HIRAM ERASTUS BUTLER

 
 
Hiram Erastus Butler (1841-1916) fue un estadounidense nacido en Pensilvania. Inicialmente trabajó como maderero donde se cortó algunos dedos en su trabajo. Luego afirmó haber pasado 14 años como ermitaño antes de aparecer en Boston en la década de 1880 con los pseudónimos de: Adhy-Apaka, el Ethnomedon helénico, Enphoron, el griego-tibetano, Ens-movens, Om Mane Padmi Aum.
 
A partir de 1887 Butler pretendió impartir una enseñanza más avanzada y acogedora que los teósofos, él se asoció con un charlatán llamado Eli Ohmart (alias Vidya-Nyaika) quien se hacía pasar por un gran iniciado, y juntos fundaron una “Sociedad Esotérica” nombrada GNKR que son las iníciales de “The Genii of Nations, Knowledges, and Religions” (Los genios de las naciones, conocimientos y religiones).
 
Esta organización pretendía enseñarle a sus estudiantes “todos los misterios, y entre otras cosas, el poder de adquirir una gran riqueza”. Pero terminó fracasando bajo las acusaciones de la prensa y los teósofos.
 
Pero también este escándalo ensució la reputación de la Sociedad Teosófica debido a que Butler pretendió haber sido teósofo y utilizaba términos teosóficos.
 
William Judge quien era el presidente de la sección americana afirmó que al examinar los archivos, él descubrió que Butler nunca había perteneció a la Sociedad Teosófica, pero a pesar de ello una parte del publico no prestó atención a eso y consideró que la fraudulencia de la GNKR “comprobaba también los engaños de la Sociedad Teosófica”.
 
(Lo que escribió William Judge sobre Butler y Ohmart lo pueden leer aquí)
 
 
En 1891 Butler se fue a vivir a California con doce de sus seguidores, y allá compró un gran terreno situado cerca del pueblo de Applegate, en donde construyeron una casa de 18 habitaciones, establecieron una granja y pusieron una imprenta para que Butler pudiera seguir publicando sus libros y su revista.
 
Butler estableció en esa granja una comunidad utópica llamada “La Fraternidad Esotérica” que después se conoció como “La Orden de Melquisedec”, la cual estaba basada en la astrología, el celibato radical (a pesar de la reputación de mujeriego de Butler) y el desarrollo de la voluntad como el camino hacia la nueva iluminación.
 
Ese culto pretendía preparar a sus devotos para dirigir una dictadura religiosa mundial, pero posteriormente se desvaneció después de que un asesinato aún sin resolver reclamó a uno de sus miembros.
 
 
 
 
Bibliografía
 
El trabajo más famoso de Butler fue su libro “Biología Solar” publicado por primera vez en 1887, en donde él simplificó la astrología al basar los horóscopos en los signos del sol y la luna, en lugar de los movimientos planetarios.
 
Los astrólogos que saben dicen que esta es una manera incorrecta de abordar la astrología, pero a pesar de ello muchos astrólogos con menos conocimientos adoptaron las fórmulas de Butler, y en especial aquellos que escriben para los periódicos.
 
Y otros de sus libros fueron:
 
·        El camino estrecho de logros (1901)
·        El significado esotérico del color
·        La carretera del éxito
·        La idea de Dios
·        La meta de la vida, o la ciencia y la revelación (1908)
·        La paradoja
·        La subyugación del cuerpo
·        Las tres formas
·        Los siete principios creativos (1887)
·        Métodos prácticos para asegurar el éxito (1893)
·        ¿Quién puede caminar por el camino angosto?
·        Recolectando el bien de todos
 
 
 
Sus revistas
 
La revista Esoteric comenzó a publicarla mensualmente en Boston a partir de julio de 1887, y esta fue anunciada como:
 
"Una revista dedicada al pensamiento esotérico avanzado y práctico; teosofía oriental y occidental; la nueva iluminación; cómo escalar las alturas del poder mental y espiritual; la ciencia del entendimiento que da la clave de importantes obras antiguas; cómo hacer logros y el último ideal de las edades; enseña cómo asegurar la salud e impartir la misma a los demás a través de la ley de las vibraciones de la mente y el alma; expone muchas verdades ocultas desde hace mucho tiempo", etc.
 
Luego continuó publicado su revista en California.
 
