¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL ARTÍCULO “MAGIA AFRICANA”?


 
En la revista Lucifer (propiedad de Blavatsky) en la edición de noviembre de 1890 apareció un artículo titulado “African Magic” (Magia Africana) escrito por Tau-Triadelta (que significa “cruz de tres triángulos”).
 
Algunos investigadores piensan que el autor fue Helena Blavatsky mientras que otros piensan que fue Robert Donston Stephenson.
 
 
 
Argumentos a favor de Stephenson
 
  • Él solía firmar sus trabajos utilizando el seudónimo de Tautriadelta.
  • Fue amante de Mabel Collins quien trabajó para esa revista.
  • Adquirió cierta fama de ser un experto en ocultismo.
 
Y por lo tanto sus seguidores concluyen que con el apoyo de Mabel Collins, Stephenson publicó ese artículo en esa revista.
 
 
 
 
Argumentos a favor de Blavatsky
 
El investigador Debra Arif encontró un artículo escrito por Blavatsky en 1878 (o sea doce años antes) en donde aparece el pseudónimo Tau-Triadelta (ver link) pero esta es una pista falsa porque en el texto original no aparece ese pseudónimo (ver link).
 
En cambio si hay otros argumentos que respaldan a Blavatsky.
 
Para comenzar, si bien es cierto que Mabel Collins fue coeditora de esa revista, solo lo fue hasta octubre de 1888, y después se volvió enemiga de Blavatsky al grado que en julio de 1889 Mabel Collins entabló un juicio contra Blavatsky acusándola de difamación (juicio que por cierto perdió).
 
Y como no hay documentación que muestre que posteriormente se hayan reconciliado, entonces no tiene sentido que Blavatsky hubiera publicado el articulo del amante de Collins para complacer a su antigua amiga como lo pretenden los seguidores de Stephenson.
 
Ahora bien, el investigador Ivor Edwards considera que no fue Mabel Collins, sino la baronesa Vittoria Cremers quien persuadió a Blavatsky para que publicara ese artículo (ver link).
 
Pero esto tampoco tiene sentido porque la baronesa era muy amiga de Mabel Collins, y en sus Memorias ella dice que Blavatsky le solicitó que terminara su amistad con Collins, lo cual ella se negó.
 
No sabría decirles si esto es cierto o no, pero en “Los Papeles Esotéricos de Madame Blavatsky” aparece que los certificados de la Sra. Vittoria Cremers y la Sra. Mabel Collins fueron cancelados por incumplimiento grave de su compromiso (p.156, 316 y 319).
 
Y es curioso que si supuestamente el señor Stephenson era un mago con dotes extraordinarios como lo pretendían sus admiradores, no haya ninguna referencia sobre él en la documentación teosófica, ni tampoco se le permitió unirse a la Logia Blavatsky, a pesar de que él era el gran protegido de Collins y de Cremers, quienes antes de que surgiera ese pleito eran muy amigas de Blavatsky.
 
Por lo que me da la impresión que Blavatsky no quiso saber nada de ese individuo, y a partir de lo que he investigado predominan dos tipos de opiniones sobre él: unos dicen que era un practicante de magia negra y otros dicen que era un charlatán. Y todavía no he podio leer la obra de Stephenson para hacerme yo mismo mi propia opinión al respecto, pero por la actitud de Blavatsky yo sospecho que ese individuo era una combinación de los dos.
 
 
Por otra parte, Blavatsky ya anteriormente había utilizado pseudónimos para firmar sus escritos, por ejemplo de 1879 a 1886 ella estuvo escribiendo con el pseudónimo de Radda Bai una serie de artículos para dos periódicos rusos que posteriormente se editaron en un libro titulado “Por las cuevas y selvas del Indostán”.
 
Pero sobre todo lo que más me convence que ese artículo fue escrito por Blavatsky es porque en su contenido se exponen conocimientos que específicamente poseía Blavatsky.
 
Por ejemplo al inicio del artículo, antes de hablar de la magia africana, primero se habla de la magia india, la cual Blavatsky conocía muy bien, ya que ella estuvo viviendo varios años en la India.
 
Luego las cuatro principales escuelas de magia que se mencionan corresponden a la clasificación tal como las concibe un teósofo, pero no tal como las habría concebido un esoterista europeo.
 
