Cuando el
periodista Alfred Sinnett le preguntó al Maestro Kuthumi sobre la Atlántida,
esto fue lo que el Maestro le contestó:
« En la Era Eocena, incluso en su
mismísima primera parte, el gran ciclo de la cuarta Raza-Raíz (o sea los
atlantes) ya había alcanzado su nivel más elevado, y el gran continente de la
Atlántida (el padre de casi todos los continentes actuales) mostraba los
primeros síntomas de hundimiento. Un proceso que duró hasta hace 11’446 años
atrás [desde 1882] cuando su última isla, la que traduciendo su nombre
vernáculo podemos llamarla con propiedad “la Isla de Poseidonis” se hundió con
gran estrépito.
Y a propósito,
quienquiera que haya escrito la reseña sobre el libro “La Atlántida” de
Ignatius Donnelly* tiene razón porque Lemuria no puede ser confundida con la
Atlántida, de la misma forma como no puede ser confundida Europa con América.
Porque aunque es cierto que ambos continentes se hundieron
llevándose con ellos a sus elevadas civilizaciones, sin embargo entre las dos
catástrofes (el hundimiento de Lemuria y el hundimiento de la Atlántida)
transcurrió un periodo de cerca de 700’000 años.
Lemuria
floreció y terminó su carrera casi alrededor de ese extenso periodo de tiempo y
antes de que llegara la primera parte de la Era Eocena, puesto que su Raza-Raíz
fue la tercera (la raza lemuria).
Y también el
autor de esa reseña tiene razón al rechazar el intento de Ignatius Donnelly de
poblar la India y Egipto con los restos de la Atlántida, ya que la civilización
atlante se eclipsó mucho antes y la población que había en la isla de
Poseidonis solo era el último vestigio.
[ *
Título original: Atlantis: The
Antediluvian World, 1882. Reseñado en la revista Theosophist, Vol. III, N°9, junio de 1882, p.237.]
_ _ _
No hay duda de que
sus geólogos occidentales son muy eruditos, pero por qué no tener en cuenta que
bajo de los continentes sondeado y explorados por ellos (y en cuyas entrañas ellos
han encontrado la “Era Eocena” haciendo que esta les entregue sus secretos) puedan
estar escondidos profundamente debajo de los lechos oceánicos,
la existencia de otros continentes mucho más antiguos y cuyos estratos nunca
han sido explorados geológicamente.
Y cuando se dé algún
día dicha exploración, esta podría trastornar por completo las teorías actuales
que tiene la geología.
Entonces por
qué no considerar (aunque es cierto que hasta ahora ninguno de ellos ha pensado
en esto) que nuestros continentes actuales – al igual que los continentes de la
Atlántida y la Lemuria – hayan estado ya varias veces sumergidos y que tuvieron
el tiempo de reaparecer otra vez para abrigar a nuevos grupos de
civilizaciones.
Y que en el
primer gran solevantamiento geológico que tendrá lugar en el siguiente
cataclismo (en la serie de cataclismos periódicos que ocurren desde el comienzo
hasta el final de cada Ronda) los continentes actuales se hundirán mientras que
las masas continentales que conformaron la antigua Lemuria y la antiguas Atlántida
surgirán de nuevo.
Piensa en los
futuros geólogos de la sexta y séptima Razas-Raíces [que vivirán dentro de
varios millones de años en el futuro, en esos continentes que actualmente se
encuentran ocultos porque están muy sumergidos y que para entonces reaparecerán
de nuevo a la superficie del planeta], e imagínalos excavando profundamente en
las entrañas de lo que fue Ceilán y Simla, y encontrando en sus excavaciones
utensilios de los Veddhas, o de los
remotos antepasados de los Pahari.
Y en cambio no
encontrarán nada de la moderna civilización actual, debido a que todo objeto
perteneciente a ella habrá sido reducido en polvo, pulverizado por las grandes
masas de los glaciares en movimiento durante la siguiente Edad de hielo.
Entonces
imagina a esos futuros geólogos encontrando solamente implementos rudimentarios
tales como los que ahora se encuentran entre esas tribus salvajes. Y ante esa
constatación, ellos van a concluir que durante el siglo XXI el hombre era
primitivo, se trepaba y dormía en los arboles y chupaba el tuétano de los hueso
de los animales después de machacarlos — y de ahí van a llegar a la conclusión
de que en el siglo XXI la humanidad estaba compuesta por hombres muy bestiales
Pues bien ese
mismo error es el que tu ciencia moderna actual está cometiendo con sus
exploraciones.