De 1894 a 1899 se publicaron grandes secciones de esta revista con el título “El Esoteric revisado” en donde se omitieron también extensas porciones. Y en el prefacio Butler explicó esto con el pretexto que:
 
-      "Era nuestra política al principio aceptar en la revista, sin criticar, artículos que considerábamos inadecuados, pero aún así los publicamos para que la gente pudiera pensar por sí misma y de esta manera poder juzgar entre la verdad y el error."
 
Este argumento suena muy poco creíble y lo más seguro es que Butler tuvo conflictos internos y por eso posteriormente rechazó gran parte del material que originalmente había publicado en su revista.
 
A partir de septiembre de 1900, le cambió el nombre llamándola “The Occult and Biological Journal” (La revista oculta y biológica).
 
Y a partir de septiembre de 1902, le volvió a cambiar el nombre llamándola “The Bible Review” (La revisión de la Biblia).
 
Sus seguidores siguieron publicando esta revista después de su muerte (en 1916) hasta 1943, pero a partir de 1926 le cambiaron el nombre a "The Christian Esoteric” (El esotérico cristiano).
 
 
 
 
 
CONCLUSIÓN
 
Hiram Erastus Butler fue uno de los primeros embusteros que se aprovechó de la fama de la Sociedad Teosófica para crear su secta.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

LA “UNIVERSIDAD ESOTÉRICA” DE BUTLER Y OHMART


En todos los tiempos ha habido charlatanes que se hacen pasar por grandes ocultistas, y en el siglo XIX dos de ellos: Hiram Erastus Butler y Eli Ohmart (alias Vidya-Nyaika) afectaron a la Sociedad Teosófica, como a continuación William Judge lo comentó:
 
 
EL OCULTISMO CON FINES DE LUCRO
 
Universidades esotéricas y falsos profetas
 
« Según lo que se relata en el Nuevo Testamento, cuando Jesús de Nazaret fue al templo de Jerusalén, él expulsó a los mercaderes, y posteriormente él advirtió que muchos falsos profetas llegarían.
 
Para los cristianos, aquel templo simbolizaba el Palacio de Dios, mientras que para el ocultista ese templo representa la expulsión del corazón de todo pensamiento materialista.
 
Jesús, dotado de la visión del profeta, vio lo que desde entonces acontece a menudo: que falsos profetas que aparecen por todas partes, tanto dentro como fuera de la iglesia cristiana.
 
Actualmente, no existe país alguno que pueda jactarse de tener un número mayor al nuestro de falsos profetas, los cuales aprovechándose del popular interés que hay por el misticismo, se hacen publicidad ofreciendo en venta las cosas espirituales.
 
No nos referimos a las revistas o libros que tratan sobre este tema, pues tanto el imprimirlas como el papel deben pagarse si es que una persona quiere expresar sus ideas en público. Pero es un asunto totalmente diferente cuando algunos individuos cobran por divulgar el conocimiento de algún misterio de la naturaleza que concierne a las cosas espirituales.
 
Por ejemplo, en cierto lugar habita un hombre que pretende ser la reencarnación de Jesús Cristo, mientras que en otro hay otro que pretende ser la reencarnación de Gautama Buddha, el cual volvió a fin de corregir los errores en sus promulgadas doctrinas. Además encontramos astrólogos, adivinadores, médiums y videntes, que abren tiendas por todas partes y donde emiten oráculos para las personas crédulas.
 
Casi todos ellos son nocivos debido a que la influencia del dinero corrompe cualquier cosa. Y también las personas son culpables en parte por todo esto; pues se imaginan que simplemente pagando pueden procurarse el conocimiento de las profundas cosas espirituales de la Naturaleza.
 
 
El hecho más reciente tuvo lugar en Boston, poco después de principiar una revista titulada Esoteric. No tenemos nada en contra de ella, pues sus fundadores tenían el derecho de usarla para promulgar sus ideas, al igual que nosotros utilizamos la revista Path para presentar los conceptos teosóficos acerca de la naturaleza y el ser humano.
 
Pero desde el principio, los gerentes de aquella revista pretendieron que eran miembros de la Sociedad Teosófica, o por lo menos uno de ellos lo era, el señor Hiram Butler. Sin embargo al examinar nuestros archivos, encontramos que nunca él perteneció a la Sociedad Teosófica.
 