Y al final del artículo, el autor señala que la manera como los magos africanos efectuaron sus proezas, le hacen considerar que la magia africana es un vestigio de “los días en que Baal era un Dios real y poderoso en la tierra”. Pero muy pocos esoteristas saben sobre ese tema, y uno de ellos era justamente Blavatsky quien en su obra “La Doctrina Secreta” detalló al respecto.
 
 
 
 
 
 
 
CONCLUSIÓN
 
Hasta donde he descubierto, Robert Donston Stephenson comenzó a utilizar ese pseudónimo a partir de 1896 (cinco años después de que Blavatsky había fallecido). Y no sé si él le plagió ese pseudónimo a Blavatsky o si lo optó por si mismo. Pero por las razones que les expliqué arriba, estoy convencido que fue Blavatsky quien escribió el artículo “Magia Africana”. Y como dato curioso, Stephenson es considerado como uno de los posibles hombres que pudo haber sido Jack el destripador.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

LAS DIVERSAS TRADICIONES DE MAGIA QUE HAY EN ÁFRICA

 
 
Sobre este tema, el conocedor en magia africana, Miad Hoyora Korahon, escribió lo siguiente:
 
« Es un hecho que en los últimos tiempos la atención del público ha sido atraída hacia esos cultos que se practican en el continente africano, pero como los escritores han tratado en su mayoría el asunto desde un punto de vista puramente exótico, no es sorprendente que la gente considere, por ejemplo, que el Vudú y la Obeah son lo mismo, etc., aunque tal confusión no es un asunto de gran importancia, excepto para los estudiantes de ocultismo.
 
Y como yacen escondidos detrás de esos nombres bárbaros, varios de los secretos y poderes que hay en el Ocultismo universal, y que en sí mismos son tan poderosos para el mal como para el bien, considero parte de mi deber para con los demás estudiantes de esoterismo, describirlos lo mejor que pueda, en el mismo sentido en que un capitán de barco debe informar a la tripulación sobre los lugares desconocidos que puedan encontrar. Y para ello, a continuación les describo dos ejemplos de estudios incompletos sobre la magia africana
 
 
1) En la revista “American Scientific” del 1 de agosto pasado, el Doctor Eug. Murray-Aaron escribió un artículo sobre los venenos que utiliza la Obeah, el cual es un tema que si se maneja adecuadamente, sería de gran valor tanto para químicos como para médicos y ocultistas.
 
En su artículo describe a la Obeah como "la adoración y propiciación de la serpiente eterna como un emblema del mal, que degeneró hace mucho tiempo en una serie de orgías obscenas entre sus seguidores antillanos". Pero esto, en la medida en que se aplica a cualquier cosa, es una vaga descripción del Vudú.
 
En cuanto a los venenos que utiliza la Obeah, pone una larga lista de los que él dice que son venenos de la Obeah, uno de los cuales es la flor amarilla de la sabana (Echitis Sub-erecta) de la que el Sr. Bowery, FCS de Jamaica ha preparado "Urichitine", el cual si es un verdadero veneno acumulativo de la Obeah.
 
Sin embargo, aparentemente el doctor erudito no profundizó sus investigaciones lo suficiente sobre la Obeah y sus venenos para darse cuenta de que cada narcótico o veneno utilizado por esos brujos tiene su antídoto específico, y si él estaba consciente del hecho de que la infusión del Nhandirbu (Fevilea Cordifolia) la semilla es el antídoto para ese veneno en particular, mostró poco respeto hacia sus semejantes al no avisarles.
 
Por mi conocimiento sobre esos cultos, no dudo en decir que sus principales estupefacientes y tónicos siguen siendo desconocidos para la ciencia, y que si el conocimiento que se adquiere de ellos ha de resultar en la publicación de modos de utilizar venenos peligrosos y casi indetectables, sin la salvaguarda de informar al mismo tiempo los medios para combatirlos, cuanto menos se aprenda sobre ellos, mejor.
 
Incluso dejando a un lado las drogas venenosas, se utiliza entre los devotos de uno de estos cultos un anestésico de impresionante poder. Es una composición tan insípida como lo es el agua, pero es acumulativa en sus efectos, por lo que puede ser utilizada de tal manera que al cabo de un cierto número de días o semanas, la víctima sufre de un desmayo, que pronto se puede profundizar en un trance o coma similar a la muerte, y cuya duración puede regularse a unos pocos minutos, o si es necesario, la víctima puede recuperarse casi instantáneamente mediante un procedimiento muy sencillo.
 