_ _ _
Desde luego la
cuarta Raza-Raíz (la raza atlante) tuvo sus periodos de la más elevada
civilización, al grado que las civilizaciones griega y romana, e incluso la
egipcia no son nada comparadas con las civilizaciones que comenzaron incluso
con la tercera Raza-Raíz (la raza lemuria). Mientras que los hombres de la
segunda Raza-Raíz no eran salvajes pero tampoco se les podría llamar
civilizados.
Nosotros
afirmamos que una serie de civilizaciones existieron antes así como después del
Periodo glacial y que estas civilizaciones existieron en diferentes lugares del
globo y que alcanzaron la cúspide de su gloria y posteriormente perecieron.
Por ejemplo, se
había perdido todo rastro y memoria de las civilizaciones asiria y fenicia,
hasta que comenzaron a hacerse descubrimientos hace pocos años. Y ahora ellas
abren una nueva página en la historia de la humanidad, aunque están todavía muy
lejos de ser de las más remotas.
Pero incluso a
ellas, la historia es cautelosa en aceptarlas. Sin embargo la arqueología ha
demostrado suficientemente que la memoria del hombre se adentra mucho más en el
pasado de lo que la historia ha estado dispuesta a aceptar, y que los textos
sagrados de las que fueron en los tiempos antiguos naciones poderosas [como la
India] hablan de civilizaciones todavía más antiguas.
Nosotros
hablamos de civilizaciones anteriores a la Era de hielo y esta aseveración
sonará ridícula no sólo en las mentes del vulgo y del profano, sino incluso en
la opinión del geólogo más letrado. Pero los futuros descubrimientos que se
vayan haciendo nos darán la razón.
_ _ _
En cuanto al
hundimiento de la Atlántida (me refiero al grupo de continentes e islas), este
comenzó durante el periodo Mioceno. Y de la misma manera como ahora se observa
que algunos de tus continentes se están hundiendo gradualmente, el hundimiento de
la Atlántida culminó primero con la desaparición del continente más grande, lo
cual fue un acontecimiento que coincidió con la elevación de los Alpes, y terminó
con la última de las bellas islas mencionada por Platón (la isla de Poseidonis).
Los sacerdotes
egipcios de Saís le contaron a Solón [quien fue uno de los siete antiguos
sabios de Grecia (638-558 a.C.)] que la “Atlántida” (pero en realidad ellos se
refirieron a la única gran isla que quedaba o sea a la isla de Poseidonis)
había perecido 9’000 años antes de su época.
Y esta no fue
una fecha arbitraria, puesto que ellos habían conservado sus registros de la
manera más cuidadosa durante milenios, pero ellos solo hablaron de la isla de
Poseidonis y no le relevaron a Solón, toda la cronología secreta que ellos
poseían.
Y como no
existen razones geológicas para dudarlo, y por el contrario, hay una masa de
evidencias para aceptar esa antigua tradición, la ciencia ha aceptado
finalmente la existencia de ese gran continente y del archipiélago, vindicando
así la verdad de un “mito” más.
Tu ciencia
enseña ahora, como tú lo sabes, que la Atlántida o los restos de la misma
subsistieron hasta el tiempo post-terciario, ¡ocurriendo su sumergimiento final
dentro de las edades paleozoicas de la historia de América!
Bueno la verdad
y los hechos tienen que sentirse agradecidos hasta por estos pequeños favores,
en vista de la ausencia previa de algunos de ellos durante tantos siglos.
Las
exploraciones profundas del mar (especialmente las del Challenger) han confirmado por completo los informes de la geología
y la paleontología. El gran acontecimiento — el triunfo de nuestros “Hijos de la Niebla de Fuego” o sea los
habitantes de Shambala (cuando esta todavía era una isla en el mar del Asia Central
y que ahora se ha convertido en el desierto de Gobi) — sobre los magos egoístas
aunque no completamente malvados de la isla de Poseidonis. Y este evento
ocurrió justo hace 11’446 años [contando a partir de 1882].
Lee a este
respecto el relato que se da en el libro “Isis
Desvelada” (volumen I, páginas 588-594) que aunque se encuentra incompleto
y parcialmente velado, te permitirá que algunas cosas se vuelvan más claras en
tu mente.