Recientemente este “profeta” escribió un voluminoso libro en el cual puso misteriosas declaraciones según las cuales un tal Vidya-Nyaika deseaba fundar una Universidad en los Estados Unidos para enseñarles a los accionistas y a los estudiantes, todos los misterios, y entre otras cosas, el poder de adquirir una gran riqueza. (!!!)
 
Se señaló que después de organizar la universidad, ésta tendría a su alcance medios ilimitados procedentes de los fondos de los adeptos, pero para principiar, los fieles debían desembolsar primero, y así lo hicieron.
 
Nos duele decir que muchos teósofos enviaron su dinero en favor de este proyecto, cuyo propósito consistía clara y atrevidamente en procurar riqueza solo para sus fundadores.
 
La primera nota la dio una supuesta “Carta a el que busca” impresa en la revista el Esoteric. Esta era un fraude que engañó a los teósofos que no estaban familiarizados con las escrituras de los sitios remotos. Fue un golpe dirigido hacia la Sociedad Teosófica y a los Adeptos, pues pretendía mostrarlos como fríos, muertos y egoístas, y que por lo tanto sólo los “Biólogos Solares” podían ayudar a los americanos.
 
La carta — cuando dejaba las áreas que exhibían muestras de plagio — evidenciaba un profundo nivel de ignorancia. La obra de la cual se copió es un libro titulado “Wisdom of the Adepts” (La Sabiduría de los Adeptos) del Reverendo Thomas Lake Harris, el cual trató de demostrar que los Adeptos budistas estaban sistemáticamente procurando subvertir al Cristianismo en América.
 
Esta “Carta a al que busca” tomó un subtítulo: “La Sabiduría del Sabio.” Ahí se hallan fragmentos tomados literalmente de las páginas 8, 9, 319, 249, 371, 248, y 249 del libro de Harris, que luego se han usado para idear esta carta en el Esoteric, firmada Nemo.
 
Si el Reverendo Harris no fue el autor, entonces la robaron de sus escritos. En caso contrario, el Esoteric sería un órgano secreto de alguna secta cristiana que es anti-teosófica, aunque pretenda profesar abiertamente la teosofía. Ambas alternativas son igualmente perjudiciales.
 
 
La segunda nota se anunció a sonido de banda, proclamando la fundación de la Universidad Esotérica como resultado directo de los esfuerzos de la revista, cuyo director era Butler, mientras a una misteriosa distancia, Vidya-Nyaika enviaba una serie de cartas sin pies ni cabeza.
 
El verdadero nombre de Vidya-Nyaika es Ohmart, y antes de que Butler se uniera a él en Boston, muchos individuos víctimas de sus engaños, ya lo conocían.
 
Anteriormente, a Ohmart le satisfacía tratar con hombres en puro plan de negocio, pero cuando se unió a Butler, jugó con la credulidad de la gente con inclinaciones místicas que deseaban sinceramente conocer las cosas espirituales e ingenuamente, pensaron que las grandes pretensiones de dicha pareja ocultaban un profundo conocimiento y sabiduría.
 
Todo el asunto acabó rápidamente con una tremenda revelación en los periódicos “New-York World”, “Boston Globe”, “Herald” y “Philadelphia Inquirer.” Pero lo peor del asunto es que la prensa mezcló en todo esto a la Sociedad Teosófica, a causa de las supuestas declaraciones teosóficas de Butler, y por lo tanto según numerosas personas, esa exposición era una prueba de nuestros engaños.
 
Estos son los hechos, pasemos ahora al Karma que derivó.
 
Butler y sus compañeros han levemente perjudicado a la Sociedad Teosófica y la némesis que la ley del Karma proporcionará, los seguirá hasta que sientan la total consecuencia y acontezca la compensación.
 
No necesitamos fanáticos para vengarnos ya que esto sucederá de todas maneras, pues tras la Sociedad Teosófica se encuentra una fuerza poderosa que obra por ley y voluntad y no por dinero. No existe riqueza que pueda comprar sus favores, ni desviar su atención de los miembros y enemigos de la Sociedad.
 