Anteriormente se utilizaba esa substancia para robar personas para sacrificios humanos, pero también se utiliza para propósitos más ocultos. Y solo puedo esperar que cuando la ciencia oficial descubra la composición de ese fármaco, la publicación del mismo sea atendida con las debidas precauciones.
 
 
2) Por otra parte, en el reciente congreso de folklore se hizo otra referencia pública más inocente hacia estos cultos cuando se leyó un artículo de la señorita Owen (de St. Joseph's Missouri) sobre la Magia Vudú, aunque la pequeña cantidad de “magia” en el divertido relato de su “iniciación” es claramente del tipo Obeah. Y este es otro ejemplo de cómo esos dos sistemas son confundidos uno por el otro.
 
Pues bien, la señorita Owen se refiere a la “piedra Conjir” que es una rara y preciosa piedra negra con forma de riñón, que confiere conocimiento y poder a quien la posee.
 
Kanji es la palabra Koromantyn equivalente a talismán, y generalmente se aplica a este tipo de piedras blancas o negras con forma de riñones o de huevo, a las que se dice que los elementales están "unidos"; pero por mucho poder que pueda implicar la posesión de tal piedra, de ninguna manera garantiza el conocimiento.
 
Quizás el punto más interesante con relación al artículo de la señorita Owen fue la declaración del Sr. Tcheraz que la palabra Vudú probablemente se deriva de la palabra armenia Voohook que significa hechicero, o de la palabra turca Booyoo que significa hechicería. Pero sea como fuere, los Aradas llaman a su culto "changa" y a su sagrada serpiente venenosa verde Vidú, de donde la palabra Vudú es una transición fácil de hacer.
 
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Además de lo anterior, en América el público se ha interesado por algunos experimentos para provocar lluvias, pero que no parecen haber tenido un éxito muy claro. Por lo que puede que sea apropiado, ya que el tema es de una gran importancia en muchas partes del mundo, mencionar algunos ejemplos de “lluvia mágica” producida por los brujos de africana, y que demuestran en todo caso, que la producción voluntaria de lluvia no es una imposibilidad, incluso cuando no se dispone de dinamita o de pólvora.
 
Y sin duda con esa loable intención, el “Graphic” londinense presentó recientemente a sus suscriptores una imagen de un faquir indio balanceando sobre sus talones como penitencia para producir lluvia. Sin embargo, antes de continuar con este asunto, sería bueno aclarar un poco la oscuridad que envuelve los cultos o sistemas mágicos africanos.
 
 
 
 
Los diferentes sistemas de magia que existen en África
 
En la revista Lucifer hay un artículo titulado "Magia Africana" escrito por Tau-Triadelta (Blavatsky) con información curiosa sobre el tema de las escuelas ocultas de magia, especialmente las africanas. Y en cierta forma Tau-Triadelta ha añadido más mezcla al asunto que los occidentales antes mencionados, ya que señaló lo siguiente:
 
« Hay varias escuelas de magismo, todas procediendo y operando en líneas completamente diferentes. Las principales de éstas, y en cuya filosofía se basan todos los demás, son el hindú, el tibetano, el egipcio (incluido el árabe y el judio) y el africano.
 
El último nombrado se opone total y fundamentalmente a los otros tres, ya que tiene su raíz y fundamento en la nigromancia o "magia negra", mientras que los otros operan esencialmente mediante lo que los expertos conocen como "magia blanca", o en otros casos, “psicologizando” al espectador.
 
La diferencia entre esas escuelas y la Obeah o el Vudú es muy grande, porque en ellas hay un engaño en la realidad y en la interpretación, ya que el espectador no ve realmente lo que él cree que está viendo, sino que su mente es simplemente impresionada por el operador quien le produce ese efecto.
 
Pero en la magia africana, por el contrario no hay impresión de voluntad y el observador ve realmente lo que está sucediendo. La fuerza empleada por los nigromantes africanos no es una acción psicológica, sino demonosófica. »
 
 
Y como Tau-Triadelta nos da a entender que los ejemplos de magia que menciona ocurrieron en la costa occidental de África, nos referiremos principalmente a los cultos de África occidental.
 
El principal de estos se puede definir como sigue:
 
1) La escuela egipcia o atlántico-egipcia, que es la progenitora del culto moderno de África oriental de las razas kaffir, y al cual pertenecen los interesantes ejemplos de lluvia y otros fenómenos mencionados por Tau-Triadelta.
 