La
corroboración de la tradición y de la historia presentada por Donnelly la
encuentro correcta en sus líneas generales, pero encontrarás todo eso y mucho
más en el texto que te mencioné de “Isis
Desvelada”.
_ _ _
Ahora bien,
Morya considera que para tus propósitos, sería conveniente que yo te dijera
algunos detalles más sobre la Atlántida dado que esta se encuentra profundamente conectada con el mal, si no con su origen. Pero me es imposible darte información
puramente corroborada por tus científicos debido a que nunca podremos estar
completamente de acuerdo con las conclusiones occidentales y por lo tanto las
nuestras serán rechazadas como “anti-científicas”.
Sin embargo,
tanto la geología como la paleontología dan testimonios de mucho de lo que
tenemos que decir. Y claro está que la ciencia de ustedes tiene razón en muchas
de sus generalidades, pero en sus premisas está equivocada, o en todo caso, son
muy deficientes.
Por ejemplo,
ella tiene razón cuando dice que mientras la nueva América se estaba formando,
la antigua Atlántida se estaba hundiendo y gradualmente se la estaba llevando
el agua. Pero en cambio está equivocada en las épocas que ha dado para tales
eventos, y también está equivocada en
los cálculos de la duración de ese hundimiento.
Y por cierto,
esto último es el futuro que les aguarda también a las Islas británicas, las
cuales serán las primeras en la lista de las victimas que habrán de ser
destruidas por el fuego (volcanes submarinos) y por el agua. Y luego Francia y
otros territorios seguirán.
Y cuando estas
tierras europeas reaparezcan de nuevo, la última séptima sub-raza de la sexta
Raza-Raíz estará floreciendo en los continentes que anteriormente fueron
conocidos como “Atlántida” y “Lemuria” y que para ese entonces habrán vuelto a
resurgir (y de hecho, la reaparición de esos antiguos continentes seguirá
inmediatamente a la desaparición de las islas y continentes actuales).
Y en esa futura
era, habrá muy pocos mares y grandes porciones de agua en el planeta, porque al
igual que como sucede con las tierras, las aguas también aparecen y desaparecen
cíclicamente de la superficie del planeta, y mudan periódicamente y cada una a
su turno. »
(Carta
Mahatma 23B, p.151-156, extractos)
OBSERVACIONES
El Maestro Kuthumi explicó que los
continentes se sumergen y emergen cíclicamente. Y esto anteriormente la ciencia
lo aceptaba y es por eso que algunos científicos consideraban posible la
existencia del continente de la Atlántida como lo indicó el Maestro Kuthumi en
su respuesta, pero posteriormente la teoría de la deriva continental y la teoría
de las placas tectónicas hicieron que los geólogos cambiaran de opinión.
Sin embargo hay varios aspectos que
no terminan de cuadrar en esas teorías y el debate que he llevado al respecto
lo pueden leer en este otro capítulo:
Y el Maestro Kuthumi precisa que ese
hundimiento de los continentes es un proceso normal y gradual. Sin embargo en
la Doctrina Secreta se señala que hubo un cataclismo que provocó que grandes
porciones del continente atlántico se inundaran bruscamente y de ahí vienen las
leyendas del Diluvio universal que se narra en casi todas las tradiciones de
los pueblos antiguos.
Y posteriormente cuando ya
prácticamente todo el continente de la Atlántida se había sumergido y solo
quedaba un pequeño archipiélago, hubo una segunda catástrofe que provocó el
hundimiento repentino de la isla de Poseidonis la cual era la isla más grande
de ese pequeño archipiélago remanente y esta se encontraba al oeste del
estrecho de Gibraltar.
Y esa isla se volvió famosa por el
relato que hizo el filósofo griego Platón sobre ella, y muy probablemente esa
historia fue originalmente relatada por el sabio Solón quien a su vez la recibió de los
sacerdotes egipcios de Saís.
Y Kuthumi precisa que la desaparición de la isla de Poseidonis (la cual también es conocida
como la isla de Atlantis) sucedió en el año 9564 a. de C. y también
en ese año hubo una batalla entre los Adeptos de Shambala y los magos oscuros de Poseidonis.
Y por último es importante señalarles que los
teósofos ponen fechas diferentes para las eras geológicas (ver link).