Los individuos que han tratado de vender y comprar en el Templo de Dios, han ya experimentado pérdidas materiales y un gran disgusto. La misma némesis, aunque quizás con menor fuerza, seguirá a todos los miembros de la Sociedad Teosófica que en sus corazones dijeron:
 
“¡He aquí! alguien que, cobrando, ofrece lo que según los Adeptos de la Sociedad Teosófica puede obtenerse sólo mediante el duro trabajo y esfuerzo altruista. Vamos a comprárselo a él.”
 
Nos duele por ambos, pero seguramente hay lecciones que deben aprenderse. Pero nosotros pensábamos que la lección fue aprendida cuando la ilegítima organización “Hermandad Hermética de Luxor” invadió nuestras filas buscando reclutas y acaparando a aquellos que no querían emprender el camino correcto. No hemos aún llegado al final, la hora no ha sonado, sin embargo llegará. Confiemos entonces en el Karma y hagamos nuestro deber. »
(Path, marzo de 1889)
 
 
 
 
 
 
 
 

LA INCURSIÓN DE MIRZA MOORAD EN LA MAGIA NEGRA


Godolphin Mitford nació en la India, en Madrás, el 16 de abril de 1844, su padre era un clérigo y él fue un descendiente de la familia inglesa Mitford. El señor Godolphin fue un hombre muy excéntrico y de carácter peculiar, él se convirtió al Islam y adoptó la forma de vestir oriental y también adoptó el nombre de Mirza Moorad Ali Beg.
 
 
En sus memorias el coronel Olcott relató:
 
« El señor Mirza Murad Ali Beg llegó con nosotros por primera vez el 20 de enero de 1881. Él era de origen europeo, descendiente de la antigua familia de los Mitfords en Hampshire, que ha producido varios escritores notables, incluida Mary Russell Mitford, autora del libro “Nuestro Pueblo” y otras obras.
 
El abuelo de este joven había venido a la India con algunos franceses y sirvió a las órdenes del Sultan Tipu. Cuando ese cacique cruel y lujurioso fue asesinado, el Sr. Mitford se incorporó a la Compañía de las Indias Orientales. Su hijo nació en Madrás y entre otras excentricidades se convirtió en musulmán, y cuando lo conocimos estaba en el servicio militar del maharajá de Bhavnagar como "oficial en jefe de caballería", prácticamente una sinecura.
 
La suya había sido una vida salvaje y aventurera, más llena de miseria que todo lo contrario. Él había incursionado en la Magia Negra, entre otras cosas, y me dijo que todos los sufrimientos por los que había pasado en los años anteriores se debían directamente a las persecuciones malignas de ciertos poderes oscuros que él había convocado para ayudarlo a enamorar a una virtuosa dama a quien él codiciaba.
 
Y para ello se había sentado, siguiendo las instrucciones de un gurú musulmán mago negro, en una habitación cerrada, durante cuarenta días, con la mirada fija en una mancha negra en la pared, en la que se le dijo que imaginara el rostro de su víctima prevista, y repitiendo unas cien mil veces un mantra prescrito, en mitad árabe, mitad sánscrito.
 
Debía continuar con esto hasta que realmente viera el rostro de la dama como si estuviera vivo; y cuando sus labios se movieran como para hablar, ella se habría sentido completamente fascinada y acudiría a él de su propia voluntad.
 
Y esto sucedió tal como se lo habían dicho, él se ganó su nefasto objetivo, pero habiendo arruinado a la mujer, él mismo cayó bajo el poder de los malos espíritus a quienes no tuvo la fuerza moral para dominar después de haber aceptado su servicio obligatorio.
 
Ciertamente era angustioso estar con él debido a que era un hombre nervioso, excitable, incapaz de fijar su mente en algo, esclavo de sus caprichos, viendo las grandes posibilidades de la naturaleza del hombre, y sin embargo siendo incapaz de alcanzarlas.
 
Él vino a nosotros como un refugio, y poco después se instaló en nuestra casa por unas cuantas semanas. Era una criatura de aspecto extraño para un inglés. Se vestía completamente de musulmán, salvo que tenía su largo cabello castaño claro recogido en un nudo griego detrás de la cabeza, como una mujer.
 
Su tez era clara y sus ojos azules claros. En mi Diario digo que se parecía más a un actor inventado para un papel que a cualquier otra cosa. El artículo “El Elixir de la Vida” lo escribió posteriormente, pero más vale que relate la historia mientras todavía la tengo fresca en mi memoria.
 