2) La escuela árabe o semética, que en el Egipto de hoy ha sobrepasado y totalmente eclipsado a la Atlántica-Egipcia (habiendo incorporado partes de ella) y se ha extendido en forma de media luna por toda África hasta la orilla norte del Congo.
 
3) La escuela Vudú o T'changa, que es el sistema de la tribu Arada o Rada (y también hasta cierto punto de las tribus Yaruba y Dahoman) y que tiene como animal tótem a la serpiente venenosa verde “Vidu” (que probablemente también es la Mamba Verde o Dendraspis y que es una de las cobras africanas). Este es un sistema de África Occidental.
 
4) La escuela Obeah o Wanga, que es el sistema tribal de los Koromantyn, Popo, Ebor y otras tribus. Este es un segundo sistema de África Occidental que en su desarrollo de las Indias Occidentales, está más o menos mezclado y mantenido vivo por la segunda escuela o escuela semética.
 
 
Los últimos, entonces, son prácticamente todo lo que tiene que ver con el África Occidental, y sus límites geográficos y tribales son los siguientes:
 
A) El Semético incluye árabes, moros, fullahs, mandingos, etc., que ahora son todos más o menos musulmanes. El límite occidental de su territorio desciende hasta un punto situado a unas 200 millas al noreste de Sierra Leona, desde donde corre hacia el sureste hasta los estados de Sakatu y desde allí hacia el sureste hacia el Congo.
 
B) El Obeah o Wanga es el sistema de casi toda la costa y muchas de las tribus del interior, desde aproximadamente Whydale hasta un punto al sur de San Pablo de Loanda. (Wanga significa hechizo, y también significa droga misteriosa o venenosa).
 
C) El Vudú o T'changa es el sistema de la tribu Arada, cuyo país está al interior y al noreste de Lagos, entre los países Dahoman y Yuruba. Y es en este vil culto el que se encuentra en el fondo tanto de las "costumbres" sedientas de sangre de las tribus dahomanas, como de la "cabra sin cuernos"; sacrificios y canibalismo de Haití.
 
 
Además los Arada y Yurubas en las Indias Occidentales han sido apodados "judíos negros", tanto por sus hábitos como por su apariencia, y quizás por ciertos aspectos de su culto que tiene alguna semejanza con el sacrificio sangriento que formaba parte del servicio hacia la deidad Jehová.
 
Sin embargo, no se puede decir que ninguno de estos sistemas africanos esté “fundado en la nigromancia”, aunque sin duda el conocimiento de la misma y de la “demonosofía” forma parte de ellos como de todos los otros sistemas.
 
Y "psicologizar" también es común a todos los sistemas africanos, como se puede deducir de mis notas anteriores sobre Obeah y de la práctica del Kaffir de África Oriental, y como se muestra a continuación; mientras que incluso el Vudú, por vil que sea, tiene tanto un lado blanco como un lado negro.
 
No es sorprendente que estos sistemas tengan algunos puntos distintivos de diferencia, y para ilustrarlo le pido al lector que observe la diferencia que existe entre la producción de lluvia del sistema Kaffir de África Oriental y la producción de lluvia del sistema Obeah de África Occidental, y descubrirá que es considerable y por sí mismo una amplia evidencia de la variedad de procedimientos y técnicas que existen en la magia africana (ver link).
 
Pero también es evidente que estas dos creaciones de lluvia, independientemente de cómo se produzcan, y al juzgar por los propósitos y resultados, no son magia negra, ni tampoco de origen nigromántico.
 
Tau-Triadelta parece tener la impresión, no solo de que el Vudú y la Obeah son lo mismo, sino que (a) el glamour (o como ella lo llama, psicologizar al espectador) es ipso facto magia blanca, y (b) que la magia africana que tiene "su raíz y fundamento en la nigromancia o la magia negra, es por tanto incapaz del uso de la magia blanca y del glamour.
 
Sin embargo, mediante otra ilustración extraída de su artículo, con la premisa de que entiendo por el mismo que ella fue un testigo ocular de las escenas que describe, se percibe que los magos Kaffir de África Oriental sí usan el glamour, y además que ellos parece haberlo utilizado con algún propósito sobre la propia Tau-Triadelta»
(Theosophist, febrero de 1892, p.296-305)