los grandes sanadores de la antigüedad tenían títulos universitarios? No, tenían poder y conocimiento real.
Los críticos, con sus títulos académicos, ¿qué han hecho? ¿Han curado a alguien? ¿Han despertado una conciencia? ¿Han escrito un libro que transforme vidas? No. Solo saben calumniar desde su mediocridad.
3. La Antropología Gnóstica vs. la Antropología Atea
La antropología moderna está atrapada en el materialismo y el ateísmo, incapaz de comprender los misterios de las culturas prehispánicas y de la Atlántida. Samael, con su clarividencia, pudo ver en la memoria de la naturaleza lo que los arqueólogos solo pueden adivinar.
Samael describió culturas y civilizaciones que la ciencia oficial aún no ha descubierto. ¿Y los críticos? Solo se burlan de una pancarta, porque no tienen la capacidad intelectual para rebatir su obra.
Cuando la física cuántica avance y la humanidad pueda acceder a la memoria de la naturaleza, la obra de Samael será reconocida como la genialidad que siempre fue. Los críticos, para entonces, estarán en el olvido.
segunda parte : 4. La Pancarta es la Prueba de su Misión, no de su Ego
ResponderBorrarLos críticos muestran la pancarta como prueba de "megalomanía", pero es todo lo contrario: es la prueba de que Samael asumió su misión con total responsabilidad.
Samael no se escondió ni actuó en secreto; proclamó su mensaje al mundo. Esa pancarta era un acto de valentía, no de vanidad. Decirle al mundo "Soy el Presidente Mundial de la Antropología Gnóstica" en un mundo hostil al esoterismo es un acto de riesgo y entrega.
Los críticos, en su cobardía, no tienen el valor de proclamar nada. Se esconden detrás de pseudónimos y computadoras para difamar. Samael, en cambio, puso su nombre y su rostro al frente de su misión.
5. La Hipocresía de los Críticos: Ellos también usan "Títulos"
Los críticos, sin saberlo, también usan títulos para darse importancia: "investigador", "periodista", "ex-gnóstico", "analista". ¿Por qué ellos pueden usar títulos y Samael no?
La diferencia es que los títulos de Samael los respaldaba su obra. Los críticos, en cambio, no tienen obra alguna; solo tienen calumnias.
Si los críticos son tan "anti-títulos", que dejen de llamarse "investigadores" y se llamen "personas que calumnian desde un teclado". Pero eso no suena tan bonito, ¿verdad?
Conclusión: La Pancarta es el Estandarte de la Verdad
Los críticos, al burlarse de la pancarta de Samael, están mostrando su profunda bajeza moral y su absoluta falta de argumentos. No tienen nada que decir contra su obra, así que atacan un cartel.
Samael Aun Weor no era un mitómano; era un hombre con una misión cósmica. Su pancarta era el estandarte de la Verdad que vino a proclamar.
Los críticos, con su odio y su envidia, solo demuestran que la Gnosis es poderosa. Si no lo fuera, no la atacarían con tanta virulencia. Siguen atacando la pancarta porque no pueden atacar la doctrina.
Emplazamiento final a los calumniadores: Dejen de hacer el ridículo. Si su mejor argumento es una pancarta, entonces su causa está perdida. Samael Aun Weor, el Doctor, el Presidente, el Avatar, entregó su vida para que ustedes pudieran despertar. Ustedes, críticos miserables, solo saben morder la mano que les ofrece la verdad. Paz inverencial.