 
Desde el momento en que vino a nosotros, parecía estar inmerso en un fuerte conflicto mental y moral dentro de sí mismo. Se quejaba de ser arrastrado de un lado a otro, primero por buenas y luego por malas influencias. Tenía una mente excelente y había leído mucho; quería unirse a la Sociedad Teosófica, pero como yo no confiaba en su resistencia moral y es por eso que en un inicio lo rechacé.
 
Pero como Blavatsky se ofreció hacerse responsable de él, entonces cedí y dejé que lo acogiera. Sin embargo unos meses después, él le pagó bonitamente al arrebatarle una espada a un cipayo en la estación de Wadhwan, y tratar de matarla gritando que ¡ella y sus Mahatmas eran todos demonios!
 
En pocas palabras, se volvió loco. Pero antes de eso, mientras estuvo con nosotros escribió algunos artículos que fueron impresos en la revista The Theosophist, y una noche después de una charla con nosotros, se sentó a escribir sobre el poder de la voluntad para afectar la longevidad.
 
Blavatsky y yo nos quedamos en la habitación, y cuando él comenzó a escribir, ella se paró detrás de él, tal como lo había hecho en Nueva York cuando Harisse estaba haciendo su boceto de uno de los maestros, bajo su transferencia de pensamiento.
 
Cuando apareció el artículo de Mirza Sahib, atrajo la atención, muy merecida por cierto (ver Theosophist, III, 140, 168), y desde entonces ha sido uno de los panfletos más sugerentes y valiosos de nuestra literatura teosófica.
 
Él lo estaba haciendo bien y parecía que habría una buena posibilidad de que recuperara gran parte de su espiritualidad perdida si permanecía con nosotros; pero después de haber prometido hacerlo así, obedeció a un impulso irresistible y se apresuró a regresar a la ciudad de Wadhwan y a su destrucción.
 
Su mente ya no recuperó el equilibrio; se volvió católico romano, luego se retractó y regresó de nuevo al islamismo, y finalmente murió a los cuarenta años, y fue enterrado en Junagadh, donde he visto su humilde tumba. Su caso siempre me ha parecido un ejemplo terrible del peligro que se corre al incursionar en la ciencia oculta mientras las pasiones animales siguen desenfrenadas. »
(Las Viejas hojas de un Diario II, p. 289-291)
 
 
 
 
En un artículo que escribió Damodar, también mencionó al señor Mirza, y al respecto él comentó:
 
« La primera vez que Mirza Moorad Alee vino a la Sede Central de la Sociedad Teosófica en Bombay para pasar unos días con nosotros, lo primero que me dijo fue:
 
-      "Si quieres progresar por el sendero correcto, ten cuidado de que los apetitos de la sensualidad no te arrastren hacia abajo, y sobre todo cuídate de los Hermanos de la Sombra, de los Hechiceros, con los que yo he tenido tratos personales, y a cuyo hecho atribuyo todos mis sufrimientos actuales, mi lucha y mi miseria."
 
Estas no son sus palabras exactas, pero esta es la idea que me transmitieron y que él confirmó en todas sus conversaciones subsiguientes. Por lo tanto ahora estoy horrorizado al leer: "Los líderes teosóficos nunca 'desanimaron' sino que más bien me animaron en tales prácticas (de magia negra)", como dice Mirza Moorad Alee en la carta que estamos considerando.
 
No puedo creer que esté tergiversando deliberadamente los hechos, pero de buena gana atribuiré su presente olvido a la aberración mental, causada por el agotamiento nervioso provocado por su fracasada lucha para superar los horrores de la magia negra y elevarse a las glorias espirituales de un Adepto.
 
Cuando él se unió a nosotros, ya había abierto la puerta y había ido demasiado lejos para poder cerrarla contra las obras de los hechiceros con quienes había tenido "tratos personales". Realmente me compadezco de su caída y espero que no tenga que compartir el destino de todos los magos negros. »
(Theosophist, suplemento de febrero de 1884, p.42)
 
 
 
 
Y Blavatsky dijo sobre el señor Mirza:
 
« Él era un místico sumamente extraordinario, de gran erudición y notable inteligencia. Pero abandonó el Camino Correcto y de inmediato cayó bajo la retribución kármica. »
(DS II, p.514, nota)